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Estilo y vida en el orador Andócides

López Eire, Antonio

Abstract

López Eire, Antonio

Full text

An onio Gpez Ei e Desde el pun o de is a es ilís ica, el o ado Andócides e a ya pa a Wila- mowi z un e dade o enigma del que uno se desen ende ia con g an ali- io. El10 se debia, en opinión del insigne ilólogo, a que es e o ado no podia se clasi icado cómodamen e, ya que su lengua ni pe enecía a la upxaia 'A Sic ni a la ia. As1 10 dejó dicho exp esamen e el g an helenis a en un abajo i ulado uUebe die En s eh lng de g iechischen Sch i sp ache,, incluido en las Ve handhng, de PhiIoIogen e samm- Iung zu Wiesbaden (Leipzig 1876), en cuya página 36 se lee exac amen- e 10 que sigue: uNeben An iphon haben wi Andokides, einen a sel- ha en S ilis en, dem man ge ne aus dem Wege geh , da e wede ech de apxaia noch de ia zugeho , und den sich die Hollande da- um ku zweg mi de A he ese om Halse gescha haben*. E ec i amen e, el g an p oblema del es ilo de Andócides es que a Dionisio de Halica naso (D.H. Lys.2) le pa eció ep esen an e de la ia 'A Sic , al igual que el de Lisias, mien as que, si bien se consi- de a, uno encuen a en 17 Iéms del au o de Sob e Ios Mis e ios buen nú- me o de asgos que nos inclinan a conside a la más bien pa e in eg an e de la cipxaia 'A~9ic , e, incluso, p óxima a la de Tucidides. Es a upxaia 'A Sic -como es sabido- se ca ac e iza, al como 10 ex- pone Dionisio de Halica naso (D.H.Th 23), po ene pequeñas di e en- cias con espec o al jonio. Es, además, según el mismo c i ico li e a io, la modalidad de á ico que u ilizó el g an his o iado de la Gue a del Pelo- poneso. Pe o pa a el au o de las dos Ca as a Ammeo nada iene que e la lengua usada po Tucidides con la empleada po Andócides (D.H. Th. 51) y o os o ado es, como An i on e y Lisias. Sin emba go, aunque pa ece a p ime a is a que nues o o ado se ace - ca más a 10 que debia se el á ico comúnmen e hablado en la época, con 10 que se dis ancia ia del empleado po el insigne his o iado a eniense y del usado po el au o de las Te alogi;zs, un conjun 0 de hechos nos aconsejan e en el dialec o que u ilizó Andócides esa a iedad de á ico cul o que se con e i 5 en emb ión de la Roiné; un á ico que ya iene inco po ados jo- nismos, poe ismos y, en gene al, ha ecibido la in luencia y asimilado mu- chos asgos del cul o dialec o jónico. Un dialec o, asimismo, que ha dese- chado asgos ipicos, locales, en p o de una mayo egula ización y capaci- dad de ex ensión po el mundo g iego. No es amos de acue do con B. Rosenk anz, au o de un abajo i ulado c~De lokale G und on und lie pe sonliche Eigena in de Sp ache des Thukydides und de al e en a ischen Redne ,, publicado en Indoge ma- nische Fo schungen (IF 48 [1930], 127-178), según el cua1 10s asgos lin- giiis icos de la upxaia 'A Sic no se deben a in luencia jónica, sino que son, sencillamen e, la lengua coloquial -Umgangssp ache- del mo- men o en el Á ica. Pa a noso os la upxaia 'A Sic es una Sch i sp a- che, lengua li e a is cul a, en la que se combina el dialec o á ico, como base, con elemen os jónicos ansmi idos undamen almen e po ia li e- a ia. Po pone un ejemplo: es compa able a la lengua esul an e de la conjunción del cas ellano con la inismos y cul ismos, lengua que, como es sabido, e minó con i iéndose en nacional (el español) del mismo modo que la upxaia 'A Sk acaba 5 siendo la koiné. Po o o lado, la lec u a y es udio a en os de 10s es discu sos del o a- do , compues os po é1 pa a uso p opio, e elan un conocimien o impe - ec o, pe o g adualmen e p og esi o, de la eo ia, écnica y ecu sos de la o a o ia. Pues bien, nues o p opósi o es expone cómo el enigma que Andócides plan eaba a Wilamowi z puede se esuel o eniendo en cuen a la biog a- ia y ca ác e del o ado a la ho a de es udia su lengua y es ilo. Pa a con ecciona la biog a ia de Andócides, 10s an iguos disponian de abundan es y icas uen es: en p ime luga , 10s p opios discu sos del o a- do , colmados de da os au obiog á icos; en segundo e mino, las ob as his ~ iog ~cas que 10 mencionan al a a de cie os sucesos ele an es en la his o ia de A enas, en 10s que nues o homb e u o des acada ac ua- ción; inalmen e, el discu so di igido con a El que se a ibuye alsamen e a Lisias. De es as uen es p oceden básicamen e odas las no as y apun aciones que sob e el o ado y su ob a nos han ansmi ido el Pseudo-Plu a co e - dade o, la Szlda y Dionisio de Halica naso en e o os. Pe enecía Andócides a una ieja amilia de noble linaje, asen ada des- de an iguo en el Á ica, que hacia emon a sus o ígenes a Odiseo y, a a- és de 61, al mismísimo He mes. E a del dem0 de Cida eneo y o maba pa e de la ibu Pandiónide. El o ado se jac a de su bisabuelo, llamado Leógo as, que se en en ó a 10s Pisis á idas comba iendo po la libe ad al lado del pueblo: dues os an epasados -dice1--, cuando g andes males sob e inie on a la ciudad, en aquellos iempos en que la enían en su pode 10s i anos mien as que el pueblo iba al des ie o, luchando encie on a 10s i anos al pie del san ua i0 de Palene; en calidad de gene ales igu aban mi bisabue- 10 Leógo as y Ca ias, a cuya hija enia aquel po esposa y de la que