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Recensions

Abstract

A. PRIOR OLMOS, La libertad en el pensamiento de Marx.

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Recensions

Author: Lopez Saenz, M. Carmen
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1991
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.737
Source: https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn17/0211402Xn17p79.pdf
Eniahona ,
17,
1991,79-82
Recensions
A. PRIOR OLMOS,
La
libe ad en
el
pensa-
a los dispe sos ex os en los que es e au o
mien o de
Ma x,
Valencia-Mu cia, se ocupó de la libe ad.
Se iciodePublicacionesdela
Apesa dela inculacióndeMa xcon
Uni e sidad,
1988.
la iloso ía mode na, su eo ía de la libe -
ad es o iginal en la medida en que posee
La e sión o igina ia de es e lib o ue la una e ien e his ó ico- ilosó ica que aúna
esis doc o al de su au o . Es o signi ica pun os de is a an opológicos, polí icos.
que nos hallamos an e un es udio denso, económicos, sociales, e c.
con una es uc u a consis en e y, sin em-
ba go, con un í ulo y una emá ica ex ao -
dina iamen e suge en es.
Es elogiable que en nues os días sigan
publicándose ob as sob e Ma x y con inú-
en a ayéndonos cues iones an c uciales
como la libe ad, a pesa de las g andes po-
lémicas que desa an y de la di icul ad pa a
dema ca las y cuan i ica las.
¿Hay en Ma x una eo ía de la libe ad?
A. P io opina que sí y se p opone econs-
ui la. Dispone, pa a ello, de a ias cla es.
En p ime luga , maneja con habilidad la
bibliog a ía exis en e sob e Ma x, así
como los ex os de és e. Asume la p oble-
má ica he encia ecogida po el pensa-
mien o de la libe ad de Ma x; elaciona
es a emá ica con odas las nociones cen-
ales de la ob a ma xiana (alienación,
plus alía, lucha de clases, sociedad comu-
nis a, e c.).
T as desenmasca a la concepción de la
libe ad p esen e en la Economía Polí ica
clásica (libe ad de in e cambio), Ma x cn-
ica el sen ido libe al del indi iduo y pos u-
la una libe ad e ec i a. La desc ipción
de
és a equie e, como ha sabido e A. P io ,
un es udio de las bases an opológicas y
humanis as de la doc ina de Ma x.
Quedan eliminados de és a, an o el de e -
minismo económico-ma e ial, como las
me as ascenden ales y esca ológicas.
A.
P io nos e-descub e al Ma x dialéc-
ico, al ilóso o p ác ico-humano- cuya li-
be ad sólo podía se ini a, ela i a, diná-
mica y, po eso mismo, eal. Hay dialéc ica
en e necesidad y libe ad, en e na u aleza
e his o ia, en e indi iduo y sociedad. El
abajo desalienado es la mani es ación
más isible de la dialéc ica y de la libe ad.
Resul a necesa io habla de la eo ía
ma xiana de la alienación po que sólo
-
-
A. P io econs uye el con enido de cuando la enajenación desapa ezca: el
es a doc ina de la libe ad: Comienza con homb e pod á desa olla se lib emen e.
una c í ica de la concepción libe al y p o-
pone un nue o concep o de libe ad, que
pa e del abajo como modelo de in e ac-
ción dialéc ica.
El au o adop a la línea de in e p e a-
ción de la Escuela de Budapes , consis en e
en una undamen ación an opológica del
concep o de libe ad. Se opone así al cien-
i icismo de algunos de los lec o es de
Ma x, y log a p es a cohe encia y unidad
Aunque la li e a u a que se ha ocupado
de la alienación es copiosa, A. P io pa ece
conoce la a ondo y sabe ex ae su signi i-
cado esencial. La p eocupación ma xiana
po la alienación ue cons an e a lo la go de
oda su ida y es o ea i ma nues as esis
de la unidad de la ob a de Ma x.
La libe ad no es una ca ego ía que se
adquie a de una ez pa a siemp e; no es
me amen e ex e io . Libe ad es au odesa-
ollo del homb e, conquis a eal (no u ópi-
ca) de un es ado de cosas dis in o del ac-
