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Por un enfoque psicobiológico del desarrollo humano

Abstract

Para entender cabalmente el desarrollo humano, el psicólogo debe partir de la biología funcional y de biología evolucionista. En el ámbito de la primera el estudio del desarrollo es escudriñar cómo lo que empieza siendo funcionamiento orgánico acaba convirtiéndose en intercambio funcional y comportamiento especifico. Dentro de la perspectiva evolucionista hay que contemplar a la infancia como un periodo d e la vida que posee su propia historia, paralela a la de la especie. Aquí cobra gran importancia la neotenia como matriz de cambios evolutivos y se intuye su trascendencia para la actual configuración de la especie. La biología evolucionista recurre al concepto de adaptación. Es necesario también incluirlo en nuestro análisis del comportamiento infantil. Ello no sólo porque es una dimensión importante del mismo, sino porque este concepto es el eslabón entre la biología funcional y la evolucionista.

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Por un enfoque psicobiológico del desarrollo humano

Author: Perinat, Adolfo
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1982
DOI: 10.5565/rev/qpsicologia.417
Source: https://ddd.uab.cat/pub/quapsi/quapsi_a1982v6n1/quapsi_a1982v6n1p25.pdf
Quade ns de Psicologia,
1982,
1,
2538
POR
UN
ENFOQUE
PSICOBIOL~GICO
DEL
DESARROLLO HUMANO
Adol o PERINAT
La publicación de un núme o monog á ico sob e Psicología E olu i a
y
Educacional, a ca go de nues o Depa amen o de la U.A.B., me depa a
una coyun u a pa a expone , de o ma a iculada, un haz de ideas sob e el
desa ollo humano que han nacido como p eocupación compa ida de los
p o eso es de Psicología E olu i a de la U.A.B. Al o mula las en su es ado
ac ual, sólo p e endo some e las a la c í ica de un audi o io más amplio cu-
yas a eas de docencia e in es igación son a ines a las nues as. Me ap esu o
a
deci (como ienen po cos umb e los ame icanos en sus
acknowledge-
men s)
que en ningún modo esponsabilizo a mis colegas de los e o es o ine-
xac i udes que hayan podido desliza se en mi exposición pe o que, en cam-
bio, he de econoce que sus apo aciones han con ibuido decisi amen e a
da o ma
y
cohe encia a muchas de las ideas que aquí apa ecen.
Al inicia un alegh o en p o de un en oque psicobiológico del desa ollo
humano no oy a de ene me en la indagación de sus an eceden es his ó i-
cos. Tampoco quie o de ende me de la impu ación de opo unismo, po
cuan o es amos i iendo un momen o en que la Biología i adia de mane a
con unden e en el mundo cien í ico y cul u al. Dejando de lado los p ejui-
cios de opo unismo, educcionismo, de e minismo
y
o os que acompañan
los in en os de conjuga Biología
y
Ciencias Humanas, quie o examina qué
alo -epis emológico, heu ís ico- iene un en oque psicobiológico del
desa ollo.
Nadie nega á que hay un ni el de explicación compo amen al que es
biológico. Pe o ambién puede a i ma se que son con ados los compo a-
mien os humanos que se puedan explica
exclwi amen e
desde el ni el bio-
lógico. Todos los compo amien os ienen una ma iz biológica: en algunos
es inmedia a (po ejemplo, el desa ollo psicomo o en la p ime a in ancia,
la comunicación no e bal en e mad e e hijo, e c.); en o os esa ma iz es
me amen e un sopo e es uc u al (o gánico, ne ioso, bioquimico..
.)
pe o
cuya elación con la ac i idad en cues ión es mucho más lejana, indi ec a
y
media izada. Pienso que
el obje o p eciso del es udio del desa ollo humano
es analiza cómo eme ge el o los compo amien os de esa ma iz biológica
inmedia a y cómo se cons i uyen cuando lo que comienza siendo unciona-
mien o de una cie a es uc u a o gánica desbo da sus p opios limi es
y
se
e is e de lo que llamamos una unción.
