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El agua de la cuenca del río Jordán: la lucha por un recurso escaso

Izquierdo Brichs, Ferran

Abstract

El agua ha sido un elemento importante en las relaciones entre árabes e israelies, no sólo como causa de conflicto sino también por haber sido el factor central del Único intento de cooperación entre los distintos Estados de la cuenca del Jordán. Así, los recursos hidrológicos en esta región adquieren una clara dimensión política, económica y de seguridad, incluso militar. El articulo aborda estas dimensiones de la problemática del agua a lo largo de la historia del conflicto árabe-israelí.

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El agua en la cuenca del rio Jordán: la lucha por un recurso escaso1 Ferran Izquierdo Brichs Becario de Investigación en Relacionc:~ Internacionales Centre &Estudis sobre la Pau i el Desarmament Universitat Autbnoma de Barcelona. 08 193 Bellaterra (Barcelona). Spain Resumen El agua ha sido un elemento importante en las relaciones entre árabes e israelies, no s610 como causa de conflicto sino tambikn por haber sido el factor central del Único intento de cooperaci6n entre 10s distintos Estados de la cuenca del Jordán. Así, 10s recursos hidrol6gicos en esta región adquieren una clara dimensi6n política, económica y de seguridad, incluso militar. El articulo aborda estas dimensiones de la problemática del agua a 10 largo de la historia del conflicto árabe-isc~eli. Paiabras clave: recursos hidro16gicose, Jordán, conflicto habe-israeli, negociación Johnston, Oriente Medio. Abstract. Water in the Jordan basin: thefightfor a scarce resource Freshwater has been one of the key elements in Arab-Israeli relations; not only as a cause for conflict but dso for its having bcen the main factor in the only attempt at cooperation among the different states in the Jordan basin. Thus, water resources in the region attain clear political, economic, and *ven militarysecurity dimensions. The article tackles these dimensions of the water issue dong with the history of the Arab-Israeli conflict. Key words: water resources, Jordar~, Arab-Israeli conflict, Johnston negotiation, Middle East. Sumario Introducci6n Las negociaciones Johnston Hidrografia de la cuenca del rio Jordán (1953-1956) inicio del conflicte De la gesti6n unilateral a la conquista israeli del agua (1 955-1 978) 1949: la cuestión del agua en la posguerra Apuntes sobre el presente Bibliografia citada 1. Este articulo está basado en la memoria de licenciatura del autor, djrigida por Esther Barbé y presentada en la Facultat de CiPncies Polítiques i de Sociologia de la UAB en septiembre de 1994. 122 Papers 4G, 1995 Ferran Izquierdo Brichs ISRAEL Figura 1. La cuenca del río Jordán. El agua en la cuenca del rio Jordán: la lucha por un recurso escaso Papers 46, 1995 123 La próxima peva en Oriente Medio se librará por el ap. Butros Ghali, 1985 La ídnica cuestión que volverá a llevar a Jordania a la guerra es el agua Rey Hussein de Jordania, 1990 El agua es fuente de vida: una afirmación banal por su evidekcia pero que expresa una realidad que muchos hemos ignorado hasta hace pocos &os, mientras que para otros constituia un elemento central para su desarrollo económico, social e, incluso, para su seguridad. Las zonas con carestia de apa, como la orilla sur del Mediterráneo y cada vez más tambidn la orilla norte, encuentran un obstáculo afiadido a su:; necesidades de desarrollo, coincidiendo, en la mayoría de 10s casos, con un elevado indice de crecimiento demográfico, situación que la convierte en una cuestión de seguridad ecológica. Actualmente 25 Estados sufren cortes crónicos de agua y las previsiones para principios del siglo XXI incrementan el número a 90, la mitad de la población mundial, con las consecuencias conocidas de hambre y enfermedades. En el afio 1992 habia en el mundo 2 14 rios y lagos compartidos2, algunos incluso por una docena de Estados: dos mil millones de personas dependian de la cooperación entre gobiernos para garantizar el suministro de recursos hidrológicos (Starr, 1992: 32). La dimensión internacional de la