Presentación
Abstract
Sarrible Pedroni, Graciela
Full text
Presentación Cuando se menciona la reproducción, la primera imagen es la de repetición, la de antítesis del cambio. El sistema se reproduce y ello implica que lo hace tal como está. Si se desearan cambiar algunos aspectos, por considerarlos injustos o simplemente inadecuados, nos veríamos obligados a comenzar por una crítica de las explicaciones existentes que se aúnan en la reproducción-repetición. Repetir los cánones establecidos es lo habitual. Muchas veces se han considerado como válidos los marcos valorativos que a posteriori se cuestionan. El punto de partida de un trabajo empírico se sitúa a nivel de preguntas concretas, parte de lo ya establecido. Pero también llega el momento en que los resultados no satisfacen porque están viciados desde el inicio. Ése es el momento de cuestionarse el significado de las premisas y aplicar otras experiencias de cuestionamiento crítico a lo que ya no puede permanecer inalterable. La cuestión de la reproducción de las poblaciones se plantea en la actualidad, en los países occidentales, en términos de crecimiento cero. O sea, se piensa en términos de cuántos hijos hacen falta para que continuemos siendo el mismo número de efectivos en el futuro. La cuestión de los niveles de fecundidad de un país o de una comunidad se ha transformado en un problema y en esa medida se plantea en relación con la supervivencia. Sin embargo, no desapareceremos por ser menos. Lo hemos sido en el pasado y otros pueblos también siguen por el mismo camino o tienen similares tendencias. La cuestión de la fecundidad ha sido confundida con el hecho en sí de la maternidad. Para ser madres sólo hace falta un hijo. Lo que sucede es que si cada mujer tiene un sólo hijo, a largo plazo significaría la división por dos de los efectivos del momento. No es que las mujeres se nieguen a tener hijos, como vulgarmente se ha dicho, lo que sucede es que tienen menos, un número menor que el que los gobiernos han estimado como ideal. Por eso, en este número se ha considerado la reproducción de las poblaciones como una cuestión que abarca variados temas sociales. Existen muchas formas de abordar este tema, más allá del simple planteamiento cuantitativo, de si nuestro número de efectivos permanecerá inalterable en el futuro, una vez que se haya alcanzado un máximo histórico, o descenderá. Si se consulta la bibliografía sobre las cuestiones de la fecundidad, vemos que está plagada de títulos bastante paranoicos o apocalípticos, ya que la cuestión central no es otra que mantener un número máximo que ha pasado a ser, sin discusión, el ideal. Ello implica que no se han considerado variadas cuestiones. En primer lugar, el número que interesa no es importante por sí mismo sino en relación con el crecimiento de los otros. Es el miedo a que los veciPapers 53, 1997 7-9
nos sean más lo que lleva a plantearse la cuestión en esos términos. En segundo lugar, no se menciona ni se da suficiente importancia a que las mujeres deciden por fin el número de su descendencia. Cada vez hay menos hijos no deseados, por eso también hay menos nacimientos. En tercer lugar, el número actual podría ser ya elevado. Si consideramos el paro existente, quizás esté sobrando gente o faltando empleos, pero hay un desfase al que se debería poner coto. Es cierto que nuestra sociedad envejece, pero todo el mundo, la aldea global también lo hace. Por todo ello, en este número y a través de diversos artículos, el tema de la reproducción ha sido abordado desde distintos puntos de vista: sociológico, político, desde el derecho o desde el papel de la familia y el estado del bienestar. Los artículos son fundamentalmente críticos. Se plantean como una reflexión sobre cuestiones que se están discutiendo en la actualidad, más allá del enamoramiento o la superstición que parecen plantear los mágicos números. Las ciencias sociales deben ser críticas, porque tienen que invitar a la reflexión y a la discusión de las cuestiones que están planteando y no sentenciar sobre un futuro que no tiene porqué ser tan negro. El tema de la reproducción, tal como aquí es presentado, implica una reflexión primigenia, básica; sobre estas cuestiones que no sólo atañen a la sociedad y a su futuro, sino que se realizan en torno a la mujer. No se trata de ninguna exclusión, sino de comenzar allí donde los discursos habituales se sitúan, centrándose en las decisiones que toma la población femenina. Por razones biológicas, que también devienen sociales, la mujer constituye el eje de las políticas sobre la reproducción. Mi artículo sobre reproducción e imagen de la mujer