La "Relazione de' Male di Petto" (1720) de Domenico Gagliardi ("ca". 1660-"ca". 1735) en el ambiente anatomoclínico romano (p. 289-302)
Abstract
Olagüe de Ros, Guillermo
Full text
La Relazione de' Male di Petto (1 7 20) de Domenico Gagliardi (Ca. 1 660-Ca. 1 735) en el ambiente anatomoclínico romano GUILLERMO OLAGUE DE ROSQ A Paco Nogales Desde hace cierto tiempo venimos reuniendo materiales con el objeto de historiar el origen y desarrollo del cultivo de la anatomía clínica en Roma en el período comprendido entre 1539 y 1720. Ambas fechas se corresponden con dos hitos centrales en este proceso que nos ocupa. La primera de ellas, 1539, supuso el inicio de una actividad oficialmente reconocida y reglada en el campo de la anatomía humana en la escuela de medicina de la Sapienza de Roma. En efecto, en ese año se dotó la cátedra de anatomía y cirugía de dicha facultad. Dichas cátedras se desdoblarían en 1551 en una de anatomía y otra de cirugía, si bien conocieron varios momentos de fusión a lo largo de estos dos siglos (1). Lo interesante de la creación de la cátedra de anatomía fue que, por las peculiares relaciones docentes y asistenciales que mantenía la facultad de medicina romana con el Hospital del Santo Espíritu -el más importante de la ciudadlos titulares de la misma pudieron desarrollar una amplia labor anatomoclínica merced a la abundante disponibilidad de cadáveres procedentes de dicho nosocomio. Por otro lado, puesto que los titulares de dicha cátedra simultaneaban su labor docente con un cargo asistencial en el mencionado hospital, contaron con numerosos casos «clínicos» y «anatómicos», cuyas particularidades incorporaron a sus enseñanzas o en sus textos docentes. Domenico Panaroli (1587-1657), por ejemplo, que hacia 1652 era lector de Anatomía y Cirugía en la Sapienza, publicó ese mismo ario una magnífica colección de relatos anatomopatológicos procedentes de su experiencia profesoral y clínica con el titulo Iatrologismorum seu Medicinalium Observationum Pentecostae Quinque (Roma, Francesco Moneta, in (1) PAZZINI, A. (1961). La Stona della Facolta Medica di Roma. Roma, Istituto di Storia della Medicina, vol. 1, pp. 178-1 79. " Departamento de Historia de la Medicina. Facultad de Medicina. Granada (Espaila) DYNAMIS Acta Hispanica ad Medicinae Scientianrmque Hzsthm Illustrandam. Vol. 3, 1985, pp. 289-302. ISSN: 021 1-9536
290 GUILLERMO OLAGUE BE ROS 4.0). Panaroli recurrió incluso a un ((microscopio)) para analizar la estructura de los cálculos renales (2). Este maridaje docente y asistericial se reforzó aún masdurante los nionientos en que la enseñanza de la antomía se mantuvo asociada a la de cirugía. En esas fases, e1 catedrAtico de la disciplina realizaba, además de sus enseñanzas teóricas en arnbas materias, una intensa actividad práctica, (coperatoria~, entre los enfcrmos asilados en el hospital de Santo Espíritu. No cabe duda que los hallazgos quirúrgicos de estos enfermos se convirtieron tambikri en fuente de conocimientos muy iniportante para los docentes de la Sapienza. Un buen ejemplo nos lo ofrece Bernardino Genga (16551734), que fue profesor de Anatomía y Cirugía e impartió, adeniás, cursos de cirugía en la Sapienza romana. En 1672 Genga dio a la imprenta una Anatomia chirurgica, ossia istoria dell%ssa e mascoli del coq9o umano en la que, además de incluir un capítulo dedicado a exponer las tesis de Harvey sobre la circulación sanguínea, ofreció un aburidante número de «casos quirúrgicos)) con objeto de formar y advertir la dificultad de ciertas operaciones a sus discípulos (3). La fecha Que pone colofón a nuestro estudio, 1720, es iricraiiieiite convencional. El 2 1 de enero de ese año fallecía Giovanrii Müria Laricisi (n. 1634), el más importante de los cultivadores de la anatoniía clínica romana y que tan magistralmente ha sido analizado por Pedro 1,aín (4). La obra de Lancisi supone, pues, la culminación de una tradición de casi doscientos años de actividad anatomoclínica que fue favorecida, en última instancia, por unas muy favorables condiciones sociales y cicntíficas. Además de las ya reseñadas -creación de la cátedra de anatoniia y cirugía y conexión docente asistencia1 de los titulares de esas cátedras con los hospitales romanospodenios