Tecnología, ecología y evolución
Abstract
Valdés del Toro, Ramón
Full text
TECNOLOGfA, ECOLOGfA Y EVOLUCION Ramón Valdés ( Universidad Autónoma de Barcelona) <{ES probable que, en última instancia, las sucesivas artes de subsistencia desarrolladas a 10 largo de 10s tiempos, con la gran influencia que deben haber tenido en la condición humana, sean las que ofrezcan una base más sólida para esta división (en 10s "periodos étnicos" del salvajismo, la barbarie y la civilización).)> L. H. Morgan, Ancient Society, New York, Holt 1877, p. 9. La moderna antropologia evolucionista comparte ampliamente la creencia que Morgan expresa en las líneas que tomamos como motto de este articulo: que son las artes de subsistencia las que ofrecen una base más sólida para la división de la historia en sus periodos evolutivos y para la clasificación de las sociedades humanas, según su grado de evolución. De hecho, si nos atenemos a la itbase sólida)>, poca duda puede caber, incluso para el menos evolucionista de 10s antropÓIogos, de que la caza y la recolecci6n representan un estadio mis primitivo, menos evolucionado, que la agricultura de rozas, o ésta que las técnicas intensivas de cultivo de la tierra. Mas una afirmación tan inmediatamente evidente como esta esconde un riesgo y plantea un problema. E1 riesgo es el de sobrevalorar de un modo demasiado simplista la importaricia de la tecnologia y llegar a concebir <tel progreso del hombre, desde el mono hasta 10s grandes imperios, como una sucesión de pequeñas revoluciones tecnológicas, desencadenadas cada una por la invención de nuevos útiles o el descubrimiento de nuevas fuentes de energian. Y el problema que plantea es el de encontrar pruebas válidas
<<Papers#: Revista de Sociologia que transformen esa evidencia intuitiva, impresionista, del mayor primitivismo de la caza y la recolección, en una evidencia cienticamente acep table . TECNOLOGfA Y EVOLUCION Porque, jes realmente la caza, con la pesca y la recolección, una tecnologia más primitiva? En las costas canadienses del Pacifico, en un paisaje de fiordos y de islas, con montañas hasta la misma orilla del mar, cubiertas de bosques de cedros, viven todavia hoy algunos descendientes de 10s indios que a la llegada de 10s europeos poblaban aquella región. Pese a que está muy al N, entre 10s cuarenta y cinco y 10s sesenta y nueve grados de latitud, el clima es bastante suave, por la influencia de la corriente cálida de Kuroshivo, que además hace que las aguas sean ricas en pesca. Prácticamente todos estos indios, a 10s que se suele dar el nombre genérico de indios del NO, han vivido de ella hasta comienzos de este siglo, especialmente de la pesca del salmón, que en aquellos rios se da en gran abundancia. Lo pescaban con anzuelos y con redes, con nasas y con diques. Además, salían al mar abierto a pescar rodaballos, meros y arenques, e incluso a cazar . con arpón ballenas y delfines. La acusada estacionalidad de la pesca, que no podia practicarse más que en la temporada de verano, daba mayor importancia a la recolección de mariscos en las playas y de bayas y raíces en 10s bosques, a la que las mujeres se dedicaban en todo tiempo, y a la caza, que en invierno practicaban 10s hombres, de ciervos y de cabras monteses. Algunos indios del NO habían llegado a conocer 10s rudimentos de la agricultura, pero no cultivaban más que el tabaco, cuyas hojas, machacadas y prensadas con conchas de almeja calcinadas, usaban como masticatorio. Con esta tecnologia de pesca, caza y recolección, el inventario cultural de 10s indios del NO resulta impresionante. Vivian en poblados costeros, largas filas de casas adosadas unas a otras por sus lados mayores y todas con la fachada vuelta hacia el mar. Las casas erm de madera, con sólido armaz6n de troncos y paredes y techo de tablas, en unas regiones plano e inclinado hacia adelante y en otras a dos vertientes. Ante las fachadas de sus casas plantaban un alto poste tallado y policromado, con un vano redondo en su parte inferior que se usaba como puerta. Las dimensiones de las casas siempre erm grandes y algunas veces enormes: las había de mis de ciento cincuenta metros de largo. Por supuesto todas eran comunales y su interior estaba dividjido por tablas o por esteras en estancias separadas para las distintas familias que vivían en ellas. Las farnilias nucleares que
