A queología P ehis ó ica
del
P óximo O ien e
U.A.B., 1989, 1990. 1991
T eballs d'A queologia, 2,1992
EL POBLAMIENTO NEOLÍTICO EN LA ISLA DE
CHIPRE:
EL ESTABLECIMIENTO DE KHIROKITIA
Alain LE BRUN
C.N.R.S. (ERA 17 du
C.R.A.)
La isla de Chip e que se sepa ó del
con inen e después del Mioceno, es á si-
uada en el ángulo no es e del Medi e á-
neo,
al ededo de 60 Km al su de la cos a
de Asia Meno y a un cen ena de Km al
oes e de la cos a le an ina.
Pa ece se que la isla no ue ocupada
du an e el pe iodo Paleolí ico, has a el
momen o.no se ha descubie o ningún
es o a nbuible de o ma indiscu ible a
es e pe iodo. Los p ime os es igios de
una p esencia humana sob e la isla, co-
nocidos ac ualmen e po las exca aciones
del yacimien o de Ak o i i-Ae ok em-
nos*,
se si úan a pa i de las medidas a-
diomé icas en e el 10.000 y el
9.000
B.P. Pe o es necesa io llega al paso en-
e el VIP y VIa milenio y la p ime a mi-
ad del VIa milenio pa a e p ospe a sú-
bi amen e sob e el conjun o de la isla
(Fig. 1) una cul u a plenamen e cons i
1 Simmons 1988, 1989.
uida, el Neolí ico p ece ámico chip io a.
Así, al ex emo es e de la isla (Cap An-
d eas-Kas os2) como al oes e ( Khole-
ia-O os3)' al no e ( T oulli4, Pe a
ou Limni i5), como al su (Khi oki ia6,
Kala asos-Ten a7)' sin ol ida el cen o
de la isla (Dhali-Ag idhi^. Ka aliondas9)
lo ecen comunidades campesinas dónde
los habi an es p ac ican la ag icul u a y
el pas o eo, explo ando las especies
domés icas de animales y ege ales, de
los que los ances os sal ajes son desco-
nocidos en la isla. Así, mien as que el
p oceso de neoli ización puede se se-
guido en Asia In e io a a és de a ios
2 Le B uñí
981.
3 Fox 1988.
4 Dikaios 1962, Pel enbu g 1979.
5Gje s ad 1934.
6 Dikaios 1953, Le B un 1984, 1989.
7Todd1987.
Heha y 1974,1989.
9Wa k¡ns1979.
milenios en sus di e en es e apas, la nco-
li ización de Chip e es un enómeno a la
ez a dío y súbi o. En e ec o, con la
ag icul u a y el pas o eo donde se en-
cuen an los "aspec os económicos" del
Neolí ico al y como se conoce sob e el
con inen e, aunque no ocu e lo mismo
en o os dominios: el Neolí ico p ece á-
mico de Chip e apa ece como una ci ili-
zación o iginal. La exposición de los e-
sul ados de las in es igaciones lle adas a
cabo desde 1977 en el yacimien o de Khi-
oki ia se i án de ilus ación.
El yacimien o de Khi oki ia ue descu-
bie o en 1934 po P. Dikaios, quien en-
e 1936 y 1946 e ec uó 6 campañas en
nomb e del Depa amen o de An igüeda-
des.
Su explo ación ue eemp endida en
1977 po una misión ancesa den o del
ma co de ac i idades del ERA 17 del
CRA-CNRS. Es os abajos han podido
se lle ados a é mino g acias al apoyo
del Depa amen o de An igüedades de la
República de Chip e y de la Comisión de
Exca aciones del Minis e io F ancés de
Asun os Ex e io es.
Khi oki ia es á si uado al ededo de 6
Km a uelo de pája o de la cos a su de
Chip e, en el alle del Ma oni, uno de
los íos que descienden del macizo mon-
añoso de los T odos, que ocupa el cen o
de la isla. Al ededo de Khi oki ia el pai-
saje de colinas calcá eas o ma la ansi-
ción en e el g an macizo de ocas ul a-
básicas del T odos y la llanu a li o al.
