POPPER
Y
EL
MUNDO DE LA CULTURA
Jesús
MOSTERIN"
1.
CULTURA
Y
NATURALEZA
El segundo p incipio de la e modinámica es-
ablece que la en opía en un sis ema aislado no
puede po menos que c ece . Como el uni e so
en e o es un sis ema aislado, la en opía (es de-
ci , el deso den) es á en con inuo aumen o en él.
Den o de la endencia gene al del uni e so al
deso den, a la deso ganización y al ío, los se es
i os ep esen an excepciones locales. Todo se
i o es una excepción cósmica, nada a con aco-
ien e. ¿Cómo lo consigue? Lo con a io de la
en opía es la in o mación. Los se es i os esis-
en y emon an la endencia en ópica uni e sal
a base de acumula y usa in o mación.
La in o mación que acumulan los animales pue-
de ansmi i se po dos canales: gené icamen e o
po ap endizaje. La in o mación gené icamen e
ansmi ida se encuen a en el genoma (es deci ,
en el epe o io de genes que se epi e en cada una
de nues as células. excep o los game os). La in-
o mación ap endida se encuen a en el ce eb o.
De hecho, an o el genoma como el ce eb o son
«máquinas» de p ocesa in o mación, capaces de
ecibi , almacena , modi ica
y
ansmi i
in o mación.
La in o mación (capacidades, ecu sos, ((sabe-
es») que se nos ha asmi ido gené icamen e cons-
i uye nues a na u a. La in o mación que se nos
ha ansmi ido po ap endizaje cons i uye nues-
a cul u a. En la ansmisión, an o na u al co-
mo cul u al, de la in o mación caben no edades:
mu aciones y ecombinaciones gené icas en el p i-
me caso; in enciones y descub imien os en el
segundo.
La cul u a se opone a la na u a como lo adqui-
ido o ap endido se opone a lo congéni o o he e-
dado. Po na u a somos cal os o enemos pelo
de al colo . Po cul u a nos lo co amos, peina-
mos o eñimos. Na u almen e somos capaces de
en oca los ojos, aun sin da nos cuen a. Cul u-
almen e sabemos en oca nues a cáma a
o og á ica.
2.
EL MUNDO 3 DE KARL POPPER
En su con e encia i ulada ((Epis emology wi -
hou a Knowing Subjec », p esen ada an e el
Te ce Cong eso In e nacional de Lógica, Me o-
dología y Filoso ía de la Ciencia, celeb ado en
Ams e dam en
1967,
Ka l Poppe so p endió a
los asis en es con su concepción de un e ce mun-
do o mundo 3, dis in o an o del mundo ísico
como del men al. Pos e io men e ha insis ido en
la misma idea en o os abajos, eunidos en un
olumen i ulado Objec e Knowledgel, así co-
mo en su au obiog a ía, Unended Ques 2.
Según Poppe , una g an pa e de la adición
ilosó ica occiden al ha sido dualis a, dis inguiendo
el mundo ma e ial de los obje os y es ados ísi-
cos del mundo men al o psicológico de los es ados
de conciencia (o de las disposiciones conduc ales)
pe o ol idándose de cie as ealidades que no caen
ni en uno ni en o o, como los con enidos obje-
i os del pensamien o. Esas ealidades o man el
mundo 3.
En e los p ecu so es de su concepción del mun-
do 3 Poppe ci a a Pla ón, los es oicos, Bolzano
y F ege. Pla ón había en a izado la exis encia de
o mas o es uc u as abs ac as sepa adas an o del
mundo ísico como del men al. LOS es oicos ha-
bían dis inguido, además de las palab as, las ep e-
sen aciones subje i as y las cosas ísicas designadas,
un dominio inma e ial pe o obje i o de lek á. Un
lek ón es el signi icado o con enido obje i o ex-
p esado en un enunciado. Bolzano había pos u-
lado la exis encia de p oposiciones en sí y de e -
dades en sí, dis in as de (e in ini amen e más nu-
me osas que) las p oposiciones de hecho pensadas
o o muladas po alguien, o descubie as o sabi-
das po alguien. F ege, inalmen e, había sub a-
yado la di e encia en e el ac o subje i o de pen-
samien o y el con enido obje i o de dicho ac o.
Tan o Bolzano como F ege habían echazado el
psicologismo.
