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La ancianidad a través de los/as jóvenes

Bazo, María Teresa

Abstract

En aquest article s' analitzen alguns dels resultats obtinguts en un estudi realitzat al País Basc a partir d'una mostra de 277 estudiants universitaris/es de segon cicle i post-grau. D 'una banda s 'analitzen els resultats d'un test de vint preguntes amb vint-i-cinc variables, sobre els estereotips més comuns referents a la vellesa, els ancians ,en general, i certes actituds i expectatives com a persones joves destinades a envellir. D' altra banda, es realitza una anàlisi de contingut sobre els sentiments, les relacions que mantenen amb els avis/es i la imatge que els susciten. Perceben "la vellesa" no d'una forma negativa, contrastada amb la imatge idealitzada que tenen dels avis/es. Respecte a aquest darrer punt s 'observa una divergència entre l'ideal i el real. L' experiència que tenen vers el tracte amb els avis/es, aquesta no concorda amb les imatges socials existents d' ells/es. Consideren que es tracta d un fet estadísticament anormal; consideren també que la vellesa no és un temps agradable de la vida i l' associen amb la malaltia i la manca de bellesa. S 'observa una relació directa entre aquestes variables i el rebuig vers la futura vellesa i la condició de ser avi així com un predomini dels coneixements basats en els estereotips. D'altra banda, a mesura que la imatge de la vellesa -i la dels avis/es- és més positiva, tendeixen a identificar-se més amb elles.

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LA ANCIANIDAD A TRAVES DE LOSIAS JOVENES ]Maria-Teresa Bazo Departamento de S~ci~ologia. Universidad del País Vasco-Euskadi Resum En a uest article shnalitzen alguns dels resultats obtinguts en un estudi realitzat a f~aís Basc a partir d'una mostra de 277 estudians universitaris/es de segon cicle i post-grau. D 'una banda s 'analitzen els resultats d'un test de vint preguntes amb vznt-i-c,inc variables, sobre els estereotips més comuns referents a la vellesa, els ancians ,en general, i certes actituds i expectatives com apersones joves destinades a envellir. Dhltra banda, es realitza una anhlisi de contingut sobre els sentiments, les relacions que mantenen amb els avisles i la imatge ue els susciten. Perceben ((la vellesas no d'una forma negativa, contrastada am la imatge idealitzada que tenen dels avis/es. Respecte a aquest aúrrerpunt s 'observa una diverg2ncia entre l'idedl i el real. L éqeri2ncia que tenen vers el tracte amb els avisles, aquesta no concorda amb les zmatges socials existents déllsles. Consideren que es tracta d un fet estadísticament anormal; consideren també que la vellesa no és un temps agradable de la vida i lhssocien amb la malaltia z la manca de bellesa. S 'observa una relació directa entre aquestes variables i el rebuig vers la fitura velksa i la condició de ser avi així com un predomini dels coneixements basats en els estereotips. D áltra banda, a mesura que la imatge de la vellesa -i la dels avis/esés més positiva, tendeixen a identzj5car-se més am b elles. En elpresente artícz~lo se analizan algunos de 10s resultados obtenidor en un estudio realizado en el .País Vasco a una muestra de 277 estudiantes universitarios/as de segundo ciclo y de posgrado. Se analizan, por un lado, 10s resultados obtenidos en un test de xinte reguntas y veinticinco variables acerca de 10s estereotipo~ mh comunes sobre /' a vejez, la~ersonas anciana en general, y ciertas actitudes y expectatiuas como personas bvenes destinada a enve 'ecer. Por otro lado, se realiza un andlisis de contenidoi de 10s rehtos en 10s que / a muestra describe expresa epontáneamente 10s sentimientos y relaciones que mantiene con 10s adielos/as, así como la imagen que les suscitan. Perciben la ancianidad mh bien deforma negativa, contrastando con la imagen idealizada que tienen de 10s abuelos/as. En ese último aspecto se observa una diver encia entre 10 idealy 10 real. Cuando la experiencia que tienen del trato con f os abuelos/as no concuerda con las irnágene.