scieee Science in your language
[en] (orig)

Ciencia y construcción del pensamiento

Abstract

Moreno Marimón, M.

Read accessible full text

Ciencia y construcción del pensamiento

Author: Moreno Marimón, M.
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1986
DOI: 10.5565/rev/ensciencias.5192
Source: https://ddd.uab.cat/pub/edlc/edlc_a1986v4n1/edlc_a1986v4n1p57.pdf
HISTORIA
DE
LAS
CIENCIAS
Y
ENSEÑANZA
CIENCIA
Y
CONSTRUCCION
DEL PENSAMIENTO
MORENO MARIMON,
.M.
I.M.I.P.A.E.
(Ba celona)
SUMMARY
Two didac ic app oaches a e conside ed in his pape : he di ec ansmission o knowledge and he cons uc i is
model, wi h an analysis o he concep ions hey imply on in elligence and how i wo ks. The con ibu ion ha
he e olu ion o science i sel may b ing o he p ocess o indi idual lea ning is au lined.
La enseñanza de las ciencias puede ci a se como ob-
je i o que los alumnos lleguen a ap ende de mane a
comp ensi a los conocimien os cien í icos que se con-
side an opo unos en cada edad -y es a opo unidad
iene de e minada po los p og amas de ense ianza-
o bien puede p opone se como inalidad u iliza es os
conocimien os como una he amien a pa a desa olla
el pensamien o, cen ando la p io idad en es e desa-
ollo que posibili a á la comp ensión y la cons uc-
ción de nue os conocimien os.
ENSERANZA
DE LAS CIENCIAS,
1986,
4
(l),
5743
Es as dos concepciones cons i uyen pun os de pa ida
dis in os que de e mina án di e en es o mas de en o-
ca la enseñanza.
El p ime en oque, a alado po muchos años de expe-
iencia, puede pa ece el más ealis a. El segundo pue-
de pa ece ingenuo, u ópico o has a imposible.
In en a é demos a qué ingenua e imposible es la p i-
me a pos u a. La segunda sólo es u ópica y o ma pa e
de es a u opía necesa ia que ha hecho que la luna ya
HISTORIA DE LAS CIENCIAS
Y
ENSEÑANZA
no sea un obje i o omán ico e inalcanzable.
Cada una de es as pos u as, y en gene al cualquie con-
cepción de la enseñanza, supone implíci a o explíci a-
men e una de e minada concepción de la in eligencia
y de su uncionamien o.
La p ime a supone una concepción de la in eligencia
que la conside a suscep ible de en iquece se y amplia se
con la apo ación de conocimien os que el suje o a in-
co po ando a medida que se le ansmi en. Puede ade-
más es a salpicada de ideas empi is as que exigi án que
la apo ación de nue os conocimien os po pa e del
p o eso aya acompañada de demos aciones expe i-
men ales que los co obo en. Se apoya en eo ías que
conceden, en el ap endizaje, un luga an p io i a io
a los elemen os p oceden es del ex e io , que llegan
p ác icamen e a p escindi de la ac i idad del suje o.
La segunda pos u a iene su pun o de pa ida en las
eo ías que pos ulan la exis encia de un equilib io en-
e el suje o y el obje o. Esquema izando pod íamos
llama a las p ime as empi is as y a las segundas
cons uc i is as.
La pedagogía basada en la p ime a concepción ha es-
ado igen e muchos años y nadie puede nega que g a-
cias a ella o al ez a pesa de ella, la humanidad ha
p oducido g andes cien í icos. Veamos qué dice uno
de ellos:
«La pega e a que pa a los exámenes había que em-
bu i se odo ese ma e ial en la cabeza, quisie as o
no. Semejan e coacción enía aspec os an espan o-
sos, que as ap oba el examen inal se me qui a-
on las ganas de pensa en p oblemas cien í icos du-
an e un año en e o)).
Es as son palab as de Albe Eins ein en sus «No as
au obiog á icas)). Se ía in e esan e hace una encues-
a a los más des acados cien í icos ac uales pa a e qué
opinan de la enseíianza que ecibie on, pe o no c eo
que sus opiniones di ie an mucho de las de Eins ein.
Hace
20
años, en
1965,
Piage se lamen aba de la al a
de comp obación a la go plazo de los esul ados de la
enseñanza.
