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La sociogénesis del sentimiento nacional

Abstract

La formación de la conciencia nacional implica a la vez un proceso de diferenciación respecto del exterior como una asunción global por parte del colectivo social. El autor sigue con detenimiento algunos de los factores determimantes en la consolidación de esa identidad común como puedan ser sus fiestas, sus temores, revueltas, o la identificación con un espacio físico, un pasado o un sentir humano comunes a sus gentes.

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La sociogénesis del sentimiento nacional

Author: Bethencourt, Francisco
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1990
Source: https://ddd.uab.cat/pub/manuscrits/02132397n8/02132397n8p17.pdf
MANUSCRiTS,
nP 8,
Ene o
1990,
págs.
17-40
La sociogénesis del sen imien o nacional*
F ancisco Be hencou
La nación es, an e odo, una comunidad a ec i a que se sedimen a
his ó icamen e en una ayec o ia i egula , donde se pe ilan ue zas
cen ípe as y cen í ugas, pa icula ismos locales y egionales, así como
complejos in e egionales e in e naciona1es.l Es a la ga y du ade a
ag upación a ec i a asciende, en el caso po ugués, a las delimi aciones
e i o iales, asumiendo aspec os mul i acé icos a lo la go del iempo. El
análisis del sen imien o de pe enencia a una misma comunidad his ó ica
debe se desa ollado, bajo mi pun o de is a, en dos ni eles:
a) Un ni el in ui i o, po lo que espec a al g an núme o, donde se
a i ma, básicamen e, la semejanza de sí pa a sí y la di e encia en e a o o;
b) Un ni el de oma de consciencia del enómeno po las dis in as Cli es
sociales, que implica la ( e)o ganización de la memo ia, la in eg ación de las
pe i e ias, la ampliación y la manipulación del p opio sen imien o.
1.
El b o e del sen imien o de comunidad
La es uc u ación de una lengua p opia en la anja occiden al de la
Península cons i uyó el elemen o básico del econocimien o de lo idCn ico,
ya que se si uaba en la zona p ima ia de la comunicación en e los homb es.
EL bilingüismo exis en e, an o en las zonas de in enso con ac o económico
y social, como en la sociedad de la Co e, donde la p oducción li e a ia
u ilizaba indi e en emen e el po ugués y el cas ellano, de i aba de las
elaciones na u ales con el eino ecino, siendo an sólo cues ionado en el
siglo XVI, con la exal ación de las i udes de la lengua-pa ia (uno de los
ópicos del Renacimien o) y, sob e odo, en el siglo XVII, as la
Res au ación, donde la lengua es en endida cla amen e como un ins umen o
de au omonía polí ica. En odo caso, la u ilización sis emá ica del po ugués
*
Tí ulo o iginal:
"A
sociogénese do sen imen o nacional". T aducción del
po ugués a ca go de
M"
Lou des Bailao.
en los documen os de la Cancille ía Regia desde mediados del siglo XIII,
así
como su uso co ien e en los documen os no a iales y judiciales, mues an la
pe cepción di usa, po pa e de las éli es, de su papel de comunicación e
in eg ación de los pueblos bajo su
do mi ni^.^
En es e ni el in ui i o en el que nos si uamos, si la lengua común es un
he amien a impo an e, gene ado a (y simul áneamen e e elado a) de un
sen imien o g ega io, no podemos ol ida que la sociedad medie al
y,
en
cie a medida, la sociedad mode na, son sociedades débilmen e in eg adas,
con una ue e alo ación del cuad o de ida local, donde las i alidades del
ecinda io son i idas día a día y i ualizadas a a és de ce emonias
públicas (son conocidas las ies as eligiosas y, a ni el laico, las luchas de
o os que han llegado has a nues os días). Es en es a si uación,
ca ac e izada po una ela i a agmen ación de pode es y po la dis ancia del
pode cen al, que la pe cepción de una solida idad más amplia que las
solida idades adicionales (la amilia y la aldea) ha hecho su camino a a és
de la expe iencia de emociones compa idas, que es imonian ue emen e la
p esencia de los o os y pe mi en la apa ición de es adios de comunión. De
en e es as emociones compa idas des acamos el miedo y la ies a, dos
polos de e e escencia colec i a, así como las e uel as y e oluciones,
iempos ue es de c isis y de oma de c~nciencia.~
1
.l.
El
miedo
La insegu idad de los pueblos, ca ac e ís ica de una época de ida
p eca ia e ines able, dependien e de los cap ichos de la na u aleza
y
de los
homb es, alcanzaba sus momen os más agudos con ocasión de las gue as,
de las epidemias y de las c isis de sub~is encia.~ En el p ime caso, el miedo
an o podia esul a de una in e ención di ec a de los ejé ci os enemigos,
con un adio de acción más o menos ex enso, semb ando el pánico en e las
poblaciones a ec adas, como podía acon ece po una inicia i a del p opio
ey, que p ocedía pa a el e ec o a un eclu amien o de opas. La de as ación
ealizada po el enemigo susci aba un ue e sen imien o de solida idad po
pa e de la amilia, de los amigos, de la comunidad aldeana, de los pode es
locales y, sob e odo, del pode cen al, que eía su unción p o ec o a pues a
en causa. De ahí las exigencias cons an es de epa aciones hechas po el
pode egio en e a las esca amuzas de on e a en iempo de paz, exigencias
que ienen su p olongación en la ac i idad diplomá ica del siglo XVI
p o ocada po la pi a e ía ancesa e inglesa a lo la go de la anja cos e a,
islas a lán icas
y
~ asil.~ Los p epa a i os de la gue a o denados po los
eyes po ugueses implicaban, especialmen e a pa i del siglo XVI, un
eclu amien o sis emá ico en odo el e i o io con inen al, ac o de
pe u bación colec i a que edundaba en la expec a i a del desenlace, en el
umo
y
en los uegos simul áneos. La celeb ación uidosa de la ic o ia o el
sen imien o de pé dida po la de o a adqui ían un ca ác e más o menos
uni o me en odo el eino, no sólo po la implicación de amilia es,
conocidos y amigos, sino ambién po las al e aciones en el camino de la
ges a de la comunidad his ó ica.
Las epidemias p oducían si uaciones ambiguas desde el pun o de is a de
la solida idad social. El mo imien o más isible es el de exclusión y
abandono de los indi iduos con agiados po pa e de la comunidad. Además
de es o, se cons a a una ac i ud gene al de aislamien o que implica el ce a
las pues as de ciudades y illas pa a e i a la en ada del lagelo in isible.
Po úl imo, se e i ica un eg eso a las pos u as más egocén icas, pues se
c ea un ambien e de pánico que jus i ica el abandono de amilia es
incapaci ados al igual que de unciones y esponsabilidades públicas.
A
pesa de odo, no podemos e el p oblema sólo en es a e ien e. Exis en
igualmen e impe a i os é icos en el desepe io de cie as pm esiones (como el
sace docio o la medicina) que implican g a es sanciones po pa e de la
comunidad o del mismo pode cen al en el caso de que no ue an
espe ado^.^
De hecho, encon amos nume osos casos de dedicación a los
en e mos, de eje cicio esc upuloso de los ca gos públicos y de buena
ges ión de las comunidades en iempo de c isis. La solida idad se mani ies a
incluso en el acogimien o de los e ugiados y en las medidas de saneamien o
público que ienden a p e eni la di usión de la en e medad.
