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El Movimiento obrero desde 1939 en España

Abstract

Balfour, Sebastian

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El Movimiento obrero desde 1939 en España

Author: Balfour, Sebastian
Publisher: Institut de Ciències Polítiques i Socials (Barcelona, Catalunya)
Year: 1990
Source: https://ddd.uab.cat/pub/worpap/1990/hdl_2072_1459/ICPS24.pdf
El mo imien o ob e o desde 1939 en España
Sebas ian BALFOUR
London Uni e si y
Wo king Pape n.24
Ba celona 1990
Pa a un obse ado ex anje o so p ende la ela i a ca encia de e lexiones
sob e la expe iencia del anquismo y las lecciones que se puedan de i a de ellas.
Incluso pa ece a eces como si España hubie a su ido una amnesia colec i a en
años ecien es semejan e a la que su ió en la posgue a po mo i os muy dis in os.
El p oceso de ansición ha sido a ado sob e odo po los pe iodis as como si
ue a únicamen e el esul ado de negociaciones en e las eli es polí icas. Es a
discon inuidad apa en e se acusa sob e odo en el caso del mo imien o ob e o.
Du an e los úl imos años de la dic adu a, el sis ema de elaciones indus iales del
égimen se io o almen e desbo dado po las luchas labo ales. Incluso se pod ía
a gumen a que la p o es a ob e a ue el mó il más impo an e del cambio polí ico.
Sin emba go, po lo is o, es e mo imien o se con i ió después de 1976 de se
uno de los más mili an es en Eu opa en uno de los menos o ganizados, de se
ad e sa io p incipal del anquismo a con e i se en elación pob e de la nue a
democ acia. Reco demos que las expec a i as de los líde es sindicales en los
p ime os años de la ansición e an muy al as. Ma celino Camacho incluso decla ó
en 1977 que las asas de a iliación iban a se en e las más al as de Eu opa1. En
cambio los cálculos que se hacen del ni el de a iliación en España en la ac ualidad
oscilan en e el 10% y el 15%, uno de los más bajos en la OCDE2. Sin emba go,
po baja que sea la a iliación sindical, se log ó o ganiza en diciemb e 1988 lo que
en la dic adu a había esul ado se una quime a y lo que en Ingla e a, con su al a
asa de a iliados, se ía casi impensable, una huelga gene al polí ica.
Es a con adicción apa en e en e el al o ni el de mo ilización del
mo imien o ob e o du an e la dic adu a (y en cie a medida después) y el bajo ni el
de a iliación en el pos anquismo se ha explicado en unción de la c isis económica
que se desa ó en la segunda mi ad de los años se en a. Es cie o que es a
ecesión condicionó ue emen e el desa ollo del nue o sindicalismo democ á ico,
dispe sando a muchos colec i os ob e os que se habían o ganizado du an e la
dic adu a y es ingiendo la capacidad de los sindica os de consegui las
ei indicaciones de los abajado es. O o ipo de in e p e ación cen ado en el
pos anquismo sub aya los comp omisos apa en emen e necesa ios pa a
consegui un consenso polí ico pa a la ansición a la democ acia, comp omisos
que no a o ecían el a ance del nue o sindicalismo. Sin emba go, po impo an es
que sean es as hipó esis, c eo que hay que busca explicaciones ambién en la
época de la dic adu a. De hecho sólo se puede en ende la ansición si se
ecupe a su dimensión his ó ica. En es a ponencia, po consiguien e, sin que e
subes ima las dos p ime as hipó esis, p e endo abo da el ema de la he encia de
la dic adu a en el nue o mo imien o sindical, cen ándome en pa icula en la
expe iencia de los abajado es y en la es a egia y las p ác icas de la oposición3.
