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Josep Pascual i Prats (1854-1931 ) y el " Index Medicus Hispanus " (1904-1906 ): una contribución española en los inicios de la documentación científica

Pulgar Encinas, Rosa María; Menéndez Navarro, Alfredo; Olagüe de Ros, Guillermo

Abstract

El Index Medicus Hispanus (1904-1906) es, probablemente, el primer repertorio español de bibliografía médica de actualidad. Su publicación se debió al médico catalán Josep Pascual i Prats (1854-1931), que se atuvo a las normas internacionales más exigentes de ese momento para su confección. Debido a la falta de respuesta de la sociedad médica, Pascual i Prats suspendió la publicación del Index en 1906. Trece años después, en colaboración con Gregono Marañón y Augusto Pi i Suñer, quiso revitalizar este repertorio, pero fracasó en su intento por la misma razón por la que se vió obligado a interrumpir la edición del Index en 1906.

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Josep Pascua1 i Prats (1 854-1 93 1) y el Index Medicus Hispanus (1 9041906): una contribución española en los inicios de la documentación científica GUILLERMO OLAGÜE DE ROS (*) ALFREDO MENÉNDEZ NAVARRO (*) ROSA MAR~A PULGAR ENCINAS (**) Al índice Médico Español, en su XXV aniversario, y a José María López Piñero, su fundador. SUMARIO 1.-El proceso de constitución de la documentación científica como una disciplina autónoma en la transición de los siglos XIX a XX. 2.-La incorporación de España al movimiento documental finisecular. 3.-Josep Pascual i Prats (1 854193 1) y el Index Medzcus Hzspanus. 3.1 .- Biografía científica. 3.2.-Josep Pascual i Prats y las Asociaciones Nacional e Internacional de la Prensa Médica. 3.3.-E1 Index Medzcus Hzspanus (1904-1906). 3.3.1.-La sección de Libros. 3.3.2.-La sección de Revistas y Periódicos. 4.-E1 fracasado intento de Josep Pascual i Prats de revitalizar el Index Medzcus Hzspanus en 1919. RESUMEN El Index Medzcus Hzspanus (1904-1906) es, probablemente, el primer repertorio español de bibliografía médica de actualidad. Su publicación se debió al médico catalán Josep Pascual i Prats (1854-1931), que se atuvo a las normas internacionales mas exigentes de ese momento para su confección. Debido a la falta de respuesta de la sociedad médica, Pascual i Prats suspendió la publicación del Index en 1906. Trece años después, en colaboración con Gregono Marañón y Augusto Pi i Suñer, quiso revitalizar este repertorio, pero fracasó en su intento por la misma razón por la que se vió obligado a interrumpir la edición del Index en 1906. Fecha de aceptación: 15 de junio de 1990. (*) Histona de la Ciencia. Departamento de Anatomía Patológica e Histona de la Ciencia. Facultad de Medicina. Avda. de Madrid, 9. 18012 Granada. (**) Facultad de Odontología. Campus de Cartuja. Universidad de Granada. 18071 Granada. DYNAMIS Acta Hzspanzca ad Medzcznae Sczentzarumque Hzstonam Illustrandam Vol. 10, 1990, pp. 209-254. ISSN: 021 1-9536. 210 GllILLERMO OLAGm. ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR 1. EL PROCESO DE CONSTITUCIÓN DE LA DOCUMENTACIÓN CIENT~FICA COMO UNA DISCIPLINA AUTÓNOMA EN LA TRANSICIÓN DE LOS SIGLOS XIX A XX Como señaló hace ya un tiempo Mana Luz Terrada, el movimiento documental que se inició en las postrimerías de la pasada centuria culminó, tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la documentación se convirtió en una disciplina autónoma (1). Dicho movimiento tuvo sus orígenes en el propio desarrollo de la bibliografía científica, la cual hunde sus raíces en el Renacimiento. La aparición del periodismo y el fenómeno de la obsolescencia determinaron que a partir de la segunda mitad del siglo XIX, las bibliografas retrospectivas propias de ese momento -ya fueran universales, nacionales, regionales o temáticas particulares-, atentas especialmente a la información proporcionada por los libros, perdieran su sentido. Frente a ellas, las bibliografiás de adualidad -centradas exclusivamente en los artículos de revistapasaron a ocupar un primer plano (2). La medicina, como rama del saber científico general, siguió los pasos de aquél en el tema que nos ocupa (3). En la transición de los siglos XIX a XX, una vez consolidada plenamente la etapa de la bibliografía médica retrospectiva, aparecieron las primeras bibliografiás de actualidad, ya fueran de resúmenes o de referencias. De forma esquemática podemos señalar dos focos geográficos principales en la historia de la documentación científico-médica contemporánea. Por un lado, el mundo germánico y la Europa continental. Suele cifrarse en los Jahrbücher der in-und auslandischen gesamten Medicin (1 8341 922, 336 volúmenes) de Karl Christian Schmidt, más conocidos como los Schmidt Jahrbücher, el punto de partida de la aportación teutónica a este proceso (4). La contribución, pues, de los países de habla alemana en este asunto fue de primer orden. El Jahresberichts über die Leistungen und Fortsschritte der gesamten Medizin (1) TERRADA, M. L. (1983). La Documentación Médica como disciplina. Valencia, Centro de Documentación e Informática Biomédica [Cuadernos de Documentación e Informática Biomédica. VI], p. 16. (2) TERRADA, M. L. (1983), op. cit., pp. 16-29. (3) TERRADA, M. L. (1983), op. cit., pp. 46-72; BALAGUER PERIGUELL, E. (1976). Los orígenes de la bibliografia médica, Med. Esp., 7j, 179-197; GROLIER, E. de (1 975). Esquisse d'une étude comparative des réseaux d'information. En: GUILLOUX, R. (ed.). Réseaux et systimes de documentation. Pans, Gauthier-Villars, pp. 8-9. (4) TERRADA, M. L. (1983), op. cit., p. 67. I Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y e1 Znda Medicus Hispanus (1904-1906) 21 1 (1 842-1 9 19) de Carl Canstatt -que dirigiría posteriormente Rudolph Virchow y del cual sena redactor Carl Posner (1854-1928)- y los diferentes Zentralblatter, como el de Ciencias Médicas (1863) o el de Cirugía (1874), representan tan sólo algunas muestras de lo que se ha denominado la época de esplendor de la bibliografía médica alemana (5). Los núcleos básicos de este primer foco fueron, entre otros, París, Zurich y Roma, que se apoyaron explícitamente en las directrices que desde 1895 venía marcando el Institut Znternational de Bibliographie de Bruselas que fundaran Otlet y La Fontaine. El núcleo médico parisino se articuló en torno al Institut International de Bibliographie Scientzfique, del cual fue su director Marcel Baudouin. Uno de sus productos más logrados fue la Bibliographia Medica (Index Medicus). Recueil Mensuel. Classement Méthodique de la Bibliographie Internationale des Sciences Médicales, que publicaron entre 1899 y 1902 el internista Pierre Charles Edouard Potain (1 825190 1) y el fisiólogo Charles Robert Richet (1 85019 13) (6), 1 miembros de dicho instituto, que vino a cubrir el vacío dejado por el desaparecido Index Medicus americano. Además de colaborar en la fundación de ~ repertorios -al ya citado deberíamos añadir la Bibliographia Physiologica I (1894-1899) (7)- Richet contribuyó de manera capital a la creación de la 1 documentación médica como una disciplina. En síntesis, sus aportaciones más notables en este campo pueden cifrarse en tres puntos: 1) propagandista