Aplicación de la teoría de los juegos a las actitudes y política lingüísticas : el caso de inmigrantes y autóctonos en Cataluña
Abstract
Laitin, David; Sole Puig, Luisa Carlota
Full text
APLICACION DE LA TEORfA DE LOS JUEGOS A LAS ACTITUDES Y POLfTICA LINGUfSTICAS. EL CASO DE INMIGRANTES Y AUTOCTONOS EN CATALUSJA David Laitin (Universidad de California. San Diego) Carlota Sol6 (Universitat de Barcelona) Las primeras versiones de este artículo fueron presentadas en sendas conferencia~ celebradas en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Barcelona y en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociologia de la Universidad Complutense de Madrid. Agradecemos 10s comentarios críticos de Anna Bidés, Richard Gunther, Russell Hardin, Gary Jacobson, Juan J. Li y Andreu MasColell. La investigación de David Laitin ha sido financiada por la Howard Foundation (Providence, RI, USA) y la German Marshall Foundation (Washington, DC). La encuesta de Carlota Solé de 1983 ha tenido el apoyo iinanciero del Institut d'Estudis Catalans (Barcelona) y la de 1978, el de la Fundación Juan March (Madrid).
En 10s últimos años del franquismo se produjo un nuevo impulso del movimiento lingiiístico catalán que aprovecharon asociaciones culturales (por ejemplo, Omnium Cultural), grupos profesionales (por ejemplo, el Colegio de Arquitectos), asociaciones de vecinos y asociaciones de padres, de larga tradición en Cataluña, para presionar en pro de un mayor papel del catalán. Un hito culminante'en este período fue el Congreso de Cultura Catalana (noviembre 1976 a diciembre 1977)) planeado y organizado sobre la dlida base de la participación de diversas asociaciones de todo tipo. Al iniciarse la transición hacia la democracia, estas asociaciones se unieron abierta y públicamente para organizar manifestaciones y marchas en demostración del amplio apoyo popular a la <tcatalanizaciÓn)>. En este sentido, un acto signiflcativo fue también el Dia de la Lengua Catalana, celebrado el 23 de abril de 1982, con una manifestación de cien mil personas, que llenó el estadio del Club de Fútbol Barcelona. Durante este mismo periodo' el movimiento de <tnormalizaciÓn>> o <tcatalanizaciÓn)> alcanza su fase <tburocráticas. La educación en catalán es ahora una necesidad legal, y la capacidad de escribir en catalán es útil para conseguir puestos de trabajo en el gobierno de Cataluña, presidido por Jordi Pujol. La Generalitat subvenciona 10s medios de comunicación de masas y la publicación de libros en catalán. A la Dirección General de Política Lingüística de la Generalitat se le ha asignado la responsabilidad de buscar maneras de fomentar el uso del catalán. No son ya las voces de filólogos y poetas del pasado las que claman por el renacimiento lingiiístico, sino que es un movimiento que lleva tras de sí el apoyo popular y la fuerza de la ley. 1. En 1979 se promulga el Estatuto de Autonomia y en 1983 la Ley de Normalizaci6n Lingüística de la Generalitat, que declatan: <(La lengua propia de Cataluña es el catal&)> y <(El idioma catalán es el oficial de Cataluña, así como también 10 es 4 castellano, oficial en todo el Estado español~.
<(Papers)>: Revista de Sociologia Existen muchos argumentos históricos, viejos y complejos, que explican por qué resulta evidente que la lengua catalana sobreviviera; y hay razones igualmente convincentes que apuntan a la posibilidad de una completa castellanización de España. (Villar, Vallverdú, Balcells, Linz.) Tanto el éxito como el fracaso del renacimiento lingiiístico del catalán en la actualidad podrían explicarse con facilidad haciendo referencia a una serie de acontecimientos históricos clave. Pero para casi todos 10s observadores se ha producido una sorpresa sociológica: este reciente renacimiento lingiiístico dei catalán ganó fuerza y se desarrolló en el mismo período de la migración masiva a Cataluña de personas monolingiies castellanas. En 1910, tan s610 el 5,4 % de la población de Cataluña erm inmigrantes. Con el impetu industrial de Cataluña en 10s últimos cincuenta años, millones de españoles procedentes de otras regiones se asentaron en esa tierra. En 1970, el 4,7 % de la población en Cataluña estaba compuesto por inmigrantes procedentes en su mayoría de las regiones económicamente atrasadas de Andalucía oriental y Extremadura. (Ver Termes, pp. 192-193 .) Dichos inmigrantes constituyeron un sector importante de la clase trabajadora en las industrias químicas y de la construcción, importantes en Cataluña. Al igual que en la mayoría de 10s paises industrializados, también muchos empleados como taxistas, servicio domestico y técnicos de grado inferior de Cataluña son, en su gran parte, inmigrantes. Como consecuencia de su importante crecimiento económico a 10 largo del siglo xx, Cataluña ha sido un lugar muy atractivo para muchos foráneos de otras partes de España, que encontraron en ella dónde asentarse. Hoy, casi la mitad de la población de Cataluña considera el castellano como su primer idioma. Consideremos la situación de estos inmigrantes a la luz del Estatuto de Autonomia catalán. La <tnormalizaciÓn)> lingüística signiíica que todas las escuelas deben enseñar el catalán al menos tres horas por semana, y despues del primer ciclo de enseñanza primaria, la ley exige que un número cada vez mayor de asignaturas se den en catalán. EI cambio ha sido rápido. A principios del año escolar 1974-1975, el 3 % de las escuelas primarias de Cataluiia impartia enseñanzas en catalán. En otoño de 1981, más del 16 % de las escuelas primarias ofrecían clases en catalán, un tercio de las mismas enseñando todas las asignaturas en esta lengua. (Alsina et al., p. 8.1 En el curso 1982-1983, el Departament &Ensenyament indicaba que más del 65 % de las escuelas primarias impartia sus enseñanzas, al menos parcialmente, en catalán (Informe del Servei &Ensenyament del Catal; 19801985, Departament d'Ensenyament, Generalitat de Catalunya). Por otro lado, teniendo en cuenta que un 40 %, aproximadamente, de 10s maestros en Cataluña procedían de otras regiones (Strubell, 1981, p. 42), muchos de ellos sintieron la necesidad de marcharse. Aunque de hecho no se les