Decía:
«No sabemos nada de los conocimien os de Geo-
g a ia o His o ia que conse a un campesiono de
30
años,
ni
de lo que ecue da un abogado de la Qui-
mica, la Física o la Geome ía que ap endió en el
Bachille a o)).
No hace al a espe a an os años pa a e cómo se des-
anecen los ap endizajes escola es. Analicemos unos
da os ecien es: el esul ado de unas encues as ealiza-
das el aíio pasado en el I.M.I.P.A.E. pa a a e igua
la pe i encia de los conocimien os de ciencias adqui-
idos po una mues a de
160
niíios de
8
escuelas de
7'
y
8'
de E.G.B. Se a a de encues as o ales aplica-
das indi idualmen e, encaminadas a p o undiza , me-
dian e un la go diálogo con los niños, en la comp en-
sión y no sólo en la e ención memo ís ica, de lo que
habían es udiado el año an e io . Nos de end emos, pa-
a no ala ga lo excesi amen e, en los esul ados de los
niños de
8O
de E.G.B., a los que se les hacía una se ie
de p egun as sob e con enidos del p og ama que ha-
bían es udiado. La elección de las p egun as se había
ealizado a pa i de una encues a p e ia a
400
p o e-
so es de e ce ciclo de E.G.B. y p ime o de B.U.P.
y F.P. quienes nos indica on los emas que conside a-
ban undamen ales.
Del o al de las espues as ob enidas, an sólo el
26%
e an lo que pod íamos denomina ((acep ables escola -
men e)), an o po su o mulación como po el ni el
de comp ensión que se egis aba en la encues a clínica.
El
74%
indican concep os e óneos o igno ancia del
ema. De és as,
36%
explici an un cla o desconocimien-
o con un: «no sé» o «no me acue do)) y e1
38%
cons-
i uyen in e p e aciones pe sonales de los alumnos que
ienen escasa elación con lo que se les p e endía
ansmi i .
En e las p egun as que ob u ie on mejo es espues-
as se encuen a el enunciado de la ó mula de la elo-
cidad, con un
54%
de éxi os, sólo un
10%
de igno an-
cia explíci amen e con esada y un
36%
de ideas inco-
ec as más o menos ap oximadas o in ui i as, como
po ejemplo: «Es una ue za muy g ande que hace que
ayas más dep isa)) o «El espacio mul iplicado po el
iempo)).
Algunos asegu an que no se puede habla de elocidad
en el caso de una o uga o de una ho miga po que an
muy despacio y no ienen elocidad.
Pe sis en, pues, oda ía, ideas in ui i as de elocidad
que no se han modi icado en absolu o a pesa de los
ap endizajes.
La p egun a «¿Qué es la g a edad?)) ob u o un
69%
de espues as acep ables, sin emba go, de és as sólo un
41
%
la di e enciaban cla amen e de la a mós e a. El
59%
del o al de las espues as indican una con usión
en e g a edad y a mós e a. Así, po ejemplo, dicen:
-
«La g a edad es la masa de ai e que es á den o de
la a mós e a».
-
«La a mós e a es lo que hace que no nos caigamos.
Se pone encima de noso os como si nos empuja a».
El do elabo a espon áneamen e la idea de que las co-
sas caen po que pesan, conside ando el peso como una
p opiedad in ínseca de los cue pos, no como una e-
lación en e masas. Es a p opiedad es na u al
y
e iden e
y no necesi a más explicación. La escuela les p opo -
ciona g a ui amen e una explicación suplemen a ia que
no cons i uye la p opia, sino que se añade a elia, lo cual
lle a a muchos ni ios a c ee que los cue pos caen po
dos azones: po que pesan y po que hay g a edad. Al-
gunos asegu an que si no hubie a g a edad ambién
cae ian «pe o más despacio)).
ENSE~ANZA
DE
LAS CIENCIAS
HISTORIA DE
LAS
CIENCIAS
Y
ENSEÑANZA
A es as dos causas se aííade en ocasiones una e ce a
que algunos alumnos in ie en po su cuen a y que po-
ne de mani ies o un niño que nos dice:
-
«La a mós e a hace una p esión a mos é ica sob e
los cue pos pa a que no se caigan)).