y profundizador de las ventajas clasificatorias de la C.D.U.; 2) fundador, en colaboración con Potain, de un centro de documentación bibliográfica, el TERRADA, M. L. (1983), op. cit., pp. 67-68. Sobre la actividad documental biomédica de Richet estamos preparando un estudio en profundidad. De la preocupación de la medicina francesa de finales de la pasada centuria por el problema de la recuperación bibliográfico-médica, es buena muestra la siguiente Tesis de Doctorado: HAHN, V. L. (1897). Essai de bibliographie médicale. Étude analytique des pnncipaux repertoires bibliographiques concernant les sciences médicales; et de leur utilité dans les recherches scientiflgues (These pour le Doctorat en Médecine). Pans, G. Steinheil, IX + 196 pp. Bibliographia Physiologica, 18931898; répertoire des travaux de physiologie de l'anné 1893-1 898, classé d'apris la class$cation décimale ...; avec la collaboration de M. M. Athanasiu, J. Carvallo, et Depuy. (Pans, F. Alcan; Bruxelles, Off. Internat. de Bibliographie; Zurich, Concilium Bibliographicum, 1894-1899), en la línea de las bibliografias de actualidad. Para el correcto manejo de este repertorio Richet publicó un Conspectus methodicus et alphabeticus numerorum «Systematis Decimalis)) ad usum bibliographiae physiologicae, confectus Auctoritate Instituti Bibliographici Internationalis Bruxellensis et Societatis Biolog2cae'Parisiensis. (Turici, Zürcher et Furrer, 1897, 23 pp.). 212 GUILLERMO OLAGÜE, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR Imtitut de París. Desde dicho centro, ambos médicos, pero especialmente Richet -que recibiría en 1913 el Premio Nobel por sus estudios acerca de la anafilaxiase convirtieron en activos propagadores de los proyectos de Paul Otlet y enemigos acémmos de las iniciativas británicas (8). En efecto, todas las publicaciones editadas por el Instituto de París se ajustaron metódicamente a la indización propuesta por el documentalista belga (9); y 3) estudioso de la producción y consumo de la ciencia médica. En este sentido, se esforzó por cuantificar el ritmo de crecimiento de las publicaciones biomédicas, siendo, por tanto, un predecesor de los estudios sobre el mismo problema llevados a cabo por John Derek de Solla Price. El interés de Richet por esta cuestión estaba motivado por la necesidad de que la comunidad científica internacional adoptara una clasificación temática de los artículos científicos, que superara las inevitables barreras idiomáticas, y que evitara así una nueva Babel terminológica. (8) Sírvanos de muestra esta fiase procedente de una comunicación que Charles Richet presentó al Primer Congreso Internacional de la Prensa Médica (Pans, 1900): «A .supposer que, comme le veut si imprudemment la Roya1 Society de Londres, le classement soit fait en anglais (...). Que serait-ce si nous prenions le hollandais, le suisse, I'espagnol, le polonais, le suédois etc.? Vraiment on n'a pas le droit de demander qu'un clinicien, un chimiste, un physiologiste, un anatomiste, qui ont tant a faire pour rester au courant de leur sáence, soient professionels en bibliographie. Les journaux scientifiques n'ont de raison d'etre que s'ils simplifient leur tache)). RICHET, Charles (1901). L'emploi de la Classification Décimale dans les Journaux de Médecine est nécessaire. PREMIER Congres International de la Presse Médicale. Pan's [26-28 juillet 19001. Compte Rendu 0ficiei des Séances. Avec 19f-ures dans le Texte. Paris, Institut International de Bibliographie Scientifique, p. 82. En otro punto de su comunicación se muestra más claro todavía sobre esta cuestión: «Or la classification décimale actuelle, imaginée par M. Melvil Dewey en Amérique, perfectionée et simplifiée en presque toutes ses parties par Otlet et Lafontaine i Bruxelles, par Field a Zurich, par le général Sébert, par Marcel Baudouin, et moi-meme a Paris, constitue maintenant un véritable corps de doctrine hornogene, qu'il serait insensé de vouloir remplacer par un autre. La Roya1 Society a entrepris cette tache invraisemblable; et, pour toute personne non prévenue, il est clair qu'elle a échoué. 11 est presque certain qu'elle .va prochainement y renoncer)). (Ibidem, p. 86). (9) Además de la Bibliographia Medica (Index Medicus), el Instituto parisino editó dos revistas en las que se indizaban los artículos según la C.D.U. Se trata de los Archives Provinciales de Chirurgie y los Archives Provinciales de Médecine, de los que fue su rédacteur en chef Marcel Baudouin. Este centro francés publicó también varias monografias con arreglo a esas directrices. Marcel Baudouin es una figura escasamente conocida en la historia de la documentación médica, que está necesitada de una mayor atención. Baudouin fue redactor además de La Bibliographie Scient$que. Bulletin tn'mestrelle publié par lJInstitut International de Bibliographie ScientzfZque. Pans, Institut International de Bibliographie Scientifique (18951896). Josep Pascual i Prats (1854-1931) y el Znda Medicus Hispanus (1904-1906) 213 Desde Zurich, el zoólogo americano Herbert Haviland Field (1868-1921) se convirtió también en un ardiente defensor de los supuestos metodológicos del grupo belga de Otlet. Field fue el fundador de un instituto de bibliografia científica, el Concilium Bibliographicum, y responsable de la Bibliographia Zoologua (1 8961934), continuadora de los Zoologische~ Anzeiger (1 878-1 895, 18 vols.). Desde un principio el Concilium editó la bibliografía también en fichas, ajustadas temáticamente a la Clasificación Decimal Universal (lo). Field declinó hacerse cargo del proyecto de la Roya1 Society, precisamente porque los fellows de esta institución no quisieron aceptar la clasificación de Dewey que venía preconizando el Instituto de Bruselas (1 1). Uno de los propagandistas en el mundo italiano de las directrices del Instituto de Bruselas fue el médico Tullio Rossi Doria, que editó dos bibliografías conformes con la clasificación decimal de Mevil Dewey en los últimos años del pasado siglo (1 2). (10) Sobre el biólogo-documentalista americano Herbert Haviland Field (1 868-1921) pueden consultarse: HESCHELER, K. (1921). Dr. Phil. Herbert Haviland Field (1868-1921). VERHANDLUNGEN der Schweizerischen Natul-forschenden Gesellschaft. 102. Jahresversammlung vom 25. bis 28. August 1921 in Swchaffhausen. Aarau, Kommissionsverlag H. R. Sauerlander & Cie, pp. 20-32; OBITUARY. Dr. Herbert Haviland Field. Nature, 107, n.O 2686, 242 (1921); WARD, H. B. (1921). Herbert Haviland Field. Science, 54, n.O 1401, 424-428. Tras una brillante carrera como biólogo en los Estados Unidos, Field marchó a Zurich en 1895 para poner en marcha el Concilium Bibliographicum, un instituto de bibliografía subvencionado por el gobierno suizo, el cantón y la ciudad de Zunch, así como por varios organismos oficiales internacionales, y la Bibliographia Zoologzca (43 vols. 1896-1934) editada según las normas del instituto belga de Otlet, y que apareció como suplemento de la revista Zoologzscher Anzeiger. Los editores de este repertorio fueron J. V. Carus (hasta 1903) y hasta su fallecimento en 1921, Herbert Haviland Field. (1 1) Sir Michael Foster propuso a Field hacerse cargo del proyecto, con la condición de renunciar a la C.D.U., y aceptar un sistema de notación basado en el latín, a lo que se negó Field. La Raya1 Society presionó a la Smithsonian Institution y a otras fundaciones privadas, así como a vanas Universidades, para que consideraran la labor del grupo de Zurich como un acto de hostilidad declarada contra la misma. Incluso pretendió que los centros universitarios supenores rescindieran sus suscripciones con el Concilium Bibliographzcum. La Universidad de Manchester y la American Association jór the Advancement of Science se opusieron tajantemente a las presiones británicas. Cf: WARD (1921) op. cit. (n. lo), p. 428. (1 2) BIBLIOGRAFIA ostretica e ginecologica italianá per l'anno ... Compilata secondo la ~1asslfZcazione decimale da Tullio Rossi Dona. (1895, 1896). 