De Chamonix a Salt Lake city : evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno
Abstract
Esta ponencia fue presentada en el International Symposium on Olympic Villages, Museo Olímpico, Lausana, Suiza. Su objetivo es exponer la evolución histórica del concepto de villa olímpica en los Juegos de Invierno y reflexionar sobre aquello en lo que se podría convertir. Esta evolución histórica puede dividirse en tres grandes períodos en que se basa este plan: antes de 1960, de 1964 a 1984 y a partir de 1988.
Full text
De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno Jean-Loup Chappelet IDHEAP (Instituto de estudios superiores en administración pública), Lausana El Centro de Estudios Olímpicos (CEO-UAB) publica trabajos en elaboración con el objetivo de facilitar su discusión científica. Su inclusión en esta colección no limita su posterior publicación por parte del autor, que conserva la integridad de sus derechos. Este trabajo no puede ser reproducido, ni integra ni parcialmente, sin el permiso del autor. Esta ponencia fue presentada en el International Symposium on Olympic Villages, en el Museo Olímpico, Lausana, Suiza. Ref. WP073
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 2 Para referenciar este documento, podéis utilizar la siguiente referencia: Chappelet, Jean-Loup (1997): De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno [artículo en línea]. Barcelona: Centre d’Estudis Olímpics UAB. [Consultado el: dd/mm/yy] <http://olympicstudies.uab.es/pdf/wp073_spa.pdf> [Fecha de publicación: 1997]
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 3 Actualmente, el concepto de villa olímpica, como un lugar de alojamiento particular que reúne el conjunto de los atletas y de sus acompañantes, pertenece al "pliego de condiciones de base" de la organización de los Juegos Olímpicos. Es el tema central de la regla 42 de la Carta Olímpica. Incluso se puede afirmar que se trata en adelante de un aspecto inseparable de la idea olímpica, puesto que la villa permite en teoría reunir bajo el mismo techo a todos los participantes que, de este modo, pueden intercambiar ideas y saludos, o simplemente comer juntos y ver juntos las proezas de sus congéneres por televisión. Así, los atletas pueden irse conociendo y ser menos extranjeros unos para otros. Pueden llegar a ser "amigos para siempre" como decía la canción de los Juegos de Barcelona. Pero como ustedes saben, no ha sido siempre así. No había villa olímpica en los primeros Juegos de verano y esta situación se prolongó hasta los Juegos de Amberes de 1920. La primera concretización de la idea de alojar a los atletas en el mismo lugar data de los Juegos de París, en 1924, y no de los Juegos de Los Ángeles, ocho años más tarde, como afirman muchos. La razón era sobre todo económica y no filosófica. En cuanto al invierno, habría que esperar hasta los Juegos de Squaw Valley, en 1960, para que los organizadores pongan a disposición de los participantes una verdadera villa olímpica, como veremos, también entonces por razones muy pragmáticas. La villa de los Juegos de verano alberga de ahora en adelante más de quince mil personas. Es una ciudad en que los contactos no son más fáciles que en una aglomeración normal. La villa de los Juegos de invierno sigue siendo, con sus 3500 camas, mucho más pequeña, y por tanto más capaz de cumplir su función de comunicación intercultural. El objetivo de este artículo es exponer la evolución histórica del concepto de villa olímpica en los Juegos de Invierno y reflexionar sobre aquello en lo que se podría convertir. De este modo podremos abrir algunas pistas para el futuro, puesto que, como afirmó Pierre de Coubertin, "Todo pasado influye en todo futuro y ningún futuro puede edificarse sin tener en cuenta el pasado". (Memoria sobre la educación superior de los trabajadores manuales y la organización de las universidades obreras, 1923). Esta evolución histórica de las villas de invierno puede dividirse en tres grandes períodos: antes de 1960, de 1964 a 1984 y a partir de 1988. Estos períodos van a proporcionarnos la base de nuestro plan.