Es e iden e que con es as es azones -peso, g a e-
dad y a mós e a- la es abilidad de los cue pos queda
an bien asegu ada que el ni io no necesi a á in e o-
ga se nunca más sob e es a cues ión.
Es as ue on, sin emba go, las p egun as que ob u ie-
on un mayo núme o de éxi os.
En e las más desa o unadas se encuen an el enun-
ciado de una ley de New on, con un
0%
de éxi os (aun-
que odo hay que deci lo, al
58%
les sonaba de algo)
la di e encia en e masa y peso, que sólo ob u o un
4%
de éxi os y la o mulación del P incipio de A quími-
des con un
6%
de espues as co ec as, aunque el
41
%
in en a on o mula lo con escasos éxi os. Así, po
ejemplo, un ni io lo enuncia de es a mane a:
-
«La p esión que eje ce un cue po sob e un líqui-
do, es igual al peso del olumen del cue po que el
líquido desaloja)).
-
«¿Y es o que quie e deci ? -Le p egun amos-
-
«Que los cue pos pesan den o del agua»
O os dicen:
-
«Cuando un cue po lo sume ges den o del agua,
si pesa es subi á es)).
Es e iden e que es as a i maciones e lejan la aduc-
ción que el niño ha hecho de un enunciado incomp en-
sible pa a él a un sis ema de concep os que, aunque no
enga mucho sen ido, al menos iene la en aja de que
le esul a bas an e más comp ensible, lo cual cons i u-
ye un sano mecanismo de de ensa in elec ual an e lo
que le pa ece abusu do.
A la p egun a de «po qué no se hunden los asa lán-
icos que pesan a ias oneladas)), an sólo hay un
9%
de espues as acep ables, el
3%
de és as se apoyan en
el P incipio de A quimides. El
6%
del o al asegu an
que es algo incomp ensible mien as que e1
85%
in en-
a encon a alguna explicación sea como sea. Muchos
lo a ibuyen a causas semimágicas. Po ejemplo:
-«Tienen algo especial que hace que lo en»-.
O os lo a ibuyen al hecho de que ienen una «hélice»
o un «casco» o cualquie o o a e ac o que los empu-
ja hacia a iba.
No al a quien e gi e se el P incipio de A quimides
y nos diga:
-
«El P incipio de A químedes dice que si me emos
un cue po den o del agua, hace ue za en odas di-
ecciones. El asa lán ico i á haciendo p esión en
odas las di ecciones)).
Es e iden e una sín ensis muy «sui gene is)) de lo que
ha oído en las clases.
Si al cabo an sólo de un año de habe eó icamen e
adqui ido unos conocimien os de ciencias encon amos
un
74%
de acasos -ol idos o ales o con usiones
g a es- (y no es oy hablando, po supues o, de los ni-
ios conside ados (( acasados escola es)) sino de los que
ap oba on el cu so), ¿podemos conside a que ha ha-
bido un ap endizaje de las ciencias en la g an mayo ía
de la población escola es udiada?.
Los da os ex aídos de una encues a p e ia a los p o-
eso es de los niños encues ados -que he menciona-
do an e io men e- en la que se les pedía una desc ip-
ción de allada de la me odología que u ilizan en la en-
se ianza de las ciencias, mues an que las p eocupacio-
nes de odos ellos es án encaminadas a que los niños
lleguen a ap ende y a comp ende los conocimien os
que les ansmi en y no simplemen e a e ene los me-
mo ís icamen e. Una g an pa e de los p o eso es ase-
gu an que u ilizan pa a ello, además de las explicacio-
nes en clase, la obse ación y la expe imen ación, he-
cha po ellos o po los p opios niños.
LA
qué se deben
en onces es os acasos?.
No hace mucho, di igiéndome a p o esionales de la
educación, les decía que es oy absolu amen e con en-
cida de que ense ia es imposible.
Ense ia , que iene del la ín «insigna e», quie e deci
señala , mos a algo a alguien, ansmi i o comuni-
ca un conocimien o. En odo ac o de comunicación
exis e un emiso y un ecep o . Pa a que la comunica-
ción sea posible, es necesa io que el emiso y el ecep-
o pa icipen del mismo código de in e p e ación que
les pe mi a con e i al mensaje un signi icado común.
