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Sobre el valor histórico atribuible al contenido de Ora Maritima: las citas de los iberos y de otros pueblos, como paradigma

González Ponce, F. J.

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González Ponce, F. J.

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SOBRE EL VALOR HISTORICO ATRIBUIBLE AL CONTENIDO DE ORA MARITZMA: LAS CITAS DE LOS IBEROS Y DE OTROS PUEBLOS, COMO PARADIGMA F. J. González Ponce Uni e sidad de Ex emadu a ABSTRACT Once he heo y o he base-Pe iplus is ejec ed and one app oaches A ie- nus wi h an eye o his li e a y con ex , i mus be concluded ha A ienus' endency o a chaism is a aes he ical de ice. This s ylis ic ea u e nakes he poem mo e a li e a y ou pu han a his o ical documen . Re e ences o peoples a e a good p oo o i . Una de las imp esiones más ue es que ecibe el lec o de O a ma i ima es, sin duda, la excesi a dis ancia exis en e en e la ealidad igen e en la época de su au o y el mundo al que és e alude en el poema: si en su des- c ipción geog á ica A ieno, en ocasiones, se ciñe a 10s da os de su p opia época, como e leja la ci a de Ba celona en . 520 y de Masilia en . 704', la ónica gene al es el a caísmo. De es e modo, la ob a puede conside a se con jus icia una pieza Única den o del conjun 0 de la li e a u a g ecola ina en 10 que se e ie e a la conse ación y ans nisión a la pos e idad de nom- b es ex a ios, emo os, desconocidos2. Es a excesi a p esencia de nomb es y ealidades a caicos en O a ma- i ima es in e p e ada po 10s de enso es de la eo ia adicional, encabe- zados po A. Schul en, como una de las p uebas más ehacien es de la an- igüedad de la uen e que si ió de base a A ieno (pa a ellos un Pe iplo del siglo VI aC)3. Sob e las pa es del poema que hacen e e encia a la p opia época del au o c . GONZALEZ PONCE, F.J., A ieno y el Pe iplo (Ecija, Ed. G h icos Sol [en p ensa]), pp. 81-88. En 10 que a nomb es de pueblos se e ie e, 10s hápax, que pa ecen apun a a denomina- ciones indigenas, si bien algunos han sido helenizados, llegan a cons i ui un nume oso co - pus. Se habla asi de hiemos ( . 11 I), albiones ( . 112), d aganos ( . 197), se es ( . 195 y 199), cilbicenos (w. 255, 303 y 422), e maneos ( . 300), ilea as ( . 302), clahilcos y dali e nos ( . 675), leménicos ( . 676) y nea cos ( . 700). SCHLILTEN, A., A ieno. O a Ma i ima (Pe iplo Massalio a del s. VI a. de J.C.) jun o con 10s demás es imonios an e io es al aiio 500 a. de J.C. (Ba celona, 1955~), se mues a bas an e ex- plici o a la ho a de expone ales ideas: ~mues an que el au o i ió en el siglo VI la es echa Aho a bien, a endiendo únicamen e al con enido4, pueden o mula se, en e a es a in e p e ación del poema como documen o --como una más O menos complicada elación de no icias que esponden a hechos eales-, dos se ias objeciones: po un lado, la i econciliable dispa idad de las loca- lizaciones geog á icas p opues as po 10s di e en es au o es pa a 10s luga es desc i os5; po o o, el choque on al que se p oduce en no pocas ocasiones en e 10 que leemos en el poema y 10s da os o ecidos po la a queologia y la p opia in es igación his ó ica, el10 incluso en 10 e e en e a mo i os geo- g á icos cuya localización no ha susci ado polémica alguna. Un ejemplo cla o del alo his ó ico que se ha que ido a ibui a las in o maciones o ecidas po A ieno 10 cons i uyen las ci as de pueblos, de en e 10s que des aca como pa adigma el caso de 10s ibe os. Llama la a ención sob e odo la ci a en la que A ieno menciona la que, se- gún la e minologia de 10s de enso es de la eo ia adicional, se denomina &e- ia occiden al>>, que coincide con la ac ual zona de Huel a ( . 