Y
Poppe en iende po psicologis-
mo «el descuido o incluso la negación del e ce
*
És ca ed a ic de Lbgica
a
la Uni e si a de Ba celona. En e
1
Ka l
POPPER,
Objec i e Knowledge,
Cla endon P ess,
les se es ob es en aques a disciplina podem des aca
Lógica dep i-
Re ised edi ion, 0x o d 1979.
me o den,
A iel, 1970;
Teo ia axiomá ica
de
conlun os,
A iel, 1971.
2
Ka l
POPPER,
Unended Ques ,
Fon ana-Collins, London
1
en e els seus esc i s de ca ic e ilosb ic
Racionalidad
y
acción bu-
1976. T aducción española,
Búsqueda sin é mino,
Ed. Tec-
mana,
Alianza, 1978,
i
Concep os
y
eonás
en
la
&m&,
Alianza, 1984.
nos, Mad id 1977.
mundod. Poppe alude ambién a Hegel, pe o
pa a dis ancia se de él, pues las ideas hegelianas
son ideas de una men e o espí i u, mien as que
el mundo 3 poppe iano es un mundo de ideas ob-
je i as que no es án en men e ninguna, di ina ni
humana, sino p ecisamen e en un mundo apa e
y p opio, el mundo 3.
Pa ece e iden e que el mundo 3 de Poppe iene
algosque e con la in o mación. Pe o ya imos
que nues a in o mación es de dos clases: la ans-
mi ida gené icamen e, la na u a, y la ansmi ida
po ap endizaje, la cul u a. Po ello podemos p e-
gun a nos: ¿aba ca el mundo 3 oda la in o ma-
ción, an o na u al como cul u al, o se limi a al
ámbi o de la cul u a? En gene al los ex os de Pop-
pe pa ecen deja muy cla o que el mundo 3 se
ci cunsc ibe al ámbi o de la cul u a. Pe o algu-
-
nos ex os sugie en la duda.
En e ec o, el conocimien o obje i o es el cons i-
uyen e p incipal del mundo 3, con el que a eces
casi se iden i ica. Y Poppe esc ibe: «El conoci-
mien o obje i o consis e en el con enido lógico
de nues as eo ías, conje u as, suposiciones (y,
si que emos, en el
con enido lógico de nues o có-
digo gené ic0)»4.
Po an o, pa ecía como si am-
bién la in o mación gené icamen e ansmi ida
o mase pa e del mundo
3.
En o o pasaje dice Poppe : «Mucho an es de
que hubie a c í ica, había c ecimien o del cono-
cimien o -de
conocimien o inco po ado en el
có-
digo gené icod.
Y
emacha:
e999
de cada
1.000
unidades de conocimien o de un o ganismo son
he edadas o congéni as, y sólo una unidad con-
sis e en modi icaciones de ese conocimien o
congéni o~6.
De odos modos, la mayo ía de los ex os de
Poppe pa ecen es ingi el mundo 3 al ámbi o
de la cul u a.
3
Ka l
POPPER,
Objec i e ~nowled~e,
p.
162
4
Ibid,
p.
73 (la cu si a es mía).
5
Ibid,
p.
84 (la cu si a es mía).
6
Ibid,
p.
71.
4.
¿CULTURA TOTAL
O
SÓLO
LINGU~STICA?
Suponiendo, pues, que el mundo 3 es é es in-
gido al mundo cul u al, podemos p egun a nos
si aba ca oda la cul u a, an o lingüís ica como
no lingüís ica, o si se limi a a su pa cela lingüís i-
ca o p oposicional.
En algunos ex os Poppe pa ece deja cla o que
el mundo 3 aba ca oda la cul u a o que, al me-
nos, incluye á eas no lingüís icas, ales como las
elaciones sociales, las ins i uciones, las he amien-
as y las ob as de a e. «Yo di ía que las
elacio-
nes sociales
pe enecen, en muchos aspec os, a lo
que
...
he llamado el mundo 3, el mundo
de
las
eo ías, de los lib os, de las ideas, de los
p oblemas~7. Cuando in oduce po p ime a ez
la noción de mundo 3, lo ca ac e iza como «el
mundo de los con enidos obje i os de pensamien-
o, especialmen e de los pensamien os cien í icos
y poé icos y de las
ob as de a e*.
