scieee Science in your language
[en] (orig)

Qué revolución feminista en la enseñanza : "estudios de la mujer" o "integración curricular"?

Abstract

Stolcke, Verena

Read accessible full text

Qué revolución feminista en la enseñanza : "estudios de la mujer" o "integración curricular"?

Author: Stolcke, Verena
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1988
DOI: 10.5565/rev/papers/v30n0.1471
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n30/02102862n30p33.pdf
cQUG
REVOLUCION FEMINISTA EN LA ENSEÑANZA:
< ESTUDIOS DE LA MUJERs
O
< INTEGRACION CURRICULARH?
*
Ve ena S olcke
(P o eso~a de An opologia de la Facul ad de Le as
de la Uni e sidad Au ónoma de Ba celona)
GNO se puede c ee en cosas imposibles)>,
dijo
Alicia.
c Vaya, no has enido mucha p ác ica,, dijo la Reina..
.
<<Pues algunas eces yo he c eído has a en seis cosas
imposibles an es del desayun0.n
LEWIS CARROLL,
Alicia
a
a és del espejo
Después de mis de una década de lucha po la emancipación de las
muje es, llena de expe iencias muchas eces con adic o ias, ya es ho a
de pensa jun as o mas más e icaces de in oduci una pe spec i a emi-
nis a en 10s p og amas de es udio uni e si a ios. Todas hemos in en ado
de una o ma u o a, como eminis as, inco po a nues as inquie udes
y
aspi aciones en la enseñanza que impa imos en las dis in as ins i ucio-
nes en que abajamos. El balance en e nues os éxi os
y
nues os a-
casos queda po e , aunque conocemos aho a mejo las eno mes
di i-
cul ades que enemos que a on a . Es a es cie amen e
la
ho a de com-
pa i es as nues as expe iencias.
An es de en a en ma e ia, sin emba go, quie o hace algunas ad e -
encias gene ales. En p ime luga , al menos desde ines del siglo pasado,
hemos padecido una agmen ación cada ez mayo del sabe . Es o signi-
*
Ponencia p esen ada en la P ime a T obada ccDona
i
discu s aen i icy, eali-
zada
en
la Uni e si a de Val2ncia el
10
y
11
de diciemb e de
1987.
<<Pape s,: Re is a
de
Sociologia
ica que sabemos cada ez más sob e emas cada ez más limi ados, y el
mundo se nos p esen a cada ez mis a omizado. Es a c ecien e di isión
del abajo cien í ic0 iene ambién consecuencias se ias pa a el p oyec o de
inco po a una pe spec i a eminis a a la enseñanza. Po o a pa e, debido
a esa agmen ación del conocimien o, yo pod é comen a es e p oyec o
y hace suge encias s610 desde mi pe spec i a como an opóloga social y
de las peculia idades de es a disciplina, aunque desde ella p ecisamen e
p e enda echaza es a compa imen ación del sabe .
En segundo luga , nues o abajo como enseñan es implica dos a eas
que, aunque es én elacionadas, son di e en es. A sabe , po una pa e
la p opia enseñanza y po o a la in es igación. A mi modo de e , como
enseñan es no nos podemos limi a simplemen e a ansmi i el sabe
acumulado po o os/as en el pasado. P ecisamen e como eminis as sabe-
mos más que de sob a 10 subje i o que es ese sabe . Pe o pa a desmi i-
ica el conocimien o adicional po sexis a
y
and océn ico, y asi pode
pone lo en cues ión, hace al a la in es igación. Aun eniendo bien p e-
sen es las eno mes di icul ades que exis en pa a ello en el Es ado español
-la in es igación es un equisi o undamen al pa a que nues a enseñanza
sea no sólo c ea i a, sino ambién c í ica-, plan ea é aqui, po 10 an o,
es
aspec os que conside o undamen ales a la ho a de pensa cómo ans-
o ma la enseñanza desde una pe spec i a eminis a:
1)
su o ma ins i-
ucional, 2) 10s con enidos de una enseñanza eminis a, y
3)
10s p oble-
mas me odológicos y eó icos de una in es igación eminis a.
