Recensions
Abstract
Victòria CAMPS, Virtudes públicas.
Full text
Enrahonar 18, 1992 / 79-86 Recensions VICTORIA CAMPS, Virtudes Públicas, Espasa Calpe Obra sugestiva, casi religiosa, la de Victoria Camps. Dijo Jesús a un joven: «Si quieres ser un hombre logrado, vete a vender lo que tienes y dáselo a los pobres)) -Mateo, XIX, 21. Lástima, pero: «Al oír aquello, el joven se fue entristecido, pues tenía muchas posesiones». Decidió, de hecho, no ser un hombre logrado. Victoria Camps nos dice: «Si queréis una sociedad dichosa, sed justos». Y quienes queremos ser egoístas porque, por las circunstancias, nos va bien la injusticia, ¿qué lógica nos fuerza a tomar la decisión de ingresar precisamente en la justicia? El hechizo del verbo de Jesús no fue suficiente para apabullar a aquel joven cuyo nombre nos es desconocido. ¿Podrá el atractivo del discurso de Victoria convencer a cuantos somos unos recalcitrantes y tercos individualistas, burgueses, interesados, ególatras, pancistas? Está aquello de, «cada uno arrima el ascua a su sardina», y aquello otro, «primero son mis dientes que mis parientes)), y aún, «cada cual llora su mal». Estas frases no han nacido al buen tuntún, sino que manifiestan un sentir hondo y extendido. Victoria no proporciona una sola razón contundente para que todos tengamos que ser justos. Su discurso es, pues, una invitación y una convidada a ser buenos. «Jesús tomó la palabra: Se parece el reinado de Dios a un rey que celebraba la boda de su hijo. Envió criados para avisar a los que ya estaban convidados a la boda, pero éstos no quisieron acudir». Victoria ha enviado palabras para invitar al gaudeamus de la justicia social, pero los convidados carecen de razón lógica para tener que responder afirmativamente. La retórica no es la lógica. Parece que si no hay ~bszluto, sólo quedan relativos. Solidaridad, responsabilidad, tolerancia ..., formas de la Justicia. «Suecia o Alemania, escribe Victoria ..., son países insolidarios»; aparte del dato sociológico, que es así o no es así, el que sean insolidarios no es cosa, moralmente, ni buena ni mala ya que carecemos de un total que permitiría la calificación. No hay metron; hay invitaciones. Nada más. Y uno va o no va a la boda. ¿La droga?, que cada quien se liquide como quiera y cada cual gane sus dineros a expensas de quien sea. ¿Inmoralidad; ¿por qué?, a lo sumo constatamos que disgusta a la mayoría de ciudadanos. Cuestión de gustos. Los de la droga tienen que actuar con mayores prudencia y sutileza en su hacerse ricos. ¿Para qué ser yo solidario?, con que lo sea la mayoría -los otros-, basta. Discursos como los de Victoria -sermón dominical del párroco-, sin embargo, son útiles porque permiten funcionar al engranaje social con menos chirridos. Como la mayona se deja embobar, esto facilita que la minona pueda carnparla a sus anchas a condición de ser precavida en lo ilegal. O tolerante o hipócrita; cada cual puede elegir. Sin más. Lo que queda pendiente en el libro cautivador de Victoria Camps es: primero, qué es la justicia y, segundo, por qué la justicia nos obliga a todos y a cada uno. La justicia, como sucede igualmente con las palabras virtud, libertad, bien, hermosura, igualdad ... van tan cargadas, todas ellas, de afecto y de sentimientos que no pueden definirse. Es el problema de todas las Geisteswissenschaften. Pereat mundus, fiat justitia, y Po1 Pot lo intenta en 1976 en Camboya o Kampuchea. ¿Qué es la Justicia?, lo que cada cual asevera
80 1 Enrahonar 18, 1992 Seccions bibliogrh.fiques que es. ¿Quién dispone de razón?; la justicia ¿puede ir contra el derecho?, ¿con qué fuerza como no sea la del palo? Posee más justicia en la Historia aquel que dispone de un palo más gordo y más recio. Así como la definición de velocidad no depende de la voluntad de los hombres, la definición de Justicia depende, y pende, de dicha voluntad. La Naturaleza jamás es injusta porque carece de leyes normativas; éstas provienen de la voluntad. La justicia es arbitraria. La norma en vez de afirmar lo que hay, se limita a determinar aquello que vale. El valor no se fundamenta ni en la lógica ni tampoco en la realidad; no es, pues, ni universal ni necesario. Quedando los valores, incluido el de justicia, desfundamentados, todos resultan ser arbitrarios y, en consecuencia, no contamos con Justicia Absoluta. Todos los valores históricos son emotivos, cuando menos en gran parte; la justicia no escapa de este hecho. Por esto sunzmum jus, summa injuria. Ya Aristóteles hizo notar en Etica a Nicómaco -1129la ambiguedad de la noción de justicia. La tragedia griega clásica confundió injusticia e impiedad, pero como después de Nietzsche ha muerto la piedad porque no hay Dios, no nos queda otra salida que aceptar que no habiendo Justicia sólo son posibles las justicias, muchas, fugaces y compuestas. Autoservicio de justicias, Resulta práctico y además, dado que hay mucha oferta, no es necesario hacer cola. Después de lo dicho acepto totalmente el llamamiento y la convocatoria humildes que presenta Victoria Camps en su obra. Carezco de razón pasa recibirlos, para apuntarme, ya que no es el Padre Celestial quien me invita a ser tan perfecto como Él, sino un tímido discurso nacido después del asesinato de Dios. Pero, en fin, se me antoja sensata su propuesta de ser justos, solidarios, responsables, tolerantes ... Quien sabe. A lo mejor se apunta también alguno más. Aunque mucho me temo que ante el ejemplo de políticos. de financieros y hasta de sindicalistas -todos persiguiendo el poder-, las líneas de Victoria no entusiasmen, en su vida cotidiana, al personal de esta eterna España mediocre. Otra cosa distinta es el regocijo intelectual, o sea, la sensibilidad estética. Qué hombres son los hombres! Octavi Fullat MAGÍ CADEVALL, La estructura de la teoría de la evolución (Enrahonar. Monografies 3), Publicacions de la Universitat Autbnoma de Barcelona, Bellaterra 1988. El libro de Magí Cadevall es un estudio metateórico de la teoría de la evolución. Cadevall toma la teoría de la evolución como objeto de análisis, abordándola desde diversos modelos epistemológicos actuales. Como dice el propio autor en la introducción: «el presente estudio se propone hacer un balance de las aportaciones sobre el tema de la estructura de la teoría de la evolución desde diversas concepciones epistemológicas». Con respecto a dichos modelos puede diferenciarse, por un lado, lo que podnamos llamar sistemas filosóficos de la ciencia que se han sucedido a lo largo del siglo xx y, por otro, los estudios particulares de la biologia, en concreto de la teoría de la evolución, realizados por biólogos con intereses epistemológicos, o bien por filósofos de la ciencia especializados en la fundamentación de la biología. Por lo que se refiere al primer grupo, Cadevall se centra en la concepción heredada o concepción sintáctica de las teorías en la metodología de Popper, en la propuesta de revolución científica de Kuhn, en los programas de investigación de Lakatos, en la concepción semántica de Beths, van Fraasen y Suppe y en la concepción estructural de Sneed, Stegmüller? Moulines y Balzer. En cuanto al segundo grupo, tiene en cuenta diversos autores que han analizado las bases epistemológicas de la teoría de la evolución desde diversos puntos de vista. Entre estos autores están, Ruse, Williams, Hull,