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DISCIPLINA SOCIAL Y ORGANIZACIÓN INTERNA DE LA C~CEL. SÍNTESIS DEL ESTUDIO DE UNA PRISIÓN CATALANA* José Adelantado Gimeno Proferor del Departamento de Sociologia. Universitat Autdnoma de Barcelona El articulo muestra los principales resultados obtenidos apartir de una in-. vestigación sobre la cárcel, centrándose en la construcción del orden interno y en el cambio disciplinar. En rimer lugar se inte reta la chzjicación y el trata-. miento penitenciaria desp f egados por la LOG~ como elementos que redefinen el es aczo Fico y h relaciones sociales que sustenta. A continuaczón, se critica el&cionamiento del sistema de fases progresiva uato en marcha or la Ge-, neralitat de Catalunya, destacando su eficacia en L gestión del con&o en la consecucidn de lapaz institucional como objetivo ohtico. Se uidzmente, se con-. templan ¿os efictos del sistema de bes respecto %k estratifcación de rresos en dzfirentes su&ches, y se obsewan 12;s conse&encias disciplinires que comjorta est6 sistema al coniu~ar chificación v tratarniento. Finalmente. se realim un anáIisi5 de la organiAc%.z carc"elariapiíraponer de rrlieve la bondad del sistema en la producczón del orden interno desde una comunicación alien&. El articulo concluye que el sistema de fases, &os de estar encaminado a la resocialización, como prescrzbe la Constitución, se incardina en 10 que pueden constituir nueuasfomza~ disciplinarias de construccidn del orden en el interior de la cárcel. Resum L hrticie mostra els principals resultats obtinguts apartir &una investigacib sobre la presó, i se centra en la construcció de lbrdre intern i en el canvi disciplinar. En primer lloc, s'intelpreta la chsz$caciÓ i el tractament enitenciari despiegatrper la LOGP, com a eiemena que redejneken l'espaipaitf ic i les re laci on^ 'para la confección de este articulo he utilizado parte del material correspondiente a una investigación empírica financiada por el Centre &Estudis Jurídics i Formació Especialitzada del Departament de Justícia (Generalitat de Catalunya) llevada a cabo durante el mes de julio de 199 1 en la cárcel de ((Quatre Camins)) (Barcelona). En el texto, las notaciones GP, AT, AR e IN, seguidas de un número, correspondel? a 35 entrevistas de investigación realizadas a 5 Gestores Políticos (GPn), 9 funcionarios del Area de Tratamiento (ATn), 11 funcionarios del Area de Regimen (Ah) y a 10 internos (INn). Agradezco a Pilar Carrasquer, a Maria Jesús Izquierdo, a Celia Suay y a Teresa Torns sus valiosos comentarios a las páginas que siguen. 77 Papers 39 (1992) (77-100)
((Papers)): Revista de Sociologia sociah que sosté. A continuació, es critica elfincionament del sistema de fases progressives posat en mama per la Generalitat de Catalunya, i es destaca la seva +licza en la estió del conflicte i en la consecució de la pau institucional com a ot'yectiu polític. Bot seguit, es contemplen els fictes delsitema de ases en relació amb lk trat$cació de presos en diferents subclasses, i s 'observen f es conseqiikncies disciplinars que com orta aquest sistema en conjugar classi cació i tractament. Finalment, es rea P ztzd una anhlisi de lbrganztzdció de L! pressó per tal de posar en relleu la bondat del sistema en la producció de lbrdre intern des d'una comunicació alienada. L 'article conclou ue el sistema de fases, lluny de lbbjectiu resocialiizodor ur la ~orzstitució esta%leix, s incardina en el quepodm constituir noves formes Bsciplinliries i de construcció de lbrdre a l'interior de la presó. Abstract The article shows the main results which stem from a reserch about theprison, focusin on the construction of internal order and on disciplina chan e. First, the c~.$cation and thepmitentiay treatment deueloped by tre LO~P are interpreted, as elements which redfzne the space and the social relations which it sustains. Thereafer, the workzn of the progressive phases system implemented by the Catalan Autonomous &vernment is criticised, emphasizing zts eficacy in the management o conjict, and in the consecution of institutional peace as a political objective. Tf ben, the effects of the system ofphases in relation to the stratzjkation ofprisoners in di erent subclasses are considered, and the disciplina y consequences are obserue g which this entails since it combines classrfication and treatrnent. Finally, an analysis ofprison organization is conducted, in order to show the consistence of the s stem in theproduction of internal orderfrom an alienated communication. he article concludes saying that rhe system ofphases, arfrom resocialization, as the S anish Constitution points out, artzculates itsel f in what constitutes new discip znay forms, and those of order building inside the prison. P A partir de 10s setenta, las sociedades de capitalismo avanzado sufren profundos cambios y empieza a configurarse un nuevo orden cultural1 que conI lleva cambios en la construcción del orden social y de la disciplina. La cultura del darwinismo social que impera en la actualidad hace córnplice al individuo de su propia represión. Debe ser 61 rnisrno quien se autoimponga aquell0 a 10 que la sociedad le obliga. En el terreno carcelario las nuevas formas de disciplina están en relación con 10s cambios socioculturales enunciados. Los paises que pusieron en marcha alternativas comunitarias a la pena privativa de libertad, eran aquellos en 10s cuales la lógica del capitalismo fordista habia sido amortiguada rnediante 1. Por aorden culturab entiendo el conjunt0 de relaciones sirnbólicas que se establecen en el campo ideol6gico o de la cultura que, siendo expresión del conflicto entre 10s grupos o las clases, constituye la esencia de legitirnidad de un orden de dominación (C. Lerena, 1986, J. Habermas, 198 1, J. Adelantado, 1992). 78