241-255)6. semejanza con Heca eo y el hecho de p esen a nos una España suma nen e emo a. Es e pais es designado con 10s nomb es an iquísimos de Oes imnis y O iusa, y se hace mención de mu- chas ciudades desconocidas en absolu 0 a 10s au o es mis pos eno es y asimismo de ios desig- nados con nomb es muy an iguos [...]. El au o de Pe iplo espues el mds an iguo en e odos 10s geóg a os g iegos que se nos han conse ado, ya que es an e io a Heca eo siendo el Pe iplo al mismo iempo uno de 10s p ime os lib os g iegos esc i os en p osax (c . pp. 16 y 33-35, el sub ayado es nues o). Sob e las objeciones de ip0 o mal c . GONZÁLEZ PONCE, OP. ci . en n. 1, pp. 95-113. Al da c édi o a las in o maciones con enidas en el poema, la c í ica en gene al ha de o- chado su es ue zo p incipalmen e en el in en o de localiza sob e el mapa odos y cada uno de 10s encla es que apa ecen ci ados en O a Ma i ima, esg imiendo pa a al p opósi o un sin in de azones, a eces di ícilmen e de endibles. Todo el10 causa en el es udioso mode n0 la im- p esión de es a pe dido en un labe in 0 sin salida, de se íc ima impo en e en el seno de odo un conglome ado de opiniones en en adas, que la mayo ia de las eces ni siquie a pe mi en compa ación po es a undadas sob e c i e ios comple amen e independien es, y que casi siemp e descansan sob e a gumen os an ic icios y poc0 ope a i os que nos dan una idea de la agilidad e inconsis encia de las mismas. Iugum inde u sus e sa um in e nae deae di esque anum, pene al abs usi ca i ady umque caecum. Mul a p op e es palus E[ ] ebea dic a. Quin e He bi ci i as 245 s e isse e u his locis p isca die, quae p <o>elio um absump a < em>pes a ibus amam a que nomen sola liqui caespi i. A Hibe us inde mana amnis e locos ecunda unda. Plu imi ex ips0 e un 250 dic os Hibe os, non ab i110 lumine quod inquie os [ ol Vasconas p aelabi u . Nam quicquid amnem gen is huius adiace occiduum ad axem, Hibe iam cognominan . Pa s po o eoa con ine Ta esios 255 e Cilbicenos. Mien as Schul en e en es os e sos el e lejo his ó ico de la emig ación de las p ime as ibus ibe as enidas de Á ica, jus i icando así que el poe a denomine ambién <<be o>> al no Tin o7, o os au o es ponen se ias objeciones a la exis- encia eal de es a Ibe ia occiden al. Así, A. e he lo ^ conside a es os e sos como un simple e o del poe a-an icua io, que no hab ía sabido in e p e a co- ec a nen e a sus modelos. C. pemáng in en a ju~~ca es a no icia po in e - polaciones e udi as. Según 61, la explicación puede adica en una co mpción de 10s nomb es: al ez la ciudad y el ío se llama on E ebus (de E ebea), ca n- biándose la denominación del Úl imo po me á esis a Ibe us. Apun a además que no podemos pe de de is a el o igen mi ológico de odos es os nomb es. La explicación de J. A. Domínguez Monede olo se basa en a ibui al é mino <<Ibe ia> e <<Ibe a>> únicamen e alo geog á ico: de es e modo el nomb e de Ibe ia hab ia sido dado po 10s g iegos o igina iamen e a es a egión, que a su ez se ía el p ime pun o de con ac o en e ambas cul u as. Es a denominación es a ia jus i icada además po compa i la egión a que nos e e imos una se- ie de a inidades con la Ibe ia pón ica, en su mayo pa e de ca ác e anecdó- ic0 y mi ológico (ambas egiones son escena i0 de 10s abajos de He acles y ambas son luga es ex emos de g an iqueza me alí e a). S610 luego, cuando el conocimien o de la Península po 10s g iegos iba aumen ando, el é mino se ampli6 a odo el eni o io. Coincide con es a opinión A. Blanco ~ eijei o". A. To a 12 (que en un iempo ue ambién pa ida i0 de la idea an e io 13) jus- i ica aquí la denominación de aibe o>> po la ex ensión de la cul u a a ésica has a Le an e. Tampoco P. Viiialba i Va neda14 acep a la exis encia de una Ibe- ia en e 10s Cine as y 10s Ta esio~'~. C . SCHULTEN, OP. ci . en n. 3, p. 111. Tal opinión es igma izó 10s es udios adicionales sob e nues a p o ohis o ia, y ue acep ada sin más po un sin ín de au o es a 10 la go de la p e- sen e cen u ia. C . BERTHELOT, A., Fes us A ienus. O a ma i ima (Pan's, 1934), pp. 77-78. C . PEMAV, C., El pasaje a ésico de A ieno a la luz de las Úl ims in es igaciones (Ma- d id, 1941), pp. 41-43. 