~ sociales existentes de ellos/as, tienden a considerar que se trata de unos hechos estadísticamente anormales. Por otraparte, consideran que la vejez no es un tiempo agradable de la vida, y la asocian con la enferme- ((Papers)): Revista de Sociologia dady la falta de belleza. Se observa una relación directa entre esas variables el rechazo a la ropia fitura vejez y abuelidad, asi como un redominio de 10s conocimientos i asados en 10s estereotipos. Por otro lado, ronime la ima m de la vejez -y la de 10s abuelos/asa más positiva, tienden más a identJcarse con ellas. Abstract In this article are analysed some of the results obtainedfiom a research study carried out in the Basque Country out of a sample o 277 university students of second cle andpostpduates. It is examined, on t d e one hand, the outcome of a test JWen questzons and twenty-jve variables, about the most equent ster P reotypes on o d age, and elderl in general. Certain attitudes an expectations asyoun people bound to get odarr analrsed too On the other hand, zt has been realizefa content anabzs +he stories zn which the sampb describe spd cal+ and spontaneously thefielzngs and rhe relationshi I thai they have wittfthnr pandparents, as well as rhe ima e it is inspired. $hey consider old age rather negatzuely in contrast with the iafalizd ima e they have of theirgrand arena. d B á! In this respect a pt di erence between t e ideal and reality zs un erlined. When the ex erience they ave of their relationship with theirgrandparents does not match t R eprevious social ima es, they tend to think it is a question ofstaa tistically abnomalfacts. Besides t ey consider oíd age is not a pleasant period in lz e and, it is associated with illness and lack of beauty. It is observed a straight lin f between those variables and the rejection to their own fiture old age and and arenthood, as well as revalence of the knowledge based on the stereotypes. % adition, as the image o old age -and thai ofgrandparents~grows more positive, the tend to identi R themselves with them. El mundo se hace viejo. La estructura de edades se transforma de manera vertiginosa sobre todo en 10s paises económicamente desarrollados. Por primera vez en la historia caminamos hacia un mundo donde las personas ancianas son progresivamente más numerosas que las personas jóvenes. El próximo sigla conocerá una situación nueva. Existirá un número considerable de personas ancianas que probablemente no podrá ejercer el rol de abuelola por carecer de nietoslas. El descens0 de las tasas de natalidad, asi como 10s cambios en el tamafio y composición de la familia conducen a esa situación. En la actualidad, sin embargo, las personas jóvenes y 10s nifioslas conocen y tratan a sus abueloslas como no habia sucedido en épocas anteriores. El10 es debido al aumento de la esperanza de vida y al mejor estado de salud, asi como a condiciones económicas y sociales mejores que se extienden a grandes capas de la población. La realidad de la vejez es multidimensional: biológica, psicológica, social. La vejez es -cada vez másuna construcción cultural. Es resultado mis que de las condiciones biológicas diferentes de otras épocas, de 10s cambios demo- La ancianidad a través de loslas jóvenes gráficos, económicos, sociales y culturales acaecidos en las últimas décadas en las sociedades económicamente desartolladas. La vejez se relacionaba con cambios en la apariencia y habilidades. En la actualidad, la vejez se asocia a la jubilación, que, con ligeras diferencias, suele tener lugar hacia 10s sesenta y cinco años. Al mismo tiempo, el estiJo de las personas ancianas en las sociedades urbanizadas, dificulta considerar como tal a una persona de sesenta y cinco años. Acaba por resultar inoperante definir la vejez siguiendo 10s criterios de edad cronológica o inactividad laboral. Cada sociedad tiene un tip0 general de ancianidad en cuanto a 10s roles, estatus e, incluso, a las imágenes que se mantienen de la misma, asi como de las personas ancianas, aunque en realidad existen tipos diferentes de vejez y de personas viejas. Las diferencias intergrupales e interindividuales son mayores sobre todo en las sociedades contemporáneas. En otras épocas, en ciertas sociedades, alcanzar