resumir esas felices circuristancias socio-científicas entre otras en las siguientes. En prinier término, la positiva actitud del papado de cara a la disección de cadáveres (9), cuyo punto de partida podemos ejemplificar en la labor realizada por Leonardo da Vinci en el nosocomio de Santo Espíritu entre los años (2) OLAGÜE DE ROS, G.; MORENO, R. M.a {en prensa). IA aportación de 1)orrieriico Panaroli (1587-1657) al desarrollo de la Aiiatoniia Clinica en Konia: Análisis dt: su obra «Iatrologismorum seu Medicinalium Observatioiium Pentecostae Quinque)) (Ronia, Francesco Moneta, 1652, in 4.0). Actas del VI Congreso Xacio~zal de Historia de la Medicina. Alicante. (3) La obra de Genga se tradujo al castellano en 1744: Arzatkomia Chirrtrgiea Htiforvlrtda, que contiene la Historia Anatho~nica de los Huesos 3 Músculos del Cut'qo PI2Lrnc~ne. Madrid, L. E'. Mojados. La versión corrió a cargo de Andrés Garcia Vkquez. (4) LAIN ENTRALGO, P. (1950). La Historia Clfnica. tiütoria y Teoria del relato patogr¿ijco. Madrid, C.S.I.C., passimn, pero especialmente pp. 206-209. (5) WALSH, J. J. (1 908). The Popa and Science; the histop oftht7 relations to science dztrirlg the .Middfc Ages and down to our time. New York, Fordham Univ. Press.
La Relazione de'Male di Petto (1720) ... 29 1 15 13 y 15 16 (6). En segundo lugar, una peculiar organización médica, moriopolizadora del control de la práctica y asistencia médicas, el Colegio de Médicos de Roma (Collegium Archiatrorum urbis Romae), que en ningún momento se opuso ala práctica-de la anatomía clínica. Es más, en la medida en que la regulación del acceso al ejercicio médico y quirúrgico de los aspirantes foráneos y naturales de Roma que así lo deseaban, exigía a éstos una probada pericia en los campos a que optaban doctorarse, el Colegio actuaba como elemento positivo y exigente (7). Terceramente, la existencia de médicos hospitalarios que, sin cargo docente en la Sapienza, mantenían estrechos vínculos cientificos con profesores de esa facultad médica. Es sabido, por ejemplo, que Antonio Pacchioni (1 6651726), que nunca desempeñó una plaza de profesor, colaboró, sin embargo, de forma muy activa con la cátedra de Medicina Práctica de Roma que regentó durante casi dos décadas el ya mencionado Lancisi. Una parte importante de los hallazgos anatomoclínicos de éste fueron el resultado de la labor conjunta realizada entre ambos. Recordemos aquí sus estudios sobre la anatomía de la laringe -que motivaron una cordial polémica con Giarnbattista Morgagni (8)- o aquellos sobre patología cardíaca y nerviosa (9) que conformaron el núcleo central del tratado sobre los aneurismas de Lancisi, su obra anatomoclínica más acabada y perfecta. En cuarto lugar, una peculiar estructura de la sanidad municipal -por lo demás, común a otras ciudades italianasque promovió la necropsia de los fallecidos en caso de epidemia de manera sistemática y obligatoria. Ante el estallido de una enfermedad epidémica, normalmente el Papa, máxima autoridad en Roma, encargaba a su arquíatra personal -que desempeñaba el cargo más importante de la jerarquía médica de la ciudadla creación de una comisión especial (conclave) con objeto de estudiar la causa y los remedios de tal mal. Indefectiblemente el conclave concluía declarando, la absoluta necesidad de autopsiar los cadáveres si se pretendían alcanzar los fines teóricos propuestos. Esta vía, pues, permitió la acumulación de una grandísima experiencia necrópsica. Un buen (6) PAZZINI, A. (1953). Leonardo da Vinci e l'esercizio dell'anatomia .in Roma. Sudhoffs Archiv, 37, 329-337. (7) ANDREAE (1850). Ueber die Statuten des Kollegiums der romischen Aerzte vom Jahre 1676 mit einem Hinblicke auf die heutigen Medizinalreformbewegungen. Ztschlj: &d. Staatsarznk. (Erlangen), 40, 197-244; MICHELONI, P. (1949) Un raro manoscritto vaticano. 11 ((Bullarium Collegii Medicorum)) (Arch. Vat. Fondo Manoscr. Ferraioli - 704). Hu~nana Studia, serie 11, Fasc. 5, 233 y SS. (8) OLAGUE, G. (1976). El nacimiento de la medicina moderna a la obra de Giovanni Mana Lancisi (1654-1 720j. Valencia, Tesis Doctoral, 2 vol. (inédita). (9) LANCISI, G. M. (1728). De motu Cordis et Aneurysmatibus. Opus Posthumum in duas partes divisum. Rorria, J. M. Salvioni.