ual, de un « eino de la libe ad)) -que su-
pe e la dominación de la sociedad
bu guesa-, del comunismo.
Es
imp escindible elaciona la libe ad
con una igualdad basada en las necesida-
des; es ineludible hace e e encia al
«homb e nue o», al homb e o al, plu idi-
mensional y lib e que inaugu a á la his o ia
de la humanidad.
Ka u aliiien e, Ma x no quiso plani ica
los pasos y las ca ac e ís icas de es e se di-
e enciado cuali a i amen e; en e a las
codi icacio~les y a los sis emas ce ados,
Ma x no deseó clausu a la his o ia. Fiel a
es a p e ensión, A. P io esal a la imagen
de un pensamien o nia xiano inacabado
abie o a u u as e lexiones en las que ca-
ben incluso los p oblemas más ecien es
que siguen cons iñe ido nues a libe ad.
M"
Ca men López Súenz
F.
MARTITEZ MARZOA,
Desconocida aíz
co min (Es icdio sob e la eo ía kan ia-
na de lo bello),
Ba celona,
1987.
Nos encon amos an e un ensayo sob e
la
C í ica del juicio
de Kan que impac a
po su concisión y casi desespe a al lec o
más iniciado, po la densidad y el al o g a-
do de abs acción de su con enido.
A
la
~na ie a de Spinoza en su
E ica
o de
Wi gens ein en su
T ac u us,
Ma ínez
Ma zoa esculpe cada p oposición con ni i-
dez, con undencia y un igo lógico que no
abunda p ecisamen e en la p oducción ilo-
só ica ac ual. Las uen es y la bibliog a ía
que ci a son, en adecuada p opo ción a la
onlia del esc i o, sob ias y sumamen e es-
pecializadas. Se es e o no de acue do con
la pe spec i a desde la que Ma ínez
Ma zoa hace habla al ex o kan iano, es
necesa io econoce que su in e p e ación
es lúcida
y
busca an e odo la cohe encia
sis e ná ica. Aunque en p incipio el ema
a ado sea la noción de belleza en la
C í ica del juicio,
el apa a o concep ual de
odo el sis ema kan iano es enido en cuen-
a a la ho a de ede ini exp esiones ambi-
guas y de ex ae conclusiones ace ca de la
elación na u aleza-a e.
Como esis p incipal, Ma ínez Ma zoa
de iende que la dualidad en e na u aleza y
a e en Kan no es á de inida con an e io i-
dad a la con aposición en e ((belleza na u-
al» y «belleza del a e» que apa ece en la
C í ica del juicio;
la mediación a ís ica es
esencial a la noción misma de belleza;
y
la
eo ía del genio no ompe en absolu o los
lími es ma cados po la concepción del jui-
cio de gus o, sino que los con i ma.
Su a gumen ación comienza po demos-
a que, con a las apa iencias li e ales,
«juicio e lexionan en
y
((juicio de e mi-
nan e» no son en Kan especies de un mis-
mo géne o, sino que aquél (como capaci-
dad de p oduci un uni e sal pa a un
pa icula dado) es á en la base del ca ác e
de e minan e de oda la acul ad de enjui-
cia . Sin emba go, la noción de juicio e le-
xionan e pa ece p esupone que en algún
momen o exis e un pa icula dado sin que
se haya encon ado un uni e sal bajo el
cual se subsuma, lo cual se ía con adic o-
io con la esis de la
C í ica de la azón
pu a
ace ca de la elación en e concep o e
in uición.
Aquí ecupe a Ma ínez Ma zoa la esis
heidegge iana que esal a la imaginación
p oduc i a como la «desconocida aíz co-
mún» de en endimien o y sensibilidad, que
Kan mismo en e ió aunque no osó lle a
has a las úl imas consecuencias. Es a aíz
no puede exp esa se en ningún discu so
po que es p ecisamen e el ámbi o me adis-
cu si o que pe mi e odo discu so. an o el
de la azón eó ica como el de la p ác ica,
en e los cuales no hay posible ansición
en el plano de los con enidos. De lo cual
hay que conclui que la a ibución de una
necesa ia con o midad de la na u aleza
y
la
acción mo al a concep os en gene al (ca e-
go ías o máximas de uni e salizació i) no
se jus i ica ni desde la azón eó ica ni des-
de la azón p ác ica, sino sólo como exp e-
sión del hecho de que ambas son una
y
la
misma aíz inexp esable.