MAX
WEBER
Y
LA
POL TICA DE PODER
Raymond A on
Raymond A on acome e en es e ex o un epaso c i ico de las con-
cepciones nacionales e impe iales de
Max
Webe , p esen ándolas como
ípicas de su época y de su gene ación, mode adas en su p opósi o
y
con-
cisas en su o mulación. Eme ge de ellas, según A on, la igu a de la ai-
ción que Webe se hizo a si mismo
en
su
eo ia de la polí ica,
al
escoge
como alo pos e o el pode del Es ado nacional cuando ajamás el pode
ha sido su
dies)>.
Es a opción e ónea de Webe se undamen a pa a A on en la oposi-
ción ex ema plan eada en e la é ica de la con icción
y
la é ica de la es-
ponsabilidad. A on p esen a
a
un Webe complejo es imulado po duen-
cias daminis as, nie zscheanas, económicas, nacionalis as
y,
pa adójicamen-
e, ma xis as.
Pape s:
Re is a
de Sociologia
15
(1981)
La comunicación que me han enca gado p esen a ,' me ha plan eado
un p oblema de conciencia o, a e iéndome a u iliza ya el lenguaje de
Webe , un p oblema de ciencia, así como ambién de polí ica.
Max
Webe ,
sabido es, no ue an sólo el sociólogo, el ilóso o que odos admi amos;
ue un pensado polí ico, un publicis a, quiso se , en epe idas ocasiones,
un poli ico; y si, Glmen e, no llegó a c uza el umb al de la acción p o-
piamen e dicha, no es menos cie o que du an e oda su ida ue amigo,
conseje o, inspi ado de polí icos in oluc ados en la acción co idiana (F ie-
d ich Naumann? po ejemplo). Amsí pues, no pod é
e oca ,
comen a o
discu i de e minadas ideas, de e minadas omas de posición de
Max
We-
be sin suge i , po no deci o mula , juicios sob e la AIemania wilhel-
miniana o, incluso, sob e el nacionalismo alemán de aquella época..
En o os iempos, un ancés hubiese podido
y,
quizás, hubiese debi-
do nega se a edac a semejan e in o me, al sen i se an eme oso de peca
de al a de ac o al habla con oda anqueza, como de peca de al a de
anqueza al in en a no he i ninguna clase de suscep ibilidad. Po 10
que a mi espec a, no me ha pa ecido que las conside aciones de ip0 na-
cional u iesen que impone se a mi, en un año como és e
y
en semejan e
ci cuns ancia.
Po descon ado,
Max
Webe no pe enece a un pasado de ini i amen-
e en e ado. Las con o e sias susci adas po el lib o de Wol gang Momm-
sen,
Max
Webe und die deu sche Poli ik, no caen den o de la compe en-
cia de la ciencia pu a. Concie nen ambién al sen ido que damos hoy en
dia a la Alemania wilhdminiana, a la P ime a Gue a Mundial, a la Repú-
blica de Weima y, po ende, a Hi le
y
a la Segunda Gue a Mundial:
Max
Webe ,
en
su calidad de Machpoli ike , pe enece, pues, a un pasado
cuya in e p e ación in luye sob e la conciencia que enemos de la coyun-
1. Es e ex o he esc i o po Raymond A on pa a el
XV
Cong eso de bs soci6
logos alemanes, de Heidelbe g,
y
publicado
en
P eu es,
núm.
165 (no iemb e de 1964).
2.
F ied ich Naumann: simpa izan e poli ico de Edua d Be ns ein; e o mis a.
N.
del
E.
c Pape s)>:
Re is a
de
Sociologia
u a ac ual. En es e sen ido, la in e ención de
un
ancés en la discusión
pod ia pa ece indisc e a 'si no uese po que es buenas azones iniesen
a con a es a las posibles objeciones.
En p ime luga no se me puede acha de hos ilidad pe sonal pa a
con Webe , incluso si hoy po hoy ya no me exp esase exac amen e en
10s mismos é minos que hace ein a años en la
Sociologie allemande
con-
empo aine.
En segundo luga , algunos de 10s p oblemas plan eados po
Webe cob an en la F ancia de hoy dia una ac ualidad so p enden e.
Wol gang Mommsen no anda desencaminado al señala la simili ud exis-
en e en e la Cons i ución de la
V
República ancesa y las ideas cons i-
ucionales de Max Webe . Finalmen e
-y
es a azón es decisi a- la co-
munidad eu opea se ha con e ido has a al ex emo en nues a expe ien-
cia común, que la e lexión sob e el nacionalis no (o 10s nacionalismos de
aye ) y sob e la
Mach poli ik
es a ea de odos noso os, sociólogos y
ciudadanos. No ol ida é po el10 la dis inción webe iana en e la ciencia
y la polí ica. Aho a bien, la o ma en que el p opio Webe
p ac icaba
dicha dis inción no siemp e e a ejempla . Bueno se á no con undi 10s
hechos con 10s alo es, la ealidad con nues os deseos. Así y odo, con-
iene ene cuidado en con empla el mundo al como es y no al como
quisié amos que uese o al como nos ememos que sea -la de o mación
pesimis a, inspi ada po el a án de demos a como siendo ine i able e
imp escindible una polí ica de pode , no es menols de eme que la de-
o mación idealis a.