Las c isis de subsis encia, como consecuencia de sequías, empes ades u
o as calamidades na u ales, se si uaban en un cuad o de economía de
au oconsumo, que ampliaba los e ec os de enómenos muchas eces
egi~nales.~ En es e caso, la solida idad es más e iden e, aunque además
aquí se puedan obse a ap o echamien os especula i os de si uaciones de
up u a con la au a quía local de endida po las oliga quías municipales. De
ahí,
la in e ención ecuen e del ey pa a la ob ención y canalización del
abas ecimien o, como o ma de cumpli su papel de ga an e del bienes a
público. Los pe iodos de hamb e ciclicos implican ambién la dislocación
ecuen e de poblaciones, hecho que aca ea el in e cambio de expe iencias y
emociones. De hecho, el nomadismo de la gas anjas de población, como
ue es dislocaciones medi adas, pe mi ía una ci culación de las
in o maciones que comple aba los i mos del como, del emisa io egio o del
a ie o.
1.2.
Las ies as
y
ce emonias públicas
La celeb ación de ies as espon áneas de dimensión local, aunque pueda
c ea un ambien e de cohesión social de signi icado más amplio, en especial
cuando se a a del desenlace posi i o de ba allas del cual es á pendien e odo
el eino, no es conside ada en es e análisis. Las ies as que nos in e esan son
aquellas que se ealizan de una mane a uni o me y simul ánea en odo el
eino, o, po lo menos, en las p incipales ciudades y illas, eje ciendo una
unción de sedimen ación de la comunidad his ó ica. En e esas ies as
des acamos las conmemo aciones de ba allas, las celeb aciones de la amilia
eal
y
la in ocación de ángeles y san os p o ec o es.
En e las p ecisiones de acción de g acias po ic o ias ob enidas en
ba allas, o denadas po los eyes in e esados, apenas subsis i án dos has a el
siglo XIX: la p ocesión conmemo a i a de la ba alla de To o (que ya no
es aba en uso pe o no deja de se ano ada en los lib os de egis o de las
sedes episcopales) y, sob e odo, la p ocesión conmemo a i a de la ba alla de
Aljuba o a, que se había ealizado anualmen e a lo la go de los siglos XV y
XVI y que ue es au ada po D. Joao IV en 1641, siendo aún espe ada en
1820.8 El ce emonial de es as p ocesiones e a más o menos uni o me,
pudiendo e alua se la impo ancia del acon ecimien o en la memo ia de las
poblaciones. Además de es o, es signi ica i o el hecho de que las
conmemo aciones pe du ables se e ie an
a
ic o ias ( eales o dispu adas)
sob e los cas ellanos. En la misma línea de a i mación simbólica de
au onomía e independencia en e
al
eino ecino se si úan las p ocesiones
conmemo a i as de la aclamación de
D.
Joao IV
y
de la Res au ación del
eino.9
La celeb ación de la amilia eal, aunque se inse e en el ma co de
elaciones de dependencia en e el se io y sus súbdi os, no deja de ene
dimensiones simbólicas e iden es de ep esen ación de la comunidad
his ó ica y de in eg ación de los pueblos bajo la misma u ela. Es a
celeb ación asumía sus momen os ue es con ocasión de las en adas egias,
donde la comunidad local se ep esen aba y es ejaba la p esencia del
mona ca; con mo i o de la boda del p incipe, i o undamen al pa a la
sucesión y es abilidad del eino; po el nacimien o de los in an es o po
mue e o aclamación del ey. En odos es os casos enemos ce emoniales
bien p ecisos que se epi en en las ciudades y illas.lo
La in ocación de los ángeles y san os p o ec o es asume, en una sociedad
inme sa en e e encias co idianas a lo sag ado, una uncicn p imo dial de
secula ización del eino. La p ocesión in ocado a del Angel Cus odio,
ins i uida po í ulo egio de 7 de junio de 1504 en el e ce domingo de,julio
de cada año, aún es aba en igo en 1820. De hecho, la igu a del Angel
Cus odio u o un la go impac o, an o en la cul u a manusc i a como en la
cul u a imp esa, siendo ejemplo de es o la celeb e ilumina ia de la «Lei u a
No a» y los ecuen es g abados inse ados en las po adas o en las páginas
in e io es de los lib os de los siglos XVI, XVII y XVIII (es o po no habla
de las escul u as y pin u as con ep esen ación del Angel). Además de es o,
se e i ica la ins i ución e in ocación i ual de san os p o ec o es del eino.
Conocidas son la Vi gen Ma ía, la eina San a Isabel (desde 1625), la
Inmaculada Concepción (desde 1646)
y
San F ancisco de Bo ja (desde
1756). Es os san os, en especial la Inmaculada Concepción, son igualmen e
u ilizados como o ma de a i mación y p o ección de la comunidad,
asumiendo una cie a especialización como consecuencia de las di e en es
coyun u as (San F ancisco de Bo ja, po ejemplo, es in ocado con a los
e emo os).
La sac alización del eino como cue po m s icol1 es á p esen e en la
noción medie al de gue a jus a en su de ensa, as como en la noción, más
a día, de sal ación e e na en caso de mue e a su se icio (noción explo ada
sob e odo as la Res au ación). Es e sen ido de ascendencia de la
LA
SOCIOG~
DEL
SENTIMIENTO..
.
comunidad his ó ica, que es á cen ado simbólicamen e en la igu a del ey a
lo la go del An iguo Régimen, su e una ans e encia pa a el colec i o
social, que se a i ma como alo sup emo independien e en el siglo
XIX.
l2
La disociación que se es ablece en e el ey y la nación cons i uye un azo
signi ica i o de la o mación de la au onomia de la comunidad his ó ica, con
la co espondien e in e sión simbólica en el mi o de la e e nidad y del alma
de la nación, ópicos pos e io men e manipulados po los nacionalismos de
nues o siglo.
1.3.
Re uel as
y
Re oluciones
La len a es mc u ación de lazos de solida idad más amplios que los
adicionales no sigue
un
camino lineal, ya que exis en o mas de in eg ación
económica en espacios que no coinciden con las on e as del eino,13 así
como in e eses sociales y polí icos que exceden el ma co de la mona quía
po uguesa. Así, in e esa e i ica cómo se en aizó la noción de comunidad
his ó ica, que pe mi ió la delimi ación y esolución de los con lic os sociales
en el ámbi o de las on e as de inidas, excluyendo el ecu so a la inse ción
en espacios polí icos más ala gados.
En es e ma co de p oblemas, las e uel as y e oluciones son excelen es
obje os de análisis,14 pues cons i uyen momen os ue es de c isis del cue po
social, que pe mi en e ela y po encia los di e en es es ados de conciencia
de es e mismo cue po. Los casos que oy a escoge pa a es e b e e abo daje
se si úan en 1580, 1640 y 1820. La exclusión de los mo ines y e uel as
an e io es se jus i ica po el ca ác e pun ual y de educida dimensión que
és os asumi án, gene almen e ci cunsc i os a con lic os sociales y de pode
en el seno de los ó denes p i iligiados. La c isis de 1383-85 exigi ía un
análisis más ponde ado, aunque la agmen ación de los pode es y las
solida idades ho izon ales que se mani ies an en es e pe íodo omen di ícil
una ap eciación de su papel en la oma de conciencia de la comunidad
his ó ica, debiendo dis ingui se la i encia de la e uel a (de econs ucción
dudosa), de la o ma como el discu so his o iog á ico se ap opió del
acon ecimien o en o as épocas.
