scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Reseñas

Rodríguez Ocaña, Esteban

Abstract

A. MAESTRE SÁNCHEZ, El cólera en Santander (La epidemia del año 1834).

Full text

RESE1ZIAS  443 superior to those of the present. The authors invoke the concept of Dethematisierung to suggest that the advance of science has suppressed social perspectíves. The point is important: scientific progress does not necessarily bring gains to medicine in its fundamental sense of improving the health conditions of groups in the population. The book is a mixture of new research and documents. Alfons Labisch provides a masterly overview of approaches to the history of occupational health. This is a valuable exercise in the defining of social history of medicine. Rainer Muller analyses why adequate occupational health statistics were prevented from developing. Dietrich Milles looks at how social perspectives have been excluded from occupational diseases in favour of scientific approaches. Case studies of particular diseases are chapters on TB, mercury poisoning, toxicology, bakers' and printers' illnesses, discoveries associated with housing, and protection of women workers. A third section covers major pioneers of occupational health like Koelsch, Teleky and Sommerfeld. For each of there the turn of the century was an exceptionally fruitful period. Hubenstorf, Milles and Rodríguez Ocañarovide an exemplary study of the background to Teleky's work in occupational medicine. Teleky's career is instructive as although he gained the first teaching post in social medicine, he encountered many theoretical and practicat difficulties. In the 1920s Teleky's normative social science of social medicine was superceded in Vienna by Heinrich Reichel's biologistic and racial approach. Given the growing appreciation that most of the social medicine of the 1920s and 30s was based on eugenic and biological categories, Teleky's economically based concept of social medicine is a refreshing and worthy exception. Three concluding chapters by. Milles (one written with Paul Klein) develop themes of the book regarding legislation, social insurance and the role of medicat inspectors of factories. These chapters show the problematic relations of occupational medicine to sickness insurance or (in the case of Koelsch) to toxicology. Important lessons are to be learnt, as, for example, over the limitations of a system depending on establishing liability. Finally, there is a fifty page bibliography. This book has important status as the first publication indicating the value of the social history of occupational health for understanding past and present health conditions. It is to be hoped that this will be the first of many such books. PAUL WEINDLING MAESTRE SANCHEZ, Amador (1985) El cólera en Santander (La epidemia del afío 1834). Santander, Ediciones Ayuntamiento de Santander (Colección Puertochico núm. 3) y Ediciones Universidad de Salamanca (Serie Varia, Temas Científicos, Literarios e Históricos, núm. 60) 380 p4s. 1.000 pesetas. Se nos ofrece a través del trabajo de doctorado de Amador Maestre, profesor Titular de Medicina Preventiva y Social de la Universidad de Santander según reza la RESEIZIAS contraportada del libro, una minuciosa reconstrucción del impacto de la primera pandemia colérica en Santander, particularmente a nivel institucional (Ayuntamiento, organización sanitaria, cabildo catedralicio...). Se apoya para ello en una exhaustiva utilización de fuentes manuscritas extraidas de los distintos Archivos santanderinos, civiles y religiosos, así como de la literatura de origen local contemporanea del fenómeno a estudiar. E1 sumario es bastante completo, desde una panoràmica inicial del Santander anterior al cólera, hasta el detalle de la cronología epidémica, actitudes sociales, medidas preventivas y curativas, financiación y estudio estadístico. No obstante, la lectura de la obra revela que dicha estructura responde a la presentación cronológica de la documentación de archivo localizada, de manera que se encuentran algunas disfunciones, como dedicar dos secciones (2.10 y 2.11) a aspectos económicos y financieros dentro del capítulo «Aparición y curso de la epidemia» (apoyado sobre todo en el leg. 7 del archivo municipal), mientras que el capítulo siguiente se dedica a «El costo económico de la epidemia», simplemente porque se analizan unos datos que proceden del leg. 8. Una primera objección metodológica que surge de la lectura del texto es la escasa elaboración a que son sometidos los datos del pasado, tanto en el plano de la expresión (un estilo arcaizante, lastrado por la abundancia de transcripciones literales y resúmenes casi literates de oficios, disposiciones y cartas con 160 arios de antigüedad) como en el de los contenidos. El autor opina (véase su «Epílogo», 361 y ss.) de tal hecho como virtud, puesto que se define a sí mismo como «mero recopilador de la realidad médicosocial de Santander... durante el ario 