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Participación política versus participación electoral

Font, Joan; Fontcuberta Rueda, Paloma

Abstract

Font, Joan; Fontcuberta Rueda, Paloma

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PARTICIPACION POLfTICA VERSUS PARTICIPACI6N ELECTORAL " Joan Font Fibregas (Universitat Autbnorna de Barcelona) Paloma Fontcuberta Rueda (Licenciada en Sociologia) PLANTEAMIENTO Aunque la expresión participación política pueda aludir a realidades muy diversas, la mayor parte de las veces la encontramos, tanto en contextos académicos como cotidianos, haciendo referencia a participación electoral. El proceso de identificación de ambos conceptos ha sido tal, que incluso a la hora de diseñar estudios de opinión pública sobre participaci6n en general, se plantea un problema terminológico para Xograr que el entrevistado no reduzca la expresión participación política al voto, Sin que sea éste el lugar adecuado para entrar a explicar cómo se ha producido esta asimilación, son obvias algunas de las razones que han llevado a la misma, tanto desde el punto de vista del sistema politico (mecanisrno de participación mis imprescindible y menos conflictivo para su funcionamiento), como del ciudadano (influencia más clara y con menor costo en el proceso de toma de decisiones), o del investigador (medición más sencilla). El objetivo de esta comunicación es hablar de alguna de las otras formas de participación política, y hacer un primer análisis sobre las semejanzas y las diferencias que existen entre las pautas de comportamiento politico electoral y no electoral. Nuestro estudio se centra en 10 que Barnes y Kaase (1979) han denomi- * Comunicación presentada al I11 Congreso de Sociologia. Area de Ciencia Política. Donostia 1989. 45 Papers 34 (1990) (45-62) .ctPapers)>: Revista de Sociologia nado <cparticipación política no convencional)>. Frente a la participación política convencional, que gira en torno al fenómeno electoral, la no convencional incluye diversos mecanismos de protesta o presión colectiva ante las autoridades, incluyendo desde la firma de peticiones, hasta la realización de acciones violentas. En tanto que éste va a ser nuestro objeto central de estudio, y únicamente por razones de espacio, le llamaremos abreviadamente desde ahora participación política. El análisis que realizamos, de carácter comparativo, pretende confrontar 10s niveles, características y significados de la participación política en Catafia, Euskadi y el resto del Estado español. Para el10 nos basamos en 10s datos de un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas de enero de 1989, que contaba con dos submuestras específicas para las CC. AA. de Cataluiia y el País Vasco, por 10 que al hablar de Euskadi hacemos referencia únicamente al territori0 integrado en dicha CC. AA. Las precauciones que deben tenerse ante cualquier estudio cuantitativo de opinión, deben doblarse cuando se trata de reconocer la propia participación en actividades políticas, dependiendo el nivel de sinceridad de la legitimidad social del mecanismo de participación en cuestión. Pensamos en cualquier caso que se trata de un instrumento válido, en tanto que el objetivo no es una cuantificación exacta de 10s niveles de participación, sino realizar una comparación entre cifras globales. Seria conveniente en todo caso profundizar en 10s trabajos sobre participación política realizados con otras metodologias (por ejemplo, Adell, 1989), ya que a pesar de su difícultad suponen una contribución inestimable para confrontar 10s datos de encuesta. El problema que nos planteamos es el siguiente: ~Qué significa el recurso a vias de participación política distintas del voto?, ¿se trata de un mecanismo cornplementario de la participación electoral, indicativo de una cultura política profundamente democrática y participativa, o debemos aceptar que supone una via de participación con mayores costos y que por tanto su implantación tendrá cierto carácter de alternativa frente a problemáticas no resueltas por la via electoral? En cierto modo se trata ya de un debate muy viejo y que podemos trasladar al terreno de la participación electoral. Desde la postura de Almond y Verba (1965), que no consideraban que altos niveles de participación fueran la expresión ideal de su modelo de cultura cívica, hasta otros planteamientos más actuales que ponen en cuestión la necesaria racionalidad del comportamiento electoral participativo (desde posturas tan distintas como las de Downs o las de algunos sociólogos franceses), el estudio de las relaciones causales e ideales entre cultura política y participación depende en gran medida de 10s planteamientos políticos del autor. Participación política versus participación erecmra't". Parte de las dudas surgen de la mencionada confusión entre participación en general, y participación electoral. Cuando se habla de participacibn en general, existe un concepto subyacente de ciudadano consciente, interesado y activo, que se