2 vols., Roma, 1897 (108 y 75 pp.). BIBLIOGRAPHIA Medica Italica. Repertorio dei lavori di medicina che si pubblicanno in Italia, classlfZcato secondo il sistema decimale. Compilato da1 Dott. Tullio Rossi Doria (Roma, 1897). No hemos encontrado datos biográficos sobre este médico italiano, que en 1904 publicaba en Roma (L. Mon- 214 GUILLERMO OLAGÜE, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M? PULGAR El segundo foco, el mundo anglosajón, tiene sus representaciones más palpables en la bibliografia médica norteamericana y en la Roya1 Society de Londres, editora del Internatwnal Catalogue of Scientfu Literatwe (238 volúmenes, 190 1 - 1 9 1 4), continuador del Catalogue of Scientfu Papers. La Roya1 Society se opuso frontalmente a las iniciativas continentales, especialmente a las emprendidas por los belgas. La Crmference Bibliographique Internatimale celebrada en Bruselas bajo patrocinio gubernamental en 1895, concluyó con la creación de un Instituto Internacional de Bibliografia y una Oficina Internacional encargada de confeccionar el R@ertoire Bibliographique Universel, sobre la base de la Clasificación Decimal Universal del bibliotecario americano Mevil Dewey (C.D.U.) (1 3). Como respuesta a esta reunión, los fellows de la Rqyal Society británica convocaron para el verano de 1896 una conferencia encaminada a la creación de un catálogo internacional de literatura científica, con criterios propios para la clasificación temática de los artículos en sus repertorios de bibliografía (1 4). La participación de los demás países en este proceso fue bastante desigual, a excepción de los Estados Unidos de América del Norte. En el último cuarto del siglo XIX, gracias a la meritoria labor de John Shaw Billings al frente de la Library of the Surgeon's General Ofice, este país se convirtió en una . potencia mundial en bibliografía médica. A Billings se debe la creación del Index Catalogue (1 8 80196 1, cinco series, 6 1 volúmenes), repertorio que combinó la bibliografía médica retrospectiva con la actual, y del Index Medicus (1879-1899, 1903-1920 y 1921-1927) concebido en sus inicios como un su- ; plemento del Index Catalogue, dedicado a la literatura médica contemporánea (15). 1 1 La falta de atención del mundo anglosajón a la tradición bibliográfica ] médica europea, especialmente la germánica, fue muy evidente en su tiem1 gini, 380 pp.) una monografía sobre Medicina Sociale e Socialismo. Scrittiper l'educazionepolitica ed igienica dei lauoratori. Otra muestra de la aceptación por el mundo científico italiano de las directrices del Institut belga es el índice Sistematico delle Opere di Medicina entrate nel quinquennio 1892-1 896 (classificate secondi il Sistema Decimale 01 6,60), de L. de Marchi (Pavia, 1898). (13) GROLIER, E. de (1975), op. cit. (n. 3), pp. 8-9. (14) Acerca de una segunda conferencia vid.: ADLER, C. (1899). The International Catalogue of Scientific Literature. Second Conference. Science, 9, 761, 799.. (15) BLAKE, J. B. (ed.) (1979). Centenaly of Index Medicus. 1879-1979. Bethesda, US. Department of Health and Human Services, Public Health Service, National Institutes of Health, National Library of Medicine, 115 pp. Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el Index Medicus Hispanus (1904-1906) 215 po. Por ejemplo, en 1876, en un ensayo publicado en un volumen conmemorativo sobre el centenario de las bibliotecas públicas en los Estados Unidos, Billings no estimó de utilidad informativa para e! médico ningún repertorio germánico contemporáneo, pero sí al Catalogue of Scientfz Papers, que venía publicando la Roya1 Society de Londres desde 1867 (i 6). 2. LA INCORPORACIÓN DE ESPAÑA AL MOVIMIENTO DOCUMENTAL FINISECULAR ;Hasta qué punto participó nuestro país de todo este movimiento bibliográfico? 6Fuímos conscientes de la problemática planteada a nivel internacional? ;Cuál fue el resultado y cuáles fueron nuestras aportaciones? Digamos primeramente que han sido muy escasas las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha sobre este tema. Por lo que se refiere a la medicina, apenas contamos con muy parciales acercamientos. En síntesis, se viene manteniendo la tesis de que la incorporación de nuestra patr"ia al movimiento documental contemporáneo fue muy tardía y estuvo desconectada de la tradición europea continental y de la británica. Así, para García Ballester, la primera bibliograja de actualidad aparecida en nuestro país fue la que Vicente Peset incluyó como apéndice mensual en la revista valenciana La Crónica Médica a partir de 1928 y que perduraría hasta la Guerra Civil (1 7). Por su parte (16) BLAKE, J. B. (1979). Billings and Before: Nineteenth Century Medical Bibliography, en: BLAKE, J. B. (ed.), op. cit. (n. 8), p. 36. (17) GARCIA BALLESTER, L. (1986). De la Biblioteca Médica a la Biblioteca de Ciencias de la Salud: Análisis histórico, en: JORNADAS de Información y Documentación Biomédica. Santander, 20, 21 y 22 de junio de 1986. Santander, Hospital Nacional ((Marqués de Valdecillm. Instituto Nacional de la Salud, p. 24. En-otro lugar de su estudio, García Ballester afirma que N... este índice es el inmediato antecedente del índice Médico Español que se viene publicando trimestralmente, también en Valencia, desde 1965. Es hora que recuperemos nuestra memoria histórica y volvamos a conectar con lo mejor de nuestra inmediata tradición médica contemporánea) (Ibidem, p. 25). En un reciente estudio dedicado a Francisco Méndez Álvaro, José Luis Fresquet dice lo siguiente sobre los Breves apuntespara la Historia del Periodismo médico y famaceútico en España, obra de Méndez Álvaro editada en 1883: «El trabajo consiste fundamentalmente en un inventario descriptivo por orden cronológico, con algunos acercamientos que posteriormente ha desarrollado la Documentación Médica, entre ellos, un intento de estadística bibliográfica. Este ha sido el único trabajo sobre el tema hasta hace apenas tres décadas)). (FRESQUET FEBRER, J. L. (1 990). Francisco Méndez Áluaro y las ideas sanitarias del liberalismo moderado. Madrid, Ministerio de Sanidad y Consumo [Colección Textos Clásicos Españoles de la Salud Pública, n.O 141, p. 21). 