La dimensión mediterránea de la proyección exterior de Cataluña: el Arco Latino
Abstract
La región mediterránea constituye uda de las áreas de la actividad exterior de Cataluña que mayor protagonismo esta adquiriendo en los últimos tiempos. La proyección exterior catalana, en su dimensión mediteránea, se caracteriza por perseguir, principalmente, objetivos de carácter económico. Por ello se articula alrededor del eje europeo-mediterráneo, el Arco Latino. Sin embargo, no pierde de vista la globalidad de la región ni la oponunidad y la necesidad de estrechar los vínculos con los paises de la costa sur del Mediterráneo.
Full text
La dimensión mediterránea de la proyección exterior de Catalufia: el Arco Latino Caterina Garcia Segura Profesora Titular. Universitat Pompeu Fabra. Barcelona. Spain Investigadora del Centre &Estudis sobre la Pau i el Desarmament Universitat Autbnoma de Barcelona. 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain Resumen mLa regi611 mediterránea constituye uda de las Ceas de la actividad exterior de Cataluiia que mayor protagonismo esta adquiriendo en 10s dtimos tiempos. La proyección exterior catalana, en su dimensión mediterdnea, se caracteriza por perseguir, principalmente, objetivos de carácter económico. Por el10 se articula alrededor del eje europeo-mediterráneo, el Arco Latino. Sin embargo, no pierde de vista la globalidad de la regi611 ni la oponunidad y la necaidad de estrechar 10s vínculos con 10s paises de la costa sur del Mediterráneo. Palabras clave: proyecci6n exterior subestatal, Cataiuña, Mediterdneo, Arco Latino. I Abstract. The Mediterranean dintnion of the external activi9 of Catalonia: the Latin A~ch The Mediterranean region is one OS the areas which are taking rnore and more irnportance in the context of the external activity of Cataionia. The goais of the Cataionian external activity in its Mediterranean dimerlsion are, rnainly, of an economic character. That is why, this activity is articulated around the European-Mediteranean axis, the Latin Arch. However, it does not mean that Catalonia's external aaivity forgets the idea of globaiity of the region and, consequently, the opportunity and necessity of enforcing the relations with the South Mediterranean countries. Key words: non-state external activity, Catalonia, Mediterranean, Latin Arch. ~ Sumario Los ejes prioritarios de la actl~aci6n Los proyectos mediterráneos de la exterior catalana: la vertiente actividad exterior catalana mediterránea de Ehropa Conclusi6n La concepci6n dual del Mediterráneo Bibliografia El concepto de Arco Latino y su problemática: modelos y escenarios de +turo
44 Papers 46, 1995 Caterina Garcla Segura El Mediterráneo es una de las regiones que, por sus vínculos históricos, geográficos, culturales y económicos, constituye uno de 10s escenarios naturales de actuación exterior de Catalufia. Pero, antes que nada, hay que sefialar que el Mediterráneo es un espacio dinámico, complejo y múltiple. Además de un espacio (un mar, un litoral), es un conjunto de realidades mucho más difíciles de definir (un ccarte de vivirn, una civilización) (El Malki, 199 l : l 5). En é1 se da una cierta convergencia de estilos de vida (identidad mediterránea), a la vez que una gran divergencia de culturas y políticas (identidades nacionales). Y así, mientras que ciertos aspectos, aunque difusos o confusos, e incluso contestados, prometen una cierta homogeneidad del espacio mediterráneo, éste es tarnbién un mar de diversidades y contrastes politico-económicos, sociales, culturales y religiosos. Algunas de estas oposiciones, la división NorteISur en términos económicos o la división musulmanalcristiana en términos de civilización, y sus consecuencias son focos de inestabilidad e inseguridad regional que deben ser tenidos en cuenta al elaborar una estrategia de actuación exterior respecto al Mediterráneo. Para Catalufia, el espacio mediterráneo en su dimensión europea (Arco Latino, ribera norte) es una región, en conjunto, atrasada con respecto al conjunto nórdico-europeo-comunitario pero con enormes potencialidades de desarrollo económico. Su fuerza, para alcanzar 10s niveles anhelados, pasa por una estrecha y planificada cooperación regional. Sin embargo, es consciente que no puede separar el futuro del Arco Latino del de la ribera sur. Aunque de marcado acento europeo, la dimensión mediterránea de la