En e ce luga , sien o que las elaciones de pode in e nacionales que
p e alecen, hacen que en es e país -pienso que es amos aqui mis ce ca
del Te ce que del P ime Mundo, y 10 digo en un sen ido posi i o-
padezcamos de una eno me dependencia cul u al. Una consecuencia nega-
i a de es a ma ginalidad in elec ual es que co emos el cons an e ies-
go, como se ha dicho alguna ez, de << ein en a la meda)> una
y
o a ez.
Aunque hemos enido expe iencias p opias y especííicas, a ni el eó ico
nos hemos nu ido casi siemp e de las ideas impo adas desde el ex e io
que a eces nos han impedido e la p opia ealidad local y nacional. Sin
emba go, es posible ambién in e i es e p oceso de ecundación eó ica
y
p ác ica. Adop ando una ac i ud más c í ica, de hecho podemos e i a
algunos de 10s e o es que el mo imien o eminis a ha come ido en o os
luga es. Así es muy opo una pa a es e encuen o la publicación de un
núme o monog á ico de
Signs
(Signs:
1987,
12 [2]), la p incipal e is a
eminis a no eame icana, dedicado especí icamen e a la < econs ucción
de
la
academia,. Ha 6 e e encia a algunos de sus a ículos, pues e lejan
p ecisamen e 10s p oblemas
y
las expe iencias de las e ninis as no eame-
¿Que
e olución eminis a en
la
enseñanza?
icanas en sus es ue zos po in oduci una pe spec i a eminis a en la p o-
ducción eó ica y en 10s p og amas uni e si a ios.
Comenza é con dos ci as que mues an an o las di icul ades que a on-
amos -pe o ambién 10 que si@ca el que e sub e i el sabe and o-
cén ico es ablecido- como las o mas dominan es de ansmi i lo. Como
solemos deci , gde ás de cada homb e amoso hay una muje ),. Un ju is a
alemán del siglo pasado opinaba, sin emba go, que e a inap opiado ag a-
dece de o ma explici a la ayuda que su esposa le había p es ado en odo
su quehace p o esional. Como decia, <(una muje se iene, pe o no se
menciona)>.
Noso as hemos log ado, al menos en pa e, queb a es a nues-
a in isibilidad. Hemos ap endido que, y aho a yo e o mula ia esa a i -
mación lapida ia, c de ás de muchos pequeños homb es hay una g an
muje )>. Sin emba go, 10 que es á en cues ión a mis allá de omen a
simplemen e un mayo econocimien o y una mayo isibilidad de las
muje es en la his o ia
y
en la sociedad. Que emos mis, que emos incidi
ac i amen e en la p opia cons ucción de la his o ia y del sabe , así como
en sus o mas de ansmisión.
La ciencia y el sabe no son neu os. Po el con a io, e lejan 10s
alo es
y
10s in e eses de aquellos que 10s p oducen.
A
es a al u a aya
en 10 banal el insis i en el and ocen ismo y sexismo de la mayo pa e
del conocimien o, del lenguaje y de la enseñanza de 10s académicos occi-
den ales. Lo que es á menos cla o a eces es, no obs an e, el que en su su-
pe ación es án en juego elaciones y luchas de pode .
Flo ence Howe, una de las muje es que más in lu~e on en 10s
EEUU
en 10s es udios de la muje (Co~ne :
395),
10 esume bien:
<(En el sen ido más amplio de la palab a, la enseñanza es un ac o
poli ico: una pe sona escoge, po la azón que sea, el enseña alo es,
ideas, supues os y ozos de in o mación; y al hace lo, omi e o os alo es,
ideas, p esupues os y ozos de in o mación. Si odas es as opciones cons-
i uyen un pad ón que excluye la mi ad de la aza humana, es o es un
ac o poli ico que no se puede deja de pe cibi . El omi i o almen e a las
muje es es un ipo de a i mación polí ica; inco po a a las muje es como
obje os de humo es o a. El indui a las muje es con se iedad y isión,
p es ando a ención a una pe spec i a con espec o a las muje es como
g up has a en onces subo dinado, es simplemen e o o ip0 de ac o polí-
ico.