En 1580 nos encon amos con la c isis de au onomia más g a e desde la
o mación del eino, c isis que ocu e jus amen e en un pe íodo de
es mc u ación del Es ado mode no, donde los p ocesos de in eg ación social
conocen una mayo e icacia ela i a. El papel ac ecen ado del pode cen al
cons i uye, en aquella coyun u a, un ac o de inhibición de la olun ad
colec i a. Es o po que el choque p o ocado po el desas e de Alcáza quibi
imponía un ue e sen imien o de pe dida y de deso ien ación en e los
pueblos, más bien po que las éli es sociales
y
mili a es se encon aban
decapi adas y desmo alizadas.
El
exiguo ma gen de maniob a de que
disponía el ey
D.
En ique en e a las p e ensiones de Felipe
11
explica, en
cie a medida, su incapacidad de decisión, así como la inde inición de los
gobe nado es del eino.15

La educida dimensión que asumió la esis encia de Don An onio iene,
así, azones p o undas, pa a además de los signi ica i os p oblemas de
legi imidad, azones que no se compadecen con juicios de alo ap esu ados
ace ca del compo amien o de la nobleza y el cle o (cuyos con o nos p ecisos
es án aún po es udia , an o en lo que dice espec o al pe íodo 1580-89
como al pe íodo pos e io ). Con odo, es e momen o de c isis pe mi ió una
oma de conciencia de cie os cí culos polí icos, sociales y cul u ales
consubs anciada en
un
nue o lenguaje, en un nue o imagina io polí ico y en
una nue a emá ica. En p ime luga , analicemos el lenguaje: el discu so de
Manuel de Sousa, p ocu ado de la ciudad de Lisboa en las co es de
Almeinim de 1580, in oca de una o ma explíci a la nación po uguesa,
exp esión que es epe ida en el habla de Febo Moniz, p ocu ado de Lisboa
en las mismas co es. Se a a, an o cuan o yo sé, de una de las p ime as
ocasiones en que el C mino nación es empleado con el sen ido polí ico
p eciso de comunidad his ó ica con ealidad y p oyec o au ónomo. Es a idea
ya se encon aba esbozada en la memo ia en iada po la Cáma a de Lisboa a
las es mesas de ayun amien os de las Co es de Lisboa de 1579: el
documen o iene po í ulo «Lemb anqas de Po ugal a seu po om y se
encuen a edac ado en p ime a pe sona, ep esen ando la pe soni icación y
anscendencia del einolcomunidad (un p ime ejemplo de es a
ep esen ación
se
encuen a en Gil Vicen e en la a sa Lusi ana, aunque sin la
ue za y la cohe encia de las «Lemb ancas»).16 Po úl imo, se dibujan
algunos ópicos que se án e omados y desa ollados despuCs de la
Res au ación: la ine icacia de la uni icación de las Co onas pa a la
Mona quía Hispánica; el debili amien o de EspaAa como consecuencia de
es a unión; la ulne abilidad y la insegu idad del eino po ugués.
El mo imien o de 1640 su ge como una espues a de sec o es de las Cli es
nobles y le adas a la len a disolución de las bases de uncionamien o de la
unión dinás ica: po un lado, el ejido social se había esa cido de las he idas
p oducidas en 1578; po o o, las expec a i as gene adas po la inse ción del
eino po ugués en un espacio más amplio, con el co espondien e acceso a
nue os me cados
y
nue as ca e as (mili a es, eclesiás icas, polí icas
y
bu oc á icas) no había ob enido la sa is acción co espondien e. En e ec o, la
coyun u a de c isis económica y polí ica del Impe io de Cas illa, en las
dCcadas de 1620 y 1630, había debili ado las posiciones ul ama inas del
eino po uguks, exigiendo un es ue zo de copa icipación de los
po ugueses que es aba po encima de sus posibilidades y, sob e odo, de su
olun ad. Además de es o, la dis ancia de la co e us ó g an pa e de las
pe spec i as de p omoción, educiendo a las Cli es po uguesas a una
posición subal e na
l7
Aunque la base social de apoyo del mo imien o uese apa en eme ne
limi ada, no con ando con la pa icipación e e escen e de los pueblos en los
p ime os momen os, el papel de la ebelión ic o iosa de 1640 debe se
comp endido a medio plazo, o sea en la ecupe ación de las an iguas
on e as, en la eo ganización de las solida idades sociales, en la
e i alización del sen ido de au onomía. La con on ación mili a y polí ica
p olongada con Cas illa, aunque haya p o ocado un g an desgas e en los
cí culos di igen es, ocasionando algunas dese ciones de impo ancia,
con ibuyó pa a egene a el sen imien o de comunidad his ó ica y ol ió
i e e sible el p oceso de a i mación de la iden idad del eino.
El man enimien o de las ca ac e ís icas undamen ales de la sociedad del
An iguo Régimen -una sociedad de ó denes asen ada en el p i ilegio y una
a iculación de pode es cen ada en la a i mación simbólica de la Co ona con
ágil dominio sob e el e i o i-, explica el len o camino de oma de
conciencia de es a misma comunidad his ó ica. Las di icul ades se
encuen an exp esadas a ni el del p opio ocabula io: la palab a «nación»
sólo es u ilizada con un sen ido p óximo del ac ual a pa i de la c isis de
1580;
en cuan o a la palab a « eino», que designa el conjun o de las
p o incias suje as a un ey, iene un uso mucho más ecuen e; el
p edominio de la noción de «súbdi os» es á implíci o en el empleo
sis emá ico de «pueblos», en plu al, has a inales del siglo XVIII; la palab a
«pa ia» es u ilizada con alguna ecuencia en la li e a u a, aunque se
man enga la ambigüedad de su e e encia indis in a al luga de nacimien o y
al eino de donde se es na u al; es a ambigüedad se de ec a aún en la
designación de «ex anje o», a ibuida co ien emen e en los siglos XVI y
XVII, al indi iduo o iundo de ue a de una de e minada pa oquia.
La al e aciones semán icas ocu idas a lo la go del siglo XVII pueden
signi ica el su gimien o de nue as o mas de in eg ación social que sólo se
i án desa ollando plenamen e con el iun o del libe alismo. Raphael
Blu eau, po ejemplo, ca ac e iza «nación» como el «nome collec i o, que se
diz da Gen e, que i e em alguma g ande egiiío, ou Reyno, debaixo do
mesmo senho io» («nomb e colec i o que se dice de la gen e que i e en
alguna g an egión, o Reino, debajo del mismo seíío ío). Sie e decadas más
a de. An ónio de Mo aes y Sil a da una de inición más au ónoma, o sea,
menos dependien e de la pe sona del P íncipe y del cue po ins i ucional, del
mismo é mino: «a gen e de hum paiz, ou egiiío, que em lingua, leis e
go emo a pa e, . g., a Naciío F anceza, Espanhola, Po ugueza» («la
gen e de un pa s, o egión, que iene lengua, leyes y gobie no apa e, . g.,
la Nación F ancesa, Espaííola, Po uguesa»). El con enido del é mino
«pueblo» es signi ica i ame ne idén ico en los dos dicciona ios: en p ime
luga «os mo ado es de huma Cidade, Villa ou luga » («los mo ado es de
una ciudad, illa o luga »), pa a más adelan e se asimilado a «Nacao,
Gen e» («Nación y Gen e»). El e mino «pa ia» es di igido indi e en emen e
a « ema, Villa, Cidade, ou eyno, em que se naceo» («Tie a, Villa, ciudad o
Reino en que se nació»). La mayo ca ga a ec i a de es e Úl imo e mino es
e elada po la e e encia li e a ia ecuen e al «amo da pá ia» («amo de la
pa ia»), po lo menos desde el siglo XVI.