216 GUILLERMO OLAGm ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M? PULGAR María Luz Terrada, en su espléndido estudio sobre la constitución de la documentación médica como disciplina, sólo cita como contribución española digna de mención en este campo al Anuario de Meditina y Cirugíü Prácticas (1 86419 14), «el primer repertorio médico de resúmenes publicado en España» (18). Ciertamente que, con mejor o peor fortuna, se editaron en los primeros aiios del presente siglo algunos repertorios que recogían la literatura médica actual. Por ejemplo, Eduardo Sánchez Rubio dio a luz en 1909 una Bibliografúz Médica Española Contemporánea, en la que incluyó las monografías médicas publicadas entre 1880 y 1904 (1 9). Con un carácter más retrospectivo, pues incluye literatura desde el siglo XVI, está la Bibliografa de la Odontologh Española (191 l), de la que fue autor José Martínez Sánchez (20). Más actualizado en cuanto a la información recogida es el Índice Bibliográfico de Medicina, que publicó la librena barcelonesa de Francisco Sintes, y del cual hemos podido consultar los volúmenes correspondientes a 1922 y 19231926 (aparecido este último en 1927) (21). Todos estos repertorios, carentes de continuidad en el tiempo, se centraron básicamente en la recogida de libros, y se confeccionaron totalmente de forma artesanal, sin atenerse a normativas internacionales. (18) TERRADA, M. L. (1983), op. cit. (n. l), p. 69. (1 9) SÁNCHEZ RUBIO, E. (1 909). Bibliografa Médica Española Contemporánea. Leúla en Sesiones Literarias de la Real Academia de Medicina del año 1906. Madrid, Est. Tip. Viuda e Hijos de Manuel Tello, 444 pp. Al término de la memoria se incluye una sección dedicada al,periodismo médico, en el que se listan revistas por lugar de edición, incluyéndose las hispanoamericanas. (20) MART~NEZ SÁNCHEZ, J. (1 9 1 1). BibliografFa de la Odontología Española. índice para formar un Catálogo razonado, de las obras impresas en castellano que tratan sobre el Arte del Dentista. Trabajo presentado al Vi Congreso Dental Español, celebrado en Madnd en octubre de 1911. Madrid, , Imprenta de la Odontología, 63 pp. (21) ~NDICE Bib1iográf;co de Medicina, conteniendo además las principales obras de Farmacia, Química, Fisiatda o Naturismo, Homeopatía, Odontología, Magnetismo, Hipnotismo, Sugestión y vulgahzación Cient$ca. 1927 (enero de 1923 a diciembre de 1926). Barcelona, Librería Sintes, XXXIII + 263 pp. El Índice conuene primeramente una relación alfabética de.revistas (pp. 111 a XXXIII) y una segunda parte en la que se ordenan temáticamente las monografías (pp. 1 a 237). Para un mejor manejo de esta sección se añade al final un índice alfabético de autores (pp. 251 a 263). El volúmen correspondiente al año 1922 mantiene la misma estructura (la sección Periódicos Profesionales abarca de la página 111 a la XV. El índice temático comprende las pp. 1 a 377, y el de Autores, de la 379 a 397). La única variación significativa se da en el título, que en vez de Odontologia dice Dentistená. Josep Pascual'i Prats (1854-1931) y el Inda Medieus Hispanus (1904-1906) 217 Sin embargo, también se dieron algunos intentos de recoger nuestra literatura periódica médica. El ya mencionado José Martínez Sánchez desde 1900 se encargó en la revista La Odontolo@ de una sección, Bibliog7afia Dental Española, en la que reseñó además literatura periódica sobre esta actividad. Ya vimos también que el Anuario de Medinna y Cimgzá Prácticas, el primer repertorio de resúmenes publicado en España, en opinión de María Luz Tenada, se dedicó especialmente a las publicaciones hemerográficas. En fechas anteriores a la aparición del Anuario, Francisco Méndez Alvaro, junto con Francisco Alonso, José Arce, Luis Martínez Leganés, Manuel Garáa Baeza y Manuel Santos Guerra, editaron en Madrid -entre 1845 y 1846una revista, Archivo de la Medicina Española y Estrangera, que debe considerarse como un repertorio de resúmenes de artículos de revistas, tanto españolas como foráneas(22). Es un claro precedente, pues, del Anuario de Medin'na y Cimgia Prácticas. El Índice de Bibliografia Médica Española que editó a partir de 1928 Peset, como apéndice a los fascículos de la revista valenciana Crónica Médica, forma parte de esta tradición bibliográfica. Como es sabido, el Índice se centró exclusivamente en literatura periódica, a excepción del primer número de ese año (23). (22) El titulo completo es: Archivo de la Medicina Española y Estrangera. Colección ordenada y económica, en yue se consignan los adelantamientos de la Ciencia, principalmente en Espaiia. Madrid, Imprenta de D. Francisco Díaz. Cada número de esta revista constaba de las siguientes partes: ((Primera Sección. Escritos Originales)); ((Segunda Sección. Revista Nacional)) y ((Revista Estrangerm; ((Tercera Sección. Variedades)). La segunda parte ofrecía resúmenes más o menos amplios de artículos de interés publicados en otras revistas nacionales y extranjeras. (23) En efecto, el núm. 1 (Época 111) de esta revista (fasc. 730 del año XXXII) indizó s610 libros. En una nota a pie de página el editor de la bibliografía nos dice: «En este mes nos limitamos a citar los principales libros publicados el año anterior. En los sucesivos se procurará recoger la totalidad de las publicaciones que vayan apareciendo» [Índice de Bibliografía Médica Española. Crónica Médica (Época III), 32, n.O 730, 76 (1928)l. Esta revista, en opinión de su editor, nacía con la doble intención de ser órgano de expresión de la medicina valenciana, y de contribuir a difundir una medicina española y regional más allá de nuestras fronteras [PESET, V. (1 928). A las Clases Médicas. Crónica Médica. Época 111, 32, n.o 730, 4-81. Este programa era coincidente con el que el granadino Fidel Fernández Martínez (1890-1942) venía exponiendo desde hacía varios años. Véase, por ej.: FERNANDEZ MARTÍNEZ, F. (1919). Hacia una nueva medicina española. Gac. Med. Cat., 54, 38-42. Uno de los primeros trabajos publicados en la revista valenciana fue de Jorge Comín sobre el kala-azar infantil en Valencia, enfermedad que contaba ya con serios estudios del grupo granadino de Fernández Martínez [COMIN, J. (1928). El kalaazar infantil en el Reino de Valencia. Crónica Médica. Época 111, 32, n.O 730, 69-7 1; n.O 731, 128-133; n.O 732, 223-234, n.O 733, 330-3401. 224 GWLLERMO OLAGÜE, AJXREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR unos restos óseos humanos, aparecidos en una necrópolis «postcuaternarim, en un monte de Gerona(38). La parte más notable de su producción médica apareció en forma de folletos y en comunicaciones presentadas a congresos científicos. Un primer campo de atención por de Pascual i Prats lo constituye la demografía sanitaria y la higiene hospitalaria. En colaboración con Joaquín Botet i Siso dio a luz cuatro artículos sobre la demografía médica de Gerona. La información presentada en estas notas hacía referencia al cuatrienio 1879-1882. Las fuentes utilizadas por sus autores fueron los datos obtenidos a partir del Registro Civil. El estudio de las diferentes enfermedades presentes en Gerona se realizó sobre la base de la nomenclatura de enfermedades adoptada por la Dirección General de Sanidad. Las muertes se dividieron en violentas, por enfermedades infecciosas y por otras enfermedades frecuentes. Los artículos incluyeron también información estadística sobre nacimientos y matrimonios en la ciudad y en los establecimientos