La
educación es el ip0 de ac o polí ico que con ola des inos, que
o ece a las pe sonas espe anzas sob e un u u o pa icula y que p i a
a o as incluso de las espe anzas más simples de pode eje ce un abajo
y ene éxi os en bl.)> (Ande sen: 225.)
upape sa:
Re is a
de
Sociologia
Casi desde el inicio de la segunda e apa del mo imien o eminis a ha
exis ido una ensión en 10s p oyec os sob e la
o ma
de inco po a una
pe spec i a eminis a en la enseñanza uni e si a ia. Inicialmen e, las emi-
nis a~ eclamábamos espacios académicos p opios pa a < el es udio de la
muje )>. En años nás ecien es, en cambio, se ha hecho mis ecuen e e
insis en e la exigencia po una < in eg ación cu ida >> en endida como
una ans o mación de 10s p og amas uni e si a ios en gene al.
Nues os log os en c ea p og amas de es udios de la muje , aunque
no desp eciables, han sido pequeños en compa ación, po ejemplo, con las
<(he manas g andes, del No e, debido en pa e a la escasez de ecu sos
de que hemos podido dispone aquí. Sin emba go, apa e de es as nues-
as des en ajas económicas, cabe p egun a se ambién en é minos más
gene ales ace ca de la e icacia ela i a de es as dos es a egias di e en es
pa a impulsa una pe spec i a eminis a en la enseñanza uni e si a ia.
Reconozco plenamen e la impo ancia de dispone de espacios p opios
de las muje es. Pe enezco al g upo eminis a de
mi
pueblo desde
1976,
y
hemos enido algunos éxi os (la c eación de un cen o de plani icación
amilia , la publicación de un es udio sob e la condición y las ag esiones
con a las muje es en el pueblo, e c.), y pa icipo ambién de un g upo
en mi acul ad que ha con ibuido mucho a da a conoce la p oblemá ica
especí ica de las muje es uni e si a ias (como, po ejemplo, las múl iples
o mas de ag esión, incluyendo la iolación en el campus). Conside o, no
obs an e, que nues a mili ancia en g upos eminis as no ha de limi a se
a in e minables euniones, con ecuencia noc u nas,
y
abajo gene al-
men e olun a i0 en ho as ex a, sino que ha de cen a se en aquel ámbi o
en
el que desa ollamos nues as ac i idades p o esionales y donde, ade-
más, pasamos la mayo pa e de nues o iempo, es deci , en
mi
caso en
las
clases
que doy en la Uni e sidad.
Los ap og amas de es udios de la muje )> co en el iesgo de la lla nada
ic.gue ización>>. Discu imos, analizamos las condiciones, las expe iencias,
el su imien o y, más ecien emen e, ambiCn las o mas de esis encia de
las muje es con a su op esión, pe o 10 hacemos en e muje es, pues a 0
es el caso en que
un
homb e mues e in e és po
--o
se a e a a- pa i-
cipa . Acabamos elegadas a un incón, con escasa in luencia más allá de
61. Mien as an o, 10s p og amas uni e si a ios en gene al con inúan an
and ocCn icos como e an. Además, el mundo ex e io nos acaba po
de ini como expe as en cues iones de muje y nos in i a a pa icipa
en ac i idades s610 cuando se a a de plan ea , y eso mismo muchas eces
de o ma pu amen e simbólica, la p oblemá ica de ela muje n. Como an o-
póloga en las clases, en cambio, me encuen o necesa iamen e an e
un
pú-
blico mix o. Impa o las asigna u as de in oducción a la an opología social
(Que
e olución eminis a
en
la ense ianza?
en p ime ciclo, de his o ia de la an opologia en segundo,
y
de la an o-
pologia y la polí ica de las u opias en e ce o. Desde un inicio, anuncio
que soy eminis a y que
mi
pos u a polí ica idui á en la isión de la
an opologia que o ece é.
