CUANDO
LAS
ENCUENTRAN: ERNST
BLOCH
Eligio
D
AZ
G.
E ns Bloch dis ingue dos clases de ma xis-
mo: el ío
y
el cálido. El p ime o ija su in e-
és en lo inmedia o
y
consis e en el análisis
c í ico de cada si uación dada
y
en la aduc-
ción de lo alcanzable según la posibilidad del
momen o; el segundo cen a su in e és en la
oalidad u ópica a ealiza
y
que aho a exis e
sólo po encialmen e. Aquél indica el compo a-
mien o a segui du an e el camino hacia la me-
a; és e llama la a ención sob e el e o que
consis e en oma los log os pa ciales como la
me a misma. Pa a él ambos modos son unda-
men ales e imp escindibles pa a ga an iza al
máximo el despliegue de oda «u opía conc e-
a». No obs an e, su ob a es un cla o ejemplo
de la co ien e cálida, lo que es obse able en
el hecho de que en los aspec os aquí a ados de
su pensamien o es é p esen e la elación homb e-
na u aleza del Ma x de los
Manusc i os econó-
micos- ilosó icos de
1844
-La
sociedad es, po
an o, la cabal unidad esencial del homb e con
la na u aleza, la e dade a esu ección de la
na u aleza, el acabado na u alism del homb e
y
el acabado humanismo de la na u aleza-,
pues dicha elación desempeña en sus análisis
el pun o de pa ida
y
el de llegada, al conside-
a la an o la endencia undamen al de la his-
o ia como el es a(n)do úl imo del mundo ans-
o mado, así, en pa ia. Veámoslo.
«Los deseos son p e-sen imien os de las ca-
pacidades que anidan en noso os, p ecu so-
es de aquello que se emos un día capaces
de ealiza .» (Goe he.)
Pa iendo de una peculia lec u a de A is ó-
eles y «su» de e minación de la ma e ia como
algo doble, ico en mo imien o y o mas, Bloch
elabo ó un concep o de na u aleza que com-
p ende
an o el se -según-posibilidad, es deci ,
aquello que de e mina en sus condiciones lo que
puede mani es a se en cada momen o, como
ambién el se -en posibilidad, es deci , el subs-
a o eal de posibilidad del p oceso dialéc ico.'
Pa iendo de aquí
-y
e omando al espec o
algunos pun os de Spinoza
y
su isión de la
na-
u a na u ans,
de Goe he
y
su «p oduc i idad
demoníaca~, de Pa acelso
y
la
na u aleza amiga,
y
en
especial de las ideas de Schelling sob e la
na u aleza espon ánea
y
de Ma x sob e el mo-
imien o como
impulso, espi i u i al, ue za de
ensión, como..
.
o men o de la ma e ia-
Bloch en en a á las concepciones de la na u a-
leza pasi a, me o obje o
y
p oduc o de un su-
je o ex e io a ella, concepciones que la han a-
ciado de con enido
y
de oda mediación, opo-
niéndoles una
na u aleza cuali a i a,
plena de
p oduc i idad y dinamismo, de endencias
y
la-
encias, o almen e p ocesual
y
po ado a de
una ma e ia u ópica, abie a hacia el u u o.
Así, al es a en es echa conexión con el p o-
ceso ma e ial y la dinámica de la posibilidad, es
ac ible elabo a una idea de u opía que deje
de ene un sen ido es ingido y peyo a i o
(abs ac o y des inculado de la ealidad) pa a
adqui i una de e minación obje i a de la his-
o ia, con un sen ido
di igido cen almen e a la
ealidad: el sen ido de un adelan amien o del
cu so na u al de los
acon ecimien o^.^
Bloch niega una me a posibilidad o mal de
la u opía, y demues a, po el con a io, que
exis e una posibilidad obje i o- eal en el con e-
nido u ópico del p oceso his ó ico, ya
que
dicho
con enido se encuen a p esen e en la p opia
es uc u a ma e ial que po a la dinámica del
se según posibilidad
y
del
se en posibilidad."