nació mi abuelo; ol ie on luego a su pa ia y a unos ma a on, a o os coadena- on al exilio y a o os deja on pe manece en la ciudad, pe o les p i a on de sus de echos ciudadanos)>. Del ma imoni0 de su bisabuelo Leógo as con la hija de Ca ias ino al mundo el abuelo de nues o o ado , de quien és e he edó el nomb e, pues se llamaba ambién Andócides. De él sabemos que ue es a eg0 en la gue a samia con Só ocles y Pe icles2, y que an e io men e habia sido uno de 10s diez miemb os de la embajada que en nomb e de A enas concluyó con 10s lacedemonios la uPaz de 10s ein a años>>3. Es e Andócides el Viejo, abuelo del o ado y homb e que desempeñó impo an es unciones en la polí ica a eniense de su época, u o un hijo, Leógo as, de muy dis in o ca ác e , poc0 ac i o, de empe amen o pací i- co, y más a icionado a 10s banque es, lujos y aus os que a 10s negocios de es ado. De é1 habla A is ó anes en las Nzlbes po boca de Fidípides4, a quien hace deci : No, po Dionisio, aunque me die as 10s aisanes que c ia Leógo as. Y en las A ispas5 eapa ece el pad e de nues o o ado como p o o ip0 de indi iduo a icionado a 10s banque es y amigo de la buena mesa. Es os 1 And. I, 106 2 Schol. A is id. 111, 485 d Dindo . 3 And. 111, 6 4 A . Nu. 108-109. 5 A . V. 1269. e inados gus os le alie on el apodo de ccglo ónu con que, a juzga po A eneo, 10 mo ejaba Pla ón el Cómico6. Casó es e Leógo as con la hija de Tisand o, y u o de es a unión ue, además de nues o o ado , una niña, que, con el iempo, ue dada en ma- imoni~ a Calias, hijo de Telocles. Familia, pues, la de Andócides, noble, y linaje, el suyo, de an epasados p óce es y eupá idas. Así 10 hace sabe , con o gullo, en cie a ocasión, a 10s jueces que an a juzga le7: <<Pido, pues, a odos que engáis hacia mi 10s mismos sen imien os que hacia mis an epasados, pa a que ambién a mi me sea posible imi a los; eco dad que ellos han sido iguales a 10s que p es a on a la ciudad 10s más nume osos y g andes se icios, mos ándose ales po muchos mo i os, pe- o sob e odo po el a ec o hacia oso os y pa a que, si en alguna ocasión algún pelig o o icisi ud les amenaza a a ellos o a algunos de sus descen- dien es, alcanza an comp ensión po pa e ues a y se sal a an,. Se comp ende pe ec amen e que nues o o ado , ico y noble, pene a- se muy p on o en el cí culo de jó enes a is óc a as, disolu os y desp ecia- do es de odo 10 di ino y 10 humano. Con an e io idad al año 415 a J.C., echa cla e en la ida de Andócides, pe enece a la he e& o ag upo de ca- ma ade ia, de un al Eu ile o, y en es e a nbien e hay que imagina al o a- do en cie nes p onunciando un discu so di igido a sus compañe os (p ds o& he ai ous) con el que, según el es imonio de Plu a co, a aba de ex- ci a 10s ánimos de aquellos con a 10s democ á as. En esa pieza o a o ia, de la que al ez nos queda un es o en el agmen o 3 de la ob a de Andócides8, comunicaba a 10s miemb os de su club que 10s pa ida ios del pode popula habian descubie o 10s es os de Temis ocles y 10s habían espa cido a 10s cua o ien os. En cuan o a 10s es os mo ales (de Temís ocles) -a i ma Plu a co9- no me ece la pena hace caso a Andócides, que decía en su discu so i ula- do A mis compañe os que 10s a enienses 10s oba on y dispe sa on al ien- o, pues mien e, a ando de exci a con a el pueblo a 10s pa ida ios de eje ce el pode unos pocos,. Las inclinaciones polí icas de Andócides, ma cadamen e oligá quicas, salen a eluci en dos agmen os de su ob a que han llegado has a noso- os y que seguidamen e ansc ibimos en aducción. 6 Pl. Com. ap. A h. 387 a. 7 And. I, 141. 8 F. Blass-C. Fuh , Andocidzs o a iones, 19134. 9 Plu. Tbem. 32. El p ime olO, que al ez, como el que hemos mos ado p e iamen e, o maba pa e del discu so di igido a sus cama adas de ideologia, dice así: ~Ojalá no ol amos a e nunca a 10s ca bone os y 10s ca os bajando de las mon añas y llegando a la ciudad, ni o ejas y bueyes, ni muje ci as, hom- b es iejos y abajado es pe echados con a mas; ni comamos nunca más hie bas sil es es ni pe i ollos~. En el segundol1, un despiadado a aque a Hipé bolo, se lee: <Ace ca de Hipé bolo me da e giienza habla . Su pad e, un escla o a- uado, aún hoy abaja como sie o en la ceca, y é1 mismo, ex anje o y osco, hace candiles. B Ambos agmen os e elan con enidos coinciden es. El p ime 0 se e ie- e cla amen e a 10s sinsabo es y pesadumb es que aca eó a A enas la ccgue- a del Peloponeso~ en sus p ime os aííos, la llamada <gue a a quidi nica)>. El sepndo zahie e a Hipé bolo, emendo demagog0 de o igen humilde, que ue du an e la {(gue a a quidámica~ miemb o sob e- salien e del pa ido adical -belicis a a ul anza-, y del que llegó a se máximo di igen e as la mue e de Cleón, su p edeceso en la di ección polí ica de esa acción. Es e pe sonaje, idiculizado sin piedad y sin egua po 10s poe as cómicos y a acado po Tucídides12 con una i ulencia inu- sua1 en el his o iado , as habe su ido el os acismo en el 415 a J.C., encon ó la mue e en Samos a manos de 10s e oluciona ios oliga cas. No puede deja de llama nos pode osamen e la a ención el hecho de que 10s p ime os cul i ado es de la p osa á ica, en la democ á ica A enas de la segunda mi ad del siglo V a J.C., sean an señalados