292 GUILLERMO OLAGUE DE ROS ejemplo lo tenemos precisamente en la obra de Domenico Gagliardi (ca. 1660-ca. 1735) que constituye el objeto de la presente nota. En efecto, Gagliardi abordó en 17 19 el estudio de un brote epidémico acaecido en Roma en el otoño e invierno de ese año, a instancias del comendador del Hospital de Santo Espíritu de Roma, sinibaldo Doria. Para alcarizar una mejor comprensión de las causas de la enfermedad, que le permitiera a su vez, sentar unas eficaces medidas preventivas y terapéuticas, Gagliardi realizó sistemáticarnente autopsias anatomoclínicas a los fallecidos en dicho hospital como consecuencia de la enfermedad. Finalmente, la presencia de academias científicas, experimentales, nacidas al socaire del patronazgo de la nobleza romana. De las varias decenas de tertulias que surgieron durante esos dos siglos, hay dos de especial significación para la historia de la anatornía patológica romana de este período. La primera de ellas, fundada hacia 1650, se debe a Guglielmo Riva (1 627167 7), médico del hospital della Consolazione, y fue un auténtico foro de discusión clínica y anatomopatológica. A Riva se debe, además, la creación del primer museo de piezas macroscópicas anatomoclínicas conocido -actualmente perdidoque instaló eri el atrio de su hospital, lugar donde habitualmente se reunían los contertulios de su academia (1 0). La segunda se debió a: la iniciativa de Lancisi, que la instaló en el hospital de Santo Espíritu en 17 15 (1 1). La acadeniia lancisiana fue la expresión más lograda, a nuestro juicio, de todos esos factores favorecedores que acabamos de comentar: nació por iniciativa de un profesor de la Sapienza que al mismo tiempo regentaba un alto cargo asistencia1 en el noscomio romano antes mencionado; contó con la aprobación de la máxima autoridad gubernativa de los Estados Poritificios, el Papa Clemente XI (1 700172 11, quien asistió personalmente a su inauguración; en sus sesiones participaron los profesores y médicos asistenciales de todos los centros romanos; y, lo que es muy importante, esta academia reguló oficialmente el cultivo de auténticas sesiones anatomopatológicas. En efecto, entre sus normas de funcionamiento existía una que estipulaba la obligatoriedad de discutir públicamente, durante las reuniones estatutarias semanales, los relatos autópsicos necesariamente realizados de aquellos enfermos fallecidos en esos siete días en las salas del hospital (12). (10) SAVIO, P. (1968). Ricerche sull'anatomico Guglielmo Riva. Bolletino Storieo-Bibliogr. Subalpino, 66, 229-267. (1 1) OLAGUE, G. (1976). El programa de reforma educativa de Giovanni Maria Lancisi: De Recta Medicorum Studiorum Ratione Instituenda (17 15). Episteme, 10, 180-190. (12) Zbzdem.