aborda la cuestión como lectura y análisis de los escritos de carácter demográfico y de las publicaciones de esta especialidad. Hace ya tiempo que se reflexiona en términos de género en todas las ciencias sociales. Si la demografía ha sido especial, se debe a que la mujer siempre fue central en la cuestión de la reproducción. Los índices atañen a la fecundidad femenina, pero eso no ha contribuido a una imagen ni más independiente ni a un trato más igualitario. La profesora Alisa del Re, del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Padua, realiza un análisis, desde el marco de la ciencia política, de la cuestión de la reproducción, en el marco social y biológico, en la Italia del fin del milenio. Los dilemas que plantean la política y la aplicación de la ley son analizados teniendo en cuenta que el sujeto central de esta cuestión es siempre la mujer. La profesora María Casado (Universitat de Barcelona) plantea en su artículo la cuestión de la reproducción humana asistida. La óptica de la bioética y del derecho representa el enfoque de finales del milenio. Hemos avanzado tanto en cuestiones técnicas que ahora es el momento de la reflexión. Las biotecnologías han constituido el reto de los últimos años. En estos momentos los intelectuales tienen la palabra, conjuntamente con la sociedad, para definir el marco valorativo en el cual la aplicación de los últimos avances sea posible y deseable. 8Papers 53, 1997 Presentación
El artículo de la profesora Ana Guillén (Universidad de Oviedo) contrasta el análisis de nuestro modelo de estado de bienestar con el papel que desempeña la familia como prestadora de servicios sociales. La consolidación de esta colaboración, por provisional que fuera, impide o ralentiza al menos los cambios en la distribución de las tareas y de las responsabilidades domésticas entre cada género. Los roles que la mujer cumple en la familia se relacionan también con las características del mercado de trabajo. La evolución de la inserción de la mujer depende de muchos factores y no sólo de su capacitación o su deseo de integración en la población activa. Estos artículos, en suma, presentan ópticas complementarias de la cuestión de la reproducción social, más allá del puro marco cuantitativo, del que se abusa en muchas ocasiones. Las reflexiones en ciencia social deben hacerse sobre los sujetos, no como objetos sino como personas. La mujer resulta central en esta cuestión y tiene el derecho al respeto de su decisión. No se debe olvidar que en la sociedad contemporánea, cada vez en mayor grado, existen un sinnúmero de elecciones posibles, porque hay mayor libertad no sólo para tomar una decisión, sino también para llevarla a cabo. El artículo de Raquel Osborne plantea la eterna pregunta no resuelta de cómo siendo mayoría numérica, las mujeres continúan siendo minoría social. Las acciones positivas y políticas de igualdad en Europa tratan de cambiar el equilibrio y balance, históricamente decantado hacia una de las partes, de este binomio. Gerardo Meil ataca el tema conflictivo de la participación masculina en el cuidado de los hijos en la nueva familia urbana española en la última década. Esta participación está fuertemente condicionada por el estatus laboral de la mujer y por el nivel educativo de ambos miembros de la pareja. Más en concreto, Celia Valiente analiza en su escrito las políticas de cuidado de los niños en el ámbito español y en los últimos veinte años. Estos tres artículos completan la parte monográfica de este número de Papers. Revista de sociologia, que presenta la situación de la mujer en relación con la reproducción y las consecuencias de la evolución de esa situación. La parte miscelánea del núm. 53 de Papers aporta elementos de análisis sobre los nacionalismos, la sociedad multicultural y la incorporación de los extranjeros en el sistema educativo español. El artículo José L. Martínez y José Pérez Adán dan rigurosa cuenta del problema de la identidad en la época de la globalización y la crisis ecológica. Mariano Sánchez y M. Jesús Ordóñez estudian en profundidad la interacción entre persona y mundo en relación con la educación en la sociedad multicultural. La incorporación del alumnado extranjero a la escuela es analizado en detalle en el escrito de Jordi Feu y Josep M. Palaudàrias (Equip «Diversitat i Escola») al examinar los distintos tipos de agentes que intervienen en esa incorporación. La disquisición sobre el trabajo y el ocio, de la mano de Gaspar Rul·lán, es un imaginativo viaje por la reflexión sobre nuestra cotidianeidad. Graciela Sarrible Universitat de Barcelona Presentación Papers 53, 1997 9