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El médico en el Hospital de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza en el siglo XVIII

Martínez Vidal, Àlvar; Fernández Doctor, Asunción

Abstract

Martínez Vidal, Àlvar; Fernández Doctor, Asunción

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El médico en el Hospi al de Nues a Seño a de G acia de Za agoza en el siglo XVIII ASUNCI~N FERNÁNDEZ DOCTOR * ALVARO MARTÍNEZ VIDAL ' El Hospi al Real y Gene al de Nues a Seño a de G acia de Za agoza, undado en 1425 po Al onso V el Magnánimo, e a, du an e la Edad Mode na, uno de los es g andes hospi ales de la an igua Co ona de A a- gón. Como ezaba su lema, Domus in mo um u bzs e o bis, sus pue as es a- ban abie as a los expósi os y a odo ipo de en e mos, incluidos los demen es, p oceden es no sólo de A agón, sino ambién de los einos eci- nos e, incluso, de luga es más apa ados. Lo co obo a el hecho de que, oda ía en el siglo XVLII, encon emos en e los sace do es de la Casa con e- so es de lengua (( ascongada)), ancesa e i aliana, amén de los de lengua cas- ellana (1). La di ección del hospi al es aba a ca go de la Si iada, jun a de gobie no, que en dicho siglo lain eg aban cinco Regido es de designación eal, pe e- necien es al cle o y a la nobleza, y a ios adminis ado es de al o ango. Pese al Dec e o uni o mado de Nue a Plan a, de 1707, y la polí ica cen aliza- do a lle ada a cabo po los Bo bones, el hospi al conse o du an e oda la cen u ia un égimen ju ídico au ónomo, que se ajus aba a las ((O dinacio- nes» ap obadas en 1655, he ede as de una la ga adición de au ogobie no bajo el auspicio de los nume osos p i ilegios eales ecibidos a lo la go de sus casi cua o siglos de andadu a. La exis encia de unas quinien as camas pa a en e mos en sus salas, sin con a las de los demen es y expósi os, y la asomb osa ci a de 1 7.1 86 en e mos asis idos en el año 1 7 86 nos p opo cio- nan una idea ap oximada de su en e gadu a en es a época 2. A) (1) A.H.N., Consqos, Leg. 19254, n.O 1, . 12-12'. (2) El Hospi al de Nues a Seño a de G acia ha sido obje o de una ecien e esis doc o al: FERNANDEZ DOCTOR, A. (1 984) El Hospz al Real y Gene al de Nues a Seño a de G acza de Za agoza en el s glo XVIII, Za agoza. Au eiio Baque o en su lib o, publicado en 1952, Bos- quqo h s ó ico del Hospz al Real y Gene al de Nues a de G acza de Za agoza, Za agoza, Ins i u- * Cá ed a de His o ia de la Medicina, Facul ad de ~edicina, Za agoza. DYNAMIS Ac a Hispanica ad Medicinae Sc en ia umque His o iam Illus andam. Vol. 5-6, 1985-86, pp. 143-157. ISSN: 021 1-9536 144 ASUNCXÓN FERNÁNDEZ y ALVARO MARTÍNEZ Aunque se pod ía discu i la gamen e ace ca del g ado de medicaliza- ción alcanzado po es e hospi al en la Edad Mode na, lo que sí es á ue a de duda es que, du an e el pe iodo conside ado, exac amen e la segunda mi ad del siglo XVIII, uno de sus ines p imo diales e a la cu ación del en e mo, y que en es a labo asis encial el médico jugaba un papel undamen al, o cuando menos impo an e. Nues o obje i o en es e abajo es ace ca nos a es e p o esional de la medicina pa a conoce qué inculación le unía al hos- pi al, qué daba de sí mismo y qué ecibía a cambio. P e endemos, en suma, ipi ica la igu a del médico en la más ep esen a i a de las ins i uciones médicas del A agón ilus ado, el Hospi al de Nues a Seño a de G acia de Za agoza. Pie e Vila (3) ad