Es án cubie as de una ege ación poco
densa de ipo medi e áneo, que después
de los análisis polínicos hechos con
mues as sacadas del yacimien o, di ie e
poco de la que había habido hace
8.000
años10.
Las p ecipi aciones, de 400 a
500 mm po año, se epa en en e los
meses de o oño e in ie no y po su can-
idad y epa ición son bene iciosas pa a
la ag icul u a de secano. Desde el yaci-
mien o las ie as cul i ables son ápida
y ácilmen e accesibles, sob e odo al
oes e y al su . Rep esen an el 60% de un
e i o io de inido po 45 minu os de
ma cha. Los suelos son en su mayo
pa e li osoles sob e o mación calcá ea.
De ex u a compac a, ienen una buena
e ención de humedad y con ienen a la
ag icul u a mix a de ce eales y alga o-
bos/oli os. Es os mismos cul i os son
p ac icados en las encinas desa olladas
sob e una o mación yesí e a que se en-
cuen a igualmen e, en p opo ción mas
débil, en la llanu a al oes e del yaci-
mien o.
Las condiciones climá icas y na u ales
no son pues des a o ables a la p ác ica de
la ag icul u a y es e po encial ha sido ex-
plo ado como lo demues a el es udio de
los es os ege ales ecogidos a lo la go
de la exca ación11. La economía del es-
ablecimien o es una economía ag ícola
que,
apa e de los ecu sos p opo ciona-
dos po la caza y la ganade ía, se basa en
un cul i o mix o de escanda meno
{T i icum monococcum) y de escanda
{T i icum dicoccum) que comple a la ce-
bada {Ho deum sp.), las len ejas {Lens
sp.) y los guisan es {Pisum sa i um),
conjun o que no di ie e del que se encuen-
a en el con inen e. A es os ecu sos
alimen a ios p oducidos se añaden los
p opo cionados po los á boles sal ajes:
10 Renaul -Misko sky en Le B un, 1989
^1 Mille en Le B un, 1984; Hansen en Le
B un,
1989.
52
pis achos, higue as, oli os, ci uelos de
los que se ecogían los u os.
Los ecu sos p opo cionados po el
mundo animal ampoco ue on desap o-
echados. En e las especies animales
iden i icadas en Khi oki ia1^ y en los
o os yacimien os chip io as con empo-
áneos son odos nue os en Chip e: ga-
mos,
cab as, ce dos, ga os, pe os y zo-
os;
las o ejas, las cab as y los ce dos
e an domés icos. El gamo, el es a us del
cual es un p oblema, e a cazado, pe o ia
disminución, al hilo de la ocupación del
yacimien o, del po cen aje de gamos en
p o echo del de las o ejas/cab as, sugie e
una maes ía c ecien e en las écnicas de
la ganade ía
El es ablecimien o de Khi oki ia, que
es á ins alado sob e los lancos de una
colina pa cialmen e ce ada al no e, es e
y sudoes e en un meand o p o undo del
ío Ma oni, es a a esado de pa e a pa e,
de no e a su , po una es uc u a longi-
udinal en pied a que ha sido econocida
sob e una longi ud ap oximada de 180 m
(Fig.2).
P. Dikaios, el p ime exca ado
del yacimien o, es imando que las cons-
ucciones si uadas a ambos lados de di-
cha es uc u a e an con empo áneas p o-
puso in e p e a la como la calle p inci-
pal,
"main oad", del poblado, del cual
hab ía cons i uido la espina
do sal.
Aho a
bien, con una simple mi ada al plano,
apa ece que es a "calle" es a implan ada
en el si io donde la p o ección na u al que
o ece el meand o del ío, es inexis en e,
ce ando el lado oes e del es ablecimien o
na u almen e abie o sob e el elie e ce -
cano de las al as colinas, como si se hu-
Da is en Le B un, 984:1989.
bie a que ido ce a la colina en los lan-
cos de la cual se ins aló el asen amien o
p ece ámico.