1834», enorgulleciéndose de que «ni la imaginación ni la fantasía han tenido parte en la configuración de este libro... (basado en) el mas estricto respecto a la verdad documentada» (p. 361). Este ultrapositivismo tiene de pintoresco, para empezar, su propia fundamentación, pues, a estas alturas, resulta presuntuoso pretender que se atiene uno nada menos que «a la verdad» —o bien ejercicio de prestidigitación el igualar la «verdad documentada» a la «verdad» (histórica), como si la vejez del sustrato de la información fuera la única garantía de certidumbre para el conocimiento del pasado. Esta actitud se traduce en que lo relatado en este libro carece de contexto, nacional o internacional, científico ni social. Como corresponde, la bibliografia no registra los trabajos contemporaneos profesionales (ni aficionados) sobre la historiografía del cólera, ni siquiera del cólera en Esparsa; concretamente cita tan sólo a Sánchez Granjel Santander, empleado en el texto una sola vez. Ni siquiera dentro del apartado demografico, donde afirma el autor haber realizado «interpretaciones personales... con el mayor rigor», se pasa de apenas poco mas que realizar una presentación ordenada de los datos brutos —que ni siquiera es sometida a crítica: parece normal al autor obtener una tasa de mortalidad de 7,12 por ciento para la ciudad de Santander o de 6,19 para el núcleo urbano y agregados (Cuadro 9, p. 341) como una tasa general para Esparsa de mortalidad por cólera de 0,9... en un momento en que las tasas de mortalidad habituales rondaban el 30-40% y ascendían entre 7 y 10 veces en situación epidémica. Sin embargo, esta obra fue premiada cum laude como Memoria de Doctorado por la Universidad de Salamanca. La impresión del texto esta cuidada, salvando el detalle de la ausencia de fecha RESEI n /AS  445 en los pies de las ilustraciones, por otra parte abundantes, y mínimas incorrecciones tipogra.ficas. Se deja leer, aunque no deje satisfecho. Deseémosle mas ventura a su autor en futuros acercamientos. ESIEBAN RODRÍGUEZ OCAÑA FERNikNDEZ, Antonio (1985) Epidemias y sociedad en Madrid. Barcelona, Editorial Vicens VivesLibros Vicens bolsillo, núm. 18), 273 pags. Ha reunido el autor cinco trabajos suyos, publicados por separado entre 1976 y 1982, en los que aborda cinco momentos catastróficos de la vida madrilefia del siglo pasado de causa epidémica. Cronológicamente presentados, se suceden el estudio de las epidemias coléricas de 1834, 1854-55, 1865 y 1885, para finalizar con una crisis de causa múltiple —cólera, viruela, gripe— ocurrida en 1890. Al ser trabajos de procedencia diversa y de fecha de realización dispar, su conjunción no està exenta de repeticiones, en particular la del reiterado akri justificativo de la conveniencia de realizar acercamientos históricosociales a estas situaciones del pasado, porque, como correctamente resume el autor, se trata de auténticas crisis sociales, cuyo desarrollo nos hace posible penetrar con facilidad en el entramado social de las comunidades afectadas, conocer el modo de vida de los distintos sectores que las componían y esclarecer el funcionamiento de los mecanismos de interrelación social, todo ello amparados en la abundancia documental (prensa, informes oficiales, memoriales privados, etc.) que suele generarse en dichas situaciones. En este sentido podemos decir que, en efecto, el autor realiza un rico acopio de fuentes, incluyendo manuscritos del Archivo de la Villa o municipal de Madrid, las cuales son extensivamente utilizadas, consiguiendo un vivo retablo de las distintas coyunturas. Una decisión previa del autor (explícita en p. 42) le hace rehuir la intimidad de las discusiones científicas y técnicas acerca de la enfermedad, su profilaxis y su curación. Dejando aparte la curiosa compartimentación de la realidad que ello implica, como si el mundo de la ciencia fuese un arcano suspendido por fuera de la realidad social, ello nos priva de una visión que hubiera sido muy interesante. Otra de las razones que impulsan al autor hacia el estudio concreto de epidemias, según propia justificación, es la conveniencia de «corregir el olvido» a que ha estado sometida la demografia histórica en nuestro ãmbito, matizado siempre ese objetivo con su sometimiento al indicado mas arriba, esto es el conocimiento de la estructura y dinamismo sociales. No se agota el anàlisis de los efectos del cólera en la contabilidad de sus víctimas, afirma (p. 156: el trabajo original es de 1981). Estando de acuerdo con tales afirmaciones, el resultado de su plasmación pràctica nos parece insatisfactorio. En primer Jugar, porque las herramientas contables empleadas por el autor son bastante arcaicas; en realidad sus «estadísticas» se limitan a reproducir las cuentas del XIX: «invadidos», «muertos», a veces «curados»; todo lo mas se halla algún porcentaje, a similitud de entonces. Es difícil de ese modo comparar satisfactoriamente mortalidades de asos distintos, que afectan a poblaciones distintas y ocu-