Al
esal a el and ocen ismo
y
sexismo de la
mayo pa e de la an opologia, desmi i ico ambién la isión neu al
y
po-
si i is a de es a como de o as < ciencias)> en gene al. Po el p opio ca ác e
de la an opologia como disciplina que es udia las di e encias cul u ales en
el espacio
y
en el iempo, in en o, además, pone en cues ión 10s alo es
y
las elaciones gené icas enidas gene almen e como <cno males)> po las/
10s alumnas/os en su p opia sociedad. Asimismo, de ninguna mane a
10s
alumnos
desapa ecen de 10s cu sos. Conside o es o undamen al, pues son
ellos
quienes necesi an de e dad en ende cómo
y
po qué eje cen, aunque
sem s610 pequeñas pa celas del pode .
Mis ese as an e <(p og amas de es udios de la muje )> se deben, pues,
ambién a 10 que yo en iendo po una pe spec i a eminis a. En ninguna
sociedad las muje es como suje os sociales cons i uyen una ca ego ia social
apa e
y
homogénea. Po el con a io, an o las muje es como 10s hom-
b es, como ac o asles sociales, son cons uidos como ales, unas en un-
ción de o os. Asi, las di e en es o mas de subo dinación de las muje es
son siemp e p oduc o de una
elación
sociopolí ica his ó icamen e de e ni-
nada po el pode , que 10s homb es eje cen sob e las muje es en una de e -
minada sociedad. Sin duda, el habe esca ado a las muje es de su in isibi-
lidad
y
de su ol ido his ó icos and océn icos
y
el habe las cons i uido
ambién en p o agonis as, en ci cuns ancias muchas eces mis ad e sas
que las de 10s homb es, nos ha dado nue as ue zas. Una explicación de
ese ol ido
y
de nues a subo dinación --condiciones necesa ias pa a su
supe ación- equie en, sin emba go, que demos emos p ecisamen e que
la dominación es el esul ado de una
elación de pode ,
es deci , que
analicemos en cada con ex o his ó ico-social ambién las aices
y
las múl i-
ples mani es aciones de ese pode masculino en sus elaciones con las mu-
je es.
Mi
< u opiau a, po 10 an o, más allá de ei indica una me a igual-
dad de de echos. Lucho po ans o ma adicalmen e las
elaciones
en e
homb es
y
muje es, de al o ma que podamos se independien es, pe o
sin po el10 abdica de la solida idad, la leal ad
y
el a ec o de que somos
capaces en nues a condición de se es humanos inhe en emen e sociables
(Ga aizábal:
1988).
<<P og amas de es udios de la muje )> ienden a limi a -
se a es udia a las muje es como ca ego ia social po
y
en si. Yo, en
ca n-
bio, abogo po e oluciona la enseñanza en gene al. De o a o ma se 6
muy ácil, li e almen e, a incona nos, es deci , ma ginaliza nos una a
más. Po supues o que ambién hay o os aspec os o males no menos im-
po an es que debemos ene en cuen a si que emos amplia 10s má genes

<Pape s>>: Re is a
de
Sociologia
de igualdad gene al en e homb es y muje es en la enseñanza, como son
denuncia
el
lenguaje sexis a u ilizado gene almen e, las elaciones
y
las
je a quías que p e alecen en clase, las di icul ades especiales que ienen
muchas eces las alumnas en hace se oi , 10s sis emas más o menos su il-
men e disc imina o ios de e aluación.