An es de empeza , c eo que es impo an e acla a qué es lo que se en iende
po mo imien o ob e o. T adicionalmen e la his o ia del mo imien o ob e o ha sido
la de los pa idos y o ganizaciones de la clase ob e a, mien as que la his o ia
social de los abajado es se ha ocupado sob e odo de la cul u a ob e a o el
conjun o de alo es y ac i idades que componen su expe iencia. C eo que hay o o
ni el de análisis his o iog á ico y es el de la elación en e es os dos elemen os,
en e la cul u a ob e a y las ins i uciones polí icas y sindicales. En el caso de la
his o ia del mo imien o ob e o du an e la dic adu a es impo an e hace es a
dis inción. Apa e del hecho de que no exis ían ins i uciones legales de la clase
ob e a, las es a egias y análisis de las o ganizaciones clandes inas muchas eces
pasaban po al o los mó iles de la p o es a ob e a, aunque sus mili an es juga on un
papel undamen al en las luchas ei indica i as. En es a ponencia, po consiguien e,
se llama á mo imien o ob e o al conjun o de abajado es que se o ganiza on en
o no a ei indicaciones y acciones de p o es a y oposición ob e a a los pa idos y
sindica os clandes inos. El con as e en e ambos nos pe mi i á a oja luz sob e la
pa adoja que o ma el ema de es a ponencia.
¿Cuáles e an en onces aquellos análisis y es a egias de la oposición?
Después de un p ime pe íodo en que la p o es a ob e a e a is a a a és de la
óp ica de la Gue a Ci il, se pasó a inales de los años cua en a a una nue a
es a egia consis en e en el de umbamien o del égimen a a és de la huelga
gene al, secundada po los mo imien os popula es y di igida po la oposición. Es a
isión de up u a democ á ica guió las es a egias de comunis as y socialis as
igualmen e aunque las opciones ác icas que de i a on de ella e an dis in as4.
Como esul ado la p o es a ob e a e a alo ada en unción de la huelga gene al y la
es a egia de la oposición ob e a enía como obje i o undamen al c ea las
condiciones pa a su ealización. La de inición de lo que e a esa huelga cambió a lo
la go de la dic adu a según los acon ecimien os. Después de la desas osa Huelga
Nacional Pací ica en 1959 se la io como la acumulación de p o es as pa ciales
que desemboca ían en una acción gene alizada imposible de ep imi . El concep o
de huelga gene al enía su base en pa e en la época semi-insu eccional de los
años 30 y en pa e en la huelga gene al en Ba celona y su cin u ón en 1951. Más
a de se nu ió de las huelgas gene ales que se ealiza on en di e en es cen os
indus iales del país en el p ime lus o de los se en a, como en Vizcaya, Vigo, El
Fe ol, el Baix Llob ega . La oposición in e p e ó es as huelgas locales como el
pa adigma pa a una acción a escala nacional. Como la huelga e a un ac o polí ico
siendo ilegal y se desa ollaba muchas eces en condiciones de iolencia y
ep esión, es as acciones de g an en e gadu a pa ecían con i ma la disponibilidad
de los abajado es de sali a la calle pa a de oca al égimen5.
Es as in e p e aciones, sin emba go, no coincidían siemp e con la ealidad
de la p o es a ob e a. Pa a en ende la, es menes e p ime o hace un b e e epaso
de las condiciones impues as po el anquismo a aíz de la Gue a Ci il. El égimen
se había p opues o no sólo la des ucción de las ins i uciones de clase sino ambién
la desa iculación de la clase ob e a misma. Es a desa iculación debe ía
consegui se a a és de la imposición de un sis ema au o i a io y pa e nalis a de
elaciones indus iales basado en un ipo de con a o indi idual implíci o po el cual
los abajado es enuncia an a sus de echos de o ganiza se colec i amen e a
cambio de se p o egidos po el Es ado en odos los aspec os de su abajo.
Asimismo, ecibi ían una se ie de se icios y subsidios a a és de las ob as
sociales de los sindica os e icales. Es e sis ema en ó en c isis con el acaso de
la au a quía a mediados de los años cincuen a. La inco po ación de España en la
economía occiden al en añaba el cambio del modelo de elaciones indus iales. El
nue o capi alismo español y mul inacional necesi aba negocia la in oducción de
nue as ecnologías di ec amen e con sus plan illas. Además, le hacía al a el
despido lib e pa a pode compe i a ni el eu opeo y le sob aba odo el apa a o
bu oc á ico de egulación es a al de sala ios y condiciones de abajo. En é minos
gene ales, es a con adicción en e mode nización y au o i a ismo ue la dinámica
más impo an e del p oceso de cambio democ á ico pe o no ue en ningún sec o
más aguda que en el de la p oducción6.