pa ida ios de la oliga quía. Ahí enemos al Viejo Oliga ca, quien siguiendo un mé odo de obse ación cien í ica que en muchos aspec os ecue da el empleado po Tucídides, expone sus pun os de is a de a is óc a a en el es udio y c í ica del enómeno socio-polí ico que es la democ acia a eniense, y de es e mo- do p e é si uaciones y a isba pe spec i as idén icas a las que in uye on 10s e oluciona ios oliga cas que o ganiza on el golpe de es ado del 41 1 a J.C. A la cabeza de es e mo imien o igu a o o nomb e impo an e en la his o ia de la p osa á ica: el del o ado An i on e, a is óc a a o gulloso que nunca condescendió a habla en público, si bien alcanzó al ísima ama co- mo logóg a o y maes o de o a o ia. Jun amen e con F ínico, di igió la conju ación oligá quica del 41 1 a J.C., y ambos, en compañía de o os 10 F . 4 Blass-Fuh . 11 F . 5 Blass-Fuh . 12 Th. VIII, 73. ocho, se llega on a Espa a pa a negocia la paz; pe o es a misión acad, F ínico ue asesinado, 10s Cua ocien os (es deci , el consejo oligá quico e oluciona io que se es ableció en A enas en la p ima e a del 41 1 a J.C.) pe die on el con ol de la si uación y El mismo, jun o con A quep ólemo, ue p ocesado bajo la acusación de al a aición y condenado a mue e as habe p onunciado un discu so en de ensa p opia que, en la es imación de su g an admi ado Tucídides13, e a la nás bella pieza o a o ia de odos 10s iempos. Pues bien, el e ce eximio ep esen an e de la p osa á ica en sus co- mienzos es igual nen e un a eniense de ideologia polí ica ne amen e p o- pensa a la oliga quia, Andócides, cuya ida y ob a queda on ma cadas una a ídica noche del año 41 5 a J.C., la íspe a de la expedición a enien- se a Sicilia. Lo que acon eció esa noche se descub ió a la mañana siguien e y 10 na ó pun ualmen e Tucidides14: apa ecie on mu ilados 10s He mes, unas es a uillas de pied a que ep esen aban a ese dios y se colocaban de- lan e de las casas pa icula es y en luga es sag ados de A enas. Todos me- nos uno -el de la ibu Egeida15- despe a on al nue o dia sin os o y al ez sin alo. El sac ilegio se en endi6 en la ciudad de A enea como un sinies o p esagio que condenaba de an emano al desas e a la expedición p oyec ada y ya a pun o de se emp endida, y, po o o lado, e a pa a 10s a enienses un inequi oco indicio de una con abulación de elemen os an idemÓc a asl6 dispues os a da al as e con el pode del pueblo. Como se conside aba que e a g a e el pelig o que sob e la democ acia a eniense se ce nía, se lle a on a cabo diligen es in es igaciones que e ela on nue- os da os: ya con an e io idad, jó enes en es ado de emb iaguez habian nu ilado o as imágenes sag adas y pa odiado 10s Mis e ios de Deme e . El p incipal enca ado en la acusación e a Alcibiades, pe o E1 pa ió hacia Sicilia mien as la ca cel de A enas se iba llenando de inculpados. c Es en onces -dice Tucídides17- cuando uno de 10s enca celados, que pasaba po se el más culpable, es pe suadido po uno de sus compañe os de p isión pa a que haga una con esión, e dade a o no, de 10s hechos, pues en uno u o o sen ido hay conje u as, pe o 10 cie o es que nadie ni en onces ni nás a de ha sido capaz de e e i la e dad sob e 10s au o es del hecho. Y a ue za de habla le, 10 con enció de que, aunque 61 no hu- bie a come ido el sac ilegio, debía asegu a se la inmunidad y luego sal a - 13 Th. VIII. 68. 14 Th. VI, 27, 1 SS. 15 Plu. Nic. 12; And. I, 62. 16 Th. VI, 27, 3; VI, 60, 1. 17 Th. VI, 60, 2 SS. se a si mismo y libe a a la ciudad de la si uación de ecelo en que se halla- ba; po que si con esaba bajo p omesa de inmunidad, enia más segu idad de sal a su ida que negando el ca go y some iéndose a juicio. Y él pe so- nalmen e in o ma con a si mismo y con a o os espec o del asun o de 10s He mes. Y el pueblo a eniense, con en o po habe log ado 10 que c eia se la e dad, y dado que an e io men e iba lle ando muy mal la po- sibilidad de no conoce a los que conspi aban con a sus clases popula es, al pun o deja on lib es al in o mado y con él a 10s demás, a cuan os no habia acusado, mien as que a 10s denunciados 10s some ie on a juicio y ma a on a cuan os ie on ap esados; a 10s que escapa on 10s sen encia on a mue e y p oclama on una ecompensa pa a quien 10s ma a a. Y a odo eso no se sabia si las ic imas habían sido cas igadas injus amen e; la ciu- dad, no obs an e, po el momen o esul aba a odas luces bene iciada,. El pe sonaje que pa ecía se el más culpable del sac ilegio -po u iliza la exp esión ucididea- y que se dejó con ence po Cá mides, p imo de nues o o ado y compañe o de p isión, ue el p opio Andócides. De 10s discu sos de Es e, el i ulado Sob e su eg eso ue p onunciado el 407 a J.C., es deci , es años an es de que ol ie a Tucidides a A enas en i ud de un dec e o p opues o po Enobio18, y el que lle a po i ulo So- b e los Mis e ios lo ue en el 399 a J.C., echa muy p óxima ya a la de la mue e del his o iado . Tal ez po eso el au o de la His o ia de lague a del Peloponeso no es muy explici o en la na ación del suceso en cues ión. Lo p esen a de mane a muy obje i a, en sus asgos gene ales; nos indica que en o no a la e acidad de la delación había dos e siones con a ias; pe o a noso os nos hubie a gus