Si se a a en onces de sub e i la enseñanza en gene al, además de
la
o ma
ins i ucional de hace lo, enemos que plan ea nos ambién el p o-
blema de 10s
con enidos
eó icos que que emos da le a una enseñanza
eminis a. La an opologia social pa ece se pa icula men e p opicia pa a
una ans o mación eminis a del sabe . Es o se debe a su ca ác e globa-
lizan e
y
po la a ención que p es a a elaciones de pa en esc0
y
de géne o.
(S a he n: 278.) E ec i amen e, la an opología es la disciplina que en 10s
años se en a posiblemen e ha apo ado más a 10s plan eamien os eó icos
eminis as. Disponemos hoy de una ex ensa in o mación sob e cul u as
muy di e sas. El10 nos ha pe mi ido desmi i ica muchos de 10s alo es
occiden ales que nos han sido impues os como uni e sales suspues amen e
po se na u ales. Teó icamen e, la an opologia social se ha in e ogado
sob e el papel de la ideologia, de 10s alo es en 10s p ocesos sociales, sob e
el o igen de la desigualdad; ha cues ionado ca ego ías analí icas ales como
la dico omización de 10 <(p i ado>> y
10
apúblicos, de la es e a <(domés-
icas y la <cpúblicaw y <{polí ica>>, y se ha in e ogado sob e la cons ucción
social de la p opia noción de la pe sona
y
ha in es igado las elaciones
de géne o bajo dis in os sis emas de op esión y de libe ad.
A
pesa de
odo ello, como ha no ado S a he n, la elación en e el eminismo
y
la
an opologia con inúa incómoda y llena de e icencias
y
disonancias. El
en oque eminis a muchas eces se ha con e ido simplemen e en una sub-
disciplina más semejan e, po ejemplo, a la an opologia económica o polí i-
ca. No se ha log ado una eno ación gene al de la an opología como disci-
plina globalizan e. Ello se debe en pa e a que no exis e
ni
un
eminismo
Único ni
zlna
an opologia única. En ambos campos compi en di e en es
p emisas eó icas y poli icas (en 10 que se e ie e al eminismo, en e
un
en oque e olucionis a
y
o o uni e salis a, en e una pos u a polí ica libe al,
adical o socialis a; y en la an opologia, po ejemplo, en e un análisis sim-
bólico idealis a y o o his ó ico
y
ma e ialis a). 2Cuál de es os pa adigmas
anali icos debe iamos en onces ans o ma y desde qué pos u a eminis a?
Po ello, pa a S a he n no se a a an o de un cambio de modelo eó-
ico como de una ans o mación adical de la p opia
pe spec i a a~ o-
poldgica
(S a he n: 280); es deci , se a a de en oca la ealidad desde
una pe spec i a eminis a adical. Pe o, y es o no ha de so p ende , el
es ablishmen
an opológico, an ela i is a en 10 gene al, se ha esis ido
ené gicamen e
a
un cambio de
pe spec i a
adical, po que una ans o -
(Qué
e olución eminis a en la enseñanza?
mación de pe spec i a eminis a adical signi ica ia en el ondo pone en
cues ión 10s p ejuicios, 10s alo es y las es uc u as de la au o idad acadé-
mica y cien í ica adicionales.
Pa a noso as, es a di e sidad de en oques plan ea ambién una ez
más el p oblema de cómo econcilia el espe o po las di e encias con una
ans o mación de nues a ealidad
y
el cómo i más
allá
de un en oque
dualis a, el cua1 consis e en simplemen e añadi al& ing edien e eminis-
a a las eo ías es ablecidas en la ac ualidad.
De es e modo, S a he n mues a cómo la an opologia ha con e ido el
análisis eminis a en una pieza mis en el con inuo p oceso de
j agmen a-
ción del sabe .
Glaze , po su pa e, denuncia, desde una pe spec i a ma -
xis a
y
eminis a c í ica,
la j agmen ación de la ealidad
po pa e de pos-
u as plu alis as libe ales p oponiendo que <(la ans o mación cu icula
debe ia su gi de una eo ia eminis a c i ica, una eo ia que analice cómo
ue zas sociales c ean una a iedad de o mas de subo dinación (de clase,
sexo
y
aza) in e conec adas)>. (Glaze :
293.)