el grado dle vejez significaba conseguir el estatus mhimo. Al menos 10s varones ancianos disfrutaban de una consideración e influencia mayores que 10s más jóvenes, tanto en el ámbito familiar como en el comunitari~. En las sociedades industrializadas, debido al valor otorgado socialmente al trabajo y a la productividad, a.si como sobre todo en la actualidad al valor del conocimiento tecnológico, las, personas al jubilarse pierden estatus y prestigio social, asi como capacidad de influir. Y ellas 10 saben. Eso no significa que tal situación afecta negativamente a la mayoria de ellas. Aceptan ser consideradas personas jubiladas dada la legitimación social creciente de tal estatus (Bazo 1990a: 176). Sin embargo, asumir su condición de personas viejas les resulta más difícil y tienden a rechazar cualquier etiqueta que pueda estigmatizarles. Para el10 tratan en muchos casos de no identificarse (o ser identificadas) como ancianas, a veces evitando utilizar elementos simbólicos del lenguaje (ccviejola)), ccancianola))), o portar ciertos objetos como el bastón (Bazo 1992: 253). Las imágenes con las que se asocia la vejez son en general negativas, tendiéndose a considerarla como una época de enfermedad e incluso decrepitud. Es época de pérdidas que afec.tan a las relaciones sociales y afectivas, a 10s ingresos, a ciertas capacidades de carácter fisiológico y mental. Sin embargo, ni se dan todas las pérdidas ni tampoc0 a la vez. La vida entera es un proceso de maduración y de adaptación progresivas. En función de 10s resultados de la interacción de 10s diversos procesos (biológicos, psicológicos, sociales), las personas van configurando la etapa última de sus vidas que es la vejez. La vejez viene a ser un proceso dentro del proceso vital, condicionado por las experiencias y diferentes recursos acumulados. Resulta curioso comprobar cómo las personas tienen interiorizadas imágenes de la vejez que no coinciden en lineas generales con la realidad actual. Las propias personas ancianas manifiestan las ((Papers)): Revista de Sociologia mismas contradicciones, por 10 que en muchas ocasiones distinguen entre la consciencia de su propia vejez por la edad que tienen y el sentimiento de vejez del que carecen al asociarla con caracteristicas tales como enfermedad, carencias materiales y sociales, y ausencia de capacidades. En el presente articulo se presentan algunos de 10s resultados (y su análisis) obtenidos en un estudio realizado en el País Vasco a una muestra de 277 estudiantes universitarioslas de segundo ciclo y posgraduadoslas. En el estudio se analizan, por un lado, 10s resultados obtenidos en un test de veinte preguntas y veinticinco variables, acerca de 10s estereotipos más comunes sobre la vejez, y las personas ancianas en general, y ciertas actitudes y expectativas como personas jóvenes destinadas a envejecer. Por otro lado, se realiza un análisis de contenido de 10s relatos en 10s que la muestra describe expresamente -y de manera espontánea, no dirigidasentimientos y relaciones que mantienen con sus abueloslas, asi como la imagen que les suscitan. Caso de no haberlos conocido, se les pidió que se refiriesen a alguna persona con la que hubiesen mantenido una relación similar y, en última instancia, a 10 que elloslas considerasen que se referian las relaciones entre las dos generaciones. Casi todas las personas analizadas han conocido al menos un abuelola. Son s610 cinco las que declaran no haber conocido a ninguno de elloslas. En dos casos seiíalan que al ser tan pequeiíoslas cuando murió el abuelola que hubieran podido conocer, es como si nunca 10s hubieran conocido. Son bastantes 10s casos en 10s que s610 han conocido a un abuelola. En el extremo opuesto en media docena de casos han conocido una bisabuela. Una estudiante entre ellos conoció a 10s cuatro abueloslas y (ca casi todos 10s bisabueloslas)). En 10s relatos, cerca de las dos quintas partes realizan un comentari0 expreso de la frecuencia de relación con algúnla abuelola en el sentido de ser considerable. En varios casos incluso la relación es intensa. Puede tratarse de que viven juntoslas en el mismo hogar, o bien