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 4 1924-1956: Antes de las villas olímpicas de invierno Los Juegos de Invierno se crean en enero de 1924 bajo la forma de una "Semana de deportes de invierno de la VIIIa Olimpíada", que tiene lugar seis meses antes de los Juegos de París. Aunque la primera villa olímpica se estableció en esta ocasión cerca del estadio olímpico de Colombes (véase figura 1), no se hizo nada equivalente en Chamonix. A causa del escaso número de participantes, con los hoteles de la estación organizadora es suficiente. El alojamiento se organiza por países. Algunos equipos alquilan un hotel entero para ellos. Este modo de proceder durará hasta 1956. Juegos/año países/atletas tipo villa camas situación Chamonix '24 16 / 290 hoteles hoteles Majestic y Palace St-Moritz'28 25 / 360 hoteles - L. Placid'32 17 / 280 hoteles Lake Placid Club y otros Garmisch'36 8 / 760 hoteles - St-Moritz'48 28 / 810 hoteles - Oslo'52 30 / 730 residencias* 1200 en Sogn, Ullevl e Ila (centro) Cortina'56 32 / 920 hoteles (28) 1415 en Cortina y Misurina *para estudiantes, personal de hospital y personas mayores. En Chamonix, en una época en que los deportes de invierno se reservaban para una elite, los dos mejores hoteles de la estación (el Majestic y el Chamonix Palace) albergan la parte principal de los participantes. Albergan también a los miembros del COI y a los oficiales, así como algunos departamentos de los organizadores, entre ellos la "Comisaría de propaganda y de arte" y el "Departamento de prensa"1. En esa época no había problemas de contacto entre directivos, atletas y periodistas. En St-Moritz, en los segundos Juegos de Invierno, el propio síndico (alcalde) y su director de la Oficina de Turismo organizaron la delicada distribución entre los diferentes hoteles. El municipio se había comprometido a alojar oficiales y atletas por precios que oscilaban entre 10 y 18 francos suizos según la categoría escogida.2 En Lake Placid, en 1932, numerosas delegaciones se alojaron en el Lake Placid Club, un vasto conjunto de cabañas de madera a la orilla del lago, que sería utilizado de nuevo, pero por los oficiales, durante los Juegos de 1980. Se firmaron contratos con los propietarios de hoteles y de casas para garantizar un precio máximo de 2 a 4 dólares. Este precio lo subvencionó en parte el comité organizador para atraer, a pesar de la crisis económica mundial, al mayor número posible de participantes3. Una actitud similar conduciría a la creación de la gran villa de 1 Rapport officiel des Jeux de la VIIIe Olympiade (Informe oficial de los Juegos de la VIII Olimpíada), París 1924, p.833. 2 Rapport officiel des IIe Jeux Olympiques d'hiver (Informe oficial de los II Juegos Olímpicos de invierno), St-Moritz, 1928, p.9. 3 Official Report, III Olympic Winter Games (Informe Oficial de los III Juegos Olímpicos de invierno), Lake Placid, 1932, p. 109-115.
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 5 los Angeles el mismo año. El hotel Pennsylvania en la 7ª avenida de Nueva York sirvió de base temporal a los equipos que llegaban en barco. En Garmisch-Partenkirchen, se solicitó toda la región para albergar a los participantes, ya que fueron casi tres veces más numerosos que en Lake Placid. En Cortina, en 1956, en vista del número de participantes anunciados (ya más de 1500, entre ellos el futuro presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, como jefe de misión del equipo español), los organizadores planearon construir una villa cerca de Crignes, en la orilla derecha del río Boite. Sin embargo, los hoteleros locales no veían este proyecto con buenos ojos y las técnicas de la construcción provisional no eran todavía lo que son ahora. Finalmente, se llegó a un acuerdo con la asociación de hoteleros para reservar un 80% de sus habitaciones para los participantes, dejándoles un 20% para sus clientes habituales. El impuesto de estancia se suprimió provisionalmente. Algunos hoteles recibieron subvenciones del Comité organizador para mejorar la comodidad. Los 32 equipos se distribuyeron entre los 28 hoteles de la región4. El único problema significativo: ¡el equipo húngaro reservó todo el hotel Ancora para cien personas y sólo vinieron tres! El propietario de este hotel era presidente de la asociación de hoteleros y no había pedido depósito. No guardó rencor a la idea olímpica, ya que todavía es "superintendente" de la villa de Lake Placid. Esta utilización de los hoteles de la estación olímpica fue, pues, la regla de Chamonix 1924 a Cortina d'Ampezzo 1956. Los Juegos de Oslo de 1952 constituyeron la única excepción. En efecto, en la capital noruega, se pusieron a disposición de los participantes tres residencias separadas, construidas para la ocasión, que representaban 740 habitaciones: una de 600 camas en Sogn (destinada a convertirse en una residencia estudiantil), una segunda de 400 camas en Ulleval (destinada a convertirse en una residencia para el personal del hospital de esta localidad), y una última de 200 camas en Ila (destinada a convertirse en una residencia para personas mayores)5. Se trataba entonces de una prefiguración del concepto de villa de invierno, aunque estas residencias estaban dispersas por Oslo. 1960: la primera villa olímpica de invierno A partir de los Juegos de Squaw Valley, en 1960, los organizadores se dieron cuenta que ya no era posible albergar a los participantes en hoteles ya que, por una parte, cada vez eran más numerosos, y por otra, los hoteles debían acoger a los oficiales y a los periodistas que proliferaban. Los organizadores de Squaw Valley construyeron una residencia compuesta de cuatro pequeños edificios de tres pisos comunicados por pasillos cubiertos, a cinco minutos a pie de la mayoría de los emplazamientos de las competiciones. Se trata de la primera verdadera villa olímpica de los Juegos de invierno puesto que todos los atletas y acompañantes se encuentran allí. Uno de los edificios se reserva a las mujeres. Las duchas y los servicios son comunitarios (¡un cuarto de baño para cada 25 habitaciones dobles por piso!). Se instalan saunas, a petición 4 Official Report, VII Olympic Winter Games (Informe Oficial, VII Juegos Olímpicos de invierno), Cortina d’Ampezzo, 1956, p. 267-276.