actuación exterior de Catalufia se perfila sobre la necesidad de asumir y gestionar esta realidad como norte del Mediterráneo y sur de Europa. Los ejes prioritarios de la actuacihn exterior catalana: la vertiente mediterránea dt: Europa En 1993, el Comisionado para ~ctuaciones Exteriores de la Generalitat defini6 tres ejes básicos de la proyección internacional catalana. Estos eran, por orden de prioridad, Europa, Estados Unidos-Japón y América Latina1. De entre ellos, sin duda alguna Europa ha sido y es, mayoritariamente, el destino de sus actuaciones exteriores, tanto a nivel de definición de objetivos como a nivel de realizaciones prácticas. Un ejemplo significativo, en la medida que la actuación presidencial marca las pautas de la proyección exterior de la Generalitat en general, es el número de viajes del presidente de la Generalitat que han tenido como destino algún país europeo: 161 sobre un total de 176~. De estos 16 1, 136 correspondieron a paises de la Europa comunitaria. 1. ~Compareixenga del Sr. Joan Vallvc? i Ribera, comissionat per a Actuacions Exteriors, perqut informi dels projectes de la seva compettncia),. Diari de Sessions del Parlament de Catalunya, strie C, núm. 84,28 d'abril de 1993, p. 2006. 2. Se han andizado 10s viajes realizados por el presidente Pujol entre enero de 1981 y julio de 1993. S610 han sido contabilizados como destinos separados 10s casos en que se visitaban paises diferentes. Aqu6llos en que se visitaban dos ciudades de un mismo país han sido
La dimensión mediterrhnea de la proyecciqn exterior de Cataluña -- Papers 4G, 1995 45 La dimensión mediterránea de la proyección exterior catalana se inscribe denuo del eje europeo. &te, en la definición del Comisionado para Actuaciones Exteriores, es conceptualmente muy vasto. Europa es considerada en un sentido amplio: comprende 10s paises de la Europa comunitaria, 10s paises del Este y, en base a su pertenencia a la cuenca mediterránea, 10s paises del norte de África, especialmente 10s del Mediterráneo occidental (Marruecos, Algeria y Túnez) cuya dinámica está fuertemente ligada y tiene claras consecuencias (económicas, sociales, etc.) para sus vecinos europeos de la costa norte. Como veremos a continuación, el Mediterráneo, marco de referencia para la actuación exterior de la ~eberaiitat, es todavia un espacio básicamente europeo aunque exista esta voluntad incipiente de ampliar10 al espacio nor-- teafricano. La concepción dual del Mediterráneo La actuación exterior de la ~t:beralitat con respecto al Mediterráneo refleja dos concepciones del área. La primera y más utilizada se refiere exclusivamente a la vertiente europea del Mare Nostrum. La segunda 10 amplia a 10s paises del Magreb. En una y otra el Mediterráneo oriental queda al margen del escenario de acción, aunque sea considerado uno de 10s focos de mayor inestabilidad regional. Veremos que esto es consecuente con el objetivo perseguido por la actuación exterior catalana: la obtención de la seguridad regional a través del crecimiento económico. La primera concepción destaca 10s elementos comunes entre 10s paises del sur de Europa en contraposición a 10s rasgos que definen y configuran el conjunt0 norte-europeo. La segunda pone de relieve la linea Norte-Sur del sistema internacional, considerada como paradigmática de la complejidad que caracteriza el orden mundial contemporáneo, en el espacio mediterráneo. La necesidad de aprehendel esta doble vertiente es la clave para hallar soluciones satisfactorias a 10s retos c:ontemporáneos derivados de la realidad mediterránea: desafios geopoliticos, económicos, demográficos, ecológicos y socioculturales. La seguridad -!en todas EUS dimensiones: estratégico-militar, económica, ecológica, social, etc.- de 10s paises del sur de Europa debe considerar el escenari0 global y el e:uropeo, pero debe afiadirles también el magrebi. En este sentido, podemos afirmar que la segunda concepción de la política mediterránea catalana asume llos retos del Mediterráneo sur como puntos de referencia. I A pesar de hallar todos estol elementos en diferentes declaraciones politi-, cas de miembros del Gobierno de la Generalitat, la política mediterránea de contabilizados como un Único destino. Toda la informaci6n al respecto ha sido suminis-. trada por la Subdirecci6n ~eneldl de Medios de Comunicaci6n. Datos recogidos en el estudio de Garcia Segura (1 993).
