MANUSCiUTS.
nP
8,
Ene o
1990,
págs.
41-70
La his o iog a ía en Demog a ía His ó ica
española du an e la Edad Mode na: un
es ado de la cues ión.
José
Manuel Pé ez Ga cía
Al esponde a la llamada del Cen e d Es udis d'His b ia Mode na
«Pieme Vila », pa a pone en o den
y
po esc i o las ideas que sob e la
Demog adía His ó ica en España expusimos a ines de 1986 den o del ciclo:
His o ia mode na, His o ia en cons uccib,
no podemos ocul a un cie o
g ado de inquie ud pe sonal. En e ec o, si conside amos la echa de 1960
como la del ac a de nacimien o de nues a demog a ía, apoyada en uen es
y
me odología p 0pias.l euni aquí
y
aho a casi es dCcadas de una ama
his onog á ica con p oducción c ecien e y que nos ha conducido a un
hono able luga en el con ex o in e na~ional,~ no esul a una a ea ácil.
Además, despues de los «op imis as» juicios que la demog a ía española
ecibió de plumas
an
p es igiosas como las de
F.
Ruiz Ma ín3 y
B.
Vicen ?
po cie o no compa idas po o as igu as se íe as? pod íamos ep esen a
un cie o de o ismo al o ece aho a un pano ama más somb ío una dCcada
despuks
y
ello a pesa del indiscu ible a ance ap eciado sob e odo en los
dos úl imos lus os. No quisik amos pe soni ica la ac i ud hipe c í ica
pe sonal en e a la gene osidad de juicio de los que nos han p ecedido en
ensayos de es a índole, pe o ampoco desea íamos si ua nos muy alejados
del e isonismo c í ico que ha ca ac e izado a algunos p es igiosos
demóg a os ance~es,~ i alianos7 o
ingle se^.^
Es e e isionismo ha in luido
de mane a de e minan e sob e nues a disciplina
y
la ha obligado a
eadap a se
y
a p opugna nue os mk odos y ace camien os en un p oceso
de eno ación his o iog á ica poco común.' Nues a e lexión me odológica
camina á pues, con sus acie os y sus e o es, bajo es as pau as con is as a
sacudi nues a demog a ía de una cie a indolencia, acn icismo y ei e ación
en las que pa ece es a sumida, poco aco des con la dinamicidad p opia de
es a disciplina en el plano in e nacional.
Aunque oda pe iodización en a ía una simpli icación, c eemos que
pod íamos esumi , en a as de una mejo cla idad exposi i a y sin o za
demasiado los hechos, la demog a ía his ó ica mode na espa iola en es
e apas que conside amos bas an e de ini o ias:
a) Inicios acilan es (has a 1970).
b) Despun e de los es udios demog á icos en España: años se en a.
c) C is alización del p oceso expansi o: años ochen a.
a) Inicios acilan es (has a
1970)
Has a 1970 la demog a ía española de An iguo RCgi nen cuen a con muy
escasas apo aciones au óc onas. Ca ande pa a el siglo XVI y Domínguez
O iz pa a los siglos XVII y XVIII dedica on abundan es páginas a es a
a iable pe o en ob as cuya o ien ación undamen al no se cen aba en las
cues iones de la población; no al a on es udios exclusi amen e
demog á icos de ipo local y con p e e encia u banos con una me odología
que cali ica íamos de lige a.10 Los esul ados de es a in es igación ue on,
como cab ía espe a , poco consis en es, incluso en abajos que ue on
conside ados has a no hace mucho de obligada ci a como sucedió con los de
Ruiz ~lmansall o Meijide Pa do.12
Las apo aciones más sólidas de es a ase ienen una cla a ma ca ancesa
y es a in luencia se e i ica a a Cs de una doble ía:
1.
A
pa i de un g upo educido pe o muy selec o de en onces jó enes
his o iado es espalioles que comple an su o mación en el ecino pa s y en
plena e e escencia de la Escuela de Annales como se ían los casos de
F.
Ruiz,
J.
Nadal, E. Gi al y algún o o, aunque luego no se sin ie on a aídos
de o ma de ini i a po las cues iones demog á icas.
Al
g upo se le debe
quizás las apo aciones más aliosas del pe íodo aco ado.13 No obs an e, po
azones di e sas, ninguno dc ellos ma ca ía su ayec o ia cien í ica po los
sende os de la demog a a hisd ica po lo que en omo a es as igu as no se
con o ma on jó enes p eocupados de manc a p io i a ia po las cues iones
de la población. Es amos, pucs,
an e
una undamen al pe o abo ada l nea de
eno ación de los es udios dcmog á icos.
2.
No menos impo an e uc la p cscncia de impo an es hispanis as
anceses con decisi as monog a as como la dc Vila pa a Ca aluña14 y las
de NoEl Salomonls y B. Benassa lh pa a la España in e io . Aho a bien, las
ob as de es os au o es no son especí icamen e demog á icas sino que se
in eg an en p oyec os de in es igación global de mayo alcance; sus
publicacines ne amen e demog á icas ue on escasas y de meno us e.17 No
obs an e, las in luencias de P. Vila , sob e odo en el con ex o
his o isg á ico medi e áneo y las de B. Benassa en la exposición de
monog a ías u banas, que se da ía en los años se en a sob e odo, quedan
ue a de oda duda y sob e es as úl imas ol e emos en su momen o.
Al
mismo iempo sen a on unos p eceden es que luego se mul iplica ían en las
ases siguien es llenando así un acío dejado po la his o iog a ía espa iola
más cen ada po en onces en la casi hegemónica p imacía de la his o ia
polí ica
y
secunda iamen e de la cul u al. Po o una, a una segunda oleada
más nu ida de hispanis as anceses (Ponso , Le Flem, Amal ic, Vincen ,
B umon , MoliniC-Be and,.
.
.)
a la que se suma on aho a
un
educido pe o
in e esan e amille e de hispanis as anglosajones (Casey, Rahn, Rowlan,
Rehe ,.
.
.)
ya le acompa la el au Cn ico despe a de la demog a ía española
p opia.
b)
Despun e de los es udios demog á icos en España: años
se en a
En e ec o, oda ía en 1970 P. Ponso se lamen aba de que despuCs de
la gos años de habe se publicado el C ulai de
L.
Hen y, España espe aba la
p ime a econs ucción de amilias
l8
No obs an e, muy p on o es e lamen o
iba a se supe ado: en 1971 apa ece el p ime abajo ealizado bajo las
pau as del mC odo de econs ucción de amilias,'g en 1972 sale a la luz una
apo ación inacabada que luego no se ía con inuada
y
en 1973 el mC odo
adqui ía una au én ica lo ación con ocasión de las
1
Jo nadas de
Me odología Aplicada de las Ciencia His ó icas de San iago de
Conmpos ela, en donde los demóg a os gallegos impusie on una cla a
sup emacía den o de un conjun o muy acep able de comuni~aciones.~~
Cuando B. Vincen ealiza la mencionada sín esis de 1977, el peso
mayo i a io de los da os gallegos es incues ionable.
A la ho a de p o undiza en es e au Cn ico esu gi hi~ o iog ~co de los
años se en a, c eemos que pod íamos sin e iza lo den o de es as líneas
simpli icado as:
1. Asis imos a la a i mación de la in luencia ancó ila pe soni icada en la
igu a del P o . Ei as Roe1
y
desa ollada p6 lo que pod íamos de ini como
la p ime a gene ación de sus discípulos. La línea de acogida no se ía an o la
de L. Hen y como la de P. Goube y po ello la demog a ía nunca ue
conside ada como una a iable aislada suscep ible de de i a en monog a ías
especí icas, sino que se in eg a den o de es udios globales de base
coma cal.23 Es así que más que el C ulai, ue el Auneil quien ma có una
o ien ación más comple a y ica de los enómenos demog á icos
al
co elaciona Cs os con o as a iables socio-económicas. Quizá sea es a
o ien ación lo que pudie a explica el a ac i o que es os es udios eje cie on
sob e o as ob as po~ e io es.~~
2. Tampoco cabe silencia in luencias más eclec icas
y
complejas, que se
ap ecian en
un
amplio
g upo
de his o iado es y economis as, en g an medida
elacionados con las uni e sidades de Mad id y Salamanca. Nos
a e e íamos a p esen a como maes os de ilas a
M.
A ola en e los
p ime os y a G. Anes en e los segundos. AquCllos apa ecen más cen ados
en el mC odo ag ega i o o inglés con un impo an e conjun o de
mon0g a ías2~ y és os p ac icando asimismo es a pe o ambiCn
in oduciendo en España el mé odo de poblaciones es ables27 con escaso eco
e incluso echazo abie o den o del mundo de los his o iado es demóg a os
28
3.