de beneficencia (39). Ya señalamos anteriormente que en 1885 Pascual i Prats obtuvo por oposición una plaza de médico en el Hospital provincial de Gerona. Entre las pruebas obligatorias, los concursantes a ese puesto debían presentar una memoria sobre las influencias que el hospital ejerce en la enfermedad y en el conjunto de individuos que en él ingresen. Conseguida la plaza, en 1886 Pascual editaba su informe con un titulo más abreviado y llamativo (40). Tras repasar las llamadas influencias nosocomiales -es decir, las que dependen de los agentes físicos, como el airePascual analizó las enfermedades infecciosas que se desarrollaban habitualmente en el medio hospitalario: erisipela, septicemia y piemia, para concluir su exposición defendiendo la limpieza hospitalaria como mejor medio para luchar contra las complicaciones habituales en los nosocomios. A la bibliografía médica Pascual i Prats dedicó, además del Index Medicus Hispanus (1904-1906), uno de sus primeros folletos, que obtuvo el premio ((Dr. D. José Porcalla y Diomer)) -convocado por la Asociación Literaria de (38) PASCUAL 1 PRATS, J. (ca. 1883). Una escurszón (sic) a la cueva funerarza de Torroella de MontgrC Gerona, Imprenta y Librena de Paciano Torres, 7 pp. (39) Demografía. Gerona. 1879. 1880. 1881. 1882. Revzsta de Gerona, 5, 230-235 (1880); 6, 275281 (1881); 7, 293-298 (1882); 8, 151-161 (1883). (40) PASCUAL 1 PRATS, J. (1886). El Hospztal. Sus znconvenzentes y ventajas; enfermedades que en él se desarrollan. Gerona, Imprenta y Librena de Paciano Torres, 45 pp. Josep Pascua1 i Prats (18541931) y el Index Medicus Hispanus (1904-1906) 225 Geronaen el certamen correspondiente al año 1895 (41). En esta memoria, Pascual ofreáa una amplia relación de médicos gerundenses y de sus obras. Para documentar su estudio, Pascual se apoyó en obras y autores de erudición clásica, como la Historia Bib1wgráf;ca de la Medicina Española de Antonio Hernández Morejón, en Marcelino Menéndez y Pelayo, y en Torres Amat; en algunas memorias inéditas que se conservaban en la Academia de Medicina de Barcelona, y en la consulta de algunas bibliotecas (como las del Seminario, Ayuntamiento y Archivo Municipal de Gerona). La obra se acompaña de varios índices: por épocas de impresión de los títulos referenciados (siglos y autores) y por lugares de nacimiento. Al final, Pascual añadió un suplemento en el que recogía obras médicas sobre Gerona de autores no naturales de dicha ciudad. Como resultado de su labor en el campo de la medicina forense Pascual publicó dos trabajos. El primero de ellos es una comunicación que presentó en 1903, en el curso del Decimocuarto Congreso Internacional de Medicina celebrado en Madrid. En ella abordó el problema de la evaluación de las lesiones desde el punto de vista médico-legal. Este trabajo recogía, en síntesis, las conclusiones del discurso que leyera en Olot en 1897 con motivo de la Asamblea anual del Sindicado médico de Gerona. Pascual proponía que a la hora de evaluar las lesiones corporales no se considerara el tiempo que tardan en curarse un factor determinante, sino más bien «la importancia de los tejidos, u órganos lesionados)) (42). En 19 18 daba a luz un folleto de 16 páginas sobre la Necesidad de reformar la prueba pericia1 médica en los procedimientosjudiciales. El trabajo ya estaba redactado en agosto de ese año y Pascual tenía intención de presentarlo como comunicación en el anunciado Congreso Nacional de Medicina a celebrar en Madrid en octubre de ese mismo año. Sin embargo, tal reunión no tendría lugar hasta la primavera de 19 19. El mismo Pascual nos explica que se vió forzado a editarlo, sin esperar la convocatoria del congreso, dado que la Cámara de los Diputados estaba pendiente de (41) PASCUAL 1 PRATS, J. (1 896). Notaspara una bibliograPa médica de la provincia de Gerona. Gerona, Imp. de Paciano Torres [Asociación Literaria de Gerona. Certamen de 18951, pp. 71-115. (42) PASCUAL 1 PqTS, J. (1 904). Criterio médico-legal para pregisar (sic) la importancia de las lesiones, en: FERNÁNDEZ-CARO, A. (ed.). XIVe. Congis International de Médecine. Madrid, avril 23-30, 1903. Comptes Rendus. Séction de Médecine Legale et ~oGcologie. Par Mr. Julián Fuentesy Fernández. Sécretaire de la Séction. Madrid, Imprenta de J. Sastre y C.a, pp. 46-49. 226 GUILLERMO OLAGÜE, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR aprobar, de forma inmediata, un Proyecto de Ley de Bases para la reforma de las leyes de enjuiciamiento criminal (43). Otro grupo de las publicaciones científicas de Pascual i Prats corresponde a la hidrología médica. Está formado por dos folletos, publicados en 1902 y 1914, respectivamente. En el primero de ellos, escrito en colaboración con el catedrático de Análisis Químico de la Facultad de Farmacia de Barcelona José Casares y Gil, Pascual estudió médicamente las aguas del manantial de Vila-Roja (Font de la Pólvora), de Gerona. El análisis cualitativo y cuantitativo de esas aguas corrió a cargo del mencionado catedrático barcelonés (44). En el segundo, Pascual analizó hidrológica y médicamente el manantial Font d'en Miralles de San Daniel (Gerona) (45). A los problemas de la clínica Pascual prestó relativa atención. Solamente hemos podido localizar un articulo aparecido en 19 14 sobre la acción del suero antidiftérico en la pulmonía (46). Las notas biográficas que hemos consultado sobre Pascual i Prats le atribuyen la autona de una serie de escritos que, desgraciadamente, no hemos podido estudiar. Nos referimos a un probablemente inexistente folleto con el título Sindicato Médico de la provincia de Gerona (Gerona, 1879) y El reclutamientopara el servicio de las armas en la provincia de Gerona en 1896 y 1897 (Gerona, 1898) (47). (43) PASCUAL 1 PRATS, J. (1 918). Necesidad de reformar la prueba pericia1 médica, en los procedimientos judiciales. Gerona, Imp. Lit. Carreras, 16 pp. En este grupo de publicaciones médico-legales hay que considerar también el discurso leído por Pascual en la Asamblea del Sindicado médico de Gerona de Olot (septiembre de 1897): Relaciones del médico con la Administración de Justicia ... Discurso lekio en la tercera Asamblea del Sindicado Médico de la provincia de Gerona, celebrada en Olot el 27 de septiembre de 1897. Gerona, Imp. de Paciano Torres, 15 pp. (1897). (44) PASCUAL 1 PRATS, J. (1902). Notas para el estudio del agua de Vilarroja (Font de la Pólvora). En: CASARES GIL, J. Agua de Vila-Roja. Font de la Pólvora. Análisis cualitativo y cuantitativopor el Dr. D. José Casares Gil. Y notaspara su estudio médicopor ... Gerona, Imprenta y Librena de Paciano Torres, pp. 21-46. Pascual también dio noticia de este estudio en: Boletín mensual del Colegio de Médicos de Gerona, 20, 8 1-91 (191 5). (45) PASCUAL 1 PRATS, J. (1914): Fuente de Miralles. San Daniel (Gerona). Apunte médico-histórico del manantial Font d'en Miralles. San Daniel (Gerona). S.1. (Gerona), si., 15 pp. (46) PASCUAL 1 PRATS, J. (1914). Sobre la acción del suero antidifténco en la pulmonía. Revista Clínica de Madrid, 12, 188. (47) Vid. ENCICLOPEDIA ... (s.a.), op. cit. (n. 30), y CALBET 1 CAMARASA; CORBELLA 1 CORBELLA (198 l), op. cit. en igual nota. El primer trabajo, del