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1980-1991 : la derecha, la izquierda y las referencias ideológicas de los franceses

Cayrol, Roland

Abstract

Cayrol, Roland

Full text

1980-1991: La derecha, la izquierda y las refererencias ideológicas de los franceses Roland CAYROL Fondation Nationale des Sciences Politiques Working Paper n.45 Barcelona 1992 Las brújulas políticas de este país no paran de desajustarse. Y es que Francia ha sido durante mucho tiempo un país singular, cuyas excepciones hacían las delicias de los politólogos extranjeros: ¡éramos los únicos capaces de conciliar la existencia de un Partido Comunista fuerte con un fenómeno como el Gaulismo! También diré, aun a riesgo de parecer confuso, que el eje izquierda/derecha explicaba casi todas las divisiones de la opinión; la izquierda, alejada del poder durante mucho tiempo, cultivaba con gran placer unas referencias ideológicas arcaicas; el sistema mayoritario de la Vª República impedía la emergencia de nuevos partidos; los lastres sociológicos -en vías de agotamiento en otros paísesdaban perfectamente cuenta de las preferencias políticas de los ciudadanos. Todo esto, que tampoco nos queda tan lejos, sin haber sido barrido por completo, se ha visto severamente criticado durante la última década. El acceso de la izquierda al poder -y sobre todo el fracaso manifiesto de sus tentativas de aplicar su programa - lo ha cambiado todo, en un momento en que, por otra parte, la sociedad se modernizaba e internacionalizaba sus referencias y sus modos de vida. En estas circunstancias, los hay que caen en la tentación de describir a unos franceses desencantados y "desorientados", únicamente movidos por proyectos individuales y consumos mediáticos, mientras otros fingen creer que las antiguas reglas siguen en vigor. Un recorrido en profundidad por trece grandes sondeos efectuados por la SOFRES, acerca de "las referencias ideológicas de los franceses", que abarcan toda la década (realizados a intervalos regulares, entre mayo de 1980 y abril de 1991) (1), nos brindará -y ruego me disculpen aquellos lectores ávidos de simplificaciones - impresiones contradictorias: todo ha cambiado, es cierto, pero las líneas de rotura son mucho más complejas de lo que pretenden hacernos creer los discursos dominicales de los políticos o las generalizaciones geniales de los filósofos profesionales. Avancemos por tanto con prudencia tras las huellas de este historial de la opinión, y procedamos paso a paso. Empecemos por examinar la situación de los franceses según el célebre eje izquierda-derecha. * Distinción Izquierda-Derecha: una pertinencia en declive Hace ya varios años que la SOFRES formula, al respecto, dos preguntas muy distintas, cuyos resultados ponen de manifiesto evoluciones que no son siempre simétricas, El redactado de la primera reza así: “¿Con cuál de estas dos opiniones está Vd. más de acuerdo? -Los conceptos de derecha e izquierda han quedado obsoletos: ya no representan criterios válidos para juzgar las tomas de posición de partidos y los políticos. -Los conceptos de derecha e izquierda siguen siendo validos para entender las tomas de posición de los partidos y los políticos”. Queda claro: la formulación de la pregunta incita a subrayar la validez de los conceptos de izquierda y derecha para entender la vida política, y no las simpatías personales de la persona encuestada sobre dichos conceptos (aunque esta dimensión afectiva interfiere sin duda en la dimensión analítica racional). El examen del gráfico de las respuestas a esta pregunta es del todo significativo. En la primavera de 1991 -justo antes del combate por la elección presidencial - la mayoría de los franceses que se pronuncian manifiestan la validez de los conceptos de izquierda y derecha para descifrar la situación. Tres años después, es evidente que los electores han comprendido que los socialistas no van a cambiar la vida, el PS se banaliza, y el gráfico se invierte. Una mayoría relativa ha dejado de creer en la pertinencia del binomio izquierda-derecha. Si los dientes de la horquilla tienden luego a acercarse, en 1986-1988, con unas elecciones legislativas de enfrentamiento y el período de la cohabitación (aunque notemos que los escépticos ante la operatividad de la división derecha/izquierda siguen siendo mayoritarios, incluso durante este período), la horquilla se ensancha de nuevo tras la reelección de F. Mitterrand y con la gestión de gobierno de M. Rocard: por vez primera, a finales de 1989, hay una mayoría absoluta de nuestros conciudadanos, que