Es en es a década donde hay que se iala la pene ación de las
mode nas écnicas demog á icas en algunas egiones españolas, además de
las mencionadas. En Ex emadu a, la econs ucción de amilias debu a con
A. Rod íguez Sánchez y su g upo?9 en an o que en A agón lo hace con
M.
C. Ansón Cal o?0 pe o es a pene ación se hace en condiciones genuinas.
En e ec o, no deja de llama la a ención que mien as en F ancia, pione a de
los eshidios sob e la población, la demog a ía u bana p esen a un cul i o
his o iog á ico a dío siendo necesa io espe a casi
al
umb al de 1980 pa a
encon a las ob as maes as del géne o (Pe enoud, 1979; Poussou, 1983;
Ba de , 1983,.
.
.)
en algunas uni e sidades espa íolas suceda lo con a io,
abo ándose de en ada y an es que el mundo u al un campo ca ac e izado
po sus especiales di icul ades me odológicas y po la inmensa
documen ación po c~nsul a .~~ Sob e las consecuencias que es e debu
p ema u o u o con la p esen ación de unos esu ados que chocan con los
ob enidos po la his o iog a ía in e nacional, po en onces oda ía muy
escasa, ol e emos en su momen o. En las demás egiones los pasos dados
ue on indi idualizados
y
ímidos; con ecuencia me odológicamen e
discu ibles sal o con adas excep~iones.~~
Pa a noso os, el hecho más signi ica i o del decenio ue el ocaso de los
es udios demog á icos en el le an e medi e áneo, oda ez que a Ca aluña le
había cabido el hono de se la más aliosa de las á eas iniciado as.
Asis imos pues a un acío demog á ico e iden e que en buena medida se á
ocupado po los geóg a os, enómeno que se obse a muy bien en la
b illan e lo ación alenciana33 que apenas con agió a sus ecinos
his o iado e^.^^
Aunque una buena pa e de es os abajos se cen an sob e
odo en la explo ación de los censos y ecinda ios ya conocidos, a eces con
esul ados ha o discu ibles, ambién u ie on el no peque io mé i o de ab i
de mane a p ecoz el aciado sis emá ico de las se ies pa oquiales.
c)
La
c is alización del p oceso expansi o
Podemos a i ma sin luga a dudas que la in ensi icación de los es udios
demog á icos consigue en es a dCcada unas co as más que es imables, si
bien hay que econoce que es a consolidación ue más deslumb an e po su
olumen que po su calidad. Es o no obs a pa a que podamos se iala que la
demog a ía española alcanza una especie de mayo ía de edad.
La p ime a p ueba de es a a i mación se ía el su gimien o de las p ime as
asociaciones de especialis as y de las p ime as euniones cien í icas
con ocadas bajo el pabellon exclusi amen e demog á ico, unikndose así con
cie o e aso a lo que ya enía sucediendo en los países eu opeos
occiden ales. A lo la go de 1983 se con o ma la A.D.E.H. (Asociación de
Demog a ía His ó ica Espanola) que debu a o ganizando las P ime as
Jo nadas de Demog a ia His ó ica, celeb adas en Mad id en la na idad de
dicho año y cuyas ac as aún no han apa ecido. Allí
se
e idenció un ni el de
in es igación dem~g ~ca egional muy di e encial;
al
mismo iempo la
Sociedad indicada edi a desde en onces su Bole ín cua imes al, el cual,
aunque mani ies a una c ecien e calidad, dis a aún bas an e de lo que es líci o
y deseable espe a .35 También han apa ecido asociaciones más ci cunsc i as
a los llamados e i o ios his ó icos como es el caso del Semina io de
Es udios de His o ia de la Población Valenciana al que se debe la
o ganización y ecien e edición del
1
cong eso de Demog a ía del País
Valen~iano.~~ inalmen e hay que menciona el Cen e d Es udis
Demog b ics ca alán bajo cuya inicia i a se ha celeb ado el
1
Cong eso
hispano-luso-i aliano de Demog a ía His ó ica, celeb ado en Ba celona en la
p ima e a de 1987.37 Es di ícil no elaciona es e desa ollo del
asociacionismo con la consolidación que hemos apun ado con an e io idad.
Una segunda p ueba de es a madu ez ambién se ap ecia en el seno del
g upo compos elano con la segunda p omoción de los discípulos del
p o eso Ei as Roe1 con i mando las ías de in es igación p eceden es3* pe o
ambiCn ab iendo el abanico in es igado an o en el ma co empo aP9 como
en el emá ico abo dando campos has a aho a no ocados po la escuela.40
Aho a bien, quizás uno de los hechos más signi ica i os de los a ios
ochen a sea el despe a de los es udios demog á icos en la pe i e ia
le an ina. Al in Ca aluiia sale de su noche demog á ica y los es udios se
mul iplican en el úl imo lus o con la lo ación de abajos de econs ucción
de amilias con un a amien o no siemp e a o unad0;~1 algo pa ecido
sucede con el País Valenciano en donde la mayo abundancia de
publica~iones~~ no impide la exis encia de esul ados desconce an es que
uel en oda ía di icil cualquie in en o de sin esi~;~~ mien as la zona
mu ciana ha monopolizado el ema de la amilia44 y ha cul i ado muy poco
o os campos dem~g ~cos. En gene al, el camino andado po es a pujan e
demog a a medi e ánea ha sido muy impo an e y sólo se ía deseable una
mejo me odología y una mayo insis encia en la c i ica de uen es aspec os
ambos bas an e descuidados aquí, sal o algunas excepciones que pa ecen
ab i
una
cie a luz.
En el es o del País, la demog a ía ha sido obje o de un seguimien o
menos in enso. El mé odo ag ega i o ha con inuado el camino ya a anzado
en la década p eceden e con nue as apo aciones de in e és45 pe o la
econs ucción de amilias ha sido
un
géne o poco cul i ado y obje o de muy
me i o ias, aunque mino i a ias espues as que han con ibuido a sen a las
bases del modelo demog á ico de la España in e io .46
No obs an e, nues o análisis de los aiios ochen a no se ía comple o si no
ensayá amos la ía de las más ecien es o ien aciones de la demog a ía
in e nacional pa a p o undiza en el eco que és as han enido en nues o país.
Pa a elio amos a elegi las líneas que nos pa ecen de mayo in e es:
1. El Cong eso de Mon eal de 1975 cons i uyó un suceso de ele ancia
in e nacional en el ema de las c isis de mo alidad po la eno ada
me odología que
ailí
se p opuso.47 No es dudosa la in luencia de es a
eunión cien í ica en España, como se puede ap ecia en la bella monog a ia
de Pé ez Mo eda48 y en o as apo aciones de singula in e és en el mundo
medi e áne~.~~ No obs an e, los a amien os clásicos han con inuado con
esul ados de escaso in e és sal o alguna que o a
2.
O o hi o impo an e ue el Cong eso dedicado a Mal hus y celeb ado
en Pa ís en 1980 suponiendo un edescub imien o de es e economis a clásico
y la necesidad de eplan ea el ema de las elaciones en e demog a ía
y
p oducción ag ícola, ema abo dado luego de en e en el
XVI
Cong eso
In e nacional de las Ciencias His ó icas de 1985 en S u ga '.51
Al
socai e de
es a p oblemá ica se eunie on en La Co ulia (1984) un g upo de jó enes
his o iado es bajo la llamada y di ección del p o eso Ei as Roe1 con is as a
p epa a la Ponencia española a es e úl imo cong eso. Aunque las ac as
pe manecen inédi as, no son pocas las comunicaciones que abo da on de
en e es a p oblemá ica. Así se empiezan a diseña pa a algunas á eas
in en os senos de desa olla una demog a ía coyun u al con la dema cación
de las e apas undamen ales de sus p ocesos
his ó ico^.^^
Po es a línea se
in en a p o undiza en los mecanismos conc e os de au o egulación de las
poblaciones an iguas, ya sea po la ía del én asis pues o en los
mo imien os mig a onos, po lo gene al bas an e descuidados po nues a
his o~iog a ía?~ como po la ía más mal husiana del modelo ma imonial
cambian e y adap able a las a iaciones sociales y
3.
IJn e ce campo de conexión, en es e caso más a dío, se ap ecia con
la en ada de la in luencia anglosajona cul i ando nue os umbos como es el
de la I-Iis o ia de la Fam lia55 y, asociado
al
mismo, el ace camien o
al
modelo ma imonial espaÍí01.~~
A
pesa de la no edad del ema, ya empiezan
a despun a cie as di e encias en e la escuela mu ciana donde la in luencia
anglosajona nos pa ece más de e minan es7
y
o os g upos donde, sin
desdeña es a p imacía, se de ec an in lujos i alianos y anceses que
pe mi en una cie a huida de las pelig osas gene alizaciones de los
p ime os.58 En cualquie caso, el ema es á siendo acogido con un
incues ionable en usiasmo y es de espe a una ampliación de es os es udios a
muchas o as á eas oda ía í genes.
