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Recensions

Abstract

Marisa VISMARA, La poesia latina di Miguel Antonio Caro. Presentazione di Benedetto Riposati. Vita e Pensiero.

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Recensions

Author: Tovar, Antonio
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1985
Source: https://ddd.uab.cat/pub/faventia/02107570v7n1/02107570v7n1p133.pdf
ne o li e a i0 del
De Laude Spaniae
de San Isido o
y
su an eceden e
Vi giliana,,,
pp. 445-54; EMILIO PONS
LOPEZ, <(Ce be o: El pe o del Ha-
des,,, pp. 455-66; JOSE MARIA POZUE-
LO
YVANCOS, aLa ecepción de Vi gi-
lio en la eo ia li e a ia española del
siglo x ,,, pp. 467-79; ANTONIO
ROLDAN L~PEZ, -La Egloga 111:
"Quaes iones"
y
"S a us" e o icas*,
pp. 481-92; ANTONIO ROLDAN Pe.
REZ,
eJuan Gualbe 0 González, a-
duc o de Las Églogas , pp. 493-
503; ELISA RAM~N SALES, &-esencia
de Vi gilio en El Ulises de James
Joyce,,, pp. 505-10; MARCOS RUIZ
SANCHEZ
y MARIANO VALVERDE SAN-
CHEZ, ~~Los "AAYNATA" en Vi gi-
lion, pp. 51
1-1
8;
Jos . ANTONIO TRI-
GUEROS
CANO, ~Vi gilio
y
Pe a ca,),
pp. 519-29; A. YELO TEMPLADO,
eLos o áculos
i gilianes
y
la li e a-
u a apocalíp ica., pp. 531-40.
Todos ellos son abajos que es i-
monian la i alidad de 10s es udios
clásicos en España y el en usiasmo
pues o po pa e de muchos es u-
diosos españoles en suma se a las
conmemo aciones del bimilena io
de la mue e de Vi gilio de una
o ma digna y al mejo ni el.
José
Ma inez Gázquez
MARISA VISMARA
La poesia la ina di Miguel
An onio Ca o. P esen azione di
Benede o Riposa i. Vi a e
Pensie o
Pubblicazioni dell'Uni e si i
Ca olica del Sac o Cuo e.
Milin
1980.
IX,
228
pp.
Una es udiosa i aliana ha dedica-
do un es udio al colombiano Miguel
An onio Ca o como poe a la ino.
Poli ico que llegó a ocupa la p esi-
dencia en su pa ia, o ado , esc i o
y poe a en nues a lengua, cul i ó
asiduamen e la poesia en la in,
y
ya
mis de una ez su ob a ha me ecido
se conside ada en el ma co de la
poesia la ina mode na. El p o eso
Riposa i, que a ias eces ha es u-
diado en
a icules
especiales 10s e -
sos la inos de Ca o, ha in i ado a la
p o eso a Visma a a que esc ibie a
una monog a ia en la que se econo-
cie a in e nacionalmen e el pues o a
que iene de echo el eminen e co-
lombiano.
Es desde luego un mis e i0 cómo
un ame icano, cuya ida se desa o-
Illa en un país hispánico en onces de
agi ada his o ia, alcanza p ime o la
p epa ación y después la inspi ación
y la calma pa a cul i a las musas en
una lengua an igua. Ca o, como es
bien sabido, llegó a es a en cie os
aspec os ce ca de Menéndez Pelayo,
al que lle aba doce o ece años. Es
una men alidad consen ado a, adi-
cional, que, después de la indepen-
dencia de Amé ica, sien e nos algia
de la cul u a ca ólica de la an igua
España,
y
lucha con a las no eda-
des que in luye on en la con o ma-
ción de las nue as naciones, como
ambién, ine i able nen e, de la p o-
pia me ópoli:
u ili a isme,
sensua-
lismo p ecu so del
posi i isme,
en
suma,
10
que e a el alejamien o de
una iloso ia sie a de la e eligiosa.
En 1871, unda en Bogo á un pe ió-
dico, .El T adicionis a*, pa a la de-
ensa de una posición polí ica que
man end ia has a el in de sus dias.
Cuando in e iene Ca o en la
eo ganización de la Educación pú-
blica y se unda la Uni e sidad
Nacional de Bogo á (1868), esc ibe
Da a ella. en colabo ación con Ru i-
no José Cue o, una
G amú ica de
la
ienpa la ina.
Ca o u o un p ecep o inglés,
Thomas Jones S e ens, jo en o ma-
do en Ox o d, que le enseñó la in,
ade nás de inglés, y pas6 luego po
10s mejo es colegios. En 1859, es a-
blecido ansi o iamen e el an iguo
Colegio de San ,Ba olo ni, di igido
po 10s jesui as, ing esó en él
y
u o
de maes o al pad e Manuel P oaño,
poe a la ino. Aunque 10s jesui as
ue on expulsados de nue o p on o,
en 1861, es a e apa ue impo an e
Da a su o nación.
En 10s años siguien es el jo en
es udioso aduce a Vi gilio y Ho a-
cio, lee a 10s poe as de di e sas
li e a u as y adquie e una amplia
cul u a, cen ada en las ciencias mo-
ales y en la ju isp udencia. De 10s