l8
Las e oluciones libe ales inie on a pone en causa los mecanismos
adicionales de o ganización del pode polí ico, social, económico y
espi i ual. La es mc u ación paula ina de nue as bases de uncionamien o del
edi icio social pe mi ió la sus i ución de una comunidad de ó denes, con
limi adas posibilidades de in eg ación social, po una comunidad. de
ciudadanos, es a i icada, no po p i ilegios de sang e y de me ced egia,
sino po c i e ios económicos, p o esionales y de p es igio de unción. Es a
comunidad conoce opo unidades de ep esen ación que se ex ienden al
ámbi o del «Es ado-nación», aunque se econozca la pul e ización de
pode es que subsis en en el siglo XIX. La dinámica económica ocu ida en
los úl imos cien años a o eció el en aizamien o del sen imien o de nación:
se ompió de ini i amen e con la au a quía local, se o ja on nue as ías de
comunicación, se c eó un me cado nacional," su gie on nue os medios de
in o mación, el Es ado iende a eje ce un dominio e ec i o sob e odo el
e i o io, el sis ema cen al de alo es conoce una ápida di usión, en suma,
nunca se e i icó una
al
p oximidad del cen o en elación a las pe i e ias.
2.
La oma de conciencia de la iden idad
El ni el in ui i o en que nos hemos si uado sólo puede conoce una
ue e exp esión po el hecho de exis i , pa alelamen e, odo un p oceso
(i egula , es cie o) de delimi ación y ap opiación del e i o io po pa e de
las Cli es polí icas y sociales ligadas a la cuna egia. La a iculación de
pode es que se ue o ganizando a lo la go de la Edad Media y de la Edad
Mode na, aunque dCbil y compleja, pe mi ió esboza una ed de
solida idades ins i ucionales e icales, en un ho izon e de ins ancias de
ecu so, un ma co de esponsabilidades cen ales. La elación en e le cen o
y la(s) pe i e ia(s), pe iódicamen e eno ada po la p esencia ísica del ey en
su deambula po el país, pasa a se en e ejida, en el An iguo Régimen, po
es uc u as es ables de agen es mediado es del pode egio y po canales
egula es de publicidad de sus acciones. La subo dinación de la Iglesia
en e a la Co ona, consumada en el siglo XVI, pe mi ía aún dispone de una
ue e cadena je á quica que cub ía odo el e i o io, i igándolo de
in o maciones, ideas y alo es.
La noción de pode como medio de com~nicación,2~ que es á subyacen e
a es as obse aciones, nos pe mi e comp ende la impo ancia de la oma de
conciencia de la nación po pa e de las di e sas Cli es sociales, pues sus
es ue zos de iden i icación (y a i mación) polí ica de la comunidad his ó ica
se si úan en un ni el de cul u a esc i a dominan e, con un papel decisi o de
modelación de la in eg ación de las pe i e ias y con i mación de
los sen imien os de pe enencia, dado el in e cambio desigual de
in o maciones en e los di e en es medios sociales y ni eles de cul u a. El
en aizamien o de la noción de comunidad his ó ica pasa, así, po el
o denamien o e udi o de la po el conocimien o del e i o io y
po el conocimen o de los homb es.
2.1.
La
composición
del
pasado
Aunque las c ónicas manusc i as conozcan una azonable di usión en los
cí culos a is oc á icos y eclesiás icos, e i icándose una pe sis en e p ác ica
de copias has a el siglo XVIII, las c ónicas imp esas ienen o o alcance
social, in elec ual y polí ico, no sólo po el e ec o mul iplicado del obje o
ipog á ico ( econocido en la p opia época), como ambién po la unción
consag ado a de la ob a desempe iada po la le a imp esa pues signi icaba la
ap obación p e ia, o sea, el a al de las ins i uciones de censu a. El acceso a
la ipog a ía e a conside ado como un hecho de p es igio, cons i uyendo un
indicio del ambien e in elec ual de la época (¿po qué aquellas ob as
escogidas y no o as?), así como de los c i e ios de gus o y de las
necesidades de legi imación de los pode es
exis en e^.^^
Po odo es o,
hemos p ocu ado ca ac e iza las p incipales coyun u as de publicación
his o iog á ica, de acue do con los siguien es indicado es: iempo, uen es
de edición, í ulos imp esos, sen ido de las ob as imp esas en un iempo
co o y sen ido de la in o mación acumulada en un iempo la go.
Du an e el pe íodo de ce ca de un siglo que anscu ió desde la
in oducción de la ipog a ía en Po ugal has a la unión dinás ica con Cas illa
es publicado
un
núme o educido de c ónicas po uguesas. En es e pe iodo
podemos des aca una coyun u a ela i amen e impo an e que comienza con
el
Lyu o das Ob as de Ga cia de ResZde,
Lisboa, Luis Rod ígues, 1545
(donde se encuen a la c ónica de Don Joao 11 eedi ada en E o a, And é de
Bu gos, 1554 y en Lisboa, Simao Lopes, 1596) y e mina con la ob a de
Je ónimo Oso io,
De ebus Emmanuelis,
Lisboa, An onio Goncal es, 1571.
Las na a i as his o io iog á icas más impo an es de es a coyun u a son, sin
duda, la
His o ia do descub imen o e conquis a da India pelos Po ugueses
de Fe nao Lopes de Cas anheda, Coimb a, Joao Ba ei a e Joao Al a es,
1551 (p ime lib o al que siguie on sie e, edi ados po los mismos
imp eso es en e 1552 y 1561), las
Décadas da Asia
de Joao de
Ba es,
cuyos dos p ime os olúmenes apa ecie on en Lisboa, Gennao Galha de,
1552-53 y el e ce o en Lisboa, Joao Ba ei a, 1563, y inalmen e, las ob as
de Damiao de Góis,
Ch onica del Rei D. Manuel,
Lisboa, F ancisco Co eia,
1566-67 y la
Ch onica do P incipe Dom Ioam,
Lisboa, F ancisco Co eia,
1567.
Es as ob as oman po obje o el pasado ecien e, cen ándose, po un
lado, en los einados de
D.
Joao
11
y de D. Manuel, po o o, en la ges a
ul ama ina. Se a a, en el ondo, de dos e ien es de la misma Cpoca, la
génesis del Es ado Mode no y la c eación de
un
espacio impe ial. Se pod ía
deci que en es e pe íodo e e escen e de pe cepción de un iempo nue o, no
hay luga pa a una e lexión pública sob e la undación del eino ( elegada
pa a ob as li e a ias y pa a na a i as manusc i as), siendo la i encia del
momen o p esen e dominada po la undación del Impe io. Las únicas ob as
que escapan a es a emá ica (aunque ue a de la coyun u a de inida) señalan
espec o a la igu a de Nuno Al a es Pe ei a (cuya
Co onica
do
condes ab e
depu ugal
ue obje o de dos ediciones en Lisboa, Ge mao Galha de, 1526
y 1554) y a la igu a del in an e D. Fe nando (F . Je ónimo de Ramos,
Ch onica dos Fei os, Vida e mo e
do
I an e sanc o Dom Fe nando,
Lisboa,
An onio Ribei o, 1577).En odo caso, no se imp imen ninguna de las
c ónicas an e io es a la dinas ía de A is, siendo los casos de Nuno Al a es
Pe ei a y del in an e D. Fe nando especi icos, no sólo po que o man pa e
de un p incipio pa icula de hC oes en uel os en una áu ea de san idad (dada
la enuncia a la anidad del mundo y el sac i icio po el Impe io), sino
32
F.