46 Paoers 46 1995 Caterina Garcia Segura la Generalitat, al igual que la europea3, está todavia en fase de formulación en Ilo que a esta dimensión Norte-Sur se refiere. Mientras que la cooperación euromediterránea es ya una realidad con importantes proyectos en funcionamiento y redes estables de contactos, la vinculación con 10s paises de la orilla sur (del Mediterráneo es aún incipiente. Antoine (1993: 271) denuncia esta falta de movilización europea respecto a la costa sur del Mediterráneo: es imposible hallar solución para toda una serie de temas planteados (protección medioambiental, desarrollo estable) sin tener en cuenta las realidades, necesidades y posibilidades de arnbas riberas. En este sentido Catalufia, que define su aproximación mediterránea dentro del marco europeo comunitario, apuesta por integrar esa otra vertiente. Trabajar para la consecución del equilibri0 de todo el Mediterráneo y para su renacimiento como área de prosperidad es la tarea planteada como la aportación catalana a la construccibn europea. Dentro de esta lógica, el presidente Jordi Pujol (I'ujol, 1990) afirma que en el Mediterráneo hay una zona que tiene para Cataluña un especial interds -la que engloba el norte de Italia, el sur de Francia y la costa mediterránea de España-, pero que Cataluña contempla la globalidad de la región y que ser6 necesario, sino ahora muy pronto, incluir en el área emergente del Mediterráneo occidental su ribera sur. TambiCn el Institut Catala d'Estudis Mediterranis, centro adscrit0 al Departamento de la Presidencia, recoge esta idea: ((Mientras que la Europa de 10s Doce ya ha adquirido conciencia del hecho que su destino va ligado al de 10s pueblos de la Europa Central y Oriental, no ha establecido aún un víncu10 tan intimo con el Mediterráneo. [. . .] De todos modos, a medio plazo, es casi inevitable, si no deseable, que se establezca una sinergia entre estos dos mundos)) (Jouvenel & Roque, 1993: 261). Aunque el Magreb no ha sido hasta ahora un destino prioritario de la acción exterior de la Generalitat, tampoco ha estado totalmente ausente. En 1991 el presidente Pujol viajó a Túnez. Fue el primer viaje de Jordi Pujol a un país africano y tuvo una triple vertiente: cultural, económica y política. A nivel cultural, se celebraron unas jornadas catalanas cuyo objetivo era contribuir a la definición de Pa mediterraneidad como condición esencial compartida por 10s paises del norte y del sur. A nivel económico, el objetivo del viaje era prornover el incremento de inversiones catalanas en Túnez y fomentar las relacio~les comerciales bilaterales. Acompañaba al presidente de la Generalitat una misibn comercial. Como resultado de 10s contactos establecidos, se firmaron alrededor de veinte acuerdos comerciales con empresas tunecinas. A nivel política, el viaje obedeció a tres objetivos. En primer lugar, sirvió para plantear la visión mediterránea de la Generalitat. En segundo lugar, para flamar 3. La Política Mediterranea Renovada de la Comunidad para el periodo 1992-1996 es una opci6n en esta línea. Es el primer acuerdo de alcance regional con una visi6n de conjunt0 del Mediterrheo.