El ga eo de un niño, la son isa, no
son un me o juego de con acciones muscula es como ampoco la pos u a
de un adul o en eposo se educe a un conjun o de ue zas con esul an e ce-
o. Se suele deci que las unciones de un compo amien o son sus secuelas
en el medio ecológico que incluye al o ganismo que « unciona».
This is no
he whole s o y
di ían los anglosajones: cualquie ac i idad o gánica iene
cie amen e como escena io un sis ema ecológico
y
deci que el unciona-
mien o de un o ganismo ae allí consecuencias no sólo signi ica que p o o-
ca al e aciones en el medio sino que, además
y
en alguna o ma, eso epe -
cu e en el o ganismo que las p odujo. En o os é minos, oda unción im-
plica un ci cui o cibe né ico.
A
e ec os heu ís icos pod íamos analiza el
uncionamien o como algo que queda ci cunsc i o al o ganismo-máquina
mien as que la unción ha de ene en cuen a el escena io ecológico. Sólo
desde aquí iene sen ido habla de un balance del uncionamien o (o sea,
sus consecuencias o unciones). Si el o ganismo es capaz de e alua ese ba-
lance pod á ajus a el uncionamien o pa a maximiza lo (ap endizaje).
En el pá a o p eceden e he in oducido dos é minos cla e del en oque
psicobiológico del desa ollo, é minos que, po o o lado, ienen una hon-
da a inidad en e sí: sis ema ecológico
y
sis ema cibe né ico. El desa ollo
in an il es el despliegue paula ino de unciones múl iples en un medio ecoló-
gico undamen almen e poblado de o os se es humanos que es án eaccio-
nando an e cie os « uncionamien os»
y
con igu ando así aquellas uncio-
nes.
Es
la idea de la on ogénesis del compo amien o como esul ado del in-
e cambio uncional. También los se es ine es, los obje os, ienen su papel
aquí como Piage ha en e is o en sus ecundas obse aciones en o no a .la
manipulación de obje os po pa e de sus niños. El desa ollo humano es un
p oceso en el cual la e oalimen ación que la ac i idad del suje o p o oca
en el medio es á siendo de con inuo in eg ada, p ime o, en las ma ices bio-
lógicas que son el sopo e de uncionamien os y unciones; luego se á in e-
g ada a o os ni eles. Lo que ca ac e iza el desa ollo psicobiológico es la
conjunción en e la pues a a pun o es uc u al (madu ación o gánica) con
unos uncionamien os que inmedia amen e i adia án -un mismo uncio-
namien o, incluso- en múl iples unciones.
Hay un úl imo aspec o del en oque psicobiológico del desa ollo que
menciona . Has a aquí hemos apelado sólo a la biología uncional; ambién
enemos que ecu i a la biología his ó ica o e olucionis a.
Es
la que ilumi-
na el es udio de la on ogenia del compo amien o a la luz de la ilogenia. La
es uc u a
y
la mo ología del o ganismo humano, las unciones mayo es
y
meno es que con igu an nues a humanidad se han decan ado en un la go
p oceso e olu i o. La palab a mágica que da la cla e del mismo es
adap a-
ción
(concep o que he es ado ozando, sin nomb a lo, al hace mención de
los p ocesos cibe né icos
y
de ajus e uncional de los o ganismos a su medio
ecológico). La a iculación de la ilogenia con la on ogenia pasa necesa ia-
men e po el ecu so al mé odo compa a i o: la E ología es un dominio de
conocimien os esencial a es e espec o aunque oda ex apolación del com-
po amien o animal al humano es é some ida a cau elas.
Las elaciones en e ilogenia
y
on ogenia, aunque especula i as, en mo-
do alguno se quedan en me as conje u as
y
lo que sabemos da pie a un esbo-
zo de ma co eó ico que, a un ni el un poco lejano y abs ac o -es cie o-
nos da un en oque no edoso
y
p ome edo pa a nues a a ea de analiza el
desa ollo humano. Es, po supues o, un en oque psicobiológico genuino.