4.
Po úl imo, mencionemos, aunque no sea más que de paso, la
supe ación del modelo único demog á ico del An iguo Régimen. A la luz de
los esul ados his onog á icos ya disponibles de la demog a ía espaliola
mode na se uel e e iden e la exis encia de isibles di e encias,
al
menos
pa a los siglos
XVII
y
XVIII
g acias a la disponibilidad de más
y
mejo es
egis os pa oquiales. La salida adecuada no nos pa ece que sea el cae en
1
una isión «molecula » a lo Chaunu sino la de ensaya lo que pueden se los
g andes modelos demog á icos espalioles y sus conexiones con los
eu opeos. Los p ime os es uenos de sín esis, po p ema u os que puedan
pa ece , ya han salido a la luz59
y
es de espe a que se puedan i pe ilando
con mayo segu idad
y
alcance g acias a nue os da os que cons an emen e
es án apa eciendo.
Recapi ulación
y
p oblemas pendien es
Es ob io que una de las ace as más cul i adas po la demog a ía
his ó ica espaAola ue la a ención p e e en e hacia los ecinda ios, censos,
pad ones y ecuen os de población, sob e odo en las dos p ime as ases
aco adas po noso os. Sin duda, es a in es igación u o indiscu ibles
aspec os posi i os en e los que cabe menciona el descub imien o de nue as
uen es que en algunos casos inie on a esol e cues iones c uciale~~~ y
pe mi ie on econs ui e oluciones aliosas de la pobla~ión,6~ pe o en o as
c ea on nue os p oblemas in e p e a i o~.~~ En con apa ida ue on no
meno es los aspec os que pudié amos conside a como nega i os: du an e
mucho iempo el clásico Censo de Us á iz c eó un con usionismo
i~ e minable e hizo cae en no pequeAos e o es a his o iado es y geóg a os
de p es igio, mien as que el amoso indice de con e sión cons i uyó una
especie de cuad a u a del ci culo con salidas pa a odos los gus os. Así se
ap ecia en el a amien o del amoso Censo de 1591, al cual se le ha aplicado
indices di e sos, aunque el más exi oso ue el coe icien e 5,
desconociéndose como se desconoce la es uc u a de la amilia española pa a
es a coyun u a his ó ica. Todo pa ece indica que las ci as de población así
ob enidas pa ecen excesi as a la luz de los esul ados ob enidos a pa i de
un ico osa io de muy comple as monog a ias globalizado as hoy
disponible^.^^
Si a es o unimos una mayo i a ia insu icien e c i ica de es as
uen es,64 sal o muy con adas excepcione~,~~ el esul ado de odo ello es el
clima de ince idumb e en que nos mo emos, clima ag a ado po la escasez
y medioc idad de las uen es censales disponibles pa a el siglo XVII. No
hace al a sino ecoge las e aluaciones p opues as pa a dos momen os
cla es de la época modema pa a comp oba el peso de es a he encia a odas
luces insa is ac o ia. Veamos es os da os ap oximados (en millones de
habi an es y edondeados):
Población es~añola hacia 1600 Población es~a íola hacia 1700
6.6 (Nadal, 1984) 6 (Femández Ál a ez, 1979)
6,8 (Ga cía Sanz, 1985) 7 (Lynch, 1975)
7,7 (Domínguez O iz, 1974) 7,5 (Bus elo, 1973; Nadal, 1984)
8 (MoliniC-Be and, 1985) 7,5 a 8,5 (Ei as Roel, 1982)
8,l
(F.
Ruiz, 1967; Vázquez
P ada, 1978) 8,15 (Pé ez Mo eda, 1986)
8.5 (Lynch, 1975) 8,8 (Femández de Pinedo, 1980)
9,9 (Le Flem, 1982
En es as condiciones oda in e p e ación e olu i a de la población
espa iola en el An iguo Régimen se uel e posible a gus o del his o iado de
u no según las ci as que quie a oma . C eemos que las salidas más
juiciosas pod ían consis i en:
a) Incen i a las incu siones in es igado as sob e los a chi os
ca ed alicios y diocesanos en busca de nue as uen es; a a se á la diócesis
que con ando con una conse ación documen al acep able no apo e a ias
ecapi ulaciones de población a a ds de las abundan es isi as eclesiás icas.
El éxi o no es á asegu ado siemp e, pe o ya exis en esul ados ap eciables en
es e sen ido y que con end ía po encia en el u u o.66
b) Iin en a segui la ía inglesa azada po W igley y Scho ield en su
His o ia
de
la población inglesa,
buscando la econs ucción de la e olución
de la población a a és de los a chi os pa oquiales, lo cual se ía posible
al
menos desde inales del siglo XVI. S610 en Galicia y en el País Valenciano
pod ían acumula se en es os momen os quizás un olumen de unos 200
egis os ya explo ados pa a la p ime a y unos 150 pa a el segundo; g acias a
es a ía se han es ablecido azos e olu i os muy sólidos pa a ambos casos
aún sin u iliza oda la in o mación hoy disponible (Ei as Roel -1985-
pa a el p ime caso y Pé ez Ga cía-A di Lucas -1986- pa a el segundo).
Es os ejemplos de ecopilación pod ían mul iplica se en el u u o e incluso
no se ía quizás una mala in e sión dedica la segunda eunión de la
A.D.E.H. a es e único in comp ome iendo a una o dos pe sonas po egión
o nacionalidad his ó ica pa a ecopila oda la in o mación dispe sa
disponible, di ícil de p ecisa en es e momen o. No se ía a en u ado
conjehn a que de 750 a 1000 se ies pa oquiales pod ían se in eg adas en
es a magna encues a y es e dossie pod ía despeja no pocas dudas oda ía
pendien es de esolución.
c) Rompe con la isión uni a ia con que se acos umb a a e la
demog a ía espaiiola. Si bien se habla de una España demog á ica pa a el
siglo XVI, aunque con ma ices, pa a los siglos XVII y XVIII no exis e es a
unidad en modo alguno po lo que p opugnamos plan ea la cues ión po
g andes á eas y pe ila de una ez las Espaiias demog á icas con sono as
di e encias an o en lo que se e ie e a los mo imien os e olu i os de la
población como en el de los compo amien os cuali a i os empleados en su
conjun o sin p i ilegia al o cual a iable. Es incues ionable que exis e un
modelo no a lán ico con pau as de compo amien o abie amen e dispa es
con las que pa ecen p opias de la España in e io . C eemos ambidn posible
pe ila ya un modelo medi e áneo, ya in uido po el p o eso Ei as Roel,
di e enciado de los an e io es y cuya ex ensión con end ía p ecisa con la
po enciación de es udios ubicables
al
su de la cuenca del Segu a.
El segundo pun o de e lexión es el ya mencionado ca ác e p ema u o de
nues os es udios u banos. En e ec o, si la complejidad es conna u al a
cualquie es udio demog á ico, és a se ac ecien a en el ma co de las ciudades
po a ias azones:
a) La exis encia de una di e sidad social mucho mayo que en las á eas
u ales lo que obliga a cul i a de o ma ine i able la demog a ía social
di e encial y a ecu i a uen es complemen a ias, además de las
especí icamen e demog á icas, de especial labo iosidad como pueden se los
con a os ma imoniales, los con a os de ap endizaje e incluso los
in en a ios pos -mo em pues no bas a con p esen a la ípica dico omía en e
pa oquias icas
/
pa oquias pob es o si se p e ie e pa oquias del
cen o/pa oquias de los a abales;67
b) La monumen alidad de la masa documen al a maneja , lo que obliga a
ealiza sondeos de juicio poco ecomendables en demog a ía u banaa o a
segui la ía de los sondeos p o e~ionales~~ y sob e odo los al abé icos
-
consis e en selecciona una le a ep esen a i a y de g a ía es able y luego
acia odas las ac as de las pe sonas cuyo apellido comienze po la indicada
le a- a aplica sob e los egis os pa oquiales. Es e úl imo camino es el
más adecuado y pe mi e alcanza esul ados sol en es, en especial en el
campo de la e~undidad.~~
c) La p esencia de ecuen es ac o es dis o sionado es como puede se la
nada imp obable ubicación de hospi ales que deben se u ilizados si no se
quie e co e el iesgo de come e sesgos muy impo an es debido al
impo an e olumen de de unciones y de bau ismos que en ellos se
egis an.71
d) Po Úl imo, es necesa io pa i de la g an mo ilidad de las poblaciones
u banas lo que di icul a la aplicación del mé odo Hen y y obliga a conside a
como ine i able el ema de las comen es mig a o ias y su incidencia en las
e olución de la población. En e ec o, sin ales comen es las ciudades
impo an es del An iguo Rdgimen no hubie an podido desa olla se como lo
hicie on y así lo han p obado los bien elabo ados ejemplos de Lyon, Rouen,
Gineb a, Caen, Ma sella o Bu deos,. po ci a algunos de los ejemplos
mejo conocidos po noso os. Como di ía
P.