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y poiftica iiigiiisticas presionara para que dimitieran de su cargo, y se les ofreciera enseñanza del catalán en un programa masivo de reciclatge, algunos funcionarios del gobierno catalán reconocen, en privado, que 10s maestros no catalanoparlantes raras veces alcanzan el nivel de competencia que les permita impartir sus clases en ~atalán.~ Como en otras partes del mundo, se habría podido esperar al& tip0 de reacción política violenta por parte de la población inmigrante castellanoparlante en Cataluña ante el creciente dominio del catalán, después de la etapa franquista, en que se impuso forzadamente el castellano como única lengua oficial. (Ver, por ejemplo, Fuentes, 1981; o Gunther y Shabad, 1984.) Podria darse una clara situación de conflicto, especialmente entre 10s inmigrantes --que van mejorando su situación aprendiendo algo la lengua catalanay 10s autóctonos de dase media. En la carrera por conseguir puestos en el gobierno u otros cargos que requieran un conocimiento del catalán hablado, a primera vista parece que 10s <ccastellanoparlantes se hallen en oposición a 10s catalanes nativos compitiendo según las reglas establecidas por 10s propios catalanes. .. de la misma manera que 10s literacy tests (pruebas de capacidad de lectura y escritura) en el sur de 10s Estados Unidos eliminaron de alguna manera 10s derechos de 10s negros; así también la competencia en las pruebas en lengua catalana relega a 10s inrnigrantes a trabajos de bajo nivel y mal pagados, reservando 10s cargos profesionales intermedios y superiores para aquellos que tuvieran una mayor facilidad en el uso del catalán, 10 cual les confiere una ventaja inherente y quizás insuperable, (Gunther, comunicación personal), A pesar de esta descripción más bien catastrófica de una situación objetiva conñictiva, hasta el momento de redactar este articulo no se ha producido oposición organizada alguna contra el actual despertar lingüística en Cataluña. Nin& partido político ha asumido la defensa ya sea de 10s monolingiies castellanos o 10s bilingües pasivos (es decir, de aquellos que entienden el catalán pero no pueden hablarlo o escribirlo bien, situación común a viejas generaciones de emigrantes y a sus hijos), a fin de frenar la corriente de la ctnormalizaciÓn)>. (Ver Bastardes; o Calsamiglia y T~son.)~ 2. Ver la sentencia del Tribunal Constitucional del 27 de octubre de 1983, se& la cual ambas lenguas (el catal& y el castellano) deben ser enseñadas en 10s centros esc* lares de la comunidad; y la sentencia de la Sala Tercera de la Audiencia de Barcelona del 24 de julio de 1985, declarando constitucional la exigencia del conocimiento del catal& a 10s maestros que trabajen en Cataluña, con el iin de evitar la posible futura disctiminación de 10s niños alumnos de esos maestros. 3. Por supuesto, de vez en cuando se deja oir públicamente alguna voz de pmtesta. Por ejemplo, un padre inmigrante recurrió a 10s tribunales alegando que su hijo se había visto sometido a la enseñanza en catalán de una asignatura importante y no podia entenderla. A este caso se le dio mucha publicidad. Pero estos pequeños aaos
<(Papers)>: Revista de Sociologia Consideremos ahora la situación de 10s autóctonos catalanes. Algunos descienden de familias que abandonaron el uso de la lengua catalana en distintos momentos de la historia reciente de Cataluña. Otros proceden también de familias burguesas y se sienten mucho más preocupados por 10s beneficios, las ventas, 10s contactos y exportaciones al extranjero, que por el desarrollo de una lengua que no proporciona recompensas comerciales, aparte el hecho del bilingüisme fáctico en la propia Cataluña. Sin embargo, desde la transición, ninguna fuerza política o social se ha opuesto públicamente a la corriente actual de renacimiento de la lengua 6 a la Ley de Normalización Lingüística que fue aprobada por unanimidad en el Parlamento Catalán en 1982 y promulgada el 22 de abril de 1983. Asi pues, la aquiescencia política por parte de 10s inmigrantes coincide con la unidad política entre la población autóctona. ¿Cudes son las razones de esa coincidencia? En el presente articulo utilizamos 10s datos recogidos por Sol6 en 1978 y 1983 (ver Solé C., 1981, 1985), nuevamente analizados aqui para responder a esta cuestión. Solé estudi6 las actitudes de 10s inmigrantes y de la población autóctona referente a la lengua y a otros aspectos socio-culturales de su integración en Cataluña. (Ver Solé, 1981, pp. 391-451, para la descripción técnica de la encuesta de nov. 1978.) A primera vista, la configuración de las actitudes que la autora señala podria llevarnos erróneamente a predecir tanto una unidad política entre 10s inmigrantes para frenar la corriente de normalización del catalán, como una desunión política entre 10s autóctonos en una tentativa por realizar el proyecto de renacimiento lingüistico. Sin embargo, si incluimos las actitudes descritas en una teoria de estructura de oportunidades (como la teoria de 10s juegos), podremos comprender de forma más concisa y sistemática la base social de 10s grupos lingiiísticos políticamente organizados y las actitudes sobre las que se fundamenta la asimilación lingüística. de protesta difícilmente llegan a ser una respuesta polftica colectiva de 10s inmigrantes al desafio lingiiístico catalán. Para una discusión de este caso ver <(La Vanguardia,, 26 marzo 1985 pp. 3, 21. La decisión de la Sala Segunda de 10 Contencioso Administrativo de la Audiencia de Barcelona ha sido impugnada por la Generalitat. Las disposiciones actuales permiten que las enseñanzas sem impartidas en la lengua que se hable en la familia del niño hasta 10s tres primeros años de escuela. Despuis de el10 se procede a una progresiva introducción de las asignat~rras en catalán. Las disposiciones actuales se hallan articuladas en el Decret 362/1983, publicado en el <(Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, el 31-VIII-1983, pp. 2.193-2.194.