ado conoce con exac i ud a a és del e- la. o de an iable his o iado el g ado de culpabilidad de Andócides y cuál habia sido su in e ención en el sac ilegio. Cie o es que nues o o ado e- conoce en Sob e szlp opio eg eso habe enido una pequeña pa e de cul- pa en 10s hechos, aunque nás a de en Sob e los Mis e ios in en a apa ece an e 10s jueces como inocen e. La e dad ue, pese a odo, que po la delación el in o unado Andóci- des se ganó la enemis ad de sus an iguos amigos, que, como e a de espe- a , 10 conside a on aido y 10 abo ecie on has a el pun o de ins a a Iso- ímides a que p opusie a un dec e o po el que se cas igaba con la a imk (deshon a que lle aba apa ejada la pé dida o al o pa cial, según 10s casos, de 10s de echos cí icos) y con la exclusión del Ágo a y de 10s emplos a o- dos aquellos que hubie an sido culpables y con ic os de impiedad. Tal de- c e o, que ie ap obado, iba di igido con a el o ado de o ma muy pa i- cula y di ec a. 18 Paus. I, 23, 11. Como la es ancia en A enas le esul aba insopo able, a uinado19 co- mo es aba y cas igado con la a imilz, decidió ma cha al exilio. Así, pues, se hizo a la ma y se dedicó al come cio, yendo de un país en o o y es o - zándose, de paso, po es ablece lazos de hospi alidad y amis ad con e- yes, ciudades y pa icula es. sin emba go, dice el Pseudo-Lisias, au o del discu so VI del Co pas iysiacam i ulado Con a AndÓc~des~~, que nues o o ado ue semb ando con usión y disco dia allí donde llegaba: Sicilia, I alia, Elide, Tesalia, el Helespon o, Jonia y Chip e. P ecisamen e en Chip e, p ime a escala de su iaje a en u e o, ecibió en egalo un ex ens0 y é il e eno. Pe o no a d6 en ene p oblemas con el ey de Ci io. Más a de, en el 41 1 a J.C., c eyó llegado el momen o de su eg eso a A enas; se hizo con made a, que puso a su disposición el ey A quelao de Macedonia, con quien le unian ínculos de hospi alidad he edados de su amilia pa e na, y se la p opo cionó, jun amen e con sendos ca ga- men os de igo y b once, a la lo a a eniense es ablecida en Samos, es- pe ando cob a se muy p on o an singula bene icio21. En e ec o, inme- dia amen e después se p esen 6 en A enas a ecibi la ecompensa po el se icio p es ado; pe o el pob e Andócides escogió muy mal momen o, pues el a o 10 hizo a 10s ma inos demóc a as y cuando llegó al Pi eo se encon ó con que en su pa ia mandaba el gobie no oligá .quico de 10s cua oc ien o^^^. Poco después 10s Cua ocien os ue on de ocados y una ez nás in- en ó nues o o ado ol e a su pa ia e ins ala se en ella con odos 10s de echos a cambio de la p es ación po su pa e de un nue o se icio a A enas. Ob u o de 10s p í anos pe miso pa a di igi se a la Asamblea y p e iamen e, en sesión sec e a, al Consejo. An e ambas cáma as expuso que enia la posibilidad de hace llega a A enas ca gamen os de igo p oceden es de Chip e23. He aquí el con enido y el designio del discu so Sob e su p opi0 eg eso, que nues o o ado p onunció an e la Asam- blea. Pe o no ganó el a o de sus compa io as y no u o más emedio que exilia se po segunda ez. Es amos en el 407 a J.C. 24. DOS años nás a de, o sea, en el 405 a J.C., un dec e o p opues o po Pa oclides ehabili a a odos aquellos que p e- 19 And. I, 144. 20 PS. LYS. VI, 6-7. 21 And. 11, 11-12. 22 And. 11, 13 SS. 23 And. 11, 20. 24 Según U. ALBINI. ape un p o ilo di Andocidem, Maia VI11 (1956), 163- 180, el discu so Sob e sup opio eg e o ue p onunciado en el 409 a J.C. Se inclina po ei año 407 a J.C. F. Blass, aunque deja bien en cla o que el discu so de Andócides i ulado Sob e u eg e o pue- ia nen e hubie an sido penados con la a imia. Po si es o ue a poco, dos años después T asibulo, hijo de Lico, al en e de mil exiliados, se apode a del Pi eo, de o a a las opas de 10s T ein a Ti anos y, p e ia p oclamación de una amnis ia aco dada a solici ud de Espa a, di ige sus homb es a A enas y es au a la democ acia en la ciudad del Pa enón. Es en onces cuando iene luga , en el 402 a J.C.2S, el an ansiado eg eso de Andócides a su pa ia, en la que a pa i de ese ins an e eje ce plena- men e sus de echos de ciudadano. Quien acusó a nues o o ado p o- nunciando el discu so del Pseudo-LisiasZ6 no puede da c édi o a 10 que con emplan sus ojos: el des e gonzado Andócides ase dispone a in e e- ni en 10s asun os públicos, habla an e el pueblo, acusa y some e a exa- men a magis ados, acude a las euniones del Consejo y oma pa e en las delibe aciones de és e ace ca de 10s sac i icios, las p ocesiones, las ple- ga ia~ y 10s o áculos)>. Pe o no acaba aquí odo: nues o o ado e ecupe- a se su o una y uel e a se en su pa ia el ciudadano de buena posi- ción económica que an es e a. Se le enca ga la p es ación de se icios pú- blicos encomendados a 10s ciudadanos icos, y asi 10 emos de in enden- e del eso o de la Ac ópolis27, de gimnasia co en las ies as de He es o, de je e de eo os en las delegaciones ( heo iiz ) a enienses que acudie on a 10s Juegos ís micos y olíípicos, y has a u o la g an sue e -según nos in o ma un dec e o hono í ic^^^- de ob ene la ic o ia al en e de un co o ciclico de niños de la ibu a la que él mismo pe enecia, la Pandió- nide. No a dó, sin emba go, en e se en uel o una ez más en p ocesos