BETHENCOURT
súbdi os y asallos en una ed de elaciones de solida idad e ical, se
p olongaba en la e ó ica de la desc ipción de los luga es, donde el elogio
es e eo ipado del clima, del luga y de la e ilidad de los campos se ex endía
al elogio de los pueblos. Es e géne o, que se encuen a igualmen e en las
en a i as de desc ipción global del país ya e e idas (como las de Dua e
Nunes de Le20 y de F . Be na do de B i o), conoció una exp esión
signi ica i a en la ob a de An onio de Sousa de Macedo,
Flo es de Espanha
Excellencias de Po ugal,
Lisboa, Jo ge Rod igues, 1631 (obje o de una
eedición en 1737), donde se ocupa exhaus i amen e del ca ác e de los
po ugueses. En es a ob a puede de ec a se el sis ema de almes subyacen e
al géne o li e a io en cues ión: los na u ales del eino son ca ac e izados po
la buena disposición, nobleza, ingenio, eligión, buen gobie no, hones idad,
e dad, idelidad, o aleza, ag adecimien o, libe alidad, magnanimidad,
paciencia, clemencia, emplanza, buenas cos umb es.
Es a ep esen ación de los po ugueses, que encon amos con e lejos
ma izados en unción de las épocas en la his o iog a ía y en la poesía épica
(es de señala en Luis de Camaes), hizo su camino has a nues os días,
siendo omada po la e lexión polí ica de inales del siglo
XIX
y de las
p ime as décadas de nues o siglo. Las calidades, i udes y ene gías
la en es de las capas popula es son elogiadas po di e sos ensayis as
-
como Adol o Coelho, An onio A oyo y An onio Se gio4s, que acen úan
el con as e en e la buena índole del pueblo, p esen ado así como una
«ma e ia p ima» de excelen e calidad, y la de icien e p epa ación de las Cli es
di igen es (pol icas, sociales, in elec uales y cien í icas), incapaces de
encuad a
y
da sen ido a la capacidad ealizado a de las amasas popula es».
Es a idea, que iene p o undas aíces ochocen is as, ue pa icula men e
abajada en los años de
1920
po el cíxulo in elec ual undado de la e is a
Sea a No a
(además de dos ensayos de An onio Se gio se encuen an
di e sos ex os de Raúl P oenca con p opues as polí icas undadas en la
misma idea).
La isión mí ica de
un
pueblo in épido y p uden e ue complicada po la
en a i a de ca ac e ización de especi icidades egionales. Los p ime os
esbozos de una isión más pa icula izada de los habi an es del eino
es uc u an ealidades polí icas in e medias de g andes dimensiones, que
pe mi i án la apa ición en el siglo
XVIII
de ep esen aciones pa ciales del
«homb e po ugués» ligadas a la a i mación simbólica de una iden idad de
las di e sas p o incias.Las e e encias pun uales de Luis Cae ano de Lima o
de Jo3o Bap is a de Cas o46 se án sis ema izadas al inal del An iguo
Régimen po Ad ien Balbi, que se es ue za po a icula la isión del odo y
la isi6n de las pa es en su ensayo de ca ac e ización de los po ugueses
( an o desde el pun o de is a sico como psicológico). Me ece la pena
esumi su desc ipción pues hallamos
ahí
algunos de los es e eo ipos a los
que se ecu en (ade ezados po el gus o y po los p ejuicios de la época):
homb es bien cons i uidos pe o de pequeña es a u a, con ojos y cabellos
neg os y la piel menos blanca que los pueblos del no e de Eu opa; las
muje es bellas, de ojos neg os, asgos ag adables, cue po bien
p opo cionado, pie pequeño
y
pe il elegan e; los homb es más ue es son

los de la Se a de Es ela, del Minho y de T ás os Mon es (p o incia cuyos
habi an es son muchas eces ubios
y
de piel blanca); el po ugués es bueno
y anquilo, pulido en odas las clases, de o o pe o no aná ico; ap o pa a las
ciencias y las a es, une la lema y la paciencia de las pueblos del No e a la
b illan e imaginación de los pueblos me idionales; la poesía hace sus delicias
aunque descuide las o as a es limi ándose a copia los modelos ex anje os;
«los campesinos de la Ex emadu a son los más pulidos, los del Alga e los
más i os, los de la Bei a son muy labo iosos, los del Minho es án llenos de
espí i u e indus ia, los de T ás os Mon es aunque g ose os son muy
ac i os».47
Las con inuidades y discon inuidades del imagina io colec i o sob e el
«homb e po ugués» en sus di e sas dimensiones (al ni el del iempo, del
espacio y de la acción), pueden se acompa iadas a a és de la li e a u a, de
los p o e bios y de las ankcdo as, cons i uyendo
un
conjun o de e e encias
de la comunidad. Con odo, exis en o os medios de conocimien o de la
población menos in ui i os, que se inse an en el cuad o de acción de los
di e en es pode es. Nos e e imos conc e amen e a los di e sos
le an amien os «demog á icos», a las indagaciones y isi as, a las encues as
y abo dajes es ad s icos del eino. El censo de 1527, que pe mi e a la co ona
calcula el conjun o de habi an es sob e su se io ío, se inse a en una época
cnicial de a i mación del es ado mode no, coincidiendo con un p obable
le an amien o opog á ico en que se había basado el mapa de Fe nando
Al a es Seco.48 Con odo, es a inicia i a de angua dia no end á la
necesa ia con inuidad: su gen pos e io men e, y a lo la go de los siglos XVI
y
XVII, le an amien os espo ádicos y pun uales, que se de i an de las
necesidades iscales, mili a es o bu oc á icas, debiendo espe a se has a
inales del siglo XVIII y
al
inicio del XIX pa a que se ealicen cálculos más
ap oximados, has a la ealización del censo de
1864
(con empo áneo de los
abajos de p epa ación del p ime mapa del país con c i e ios cien í icos).
Las encues as, a su ez, pe mi i án un mejo conocimien o del eino y de sus
habi an es, aunque el ámbi o uese gene almen e es ingido, an o desde el
pun o de is a espacial como emá ico. Con odo, es a p ác ica de o igen
medie al pe mi ió la o mación de agen es egios y una ela i a pe cepción
de las ealidades locales. El modelo de cues iona io que
ahí
se esboza es
desa ollado en o a es e a (y con un ca ác e más global) po la Iglesia a
a és de las isi as sis emá icas de las diócesis (que se desa olla on con un
i mo casi anual desde la segunda mi ad del XVI a inales del XVIII). Dado
el ca ác e complemen a io de con ol social asumido du an e siglos po la
Iglesia, la expe iencia acumulada po la bu oc acia eligiosa en el con ac o
co idiano con las poblaciones y en la p ác ica egula de la isi a a la diócesis
pe mi ió un conocimien o de los homb es al ez más impo an e (en el
An iguo Régimen) que la expe iencia acumulada po la bu oc acia egia
(aunque se deba ene en cuen a el papel a nbi alen e de los concejales de las
cáma as que uncionan como agen es mediado es de las ealidades locales).