supone debe traducir estas actitudes en un comportamiento electoral participativo (Memmi, 1987). Sin embargo, la participación en elecciones depende tanto o más de otros factores de coyuntura política, o propios de la dinámica puramente electoral, que de actitudes profundas muy o poc0 participativas. La importancia de 10s comportamientos abstencionistas intermitentes respecto del abstencionismo constante, tanto a nivelt europeo como estatal, vendria a corroborar esta tesis (Montero, 1986). Ni Cataluña ni Euskadi destacan como comunidades esencialmente participativa~ en el terreno electoral, En tanto que la primera se sitúa siempre muy cerca de la media estatal en elecciones legislativas y alcanza unos niveles de participación muy bajos en cornicios auton6micos, Euskadi acostumbra a presentar una abstención superior a la metiia. (Cóm0 10 explicamos. tratándose de las dos comunidades más c<desarrolladas)>, politizadas, con conciencia nacionalista, con importante presencia de clases medias, etc., todos ellos factores clásicos que fomentan la participación? ¿Por qui, por ejemplo, 10s elevados índices de participación electoral del País Valenciano no. tienen su reflejo en una elevada tasa de participación política, y por el contrario, 10s niveles medio-bajos de participación electoral en Euskadi son: simultáneos con unos niveles de movilización muy elevados? No es éste el lugar para tratar de demostrar la especificidad de la participación electoral. pero si trataremos de profundizar en el estudio de la participación política, retomando alguno de 10s indicadores clásicos de cultura política: analizaremos en primer lugar la participación en las tres zonas mencionadas (Cataluña, Euskadi y resto del Estado español), 10s componentes de la misma y su distribución. Posteriormente tomaremos el asociacionismo y el interés porla política, y 10s analizaremos en si mismos y en relación a la participación. Finalmente, trataremos de apuntar, a la luz de 10s datos obtenidos y de algunas aportaciones bibliográficas, posibles explicaciones a las desigualda-- des participativas observadas. PARTICIPACION Mientras que en el conjunt0 del Estado se produce una clara sucesión de factores, que van a favorecer el que las cúpulas de 10s partidos políticos fomenten un proceso de desmovilización popular paulatina (legalización del PCE, pactos sociales, Constitlxción consensual, llegada del PSOE al po-. -<(Papers)>: Revista de Sociologia der ...), ésta ha sido mucho menor en Euskadi, donde el abertzalismo radical (y en menor medida el nacionalismo en general) ha hecho de ella una de sus grandes bazas políticas, habiéndose incluso producido un <(redescubrimiento de la callel> en 10s años recientes por parte de las restantes formaciones políticas. Para profundizar en el tema de la participación, hemos construido una escala de O a 5 puntos, en base a si 10s entrevistados han participado o no en cinco de las más habituales formas de presión o protesta política no electoral: firmar una petición, ir a una manifestación, hacer una huelga, ocupar una fábrica o edificio, y realizar algún tip0 de actividades violentas (cuadro 1). Escala de participación política Cataluña Euskadi Resto del Estado Baja (0-1) ............ 72 45 73 ......... Media (2-3) 23 46 24 Alta (4-5) ............ 5 7 3 Las diferencias que en cuanto a participación se aprecian entre Cataluña y el resto del Estado son casi insignificantes (gráfico 1). El caso de Euskadi es, sin embargo, muy distinto: de casi tres cuartas partes de la población que nunca o casi nunca ha utilizado ninguna de las mencionadas vías de protesta, a menos de la mitad que no 10 ha hecho en Euskadi. Si también ,es mayor el número de 10s que han presionado por todos 10s mecanismos mencionados, la gran diferencia se da en ese sector intermedio, que ha recurrido en algún caso a 2-3 de 10s procedimientos descritos, que alcanza allí al doble de la población que en el resto. El análisis de 10s contenidos específicos de la escala de participación nos ayuda a explicar estas diferencias (cuadro 2): si 10s incrementos porcentuales se vuelven más espectaculares a medida que las acciones adquieren componentes de violencia, el abismo participativo que separa a Euskadi del resto del Estado no se explica fundamentalmente por ellas, sino al contrario, por esa participación mucho mis numerosa en las formas de protesta habitualmente pacíficas: firma de peticiones, huelgas y manifestaciones. Patticipación política versus participación electoral Niveles de participación (en porcentajes) Total Estado Euskadi español Incrernt. % Inmernt. Firmar una petición ... 5 0 29 2 1 72 Huelga .................. 53 3 1 22 71 Manifestación ............ 52 27 25 93 Ocupación ............... 11 4 7 175 Violencia ............... 6 1 5 600 {N) ........................ (529) (3.136) - Junto al carácter mucho más masivo de la participación, otra característica distingue a Euskadi del resto del Estado, desautorizando de nuevo a 10s que quieren ver en la violencia el único rasgo especifico de la cultura política vasca: 10s altos niveles de participación se encuentran generalizados en el ámbito de todas las formaciones políticas (cuadro 3): Podemos constatar una serie de conclusiones generales en cuanto a la participación estudiada desde las adscripciones políticas de 10s entrevistados: 1) En todo el Estado, la izquierda se perfila como claramente rnás participativa que la derecha, fenómeno que tanto puede ser explicado por las tradiciones políticas de ambas corrientes ideológicas como por el obvio razonamiento de que quien protesta es quien llo detenta el poder. 2) En Cataluña la derecha presenta unos niveles de participación similares a 10s de sus homól~gos estatales, en tanto que la izquierda alcanza unos perfiles mis claramente participatives. IJn mayor enraizamiento social, independientemente de sus vaivenes electorales, una tradición política diferenciada de la izquierda estatal, o 10s planteamientos nacionalistas, podrían probablemente explicarlo. 3) En Euskadi, todos 10s partidos representativos tienen unas bases más participativas, aunque se mantiene la pauta cle crecimiento de la movilización a medida que nos desplazamos a la izquieirda. Como corolario de esta serie de observaciones podemos apreciar dos fel. Utilizamos como variable de adscripci6n política la cercanía a partidos (sumand0 cercanos y muy cercanos), dado que pensamos que reíleja con mayor exactitud el ámbito de influencia ideol6gica de las fotmaciones políticas, aunque no coincida con su base electoral, que puede ser mucho mis coyuntural o táctica. Participación según cercanía a partidos políticos Resto Estado Catalunla Euskadi Pauticiaación AP CDS PSOE IU AP CDS CiU PSC ERC IU PNV PSE EA EE HB -- Baja (0-1) ......... 83 75 68 36 85 79 75 58 56 22 56 36 38 27 5 Media (2-3) . . . . .. 17 24 30 56 14 19 23 36 40 62 40 58 53 62 64 Alta (4-5) ......... - 128 122 6 416 4 6 9 11 31 (N) ............... (333) (296) (580) (220) (72) (68) (278) (235) (70) (95) (77) (69) (58) (81) (55) Participación política uersus participación electoral Escala de participación nómenos significativos. En primer lugar, si analizamos al electorado socialista en las tres zonas, éste refleja a la perfección la gradación previamente establecida: de la menor participación en el resto del Estado a la alta movilización en Euskadi, pasando por el nivel intermedi0 del PSC. En segundo lugar, si ordenamos 10s 15 grupos que aparecen en el cuztdro 4 por orden de mis a menos participación, observamos cómo se trava de una escala derecha-izquierda, en la que el hecho de ser vasco, o catal& y de izquierdas, supone un movimiento adicional hacia la zona más participativa: Clasificación de 10s electorados de menos a mis participativos «Papers» : Revista de Sociologia ASOCIACIONISMO El asociacionismo, siendo otra manera de participar colectivamente en los asuntos de la propia comunidad, tiene unas dinámicas y significaciones claramente distintas a las de la participación política . Precisamente por esta existencia de rasgos comunes y diferenciadores entre ambas actividades, pensamos que el estudio del asociacionismo y de su relación con la participación política nos puede arrojar alguna luz sobre los significados y las fluctuaciones de aquélla . Hemos construido aquí también una escala de asociacionismo, en base a preguntar a los entrevistados si pertenecían o no a 12 tipos distintos de asociaciones . Además de confirmarse la apreciación clásica del bajo grado de asociacionismo en todo el Estado, Euskadi presenta de nuevo algunas diferencias, aunque menores que en el caso anterior (cuadro 5) . Se constata asimismo, entre quienes sí se encuentran asociados, una gran mayoría que pertenece a 1 o 2 asociaciones, en tanto que existe una pequeña minoría involucrada en 3 o más (hasta un máximo de 5), siendo ésta algo mayor tanto en el caso vasco como en el catalán . CUADRO 5 Niveles de asociacionismo Dada la considerable disparidad entre el tipo de asociaciones utilizadas, y tratando de acercarnos a la relación con la participación política, hemos dividido las asociaciones que figuraban en el cuestionario entre aquellas que tienen cierto contenido de reivindicación política o que han estado tradicionalmente más cercanas a grupos políticos, y aquellas que tienen escaso o nulo contenido político . La división ha quedado establecida así : Asociacionismo político : Sindicatos, partidos políticos, asociaciones de vecinos, grupos de mujeres, de derechos humanos y ecologistas o pacifistas . 52 Pertenece a ... Cataluña Euskadi Resto del Estado Ninguna asociación . . . . . . 67 59 68 1 o2 asociaciones . . . . . . . . . 25 32 26 3 o más asociaciones . . . . . . 