El nue o mo imien o ob e o que su gió en los años sesen a ue
condicionado ma cadamen e po la cambian e es uc u a de elaciones labo ales.
Aunque el égimen no consiguió in eg a a la clase ob e a, log ó has a cie o pun o
deso ganiza la. La des ucción de los sindica os de clase con ibuyó a deshace las
adiciones de o ganización colec i a que se habían c eado du an e décadas, y en
los sesen a los cambios sociales y económicos que en an pocos años
ans o ma on a España echa on ie a sob e ellas. La nue a clase ob e a,
compues a en g an pa e po inmig an es, no sólo no enía adiciones de
o ganización colec i a, sino que enía o mando con oda p obabilidad una idea
dis o sionada de lo que e a un sindica o basada en el sis ema co po a i is a,
obliga o io, ju ídico y pa e nalis a del sindicalismo e ical. La O ganización Sindical
egía el único mecanismo po el cual la g an mayo ía de los abajado es podían
aumen a sus sala ios y mejo a sus condiciones de abajo. Además, o ecía una
gama de se icios desde el aseso amien o legal, an impo an e en las elaciones
labo ales anquis as, has a la o mación p o esional7. Aunque la g an mayo ía de
abajado es se opusie on po in al sindicalismo e ical no es de ex aña que
hubie a eje cido una cie a in luencia nega i a sob e su pe cepción del sindicalismo
democ á ico.
Po su pa e, el nue o mo imien o ob e o que su gió en los años sesen a
enía un ca ác e undamen almen e ei indica i o, po lo que al menos al p incipio
los aumen os sala iales p imaban sob e cualquie o a ei indicación como
consecuencia del esiduo de pob eza de las dos p ime as décadas de la dic adu a.
Es aba lejos de se ese monoli o de ob e os comba i os cuyas acciones
iluminaban las páginas de la p ensa clandes ina. Po el con a io, se ía más
co ec o habla de dis in os mo imien os ob e os, sepa ados po o icio, indus ia, y
geog a ía, cada uno con su p opio es ilo de lucha y su p opia subcul u a. Las
di e encias na u ales en e indus ias y localidades se in ensi ica on bajo el
anquismo po la ep esión y po la g an agmen ación de la negociación colec i a.
La ep esión obs aculizó la diseminación de expe iencias de lucha ei indica i a y
el desa ollo de acciones conjun as. Has a los mili an es de las o ganizaciones
clandes inas, con oda la ed de in o maciones de que disponían, igno aban
muchas eces lo que pasaba en la ciudad ecina. La negociación colec i a, po
o a pa e, de o mas a iadísimas, se o ganizaba po o icio e indus ia, po
emp esa o conjun o de plan as, po localidad, coma ca, p o incia y nación. Había
incluso en cie o momen o un con a o sepa ado pa a p oduc o es de bas ones y
mangos de pa aguas. Las o mas o ganiza i as con que el nue o mo imien o
ob e o empezaba a a icula se se es uc u aban muchas eces en o no a la
negociación colec i a.
Es o pod ía se la aíz del o igen dis in o de las Comisiones Ob e as de
Mad id y las de Ba celona. La p ime a comisión ob e a coo dinada, la Comisión
Ob e a del Me al de Mad id, se es ableció en 1964 den o de la O ganización
Sindical. Se o mó en p incipio pa a coo dina las ei indicaciones de los
abajado es me alú gicos de la capi al8. El in en o de segui el mismo camino en
Ba celona no dio esul ado, po lo que la Comisión Ob e a de Ba celona se
es ableció en un mi in clandes ino de mili an es, gua dando du an e a ios años un
ca ác e ma cadamen e más polí ico que su equi alen e en Mad id9. La génesis
dis in a de las dos Comisiones no ue el esul ado de una di e en e capacidad de
di ección del mo imien o ob e o sino de una di e en e es uc u a de con a ación
colec i a. En Mad id, el con a o p o incial del me al in e esaba a odas las plan illas
mien as que en Ba celona a ec aba sólo a las pequeñas emp esas. Es a
di e encia e a la consecuencia de una dis in a es uc u a indus ial en el sec o del
me al en las dos ciudades. Las g andes emp esas de Mad id enían una mano de
ob a, un capi al, y una base ecnológica semejan es, mien as que las de Ba celona
se di e enciaban en cuan o al o igen de sus plan illas y su capi al, y a sus
adiciones10.