Disciplina social y organizaci6n interna de la cárcel un amplio despliegue del Estado del e ien esta?. Las criticas a la prisión se pretendieron compensar mediante la ideologia resocializadora, que comportaba una difüsión del control y permitia la puesta en pdctica de procedimientos que redefinian el espacio físico. Pero la propia ideologia resocializadora ha sido objeto de una nueva orientación al estar implicada en el cambio global del modo de dominación. La fragmentación y polarización social tiene su contrapunto en la cárcel por medio de 10s nuevos sistemas de clasificación, mientras que el tratamiento penitenciario se utiliza como vehiculo de gestión del conflicto, y opera como instrumento disciplinar. El modelo disciplinar encarnado por el carcelero est5 dando paso a otro que pretende la corresponsabilización con 10s objetivos de la institución. Este modelo emergente afecta simultáneamente a dos dimensiones cruciales en la construcción del orden en la prisión. Por un lado, a la distribución de 10s internos sobre el espacio fisico y, por otro, al tip0 de relaciones sociales que se establecen. Los procedimientos clasificatorios y el tratamiento penitenciario son 10s elementos que se conjugan en la producción del orden interno. Diriase que, en conjunto, 10 que se ofrece a 10s internos bajo una nueva forma de contrato social es una prostitución moral que no se basa en la sumisión a mecanismos de control personal, sino en manifestar una lealtad al poder ante la expectativa de obtener recompensas individuales. La autosubordinación opera mediante la sustitución de potenciales de conflicto por connivencias con el poder; pues cualquier sujeto negocia para mantener o mejorar sus condiciones de vida. El objetivo de este articulo es mostrar algunos procedimientos disciplinares que tienen lugar en la cárcel. En la primera parte se introduce al lector en 10s elementos básicos de la actual clasificación y tratamiento penitenciario de 10s internos. En la segunda, se profündiza en el sistema de fases como herramienta que conjuga la fragmentación espacial y la segmentación de presos en categorias. En tercer lugar seiialo la dinámica disciplinar inherente a 10s procesos de discriminación y de participación en la construcción del orden interno. Finalmente, se aborda la gestión de la prisión como modelo disciplinar, alejado de cualquier meta resocializadora. La distribución y agrupación de presos en base a algún criteri0 clasificatorio es, incluso, mis antigua que la propia pena privativa de libertad3. En la 2. Una panorámica sobre las estrategias de control en el capitalisme maduro puede encontrarse en: J. Lea (1979); F. Stame (1979); D. Melossi (1980 y 1990); A. Scull(1984); S. Cohen y A. Scull (1985); J. Lowman, R. J. Menzies y T. S. Pdys (1987); S. Cohen (1988). 3. Carlos I ya ordenó la separación de hombres y rnujeres. A finaies del siglo XViII se asiste
c(Papers),: Revista de Sociologia actualidad, la clasificación orientada a la resocialización hasta tal extremo resulta consustancial a la prisión, que se puede afirmar que constituye su espina dorsal4. En el caso de Espafia, el elemento más reciente y notori0 es la clasificación desplegada con la LOGP (Ley Orgánica General Penitenciaria), en 1979. La ley sefiala distintos tipos de centro, grados de clasificación y, alin dentro de cada grado, se producen otras segmentaciones que distribuyen a 10s internos en diferentes módulos. La legitimidad de la moderna clasificación reside en el tratamiento de 10s penados. La clasificación y el tratamiento penitenciari~ son dos instrumentos cuya interrelación en el seno de la prisión implicaria, desde una Óptica resocializadora, un orden de prioridades en el que la primera deberia estar subordinada al segundo (B. Mapelli, 1986b). Pero de hecho, como se reconoce, ({en el primer decenio de la LOGP la tarea de clasificación, tan fundamental en el quehacer penitenciario, es la que ha llegado a un mayor grado de desarrollo, mientras que las tareas de programación y ejecución de métodos de tratamiento, siguen sin tener entidad pese a la claridad legals U. Alarcón Bravo, 1989: 16). La organización del espacio carcelario durante el franquismo ponia en contacto a multitudes relativamente homogéneas en sus condiciones de clase. Las relaciones sociales entre 10s internos se traducian en formas organizativas fundamentadas en la semejanza de sus condiciones de vida (verbigracia la COPEL). El patio y la galeria eran espacios de relación y 10s mecanismos por 10s cuales 10s individuos intentaban mejorar sus condiciones de existencia se traducian en formas de acción colectiva. Pero una posible redefinición del espacio fisico permite, simultáneamente, incidir en 10s potenciales de conflicto dea un impulso diferenciador de penados por razones de higiene social. La Ordenanza General de Presidios de 1834 divide 10s internos en clases seghn la diligencia en el trabajo. Durante el último tercio del XIX y primera década del XX, se implanta definitivamente el sistema progresivo, convirtiendo, en parte, el derecho penitenciario en un derecho premial. En ,el importante Congreso de la Haya de 1950 se incidirá en la importancia de a clas~ficac~ón con fines tratamentales y como garantia juridica. 