Muchos a gumen os apo ados po la
p ospección y exca ación del yacimien o
e ue zan es a obse ación:
l.-Es a
es uc u a longi udinal no ocupa
una posición cen al y no cons i uye
pues el eje del poblado. El ecuen o de
los ma e iales de cons ucción espa cidos
po la supe icie, las medidas de esis i i-
dad del suelo, e i icados po sondeos y
el a amien o de los da os esul an es de
la ecogida sis emá ica del ma e ial en
supe icie han mos ado que, en di ección
sudoes e el yacimien o no se ex iende
has a más allá de 20-30 m de la zona de
exca ación. Po el con a io, un co e he-
cho a 140 m de es a misma zona, mani-
ies a la impo ancia de la ex ensión del
es ablecimien o en di ección es e.
2.-Las cons ucciones edi icadas al es e y
al oes e de la susodicha "calle" no son
con empo áneas. Las in es igaciones ini-
ciadas en la cima de la colina han demos-
ado que el sec o es e había sido ocu-
pado an es que el sec o oes e y que la
"calle"
había sido cons uida an es que el
sec o oes e ue a ocupado.
Se impone en onces o a imagen de la
implan ación del yacimien o en el espa-
cio:
la de un es ablecimien o ins alado en
un espacio ce ado na u almen e y allá
donde las p o ecciones na u ales al an,
ce ado a i icialmen e po la cons uc-
ción desde la undación del es ableci-
mien o, de un mu o que cie a el espe ón
ocoso. Es e mu o cons i uido po un
macizo de apial, la ca a occiden al del
cual es á e es ido de pied a, ha sido e o-
53
cado muchas eces sin que su azado
haya sido no ablemen e modi icado, pe -
maneciendo ac i o has a el momen o
que,
po azones aún desconocidas, se
desbo da el poblado de es e ma co es able
y se ex iende en di ección oes e sob e e-
i o ios has a en onces desocupados.
Pe o allí, nue amen e, se sigue el
mismo modelo de implan ación: la ins a-
lación sob e es os nue os e i o ios se
acompaña de la edi icación simul ánea de
un nue o lími e, un imponen e mu o de
pied a de más de
3
m de espeso , del cual
se ha econocido un azado, pa alelo al
del p ime mu o, de al ededo de 60 m.
La implan ación del es ablecimien o es-
ponde pues a una concepción global y
pe manen e del espacio
cons uido,
que lo
ans o ma en una zona p i ilegiada, bien
delimi ada en el espacio y ce ada.
Mundo ce ado cie amen e, pe o no
po eso menos comunicado con el ex e-
io po los pun os de pasaje p epa ados
con is as a supe a el impo an e desni-
el que sepa a la supe icie sob e la que
se cons uye el poblado de la del suelo
ex e io (Fig. 3). El acceso al poblado de
Khi oki ia es posible g acias a un dispo-
si i o a qui ec ónico sin pa alelo en Chi-
p e y en el P óximo O ien e. Solamen e
el yacimien o PPNB de Beidha, ni el VI,
donde una escale a de cua o peldaños
a a iesa el mu o de sus en ación y pe -
mi e pene a en el poblado, o ece un
elemen o de compa ación, desp o is o de
odas mane as de la maes ía écnica y la
so is icación de la solución adap ada en
Khi oki ia. Es a a és de una escale a de
al ededo de 0'80 m de ancho, cons i uida
po dos amos de peldaños que se a icu-
lan en un ángulo de echo y in eg ados en
un macizo de pied a y de apial de 1'60 m
de espeso y de al ededo de 10 m de
la go,
si uada con a la ca a ex e io de
de la mu alla, po donde se accede al po-
blado, po lo menos en es a pa e, ya que
a lo la go del es a debían habe o as en-
adas
p epa adas.
Desde el pun o de is a a qui ec ónico,
Khi oki ia p esen a una se ie de pun os
comunes con o os yacimien os p ece á-
micos chip io as que concie nen an o a
la plan a de las cons ucciones, los ma e-
iales como las écnicas de cons ucción.