Aplicación de la teoría de 10s juegos a las actitudes y política lingiiisticas ACTITUDES ANTE LA LENGUA DE INMIGRANTES Y AUTOCTONOS Veamos la Tabla A. Se pidió a 10s encuestados que eligieran entre si preferían que la enseñanza primaria se desarrollara: a) s610 en castellano; b) en castellano, con clases obligatorias de catalán; c) en castellano, con clases voluntarias de catalán; d) en castellano y catalán, mitad y mitad; e) en catalán, con clases obligatorias en castellano; f) en catalán, con clases voluntarias en castellano; o g) s610 en catalán. Hemos agrupado las opciones b) y c) en 10 que ahora llamamos categoria de <cpromoción del castellano)> y también hemos agrupado la e) y la f) en una categoria llamada <cpromoción del catalán),. Solé (1985, p. 16) interpreta 10s resultados aquí ilustrados del modo siguiente: <{En términos generales, 10s autóctonos dan su prioridad al catalán en la enseñanza primaria y 10s inmigrantes al castellano. Estos Últimos manifiestan abiertamente su preferencia por esa lengua, siendo partidarios de combinarla con clases obligatorias o voluntarias de catalán. Sólo un 3 % de 10s inmigrantes entrevistados declara preferir el castellano como lengua exclusiva en la escuela sin posibilidad de aprender el cata1án.n Las respuestas a otras preguntas convencieron a Solé en el sentido de que la población inmigrante est6 a favor de una cierta educación en catalán, debido a su opinión de que <ces necesario conocer la lengua catalana para encontrar trabajo y vivir en Cataluña)>. (Solé, 1985, p. 50.) Aprender catalán a fin de competir mejor en el mercado de trabajo es, qué duda cabe, una inversión sensata para 10s miembros de la comunidad inmigrante. Pero existen otras estrategias. De hecho, en teoria, hay muchas otras vias para que 10s inmigrantes afronten su situación de desventaja en el terreno lingiiistico, para experimentar movilidad social. (Hirschman, 1970.) En primer lugar, pueden aceptar el hecho social de la normalización del catalán e intentar ascender en la escala ocupacional establecida por 10s autóctonos (<clealtads, loyalty). Eso refleja claramente el conjunt0 de actitudes detectadas a través de 10s datos de Solé. En segundo lugar, pueden volver a buscar trabajo en su región natal o en alguna otra parte de España donde el castellano sea la lengua de movilidad social (<{salida>>, exit). Desde el principio de la <ccruzadas por la normalización, pero debido, sobre todo, al giro de la situación económica y a la alta tasa de desempleo que se ha dado en Cataluiia desde 1974, aproximadamente un 11 % de 10s inmigrados interrogados por Solé en noviembre de 1983 tenían por 10 menos a un miembro de la familia que había vuelto a su tierra de origen y probablemente --dadas las actitudes pro-integración mucho mis intensas observadas por Solé en su segunda encuestael grupo que sali6 incluía a muchos de aquellos que se sentían mis descontentos con las insti-
<<Papers,: Revista de Sociologia tuciones culturales catalanas o por las perspectivas económicas en Cataluña. (Solé, 1985, p. 48.) La tercera posibilidad es la <cvoz)> (voice) a través de la acción política. Es interesante observar, a partir de 10s datos de Solé, que 10s sentimientos antinorrnalización que se dan entre 10s inmigrantes se correlacionan con sus alineaciones a un partio"~ politico (Solé, 1985. p. 20). Por ejemplo, el 48 % de 10s inmigrantes que votaron tanto al partido de derechas AP, como al izquierdista PSC-PSOE en las elecciones legislativas celebradas el 28 de octubre de 1982, apoyaban la promoción del castellano en la enseñanza primaria. Y Solé observa, en 10 concerniente a 10s cambios surgidos en relación a la encuesta anterior, que la tendencia va en contra de que un solo partido politico acapare el voto antinormalización. <(La ideologia política y el voto a un determinado partida)>, concluye la autora, ccparecen influir menos hoy (1982) que en 1977 sobre esa cuestión que se concreta en la utilización del catalán en la escuela...)> (Solé, 1985, p. 50). Asi enmarcada -dentro de la gama de oportunidades que se ofrece a la población inmigrante ante el desarrollo de la autonomia catalanala disposición de las actitudes, tal como aparece en la tabla A, presenta una curiosa anomalia que describimos a continuación. La relativa pendiente de la curva de inmigrantes, con un máximo en ccpromoción del castellanes, indica una unidad de criterios bastante fuerte entre ello~.~ Dicho de otra manera, el 87 % de 10s inmigrantes encuestados msntienen posiciones muy próximas en la escala lineal (<cpromoción del castellano)> y <tmitad y mitad)>). Sin embargo, a pesar de la unidad de actitudes entre la población de inmigrantes que pretende limitar el papel del catalán en la enseñanza primaria (y, como luego indicaremos, también en la vida pública), la realidad política catalana es bien distinta -a saber, no existe un movimiento politico con4. La Direcció General de Política Lingüística, Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, ha publicado Les expectatives d'tis, actituds i necessitats lingiiistt'ques entre la població adulta de I'aglomeració urbana barcelonina (1984), basadas en una encuesta realizada en 1983, sobre la muestra del Area Metropolitana de Barcelona con aproximadamente las rnismas técnicas de muestreo que las utilizadas por Solé. En dicha encuesta, las actitudes de la población de inmigrantes son mucho mis favorables a la educación en catalán que 10s resultados de la encuesta de Solé. La única diferencia entre las dos encuestas es que en la primera la entrevista empezaba en catalán y el entrevistador pasaba al castellano s610 cuando era necesario. Todos 10s cuestionarios de Solé estaban redactados en castellano. Los distintos resultados de las dos encuestas demuestran hasta qué punto las actitudes lingüísticas dependen del contexto y de qué modo la lengua de presentación inicial iníluye en el contexto. A partir de la encuesta de la Generalitat, puede decirse que, situándola en el contexto lingiiístic0 del castellano, la comunidad de inmigrantes del Area Metropolitana de Barcelona tiene opiniones poco entusiastas respecto al proyecto de renacimiento lingiiístico del catalán y la extensión de su utilización al ámbito pdblico.