La dirnensi6n rnediterránea de la proyeccidn exterior de Cataiufia Papers 46, 1995 47 la atención sobre la importancia que el Magreb tiene para España en su conjunt~, Catalufia en particular y Europa en general. En dtimo lugar, fue utilizado para incitar al Gobierno español a asumir mayores compromisos de cara al desarrollo de 10s paises del hlJgreb4. En este dtimo aspecto, Jordi Pujol &rmó, durante su visita a Túnez, que la Generalitat abria áreas desatendidas por la política exterior española5. Respecto a la premura de contribuir al desarrollo magrebi, afirmó que el10 aportaria tarnbién ventajas evidentes para España en concreto y para la Europa mediterránea en general. Para I primera, puesto que contribuiria a aumentar la competitividad de 10s produ a tos españoles que podrim ser producidos con menor coste en Túnez, Marruecos o Argelia. Para la ribera norte, las ventajas derivaria del hecho que el desarrollo del Magreb contribuiria a frenar la ola migratoria hacia ~uro~a~. Pujol señaló tarnbién que, para que el fomento de las inversiones europeas en el Mag,rjeb se convierta en realidad, estos paises deben llevar a cabo un importante esfuerzo democratizador y de modernización y liberalización económica. La idea de comprometerse a fondo con el desarrollo económico del Magreb ha sido retomada por el president de la Generalitat en otras ocasiones. En 1993, el president Pujol, en el Fórum nternacional Bertelsmann sobre Europa cele- ! brado en Bonn, solicitó a 10s payses europeos la articulación de mecanismos de desarrollo para el Magreb como factor básico para la seguridad en el Mediterráneo. Pujol afirmó que: Europa no puede olvidar que tiene amenazada su frontera sur e instó abiertamente a la CEE a invertir en el área7. Con ocasión de la apertura oficial del simposio celebrado en octubre de 1993 en Barcelona sobre ((Las turos posibles de la Europa mediterránea)), i; Pujol reafirmó su propuesta de hacer que la cooperación con el Magreb se convierta en uno de 10s ejes clave de la política exterior del Estado español. En esta ocasión 10 expresó estableciendo un paralelismo Magreb-Sudeste-asiático: plante6 la posibilidad de que Espafla fuera el motor del desarrollo del Magreb del mismo modo que Japón 10 fue dn su dia de 10s Cuatro Dragones asiáticos8. 4. Véase, La Vanpardia, 3 de noviembre de 1991. 5. Véase, Avui, 5 de noviembre de L991. Estas declaraciones originaron una protesta de 10s socialistas cataianes. El PSC dific6 como acríticas fuera de lugan) las alusiones del President Pujol acerca de la falta de cornpromiso de la diplomacia espaiiola con el Magreb. Véase, El Periddico, 7 de noviembre de 1q91. Anteriormente, el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Fernández Ordóñez, ya había reivindicado el eje mediterráneo de la política exterior española. En la presentaci6n madrileña del libro del ICEM, fruto del simposium sobre ((Els moviments humans en la Mediterrbia occidental)) el ministro empezaba asi su intewención: aparece innecesario decir a estas alturas que la política &terior de Espaiia apoya en el Mediterdneo una de sus líneas de acci6n mk importantesr) y continuaba: aEspaiia no es un país mediterráneo que está en Europa. Es un pals curoldo que está en el Mediterdneo. [...I Espaha no puede entenderse sin el Mediterráneo y por elio no puede desentenderse de 4s. Presentación reproducida en La Vanpurdia, 6 de octubre de 1990. 6. Véase, El País, 4 de noviembre de 199 1. 7. Véase, El País, La Vanpardia, 25 de octubre de 1993. 8. Véase, El País, 11 de octubre de 1993.