La Relazione de'Male di Petto (1 726) ... 293 La presente nota tiene por objeto, como ya hemos adelantado, el estudio de la vida y obra anatomoclínica del médico romano Domenico Gagliardi, que desarrolló su labor científica fundamentalmente en las dos primeras décadas del siglo XVIII. Gagliardi ejemplifica perfectamente el prototipo de médico vinculado al hospital de Santo Espíritu, sin cargo docente pero con una importante posición social en la jerarquía sanitaria de la ciudad y de los Estados Pontificios. Su obra más importante para la historia de la anatomía clínica -Relazione de' Mali di Petto, publicada precisamente en 1720, año del óbito de Lancisisupone un hito señalado no sólo para la historia del pensamiento anatomoclínico romano en particular, sino del universal. A pesar del gran interés que esta obra posee, apenas ha merecido atención por parte de los historiadores. A nuestro parecer, el juicio más preciso sobre la misma se debe a Carlo Castellani quien ha afirmado: «el interés de este estudio radica en el hecho de que, antes de Giambattista Morgagni, (Gagliardi) realizó un acercamiento anatomopatológico y se basó en autopsias cuidadosamente realizadas)) (1 3). Hemos estructurado nuestro trabajo en dos apartados. En el primero, reconstruimos la biografía de Domenico Gagliardi, a partir de los escasos datos que*se poseen. Eri el segundo, comentamos los aspectos más sobresalientes de su obra y los juicios que la misma ha merecido con posterioridad. BIOGRAFIA CIENTIFICA D. Gagliardi, en opinión de Castellani (l4), nació hacia 1660 en Roma, aunque otros historiógrafos como Salvatore De Renzi afirman que procedí'a de una familia de médicos oriunda del Milanesado (1 5), de donde era natural. Ignoramos dónde recibió su formación médica,. aunque muy posiblemente cursó sus estudios en la misma Roma, a tenor de las muy escasas noticias autobiográficas que el mismo Gagliardi incluyó en sus escritos. Así, en Anatomes Ossium (1689) Gagliardi nos comunica que se formó junto a Antonio Piacenti (ca. 1620-1710), «uno de los médicos más prestigiosos de la ciudad)) (16). De Antonio Piacenti sabemos muy poco; solamente noticias muy indirectas propor- (13) CASTELLANI, C. (1972). Gagliardi, Domenico, in: GILLISPIE, Charles Coulton (Ed.). Dictionary of Scientijic Biography. New York, Charles Scribner's Sons, Vol. V, pp. 220-221. (14) Ibidem. (15) DE RENZI, S. (1846). Storia della Medicina Italiana. Napoli, Dalla Tipografia del FiliatreSebezio, vol. IV, pág. 109 (Reprint: Bologna, Forni Editore). (16) GAGLIARDI, D. (1689), Lectori se ipsum noscendi Curioso. in: Op. cit.
294 GUILLERMO OLAGÜE DE ROS cionadas por Lancisi. Según este último (1 7), Piacenti fue uno dc los tres coniejeros del Protomédico General Luca Tonimassini, aunque se ignora si ocupó algún cargo docente en la Sapieriza de Roma. Por Garofalo sabemos, además, que Piacenti fue Protomedico General de los Estados Pontificios en 1671, 1672, 1678, 1681, 1682, 1689 y 1703 (1 8), y, si bien no dejó ninguna obra impresa, cultivó la anatomía clínica y participó en alguno de los conclaves convocados en Ronia en las postrimerías del siglo XVII (19). En 1689 publicó Gagliardi la obra que más fama le depararía en 1% posteridad. Se trata de la ya mencionada Anatomes Ossium nouis inverttis illustrata (Roma, Jo. Komareck, in 4.0) (20), un estudio --conlo su título indicadedicado a la anatomía ósea fresca. Como material Gdgliardi utilizó abundantes restos óseos procedentes del cementerio ariexo al hospital de Santo Espíritu, a los que sometió a variadas tecnicaa de análisis en la línea de la anatomia antificiosa et subtilis de Marcello Malpighi (21). Como era de esperar, Gagliardi dedica una elogiosas palabras a aquél, a quien califica de ((otro Colón del microcosmo que ha descubierto no sólo uno, sino un sinfín de nuevos mundos en la estructura de las vísceras)) (22). La obra cuenta-con la censura aprobatoria de Antonio Piacenti, ((Protomédico General)). La Anatomes Ossiurrt fue muy bien recibida en el ambiente científico de la época. Crisóstonio Martínez (1638-1694) el