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 6 de los escandinavos.6 Un edificio central de madera se equipó para la restauración y el esparcimiento. Tenía la forma de un enorme chalé cuyo tejado descendía hasta el suelo. La cafetería podía acoger simultáneamente a 900 personas en una gran sala decorada con las banderas de las treinta naciones participantes. Los huéspedes se reunían al mediodía en la soleada terraza del edificio y por la noche alrededor de una gran chimenea de piedra cerca de la cual se había instalado un escenario. Se organizaron fiestas temáticas, entre ellas una "noche western". Artistas de Hollywood las animaban gratuitamente. Por la tarde funcionaba permanentemente un cine. Había una sala de juegos completada por un bar en que se servían helados gratis. Decoraban la villa grandes estatuas de yeso creadas por los equipos de Walt Disney (que se ocuparon también de las ceremonias). Encontramos allí el prototipo de lo que serían a partir de entonces las villas de los Juegos de invierno: sólo que sería mayor, más confortable, más sofisticado en cada edición de los Juegos, a instancias del lema olímpico: citius, altius, fortius. 1964-1984: Villas de invierno como nuevos barrios residenciales Durante los veinte años siguientes a los Juegos de Innsbruck de 1964, las villas de invierno se preparaban en los conjuntos de edificios construídos para la ocasión en barrios nuevos de las villas olímpicas: Neu-Arzl en Innsbruck, Echirolles en Grenoble, Makomanai en Sapporo, Mojmilo en Sarajevo. Estas grandes ciudades, todas ellas con más de cien mil habitantes, tienen, en efecto, una población en constante crecimiento que puede fácilmente absorber los cientos de apartamentos que se introducen en el mercado después de los Juegos. Juegos/año países/atletas tipo villa camas situación otros villas S.Valley'60 30 / 650 residencia* 1200 noroeste S.Valley no Innsbruck'64 36 / 930 edificios 1400 Neu-Arzl (este sí (1) de Innsbruck) Grenoble'68 37 / 1290 edificios 1400 ZUP sur de sí (2) Eybens-Echirolles Sapporo'72 35 / 1130 edificios 2300 afueras de Makomanai no Innsbruck'76 37 / 1260 edificios 1970 Neu-Arzl (este de sí (1) Innsbruck) L.Placid'80 37 / 1280 residencia** 2010 Ray Brook (oeste no de Lake Placid) Sarajevo'84 49 / 1490 edificios 1950 Mojmilo (sur de Sarajevo) sí (1) * hotelera / ** para delincuentes 5 Official Report, VI Olympic Winter Games (Informe Oficial, VI Juegos Olímpicos de invierno), Oslo, 1952, p. 80-89. 6 Official Report, VIII Olympic Winter Games (Informe Oficial, VIII Juegos Olímpicos de invierno), Squaw Valley, 1960, p. 33-39.