Y oda ía con
más cla idad: «Podemos conside a al mundo de
los p oblemas, eo ías y a gumen os c í icos co-
mo un caso especial, como un mundo 3 en sen i-
do es ingido, como la p o incia lógica o in e-
lec ual del mundo 3;
y
podemos inclui en el mun-
do 3, en un sen ido más gene al, odos los p oduc-
os de la men e humana, ales como
he amien as,
ins i uciones
y
ob as de a e+'.
O as eces, en cambio, el mundo 3 pa ece se
exclusi amen e lingüís ico o p oposicional. «Po-
demos llama
...
mundo 3 al mundo de los con e-
nidos lógicos de lib os, biblio ecas, memo ias de
compu ado es, y simila esl0.n «En e los esiden-
es de mi e ce mundo es án, más especialmen-
e, los sis emas eó icos; pe o esiden es de igual
impo ancia son los p oblemas y las si uaciones
de p oblema
...
y los a gumen os c í icos,
...
y el
es ado de la discusión o el es ado del a gumen o
c í ico; y, desde luego, los con enidos de e is-
as, lib os
y
biblio ecasl1.n En esumen, «aunque
7
Ka l
POPPER,
Búsqueda sin é mino,
p.
28 (la cu si a es
mía).
8
Ka l
POPPER,
Obec i e Knowledge,
p.
106 (la cu si a es
mía).
9
Ka l
POPPER,
Búsqueda sin é mino,
p.
251
(la cu si a es
mía):
10
Ka l
POPPER,
Objec i e Knowledge,
p.
74.
11
Ibid,
p.
107.
el mundo
3
no es idén ico con el mundo de las
o mas lingüís icas, su ge jun o con el lenguaje
a gumen a i o: es un subp oduc o del
5.
¿PROPOSICIONES POSIBLES
O
PROPOSICIONES EXPRESADAS?
Aun suponiendo que el mundo
3
sea pu amen e
p oposicional, oda ía enemos que p egun a nos
si es á es ingido a aquellas p oposiciones que de
hecho han sido pensadas, exp esadas o esc i as po
alguien, o bien si aba ca odas las p oposiciones
posibles, con independencia de que alguien las ha-
ya pensado, dicho o esc i o, o no.
A eces pa ece que el mundo
3
aba ca sólo las
p oposiciones pensadas e incluso esc i as. «Sólo
una eo ía o mulada (en con adis inción a una
eo ía c eída) puede se obje i a
...13
»
«El conoci-
mien o en sen ido obje i o consis e en expec a-
i as lingüís icamen e o muladas y some idas a
discusión c í ica14.~
Y
como ya imos: ((Pode-
mos llama mundo
3
al mundo de los con eni-
dos lógicos de lib os, biblio ecas, memo ias de
compu ado es, y simila esl5.»
Poppe insis e con ecuencia en que el mundo
3
a c eciendo po ob a nues a. «El e ce mun-
do es un p oduc o na u al del animal humano,
compa able a la ela de a ana
...
El conocimien o
obje i o c ece median e nues a in e acción con
el e ce mundol6.n El c ecimien o del mundo
3
sólo es concebible si no es á habi ado desde el
p incipio po odas las p oposiciones y eo ías po-
sibles o en sí, sino sólo po las p oposiciones pen-
sadas, esc i as y conse adas has a un momen o
dado. Así, a medida que se an esc ibiendo nue-
os lib os y se an p oponiendo y discu iendo
nue as eo ías, el mundo
3
c ece.
Sin emba go o as eces Poppe pa ece adop-
a la posición con a ia, es deci , pa ece conce-
bi el mundo
3
como inclusi o de odas las p o-
posiciones posibles, aunque nadie las haya esc i o.
12
Ibid,
p. 137.
13
Ibid,
p. 31.
14
Ibid,
p.
66.
15
bid,
p.. 74.
16
Ibd,
p.
112.
Así dice que «el e ce mundo es el mundo de los
in eligiles o de las ideas en sen ido obe i o; es el
mundo de los obe os posibles
de
pensamien o: el
mundo de las eo ías en sí,
y
sus elaciones lógi-
cas; de los a gumen os en sí; y de las si uaciones
de p oblemas en sí))". «Aunque ob a humana
...
el e ce mundoes sob ehumano en el sen ido de
que sus'con enidos son obe os
de
pensamien o i -
uales más bien que ac uales, y en el sen ido de
que sólo un núme o ini o de la in inidad de ob-
je os i uales pueden llega a se obje os ac ua-
les de pensamien ol8.n
Es a insis encia poppe iana en la in inidad de
obje os posibles o i uales de pensamien o
y
en
las eo ías en sí que habi an el mundo
3
nos e-
cue da inmedia amen e a Bolzano. Las p oposi-
ciones en sí (Sa ze-an-sich) de Bolzano no necesi-
an habe sido ni llega a se pensadas, dichas o
esc i as. Son me os con enidos posibIes de pen-
samien o.