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y politica lingiiisticas solidado en Cataluiia que apunte a frenar la corriente de la n~rmalización.~ Entretanto, la curva que describe las actitudes de la población autóctona es relativamente plana, 10 cua1 refleja una clara diversidad de opiniones entre ellos. Una manera de indicar esta diversidad radica en señalar el hecho de que el 32 % de 10s encuestados entre la población autóctona tiene opiniones del extremo de la curva pro-catalán de <tmitad y mitadn i el 24 % tiene sus opiniones del extremo pro-castellano. Y sin embargo, la población autóctona, al menos por 10 que respecta a la normalización lingüística, se ha organizado políticamente de tal modo que presenta un frente unido en contra de la llamada hegemonía cultural de Castilla. La hegemonia lingüística castellana serviria a 10s intereses, y parcialmente reflejaría 10s valores, de la mayoría de la población inrnigrante -a excepción de 10s gallegoparlantes. Si esa hegemonía lingüística pudiera garantizar a 10s inmigrantes que no se les discriminaria en el trabajo por el hecho de no hablar el catalán, estarían aún menos dispuestos a aprender10 --como indican 10s datos analizados. Y esto nos conduce a la anomalia: si la población autóctona se halla más dividida en sus actitudes con respecto a la normalización lingüística, ¿por qué está más unida en su organización política? Si la población de inmigrantes est6 tan unida en sus actitudes, ¿por qué han ejercido la <clealtads y la <csalida)>, y no la <cvozn? ~Acaso no debería su unidad en actitudes, además de su elevado número (un 45 % de la población total catalana, aproximadamente), hacer de la <cvozn una opción atractiva? A la luz de 10s datos de Solé, ¿qui factor o causa explica la hegemonía política de la <cnormalización)> en la política catalana de 10s años ochenta? 5. Russell Hardin, autor de Collectiue Action (Baltimore: John Hopkins Press, 1982) nos indica (en una comunicación personal) que no es sorprendente que 10s inmigrantes hayan optado por la alternativa de ctsalida)>, adjurando de la ctvoz>>. Primero, porque existe un hogar al que regresar, la ctsalida)> constituye una oportunidad muy fácil, en tanto que la ctvoz)> requiere tiempo y esfuerzo. Segundo, dado que 10s inmigrantes tienden a emigrar por razones de beneficio personal (mis que comunitatio), es razonable suponer que la acción comunitaria orientada a obtener unos beneficios colectivos no aparece en lugar destacado en su lista de prioridades. Esas refiexiones son dignas de tener en cuenta, pero sigue siendo problemático que las élites poiíticas no hayan intentado movilizar a la comunidad de inmigrantes en cuestiones de orden local. Es interesante observar, por ejemplo, que la abstención de 10s inmigrantes en las elecciones autonómicas es muy superior a la de las elecciones legislativas. Esta diferencia ayudaria a explicar por qué CiU, coalición nacionalista catalana, representativa de núcleos autóctonos, tuviera tanto éxíto en las elecciones autonómicas de 1980. (Ver Equipo de Sociologia Electoral, pp. 162-163.)
<<Papers>>: Revista de Sociologia d muchacho l? representa la situación siguiente, en respuesta a la proposición del fiscal: <tYo confieso y mi compañero no confiesa, por 10 tanto soy 1ibre.s La segunda elección, en orden de importancia, tiene una puntuación de 3. Expresa el razonamiento siguiente del muchacho 1 .": <<Ni yo ni mi compañero confesamos; por 10 tanto, me condenan a un año de cárce1.n La tercera elección (2 puntos) representa la situación en que el muchacho l." se dice: <(Mi compañero y yo confesamos; en consecuencia, me condenan a cinco años de circel.)> Por Último, la peor elección para el muchacho 1." (1 punto) es aquella en que <<el otro compañero confiesa y yo no confieso; por 10 tanto, me condenan a diez años de circel)>. Los resultados en el caso del muchacho 2: son 10s mismos, pero invertidos, según la situación; es decir, seguirian el orden: 1, 2, 3, 4 de prelación, de acuerdo con las elecciones tomadas por el muchacho 1.". En la teoria matemática de 10s juegos de Von Neuman y Morgenstern se establece que la estrategia más racional, en condiciones normales, es una estrategia de <<maximin)>, que se formula por el principio de que: es mejor evitar 10 peor que ganar 10 mejor. En el <<dilema del prisionero), ambos muchachos tienen las mismas oportunidades de elección y la misma decisión posible. Si deciden <<confesarn, pueden recibir uno y otro una puntuación de dos (si el otro compañero también confiesa) o de cuatro puntos (si el otro compañero no confiesa). Si deciden <<no confesars, uno y otro pueden recibir una puntuación de uno (si el otro compañero confiesa) o de tres puntos (si el otro muchacho no confiesa). Ambos se encuentran ante el hecho de tener que elegir entre dos y cuatro puntos, o bien entre uno y tres. Siguiendo la estrategia de <cmaximins, para evitar 10 peor es racional elegir dos y cuatro puntos; es decir, para cada uno de 10s muchachos, evitar el peor resultado significa confesar. Por el10 el resultado final es el <<2,2)> en la casilla superior izquierda de la matriz; es decir, dada la incomunicación entre ambos prisioneros, la de confesar (presumiendo que el otro compañero hará 10 mismo) y ser condenado a cinco años de cárcel. De acuerdo con la teoria de 10s juegos, la solución racional para cada uno de 10s muchachos por separado es peor que la solución racional desde el punto de vista colectivo. El resultado colectivo máximo es <<3,3)> (de suma, seis), pero por racionalidad individual, el resultado colectivo es <<2,2)> (de suma, cuatro), dada la situación en que deciden ambos muchachos. Asi pues, la estructura de la situación pesa más que las preferencias individuales de uno y otro jugador.
Aplicación de la teoria de: 10s juegos a las actitudes y política lingiilsticas Juegos de los inmigrantes En primer lugar, volvamos a analizar las actitudes de 10s inmigrantes. Los datos de Solé nos muestran la esencia del problema al que se enfrentan 10s inmigrantes ante la normalización de la lengua catalana. Por una parte, se dan cuenta de la necesidad de aprender el catalán, aunque esa necesidad no sea objetivamente apremiante. El 93 % de 10s inmigrantes encuestados establecen una correlación entre aprender catalán y conseguir un puesto de trabajo (Soli, 1985, tabla 2). Por otra parte, muchos inmigrantes reconocen 10 innecesario que es aprender el catalán, dado que todo el mundo en el país habla el castellano. Además, el 70 % de 10s inmigrantes, comparado con el 54 % de 10s autóctonos, aproximadamente, contesta que no es necesari0 aprender el catalán porque Cataluña forma parte de España (Solé, 1985, tabla 3). Los datos referentes a actitudes deberían permitirnos, por 10 tanto, predecir presiones tanto a favor de la asimilación lingüística al catalán como de rechazo del misrno. La teoría de 10s juegos nos invita a contemplar la situación lingiiística como una situación de competencia entre inmigrantes, al igual que de competencia entre inmigrantes y aut6ctonos. Los datos sobre el uso del catalán en el lugar de trabajo sugieren, por ejemplo, que existe cierta competencia entre 10s inmigrantes por la obtención de trabajos de carácter administrativo, en el bien entendido de que aquel que aprenda catalán primer0 y mejor tendrá ventajas. Ello queda gráficamente representado en la tabla B del presente articulo. Vamos a llamar a esta matriz <(juego de asimilación competitiva)>. Desde esta perspectiva, cada inmigrante desea hablar catalán mejor que su vecino, 10 cua1 le confiere cierta ventaja en el mercado de trabajo. Su primera preferencia seria hablar catalán mientras su vecino siguiera siendo castellanoparlante monolingiie; su iiltima opción seria la de que su vecino hablara catalán y él no. Dada la aceptación general de la cultura catalana por parte de 10s inmigrantes (casi el 90 % está de acuerdo con la proposición de que <(debel-íamos aprender el catalán porque vivimos en Cataluña)>) (Solé, 1985, tabla 2), deducimos que haga 10 que haga nuestro vecino, es mejor aprender algo de catalán que no aprenderlo en absoluto. Seguramente 10s inmigrantes preferirian un papel muy limitado del catalán en la vida pública. En declaraciones a la policia tan s610 el 19 % y en sentencia~ judiciales tan s610 el 22 % de 10s inmigrantes encuestados apoyan 9. La literatura sociolingiifstica que explica el comportamiento lingiiístico de 10s inrnigrantes tiene su ejemplo clásico en el concepto de la ctlealtad)> a la lengua materna (Fishman, 1966). El análisis teórico del juego contenido en este artículo se ocupa menos de la relación afectiva del inmigrante hacia su propia lengua que de la estructura de oportunidades lingiiísticas que le ofrece la sociedad receptora.