ju- diciales. Quizá enga azón el au o del discu so VI del Co pus l'ysiacum29 cuando dice de nues o o ado : aY a ese homb e, ni la demo- c acia, ni la i ania, ni la oliga quia, ni ciudad alguna es án dispues as a acep a lo sucesi amen e; an es bien, de con inuo, desde que come i6 la impiedad, pasa su ida e abundo, con iando siemp e más en 10s desco- nocidos que en 10s conocidos po el hecho de habe o endido a 10s que conoce. Finalmen e, ecién llegado aho a a nues a ciudad, ha sido de- nunciado dos eces en el mismo luga ., Nues o Andócides e a, pues, odo un a is óc a a o gulloso de su lina- je, ambicioso sin limi e y con mucho de in igan e y de a en u e o. Ya de da a se en e el 41 1 y el 405 a J.C. C : BLASS F. Die a ische Be edsamkei , eimp ., Hil- desheim, 19623, 290, núm. 1. 21 CJ DALMEYDA G., Andocide, Discou s, Pa ís 19663, XI. 26 PS. Lys. VI, 33. 27 And. I, 133. 28 IG 112, 1138. 29 PS. Lys. VI, 30. has a el pun o de que en é1 apa ece el hia o conscien emen e e i ado po 10 gened2. El10 e ela una mayo p epa ación de Andócides y asi se ma- ni ies a, an o en cues ión de es ilo como de habilidad e ó ica, p ecisa- men e en es e su Úl imo discu so, el Depace, que da a del 391 a J.C. He aquí, como p ueba de su ecién log ada maes ia en la a gumen ación o a- o ia, un b illan e epique ema ex aido de la alocución mencionada6+ ccA i man algunos que aho a noso os es amos cons eñidos a hace la gue a. Examinemos, pues, p ime amen e, a ones a enienses, po qué azón amos a ene que hace la. Opino que odo el mundo es a ia de acue do en que una gue a hay que emp ende la o po que se su en injus- os ag a ios o po que se p es a ayuda a quienes han sido injus amen e ag a iados. Pues bien, noso os hemos'sido ag a iados con a jus icia y so- co emos a los beocios, que lo es án siendo. Si, consiguien emen e, po pa e de 10s lacedemonios se nos b inda la posibilidad de no su i ya ag a- ios injus os y a 10s beocios les ha pa ecido bien hace la paz dejando en li- be ad a O cómeno, pa a que sea independien e, ¿po qué azón amos a hace la gue a?,. La limpieza en la a gumen ación que con iene el p eceden e pasaje con- as a ue emen e con la o peza exhibida sin eca o po Andócides cuan- do en su p ime discu so, el De edi u, expone an e la EkIe Za que en las delibe aciones la BuIées á menos expues a al e o que la p opia asamblea que le escuchau. El De pace, pues, es, desde el pun o de is a o mal y a juzga po el empleo que en El se hace de las écnicas o a o ias, el discu so que se iala la culminación de la ca e a de Andócides como o ado . Bas a eco da , pa a co obo a es a opinión, que Esquines en su discu so Sob e la embajada iaudukn a en pa e imi a y en pa e copia li e almen e un pasaje de la mencionada alocución de nues o o ado , aquel en que és e, a a és de da os e óneos, pasa e is a a la his o ia de 10s a ados de paz que A enas negoci6 con E~pa a~~. Pe o aun asi, oda ia en es a pieza o a o ia a as a Andócides cie os de ec os, como la al a de o den y plan, la delimi ación ajan e, lle ada a cabo median e ecapi ulaciones, de pa es y acciones del discu so, y la a npulosidad y p olijidad que le son consus anciales. 62 Hay casos de hia o en 10s siguien es pá a os: 1, 4, 6, 10, 14, 15, 23, 26, 27, 30, 33. Pe o, c : G.E. BENSELER, De hia u in o a o ibus A zcis, F ibu go, 184 1, 174: [ . . .] cu am e s udium quoddam epe ies hia us e i andi. 63 And. 111, 13. 64 And. 11, 19. 65 Aeschin. 11, 172-176. Po an o, aunque se obse a un g adual pe eccionamien o en 10s dis- cu sos de Andócides según a pasando el iempo, desde el año 407 a J. C., en que p onuncia el p ime o, has a el 391 aJ.C., echa en que se daba el úl imo, en ninguno de ellos encon amos al o ado cumplido y bien ins- uido en el a e e ó ico. Y del mismo modo que en su manejo y disposi- ción de 10s ecu sos de la o a o ia asoma el ap endiz de o ado aún no a e- zado a 10s p ocedimien os habi uales de la e ó ica de su iempo, asi am- bién en su es ilo nos halla nos an e el a icionado que no ha log ado domi- na las écnicas de su a e ni ha enido iempo pa a e lexiona la gamen e sob e ellas y pone las en p ac ica con exac i ud y esc upuloso cuidado. Y de es a o ma, mien as que Lisias compone hábilmen e sus discu sos ele- ando a ango li e a i0 una modalidad de lenguaje co ien e do ada de sencillez y pu eza ales, que a du as penas pod ian log a se sin es udio y eje cicio p e ios, Andócides, en ca nbio, deja en e e su al a de en ena- mien o y p o esionalidad con un es ilo que iende a la na u alidad y sigue las pau as del lenguaje co idiano, pe o que no alcanza su obje i o po que no se 10 p opuso de mane a conscien e y medi ada su c eado . May abundan e ejemplos, a nues o pa ece cla ísimos, que pueden ilus a cuan o decimos; nos con en amos con ci a dos an sólo: nada más comenza el discu so Sob e los Mis e iosGG, Andócides da inicio a un pe io- do que en aducción dice, poc0 más o menos, asi: <<Po ejemplo, yo, aunque muchos me ansmi ian que mis enemigos decian que yo ni aguan a ia a pie i me y que emp ende ia la huida [. . .I)> Pues bien: en es e p eciso momen o, nues o o ado ompe la es uc u a y con inuidad del pe iodo pa a in oduci las palab as mismas que em- pleaban sus