ie e las di icul ades exis en es pa a saca conclusiones 1 de amplio alcance pa iendo del es udio de los sala ios del pe sonal sani a- ción Fe nando el Ca ólico (C.S.I.C.) 127 pp., o ece una isión de conjun o de su e olución his ó ica. Es udios sob e aspec os pa ciales de es a ins i ución apa ecen en: ZUBIRI VIDAL, F. (1 967) O dznaciones del Hospi al Real y Gene al de Nues a Seño a de G acza, Za agoza, Real Academia de Medicina (Sesión cien í ica del día 9 de eb e o de 1967), 21 pp.; TELLECHEA IDIGORAS, J. 1. (1968). El Hosp al de Nues a Seño a de G ac a y las He manas dé la Candad de San a Ana, Za agoza, Publicaciones de la Dipu ación P o incial, 255 pp. El a o que se dispensaba al en e mo men al en es e hospi al es un pun o de e e encia obligado en e los his o iado es de la psiquia na. A es e espec o, éanse. GIMEN0 RIERA, J. (1908) La Casa de Locos de Za agoza y el Hospz al de Nues a Seño a de G ana. Apun es hzs ó zcos (1425-1808-1908), Za agoza, Imp. La Edi onal, 90 pp.; ESPI- I NOSA IBORRA, J. (1 966). La asis encia men al en España du an e la Ilus ación y el ei- nado de Fe nando VII, Cuade nos de Hzs ona de la Medzczna Española, 5, 18 1-21 5; ESPI- 1 NOSA IBORRA, J. (1 983) El en e mo men al al inal del an iguo égimen, Ascleps 35, 227-285, RODRIGUEZ PEREZ, E. (1 980) Aszs encza ps quzá nca en Za agoza a medzados del 1 S XIX, Za agoza, Ins i ución Fe nando el Ca ólico (C.S.1 C.), (Tesi~~Doc o ales n.O XXXIX), 155 pp. En cuan o a la ele ada ci a de en e mos asis idos du an e el año 1786 en es e hospi al, con iene eco da que desde 1783 A agón se io a ec ado po una epidemia de ieb es pú idas. Vide: RIERA, J. (1 980) JoséMasde ally la medicina española ilus ada (enseñanza, epi- demias y gue a a jnales del siglo XVIII), Valladolid, Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad, pp. 50-52, 93-126. (3) VILAR, P. (1976) T ans o maciones económicas, impulso u bano y mo imien o de los sala ios: la Ba celona de siglo XVIII, en: C ecimien o y desa ollo, 3.a ed., Ba celona, A iel, p. 195. En nues o ace camien o al nos ha sido de u ilidad la consul a de las ac as del semina io in e nacional, celeb ado en Wol enbü el en se iemb e de 1979, sob e el médico «público» en Eu opa desde la Edad Media has a la Ilus ación. Uno de los a i- culos allí p esen ados o ece una isión pano ámica de la p o esión médica en la España del siglo XVI: LÓPEZ PIÑERO, J. M. (1981). The medical p o ession in 16 h cen u y Spain, In RUSSELL, A. W. (Ed.) The Town and S a e Physzczan zn Eu ope iom he Mzddle Ages o he Enligh enmen , Wol en bü el,,He zog Augus Biblio hek, pp. 85-98. El méúico en el Hospi al de Nues a Seño a de G acia.. 145 io -médicos, ci ujanos y bo ica ios- de un hospi al, pues no se conocen bien oda ía las condiciones de empleo de es os ca gos y lo que ep esen- aba pa a ellos un sueldo ijo en moneda. En consecuencia, al examina la igu a del médico, conside a emos ampliamen e las di e sas ci cuns ancias que odeaban su p esencia en el hospi al, abo dando, en p ime luga , las e ibuciones de odo ipo -sala io, alimen os, combus ible, i ienda, e c.