4. Aunque la idea de resocializar a 10s condenados se remonta por 10 menos al correccionalismo decimonónico, toma auge en la década de 10s cincuenta y sesenta. Se asume que el delito tiene componentes psicosociales y que, por tanto, el fin de la pena debe ser la ayuda al condenado por medio del tratamiento para su reeducación y readaptación. Esa formulación ser6 duramente contestada en 10s afios sucesivos. Numerosos autores (entre otros: R. Bergalli, 1976; F. Muiioz Conde, 1982; A. Baratta, 1986; B. Mapelli, 1983) darán cuenta del contrasentido que supone pretender liberar reprimiendo y de la imposibilidad de resocializar privando de libertad. Pero a pesar de las críticas, la idea de recuperar socialmente al condenado mediante el tratamiento penitenciario alcanzará notoriedad juridica a partir de mediados de 10s setenta (ley penitenciaria italiana de 1975, ley alemana de 1976). En España, el art. 1 de la LOGP, y más aún la misma Constitución (art. 25.2), señalan que <(las penas privativas de libertad y las medida de seguridad estarán orientada hacia la reeducación y reinserción sociab.
. .- Disciplina social y organización interna de la cárcel rivados de la coincidencia, y en la ordenación de jerarquias que ejercen el poder (M. Foucault, 1988). La nueva codificación del espacio puesta en marcha con la LOGP, ha aumentado las posibilidades de ubicación y descentralizado el espacio panóptico. La fragmentación del espacio carcelario en diferentes unidades ha reducido la posibilidad de concentración de presos y, con ello, dificultado la posibilidad de una conciencia grupal y el establecimiento de estrategias de carácter colectivo. Los internos dan cuenta de la fragmentación en 10s mecanismos de identificación grupal, y advierten la sustitución de dinámicas colectivas de integración, conflicto y control, por otras de carácter individual5. Si la clasificación es el eje para la distribución espacial, el tratamiento es el dispositivo para las nuevas relaciones disciplinares. En todos 10s trabajos consultados sobre el tratamiento penitenciario6 aparece la cuestión de qué se entiende por tal. Aquí no se va a entrar en esa discusión; por contra, sehalaré algunos puntos de interés para entenderlo desde sus implicaciones disciplinares. 1) En 10s textos jurídicos, la expresión cctratamiento)) es poc0 precisa, y su interpretación puede utilizarse para multitud de fines. Por ejemplo, seghn se enfoque y practique el tratamiento, jcómo se distingue una institución formalmente terapéutica, tal como la cárcel se presenta hoy, de una instancia estigmatizante?. 2) Se justifica la existencia de la clasificación como condición necesaria para el tratamiento, pero a su vez, clasificación y tratamiento se encuentran vinculados al sistema progresivo de modo tal, que el tratamiento puede acabar por convertirse en un sistema premial coincidente con la mera actividad clasificatoria. Por ejemplo, jen base a qué criterios resocializadores se regresa de grado a un interno, situándolo en un ambiente mis perjudicial para la acción terapéutica? 3) Los beneficios penitenciarios se hacen depender de la evolución del tratamiento. Pero, aunque es necesario el consentimiento del interno para ser tratado, no ejercer ese derecho obstaculiza el acceso a ciertos beneficios. Los operadores penitenciarios retienen una parte importante en la ejecución de la 5. ahtes habia más apoyo entre 10s compañeros, era mis fácil que se organizara un plante, ahora cada uno mira para si mismon (IN8). <<Antes si que habia una cultura penitenciaria, ahora no)) (AT5). sDesde que entró tratamiento se ha roto cualquier mecanismo de solidaridad y de compañerismo, cada uno va a la suyaa (IN2). 6. R. Bergalli (1976), F. Muñoz Conde (1982 y 1985), L. Garrido Guzmán (1983), B. Mapelli (1983, 1985, 1986a y 1986b), A. Garcia-Pablos (1984), J, Garcia Garcia (1987b), V. Garrido GenovCs (1986 y 1987), J. Alarcón Bravo (1989). 8 1
((Papers)): Revista de Sociologia pena que puede afectar a las garantías juridicas de 10s internos e, incluso, el propio tratamiento puede convertirse en un recurso organizativo, ajeno a la terapia. Por ejemplo, 10s contactos con el exterior (tal vez el beneficio mis apreciado por un penado), que dependen en principio de la evolución en el tratamiento, pueden ser utilizados para pacificar la prisión. 4) Si la expresión cctratamienton resulta vaga en 10s textos juridicos, no 10 es menos la de su ccevolución)). Sin embargo, la calidad de vida en la prisión y las posibilidades de redimir pena, se determinan por la valoración que se hace de la ccevolución del tratamientos. Ni en la evaluación ni en la definición de 10s contenidos del tratamiento intervienen 10s internos. Asi, puede ocurrir que la evolución sea favorable cuando la conducta del interno sea merecedora de mayor confianza para 10s evaluadores, y desfavorable cuando haya oposición o resistencia al tratamiento. La participación del interno quedaria reducida a una complicidad conductual con 10s patrones de integración definidos por 10s gestores de la organización. 