¿Qui es 10 que amos a Ilama , en es e a iculo, polí ica de pode o
Mach poli ik
o
powe poli 2cs?
Dos de iniciones, igu osa una, amplia la
o a, pueden se p opues as, me pa ece a mi.
O
bien llamamos
Mach po-
i ik
a la polí ica al como se desa olla en e 10s Es ados, polí ica so-
me ida a la compe encia de pode po no es a subo dinada a ninguna ley,
a ningún ibunal, a ninguna au o idad sup anacional. En es e sen ido,
oda polí ica ex e io ha sido, has a nues a época inclusi e, polí ica de
pode , po muy di e sas que hayan sido las modalidades de las unidades
polí icas y de las elaciones en e dichas unidades.
O
bien llamamos
Mach -
poli ik
a oda polí ica, incluso en el seno de 10s Es ados, que iene po
obje i o y(o) como medio p incipal el pode . En es e segundo sen ido,
cualquie poíi ica es,
al
menos pa cialmen e, polí ica de pode . La polí ica
pa ece an o más polí ica de pode cuan o mis se hace hincapié, en el aná-
lisis, en la dominación
(He scha )
y
en la lucha
(Kamp ).
Tan o si nos a enemos
a
la p ime a como a la segunda de inición,
Max
Webe es, an o como poli ico
(Poi ike )
como
sociólogo,
un ípico
Mach poli ike .
Pe enece a la pos e idad de Maquia elo al p opio iem-
Max
Webe
y la polí ica
de
pode
po que a 10s con empo áneos de Nie zsche. Hubiese desechado, en an o
que desp o is o de signi icado, el in e ogan e an iguo:
(cuál
es
el mejo
égimen? La lucha en e las clases y 10s indi iduos po el pode
(Mach
o
He scha )
se le an ojaba la esencia misma o, si se p e ie e, la base
cons an e de la polí ica. Según 61, un pueblo o una pe sona sin ansia de
pode se salia, po ese mismo mo i o, de la poli ica. Desde su pun o de
is a, las ins i uciones libe ales y pa lamen a ias se con e im en las con-
diciones necesa ias pa a el desempeño de un papel mundial po pa e de
la nación. Las ecomendaba a eces con el
íin
de que diesen la p ueba
ehacien e de que un pueblo, el pueblo alemán, es aba capaci ado pa a
desempeña un papel mundial. Esc ibia:
*Tan s610 10s pueblos supe io es poseen ocación pa a impulsa
el desa ollo del mundo. Si en alguna ocasión pueblos que no po-
seen esa cualidad p o unda se a iesgasen
a
ello, no an s610 opa-
ían con el ins in o ezuman e de con ianza de las demás naciones,
sino que se queb a ian in e io me i e al in en a al expe iencia.
No conside amos en o ma alguna como pueblo supe io
a
la odiosa
igu a del ad enedizo al que modelan aquéllos cuyo sen imien o
de
dignidad nacional ole a se ins uido, así como su nación, po un
áns uga b i ánico del es ilo de
M.
H.
S . Chambe lain, pa a sabe
10 que es "Alemanian. Po o a pa e, una nación que no p odujese
más que buenos unciona ios, o icinis as capaci ados, come cian es
hon ados, sabios
y
écnicos de g an me i o y leales se ido es, y que,
a in de cuen as, se abandonase a una dominación no con olada po
pa e de 10s unciona ios con una logomaquia ~seudomoná quica, no
se ia ampoc0 un pueblo supe io ; ha ía nucho mejo en dedica se
a sus ocupaciones habi uales en luga de inmiscui se con ín ulas en
el
de eni del mundo. ¡Si enemos que ol e
a
nues a an igua si-
uación, que se nos lib e al menos del lenguaje de la "polí ica mun-
dial"! Pues, es en ano el que 10s li e a os inme sos en la aseole
gia conse ado a espe a án po pa e de 10s alemanes un inc emen o
del sen ido de la dignidad en el ex e io ,
si
en el in e io pe mane-
cen exclusi amen e en el campo de acción de la dominación in in-
seca de 10s unciona ios, po muy hábil que sea és a desde el pun o
de is a écnico, y si llegan has a sopo a que sabios ~ ebendados
y haí os discu an pa a a e igua si la nación es á 10 su icien emen e
"madu a" pa a al o cual o ma de gobie no.
)>La olun ad de impo encia que 10s li e a os p econizan en el in-
e io del país es incompa ible con la " olun ad de pode " en
el
ex-
e io , que ha sido p oclamada
a
a és del mundo
a
bombo
y
pla illo.
D
<(Pape s,: Re is a
de
Sociologia
Si he ci ado es e ex o3 ha sido po que eúne 10s emas p incipales
de la concepción webe iana de la
Mach poli ik.