Tecnologia, ecologia y evolución habitaban en la misma casa pertenecfan todas a una misma familia extensa, y las familias extensas que descendían o creían descender de un antepasado común formaban un grupo de jiliación. La estratificación social era muy marcada y se basaba en la riqueza. Pero es preciso aclarar que la base de las diferencias de rango no era la riqueza en sí misma, sino el uso que de ella se hacía en dispendiosos banquetes y en las grandes fiestas llamadas potlatch, en las que 10s indios del NO, competían en generosidad y en desprendirniento, regalando (y en determinadas ocasiones destruyendo) una gran cantidad de objetos valiosos: el mayor prestigio y el mis alto rango eran para aquellos que de ese modo consegufan deshacerse de un mayor número de bienes. Por otra parte, las relaciones entre 10s distintos poblados eran muy intensas, el comercio lnuy activo y 10s con£iictos frecuentes. Los prisioneros de guerra se convertim en esclavos (a veces se emprendían campafias militares sólo con el h de hacer prisioneros). Aunque en general se les trataba bien, carecían de cIerechos, podían venderlos e incluso darles muerte. A todo esto hay que añadir que 10s indios del NO eran entre todos 10s norteamericanos 10s que már; alto nivel habían alcanzado en sus manifestaciones artísticas. Dominaban la escultura exenta, el relieve y la pintura con igual perfección. Y aunque su logro más notable quizá fueran 10s altos postes tallados y policromados (que erigían ante las puertas de sus casas, prácticamente todos 10s objetos de importancia religiosa, social o personal, e incluso las piezas menores como 10s platos, las escudillas, 10s mangos de 10s cubiertos, las cabezas de las pipas, 10s decoraban con parecido cuidado, con motivos tomados del mundo animal y del mito, y con una técnica de representación que unia el realismo y el convencionalismo de un modo singular. Y no se piense que 10s indios del NO constituyen un caso único. Son el más notorio, y eso justifica la prolijidad de nuestra exposición; pero el íínico no. Otros pueblos de cazadores-recolectores han alcanzado también una densidad de población relaíivamente alta y un grado considerable de sedentariedad, con sólidas viviendas en poblados estables para hasta un centenar de familias, con utillaje abundante y especializado, técnicas complejas de explotación del medio y de conservación y almacenaje de alimentos, y formas relativamente avanzadas de división y organización del trabajo. Este inventario cultural, que es el de 10s menomini de 10s Grandes Lagos o también, por ejemplo, el de 10s indios de California, o el de 10s cazadores-recolectores del SO de Nueva Guinea, aun siendo bastante más pobre que el de 10s indios del NO puede, sin embargo, compararse con ventaja con el de muchos agricultores de rozas. Entonces, zqué sentido puede tener la afirmación de que la caza, con la pesca y la recolección, es una tecnologia más primitiva que la agricultura de rozas?
<{Papers)>: Revista de Sociologia La respuesta más inmediata seria tal vez: en tanto que tecnología, la caza, pesca y recolección es una tecnología menos evolucionada que la agricultura de rozas, sin que 10s posibles avances erl otros aspectos de la cul: tura (organización social, arte o religión) puedan alterar este hecho. Claro está que aceptar esta respuesta plantearia inmediatamente otro problema, a saber, el de que entonces las artes de subsistencia no ofrecen ni una abase sólidan ni ninguna base para la división de la historia en sus periodos evolutivos ni para la clasificación de las sociedades humanas según su grado de evolución. Interesan, si acaso, a la historia de la tecnologia. Pero de todos modos tampoc0 parece que tal respuesta se pueda aceptar. Pues si el grado de evolución de una tecnologia tiene que medirse por la abundancia y la especialización del utillaje, el bastón de excavar de las recolectoras no es más evolucionado ni menos evolucionado que el bastón de plantar de 10s agricultores: simplemente es el mismo. O si el criteri0 son 10s saberes y las habilidades, la techné de 10s que manejan esos útiles, probablemente 10s del cazador que sabe la fuerza y la debilidad del animal al que caza, y sus costumbres y caminos, igualan en complejidad a 10s del agricultor que planta y espera. Queda una posibilidad: que la superioridad de la agricultura sobre la caza y la recolección pueda probarse por su mayor eficiencia. Comparar la eficiencia de dos tecnologías tan dispares es difícil, y además en la mayoria de 10s casos no hay datos precisos. Sin embargo, recientemente se ha propuesto una fórmula sencilla y sugestiva para establecer 10s indices de eficiencia y se han publicado algunos estudios cuidadosos que por 10 menos permiten intentar la comparación. Es evidente que una parte de la energia obtenida de la alimentación ha de reinvertirse en la obtención de nuevos alimentos. Pues bien, el índice de eficiencia de una tecnología determinada vendria dado por el número de calorías de 10s alimentos que se obtienen por cada caloria que se invierte en la obtención de esos alimentos, según la fórmula en la que e es el índice de eficiencia; E, el total de calorias que representan 10s alimentos obtenidos en un año; p, el número de productores; h, Ia media de horas/año trabajadas por cada productor. La constante 150 representa la media de las calorias que el cuerpo humano consume por encima de su metabolismo basal en una hora de trabajo activo (Harris, 1971). La aplicación de la fórmula a 10s datos que poseemos de dos pueblos,