enemigos, y ala ga es e pa én esis de al modo, que al inal ya no es capaz de easumi el hi10 de o ación an eceden e, que se queda po el10 desp o is a de e bo p incipal; en consecuencia, se e obligado Andó- cides a ecu i a una nue a ase: uPe o yo, a ones, engo una mane a de pensa muy con a ia a la de ésos)>. Veamos, en segundo luga , un pasaje en el que llaman la a ención las ases co as ligadas de o ma muy laxa y ema adas po un anacolu oG7: aY es ábamos p esen es en i ud de 10 an edicho. Y el Consejo, una ez que es u o al comple o, le an ándose Calias, el hijo de Hipónico, o- da ia lle ando pues os sus a a ios o iciales, dice que hay un amo de su- plican e colocado sob e el al a y se 10 mos ó a ellos. Y luego el he aldo p egun aba en pública p oclama quién habia colocado el amo de supli- can e y nadie espondia. Pe o noso os es ábamos al lado y ése no nos 66 And. I, 4. 67 And. I, 112. eia. Y oda ez que nadie espondia y Eucles, aquí p esen e, se ma cha- ba aden o as habe hecho la in e pelación [...I y llámale. Pues bien, en p ime luga , si es o que oy diciendo es e dad, es i ícalo, Eucles,. Ya 10s an iguos cap a on con p ecisión 10s de ec os del es ilo de nues- o o ado . Según He mÓgene~~~, ccAndócides se p opone se un o ado poli ico, pe o ealmen e no 10 log a del odo pues es inconexo y oscu o en la disposición de las ases y la mayo pa e de las eces ecu e a adi- ciones y expansiones deso denadas po el hecho de emplea inse ciones sin limpieza de es ilo; de ahí que haya pa ecido a algunos cha la án y, ademh, con usa*. E ec i amen e, si e isamos minuciosamen e la ob a de Andócides, nos encon amos con ecuen es epe iciones de la misma idea o las mis- mas palab as69 o, incluso, de ases en e as70; con abundan es ejemplos de ompimien o, median e cláusulas in e pues as, de la cons ucción de una o ación p incipal, easumida luego po pa ículas o p onomb es deic icos ( 66, O~TOC, O~TOC 66 )71, y asimismo con o os en que apa ecen ases ligadas en e sí po medio de una conexión débil y elajada72. Un comen a is a de He mógenes señala que el es ilo de nues o o ado pe enece al gene o ccseco,, es deci , desp o is o de o na o^^^. Es e juicio coincide con 10s cua o cali ica i os con que 10 ca ac e iza el au o de la Vi a Andocidi 7*, a sabe : ccsimple, desp o is o de ade ezos, sencillo y al o de igu as,. Opinión simila es la de Dionisio de hali ca n as^^^, im- plíci a en un pasaje en que és e comen a el es ilo de Lisias con las si- guien es palab as: ccExcelen e modelo de la lengua á ica [. . .] de la habi ual en su iempo, como cabe p oba u ilizando como es imonios 10s discu sos de Andóci- des, 10s de C i ias y o os muchos~. Todas es as ca ac e izaciones del es ilo de nues o o ado , no s610 no se con adicen mu uamen e, sino que, al coincidi en e ellas, con i - an nues a opinión, según la cua1 Andócides in en 6 se homb e poli i- co, pe o no llegó a se nunca consag ado o ado . En e ec o, ni ue logó- g a o ni au o de un A e e ó ica ni de ninguna colección de p oemios ni se dejó in luencia po la so ís ica ni sob esalió, cie amen e, po sus 68 He mog, Zd. 389 W; 11. 416 SP. 69 And. I, 56; 58; 70-73; 80-81. 70 And. 111, 5; 111, 7. 71 And. I, 27; 141; 149; 111, 5; 34. 72 And. 11, 3; I, 1; 2; 57-59; 137-139. 73 Rh. G . VII, 26 Walz. 74 PS. PIU. Vi . And. 18. conocimien os ace ca de la his o ia de A enas. Po el con a io, llegó a la o a o ia impelido po su alen o na u al y las ci cuns ancias en que, desde su mismo nacimien o en el seno de una amilia noble, se desa olló su aza osa ida. Publicó sus discu sos mo ido sob e odo po el in e és que despe aba el con enido de el10s~~. En es e pun o --se iala Blas~'~- es compa able a Esquines, si bien las do es de és e e an supe io es, como - 10 ue el ap ecio que ganó su ob a ya en e 10s an iguosL A Andócides, en ca nbio, 10s é o es no le es ima on mucho, dejando apa e el hecho de habe sido in oducido en el Canon de los Diez O ado- es. Ni A is ó eles ni Teo as o ni Cice ón 10 ci a on ni 10 mencionó Dioni- sio de Halica naso, en su ob a Sob e Iseo, en e 10s g andes o ado es. Y si es innegable que 10s c eado es del canon de la o a o ia, quienes escogie on a 10s diez mejo es o ado es á icos (selección que emon a, de p ime a ins- ancia, bien a Cecilio, bien a 10s é o es de Pé gamo) 10 p e i ie on a Go - gias, T asímaco y C i ias, no es menos cie o que Dionisio de hali ca n as^^^ s610 10 ci ó dos eces de pasada, que Quin iliano79 10 nom- b ó en elación con el desconocido Cocco y que, según FilÓsua oa0, He odes A ico eplicó cccon g an u banidada a quienes le ensalzaban compa ándole a 10s Diez O ado es del Canon: c Mejo que Andócides sí que soy~. Pa a noso os, sin emba go, el in e és que despie a Andócides adica p ecisamen e en su o a o ia espon ánea y na u al que s610 se pe mi e muy de cuando en cuando algún juego de palab asal, cie os homeo e- leu a -muchos de ellos no in encionales sino casi ine i ablesa2-, algu- na que o a pa equesis (como, po ejemplo, la de y cjpq y aacjpa en 11, 24, bien di e en e de la que An i on e, a base de y cjpqc y yA&aaqc, en V, 5, log a de in en o combina con an í esis en el seno de un con ex o muy elabo ado con el in de que la igu a descuelle pode osamen e), cie as aná o as, p egun as e ó icas de a ia sue e, hipó o as y asínde a que a eces nues o o ado exhibe combinada más po e ec o de la mis- ma na u alidad y lozanía de su es ilo que mo ido po el p opósi o de da a su p osa apa iencia de e inada y so is icada elabo ación. Véase po ejemplo, cómo concie a es as es úl imas igu as en el epílogo83 del dis- 76 BLASS F., Die a ische Be edsamkei , I, 299. 