Es a idea es á en ín ima elación con la idea
la na u aleza y su ca ác e ce ado
-las o mas
de
suje o na u al,
que niega la de ini i idad de
de la na u aleza p esen an -independien emen-
e de lo que han llegado a se - un enigma en
el que aga un
oda ia-no-llegado-a-se ,
un algo
u ópico obje i ado que sólo es á p esen e como
la encia-
en an o él mismo sólo es
endencial-
men e,
como
impulso pa a,
dinámicamen e. Es e
Na u subjek
debe se en endido sob e odo co-
mo
disposición ( ue za) que ac úa elz oda eali-
zación.
Aho a bien, la cues ión es á en es ablece una
mediación en e el suje o humano y el suje o
de la na u aleza, que posibili e una elación a -
moniosa en e ambos y, a la ez, lle e a cabo,
BLOCH, E ns ,
«Sob e
la
si uación
ac ual
de
la
iloso ía», ci ado
en
El
p incipio espe anza,
.
3,
p.
Ibid.,
.
1,
p.
XXI.
496,
ed. Aguila .
C .
ambién
A icena
y
la izquie da
*
C ., ZECCHI,
S e ano,
E ns Bloch: u opía
y
es-
a is o élica,
ed. Ciencia Nue a.
pe anza en el comunismo,
ed.
Península.
cons an emen e, la con o mación de la ma e ia
como «en-sí»
y
como «pa a-noso os». Pues
exis e necesa iamen e una complemen a iedad
dialéc ica en e la na u aleza
y
el homb e en la
que las his o ias de ambos se en elazan y ien-
den a sin e iza se de mane a o gánica. Se a a,
en onces, de ealiza la con e gencia en e el
sen ido de lo social
y
el sen ido de lo na u al.
Así como exis e una
u opia conc e a de la so-
ciedad, exis e ambién una u opia conc e a de la
na u aleza: con y a a és de las modi icaciones
del homb e, después del dilu io
y
el alu io, pue-
de habe , más bien, as el pe iodo cua e na io
de nues o plane a oda ía un pe iodo quinque-
na io con un
undus
más log ado de lo que en
la ie a -no como
an iqua ium-
se encuen a
oda ia en po encia. En su o alidad, en su la-
encia, la ie a es el espacio inacabado de una
escena, cuya ob a ea al no ha sido esc i a en
absolu o oda ía en nues a his o ia an e io S3
Es e
undus
-que es el
ma e ial geog á ica-
men e obje i o, en an o que obje i amen e u ó-
pico
y
obje i amen e la en e-
posibili a en g an
medida la ealización de la u opía conc e a de la
sociedad, pues, como dice Bloch, a
íin
de cuen-
as el lema u ópico es la econs ucción del pla-
ne a ie a, po lo que las consecuencias de una
«no-u opía» en es e e eno son e ibles.
Bloch e en la écnica el eje mediado en la
independencia y dependencia de la na u aleza
y la sociedad, pues pa a él iene un sen ido que
a desde la o alidad de condiciones que ela-
cionan los ines del homb e con el obje o de su
abajo," has a la sín esis, en un p oceso u ópi-
co de iden idad, de la his o ia humana
y
la his-
o ia na u al: la na u aleza de ini i amen e ma-
ni es ada, lo mismo que la his o ia de ini i a-
men e mani es ada, se hallan en el ho izon e del
u u o,
y
sólo a es e ho izon e concu en las
ca ego ias de mediación -muy espe ables- de
la écnica ~onc e a.~
Desde es a concepción Bloch lle a a cabo una
p o unda c í ica a la con igu ación capi alis a
de la écnica,
y
po an o, a la elación de ex-
e io idad en que se encuen an és a
y
la na u-
aleza; elación que implica una inculación a -
i icial de la écnica con el homb e y con la na-
3
Ibid.,
.