Tecnologia, ecologia y evolución uno de recolectores, 10s bosquimanos del desierto de Kalahari (Lee, 1968), y otro de agricultores de rozas, 10s tsembaga maring de Nueva Guinea (Rappaport, 1968), parece que corrobora briliantemente la superioridad de la agricultura sobre la caza y la recolección. El valor calórico de todos 10s animales cazados y todas las plantas recogidas a 10 largo de un año por veinte productores bosquimanos que trabajaron un promedio de ochocientas cinco horas anuales ascendió a veintitrés millones de calorias. Aplicando la fórmula, el indice de eficiencia tecnológica de la caza y de la recolección bosquimana resulta ser 9,5 En un periodo igual de tienipo, 146 agricultores tsembaga maring, cultivando sus campos de ñame, mandioca y taro, caña de azúcar y batatas, sin trabajar más que trescientas ochenta horas anuales, obtuvieron una cosecha cuyo valor calórico total sumaba ciento cincuenta millones de calorías. Luego Dicho de otro modo, la eiiciencia de la agricultura de tala y quema de 10s tsembaga maring es prácticamente dos veces mayor que la eficiencia de la caza y recolección bosquimana. Y aunque siempre nos quedaria la duda de si con otros ejemplos obtendriamos 10s mismos resultados, si no tuviéramos más que decir podríamos aceptar que, efectivamente, la agricultura de rozas es una tecnologia más eficiente que la caza, la pesca y la recolección. Pero sí hay más que decir. Hay que decir que en el total de calorías obtenidas por 10s bosquimanos se incluyen tanto las de procedencia vegetal, de las plantas que recolectan, como las de procedencia animal, de 10s animales que cazan. Mientras que 10s 150 millones de calorías de la fórmula de 10s tsembaga maring son todos de procedencia vegetal, de las plantas que cultivan. Por supuesto, no es que 10s tsembaga maring no coman carne. Con la caza no pueden contar, porque es escasa y difícil de conseguir. Pero crían cerdos, aunque ni las calorias que invierten en su cria ni las que obtienen con su carne están recogidas en la fórmula anterior. Ahora bien, ocurre que la carne es un alimento de baio contenido en calorías: 10s 160 cerdos que criaron en aquel mismo período 10s tsembaga maring no repre-
ctPaperss: Revista de Sociologia sentan más que 18 millones de calorias. Y, en cambio, 10s 146 productores invirtieron en su cria (en cultivar 10s Games para cebarlos, cercar 10s campos y reparar las cercas, facilitarles el alimento y el agua y en cuidados especides) un promedio de cuatrocientas horas anuales, o sea, mis que en la producción de alimentos vegetales. Entonces, para que el indice de eficiencia de 10s tsembaga maring pueda compararse realmente con el de 10s bosquimanos, la fórmula tendria que incluir, como la de 10s bosquimanos incluye, las calorias obtenidas en alimento cárnico y las calorias invertidas en la producción de esa carne. Con 10 que quedaria asi: 10 que quiere decir que por cada caloria que invierten en la producción de alimentos, 10s tsembaga maring, agricultores, obtienen 0,3 calorias más que 10s recolectores y cazadores bosquimanos. Y hasta esa sombra de ventaja se desvaneceria si, en las respectivas fórmulas diéramos entrada al tiempo que unos y otros invierten en preparar 10s alimentos, ya que 10s bosquimanos 10 hacen en unos momentos, mientras que entre 10s tsembaga maring (que cultivan la mandioca venosa) ese proceso es bastante largo. Es verdad que, como insinuábamos antes, nuevos ejemplos podrian arrojar tal vez resultados distintos. Es verdad también que la fórmula se presta a criticas. Pero 10 que en definitiva si est6 claro es que tampoc0 el indice de eficiencia, por 10 menos si 10 medimos así, puede probar que la agricultura de rozas sea una tecnologia mis evolucionada que la caza y la recolección. TECNOLOGIA Y ECOLOGIA Mas 10 que en realidad ocurre es que, así, el problema est4 planteado de una forma engafiosa, porque ni el inventario cultural ni el indice de eficiencia pueden reflejar la autentica superioridad de la agricultura sobre las formas precedentes de adquisición de alimentos. Yncluso si todos 10s pueblos recolectores tuvieran un inventario cultural mis extens0 y una mayor eficiencia que 10s pueblos agricultores (10 que desde luego no es el caso), la agricultura seguiria siendo decisivamente superior a la caza y a la recolección. Pues su superioridad reside en que abre posibilidades de cambio y de desarrollo, de evolución, enteramente nuevas; y el hecho de que tales
