Educación social y profesionalización pedagógica
Abstract
Uno de los objetivos de la educación es la socialización del individuo, que los adapta a la sociedad a través de un proceso complejo en el que el niño, adquiriendo un status y unos roles, se convierte en persona social. La educación social es la que ayuda a ese proceso y da un carácter especial al pedagogo que a ella se dedica (funciones tutoriales) y a las agencias educativas (autogestión, comunidades autónomas) en las que el se apoya.
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Educar, 9 (1986). 99-109 EDUCACION SOCIAL Y PROFESIONALIZACION PEDAGOGICA Bernardo de la Rosa Acosta Universidad de Sevilla RESUMEN Uno de 10s objetivos de la educación es la socialización del individuo, que 10s adapta a la sociedad a través de un proceso complejo en el que el niño, adquiriendo un status y unos roles, se convierte en persona social. La educación social es la que ayuda a ese proceso y da un carácter especial al pedagog0 que a ella se dedica (funciones tutoriales) y a las agencias educativas (autogestión, connunidades autónomas) en las que e1 se apoya. RESUME Un des objectifs de l'éducation est la socialisation de l'individu qui l'adapte a la societé, a travers un processus complexe dans lequel l'enfant, acquérant un statut et plusieurs rales, devient una personne sociale. L'éducation sociale est celle qui permet ce processus et confere un caractere spécial au pédagogue qui s'y dédie (fonctions tutorielles) et aux centres éducatifs (autogestion, communautés autonomes) sur les quelles i1 s'appuie. ABSTRACT One of the objectives of education is the socialization of individuals which adapts them to society by way of a complex process where the child, acquiring a status and certain roles, becomes a social person. Social education aids this process and lends the specialized pedagog (tutoria1 functions) and educational agencies where hetshe finds support (self-management, autonomic communities) a special quality.
CONSIDERACIONES PREVIAS En el campo de 10s saberes pedagógicos, nos encontramos, no pocas veces, con aseveraciones en tantas ocasiones reiteradas, que difi'cilmente escapan al mundo de 10s tópicos, de 10s lugares comunes, de obligada referencia. Lo grave del tópico estriba en que, a fuerza de ser común, pierde la frescura de 10 singular, a riesgo de quedar despojado de sus virtualidades practicas. Y 10 grave trambién esta en que obliga a pasar por é1 mismo, ofreciendo la tentación de caer en discursos circulares. Uno de esos tópicos, constituido en un presupuesto básico, es el siguiente: la educación es un fenómeno intrínsecamente social. Este caracter social impregna todo el ambito educativo, ya referido al marco de las grandes concepciones como si se desciende a parcelas mas concretas, tales como las propias agencias educativas, las instituciones escolares y la practica docente misma. Y es asli porque, entre otras razones, la realidad empírica del hecho educativo se concreta en la relación plural de las personas, que se encuentran abocadas a la intercomunicación por motivos, razones y circunstancias bien diversas. En el caso educativo, esa relacióm plural se instaura en la base de una pequeña comunidad (la clase, la escuela...), forzosa y artificial en origen, en la que maestro y discipulo juegan su respectivo papel, al tiempo que satisfacen una necesidad -sentida por cada uno de manera diferenteinstada por la propia sociedad, que se mantiene, proyecta y perfecciona en el ejercicio de una adecuada convivencia. Vista la sociabilidad esencial de la educación como un conjunto de propiedades intrínsecas, determinantes de su caracter social y con independencia de la realidad educativa experiencial, lo socioeducativo no puede ceñirse a una presencia pasiva de elementos, sino mas bien a una funcionabilidad activa de factores l. Ambos tienen su cometido especifico; asi, mientras 10s elementos sociales van referidos a las entidades concretas informantes del proceso educativo real, 10s factores, también sociales, informan las fuerzas espirituales, que determinan la posibilidad de cumplimiento del hecho educativo real. El factor fundamental y definitori0 de la sociabilidad educativa se inserta en su propia humanicidad. Ciertamente, el hecho educativo es un producto social, tanto en su origen como en su VILL.ALPANDO, J.M., Sociologia de la educacion, Pornia, Mexico 1969, p. 47.