ctPaperss: Revista de Sociologia el uso del catalán, siendo ambas cifras inferiores a las de aquellos que querian al menos cierto grado de educación en catalán. Por otra parte, mientras s610 el 3 % de 10s inmigrantes encuestados piensa que la educación habia de ser en castellano únicamente, el 14 % opina que todos 10s programas de televisión debían ser en castellano. (Solé, 1985, tablas 13 i 14.) Así pues, para cualquier inmigrante, la puntuación de mejor a peor de esa situación seria la siguiente: 4, aprender el catalán mientras que el otro inmigrante no 10 hace; 3, que 10s dos aprendan un poc0 de catalán; 2, que 10s dos no aprendan el catalán; 1, que el otro inmigrante aprenda el catalán y uno mismo no 10 aprenda. La estrategia teórica del juego de <tmaximinn (evitar el peor resultado posible antes de maximizar la propia compensación) --considerada en la mayoria de las ocasiones como la mejor estrategia para el éxito a largo plazonos sitúa en la casilla superior izquierda, donde ambos jugadores aceptan la <tnormalizaciÓn)>, es decir, aprender el catalán. Esta solución ofrece mayores compensaciones individuales y mayores compensaciones conjuntas que un rechazo coordinado del catalán. Es, por consiguiente, un resultado estable, ya que ninguno de 10s dos jugadores tiene el incentivo de cambiar de opción y amenazar al otro; cualquier movimiento de cualquiera de 10s jugadores reducirá necesariamente su propio beneficio y dard a su oponente una mejor puntuación. Por último, no existe incentivo a la colaboración, ya que ambos jugadores tienen una aestrategia dominanten (es decir, una estrategia en la cual, al usarla, un jugador no podrá ya actuar peor, sino que por 10 general 10 hará mejor, independientemente de la estrategia escogida por el otro jugador) (Rapoport y Guyer, p. 205). Por consiguiente, un esfuerzo politico común (mostrando solidaridad) no podria colocar a ninguno de 10s dos jugadores en una posición mejor ni tampoc0 proporcionar un beneficio colectivo. La maximización de la utilidad individual le proporciona a uno una compensación tan buena como la que se podria alcanzar a través de una (costosa) colaboración política. Desde el punto de vista teórico del juego, la aceptación de la normalización lingiiística por parte de 10s inmigrantes es, en parte, función de un conflicto interno en la comunidad de inmigrantes; y es racional, aun cuando idealmente, la mayoria de inmigrantes preferiria un papel más limitado del catalán en la vida pública. Juegos de las autóctonos Volvamos ahora nuestra atención hacia la segunda parte de nuestro tema: ¿cóm0 se explica que una comunidad autóctona que se halla dividida
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y política lingiiisticas en sus actitudes respecto a la lengua en la enseñanza, haya sido capaz de demostrar unidad en el avance progresivo de un movimiento de renacimiento linguístico? El primer problema que afrontamos al analizar esta situación es el de dar nombre a 10s; distintos jugadores; o, dicho en otras palabras, describir el origen del con.tlicto lingiiístico según los autóctonos encuestados situados a ambos lados de la curva que aparece en la tabla A. En este apartado presentamos dos interpretaciones de quiénes son estos jugadores. En primer Iugar presentamos un modelo teórico de juego basado en la opinión popular sobre las divisiones sociales existentes en el seno de la sociedad catalana; es decir, el juego que coloca al <(catalanista)> frente al <{españolista)>. Esa posición no tiene base empírica sociológica. No obstante, suponemos que este marco social refleja unas divisiones reales dentro de la sociedad catalana; que la gente actúa a menudo como si de un hecho social se tratara. La presuposición, por así decirlo, puede crear la realidad. El segundo modelo teórico de juegos refleja las divisiones de actitudes recogidas en las investigaciones de Solé y en un estudio empírico complernentario sobre las élites en Cataluña llevado a cabo por Laitin y Solé?' Ambos modelos apoyan la misma conclusión: es estratégicamente beneficioso para todos 10s catalanes apoyar un proyecto político común sobre la lengua. En otras palabras, y para 10s fines del presente articulo, no hemos de decidir qué jugadores representan con mayor exactitud el verdadero juego de la lengua catalana, ya que ambos modelos concomitantes muestran 10s incentivos que tienen 10s autóctonos para oganizarse políticamente con respecto a la lengua. El primer modelo de juego que describimos se basa en la suposición de que 10s catalanes autóctonos que son promotores del castellano (el extremo izquierdo del gráfico, a partir de <tmitad y mitadg en la tabla A) constituyen un grupo natural de <{españolistas)> (en térrninos de Colomer, 1983). Estos españolistas proceden en su mayoría de la alta burguesía -especialmente aquellos industriales que han necesitado del mercado español como base para su ulterior crecimiento orientado hacia las exportaciones. Esta es la clase que habla de un mercado ctnacionaln. Estos españolistas en Cataluña fueron 10s primeros en comprometerse con el régimen centralista de Franco, que, entre otras cosas, prohibió el uso públic0 del catalán. En el otro extremo del gr&co de la tabla A, a partir de ctmitad y mitad)> -es decir, aquellos que 10. Este estudio, realizado en mayo-junio de 1985, se bad en un cuestionario enviado a 454 personas repartidas entre alcaldes de municipios catalanes de mis de dos mil habitantes, rniembros del Parlamento catalán y diputados de Cataluña al Congreso de Madrid. Teniendo en cuenta que bs datos no han sido todavía exhaustivamente analizados, en este articulo podemos presentar únicamente algunos resultados preliminares.