Tecnologia, ecologia y evolución posibilidades se realicen o no, no añade, ni resta nada a esa superioridad. La caza y la recolección son callejones sin salida, técnicas no adaptativas (en el sentido evolucionista de l,a palabra) que dependen estrechamente de su objeto y cuya eficiencia se mide en último extremo por la propia aniquilación del objeto al que se aplican. La densidad de las poblaciones humanas recolectoras y cazadoras no puede sobrepasar el limite que le imponga la densidad del poblamiento de plantas silvestres y animales (no doméstiCOS) dentro del radio de acción de su recolección y su caza. Con otras palabras, la densidad de población está en función de 10s recursos espontáneos existentes. La agricultura, que es eminentemente adaptativa (otra vez en el sentido evolucionista de la palabra), invierte todas estas relaciones. La medida de su eficiencia la da precisamente la multiplicación y no la aniquilación del objeto a que se aplica, pues con ella no es la técnica la que depende del objeto, sino al revés, el objeto el que depende de la técnica. Por eso, la densidad de una población de agricultores no es función de\ volumen de recursos existentes, sino a la inversa: la producción de recursos está en función del crecimiento de la poblsdón. Todas estas relaciones que la agricultura invierte pueden tal vez resumirse en una: la agricultura invierte la relación entre el hombre y el medio ambiente. Sin duda, 10s agricultores viven de 10 que obtienen del medio, como 10s cazadores y 10s recolectores. Pero mientras el mundo humano de 10s cazadores y de 10s recolectores es casi enteramente un producto de su medio fisico, el medio fisico en que viven 10s agricultores es en gran parte un producto de su mundo humano. El medio fisico no s610 determina (a través de 10s recursos espontáneos que ofrece) la densidad de la población recolectora y cazadora, sino también el tamaño máximo y mínimo de las bandas en que se divide, la frecuencia e intensidad de 10s contactos entre ellas, e incluso algunos rasgos de su organización interna y del ritmo de su vida social. Los bosquimanos no pueden permanecer indefinidamente junto al pozo de agua más abundante que conozcan porque en aquel medio semidesértico pronto agotan 10s alimentos que pueden hallar alrededor de ese pozo. Tienen que trasladarse a un nuevo coto y a un nuevo pozo. Aunque en años normales todos 10s pozos, permanentes y estacionales, tienen agua bastante para más de treinta personas, en 10s muchos de sequía no ocurre eso. Así el tamaño máximo de la banda bosquimana está condicionado por la capacidad de 10s pozos más pobres entre 10s del circuito que esa banda ha de recorrer para que no le falte su alimentación. A su vez, el factor determinante del tamaño mínimo de la banda viene dado por la existencia en aquel medio de caza mayor, cuya captura y transporte hasta el campamento s610 es posible con la cooperación de varios cazadores. So pena de renunciar sistemáticamente a uno de 10s recursos más codiciables
uPapersn: Revista de Sociologia que el medio ofrece, ninguna banda puede, pues, dejar de contar con un cierto número de cazadores activos, hombres adultos, y como es Mgico con sus correspondientes familias. La frecuencia y la intensidad de 10s contactos entre las bandas es la pluviosidad la que las regula, pues s610 en la estación lluviosa más favorable pueden darse en un mismo punto agua y alimentos suficientes para 10s componentes de varias bandas. Las alianzas entre bandas son una consecuencia de la extrema irregularidad de las lluvias en el desierto, que puede hacer que en el territori0 de una banda llueva y en el de otra vecina no llueva nada. Esta segunda tiene entonces en su alianza con la primera su única esperanza de supervivencia. La propia organización social de la banda, su carácter abierto, la facilidad con que se escinde y se recompone, total o parcialmente, con 10s mismos elementos de antes o con otros nuevos, son rasgos estructurales que guardan una conexión clara con la azarosa meteorologia del Kalahari. Frente a esta entera subordinación de 10s cazadores y recolectores a las condiciones ecológicas, el agricultor no s610 se libera de la coerción del medio físico (cosa que por supuesto no es 10 mismo que liberarse del medio fisico), escogiendo el punto más favorable como lugar de residencia estable y forzando la producción en el entorno inmediato, sino que entabla con el medio una relación de dominio más profunda. La agricultura impone al medio la ley de una selección humana que no coincide con la selección natural, y de ese modo rnás que transformar el ecosistema, crea un ecosistema nuevo que para existir necesita de la continuada asistencia del hombre. Una elevada proporción de las plantas cultivadas carece de semillas y tiene que reproducirse por esquejes, esto es, tiene que ser plantada por la mano del hombre. Del mismo modo, la mayor parte de 10s cereales cultivados son de espigas tan resistentes que para extraerles el grano hay que trillarlas. Evidentemente, eso facilita mucho la cosecha, pues si la espiga fuera más frágiI, el grano se desparramaria en el momento de la siega, o incIuso antes. Pero no es menos claro que, desde el punto de vista evolucionista, ese rasgo dista mucho de ser adaptativo y las plantas que 10 presentan no son, abandonadas a si mismas, las más aptas para la supervivencia, de tal modo que s610 la intervención sistemática de una selección distinta de la selección natural puede explicar la proliferación de esas especies. Asi es como la agricultura, invirtiendo totalmente las relaciones del hombre con el medio, inaugura posibilidades inéditas de cambio y de desarrollo, de evolución; y justamente en eso reside su ventaja sobre la recolección y la caza. Que esas posibilidades se realicen o no, y la medida en que 10 hagan, vamos a ver que no es ya cosa que dependa s610 de la nueva tecnología. \