problemática del apa es cada dia mh clara y se puede manifestar en relaciones de conflicto o de cooperación. Oriente Medio, una de las regiones más problemáticas del mundo, tiene en el agua una causa añadida de conflictos. A la carestia provocada por una geografia y climatologia particularmente desfavorables, se suma el hecho de que sus principales ríos son internacionales. El Nilo, el Eufrates y el Jordán son imprescindibles para las poblaciones de unos paises -Egipte, Siria e Iraq, Israel y Jordaniaen 10s cuales no caen las precipitaciones que alimentan estos rios. Por ello, la gestión de 10s recursos hidrológicos se convierte en un problema de seguridad nacional para estos Estados. La cuenca del Jordán, durante el siglo xx, se nos presenta como un modelo casi ideal de 10s conflictos que puede conllevar un recurso compartido. El agua, para judios y árabes, es un bien precioso. Para 10s primeros fue imprescindible en el proceso de creación y consolidación del Estado de Israel, mientras que 10s árabes la necesitaban para la supervivencia y para evitar la colonización judia de la tierra (de Palestina. Asi, el agua se insertaba completamente en el marco politico dle la lucha entre 10s dos pueblos. Al convertirse en un problema de relaciones internacionales, 10s recursos hidrológicos en la zona de Palestina han generado diferentes niveles de contactos: desde el enfrenta2. Este número seria mucho rnayor si incluy6ramos las aguas subterrheas. 124 Pavers 46 1995 Ferran Izquierdo Brichs miento abierto al diálogo, y desde la dimensión de seguridad y (calta política)) hasta 10s contactos para la gestión y administración de 10s recursos en un nivel de política ((suave)) (low politics). El problema del agua puede convertirse en un elemento crucial de las negociaciones de paz que se están desarrollando en la zona3, tanto por su capacidad de generar nuevos conflictes como de obligar a las principales partes implicadas a cooperar en la gestión de 10s recursos hidrológicos. Así, el estudio de la evolución de la disputa por el agua puede ser útil para la comprensi6n del futuro de b cuenca del Jordán y Palestina. Hidrografia de la cuenca del río Jordán Una de las principales característics del clima de esta zona es la rapidez con que cambian sus condiciones a medida que nos separamos de la costa, debido a las cordilleras montañosas y a 10s fuertes desniveles. En un área muy pequefia entran en contacto las influencias continentales con las mediterráneas y, a causa de la altitud y continuidad de las cordilleras, también hay un régimen especial montaiíoso de temperaturas más bajas y lluvias más abundantes. Las diferencias climáticas no s610 son pronunciada de oeste a este, tambikn aparecen de norte a sur: el viento dominante durante todo el aiío es de suroeste, por 10 que en el norte es más húmedo ya que es de influencia marítima, mientras que en el sur es de influencia destrtica (Fisher, 1978: 415,416). La pluviosidad es muy baja excepto en la cordillera del monte Hermon (jabal a&-Sheikh), por 10 que las principales fuentes del río estarán en el área de drenaje del monte. La cuenca del Jordán constituye un sistema complejo divisible en segmentos de características diferenciadas: la parte superior del río hasta el lago Tiberiades; el río Yarmuk, que conecta con el Jordán poc0 después de la salida del lago, y la parte inferior del río hasta la desembocadura en el mar Muerto. El alto Jordán se alimenta principalmente de un grupo de fuentes cársticas que forman 10s afluentes Hasbani, Dan y Banias. Los tres confluyen en territorio de 1srae14. El Dan es el más importante de 10s tres por su caudal y por ser el menos variable: de 173 a 285 millones de metros cúbicos al afio (Mmc) según la tpoca y con una media de 245 Mmc5. El Dan nace y fluye totalmente dentro de territorio israelí, hero tiene una cuenca de drenaje muy 3. El actual proceso de paz entre drabes e israelíes tuvo su inicio en la Conferencia de Madrid el 30 de octubre de 199 1, pero el verdadero impulso lleg6 con la Declaraci6n de Principios firmada por Yasser Arafat y Yitzhak Rabin en Washington el 13 de setiembre de 1993, y con el Tratado de Paz entre Israel y Jordania firmado el 26 de octubre de 1994. 