El empleo egula de una plan a ci cu-
la ca ac e iza an o la a qui ec u a de
Khi oki ia como la del Neolí ico p ece-
ámico de Chip e. En es e aspec o, la isla
se man iene a pa e de la endencia a la
gene alización de las habi aciones de
plan a ec angula que ma ca el Le an e
du an e odo el VIIa milenio. La imposi-
ción de la plan a ci cula es po o a
pa e al que ninguna de las en a i as
e ec uadas pa a ompe los lími es, como
po ejemplo el aumen o del diáme o de
las cons ucciones, la suma de apéndices
o la elabo ación de un nue o ipo de
cons ucción compues a de un elemen o
cen al ci cula odeado de compa imien-
os adiales no la pone en duda. La solu-
ción ci cula dibuja en cada caso los lími-
es.
La edi icación de es as cons ucciones
ci cula es, en las que el diáme o ex emo
oscila en e 2'30 y 9'20 m, a p ecedida
de una p epa ación de la supe icie a
cons ui que encon amos g ose amen e
ni elada y e ocada. Los mu os eposan
di ec amen e sob e el suelo, sin inche-
as de cimen ación. Son de di e sos i-
pos:
mu os de pied a dispues os en una o
dos hile as y ligadas con un cemen o in-
e s icial, mu os de adobe o de apial,
54
mu os de pied a inse ados en apial, mu-
os dispues os en dos anillos concén i-
cos,
el anillo ex e io de pied a, el in e-
io de apial o
adobe,
que pueden eposa
sob e un undamen ación
de
pied a.
El acceso a las cons ucciones es á
asegu ado po pasillos de una media de
O'SO m de anchu a, a menudo ma cados
po un umb al enlosado, más o menos
ele ado. En un caso, el mu o de una
cons ucción es á igualmen e pe o ado
po en anas. Los ejados conside ados de
cúpula du an e la go iempo, debido a la
apa en e cu a u a hacia el in e io de los
mu os, la ausencia de aguje os de palo y
de huellas de apun alamien o, son pla-
nos,
en e aza como lo ha mos ado el
descub imien o den o de una cons uc-
ción des uida po un incendio, de ag-
men os de ie a cocidos po el uego que
p o enían del de umbamien o del ejado.
El es udio de es os agmen os, planos, y
de las imp esiones que ienen, ha pe mi-
ido econs i ui la composición del e-
jado:
una a madu a de made a yaciendo
sob e la pa e supe io de los mu os de la
cons ucción con dos capas c uzadas de
ege ales, p obablemen e cañas, que es-
aban ecubie as con mul i ud de capas
de apial y de ie a.(Fig. 4)
Los suelos es án cubie os con un e-
oque colocado di ec amen e sob e el se-
dimen o subyacen e o, más a amen e,
sob e un lecho de pied as y guija os. El
e oque emon a con a la ca a in e io de
los mu os y puede se i de sopo e a las
deco aciones mu ales
pin adas.
Es a p ác-
ica, a es iguada en Khi oki ia y ambién
en el yacimien o ecino de Kala assos-
Ten a, pe mi e esi ua a Chip e den o de
una adición cul u al que empieza en el
P óximo O ien e en el VIIP milenio y
con inua a lo la go de a ios milenios.
El espacio habi able que cada uno de
es os elemen os ci cula es dibuja, es au-
men ado a eces po cáma as sus en adas
po dos pila es de pied a y de apial. El
espacio puede es a desp o is o de cual-
quie p epa ación, accionado po el
juego de pequeños mu os de di isión y
pla a o mas, a menudo de o ma apezoi-
dal,
a las cuales se adosan ins alaciones
de ca ác e
domés ico:
hoga es y cube as.
Al conside a es e accionamien o espa-
cial y la epa ición del ma e ial, hemos
di e enciado a ias clases de cons ucción
siguiendo las posibles unciones de las
mismas a las que hemos di idido en
cons ucciones no especializadas, cons-
ucciones con unción exclusi amen e
domés ica, cons ucciones con una ac i-
idad dominan e y cons ucciones con ac-
i idades múl iples.