en bogares distintos pero en el mismo edifici~. En la mayoria de 10s casos viven por separado pero se ven y visitan con frecuencia. En un caso la enfermedad fue la causa del internamiento de la abuela en una institución y la consiguiente separación física, y en otro la nieta -por decisión propiavive sola con sus abueloslas, sin otroslas familiares. En numerosas ocasiones se hace referencia al tip0 de relación afectiva que se mantiene con 10s abueloslas. En el resto de 10s relatos el tip0 de relación no se manifiesta expresamente, se aprecia entre lineas. En general se trata de relaciones positivas. Se habla de amor, carifio, ternura. En algún caso se comenta la influencia ejercida por 10s padreslmadres en cuanto al mantenimiento y tip0 de la relación. Un joven 10 explica asi: ((Mi relación con mi abuela era incitada por mis padres)). En tono más positivo una nieta comenta: ((Hasta ahora nunca me habia parado a pensar qué representan para mi mis abuelos, simplemente son parte de mi familia, y como tales me ensefiaron a quererlos La ancianidad a través de los/as jóvenes y respetarlos)). En el proceso de socialización se transmiten 10s valores relativos al afecto y atención a las personas mayores de la familia. A pesar de las manifestacialnes positivas en cuanto a la relación afectiva con 10s abueloslas, 10s nietoslas analizados son conscientes de que, en ocasiones, la convivencia puede ser difícil. En algunos casos se habla de peleas, rifias, discusiones, pero sin darles más valor. Parece que ven como algo normal la existencia de discusiones en la relación convivencial. Consideran que 10s ancianoslas pueden tener un carácter dificil, pero son más bien comprensivoslas con elloslas. Justifican las aictitudes y comportamientos que observan en elloslas en función de la educación recibida en una época distinta a la actual. Es mayoritaria la idea de que aunque 10s abueloslas no entienden ni comprenden ciertas ideas y comportamientos de 10s nietoslas, en general les aceptan como son, aunque en algú~n caso no sucede asi. En ocasiones la adaptación es unívoca, aunque a 10 largcl del estudio se pone más bien de manifiesto la capacidad para el trato de ambas partes, e incluso el agrado compartido en la relación, comunicación y actividades que desarrollan en común. Por parte de 10s nietoslas se aprecia una ter~dencia a la comprensión, especialmente cuando observan en 10s abueloslas una cosmovisión que choca con la propia. Se les comprende ccporque son mayores)) sobre todo, y se considera que es lógico que piensen de forma distinta. También se les disculpa ccporque son mis abueloslas)). Los abueloslas son percibxdos en el presente estudio de forma positiva en general: carifiosos, tiernos, comprensivos, defensores de 10s nietoslas, simpáticos, chistosos, austeros, sacrificados, prestos para la ayuda, como elemento de unión familiar, transmisores de conocimientos útiles para la vida, vinculo con el pasado. No obstante, en 10s relatos también se leen (aunque en proporción menor) expresiones de esta indole: insoportable, egoista, grufión, engreido, machista, dominante, ronosola, causante de conflicto familiar. Son varios 10s relatos donde, de forma más o menos directa, se manifiesta que 10s abueloslas han sido la causa de desavenencias o conflictos familiares. En ocasiones, el carácter autoritari0 de algunos abueloslas, asi como su espiritu dominante, o simplemente una personalidad acusada son explicados en general en función de la vida anterior. Han tenitlo una vida dura en la mayor parte de 10s casos y eso les ha llevado (según consideran 10s nietoslas) a tener que luchar y sacrificarse, a dirigir con firmeza la farnilia y a forjarse un carácter fuerte. Se observa una idealizacic;n de la abuelía'ad. Son más 10s casos en que 10s calificativos tienen un caráctcr positivo que negativo. Hablan de abueloslas ccgeniales)), abuelos (varones) ccdivertidosw o ccchistosos)). Las abuelas son definidas rnás bien como cccarifiosas)), ccgraciosas)>, ccencantadoras)). Una joven comenta: ((Principalmente recuerdo a mi abuelo como un compafiero de juegos: se pasaba horas enteras con mi hermana y