*Papers)>: Revista de Sociologia apoyan la promoción del catalánse hallan 10s <tcatalanistas)>. En Cataluña, la pequeña burguesía urbana y la población rural, en una tentativa por conservar su estatus frente a la alta burguesía, y mis recientemente, también frente al reto que supone la presencia de 10s inmigrantes, constituye la base popular de la promoción del catalán. Supongamos que dicha división es real y que ambos grupos de jugadores han de tomar una decisión sobre la educación de sus propios hijos, a saber, si mandarlos a una escuela donde se usa el catalán o a una escuela donde se utiliza el castellano. Esta elección supone un dilema real para 10s padres autóctonos. Resulta además muy acomodaticio a 10s fines de la teoría de 10s juegos, porque el éxito estratégico de cualquier decisión de un padre depende de las opciones escogidas por 10s otros jugadores. Consideremos primer0 al españolista. Su primera elección consistiria en que todo el mundo rechazara la norrnalización, puesto que si todos aceptan el castellano, no habrá problemas de comunicación y todo seguirá funcionando con normalidad. Al poder establecer contactos por toda España y apoyarse en una fuerza laboral castellanoparlante, el <tespafiolistan pagaria un precio muy bajo si muchos catalanes estudiaran en catalán en tanto que otros (incluyendo a sus hijos) siguieran su educación en castellano. De las cuatro opciones disponibles, esta seria la que escogería en segundo lugar. La peor opción es evidente: el <tespañolista)>, en un arranque de nacionalismo catalán idealista, envía a sus hijos a una escuela catalana, mientras el <(catalanista)> -en un arranque de realismo lingüisticolleva 10s suyos a una escuela castellana. La tercera opción para el espaííolista sería, pues, que ambos jugadores apoyaran la norrnalización lingüística. Los tantos resultantes para el catalanista -y repito que aquí no nos apoyamos en datos empíricos sino que damos una representación en caricatura de nuestro punto de vistason las siguientes: <t4)>: una Cataluña en la que todo el mundo apoyara con entusiasmo la norrnalización lingüística; <t3)>: una Cataluña en la que todo el mundo siguiera hablando castellano y estudiando principalmente en castellano;" ((2~: una situación en la que el catalanista acepta la normalización pero el españolista no; y <tln: una situación en la que el catalanista desperdicia una oportunidad histórica al no apoyar la norrnalización lingüística cuando el españolista si 10 hace. La estructura de juego resultante (ver la matriz @-I) es mucho mis compleja que la del juego de asimilación competitiva. E1 españolista tiene una 11. De hecho, éste es un código o clasificación discutible. Lo establecemos de este modo en base a la literatura nacionalista catalana que refleja el interts por conservar la unidad cultural de todos 10s catalanes. De acuerdo con esas fuentes, la unidad en catalán es mejor que la unidad en castellano; pero la división lingiiística en el seno de la comunidad catalana es peor que la unidad en castellano.
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y política lingüísticas estrategia dominante: rechazar la norrnalización. Al observar la situación del españolista, 10s expertos en la teoria de 10s juegos señalan que es racional que el catalanista (que no tiene una estrategia dominante) rechace la <tminimax)> (que le llevaria a aceptar la normalización lingüística del catalán), a fin de conseguir el resultado seguro de <t3~ al rechazar la normalización. El resultado de <t4,3)>, por el que ambos jugadores rechazan la norrnalización, es estable y aporta colectivamente mayores beneficios que el resultado expresado en cualquier otra casilia. Al catalanista no le faltan, sin embargo, incentivos para mejorar su posición. Lo que precisa es una estrategia de doble filo. Primero, puede amenazar con optar por <taceptar* (la normalización) unilateralmente; en ese caso ambos jugadores perderian un punto. Puede luego apelar a razones ideológicas en favor de la unidad del catalán, procurando invertir las preferencias <c3n y <t2~ del españolista. Si llega a convencer al españolista del valor de la unidad cultural catalana, y a convencer también al españolista de que él (catalanista) nunca escogerá el ctrechazon (a la norrnalización), se halla entonces en una posición razonable para desplazarse a la parte inferior derecha, aunque en esa casilla no exista la compensación resultante: <(3,2)>. A grandes rasgos, esta es una descripción bastante exacta de la política lingüística y sus cambios en Cataluña desde la muerte de Franco. Los catalanista~ radicales se comprometieron a <caceptar)> (la normalización) y luego hicieron manifestaciones públicas y dieron argumentos ideológicos instando a la <tcatalanidad)> del conjunt0 de la población, incluida la alta b~rguesi'a?~ El punto clave de la matriz C-í es que la estructura de codicto proporciona incentivos a 10s catalanistas para organizarse primer0 entre ellos, luego lanzar una amenaza creíble a 10s españolistas y asi intentar conseguir, a través de la política, la incorporación de 10s españolistas a la <ccruzada)> de norrnalización del catalán. El españolista no tiene razón alguna para luchar por ella. La peor situación para él se refleja en el resultado <t3)>, aun cuando se mantenga completamente neutral y pasivo. Pero si cualquier españolista, convencido por la labor ideológica del catalanista, cambiara sus preferencias de <t3)> a <t2)>, tendria entonces un fuerte incentivo para establecer un pacto sobre la normalización que se reflejaria en la combinación de resultados en la casilla inferior derecha y le llevaria a organizarse contra 10s tramposos que querrían seguir ubicados en la casilla superior derecha. En otras palabras, existen incentivos estructurales para que 10s españolistas reconvertidos se unan a la acción política colectiva, pero muy pocos incentivos para 12. Como indicábamos anteriormente, el hecho de que el franquismo se desacreditara, asociado al anticatalanismo, facilitó mucho esa labor ideológica.