que dan cuenta Josep M. josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el Index Medicus Hispanus (19041906) 227 3.2. Josep Pascllal z Prats y las Asociaciones Nacional e Internacional de la Prensa Médica Acabamos de ver que en dos momentos de su vida Pascual i Prats se preocupó por problemas relacionados con la bibliogrda médica. Su memoria de 1895, la más temprana, sobre escritos de médicos gerundenses, tenía una clara intencionalidad histórica. Como nos dice su autor en una ((advertencia preliminar)): «El alcance del presente estudio no es otro que el dar una noticia catalogada de los Médicos que nacidos en nuestra provincia, han escrito sobre asuntos profesionales (...) Las más de las obras publicadas en los siglos XVI a XVIII no se conservan y (...) si tuviéramos que aplicarles la critica según las doctrinas médicas hoy reinantes, pocas soportarían el dictado de útiles. No es esto decir que el conocimiento de los escritores médicos de la provincia de Gerona sea del todo estéril (...) cuando menos eran aplicados los médicos de nuestra provincia» (48). Apenas ocho años después, Pascual i Prats lanzaba su programa de editar una bibliografía espanola, actual, con la finalidad de difundir nuestra ciencia médica en la comunidad internacional. En nuestra opinión, dos fueron, básicamente, los condicionantes que posibilitaron la edición del Index Medicus Hispanus. Por un lado, la relación personal, posiblemente sólo epistolar, que mantuvo con Herbert Haviland Field (1868-1921), de quien ya advertimos anteriormente de su toma de partido por el proyecto documental que preconizaba el grupo belga de Paul Otlet y Henri La Fontaine desde 1895. En efecto, en diciembre de 1903 Pascual recibía una carta de Field en la que se lamentaba de su poco conocimiento de la prensa médica española dada su escasísima difusión internacional (49). Por otro, la actividad desplegada por la Asociación Española de la Prensa Médica -de la que fue socio PasCalbet y Jacint Corbella, debe tener equivocado la fecha de publicación, p.ues -como sabemosel Sindicado no se constituina hasta 1894. El segundo estudio sólo es citado por la ENCICLOPEDIA ... . (48) PASCUAL 1 PRATS (1896), op. cit. (n. 41); p. 73. (49) «El profesor H. H. Field de Zurich, Director del Concilium Bibliographicum, nos escribía a últimos del año pasado 'Tocante a la prensa médica española, lamento infinitamente el que nos sea casi imposible utilizarla, pues tales publicaciones no llegan aquí')). PASCUAL, J. (1904). El porqué de esta publicación. Index Medicus Hispanus. Ensayo de catalogación de trabajos orignales publicados por médicos españoles. Número 1. Enero-abril. 1904. Gerona, Imprenta y Librería de Paciano Torres, p. 4. 228 GUILLERMO OLAGÜE, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR cual i Pratssobre todo a partir de su integración en la homónima intemacional. La realización de los congresos internacionales de esta corporación permitió difundir los presupuestos doctrinales del Institut de Bruselas, por los que se habían inclinado tempranamente los más notables miembros de .esta corporación. De esta forma, los socios españoles integrantes de esta Asociación tuvieron noticia directa de los problemas documentales cientifico-médicos de su tiempo. La Asociación Española de la Prensa Médica se fundó, ya lo adelantamos, en 188 1, y conoció una fuerte reorganización a partir de 1902, tras la - celebración del Primer Congreso Internacional de esta sociedad (París, 1900) (50). La idea de crear una Asociación Internacional se fraguó en 1894, en el curso del Undécimo Congreso Internacional de Ciencias Médicas celebrado en Roma. Un Comité international provisioire se creó en abril de ese año, siendo nombrado presidente del mismo Marcel Baudouin, al que se le encargó redactar un anteproyecto de estatutos de la sociedad (51). Hasta el (50) LARRA Y CEREZO, A. (1905). [Discurso de apertura], en: SEGUNDO Congreso Internacional de la Prensa Médica. Madrid, 20-21-22 de abril de 1903. Libro de Actas. Madrid, Imprenta de Ricardo Rojas, p. 19. Sobre las asociaciones de periodistas médicos vzd.: OSTROWSKA, T. (1972). Stowarzyszenia prasy medycznej i biologicznej. Wiad. Lek., 25, 95-97. Según la autora de este trabajo, las pnmeras sociedades de este tipo aparecieron en la segunda mitad del siglo XIX, la Asociación de Periodistas Médicos (1 885) y la Asociación de Editores Médicos (1 893). Un análisis de la Assoczatzon de la Presse Médzcale Belge, fundada en 1924, en: KONINGS, L. (1975). Association Royale de la Presse Médicale Belge. Bruxelles-Médical, 55/1, 4-6 [VARIA]. Ante la ausencia de un estudio monográfico sobre la historia de la Asociación Internacional, aún son de gran utilidad informativa las publicaciones de principios de siglo de esta sociedad. Véanse por ejemplo las Actas oficiales de los dos primeros congresos internacionales (París, 1900 y Madrid, 1903). (PREMIER Congres International de la Presse Médicale. Paris [26-28 juillet 19001 ..., op. cit. (n. 12); SEGUNDO Congreso Internacional ... Madrid, 20-21-22 de abril de 1903, op. cit., al principio de esta nota); Del primer congreso existe también: PREMIER Congres International de la Presse Médicale tenu d Parir du 26 au 28 juzllet 1900. Proc2s-verbaux sommaires. Paris, Imprimene Nationale, 35 pp. (1901); LARRA Y CEREZO, A. (1905). La Conferencia Internacional dela Prensa Médica celebrada en el Parlamento de Berna en abril de 1905, por el Delegado del Gobierno Español y de la Asociaczón de la Prensa Médica Española Dr. D.... Madrid, Administración de la Higiene Práctica, 14 pp.). Una interesante versión de lo acaecido en la reunión de París (1900) nos la ofrece un relator anónimo en The Lancet, ii, 347-348 y 454-456 (1 900) [FIRST International Congress of the Medical Press held at Paris, July, 1900 (From our special Correspondent)]. El enviado «especial» del periódico inglés lo era para el congreso de Deontología y medicina profesional. Sus crónicas sobre el de la Prensa Médica eran indirectas, a través de informaciones facilitadas por terceros. (51) Los otros miembros del bureau eran: J. Schwalbe y C. Posner (Alemania); Brown (Inglate- I Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el Inda Medicus Hzipanus (1904-1%) 229 congreso de París de 1900, la nueva corporación -en cuya fundación habían participado activamente la Frekr Vereinigung der deutschn medinnischen Fmhpresse, promovida por Carl Posner, y la Associutwn de la Presse Médicale francaiseintentó reunirse en dos ocasiones, aunque sin éxito. La primera de ellas, en Bruselas en 1896 -recordemos que en 1895 había tenido lugar en dicha ciudad la anteriormente mencionada Confereme, convocada por Paul Otlet y Henn La Fontainey la segunda, con ocasión del Duodécimo Congreso Internacional de Medicina (Moscú, 1897). El congreso de París fue coincidente con el Decimotercer Congreso Internacional de Ciencias Médicas, con el Congris de Déontologie médicale et de médicine professionelle y con la primera Exposición Universal de esta centuria. En el transcurso de dicha reunión se presentaron los estatutos que debían de regir el futuro de la sociedad y se eligieron los integrantes de la junta directiva