El papel undamen al de la Iglesia en el con ac o con la población es de
hecho econocido en el momen o de la o ganización de la encues a de
mediados del XVIII pa a el
Dicciona io Geog á ico,
cuyos in e oga onos
ue on emi idos po el ey a los obispos y cabildos pa a que los pá ocos
de ol iesen las in o maciones pedidas.49 Los abo dajes globales del país,
como es na u al, sólo su gie on en el siglo XIX, ecu iendo a los
ins umen os es adís icos de que se comenzaba a dispone : nos e e imos a
las ob as de Ad ien Balbi, Cha les Vogel, Rod igues de F ei as, Alphonse
de Figuei edo y Ge a d PC y, en e o os.50
En los úl imos dos siglos, en suma, el Es ado mul iplicó su capacidad de
conoce a los homb es, escud iñando las di e sas dimensiones de su
ac i idad indi idual y colec i a -no an o en el plano mo al y eligioso,
como ocu ió en el An iguo RCgimen, pe o sí en el plano económico y, en
cie as Cpocas, en el plano polí ico. La posibilidad de lanza encues as
exhaus i as y egula es a oda la población cons i uye, po sí solo, una
o ma de ap opiación simbólica de una ealidad social cada ez más compleja
e independien e. Es a olun ad de sabe es á ligada, na u almen e, al deseo
de in e eni , pues la p esencia c ecien e del Es ado en odos los sec o es de
la ac i idad social gene a pequeñas y g andes u opías en el sen ido de
moldea esa misma ac i idad. Así, podemos deci que nunca concu ie on
an os ac o es que endían a la sedimen ación de la comunidad his ó ica,
c uzándose el ni el del sen imien o ( o alecido po la up u a de ini i a de
las au a quía locales y egionales, po los lujos de in o mación, po la
di isión del abajo, po la implan ación del sis ema de ense íanza y po la
masi icación de las g andes mani es aciones polí icas
y
depo i as
egene ado as del espí i u de pe enencia) con el ni el del conocimien o
(cuya expansión se p ocesa a la pa que las nue as posibilidades de
acceso).Pa adójicamen e,
en es a misma Cpoca la comunidad his ó ica es á
más expues a a los mo imien os cen í ugos, mo imien os que siemp e
exis i án (en el ma co de la emig ación, de los pode es agmen a ios, de los
complejos in e egionales), pe o cuyo pode de a acción se mul iplica, dada
la ans e encia de la di isión del abajo social pa a el plano in e nacional.
En es a nue a coyun u a de in eg ación económica mundial in e esa
acompaña la e olución de los asgos de iden idad de una comuidad his ó ica
(aún hoy) espa cidos
po
el mundo, su capacidad de adap ación a nue os
complejos polí icos y cul u ales, su ape u a
al
diálogo de las ci ilizaciones.
.
NOTAS
l
La nociones de nación, comunidad y memo ia que es án subyacen e a odo el
ex o
ue on abajadas en la con on ación de las uen es con los es udios de Emile
Du kheim,
Oeu es,
3 ols., Minui , Pa is 1975; Ma cel Mauss,
Oeu es,
ol.
3
Cohesion sociale e di ision de la sociologie,
Minui , Pa is 1969 (en especial «La
Na ionn, pp. 573-639); Mau ice Halbwachs,
La Mémoi e collec i e
(1950),
2*
ed.,
P.U.F., Pa is 1968; Alphonse Dup on , «Du sen imen na ional*, en Michel
F aqois (di .)
La F unce e les F ancais,
Galli na d, Pa is Encyclopéde de la Pleiade
1972, y Pie e No a (di .),
Les lieux de mémoi e 11. La Na ion,
3 ols. Gallima d,
Pa is 1986.
LA
SOCIOG NESIS
DEL
SENTIMIENTO..
.
3
5
Ace ca de la his o ia de la lengua po uguesa e , en e o as, la en a i a de sín esis
de Paul Teysse ,
His o ia da lingua po uguesa
( aducción del ancés), Sá da Cos a,
Lisboa
1987.
P oblemas in e esan es ue on colocados en las e lexiones de Robe
Rica d, «La duali é de la ci ilisa ion hispanique e l'his oi e eligieuse du Po ugal*
en
É udes su l'hi oi e Mo ale e Religieuse de Po ugal,
Fundación Calous e
Gulbenkian, Pa is
1971,
pp.
13-31
y de Ma ia Leono Ca alhiio Buescu,
A lingua
po uguesa, espaco de comunica~úo,
I.C.L.P., Lisboa
1984.
Sob e el uso social de la
lengua e algunos a ículos es imulan es de Pe e Bu ke,
The his o ical
an h opology o ea ly mode n I aly. Essays on pe cep ion and communica ion,
Ca nb idge Uni e si y P ess, Camb idge
1987.
Sob e es a p oblemá ica e Jacques Hee s,
Fg es, jeux e jou es dans les socié és de
l Occiden
a
la in du Moyen Age,
ei n., Ins i u d'é udes Medié ales, Mon eal
1982;
Pie e Manoni,
La peu ,
P.U.F.. Pa is
1982
y
And é Décou lé,
Sociologie des
Ré olu ions,
2@
ed., P.U.F., Pa is
1970.
Pa a una isión gene al e Jean Delumeau,
La peu en Occiden : XNe-XVIIIe
siecles,
Faya d, Pa is
1983.
Sob e es e asun o e Ma ia Emilia Co dei o Fe ei a, «Pi a a ia», en Joel Se 5o
(di .),
Dicciod io de His ó ia de Po ugal,
ol
DI,
Inicia i as Edi o iais. Lisboa
1968,
pp.
397-401.
Además de la legislación, in e esa consul a los a ado de medicina de Tomaz
Al a ez y Ga cía de Salcedo,
Recopilacáo das cousas que con em gua da se
no
modo
de p ese a a cidade de Lisboa,
Ma cos Bo ges, Lisboa
1580;
Amb ósio Nunes,
T ac ado epa ido en cinco pa es que decla an el mal que signi ica es e nomb e
pes e,
Diogo Gomes Lou ei o, Coimb a
1601.
Sob e las e e encias li e a ias. e
Y onne Da id Pey e, «La pes e e le mal 6né ien dans la li é a u e po ugaise du
XVIe e XWe sikcles»,
A qui os do Cen o Cul u al Po ugués,
ols.
1
1969,
pp.
195-207,
11,
1970,
pp.
433-444
y
111.
1971,
pp.
356-370.
Las calamidades na u ales son obje o de e e encias p o usas en los c onis as
y
memo ialis as. Pa a un ejemplo. el hamb e de
1521-22,
Ve B.
N.,
cod.
7638,
l.
164 .
Además de las disposiciones legisla i as ' ecogidas, en e o os epe o ios, en Jo5o
Ped o Ribei o,
Indice ch onologico emissi o da legislacúo po ugueza
...,
2*
ed.,
Academia Real das Sciencias, Lisboa
1805-1820,
debemos e e i los abajos de
Luis de Sousa Cou o,
O igens das p osissóes da cidade do Po o
(no as, p e acio
y
apéndice de A. Magalhiies Bas o). Cima a Municipal, Po o, s.d., de F ancisco
Ma ques de Sousa Vi e bo,
Fas os Religiosos ( es as e p ocissóes),
sepa a a de la
e is a Lusi ania, Po o
1868
y
de Fo una o de Almeida,
His ó ia da Ig eja em
Po ugal
( eedición p epa ada po Damiao Pe es), 11 ol., Po ucalense Edi o a,
Po o
1967,
pp.
553-559.
Sob e es e pun o debemos señala los es udios de JoZo Ma ques sob e la pa ené ica
de la Res au ación, así como la comunicación que p esen ó en es e coloquio. Sob e
la a i mación más genuina de la independencia. debemos apun a el impac o de la
expulsión de los anceses en
1808,
hecho que es aún obje o de conmemo aciones
en los años de
1820.