Y
odas las p oposiciones en sí que son
e dade as son e dades en sí
(
Wah hei en-an-sich),
aunque nunca lleguen a se descubie as. La
semejanza con Bolzano es explíci amen e admi-
ida po Poppe . «Las p oposiciones en sí y las
e dades en sí de Bolzano cla amen e son habi-
an es de mi e ce mundol9.n Las consecuencias
son cla amen e acep adas po Poppe en el siguien-
e pasaje: «Hay una especie de e ce mundo pla-
ónico (o bolzanesco) de lib os en sí, eo ías en
sí,
oble mas
en sí
...
Yo a i mo que aunque es e
e ce mundo es un ~ oduc o humano, hay mu-
chas eo ías en sí y a gumen os en sí
...
que nun-
ca han sido p oducidos o en endidos y que quizá
nunca se án p oducidos o en endidos po hom-
b e alguno~20.
6.
LA AUTONOMÍA DEL MUNDO
3
Aunque siemp e inclinado hacia el obje i ismo,
sólo en la úl ima e apa de su ida se decidió Pop-
pe a p opone su eo ía del mundo
3.
«También
yo, como Bolzano, dudé po la go iempo, y no
17
Ibd,
p. 154 (la p ime a cu si a es de Poppe , la segun-
da es
mía).
18
Ibd,
p.
159
(la cu si a es mía).
19
Ibd,
p.
126.
20
Ibd,
p. 116.
publiqué nada ace ca del mundo 3 has a habe lle-
gado a la conclusión de que sus habi an es e an
eales: y po cie o, más o menos an eales co-
mo las mesas y las sillas ísicas21.))
El asgo del mundo 3 que más imp esiona a
Poppe es el de su au onomía. «La idea de au o-
nomía es cen al pa a mi eo ía del e ce mun-
do: aunque el e ce mundo es un p oduc o hu-
mano, una c eación humana,
él
c ea a su ez su
p opio dominio de au onomía
...22
»
Es esa au ono-
mía del mundo 3 la que lo hace eal e indepen-
dien e de noso os. ¿En qué sen ido es indepen-
dien e o au ónomo? «Hay un sen ido en el cual
el mundo
3
es au ónomo: en ese mundo podemos
hace descub imien os eó icos de un modo simi-
la a aquél en que podemos hace descub imien-
os geog á icos en el mundo 123.~
De hecho odos los ejemplos de p oblemas y
descub imien os au Gnomos en el mundo 3 p o-
ienen de la misma zona: de la a i mé ica de los
núme os na u ales. «Hay innume ables ejemplos.
Quizá los más llama i os, y en cualquie caso los
que siemp e debié amos eco da como nues os
ejemplos es ánda d, pueden se encon ados en
la eo ía de los núme os na u ales. Mal que le pe-
se
a
K onecke , yo es oy de acue do con B ou-
we en que la sucesión de los núme os na u ales
es una cons ucción humana. Pe o aunque noso-
os c eamos es a sucesión, ella a su ez c ea sus
p opios p oblemas au ónomos. La dis inción en-
e núme os pa es e impa es no la c eamos noso-
os: es una consecuencia no buscada pe o ine i-
able de nues a p opia c eación. Los núme os p i-
mos, desde luego, cons i uyen ambién hechos
au ónomos y obje i os; y es e iden e que en su
caso hay muchos hechos po descub i : hay con-
je u as como las de Goldbach.
Y
esas conje u as,
aunque se e ie en indi ec amen e a obje os de
c eación nues a, se e ie en di ec amen e a p o-
blemas y hechos que de algún modo eme gie on
de nues a c eación
y
que noso os no podemos
con ola o in luencia : son hechos du os, y la e -
dad sob e ellos es con ecuencia di ícil de
descub i~-24.))
21
Ka l
POPPER,
Búsqueda sin é mino,
p.
246.
22
Ka l
POPPER,
Obec i e Knowledge,
p.