se declara convencida del carácter obsoleto de la división izquierda-derecha, y la situación no ha evolucionado mucho en la primavera de 1991. Curva1 Así pues, la evolución resulta evidente: se realiza en el sentido de un rechazo creciente por parte de los franceses de la distinción derecha-izquierda para analizar la vida política, a pesar de que los períodos electorales (1981, 1986, 1988) tiendan a reanimar la llama -aunque con menos fulgor en cada ocasión... ¿Cuáles son los franceses que han cambiado? Prácticamente tanto los de izquierdas (véase Cuadro 1) como los de derechas. En semejantes circunstancias, el comentario de Olivier Duhamel acerca de las cifras de 1984 sigue estando de actualidad: "Los mas críticos contra el concepto de derecha/izquierda se encuentran ahora, sin que cause demasiada sorpresa, en las familias de los ejecutivos, profesionales liberales, industriales... además, cual eco de aquello que presintiera Alain, en la derecha, pero netamente más en la UDF que en el RPR (2)". Observemos sin embargo que, mientras la gente de derechas se muestra cada vez más critica hacia la distinción entre derecha-izquierda, un francés "de izquierdas" de cada dos comparte ya esta crítica; y que la distancia que separaba los ejecutivos de las demás categorías sociales ha disminuido: al parecer, se está implantando un consenso social sobre la decadencia del criterio derecha/izquierda. Pero tomemos nota de estas dos innovaciones: resulta que los simpatizantes ecologistas rechazan lógicamente, en un porcentaje de tres cuartos, la pertinencia de la distinción. Y aquellos del Front National se alejan su vez mayoritariamente, como si, a medida que iba reclutando a sus miembros de orígenes políticos diversos, el Front National se hubiese nutrido más y más de férreos opositores al "clan de los cuatro", o sea tanto a la derecha como a la izquierda. Cuadro1 * Sentimiento de pertenencia a las familias de la "Izquierda" y la "Derecha": la progresión del desconcierto La otra pregunta que plantea la SOFRES sobre la izquierda y la derecha se refiere al autoposicionamiento de las personas interrogadas respecto a estos conceptos. Su redactado es el siguiente: “A veces se reparte a los franceses en dos categorías: los que son de izquierdas y los que son de derechas. En cuál de estas dos categorías se colocaría Vd.: ¿los de izquierdas? ¿los de derechas?” Se trata por tanto de una elección personal de pertenencia a una de las dos "familias" -que incluye evidentemente la posibilidad de rechazar esta clasificación. En un período de diez años -nos revela el gráfico de la SOFRES - las cosas han cambiado significativamente. En 1981, una gran mayoría de nuestros conciudadanos -73%- se situaba sin problema alguno en una de las dos familias (42% de izquierdas, 28% de derechas). No vamos a exagerar las evoluciones, pero unos dos tercios de los franceses siguen sin tener ninguna reticencia en sentirse "de izquierdas" o "de derechas": -y esto es importante. Sin embargo se puede constatar cierta descomposición de este sentimiento de pertenencia -mientras el rechazo a clasificarse alrededor de estos dos polos ha ganado diez puntos (ha pasado del 20% en 1981, al 30% en 1991). Curva2 La realidad de la sociedad política francesa es por tanto más compleja de lo que pretenden ciertos actores del debate público: la pertenencia a la izquierda o a la derecha sigue siendo mayoritaria en este país, pero la tendencia de la década se decanta -y no con menor evidencia - hacia la progresiva desaparición de esta “summa divisio”. A pesar de ciertos altos y bajos: ya no son todas las elecciones, sino las elecciones presidenciales (1981, 1988) las que despiertan -durante algunos meses - el apego a la familia, hasta que las turbulencias de la vida política vuelvan a sumir a un número siempre creciente de partidarios en la perplejidad... Aquí, vuelve a plantearse una pregunta: ¿quien ha cambiado? El examen de las cifras (véase Cuadro 2) permite algunas constataciones y autoriza algunas hipótesis: -Políticamente, los simpatizantes del PC se han mantenido durante la última década apegados a la familia de la izquierda, lo mismo ocurre -aunque a un nivel inferior - con los del PS: no ha habido por tanto una autentica "deriva" hacia la derecha, por lo menos en lo referente al sentimiento de pertenencia, de los simpatizantes de estos dos partidos. Los simpatizantes de los partidos conservadores se han acercado masivamente al concepto de "derecha" en el periodo 1981-1983, y a partir de ahí prácticamente no han evolucionado. De