En el plano eó ico, oda
polí ica, in e io
y
ex e io , es an e odo lucha
(Kamp )
en e las nacio-
nes, las clases o 10s indi iduos. Unicamen e 10s indi iduos impulsados po
la olun ad de pode pa icipan en es a lucha, así pues, és os es án capa-
ci ados pa a la polí ica. En e la lucha in e io y la lucha ex e io , jamás
Max Webe ha señalado expííci amen e una di e encia de na u aleza. Al
igual que Maquia elo, hallaba po doquie la lucha, pe o, ambién al igual
que aquél, sen aba la p imacia de la polí ica ex e io
y
se ma caba
como me a la unidad de su nación (en es e caso la nación alemana)
con el in de que es a es u iese en condiciones de in lui sob e el cu so
de la his o ia uni e sal. El que an s610 un pueblo de ciudadanos
y
no de
súbdi os
(Un e anen),
un pueblo que se ha dado a sí mismo ins i ucio-
nes libe ales
y
que pa icipa en la lucha po el pode en luga de su i
con pasi idad la au o idad adicional o bu oc á ica pueda aspi a , en an o
que
He en olk,
a la polí ica mundial, esa conjunción en e pa la nen a is-
mo y nacionalismo impe ialis a es, sin duda alguna, ípica del pensamien-
o webe iano, pe o Webe no le hubiese concedido, o en cualquie caso
no hubiese debido concede le más que un alo ci cuns ancial. En la épe
ca del capi alismo, en la Alemania wilhelminiana, dado que la au o idad
pa ia cal del empe ado y de 10s
junke s
había quedado anac ónica o ine-
icaz, dado que 10s unciona ios, debido a su p o esión, es aban desp o-
is os de sen ido polí ico, es deci , del sen ido de lucha, Max Webe eca-
baba la democ a ización o pa lamen a ización del égimen. Aho a bien,
el que 10s pueblos supe io es
(He enuolke )
sean siemp e pueblos lib es,
me pa ece a mí que Max Webe e a demasiado his o iado
y
demasiado
pesimis a pa a llega a a i ma lo. También cabe la posibilidad de que la
sín esis del libe alismo y del
impe ialisme
haya espondido al c i e i0
webe iano de 10s alo es: la jus i icación del pa lamen a is no debido
al
in e és nacional, debido a 10s
Mach in e essen de Na ion,
debía con e i
un ca ác e ins umen al
a
p e e encias espon áneamen e expe imen adas, o
quizás, más bien a iolen as an ipa ías.
Si me a u iese al sen ido amplio -el segundo- de la
Mach poli ik,
es e in o me debe ía, en cie a mane a, aba ca
el
conjun 0 de la socio-
logia webe iana de la polí ica. Como no es posible acome e semejan e em-
p esa, me p opongo ocupa me aquí del p ime sen ido del concep o de la
Mach poli ik,
es deci , la polí ica ex e io , la i alidad en e Es ados que,
al es a al ma gen de la au o idad de una ley común o de un ibunal, se
3.
Poli ische Sch i en (Esc i os poli icos), la.
edición
(1921),
p.
269;
2a. edición
(1958),
p.
430.
3
8
Max
Webe
y
la polí ica de pode
en obligados a oma se la jus icia po su mano y, así pues, a depende
pa a sí mismos, pa a su segu idad, pa a su exis encia, de su p opia ue za
y de sus alianzas. Si nos a enemos a es a de inición de la
Mach poli ik,
se impone de inmedia o una p ime a obse ación.
Max
Webe , en an o
que sociólogo, no ha esc i 0 mucho sob e la lucha en e Es ados, sob e
las naciones y 10s impe ios, sob e 10s ínculos en e cul u a y pode . El
capi ulo de
Wi scha und Gesellscha
que hubiese es ado dedicado a 10
que se pod ia da en llama una
sociologia de las elaciones in e nacionales
ha quedado inconcluso! Si la ida le hubiese dado iempo, Webe hubiese
en iquecido p obablemen e es a pa e, haciendo gala de una e udición his-
ó ica sin pa angón. sin emba go, sigue exis iendo un hecho incon o e -
ible: el nacionalis no de Webe ha sido an e io a sus in es igaciones so-
ciológicas, an e io a su ob a cien í ica; lo ha encon ado i o en el co a-
zón de la Alemania wilhelminiana, en el anscu s0 de sus años de es udio,
se ha empapado de
él
y 10 ha hecho suyo sin acilación, al pa ece isin
ahonda demasiado en el ema. Bajo no pocos aspec os, Webe ha e e-
nido la enseñanza de las amosas lecciones de T ei schke sob e la polí ica,
aun cuando su iloso ia sea más pesimis a y, po así deci lo, más ágica.