118.
23
Ibd,
p.
74.
24
Ibid,
p.
118.
Poppe se e ie e a conje u as como las de Gold-
bach, la de Fe ma o la de los núme os pe ec os.
Las conje u as de Goldbach ue on p opues as
po és e a Eule como p oblemas en 1742. La p i-
me a conje u a de Goldbach dice: Todo núme o
pa n
2
4 es igual a la suma de dos núme os p i-
mos. En e ec o,
4
=
2
+
2, 6
=
3
+
3, 8
=
3
+
5,
10=3+7,12=5+7,14=3+ 11,16=3+
13, e c. Pe o quizás haya un núme o pa muy
g ande que no sea igual a la suma de dos p imos.
Has a aho a nadie lo ha encon ado, pe o am-
poco nadie ha p obado que no lo haya. La segunda
conje u a de Goldbach dice: Todo núme o im-
pa n
2
9 es igual a la suma de es núme os p i-
mos.Ehe ec o,9
=
3
+
3
+
3,
11
=
3
+
3
+
5,
13
=
3
+
3
+
7, 15
=
3
+
5
+
7, e c. Tampoco
aquí hemos sido capaces ni de p oba la conje u-
a ni de encon a un con aejemplo.
La conje u a de Fe ma dice: No exis en núme-
os na u ales x,
y,
z
>
O
y n
2
3, ales que
xn
+
yn
=
zn. Pa a n
=
2 sí exis en. Po ejem-
plo, 32
+
42
=
52.
Pe o pa a n
2
3 no se han en-
con ado, y eso que se han buscado (con ayuda
de compu ado es) has a n
<
125.000.
A
pesa de
que hay un p emio en me álico pa a quien lo ha-
ga, nadie ha log ado p oba la conje u a ni en-
con a un con aejemplo.
Un núme o pe ec o es un núme o na u al igual
a la suma de sus di iso es (es deci , de sus di iso-
es dis in os a él mismo). La conje u a sob e los
núme os pe ec os dice: Todo núme o pe ec o
es pa . En e ec o, 6 es un núme o pe ec o (6
=
=
1
+
2
+
3)
y es pa ; 28 es un núme o pe ec o
(28
=
1
+
2
+
4
+
7
+
14)
y
es ambién pa .
Se ha comp obado que odo núme o pe ec o
<
10150 es pa . Pe o quizás haya uno mayo que
no lo sea. No se ha podido p oba ni e u a la
conje u a.
Es a «du eza» u obje i idad au ónoma de los nú-
me os na u ales es imp esionan e.
A
pesa de que
en algún sen ido son nues as c ia u as, nos p e-
sen an e os y enigmas que no somos capaces de
esol e . Las conje u as ecién indicadas han ocu-
pado la a ención y el es ue zo de los mejo es ma-
emá icos, que sin emba go no han log ado e-
sol e el p oblema. Las p egun as que plan ean
son cla as, di ec as y ienen sen ido. Pe o las es-
pues as se nos escapan y, en cualquie caso, no
dependen de noso os. 'Es a si uación ha abona-
do la di usión del pla onismo en e los ma emá-
icos, y es ambién la base en que se basa Poppe
pa a de ende la au onomía del mundo 3. Lo que
no es á cla o es que podamos ex apola del mun-
do de los núme os na u ales a odo el mundo
3.
Lo único que p oba ían los ejemplos es que la a i -
mé ica es en algún sen ido au ónoma, no que lo
sea odo el mundo 3. Poppe nunca ha dicho que
lo que ale pa a la a i mé ica enga que ale pa-
a la o alidad del mundo
3.
De odos modos hay que econoce que, con
su insis encia e'n la au onomía del mundo 3, Pop-
pe ha pues o el dedo en la llaga de un p oblema
impo an e: el p oblema que plan ean esas ex a-
ñas en idades que son los núme os, los conjun os,
las es uc u as abs ac as, las posibilidades, las a-
iaciones, pe mu aciones y combinaciones, las
consecuencias de unos axiomas dados, las ó mulas
de un lenguaje o mal, las o aciones co ec as se-
gún una cie a g amá ica gene a i a, las mane as
posibles de llega al jaque ma e en ajed ez a pa -
i de una cie a con igu ación, e c. Todas esas en-
idades son obje i as, independien es de nues a
olun ad, y nos plan ean p oblemas cuya solu-
ción sólo podemos (en el mejo de los casos) des-
cub i , pe o no decidi . Y sin emba go, pa ece
que esas en idades en algún sen ido no exis en (no
es án en el espacio- iempo), y que somos noso-
os quienes la hemos c eado o in en ado. Pa e-
ce que son el esul ado de nues as con enciones
o de iniciones.