En su o mulación ac ual in eg a ya biología his ó ica
y
biología uncional
aunque lo haga de mane a aún laxa
y
es é lejos de gene a un cue po de
p oposiciones demos ables en el dominio de las expe iencias bien con ola-
das. Dedica é la pa e cen al de es e a ículo a expone las líneas p incipa-
les de es e en oque psicobiológico.
EL PARADIGMA DARWINIANO COMO CLAVE PARA UNA
CABAL
COMPRENSION
DEL
DESARROLLO
HUMANO
Quisie a ab i el ema con una cues ión un poco so p enden e (po ines-
pe ada
y
enigmá ica): ¿po qué hay un desa ollo?
0,
lo que es lo mismo
aduciéndolo a é minos más humanos, ¿po qué hay una in ancia? C eo
que una ía de espues a a es e in e ogan e se halla en la pe spec i a e olu-
cionis a
y
compa ada del enómeno del desa ollo animal.
Dawkins en su b illan e ensayo sob e el «gen egoís a»
(1976)
nos desc ibe a
los o ganismos i ien es, en su a iedad
y
mul iplicidad, como simples a i-
icios de que se e is en los genes pa a eplica se incesan emen e. La ida de
cada indi iduo de una especie puede conside a se, desde es e ángulo, como
o ien ada a asegu a la con inuidad del plasma ge minal. Implíci a en es a
o mulación es á la ascendencia de la ep oducción en la ida de la espe-
cie. El co ola io inmedia o es que la biología de las especies a a a a de
asegu a po odos los medios que los indi iduos lleguen a la ase ep oduc-
o a. Pa a los que me achaquen que es a ase es ei ican e les p opongo es-
a o a o mulación: a lo la go de su e olución las especies an inco po ando
un conjun o de mecanismos uncionales que asegu an la supe i encia de
los indi iduos has a que son ap os pa a ep oduci se. Po que, de hecho, en-
e que el o ganismo nace
y
llega a su madu ez ep oduc i a (me e ie o,
e iden emen e, a o ganismos plu icelula es) anscu e un iempo en el que
,
su e es as ans o maciones que llamamos desa ollo. Especula i amen e
podemos imagina una o ganización de la ida en que los se es al nace ue-
sen ya inmedia amen e ap os pa a ep oduci se. Pe o es o no ocu e
y
el po
qiié (uno de los «po quésn) hay que busca lo en la biología his ó ica o e olu-
cionis a.
El da o más llama i o e inmedia o que la biología e olucionis a nos b in-
da es que la du ación del desa ollo (en endiendo po al el conjun o de
ans o maciones desde el es adio de zigo o has a la madu ez ep oduc i a)
es dis in o pa a las múl iples especies, pe o que iende a p olonga se consi-
de ablemen e con o me se asciende en la escala ilogené ica. Es a obse a-
ción ue ele ada a la ca ego ía de ley po Von Bae en
1828.
¿Cuál puede se
la azón de ese p og esi o e a do madu a i o a medida que se asciende en
la escala ilogené ica? ¿Qué papel ha jugado es e enómeno en la cons i u-
ción de la especie humana? Un p ime elemen o de espues a nos lo sugie e
el es udio de las es a egias i ales de las especies. Es a egias i ales son el
conjun o de egulaciones uncionales que asegu an
la
supe i encia. Aquí
es án incluidos aspec os isiológicos
y
compo amen ales
y,
en pa icula pa-
a lo que nos a añe, los que ocan a la ep oducción. La es a egia i al, en
su conjun o, se es ablece obedeciendo a p esiones ecológicas. Den o de una
pe spec i a compa ada, las es a egias i ales que ocan a la ep oducción
y
desa ollo de la p ole pueden si ua se, según los ecólogos, a lo la go de un
con znuum
en cuyo ex emo in e io es án las especies que i en en medios
ambien es luc uan es
y
plagados de ince idumb e, donde hay una al e -
nancia imp e isible de abundancia/escasez de ecu sos, con una mo ali-
dad galopan e aunque independien e de la densidad demog á ica. Las es-
pecies que i en en condiciones an ex emas se ca ac e izan po una asa de
ecundidad ele adísima, un desa ollo acele ado (al e ec o de que sus
miemb os engan mayo opo unidad pa a alcanza la ase ep oduc i a)
y
en ellas no se da el cuidado de la p ole po pa e de los pad es. Son los Ila-
mados ep oduc o es
R.