4. Las refetencias a las fronteras de Israel siempre se harh según las líneas de separaci6n de fuerzas de 1949. Se ha escogido esta opci6n porque es la más aceptada internacionalmente despuQ de las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 5. Los datos disponibles sobre caudales y consumo de agua son muy variables y poc0 fiables debido a la irregularidad de 10s caudales, a la dificultad de las mediciones por impedimentos políticos y a la poca confianza que ofrecen algunas fuentes tambitn por razones politicas. El agua en la cuenca del rio Jordán: la lucha por un recurso escaso Papers 46, 1995 125 pequefia -24 km2que no permite explicar su volumen. hi, algún autor sefiala la posibilidad de que la iüente que 10 alimenta esté en un depósito subterráneo situado entre la cordillera del Hermon y el vaile del Litani, en territori0 libanés (Kolars, 1992: 24). La delimitación de las zonas de donde proviene el agua es importante para las posibles conversaciones sobre el reparto del caudal del Jordán. El Dan, al ser el aí-luente principal del alto Jordán sed una pieza central en la discusión. Podemos ver, pues, que no sólo 10s datos sobre caudales se convierten en cartas a jugar en la mesa de negociación, el conocimiento del terreno y la posibilidad de estudiar10 también 10 son. En un contexto competitivo y conflictivo como el de Oriente Medio la ((guerra del apa)) tiene su primera manifestación en el plano de la información. No se trata s610 de la transmisión de datos poc0 precisos, sino que cada actor crea un ((corpus cientifico)) en el cual apoya sus tesis y pretensiones, o imlpide a 10s otros que 10 puedan crear (Picard, 1992: 5). La ocupación del su.r del Libano por parte del ejercito israeli y la prohibición de acceso a algunas zonas, o la Orden Militar 92 -1 5 de agosto de 1967que impide el acceso a 10s datos hidrológicos a 10s palestinos de 10s Territorios Ocupados, son ejennplos de esta ((guerra)) científica e informativa. El Hasbani tiene la mayor parte de su recorrido en el Líbano y es más irregular que el Dan: varia entre 52 Mrnc y 236 Mmc, con una media de 138 Mmc. El Banias desciende del norte de 10s Altos del Golán (sur del Hermon) -pertenecientes a Siria y ocupados por Israel en junio de 1967-, y varia entre 63 Mrnc y 190 Mmc, con una media de 1 17 Mmc. El Jordán fluye a través del valle de Hulah para desembocar en el lago Tiberiades. La principal salida de agua del lago es el Acueducto Nacional, que transporta el agua hasta el desierto del Neguev, con un caudal que enla década de 1980 fue de entre 420 Mrnc y 500 Mmc, pero que varia según el nivel del lago. Hacia el Jordán, en la actualidad, s610 salen pequefias cantidades de agua muy salina o residual (Kliot, 15194: 18 1,2 14), cosa que agrava el problema de la salinidad del agua del Jordán inferior. El rio Yarmuk nace en Sirial para pasar posteriormente a marcar la frontera entre este país y Jordania durante 40 krn, y entre Israel y Jordania en un corto trecho, hasta desemb0ca.r en el Jordán. El Yarmuk tiene un caudal de entre 450 Mrnc y 500 Mrnc alimentado s610 por las cuencas de drenaje siria y jordana. E1 Jordán, después de la confluencia con el Yarmuk, sefiala la frontera entre Israel y Jordania durante 40 km y posteriormente, hasta el mar Muerto, separa la Cisjordania de Jordania. El agua del curso inferior del rio es extremadarnente salina, hasta el punto de ser inutilizable. El inicio del conflicto Las fronteras (del Hogar Nacional Judío) no deberían ser trazadas exclusivamente sobre 10s limites hi:;t6ricos (bíblicos) [. . .] Nuestras pretensiones hacia el norte están imperativmlente dictada por las necesidades de la vida econ6mica moderna [. . .] Todc~ el futuro económico de Palestina depende de su 126 Papers 46,1995 Ferran Izquierdo Brichs aprovisionamiento de agua para el regadio y para la producci6n de electricidad (Cha~m Weizmann, 19 1 9)6. Esta carta de Weizmann, escrita en unos momentos decisivos para la historia de Oriente Medio, no era un hecho aislado ni inusual en las relaciones de 10s británicos con el movimiento