Tecnologia, ecologia y evolución LA REVOLUCION AGRfCOLA DESDE UNA PERSPECTIVA ETNOLOGICA Los arqueólogos nos han familiarizado con la idea de que, con el paso de la mera recolección a la producción de alimentos, a la agricultura, la humanidad entra en un proceso acelerado de cambio cultural. El hombre deja de ser nómada y se hace sedentario, a la espera de la cosecha junto al campo que ha sembrado. Al cultivo de las plantas se añade casi inmediatamente la domesticación y cria de animales. Las técnicas productivas se perfeccionan. Los útiles mejoran, se especializan y se diversiiican. La invención del arado permite al agricultor usar la mayor fuerza de 10s animales de tiro, y el regadío artificial le libera de la incertidumbre de la lluvia. Con el incremento de la producción, la población se concentra y la organización social se hace más compleja. Por primera vez hay ricos y pobres, gobernantes y gobernados, pueblo y campos. El hilado y el tejido, la cerámica y el barro cocido, la fundición del bronce, el torno de alfarero y la rueda, la navegación a vela, la escritura, 10s primeros calendarios, el uso de pesas y medidas, son algunos de 10s logros mis salientes de esa revolución tecnoIógica desencadenada por la invención de la agricultura, que lleva aceleradamente hasta la segunda gran revolución de la historia del hombre, la revolución urbana. Todo 10 cua1 sin duda ocurrió. Pero el problema es: ¿qui factor o qué conjunt0 de factores estaba presente en las sociedades agrícolas que pasaron por esa sucesión acelerada de cambios y ausente en las muchas más, también de agricultores, que no 10 han hecho? Porque hay que desechar 1st idea de que la mera invención de las técnicas básicas del cultivo de la tierra automáticamente baste para desencadenar todo ese proceso de desarrollo cultural. En realidad, por si misma no basta ni siquiera para mover al pueblo que la hace a adoptai la agricultura como base de subsistencia. El descubrimiento por R. S. MacNeish del agriotipo del maiz en 10s altiplanos de Tamaulipas fija el comienzo de la agricultura en Méjico en torno al año 7000 a. C. Casi cuatro mil años después de 10s primeros ensayos, cuando ya se habian añadido al inventario de las plantas cultivada~ las calabazas, 10s fríjoles y variedades de maiz hibrido, el porcentaje de 10s desechos hallados en 10s yacimientos muestra que más del 70 por 100 de la alimentación procedia aún de la caza y de las plantas silvestre!;. De 10s recolectores y cazadores de hoy, varios conocen (a juzgar por 10s informes etnográficos, desde hace siglos) 10s rudimentos de la agricultura; mas no hacen ningún intento por basar en ella su supervivencin. Y todavia son muchos más 10s pueblos agricultores que siguen obteniendo de la caza y Ia recolección una parte muy considerable de sus alimentos. 107
apapers,,: Revista de Sociologia la dispersión era el mayor obstáculo para que entre 10s cazadores y recolectores se produjesen procesos signi6cativos de adaptación intercultural. Asi es cómo 10s contactos y las interrelaciones de toda clase entre 10s grupos de agricultores se multiplican y su trascendencia crece. Evidentemente, las variables que intervienen en esas situaciones de contacto, en esa dialéctica intercultural, son demasiado numerosas para que aqui podamos pensar en tipificarlas circunstanciadamente: las características del propio medio en tanto que favorezcan o dificulten la capacidad de movimientos, la magnitud relativa de 10s grupos que entren en contacto, su grado de organización, la existencia o ausencia entre esos grupos de vínculos culturales y/o genealógicos previos, no son más que algunas de ellas. Mas aunque no podamos tipificar esas variables, hay ciertas consideraciones que parecen válidas por igual para 10s contactos de todas clases, tanto para 10s intermitentes como para 10s continuos, 10s amistosos o 10s hostiles, 10s directos o 10s indirectos. La situación de contacto puede describirse como un proceso de realimentación (por eso decíamos antes que la trascendencia de 10s contactos crece con su reiteración). Cada grupo se incorpora 10s bienes culturales, las soluciones e innovaciones que recibe de 10s otros, y de ese modo se asimila a ellos y se identifica con ellos, pero al mismo tiempo se coníigura y se organiza cada vez más en función de sus contactos con 10s otros, se especializa para el cambio (por supuesto, no hay que pensar ese cambio como s610 de productos) y en ese sentido potencia sus diferencias