Sobre inscripciones arcadias : dos cuestiones de lectura
Abstract
Lillo, Antonio
Full text
SOBRE INSCRIPCIONES ARCADIAS: DOS CUESTIONES DE LECTURA Antonio Lillo 1) Sobre la lectura de IG V 2,2623,, s. V a. JC. de Mantinea En un articulo ya antiguo Guarduccil proponía para la linea que nos ocupa la siguiente lectura: E¿ 6' aAAaV\ic Za~oi K~(T) TOIVV[U] ivpevcpPc Pvai en la que consideraba a la secuencia ahAaV\ic como tiAAa,$c, con un valor de 5 para esa extraña grafia. La única justificación que daba para el10 era ala chiareza che, con questa lettura, acquista ilpasso delle epigrafe))2. Además, se da la casualidad de que en la inscripción no aparece la grafía ni otras formas que contengan la secuencia [ks] sin ningún tip0 de dudas. Esta lectura no ha sido nunca discutida y Thumb-Scherer3 la acepta. Otras lecturas que se han propuesto son las de Meister4 (aAAa V\i[v]) Comparetti5 (&'AAa (11;) y Buck6 (6hAa V\ic). 1 GUARDUCCI. M., aUn giudizio del santuari0 di Alea a Mantineas, Studi e Materiali di Storia delfe Refigione 13 (1937), 57-67. 2 OP. cit, p. 60. 3 THUMB-SCHERER, Handbuch dergriechischen DiafeAte, 11, Heidelberg 1959, p. 125. 4 MEISTER. R., aBeitrage zur griechischen Epigraphik und Dialektologie, Xi, Das Urteil von Mantineav, Abhandfungen (Berichte) dersachsischen Geseflschaft der Wissenschafien zu Lez)zig 63 (1911), 193-211. Esta es la lectura que sigue Schw. Def.3 661. 5 COMPARETTI. D., aLa iscrizione arcaica di Mantinea*, Annuario deffa Regia Scuofa Ascheologica di Atene 1 (1914). 1-17. 6 BUCK. C.D., The GreeA DiaLects, Chicago 1968, p. 198.
1 La lectura de Meister no es correcta, dado que aparece claramente una o donde él restituye [v]. Es verdad que la grafia E ( = [ks]) no est5 atestiguada en la inscripción que nos ocupa, pero se encuentra en otra inscripción mb antigua, del siglo VI a.JC., de esa misma localidad, IG V 2,26114, en la forma ~rorvc~aoflai. Ademb, en unas tesserae halladas en esa misma ciudad, fechadas entre el 425 y 385 a.JC., IGV 2 323,.,,,, se pueden leer las formas escritas con grafia epicórica Zavdlav' (nP 3), Zevllav (n P 15), IIp@ivooc. (n? 17). A partir de estos documentos es evidente que en Mantinea se conocía la grafia E en 10s siglos VI y V a.JC. Así, pues, no hay ninguna prueba sólida que nos lleve a pensar que M sustituyó a E . Por otra parte, en el s. V a.JC. es cuando comienzan a encontrarse ya inscripciones en las que se ha sustituido alguna grafia epicórica por la correspondiente del alfabeto jónico7. Cierto es que en esta inscripción, IG V 2,262, todavía no se encuentra ninguna grafia jdnica, pero a partir de 10s testimonios aducidos se hace difícil imaginar que en algún momento del s. V a.JC. E hubiera sido sustituida por esta grafia oav , grafia muy poc0 comúns. Tampoco nos parece convincente la posibilidad de que en el s. V a.JC. hubieran existido en Mantinea dos signos para la representación de la secuencia [ks], E y Vi. No existe ningún precedente en el resto del griego, por 10 que descartamos esta posibilidad. Así, pues, la lectura que nos parece mis veros'mil es aXXa V\LC ( = 71~). 7 Cf: IGV2, 113,425, yyaafinalesdels.Va.JC. IGV2, 3,endondelagrafíaepicórica ya ha dejado de usarse y el tnico rasgo antiguo que queda es la no diferenciación gráfica entre vocales largas y breves. 8 Aparece s610 en algunos alfabetos arcaicos para representar U (cf: JEFFERY, L.H., Tbe LocdSG7ipa ofArchaic Greece, Oxford 1961; Gumucc~. M., Epigrafia Greca, I, Roma 1967, PP. 98-99), y desde luego en ninguna oua ocasión para representar [kr].