gran ((microscopista clásico)) español que tan agudamente ha sido estudiado por López Piñero (23), se enteró de su existencia en París y pronto se interesó por su consulta. Sin autorización (17) LANCISI, G. M. (1707) De Subitaneis Mortibus. Roma, J. F. Buagni. (1 8) GAROFALO, F. (1 950). Quattro secoli di cita del Protornedicato e del Clillqio clei ibledici di Rorrin (Regesto dei Documenti da1 1471 al 1870) Roma, 1st. di Storia della Meciiciiia. (1 9) LANCISI; G. M. (1 707), op. cit. (20) Un magnífico estudio sobre la misma puede verse en el siguiente artículo: RANDELLI, M. (1960). La ((Anatomes Ossium)) di Domenico Gagliardi. Physis, 2, 223-231. Originariamente -pues así lo señala el título de la obraésta era la pritnera parte de una monografía sobre osteología proyectada en dos. Que nosotros sepamos, Gagliardi sólo imprimió esta primera. Un interesante estudio, por hacer todavía, es el aridisis comparado de las aportaciones de los tres grandes osteólogos del barroco: Gagliardi, Havers y el español C. Martínez. Un análisis comparado, aunque incompleto, puede verse en RANDELLI, M. (1961). Les observations microscopiques de Gagliardi et de Havers sur la structure des os. Comptes Rendus S5 Congres des Societis Suuantes de I>aris et des Depurtements. Chambeq-Annecy, 1960. París, pp. 60 1-604. (21 j GAGLIARDI, D. (1 689). Lectori se ipsum noscendi Curioso. in: op. cit. (22) Ibidem. (23) LOPEZ PIÑERO, J. M. (1964). El Atlas Anatómico de Crisóstomo Martínez. 1." ed., Valencia, Ayuntamiento. Hay una segunda edición de esta obra en 1982, editada por la misma corporación, incluyendo una nueva introducción y las traducciones castellanas del «Éloge» y de lo textos explicativos de la «Nouvelle Expositionn de 1740.
La Relazione de' Male di Petto (1720) ... 295 de Gagliardi, Le Clerc y Manget la incluyeron al final de su Bibliotheca Anatomica (Genevae, vol. 11, 1207-1222 (1699)), lo que contribuyó a ' aumentar su difusión (24). Domenico Mistichelli (1 675-1 7 16), en su célebre Trattato dell'Apoplessia (1 709) la elogió muy favorablemente (25) al igual que Jean-Jacques Manget (1 6321 742) quien en su Bibliotheca Scriptorurn Medicorum (1 7 3 1) la calificó como «elegantissimum ac curiossissimum ... Libellurn)) (26). De todos los colegas romanos de Gagliardi, el único que discrepó de esta unanimidad elogiosa fue Lancisi, aunque no sabemos realmente sus motivos. En una carta fechada el 14 de septiembre de 17 18 dirigida a Morgagni, Lancisi se expresaba así sobre el tratado de osteología de Gagliardi: ((11 nostro Protomedico Gagliardi ... fa vedere esser vero cib, che di lui diceva il Nostro Monsig. Malpighi, che il libretto de ossibus non era opera sus» (27). Desde 1689 hasta 1735, fecha probable de su muerte, apenas poseemos datos sobre nuestro biografiado. Además de la Anatomes 1 Ossium, Gagliardi dio a luz otros seis escritos, cinco de ellos redactados en lengua italiana. La temática central de esas monografías se refiere a deontología y moral médica, así como a lo que podríamos denominar con lenguaje actual ((higiene individual)). Al primer aspecto corresponden la ~dea del uero medico fZsico e morale formata secondo li docurnenti ed operazioni dJZppocrate (Roma, 17 18), L'infermo instruito nella scuola del disinganno (Roma, 1 7 1 91 720) y LJEducazione de' Figliuoli (Roma, 1720) (28). En el segundo capítulo hay que encuadrar sus escritos Corzsiglipreservatiui e curatiui in tempo di contagio (Roma, 1 720) y Parere sopra l (24) Le Clerc y Manget se hicieron con una copia delAnatomes Ossium gracias a Giorgio Baglivi. Para el conocimiento de este proceso vid.: SCHULIAN, D. (1 974). The Baglivi Correspondencefrom the Libra? $Sir Williawl Osler. Ithaca and London, Cornell University Press, carta n.o 135 (de Manget a Baglivi, 29 abril-9 mayo, 1697), pp. 335-337. (25) MISTICHELLI, D. (1709). Trattato dell'Apoplessia. Roma, A Spese di Antonio de Rosi, pp. 5-6. (26) MANCET, J. J. (1731). Bibliotheca Scriptorunl Medicorum Veterum et Recentiorum. Genevae, Tonius Primus, Pars Sec., Lib. VII, pág. 367. Por otro lado, la obrita de Gagliardi conoció una segunda impresión en Leiden, H. Mulhovius, 1723. (27) CORRADI, A. (1876). (L. LXXIV. (v. De Lancisi a Morgagni. 