La na u aleza de su medio ambien e no les pe mi e,
po así deci lo, in e i en o as adap aciones que las que conducen es ic a-
men e a la supe i encia gené ica, o sea, las que en medio de esa ines abili-
dad ca as ó ica asegu an que, al menos, un cie o núme o de indi iduos se
ep oduci á con éxi o.
En el o o ex emo es án las especies que se denominan ep oduc o es K.
Es os i en en ecosis emas es ables
y
ela i amen e benignos, donde eina la
abundancia. Son medios sa u ados de población lo cual gene a una mayo
compe ición no sólo en e las especies que ocupan el mismo nicho ecológico,
sino en e los indi iduos de la misma especie. De aquí que la es egia i al,
en lo que oca a ep oducción
y
desa ollo, se o ien e en sen ido an i é ico a
los ep oduc o es
R:
p oc ea pocos descendien es pe o bien do ados pa a
compe i en la explo ación de los ecu sos i ales. Una de las epe cusiones
esenciales de es a es a egia i al es el que la madu ación a a se más len a
y
a a i apun alada po la c ianza pa e na. Los mamí e os
y
en pa icula
los p ima es
y
el homb e son especies ep esen a i as de la es a egia ep o-
duc i a K. Si me ue a pe mi ido juga con el lenguaje
y
pe soni ica lo que
ue on me as coyun u as biológicas, di ía que «la decisión» que oma on las
especies K- ep oduc o as de ala ga su desa ollo ue ascenden al pa a su
p opia e olución. Es a p olongación de la ase p e ia a su madu ez ep o-
duc i a -que se conoce con el nomb e de
neo enia-
se con ie e en algo
así como la ma iz donde se an a ges a las ans o maciones e olu i as que
han decan ado la especie humana
(GOULD,
1978).
Veámoslo más de ce ca.
P e iamen e hay que deja bien asen ado el p incipio de que, en cada es-
adio de su ida, el o ganismo es á some ido a p esiones selec i as que le im-
pelen a e oluciona , en o den a log a una mejo supe i encia. Conc e a-
men e, la c ía, en cada momen o de su desa ollo, ha de es a do ada de o-
dos los eque imien os o gánicos que asegu an su exis encia inmedia a. El
balance en e do ación o gánica
y
p esiones del medio no se es ablece de
una ez po odas
y
de ahí que el «plan de desa ollo» de cualquie especie
pueda su i
-y
de hecho ha su ido- eajus es a lo la go de su e olución
his ó ica. Hace ya muchos años un iejo psicólogo decía al espec o algo
muy suges i o
y
muy ac ual:
Los cs adios p ime izos del desa ollo han e olucionado pa a sa is ace sus p opias
neccsidadcs
(.
.
.).
La
in ancia icnc con oda segu idad su p opia e olución que se ha

ido haciendo de acue do con és as. La in ancia ha cambiado a lo la go de los siglos
me ced ya sea a mu aciones ge niinales, ya a selecciones inducidas po las ci cuns an-
cias.
(DAVIDSON.
1914,
ci . po Gould)
Una uen e decisi a de eajus es en el p og ama de desa ollo la cons i u-
yen cie os cambios paula inos en el i mo de madu ación de unos ó ganos
con espec o a o os. Es el enómeno de la
he e oc onzá.