Cuando lo que se a a de ansmi i no es un hecho
o un suceso pun ual sino un conocimien o que no se
da aislado sino inse o en una ed de o os conocimien-
os que le con ie en un signi icado, es deci , cuan-
do es á o mando pa e de un de e minado sis ema de
in e p e ación de los hechos -un sis ema epis émico-
como es el caso de cualquie in e p e ación cien í ica,
pa a que la comunicación sea posible es necesa io que
el emiso y el ecep o pa icipen del mismo sis ema
epis émico que pe mi e una de e minada in e p e ación
de los da os, de en e los muchos posibles. Pe o si el
alumno y el p o eso pa icipa an del mismo sis ema
epis émico, la ense ianza se ía innecesa ia. Y si no pa -
icipan del mismo, la ense ianza es imposible.
Toda in o mación emi ida po el p o eso es ein e -
p e ada po el alumno y aducida a su p opio sis e-
ma. De aquí que haya es azones que expliquen la caí-
da de los cue pos -peso, g a edad y a mós e a- y
que el P incipio de A quimides diga que « odos los
cue pos pesan den o del agua».
La p egun a que su ge inmedia amen e es jcómo en-
onces es posible llega al conocimien o?.
He dicho que conside o que ense ia es imposible pe o
no he dicho que c ea imposible ap ende . In en a é
ENSE~~ANZA
DE LAS
CIENCIAS
HISTORIA DE LAS CIENCIAS
Y
ENSEÑANZA
plan ea la p oblemá ica desde o o pun o de is a.
El p emio Nobel de medicina Niel Je ne esc ibía hace
poco:
((Noso os, que es amos do ados de in eligencia y
de capacidad de pensa , nos negamos a a ibui la
misma capacidad a las células. Tenemos la p esun-
ción p ima ia de nega a las células el pensamien o:
es án i as, es cie o, pe o no ienen ce eb o, las di-
ige el azan).
Pod ía epe i es as a i maciones de Je ne sus i uyen-
do la palab a «célula» po la palab a «ni io» pe o da-
do que no es mi-in ención incu i en e o ismo peda-
gógico no lo oy a hace , pe o sí me pa ece in e esan e
se iala que si es e eó ico de la biología, que se ap e-
su a a econoce que las células no ienen ce eb o, les
concede, sin emba go, la posibilidad de que engan un
uncionamien o simila a lo que llamamos ((in eligen-
cia)), pa ece muy lógico supone que el niño, que po-
see un ce eb o semejan e al del adul o -como son se-
mejan es su hígado o su apa a o ci cula o io- enga,
en lo esencial, un uncionamien o in elec ual simila al
de aquel. S610 pod íamos nega es a simili ud si acep-
á amos que el psiquismo en gene al y el pensamien o
en pa icula , no ienen elación alguna con el cue po
y que, po an o, la p oducción in elec ual del se hu-
mano es o almen e independien e de su con igu ación
ana ómica lo cual nos lle a ía necesa iamen e a ene
que acep a que si un laga o no elebo a eo ías es pu-
a y simplemen e po que ca ece de alma.
Pe o a o unadamen e quedan ya bas an e lejos los p e-
juicios ca esianos que an a anosamen e se empe ia-
ban en di o cia la ca ne del espí i u. Si ealmen e es-
án supe ados, no enemos más emedio que admi i
la simili ud de uncionamien o in elec ual en e el ni-
iio y el adul o, simili ud que no quie e en modo algu-
no supone iden idad sino simplemen e la exis encia de
unas cons an es de uncionamien o que hay que des-
linda de las di e encias exis en es en e ambos pensa-
mien os que son, indudablemen e -no hace al a
esal a lo- muchas y muy impo an es.
Si suponemos admi ida es a simili ud uncional en e
el pensamien o in an il y el del adul o, nos in e esa e-
sal a aun o a impo an e semejanza que concie ne una
ca ac e ís ica e iden e en el niño pe o mucho menos
e iden e en los adul os conside ados aisladamen e. Se
a a de la capacidad que posee el pensamien o in an-
il de e oluciona hacia o mas de o ganización más
complejas y más adecuadas a la explicación de los e-
nómenos que ocu en en su mundo.
Si bien es a ca ac e ís ica no siemp e es pe cep ible con
especial ni idez en odos los adul os de nues a espe-
cie, sin emba go des aca cla amen e si, haciendo abs-
acción de los indi iduos, nos ijamos en la ayec o-
ia seguida po lo que llamamos pensamien o cien í ico.