14 de septiembre de 17 18). Lettere di Lancisi a Morgagni e parecchie altre dello stesso Morgagni, ora per la prima volta pubblicate. Pavía, pp. 199-200. (28) Idea del vera fisico e morale finnata secando li documenti ed operazioni dJ2ppomate divira in sei giornate per commodo maggiore della gioventu che desidera d'approfittarsi nella medicina per la uia della virtu. Roma, lit. Pet. Ferri, in 8.0 (1 7 18). L'infermo istruito nella scuola del disinganno;opera composta a beneficio di chi desidera vivere lungamente, divisa in dueparti che contengonno XXXI veglie salutari. Parte 1.4 Veglie XVI. Roma, nella Stamperia di S. Michele a Ripa Grande (17 19); Parte 2.a Ve'qlic XV che ~nostrana li abusi introdotti nei purganti. Roma, nella detta Stamperia (1 720). Dell'Educazione deifigliuoli del Dottor ... Roma, 2 vol., nella Stamperia di S. Michele a Ripa Grande (1 720).
1 296 GUILLERMO OLAGÜE DE ROS ltIn&'uenza Catarrale (Roma, 1730) (29). Esta última obra, junto con la Relazione de' Male .di Petto (Roma, 1720), son además dos estudios epidemiológicos sobre sendos brotes gripales acaecidos en Roma en el otoño e invierno de 17 19 y 1730. Pero 10 más novedoso en el segundo de ellos es su acercamiento anatomoclínico a la indagación de las causas y la aplicación de los resultados obtenidos a la terapéutica y prevención del br~te'e~idémico. Con posterioridad a 1730, Gagliardi no dio a luz ningún nuevo escrito. Por otro lado, los muy escasos datos biográficos de que disponemos sólo nos permiten constatar su actividad como Protomédico de Roma y de los Estados Pontificios en los años 17 14, 17 18, 1727 y 1730 (30). En 1732, según nos ha dejado testimoniado Jacopo Arata, Gagliardi participó en una consulta médica sobre un enfermo afecto de las vías biliares (3 1). Gagliardi debió de fallecer, finalmente, hacia 1735, desapareciendo su nombre, a partir de 1728, de las Actas del Colegio dc Médicos dk Roma (32). ~ LA OBRA ANATOMOCLINICA DE D. GAGLIARDI Hemos señalado hace un momento que Domenico Gagliardi abordó en dos de sus impresos problemas epidemiológicos: el primero de ellos, de 1720, lleva por titulo Relazione de' IMali di Petto, y en él su autor estudia un brote gripal acaecido en Roma en el invierno de 17 19 cuando ostentaba el cargo de Decano de los médicos del hospital Santo Espíritu de Roma. El segundo, Parere sopra ltInJuenza Catarr~le~ contiene un breve informe sobre otro episodio epidémico ocurrido en los Estados Pontificio~, sensiblemente en la capital de los mismos, a partir de enero de 1730. En él Gagliardi analiza someramente la causa -«propagación del (29) Consigli Preservativi, e Curativi in tempo di Contagio, Dati ir1 luce informa di Dialogo Da ... Divisi in tre Classi, Appendice all'opera dell'lnfemto Instruito del medesimo Autore. Roma, Nella Stamperia di S. Michele a Ripa Grande (1720) in 8.0; Parere sopra LJIntuenza Catarrale, chepreserntementt. regna in Roma, e Stato Ecdesiastieo Dato da ... Roma, Nella Stamperia della Reverenda Camera Apostolica, in 4.0 (1 730). (30) GAROFALO, F. (1950), op. cit., passim, sólo constata esta actividad de Gagliardi eri los tres primeros años. Sin embargo, en el Parere sopra l'inflztenza Catarale (1730), pág. 9, se dice textualmente: ((Domenico Gagliardi, Protomedico Generale)). (3 1) ARATA, J. (1 901). Una lettera inedita di Dornenico Gagliardi, profssore in medicina eprotomedico nell'Ospedale di S. Spirito in Roma (1 732). Genova, A. Ciminago. La consulta esta fechadaen Roma el día 11 de diciembre. (32) GAROFALO, F. (1 950). op. cit. Vuelve a aparecer el nombre de Gagliardi en 1744, aunque es muy posible que por aquel entonces ya hubiera muerto, pues entre 1730 y 1744, como ya hemos señalado, no ocupó Gagliardi el protomedicato de Roma, período excesivamente dilatado si consideramos la tradicional tendencia del Cole-gio de Medicos de Roma de nombrar sin tan amplios espaciamientos al mismo personaje para el desempefio de1 puesto.