Yo puedo es a de acue do con es e p og ama. No obs an e, es o no
esuel e el p oblema del plu alismo me odológico
y
eó ico exis en e, y la
mane a de si ua nos an e él en la enseñanza. Conside o que és e es
un
p oblema cen al que nos debemos plan ea , aunque yo misma ampoco
enga una de e minada solución pa a 61. Muchas de noso as hemos llegado
al
eminismo a pa i de nues as p opias i encias como muje es, pe o
en e an o, debe iamos habe comp endido ambién que es muy di e sa
la expe iencia de se muje . Po ello, no debemos ampoco, como 10 suge-
ia de cie a mane a el eslogan de 10s años se en a de que <do pe sonal es
polí icou, cae en la ampa de oma nues as i encias pa icula es como
la medida de odas las cosas, sino econoce
y
a a de en ende esa di e -
sidad.
Y con es o llego a mi pun o inal, la in es igación eminis a. No me
cabe ninguna duda de que las p egun as que me plan eo en mis abajos
de in es igación
y
mis in uiciones explica i as ienen mucho que e con
mi his o ia pe sonal: una muje an opóloga nacida en Alemania pe o c ia-
da en A gen ina, que ha abajado la gos años en B asil
y
que i e
y
aba-
ja aho a en el Es ado español,
y
encima casada
y
con dos hijas. Pa a mi,
el
esul ado de es a his o ia un an o acciden ada ha sido una sensibilidad
especial pa a las conexiones que exis en en e la desigualdad social, nues-
as múl iples o mas de subo dinación,
y
en especial el papel undamen al
desempeñado po cons ucciones ideológicas biologis as, acis as, en la
manu ención de o mas de dominación. Po o a pa e, sin emba go, he
ap endido ambién, en mi in es igación
y
mi
<c
abajo de campo)>, a ela i-
iza mis p opias expe iencias pe sonales y he ap endido que no exis e <(la
apape s,:
Re is a de Sociologia
muje u, sino que, po el con a io, hace al a sabe escucha a <co as)> y
*o os)>
y
a a de en ende po qué al ez no piensen, deseen
y
ac úen
como noso as -las eminis as- que iamos que 10 hicie an an es de
in e p e a y de juzga . Como an opóloga, he ap endido además que 10s
enómenos sociales sólo pueden se en endidos desde una pe spec i a glo-
bal, que concep os ales como la pe sona, el indi iduo, la na u aleza hu-
mana, la ma e nidad y la pa e nidad biológicas, que pa ecen an na u ales
y ob ios, son ambién cons ucciones his ó ico-sociales. Aunque las/los an-
opólogas/os adicionalmen e se han ocupado en <ces udia a a 10s pueblos
ap imi i oss, me he in e esado siemp e po nues a p opia sociedad, aun-
que sin deja de con as a la con 10s da os sob e cul u as di e en es de
o as/os an opólogas/os. EUo es así po que no puedo des incula
mi
in-
es igación de mi deseo po ans o ma nues a ealidad. De es a combina-
ción de i encias pe sonales
y
del es ue zo de i mis alli ha esul ado un
in e Cs especial po 10 que suelo llama <(p ocesos de
na zl alización
de
o mas de desigualdad social>>, donde Veo una inculación undamen al
en e desigualdad social, sexual y acial. Siemp e cuando, po azones so-
ciopolí icas que pueden a ia his ó icamen e, se <cna u alizan)> ideoMgica-
men e las elaciones sociales, una consecuencia es el con ol
y
la domina-
ción eje cida sob e las muje es. Aho a, pensa éis, qui iene que e odo
es o con el ema, es deci , cómo ans o ma , desde una pe spec i a e ni-
nis a, nues a enseñanza en la uni e sidad. Pe o es que es o me o ece 10s
elemen os pa a plan ea la an opología que enseño de una o ma no sólo
c í ica, sino ambién pa a con ibui a que las/los alumnas/os en iendan el
mundo en que i en, pa a que comp endan mejo no s610 aquellas es uc-
u as sociopolí icas mis apa en es que in luyen en sus idas, sino, además,
10s mecanismos ideológicos más su iles que a la ez ep oducen y de 10s
que son íc imas.