'O C . DOM~XGUEZ MONEDERO, J.A. ~LOS énninos aIbe iau e <<ibe os, en las uen es g eco- la inas: es udio ace ca de su o igen y ámbi o de aplicación~, Lucen um 2 (1983), pp. 203-224. " C . BLANCO FREEIRO, A. ~LOS p ime os españolesn, His o ias del Viejo Mundo, núm. 1 (Mad id, 1988), p. 68. l2 C . TOVAR, A., aLenguas y pueblos de la an igua Hispania: 10 que sabemos de nues os an epasados p o ohis ó icos~, S udia Paleohispanica. Ac as del IV coloquio sob e lenguas y cul u as paleohispdnicas (Vi o ia, 1987), pp. 15-34. l3 C . TOVAR, (<Es ado ac ual de 10s es udios ibé icosw, Homenaje a Domingo Fle che Valls (Valencia, 1984), pp. 45-64. l4 C . VILLALBA I VARNEDA, P., Ru e A i& Pe iple [O a ma i ima] (Ba celona, 1986), p. 84, n. 76. l5 En es e sen ido esul an ha o elocuen es las palab as de FERN~EZ JURADO, J. <El po- blamien o ibé ico en Huel a,,, en R&, A. y MOLINOS, M. (eds.), Ibe os. Ac as de las I Jo na- das sob e el inundo ibé ico (Jaén 1987), pp. 315-326: (~Habla hoy de ibe ismo, de 10 ibé ico, Igualmen e han sido discu idas po la c í ica mode na o as no icias so- b e los ibe os e e idas po A ieno, como la que alude al lími e en e és os y 10s a esios, cuando en . 460-466 se desc ibe el e i o i0 del úl imo pue- blo que habi a en la zona de in luencia a esia: 10s gi nne as16. Mien as Schul en17 expone que el lími e en e ibe os y a esios mencionado en . 462-463 debió de es a conc e amen e en el ío Sicano, algo más al no e del cabo La Nao (que el poema no menciona) y po an o del amo que en es os e sos se desc ibel*, 10s da os que o ece A ieno en es os e sos son pues os en duda po To a 19, según el cual la zona del cabo La Nao no pudo cons i ui ealmen e un lími e en e ambos pueblos, dado que oda la a- chada desde Po cuna has a Ensé une es, en su opinión, escena i0 de un mismo pueblo, el ibé ico, con sus a iedades egionales. In en a jus i ica es a anomalia a gumen ando que el au o delpe iplo se hab ía limi ado a e s610 la cos a, donde al su de La Nao e a e iden e la in luencia enicia y g iega y al no e p edominaba 10 es ic amen e indígena, pe o no se hab ía pe ca ado de que po el in e io es a dis inción no exis ia. Con é1 coincide Blanco F ei- jei o20, quien sub aya que el Júca no pudo cons i ui una on e a lingüís ica. es hace lo de una cul u a conc e a y de unos condicionan es socioeconómicos igualmen e de i- nidos e inme sos en un ma co c onológico [...I. Y si el a queólogo ha de mo e se en es a línea in es igado a, es e iden e que no pod á es udia , al menos hoy, la cul u a ibé ica en el ámbi o geog á ico onubense, ya que [...I habla en onces de ibe ismo en Huel a es hace lo, has a cie o pun o, de una en elequia. Y 10 es, po que el mundo ibé ico u o en su génesis un g an in lujo enicio y undamen almen e g iego que, ac uando sob e poblaciones au óc onas, die on luga a la cul u a ibé ica. Sin emba go, no es exac amen e es o 10 que ocu e en Huel a, donde el p o- ceso es, has a cie o pun o, con a io al desc i o. En la zona onubense, donde se había desa o- llado ampliamen e la cul u a a ésica, que habia ecibido la in luencia enicia y había es ado en con ac o con el mundo g iego se pasa aho a a una si uación de c isis y decaimien o de al a cul u a, que en odos 10s aspec os exis ia, a o a que languidece y que desde el pun o de is a económico subsis en (p. 315). ((En de ini i a, y a modo de conclusiones, que mis podemos con- side a p ólogo has a an o 10s es udios iniciados lleguen a su in, podemos deci que no exis- ió una cul u a ibé ica p opiamen e dicha en el ámbi o onubensen (p. 325). l6 460 ... Ru sus hinc se li [ ]o is undun ha enae e li [ ]us hoc es insulae cinxe e la e. Hic e minus quondam s e i Ta esio um, hic He na ci i as ui . Gymne es is os gens locos insede an . 