de la misma (52). Esta reunión fue, especialmente, un foro de defensa de los presupuestos europeos continentales frente a los británicos. A nuestro entender, la presencia del anciano Rudolph Virchow -président d'honneur del simposioen el acto inaugural no fue accidental, sino que sus organizadores buscaron en el prestigio del celebérrimo médico alemán una sanción superior. No olvidemos que Carl Posner, uno de los animadores del congreso, era redactor de los Jahresberichts de Carl Canstatt, de los cuales Rudolph Virchow era director (53). La reunión contó con un nutrido grupo organizador. El comité francés estaba constituido por Cornil, Laborde, Lucas-Championniere, Blondel y Baudouin, entre otros. En representación de la prensa médica extranjera: Virchow y Posner, por Alemania; Baccelli, Bossi y Tullio Rossi Doria, por rra); Sajous (Estados Unidos de América del Norte); Laborde (Francia); Lucatello y Rubino (Italia). (LABORDE, V. (1901). Rapport sur l'opportunité de la Fondation d'une Association 1nternati011al.e de la Presse Médicale et les conditions lesquelles devra fonctionner cette Association. PREMIER Congres International de la Presse Médicale. Paris [26-28 juzllet 1900]. Compte rendu des séances. Avec 19figures dans le Texte. Paris, Institut Internauonal de Bibliographie Scientifique, p. 325). Para los cargos directivos de esta corporación fueron elegidos: Presidente: Cornil; Vicepresidentes: Richet y Lucas-Championniere; Secretario General: Blondel; Miembros de la Junta Directiva: Laborde y Baudouin (BUREAU provisoire de 1'Association Internationale de la Presse Médicale, en: PREMIER Congres ..., op. cit., p. 324 (1901)). (52) El texto de los estatutos, que no se aprobarían definitivamente hasta el congreso de Madrid, en: PREMIER Congris ..., op. cit. (n. 51), pp. 329-336. (53) Premiere Journée. 1. Séance solennelle d'Inauguration. Jeudi, 26 juillet 1900 (Soir). Ibidem, p. 1. 230 GrJILLERMO OLAGm, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR Italia; y Valledor, Serret, Ulecia, Calatraveño y Larra por Espaiia También estuvieron presentes comités de Portugal, Estados Unidos, Rusia, Noruega y Suecia (54). El Bureau définitifde la reunión contó con dieciocho presidentes de honor (entre ellos, Virchow, Posner y Valledor), tres vice-presidentes de honor, un presidente (Cornil), dos vice-presidentes (Lucas-Championniere y Richet), un secretario general (Blondel), siete secretarios de sesiones y un tesorero. Finalmente, de los ciento ochenta y ocho miembros adheridos, sólo uno -la Revista Valenciana de Ciencias Médicasera espaiiol y cinco hispanoparlantes. El resto se distribuyó como sigue, según su nacionalidad: franceses, 127; belgas, 11; alemanes, 7; italianos, 6; rusos, 5; escandinavos, 3; rumanos, 3; austríacos, 3; suizos, 2; estadounidenses, 2; canadienses, 2; ingleses, 2; tunecinos, 2; egipcios, 2; turco, 1; portugués, 1; indio, 1. Los temas oficiales propuestos para ser abordados en la reunión fueron: conveniencia de fundar una Asociación Internacional de la Prensa Médica (Ponentes: Laborde, Posner y Rubino); y Protección de la propiedad de la literatura médica (Ponentes: Pouillet, de Maurans, Rocher, Alcan y Baudouin) (55). Las comunicaciones presentadas, en número de treinta y cuatro, trataron de las cuestiones oficiales planteadas y de otros asuntos. Referentes al tema de la Primera Ponencia se leyeron seis comunicaciones, y cinco al de la segunda. Otras veintitrés contribuciones estudiaron diversos aspectos técnicos de carácter documental. Merecen mencionarse las tres aportaciones de Baudouin, Richet y de Maurans, que trataron problemas documentales con una gran rigurosidad. Son precisamente estos tres trabajos los que respaldaban abiertamente el programa de Otlet y La Fontaine. Baudouin defendió en su comunicación la imperiosa necesidad de que las tablas de materias de las revistas se ajustaran a la Clasificación Decimal Universal. Richet abogó por la adopción, por todas las revistas, de la clasificación de Dewey. Finalmente, de Maurans solicitó que se unificaran todos los vocablos científicos y médicos sobre la base de un lenguaje común. Como ejemplo de bien hacer en una parcela médica concreta mencionó la Nomina Anatomica, aprobada en el Congreso de Basilea de 189 1 y publicada en 1896 (56). (54) PREMIER Congres ..., op. cit., pp. VIII-XIII. (55) PREMIER Congris ..., ibidem, p. XV. (56) La relación de trabajos leídos es como sigue. La technique moderne des Tables de Matidres internationales des Revues Médicales (Marcel Baudouin) (pp. 33-49); La publicité dans les journaux médicaux (P. Archambaud) (pp. 53155); Le journal médical gratuit U. V. Laborde y R. Romme) (pp. 58-63); Sur lejoumalisme médical gratuit (F. Regnault) (pp. 64-68); Des échanges entre les>urnaux médicaux (Chevnn) (p. 70); Unzjication de la teminologze adoptée pour la classi- Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el Zndex Medicus Hispanus (1904-1906) INDEX MEDICUS NUMERO I ENEROABRIL 1904 OKRONA Imprmntu y tlbrrrir de Pocirno forr~r '?lee, de le ~an~uaa*t~e. ob-ooe 9 1904. GWLLERMO OLAG~. ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA h Josep Pascua1 i Prats (1 854-1931). Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el lndex Medicus Hispanus (1904-1906) 233 Concluido el simposio de Paris, del que salió elegido Cornil Presidente de la Asociación, se acordó celebrar una segunda reunión en Mónaco en abril de 1902, al objeto de discutir los Estatutos de la Asociación, que no habían podido ser sancionados en el congreso parisino. En esta conferencia se aprobó también encomendar a Carlos María Cortezo que preparara el segundo congreso de la sociedad, aprovechando la celebración en Madrid del XIV Internacional de Ciencias Médicas, previsto para 1903 (57). Al igual que en París, para el desarrollo de las sesiones del congreso de Madrid se contó con una nutrida representación de personalidades de la prensa médica española y extranjera. La Mesa definitiva contó con dieciséis fuation scient$que (De Maurans) (pp. 72-75); De reportage photographique dans la Presse médica- ¿e et du Cinématographe (Doyen y Aragon) (pp. 76-7 7); L'emploi de la classijication décimale dans les journaux de médecine est nécessaire (Richet) (pp. 78-97); Des relations de la Presse Médicale et de la Presse Politique aupoint de vuepolitique (Bossi) (pp. 98-1 01); De la propieté litiéraire et artistique en matiire de la Presse Médicale au point de vue de la loifin~aise (Pouillet, Rocher y De Maurans) (pp. 1051 13); De la propieté de l'ldée et de la propieté de la Forme de l'idée dans lejournalisme scient-flque (Baudouin) (pp. 143159); Histoire de la presse médicale grecque (Foustanos) (pp. 176-179); La Presse Médicale i lJz^le de Cuba (Santos Femández) (pp 180-185); Sur l'historique et la statistique de la presse médicale belge (Gilson) (pp. 186194); Étude critique sur le journalisme médica1 en Belgique (Pechere) (pp. 195-203); American Medical Journalism (Wood) (pp. 205-208); L'ethique dujournalisme médical anglais (Sprigge) (pp. 2 10-2 18); Die deutsche medicinische Fachpresse (Spatz) (pp. 219-226); Étude sur la presse médicale en Suede (Tigerstedt) (pp. 228-245); Medical