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 7 En Innsbruck, por ejemplo, fueron los barrios del este los que se desarrollaron tanto para la villa de 1964 como para la de 1976. Se construyeron muchos bloques de pisos de unos diez pisos a orillas del río Inn. Algunos formaban la villa propiamente dicha, rodeada de un perímetro de seguridad. Otros se utilizaron para alojar al personal necesario para los Juegos y a los acompañantes de los equipos más allá de las cuotas autorizadas. Estos pisos fueron amueblados provisionalmente por el ejército austríaco. Una sociedad privada fundada para la ocasión subcontrató la restauración. Se publicó por primera vez un periódico diario dirigido a los residentes.7 La villa de 1976 estaba constituida por 19 edificios (contra sólo 4 en 1964). Comportaba una piscina cubierta (instalación única en este período) y una policlínica8. También estaba dotado de una seguridad excepcional: doble cerca equipada con detectores electrónicos vigilada por perros e iluminada durante la noche. Estos eran los primeros Juegos después de los de Munich y esta seguridad sería a partir de entonces de uso corriente en cada edición. En Grenoble, la villa de los atletas se construyó en una ZUP (Zona para Urbanización Prioritaria) a 3 km al sur del centro de la ciudad. Estaba compuesta por: a) una residencia universitaria de once edificios de cuatro y cinco pisos que ofrecían 800 habitaciones individuales; b) un hogar de jóvenes trabajadores de 300 habitaciones individuales con sanitarios, reservadas a las mujeres; c) un jardín de infancia que servía de zona de recepción. Todo estaba incluido.9 En Sapporo, en 1972, la villa olímpica se construyó en el emplazamiento de la academia de policía de la provincia de Hokkaido, en las afueras de Makomanai, después de que se decidiera el traslado de esta academia. Comportaba once bloques de pisos edificados en 15 hectáreas cerca de un parque público y de una estación de metro. El estadio de patinaje de velocidad, donde se celebraron las ceremonias de inauguración, y la gran pista de patinaje se encontraban también cerca de allí. El perímetro de la villa no tenía menos de 7 puertas de acceso. La pensión se fijó a 2500 yenes por día, incluyendo la posibilidad de tomar baños de arena tibia o baños de iones.10 Los organizadores de Sarajevo, después de haber planeado una solución de tipo villa universitaria (en Nedzarici), decidieron dos años antes de los Juegos de 1984 construir una villa de 639 apartamentos en Mojmilo con todos los edificios comunes necesarios para el futuro barrio. Actualmente estas villas se han convertido, siguiendo el ejemplo de las de numerosos Juegos de verano, en barrios residenciales bastante banales de tipo HLM (piso de alquiler moderado) donde sólo una placa conmemorativa recuerda a los transeúntes el primer uso al que estuvo destinado. La villa de Sarajevo, situado entre el centro de la ciudad y el aeropuerto, fue uno de los más afectados por la guerra civil de principios de los años 90. Sólo la villa olímpica de Lake Placid no estaba concebida como un futuro barrio residencial. En efecto, Lake Placid 7 Offizieller Bericht (Informe Oficial), Innsbruck 1964, p. 50-59. 8 Innsbruck'76, Bulletin, Juli 1976, p. 191-194. 9 Rapport officiel des Xe Jeux Olympiques d'hiver, Grenoble 1968, p. 64-72. 10 Rapport officiel des XIe Jeux Olympiques d'hiver, Sapporo 1972, p. 349-361.
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 8 cuenta, fuera de temporada, con menos habitantes permanentes que la cantidad de participante que habría en adelante, es decir, unos 2000. La aldea no necesitaba tanta capacidad de alojamiento pos-olímpico. Se presentó la oportunidad de la construcción de un correccional por parte del gobierno federal por unos 22 millones de dólares estadounidenses. Los organizadores decidieron preparar para ello la villa olímpica. Esta etiqueta de "cárcel" le confirió una mala publicidad cuando, por su futura función, la villa se beneficiaría de una máxima seguridad, especialmente, de una doble cerca vallada y vigilada por cámaras. Además, la sede de la policía estatal se encontraba a dos pasos de allí. Iglesias y organizaciones representantes de las personas de raza negra organizaron una campaña importante en los Estados Unidos para quejarse de que este reformatorio se había construido demasiado lejos del centro y eso dificultaría las visitas a los presos. Los cinco edificios de dos pisos, hechos de ladrillo, repartidos en 16 ha y que contenían las celdas, no tenían aspecto de cárcel en absoluto. Su arquitectura era incluso bastante rebuscada. Estaban complementados por grandes superficies comunes que se utilizaron para las oficinas, la policlínica, la cafetería, un cine-teatro, una biblioteca, una discoteca, etc. Los organizadores pensaban alojar a cuatro atletas por