Cada uno de es os di e en es ipos
cons i uyen agmen os de un espacio
domés ico más amplio: la casa, la o ma
ideal de la cual, al como se in ie e de las
exca aciones, se puede de ini como el
eag upamien o de a ios de es os ag-
men os al ededo de un espacio no cu-
bie o, una
especie
de pequeño "pa io" in-
e io donde se encuen a una ins alación
pa a la molienda del g ano. (Fig. 5). El
espacio domés ico o al así cons i uido es
el luga de ac i idades co idianas que es-
án espacialmen e de inidas: la molienda
del g ano se ejecu a den o del ma co de
la casa, pe o ue a de las cons ucciones;
po el con a io la cocción de los alimen-
os iene luga en el in e io de las cons-
ucciones, sob e unos hoga es de un ipo
pa icula , que sólo se encuen an den o
55
de los espacios cubie os. Es os hoga es
concebidos únicamen e pa a ecibi las
b asas, es án ins alados sob e una pe-
queña pla a o ma ec angula ecubie a
con una placa de pied a
que
juega el papel
de placa
de
e acción.
Las casas se yux aponen las unas a las
o as,
sepa adas solamen e po es echos
pasajes, espacios neu os u ilizados como
ía de ci culación o como escomb e a.
Así la ama del ejido u bano es densa y
con aída más en el sec o oes e que en el
es e.
Pe o no es más ce ada que la que se
obse a en Cap And eas-Kas os, donde
el ejido u bano apa ece como un espacio
de ida. En e ec o, en es e yacimien o las
habi aciones ag upan cons ucciones de
plan a ci cula adosadas las unas a las
o as y al e nan as os espacios p epa a-
dos que compo an di e sas es uc u as de
uso domés ico: hoga es en cube a, cube-
as.
Es as amas de dis in a na u aleza pue-
den e leja una di e encia de es a us en e
dos es ablecimien os de alla dis in a, -la
supe icie o al de Khi oki ia se es ima
en 1'5 ha, la de Cap And eas-Kas os en
2.500 m cuad ados-, si uados en ambien-
es dis in os, -uno al in e io , el o o al
bo de del ma -, aunque so p ende el hecho
de que en Khi oki ia, la ma e ialización
del lími e que sepa a el mundo habi ado
del mundo ex e io , se apa eja con los e-
ag upamien os ce ados, eplegados sob e
ellos mismos, mien as que en Cap An-
d eas-Kas os, donde el espacio se en-
cuen a de inido na u almen e, el ejido
u bano es más ai eado.
No se ha encon ado ningún luga de
cul o,
solamen e las p ác icas une a ias
jun o con las igu illas son los únicos
documen os suscep ibles de escla ece , a
menudo de o ma ambigua y agmen a-
ia, el mundo men al y las p eocupacio-
nes p o undas de los homb es del Neolí-
ico p ece ámico chip io a.
Las p ác icas une a ias al y como
apa ecen en Khi oki ia se dis inguen ne-
amen e de las del PPNB del Le an e. No
se encuen a ningún as o del "cul o de
c áneos" que ca ac e iza el PPNB del Le-
an e, ningún ejemplo de u ilización de
un c áneo o de un agmen o de c áneo
como "mobilia io cul u al" y ningún
ejemplo de c áneo submodelado.