sionista. Pocos años más tarde, y en el mismo contexto histórico, Weizmann, en 1922, diria ante la Conferencia de Paz de Paris que 10s sionistas pretendian crear en Palestina un Estado ((que habia de ser tan judo como Inglaterra inglesan (Benz y Graml, 1987: 145). Para conseguir esta ((juevización)) la ocupación de la tierra era un primer paso esencial y debia ser real y efectiva. Asi, la agricultura pasaba a ser un objetivo primordial en la estrategia sionista con dos intenciones: poseer y controlar fisicamente el territori~, y asegurar la autosuficiencia alimentaria. Este objetivo implicaba asegurar el aprovisionamiento de agua. La cooperación entre 10s británicos y el movimiento sionista es muy anterior a la Primera Guerra Mundial. En el afio 1867 la Palestine Exploration Fund envió un grupo de expertos e ingenieros para estudiar 10s recursos naturales de la zona, incluyendo el agua. El informe que publicaron en 1871 contenia la primera referencia a la posibilidad de que Palestina y el Neguev absorbieran una inmigración de millones de personas desviando agua del norte de Palestina hacia el sur (Kahhaleh, 1981: 9). Otros estudios posteriores sefialaron la posibilidad de desviar agua del Ni10 hacia el Sinaí (Riyadh, 1985: 10), con 10 que ya quedaba claro que el agua era un elemento clave para la futura colonización judia y que las opciones eran pocas: el norte de Palestina con las fuentes del Jordán, el Litani o el Nilo. Por esta razón Weizmann extendia las demandas territoriales sionistas hasta incluir el Litani y el Yarmuk con sus respectiva cuencas. La colonización judia, iniciada bajo el dominio otomano, recibió un fuerte impulso con el mandat0 británico. Entre 1922 y 1947 la población judia de Palestina creci6 de 84.000 (sobre 668.000 árabes) a 600.000 (sobre 1.230.000 árabes). El aumento de la población no supuso s610 una mayor presión sobre la tierra y la vida económica, también 10 fue sobre 10s recursos hidrológicos. Muy pronto las estimaciones de las necesidades de agua de la población local, en oposición a las de 10s recién llegados, se convirtieron en una cuestión política en el debate sobre la inmigración en Palestina (Naffy Matson, 1984: 30). El debate se centró en una serie de proyectos técnicos preparados por las distintas partes, 10s mis importantes de 10s cuales fueron el Plan Ionides -ingeniero británico que trabajaba para el gobierno de Transjordaniapara 10s jordanos, y el Plan Lowdermilk para 10s sionistas. Mientras que el primero negaba que hubiera suficientes recursos para mantener un nuevo Estado basado en la inmigración, el segundo afirmaba que habia bastante agua para 6. Carta escrita en 19 19 por Ch~m Weizmann, presidente de la Organizaci6n Sionista Mundial y futuro primer presidente de Israel, y dirigida al primer ministro británico, David Lloyd George (citada por Chesnot, 1993: 167). El agua en la cuenca del río Jordán: la luclla por un recurso escaso Papers 46, 1995 127 cuatro millones más de inmigrantes judios. La diferencia estaba en un elemento claramente desestabili2:ador del Plan Lowdermilk: la utilización del Litani, un río que no forma parte de la cuenca del Jordán y que no es internacional, pues nace y muere dentro del Libano. Paralelamente al debate continuaron las presiones sobre las autoridades mandatarias. La estrategia sionista se planteó dos objetivos esenciales: obtener concesiones para explotar recursos en el futuro e impedir el acceso de 10s árabes a recursos que afectaran a suls proyectos. Estas presiones dieron resultado en concesiones británicas sobre la explotación de 10s rios Yarkon y Kishon (Awja y Muqatta); la desecación de lc~s pantanos del valle de Hulah, y la ccconcesión Rothenberg>,' (Kahhaleh, 198 1 : 10, 1 1). Todas estas concesiones suponían una agresión a 10s derechos de la población árabe. 