<<Papers)>: Revista de Sociologia que 10s españolistas radicales se organicen en contra del proyecto lingüístico catalán. El grado actual de organización política entre 10s catalanes en torno al renacimiento lingiiístico se explica, al menos en parte, a través $de la estructura teórica del juego en el que se enfrentan. Es interesante observar que 10s datos de Solé no revelan diferencias profundas en actitudes y opiniones respecto a la lengua entre 10s autóctonos encuestados pertenecientes a distintas clases sociales. Tanto es así, que si subdividimos el gráfico de la tabla A por clases sociales, vemos que el 26 % de la clase media alta, el 23 % de la clase media-baja y el 26 % de la clase obrera son <(promotores del castellano)>. (Solé, 1985, p. 17.) Los datos empíricos disponibles sugieren que las divisiones que se reflejan en la tabla A no se basan en la categoria de clases soci~les. La división por clases sociales entre españolistas y catalanistas no tiene base empírica. Por el contrario, pensamos que las diferencias que aparecen en la tabla A reflejan una profunda ambivalencia en un gran número de catalanes. Existe cierta base empírica para esta {cambivalencia unificada), en la interpretación de las actitudes de 10s catalanes de origen. (Ver tabla D.) En la encuesta por correo realizada por Laitin y Solé, el 81 % de 10s encuestados (el 95 % de aquéllos dan una respuesta a esta pregunta) están de acuerdo con la opinión de que en el futuro (año 2000) les gustaria que <(la normalización del catalán alcanzara su cima, y esa lengua se convirtiera en la dominante en las escuelas, TV y periódicos)>, mientras que s610 el 4 % (el 5 % de 10s que contestaron) eligieron la otra alternativa, prefiriendo que <tel catalán y el castellano tuvieran la misma importancia en la vida cotidiana)>. Entre las élites (alcaldes y diputados entrevistados) el10 refleja un apoyo masivo a la normalización del catalán. Los datos de Solé reflejan 10 siguien- *te: el 93 % de 10s encuestados autóctonos están de acuerdo en que es necesario aprender el catalán porque <(vivimos en Cataluña)> y el 96 % est6 de acuerdo con esta necesidad porque saber catalán <tes un grado más de culturan (tabla 2, Solé, 1985). Estas opiniones trascienden cualquier división social. La encuesta de Laitin-Solé profundiza sobre esta cuestión a través de las dos preguntas referentes a las preferencias de 10s encuestados para el año 2000. Tal como puede observarse en la tabla D, la gran mayoría apoya la unidad de educación en catalán, en una Cataluña donde las diversas familias autóctonas siguen distintas estrategias lingüísticas (la opción b' es preferida a b). Eso no es sorprendente. La respuesta a la siguiente alternativa (c o c'), sin embargo, es la siguiente: en una opción entre <(todo el mundo estudie en castellano)> y <(la mitad estudie en castellano y la rnitad estudie en catalán)>, la gran mayoría no puede decidir. Para aquellos que si
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y política lingüísticas se deciden, la opción elegida es <<todo el mundo estudie en castellano)> (28 % frente a 10 %)?3 Los datos de nuestra encuesta sugieren el diseño de un juego distinto entre dos grupos de catalanes autóctonos, uno y otro sustentando la misma estructura de preferencias. La primera opción está clara para ambos: aceptar la normalización lingüística; la segunda también 10 está: que ambos rechacen la ngrmalización. La tercera y cuarta opciones sugieren una diferenciación entre 10s <coptimistas)>, que escogerian aprender el catalán, mientras que otros se negarian a aprenderlo, aunque 10s demás 10 estudiaran.14 EI grupo de 10s <<pesimistas)>, en la escala ordinal, escogeria 10 contrario. Esta estructura de compensaciones resultantes queda reflejada en la tabla C-2. Los teóricos consideran que éste es un juego trivial, a pesar del hecho de que ninguno de 10s dos grupos de jugadores tenga una estrategia dominante. Indican que la estrategia de <cmaximin)> (que nos colocaria en ct2,2)>, el optimista aceptalel pesimista rechaza) no es la adecuada para ese juego, ya que ambos grupos de jugadores se harian rápidamente con la situación. Los teóricos se basan en el trabajo de Shelling, cuya teoria de <<puntos focales)> señala que a veces existe un resulltado tan obvio y atractivo que un indicio de que cualquier jugador va a escoger una determinada opción resultaria inmediatamente creible para el otro jugador, que, a su vez, haria su elección de acuerdo con ello. Evidentemente, la solución <<4,4)> (aceptarlaceptar la normalización) constituye uno de tales puntos focales. En teoria, este resultado puede ser obvio; pero la realidad social y política hace que 10s resultados evidentes sean problemáticos. Se requiere algún rnecanismo poiítico que permita a 10s catalanes salir de la casilla <c3,3)>, posición de inercia en la que se hallan, después de un largo período de opresión y aceptación pasiva, en 10s primeros momentos de la transición. Los optimistas (10s nacionalistas catalanes activos) pretenden demostrar a 10s pesimistas que tienen la competencia suficiente para llevar a cabo con éxito un movimiento de plena revitalización de la lengua. dnicamente la perspectiva de éxito total por parte de 10s optimistas podía hacer decantarse 13. Otra manera de leer estos datos seria decir que esta muestra es quizá la mis pro-catalanista posible: 99 de 10s 103 encuestados optan por contestar a las preguntas en catalán en lugar de hacerlo en castellano. Sin embargo, en esta serie de preguntas, s610 7 encuestados escogen la secuencia (a, b', c) que habría maximizado el número de clases en y de catalán, dentro del contexto de cada alternativa; prefieren la unidad en castellano a la división lingüística de su propia sociedad. Estos datos confirman nuestra discutible clasificación de 10s catalanistas de la tabla C-1. (Ver tabla D.) 14. Son ctoptimistas,, en el sentido dt: que esperan que llegue el momento en que todo el mundo se dé cuenta de la importancia del catalán. Para simplificar 10s líamaremos nacionalistas catalanes activos. Son ccpesimistas)> 10s autóctonos que se niegan a aprender el catalán.