La hipó esis c ucial
que aquí plan eamos es, en onces, que la es a egia de pospone la madu ez
ep oduc i a (adul ez) ha sen ado las condiciones ideales pa a los eajus es
de los
empos
de madu aciones segmen a ias al que, po un lado, op imiza-
ban la iabilidad de la c ía hominoide en aquel momen o de la especie
y,
po o o, la iban ans o mando hacia lo que es hoy la c ía humana
y,
a
o -
io i,
el adul o humano. És e
y
no o o es el sen ido p o undo de deci que la
neo enia (o alen ización del desa ollo) ha cons i uido una ma iz de ans-
o maciones e olu i as.
Pe o aunque los e ec os inmedia os de la he e oc onía son o gánicos, a la
la ga las ans o maciones o gánicas ienen p olongaciones imp e isibles en
los ni eles psicológicos
y
sociales. Ello es pa en e, po ejemplo, en el p oceso
de ce eb alización humana. Somos la especie que posee un desa ollo ence-
álico máximo
y
ello es debido, en e o as cosas, a que nues o ce eb o c e-
ce desde el p incipio a i mo más ápido que el es o del cue po (he e oc o-
nía)
y
además c ece du an e más iempo al socai e de que nues o desa ollo
global es el más p olongado1. Pe o, concomi an emen e, la e olución hacia
la pos u a bipeda p o ocó un es echamien o de la pel is emenina que en-
ó en con lic o con el ag andamien o de la cabeza del e o. Es o, que
WASHBURN
(1960) llama «el dilema obs é ico. se esol ió con la expulsión
del e o en un es ado de g an p ema u idad neu ológica.
Y
el compo a-
mien o ma e no de la hemb a humana u o que plega se delicadamen e a
la incapacidad casi absolu a de su c ia u a, como u o que acomoda se a la
p olongación de su pe iodo de dependencia (alimen icia, an idep eda o ia,
e c.).
También exis e una he e oc onía den o del p opio ce eb o humano.
Es
deci , unas á eas madu an an es que o as. P ecisamen e en base a ello, el
in es igado uso
ANOKHIN
(1964) ha o mulado una eo ía, la sis emogé-
El ce eb o humano pesa, al nace el niño, apenas la cua a pa c del adul o; cn cambio,
en los an opoides pesa el
40%.
En es os, al inal del p ime año, alcanza ya el
70%
de su pc-
so de ini i o. En el homb e, el ce eb o alcanza, a los seis meses, el
50%
del amaño adul o; a
los dos años el
90%.
En
cambio el cue po pesa, al nace , el
5%
dcl peso adul o
y
a los diez
años sólo alcanza el
50%.
(TANNER.
1970).
Es
es e
décalage
en el i mo de c ccimicn o
ce eb o-cue po un caso especí ico de he e oc onía.
nesis, según la cual el sis ema ne ioso de cada especie posee al nace ya un-
cionalmen e madu as aquellas á eas que con olan los compo amien os
cla e de su supe i encia en aquellos ins an es: ala he e oc onía en el desa-
ollo de las di e en es es uc u as e ales es una de las a eas p imo diales
de la e olución: con e i al e o los sis emas uncionales más aliosos
y
más
necesa iamen e i ales)).
En sín esis
y
a is a de pája o, nues o pos ulado ha sido que la pau a de
madu ación o gánica «al alen í)) ha podido cons i ui una ma iz de ans-
o maciones e olu i as en cuan o que ha hecho posibles dislocaciones
y
ea-
jus es paula inos en el
zming
de madu ación o gánica. Un p ime co ola io
lo es ablece el llamado ((p incipio de la e icacia de la acción gené ica p e-
coz)),, a sabe , que cie os ca ac e es en ajosos po encian su alo selec i o si
an icipan su apa ición en ases más emp anas de la on ogenia. En e eno
más conc e o es o signi ica, po ejemplo, que la neo enia o e a do madu a-
i o ha dado iempo a que cie os ca ac e es adap a i os que b o a on en
nues os an eceso es ilogené icos se ijasen adecuada
y
de ini i amen e en
la especie.