2) En torno a Schw. del.3 665 A, 16 y 23: 2 Xpqa o Xpqara ? Desde la edición de esta importante inscripción de Orcómeno de Arcadia est% planteado el problema de interpretación al que se refiere el titulo. Los textos en que aparece la forma -. polémica son: 1.16 T] a Xpqa ra 6al.toai 1 [a] Foivai (pepqv q 1 [F 1.23[~] Iolc: eni Xaipudiai T]tr Xpqa ra apehhoy TOV a ( [n] u6oopov auro6 6 [i] l-@wht~~aal.t~~or - X~O I vov r@aoda Premersteinl, pese a interpretar las dos secuencias epigráficas como Xpqara, admite la posibilidad de que en la linea 16 la interpretación sea ral Xpqa ra 6apou~ I [a, aunque no en la 23. Xpqara seria una formación analógica a las formas homéricas aheiara, bveiara. Aunque en principio es posible que coexistan aquí el arcaísmo (Xpqa) con la innovación (Xpqara), de hecho nos parece poco probable al tratarse en ambos casos de la misma secuencia epigráfica. Admitir las dos formas es una salida cómoda del problema, pero poc0 convincente. Meister2 acepta la interpretación de Premerstein (Xpqara) para ambas secuencias y añade el testimonio pindárico KT&~T~ a 10s mencionados por el anterior autor. A ambos sigue el editor de IG V 2, F. Hiller von Gaertringen. Por otra parte, Plassart3 argumenta en contra de la interpretación de Xpqara aduciendo motivos de comprensión del texto, y prefiere interpretar la secuencia como Xpqa TU . Más tarde, Schwyzer4 sigue a Plassart al editar la inscripción. Recientemente Dusani? rechaza la interpretación de Xpqa ra y aduce para el10 que la construcción participa1 (1.21-27) excluye la forma Xpqa. Tras este planteamiento de la cuestión, pasemos al estudio de 10s dos textos. Preferimos para el10 comentar por el segundo (1.23) porque es el que se ha utilizado, como bien se ve después de 10 expuesto, para extraer argumentos en favor de una de las dos interpretaciones, que se hace extensiva al otro texto. 1 A.V. PREMERSTEIN, crDie Urkunde eines arkadischen Synoikismos~, Mitteifungen des deutscben arcbaofog. Instituts, Atbeiniscbe Abteifung, 34 (1909), 250 y 252. 2 R. MEISTER, aBeitrage zur griechischen Epigraphik und Dialektologie VIII, Synoikievertrag aus dem arkadischen Orchomenos*, Betichte über die Verbandfungen der Konigf. Sacbsiscben Gesefíscbaft der Wissenscbaften zu Leipzig, 62 (1910), 26. 3 A. PLASSART. aOrchomtne d'Arcadie~, BCH 39 (1915), 104. 4 E. SCHWZER. DeP, 665 A. I S. DUSANIC. .Notes épigraphiques suc I'histoire arcadienne du IV si$cle*. BCH 102 (1978). 334-336.
En 10 que respecta a la secuencia Xpqara de la 1.23, en nuestra opinión son posibles ambas interpretaciones, Xpqara y Xpqa ra, al no ofrecer especiales dificultades ninguna de las dos. Si se acepta la interpretación de Xpqara nis encontramos con un hápax, explicable por analogia con otras formaciones, pero, a fin de cuentas, con una forma, que no aparece en ningún otro texto griego y que es susceptible de otra interpretación. Si, por el contrario, se acepta la interpretación de Xpqa ra nos encontramos con una forma, Gqa, en ningún modo extraña, FO en acusativo, caso que no correspondería a la estructura sintáctica de la frase. No obstante, tampoc0 esto representaria ninguna dificultad seria, pues no es extraño encontrar en griego anacolutos similares, máxime al mediar una oración de relativo entre el acusativo y la secuencia de la que dependería éste. Así, pues, en contra de la opinión de DusaniS, no nos parece que el texto al que nos referimos sea aclaratorio para la interpretación de esta secuencia. Pasemos, pues, al texto de la línea 16. El primer problema que se plantea es el de la lectura de las grafías precedentes. Las que se han propuesto hasta la fecha son: -premerstein6: ai o 1 ou] Xpqara Gapoai I [a -Meister7: ai Ira Xpqara Gapooi I [a -El editor de IG V 2, F. Hiller von Gaertringen, prefiere no restituir el texto que 10s restantes editores colocan entre corchetes. Asi, pues, lee: I. . I. a Xpqara Gapooi 1 [a] -Schwyzer8: K [ai 1r]a Xpqa ra Gapooi /[a -Dusanify: [au T] (?) ~pqara G aposi 1 [a] La lectura propuesta por Premerstein es difícil de admitir por el hecho de que no hay suficiente espacio en la inscripción que permita restituir todas las letras que propone. La lectura de Dusanit nos parece incorrecta. En todos 10s facsímiles de esta inscripción, y especialmente en el que publica el propio DusaniS (por ser el de mayor tamaño), se aprecia en la linea 15, tras la forma Jpqoi (cf: el fragmento del facsímil de la inscripción que tomamos de su articulo), el comienzo de una grafia de la que se ve únicamente un trazo vertical. No se aprecia ningún trazo horizontal que arranque de la parte superior de éste, para así conformar la n que proppne, a pesar de que hay un espacio minimo en esta parte sin erosionar. Asi, pues, no puede 6 Art. cit., p. 239. 7 Art. cit., p. 12. 8 Op. cit. en nota 4. 9 Art. ctt., pp. 335-336.
tratarse aqui de una n, como propone este autor. Además, nuestra argumentación resulta evidente si se observan otras grafias de n en la misma inscripción (por ej., en las lineas 12 y 13, o en la misma línea 15) y se comparan con el trazo al que nos referimos. La restitución de Meister y Schwyzer nos parece aceptable desde el punto de vista epigráfico, si bien a la de Meister objetariamos la restitución de TU], que, en nuestra opinión, es TIC. Y si esto es asi, la segmentación correcta de esta secuencia es T] Xpqa ra G apoai 1 [a] pues se hace difícil imaginar aquí, y no hay razones para ello, una alteración tan brusca del orden normal de palabras que permite el griego (en este caso seria ra Gapoota Xpqara, ra Xpqara ra Gapooia, Xpqara ra 6 apoota , pero no ra Xpqara G apoata). Si se acepta esta segmentación, no existe ningún motivo especial por el que la misma secuencia, xpqara, que aparece en la linea 36 no deba de tener la misma segmentación, máxime si se tiene en cuenta que no existen especiales dificultades para interpretar esta secuencia como Xpqa ra,tal como hemos indicado antes, y que, por lo tanto, no tiene ninguna justificación el pensar aqui en la existencia de una forma wqara, un hápax, frente a la misma secuencia de la linea 16.