8 8 6 <<Papers,: Revista de Sociologia Asociacionismo no politico: asociaciones religiosas, deportivas, culturales, organizaciones de consumidores, colegios profesionales y otras.' Las pausas que se establecen entre el asocianismo politico y el no politico son claramente distintas (cuadro 6): en tanto que el primer0 se encuentra más extendido en Euskadi, con un papel ahora sí importante de una minoria muy activa que participa en dos o más asociaciones, el asociacionismo no politjco tiene mayor presencia en Cataluña, aunque la diferencia es muy pequeña. Asociacionismo politico y no politico Asociacionismo polilico - Asociacionismo no politico Resto Resto Pertenece u.. . Catalun'n Euskadi Estado Cataluña Euskadi Estado Ninguna asociación 8 1 74 82 74 75 77 1 asociación 14 17 14 16 17 15 2omk asociaciones 5 9 4 10 8 8 X 0.27 0,40 0,24 0,38 0,36 0,33 Se trata además, como en el caso anterior, no tanto de un fenómeno de asociacionismo generalizado, sino de minoriar; muy involucradas en la vida colectiva de su comunidad. La tesis clásica que supone unos importantes niveles de organización de la sociedad civil catalana parece no tener sustento en este estudio. En todo caso, si es evidente que 10s niveles de asociacionismo politico y no politico son similares en Euskadi, en tanto que 10s segundos casi doblan a 10s primeros en las restantes zonas del Estado. Al tratar de poner en relación 10s distintos tipos de asociacionismo con la participación política, el resultado es tan curioso como relevante (cuadro 7): si el nivel de asociacionismo crece con el de participación, este crecimiento es muy similar en ambas tipologias de asociaciones. Si bien es 2. Aunque las organizaciones de consumidores o 10s colegios profesionales adopten a veces actitudes políticas, y se reflejen en ellos las pugnas de 10s partidos por controlarlos, o aunque haya grupos de defensa de la naturdeza con escasas connotaciones polfticas, pensamos que la clasificación realizada es globalmente válida, y en todo caso la mejor de las posibles. <<Papers)>: Revista de Sociologia El hecho de que no se lograra a nivel de Euskadi el mismo nivel de consenso que en el resto del Estado se forjó en torno al proyecto constitucional, dejó conflictos irresueltos que contribuyeron a mantener <cel protagonismo de la calle como espacio de intervención cotidiana)> (Llera, 1989, 6). Si esta fue en un principio un espacio propio del bloque nacionalista, y muy especialmente del abertzalismo radical, parece haber sido redescubierta como for0 politico fundamental por las restantes fuerzas politicas desde la firma del Pacto de Ajuria-Enea y la constitución del llamado abloque democrático)>. A MODO DE RECAPITULACION Hemos constatado unos niveles de participación política considerablemente mis altos en Euskadi que en el resto del Estado español. Este fenómeno no es además explicable por la existencia de sectores muy activos, sino que se encuentra generalizado en el conjunto de la sociedad vasca. Sin embargo, 10s niveles de asociacionismo son sólo ligeramente más altos, y el interés por la política no es superior al caso catalán. Asimismo, siendo estas CC.AA. donde el interés y la participación política son más altos, el10 no coincide con 10s niveles de participación electoral, similares o inferiores a la media estataI. De todo ello pueden desprenderse dos grandes conclusiones: 1. Los mayores niveles de participación política en Euskadi, se ven favorecidos por un conjunto de factores sociales y culturales, aunque parece especialmente relevante el perfil marcadamente más izquierdista de su ideologia política, respecto de la del conjunt0 del Estado, que debiera probablemente ser explicado a su vez en base al mismo carácter diferencial con que se vivió el proceso de transición política. Paralelamente, el conflicto politico que vive Euskadi ha resultado determinante para que las fuerzas politicas que en otro contexto favorecen la desmovilización, utilicen allí la calle como foro politico. 2. La existencia de dos significados y dos pautas de funcionamiento distintas para la participación política y la participación electoral, constituyendo habitualmente la primera para 10s partidos políticos un Último recurso para incidir en problemas de difícil resolución por la via estrictamente parlamentaria. En apoyo de esta tesis observamos como es precisamente en Euskadi allí donde la participación política es más alta, donde las actitudes justificatorias de la abstención son más numerosas (cuadro 11). Asimis- Participación política versus participación electoral TOTAL ..--- PAfS VASCO Gráfico 3 Distribución del conjunt0 del electorado y de la población del País Vasco en la escala izquierda-derecha mo, 10s grupos más participativos de las tres zonas justifican en igual o mayor medida que 10s restantes este mismo comportamiento electoral, por 10 que puede concluirse que es precisamente entre 10s sectores políticamente más activos de la sociedad donde el abstencionisrno encuentra mayores dosis de legitimidad. Juicios sobre la abstención, según el total de la población y el sector más participativo Catalzlña Euskadi Resto del Estado Total Part. alta Total Part. alta Total Part. alta Justificable 36 42 55 62 36 44 Injustificable 53 54 23 27 45 42 NS/NC 11 4 22 11 19 14 (NI (766) (35) (524) (40) (1.822) (40) 61