2,
p.
370.
*
C .,
pp.
229-238.
4
Ibid.,
p.
264.
C .
ambién
ZECC
H
1,
S.,
op.
ci .
u aleza. El dominio, la explo ación
y
la deg a-
dación de és a po el homb e, de un lado,
y
la
u ilización ac ual de la écnica que conlle a la
pé dida de su unción de mediación o gánica
en la elación en e homb e
y
na u a, del o o,
ienen su o igen en las leyes del bene icio y la
dinámica de la alo ización del alo :
La
écnica
bu guesa -dice- se encuen a así en una ela-
ción de me cancia, en una elación alienada, po
p incipio, espec o a las ue zas na u ales con
las que ope a desde ue a.'
Es es a modalidad bu guesa de la écnica la
que c i ica Bloch; según él, nos encon amos
an e la écnica del capi al: desa ollada en el in-
e io del mundo bu gués
y
de su pa icula de-
sa ollo, po a sus de o maciones.
Y
es asi que
la écnica bu guesa apa ece, a pesa de odos
sus iun os, como mal adminis ada y alsamen-
e e e ida;
la e olución indus ial no es á e-
e ida conc e amen e ni al ma e ial humano ni
al ma e ial de la na u alezae6
De es a mane a, nos encon amos con un es-
pacio in e nalmen e a ec ado an o en el in e-
io como en el ex e io del p oceso p oduc i o
del capi al
-del abs ac o impulso de luc o p o-
cede el a eamien o que la máquina
y
el abajo
mecánico han aído sob e el mundo-.
Bloch
nos habla a con inuación de la des ucción de
las iejas ciudades
y
de las bellas casas y sus
muebles,
y
del oscu ecimien o de la an asía de
odo lo cons uido o gánicamen e: Todo ello se
inc emen a en la medida en que las máquinas se
des-o ganizan, y, sob e odo, se agudiza la e-
lación desp ecia i a y dominan e con la na u a-
leza que, como espues a, se ebela espo ádica-
men e p o ocando ca ás o es. És as nos mues-
an que el con enido de las ue zas na u ales
no puede escamo ea se sin p o oca g andes da-
ños. Así, oda ca ás o e, incluida la c isis eco-
nómica, iene su o igen en
una elación abs ac-
a, mal mediada, del homb e con el subs a o
ma e ial de su ob a .
Es amos en uno de los momen os que sin e-
iza buena pa e de su posición sob e la elación
na u al socialmen e mediada: se lle a a cabo
una in e acción y un pa alelismo en e las ela-
ciones sociales y económicas bu guesas, po un
lado,
y
el ipo de elación que es ablece el hom-
Ibid.,
p.
239.
Ibid.,
p.
265.
b e con la na u aleza a a és de la écnica del
capi al, po el o o. Pues, así como allí se da un
alejamien o espec o de la ealidad obje i a
de
las cosas en an o alo es de uso, bienes,
y
se
les oma en cuen a sólo en su ca ác e me can il,
como alo es de cambio, así ambién exis e aquí
un ompimien o
y
dis anciamien o de la écnica
con dicha ealidad obje i a de la «cosa» sob e
la cual incide, educiéndola de es e modo a su
aspec o abs ac o.
La
elación écnica con la na-
u aleza, dice Bloch, epi e de o a mane a la
elación social-bu gzcesa con las endencias y
con enidos incomp endidos den o de la p opia
o ganización; aqui como alli la ac i idad no a
más allá de un me o explo amien o de posibili-
dades; y alli como aqui no se es ablece comuni-
cación con la ma e ia del acon ece .'
No obs an e,
con oda su a i iciosidad, el ma-
quinismo se nos p esen a ya como un ozo de
o a sociedad en es a nues a, como un enóme-
no cuya capacidad de p oducción no iene si io
en la o ma de ap opiación del capi alismo p i-
ado, más aún, en la que es des i uado.'