465 Nunc des i u us e diu incolis ca ens sibi sono us Alebus amnis e lui . l7 C . SCHULTEN, OP. ci . en n. 3, p. 131. l8 De se el10 así el hic del . 463 pa ece no es a jus i icado geog á icamen e. Sin emba go es o puede ene una explicación escenog á ica, ya que con es e ad e bi0 el poe a no se es á e i iendo a ningún pun o geog á ico conc e o, sino a odo el amo delimi ado en gene al, in- dicando que con 61 se pone in a la desc ipción de 10s e i o ios bajo in luencia a ésica. So- b e la écnica desc ip i a escenog á ica empleada po A ieno c . GONZALEZ PONCE, OP. ci . en n. 1, pp. 107-108 y 126-188. l9 C . TOVAR, ((Es ado ac u al... n (en 11.13). C . BLANCO FREIJEIRO, OP. ci . en n. 11, ibídem. Se e idencia el mismo desajus e en e A ieno y la ealidad his ó ica cuando, al desc ibi a 10s pueblos que habi an el in e io co espondien e al amo cos e o an es delimi ado (coma ca del A npu dán y ex emos o ien a- les de 10s Pi ineos), alude a la di isión e nog á ica in ema del pueblo ibe o, des acando la unión bajo es e nomb e gené ico de ce e as y ausoce e as ( . 548-552)21. Los da os o ecidos aquí po A ieno no son p ecisos: según P. Bosch Gim~e a~~, la ob a no acla a dónde debe busca se exac amen e el lími e en e 10s ibe os p opiamen e dichos y 10s e i o ios dominados. Úni- camen e podemos deduci que es as ibus, que pa ecen s610 dominadas, se encuen an con segu idad desde poc0 an es del cabo Celebán ico (pa a él Bagu ). Po o o lado, como apun a M. ~l nag o~~, el que A ieno denomine aquí <<ibe os>> a unos pueblos que pe enecían a o a iliación é nica e ela que pa a el poe a la ino es e apela i o iene an s610 un alo geog á ico y gene- ali~ado ~~. An e el desconcie o que p oduce en el in es igado modemo la eali- dad que acabamos de e idencia , noso os p oponemos una nue a mane a de en oca el es udio del poema. En 61 pa imos siemp e de una p emisa que a nues o en ende no se debe deja de ene en cuen a: que O a ma i ima es, an e odo, y p incipalmen e, una ob a li e a ia, un poema, y que como al esponde a una se ie de ca ego ías que le son p opias, como el es ilo y el gus o de su au o , las endencias p edominan es de la época en que ue compues o, e c. Todo el10 nos in i a a pone en pa angón el con enido a caizan e de la ob a que comen amos con las comen es es é icas de la li e a u a de la baja an igiiedad, a las que nues o au o , como poe a del siglo IV, no es ajeno. Es posible p opone en onces una explicación de 10s hechos adicalmen e di- e en e. Haec p op e undas a que salsa sun e a, a quicquid ag i cedi al o a gu gi e, 550 Ce e es omne e Ausoce e es p ius habue e du i, nunc pa i sub no nine gens es Hibe um. Sob e la localizaci6n de es os pueblos c . SCHULTEN, OP. ci . en n. 3, p. 138 y BERTHELOT, op. ci . en n. 8, p. 11 1. Bibliog a ia más ecien e se encuen a en R~BEIRO F ER RE IRA, J., O a ma- i ima. A ieno (Coimb a, 1985), p. 64, n. 100 y VILLALBA i VARNEDA, OP. ci . en n. 14, p. 101, n. 178. 22 C . bosc^ GIMPERA, P., P oblemes d'his b ia an iga i d'a queologia a agonina (Ta agona, 1925), p. 11. 23 C . ALMAGRO, M., Las uen es esc i as e e en es a Ampu ias (Ba celona, 1951). pp. 20-28. 