Es e ca ác e e olu i o de la ciencia que nos pa ece hoy
día an e iden e, y que los his o iado es de la cien-
cia no cesan de señala , cons i uye el hilo conduc o
sin el cual no es posible explica el pensamien o, ya sea
del ni io, del adul o o del colec i o que ha dado luga
a la ciencia.
Los desc ub imien os cien i icos ealizados a lo la go
de la his o ia, no los emos aho a como islo es de lu-
cidez que apa ecen aquí y allá sin ninguna elación en-
e si, sino que, po el con a io, los con emplamos co-
mo eslabones de una cadena con inua de e lexiones,
de acie os y de e o es, an necesa ios los unos como
los o os pa a el a ance del pensamien o colec i o co-
mo lo ha sido en el campo de la biología la e olución
de las especies.
También la conciencia de la e olución del pensamien-
o ha eque ido un cambio del en oque y de las expli-
caciones que se daban an e io men e a los enómenos
in elec uales y es o epe cu e, necesa iman e, en el en-
oque y en los plan eamien os que debemos da a la
enseñanza.
Además de es e ca ác e e olu i o, del que pa icipa
an o el pensamien o del ni io como el del cien í ico,
exis en algunos aspec os uncionales comunes en odo
pensamien o en desa ollo. Re lexiona sob e algunos
de ellos nos ayuda á a ap oxima nos a la comp ensión
del uncionamien o in elec ual en gene al y a pode a-
lo a el g ado de adecuación en e es e uncionamien-
o y los p ocedimien os didác icos más habi uales.
Los descub imien os cien í icos no se p oducen simple-
men e po la acumulación de nue os da os empí icos,
po la sencilla azón de que los da os en sí no ienen
ningún sen ido si no son in e p e ados de acue do a un
de e minado sis ema de pensamien o que les con ie e
un signi icado u o o. Lo que pod íamos llama «sis-
ema epis émico)) de e mina el luga que deben ocu-
pa los da os obse ados y el ipo mismo de da os que
se obse an, así como el uso que se les a a da den o
del sis ema.
Los sis emas epis émicos po los que se igen los cien-
í icos e olucionan a lo la go de la his o ia y cambian,
po an o ambién, las explicaciones que se dan a un
mismo enómeno obse ado. A es a e olución es a lo
que denominamos ((p og eso cien i ico)).
Los nue os conocimien os son el esul ado -y no la
causa- de nue as o mas de in e p e a los hechos.
En el ni io se puede obse a la elabo ación espon á-
nea de sis emas o ganizados de in e p e ación de los
hechos que ocu en a su al ededo , sis emas que e o-
lucionan y se complexi ican a medida que c ece.
Los da os que le llegan del ex e io , incluidas las pe -
cepciones di ec as, son elabo ados, ans o mados e in-
e p e ados de acue do con su sis ema, de al mane a
que puedan in eg a se a és e y le esul en comp ensi-
bles. La in o mación que le ansmi e el adul o co e
exac amen e la misma sue e.
ENSEFIANZA DE LAS CIENCIAS
S
HISTORIA DE LAS CIENCIAS
Y
ENSEÑANZ
Los azonamien os que pa a el p o' eso pueden se
eno mes e idencias suscep ibles de desmon a las con-
cepciones e óneas del alumno, pueden deja a és e pe -
ec amen e insensible y no cons i ui pa a él ninguna
con adicción man ene a la ez su concepción y la del
p o eso .
S610 pueden p o oca con adicción aquellos elemen-
os que, una ez aducidos en é minos comp ensibles
pa a el suje o, chocan con las con icciones an e io -
men e asumidas po és e.
Si es a aducción no se lle a a cabo, el da o ex e io
no en a den o del sis ema y es simplemen e echazado.
Exis e en e los cien í icos una ac i ud, seííalada po
Kuhn, que consis e en no conside a o concede poco
alo a aquellos hechos o da os que no encajan den o
de lo que él denomina ((pa adigma cien í ico)), y ien-
den a se conside ados como casos aislados o aspec os
ma ginales de su sis ema explica i o. La no conside a-
ción de es os da os les pe mi e segui man eniendo su
pa adigma.