este modo encontramos la importancia del impacto que pudo representar la ascensión de la izquierda al poder y la política del gobierno Mauroy, para ciertos representantes de la derecha moderada, que ya no tienen ninguna reticencia en declararse "de derechas " - Los rechazos a clasificarse vienen en primer lugar del Front National, donde aproximadamente un simpatizante de cada dos rechaza la clasificación (a pesar de que la mayoría absoluta se identifique con la derecha), y de los ecologistas -divididos, en su caso, entre el "ni izquierdas ni derechas" y cierto apego a la familia de la izquierda. -Socialmente, es evidente que se constatan algunas constantes: la proporción de agricultores o de comerciantes y artesanos que se identifican con la izquierda sigue siendo muy baja; los mandos intermedios (llamados en la actualidad "profesiones intermedias") y los empleados prefieren abiertamente la izquierda a la derecha. Pero también hay evoluciones y rupturas. Las categorías más fluctuantes son aquellas compuestas por una parte por los altos ejecutivos y por otra por los obreros. Los altos ejecutivos han seguido una evolución lineal entre 1981 y 1990, sintiéndose cada vez más afines a la familia de la izquierda, y más alejados de las derechas. Además, en 1990-1991, son los que más se niegan a ser clasificados, lo que significa de hecho, en 1991, clasificados en las filas de la derecha. ¿Acaso la época de Mitterrand ha concluido para la mayoría de ellos? Cuadro2 En lo referente a los obreros, 1991 parece marcar una ruptura, en la que la izquierda pierde diez puntos y el "rechazo a clasificarse", gana once. La pertenencia a la izquierda sigue siendo preponderante entre los obreros, pero la base se ha debilitado. Altos ejecutivos, obreros: 'dos polos de la construcción del proyecto socialista y del voto de izquierdas en la Francia de Mitterand, y que parecen ahora minados por la duda, lo que significa (para los ejecutivos) una nueva atracción hacia la familia de la derecha. ¿Se trata de un efecto de la encuesta? ¿De un efecto de la coyuntura? ¿0 acaso de un cansancio profundo y duradero tras diez años de gobierno de izquierdas? Las encuestas -y las eleccionesque se avecinan nos lo dirán. Aunque no es evidente que un nuevo periodo electoral “caliente” baste para que la izquierda pueda recomponer los pedazos que unió con paciencia para quebrarlos de golpe... * ¿Una falta de moral entre el personal político? La pertinencia de los conceptos de izquierda y derecha se ha debilitado de manera muy fuerte, el sentimiento de pertenencia a estas dos grandes familias, a pesar de seguir siendo mayoritario, tiende a descomponerse, en un país donde esta división ha marcado el compás del debate político durante dos siglos... ¿Cómo pueden ahora los ciudadanos orientarse en política? ¿La identificación con ciertas personalidades constituye acaso una respuesta? Sí -y nosi nos referimos a cifras recientes (véase Cuadro 3). Cuadro3 Cuando se invitó a los franceses a manifestar, en abril de 1991, si ciertas personalidades correspondían o no a la idea que tenían de un hombre o una mujer de izquierdas -ya fuesen de izquierdas o de derechas - el consenso fue casi unánime acerca de tres nombres: François Mitterrand, Michel Rocard, Jack Lang. Añadamos a Georges Marchais y a Henri Krasucki, aunque -y no deja de ser una constatación picante -, estos dirigentes comunistas corresponden más a la idea (¡horrorizada!) que tienen de la izquierda la "comunidad de derechas" ¡que a aquella que se han formado los propios integrantes de las izquierdas! Aunque en menor grado, Jean-Pierre Chevénement también se encuentra catalogado bajo esta etiqueta... En contrapartida, la "comunidad de izquierdas" considera como pertenecientes a su panteón a personalidades como el padre Pierre, el profesor Schwartzenberg, el comandante Cousteau o la madre Teresa -lo que los franceses de derechas niegan rotundamente. Ni siquiera Bernard Kouchner -miembro del gobierno desde hace tres años - corresponde a la idea de un hombre de izquierdas que comparte la mayoría de los simpatizantes de derechas... Y esto sí que es una señal, y tal vez una clave de interpretación: ¿acaso los franceses están esperando una renovación, de orden ético, de su personal político de referencia? A resultas de esto, la izquierda -donde el entusiasmo por las posiciones "sectarias" es moderadoestá ávida de "recuperar" a las figuras punteras de la medicina, de la investigación y de la ayuda humanitaria, mientras que la derecha -que también se halla deseosa de