1.8 Papers 46, 1995 Caterina Garcia Segura En definitiva, se puede Armar que aun cuando la mayor parte de 10s contactos mediterráneos de la Administración autonómica se llevan a cabo con 10s países de la Europa meridional, la política mediterránea de la Generalitat considera imprescindible, en un contexto de interdependencia, dotarse de esa perspectiva global que incluya a 10s paises del sur. ]El concepto de Arco Latino y su problemática: no del os y escenarios de fut~uo Centrándonos en la dimensión euromediterránea de la proyección exterior catalana, entraremos en la definición del Arco Latino como espacio potencial tie cooperación y colaboraci6n. El concepto de Arco Latino se ha ido desarrollando en un marco en el que :;e percibe la necesidad de una concepción global del Mediterráneo, pero en el que esa preocupación todavía no se ha traducido en políticas concretas. Claro reflejo de la complejidad regional, dicho concepto no es utilizado homogéneamente. En general, podemos decir que el Arco Latino seria el espacio norte del IMediterráneo respecto al sur que estaria constituido por el Magreb y el IMediterráneo oriental. También, a nivel general, se puede afirmar que el Arco ILatino es concebido como un polo de desarrollo de la Europa del sur que, por !;us vínculos con la Europa del norte y sus contactos privilegiados con 10s vecilnos del sur mediterdneo, podria actuar como correa de transmisión del creciirniento económico y del desarrollo científic0 y tecnológico. A nivel de extensión geográfica existen tres concepciones principales que ciifieren en cuanto a la amplitud del Arco Latino. En primer lugar, el Institut &Estudis Mediterranis considera como tal el czonjunto regional que empieza en Valencia, pasa por Catalufia, la costa mediterránea de Francia y llega hasta Roma (Jouvenel & Roque, 1993). En segundo lugar, para la Dirección General XVI de la CEE (IFRNICEE, 1992: I) el Arco Latino es la fachada sur de Europa sobre el Mediterráneo occi- (dental y se extiende desde Andalucía hasta el Latium, incluyendo las islas de la ccuenca oeste (Baleares, Córcega y Cerdefia) a excepción de Sicilia y Malta. Este ~conjunto de trece regiones, versión ampliada de la primera concepción prersentada, es también el utilizado por Gaudemar (1991). Una tercera definición es la presentada por Juan (1991). Para este autor, el .Arco Latino está formado por un ccnúcleo duro)) constituido por las regiones (de Valencia, Catalufia, Languedoc-Roussillon, Provence-Alpes-CBte d'Azur, Liguria y Toscana, y por otro conjunto regional situado entorno a ese núcleo central: Castilla la Mancha, Aragón, Midi-PyrCnées, ahhe-Alpes, Piemonte, Lombardia, Emilia-Romagna y Latium. Esta concepción excluye Andalucía, (como la primera, e incluye regiones no riberefias. A nivel conceptual, las tres coinciden. El Arco Latins, este conjunto euromediterráneo rnás o menos extenso, se caracteriza, en primer lugar, por el hecho de que las regiones que 10 conforman comparten con las regiones del sur dos características particulares que las diferencian de las regiones del norte:
La dimensi6n mediterránea de la proyecci6n exterior de Cataiuña Papers 46, 1995 49 a) el crecimiento demogldfico j?ayor que el comunitario9 y b) 10s activos fenómenos migratorios, temporales o definitivos (Juan, 199 1). Refiridndose a este hecho, Roque (1990: 25) afirrna que la cuenca mediterránea es en la actualidad, junto con el Caribe, la región del mundo donde 10s flujos y 10s movimientos migratorios son más intensos. En segundo lugar, se trata de un territori0 de dinámicas contradictorias en el que coexisten diferentes vellocidades de desarrollo fuertemente espacializadas. Por ejemplo, a nivel de PIBlhab. pueden distinguirse tres grupos de regiones: a) aqudllas de PIBIhab. inferior en un 25% a la media comunitaria (Andalucía, Valencia, Cbrcega, Cerdefia, Murcia); b) aquéllas con un PIBlhab. inferior en un 15% a la media comunitaria (Catalufia y LanguedocRousillon), y c) aqudllas con u11 PIBIhab. similar o superior a la media comunitaria (Provence-Alpes-CSte d'Azur, Liguria, Toscana, Ombria, Latium y Baleares) 'O. A nivel de mercado de trat) 'o, el Arco Latino se caracteriza