conmigo contándonos historias de ((Papers)): Revista de Sociologia su juventud y de cuando fue a la guerra. [...I Nos hacia creer que habia estado en China y que hablaba chino. Realmente me divertia con 61)). En varios casos comentan el espiritu modern0 y actual de 10s abueloslas. Realzan y respetan una serie de cualidades, como el espiritu de trabajo y la servicialidad. Con cierta frecuencia se refieren a sus abueloslas de forma enfática, aplicándoles calificativos tales como ((la abuela ideal)), ((la abuela tipica)), ((un abuelo de pelicula)) y expresiones semejantes. En un caso se les define en tono admirativo como ccalucinantes)). En ocasiones se manifiesta la influencia de la socialización, asi como la fuerza de 10s estereotipos cuando la experiencia propia en la relación familiar no ha sido positiva. En esos casos se tiende a considerar que tal situación no es la normal, la habitual o típica. Asi mismo, en ocasiones se observa en 10s relatos una extraiieza ante la imagen con que se asocia a las personas ancianas (más bien negativa) y la realidad que se conoce a través del trato con las personas ancianas que son 10s abueloslas. Diriase que se asombran de encontrarlas ((normalesn. Otros calificativos se aplican también a 10s abueloslas: dulce, suave, austerola, ahorradorla. Un joven comenta laudatoriamente: ((Para mi mis abue10s son unas personas entrañables y con una serie de valores humanos que se están perdiendo en la sociedad actual: el sentimiento de unidad familiar, y 10s sentimientos de amor y ayuda al necesitado)). Otro nieto sintetiza como sigue sus valores y sentimientos: ((S610 me queda una abuela y con mucha marcha para 10s aiios que tiene. Encuentro a 10s abuelos un elemento fundamental de la familia. Son afectivos, carifiosos, comprensivos y siempre te enseiian cosas de su vida, de su experiencia. Te aconsejan y ayudan en 10s momentos difíciles)). Por el contrario, en otros casos se habla de abueloslas sin vida, inertes. La décima parte de 10s relatos ofrecen una imagen negativa de la abueliddd de 10s propios abuelos/as. Incluso resulta duro el tono de algunos de ellos. En ocasiones la imagen negativa la ofrecen o bien 10s abuelos paternos o maternos, o un miembro de una de las parejas. El género del abuelola que es ((bucnolas o ccmalola), puede variar. Los agravios comparativos entre distintos nietoslas parecen ser causa en ocasiones de una perspectiva negativa. Son varios 10s relatos donde se ponen de manifiesto las diferencia realizadas por 10s abueloslas en favor de unos nietoslas, mientras hacia otroslas existe indiferencia o actitudes negativas. En el caso de que el trato favorable sea dispensado a las personas analizadas, el recuerdo provoca aiioranzas cuando el abuelola ha fallecido. Cuando el trato ha discriminado negativamente a las personas analizadas, y aun cuando en algún caso se mantienen ciertos ritos (como la entrega de la ((paga))), el cariño y la confianza no existen. Una nieta analiza de forma detallada la relación con su abuela, tratando de encontrar una explicación racional: La ancianidad a través de loslas jóvenes ((S610 conoci a mi abuela paterna que murió cuando yo tenia ocho afios. La verdad es que no vivia con nosotros y por 10 tanto no traté mucho con ella. Pero las pocas veces que mis Ilermanos y yo estuvimos con ella la impresión fue bastante negativa, e incluso de odio. A mis hermanos y a mi nos discriminaba descaradamente frente: a otros nietos suyos. Delante de todos nosotros hacia cosas como darles a ellos mis paga que a nosotros (aún siendo ellos mis pequefios). A ellos les alababa mientras que a nosotros no. Quizá su comportamiento se debia a que ella venia de un ambiente muy rural y daba mucha importancia a la fortaleza física que a mis primos les sobraba, mientras que mis hermanos y yo siempre hemos sido más débiles físicamente. También puede deberse a que ella misma siempre tuvo más favoritismo hacia el padre de mis primos (mi tio) que a mi padre, y ese favoritismo en cierta manera se transmitió a 10s nietos [...I Para mi, y probablemente también para mis hermanos, no era más que una extrafia a la que veiamos una