1949: la cuesti6n del agua en La posguerra Después de la primera guerra árabe-israeli, que supuso la partición de hecho del territorio de Palestina entre Israel, Transjordania y Egipto, en unas condiciones mucho mis favorables para Israel que las del Plan de Partición de las Naciones Unidas, las negociaciones de 10s Acuerdos de Armistici0 de 1949 no trataron el problema del apa. Siria y Libano no tenían un problema inmediato de carestia ni necesidad de 10s recursos del Jordán, pero para la población israeli, jordana y palestina la situación era muy distinta. Transjordania, que ai aiío siguiente se fusionaria con Cisjordania para crear el Reino Hashimita de Jordania, tuvo que afrontar uno de 10s momentos más críticos de su economia. Alrededor de 450.000 paiestinos expulsados de Israel se refugiaron en el territorio jordano. Al ser la mayoría de 10s refugiados campesinos y jornaleros la agricultura he la única via para ocuparlos que no exigia una inversión desmesurada en nueva formación profesional y en bienes de equipo. El desarrollo agrícola se convirtió en un objetivo central de la política económica jordana a pesar dle que las perspectivas no era prometedoras. La agricultura jordana era bisicarnente de secano y el terreno con lluvia suficiente para el cultivo muy limitado: la transición al regadío se imponía e, imprescindiblemente, la búsqueda de nuevas fuentes de apa (NafFy Matson, 1984: 33-35). El nuevo Estado de Israel se encontró con diversos problemas relacionados con el agua desde el mismo momento de su creación. Buena parte de su territorio quedaba fuera de la cuenca del Jordán y con gran carestia de recur7. Rothenberg era el director de la Palestine Electric Corporation que recibi6 la concesi6n sobre el uso del agua del Yarrnuk para generar energia elkctrica. hi, un judio pasaba a controlar la principal fuente que alimentaba la Transjordania y la Cisjordania, zonas sin prhcticamente poblaci6n judía, dándole el poder de veto sobre su desarrollo futuro. La concesi6n ah es rnh peculiar si se tiene en atenta que quien la concedi6, Sir Herbert Samuel, rnh tarde he 4 misrno presidente de la Palesine Elecuic Corporation (Arab Palestine Office, 1954: 19). 128 Papers 46, 1995 Ferran Izquierdo Brichs sos hidr~ló~icos. A pesar de que la población total de Israel no creció8, las costumbres de 10s inmigrantes europeos erm mucho mQ consumidoras de agua que las de la población indígena, sobre todo en 10 referente a la agricultura, cosa que increment6 la presión sobre 10s recursos. La agricultura fue una de las bases del nuevo Estado a nivel ideológico, demográfico, económico y de seguridad: las colonias agrícolas eran la mejor forma de consolidar la población en áreas dispersas y de crear zonas defendidas. Así, el desarrollo agrícola durante el primer decenio de Israel tenia tres objetivos principales: la absorción de la inmigración judía, la colonización efectiva del territori0 con la expulsión de la población palestina y la producción de alimentos (Davis, 1985: 18). Sin embargo, la nueva agricultura israelí era más intensiva en agua que la agricultura tradicional de la zona y, evidentemente, también más que el desarrollo del sector industrial. Se puede apreciar, pues, que la escasez de recursos hidrológicos no he un elemento determinante en el momento de definir el modelo de desarrollo y de consolidación del nuevo Estado de Israel. Por esta razón el problema del agua crecería en importancia sin que se pudiesen encontrar soluciones basadas en la limitación del consumo. Las necesidades de Israel y de Jordania y la precariedad del armistici0 10s llevaron a planificar unilateralmente la gestión y el desarrollo de 10s recursos hidr~ló~icos. Israel formuló el Plan de Siete AÍíos que integraba todos 10s ámbitos relacionados con el agua, con un Único sistema que coordinaba el suministro a 10s sectores agrícola, industrial y doméstico. El objetivo primer0 era incrementar la producción de agua de 810 Mmc a 1730 Mmc. Los 920 Mmc suplementarios debían salir de dos fuentes principales: la explotación de las aguas subterdneas, torrentes y fuentes del interior de Israel -380 Mmc-; y el río Jordán -540 Mmc- (UNRWA, 1956: 96). El proyecto rnás importante de este plan era la desviación de apa del Jordán hacia 10s llanos de la costa mediterránea y el Neguev mediante el Acueducto Nacional (National Water Carrier). Otros elementos del plan fueron el drenaje del valle de Hulah, el sistema regional Galilea-Kishon