- que ecibía; a con inuación, conside a emos el sis ema de acceso a las plazas que ocupaba y, po úl imo, es udia emos las obligaciones que en con apa ida adqui ía en el seno de es a ins i ución. Ine i ablemen e, una de las ecompensas más p eciadas po el médico, la ama y el p es igio p o- esional, a a queda ue a del alcance de nues o es udio. Desde nues o en oque, es ambién la más di ícil de abo da en una p ime a ap oximación al ema. Téngase en cuen a, pues, es a impo an e ca encia. Hemos de ec ado que, a inicia i a de la Si iada, la igu a del médico expe imen ó un g an cambio al ededo de 17 75, dis inguiéndose un p ime pe íodo, an e io a esa echa, y o o, pos e io , que se p olonga has a la des- ucción del hospi al en la Gue a de la Independencia. Po es e mo i o, dedica emos, p e iamen e, un apa ado al plan de la Si iada de 1772, que al e ó dicha igu a du an e el úl imo cua o del siglo XVIII y los p ime os años de la siguien e cen u ia. Incendiado casi po comple o el A chi o del Hospi al du an e los Si ios de Za agoza de 1808, la econs ucción his ó ica ha enido que lle a se a cabo a a és de una di ícil búsqueda en o os a chi os que, a o unada- men e, conse an algún e azo de los aliosos ondos documen ados que an año aquél poseía. Así, jun o a los documen os esca ados del hospi al, hoy cus odiados en el A chi o de la Dipu ación P o incial de Za agoza (A.D. P.Z.), hemos ecu ido a la documen ación exis en e en el A chi o His- ó ico Nacional (A.H.N.) y en el A chi o Gene al de Simancas (A.G.S.). 1. EL PLAN DE LA SITlADA DE 1772 En e ec o, el 16 de mayo de 1772, la Si iada p opuso un «Plan» que edu- cía ajan emen e el núme o de médicos del hospi al y modi icada sus ancial- men e el égimen de sus obligaciones y compensaciones económicas (4). La jus i icación de an d ás ica p opues a ue la escasa a ención que los médicos dispensaban a los en e mos; a ención que no mejo ó a pesa de las amones aciones de los Regido es: (4) A.G.S., G acia y Jus icia, Leg. 989, . 510'. a. .. Habiendo obse ado la Si iada con la lige eza que pasaban la Visi a de En e mos, la que en muy pocos minu os desocupaban, les hizo a ias Amones aciones pa a que la hiciesen con la de ención que co espondía, y , lexos de p oduci ningún e ec o, además de que los S es. Regido es oma- a on la p o idencia de acompaiia A los Medicos en pe sona 2 las ho as de la Visi a pa a que con su p esencia e lexionasen más bien la calidad de las dolencias de los en e mos, po úl imo iendo la poca, 6 ninguna enmienda, se io la Si iada en la du a necesidad de despedi en una misma ho a ii los 6 Medicos, y admi i dos de con inua asis encia...)) (5). La pues a en ma cha de es e plan, en julio de 1774, p o ocó la eacción de los médicos despedidos, que se queja on an e D. Tomás de Mello, Sene- a io de la Cáma a de Cas illa, en dos Rep esen aciones, una en su nomb e y la o a p esen ada po el Mayo domo del Colegio de Médicos de Za a- goza, aduciendo a su a o que, en su mayo ía, lle aban más de ein e años al se icio del hospi al, y solici ando que se es ablecie a la si uación an e- io (6). Sin emba go, la Cáma a de Ca illa, desoyendo las quejas de los medi- cos, apoyó la decisión de la Si iada en una Resolución p o isional del 17 de 1 sep iemb e de 1774. En es a Resolución se o denaba que la Real Audiencia de A agón, el Regen e de dicha Audiencia y el A zobispo de Z-a agoza ele a- an los co espondien es in o mes pa a que es e Sup emo T ibunal se p o- / nuncia a con conocimien o de causa sob e el asun o, y que, en e an o, se i man u ie a dicho plan. Además, se especi icaba que el Regen e y el A zo- bispo in o ma an (( ese badamen e)), y que la Real Audiencia de A agón + u ie a