constitución y naturaleza. Pero esta sociabilidad, al tiempo que reitera su propia entidad, manifiesta su extrema complejidad, ya que 10s hechos educativos se encuentran determinados por una variada gama de fuerzas sociales, que actuan como impulsores y modeladores de la fuerte presión que estos ejercen sobre 10s hombres. De aqui resulta que, siendo fundamental y constitutivamente humana la sociabilidad, la traducción a comportamientos específicos esté fuertemente condicionada por la sociedad misma. Cuando la bníjula apunta hacia la realización personal genuina, para que la educacion pueda encarar tamaño cometido, habrá de propiciarse, como expresa Escamez 2, <<una sociedad en donde ese desarrollo sea posible, y una sociedad asi debe posibilitar la libertad y la espontaneidad, entendida como la educacion entre las necesidades internas y las posibilidades de su realización>>. Queda fuera de nuestro propÓsi1.0 analizar aqui en que medida la educación por sí misma puede contribuir a propiciar una sociedad tal. LA SOCIALIZACION COMO TAREA EDUCATIVA Como hemos de confundir la socialización con la educacion social, a la que se hará una referencia ulterior, ambas pueden ser a un tiempo <<proceso>> y <<resultado>>. Nos basta, por el momento, la siguiente precisión: La socialización es predominantemente espontánea, se da generalmente de un modo latente, por la impregnación que dimana de 10s contactos, educativos o no. La educacion social es intencional, suele generarse de un modo manifiesto, esta cargada de normatividad y tiene su epicentro en la institución educativa. De la primera, se encarga especialmente la Sociologia; de la segunda, 10 hace la Pedagogia. La sociabilización se entiende como un proceso que, considerad0 en sentido amplio, participa del mismo carácter permanente que el proceso educativo. Si bien suele entenderse referido a la etapa concreta en que se produce la inserción individual en la vida social, y culmina en una situación adaptativa a las estructuras sociales concretas. Esta adaptación se produce cuando una persona (grupo, minoria o institución) llega a conseguir una ESCAMEZ SANCHEZ, Juan; ccAutorrealizaciÓn personal, fin fundamental de la educación>>, en CASTILLEJO, J.L., ESCAMEZ, J. y MARIN, R., Teoria de la educacion, Anaya, Madrid 198 1, p. 92.
disposición interna mediante la cua1 las relaciones con 10s otros se producen con menos fricciones que las existentes al comienzo del proceso. Durante el desarrollo de éste, la persona interioriza, en su época de crecimiento, unos esquemas de conducta posibilitadores de un comportamiento conforme a las convenciones y las normas, cua1 corresponde a una persona adulta y madura socialmente 3. Estamos ante el proceso mediante el cua1 un individuo deviene en persona social, al incorporar a su individualidad las formas de vida posibilitadoras de una actuación concorde a las exigencias del colectivo en el que se inserta. Si bien, en sentido estricto, la socialización se aplica tan solo al niño que, a través de ella, se hace adulto y mienbro social, puede también aplicarse al adulto, en cuyo caso se habla de resocialización 4, supuesto que se da cuando se opera un cambio repentino y brusco en su ambiente cultural, o en su propio status, y se ve forzado al aprendizaje de nuevos estilos y pautas sociales. Sucede también 10 siguiente: como el proceso socializador no puede preparar al individuo de igual forma para hacer frente a todas las situaciones sociales, ni a cualquier tip0 de relaciones interhumanas, cada persona social se ve abocada, en alguna ocasión, a la adaptación. Concebir el conjunt0 de esquemas comportamentales y de roles de un individuo como un todo in;alterable, según el cua1 debe regirse cada uno en su medio, puede conducir a la anormalidad adaptativa. Una total adaptación a las estructuras no parece 10 mas conveniente, pues, generalmente, las innovaciones las alumbran, en no pocos casos, individuos inadaptados, o mal adaptados, al sistema imperante. Por otro lado, una total adaptación a una conformidad no siempre es deseable. El proceso socializador implica ordenes, advertencias e instrucciones expresas, recibidas de 10s mayores y mas experimentados, y versa también sobre la percepción de unas valoraciones de determinadas formas de comportamiento, realizadas por las personas que nos rodean. De aquí que nos inclinemos a considerar el proceso de socialización como un proceso permanente que se da con mayor intensidad en las primeras etapas o estadios de inserción social. La ~~resocialización~~ vendria a ser como un "CHOECK, H., Diccionurio de Sociologiu. Herder, Barcelona 1979, p. 659. "OMERO PEÑAS, J.L. y GONZAI.EZANLEO, J., Sociologiu puru eh cu do re.^, Cincel, Madrid.