24 Sob e la iliación é nica de es os pueblos c . REIEIRO FERREIRA, OP. ci , en n. 21, p. 64, n.101, y VILLALBA I VARNEDA OP. ci . en n. 14, p. 101, n. 178. La cues ión empieza a cob a una nue a luz desde el momen o en que se iene en cuen a que el llamado enacimien o cons an ino- eodosiano es aba ca ac e izado po la ónica gene al de la eno a io Impe ii, 10 que implicaba sob e odo una uel a a las uen es clásicas. Como apun a J. L. Ch~le ~~, se- gún es e neoclasicismo ideológico, Augus o apa ece como un segundo RÓ- mul0 igual que el empe ado c is iano apa ece como el undado de una Roma egene ada26. Repi iendo sus p opias palab as, (clos poe as del siglo IV no ie on en Vi gilio s610 una uen e de exp esiones, imágenes y emas he mo- sos, sino sob e odo una pode osa exp esión del des ino de Roma, que ue es- pecialmen e ele an e en una época en la que el impe i0 c is iano se es o zaba po es au a su g andeza,,. En énninos semejan es se exp esa L. C acco Ruggini al expone que an o Simaco como 10s gen iles an iqua ii de las pos ime ías del siglo IV p e endían la eno ación a a és del pasado, ((en búsqueda conscien e de una iden idad cul u al más bien que es ilís i~au~~. El cul o a 10 an iguo a aigó de mane a especial en la pode osa a is o- c acia sena o ial pagana del momen o, una clase social en la que el espe o a la adición supe aba la ba e a me amen e a ís ica y se habia con e ido en una delibe ada elección cul u al con cla as implicaciones en el e eno de 10 poli ico y de 10 e ligi os^^^. La o mación de sus miemb os, en e 10s cua- les se encon aba ~ ieno~~, es aba basada en el exhaus i o conocimien o de la li e a u a nacional. El caso de Simaco, el pe sonaje mejo conocido del g upo, esul a ejempla a es e espec o: según C acco Ruggini30, se obse a en 61 una es echa y di ec a amilia idad con las ob as de Vi gilio, Te encio, Plau o, Luc ecio, Ho acio, Es acio, Vale io Máximo, Plinio, Pe sio y Lu- cano; y un conocimien o mediado ( ia Cice ón) de Ne io, Ennio, Cecilio, Home o y Hesiodo, e idenciando cuál e a el canon de lec u as habi uales en el jo en de buena amilia. En el e eno de 10 li e a i0 es e neoclasicismo ideológico u o epe - cusiones e iden es: una de sus mis cla as consecuencias puede e se en el 25 C . CHARLET, J.L. ~Aes he ic T ends in he La e La in Poe y (325-410)~. Philologus 13211 (1988), p. 77. 26 Según PASCHOUD, F., Roma ae ema (Roma, 1967) y CHKISTIANSEN, P.G.,aClaudian and E e nal Rome , AC 40 (1971). pp. 670-674, el concep o que Vi gilio y Augus o enim sob e la e e nidad de Roma se pone nue amen e de ac ualidad en el siglo IV, an o en e paganos (Claudiano) como en e c is ianos (en opinión de Cha le , la ob a Con a Símaco de P uden- cio debe en ende se en cie o modo como la aducción al la in de la eologia polí ica de Eu- sebio de Cesa ea). 27 C . CRACCO RUGGIN, L., 4 caismo e conse a u ismo, inno azione e ino amen o (IV- secolo),, Le ans o mazioni della cul u a nella a da an iqui a (Roma, 1985), p. 148. 28 C . CRACCO RUGGINI, a . ci . en n. 27, p. 143, donde se o ece a mane a de esumen una se ie de ejemplos en 10s que se puede obse a el alcance de es a pos u a. 29 Sob e la iliación sociopolí ica de A ieno c . GONZÁLEZ PONCE, OP. ci . en n. 1, p. 13. 30 C . CRACCO RUGGINI, a . ci . en n. 27, p. 144. hecho de que el p incipio básico que ca ac e iza a la p oducción li e a ia del momen o uese p ecisamen e la imi a io3'. De igual mane a que ocu e en la a qui ec u a del momen o (el a co iun al de Cons an ino es un caso pa - icula ), ambién uno de 10s asgos p opios de la composición li e a ia es la eu ilización a g an escala de obje os an iguos, dándose luga , según pala- b as de Cha le , a <<un clasicismo delibe ado y Aunque ácil nen e explicable, el a caísmo p opio del momen o no es un enómeno localizable en al o cual au o , en al o cual escuela o luga , sino que es una endencia gene alizada, compa ida an o po au o es la inos como g iegos, cuyos ejemplos se pie den en las pos ime ias de