En e a ios pan le os publicados sob e el acon ecimien o
señalamos el
P ospec o
do
painel das lumina ias que se Jize am na en e da ig eja do
3
6
F.
BETHENCOURT
~
semina io da ca idade dos o úos da ua de
S.
Ben o da cidade de Lisboa pela eliz
es au acúo des e eino no cual se p esen aba a ba alha do Vimiei o e o Anjo
Cus ódio do Reino ex e minando com espada de ogo a águia de Napoleio e a opa
ancesa no anno de
1808, Imp ensa Nacional, Lisboa s.d.
lo
Sob e las ce emonias egias e las indicaciones de Diego Ramada Cu o en
O
Discu so Polí ico em Po ugal
(1600-1650),hojec o Uni e sidad Abe a, Lisboa
1988.
Han su gido en e an o algunos es udios en la misma línea de Syl ie
Deswa es,
Les enluminu es de la Lei u a No a,
1504-1552.
E ude su la cul u e
a is ique au Po ugal au emps de l'humanisme,
Fundación Calous e Gulbenkian,
Pa is
1977,
como es el caso de Ana Ma ia Al a es,
Iconologia do pode eal en el
pe iodo manuelino. A p ocu a de uma linguagem pe dida,
Imp ensa Nacional,
Lis ~oa
1985
y
As En adas Régias Po uguesas.
Una
isúo de conjun o,
Li os
Ho izon e, Lisboa s.d.
(1986).
Ve ambién el es udio de Rui Bebiano.
l1
La ida de sac alización del eino es á p esen e en di e sos au o es, habiendo sido
abajada po E ns Kan o owicz,
The KingS Two Bodies.
A
S udy in Medie al
Poli ical Theology,
eimp., P ince on Uni . hess, P ince on
1981
y po Ralph
Giesey,
Cé émonial e puissance sou e aine. F ance, XVe-XVIIe siicles,
A mand
Collin, Pa is
1987.
l2
Además de las ob as de ca ác e polí ico
y
doc ina io. e la e olución semán ica
en los dicciona ios de Raphael Blu eau.
Vocabula io Po uguez e La ino.
10
ols.,
Coimb a e Lisboa,
1712-1728
y
de An onio de Mo ais Sil a,
Dicciona io da
Lingua Po ugueza,
2
omos, O . Simio Tadeu Fe ei a, Lisboa,
1789
(así como las
sucesi as ediciones de es e úl imo a lo la go del siglo
XIX).
l3
Sob e es e aspec o e las ob as de Vi o ino Magalhies Godinho, Esaios
11,
Sá da
Cos a, Lisboa
1968;
Os Descob imen os
e
a Economia Mundial.
2'
ed.,
P esen a,
Lisboa;
Es udo do Alga e Económico du an e século XVI,
Lisboa, Cosmos
1970
y
O
Alga e Económico:
1600-1773 (Tesis doc o al policopiada),
2
omos, Coimb a
1984.
l4
Sob e es a emá ica e Au élio de Oli ei a.
Con ibucao pa a o es udo das e ol as
e mo ins popula es du an e a época mode na
( esis complemen a mecanog a iada).
Po o
1979;
An onio de Oli ei a,
Le an amien os popula es do Alga e en
1637-
1638.
A
ep essúo,
sepa a a de la «Re is a Po uguesa de His ó ian, Coimb a
1984
y
Re ol as e Re olucóes,
nqemá ico en dos olúmenes de la «Re is a de His ó ia
das Ideias~, Coimb a
1984-1985.
l5
Sob e es e p oblema e
J.
M. Quie ós Veloso,
O
einado do ca deal
D.
Hen ique.
Emp esa Nacional de Publicidade. Lisboa
1946.
l6
Sob e odo es o e , en e o os ex os,
O
Memo ial de Pe o Roiz Soa es
(edición
de M. Lopes de Almeida), Ac a Uni e si a is Coimb igesis, Coimb a
1953,
y Gil
Vicen e, «Fa sa chamada Au o da Lusi ánia» en
Ob as
(edición de Mendes dos
Remédios),
II
omo. F anca Amado, Coimb a
1912,
pp.
376-404.
l7
Se a a de un pe íodo oda ía mal es udiado y que es e e ido aquí de o ma
esquemá ica. Sob e es e pe iodo e la esis doc o al de Luis Reis To gal,
Ideologia
Polí ica e i'eo ia do Es ado na Res au acao,
2
omos, Biblio eca Ge al da
Uni e sidade, Coimb a 1981-1982
y
la ob a inno ado a de Diego Ramada Cu o
(que ha p o undizado su campo de in es igación).
l8
Raphael Blu eau, ob. ci .
y
An onio de Mo ais Sil a, ob. ci .
'9
Sob e es e úl imo aspec o e Da id Jus ino,
A
Fo macáo do Espaco Económico
Nacional. Po ugal,
1810-1913.
ol. 1, Vega, Lisboa 1988.
m
Ve Niklas Luhmann,
Pode
( aducción del alemán), Uni e sidad de B asilia,
B asilia 1985.
21
El papel
de
las éli es en la modelación de la memo ia sólo puede se comp endido a
pa i de los abajos de Mau ice Halbwachs,
Topog aphie Légendai e de E angiles
en Te e Sain e,
P.U.F.. Pa is 1941 y de Pe e Be ge y Thomas Luckmann,
The
Social Cons uc ion o Reali y. A T easi e in he Sociology o Knowledge,
eed.,
Ha mondswo h, Penguin 1979.
"
La noción de adición ue abajada a pa i de Edwa d Shils, «T adi ion», en
Cen e
and Pe iphe y. Essays in Mac osociology,
The Uni e si y o Chiacago P ess,
Chicago 1975, pp. 182-218.
23
Sob e es a p oblemá ica e las ob as de Hen i-Jean Ma in y Roge Cha ie
(di s.),
His oi e de I'Edi ion F ancaise,
4 ols., P omodis, Pa is 1982-1986
y
Roge Cha ie
(ed.),
Usages
de
l'imp imé,
Faya d. Pa is 1987.
"
Es e mi o de los o ígenes se encuen a en o os c onis as del siglo
XVI,
como
Dua e Gal áo (cuya c ónica de D. Al onso Hen iques ci culó manusc i a du an e
más de dos siglos, habiendo sido imp esa inalmen e en Lisboa po Miguel Lopes
Femei a en 1726) y Da niiio de Góis (conocido po su
Desc icao de Lisboa
(1544),
edición bilingüe de Raul Machado, Li a ia A ela Machado, Lisboa 1937).
25
Dua e Nunes de Lego,
P imei a Pa e das Ch onicas dos Reis de Po ugal,
Ped o
G aesbeek Lisboa 1600.
Ped o de Ma iz,
Dialogos de Va ia His o ia.
An onio de Ma iz, Coiinb a 1598,
l.
55 . La noción de España ue es udiada po José An onio Ma a all,
El concep o de
Espa iaen la Edad Media,
3'
ed., Cen o de Es udios Cons i ucionales, Mad id
1981.
An onio Pais Viegas, P incipios del Reyno de Po ugal, Con
Vida y Hechos de Don
Alphomo Hen iquez su P ime o Rey y con los P incipios de los o os Es ados
Ch is ianos
de
España,
Paulo C aesbeek, Lisboa 1641,
l.
I .
Ibidem,
l.
100 .
Vi o ino Magalhiies Godinho, aRe lexáo sob e Po ugal e os po ugueses na sua
His ó ia~,
Re is a de His ó ia Económica e Social,
10, 1982. pp. 1-13.