recuperarlas, no está dispuesta a que la izquierda se arrogue también el monopolio de la moral. De hecho parece que se trata más de moral que de “sociedad civil”, ya que, por ejemplo, una persona como Bernard Tapie corresponde, a la idea que tenemos de un hombre de izquierdas entre solamente un 33% de las gentes de izquierdas, y un 27% de las de derechas... * El agua socialista y el vino liberal Estas constataciones nos llevan evidentemente a los valores de referencia de este período. La SOFRES ha formulado periódicamente a los franceses, la siguiente pregunta: “¿pensando en la economía, dígame si cada una de las palabras siguientes evoca para Vd. algo positivo o algo negativo?” El Cuadro 4 muestra la evolución de las asociaciones positivas, para la mayoría de las palabras propuestas. Cuadro4 En diez años -lo que no es demasiado largo - las evoluciones son considerables. Tres palabras pierden siete puntos o más: Socialismo (-10); Sindicatos (-8) y Nacionalizaciones (-7). Tres palabras ganan tres puntos o más: Provecho (+ 11); Participación (+12) y Capitalismo (+ 7). ¡No hace falta extenderse en comentarios para entender la dirección del cambio! Sin embargo hay que subrayar -porque los valores absolutos cuentan tanto como las evoluciones - que hoy sólo hay los valores de "participación" y "competencia" que merezcan el beneplácito de dos franceses de cada tres, y que "liberalismo", "provecho", y también "socialismo" y "sindicatos" son palabras que aprecia un francés de cada dos... Por el contrario; ¡"capitalismo" y "nacionalizaciones" solo consiguen la aprobación de un francés de cada tres! El matrimonio de los contrarios, la síntesis consensual de los valores socialistas -liberales, continúan constituyendo el sueño de este país (ante la evidencia inalcanzable en las condiciones de funcionamiento del sistema mayoritario de la VA República)- aunque el provecho sea el valor ascendente del momento, y el socialismo el que desciende. El destino cruzado de estas dos palabras -provecho y socialismo - aclara por otra parte y de modo significativo y curioso esta búsqueda inalcanzable de un, centro de gravedad. La palabra socialismo se hunde entre 1980 y 1985 (queda claro que este período marcó unas orientaciones decisivas); mientras el valor de "provecho" despega durante el mismo período, logrando alcanzar al "socialismo". En 1986-1987, cuando Jacques Chirac ejercía sus talentos en el Matignon, ¡el término “socialísmo” recuperó diez puntos -mientras "provecho" perdía cuatro! Desde 1988 -y la reelección de F. Mitterrand -"socialismo" ha vuelto a perder terreno, y "provecho" ha recuperado su lenta progresión: ¡la República jamás ha sido tan hermosa como bajo el Imperio! Haciendo bajar así el nivel de su adhesión a una economía cargada de los valores del socialismo y del sindicalismo, y haciendo subir el nivel de aceptación del provecho, la participación y la competencia -pero sin aceptar significativamente, ni el capitalismo, ni las nacionalizaciones, los franceses no se han pasado de una ideología a otra; han adaptado sus valores a los excesos gubernamentales en un sentido o en otro, y reafirmado con fuerza lo que claman en los sondeos desde hace treinta años: a pesar de la bipolarización de la vida política, desean una economía, una sociedad, donde reine a la vez la competencia y la participación, la libertad y la justicia social. Hay quienes han tenido que adaptarse más que otros. Se ha dicho a menudo que a los simpatizantes socialistas les había tocado tragar mucha quina, y no es un error. El examen detallado de las referencias ideológicas - aquí, palabras de connotación positiva - lo demuestra claramente. Entre los partidarios del PS, durante esta década, las palabras que han progresado han sido, en efecto: Participación (+ 12 puntos), Competencia (+12), Provecho (+ 14), Capitalismo (+9), Privatizaciones (+4 entre 1986 y 1990), mientras descienden las Nacionalizaciones (-9), el Sindicalismo (-9) y... y también el Socialismo (-6). Pero el error ha sido no ver, al mismo tiempo, la evolución notable de la familia del RPR que, en el mismo período, ha progresado -a veces todavía más - en los temas de capitalismo (+ 16 puntos), liberalismo (+ 13) y de provecho (+ 13), mientras declinaba su adhesión al concepto de planificación (-9). Lo que ha ocurrido en estos últimos diez años, no es solamente la renuncia progresiva de una parte del electorado socialista a los dogmas socioeconómicos de la izquierda; se trata también de la desaparición progresiva de la singularidad Gaulista en la ideología