La Relazione de' Male di Petto (1 720) ... 297 aire contaminado)) por. la presencia de partículas nitrosas y azufrosas (33)- la patogenia, ,el pronóstico y las medidas terapéuticas y preventivas de la enfermedad. El primero de estos escritos, a nuestro parecer, contiene una magnífica interpretación de un proceso morboso, tomando como hilo conductbr los hallazgos anatomopatológicos de los cadáveres fallecidos durante el curso del brote epidémico. El hallarse escrito en italiano -y no en latín, que era la lengua científica universalmente aceptada durante esta épocay su incompleta indización en repertorios y catálogos historicomédicos, explican, en parte, la escasa atención que tradicionalmente se ha concedido a esta obra (34). La Relazione de' Mali de Petto se publicó en Roma, en la primavera de 1720, en la imprenta de S. Michele a Ripa Grande (35). Consta de 54 páginas impresas en tamaño 4.0 El texto va precedido de las correspondientes licencias de impresión -una de Tomaso Cervino, la segunda de Michel'Angelo Paoli, médico personal del Papa, y una tercera de Gregorio Seller. La exposición de los hechos se sucede a lo largo de 52 páginas y carece de capítulos divisorios, inici&dose con un preámbulo dedicatoria -como ya adelantamosa Sinibaldo Doria, Comendador del Hospital de Santo Espíritu. Con todo, es factible distinguir en este escrito tres partes: un prólogo, en el que Gagliardi expone los motivos que le llevaron a la confección y posterior edición de su estudio (pp. 2-10); una relación relativamente amplia de los hallazgos clínicos y anatomopatológicos encontrados en el curso de la epidemia (pp. 10-33); y, finalmente, una larga exposición sobre la etiología de la enfermedad, y sobre los remedios terapéuticos y preventivos más felices usados durante su pervivencia .(33-52). El propio Gagliardi explicita en ese preámbulo que hemos distinguido artificiosamente el objeto de su escrito: conocer las causas y (33) GAGLIARDI, D. (1730). Parere sopa I'influenza Catarrale. Roma, Stamp. della Reverenda Carnera Apostolica, p. 3 y SS. (34) Efectivamente, en prácticamente todos los repertorios historicomédicos y catálogos de bibliotecas la obra aparece recogida con sólo la primera parte del titulo de la misma: Relazione de' Mali di Petto che corrono presentemente nelI' Archi-Ospedali di S. Spirito, omitiéndose su segunda parte, por otro lado, muy expresiva de la intencionalidad de su autor: Ove, mediante reiterate aperture deJCadavee ed esperienze fatte, e con Tiferire qltanto in consimili influenze 2 stato da altri Autori ossernato, si mostmno le cause, e peseroativi de' mali correnti.. (35) El ejemplar manejado por nosotros procede de la Biblioteca Apostólica Vaticana (R. Gen. Med., VI 988 [Int. 1,2]). (36) GAGLIARDI, D. (1720), op. cit., pág. 2.