Ba de , la ciudad se de ine
como una «s n esis de es ados ines ables».
Es e conjun o de elemen os no ha sido enido siemp e en cuen a y al
unísono en los es udios de demog a ía u bana espa iola y de
ahí
que los
esul ados hayan sido con ecuencia más que discu ibles. Así los cálculos
de ecundidad y descendencias medias amilia es han acumulado un cuad o
de e e encias poco
jus i icad^,^^
sal o en algún caso de ciudad modes a y
con una escasa m0 ilidad;~3 simila es dudas le an an muchos da os e e idos
a los pa áme os de la mo alidad ob enidos a pa i de unas uen es
p oblemá icas y unos mé odos
des aconsejable^;^^
muy pocas eces se ha
es udiado el ac o mig a o io con au dn ica sol encia pa a de i a de aquí
su
ascendencia en la e olución de la y aún en no pocos casos se
ha de i ado en inú iles
y
poco a o unados cálculos de supues os
c ecimien os ege a i os como si las poblaciones u banas pudiesen
conside a se como ce adas;76 en el mejo de los casos se ha con undido la
dinámica azada po las cu as pa oquiales con la e olución de la población
co espondien e lo cual es cuando menos discu ible en é minos de
poblaciones u banas; se han ensayado ob ene cálculos de asas de na alidad,
mo alidad
y
nupcialidad a pa i de los e en os anuales y no es ableciendo
p e iamen e los ni eles no males co espondien es de bau ismos, di un os y
5
6
J.
M.
PÉREZ.
GARC~A
l2
Au o de uno de los abajos más conside ados de la his o iog a ía del momen o
i ulado: «La emig ación gallega in e peninsula en el siglo XVIII».
Es udios
de
His o ia Social,
T. IV, Mad id
1960,
en le que se p opone, apoyado en uen es
imp esionis as, unas ci a incon oladas de emig ación gallega
(30.000
anuales
emig a ían a Cas illa,
80.000
a Po ugal y
30.000
a Andalucía) que supond ían una
pé dida de ini i a mínima de
10.000
homb es po año (págs.
585-86).
Si la
población gallega se ía en onces de
1.300.000
habi an es en ci as edondas, la
masculina algo más de
600.000
y la adul a a onil en edad de emig a no más de
300.000,
esul a ía que pa a alimen a es a emig ación ha ía al a que la población
gallega c eciese a un i mo supe io al
i30%!
l3
Además de la mencionada ob a de J. Nadal-E. Gi al ( id. no a
l),
hay que menciona
el undamen al a ículo de RUIZ MART~N,
F.,
«La población española al comienzo
de los iempos mode nos».
Anejos Re is a Hispania
nQ
1,
1967.
l4
Nos e e imos cla o es á a
La Ca alogne dans I'Espagne Mode ne.
Pa is,
1962,
T.
Ií.
Bien es e dad que las ci as que p oponía es e au o pa a
1716-18
pa ecen hoy
cues ionables y pod ían peca po de ec o. De se cie a es a ap eciación el
c ecimien o demog á ico ca alán del XVIII se ía menos b illan e.
l5
A pa i de las Relaciones Topog á icas de Felipe
11
de
1575-78,
es e au o supo
econs ui una conclusión que e asaba en ce ca de
20
años el momen o cla e de la
bisag a del quinien os. Vid. SALOMON, N.
La campagne de Nou elle Cas ille
a
la
in du XVIe siecle d'ap es les Relaciones Topog á icas.
Pa is
1964.
pág.
44.
l6
Se a a de la bella monog a ía: Valladolid au siecle d'o . Pa is,
1967,
en'la que se
econs uye una con incen e e olución de la ciudad y su ie a a lo la go del siglo
XVI y
se
in oduce de mane a ímida la econs ucción
de
amilias.
l7
Vid. VILAR, P. ~Quelques p oblkmes de démog aphie en Ca alogne e en Espagnes.
Annales Démog aphie His o ique,
1965.
Es e abajo cons i uye un buen elenco
c í ico de las uen es disponibles en onces conocidas pa a los es udios
demog á icos mode nos. También BENASSAR, B.
Reche ches su les g andes
épidémies dans le no d de I'Espagne
a
la in du XVIe siecle.
Pa is,
1969,
nos
desc ibe un buen cuad o de la epidemia de
1596-1602,
mon ada sob e odo a pa i
de
la co espondencia de los co egido es y con los lib os de acue dos municipales de
las p incipales ciudades a ec adas.
l8
Vid. PONSOT, P.,«C ise e mu a ion de i'his oi e economique: le 'seconde
encon e's.
Re is a Uni e sidad Mad id.
na
78. 1971,
págs.
21-22.
l9
Vid. PÉREZ GARC~A,
J.
M.,
«In en o de econs ucción demog á ica en una zona del
li o al de las Rías Bajas du an e el siglo XVIII: modelo me odológico pa a su
es udio».
Compos ellanum,
1971.
u,
Nos e e imos al abajo de NADAL. J.-SAEZ, A., «La écondi é
i
Sain Joan de
Palamós (Ca alogne) de
1700
?i
1819~.
Annales Démog aphie His o ique.
1972,
cuyos esul ados se p esen aban como p o isionales.
21
En ealidad las únicas comunicaciones que u ilizaban el mé odo de econs ucción de
amilias p ocedían de la escuela san iaguesa: BARREIRO MALLON, B. «In e io
y
cos a: dos mues as de una es uc u a demog á ica an igua en la Galicia u al»;
RODRIGUEZ FERREIRO,
H.
«La
demog a ía
de
Hio du an e el siglo XVIII» y PÉREZ
GARC~A,
J.
M. «Demog a ía adicional en dos localidades de la Galicia A lán ica».
Ac as de las
I
Jo nadas de Me odología Aplicada de las Ciencias His ó icas.
T. III,
His o ia Modema. Vigo,
1975.
zz
Así sob e los
14
da os o ecidos pa a edades al ma imonio,
9
son gallegos y el
p opio Vincen econoce que sólo Galicia enía buenas mues as de es e pa áme o a
pa i de la econs ucción de amilias.
Bajo es as pau as me odológicas p opugnadas po el p o eso . Ei as Roe1 en el
p ólogo al p ime olumen colec i o de la escuela (EIRAS ROEL, A. y
colabo ado es,
Las uen es
y
los mé odos.
Vigo,
1975)
salen las p ime as Tesis
Doc o ales del g upo: BARREIRO MALLON, B.
La Ju isdiccibn de Xallm a lo la go
del siglo
XVIII.
Poblacibn, sociedad
y
economía.
San iago,
1973
i PÉREZ
GARC~A,
J.
Un modelo de sociedad u al de An iguo Régimen en la Galicia cos e a.
San iago
1979.
2L'
Vid. a modo de ejemplo IBORRA LERMA,
J.
M..
Realengo
y
seño ío en el Camp de
Mo ed e.
Sagun o,
1980;
FLORISTAN IMIZCOZ, A.,
La me indad de Es ella en la
Edad Mode na: los homb es
y
la ie a.
Pa nplona,
1982;
RUBIO PÉREZ. L.,
La
Bañeza
y
su ie a.
1650-1850.
León,
1987.
Además de la se ie
de
monog a ías publicadas bajo el í ulo de
La EspMo del An iguo
Régimen (1966-1971)
de escasa calidad demog á ica, me ecen especial mención
algunas ob as pun e as del g upo en e las que ci a íamos:
FERNANDEZ
ALBADALEJO, P.,
La c isis del An iguo Régimen en Guipúzcoa, 1766-1833:
cambio económico e his o ia.
Mad id
1975,
en la que se e isa el op imismo
demog á ico asco del siglo XVIII;
FERN~DEZ
DE PINEDO, E.,
C ecimien o
económico
y
a. o maciones sociales del País Vasco. 1100-1850.
Mad id
1974,
en la misma línea e isionis a de la educción del c ecimien o dieciochesco, aunque
quizás con ap eciaciones muy excesi as con elación al modelo demog á ico. Po
úl imo, la ob a del GRUPO
'75
La economía del An iguo Régimen.
La
«Ren a
Nacionalw en la Co ona de Cas illa.
Mad id
1977,
ob a impo an e al ija un ni el
poblacional muy sólido pa a la Cas illa de mediados del siglo XVIII g acias al
Censo de Ensenada de
1752,
pe o ya menos a o unada en la con ección del
Vecinda io con algún e o g a e. Vid. PÉREZ GARC~A,
J.
