Ressenyes
Abstract
Index de les obres ressenyades: Antonio ALEGRE, La sofística y Sócrates. Ascenso y caída de la polis.
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está la realidad condenada a encesión de la filosofía griega del sirrarse en el tedioso eterno retorno glo v a. de C. Iniciado el camino, este de sí misma? ¿O es radical apertura objetivo está lejos de ser alcanzado que presagia y está destinada a lo y su dificultad dimana precisamente Otro de sí? de la complejidad de problemas que se encuentran involucrados en la conMaría José de Torres Gómez-Pallete frontación sostenida por Platón y Aristóteles contra los sofistas. La desaparición de los textos constituye un obstáculo añadido y un tema más Antonio Alegre, La sofística y Sóa resolver de urgente investigación. crates. Ascenso y caída de la polis, El profesor Alegre comienza, conMontesinos. Biblioteca de divulgatra la habitual reducción de la SO~~Sción temática *,O 37, ~~~~~l~~~, tica a retórica huera o a simples téc1986, 110 págs. nicas de éxito social, reconociendo el planteamiento de problemas de vaSi se contrasta la bibliografía sobre lidez eterna y que poseen sorpren. la sofística producida en nuestro país dente actualidad. Es decir, no es ciercon la que se produce en el extranto que los sofistas no se preocuparan jero, la primera diferencia se refiere, de problemas filosóficos, proposición sin duda, a la cantidad. Mientras en que, se ve, réEspaña apenas pueden encontrarse plica a los enemigos de los sofistas, algunos artículos o estudios parciales en que ineen un marco más amplio, en el extranvitablemente, a Platón. No se trata jero hallamos con cierta abundancia de pasar a un antiplatonismo supertanto obras generales dedicadas al ficial, sino de comprobar el «sentido movimiento sofístico como monograpeyorativo)) de que está impregnada fías sobre temas específicos o sobre la visión que Platón forja de los solos sofismas más destacados. fistas. Dicho de otro modo: si se Existe, sin embargo, otra diferencia quiere evitar la caída en una repetitodavía más alarmante. En nuestro ción de los anatemas del Académico, país, sobre todo en las obras de divulno queda otro camino sino el análisis gación, persiste con la mayor inconsde las diferencias, agudo vislumbre ciencia y en pleno vigor el viejo paraque le debemos agradecer a Grote. digma antisofístico. poco más se ha Tal análisis exige necesariamente hecho, pues, que repetir a Platón. reconocer Un núcleo fil0sÓfi~0 en 10s En este nada alentador panorama ~ofistas, coherente Y profundo, nada la obra de Antonio Alegre, Profesor despreciable a juzgar Por las enerde la Universidad de Barcelona, regía~ que Piatón y Aristóteles dedicasulta útil y recomendable en muchos ron en refutarlos. aspectos, principalmente porque se El profesor Alegre busca por ello sitúa en el nivel más avanzado de la otro punto de partida: la sofística no historiografía actual sobre el tema, rzpresenta sino el surgimiento de fordesde el cual se vislumbra un auge mas de pensamiento que reflejan las todavía más considerable de los estutransformaciones sociales y políticas dios sofísticos en el futuro que permidel siglo v a. de C. griego. Esta es su tirá la elaboración de una nueva vipropuesta en sintonía con los trabajos
de J. P. Vernant: abordar los productos teóricos de los griegos con referencia a las estructuras sociopolíticas que los propiciaron. Además de este punto de partida, el autor trata de diseñar un marco amplio, no basado estrictamente en reflexiones y textos filosóficos, que permita mostrar el sentido y la racionalidad de las propuestas sofísticas y que se mueve en dos direcciones: la primera consiste en establecer los nexos con la tradición presocrática, con el convencimiento de que temas como la reflexión sobre el lenguaje en sus implicaciones ontológicas resultarían incomprensibles sin el conocimiento de las tesis heraclíteas y parnienídeas. La segunda consiste en incorporar a su estudio diversos materiales de otros campos de la cultura, como la tragedia o la historiografía, que corroboran el vigor, la profundidad y la amplitud de los temas sofísticos en la sociedad griega. El libro sigue un criterio temático en la exposición, y se abre con la presentación de las antítesis physisnómos. Apertura muy certera, ya que la citada antítesis constituye la mejor atalaya para contemplar los diversos aspectos del pensamiento sofístico. A partir de aquí el profesor Alegre comienza el recorrido puntual que comienza y se cierra con el lenguaje. Respecto a los planteamientos filosóficos, desarrollados en la tradición presocrática, los sofistas son los que abren el sendero a la consideración de lo relativo, de las oposiciones, de la subjetividad. Fueron los encargados de derruir las inmutabilidades parmenídeas, de modo