con 10s otros. Dicho de otro modo: por la via de 10 que se ha llamado adaptación cultural complementaria (cada grupo complementa a 10s otros) se llega a una intensificación de la especialización, a una acentuación de la propia diversidad cultural de partida, a una diversificación cultural acrecentada. Pero es una diversificación aparente, que encubre una unidad real: 10 que ocurre es que 10s grupos han dejado de ser culturalmente autónomos y esa interdependencia de sus diversidades, y de1 crecimiento de sus diversidades, es la manifestación de base de una unidad de más alto nivel. La importancia que esta dialéctica intercultural tiene para el progreso y para el desarrollo es extrema. Pero como es fácil imaginar, entre 10s distintos procesos locales hay diferencias muy acusadas, no s610 de contenido, sino también de intensidad y de ritmo, en funcicin de las peculiaridades tecnoecológicas y de todas las otras variables a que antes aludíamos. Por otra parte, ya hemos aludido también a que con la agricultura la población aumenta, pero al mismo tiempo se contrae espacialmente, se concentra en las zonas más aptas para el cultivo. El resultado de ambas cosas es el cuarteamiento, el desgarramiento del mundo de 10s agricultores en una multitud plural de focos inconexos, sensiblemente desiguales y distantes
Tecnologia, ecologia y evolución entre sí. En el interior de cada uno de esos focos se desarrolla con más o menos fuerza un proceso local de adaptación intercultural; pero las relaciones entre 10s distintos focos, cuando se dan, tienen un carácter del todo diferente, son difíciles, esporádicas, incompletas y con notable frecuencia, dado que el agricultor echa raíces con sus plantas, no es movedizo como el nómada, se realizan a través de intermediarios no agricultores. Todo esto, la contracción y el distanciamiento espacial y cultural de 10s focos y la precariedad de las relaciones entre ellos, representa un serio obstáculo para 10s fenómenos de difusión. En principio, no se gana nada con confundir 10s fenómenos de difusión con 10s procesos de adaptación intercultural. La difusión es la mera transmisión de bienes y logros culturales de muy diversa complejidad. Desde luego es claro que cualquier elemento cultural que se transmita por difusión tiene que ser adaptado por la cultura que 10 recibe y que ésta tiene que adaptarse a 61. Pero esa adaptación poc0 tiene que ver con la que llamamos adaptación intercultural: no es necesariamente recíproca ni puede en absolut0 describirse como un proceso de realimentación entre dos o más culturas y no precisa ni continuidad en el tiempo ni contigiiidad en el espacio. Por supuesto, 10s procesos de adaptación intercultural incluyen múltiples fenómenos de difusión, pero no se reducen a la suma de ellos, son mucho más complejos: el aumento de la cantidad genera una cualidad nueva y distinta. A su vez, 10s fenómenos de difusión en sentido estricto son s610 10s que no forman parte de procesos de adaptación intercultural. En el mundo de 10s cazadoses y recolectores el poblamiento, aunque muy débil, es bastante continuo: una población escasa pero dispersa y movediza, cubre mucho más terreno que otra numerosa y sedentaria. Hay, pues, un tenue continuo que en principio puede posibilitar una difusión en gran escala. Por otra parte, la propia homogeneidad cultural de 10s cazadores-recolectores (aquel obstáculo ,para que entre ellos se produjeran procesos significatives de adaptación intercultural) hace probable que cualquier elemento cultural que una banda llegue a crear resulte fácil de adoptar y útil de poseer para las otras bandas. Es verdad que 10s contactos son fugaces y carecen de trascendencia econdimica, pero 10s elementos que en elIos han de difundirse son muy simples, objetos que se hacen en pocas horas, tdcnicas que se aprenden en un par de días. Por Último: esas innovaciones no se producen más que muy de tarde en tarde, a un ritmo mucho más lento que el que necesitan para difundirse. Por eso en el mundo de 10s cazadores-recolectores, donde la adaptación intercultural está ausente, la difusi6n tiene una gran importancia, como prueba por ejemplo la distribución geográíica de las técnicas paleolíticris de la talla de la piedra. En cambio, en el mundo de 10s agricultores la norma es la adaptación intercultural intensa