reciclaje que ciertos individuos experimentan, en determinados momentos de su vida, a consecuencia de cambios bruscos producidos en su situación social concreta, y cuyas resonancias no son absorbidas por la propia dinamica de las relaciones interpersonales. El valor irreemplazable que una socialización primaria tiene para la adaptación del individuo a su sociedad, en el marco de una familia normal nuclear 5, ha sido comprobado por la sociologia de la conducta desviante. Las instituciones de socialización secundaria raras veces pueden sustituir o subsanar 10s defectos de una socialización primaria equivocada. De aquí el papel primordial que habra de jugar la familia -y también la escuelaen la efectividad del proceso de socialización de cada individuo. La teoria sociológica de la socialización considera como 10 mas relevante de esta es el hecho de que al niÍio se le transmite algo ya preexistente al individuo y que previamente esta socialmente definido en el sistema cultural; a saber: las expectativas de conducta que integran un rol social. Para esta teoria, la socialización consiste en una captación e interiorización de las expectativas del rol (o roles) por parte del niño, y su posterior inserción en la estructura social por el hecho de asumir ese rol y ocupar el status social correspondiente. En una primera fase, el niño conecta con las pautas conductuales, no en abstracto, sino por medio de su propia percepción de la conducta de 10s demás. Estos <<demas>) no son todos 10s que generan contactos con 61, sino aquellos considerados como cotros significatives>> que tienen la virtualidad de exhibir ante el niño una conducta que le fuerza -sin coacciones lesivas a su personalidad sino por via émulo-imitativaa la adopción de un determinado comportamiento tomado el del <<otro significante)) como modelo o arquetip0 conductual a imitar. La ausencia de claridad al definir el rol propio del niño ylo del adolescente puede provocar un conflicto, cuando éste crece, tanto en el seno de la familia como en la escuela. El sexo ocupara a menudo un lugar central en dicho conflicto, merced a la fuerza de 10s mecanismos biológicos que implica, aunque no sea percibido como tal por la familia. Cuando no existe una transición suave de la familia a la C' ROSA ACOSTA, B. de la, <<La familia y la escuela como instituciones socializadorasn, Bordón, n.O 2 16, enero-febrero 1977.
escuela, o de cualquiera de estas instituciones al trabajo ylo a la vida adulta, se produce una discontinuidad en el proceso de socialización, asi como la posible aparición de un conflicto. En estos casos, 10s chicos se integraran, con mejor o peor fortuna, en el grupo espontaneo juvenil denominado, comunmente, {ipandilla>>. Por otro lado, el distinto ejercicio de la autoridad puede producir discontinuidades; esta puede ser ejercida de forma bien distinta segun la clase social en que radica la familia. Asi, el padre perteneciente a la clase obrera obligara a su hijo a cumplir 10 ordenado usando ademanes, antes que mediante un mandat0 oral, apoyado por un razonamiento explicativo de 10s motivos de la ordem, de manera comprensible para el niño. Asi, quien se ha educado segun la noción de autoridad propia de la clase obrera puede padecer una notable discontinuidad al ingresar en un ambiente escolar regido, comunmente, por actitudes y patrones tipicos de la clase media 6. La socialización conlleva el respeto a la autoridad establecida. Pedagógicamente, el problema de la autoridad es crucial en la educación de las jóvenes generaciones, ya que <<en la ética infantil el respeto y la sumisión a 10s superiores es uno de 10s puntos basicos>> 7. No obstante, el concepto, la distribución y la dosificación de la autoridad varían en función del entorno y de las costumbres de cada comunidad, asi como en orden al grado de permeabilidad intergeneracional. La socialización, como todo proceso humano, tiene sus limitaciones. Los hombres, por fuertes que fueren las presiones sociales ejercidas sobre ellos, pueden actuar de maneras disruptivas y rebeldes. La socializaci6n nunca es 10 suhcientemente fuerte como para producir individuos tan bien <icortados a medida,) que encajen perfectamente en la estructura social. Un consentimiento total y absolut0 sobre todos 10s valores sociales se antoja difícil, porque, entre otras razones, 10s individuos no realizan sus roles de modo automatico, sino que interpretan y modifican su conducta en función de innumerables contingencias. La socialización llega a convertirse en una conducta, en un modo de actuar dentro de una sociedad; y ese modo de actuar MUSGRAVE, P.M. Sociologia de la educacion, Herder, Barcelona 1972, pp. 42 y SS. QUINTANA CABANAS, José M.a, El niño en las distintas cluses sociales, Marfil, Alcoy 1970. En especial, el cap. 8, ttLa actitud ante el principio de autoridab,, pp. 127-1 49.