vez o dos al afio, y encima no nos trataba con demasiado carifio)). En ocasiones el trato diferencial otorgado por 10s abueloslas depende del género de 10s nietoslas, y en alguna ocasión se hace referencia al trato distante e inspirador de temor que propician 10s abueloslas hacia 10s nietoslas. Sin embargo, la experiencia negativa en la relación abueloslas-nietoslas no conduce a un rechazo de la abueliddd o de la ancianidad. Se considera que su caso no es tipico o representativo de la realidad. Por otro lado, tal experiencia puede resultar un contravalor que irnpulsa a imaginar otros tipos de relación afectiva mis positivos para 10s futuros; hijoslas propioslas. A 10 largo del estudio se observan en diversos aspectos divergencias entre 10 ideal y 10 real. Las personas entrevistadas consideran que las relaciones abueloslas-nietoslas son siempre positivas, y que cuando no sucede asi se trata de algo que no es habitual. Lo analizado parece avalar el estereotipo positivo. Sin embargo, en las relaciones humanas existe el conflicto cuyas manifestaciones se observan en las esferas más intimas y vitales de la interacción social. En el presente estudio parece que a las personas les cuesta aceptar la existencia de desinterés y desamor en las n:laciones interpersonales familiares. S610 considerando la particularidad y rareza estadística de su caso parecen asumir 10s hechos con racionalidad. Se observa una asociación entre la buena imagen de la abuelidddy la tendencia a pensar en llegar elloslas mismoslas a ser abueloslas, a imaginarse como tales. En otros casos no se trata de la imagen de 10s abueloslas en si, sino de la vejez percibida a través de la experiencia con 10s abueloslas. Se observa en ocasiones que se la percibe negativamente por la presencia de la muerte y la existencia (supuesta) de ccmanias)) más acusadas con la edad. Tales percepciones conducen a ver la ancianidad con desagrado. En algún caso sirve para tomar ciertas medidas a tiempo. ((Papers)): Revista de Sociologia Se ha detectado en varias ocasiones que el no haber conocido a 10s abueloslas conlleva un sentimiento de carencia afectiva y experiencial. Un joven realiza un comentari0 en este sentido: aA mis abuelos no 10s conoci nunca. A mis abuelas poc0 [...I vivian la una en Sevilla y la otra en Zaragoza. Sin embargo, siempre he pensado y he sentido que me hubiese gustado tenerlos (a 10s cuatro) muy cerca. Siempre he echado de menos la figura del abuelo, del que dicen que da todo el cariño y el tiempo que ha acumulado en tantos años, y que un padre no puede dar. He echado muy de menos a la abuela que 10 sabe todo y que está siempre de tu parte. Considero que una familia, y que un niiío, no es ni familia completa, ni niiío de verdad, sin unos abuelos que 10 hagan sentirse niiío de veras, que 10 hagan sentirse nieto)). Se observa la fuerza de las imágenes sociales positivas que se asocian a 10s abueloslas, a la abuelidad en definitiva. Aceptar el hecho de unas relaciones negativa provoca cierta disonancia cognoscitiva que se intenta evitar mediante procesos de racionalización. Por otro lado, no haberles conocido produce nostalgia. Uno de 10s roles desempeñados tempranamente suele ser el de nietola -que a su vez conlleva el rol de abuelola. No haber tenido la oportunidad de ejercerlo puede ser percibido como una carencia en la experiencia social: no se es ccnieto de verdad)), ni incluso se ha sido niiío del todo. Esa imagen, en general positiva, de 10s abueloslas contrasta con la que de la ancianidad y las personas ancianas (mis negativa) se observa a través del análisis de 10s resultados del test. Son distintas las variables analizadas en cuanto a ciertas imágenes de la ancianidad, asi como las relativas a las distintas capacidades de las personas mayores, de las que se van a comentar algunas. Son más las personas que no creen (61%) que ((con la edad se experimenta un declive en la inteligencian que las que 10 consideran asi (38%). En su conjunt0 resulta ser mayoritaria la opinión contraria al declinar de la inteligencia con la edad. Los estudios más recientes muestran que 10s deterioros de importancia en las