2. CLASIFICACI~N TRA TAMIENTO Y SISTEMA DE FASES En Cataluiia, clasificación y tratamiento convergen en la prisión a través del sistema de fases progresivas cuyo cometido principal es incidir en la conducta de 10s internos a fin de reeducarlos y reinsertarlos7. La clasificación, desde una Óptica resocializadora, deberia estar subordinada al tratamiento. Pero lejos de eso, el ((Programa de Classificació en els Centres Penitenciaris)) aplicado desde 1988 en todos 10s centros gestionados por la Generalitat y que tiene sus origenes en la experiencia piloto del sistema de fases iniciada en el Cen7. Para sus formuladores (S. Redondo, M. Roca, y P. Portero (1986), 10s componentes principales del sistema de fases progresivas son: 1) Establecimiento de un grupo de programas dirigidos al logro de mejoras en el proceso de socialización de 10s internos y tendentes a disminuir la conflictividad. 2) Estructuración del centro en cuatro unidades de clasificación diferenciadas según: a) La exigencia en la emisión de comportamientos definidos en 10s programas, y b) La existencia de reforzadores asociados a cada unidad de clasificación. 3) Asignación inicial de 10s internos a una de estas unidades de clasificación tras un estudio de sus posibilidades comportamentales por el Equipo de Tratamiento del centro. 4) Revisión periódica por parte de ese mismo equipo, realizándose cambios hacia unidades superiores o inferiores de manera contingente con el tip0 de conductas definidas en cada fase. A medida que 10s internos emiten las conductas exigidas, progresan de fase y obtienen mayores gratificaciones y, a la inversa, sufren una merma en las ventajas institucionales. 5) Información sobre el sistema y su funcionamiento a todo el personal del centro y a 10s propios internos.
Disciplina social y organización interna de la cárcel tro de Jóvenes de Barcelona en 1984, prioriza el elemento distributivo (F. Elejabarrieta, S. Perera y A. Ruiz, 1991). A pesar de las coincidencias teóricas entre ambos, la Administración Autonómica, al priorizar la clasificación sobre el tratamiento mueve a pensar que el objetivo prioritario no era tanto la resocialización como la dispersión de presoss. El sistema de fases progresivas, además de su vertiente clasificatoria, introduce un elemento dinámico que permite obtener ventajas institucionales. Asi que 10s internos participan en 10s programas de actividades que propone el centro, y asi que se respetan las normas de la institución, acceden a una mejor calidad de vida, a permisos penitenciarios, y a reducciones de condena. La variable que une el programa conductual de las fases y la clasificación, son las actividades. Las actividades optimizan el recurso del espacio y del tiempo Ilenándolos de significado9. En el modelo de vigilancia asociado al panóptico, el espacio y el tiempo eran dimensiones vacias, pero el modern0 tratamiento 10s convierte en espacios y tiempos útiles. A medida que 10s internos conceden más de su tiempo a la institución y se distribuyen en espacios diferenciados para realizar las actividades, acceden a mayor libertad de movimiento tanto dentro como fuera de la prisiónlO. La circunstancia de operar sobre la distribución espacial y el uso del tiempo a través del sistema de fases, trastoca el equilibri0 de poderes en el seno de la institución y modifica la jerarquia de autoridades disciplinares1 l. Bajo el franquismo, la estructura de autoridad en las cárceles era deudora de 10s mejores métodos de subordinación jerárquica ensayados en las organizaciones militares. El poder sobre 10s reclusos 10 ejercia el carcelero, pero la clasificación 8. ((El programa de clasificación interior para la conflictividad y la estabilidad funciona)) (AT4). ((Las fases han servido para dividir a 10s internos, facilitan la paz institucional y nada mis)) (AR7). ((El programa de fases funciona para la vida regimental porque permite distinguir entre buenos, menos buenos, malos y muy malos; sirve para estratificar, pero no sirve para reeducar)) (ARI l). ((El sistema de fases es una técnica mis que organiza la vida interna y mejora el clima social de la prisiónn (GP4). 9. En este sentido hay que sefialar dos campos de acción del poder institucional: las investigaciones sobre el clima social, y las técnicas para modificar la conducta. Sobre las primeras pueden consultarse 10s siguientes trabajos: V. Sancha Mata (1987); J. Garcia Garcia (1987a y 1987 b); S. Redondo, V. Garrido y E. Pérez (1988); S. Redondo, M. Roca, E. Pérez, A. Sinchez y E. Deumal (1990). Y sobre las segundas: J. Garcia Garcia (1985); S. Redondo, M. Roca y P. Portero (1986); S.Redondo Illescas (1990a); S. Redondo, M. Roca y E. Pérez (1991). En ambos sentidos y sobre el anilisis de caso que nos ocupa, consultar el ((Pro rama de Clasificacan Interior C.P. Quatre Caminsde la Subdirección de Tratamiento dekcentro. 10 ((Es0 provoca el ansia de participar en 10 que sea para poder tener algo mis de movimiento y libertad sobre el espacio físicon (IN4). 11. ((En esta prisión pretenden regir el tiempo y el espacio del interno a través de las fases y las actividadesn (IN4). nLos funcionarios 10 que han visto es que antes movian a 10s internos a su antojo, y ahora 10 hace el tratamiento, y claro, les fastidian (AT9). <(Se teme mis a 10s profesionales que a 10s funcionarios)) (IN3).