p esen e en su in o me an o la opinión de la Si iada como las Rep e- sen aciones que, an e la Cáma a, habían hecho los médicos despedidos del hospi al y el Mayo domo del Colegio de Médicos de Za agoza (7). Poco más de dos meses después, el 25 de no iemb e de 1774, la Cáma a de Cas illa aco dó la ap obación de ini i a del plan de la Si iada. El ex o del acue do dice así: «Ha ap obado la Cáma a el es ablecimien o de dos médicos de con inua esidencia' en ese Real Hospi al, pa a la más pun ual asis encia y cuidado de los en e mos, en luga de los sie e que an es los isi aban, y bajo las eglas y obligaciones p oyec adas po V.S.a en su Plan ci ado, de diez y seis de mayo de mil se ecien os se en a y dos» (8). (5) A.D.P.Z., Bene icencia, Leg. 28; n.O 5, . 4-4'. (6) A.G.S., G acia y Jus icia, Leg. 989, 509-509' y 513-513'. (7) A.G.S., Ibid., . 509-51 0. (8) A.G.S., Ibid., . 510-51 0'. Ei médico en el Hospi al de Nues a Se io a de G acia ... 147 Tal ap obación conlle aba la nega i a a la eadmisión de los médicos despedidos. Con odo, el ex o del acue do es ipulada ambién que, en caso de halla se acan e una de las dos nue as plazas, si alguno de los despedidos p e endie a ocupa la, no hab ía obs áculo pa a su concesión siemp e que el ag aciado gua da a «la sumisión co espondien e ... y ... se con o mase con las obligaciones del nue o es ablecimien o)) 49). Habiendo anscu ido dos meses desde la ap obación del acue do de la Cáma a, con echa de 25 de ene o de 1775, el D . D. Gaspa Romeo, Mayo domo del Colegio de Médicos de Za agoza, di igió un Memo ial al Rey en el que se pedía la anulación del plan, po incumplimien o del mismo, y la uel a a la si uación an e io (10). . Cons aba en el Memo ial que la decisión de los seis médicos había sido omada po sólo dos de los seis Regido es de la Si iada y que al despido suponía un a en ado a los p i ilegios del Colegio; po lo cual, és e asumía, como ins i ución in e esada, la de ensa de los despedidos y mani es aba la si uación i egula que se es aba p oduciendo como consecuencia de no cumpli se las condiciones es ablecidas en el plan. Así, el Memo ial denun- ciaba que, con a lo p e is o po el plan, los dos médicos colegiales seguían a endiendo a su clien ela pa icula y no esidían en el hospi al sino en sus p opias casas; en consecuencia, la asis encia a los en e mos se es aba de e- io ando po que, además, es os dos médicos des inaban el mismo iempo a la isi a de odas las salas del hospi al que an e io men e los o os sie e (1 1). Pues o que la ap obación del plan se había basado en la mejo a de la asis encia y és a no se es aba p oduciendo, el Colegio suplicaba al Rey la ein eg ación en el hospi al de los médicos despedidos. Pa a lo cual, solici- aba que la Cáma a de Cas illa econside a a el caso, es udiando el expe- dien e «o iginal» que oda ía cons aba en la Real Audiencia de Za agoza y no sólo el in o me que és a había emi ido; asimismo, suge ía que se pidie a a dicha Audiencia un in o me sob e el cumplimien o de las disposiciones que o denaba el plan (12). Sólo es días más a de, el 28 de ene o de 1775, el Colegio solici ó la p o ección de D. Manuel de Roda, minis o de Ca los 111, pa a que in e ce- die a a o ablemen e en la decisión del Rey. Se hacía sabe al minis o que (9) A.G.S., Ibid., . 510'. (10) A.G.S., Ibid., . 507-512. (11) A.G.S., Ibid., . 507'-508. (12) A.G.S., Ibid., . 508'. 