Somos lib es pa a de ini los concep os como
que amos. Pe o una ez de inidos de un de e -
minado modo, ya no podemos maneja los a nues-
o an ojo. Sus de iniciones nos a an y nos obli-
gan,
y
las consecuencias de esas de iniciones se nos
escapan de en e las manos y ya no dependen de
noso os. Podemos in en a los juegos y es able-
ce las con enciones que que amos. Pe o una ez
ijadas las eglas del juego, en o no a ellas c is a-
liza una obje i idad necesa ia e independien e de
nues a olun ad. Así lo que empezó como in-
en o o decisión subje i a nues a acaba con i -
iéndose en ámbi o obje i o de alidez au óno-
ma, abie o ya sólo al descub imien o. Se a a
de un enómeno so p enden e y que es amos le-
jos de en ende de un modo sa is ac o io.
7.
AVERSIÓN CONTRA LAS
DEFIN1,CIONES
Una de las cosas más ex añas que dice Poppe
ace ca del mundo 3 es que en e sus habi an es
igu an las p oposiciones, pe o no los concep os.
Así, después de di idi las ideas en concep os
y
p oposiciones y de con ecciona una abla en la
que si úa a la izquie da las palab as, concep os y
de iniciones, y a la de echa las o aciones, p opo-
siciones y eo ías, esc ibe: «Aún sigo sin inclui
el lado izquie do de la abla de ideas en e los ha-
bi an es de mi mundo
3»25.
Es o es sumamen e
ex año. Es como si dijé amos que en A ica hay
ji a as, pe o no hay cabezas ni pa as de ji a as. Una
p oposición es una cie a combinación de concep-
os, así como una o ación es una cie a combina-
ción de palab as. No se en iende como uno pue-
da ene (en el mundo
3
o donde sea) o aciones
sin palab as o p oposiciones sin concep os.
Poppe siemp e ha sub ayado su a e sión po
las cues iones de inicionales o de análisis concep-
ual: «No es oy nada in e esado en de iniciones
o en el análisis lingüís ico de palab as o
concep os)+. Po ejemplo, en dos páginas
seguidas27 de su ensayo
«A
Realis ic View o Lo-
gic, Physiscs and His o yn acumula las siguien-
es opiniones: «Yo c eo que odas las p egun as
<<
(qué és?" o "(qué son?" es deci , odas las cues-
iones e bales o de inicionales, debe ían se eli-
minadas
...
no debe ían se plan eadas». «Debe ía-
mos e i a comple amen e, como una plaga, el dis-
cu i los signi icados de las palab as.» «Uno nun-
ca debe ía ocupa se de cues iones e bales o cues-
iones de signi icado,
y
nunca debe ía in e esa se
po palab as.» «Uno debe ía e i a siemp e el dis-
cu i sob e concep os.»
Poppe conside a su a e sión po las de inicio-
nes como una consecuencia de lo que él llama su
an iesencialismo. En ez de pe de el iempo ana-
lizando signi icados o buscando de iniciones, lo
que hay que hace es busca la e dad, p oponien-
do conje u as audaces y some iéndolas a c í ica
se e a. Pe o pa ece ol ida que sólo si los con-
cep os p esen an un pe il p eciso podemos so-
25
Ka l POPPER,
Búsqueh
sin é mino,
p.
246.
26
Ka l POPPER,
Obec z e
Knowkedge,
p.
78.
27
Ibd,
pp.
309
y
310.
me e las p oposiciones o muladas con su ayu-
da a c í ica igu osa. Man ene los concep os en
la aguedad y la inde inición es una mane a de
inmuniza las a i maciones
y
las eo ías con a o-
da c í ica y e u ación,
y
a po an o di ec amen-
e en con a de la p eocupación de la iloso ía
poppe iana.