((Papers)): Revista de Sociologia orientada a la resocialización recompone el poder sobre 10s internos transfiriéndolo del ((Área de Régimen)) a la de ((Tratamientonl2. En estos momentos la figura que dispone potencialmente del tiempo de 10s reclusos es el Equipo de Tratamiento por medio de la obligatoriedad de participar en 10s programas de actividades que propone. El control por medio del tratamiento se diferencia de la vieja vigilancia porque utiliza criterios distintos para valorar la relación que establecen 10s internos con el tiempo y con el espacio. A menos actividades corresponde mayor limitación física y mayor presencia de la vigilancia13. Participar en actividades conlleva la posibilidad de tener más movilidad y menor control estrictamente visual, a cambio de aceptar la supervisión de las relaciones sociales que se establecen sobre un espacio y un tiempo optimizados como recurso disciplinar. El tratamiento y la vigilancia son dos modelos disciplinares que establecen diferentes formas de relación con el tiempo y con el espacio. La vigilancia visual tiene su apogeo en 10s ((patios)) de las prisiones como espacios masificados e indeterminados. El tratamiento, a través de la acción comunicativa de participar, jerarquiza el uso del espacio y del tiempo y conlleva un elemento disciplinar que conmina a 10s individuos a participar en 10 que propone la institución. La redistribución del tiempo y del espacio es operativa porque introduce una economia que otorga valores crecientes asi que el individuo se somete a un tiempo y espacio con ((sentido)). El elemento disciplinar consiste en autosubordinarse y colaborar en conseguir 10s objetivos de la organización a cambio de obtener ventajas individuales1*. El sistema de fases progresivas, además de posibilitar ventajas en la calidad de vida en prisión, otorga ciertos premios. El principal consiste en la obtención de permisos de salida. La legitimidad del premio se sustenta en opiniones doctrinales proclives a las ideas resocializadoras: facilitar la progresiva integración social del recluso; sin embargo, ((en la LOGP 10s permisos son contemplados no como elemento resocializador sino de control interior: la materia concerniente a 10s permisos de salida constituye un capitulo autónomo, el VI, articules 47 y 48, dentro del Titulo I1 dedicado al Régimen pe12. La similitud entre la fábrica y la cárcel respecto a la expropiación de un espacio de tiempo de las personas ha sido analizada por E.B.Pasukanis (1970), pero si se tiene en cuenta no s610 el aislamiento espaciotemporal, sino también la dinámica de relaciones que se establece, podremos identificar las nuevas figuras que ejercen el control inmediato sobre el tiempo de 10s aislados. 13. ~Los talleres y las actividades sirven para quitarse de 10s funcionarios y del patios (IN9). ((Las fases han servido para tener a menos gente en 10s patiosa (AR7). 14. ((Es obligado participar, si no, te quedas sin beneficios y ademk te cogen ojerizan (IN9). (<Si el tratamiento no llevara aparejada la redención no se harían las actividadesn (AR10). ~Los internos 10 primer0 que preguntan para apuntarse a una actividad es si redime. Todo está enfocado a salir pronto y a conseguir un nivel de vida mejorn (AR5).