77 BLASS F., Die a ische Be edsamkei , I, 299. 78 D.H. Th. 51; Lys. 2. 79 Quin . XII, 10.2 1 : Quis e i hic A icus? Si Lysias. Non & u iam usque ad Coccum e Andocidem emi emu . 80 Philos . VS 565. 81 And. 111, 27; I, 100; I, 124. 82 CJ, po ejemplo, And. I, 71. 83 And. I, 148 SS. cu so i ulado Sob e 10s Mis e ios: <¿A quién, pues, ha é subi a es a i- buna pa a que suplique en mi a o ? ¿A mi pad e? Mas es á mue o. ¿A mis he manos? Mas no engo. ¿A mis hijos? Mas aún no me han nacido. Voso os, pues, hacedme de pad es, de he manos y de hijos. A oso os acudo en busca de e ugio, os implo o y suplico. Voso os, pidiéndooslo a oso os mismos, sal adme~. El examen minucioso de la lengua empleada po Andócides nos con- duce a la misma conclusión ob enida de nues a e lexión sob e su ida y es ilo: la lengua de nues o o ado p oduce la imp esión de adolece de la al a de con ol y selección que cabe espe a de quien p ac icó una o a- o ia imp o isada y no p e iamen e ap endida ni asimilada a base de es- udios de e ó ica; de quien eje ció una elocuencia de homb e de acción y a en u e 0 más que de hábil so is a o poli ico i memen e en aizado en su pa ia. Andócides emplea un á ico especial que no es el cas izo de Lisias o De- mós enes, sino una modalidad de á ico, eñido de jonismos y poe ismos, que con el iempo da 5 luga a la Roiné. Es el á ico de 10s o igenes de la p osa en A enas, el del Viejo Oliga ca y An i on e, usado ambién po Tucidides. Asi, jun o a -TT-~~ O la conjunción &au, asgos ipicos del á ico, acila nues o o ado en e o mas p o is as de -PP- (po ejem- plo: I, 117 cippi w ), más p opias del á ico cas izo, o -pa- (po ejemplo: 11, 16 eúbapod ). Del mismo modo u iliza k' e~e (I, 32) y d e~a (I, 29) en ez de la o ma á ica k' e~a , y d como p e e - bio o p eposición, en luga de ú . Hace, además, uso de pe i asis o - madas po un sus an i o c bal y un e bo auxilia ss del ip0 de p. i oiq kyi e o, o ambién npdo a ic 75 asi como abundan e empleo de nom- b es abs ac os en - a c y -pa. Al lado, pues, de un sin ín de asgos que ca ac e izan a la cipxaia 'A Sic , que se encuen an ambién en el Viejo Oliga ca, An- i on e de Ramnun e y Tucidides, y que eapa ecen luego en la koiné, nos opamos ambién en la lengua de Andócides con o os, menos nu- me osos, que son p opios del á ico cas izo, coloquial, de la modalidad de á ico que exhiben las insc ipciones. Asi, po ejemplo, en e 10s p ime os cabe señala : las o mas ema iza- das del ipo de Geu Úw (11, 14), ancjhhuo (I, 58; 114); el in ini i o de u u o ocjuei (11, 2), cla amen e analógico en e al más genui- no u3aq empleado en las insc ipciones; compues os e bales: h x o- El códice A b inda en And. 111, 33 la lec u a TEOO~~~KOV~~', que, en nues a opinión, hab ía que ene en cuen a. 85 C : And. I. 14; I, 75. noiei ( ag. 5), Aoyonoiei (I, 54), aun17yd (111, 5); neu os sus an i ados de adje i os y pa icipios: d ioxupó (11, 2); eic o aocpahR (11, 9); iadij ai + .p+ aio)(pq (11, 9); la p eposición olj con p onomb e pe sonal: u j .pa + (11, 7); la p eposición a a : ci a niu e, ci a eiicoo (I, 38); una o ma e bal en o ac i a en ez de o media: edoxei ( ag. I), e c. En e 10s elemen os ípicamen e á icos de la lengua de Andócides des- acan 10s siguien es: el empleo de -77- en ez de -ou-, aunque con amos con un ejemplo con a io: eouapa~o 9' (111, 33). Reco - demos que una si uación simila la encon amos en el Viejo Oliga ca, donde en e a la gene alizada -77- apa ecen dos palab as con doble sigma: 8ahauoo~pa op~ (11, 2; 14) y aoua (11, 17). O os asgos pue- den conside a se au én icos a caísmos del á ico, como, po ejemplo, el da i o del e lexi o de e ce a pe sona, oi , empleado po Andócides (I, 15; 38; 40; 41; 42) y, además, po el Viejo Oliga ca (11, 17) y An i on e de Ramnun e (I, 16; V, 93). También es a caísmo el empleo del p o- nomb e e lexi o d oü pa a p ime a y segunda pe sona. Se egis a es- e uso no s610 en Andócides (I, 114), sino ambién en An i on e el O a- do (V, 60). Lo mismo cabe deci espec o de la anás o e de nepi (ndpi), asgo que se localiza en Andócides (111, 27), An i on e de Ram- nun e (I, 21), Tucidides (en ein isie e ocasiones) y, po si es o ue a po- co, a ias eces en insc ipciones á icas del siglo V a J.C. (K. Meis e hans- E. Schwyze , Gamma ik de a ischen Insch i en, Be lín, 19003, 2 19. Po Úl imo, se ialamos como asgo ípico y a caizan e del á ico coloquial la desinencia -VTWV, en e a la más ecien e e inno ado a- wua , de e ce a pe sona del plu al del impe a i o en o ac i a; po ejemplo: 6 6 ao~ó w , que emplea Andócides en 111, 40. Se encuen a ambién exclusi amen e es a desinencia en el á ico de las insc ipciones has a el co- mienzo del siglo IV a J.C. En cuan o a las oces que u iliza Andócides únicamen e de en e o- dos 10s o ado es á icos, dejando apa e una, napau AAiyopa 86, exclu- si amen e andocidea, las demás eapa ecen -y el10 no puede se ob a del aza - en au o es que emplean la Roiné. Así, npoon~6G~'se een- cuen a en Dión Casio, Apiano, A is éne o y en las Dia ibas o Plá icas de Epic e o, ielmen e ansc i as po su discípulo Fla io A iano, que son, como es sabido, un inagní ico documen o de la Roiné ulga . El ocablo dnoX~ popui 88 eapa ece asimismo en las Dia ibai de Epic- 86 And. I, 133. 