M., «Algunas
e lexiones en omo a la u ilización de los esúmenes gene ales de la Única*.
Es udis dlHis O ia Ag a ia,
nQ
3, 1979,
págs.
123-26.
26
Las más in e esan es se ían: GARC~A LOMBARDERO,
J.,
La ag icul u a
y
el
es ancamien o de Galicia en la España del An iguo Régimen.
Mad id
1973,
cuyos
esul ados son insos enibles, llegando a acep a c ecimien os poblacionales de
has a el
680%
pa a el siglo XVIII en las ibe as del Miño y A ia, siguiendo y
exage ando las ci as que G. Anes había es ablecido pocos años an es
(1970);
GARC~A SANZ, A.
Desa ollo
y
c isis del An iguo Régimen en Cas illa la Vieja.
Economía
y
sociedad en ie as de Sego ia, 1500-1814.
Mad id
1977,
p ime a
demos ación sólida de la c isis del
XW
en la España in e io pe o a la que le al ó
en a iza su icien emen e la ecupe ación ap eciada en e
1635
y
1750
que uel e
imp obable el cali ica i o de es ancamien o demog á ico pa a el pe íodo
1591
y
1751.
La e ce a igu a del g upo que podemos conside a en es a línea, V. Pé ez
Mo eda, ya pe enece a la década siguien e.
La pe sonalidad cla e del g upo es BUSTELO,
F.
con a ias publicaciones que
goza on de g an audiencia: «La población española en la segunda mi ad del siglo
XVMP.
Moneda
y
C édi o,
nP
123, 1972;
~In odución ao es udo da poboación
galega no século XVIIID.
G ial,
nP
45, 1974;
«la població del País Valencia al segle
XVI:iI».
Rece ques,
nP
5, 1975.
Aquí la in luencia anglosajona ya es mani ies a.
28
Pa a EIRAS ROEL, A., «p oblemas demog á icos del siglo
XVIIi
español», en
olumen colec i o:
España a inales del siglo
XVIII.
Ta agona,
1982,
de los cua o
pos ulados que equie e el modelo, es de ellos no se cumplen y aún el cua o lo
ha ía con cie as ese as. Ello le lle a a co egi las conocidas asas de c ecimien o
de
F.
Bus elo y a educi las de mane a conside able dejándolos con
un
XVEI menos
b illan e.
29
Vid.
RODR~GUEZ
SANCHEZ, A.,
Cáce es: poblacibn
y
compo amien os
demog á icos en el siglo
XVI.
Cáce es
1977,
ob a en la que se ma can las di ec ices
de líi escuela como se puede ap ecia en la pos e io monog a ía de
RODR~GUEZ
CAldCHO, M.,
La illa de Cáce es en el siglo
XVIII
(Demog a ía
y
Sociedad).
Cáce es
1981.
30
Se a a
de
su
Demog a ia
y
sociedad u bana en la Zo agoza del siglo
XVII.
Za agoza
1977.
Es a ob a hab ía esuel o po en onces la econs ucción de amilias po
o denado , cuando es así que los demóg a os anceses con odo un equipo
in o má ica
a su disposicoón oda ía no lo han esuel o hoy y limi an el uso de los
mic oo denado es pa a o denaciones del ma e ial, pa a acili a la econs ucción
manual. Vid. DUPAQUIER,
J.,
Pou la
...,
op. ci .. pág
128
y ss.
31
Vid. en e o os TERRISSE, M., ~Mé hodes de eche ches démog aphiques
a
milieu
u baine ancien (XVII-XVIIIe)».
Annales Démog aphie His o ique,
1974,
donde se
insis e de una mane a especial en la mo ilidad de las poblaciones u banas
y
en sus
e ec .os. También BARDET,
J.
P. «La démog aphie des illes de la mode ni é (XVe-
XVIIIe sikcles). My es e eali és*.
Annales Démog aphie His o ique,
1974,
en
cuyo a ículo se señalan los g andes iesgos de obse ación que se pueden come e
po azones de ep esen a i idad y mo ilidad (pág.
109)
lo que obliga a ecu i a
sis emas de sondeo al abé ico.
32
Si an de ejemplo los Cong esos 1 y 11 de His o ia de Andalucía y o os que le
siguie on en o as egiones y co ados po el mismo pa ón. En ellos la calidad de
las comunicaciones deja mucho que desea sal o en algunos casos conc e os. Así
e i iéndonos a es os cong esos andaluces e end íamos la comunicación de
FORTEA PÉREZ,
J.
1. «La e olución demog á ica de Có doba en los siglos XVI y
XVII (p esen ación de uen es y p ime os esul ados)», in e esan e ap oximación a
la demog a ía andaluza de las cen u ias indicadas y uno de los pocos es udios
españoles en que se in en a conco da las uen es censales con los da os o ecidos
po los egis os pa oquiales. También puede menciona se la de ALVAREZ
SAN TAL^,
L. C., «La población de Se illa en las se ies pa oquiales: siglos XVI-
XIX», donde se ecogen los esul ados de una encues a en cu so, más aliosa pa a el
mundo u al que pa a el cuad o u bano. Ambas comunicaciones se encuen an
espec i amen e en el 1 y 11 de los Cong esos mencionados.
33
Las igu as más impo an es se ían: PÉREZ PUCHAL, P., «La población del País
Valenciano has a la época es adís ica».
Cuade nos de Geog a ía,
nP
10, 1972
y
«Es ado ac ual de las in es igaciones sob e población alenciana».
Es udios
Geog á icos,
nP
14041, 1975
y o as de alcance más local; GONZ~VEZ PÉREZ,
V., «No as sob e la demog a ía de la p o incia de Alican e».
Cuade nos de
Geog a ía,
nq
11,
1972;
BURRIEL DE ORUETA, E. L., «Es udio demog á ico de la
Hue a de Valencia. Zona Su ».
Es udios Geog á icos,
1970
y
«C ecimien o
demog á ico en las coma cas del País Valenciano en el siglo XVIXI.
Sai abi.
XXVII,
1977;
CASTELL~
TRAVER,
J.
E.,
El País Valenciano en el Censo de Flo idablanca
(1787).
Valencia,
1977.
A es e g upo
al
que posiblemen e se pod ía suma algún
nomb e más hab ía que añadi una nue a gene ación nume osa o mada po C.
Domingo,
J.
Que eda,
J.
Pena. R. Belando, V. Fex- e y o os que han p opo cionado
algunas in e esan es apo aciones a la demog a ía mode na.
34
Aquí pod íamos menciona el modes o abajo de MESTRE SANCHÍS,
A.,
«Es udio
de la demog a ía de Oli a a a és de los a chi os pa oquiales después de la
expulsión de los
ma iscos».
Es udis,
1,
1973
y
GARC~A
CARCEL.
R.,«El censo de
1510
y
la población alenciana del siglo
XVI».
Sai abi,
1976,
más in e esan e en
la ijación de unos ni eles bas an e p oblables de población alenciana pa a
comienzos del siglo XVI que en el seguimien o de és a con el mo a abí de esul ados
más
que dudosos.
35
NOS pa ece a isba un p edominio e iden e de los es udios demog á icos
con empo áneos a la ez que una escasez de abajos mode nis as.Sob e la desigual
ayec o ia de es a asociación con la homónima i aliana id. PERRENOUD, A. «O6
a...», op. ci ., pág.
264
lo que e idencia que en el ondo el dis in o ni el
in es igado de ambos países.
Es e cong eso celeb ado en la p ima e a de
1986
es el u o del impo an e
desa ollo alcanzado po los es udios demog á icos en es a á ea, sob e odo en los
úl imos años; sus Ac as acaban de edi a se con el i ulo:
Es udis sob e la població
del País Valencia.
Valencia,
1988.
2
olúmenes. Des acan sob e odo las pa es
dedicadas a la época mode na con p edominio de los his o iado es demóg a os
y
a la
ansición demog á ica donde lo hacen los geóg a os.
37
Una selección muy in e esan e de las ponencias allí p esen adas ha sido publicada
en el
Bole ín de la Asociación de Demog a a His ó ica,
nQ
2, 1987.
Toda ía hab ía
que menciona el Cong eso de Demog a ía del Medi e áneo, celeb ado en Mahón en
oc ub e de
1984
y de cuya ascendencia cien í ica nada sabemos al no habe se
edi ado aún sus ac as.
Especialmen e REY CASTELAO, O.,
Ap oximación a la his o ia u al de la coma ca
de la Ulla (siglos XVII
y
XVIII).
San iago,
1981;
RODR~GUEZ
FERREIRO,
H.,
Economía
y
población u al en la Galicia A lán ica. La Ju isdicción del Mo azo en
los siglos XVII
y
XVIII.