148 ASUNCI~N FERN~EZ y ALVARO MART~NEZ es e plan, además de pe judica a los en e mos, ansg edía los p i ilegios del Colegio, aca eando el «deshono » a sus miemb os (13). Ca ecemos de in o maciones p ecisas ace ca de los acon ecimien os que siguie on a es os hechos. Con amos, sin emba go, con un in o me, de 18 12, del Sec e a io y el Con ado del hospi al, en el que se con i ma que, pese a los es ue zos del Colegio de Médicos po impedi lo, el plan siguió adelan e en el úl imo e cio del siglo (14). 1 I Es impo an e señala que el li igio que acabamos de expone , en e la i Si iada y el Colegio de Médicos, es sospechosamen e simul áneo al us ado in en o de c eación de un Colegio de Ci ugía en el Hospi al de Nues a Seño a de G acia, según el modelo del Colegio de Ci ugía de Ba celona. A pesa de que es a inicia i a con aba con la ac i ud p opicia de la Si iada, con el apoyo de los ci ujanos pe enecien es a la Co adía de San Cosme y San Damián, con los in o mes a o ables de la Real Audiencia de A agón, - uno, de no iemb e de 1769 y o o, de julio de 1774-, e incluso, había sido secundada con la ibia ap obación de la Uni e sidad de Za agoza, los co espondien es expedien es pe manecie on es ancados en Mad id sin que la Cáma a de Cas illa llega a a examina los (15). Sólo el Colegio de Médicos de Za agoza, p e ex ando azones de índole económica, se opuso o unda- men e a es e p oyec o; oposición que ue denunciada po el Fiscal de la Audiencia de A agón en es os é minos: «Solos los médicos, que indis in amen e con los ci ujanos, o man la Co adía o cue po llamado de San Cosme y San Damián en Za agoza, son los que abie amen e esis en la ejecución de an ú il como necesa io p o- yec o, aliéndose pa a es a oposición del capcioso p e ex o de los an iguos p i ilegios concedidos al Colegio ac ual, pe o en ealidad no es su esis en- cia más que esen imien o de e se despojados del despo ismo con que has a aquí han mandado en los ci ujanos)). (16). Es necesa io, pues, encuad a ambos li igios, -el despido de los médi- cos del hospi al y el us ado in en o de c eación de un Colegio de Ci ugía-, den o del ma co de la adicional pugna en e médicos y ci uja- nos, a i ada du an e los años ilus ados po el supe io ni el écnico y cien- í ico de los es udios de ci ugía y po su pujan e p es igio social. (13) A.G.S., Ib d, . 506506'. (1 4) A.D P.Z., Bene iencza, Leg 28, n.O 5, 4-8. (15) BALAGUER, E.; BALLESTER, R. (1980) El Colegio de Ci ugía de Za agoza, in en o de eno ación de las ins i uciones médicas a agonesas. 11 Jo nadas sob e el es ado ac ual de los Es udzos sob e A agón (Huesca, 1979) Za agoza, I.C.E. (16) Cz po : BALAGUER, E.; BALLESTER, R. (1980), op cz ., p. 715. El médico en el Hospi al de Nues a Se io a de G acia ... 149 Tampoco debemos ol ida que las medidas ho nogeneizado as del pode eal, que p e endían Ue a has a sus úl imas consecuencias el dec e o de Nue a Plan a, sólo pudie on desa olla se con éxi o en aquellas ins i u- ciones que en aban plenamen e en los planes del despo ismo ilus ado. El Hospi al Real y Gene al de Nues a Seño a de G acia de Za agoza, escena io de la pugna en e médicos y ci ujanos, quedaba elegado po el momen o de la polí ica eno ado a de la nue a dinas ía. 11. RETRIBUCIONES DE LOS MEDICOS Po su ango podemos dis ingui dos ipos de médicos en el hospi al: los colegiales y los bachille es. En e unos y o os había impo an es di