De una ez pa a siemp e, había decidido que el alo sup em0 al cual
10 subo dina ia odo, en polí ica, el dios (o demonio) al cual había ju ado
idelidad, e a la g andeza de la nación alemana. U ilizo el é mino g andeza
(G osse),
aun cuando no sea
el
é mino usado po
el
p opio Webe ,
quien habla mis a menudo de
Mach ,
de
Mach in e essen,
de
Mach p es-
ige
y
de
Wel poli ik.
El
mo i o po
el
cual
escojo el e mino equi oco de
g andeza es po que Webe sugie e 'siemp e el inculo exis en e en e pode
y cul u a. La naci6n alemana es un pueblo dado a la cul u a
(Kul u uolk).
Cie o es que el
pode
es la me a pe seguida, pe o asimismo es condición
de la p oyección de la cul u a. De ca a a las gene aciones enide as, Alema-
nia, en an o que g an po encia, es esponsable del de eni de la cul u a
de la humanidad.
aNo
son 10s daneses, 10s suizos, 10s holandeses, ni 10s no uegos
a quienes las gene aciones u u as, y p incipalmen e nues os descen-
dien es, ha án esponsable si el pode ío mundial -10 que, en esu-
midas cuen as, iene
a
signi ica la decisión conce nien e a la pecu-
lia idad de la ci ilización enide a-- se e abandonado sin lucha a
10s eglamen os de 10s unciona ios usos, po una pa e, a las con-
enciones de la
socie y
anglosajona, po o a, con quizás un oque
4.
Wi scha
und
Gesellscha ,
e ce a edición
(1947),
e ce a pa e, capi ulo
111,
pp.
619
a
630.
<Pape s#: Re is a
de
Sociologia
de " azón" la ina, Se emos noso os a quienes ha án esponsables,
y
con azón.
)>
Max Webe admi ía sin acilación ni demos ación alguna la solida-
idad po pa ida doble en e cul u a
y
nación. < Hoy en dia, oda cul-
u a es á y .sigue es ando some ida al enómeno nacional,
y
ell0 an o más
que 10s medios ex e io es se o nan mis "democ á icos" po 10 que es-
pec a a su di usión
y
a au idiosinc asia)> en e pode io de la nación
y
di-
usión de la cul u a. Cie amen e, en el capi ulo inconcluso de Wi scha
und
Gesellscha , sub aya la lsolida idad en e p oyección
y
p es igio de la
cul u a po una pa e, pode io mili a y poli ico po o a. No llega
a
la
conclusión de que ese pode io a o ezca la calidad de la cul u a. He aquí
el ex o al cual igu a como no a:
<(El p es igio de la cul u a y el del pode io an es echamen e
unidos. Toda gue a ic o iosa a o ece
el
p es igio cul u al (ejem-
plos: Alemania, Japón, e cé e a). En cuan o a sabe si al hecho e
sul a bene ico pa a el desa ollo cul u al, es a es o a cues ión que
ya no se puede esol e basándose en la neu alidad axiológica. En
cualquie caso, la espues a no puede se en mane a alguna uní oca
(así ocu ió con la Alemania de después del
1870),
incluso basán-
dose en indicios comp ensibles empí icamen e. El a e
y
la li e a-
u a de ca ác e especí icamen e alemán no su gie on del cen o pe
li ico de Alemania.),
Dos obse aciones con espec o a es e ex o: una his o ia que p e en-
diese se we ei has a el pun o de no emi i un juicio sob e la calidad
de las ob as esul a ia so p enden emen e pob e. Llama pode osamen e la
a ención el hecho de que
al
se el pode ío causa no de la calidad, sino de
la di usión
y
del p es igio (iqueda po e !) de la cul u a, sea con empla-
do po Webe como siendo la me a inal.
La o iginalidad de Webe no es iba en la adhesión a ese
nacionalisme
-bas an e común en las pos ime ías del siglo pasado-, ni siquie a en la
pasi6n con la cual p odamaba la necesidad de una Wel poli ik, de una
polí ica mundial en an o que consecuencia ine i able
y
jus i icación inal
de la ob a de Bisma ck. Se me an oja o iginal Webe , di e en e de sus con-
empo áneos, cuando hace hincapié en el ca ác e diabólico del pode
y
en
10s 'sac i icios que exige el Es ado de pode . T ei schke, en sus lecciones
sob e polí ica, hallaba un algo de idícul0 en 10s Es ados pequeños.
Max
5.
Poli ische Sch i en,
pp.
60-61.
6.
Ibid
...,
p.
47.
Max Webe
y
la polí ica de pode
Webe se egocija de que subsis a un ge manismo ue a de la Alemania
con e ida en un <(Es ado de pode nacional)>
(ein na ionale Mach s aa ).
< Tenemos sob ados mo i os --esc ibia 61- pa a da g acias al
des ino de que exis a ambién una ge manidad más allá de las on e-
as del Es ado nacional del pode ío alemán. No an s610 las humil-
des i udes bu guesas
y
la au en ica democ acia, la cual aún no se
ha is o ealizada jamás en un g an Es ado, sino además alo es
mucho mis in imos y sin emba go e e nos no pueden lo ece más
que en el e eno de comunidades que enuncian al pode ío
polí ica.