apapers*: Revista de Sociologia en áreas entre sí inconexas. No hay ningún continuo tenue, sino focos relativamente aislados entre 10s que la comunicación es precaria. Además, 10s elementos que han de difundirse son complejos (por supuesto, hay difusión de elementos simples, aislados;.pero aquí s610 nos interesa la difusión como correctora y compensadora de las desigualdades que se producen entre 10s focos por las diferencias en 10s respectivos procesos de adaptación intercultural, y para que puedan corregir y compensar esas desigualdades 10s elementos tienen que ser muy complejos) y su adopción exigiria un período muy dilatado de tanteos y de aprendizaje. A la vez, las posibilidades que se abren en aquellos focos donde la dialéctica intercultural es rnás intensa y rnás rápida son tantas que las innovaciones se suceden y se acumulan y a veces hasta se desechan en favor de otras en menos tiempo del que se precisa para que se difundan hasta 10s focos potencialmente receptores. Con el paso del tiempo las desigualdades llegan a ser tan grandes que la propia difusión de rasgos excesivamente complejos en sociedades excesivamente simples resulta imposible. Sin duda la inicial contracción de 10s focos puede ir seguida de una expansión de algunos de ellos, de una extensión de las Órbitas de aquellos procesos locales en 10s que mayor sea el aumento de la presión demográíica o rnás intensa la realimentación y mis rápido su ritmo. Mas esa misma propagación es selectiva, pues para que el proceso de adaptación intercultural se mantenga se precisa un cierto equilibri0 de las partes que entran en 61, una cierta simetria de relaciones. Si no la hay, resulta rnás difícil, como resultaba rnás difícil la difusión. Así las desigualdades ( jno las diferencias!) entre 10s focos paralizan la propagación de 10s procesos locales de dialéctica intercultural. Y s610 cuando las desigualdades llegan a hacerse totalmente drásticas, vuelve a ser posible la adaptación intercultural, pero ahora de otro tip0 distinto y poc0 común entre 10s primitivos, una adaptación intercultural a través de relaciones asimétricas de dominio (por supuesto no politico, o no exclusivamente politico) y no de relaciones simétricas de igualdad. Ahora quizá ya no resulte extraíío que tantos logros culturales vinculados a la revolución agrícola sigan todavía fuera del alcance de 10s agricultores primitivos. La revolución agrícola es un episodio de la historia de la tecnologia por el que han pasado muchos de 10s pueblos de la tierra. Pero a la vez, tal y como 10s arqueólogos la describen, es un proceso local muy concreto de adaptación intercultural, el que se produjo en el Oriente Próximo a partir rnás o menos del 9000 a. C. Para explicar la rapidez y el vigor de aquel proceso local habría que considerar las variables específicas que intervinieron en 61. Mas eso aquí no nos incumbe. Lo Único que nos interesa es señalar que 10s supuestos logros de la revolución agrícola son
Tecnologia, ecologia y evolución en realidad logros de ese especííico proceso local de adaptación intercultural, el primer0 y el más vigoroso. Y que después de 10 que llevamos dicho sobre las dificultades de la difusión y sobre la selectividad de la propagación, la ausencia de esos logros en otros muchos focos no tiene nada de misteriosa. Pues (para terminar eliminando aquel riesgo al que aludíamos en las heas introductorias de esta exposición, el de sobrevalorar la importancia de la tecnologia) después de todas estas consideraciones puede que se vea claro que el impulso para el cambio y el desarrollo, el impulso para la evolución cultural no vie:ne de forma automática de las innovaciones tecnológicas, sino de las nuevas condiciones demográficas que ellas crean y de las nuevas relaciones que a través de esa tecnologia y esa demografia modificadas pueden establecer 10s hombres con 10s otros hombres y las culturas con las otras cultnras. LA CENTRIFUGACION DE LA POBLACION EN LA AGRICULTURA PRIMITIVA La mejor prueba de esto último que decimos, del carácter no automático, no mecánico del desarrollo que tras la innovación tecnológica puede producirse, la dan 10s muchos casos en que la innovación se produce y el desarroll0 no. Porque ya 10 anticipamos: hay numerosos pueblos agricultores (muy numerosos; de hecho son 10s más) que ni siquiera inician el desarrollo, el despegue demográfico, y siguen dispersos con una baja densidad de población, muy inferior a la máxima que podrian alcanzar con su sistema tecnoecológico. Aquel poblado rsembaga maring de nuestros ejemplos anteriores tiene doscientos cuatro habitantes, de 10s que ciento cuarenta y seis son productores activos: se calcula que si con las mismas técnicas que dominan hicieran un uso total de la tierra de que disponen la población podria llegar holgadamente a los trescientos setenta y tres habitantes (Rappaport, 1967). La densidad de población de 10s ndembu de Tanzania es de 3,17 habitantes por milla cuadrada; pero sin más que la agricultura de rozas tal y como ellos la practican, en la mayor parte de su territori0 podrian vivir 17 habitantes por milla y en algunos lugares 88 (Turner, 1957). Los poblados de 10s agricultores de la Amazonía brasileña rara vez pasan de 10s 500 habitantes y con la mayor frecuencia no llegan q 10s 200; con las técnicas y 10s útiles que conocen y con 10s recursos a su alcance, casi todos podrían albergar por Xo menos 2.000 habitantes (Carneiro, 1960, 1968). Seria muy fácil multiplicar 10s ejemplos: servirian prácticamente todos 10s agricultores de la selva y de la sabana.