principales formas de inteligencia s610 se observan a partir de 10s ochenta años y, obviamente, no en todo el mundo (Schaie 1983). Resultan ser factores fundamentales la educación, la ocupación ejercida, el nivel de salud y, asociado a todo ello, el estilo de vida desarrollado. Por otro lado, son mayoria (73%) quienes con mayor o menor convicción consideran que la capacidad para aprender disminuye con la edad, no apareciendo diferencias según el nivel de interacción. Tampoco se observan diferencia~ según el tamafio del municipio. De nuevo aparece la influencia del conocimiento comúnmente existente sobre la percepción de las personas ancianas. Cierto que el envejecimiento produce una pérdida de neuronas, pero para que las personas ancianas puedan seguir aprendiendo (como ocurre en cualquier otra edad) es preciso que se den unas condiciones socioambientales favorables. La ancianidad a través de loslas jóvenes La percepción que tienen sobre la salud física y mental de las personas ancianas es mis bien favorable. El 63% muestra su mayor o menor desacuerdo acerca de que ((la mayor parte de las personas ancianas sufre problemas de salud física y/o mental)). Entre las personas ancianas son mayoria quienes disfrutan.de un nivel de salud que les permite realizar con mayor o menor normalidad las actividades de la vida cotidiana (Marshall 1982, Neugarten 1988, INSERSO 1990: 15). En algunos estudios se ha detectado que algo mis de las tres cuartas partes no padecen problemas graves según declaran las personas entrevistadas (Bazo 1990a: 34). Según ciertas estimaciones, se considera que s610 entre un 15% y un 20% de ellas padece enfermedades que les han conducido a la invalidez y dependencia (Gobierno Vasco 1990: 24-25, Cox 1984: Iol), aunque con la edad aurnentan las pluripatologias y enfermedades invalidantes (Rodríguez 199 1; Collado, Domínguez, de Miguel, 199 1; Herzog et al. 1989: 36). Las personas analizadas muestran en este aspecto una percepción considerablemente ajustada a la realidad actual de la vejez. En cuanto a que alas tasas de enfermedad mental aumentan con la edad)) el acuerdo mayor o menor es más amplio (64%) que el desacuerdo. El acuerdo aumenta entre quienes mantienen poca relación con personas ancianas (68%), asi como entre quienes residen en 10s municipios más pequefios (69%). En este aspecto parecen mostrar en casi todos 10s casos una percepción más negativa que en el tema anterior. Todavia, y a pesar de la existencia cada vez mis amplia de personas mayores en buen estado mental y lucidez, parece seguir pesando en la mentalidad general la idea de la ancianidad unida a la ccchochezn y el desvario. Algunas enfermedades mentales (como las demencias) incrementan su incidencia al avanzar la. edad. Sin embargo, ciertas estimaciones sefialan una prevalencia del síndrome de demencia en las personas ancianas entre el 5% y el 10% (Guijarro 1980, Gobierno Vasco 1990: 25). Eso significa que aproximadamente un 90% del conjunt0 de las personas mayores se encuentra en buen estado mental. De 10s conocimientos actuales, se desprende que el deterioro de las facultades menttales debido al envejecimiento no es ineludible (INSERSO 1990: 19). Al pedirles su opinión acerca de si (ces bel10 ser viejo)), s610 el 28% muestra su acuerdo. Quienes más aceptan la idea son las personas que mantienen mucha relación con personas ancianas (38%), quizá porque el afecto hacia ellas (abuelos/as sobre todo) les hace juzgarlas con otros parámetros que la simple consideración a través de 10s patrones actuales de belleza (asociada a la juventud, la esbeltez, la actividad profesional y deportiva). Quienes menos la aceptan son aquellas personas que no mantienen relación (24%), a pesar de la mejor imagen que tienen de las personas ancianas en diversos aspectos. Por tamafio de municipi0 las proporciones son parecidas. La idea de la ancianidad unida a la decrepitud y la fealdad (arrugas, pelo gris, pérdida de la linea, de la agilidad) I ((Papers)): Revista de Sociologia Aíberdi, Inbs, 1982: ((Un nuevo modelo de familia en Espafia)), Papers, 18, 87-1 12. 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