habitación, pero en seguida se dieron cuenta de que en una habitación sólo podían haber dos atletas como máximo. Por lo tanto, tuvieron que completar los edificios residenciales con un impresionante parque con 80 grandes caravanas (casa remolque) que contenían cada una 1 sala de estar, 4 habitaciones y 2 cuartos de baño. Afortunadamente, la nieve lo cubrió todo con su manto blanco. Por primera vez, atletas hombres y mujeres dejaron de alojarse en zonas distintas, reagrupándose más bien por equipos deportivos y por países.11 Se instalaron también talleres para los equipos en caravanas situadas justo en el exterior de la villa. A 7 km de allí, un gimnasio con piscina estaba reservado enteramente a los residentes. Completaba una sala de ejercicios en el interior de la villa. Como voluntario trabajando en esta villa como intérprete, tengo un muy buen recuerdo del ambiente que reinaba en ella, especialmente en la discoteca y en la sala de juegos electrónicos. Por estar concebidas como un barrio nuevo de una gran ciudad, las villa olímpicas desde 1964 a 1984 estaban relativamente alejadas del centro. Es el caso también de la villa de Ray Brook, a 13 km al oeste de Lake Placid. Se les puede, pues, reprochar una cierta falta de simbiosis con el resto de los Juegos. Se convierten en pequeñas ciudades donde el ambiente es, en general, muy bueno gracias a que se elabora un programa de distracciones de todo tipo; pero de repente, los espectadores ya no ven más a los participantes en la ciudad olímpica. Los vencedores van allí a recibir sus medallas, y luego regresan a su refugio seguro. El período 1964-1984 ve también la aparición del fenómeno de las villas satélites, lugares de alojamiento que están más cerca de algunos lugares de competición alejados. Todos los Juegos de invierno de este período disponen de ellas, menos los de Sapporo y los de Lake Placid. Es el caso sobre todo de las disciplinas nórdicas en Seefeld (en los Juegos de Innsbruck 1964 y 1976), Autran (en los de Grenoble) e Igman (en Sarajevo). Para estas disciplinas, además de la comodidad de estar cerca, se añade la necesidad de residir más o menos a la misma altitud del lugar 11 Final Report, XII Olympic Winter Games, Lake Placid, 1980, p.155-163.
Chappelet, Jean-Loup – De Chamonix a Salt Lake city: evolución del concepto de villa olímpica en los Juegos de invierno 9 de competición. Esta tendencia llegará hasta los extremos en Albertville y pondrá en peligro el propio concepto de villa como lugar de encuentro. 1988-2002: hacia nuevas soluciones El período que empieza con los Juegos de Calgary, en 1988, dirige la evolución del concepto de villa de invierno hacia nuevas soluciones. A partir de ese momento se prefieren conjuntos residenciales más pequeños y atractivos que grandes edificios de pisos. La villa olímpica se acerca al centro olímpico o a los emplazamientos deportivos. Juegos/año países/atletas tipo villa camas situación otros villas Calgary'88 57 / 1550 residencias* 2150 Univ. de Calgary campus sí (2) Albertville'92 64 / 1800 hoteles 1800 Brides-les bains sí (5) Lillehammer'94 67 / 1740 casas madera 2300 Skarsetlia (NE Lilleh.) sí (1) Nagano'98 ? edificios 3000 Imai New Town sí (1) Salt Lake 2002 ? residencias* 4000 University of Utah campus no *para estudiantes Es cierto que la villa de los Juegos de Nagano de 1998 estará constituida por mil apartamentos en bloques construídos en 19 hectáreas en la nueva ciudad de Imai. Pero esta construcción corresponde a las necesidades de alojamiento de la región, que se está desarrollando fuertemente. Un hotel de Karuizawa servirá de villa particular para los equipos de curling.12 En Calgary 1988, como será el caso en Salt Lake City 2002, la villa olímpica principal se prepara en el campus de universidad. Las residencias construidas se reutilizan como habitaciones para estudiantes y completan las residencias existentes que se renovaron para la ocasión. Tal uso pos-olímpico permite garantizar un máximo de habitaciones individuales o dobles, preferidas por los atletas. Las otras instalaciones habituales de un campus, como cafetería, gimnasio, terrenos deportivos y piscina, están también a su disposición. El único inconveniente es que se debe alojar provisionalmente a los estudiantes.13 Pero no todas las sedes olímpicas de invierno tienen la talla para disponer de una universidad que tenga necesidades de expansión. Este fue particularmente el caso de Albertville y de Lillehammer, dos pequeñas concentraciones urbanas de unos 25.000 habitantes. De todos modos, estas ciudades adoptaron medidas radicalmente diferentes. El Comité Organizador de los Juegos de Albertville propuso en su dossier utilizar la capacidad de alojamiento de la 12 Media Update, NAOC, June 1996, p. 68-69. 13 Rapport officiel des XVes Jeux Olympiques d'hiver, Calgary 1988, p. 175-179 y 387-397.