Las sepul u as son inhumaciones indi-
iduales, p ima ias, den o de osas exca-
adas en el in e io de las habi aciones
que pe manecen habi adas. El cue po
puede es a acos ado sob e el lado de echo
o izquie do, sob e la espalda o sob e el
ien e; puede igualmen e acos a se en
pa e sob e un lado y en pa e sob e el
ien e o la espalda, p esen a se de 3/4
pos e io o de 3/4 an e io . La posición
más ecuen e es sob e el lado de echo, la
menos ecuen e sob e el ien e. Una
p opo ción bas an e ue e de indi iduos
eposan en pa e sob e el ien e, en pa e
sob e un lado. Es a posición es la mas
ecuen e en los niños de menos de un
año,
mien as que los adul os y los niños
es án ecuen emen e acos ados sob e el
lado de echo. Los cue pos es án en posi-
ción con ac ada, pe o el g ado de és a pa-
ece es a en elación con la edad del indi-
iduo; la mayo ía de los adul os es án en
posición hipe con ac ada. La o ien ación
del c áneo es a iada, aunque pa ece que
no sea o almen e indi e en e y que deje
anspa en a una disc e a di e enciación
sexual: el eje no es e-su es e ag upa el
mayo núme o de sepul u as de adul os.
56
pe o odos los esquele os masculinos ie-
nen el c áneo o ien ado al no es e mien-
as que en los esquele os emeninos el
c áneo es á si uado, ya como el de los
homb es al no es e o bien al su es e.
El depósi o de ma e iales que acom-
paña a los cadá e es, p ác ica no gene a-
lizada, se obse a an o en las sepul u as
masculinas como en las emeninas. No
obs an e cie as ca ego ías de ma e iales
pa ecen mas ligadas a un sexo que a o o:
los colla es donde los den ales y las pe -
las en pied a se al e nan, solo se encuen-
an en las sepul u as emeninas; po el
con a ío la p ác ica que consis e en cu-
b i el cue po del di un o con una pied a,
-pied a b u a, muela o pied a con dos es-
pigas la e ales-, es dos eces mas e-
cuen e en las sepul u as masculinas que
en las emeninas. Los o os obje os de-
pues os en las umbas acompañan indi e-
en emen e a homb es o muje es. Son
asos en pied a, en su g an mayo ía bo-
les o uen es con ex emo e edo , no -
malmen e o os in encionadamen e, ú i-
les en s lex o hueso. Algunos de es os
obje os encon ados en las umbas.-ú iles
de s lex o de hueso- son usuales en la
ida co idiana, o os como las pied as de
espigas la e ales y los boles o uen es de
ex emo e edo , pa ecen mas especi i-
camen e ligados a los i os une a ios.
Los huesos de animales es án a amen e
asociados a las sepul u as, pe o que algún
ipo de elación no u ili a ia ha sido i-
ido con el mundo animal es á más que
suge ido po la sus i ución en la sepul-
u a de un niño, de la pied a que ecub e
usualmen e la cabeza, po un omópla o
de gamo.
Las igu illas de animales son sin em-
ba go a as y no ep esen an a ninguna de
las especies explo adas po el homb e.
Las igu as humanas, odas de pied a ex-
cep o una cabeza modelada en a cilla, son
o bien silue as alladas sob e un pequeño
can o odado con dos o cua o muescas
la e ales a eces comple ados po o a
e ical que ma ca las pie nas, bien po
g andes can os odados en los que el con-
o no ha sido aba ido, el cue po en onces
es á indicado po un la go apéndice co o-
nado po una cabeza en o ma de disco, o
bien piezas donde el abajo de pues a a
pun o, mas acen uado, se liga a conse-
gui los olúmenes del cue po humano
con olúmenes geomé icos simples, o
bien, po in, las más g andes igu illas
de las que solamen e subsis e la cabeza,
con la indicación de nume osos de alles.
La ausencia de indicaciones de sexo es
pa icula men e so p enden e y aunque si
alguna de es as es a uillas iene un ca iz
álico no explíci o, queda siemp e en el
campo de la alusión. Una disc eción al y
sob e odo la ausencia de la muje en la
imagine ía del Neolí ico p ece ámico de
Chip e es aún mas ema cable dado que
en el P óximo O ien e, a pa i del VIII9
milenio, se mul iplican las ep esen a-
ciones de la igu a humana, en p ime
luga y p incipalmen e en o ma eme-
nina.