Y
asi sucede con un géne o an a ís ic0 como
el
de un alemán an
au én ico como Go ied Kelle , quien jamás hubiese llegado a c ea
esa ob a suya an peculia
y
única en medio del ca npamen o mili a
que esul a se o zosamen e nues o Es ado.)>
'
En
10
conce nien e a las elaciones en e nación y Es ado,
nacionalisme
e impe ialismo,
Max
Webe pe enece a su época, compa e las concepcio-
nes y ambién las ince idumb es de és a. Po una pa e, econoce, sub aya
la ue za de las ei indicaciones nacionales, la aspi ación de odas las nacio-
nalidades, conscien es de si mismas, a la au onomia, incluso a la indepen-
dencia. Po o a, se opone con indignación a la idea de un comp omiso con
F ancia en 10 ocan e a Lo ena. En cuan o a un plebisci o en Alsacia, esa
idea en si misma se le an oja idícula?
Max
Webe no deseaba la abso ción
po pa e del Reich de poblaciones no alemanas u hos iles. Pe o, al p opio
iempo, es aba muy lejos de adhe i se sin ese as al p incipio de las na-
cionalidades, sea cua1 ue e la o ma que adop ase es e úl imo. El desmem-
b amien o de Eu opa cen al en Es ados, supues a nen e nacionales (pe o
que aba ca ían ine i ablemen e mino ías nacionales), no le pa ecia ni de-
seable9 ni ealizable. Se eia inducido a concebi una polí ica a la ez
nacional e impe ial, que hubiese conciliado las ansias de pode del Reich
con cie as ei indicaciones de las demás nacionalidades.
Habiendo dejado sen ado que Rusia e a el p incipal enemigo del Reich,
el Único que podia amenaza la exis encia misma de és e, ecomendó, du-
an e la gue a de 1914-1918, una polí ica alemana1° a o able a Polonia,
menos po ,simpa ia pa a con las ei indicaciones polacas que en p o del
in e és nacional alemán. Es ados au ónomos, mili a men e p o egidos po
el Reich, económicamen e inculados a és e, cons i ui ian la mejo p o ec-
ción an e la amenaza del i npe ialismo uso. No obs an e -y en es e caso
7.
Ibid
...,
p.
60.
8.
Ca a de
R.
Míchels, ci ada po Mommsen, p.
258.
9.
Quizás es u ie a en lo cie o.
10.
Po aquel en onces había desechado po comple o sus an iguas ideas de colo-
nización alemana en el Es e
y
su oposición a la a luencia de abajado es polacos.
<(Pape s)>: Re is a de Sociologia
ambién queda e lejado el espi i u de aquella época-,
Max
Webe no llegó
nunca has a admi i una independencia o al del Es ado polaco, de igual
mane a que ampoc0 en ocaba la posibilidad de
sac i ica ,
al Oes e, las
ga an ías o en ajas mili a es a la olun ad explici a de las poblaciones.
Lo ca ac e ís ic0 en Webe , con espec o a es os di e en es pun os, es
la ausencia casi absolu a de jus i icación ideológica. Se mos aba, a
mi
pa-
ece , indi e en e al diálogo ideológico ancoalemán con espec o a Alsa-
cia: ~Acaso debía p e alece o no sob e la olun ad ac ual de 10s alsacianos
el ge manismo de es a p o incia del impe io? De igual mane a, se abs u o
de odo análisis, complejo
y
su il, del <{p incipio de las nacionalidades)?.
Cons a aba la ue za a iable de 10s sen imien os nacionales
l1
y
deducía de
ellos, de o ma muy ealis a, el pelig o de anexiones en Eu opa,
y
ambién
la posibilidad de mo iliza 10s sen imien os nacionales, en Eu opa del Es e,
en con a del impe io de 10s za es
y
en p o echo del Reich.
Ra a ez esg imia,
y
10 hacía más bien implíci a que explíci amen e,
a gumen os mo ales o idealis as en p o de al
o
cua1 diplomacia. Su me a
inal e a a bi a ia en el sen ido de que nadie -ni siquie a un alemán-
es aba obligado a asigna se como obje i o sup emo las ansias de pode del
Reich. Dado que esas ansias de pode e an supues amen e insepa ables de
las ansias de cul u a (po 10 menos, del p es igio de la cul u a), es aban
odeadas de una sue e de halo espi i ual. Una ez ealizada es a elección, el
poli ico debe en odo momen o sondea 10 eal pa a de e mina 10 que es
posible con is as a alcanza la me a inal sin inquie a se en demasía de la
mo alidad o de la inmo alidad de las medidas que oma o p econiza. Si no
se p eocupa de ello, no es po inmo alismo, sino po hones idad in elec ual.