O o ac o que impidió la di usión de una nue a cul u a en común de lucha
ob e a ue la apidez del desa ollo económico y social a pa i de la segunda mi ad

de los años cincuen a. En menos de quince años apa ecie on nue os cin u ones
indus iales y ciudades sa éli es donde quizás sólo en los años se en a empeza a a
cuaja se una nue a iden idad colec i a en o no a las luchas ei indica i as, an o
u banas como indus iales. La o ma en que se desa olló el mo imien o ob e o de
cada zona dependió de una in e acción compleja en e a ios ac o es —la
es uc u a social e indus ial, el esiduo de adiciones sociales, la o ganización de
la negociación colec i a, la es a egia de la oposición ob e a, e incluso la
mo ología u bana. Pa a en ende mejo lo que e a es e nue o mo imien o ob e o
c eo que se ía in e esan e en oca al á ea de la G an Ba celona y hace un
con as e en e sus cua o cen os indus iales más impo an es, Te assa, Sabadell,
Baix Llob ega y Ba celona misma.
Las luchas que se desa olla on en es as zonas ue on esg imidas po la
p ensa clandes ina como modelos del camino hacia la up u a democ á ica11. Pe o
las ca ac e ís icas de es as luchas y su i mo e an muy dis in os. Te assa, oco de
agudas luchas sociales an es de la gue a, se des acó ambién en los años
cincuen a y sesen a po la iolencia de los con lic os labo ales. En los úl imos años
de la dic adu a en cambio, ue ela i amen e calma en compa ación con Sabadell y
Baix Llob ega . Sabadell, a unos pocos kilóme os de Te assa, ep esen a la
an í esis en cie os sen idos. Con una ieja adición de consenso social y de
mode ación polí ica, se con i ió desde p incipios de los años se en a en una de las
zonas más con lic i as de España. En cuan o al Baix Llob ega , el mo imien o
ob e a, allí, que empezó a desa olla se en los años sesen a, log ó cons ui una
unidad de acción en e las plan illas del alle y una solida idad po pa e de los
habi an es que le pe mi ie on lanza es huelgas gene ales en la zona en e 1974 y
1976. En la capi al de Ca aluña, po el con a io, los in en os epe idos de o ganiza
jo nadas de solida idad alla on.
Es as di e encias no pueden explica se po una dis in a capacidad de
di ección de la oposición ob e a como solía a gumen a la p ensa clandes ina. El
es udio local de cada cen o sugie e en cambio que las luchas co espondie on
an o a un p oceso in e no a la zona como a la coyun u a polí ica del país; o sea que
di ícilmen e pod ían expo a se. En Te assa el nue o mo imien o ob e o se
desa olló emp ano en base a la expansión del sec o ex il en los años cincuen a.
El pe íodo o ma i o del mo imien o u o luga an es de la in oducción de la
negociación colec i a y la apa ición de Comisiones Ob e as. E a una época en que
los sala ios se ijaban po dec e os, a eces como esul ado de la p esión de
huelgas. La p o es a ob e a, siendo di igida sob e odo con a el égimen, enía un
ca ác e más polí ico. Además, el mo imien o ob e o de Te assa es aba dominado
po los comunis as, cuya es a egia a lo la go de los años cincuen a e a la
p epa ación de la Huelga Nacional Popula , lo que pod ía explica ambién en pa e
las o mas más abie as y públicas que ca ac e izaban las luchas ei indica i as.
Como consecuencia, la di ección del mo imien o e a más expues a a la ep esión.
Además, la p opia es uc u a de la indus ia y de la negociación colec i a en
Te assa hizo que el mo imien o dependiese mucho de la dinámica de una o dos
áb icas g andes. La de o a de la du ísima huelga de AEG en 1970 ma có pa a el
mo imien o local un pun o de in lexión, del cual no se ecupe ó has a mediados de
la década12.