Sabemos pocas cosas de las es uc u-
as sociales. Podemos cae en la en a-
ción de e en la desigualdad que se mani-
ies a en el a amien o de los mue os, el
e lejo de una desigualdad social, pe o no
se ha obse ado ninguna o a de las ca ac-
e ís icas que habi ualmen e se a an pa a
apoya es e ipo de cues iones. Si de o-
das mane as exis ió una o ganización so-
cial je a quizada, pa ece que ue indepen-
dien e de una di isión sexual de la socie-
57
dad. A la luz de los elemen os que
indica ían una di e enciación de ca ác e
sexual, exis e una yux aposición en e la
na u aleza del ma e ial
depues o jun o
al
di un o, que cons i uye, jun o con la
o ien ación p e e encial de las sepul u as
y la mayo ecuencia de de o maciones
a i iciales de c áneo en las muje es, un
conjun o de indicios poco ele an es de
és a di e enciación, ya
que
po o a pa e
el depósi o ma e ial de acompañamien o
es á a es iguado
an o en
las
sepul u as
de
homb es como en las de
muje es.
El hábi o de en e a en el in e io de
las habi aciones iene el e ec o de no se-
pa a los i os de los mue os, de no di-
socia una comunidad humana ca ac e i-
zada po la
olun ad
de
i i den o
de un
espacio ce ado. Exp esión de una elec-
ción cul u al, una al olun ad que a-
duce el apego al espacio habi ado, e-
quie e pa a pode ealiza se un cie o
g ado de cohesión social. En e ec o, po
una
pa e,
la
p epa ación
y
ni elación del
espacio a cons ui , y sob e odo la eali-
zación
de
ob as de in e és colec i o
de
la
ampli ud de los sucesi os mu os de Khi-
oki ia, así como su man enimien o,
exigen el ag upamien o de una mano de
ob a impo an e. Po o o lado, la ida
den o de un espacio ce ado supone la
exis encia de mecanismos pa icula es
que pe mi i án esol e los con lic os in-
e nos que no debie on deja de explo a
den o de un poblado con un ejido u -
bano denso
y
que no se egulaban con la
educción de la densidad de la población
ob enida habi ualmen e po una ex en-
sión del espacio habi ado. Aquí po el
con a io, los lími es angibles se em-
plean p ecisamen e pa a inmo iliza el
espacio.
Aunque la documen ación que posee-
mos
impide p ocesa
más
el análisis
de
la
o ganización social, la imp esión que
p e alece es
la de una
comunidad es uc-
u ada,
conscien e
de
ep esen a una
en i-
dad
bien de mida
y
capaz de pensa
y
de
lle a a cabo abajos colec i os de in-
e és
gene al.
El ma e ial lí ico es us an e y sin
di e sidad. La alla comp ende p incipal-
men e lascas de alón liso muy desa o-
llado,
a amen e
died o,
que o ma
un
án-
gulo muy abie o con la ca a de alla, o
el bulbo de pe cusión es en salien e;
comp ende igualmen e algunas pun as
Le allois y láminas a menudo co as y
mal ejecu adas. Las lascas de do so na u-
al
pa ecen
habe sido buscadas
sis emá i-
camen e. Los núcleos ienen en su g an
mayo ía un solo plano de pe cusión;
igualmen e se encuen an algunos discos
Le allois
y
núcleos con planos
de
pe cu-
sión opues os.
El u illaje comp ende piezas de do so
na u al o e ocado, algunos de los cuales
ienen lus e, piezas con muescas y den-
iculados, algunas aede as sob e lasca o
lámina, los bu iles son poco nume osos
y
a amen e
ú iles
pa a pe o a .
Es a indus ia se dis ingue nega i a-
men e de las indus ias con empo áneas
de las egiones ecinas po la ausencia
del e oque plano po p esión, po la au-
sencia de pun as de lecha y po su mo-
no onía
y
ca ác e
us an e
que
con as a
con la di e sidad
y
calidad
de
la indus ia
lí ica, mayo men e lamina ,
de
Le an e.