nue e omos en que se publica on
sus ob as comple as, es es án dedi-
cados a las musas, po mi ad la inas
y cas ellanas. Allí se e lejan sus
lec u as de clásicos: de Vi gilio,
O idio, Tibulo,
o
ambién de Ga -
cilaso, F ay Luis
y
Góngo a.
Ahi es a la aiz de su poesia
la ina, que 10s es udiosos i alianos
compa an nada menos que con la de
Pascoli. La p o eso a Visma a llega
a deci (p. 41) que <<occo e isali e
alla g ande poesia humanis ica, del
Sannazza o, del Na age o e del
Pon ano, pe i o a e s a i icazio-
ni since e alla poesia della na u a del
Ca o..
¿Qui hay, se nos ocu e p egun-
a , en esa poesia, de Amé ica? Mi-
guel An onio Ca o, hijo de un g an
poe a, José Eusebio, y nacido en la
o men osa Nue a G anada de an es
de nedia el siglo
XIX,
es un cas ella-
no, un omano, un ho nb e que no
se esigna a i i en su siglo. Bien
lejano de Luc ecio,
y
del mismo
Vi gilio, que disimulaba la sed de
sabe que habia ap endido en Luc e-
cio, Ca o se man enia en el mundo
de la o odoxia adicional de 10s
siglos pasados, y exho aba asi a su
alma, abandonando oda en ación
luci e ina:
Desine iam causas e um explo a e
la en es,
illici as, quaeso, dese e essa uias.
En cas ellano glosa á, sin en a
en mayo es hondu as, es os sen i-
mien os de piedad ingenua:
Vuel e
al amo de las pequeñas cosas.
Y
la au o a de es e lib o a desa-
ollando la pa alela ac i idad con
que el poe a se exp esa en las dos
lenguas, la na i a suya y la que
sen ia i a en
10
p o undo de su
alma. Ella misma analiza muy bien
la ac i ud del poe a, que, dice, in e-
io iza
y
mo aliza 10s hechos, sin
acudi , como o os poe as la inos
mode nos, a la mi ologia o 10s emas
ex e io es; ampoc0 se pie de en
desc ipciones: es su ida misma el
ema p incipal, y sob e ella e le-
xiona y medi a, sin incu i en
10
escola de 10s eje cicios li e a ios.
También la es udiosa i aliana nos
hace e el dominio o mal con que
Ca o compone sus e sos con quias-
mos y ali e aciones, con dominio
casi siemp e in alible de la mé ica y
la écnica de la poesia del siglo de
Augus o, incluso con admi ables co-
espondencias de sonidos liquidos
o silban es pa a exp esa
10
que
quie e.
Figu a compleja y mul i o me,
pues su pos u a de es amen a i0 de
una g an adición que habia c eado
la Amé ica española al como e a,
no esul aba an ácil de man ene ;
su poesia la ina, como su poesia en
español, nos
10
mues a como lucha-
do y como soli a io, poesia de
a ec os y de pasión, nunca ulga ni
ag esi a, que s610 decae cuando sus
ideas
10
lle an al ono didác ico y
apologé ico, pues en onces, y no
siemp e de modo bene icioso, la
polí ica o la eligión "incise sensibil-
men e nel messaggio poe ico di Ca-
o. --como nos dice Ma isa Visma-
a (p.
169).
El lib o con iene ambién un aná-
lisis de las La inae in e p e a iones,
las aducciones poé icas que se ini-
cian a 10s diecisie e años, cuando e a
escola de 10s jesui as y aduce
piadosamen e e sos de su pad e, y
se comple a an con ensayos an
complejos como el de de ol e a
Ga cilaso, an
i giliana,
a la lengua
de su modelo.
Nos enseña es e lib o a ap ecia
algo que es á en pa e lejos de
nues a sensibilidad, y sin emba go
es ep esen a i o de un país ame i-
cano como Colombia, que en onces,
y no sin g an in luencia de nues o
poe a, es aba adqui iendo su isono-
mia como nación, ya sepa ada de la
sonada g an Colo nbia que o maba
con Venezuela
y
Ecuado , luchando
eln e una concepción uni a ia y a-
dicional y una ede alis a que man-
enian 10s libe ales a anzados. Un
pa icio de aquella emo a capi al,
oda ia u al, con sus calles empina-
das y sus ejados ex endidos pa a
p o ege de la llu ia al iandan e,
con esaba sus emociones mis in i-
mas en la lengua de Vi gilio, y
sen aba asi uno de 10s pila es de la
cul u a eu opea adicional en su
país.
La au o a de es e es udio ne ece
10s plácemes de cuan os saben ap e-
cia la p o unda signi icación de la
cul u a clásica en odos 10s pueblos
de cul u a la ina, aun aquel cons i-
uido en la exó ica geog a ia de
Colombia, su cada po las ne adas
co dille as de 10s Andes, que se
le an an sob e ma es y ios opica-
les.
An onio To a