por una tasa TJ de actividad (en particular fennjenina) inferior a la media comunitaria y por una tasa de paro superior a dicha media. Tarnbidn a nivel educativo podrian establecerse diferencias, por ejemplo, entre las regiones francesas, itdianas y Catalufia y, en menor medida, Baleares y Valencia y el resto de las regiones del Arco. No obstante, junto a las estructuras divergentes también existen dinámicas de convergencia, por ejemplo: el turismo y la orientación hacia las nuevas tecnologías representan factores de acercamiento. En tercer lugar, aunque repdesentan un peso econ6mico relativo inferior a su peso demográfico en el sena he la Comunidad Europea, dste no es rnenospreciable, ya que si se toma, par ejemplo, la tasa de valor afiadido, ésta evoluciona hacia valores que oscilan entre el 5% y el 15% de la media comunitaria (Juan, 9 1 : 903). En cuarto lugar, las regionels del Arco Latino comparten 10s factores culturales que las homogeneízan mis allá de 10s comportamientos y modos de vida propios de la llamada alatinidad,) o ccmediterraneidad)). Los modelos de desarrollo delAnro Latino En base a las velocidades y dinámicas de desarrollo divergentes, la DG XVI de las CEE distingue nada menos que once modelos de desarrollo (recordemos que las regiones que 10 integran, según la misma DG XVI, son trece). 9. La tasa de crecimiento demogrifido entre 1981 y 1990 he del 3,7%, superior a la media. europea (3,1%). 10. Datos aportados por un informe de la DG XVI de la CEE (IFRNICEE, 1992: 11). Mk recientemente, el boletín estadístic0 de EUROSTAT ha hecho públicos otros datos según 10s cuales Las CCAA presentan situaciones econ6micas mk favorables. De las incluidas en el Arco, Baieares y Cataluiia han dcanzado por primera va un PIBlhab. superior y equivaiente, respectivarnente, al prornedio comunitario. Citado por El Pais, 25 de enero de 1994.
50 Papers 46, 1995 Caterina Garcia Segura En primer lugar, el modelo andaluz, que se caractelriza por una situación en la que (([. . .] se está saliendo del subdesarrollo estructural pero en el marco de una lógica nacional voluntarista orientada por una relación privilegiada con Madrid y el centro de Espafia)) (IFRNICEE, 1992: IV). En segundo lugar, el modelo del país valenciano, caracterizado por la desarticulación y por su situación (([. . .] a medio camino entre desarrollo y subdesarrollo, entre reestructuracibn dolorosa y dinamismo industrial, entre internacionalización y repliegue sobre si mismo o sobre el confort de las ayudas nacionales y comunitarias, entre gestión medioambiental y degradación ecológica aceleradan (IFRNICEE, 1992: IV). Según 10s análisis de la DG XVI Murcia perteneceria a la vez al modelo andaluz y al valenciano. En tercer lugar, el modelo catalán, caraterizado por (([. . .] una Catalufia motriz, orientada desde hace tiempo hacia la Europa del norte. A pesar de ciertos desequilibrios internos y a problemas reales de reestructuración, se mantiene como la locomotora de la economia espafiola y, como tal, susceptible de conducir a un desarrollo multi-orientado [. . .] n (IFRNICEE, 1992: IV). En cuarto lugar, la fachada mediterránea francesa, que, en su calidad de auténtica encrucijada entre Espafia e Italia, seria el escenari0 sobre el que se juega el hturo del Arco Latino. Las regiones que se integran en este modelo son regiones cruzadas por importantes ejes de carreteras, ferrocariles y vias maritimas que canalizan enormes flujos de mercancias e incluso de migraciones. La DG XVI estima que ((La cuestión central respecto a su futuro concierne a su capacidad de captar una parte o la totalidad de estos flujos para asentar durablemente su desarrollo, particularmente para conseguir un verdadero despegue econ6mico todavia no consolidado)) (IFRNICEE, 1992: V). En quinto lugar, aparece el corredor ligur, determinado por su situación entre 10s flujos de la poderosa Italia del norte y, en menor medida, 10s de la Italia central. Sus principales dificultades derivan del hecho que (([. . .] la reestructuración de sus viejas industria podria conducir a una dependencia creciente de sus poderosos vecinos)). Pero su situación geogrhfica le permitiria (([. . .] según