La his o ia del mo imien o ob e o de Sabadell o ece un no able con as e. A
di e encia de Te assa, Sabadell se había ca ac e izado siemp e po la
mode ación de sus elaciones labo ales13. És a enía mucho que e con la
es uc u a social de la ciudad. Su indus ia lane a es aba compues a po un g an
núme o de pequeñas emp esas y alle es donde había una elación es echa y
pa e nalis a en e amo y abajado es. La es uc u a social de Sabadell, más
ma izada que la de Te assa, explica en pa e es a adición de mayo consenso
social. A mediados de los años sesen a, sin emba go, es e modelo de elaciones
labo ales empezó a desin eg a se como consecuencia de dos ac o es. P ime o, la
indus ia ex il en ó en una c isis que dio luga a una ees uc u ación p o unda; en
menos de diez años la mi ad de las áb icas lane as desapa ecie on. Es e p oceso
e osionó la ieja es uc u a social e indus ial de la ciudad. El pa e nalismo y el
consenso cedie on el paso a una di isión de clase más ní ida. El segundo ac o ue
la ola de inmig ación a Sabadell en los años sesen a y la o mación de colec i os
ob e os en las g andes ob as en o no a la ciudad. Es os abajado es, inmig an es
en su g an mayo ía, no compa ían las adiciones de la ieja clase ob e a
sabadellense. A pa i de comienzos de los años se en a sus huelgas y culeb as o
mani es aciones po la ciudad empeza on a c ea un nue o clima de p o es a
social. La descomposición de las an iguas elaciones de p oducción se hizo
pa en e en la huelga gene al de eb e o de 1976. Aunque el con ex o polí ico de
cambio inminen e sin duda in luye a mucho en el desa ollo de la huelga, és a ue
ambién el esul ado de un p oceso peculia a la his o ia de la ciudad14.
La his o ia del mo imien o ob e o del Baix Llob ega o ece o o con as e
no able. És e se desa olló al compás del c ecimien o indus ial en el alle que u o
luga a lo la go de la década de los sesen a. La zona se ca ac e izaba po la
homogeneidad de su es uc u a social e indus ial, una nue a clase ob e a de
o igen inmig an e en su mayo pa e, una clase media y una pequeña bu guesía
cuyos in e eses es aban inculados es echamen e a los de los abajado es, la
ausencia de una bu guesía au óc ona, una indus ia mul inacional y a anzada
ecnológicamen e, y una mano de ob a ela i amen e más cuali icada que la de
Te assa o Sabadell. Como esul ado del pe il indus ial de la zona, la negociación
colec i a jugó un papel más impo an e que en las dos ciudades lane as y se
con i ió en pun o neu álgico de la agi ación labo al. Es o explica en pa e el
desa ollo de una mayo cul u a sindical en la zona, como po ejemplo la p ác ica de
«clínicas sindicales» po pa e de algunos enlaces que e an ambién mili an es. La
mo ología u bana del Baix Llob ega ambién jugó un papel en el desa ollo del
mo imien o ob e o de la zona. Sin en a en de alles, se puede señala en e o as
cosas la p esencia es a égica, en en e de la sede de los Sindica os, de Siemens,
cuya plan illa e a la más o ganizada en la zona; la es echa elación en e una
áb ica y o a; la concen ación de indus ia, come cio y esidencia en unas mismas
zonas, pe mi iendo así una e ilización c uzada de ideas y p ác icas. Las es
huelgas gene ales en el Baix Llob ega en los úl imos años de la Dic adu a
e idencia on que en el la go p oceso de luchas indus iales y u banas se habían
c eado ínculos o gánicos en e los abajado es y en e és os y la población local.
Es á cla o que el desa ollo de es e mo imien o e a el esul ado del abajo de
cien os de mili an es. Pe o in luyó en ello ambién la con igu ación especial de la
es uc u a social, indus ial y u bana de la zona15.
En Ba celona, po el con a io, es di ícil iden i ica un núcleo de alo es,
mé odos y adiciones en común en el mo imien o ob e o de la ciudad. La ela i a
al a de solida idad iene su aíz en pa e en la g an di e si icación de la indus ia;
en la he e ogeneidad de la clase ob e a, di idida más que en los o os cen os po
cuali icación, o igen geog á ico, lengua y cul u a; en la seg egación de los
polígonos indus iales; en la mo ilidad geog á ica de los abajado es. Po
consiguien e, las luchas ei indica i as en cada cen o de abajo u ie on escaso
eco en o os. Las g andes áb icas como SEAT e an como o alezas ob e as de
donde de ez en cuando salie on los abajado es a las calles de la capi al en busca
de solida idad sin encon a más que apoyo mo al y inancie o.