<(Pues odo 10 que ayuda al bien del Es ado-pode se
halla
encadenado con
las leyes del "complejo de pode " que guia oda la his o ia polí ica.)>
l2
Si
esos análisis son exac os, las concepciones nacionales e impe iales
de Max Webe hab ian sido a la ez ípicas de su épma
y
de su gene a-
ció~~,'~ mode adas en su p opósi o
y
desp o is as de oda aseologia en
cuan o a su o mulación, Alemania se hallaba expues a, an e odo, al pelig o
p o enien e del Es e, del impe io za is a o del
impe ialisme
uso; con ió,
pues, has a la ca ás o e inal de
1918,
en que las condiciones de paz se ían
ales que no exclui ían una dis ensión de las elaciones con G an B e aíía
y
F ancia. P obablemen e, se o jaba ilusiones sob e 10 que hubiese exigido
dicha dis ensión, pe o en es e caso ambién, si bien pecaba al ez de al a
11.
Wi scha
und
Gesellscha ,
pp.
627-629.
12.
Poli ische Sch i en,
p.
63.
13.
No c eo que Max Webe haya p ecisado jamás 10 que en endía
61
po
Wel -
poli ik,
o a npoco cuáles hubie an sido las posesiones coloniales que hubiesen sa is-
echo las ambiciones
del
Reich.
Max
Webe
y
la
polí ica
de
pode
las i alidades de pode comp ome en el des ino mismo del homb e
y
del
alma. No siemp e es és e el caso.
~Acaso esul a an e iden e que una cosa puede se klla no an sólo
aun cuando, si no p ecisamen e po aquello de que no es buena? (Es acaso
con o me
a
la sabidu ía de las naciones que una cosa pueda se e dad aun
cuando
y
en an o que no es he mosa,
ni
sag ada, ni buena? La belleza
de Las lo es del mal iene, aquí
y
allá,
el mal po obje o, pe o no iene
como o igen una in ención de maldad que hubiese podido habe animado
al poe a, y si bien cabe deci que el icio e is e, me ced al poe a, las
apa iencias de la he mosu a, no se desp ende ah de ello que el icio sea,
po ese mismo hecho, la causa o la condición de la belleza. De idén ica
mane a, quien e
y
dice la e dad, e y dice c lo que no es ni bello, ni
sag ado,
ni
buenon. Sin emba go, la búsqueda o la exp esión de la e dad
no es si po ell0 en codic o in inseco, ine i able
e
i emediable, con
la
búsqueda de la belleza, de la san idad o de la bondad.
No obs an e, dejemos 10s con lic os de 10s dioses que no se e ie en
mis que indi ec amen e al ema que nos ocupa, o sea la polí ica de pode ,
y
lleguemos
a
la oposición que ige oda la iloso ia de la acción de Webe ,
la de dos é icas de la con icción
y
de la esponsabilidad. Nadie es si obli-
gado, nos dice
Max
Webe , a aden a se en el uni e s0 de la polí ica; aho a
bien, de hace lo, que acep e en onces sus implacables leyes. Dado que la
polí ica iene como en i e
el
pode , la epa ición del pode en e las clases
y
en e las naciones, el que aspi a a guia
a
sus compañe os, a 10s miem-
b os de su clase o de su nación, debe some e se
a
las despiadadas exigencias
de la lucha. Aho a bien, es a no puede deja de exigi medios si no malos,
po 10 menos pelig osos. La mo al de la esponsabilidad no se con unde,
po supues o, con la Mach poli ik,
y
Max
Webe , en un pasaje de Poli ik
als Be u , ci ado con cie a ecuencia, ha c i icado el cul o de la Mach -
pdi ik
:
< E ec i amen e --esc ibe 41-, aun cuando, o mejo dicho, dado
que el pode es el medio ineludible de la polí ica
y
que, consecuen e-
men e, el ansia de pode es una de sus ue zas mo o as, no puede
exis i ca ica u a más desas osa de la polí ica que la del ma amo os
que juega con el pode a la mane a de un ad enedizo, o ambién NU-
ciso imbuido de su pode , en suma, odo ado ado del pode en sí.
Cie amen e, el simple poli ico del pode ,
al
que ambién en nues o
país se inde un cul o lleno de e o , puede esul a e ec is a, pe o
odo se diluye en el acio y el absu do. Aquellos que c i ican la "po-
lí ica de pode " ienen oda la azón del aundo
a
es e espec o. El
epen ino desmo onamien o mo al de de e minados ep esen an es i-
picos de dicha ac i ud nos ha pe mi ido se es igos de la debilidad
y
<<Pape s)>: Re is a de Sociologia
de la impo encia que se ocul an as algunos ges os llenos de a ogan-
cia, pe o o almen e acíos de con enido. Semejan e polí ica nunca es
más que el esul ado de una men e has iada, sobe anamen e supe -
icial y medioc e, ce ada a odo signi icado de la ida humana; po
o a pa e, nada más alejado de la conciencia de 10 ágico, que se
halla en oda acción
y
especialmen e en la acción polí ica, que dicha
men alidad.),
l8
La é ica de la esponsabilidad no se de ine po el cul o al pode , ni
po la indi e encia an e 10s alo es mo ales, sino po la acep ación de la
ealidad, po la sumisión a las exigencias de la acción y, en casos ex emos,
po la subo dinación de la sal ación de su alma a la sal ación de la u be.''