francesa. En valores centrales del funcionamiento de la economía, los socialistas se han acercado al centrismo: 28 puntos de diferencia entre el PS y la UDF sobre "nacionalizaciones" en 1980, sólo 14 en 1990; 25 puntos en 1980 en lo referente a "sindicalismo", 14 en 1990; 12 puntos sobre "competencia" en 1980, 3 en 1990; 14 puntos sobre "provecho" en 1980, 1 solo en 1990. Pero al mismo tiempo, la familia RPR recorría un camino equivalente, aceptando ahora con convencimiento el término de "provecho", "capitalismo" y "liberalismo"... mientras que la familia de UDF bautizaba con agua “participativa” (+9 puntos) su vino liberal. Esto no significa evidentemente que las referencias ideológicas se hayan vuelto todas consensuales. Acerca de las palabras de "socialismo" y de "capitalismo", así como sobre el término "sindicalismo", la diferencia entre la izquierda y la derecha sigue siendo importante. Los partidarios del PC siguen entonando aquel monótono estribillo, que pone en sordina el provecho y exige que se pasen cuentas de las nacionalizaciones. Pero sobre el liberalismo, la competencia, la participación y el provecho, la tendencia hacia las convergencias es la ley de la década. La aparición de la movida ecológica no cambia nada la situación: para todas las palabras analizadas, las respuestas de los simpatizantes ecologistas se sitúan en el intervalo de las respuestas de los socialistas y de aquellas de la UDF... solo el Front National afirma una diferencia relativa, a través de su declarada hostilidad hacia la' planificación y el sindicalismo, y por su tibieza relativa hacia la participación (a pesar del 60% favorable), la competencia (un 60% de adhesión) y el liberalismo (que es considerado positivo por nada menos que un 47% de sus seguidores). ¿Pero qué es lo que queda de la izquierda? Las referencias ideológicas han vuelto a centrarse, con motivo del paso de la izquierda por el poder. En tal caso hay una pregunta que se plantea: ¿Qué es lo que queda de los valores de las izquierdas? ¿Los franceses le otorgan todavía al concepto de "izquierda" alguna carga ideológica? Primer nivel de respuesta, la SOFRES le pidió, en abril de 1991, a la muestra representativa interrogada, que respondiese a la siguiente pregunta: "Para cada una de estas palabras, dígame si corresponde muy bien, bastante bien, no muy bien o muy mal a la idea que Vd. se hace de la izquierda?". El Cuadro 5 recoge las respuestas "muy bien" o "bastante bien", tal cual fueron dadas por el conjunto de los franceses y luego, por aquellos que se sitúan respectivamente en las filas de la izquierda o en las de la derecha, y ni en la Cuadro2 Cuadro3 Cuadro4 Cuadro5 Cuadro6 NOTAS (1) Sondeos de la SOFRES para: * Ministerio de Economía y Finanzas, prueba sobre el terreno efectuada los 23-29 de abril de 1980 (Los franceses y los problemas económicos). * Le Nouvel Observateur ¿?, Marzo de 1981 (Los conceptos de izquierda y de derecha en la Francia de hoy). * Groupe Figaro, 21-26 de octubre de 1983 (Las referencias ideológicas de los franceses). * Magazine Hebdo, 11-14 de enero de 1984 (Los conceptos de derecha e izquierda en Francia). * Le Point, 18-24 de octubre de 1985 (Las referencias ideológicas de los franceses). * Le Nouvel Observateur, 25-30 de enero de 1986 (Los conceptos de derecha e izquierda en la Francia de hoy). * Le Point, 18-22 de octubre de 1986 (Las referencias ideológicas de los franceses). * Le Point, 17-21 de octubre de 1987 (Las referencias ideológicas de los franceses). * Le Nouvel Observateur, 15-17 de marzo de 1988 (La derecha y la izquierda en vísperas de las elecciones presidenciales). * Le Point, 21-24 de noviembre de 1988 (Las referencias ideológicas de los franceses). * Le Point, 23-26 de octubre de 1989 (Las referencias ideológicas de los franceses). * Partido Socialista, 23-25 de octubre de 1990 (Las referencias ideológicas de los franceses). * FR3 y L’Express, 6-9 de abril de 1991 (Ser de izquierdas en 1991). (2) DUHAMEL O, Liberales-socialistas-conservadores: evoluciones ideológicas de los Franceses, SOFRES, Opiniones Públicas 1985, p. 92. (3) Este era el enunciado de la pregunta: "He aquí cierto numero de objetivos tradicionales de la izquierda. ¿Cuáles son los que, según Vds. han logrado hacer progresar durante estos últimos diez años?". (4) Este era el enunciado de la pregunta: "He aquí varios acontecimientos que se han producido durante los diez años en que la izquierda ha estado en el poder. ¿Cuáles son los que más le han decepcionado respecto a lo que Vd. pensaba de la izquierda?".