Es a misma ac i ud la encon amos en los alumnos
quienes en i ud de es e mecanismo in elec ual con-
se ado , que compa en con los cien í icos, ienden
a man ene su sis ema de equilib io in elec ual y a ans-
o ma los nue os da os pa a adap a los a su sis ema
o, simplemen e, a igno a los.
La enseííanza ol ida o desconoce la exis encia de es os
sis emas de o ganización in elec ual del niíío que al
igual que los sis emas epis émicos -o los pa adigmas
Kuhnianos- de la ciencia, e olucionan con el iempo
y ienden a o mas cada ez más complejas y equili-
b adas de o ganización. Aho a bien, es os sis emas
in-
elec uales ienen, a la ez que la capacidad de e olu-
ciona , o a ca ac e ís ica impo an e, que es su es a-
bilidad.
Y
no es en absolu o con adic o io que algo
sea es able a la ez que capaz de e oluciona po que
cada una de es as ca ac e ís icas p edomina en momen-
os di e en es y bajo la in luencia de de e minadas
ci cuns ancias.
Si los sis emas de pensamien o - an o del niíío como
del cien í ico- no u ie an es abilidad, el pensamien-
o y la ciencia se ían imposibles ya que no pod ían con-
se a se las ideas a las que dan luga . Es a es abilidad
es pues, imp escindible, sana y necesa ia.
Sabemos po la his o ia que los pe iodos de es abili-
dad de los sis emas epis émicos que dan luga a las eo-
ías cien í icas pueden ene una du ación de a ios si-
glos
y
que los cambios de un sis ema a o o se p odu-
cen con g an di icul ad y len i ud, acompañados a e-
ces po la densa huma eda de las hogue as inquisi o-
.
ias, como en el caso de Miguel Se e y Gio dano B u-
no, empe iados ambos en de ende que lo inamo ible
podía mo e se.
Las di icul ades que p esen a un cambio de sis ema
epis émico y sus causas las exp esa ma a illosamen e
xand e Koy é cuando dice:
«Lo que los undado es de la ciencia mode na, y
en e ellos Galileo, debían hace , no e a c i ica y
comba i cie as eo ías e óneas pa a co egi las o
sus i ui las po o as mejo es. Debían hace algo dis-
in o. Debían des ui un mundo y sus i ui lo po
o o. Debían e o ma la es uc u a de nues a p o-
pia in eligencia)).
Es a ans o mación de la es uc u a de la in eligencia
que enuncia Koy é como condición necesa ia pa a pa-
sa de unas con icciones cien í icas a o as, es exac a-
men e lo que debe hace el alumno pa a accede a un
nue o sis ema de pensamien o que le pe mi a asimila ,
de mane a comp ensi a, un conocimien o de ni el su-
pe io , po que los conocimien os cien í icos nunca se
dan aislados sino o mando sis emas de conjun o co-
he en es en e sí.
Si no se p oduce un cambio de sis ema epis émico los
conocimien os con un ni el de complejidad supe io se-
án de o mados y aducidos a un sis ema in e p e a-
i o más elemen al ya que un conocimien o cien í ico
no es equipa able a una me a in o mación sob e un su-
ceso desligado de o os conocidos, que pod ía o no
acon ece -como puede se el sabe que se hundió el
Ti anic- sino un elemen o que o ma pa e de un sis-
ema es uc u ado cuyo en amado lógico p o oca una
ed de conocimien os de i ados unos de o os y cuya
encadenación no iene nada de a bi a ia.
Si pa a un cien i ico esul a an di ícil abandona la es-
abilidad de su sis ema epis émico jno esul a ingenuo
p e ende que un suje o -el alumno- menos habi ua-
do al eje cicio in elec ual que un cien í ico, cambie el
suyo en el iempo eco d de dos o es ho as de clase?.
Pe o po si es o ue a poco eamos de que mane a se
p e ende que enga luga es e milag oso cambio. No
es conduciéndole en pe eg inación a un san ua io del
sabe -lo cual pod ía cuan o menos despe a la cu-
iosidad del alumno- sino, en el peo de los casos, es
cie o, eci ando y haciéndole eci a de o amen e las
e dades de i adas del nue o sis ema epis émico y, en
el mejo de los casos, median e una in eligen e y ame-
na -aunque necesa iamen e ápida po exigencias de
p og amación- exposición de las eo ías, seguida de
expe imen os y demos aciones que las co obo an. Pe-
o es a co obo ación s610 es pe cep ible pa a quien ha
comp endido p e iamen e el sis ema en que se apoya
la eo ía y cuando es o no acon ece, la in e p e ación
de los esul ados de la expe iencia se con ie e en un
da o más que hay que c ee .