Po
ello, pese a las de o maciones que a as a la éc-
nica del capi al, es posible su e uncionalización
posi i a. Po que exis e en ella un plus que a
más allá de su de e minación his ó ica, pues la
écnica es el elemen o mediado en e las capaci-
dades de abajo
y
las necesidades de consumo, y
ambién -y sob e odo en la pe spec i a del
p oceso u ópico- en e el abajo libe ado de
la necesidad, po un lado,
y
los obje i os huma-
nos ealizados y las capacidades de dis u e, po
el o o. Así,
en an o que es écnica pa a la ali-
men ación, no pa a la mue e, la écnica puede
deci se
«cum g ano salis»
que es ya socialis a,
y que, po an o, p ecisa menos de p oyec os del
u u o que la s~ciedad.~
Empe o, la conc eción de es e impulso que
desbo da a la écnica p esupone la conc eción
de su homónimo social. Sólo la
u opia conc e a
de la sociedad
hace posible la
u opia conc e a
de la écnica.
Po que, si la degene ación que pa-
dece és a es debida a la sociedad bu guesa en
la cual se ha desa ollado, es p obable que unas
elaciones sociales nue as la ans o men y ali-
Ibid.,
p.
270.
C .
ambién GÓMEZ-HERAS,
José
Ma ía,
Sociedad
y
u opia
en
E ns
Bloch,
ed.
Sí-
gueme.
Ibid.,
p.
484.
Ibid.,
p.
230.
ien. Es as elaciones nue as deja ían de incu-
la se con la na u aleza como mundo de cue pos
mue os
y
abs ac amen e cuan i icados, y, po
el con a io, es ablece ían una comunicación
p o unda con la
na u a na u ans
en an o ac o
colabo ado en el hace del mundo. Se a a ía,
en onces, de una nue a o ma de elación en e
el homb e, la écnica
y
la na u aleza. Sólo una
e dade a conexión en e el suje o humano
y
el
suje o de la na u aleza e i a á que con inúe el
p oceso de des-o ganización que ha ca ac e iza-
do a la écnica del capi al,
y
asimismo, ga an i-
za á el encuen o de las u opías;
el elec ón del
suje o humano
y
la cop oduc i idad mediada de
un posible suje o de la na u aleza: ambos de con-
suno impiden que en la des-o ganización se p o-
siga la cosi icación bu guesa. Ambos jun os ap o-
ximan la u opía conc e a de la écnica, al como
se une a la u opia conc e a de la sociedad
y
se
enlaza con ella."
«
Jacob, Hein ich
y
Joe:
Ma a illosa es la llegada de la noche
y
deliciosas las con e saciones de los homb es.
Paul:
Pe o algo al a.
Jacob, Hein ich
y
Joe:
He mosos son el sosiego
y
la paz
y
deliciosa la a monía.
Paul:
Pe o algo al a.
Jacob, Hein ich
y
Joe:
Magní ica es la ida sencilla,
y
S&
pa la g andeza de la na u aleza.
Paul:
Pe o algo al a.
(B.
B ech .)
Y
la conc eción de la u opía de la sociedad
p esupone, según Bloch, la
conc eción de las e-
laciones in e humanas, es deci , la e olución
social."
És a se á el paso que conduzca a la
alianza con la na u aleza,
y
que aleje la balanza
del acío inclinándola hacia el odo. Pues es a-
mos «en pelig o» de acasa , nos encon amos
en «el iesgo»
y
el esul ado mismo iene que
se oda a decidido en la his o ia abie a en
an o que campo de la decisión obje i o- eal.
lo
Ibid.,
p.
247.
C .
ambién
pp.
238-238.
l1
Ibid.,
p.
269.
No exis e oda ía ninguna al a de si uación in-
conmo ible de esul ado ijo.12
Y
como
el mun-
do maquinis a bu gués se halla en medio en e
lo pe dido y lo oda ia no ganado,13
sólo la so-
cialización de los medios de p oducción inicia-
á el encuen o de las u opías.