Disciplina social y organización interna de la cárcel nitenciario. Pero, tratándose de una de las instituciones más eficaces con que cuenta el modern0 tratamiento penitenciario, debia haberse incluido en el Titulo I11 relativo al Tratamientor (L. Garrido Guzmán, 1989: 92). En esa dirección de concebir 10s permisos como instrumento de vigilancia y custodia, 10s funcionarios del Area de Tratamiento cumplen una función ((mis de control que como reeducación)) (AT9). ((El educador se usa para reducir conflictosb (AT5). Los permisos de salida utilizados como elemento de control, reformulan las autoridades jerárquicas y se convierten en agentes centrales en la construcción del orden interno: ((10s permisos sirven para mantener la pazn (ARIO). ((La dirección 10 que no quiere son conflictos; si 10s internos arman lios con 10s demás se quedan sin salirs (AT3). La utilización de 10s permisos por parte de la Administración Penitenciaria como elemento de gestión del orden se articula con la clasificación y el tratamiento del sistema de fases progresivas: ((10s internos entienden la progresión como mis permisos)) (AT4). Las ventajas penitenciarias habrian de ser el premio a la adquisición de habilidades psicosociales, sin embargo, en la práctica actúan como contenedoras de la tensión institucional15. No se duda de que 10s gestores penitenciarios sean partidarios de la resocialización, todos 10 afirman, pero también es clara la prioridad de contener el conflicto, tanto políticamente como condición necesaria para la reeducación. La paz institucional pasa a constituir el principal objetivo de la gestión carcelaria, mientras que la resocialización queda relegada a una meta secundaria y subordinada al orden interior16. Se prioriza la clasificación-dispersión sobre el tratarniento, y se le asocia un elemento dinámico como son 10s permisos penitenciari~~ que subliman el orden interior. ((Pisar calle)), lejos de ser un momento en un continuum resocializador, es la consecuencia de intercambiar potenciales de conflicto por paz institucional. Los permisos penitenciarios actúan como recurso organizativo regulador del conflicto por medio de asignar valores ordinales a una fragmentación del tiempo y del espacio. De ese modo, el sistema de fases progresivas se combina estratégicamente con la preeminencia de la clasificación-dispersión y tiende a desvincularse de la reeducación y mucho más del régimen abierto como paso siguiente en un proceso de resocialización comunitaria. 15. ((La prisión estallaria si se cortasen 10s permisos)) (INI). aLo Único que se pretende es tener a la población tranquilan (AR9). ((Con las actividades se dan redenciones por un tubo para que se estén calladosn (AR8). ((Se confunde rehabilitación con actividades para darles permisos y redenciones)) (ARI 1). 16. (<Si un interno progresa es para conseguir su permiso, esa es la única motivación)~ (AR9). ((Para "pisar callen hay que hacer una serie de actividades, pero 10 Único que interesa es el permison (IN10).
((Papers)): Revista de Sociologia tema juridico-penal ofrece el marco y las condiciones de actuación, pero no 10s procedimientos (F. Elejabarrieta, S. Perera y A. Ruiz, 199 1). El sistema de fases desarrolla unos programas de actuación específicos encaminados a la modificación de conductas ue serán puestos en marcha principalmente por 10s 16 Equipos de Tratamiento . Idealmente, el objetivo de 10s Equipos de Tratamiento es 10 que P. Berger y Th. Luckmann (1984) entienden por ccconversión)), es decir, una transformación total de la realidad subjetiva mediante la cual el individuo se desafilia del mundo que ((habitabaz anteriormente rompiendo con el pasado y socializándose de nuevo (resocialización). Esto requiere que el individuo sea Segregado de entre 10s (<habitantes)) de otros mundos, especialmente de 10s que cohabitaban con él en el mundo que dejó tras de sí. Para esta operación resulta oportuna la segregación fisica, cosa que efectivamente, la cárcel garantiza. La conversión implica un cambio de identidad de 10s individuos, que se traduce en una modificación de su comportamiento. Los psicólogos sociales explican que esos cambios se producen por procesos de influencia social, que dan lugar a la obediencia y a la conformidad. La conformidad ha podido ser definida como un cambio en el comportamiento o las opiniones de una persona, que resulta de una presión real o imaginaria proveniente de una persona o grupo de personas27 (G. Paicheler y S. Moscovici, 1985). Pero cca la gente no le gusta que se intente influenciarla; cuando sospecha que la fuente tiene intenciones de persuadirla, se resiste a 10 que percibe como un atentado a su libertad de opinióna (G. de Montmollin, 1985: 127). El autor recoge en ese trabajo diversas experiencias, según las cuales, es mis ekaz un intento de persuasión que parta de una fuente creible, que emita un mensaje cuyas caracteristicas de forma y contenido sean capaces de que el receptor les preste su atención. Aunque todo el10 depende del estado de ánimo del receptor, esos requisitos no garantizan la aceptación masiva del mensaje, como le critica S. Moscovici (1 985) y tendremos ocasión de comprobar. La credibilidad de 10s mensajes del Equipo de Tratamiento seria mis elevada cuanto más alta fuera la percepción de competencia profesional que de ellos tuvieran 10s internos. La percepción de la competencia profesional es 26. Su exposición detallada se encuentra en el libro Pro ames de rehabilitació a lespresons, editado por la Direcció General de Serveis Penitenciaris i Rehabilitació, del Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya, Barcelona, 1990. 27. Para J. M. Levine y M. A. Pavelchak (1985) existe obediencia cuando un individuo modifica su comportamiento a fin de someterse a las Órdenes directas de una autoridad legitima. La semejanza entre la obediencia y la conformidad reside en que ambas constituyen formas de influencia social. Sin embargo difieren en cierto número de dimensiones: la diferencia de status entre la fuente de influencia y su blanco, el deseo de la fuente de ejercer influencia y de vigilar la sumisión del blanco, y el grado de semejanza entre el comportamiento de la fuente y el del blanco.