Sin duda se u iliza on ecipien es de
ma e iales pe ecede os, made a, ces e ía,
piel, de los que nada ha pe du ado. Los
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ecipien es de pied a, po con a, son
nume osos, de o mas a iables, y se e-
pa en en dos g andes
ca ego ías:
una a-
jilla g ose a y o a ina. La p ime a com-
p ende pla os y uen es ex aídos de pla-
cas o bloques de b echa o de calcá ea
du a, some amen e p epa ados. La ajilla
ina cuen a con boles y uen es lab ados
po aspadu a de agmen os de calcá ea
üema y ecipien es en ocas du as de o i-
gen olcánico: andesi a, diabase o dio i a,
pa icula men e ca ac e ís icas del Neolí-
ico p ece ámico chip io a y que no ie-
nen pa alelo en el con inen e. Las o mas
son pla os, copelas, boles, uen es, cu-
cha as y pequeños mo e os. Los boles y
las uen es pueden ene un ex emo e -
edo , así como una
asa,
ho izon al o e -
ical, o ambién una espiga. La maes ía
écnica del abajo de la pied a que ilus a
en e o os
la
p epa ación de los ex emos
e edo es y las asas, se usa igualmen e
en las deco aciones geomé icas, incisas
(líneas e icales, oblicuas o galones) o
más co ien emen e en elie e (co dones,
ne adu as
plenas
o en ec uzadas simples
o dobles, ho izon ales, e icales, obli-
cuas,
o desplegadas en zigzag.)
El ma e ial de molienda comp ende
muelas du mien es, planas o con ensi-
llamien o, muelas ac i as...
Los can os odados que ienen es os de
colo an e ojo, pudie on se u ilizados
como pale as.
En el u illaje en pied a encon amos
igualmen e hachas ab icadas po pique-
aje y pulido de can os de andesi a.
En e los pequeños obje os de pied a de
Khi oki ia se encuen an elemen os de
ado no, los colgan es, anillos de pe las
apun adas de los que se igno a la u iliza-
ción y que se encuen an en odos los ya-
cimien os p ece ámicos chip io as, al
con a io que las enigmá icas pied as g a-
adas:
can os planos de los cuales una o
dos ca as lle an una deco ación de líneas
incisas o pied as de sección cónica en las
que la base es á deco ada con un mo i o
análogo y los lados con galones incisos.
La indus ia ósea es ela i amen e
abundan e pe o poco a iada. Es á cons i-
uida po ú iles punzan es, p incipal-
men e pa a pe o a , algunos de los cua-
les es án ijados en mangos de as a de
gamo, pe o ambién inas agujas de ojo,
u ilizadas pa a la cos u a y ú iles mas
g andes, igualmen e p o is os de una pe -
o ación p oximal, des inadas a pasa un
lazo den o de un sis ema de ib as o hi-
los,
es deci , ú iles empleados en los a-
bajos de ces e ía, la ab icación de edes o
ejido del cual se conoce la écnica, es i-
icada po el descub imien o de un pedazo
de ela conc ecionado, que deja en e e
una u didumb e de
1
omado/1 sal ado.
Khi oki ia, como los o os es ableci-
mien os neolí icos p ece ámicos de Chi-
p e,
es abandonado súbi amen e. Los da-
os de que disponemos no dan cuen a de
es e abandono. Los análisis palinológi-
cos no indican cambios en las condicio-
nes climá icas que hubie an des uido el
equilib io ecológico de la isla y en a la-
ia una d amá ica disminución de los e-
cu sos alimen a ios. No se e elan azas
de ca ás o e na u al, de epidemia o des-
ucciones de hos ilidades iolen as. Es-
amos demasiado desp o is os de da os
pa a disce ni la exis encia de una modi i-
cación de los ac o es socioeconómicos.
La ince idumb e que ma ca los p inci-
pios del Neolí ico p ece ámico chip io a
ambién ma ca su in.
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Fig.4-
Recons i ución del ejado de uno de
los elemen os de habi ación de Ki okhi ia.
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Fig.5-
Una casa de Ki okhi ia (ni el III).
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