En onces se da án las condiciones pa a que
desapa ezcan, en lo posible, las di e encias en-
e abajo
y
ocio. Pues únicamen e en una so-
ciedad comuni a ia se educe el abajo a un
mínimo
y
se le libe a de la alienación; al mismo
iempo que se aleja del ocio el acío
y
la a idez
que le ca ac e izan en la sociedad bu guesa:
El
pie pues o en la di ección adecuada conduce a
la e a incógni a del ocio como una e a u ó-
pica. Es e pone el pie signi ica á an o como
una abe u a hacia la e lexión de lo que los
homb es en ealidad quie en
y
de cómo se com-
po a el mundo espec o a es a e lexión..
.
El
ocio eal i e exclusi amen e del se -si-mismo
o del con enido de la libe ad, man enido
y
p e-
sen e, en un mundo in-alienado: sólo en onces
se e ie a.14
Pe o algo al a.
Po que
como ida en úl imo é mino lib e
se ha en endido siemp e una ida más allá del
abajo.
A
lo que con ello se aspi a ha apa e-
cido sólo como sueño en los má genes de la his-
o ia. Hacia a ás, en la edad llamada po eso
de o o, y hacia adelan e, en el eino de la libe -
ad. El de echo a una ida así esuena, po eso,
sin duda, u ópico,
y
po eso, en an o que ago-
oso, se ha llamado al De echo na u al una u o-
pía ju idica.
l5
Pe o algo al a.
Pa a Bloch el mo i o impulso
y
el elemen o
c í ico de odas las luchas po el de echo na u-
al ha sido siemp e la dignidad del homb e co-
mo homb e. Po eso no se a a ía de él en un
sen ido conse ado , como ecuen emen e se
en iende, sino más bien como an icipación de
un u u o que queda po conquis a en la his-
o ia. De es a mane a, end ía el mismo ca ác-
e e oluciona io
y
la misma in encionalidad
eal-u ópica que encon amos en las u opías so-
ciales. Sin emba go,
los acen os son dis in os,
l2
Ibid.,
.
3,
p.
497.
l3
Ibid.,
.
2,
p.
266.
C .
ambién
p.
485.
l4
Ibid.,
p.
512.
15
BLOCH,
E.,
De echo na u al
y
dignidad hunza-
na,
ed.
Aguila ,
p.
208.
según que la idea de la mejo cons i ución se
exp ese desde el pun o de is a iusna u alis a o
desde el pun o de is a u ópico-social.
La
u opia
social iende p edominan emen e
a la elicidad
humana
y e lexiona, de
mane a más o menos
no elesca,
cuál debe se su o ma económico-
social. El De echo na u al -con la única excep-
ción en pa e de Hobbes- iende p edominan-
emen e a la
dignidad humana
y
ex ae po
deducción an igu osa
como posible
y
pa -
iendo de un suje o con ac ual lib e
a p io i
las condiciones ju idicas bajo las cuales puede
asegu a se
y
man ene se socialmen e la dignidad
humana.16
Se puede deci que Bloch no nos o ece un
nue o De echo na u al, sino que lle a a cabo
una ein e p e ación desde el p esen e de su im-
pulso
y
de su ca ga c í ica
-de lo que es jus o
y, sin emba go, se halla oda ia po ealiza -
al como es posible hace lo sólo ubicándose des-
de la pe spec i a de un mundo abie o
y
pleno
de espe anza. Bajo es a óp ica el De echo na u-
al es
una o ma de conciencia an icipado a
que
su ge de una pa e del ámbi o deside a i o de
un
mundo mejo , de la conciencia u ópica humana.