e encias que in en a emos p ecisa a lo la go de nues a exposición. El núme o de los médicos colegiales en el hospi al, - ecibían es a deno- minación po su condición de doc o es pe enecien es al Colegio de San Cosme y San Damián de Za agoza-, disminuyó os ensiblemen e en el úl imo e cio del siglo XVIII. Como consecuencia de la ap obación del plan de la Si iada en no iemb e de 1774, ue on despedidos del hospi al seis médicos colegiales, quedando en su luga solo dos, que debían esidi en el hospi al, con la obligación de asis i pe manen emen e a los en e mos (1 7). Po la documen ación que poseemos de años an e io es, sabemos que, en e 1728 y 1730, el núme o de es os médicos a ió de cinco a seis (18) y que, en e 1766 y 1768, aumen ó a ocho (19). Tal aumen o se debió, sin duda, a la asis encia que en es os años se dispensaba a los mili a es en el hospi al y que, en de ini i a, suponía un aumen o del núme o de en e mos y de salas. A pa i de la pues a en uncionamien o del plan de la Si iada en 1774, sólo dos médicos colegiales eje cían en el hospi al, sin que su núme o se aumen a a sal o en ci cuns ancias excepcionales. Así, en 1796, se c eó una plaza de médico supe name a io pa a a ende al ele ado núme o de en e - mos hospi alizados. Es e aumen o de en e mos se p odujo al coincidi una epidemia con la eanudación de la asis encia a mili a es en el hospi al. Dicha plaza pe du ó sin in e upción has a la Gue a de la Independencia (20). (17) A.G.S., G ac a y Jus cia, Leg. 989, . 509-51 1. (18) A.H.N., Consqos, Leg. 19254, n.o 1, . ll', 335' y 399. (19) A.H.N., Consqos, Leg. 19256, n.0 10, . 415-421, y A D.P.Z., Benejcenc a, Leg. 46, n.O 2. (20) A.D.P.Z., Bene icenc a, Leg. 28, n.O 5, . 4'. 150 ASUNCI~N FERNANDEZ y ALVARO MART NEz Ya hemos aludido al dudoso alo del sala io en moneda como indica- do del s a us de los al os ca gos de un hospi al. Hecha es a sal edad, encon- amos que la cuan ía del sala io de es os médicos se man u o es aciona ia en cincuen a lib as anuales du an e los dos p ime os e cios de la cen u ia, si bien los médicos que a endían las salas de los mili a es, que desde media- dos de siglo se hallaban en el hospi al, cob aban ein icinco (21). Sin emba go, en 1 7 7 5 el sueldo de un médico se ele ó a doscien as lib as anua- les, como consecuencia de la pues a en uncionamien o del plan de la Si iada (22). Es e aumen o, en apa iencia desmesu ado, concue da exac a- men e con un inc emen o de la dedicación y del abajo que debían desem- peña en el hospi al. En ealidad, la can idad global des inada al pago de los sala ios de los colegiales pe manecía es aciona ia con es e cambio, sin sob e- pasa las cua ocien as lib as anuales. No obs an e, el plan de la Si iada conlle aba, pa a es os médicos, o as compensaciones económicas, cie amen e es imables, pe o a la ez suje as al cumplimien o de mayo es obligaciones que suponían una dependencia más di ec a del hospi al. Así, has a 1775, los médicos colegiales esidie on ue a del hospi al. Con pos e io idad a es a echa enían la obligación exp esa de i i en la Casa pa a a ende a los en e mos de día y de noche. Es e cambio supuso ambién la pe cepción dia ia de unas aciones alimen icias que an es no ecibían, y que ascendían, pa a ambos médicos, a 48 onzas de pan, 24 de ca ne, 48 de ino, 4 de ga banzos, 2 de ocino y las e du as necesa ias (23); además, pa a el gas o anual ecibían 12 