Tesis Doc o al undamen al en su pa e demog á ica pe o
inédi a, y
FERN~EZ
CORTEO,
C., La Ju isdicción de Mon es en el An iguo
Rkgimen. Es udio demog á ico.
Tesis de Licencia u a inédi a,
1979.
39
En es a línea ci a íamos: GELABERT GONZALEZ,
J.
E.,
San iago
y
la ie a de
San iago de 1.500 a 1640.
San iago,
1982,
ob a que ab ió las inieblas del siglo XVI
gallego; ambién SAAVEDRA FERNANDEZ,
P.,
Economía, Polí ica
y
Sociedad en
Galicia: la P o incia de Mondo iedo 1480-1830.
Mad id,
1985,
monog a ía
alien e en la que se ab aza po p ime a ez una his o ia o al pa a el conjun o del
An iguo Régimen omando como pun o de e e encia a una de las sie e p o incias
gallegas de en onces.
Se ía el de las es uc u as amilia es con
FERN~EZ
CORTIZO, C., «A una misma
mesa y man eles: la amilia en la ie a de Mon es en el siglo XVIIID.
Cuade nos de
Es udios Gallegos,
XXXII, 1982 y «Es uc u a y composición del g upo domés ico
en un medio u bano; Pon e ed a a mediados del siglo XVIiI», en
Homenaje a
D.
Manuel Lucas
y
DAngel Rod íguez.
San iago, 1988. En la misma línea DUBERT,
I.,
Es uc u a
y
compo amien os amilia es en San iago en el siglo
XVIII.
Memo ia
de Licencia u a. Uni . de San iago, 1985, ecien emen e publicada. En el campo de
la demog a ía u bana cabe señala a MARTÍNEZ RODR~GUEZ, E., «Un aspec o de la
demog a ía u bana gallega: la nupcialidad en San iago de Compos ela du an e el
siglo XVIIID en el mencionado homenaje
y
en donde se in oduce en España el
mé odo de sondeo al abé ico de apellidos siguiendo las consignas de Dupiquie y de
B
a cle .
41
Hay que espe a la publicación de Tesis Doc o ales ya ealizadas y sólo conocidas
po esúmenes como sucede con la de MARTÍNEZ RODR~GUEZ, M.A.,
Es udio de
una sociedad cos e o ca alana
de
An iguo Rkgimen. Vilano a i la Gel ú en el
XVZZZ.
Uni . de Ba celona, 1985 y de la que conocemos algunos an icipos apa ecidos en
Ped albes
(1982 y 1984). En algunos abajos la me odología es inadecuada: en
ocasiones la medioc idad del egis o abo dado desaconsejaba la econs ucción,
pe o és a se abo da ( id. PLANES
1
LLOSA.
J.
M., «Me odologia i demog a ia
his b ica: Tkega, segles XVII i XVIIID.
Ped albes,
nQ 2. 1981); en o os con la
mayo ía de las amilias abie as los esul ados end án que se siemp e discu ibles
( id. GARCIA ANDREU y o os, «Compo amien os demog á icos en omo a la
ecundidad en la Ab asa del siglo XW» en
P ime Cong és d'His b ia Mode na
de
Ca alunya.
Ba celona 1984). Con es as o pa ecidas condiciones las b uscas
oscilaciones en los esul ados no e an di íciles de espe a : las descendencias
amilia es medias po econs ucción pueden oscila enke 3,3 de Vila anca del
Penedes y los 6,l de Se cases; las du aciones medias ma imoniales en e 13,2 de
San Feliu de Llob ega y los 29,5 años de Vilano a i la Gel ú; la úl ima ma e nidad
en e los 33,27 años de S. Feliu de Llob ega y los 39,4 de Ab esa; po úl imo,
mien as en Vilano a i la Gel ni la mo alidad acumulada a 5 años alcanza
un
modes o po cen aje del 339%0, en Thega más de la mi ad de los jó enes no
alca izan los 20 años. No es ácil, a no se
al
p ecio de un desaconsejable a omismo
cognosci i o -P. Vila le llama ía a es o me odología de ja dincillo- oma
pa ido po lo que debió se el mé odo demog á ico ca alán de los siglos XVII y
XVDLT. En odo caso, es a au én ica sel a debe 6 cla i icase y explica se en el u u o.
42
Una comple a elación de los abajos disponibles se pod á encon a en PÉREZ
GAWCÍA,
J.
M.-ARDIT LUCAS. M., «Bases del c ecimien o de la población
alenciana en la Edad Mode na». En
Es udis sob e
...,
op. ci ., págs. 218-220, no as
20 y 26.
43
Mencionemos los esul ados op imis as del siglo XVlI pa a Ped alba
y
Guadales en
los pa áme os de la mo alidad in an il (157 y 142 %O espec i amen e) y con una
espec acula supe i encia ju enil (600%0 a 20 años en el p ime caso
y
aún 764%0
a 15 años en el segundo y una espe anza de ida al nace excepcional en Guadales de
47 años que ba e odos los éco ds eu opeos conocidos pa a es a cen u ia).
A o i unadamen e los cálculos de Ibo a Lema en mo alidad de alba s (pá ulos)
(46% sob e nacidos en Camp de Mo ed e y aún 47,3 en Manises) y los más
com~ile os de A di Lucas pa a Llombay (mo alidad in an il del 233%0, mo alidad
acu iulada a 20 años de 498%0 y espe anza de ida al nace de 25,l años) pa ece
pone las cosas en su si io. Cu iosamen e, cuando en el siglo XVIii el País
Valenciano e idencia un enomenal dinamismo y se si úa a la cabeza de los
c ecimien os eu opeos del siglo. los pa áme os de la mo alidad, con elación a los
ejemplos op imis as del XVII, pa ecían ag a a se de mane a conside able
(mo alidad in an il del
28O%0
en Nules y del
275
a
311%0
en Masca ell;
supe i ien es a
20
años del
325
y
381
a
403%0
espec i amen e; inalmen e,
espe anzas de ida de
17,3
y
21,4
años en ambas localidades (si uadas en la Plana).
Po el con a io, los de la ecundidad a e ae se con descendencias medias medioc es
e in e alos la gos. Una ez más los esul ados de Ibo a Lema pa a Alga , a los que
hab ía que suma los nues os sob e Benimacle p ueban, en anca con adicción,
un
a ance no desp eciable de la ecundidad en es a cen u ia (descendencias medias
ele adas, in e alos co os y asas de ecundidad conside ables) y un p obable
e oceso modes o de la mo alidad (mue os acumulados a
16
años de
437%
en Alga
y del
433%
a
20
años en Benimacle pa a el p ime e cio del XM; en es os
momen os en Beni nacle se alcanzan los
31,26
años de espe anza de ida al nace ,
ci a sensiblemen e supe io a los
25,l
ya indicados pa a Llombay en el XVII. En
es as condiciones el bosque sigue sin acla a se del odo y lo único segu o es la
p ecocidad ma imonial emenina p esen e en odos los es udios y bas an e dis an e
de la de sus compañe os de esponsales.
En e las p incipales apo aciones del g upo cab ía menciona : CHACÓN JIMÉNEZ,
F..
«In oducción a la his o ia de la amilia española: el ejemplo de Mu cia y de
O ihuela (siglos XVII-XIX)».
Cuade nos de His o ia,
nP
10, 1983,
con algún e o ,
luego subsanado en su modes a monog a ía:
Los mu cianos del siglo XVII.
E olución, amilia
y
abajo.
Mu cia,
1986,
a nues o en ende demasiado c édulo
con algunas uen es discu ibles como el Pad ón de
1646
a ojando unas
composiciones amilia es poco c eíbles. Más ac ualizado e in e esan e nos pa ece el
abajo de
CHAC~N
JIMÉNEZ,
F.,
y o os, acon ibu ion
i
l'his oi e de la a nille
dans les pays de la Médi e anée Occiden ale.
1756-1850~.
Annales Démog aphie
His o ique,
1986,
donde se in oducen ya a iables sociales y coyun u ales en la
con igu ación de los g upos domés icos. A incia i a de
F.
Chacón se debe ambién
la ecien e monog a ía i ulada:
Familia
y
sociedad en el Medi e áneo Occiden al.
Siglos XV-XIX..
Uni . de Mu cia,
1987,
que esul a se más bien un es ado de la
cues ión del ema.
Sin que e hace una exposición exhaus i a pod ían menciona se como apo aciones
ecien es: pa a As u ias BARREIRO MALLÓN, B.,
His o ia de As u ias,
ascículo
161
y
ANS~N
CALVO, M. C.,«Con ibución al es udio de la demog a ía en
As mias du an e los siglos XVII y XViII» (en
Población
y
Sociedad en la España
Can áb ica du an e el siglo XVII.
San ande
1985);
pa a Galicia las ya indicadas
ob as de
O.