requiere necesariamente una doble postura en el proceso educativo: respecto al educando, en particular; y respecto a éste como mienbro integrante de una comunidad. La socialización del educando comienza con su integración personal, entendiendo por tal la constitución de una entidad individual que responda a 10s atributos de sociabilidad, especialmente mediante dos vias: la comunicatividad, que opera fundamentalmente por medio del lenguaje; y la espiritualidad que posibilita una participación cultural variada. LA EDUCACI~N SOCIAL La época actual, invadida por la proliferación de 10s conocimientos y por el dominio de 10 técnico, es propicia a olvidar, o a postergar, la importancia de la educación social. Esta importancia, siempre teóricamente reconocida -como un tópico mas-, es oscurecida en la practica educativa en beneficio, en no pocos casos, de objetivos programaticos fuertemente instruccionalistas. Y el oleaje azota 10s propios planes de estudios de pedagogos, y maestros, en donde la Pedagogia Social ha perdido prepotencia, e incluso ha sido sustituida por otras disciplinas que, al ser otro su objeto, no han conseguido llenar el vacio producido. Por ello, el tratamiento socionormativo de la educación acusa mas su ausencia. Y sucede que, mientras sociólogos y pedagogos profundizan en el proceso de socialización, estos últimos descuidan 10s objetivos, las formas, 10s métodos y 10s procedimientos pertinentes para incidir en una educación social acordes con las necesidades de la educación contemporanea. La educación social se presenta de manera multiforme y a el10 nos hemos dedicado en otro lugar 9, por 10 que no procede aquí exponer nuestro criteri0 sobre el particular, como si de una lección preliminar de un programa académico se tratase. Si hay que recalcar, con palabras de J.L. Castillejo 'O, que <<desde la 8 CJ: QUINTANA CABANAS, José M.a, Pedagogia Social. Técnicas de trabajo escolar, UNED, Madrid 1977, y Sociologia de la Educación, Hispano Europea, Barcelona 1977. ROSA ACOSTA, Bernardo de 1 a, ccProblemática de la Sociologia de la Educacionw, Educadores, n.O 92, 1977. Vid. ROSA ACOSTA, B. de la, Educación cívica y cornprensión internacional, CEAC, Barcelona 1977. l0 CASTILLEJO BRULL, José L., Nuevas perspectivas en las Ciencias de la Educación I. Pedagogia General, Anaya, Madrid 1976, pp. 73 y SS.