El con as e en e el mo imien o ob e o en los cua o cen os que hemos
escogido e ela una g an di e sidad de cul u a en el sen ido más amplio de la
palab a. Nos hemos concen ado en la zona de Ba celona y su cin u ón, pe o es o
ue un mic ocosmos de un p oceso común a los cen os indus iales en oda
España. Lo que unía al mo imien o e a una se ie de ei indicaciones casi idén icas
elabo adas po la oposición ob e a y que no en aban en los p oblemas pun uales
de cada luga . Es e ca ác e local y di e enciado e a la ue za del mo imien o
ob e o du an e el anquismo pe o ep esen ó su debilidad en cie a medida en la
ansición. Las a eas del nue o sindicalismo pasaban po negociaciones a ni eles
más al os que los de zonas conc e as. El caso del Baix Llob ega es ilus a i o. Las
Comisiones Ob e as i ma on un acue do de p oduc i idad con la pa onal de la
zona en un in en o de p o ege los pues os de abajo16. Pe o los p oblemas de la
indus ia local, siendo consecuencia de una c isis mucho más ex endida, no podían
esol e se a un ni el coma cal. La mo ilización local no e a ya condición su icien e
pa a la de ensa de los in e eses de los abajado es.
Has a aho a se ha sub ayado una se ie de elemen os obje i os que
obs aculiza on la a ea de cons ui el nue o mo imien o sindical en el
pos anquismo —la he encia del sis ema anquis a de elaciones indus iales, la
apidez del desa ollo económico y social a pa i de los años sesen a y la g an
di e sidad local del mo imien o ob e o. También pesó nega i amen e la he encia
de la lucha an i anquis a. Hemos is o cómo las aíces de la p o es a ob e a
du an e la dic adu a e an más delimi adas y ambién más complejas que las que la
oposición le a ibuía. La endencia a e las luchas ob e as en unción de la
es a egia up u is a in luyó en la p ác ica sindical de los mili an es ob e os. Es
cie o que se ocupaban como ep esen an es de la de ensa dia ia de las
condiciones de los abajado es. Es e abajo sindical, sin emba go, no se e lejó en
las pe spec i as de las o ganizaciones clandes inas. Hubo un des ase en e
mili ancia sindical y mili ancia polí ica. Pe o incluso en los cen os de abajo hubo
una endencia a subo dina o ganización a mo ilización, a po encia aquellas
ei indicaciones más capaces de mo iliza a los abajado es y poli iza los que a
las que enían un ca ác e más sindical, como po ejemplo higiene y salud,
eglamen aciones, abajo emenino, e c. La es a egia de la UGT y la CNT de
boico ea las es uc u as sindicales del égimen las ma ginó del nue o mo imien o
ob e o excep o en algunas zonas como Vizcaya17. La UGT ca alana su ió du an e
los p ime os años de la ansición de una se ia al a de cuad os sindicales, lo que le
obligó a con a con ex- e icalis as pa a cons ui algunas de sus secciones
locales18. Po su pa e, Comisiones Ob e as se ia on de la O ganización Sindical
pa a supli una es uc u a o ganiza i a y se encon a on en la ansición sin base
o ganizada. El espon aneismo que había sido un mé odo e icaz de lucha du an e el
anquismo no e a e iden emen e un ins umen o adecuado pa a la cons ucción de
un sindica o.
Pe o lo que más pesó nega i amen e sob e el nue o mo imien o sindical e a
la endencia de la oposición a subo dina el abajo sindical a la polí ica. Cuando ya
e a cla o que el cambio se p oduci ía como esul ado de un comp omiso con
elemen os e o mis as den o del égimen, se u iliza on las o ganizaciones ob e as
pa a po encia el desa ollo de los pa idos de izquie da19. En o as palab as, los
in e eses de los abajado es ue on subo dinados a la consecución de un
consenso polí ico mode ado que no e lejaba la impo ancia del mo imien o ob e o
en la oposición al an iguo égimen.
La pa adoja con la que empecé al ez no sea an eal. El nue o mo imien o
sindical empezó a cons ui se en medio de la mayo c isis económica in e nacional