y la explotación de 10s depósitos de aguas subterráneas. Estos últimos pronto llegaron al límite y la sobreexplotación creó problemas de salinización. La pieza central del plan, el Acueducto Nacional, tuvo que esperar por razones financieras y políticas. Jisr Banat Yaqub, el punto donde se debía desviar el agua del Jordán, estaba situado en la zona desmilitarizada entre Israel y Siria. Los israelíes temian que las obras provocaran las protestas sirias y la condena internacional, tal como sucedía con el drenaje de Hulah y la expulsión de 10s árabes de la zona (Beschorner, 1992: 19). El Acueducto Nacional se convirtió inmediatamente en uno de 10s principales focos de conflicto entre israelíes y árabes. La desviación del agua del Jordán debía aumentar conside8. La expulsi6n de entre 700.000 y 900.000 palestinos se vio compensada por la inmigraci6n del misrno número de judíos. El agua en la cuenca del río Jordán: la lucha por un recurso escaso Papers 46, 1995 129 rablemente la salinidad del rio e impedir el regadio de cerca de 300 km2 del valle del Jordán: se calcula que el Acueducto ha privado de agua fresca a un total de 40.000 dunurns9 en Jordania y ha irnpedido el desarrollo completo de otros 80.000 dunums (Schrnida, 1985: 27). Jordania tarnbién inici6 la planificación del futuro de sus recursos hidrológicos. A principios de 10s afios cincuenta el gobierno jordano y la agencia de las Naciones Unidas dedicada a 10s refugiados palestinos (UNRWA) colaboraron en proyectos de regadio para desarrollar la agricultura y facilitar el asentamiento de 10s refugiados. El afio 1952, el ingeniero americano Max Bunger, que trabajaba para la UNRWA, present6 el proyecto de embalse en el rio Yarmuk, en la zona de Maqarin, con una capacidad de 480 Mmc. El agua del pantano de Maqarin se debia desviar a un segundo embalse en Addasiyah desde donde se canalizaría hacia la orilla oriental del valle del Jordán. Este proyecto tenia que perrnitir el regadio de 435.000 dunurns en Jordania y de 60.000 en Siria, al mismo tiempo que generaria energia eléctrica. El plan Bunger tenia el objetivo de facilitar el asentamiento de 100.000 refugiados. El plan Bunger tenia otro factor positivo desde el punto de vista politico: permitia utilizar el agua del rio Yarrnulc sin tener que desviarla al lago Tiberiades -controlado por 10s israelies-, y así e~itaba la dependencia jordana de Israel. El elemento negativo era que el Tiberiades era una opción rnás raonable a un nivel puramente técnico y econórnico, hasta el punto que Ionides s610 habia considerado factible el uso del lago como depósito para el apa del Yarmuk (Ionides, 1940: 257). La financiación del plan Bunger fue asumida por la UNRWA y la USTCA (United States Technical Cooperation Agency) en colaboración con el gobierno jordano. En junio de 1953, Siria y Jordania llegaron a un acuerdo sobre el reparto de las aguas del Yarmuk basado en el mismo plan. Israel respondió protestando porque el plan no reconocia sus derechos O. A causa de las protestas israelíes 10s Estados Unidos retiraron su apoyo financiero al proyecto y presionaron a la UNRWA para que hiciera 10 rnismo. El plan Bunger quedó aparcado y al rnismo Bunger se le destinó al Brasil, pues su presencia en Oriente Medio ponia en dificultades la política norteamericana en la zona y entraba en contradicción con las gestiones de Eric Johnston, que acababa de ser enviado por el presidente Eisenhower para negociar un acuerdo regional sobre el agua. Las negociaciones Johnston (1 9531956) La política de 10s Estados Unidos durante 10s afios cincuenta en Oriente Medio intent6 mantener las buenas relaciones con 10s Estados drabes evitando dis9. Dunum = 0,l hecthrea. 10. Israel s610 tiene el 0,75% de la cuenca del Yarmuk y no aporta nada de agua al rio (0%). Los israelíes tarnbikn defendieron que la concesi611 sobre las aguas del Yarmuk pertenecía a la Paiestine Electric Corporation (concesi6n Rothenberg). 