a obas de acei e y 18 de ' ca bón (24). ! No cabe duda que la i ienda po cuen a del hospi al y la pe cepción de unas aciones ijas de alimen os y combus ibles, jun o a un aumen o consi- de able del sala io, mejo aba el conjun o de las e ibuciones del médico colegial, máxime en una economía oda ía suje a a ma cadas dscilaciones de p ecios y a c isis de subsis encias cíclicas. Sin emba go, la p ohibición de isi a en e mos p i ados po la ciudad, a la ez que inculaba más es echa- men e al médico con el hospi al, le impedía ob ene los ing esos de i ados del eje cicio lib e de la p o esión. (21) A.H.N., Consgos, Leg. 19254, n.O 1, . 11'y Leg. 19256, n.O 10, F. 418. (22) A.D.P.Z., Bene icencia, Leg. 28, n.O 5, . 4'. (23) La lib a a agonesa equi ale a 12 onzas y 350 g. C . ROMERO ALMENARA, A. (1982) Tablas de educción de pesas y medidas del sis ema mé ico decimal al An iguo A agonés. Za agoza, Tipog a ia de Julián Sanz y Na a o, pp. 15-78. (24) GIMEN0 RIERA, J. (1908), p. 28; A.D.P.Z., Bene icencza, keg. 28, n.O 5, . 4'. M méúico en el Hospi al de Nues a Se io a de G acia ... 151 Bien di e en e e a la si uación de los médicos bachillmes, que no a ec ados po el plan de la Si iada. Su ango e a meno que el de los col+- les, pues según las O dinacimes de 1655 (25), igen es en odo el siglo m~y, su g ado académico debía se el de licenciado y no el de doc o . EI núme o de bachille es en el hospi al -dos- se man u o cons an e a lo la go de odo el pe íodo conside ado. Tampoco se modi icó su sala io, ijado quince lib as anuales. Cada bachille pe cibía, además, dia iamen e 12 onzas de ca ne, 24 de ino y 24 de pan, - ación simila a la que ecibía un sace do e-, y 9 onzas de acei e; can idades que no se modi icaban ni siquie a en caso de en e medad (26). Cosa comp ensible si enemos en cuen a que e a obligación de los bachille es habi a en la Casa, u nándose, a su con eniencia, pa a que en ningún momen o al a a la asis encia médica a los en e mos del hospi al; po es a azón e an ambién conocidos con el nomb e de elan es (27). 111. ACCESO A LAS PLAZAS DE LOS MÉDICOS BACHILLERES Y COLEGIA- LES Los médicos colegiales e an elegidos po los Regido es del hospi al en e los doc o es del Colegio de Médicos de Za agoza. De la Si iada dependía, asimismo, ~ualquie ~ a iación del núme o de los colegiales e, incluso, la sala del hospi al a la que e an adsc i os (28). También se ese aban los Regido es la acul ad de nomb a médicos supe nume a ios cuando las ci cuns ancias lo hacían necesa io; po ejemplo, en caso de epidemia o de que se hubiese con a ado con la Real Hacienda la asis encia a mili a es. En 1796, a la mue e de don Manuel Elizondo, médico colegial del hos- pi al, la Si iada aco dó que las plazas de núme o acan es debían se p o is- as po oposición pa a, de es e modo, ((consegui excelen es p o eso es)) (29). El examen e a público y cons aba de dos pa es: una eó ica, que consis ía en isi a a en e mos que padecían en e medades poco comunes. En una y (25) ORDINACIONES del Hosp al Real y Gene al de Nues a Seño a de G acia de la Ciudad de Za a- goza (1655). Za agoza, Reimp esas en la imp en a de la calle del Coso en 1836, p. 21. (26) A.H.N.,Consejos,Leg. 19254,n.O 1, . 12,yLeg. 19256,n.OlO,F.418;A.D.P.Z.,Ben$cen- cia, Leg. 46, n.O 2. (27) ORDINACIONES ci adas, en no a (25), p. 21. (28) Ibid., p. 20. (29) A.D.P.Z., Bene icencia, Leg. 28, n.O 5, . 4'-5.