Todo ello nos lle a a ealza la ascendencia del pe iodo in an il pa a la
especie
y
nos lo hace con empla como un
ese uoz
de ans o maciones no
sólo en el pasado sino ambién ac ualmen e. Pe o al mismo iempo nos da
una e ospec i a de la in ancia como una e apa del ciclo i al que iene su
p opia his o ia biológica. Es la his o ia ascinan e de sus ans o maciones
sucesi as modeladas en esa «ma iz neo énica)). No sabemos mucho ace ca
de las c ia u as de los aus alopi ecos
y
menos aún de los de aquella adia-
ción de an opoides que iban a da o igen a la especie
Homo,
pe o con oda
segu idad poseían ca ac e es que se han pe dido en el anscu so de la e o-
lución. Los que hoy os en an nues os niños son los que ha decan ado la se-
lección na u al.
Las consecuencias de la neo enia, como las de cualquie p oceso e olu i-
o, no sólo a ec an a la mo ología co po al. Ya hemos an icipado que la
neo enia se da en las especies que i en en nichos ecológicos donde hay una
in ensa compe ición po los ecu sos limi ados. Las especies
K- ep oduc o as que los ocupan in ie en más en la calidad que en la can i-
dad de sus descendien es. P e ie en -po así deci lo- do a los de medios
que asegu en su éxi o compe i i o
y
de ahí que es en e ellas donde se mani-
ies an las pau as de cuidado pa en al.
A
su ez, es as especies son suscep i-
bles de adop a modos de in e cambio con el medio eminen emen e más le-
xibles que las especies in e io es, mucho más ígidas
y
especializadas. Es o
implica, ei-i odo caso, una sus i ución p og esi a
y
paula ina de los p og a-
mas gené icos ce ados (pau as ins in i as) po o os más abie os (MAYR,
1974) en los cuales el paso del geno ipo al eno ipo cuen a con un apo e
conside able de in o mación p o enien e del medio. Aho a bien, la con a-
pa ida a una al a de especialización es o zosamen e la pues a a pun o de
mecanismos de ap endizaje, ap endizaje en su sen ido p ís ino, biológico,
de ajus e adap a i o de la conduc a a esul as de la expe iencia. Po aquí
asoma una pis a que nos lle a a descub i «la na u aleza
y
usos de la inma-
du ez» como suges i amen e se exp esa Je ome BRUNER (1972).
El desa ollo a alen izado)) apa ece así como un equisi o que e oluciona
concomi an emen e con una mayo plas icidad conduc ual quien a su ez se
ap o echa á del in e cambio con el medio. Aquí en a, en p ime a línea, el
medio social (no limi ado a la especie ho no) como uen e p imo dial de in-
o mación a odos los ni eles, desde el más elemen al de la subsis encia has-
a las ep esen aciones simbólicas o abs ac as que nos guíen en la in e p e-
ación de cuan o nos odea o nos acaece. En o as palab as, la neo enia ha
podido muy bien se causa
y,
a la ez, e ec o de esa endencia i epa able de
la ilogenia a p oduci o ganismos menos dependien es del medio, menos í-
gidamen e p og amados
y
más basados en la capacidad de inco po a pau-
as mo o as
y
cogni i as. Aho a bien, la explo ación opo unis a del medio
no es sólo cues ión de in o mación sino ambién de p ác ica. És a necesi a
del iempo pa a a ianza se, en úl imo caso pa a au oma iza se. La au oma-
ización de los compo amien os iene una impo ancia adap a i a mucho
mayo de la que un examen supe icial es a ía en ado de a ibui le.
Y
eso
an o en la ida de los p imi i os humanos como en la ac ualidad. El uso e i-
caz de los ins umen os, sea un hacha de pied a o un au omó il, se ac ecien-
a con el g ado de au oma ización y lo mismo cabe deci de ac i idades an
complejas como el lenguaje (LIEBERMAN, 1973). La exis encia de un pe io-
do de plas icidad o gánica p olongada si e, po aquí, a la consecución de
ac i idades al amen e especializadas
y
au oma izadas.