<(Papers*: Revista de Sociologia a 10s pesimistas hacia la opción de <taceptars. Los pesimistas podrían tener otra estrategia, aunque colectivamente menos atractiva que la de 10s optimista~: convencer a éstos de que, aunque algunos de ellos pudieran aceptar la norrnalización del catalán, nunca seria aceptada por todos. Por consiguiente, mejor es mantenerse en el statu qzco alcanzado, que significa el aceptable resultado <(3,3)> a pesar de ser moderado. Los optimistas no s610 deben hacer frente a una expectativa que ellos mismos han planteado, sino que además han de establecer 10s mecanismos políticos necesarios para controlar las posibles trampas de 10s otros jugadores. Toda persona autóctona que en su vida privada haga caso omiso a la norrnalización lingüística enviando sus hijos al extranjero, a escuelas privadas extranjeras, para que reciban una educación exenta de enseñanza de catalán; o simplemente, realizando sus actividades cotidianas de lectura, comunicación, etc., en castellano, atenta contra el resultado estable de: <t4,4s. Ante un posible fracaso del proyecto, 10s pesimistas se desplazarán en bloque hacia la opción de <crechazarn la normalización, con el agravante de acabar teniendo un resultado <tlu, es decir, aceptando la normalización, mientras todos 10s dema's, incluyendo a 10s optimistas, empezadn a re~hazarla.'~ El resultado <caceptar/aceptar)>, aunque matemáticamente obvio y trivial, únicamente puede funcionar en la práctica si la organización política de 10s autóctonos garantiza el asentimiento general y el debido control de las trampas en el juego lingüística. Asf pues, la matriz C-2 muestra la base estructural para una acción política colectiva entre 10s autóctonos catalanes. De este modo, sea bajo la premisa de una supuesta división social entre españolista y catalanista (un mito que puede afectar a la realidad), sea a través de la matriz de compensaciones resultantes que refleja las actitudes analizadas empíricamente, se observa un incentivo estructural para la acción política colectiva, al menos respecto a la lengua, entre 10s autóctonos catalanes. 15. Con el fin de evitar trampas, 10s catalanistas más fanáticos se han organizado en 10s últirnos años informalrnente como ccvigilantes)> de la lengua. Envian cartas a la prensa, convocan manifestaciones, denuncian el incumplimiento de las leyes sobre normalización del catalán en programas de radio y en las calles. Tratan con enorme menosprecio a las personas que no cumplen con su parte en el pacto de utilizar el catalán en el dominio público. La organización Crida a la Solidaritat podria considerarse como el brazo vigilante del juego representativo del renacimiento actual de la lengua catalana (ver <<El Món,, núm. 159, 10-V-1985, p. 45, para una discusión de la Crida, despuis de su actuaci6n el dia 23 de abril, dia de San Jorge, de 1985).
Aplicación de la teoria de 10:; juegos a las actitudes y poiítica lingiiísticas Jzlegos de instituciones de gobierno, inmigrantes y autóctonos Los juegos lingiiísticos presentados en el apartado anterior no pretenden ser un modelo general de política lingüística en Cataluña, sino más bien una respuesta a una anomalia paradójica presente en un conjunt0 de datos. Un modelo más completo de la situación lingüística tendría que incluir, por 10 menos, otros dos juegos: uno entre la Generalitat y 10s inrnigrantes y otro entre el gobierno central de España y la población autóctona de Cataluña. Presentaremos aquí esos dos juegos de forma que el lector pueda tener una visión más completa de la situación actual. El juego entre la Generalitat y la comunidad de inmigrantes supone opciones distintas pero relacionadas (ver matriz E-1). Para la Generalitat, la cuestión es qué lengua debería ser la utilizada por la Administración pública: el catalán, el castellano o ambos. Para 10s inmigrantes, la elección se plantea entre aprender el catalán y volverse bilingües o aferrarse a su actual monolingiiismo castellano. La primera opción de la Generalitat, dados sus lazos con una <tnaciÓn)> con más de siete siglos de historia, y dadas las circunstancias actuales de su reivindicación, seria administrar en catalán una comunidad que incluye a inmigrantes catalanoparlantes. No se trata, por supuesto, de controlar, de manera imperialista, a una comunidad de inmigrantes que ignora la lengua catalana. La segunda opción de la Generalitat de Cataluña es ejercer una administración bilingüe sobre una comunidad que engloba a inmigrantes bilingües. Una tercera opción consistiria en preferir una Adrninistración bilingüe, aun cuando 10s inmigrantes fueran monolingiies castellanos, a una Adrninistración exclusivamente catalana, persistiendo 10s inmigrantes en su monolingiiismo castellano. Las dos últimas alternativas consistirían en administrar también en castellano, prefiriendo contar con una comunidad bilingüe lingiiísticamente a~imilada?~ En base a 10s datos de Solé, cabe decir que la comunidad de inmigrantes considera el bilingiiismo como algo deseable siempre que exista una Adrninistración política en castellano como primera alternativa o una Administración bilingiie como segunda alternativa. Los inmigrantes preferirían mantenerse monolingiies y ser administrados en castellano, o bien, 10 que es algo peor para sus intereses, en ambas lenguas. Por último, considerarían una Adrninistración totalmente catalana como un verdadero anatema. Una simple estrategia <cmaximin)> para ambas partes involucradas en ese juego nos colocaria en la casilla superior media, donde ambos grupos de jugado16. Aunque algunos catalanes preferirian que 10s nuevos inmigrantes no se asirnilaran lingiiisticamente, estamos hablando aquí de 10s intereses del Gobierno de Cataluña; y presuponemos que dicho Gobierno preferiria una región lingiiísticamente homogénea.
*Papers)>: Revista de Sociologia fuegos entre inmigrantes en relación con el aprendizaje del catalán Inmigra~te A Aprender No aprada Aprender lamigratate B No aprender CIave: puntuaciones: i&>: el mejor resultado. i(3 )>: bastante bueno. <t2)>: regular. <{I>>: el peor resultado. En cada casilia, el primer número representa el resultado, leído por filas (jugador o inmigrante B) y el segundo número representa el resultado, leído por columnas (jugador o inmigrante A).
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y política lingiiísticas Juegos entre autóctonos en relación con la política de norrnalización lingüística del catalán Catalanista Rechaza Acepta norrnalización norrnalización Rechaza normalización Españolistu Acepta norrnalización Rechaza Acepta normalización normalización Rechaza norrnalización Pesimista Acepta . norrnalización
Aplicación de la teoria de 10s juegos a las actitudes y política lingiiísticas I I TABLA E Juegos entre la Generalitat y 10s inrnigrantes en relación con la lengua en que desean administrar y ser administrados Administración de la Generalitat Catalin/ Catalán castellano CasteUallo Bilingüe lizmigrante (eslhabla) Sólo castellano Administración de la Generalitat Catalán Castellano Bilingüe Inrnigrante (eslhabla) Matriz E-2 S610 castellano TABLA F Juego entre la Administración estatal central y 10s autóctonos en relación con el monolingüismo catalán o bilingüismo Adrninistración estatal espafiola Centralizada Descentralizada Permanecer bilingües Autdctotzos catalanes Desplazarse hacia el inonolingüisrno catalán en el contexto de Espafia
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