Disciplina social y organización interna de la cárcel baja: ((En lineas generales la profesionalidad percibida de 10s componentes del equipo técnico es baja, como se demuestra en las respuestas al cuestionario; un 62,6% de 10s internos encuestados opina que las personas del equipo técnico no son profesionales)) (F. Elejabarrieta, S. Perera y A. Ruiz, 199 1 : 158). Por otro lado, la influencia de 10s Equipos de Tratamiento también depende de la confianza que se les otorgue; 10s internos otorgarán su confianza asi que 10s equipos les parezcan objetivos, desinteresados y sin intención de manipular o engaííar. También aqui se ha comprobado que la confianza es escasa, por ejem~lo: ((En la otorgación de permisos se cometen injusticias)) (IN7). ((Las educadores están engafiando a la gente)) (IN4). Además de que este tip0 de opiniones desmerece a 10s profe sionales como depositarios de la confianza de 10s internos, en la medida en que 10s benefiS cio~ que conlleva el sistema de fases y que se comunica a 10s internos, no se lleve a la práctica con rigurosidad (cambios de fase según plaza disponible, permisos por motivos ajenos a 10s reforzadores previstos, etc.), 10s internos tienen dificultades para verificar que la información contenida en el programa es completamente cierta. Otro de 10s elementos que interviene en la eficacia de la persuasión es el grado de atracción que provoca la fuente. La atracción que el receptor siente por la fuente es de orden afectivo y se expresa a través de una reacción emocional. El sentido común afirma que la simpatia que se siente por una persona conduce a la aceptación del punto de vista que ésta defiende. Algunas investigaciones experimentales 10 han demostrado. El mensaje proveniente de una fuente por la que se siente simpatia tiene un mayor impacto2*. Si la credibilidad del Equipo de Tratamiento es baja, la confianza que le otorgan 10s internos es escasa, y la forma y contenido de 10s mensajes por medio de las actividades poc0 seductora29; si únicamente son capaces de ejercer una atracción por simpatia, jcómo y hasta qué punto el Equipo de Tratamiento obtiene obediencia o conformidad de 10s internos? No es ningún descubrimiento afirmar que las relaciones de poder entre la dirección y 10s internos son asimétricas; sin embargo, también 10 eran antes; entonces, jqué ha cambiado? El cambio principal ha consistido en afiadir nuevas formas de interacción entre la organización y sus miembros, posibi28. ((El educador, al ir de paisano, se muestra más abierto, intenta constantemente ganarse la confianza de 10s internos porque eso forma parte de su trabajo. Para tener éxito en su tarea necesitan mostrarse simpáticos, si no, la gente no se apunta a su actividadn (IN8). 29. ((El tratamiento significa que si te portas bien te damos un caramelo y si no, un palo. Portarse bien quiere decir tener las pautas de comportamiento que ellos consideran normales, pero las pautas de conducta que transmiten aqui no sirven para nada)) (IN8). ((Si evolucionaras como ellos quieren te convertirias en un vegetal; es absurdo que cuando piensas y actdas como ellos quieren ya estás preparado para vivir en sociedadn (IN 10).