la an igüe- dad. Po an o, hace el ecuen o de 10s casos en que es a endencia se pone de mani ies o es siemp e un empeño us ado. No obs an e, p ocede emos a con inuación a e e i algunos casos conc e os que nos si an de ejemplo en nues a a gumen ación. Un pano ama bas an e semejan e al que se obse a en A ieno puede con empla se ambién en Claudiano, cuyo pa alelismo con el au o de O a ma i ima es doblemen e e elado po se ambos poe as y con empo áneos. Como apun a A. Loyen y susc ibe Al. Came ~n~~, la p ác ica o alidad de 10s pueblos ge mánicos cuya idelidad a Es ilicón e ie e Claudiano habían desapa ecido ya mucho an es de la época del poe a: 10s sicamb os y 10s bnic- e os hacía mucho que se unie on en la con ede ación de 10s ancos; 10s que uscos habían desapa ecido de la his o ia desde el siglo nI; 10s cimb ios no habían sido nomb ados desde que 10 hicie an Táci o y Tolomeo; 10s caucos habían cedido su plaza a 10s sajones; y 10s bac anos, de quienes no se hablaba desde hacía un siglo, son po 61 si uados al mismo iempo en el Rin y en T acia, disco dancia po la cua1 10s his o iado es mode nos no dan ningún alo eal a es a no icia. 31 C . SANCHEZ SALOR, E., *La úl ima poesia la ino-p o ana: su ambien en, Eclás 25 (1981- 1983), pp. 111-162 y CHARLET, a . ci . en n. 25, pp. 75-77. 32 Vi gilio se con ie e aho a en el au o escola po excelencia y sus e sos son memo i- zados po 10s alumnos como modelo es ánda . Una p ác ica li e a ia habi ual es el cen ón, composición poé ica basada exclusi amen e en ci as i gilianas, un nue o géne o p ac icado an o po paganos como po c is ianos, cuyas no mas son es ablecidas po Ausonio en el p e- acio a su Cen o nuu ialis. Igual que el cen ón, p oli e a ambién la ci a mé ica: eu ilización - - de un g upo de palab as en la misma posición del e so. A eces la imi a io supe a la me a epe ición de 10s clásicos y se con ie e en aemula io y e ac a io, en i ud de la cua1 el po- e a a dio i aliza con sus modelos y p ocede a una ans o mación del ma e ial omado de és os. Como apun a CHARLET, a . ci . en n. 25, p. 76, se obse a el empleo de sinónimos; ampli icaciones, ab e iaciones, cambios del sen ido li e al en a o de un signi icado igu ado (un elemen o de la na ación se con ie e en simple me á o a), c is ianizaciones de énninos paganos, e c. 33 C . LOYEN, A. &Albis chez Claudien e chez Sidoine Apollinai es, Rel 11 (1933). p. 208 y CAMERON, Al., Claudian. Poe y and P opaganda u he Cou o Hono ius (Ox o d, 1970), pp. 346-348. Sin duda, se obse a en Claudiano una p e e encia po 10s nomb es a - caicos en luga de 10s con empo áneos, especialmen e en 10 que se e ie e a la ci a de pueblos lejanos, cuyo conocimien o de 10s mismos no debió pa- sa de los me os ópicos e n~g ~cos. La uen e de in o mación del poe a no ha podido se o a que 10s lib os. En el caso de 10s pueblos ge manos, como apun a Loyen, es el p opio au o quien nos indica la e e encia: Táci o. Se- gún es a endencia no debe ex aña nos que jun o a 10s e dade os hunos apa ezcan en su ob a 10s maságe as de He ódo o y 10s gelonos de Vi gili~~~. Pe o no s610 encon amos ejemplos de es e ip0 en 10s poe as, sino que salpican las páginas de oda una in inidad de au o es, p oli e ando en 10s his- o ióg a os de la baja an igüedad y con i iéndose en ca ac e ís ica habi ual en Bi~ancio~~. Un hecho que sin duda habla en a o de 10 que acabamos de expone es el siguien e: an o 10s his o iado es paganos (Amiano Ma celino, Zósimo) como 10s pa ida ios del nue o o den (Malco de Filadel ia, P ocopio, Aga- ias, Teo ilac o Simoca a) e idencian al al a de amilia idad con espec o al c is ianismo y a 10s é minos c is ianos, que al e e i se a ellos hacen uso de ci cunloquios y ases acla a o ias. Según A . y Al. Came ~n~~, no debe p opone se como explicación de es e enómeno el desconocimien o eal de dichos é minos po pa e de es os au o es (insos enible en 10s c is ianos y a npoco cie o en 10s paganos), sino simplemen e la endencia a caizan e p opia de la época: ambos se emon an a 10s mismos modelos clásicos, en cuyas ob as no enim cabida 10s é minos écnicos p opios del c is ianismo. En es os au o es la imi ación de 10s modelos clásicos no conoce limi es: hay casos an llama i os como 10s de P ocopio, que comienza su His o ia a cana con un p e aci0 e ó icamen e elabo ado en el que el au o in oduce 34 Sin emba go, como apun a Al. CAMERON, op.ci , en n. 33, p. 347, hay excepciones: así, nien as que, con ma cado acen o a cais a, 10s a icanos de Gildón son desc i os como polí- ga nos (siguiendo a Salus io) a pesa de que en su ie a el c is ianismo impe aba desde hacía cen u ias, se obse a una ac ualizada y muy de allada desc ipción de 10s hunos cuya uen e, o- mada con ce eza, debió se Amiano Ma celino. 35 Según apun a ecien emen e CANDAU, J.M., <<P o idencia y polí ica en 10s his o iado es paganos de la baja an iguedad,, en ídem GASC~, F. y RAMiREz DE VERGER, A. (eds.), La con- e sión de Roma. C is ianismo y paganism (Mad id, 1990), pp. 191-210, haciéndose eco de las apo aciones de M.V. BIBIKOV, aAn ike und Bizan inische Geschich ssch eibung (Raum und Zei als his o ische Dimensionen. De his o iche Held) , Philologus 129 (1985), pp. 264-265, en la his o iog a ia p o ana de la época se obse a una es echa imi ación de 10s g andes his o- iado es clásicos que c is aliza en el empleo de una lengua a caizan e, con exclusión de é minos y exp esiones no p esen es en sus modelos. Sob e la ci ada endencia en 10s his o iado es bizan inos c . HUNGER, H., <<On he Imi a ion (pipqolq) o An iqui y in Bizan ine Lie a u ,, DOP 23-24 (1969-1970), pp. 15-38 y MANGO, C., <<Byzan ine Li e a u as a Dis o ing Mi o ~, Byzan ium and i s Image (Lond es, 1984), pp. 3-18. 36 C . CAMERON, AV. y Al. ~Ch is iani y and T adi ion in he His o iog aphy o he La e Em- pi en, CQ 11 (1964). pp. 316-328. ci as de A is ó anes y Home o, incluso allí donde su a aque con a Jus iniano y Teodo a es más iolen o, u iliza el nismo ocabula io a is o aneo que se epi e en De Aediji~iis~~; el de P isco, que al na a un a ado de paz en e el ey de Pe sia y un je e huno dice que el p ime 0 o endió a és e al da le po esposa a una si ien a en luga de su he&ana, igual que leemos en ~ek- do o 3, 1 ; o el de Ana Co nnena 3,2,4, que al desc ibi la ascinan e belleza de su mad e I ene la compa a con la cabeza de la Go gona, que pe i icaba a quien la mi ase3*. Pe o es en la mención y desc ipción de pueblos donde con mayo cla- idad se ad ie e es a endencia: cada nue a ho da bá ba a aue in ade el impe i0 es iden i icada con una de las ibus desc i as po He ódo o o Tá- ci o, o bien es as ho das eciben el nomb e gené ico de <<esci as>>. Al mismo énnino se educen en 10s his o iado es bizan inos 10s nomb es de odos 10s pueblos ecinos (húnga os, usos, pechenegos, e c.)39: es a es la endencia habi ual en León Diácono y en as. ~ oco~io, que imi a iel e in encio- nadamen e a He ódo o al desc ibi a 10s esci as o a 10s egipcios y su des- c ipción de las p ác icas eligiosas en Roma es idén ica a la que hace He ódo o de Sición, habla de A ila y de 10s hunos como iA ziha ... oT~a.c@ yeycihy Maooaye Q TE xai dhho Cn 6Q >> (3,4,24). Los go- 37 C . CAMERON, AV., P ocopius and he Six h Cen u y (Lond es, 1985), pp. 34-38. Según indica es a au o a, <<la ob a de P ocopio pone de mani ies o una imi ación clásica en a ios ni- eles: desde el pu amen e lingüis ico (uso de un g iego clásico muy alejado del habla de su p o- pia época, con anac onismos ales como el modo op a i