En cambio, aquel que ha escogido la mo al de la con icción obedece a 10s
impe a i os de su e, ue an las que ue en las consecuencias.
De hecho, Max Webe con undía más o menos dos an inomias: po
una pa e, la de la acción poli ica con el ecu so necesa io a 10s medios,
pelig osos siemp e y diabólicos a eces, y la acción c is iana al como 10
sugie e el Se món
de
la Mon aña o las enseñanzas de san F ancisco (pe-
sen a la o a mejilla, enuncia a odos 10s bienes de es e mundo); po
o a pa e, la de la decisión sopesada, eniendo en cuen a las posibles con-
secuencias de la decisión,
y
de la elección inmedia a, i e ocable, sin oma
en conside ación las consecuencias posibles. Es as dos an inomias no coin-
ciden exac amen e. Ningún es adis a puede se un <cc is iano
pu a>>
si es
que el Se món de la Mon aña encie a 10 esencial de la mo al c is iana.
Nadie iene de echo a desin e esa se de las p opias consecuencias de sus
ac os, pe o nadie puede sus ae se, en de e minadas ci cuns ancias, a una
exigencia in e io , sean 10s que sean 10s iesgos que en aña la decisión
que le dic a un impe a i o ca egó ico.
Max Webe , en an o que eo izan e, p e endia se un mo alis a de
la esponsabilidad y acep aba con esolución, pe o ambién con an a Sach-
lichkei y Nüch e nhei como ue a posible, la Mach poli ik, es deci , la
u ilización de 10s medios que equie e, en el seno de las naciones como
en e naciones, la lucha po el pode . Escogía la mo al de la esponsabilidad
y las obligaciones de la polí ica de pode , no po in e és pe sonal sino po
abnegación al alo sup emo al que había decidido adhe i se: el pode io
del Keich. Pues, el polí ico que ansia el pode po el pode en si, o po
anidad, o po ambición pe sonal, no es nás que una ca ica u a del e da-
de o je e, que no se ealiza más que poniéndose
al
se icio de una causa
supe io a sus ue zas.
18.
Poli ische
Sch i en,
p.
437.
19.
Ibid
...,
p.
477.
Max
Webe
y
la polí ica de pode
Den o de su ac i idad polí ica, Max Webe no se ha compo ado de
mane a ealis a, y dudo de que, a pesa de oda su ciencia
y
de su cla i-
idencia, ue a llamado a con e i se en un e dade o líde . Acep aba más
ácilmen e en 10 abs ac o y en eo ia que en ac os 10s comp omisos me-
dioc es, las componendas y las in igas que o man pa e in eg an e de la
polí ica e ec i a, al como se desa olla en odos los egímenes y, especial-
men e, en las sociedades democ á icas. Muy a menudo, Max Webe se ha
mos ado más sensible, pa a sí y pa a 10s demás, al alo de un ges o, al
signi icado ejempla de una nega i a que a las consecuencias p e isibles
de su decisión.
Max Webe iene azón en gua da se de las ilusiones: la polí ica co e
pa ejas con la lucha, la lucha con la iolencia, y 10s medios de la lucha no
siemp e son compa ibles con la ley de C is o o la simple mo alidad. Sin
emba go, hay dos ex emos que me moles an en dicha eo ia.
El p ime 0 es la o ma ex emada y en cie a mane a adical dada
a
la an inomia en e las dos mo ales, la de la esponsabilidad y la de la
con icción. ~Acaso esul a alguna ez posible el desin e esa se o almen e
de las consecuencias de una decisión omada? CAcaso esul a alguna ez
posible hace abs acción del juicio mo al emi ido sob e la decisión ac ual?
El p opio Max Webe , me pa ece a mi, lo hubiese econocido; aho a bien,
al
dec e a unda nen al una al e na i a que no se hace eal más que en
coyun u as ex emas, co e un doble iesgo: po una pa e, jus i ica en
cie a mane a a 10s alsos ealis as que desechan con desp ecio 10s ep o-
ches de 10s mo alis as, po o a,
a
10s alsos idealis as que condenan sin
disc iminación alguna odas las polí icas po no se con o mes a sus idea-
les,
y
que acaban po con ibui , a sabiendas o no, a la des ucción del
o den es ablecido en p o echo de e oluciona ios ciegos o de i anos.
Aún hay más. Max Webe hace bien en eco da nos que el e e no
p oblema de que <cel in jus i ica 10s medios)> no encie a solución eó ica
alguna. Aho a bien, al a i ma no an s610 la he e ogeneidad de 10s alo es
sino ambién su con lic o i emediable, se niega a sí mismo la posibilidad
de unda con au en icidad el sis ema de alo es que e a el suyo. Aun
cuando haya esc i 0 que sin un minimo de de echos del homb e no pod ía-
mos i i , Webe ha des alo izado sus p opios alo es, libe alismo y
pa -
lamen a ismo, educiéndolos a simples medios pues os al se icio de la
g andeza del Reich.