30
Vd. A mando Co esgo,
Ca og a ia e ca óg a os po ugueses dos séculos
XV
e
XVI,
2 ols., Lisboa, Sea a No a, 1935, A mando Co esáo y A. Teixei a de Mo a
(di s.),
Po ugalaliae Monumen a Ca og aphica,
6 ols., Lisboa 1960-1962;
A mando Co esáo,
His ó ia da Ca og a ia Po uguesa,
2 ols., Lisboa 1969.

31
Vd. Al es Fe ei a, Cus odio de Mo ais, Joaquim da Sil ei a y Amo im Gi io, «o
mais an igo mapa de po ugaln.
Bole in do Cen o de Es udios de Geog a a,
12/13,
1956,
pp.
1-66
y
14-15, 1957,
pp.
10-43.
32
Ped o Teixei a Albemaz,
Desc ipción del Reyno de Po ugal y de los Reynos de
Cas illa que pa en con su on e a,
Mad id
1662.
Pa a una isión de conjun o de
es e pe íodo e A. Teixei a da Mo a,
No os elemen os sob e a ca og a ia de
Po ugal con inen al,
sepa a a del
Bole im da Academia das Ciincias de Lisboa,
Lisboa
1962.
33
Luis Cae am de lIma,
Geog a ia His ó ica de Todos os Es ados Sobe anos da
Eu opa
...,
2
Tomos, O icina de Joseph An onio da Syl a, Lisboa
1734-1736.
José Sil é io Ca pine i,
Mappas das P o incias de Po ugal,
Lisboa
1762.
35
Pa a una isión de conjun o de odo es e p oceso e Ma ia Femanda Aleg ia,
eca og a ia de Po ugal Con inen al»,
Finis e a,
XV,
24, 1977,
pp.
169-210.
Pa a un análisis compa a i o es necesa io ecu i a Paul D. A. Ha ey,
The His o y
o ;sopog aphical maps,
London
1980
y del mismo au o , «Local maps in Eu ope,
1400-1600.
The ques ions unanswe ed»,
C i ica S o ica,
XXIV,
2, 1987,
pp.
353-
365.
36
El mejos análisis de las co og a ías ue hecho
po
Joaquim Rome o Magalhies,
Desc icoes geog á icas de Po ugal. Esboco de p oblemas,
sepa a a de la
Re is a de
His ó ia Económica e Social.
Lisboa
1980.
Ve ambién la edición hecha po el
mismo au o en colabo ación con Manuel Viegas Gue ei o,
Duas desc icóes do
Alga e de século
XVI
(Cademos da Re is a de His ó ia Económica e Social nQ
3),
Lisboa,
1983.
37
An onio Ca alho da Cos a,
Geog a ia po uguesa e desc ipcao opog a ica,
3
omos, B aga, Domingos Goncal es Co eia.
1706-1712.
F . Be na do de B i o,
Geog aphia An iga de Lusy ania,
An onio Al a es, Alcobaca
1597;
Dua e Nunes de Leio,
Desc icao do Reino de Po ugal,
Jo ge Rod igues,
Lisboa
1610.
39
Luis Ca doso,
Dicciona io Geog a ico, ou No icia His o ica de odas as Cidades,
Villas, Luga es e Aldeias, Rios, Ribei as, e Se as dos Reynos de Po ugal, e
Alga e, com odas as cousas a as que nelles se encon ao, assim an igas, como
mode nas,
2
omos, Regia O icina Syl iana, Lisboa
1745-1751
(incomple o).
Paulo Dias de Nisa,
Po ugal sac o-p o ano ou ca alogo al abe ico de odas as
e guesias dos Reinos de Po ugal e Alga e
...
,
2
omos,Miguel Menescal da
Cos a, Lisboa
1957-1958.
41
Augus o Soa es d'Aze edo Ba bosa de Pinho Leal (con inuado po Ped o Augus o
Fe ei a),
Po ugal An igo e Mode no
...,
12
ols., Li a ia Edi o a de Ma os
mo ei a
e
Companhia, Lisboa
1873-1890.
42
Es e es Pe ei a y Guilhe me Rod igues,
Po ugal. Dicciona io His ó ico,
Ch onog aphico, He aldico, Biog aphico, Numis ná ico e A ís ico
...,
7
omos,
Joáo Romano To es, Lisboa
1904-1915.
43
Viagens em Po ugal de Manuel Se e im de Fu ia,
1604-1609-1625
(edición de J.
Ve íssimo Se io), Lisboa, Academia Po uguesa da His ó ia,
1974.
44
Raúl P oenca (di .),
Guia de Po ugal,
5
ols., en
7
omos, Bibio eca Nacional y
Fundación Calous e Gulbenkian, Lisboa
1924-1970
(los ols.
3,
4
y
5
ue on
di igidos po San 'Ana Dionisio).
45
En e o os ex os, Adol o Coelho, «A pedagogia do po o po ugui%».
Po ugalia
1,
1898;
An onio A oyo, «O po o po uguSs», en
No as sob e Po ugal,
11
ol.,
Lisboa
1909,
y la con ibución de An ónio Sé gio en el 1 ol. de la
Guia de
Po ugal.
Joáo Bap is a de Cas o,
Ro e io Te es e de Po ugal,
Lisboa
1767.
47
Ad ien Baibi,
Essai s a is ique su le Royaume du Po ugal en &Alga e
compa é
aux au es É a s de l'Eu ope,
11
ol., Rey e G a ie , Pa is
1822,
pp.
20-22.
Es a hipó esis es p opues a en el a ículo de Al es Fe ei a, Amo im Gi io y o os,
loc. ci .
Sob e el caso de
1527
e los análisis hechos po Fe nanda Velho y
Amo im Gi áo, «O mais an igo Censo da Populacao em Po ugal*,
Bole im do
Cen o de Es udos de Geog a ia,
819,
pp.
58-68
y Joaquim Rome o Magaihies
( esis doc o al ci ada).
49
Luis Ca doso,
op. ci .
1
ol., p ólogo.
Ad ien Balbi,
op. ci .;
Cha les Vogel,
Le Po ugal e ses colonies.
Pa is
1860;
J. J.
Rod igues de F ei as.
No ice su le Po ugal,
Pa is
1867;
Alphonse de Fieguei edo,
Le Po ugal: conside a ions su l'é a de l'adminis a ions des inances, de
I'indus ie e du comme ce de ce Royaume e de ses colonies,
Lisboa
1873;
Ge a d
Pé y,
Geog aphia e Es a ís ica Ge al de Po ugal e colónias,
Imp ensa Nacional,
Lisboa
1875.
FRANCISCO BETHENCOURT
Uni e sidad de Lisboa
Resumen:
La o mación de la conciencia nacional implica a la ez un
p oceso de di e enciación espec o del ex e io como una asunción global
po pa e del colec i o social. El au o sigue con de enimien o algunos de los
ac o es de e miman es en la consolidación de esa iden idad común como
puedan se sus ies as, sus emo es, e uel as, o la iden i icación con un
espacio ísico, un pasado o un sen i humano comunes a sus gen es.
Summa y:
The cons i u ion o he na ional consciences implies a he
same ime a cou se o di e en ia ion in ela ion o he ex e io anda gene al
assump ion on he pa ? o he social collec i e. The au o ollows in de ail
some o he decisi e ac o s ha consolida e ha common iden i y as could
be i s pa ies, i s ea s, i s ebellions, o he iden i lca ion wi h a physical
sapce, a pas , o a human eel, co n non u i s people.