136 Papers 46, 1995 Ferran Izquierdo Brichs to valor politico, ya que no se dan en un marco aislado sino en un proceso de negociaciones de paz. Las negociaciones deberían seguir el mismo sistema de incentivos exteriores a través de la ayuda internacional que, en un principio, impuld las conversaciones de palestinos e israelies. La política de financiar proyectos después del acuerclo ya la utilizó Johnston y sirvió para que Israel y Jordania respetaran durante un tiempo las cuotas acordadas. Sin embargo, esta política y la confianza de 10s Estados de Oriente Medio en la ayuda exterior se pueden ver afectada por el retraso de la ayuda a 10s palestinos, que está creando graves dificultades a Arafat y al proceso de paz en Palestina. La estrategia israeli en las conversaciones depended de cada interlocutor. El objetivo global es convertir la situación presente de dominio de las fuentes, conseguida por la fuerza, en una situación de iure establecida mediante acuerdos. En las negociaciones con Libano, Siria y 10s palestinos la táctica será de intercambiar agua por tierra: ceder tierra a cambio de garantías de suministro y control del agua. La negociación con Jordania seri distinta, pues Israel no controla el Yarmuk y no podrá boicotear durante más tiempo la construcción del embalse de Maqarin, ya que el Banco Mundial y llos Estados Unidos si no ven en Israel la voluntad de llegar a un acuerdo financiarán la obra a pesar de su oposición. Además, a Tel Aviv le interesa que se resuelva rápidarnente este asunto, pues esto facilitaria 10s contactos con Jordania -el rey Hussein tendría algo con que calmar a su opinión pública-, enfrentaría a 10s jordanos con Siria --10s sirios están explotando el Yarmuk por encima del volumen necesario para el embalse-, y ayudaría a desplazar las demandas palestins de agua hacia Jordania -las cuotas Johnston asignaban agua del Yarmuk a la orilla occidental del Jordán-. La táctica que sigue Israel en las negociaciones es la de negar la posibilidad de renunciar a ningún volumen de agua -0posici6n a discutir cuotas de redistribución-, y desviar las conversaciones hacia el aumento del volumen de 10s recursos, ya sea con medidas técnicas o con importación de agua. El coste de la negociación para Israel es evidente: tener que renunciar a una parte del agua que consume, 10 que enfrentaría al gobierno con el poderoso lobby agrícola. El desarrollo de las negociaciones actuales está conduciendo a una situación contradictoria que se pondrá de manifiesto a medio plazo: 10s acuerdos bilaterales sobre el agua pueden ayudar a crear la confianza y las interdependencias que faciliten la firma de tratados de paz, pero la gestión de 10s recursos hidrológicos no se puede limitar a 10s contactos bilaterales, sino que debe extenderse a toda la cuenca, 10 que se verá dificultado por 10s mecanismos bilaterales actuales19. Por otra parte, la negociación de la cuestión del agua en un marco integrado y global, después de la firma de 10s tratados de paz, facilitaria el contacto multilateral y una mayor eficiencia en la gestión de la cuenca, 19. Es necesario sefialar que las conversaciones multilaterales sobre 10s recursos hidrológicos en Oriente Medio tocan un marco demasiado amplio para ser productiva y, ademh, ni Siria ni Líbano participan en ellas. El agua en la cuenca del rio Jordhn: la Iucha por un recurso escaso Papers 4G, 1995 137 pero retardaria el resultado de una forma que ni Jordania ni Palestina podrim soportar. Finalmente, es necesario sefialar que, si bien el agua no es un elemento central de las conversaciones actuales de paz, la solución del conflicto sobre 10s recursos hidrológicos se impone con toda urgencia, ya que palestinos y jordanos se encuentran en una situación límite de carestia y 10s israelies están muy cerca de este limite. Como avisaban las palabras de Butros Ghali o del rey Hussein de Jordania, el agua se está convirtiendo otra vez en una cuestión de seguridad y esto, en Oriente Medio, es una amenaza demasiado real para la paz que debería obligar a todas las partes y a la comunidad internacional a cooperar para un arreglo justo y permanente. Bibliogr&a citada ARAB JORDAN VALLEY OFFICE (1954). Commentary on Water Developmat in the Jordan Valley Region. Beirut: Arab Jordan Valley Office. 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