Hay po úl imo quien opina (YOUNG, 1971) que la p olongación de la a-
se de inmadu ez dio pie a-que se al e ase la ((pi ámide de edades» de las ho -
das p imi i as. C eció el n
jme o de niños
y
p e-adolescen es
y
su p esencia
dio luga a o mas cada ez más especializadas de in e cambio en e adul os
y
c ia u as: comunicación de conocimien os, adies amien o en la caza o la
ecogida de alimen os; en una palab a: ansmisión cul u al. Lo cual e-
dundó an o en bene icio de los adul os como en el de los pequeños. Es posi-
ble ambién que en o no a la c ianza hayan c is alizado o mas de coope a-
ción y de con i encia que an más allá del simple compa i alimen os.
Young piensa que cie os de e minan es de la ag esi idad
y
cie os impedi-
men os a la coope ación hab ían sido eliminados (o amo iguados) en las
poblaciones p imi i as g acias a la p esencia de la in ancia. Como colo ón a
odo lo que hemos enido diciendo c eo que la siguien e ci a de
BRUNER
(1972)
es muy ap opiada:
Lo que acompaña odos es os cambios (en la cul u a p imi i a) es una cla a ans-
o mación en los modos de a a la inmadu ez (la ase de desa ollo). La p o ección
ma e nal de la c ia u a no sólo se ala ga ma e ialmen e sino que su e cambios cuali-
a i os. Ya los hemos mencionado: un pe iodo mucho más p olongado en que domina
el juego, una pa icipación cada ez mayo de los adul os en el mismo, especialmen e
de la mad e; una disminución en el uso del cas igo
y
amenazas como o ma de induci
al niño a compo a se de la mane a ípica de la especie. El más impo an e, con odo,
c eo que es la eme gencia de una eno me capacidad de obse ación del compo a-
mien o adul o
y
la inco po ación de lo que se a ap endiendo a a és del juego.
Una idea cen al de oda la exposición p eceden e es que, si la in ancia ha
e olucionado, ha sido pa a sa is ace mejo sus p opias exigencias adap a i-
as. El que es e ajus e ecológico ascienda ul e io men e a la ase adul a es
una consecuencia no p e is a. Digo así po que en la len a y o uosa e olu-
ción de nues a especie (o de o a cualquie a) no hay un plan es ablecido de
an emano que la o ien e a ídicamen e. El único diseño o designio al que
obedece una especie, en un momen o dado de su e olución, es el que con-
duce a la
supe i encia inmedia a
de sus miemb os que, a su ez, se o dena
a la
supe i encia gené ica
de la especie global2. P ecisamen e en ese juego
dialéc ico en e la pe spec i a
sinc ónica
del desa ollo (diseño adap ado a
la supe i encia inmedia a)
y
la pe spec i a
diac ónica
(diseño no de ini i o
que se ans o ma paula inamen e en su camino hacia la madu ez ep o-
duc i a) adica la pe ec a in eligibilidad del desa ollo. Gene almen e la
noción de desa ollo p i ilegia la pe spec i a diac ónica: es me amen e una
Quie o deci con es olque, po ejemplo, el «an opoide> del Pleis oceno poseía, a su ni el
e olu i o, unas capacidades o limi aciones de ep oducción que cie amen e no e an las
nues as (en e o as cosas, como hemos dicho, la pel is de la.muje e a di e en e y segu a-
men e la ges ación se acababa en o o momen o; no digamos la alimen ación y o as muchas
pau as). El an eceso común a los ac uales an opoides
y
humanos ambién poseía sus es a-
egias i ales acomodadas a la ep oducción
y
c ianza las cuales daban un diseño de c ía dis-
in o de la humana-chimpancé-go ila. La his o ia e olu i a es la de cómo ese diseño se ue
ans o mando sin pc de su cualidad esencial de es a adap ado en cada momen o de su de-
sa ollo (o sca de se «un diseño pa a sob e i i .)
y
cómo esas ans o maciones enían conse-
cuencias ul e io es en la ase adul a, consecuencias que aumen aban la capacidad ep oduc-
i a (la inclusi e/z ness) de lo que luego eme gió como especie
Ho no.