Rey, H. Rod íguez y P. Saa ed a; pa a Ex emadu a
RODR~GUEZ
GRAJERA,
A..
Población
y
es uc u a ag a ia en Cáce es du an e el siglo XVII.
Tesis
Doc o al inédi a. Cáce es
1987;
pa a Andalucía PONSOT, P.,
A las de His o ia
Económica de la Baja Andalucía (siglos XVI-XIX).
Se illa.
!986;
pa a Mu cia
cHAcÓN,
F.,
Los nu cianos
...
,
o
.
ci .; pa a Valencia MILLAN,
J.,
Ren is as
y
campesinos,
Alican e,
1984
y PeREZ GARC~A.
J.
M.-ARDIT LUCAS, M..
«Bases...», op. ci . donde se elabo an índices sob e
113
egis os pa oquiales; pa a
la España in e io pod íamos menciona a RUBIO PÉREZ, L.,
La BaReza
...,
op. ci .
y «Análisis demog á ico-social de una coma ca leonesa. La Ma aga e ía du an e el
An iguo Régimen».
Es udios Humanís icos,
1985
y a SALAZAR PÉREZ,
J.,
Es uc u as ag a ias
y
sociedad u al en la Mancha (s. XVI-XVII).
Ciudad Real,
1986;
pa a Na a a
FLORIST~
IMIZCOZ, A., «La e olución de la población de Na a a
en e:l siglo XVII*.
P íncipe de Viana,
nQ 174, 1985, donde se complemen an uen es
censales con una buena mues a de a chi os pa oquiales..
.
Además son muchos los
abajos sob e monog a ías pa oquiales conc e as de las que nos abs enemos po no
hace la lis a in e minable.
46
En es a línea, además de las apo aciones de A. Flo is án, A. Rod íguez Sánchez, M.
Rod íguez Cancho y L. Rubio Pé ez ya mencionadas hab ía que indica : BARREIRO
MALL~N, B., dáce es en el An iguo Régimen: análisis demog á ico-social».
No ba,
1980; muy especialmen e SOLER SERRATOSA,
J.,
«Demog a ía
y
Sociedad
en Gas illa la Nue a du an e el An iguo Régimen: la illa de los Molinos, 1620-
1730~.
Re is a española de In es igaciones Sociológicas,
nQ 32, 1985. b illan e
ejemplo a segui an o po su ingenio como po la lógica de los esul ados e
in e p e aciones, odo ello mon ado a pa i de un a chi o pa oquia1 de excelen e
calidad; GURRIA GARC~A, P. A., «La es uc u a amilia en la Rioja. Cello igo
(1747-1833)».
11 Coloquio sob e His o ia de la Rioja.
Za agoza, 1986, donde
apenas se an icipan unos esul ados que pa ecen buenos; GANZO PÉREZ,
M.
B.-
IBEAS MIGUEL, L. F., «La ecundidad en un á ea bu galesa: Neila (1690-1800)~.
Ac as del 1 Cong eso de His o ia de Cas illa
y
León,
T.
11,
Salamanca 1984, si bien
la caída an impo an e de las descendencias amilia es medias de 5.68 a 3,94 a lo
la go del XVIII eque i ía mayo es p ecisiones; po úl imo, a al a de la edición de la
Tesis podemos emi i al esumen de MORENO ALMARCEGUI, A., «La población
del ino e de A agón en los siglos XVII
y
XVIII».
Ped albes,
nQ 3 1983.
47
Vid. CHARBONNEAU, H.-LAROSE, A.,
Les g andes mo ali és: é ude
mé hodologique des c ises démog aphiques du passé.
Lieja 1979.
ES ob io que nos e e imos a
Las c isis de mo alidad en la Espaiia in e io . Siglos
XVI-XIX.
Mad id 1980.
49
Vid.. MOLL, 1.-SEGURA. A.-SUAU,
J.,
C onologia de les
c isis
demog 2 iques a
Mallo ca. Segles XVIII-XIX.
Palma de Mallo ca 1983, donde se aplica una
me odología anglosajona eno ado a pe o se insis e en exceso, siguiendo a
Meu e , en la elación de las c isis demog á icas con el ciclo ag a io, línea hoy
muy cues ionada. Mismas pau as, pe o con indiscu ibles mejo as in oducidas en el
a iunien o de las a iables en BERNAT, S.-BEDENES,
M.
A., «C onología,
in ensidad y ex ensión de las c isis demog á icas en el País Valenciano (siglos
XVJI-XIX)». En
Es udis sob e
...,
op. ci . En el sende o me odológico ancés cabe
menciona a DANTI 1 RIU.
J.,
«Les c isis de mo ali a a la Ca alunya: el Vallbs
O ien al als segles XVI i XVII». En
P ime Cong és d1His 6 ia Mode na de
Ca alunya.
Ba celona 1984, aunque quizás con el e o de iden i ica cualquie
pequeña ele ación de la mo alidad con c isis cuando en ealidad los únicos impac os
eales y mencionables no pasa ían de media docena pa a el á ea es udiada según se
deduce de sus p opios da os.
Vid. MAISO GON&EZ, J.,
La pes e a agonesa de
1648
a
1654.
Uni e sidad de
Za agoza, 1982, donde a pesa de la impo an e p esencia de uen es imp esionis as,
la esis cen al del au o sob e la g a edad de es a c isis queda bas an e bien
es ablecida pa a la egión a agonesa.
Las ac as han apa ecido ecien emen e con el i ulo:
E olu ion ag ai e e c oissance
démog aphique.
Lieja 1987.
52
Va ias comunicaciones ecogie on es a o ien ación en el Cong eso de His o ia Ru al
hispano- ancés, celeb ado en Mad id en 1981 y muy especialmen e EIRAS ROEL,
A.,«P oducción y p ecios ag ícolas en la Galicia A lán ica en los siglos XVII y
XVIII. Un in en o de ap oximación a la coyun u a ag a ia». En
Cong eso de His o ia
Ru al. Siglos XV al XIX.
Mad id 1984. .Una e sión más pe ilada y con p oyección
aho a española en EIRAS ROEL, A., «E olución ag a ia y c ecimien o demog á ico,
siglos XVII y XVIII» ( ex o mecanog a iado inédi o) y un esumen de la misma en
E olu ion ag ai e
...
op. ci ., i ulada: ~P oduc ion ag icole e c issance
démog aphique en Espagne (XVIe-XVIIIe sikcles», págs. 113-121.
53
En es a Enea id. PÉREZ MOREDA. V.,
Las c isis..
.
,
op. ci ., cuando concluye que
las c isis no ue on las causan es de la endencia dep esi a o es aciona ia de la
población in e io española en el siglo XVII sino los mo imienos mig a o ios,
in e p e ación que nos pa ece muy miesgada.Mad id no pudo eje ce ese papel an
undamen al de sumide o de la España del seiscien os y su capacidad de a acción no
llega a muchas dema caciones in e io es que, no obs an e, no escapa on al
de umbe. Sob e la geog a ía de la inmig ación mag ileña id. CARBAJO ISLA, M.
F.,
«La immig ación a Mad id (1600-1850)~.
Re is a española de In es igaciones
Sociológicas,
nP 32, 1985, donde se ap ecia que dema caciones con muy escasos
apo es como Ex emadu a, Andalucía in e io , A agón o la Mancha o ien al se
desmo ona on en el siglo XVII y o as á eas como Galicia o As u ias que apo a on
no ables con ingen es i ie on
un
igo oso siglo XVII demog á ico.
Siguiendo modelos anceses como De ue , Bideau
y
sob e odo Dupiquie es como
hemos p e endido in oduci es a o ien ación en nues os úl imos abajos. Vid.
PÉREZ GARC~A, J.
M..
«Demog a ía cuali a i a y coyun u a ag a ia. Análisis de
in e dependencias a pa i del ejemplo gallego de Salnés (1600-1770)».
Ped albes,
nP 6, 1986 y ambién «Demog a ía coyun u al y ac o es au o egulado es en la
Hue a de Valencia. El ejemplo de Benimacle (1710-1855)» en
Es udis sob e
...,
op.
ci . También A. EIRAS ROEL en los abajos mencionados en la no a 52.
Apa e de los Es udios mu cianos y gallegos ya señalados hab ía que ci a la ecien e
monog a ía del Cen e d'Es udis dlHis b ia Mode na ~Pie e Vila » i ulada
La
amilia en la Espu ia medi e ánea (siglos XVI-XIX),
ob a in e disciplina donde al
lado de las conocidas conclusiones sob e la amilia mu ciana p opo cionadas po
F.
Chacón des aca íamos las impo an es apo aciones de MOLL BLANES,
1..
«La
es uc u a amilia del campesinado de Mallo ca 1824-27» y ambién la de CASEY.