Y
gene almen e es o es
lo que sucede en la inmensa mayo ía de los casos.
O a de las ca ac e ís icas que encon a emos en co-
mún en la cons ucción del pensamien o cien i ico
y
en
el del niíío es la exis encia del e o . La his o ia de las
ciencias es ambién la his o ia de los e o es del pensa-
mien o cien í ico.
ENSEFIANZA DE LAS CIENCIAS

HISTORIA DE LAS CIENCIAS
Y
ENSEÑANZA
Exis e el p ejuicio, muy ex endido oda ía, de c ee que Pasa de la eo ía medie al del «impe us» a la mecáni-
la in eligencia es lo que conduce al descub imien o de ca new oniana no es sabe de ini la noción de ine cia
la e dad y es e es un p ejuicio que hay que des e a . o de g a edad ni eci a las leyes de New on, sino ein-
El pensamien o humano conduce po un igual al e o e p e a los da os obse ados día a día, en unción de
y al acie o. Si no hay e o no hay pensamien o, no una concepción dis in a. Los obse ables no han cam-
hay cons ucción in elec ual po que el uno es el com- biado, siguen siendo los mismos de siemp e, lo único
plemen o del o o. que ha cambiado es la in e p e ación que se hace de
ellos, la o ma de concebi el mo imien o.
Tan o en la his o ia de las ciencias como en la psicogé-
nesis del conocimien o, la in eligencia no es 10 que p o- Es a in e p e ación implica un cambio en el pensamien-
duce e dad -que nadie sabe, po o a pa e,
10
que o
Y
es e cambio no puede impone se desde el ex e io ,
es- sino más bien 10 que es capaz de ans o ma 10s es un p oceso in e no de e lexión y de cons ucción
da os del ex e io o denándolos en sis emas o ganiza- que debe ealiza cada indi iduo Po sí mismo.
dos
que Posean una cohe encia in e na. Es a ConceP- E1 conocimien o cien í ico es el esul ado de un p oce-
ción es á mucho más allá del simple modelo dualis a
so
la go,
complejo
e
inconscien e.
de e dad- alsedad con eminiscencias mo ales que
a ancan de las nociones de bien y mal. Si acep amos es as simili udes de uncionamien o in-
elec ual en e niño y cien í ico pa ece sensa o admi i
Una idea simila exp esa Poinca é cuando a i maba que, o bien la ense ianza no iene po qué ene en cuen-
que: «La unción de una eo ía nG es la de se e da- a es e uncionamien o y puede consegui sus obje i-
de a sino la de se Ú il)). Las eo ías como las ideas e ó- os con a iando el p oceso na u al del pensamien o
neas son ú iles en la medida que pe mi en a anza . -cosa que hemos podido comp oba que no es cie a-
o bien debe modi ica sus mé odos pa a adap a se a él.
La Epis emología Gené ica ha insis ido mucho en la
impo ancia del e o en la cons ucción in elec ual has- Adap a se al pensamien o del alumno quie e deci , en
a el pun o de que hemos llegado a la e idencia de que p ime luga , acep a que exis e. Que las ideas p e ias
los e o es son necesa ios po que cons i uyen los esla- que posee no son u o del aza , que Je ne negaba in-
bones que pe mi en llega a nue os conocimien os. cluso en las células, sino el e lejo de un sis ema que
iene mucha más cohe encia de lo que le puede pa e-
La
ense lan*,
sin
emba go, Pa ece ene e o al e o ce a un adul o que lo con emple desde o o sis ema.
del alumno, negándole así el de echo y la necesidad que
la his o ia concede a los cien í icos. Empecé diciendo que había dos o mas -cuan o
menos- de en oca el ap endizaje de las ciencias, que
Albe Eins ein, en «El signi icado de la ela i idad)), se
p opodan
dos obje i os di e en es.