An es de acaba , quie o da un pequeño ejemplo de es a inculación
en e la enseñanza
y
la in es igación, pues al
ez
he sido demasiado densa
y abs ac a has a aquí. En el siglo XIX, cuando la an opología se ans-
o mó en una disciplina académica, dos emas dominaban la in es igación:
el o igen
y
la e olución his ó ica de la amilia
y
de las o mas de con ol
de la sexualidad y la eligión. El deba e sob e la exis encia, en 10s p ime-
os iempos de la humanidad, del ma ia cado, es ampliamen e conocido.
Menos conocido es, sin emba go, el que és e haya sido un mi o machis a
bu gués. El a gumen o de 10s an opólogos e a simple, pe o pa a noso as
las muje es ideológica
y
polí icamen e de as ado . En el siglo
XIX
se a ian-
zó el concep o indi idualis a biológico de la ma e nidad
y
pa e nidad, ba-
sados en una isión na u alis a de hechos sociales, que con aminó incluso
a pensado es an p og esis as como Ma x
y
Engels.
Al
combina una noción
(Que
e oluci6n eminis a
en
la enseñanza?
de p og eso con es a isión biologis a de la amilia en gene al
y
de
la
pa e nidad en especial, 10s an opólogos llega on a la conclusión de que
mien as que 10s homb es no pudie on monopoliza sexualmen e a las
muje es, no ue posible de e mina la pa e nidad. Po 10 an o, en 10s
inicios de la humanidad debió p e alece una <( amilia)> ma ia cal. Pe o,
en el ondo, el mensaje subyacen e a odas las e siones de es e mi o
siemp e es o almen e ad e so a las muje es. Po una pa e, 10s an opólo-
gos nos decían que habíamos sido noso as, po se po na u aleza mo-
nógamas, las que habíamos echazado e en ualmen e esa <cp osmicuidad)>
o iginal.
Y,
po o a, encima de se noso as las esponsables de da ese
paso a ídic0 hacia el pa ia cado inicial, es e mi o siemp e nos uel e
a epe i la his o ia de nues a de o a como muje es.
El
pun o de pa ida
de mi c lI ica ( esul ado de mis in es igaciones sob e la sociedad escla is a
cubana en el siglo
XIX,
sob e la cons ucción social de papeles sexuales,
y de 10s concep os de ma e nidad
y
pa e nidad,
y
sob e las nue as ecno-
logías ep oduc i as) a esa eo ia an opológica es, p ecisamen e, el hace
pa en e esa endencia an ca ac e ís ica de nues a sociedad de clases a
< ia-
u aliza )> la desigualdad. Es a endencia es a su ez una mani es ación de
la ensión que exis e en e el a án de 10s homb es en endidos como suje-
os po excelencia de la his o ia
y
capaces de domina la na u aleza y la
< na u alizaciÓn)> de las elaciones sociales.
Y
nó ese inalmen e, que am-
bién aquí el pun o de pa ida de mi c í ica son las
elaciones
de pode
y su legi imación ideológica.
Po 10 an o, como ya he apun ado an es, la in oducción de una pe s-
pec i a eminis a en la enseñanza
y
en la in es igación consis e pa a mi'
en sub e i las p opias o mas
y
con enidos p opagados po el
es ablish-
men
académico en gene al, poniendo el acen o p incipal en las
elaciones
de pode
y
no, se& la eliz ase de Boxe , simplemen e en <ca iadi a las
muje es
y
luego e ol e )> (Boxe :
258).