las eleciones estratégicas operadas, jugar un papel decisivo en la constitución de un Arco Latino de desarrollo)) (IFRNICEE, 1992: V). El sexto modelo, el toscano, que cuenta con las ventajas de apoyarse sobre una buena red urbana al tiempo que practica un autodesarrollo basado en las pequefias y medianas empresas diversificadas y dinámicas, combinado con la extraversión económica, turística y cultural (IFRNICEE, 1992: V). En séptimo lugar, Roma o el Latium es un modelo inestable debido a que su (((. . .) esplendor económico es alin regional,, esta (([. . .] pertubado al sur por la influencia napolitana)) y es (((. . .) poc0 seguro al norte a pesar del desarrollo reciente de zonas de actividades a 10 largo de la autopista del Sol o de la via ferroviaria Roma-Florencia)) (IFRNICEE, 1992: V). En Último lugar, las islas que, a pesar de unos rasgos comunes (la insularidad y la herte dependencia estacional del turismo), constituyen casos separados. hi, el hturo de las Baleares, que han basado su desarrollo económico en el sector turistico, depende actualmente de su capacidad para superar y hacer
La dirnensi611 rnediterricnea de la proyecci6n exterior de Cataiuña Papers 46,1995 51 frente a la crisis estructural del sector. Cerdefia, que presenta un turismo de gama alta y unas PIME interes tes, debe ser capaz de absorber ciertas carencias estructurales que lirriitan s crecimiento. Córcega, siempre según las estimaciones de la DG XVI, es la i" egión del Arco de futuro más incierto a causa del clima de inseguridad y las tiesinversiones consiguientes, el envejecimiento de la población, el turismo masivo y muy concentrado en una temporada y toda una serie de desequilibrios estructurales. Los escenarios de desarrollo delllrco Latino" En paralelo a 10s diferentes mo elos de desarrollo presentes en el Arco Latino, se plantem tres escenarios difer ntes de hturo: el escenario tendencial, el esce-. nario de la integración y el esce ario alternativo de una integración sur-oeste de Europa. 1 El primero seguiria la cctentiencia natural)) de atracción Norte-Sur, dentro del conjunto europeo. Parte de la base de una periferia fragmentada que se desarrollaria, dependiendo del norte europeo, sobre un modelo de intercambios Norte-Sur. El Arco Latino se organizaria básicamente sobre cuatro polos hertes -Barcelona, Lyon, Milán y Florencia-, que basarian su crecimiento en sus relaciones con el de estos polos urbanos implicaria un lento declive resto del territorio. El segundo es definido voluntarista de acercamiento de las regiones del Arco VIII). Supondria una sua-. vización de las disparidades y lma reducción de las fracturas que separan las regiones del Arco. Para el10 requeriria, en primer lugar, una organización rnás eficaz de 10s intercambios que deberia traducirse en el desarrollo de infraestructuras de transporte y de comunicación; en segundo lugar, deberia llevarse a cabo una transformación prohnda de las culturas y mentalidades, en el sentido de intentar elevar el nivel educativa y profesional de las regiones rnás atrasadas; en tercer lugar, seria deskable una gestión seria del desarrollo a nivell ecológico. Este escenario es c:oncebido como un proceso gradual y organizado en diversos focos de trabajc)! la constitución del eje Barcelona-Genova, el reequilibrio del corredor ligur, la consolidación del polo toscano articulándo10 sobre el Arco Latino, la reducción de la fractura valenciana, la articulacibn para Murcia y Andalucia de un mecanismo cornplementario para anclar su desarrollo, la reinserción de Rama en el Arco Latino y, finalmente, un mayor acercamiento de las islas al conjunto regional. El tercer escenario va mis allá del Arco Latino propiamente dicho, ya que implica a todo el conjunto euiropeo. Se trataria de un gran proyecto de reequilibrio de la Europa sur-occifental que combinaria la complementariedad del Arco Latino y del Arco AtlI+ntico y seria concebido ccno como un nuevo "centro" en Europa, sino como una nueva dimensión en el centro europeo, en una perspectiva que se cabe esperar rnás igualitaria y rnás abierta a una coo11. Estos modelos son tambikn presentados por la DG XIV de la CEE (IFRNICEE, 1992).