((Papersn: Revista de Sociologia litadoras de una mayor integración de objetivos personales y de la organización. El punto de partida que presentan 10s internos es de una amplia aversión a las propuestas reeducadoras del Equipo de Tratamiento. Su percepción de la cárcel es la de una organización que les impone un cambio de comportamiento sin ofrecer nada a cambio30. No obstante, este tip0 de percepción de su estancia en la institución, aun siendo generadora de una aversión, no se traduce en acciones de defensa colectiva de la identidad grupal: ((las fases a nadie le gustan, pero nadie se queja)) (IN8). Precisamente el elemento de interacción que se ha aiíadido, el sistema de fases, propicia un posicionamiento distinto para cada grupo de presos según la relación que establecen con la organización. El Equipo de Tratamiento ha de conseguir al máximo sus objetivos institucionales a cambio de 10s servicios que presta; mientras que 10s internos procuran obtener el máximo de servicios a cambio de la mínima modificación en sus normas de comportamiento. Se trata de una forma de interacción comunicativa que opera como instrumento de manipulación para lograr la cooperación de 10s internos. J. M. Levine y M. A. Pavelchak (1985) explican que una poderosa razón para conformarse (cambio de comportamiento o de opiniones) es el deseo de evitar 10s castigos ylo el deseo de adquirir recompensas. El objetivo manifiesto de la institución es cumplir el mandat0 legal resocializador, aunque el objetivo latente es el mantenimiento del orden interior. En ambos casos, la estrategia de la organización a corto plazo consiste en modificar las pautas de comportamiento de 10s internos forzando una adaptación mediante una combinación de castigo y persuasión. En ese proceso se acaba produciendo una selección entre 10s internos, a través de la cual 10s más proclives a exhibir un cambio de actitud son recompensados3 l. La conformidad aparece como una forma de negociación entre el interno y la institución a propósito sobre la manera de definir la realidad, pero frente a la distribución asimétrica del poder, y de la definición sobre la necesidad y condiciones de la reeducación, 10s internos se defienden con la desidia frente a las actividades propuestas que no responden a sus intereses; o bien, manteniendo sus hábitos de conducta de forma clandestina. Esa resistencia a la influencia es 10 que H. C. Kelman (1961) llamó ccconformidad simulada)), que consiste en aceptar de forma pública un comportamiento o un sistema de va30. ((El educador, el criminblogo, el psicólogo no tienen derecho a hacer cambiar a la gente)) (ING). ~Los internos son muy recelosos de su identidad y la quieren mantener or encima de rodo. La colaboracibn con la institucibn est6 mal vista, y el10 hace que desconien de todo 10 que viene de la instituci6n)) (AT1). 31. ~Intentas seguir las normas sin creértelas esperando obtener alguna ventaja ue siempre gañar al equipo de tratamiento, se le engaña)) (ING). 3, te prometena (IN3). ((Aquí 10 hnico que se quiere es la libertad, y si por la libertad ay que en-
Disciplina social y organización interna de la cárcel lores sin adherirse a ellos de forma privada (conversión o internalizaci~n)~~. En apariencia, 10s individuos se someten a fin de evitar ciertos perjuicios: par-. tes, regresión de fase, negación de permisos. Pero conservan sus creencias y es-. tán dispuestos a cambiar su comportamiento desde el momento en que las cir-. cunstancias ya no se 10 impongan33. La institución carcelaria emplea crecientemente un conjunt0 de recursos comunicativos, que si bien posibilitan un alto grado de consecución de obje-. tivos organizativos, como la reducción del conflicto interior, y en menor me-. dida personales, generan un tip0 de interacción en la cual la cooperación con-. siste en distribuir selectivamente una serie de recompensas que, al tiempo que: rompen las identidades grupales, instauran nuevas formas disciplinares (com-. plicidad pública con el poder para evitar la marginación individual), cuyos mecanismos internos obedecen a procesos sociales, con 10s que guardan ciertas homologias. En la prisión, esos mecanismos ordenan una jerarquia de respues-- tas al poder por parte de 10s internos, que combina vigilancia, beneficios y su-- misión3*. La conformidad simulada es el resultado de aplicar el sistema de fa-- ses como forma de gestión que, lejos de servir a las metas resocializadoras, conlleva altos costes personales e inaugura nuevas formas de castigo35. Además de ello, para que las estrategias de conformidad simulada se puedan llevar a ttrmino, es menester ciertas habilidades que se relacionan con el capital cul-- tural de 10s individ~os~~. Para colaborar con la institución no es suficiente es-- tar dispuesto a una comunicación alienada, sino disponer también de un conjunto de destrezas. Entre ellas, el lenguaje, que opera a partir de códigos 32. ((Las internos entienden las fases como una forma de promocionar a base de simulación. Así que la fase es más alta, la simulación es mayor, y a la inversa. Amenos punición más simulaci6n)) (AT1). CA 10s internos les pedimos y ensefiamos a facilitar la creatividad simula.. doran (ATG). 33. ((Las internos no ven el objetivo ni la necesidad de tratarse, piensan que ya están bien socializadosr (AT1). ((El interno no participa para tratarse, sino porque obtiene ganancias secundariasw (AR2). {(Cuando la presión desaparece, fácilmente puedes volver a caer)) (IN8). 34. ((A mis fase hay más control por parte del equi o En el módulo I11 y IV la gente está muy pillada; su rebeldía la van aparcando y engañan a!equipo para poder conseguir un permiso ... Aquí te 10 has de currar mucho, y cuanto más participas y mis trabajas, mis cosas te dan a cambion (ING). ((En el IV se siente mucho más miedo y se está mis obsesionado por 10s permisos que en otros módulos.,Eso es un chantaje a la conciencia)) (IN8). 35. ((Aquí no te tratan como un delincuente sino como un ser diferente* (IN8). aLos profesionales son profesionales del casti o psicológico~ (ING). ((El verdugo de la Edad Media se ha convenido en un funcionari0 ritufado)) (IN3). ({Ahora 10 que mis se practica es el maltrato psicológico, no está penado y no deja huellas visibles)) (AR5). 36. ~Los del I y 11, tienen dificultades para engañar al sistema)) (IN3). ~Los que están en el IV se enrollan mejor con 10s educadores porque tienen facilidad de palabra, hay que ganarse la confianza. Es un sistema competitivo como en la escuela, y por eso llegan al IV 10s que mejor compitens (IN8). 9 5
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