Po que
el au én ico De echo na u al, basado en
una olun ad acional libe ada, pos ulaba una
jus icia que había que conquis a en lucha; no
una jus icia desde lo al o que, dis ibu i a o e-
ibu i amen e, p esc ibe a cada uno su ación,
sino una jus icia ac i a, una jus icia desde aba-
jo, a in de que no se la necesi e ya.17
De es a mane a el de echo na u al se ans-
o ma en una endencia que es deducida del mis-
mo p oceso de la his o ia
y
al mismo iempo es
e e ida a él. Es a « iloso ía de la his o ia» en
la que se con ie e el de echo na u al, iene uno
de sus o ígenes -el más impo an e en elación
a la e olución social- en la c isis his ó ica que
ue la e olución ancesa
y
su pos ulación de
la ilogía de libe ad, igualdad
y
a e nidad.
Donde
la
libe ad
es..
.
una
omega de la e-
olución,
es deci , es la pue a abie a hacia
aquella iden idad del homb e consigo mismo, en
la que ya no hay nada ajeno al homb e, ninguna
enajenación, ninguna cosi icación, ningún des i-
no inesqui able. Pe o, en cambio, la
igualdad
apo a el
Co pus sólido de la e olución,
sub-
l6
BLOCH,
E.,
El p incipio espe anza,
.
2,
p.
109.
l7
BLOCH,
E.,
De echo na u al
y
dignidad huma-
na,
pp.
XI-XII.
aya la se iedad de aquella euolwión que se di-
e encia de odas las an e io es po su con eni-
do, el de una sociedad sin clases..
.
(y la)
a-
e nidad
es el a ec o del sabe se unidos hacia el
mismo obje i o, de sabe que odo lo que uno
iene de alo y odo lo que se econoce de a-
lo en los demás p ocede del obje i o común
ls.
Así, la endencia de es a ilogía apun a mucho
más allá del ho izon e bu gués, cen ándose en
la o al emancipación humana del homb e.
Una ez libe ado de odos los elemen os ex-
e nos
y
acla adas las endencias
y
la encias de
su ealidad his ó ica, el De echo na u al exp e-
sa cla amen e
el impe a i o ca egó ico de de o-
ca odas las si uaciones en las que el homb e es
un se humillado, escla izado, abandonado, des-
p eciado.
Su in ención p imo dial
es
el bien del
homb e,
y
és e es á en g an pa e en la digni-
dad.
Al
impe a i o ca egó ico de la u opía social
-acaba con la explo ación- se une el de la
u opía ju ídica -acaba con la humillación-,
al mismo iempo que se uni ican las imágenes de
sus deseos: una ida mejo
y
unas elaciones
nue as.
Bloch lo dice:
po lo que se e ie e a la dicha
y a la dignidad, el obje i o decla ado espec i-
amen e de las u opias sociales y del De echo
na u al -du an e an o iempo en ma cha se-
pa adamen e y sin a aca nunca, po desdicha,
conjun amen e-, con una p io idad de la asis-
encia humana
y
un p imado de la dignidad hu-
mana, hay que deci que, jun o a la he encia
conc e a u ópica-social, u ge la ealización igual
de conc e a del p og ama implici o en el
ci o-
yen.
Más que nunca, ha llegado el momen o de
e unidas uncionalmen e, al in, y supe adas
p ác icamen e las in enciones u ópico-sociales
y
iusna u alis as.
Y
ello, po i ud de la ce eza
de que no hay dignidad humana sin la elimina-
ción de la mise ia, pe o ampoco ninguna dicha
e dade amen e humana sin la eliminación de
oda se idumb e, an o an igua como mode -
ea... Ambos (u opias sociales y De echo na u al)
pe enecen al noble pode de la an icipación de
algo mejo que lo que has a aho a ha llegado a
se ; el ma e ial expe imen al de su
humanum
es, en un caso, más abiga ado, en el o o, más
escue o, pe o ambos ienen sus aíces en el ei-
no de la espe anza.19
Pe o
...
algo al a?
18
Ibid.,
p.
168
y
171.
19
Ibid.,
pp.
211-212.