87 And. 11, 15; D.C. 77,5; App. BCII, 45; A is aene . 11, 16; A . Epic . I, 2, 32. 88 And. 11, 16; A . Epic . IV, 1, 19. e o; y 10s e bos napa ci 6 du 89 y kpnoX~piu~~, en Luciano y Plu- a co espec i amen e. Po si eso ue a poc0 p oba o io, apa ece en Andócides un acusa i o absolu 0 con el e bo yiy eo )ai sin pa alelo en la p osa p ehelenis- icagl. Lo mismo cabe deci de la exp esión GLcipoXó TL 92 ucie a ani- mosidad,, que no encuen a apoyo en á ico clásico y que, en cambio, e oca la sus an i ación de GLcipohos an ecuen e en Los Se en a y en el N~e o Tes amen o. Asimismo, pa a ol e a encon a el signi icado Eccos a , pa a el e bo ~aSio qpi, con el que igu a en un pasaje del discu so andocideo i ulado Sob e sa p opi0 eg eso93, hay que pene a de lleno en época helenis ica. Bajo esa misma pe spec i a hay que conside a 10s jonismos y poe is- mos de la lengua andocidea: son ing edien es impo an es de ese nue o . á ico que a a se emb ión de la koiné. Ahi es án ocablos y exp esiones de innegable cuño he odo eo como i noúpmpa (11, 17)9*, o &KT~¿KZYLL T~V O pÓ (111, 31)95, O CGooa oipiow alj oic Xóyo (I, 135), O ei~os [...I au TL k[apap d , que ecue da una exp esión simila de He odo og6, o, inalmen e, Xóyo d ood ~a o Aiyo EC (I, 23)97. Y he aquí, po úl imo, algunos poe ismos, bien palab as aisladas, bien gi os, muchos de 10s cuales es án omados de la lengua de la age- dia y eapa ecen en el g iego de la p osa helenis ica: ci emos, en p ime luga , 10s a caismos TOÜTO pP / TOÜTO 66 98, e coo dinado con ai en la secuencia TE Kai 99, el da i o del p onomb e de e ce a pe sona oi 'O0, la combinación de pa ículas ye pP oi 'O1 ( ecuen e en la agedia y en Jeno on e), e c., odos ellos p ác icamen e ausen es del es o de la o a o ia si p escindimos, po el momen o, de An i on e. En segundo luga , dejando apa e 10s gi os poé icos ansplan ados del d ama a la p osa andocidea, nos encon amos con oces como 89 And. 11, 11; 18; Luc. Ica . 22. 90 And. 111, 27; Piu. 2.252 a. 91 And. I, 81. 92 And. 11, 24. 93 And. 11, 11. 94 C : Hd . I, 137, 1. 95 C' Hd . VII, 10,~. 96 C : Hd . VIII, 68,P. 97 C . Hd .IX, 78, 1. 98 And. I, 103; 11, 16; 17; 111, 40. 99 And. 11. 3; 4; 7; 8; 10; 11; 15; 16; 17; 18; 19; 20; 22; I, 12; 41; 109; 111. 100 And. I, 15; 38; 40; 41; 42. 10' And. 11, 20. &na pdobai 'O2 y ano o 'O3, en uel as en indiscu ible halo poi ico, p e- sen es en la lengua de la agedia y ecob adas po A is ó eles, Polibio y Es abÓn1O4. Lo mismo podemos comen a espec o del i mino @~~~~VIOS, es imoniado en Eu ípides, que pasa luego al Co - pus hippoc a icum y, ya en p osa a día, eapa ece en A is ó eles, Plu- a co y el Papi o de Es asbu golo6; o de la oz KXV~~V'~~, a es iguada en Esquilo, Los Se en a y papi os mágic~s'~~, o de 10s ocablos (~V~~KEUTO~~~~, nep~~CiO ai llO,eni~apdwlll,ano~ep- Gai w 112, a y~a ko~aJ/ac~~~, e c. Conside emos, inalmen e , pa a ce a es e capi ulo, dos i minos de cla o o igen poi ico, asimilados po Andócides y edi i os luego en la koiné: pihd qq y G onpa[ia . El p ime o, empleado po 10s es g andes ágicos, a lo a en la p osa de nues o o ado y An i on e el So- is a, y con inúa exis iendo en A is ~ eles~~~. El segundo pasa de Esquilo y Só ocles a Menand ol1' a a is de ese impo an e hi o en que su ge una modalidad de á ico que hemos dado en llama emb ión de la koiné. La lengua de la agedia -na u almen e la empleada en sus pa es no co ales- in luye, pues, decisi amen e en la emodelación del á ico que con el iempo se o na 5 en koiné, en g iego helenís ico. Aquí eside en no pequeiía medida el in e is que despie a la p osa de un o ado como Andócides. Mien as que la cla a y cas iza p osa de un Lisias a a sucum- bi de ini i amen e pese a la a i icial eanimación del a icismo en el si- glo I1 d J.C., la de nues o o ado se man end á i a has a el g iego mo- de n~. La igu a del o ado Andócides en la his o ia de la li e a u a y de la lengua g iegas me ece, po an o, un capí ulo apa e. A igual dis ancia de An i on e que de Lisias, Andócides ep esen a la o a o ia á ica lib e y sin b idas, an desen enada como la ida del p opio o ado . 102 E. IT 529. 103 S. OC 1585. 104 A is . EN 1163 a, 20; 1168 a, 24; Plb. 18,11,7; S . 111, 4, 18. 105 And. I, 29. 106 E. Hipp. 1202; Hp. Ep d 1,2; A is . M . 843 a, 16; PS ass. 48,6. 107 And. I. 130. 108 A. Ch. 853; LXX, De. 18,14; PMag. Oxy. 886,22. 109 An . I, 142; A. Cb. 516; Piu. Pe . 39. 110 And. 11, 2; LXX, 4, M& 16,3. 111 And. I, 128; E. O . 589; Plu. Ca . Ma. 24; D.S. 16,93. 112 And. I, 134; E. Cyc. 432; Luc. DMo . 4,l. 113 And. I, 101; E. Ph. 884; S . XII, 4.3. 114 And. I, 145; 111, 30; A. P . 193; S. Aj. 1410; E. IT498; An ipho Soph. 49; A is . EN 1168 b. 80. 115 And. II,5; A. P . 966; S. OC 1399; Men. 707.