perspectiva actual, la necesidad de una educación social aparece subrayada por la complejidad de nuestra sociedad. Cada vez se le exije al hombre una mayor dedicación a las tareas sociales; cada vez, en 10s tiempos que vivimos, estamos mas ligados a 10s que me rodean, somos mas dependientes unos de otros,,. Este pedagogo, recogiendo palabras de Flitner l1 y de B. Suchodolski 12, hace observar que, por un lado, debido a la aplasticidad histórican, nunca han sido subrayados y destacados 10s valores sociales como ahora; y por otro, la cooperación e interdependencia entre 10s hombres se han hecho complejas y dificiles y por eso <<nunca como ahora la educación habia sido llamada en la historia a asumir una función tan importante, por cuanto nunca como ahora la civilización humana habia sido tan compleja y tan rica,). La escuela tradicional ha sido objeto de duras criticas por parte de un movimiento pendular de signo contrario, aunque no radicalmente irreconciliable, constituido por el grupo que formaria la denominada <<Escuela Nuem,. Esta nueva corriente pone en duda, e incluso niega, la existencia de una educación social, propiarnente dicha, en la escuela tradicional. Atacada esta por su caracter eminentemente libresco, 10 mas que se le admite es el haber proporcionado una instrucción social, consistente en la explicación de conceptos abstractos sobre 10s derechos y deberes sociales del hombre. Según esto, parece existir una ausencia de interés por la educación social en la pedadogía clasica. No obstante, aun admitiendo este fallo de la escuela tradicional, hay que reconocer que dicha institución dejaba, de todas formas, una profunda huella de caracter social en el espiritu de 10s alumnos 13. El concepto de <<educación social,, puede tener acepciones diversas, como muy bien sugiere J.L. Garcia Garrido 14. Pero mayor confusión existe cuando se barajan términos como <<educación para la convivencia,,, <<educación politican,~~educación ciudadana,), y un largo etc. En rigor, todos ellos apuntan al vivir l1 FLITNER, W., Pedagogia sistemdtica, Labor, Barcelona 1935. Cit. por CASTILLEJO, J.L., loc. cit. SUCHODOLSKI, Tratado de pedagogia, Península, Barcelona 197 1, pp. 1415. Cit. por CASTILLEJO, J.L., loc. cit. '3 ROSA ACOSTA, B. de la, <<Importancia de la Pedagogia Social en un sistema democratico>>, Educacion y Sociedad, I.C.E., Universidad de Sevilla 1983, p. 25. l4 GARC~A GARRIDO, J.L., Fundamentos de la educación social, Magisteri0 Español, Madrid 1971, pp. 89 y SS.
del hombre con 10s demás, y son, en última instancia, precisiones mas o menos metodológicas, que analizan 10s distintos matices de la vida en comunidad. Las analogias, diferencias e incluso repeticiones, que se observan en 10s manuales al uso, confundiendo 10s adjetivos antes indicados, han sido desarrollados en otro lugar 15. La educacion social esta incluida en un proceso educativo esencialmente unitario. Si la definimos como educación para la vida social, hemos de comprender de que este concepto no puede separarse, de hecho, de la vida profesional, cultural, religiosa, etc. No debemos caer en el error de separar 10 que permanece unido en la vida particular de una persona, ni tampoc0 considerar cada uno de esos aspectos inseparables de la educacion integral como constitutivos por si mismos de toda la educacion. Y esto es vitalmente importante, ya que no pocos pedagogos contemporaneos han identificado, teórica y prácticamente educación <<socialu con educacion <<totalw. Mas frecuente aún es el caso de quienes, sin confundir la educacion social con toda la educacion, abogan, sin embargo, por la absoluta primacia de 10 social sobre 10s restantes aspectos de la educacion integral. El aspecto social se les presenta como el factor superior del hombre, como su máxima manisfestación espiritual. Esta concepción encuentra representantes tanto en la Escuela Nueva como en la pedagogia marxista. Y de este modo se altera el debido equilibri0 que debe reinar entre las distintas manisfestaciones y vertientes de la acción educativa global. Actualmente, que el maestro, que el profesor, <<sepa>, con ser esto imprescindible, es tan so10 un elemento mas en la pluriforme manisfestación de su tarea profesional. Entendemos que la preparación actual del docente debe encauzarse en orden a capacitarle para una tarea de ((ingeniería social>>, como hemos expuesto en otro lugar 16. En palabras de I.L. Kandel l7 habría que ROSA ACOSTA, de la, Educacibn cívica y co~nprensibn internacional, op. cit. l6 ROSA ACOSTA, B. de la, <<Nuevos cometidos del docente en la educacion contemporanem, Aula Abierta, n.O 23, 1976, p. 11. l7 KANDEL, I.L., Hacia una profesibn docente, Unesco, 1962, p. 1 1.