Y
de paso, 4sub ayo o a objeción:
al
sen a como me a pos e a las
ansias de pode de la nación demana, Cacaso no cae Max Webe en una
sue e de
nihilisme?
El pode ío de la nación, nos dice 61, a o ece
el
p es-
igio, no la calidad de la cul u a. A pa i de es e momen o, ~puede el
5
1
((Pape s>>:
Re is a
de
Sociologia
pode ío de la nación cons i ui de po sí la me a inal,
el
&os
al
que se
le sac iiica odo? No se a a de nega la i alidad en e naciones ni el
debe de sal agua da
el
luga que ocupa la nación en el concie o mun-
dial. Pe o, si el pode io de la nación, sea cual sea su cul u a, sem cuales
sem sus gobe nan es, sean cuales sean 10s medios pues os en uso, es el
alo sup emo, ¿en nomb e de qué deci no a 10 que el p opio Max Webe
hubiese echazado con ho o ?
És e es, según mi pun o de is a,
el
ex emo decisi o sob e el cua1
debemos e lexiona . Max Webe ha cons a ado
y
desc i 0 la i alidad en e
las naciones eu opeas. Si hoy en día nos pa ece habe sob ees imado la
impo ancia de dichos con lic os y subes imado las epe cusiones de una
g an gue a sob e el po eni del conjun 0 de las naciones eu opeas, Webe
iene, cuando menos con espec o a muchos de sus con empo áneos, an o
en Alemania como en F ancia, la supe io idad de no habe pe dido el sen-
ido de la mode ación y de la decencia. Jamás ha p es ado su oz a 10s
deli ios p opagandís icos que impe aban en ambos bandos. No ha pues o
en ela de juicio el Es ado nacional, o ma sup ema de las comunidades
polí icas. (Quizás es a o ma no es é aún supe ada en la ac ualidad.) Sea
10 que ue e, en es o ambién pe enece a su época. Ace ca de 10s de echos
y
debe es de las g andes po encias, ace ca de las no mas diplomá icas de la
Mach poli ik,
se ha exp esado de la misma mane a que sus con empo ánec s.
Lo cie o es que Max Webe , en an o que sociólogo, es an ac ual
hoy como aye , pe o, en an o que polí ico, no siemp e se ha adelan ado
a
su época. Asl es como no comp endió el alcance de la e olución bolche-
ique, ni p esin ió el despo ismo o ali a i0 de 10s pa i dos únicos. Deseoso
de p ese a la democ acia de 10s polí icos sin ocación, hacia hincapié en
la legi imidad plebisci a ia del je e ca ismá ico, mos ándose del odo in-
conscien e an e 10s pelig os que debía conoce y su i la gene ación si-
guien e. El, quien, mejo que cualquie o o, había comp endido la o igi-
nalidad de la ci ilización mode na, no llegó a cap a la sepa ación, cuando
menos posible, en la e a de la écnica, en e el pode de las a mas
y
la
p ospe idad de las naciones. Siendo an ima xis a po su condición de bu -
gués, esg imió en con a de Ma x bien sea la a alidad de la bu oc acia,
bien sea la e icacia de las c eencias eligiosas, pe o no el hecho, común a
odas las econom as mode nas, del desa ollo g acias
al
inc emen o de la
p oduc i idad.
Cie o es que no ha quedado aún demos ado que la isión pesimis a,
da iniana-nie zscheana,
de
Max Webe sea alsa
y
nues a isión ac ual
sea la e dade a. El u u 0 sigue en suspenso, e igno amos si la humanidad
decidi 4 des ui se o uni se. En cambio, sabemos que no econoce emos
nunca más en las ansias de pode de una nación, ni la me a pos e a, ni un
Max
Webe
y
la
polí ica
de pode
alo sag ado.
Max
Webe 10 hizo, o c eyó hace lo, po que la cul u a au-
mulada a 10 la go de los siglos le pa ecía adqui ida pa a siemp e jamás
y
a
sal o de los al ibajos de la his o ia. De habe sabido que en nomb e
del pode la p opia cul u a co ia el iesgo de se sac i icada, hubiese ad-
mi ido que e a a la ez demasiado con iado
y
demasiado pesimis a: excesi-
amen e coníiado cuando deposi aba su e en el je e plebisci ado
y
no
sepa aba pode de cul u a; excesi amen e pesimis a cuando no imaginaba
una humanidad paci icada o, cuando menos, capaz de some e
a
eglas
la lucha ine i able en e las clases y en e las naciones. En el ondo,
Max
Webe se ha aicionado
a
si mismo en su eo ia de la polí ica, pues jamás
el pode ,
ni
el suyo
ni
el de la nación, ha sido su dios. Su pensamien o
y
su exis encia se han basado en dos alo es: la e dad y la nobleza. El
homb e
y
el ilóso o nos legan una he encia que 10s ye os del eo izan e
de la
Mach poli ik
no des i iían.