J.-VINCENT, B., «Casa y amilia en la G anada del An iguo Régimen». Po cie o,
A. Simon insis e en su abajo en los desconce an es da os ca alanes de los que
hablábamos con an e io idad.
56
Además de las audaces y eme a ias simpli icaciones de Rowlan sob e 10s pa ones
ma imoniales ibé icos, cabe menciona el sólido es udio de
P~REZ
MOREDA, V.,
ccMa imonio y amilia. Algunas conside aciones sob e el modelo ma imonial
espaíiol en la Edad Mode nm.
Bole ín de la Asociación de
Demog a ia
His ó ica,
IV,
nP 1, 1986. No obs an e con end ia no ol ida que de ás de 10s modelos
es uc u ales es án las a iaciones coyun u ales que no con end ia minus alo a : asi
en 10s Molinos (Mad id) se ha es ablecido una media de acceso al ma imoni0 de la
muje de 21,5
y
21,8 en e 1638 y 1678 pe o es os ni eles se modi ican
sensiblemen e en 1710-29 cuando se alcanzan 10s 23,5; en Vilano a i la Gel ú
(Ca aluña) es e pa áme o pasa de 20,9 en 1700-1725 a 23,8 a ines del XVIII; en
Benimacle (Valencia) se ha pasado de una media de 23,13 en 1710-1780 a 24,23 en
1813-1839 y ah 27,47 en 1840-1856, pe o en la misma Valencia y en la localidad
de Vilano a el enómeno es in e s0 y es a edad se educe de 24,6 en el siglo XVII a
22,N en el se ecien os; po úl imo, en el Saln6s (Galicia) la media de 22,27 de 1644-
1682 se ans o ma en 24,53 en 1744-1770. En de ini i a se a a ia de p es a una
maj o a ención a la nupcialidad como ac o capi al au o egulado del mo imien o
demog á ico.
"
En especial Rowlan, omnip esen e en el ma co his o iog á ico mu ciano.
58
P i ~cipal nen e el g upo gallego. En anco desacue do con las conclusiones
mu cianas. Pod á consul a se en b e e nues o i abajo: <<La a nilia campesina en la
Hue a de Valencia du an e el siglo XVIII* (apa ece 6 en el Bole ín de la ADEH).
59
Vid. EIRAS ROEL, A., aMod8le ou modeles de ddmog aphie ancien? Un 6sum6
coalpa a i ,,. En
La F ance &Ancien Régime. & udes éunies en l'honneu de Pie e
Goube .
Toulouse, 1984, T. I, en especial p6g. 252 y abla 4.
El ~~ad ón de 1708 pa a la an igua p o incia de San iago, a pesa de que peca po
de ec o, cons i uyó un pun o de e e encia imp escindible pa a e isa la que has a
en onces pa ecia incues ionable c isis de la demog a ia gallega del siglo XVII a la
simple is a de las al as densidades alcanzadas po en onces. Vid. EIRAS ROEL, A.,
ccUn ecinda io de población y es adís ica de la iqueza de Galicia en el siglo XVIII:
modelo me odológico pa a su es udio*.
Cuade nos de Es udios Gallegos,
XXIV,
1969. Hoy ya se conocen nue as e e encias pa a es a uen e en Lugo (Ped ouzo
Vizcaíno, 1980) y en Sigiienza (Ma in Galán, 1981). Tambi6n el ya mencionado
Ceaso de 1510 pa a Valencia (Ga cia Cá cel, 1976), mien as que el Pad ón de es a
egión si uable hacia 1735 es bas an e de icien e (Vid. CAMARENA MAHIQUES,
J.,
'ad ón demog ájico econbmico del Reino de Valencia
i1735?.
Valencia 1966).
Sinan de ejemplo la e olución muy c eíble de la población en la Plana de Cas ellón
a piu i de 10s pad ones de la Pey a ( id. DOMINGO, C., c<E oluciÓn y mo ilidad de
la población en la Plana. Nue os da os pa a 10s siglos XV-XVIII,.
Sai abi,
XXXII,
1982) o la de Monó a a pa i de 10s pad ones del Equi alen e y o os de epa os
de
impues os municipales ( id. BELANDO CARBONELL, R.,
Es udio demog i ico de
Monó a (siglos XVI-XX).
Uni . Alican e, 1980) con una co ec a co elación
e olu i a con las se ies pa oquiales; po Úl imo la econs ucción de la población
na a a a pa i de ecuen os gene ales ( id. FLORISTAN IMIZCOZ, A., <<La
población de Na a a en el siglo XVIa.
P íncipe de Viam,
nV65, 1982.
62
En pa icula los Expedien es de Hacienda que p esen an no pocos p oblemas
in e nos: unos p oceden de su o ganización polí ico- iscal que los uel e no
compa ables con los censos más conocidos (Ejemplo el de
1591)
o bien po que su
composición in e na es compleja (exclusión o no de pob es eales y/o iscales,
iudas con adas po medio ecino y no coincidencia en e ecino iscal y ecino-
hoga ) y plan ea no pocos p oblemas de esolución. Una buena p esen ación de
es os p oblemas en GELABERT GONZALEZ, J. E.,
San iago
...,
op. ci ., y
SAAVEDRA FERN~DEZ, P., «Algunos p oblemas que plan ean las uen es
iscales del A chi o Gene al de Simancas e e idas a Galicia». En
Homenaje a
D.
Manuel Lucas
...,
op. ci . Simila es acilaciones pa ecen desp ende se de la
alo ación de los dona i os de
1625
y
1635137,
acep ables pa a unos (J. Gelabe )
pe o de icien es pa a o os (P. Saa ed a y A. Ma cos).
Así lo hace
F.
Ruiz Ma ín en el Dicciona io de His o ia Eclesiás ica de España
ob eniendo
un
o al de
6.617.251
habi an es y lo mismo MOLINIÉ-BERTRAND,
A.,
Au siecle d'o I'Espagne e ses hommes. La popula ion du Royaume de Cas ille au
XVe siecle.
Pa ís
1984,
pág.
307,
alegando que en onces el uego se ía mayo y
consiguiendo así una ci a simila de
6.61 1.640;
ambas ci as pa a la Co ona de
Cas illa. No obs an e,
un
análisis egional y compa a i o nos lle a ía a la
desconce an e conclusión de que en
1752
el núme o de ecinos pa a la amplia
España in e io (ambas Cas illas, Ex emadu a, La Mancha y Andalucía) se ía
ap oximadamen e
1/3
más que en
1791;
po el con a io, si se admi en las ci as de
población de
1591
eseñadas con an e io idad, en
1752
los ni eles de población no
se hab ían alcanzado
y
hab ía que compa a con las ci as del Censo de Flo idablanca
pa a que los ni eles ue an simila es. Las monog a ías ealizadas y apoyadas en
amplias encues as pa oquiales desdicen es a ealidad e in i an a ec i ica hacia la
baja la población que se ha p opues o pa a
1591,
línea en la que, po cie o, se
inse a la úl ima edición de la clásica ob a de J. Nada1 educiendo la población
espáñola de ines del quinien os de
8.1
millones que hab ía p opues o
F.
Riuz a
6,6
millones po el simple hecho de educi el coe icien e mul iplicado a
4.
Sin
emba go. no debe ía pe de se de is a que el amoso Censo de
1591
pa ece peca po
de ec o en muchas dema caciones con lo cual las ci as más p oblables debe ían
pe ila se mejo
y
si ua las en e ambas p opues as al e na i as.
Una ú il pues a al día de es as uen es. p esen ación ex e na, da os que apo an y
algunos p oblemas que plan ean, odo ello apoyado en una impo an e base
his o iog á ica, puede encon a se en
MART~N
GAL~, M., «Fuen es y mé odos
pa a el es udio de la demog a ía his ó ica cas ellana du an e la Edad Mode na».
Hispania,
nP
148, 1981.
*
Así
el censo de
1591
no puede esis i sin ambalea se al es de p uebas a que ue
some ido po EIRAS ROEL, A., «Tes de conco dancia aplicado a la c í ica de
ecinda ios iscales de la época p ees adís ican. En
I
Jo nadas de Me odología
Aplicada de las Ciencias His ó icas.
Uni . de San iago
1975.
V. 111, págs.
373-76.
Asimismo el Censo de Flo idablanca, ecubie o con una especie de elo
inmaculado, ha podido se some ido a alguna que o a e isión como sucedió en
nues o caso. Vid. PÉREZ GARCÍA, J. M.,
Un modelo
...,
op. ci ., págs.
30-32
y
ablas
1-11, 1-12
y
3-10.
El peo pelig o que puede sucede en la no in ecuen e epe ición de ci as de unas
lis as a o as ( id. como ejemplo de es o a
CARCEL
ORT~, M., «La población de las
diócesis alencianas a a és de las elaciones ad limina siglos XVI-XIX». En