que con ellos irrumpe un concepto decisivo (aunque siga denostado) en la historia de la filosofía: el de relativismo, presente, ciertamente, en los presocráticos, y que, a juzgar por los testimonios existentes y por la bien documentada hostilidad que levantó, debió alcanzar su madurez con las principales figuras de la sofística, Protágoras y Gorgias. El análisis del profesor Alegre indaga los avatares de esta noción en sus consecuencias ontológicas, lingüísticas y éticas. Además de las reflexiones filosóficas y sobre el lenguaje, el libro aborda el tema político y el de la religión. El primero comienza con un amplio estudio de la teoría protagórica sobre el origen de la sociedad y sobre la justicia, que da paso a la consideración de un espectro plural, extremado y radicalizado, de teorías antagónicas. Es aquí donde se observa una acentuada ambigüedad del movimiento sofístico, en el que, junto a críticas frontales a los privilegios de clase y al mantenimiento de la esclavitud, quedan las incógnitas del Caliclés platónico o la ubicación del tirano Critias entre los sofistas. El capítulo dedicado a los «lejanos y siempre presentes dioses» ofrece una síntesis sobre el tema. Una nota común destaca: los sofistas, desde el agnosticismo protagórico al ateísmo de Pródico o Critias, no se sitúan en un marco teológico, sino en lo que hoy llamaríamos ciencias de la religión. No son creyentes y, por no serlo, la importancia del «mobiliario celestial)) fue, como hecho sociológico, particularmente considerada en sus análisis. El libro se cierra con un amplio capítulo dedicado a Sócrates. En él traza el profesor Alegre el conjunto. azaroso, de condicionantes sociológicos y políticos que hacen relativamente explicable el enigma de la vida y muerte de esta peculiar figura ágrafa
de la filosofía griega, «una personaliMax Horkheimer, Ocaso [Título dad difícilmente catalogable)). original, Dammerung]. Traducción Rodeado de sofistas y oligarcas, sin y prólogo de josé M." Ortega+ ~d, ser lo ni lo para Anthropos, col. «Pensamiento crílo siempre válido en Sócrates contico/Pensamiento utópico)), n." 24. siste en su profundo respeto a las leves de la ciudad y en su firme Barcelona, 1986. entrega a una verdad trascendente, infiel al espíritu de la tierra, lo que haría reaccionar virulentamente a Nietzsche quien vio en Sócrates y Platón ((síntomas de decadencia, instrumentos de la descomposición griega)). Entre síntoma de decadencia y paradigma de la razón, el profesor Alegre, que no oculta su simpatía por esta figura destinada a la controversia, concluye su estudio destacando los principales rasgos, teóricos y de estilo, que diferencian a Sócrates de los sofistas: su profundo carácter religioso, su concepto de educación como alumbramiento de la verdad interior, su noción de ciencia entendida como búsqueda de lo universal. Sócrates se perfila de este modo como la alternativa al movimiento sofístico, como el punto de giro del que habría de emerger la vasta obra platónica. Una extensa y actualizada bibliografía final, tanto de fuentes como de literatura secundaria, contribuye a hacer de este libro una excelente introducción a una época de nuestra cultura que, por la importancia de sus temas, ha de exigir en el futuro más esfuerzos de investigación. Para ello, el libro del profesor Alegre será sin duda, un estímulo y una invitación. ]osé Solana Dueso La bibloigrafía de y sobre Horkheimer en castellano no es precisamente muy abundante. Por su parte, tampoco Horkheimer se ha caracterizado por una obra sistemática y prolíficamente desplegada. La mayoría de sus escritos, incluidos algunos de mayor envergadura como Critica de la razón iizstrumental o Dialéctica de la Ilustración, consisten en breves ensayos, conferencias y lecciones. Ello se debe a que su producción filosófica está casi exclusivamente ligada a su colaboración habitual en la Zeitschrift für Sozialforschung, revista difusora del pensamiento de la Escuela de Frankfurt, y a su tarea docente desarrollada prácticamente a lo largo de toda su vida, en Frankfurt y también en Chicago. Con la presente traducción de Durnmerung se ha puesto al alcance del público de lengua castellana lo que se ha considerado como «el primer documento de la Teoría Crítica propiamente dicha» (prólogo, p. 13). Con el nombre de «Teoría Crítica)) se conoce la aportación específica de la Escuela de Frankfurt, cuya figura central es Max Horkheimer, a la renovación y difusión del pensamiento marxista en el mundo actual, desde una revisión minuciosa de los fundamentos mismos de la teoría marxista, con el fin de encauzar adecuadamente la praxis. La obra que aquí presen- - tamos, publicada primera vez en Zurich en 1934 y bajo el seudónimo de Heinrich Regius (debido al triunfo del nacionalsocialismo en Alemania),