En cualquie caso, y según hemos is o, el con-
cep o de mundo
3
queda comple amen e desdi-
bujado. No sabemos qué es lo que aba ca, si oda
la in o mación o sólo la cul u a, o sólo el lengua-
je, o sólo el con enido de los lib os esc i os, las
eo ías p opues as y los p oblemas de hechos dis-
cu idos. Poppe iene impo an es in uiciones
ace ca de la au onomía de es e mundo
3
y
de su
in e acción con la men e humana y, a a és de
ella, con el mundo ísico, pe o se mues a inca-
paz de (o desin e esado en) analiza lo y de ini lo
con un mínimo de p ecisión.
A pesa de su p o esada a e sión po las de ini-
ciones, a eces las da, e incluso con p e ensiones
de g an p ecisión o mal y a pesa de ello se equi-
oca. Así, de ine el con enido de un enunciado
como ala clase de odos los enunciados que son
consecuencias lógicas suyas (su clase de consecuen-
cias, como lo llama Ta ski)»*8. De ahí se sigue
que odos los enunciados lógicamen e álidos o
au ológicos o man pa e del con enido de cual-
quie enunciado, ya que son consecuencias de cual-
quie enunciado (e incluso de ninguno). Pe o
luego29 de ine el con enido de alsedad de un
enunciado como la clase de odas las consecuen-
cias suyas que no son e dade as. Po an o o-
das las au ologías, pues o que son e dade as, que-
dan excluidas del con enido de alsedad de cual-
quie enunciado. Po consiguien e, el con enido
de alsedad no es un con enido (en el sen ido de
la de inición p e ia).
Y
sin emba go Poppe aña-
de que el con enido de alsedad «es un con eni-
do, aunque sea un con enido ela i o», lo cual con-
adice la de inición an e io suya. Po o o la-
do, de ine el con enido de e dad como «la clase
de odos los enunciados e dade os
y
no-
au ológicos que se siguen de un enunciado da-
do~. Pe o a con inuación dice que «el con enido
de e dad de una au ología es ce o: cons a sólo
de au ologías». Según la de inición p e ia, el con-
enido de e dad de una au ología es la clase a-
cía, ya que sus consecuencias son odas au oló-
gicas y, po an o, es án excluidas. Si eso sign'i i-
ca «ce o», es á bien. Pe o, po ello mismo, ese con-
enido es acío, no cons a de nada, y, desde lue-
go, no cons a «de au ologías», pues si no, no se-
ía acío.
Es as c í icas de de alle a las de iniciones pop-
pe ianas de con enido de e dad y de alsedad se-
ían quizás i ele an es si odo se queda a ahí. Pe-
o no es así. Esas nociones no es án cla as. La p e-
sun a ansposición au omá ica de la de inición
a skiana de la e dad en los lenguajes o males
al lenguaje na u al es sumamen e p oblemá ica.
Y
una de las nociones más impo an es de la ilo-
so ía poppe iana, la noción de e osimili ud, de-
inida como es á en unción de las nociones de
con enido de e dad y de alsedad, no sólo se bam-
bolea con las a enas mo edizas de las nociones
en que se basa, sino que incluso se de umba. Pop-
pe pensaba30, po ejemplo, que en la ciencia
buscamos eo ías lo más e osímiles posibles, y
de ine que una eo ía es más e osímil que o a
si su con enido de e dad es mayo y su con eni-
do de alsedad meno . Pe o Da id Mille mos ó
que ambos con enidos c ecen jun os. El p opio
Poppe ha econocido el iasco en un apéndice
añadido en
1978
a la segunda edición de
Objec i-
e
Knowledge.
«Debo admi i inmedia amen e que
mi p opues a de inición de e osimili ud es de-
ec uosa. También hay un allo se io en las con-
side aciones heu ís icas in ui i as que o igina ia-
men e me conduje on a mi p opues a
...
Lamen-
o p o undamen e el habe come ido algunos e o-
es muy se ios en conexión con mi de inición de
e osimili ud
...31
)>
El econocimien o de sus
e o es de inicionales hon a a Poppe y es con-
secuen e con su iloso ía. Lo que no lo es an o
es su desp ecio po los análisis concep uales y po
las de iniciones p ecisas. En conc e o, a su eo ía
del mundo
3
no le hab ía enido mal un poco
más de p ecisión y cla idad concep ual. Lo que
a la pos e e enemos del munda3 es que sus con-
ines es án en uel os en niebla espesa.
28
Ibid,
p.
47.
29
Ibid,
p.
49.
30
Ibid,
pp.
52-60.
31
Ibd,
pp.
371-372.