ccPapms~: Revista de Socio1ogia Es verdad que esos cdculos se prestan a críticas: es muy difícil determinar la densidad máxima potencial y todas las fórmulas que se han propuesto son hasta cierto punto arbitrarias. La más usada, la de Allan (1949; revisada por Brown y Brookíield, 1963), opera con la extensión total de tierra cultivable a disposición de la comunidad, la media de tierra cultivada por cabeza y el número de hojas necesarias para un ciclo completo de cultivo y barbecho. Enumeramos 10s factores para que se vea cómo ornite otros --caudal y régimen anual de las fuentes de agua potable, procedencia de 10s alimentos cárnicosque sin duda han de tener también una incidencia directa sobre la densidad máxima potencial. Y luego est6 el problema, más grave todavía, del valor que deba atribuirse a esa discrepancia entre la población real y la posible. La densidad real de 10s Estados Unidos es de 21.42 habitantes por kilómetro cuadrado. Su densidad máxima potencial con sus medios técnicos y sus recursos será probablemente diez veces mayor. Esa disparidad, ¿significa algo? En general, ¿no puede ocurrir que 10s datos tengan una profundidad temporal insuficiente para juzgar su significado?, ¿que las curvas sem demasiado cortas para conocer su dirección? En problemas como éste, macr~evolutivos, siempre se plantem las mismas dudas, nunca se sabe exactamente cua es la forma adecuada de emplear 10s datos aislados ni las series temporales pequeñas. As3 y todo, el hecho poc0 discutible es que hay un gran número de agricultores de rozas entre quienes la población crece, pero no al ritmo que le permitiría hacerlo su sistema tecnoecológico, y mucho antes de alcanzar el máximo nivel de concentración compatible con sus técnicas de producción y con 10s recursos de su medio, se fisiona y se escinde. Los mecanismos de esa fisión son daros. Es evidente que las ocasiones de discordia, las tensiones de todo tipo, en una comunidad cualquiera aumentan a medida que aumenta el número de sus miembros. Es evidente también que la aproximaci6n al nivel máximo de población tiene consecuencias que desde el punto de vista individual resultan poc0 deseables: habría que cultivar parcelas mis alejadas del poblado y su explotación se haría más penosa y rnás insegura, habría que recurrir con mis frecuencia a talar y a quemar bosque virgen y no s610 bosque secundaria, etc. Sin duda, si la organización social de la producción 10 requiriera o si existiera al& tip0 de control político eficaz, esas tendencias centrífugas podrían vencerse (aunque también cabria argiiir a la inversa que para vencer a esas tendencias centríhgas la producción podria organizarse de otro modo y el control politico desarrollarse). Pero el caso es que la producción está organizada sobre una base estrictamente familiar, el control político no existe y las tendencias fisivas prevalecen. No parece que en todo esto debamos ver un servomecanismo de regu-
Tecnologia, ecologia y evolución lación de la población que se pone en marcha en cuanto esta se aproxima al límite máximo de la densidacl tolerable. La verdad es que el proceso de fisión se desencadena demasiado pronto, muy por debajo de ese umbral en que con las técnicas disponibles ya no se podria seguir alimentando al grupo sin esquilmar la tierra, sin iniciar un proceso de degradación irreversible del ambiente. Cuesta trabajo athnitir que 10s agricultores primitivos necesiten un margen de seguridad tan grande. Claro que la cosa cambia si aceptamos que también para 10s diversos tipos de organización social hay algo así como un umbral máximo y que al llegar a ese umbral la población tiene que escindirse. Para que se nos entienda: resulta grotesc0 imaginar que una banda pueda llegar a contar con mil miembros, o con cien mil. (También habría un mínimo: no es más fácil imaginar que una docena de hombres formen un Estado.) Pero el argumento no es muy consistente: parece por 10 menos igual de fácil que, alcanzado ese supuesto umbral máximo, en vez de escindirse la población la organización social sea sustituida por otra. Efectivamente la banda no puede llegar a tener mil miembros; pero de ahí no se sigue que 10s que tiene, cuando su número llegue a cien, o a doscientos, por fuerza deban escindirse y formar dos bandas separadas. Tienen otra opción más probable: modificar su organizaci6n social y seguir juntos. Y ah olvidándonos de esto, ~cómo fijar ese máximo de población compatible con una determinada organización social? Si difícil era determinar la densidad tolerable en función de 10s condicionantes ecolÓgicos y tecnológicos, esto es más difícil todavía. Por último: atribuir al pretendido rnecanismo de regulación una función doble (mantener a la población por debajo del límite tecnoecológicamente tolerable y por debajo del máximo compatible con la organización social) puede impresionar mejor, pero si se piensa se verá que no elimina ninguna de las dificultades anteriores. Acumulando itnprecisiones no se gana en precisión, sino s610 en la apariencia de ella. Tal vez seria mejor no hacer demasiado misteri0 de todo el proceso y reconocer paladinamente que hasta la aparición de la ciudad la centrifugación de la población se da siernpre que ningún factor exterior se oponga a ella. Ese factor es a veces geográfico (islas, ecosistemas cerrados) pero con más frecuencia es humano, baio la forma de otros hombres, otros gmpos que ya ocupan las tierras circundantes a las que se podria emigrar. Y es justamente entonces cuando pueden cobrar vigor 10s procesos de adaptaci6n intercultural.
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