o, el dual, y en gene al un lenguaje á ico a caizan e), a la inco po ación de inciden es y e en os omados de ob as clásicas, y la mis p o unda in luencia en su ob a de oda una concepción o mal que no s610 comp ende selec- ción y a eglo, sino ambién la pos u a del p opio his o iado an e su ma e ian (p. 36). Su cla- sicismo, po an o, asciende la supe icial adopción del ocabula io y la aseologia de Tuci- dides: no es posible hace dis inción en e el p opio pensamien o y la exp esión del au o ; as610 en con adas ocasiones elige conscien emen e esc ibi según el es ilo clásico, és e o ma pa e de 61 y de su concepción de la His o ia, que di icilmen e hab ía podido esc ibiu de o a mane a. Asi, la comp ensión del clasicismo de P ocopio no se limi a simplemen e a descub i una capa ex e na: el enómeno a mucho mis allá, has a el co azón de su ob as (p. 34). En ocasiones, muchas de las ases indi iduales omadas de Tucidides y He ódo o (que el au o ha debido en- con a en léxicos ai uso) ca ecen de impo ancia en si mismas y ienen como Única inalidad con e i un sabo ancio a la ob a (p. 38). 38 Sob e 10s dos úl imos casos c . BRAVO, A. <La poesia g iega en Bizancio: su ecepción y conse aciónn, FilRom 6 (1989), pp. 288-289. 39 Sob e es e pun o c . BRAVO, a .ci , en n. 38, p. 287, donde ecoge ci as de BASILICOPULOS- IOANNIDIS, A., H Oi ayd qu~q z6 y~awá w xa a b 18 ahxa ei<, zó ~ ~á z~o xai Ó .<Opq~op (A enas, 1971-1972), pp. 85-86 y TLPKOVA-ZAIMOVA, V., <<Quelques ema ques su les noms é hniques chez les au eu s bizan ins,,, Byzance e les Balkans dpa i du me si2cle. Les mou emen s é hniques e les É a s (Lond es, 1979). <<Pe0 no s610 10s nomb es é nicos, sino am- bién la e minologia sociopolí ica de la an igüedad apa ece en la his o iog a ia bizan ina,, añade B a o ecogiendo una ci a de B~mo , M. V., <<P oblems o Medie al his o ical Auu oach @a- & - sed on ~aG ials o Byzan ine His o iog aphy),,, MaS 1 (1983), p. 9. ~a e~~, como p eciada mies segada po sus manos en 10s inago ables sem- b ados de una adición que conocia de lleno y de la que s610 nos ha llegado un osa iode es igios aislados, p ecisamen e 10s que él y o os como 61 han decidido an~mi i ~~. In en a e en el10 una p ueba de la an igüedad de sus da os, in e p e- ando el poema como e ídic0 documen o his ó ico, supone, po an o, pa- sa po al o oda la se ie de p esupues os li e a ios con que con aban los au- o es del momen o, en e los cuales la endencia a caizan e como un hecho de es ilo es quizás el más no o io. 72 Bajo es e p isma, y no o o, deben se en endidas las a iaciones del poe a cuando en la dedica o ia a P obo decla a abie a y ei e adamen e habe seguido uen es ecóndi as: e us is paginis ( . 9), sec e o e lec ione ( . 1 I), e e um abdi a ( . 17), sec e a e um ( . 22), p o unda ( . 23). ulci haec ides/pe i a longe e e u a ex auc o ibus ( . 78); cuando econoce habe seguido au o es an iguos (c . . 78-79,91, 108-109, 192-193,291-292,414-415,427, 429-430,440,467-468,476-477,493,498,507,585,591,682-683 y 690); cuando especi ica el o igen g iego (c . . 262, 323, 435-436, 456-458, 682-682 y 690-691) o indígena (c . . 95, 184,214,429,468,611 y 645) de sus uen es; o cuando s610 alude a la an igüedad de las mismas de o ma gen6 ica: ecuens auc o i as ( . 186),plu imi ( . 249) y ple ique ( . 681). 73 El a caismo no es en A ieno un enómeno aislado: en el nismo plano que es a enden- cia debemos en ende o os asgos del poema no menos e elado es de sus p e e encias es i- lis icas, como la ci a de pasajes omados de au o es la inos clásicos (sob e es e pun o c . GONZÁLEZ PONCE, OP. ci . en n. 1, pp. 202-203). Sob e el lenguaje y el es ilo a caizan e de A ieno, c . J. SOUBIRAN, A iénus. Les Phénom2nes d'A a os (Pan's, 1981), pp. 69-75.