dice: «El obje o de oda ciencia, sea na u al o psicoló-
gica, consis e en coo dina nues as expe iencias de mo- El p ime o consis e en p e ende que el alumno llegue
do que el odo o me un sis ema lógico)). a los conocimien os po ansmisión di ec a. El segun-
do aspi a a ayuda le a desa olla los sis emas de pen-
El pensamien o del ni io, como el del cien í ico, iende
samien o
median e
un
eje cicio
in elec ual
que
le pe -
a
los
de
los que
o-
mi a plan ea se p egun as, discu i sus ideas, elabo a
ma
conciencia
de
mane a
que
o men
un sis ema
hipó esis, come e e o es y encon a soluciones p o-
lógico o, si se p e ie e, cohe en e. Las di e encias esen-
pias
a
p oblemas
p opios.
ciales en e ambos consis en en que los da os de los que
oman conciencia uno y o o no son los mismos y el El p ime o es ingenuo e imposible. El segundo impli-
sis ema lógico po el que se igen ampoco lo es. ca da un nue o en oque a la ense ianza.
Los cambios en es os sis emas de o ganización no se Es e nue o en oque debe á des e a las ideas de que
p oducen simplemen e po la apo ación de nue os da- los conocimien os cons i uyen unidades aisladas o sis-
os sino po la oma de conciencia de que es os nue os emas in e p e a i os sin ninguna elación con los sis-
da os se hacen incompa ibles con los sis emas in e p e- emas de pensamien o del suje o que los de en a. Po
a i os p e ios y su ge en onces la necesidad de modi- el con a io, son has a al pun o in e dependien es que
ica los. Ello implica una ees uc u ación del pensa- los conocimien os no pueden e oluciona si no e olu-
mien o que equie e un es ue zo e implica una se ie de ciona el sis ema de pensamien o del suje o y a la ez,
di icul ades. una e olución de es e sis ema capaci a pa a accede a
nue os conocimien os.
Es e cambio no conduce solamen e a es a en posesión
de una can idad mayo de conocimien os sino sob e o- Cen a la ense ianza en a o ece la e olución de los
do a un en iquecimien o
y
a una complexi icación de sis emas in elec uales que posibili an el conocimien o
las es uc u as in elec uales. El indi iduo, ya sea niíio no quie e deci ol ida los con enidos del ap endizaje
o cien í ico, desa olla nue os ecu sos in elec uales, sino, po el con a io, da un sen ido nue o
a
es os con-
que ienen pa a él las ca ac e ís icas de un e dade o enidos, plan eándose la exigencia didác ica de que el
descub imien o. alumno, lejos de adap a los conocimien os que se le
62
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS
HISTORIA DE LAS CIENCIAS
Y
ENSEÑANZA
in en an ansmi i a su sis ema, modi ique és e pa a
que los con enidos puedan se le comp ensibles.
Los p oblemas que ienen plan eados las in es igacio-
nes sob e ap endizaje bajo el en oque de la Epis emo-
logía Gené ica no son en absolu o simples ni Aciles de
esol e . Consis en undamen almen e en a e igua qué
ipo de in e enciones ex e nas o elemen os del medio
a o ecen el paso de un sis ema de pensamien o dado
a o o de mayo complejidad o, si se p e ie e, más
e olucionado.
Sabemos que no se a a simplemen e de in en a que
el sueje o ep oduzca el mismo p oceso seguido po los
cien í icos a lo la go de la his o ia, en e. o as muchas
azones po que los cien í icos no ep oduje on ningún
p oceso seguido p e iamen e po o os y es o sólo in-
oduce ya una di e encia an undamen al que hace
o almen e imposible es e in en o.
Sabemos ambién que pa a que ealice el es ue zo de
dise ia nue as he amien as in elec uales es p eciso que
el indi iduo ome conciencia de que las iejas ya no
le si en. Dicho de o o modo, que al in en a gene a-
liza su uso a nue os casos, cons a e la ine icacia de
sus iejos ins umen os. Pe o es a cons a ación no bas-
a. Es p eciso, ademlis, que no se limi e a ella sino que
expe imen e la necesidad de c ea o os nue os
y
en-
cuen e los ecu sos pa a hace lo.
Todo ello supone una se ie de p ocesos in e elaciona-
dos cuyo es udio nos lle a a p on undiza en el cono-
cimien o del uncionamien o in elec ual humano,
cam-
po en el que, hemos de econoce lo, nos al a oda ía
mucho po eco e .