Journals and Advertisers (Love) (pp. 246-249); Étude sur la presse médicale en Russie (Petersen) (pp 250-255); Liste despublications périodiques médicales russes (Volkof) (pp. 256-258); Dati storici sulla stampa sanitaria italiana (Bossi) (pp. 259-264); La presse médicale fian~aise (Baudouin) (pp. 265-283); Le droit de reproduction desgravures (Alcan) (pp. 284-287); Le droit de rqonse dans lapresse scient-flque (Jayle y Pistre) (pp. 301-307); La solidaritéprofisionnelle dans la presse médicale (Noir) (pp. 308-309); Du droit pour l'auteur d'une communication a i un Congris médical de faire imprimer pour le seruice de la Presse le compte rendu succint de son travail et des conclusions qui en découlent (Bilhaut) (py 3 10-3 1 1); Abus des pseudonymes précédés du l mot ctDocteur)) dans les alticles-réclames (Lévy) (pp. 3 13-3 18); Rapport sur l'opportunité de la Fon1 dation d'une Association internationale de la Presse Médicale et de les conditions dans lesquelles devra fonctionner cette association (Laborde) (pp. 324-336); Internationale Vereinzgung der medizinischen Presse (Posner) (pp 374-380); L'Association internationale de la presse médicale (Bossi) (p. 400); L'Association internationale de la presse médicale (Podvyssotski) (p. 401); L'Association internationale de la presse médicale (Ewald) (p. 401); Des Associations internationales de la Presse (Baudouin) (p. 402). (57) CORNIL, V. (1905). [Discurso del Sr. Cornil]. SEGUNDO Congreso Internacional de la Prensa Médica. Madrid, 20-21-22 de abril de 1903. Libro de Actas. Madrid, Imprenta de Ricardo Rojas, p. 28. A la reunión de Mónaco acudió, en representación de la prensa médica madrileña, Rafael Ulecia y Cardona, director de la Revista de Medicina y Cirugia Prácticas (SEGUNDO Congreso ..., op. cit. en nota anterior, p. 191). 240 GUILLERMO OLAGÜE. ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR Que la cobertura cronológica de los números fuera paulatinamente espaciándose -de ser cuahimestral en los tres primeros, pasó a semestral en los tres últimosrespondió a las serias dificultades materiales y científicas que Pascual tuvo para editar el Index. Raro es el fascículo del mismo que no contenga una advertencia del Presidente del Colegio médico gerundense invitando a la sociedad médica española a colaborar materialmente en el mismo. En algunas ocasiones, el motivo de su queja era la falta de cooperación por parte de los editores de revistas médicas. Por la remisión del Boletz'n del Colegio médico de Gerona, Pascual esperaba un intercambio con otras publicaciones periódicas. En el primer número, Pascual relacionaba el fruto de ese intercambio con arreglo a tres categorías: Publicaciones recibidas con regularidad (total: 41), publicaciones recibidas con intermitencia (pues faltaba algún número de los publicados en el mismo año) (total: 9) y publicaciones de las que no había recibido número alguno (total: 28). En relación con los problemas económicos que desde fechas muy tempranas encontró Pascual, son una buena muestra las siguientes palabras que aparecieron en el número 2 del Index: ((Como dato y no muy halagüeño por lo que se refiere al porvenir económico de nuestra publicación, hemos de apuntar que una Revista que considerábamos nos honraba con el cambio nos libró una letra importe de un año de suscripción, letra que pagamos en el acto y a pesar de ello seguiremos dando a conocer las indicaciones de los artículos originales que publique» (7 3). En una tercera ocasión, y firmando en nombre de ((La Redacción)), Pascual se cuestionaba la supervivencia del Index dada la parca acogida que venía teniendo: ((Por más que remitimos gratuitamente los cuadernos del Index a todas las Academias, Colegios, Revistas y Periódicos de Medicina, es muy escaso el número de libros y folletos que recibimos para catalogar. ;Será que nuestra publicación no interesa? ;Es desvío por parte de los [autores] por no estar destinado el Index para fines comerciales?)) (74). (73) [PASCUAL, J.]. (1904). Advertencia. Index Medicus Hzspanus. Ensayo de Catalogación de trabajos oroginales publicados por médicos españoles. Número 2. Mayo-agosto, 1904. Gerona, Imprenta y Libreria de Paciano Torres, p. 3. (7 4) [PASCUAL, J.]. (1 905). N .B. Index Medicus Hispanus ... Número IV. Enerojunio 1905. Gerona, Imprenta de Paciano Torres, p. 16. Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el Zndex Medicus Hkpanus (1904-1906) 241 Cada número del Zndex Medicus Hispanus constaba de tres secciones. En todas ellas la información se presentaba según ordenación alfabética por el nombre del autor del trabajo. La más amplia -«Periódicos y Revistas»- incluía las referencias bibliográficas de artículos de revista, procedentes de aquellas publicaciones periódicas con las que el Zndex mantenía su particular - intercambio. Era, con mucho, la sección más voluminosa. Cada referencia constaba del nombre del autor y año de publicación, seguido del titulo del artículo, nombre de la revista, volumen, tomo y número, con la fecha correspondiente y la ciudad de edición y, por último, las páginas inicial y final en las que se contenía el trabajo. Sobre el margen superior derecho de la información bibliográfica, aparecía el código de materias correspondiente a la C.D.U., hasta un máximo de tres entradas por articulo. I La segunda sección era la de ((Libros y Folletos)). La información en ella contenida se presentaba de manera similar a la descrita, exceptuando las consideraciones editoriales. Junto a la casa editora se incluía el número total de páginas, el tamaño y la presencia de iconografía en el texto. En los tres primeros fascículos se incluyó una tercera sección, denominada ((Duplicata)), donde se reproducían algunas de las referencias bibliográficas contenidas en las secciones precedentes que, por su temática, podían ser catalogadas bajo distintos epígrafes. Todo ello refuerza la concepción de Pascual de hacer del Zndex Medicus Hispanus un instrumento de trabajo con el fin último de confeccionar un fichero bibliográfico. A pesar de que Pascual pretendió editar un repertorio que fuera competitivo con los que se venían publicando fuera de nuestras fronteras, las dificultades materiales con las que se encontró le impidieron alcanzar esta meta. Son muestras de ello, por ejemplo, la alta tasa de erratas de imprenta, así como las diferencias considerables en los apellidos de los autores y en los títulos abreviados de las revistas. Creemos,que todo ello es expresivo de una carencia total de infraestructura a la hora de preparar los diversos números del Zndex. Lo más probable es que Pascual fuera el único miembro del Colegio médico de Gerona que participó en la empresa. I 3.3.1. La sección de Libros El apartado ((Libros y Folletos)) alcanzó un escaso éxito, si atendemos al número de obras recibidas y al de autores que las remitieron. La iniciativa de Pascual descansaba en el supuesto interés de los propios autores por in- 242 GUILLERMO OLAG-, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M? PULGAR cluir su producción bibliográfica en un medio de difusión científica con pretensiones de universalidad, cual era el Index Medicus Hzspanus. A lo largo de los fascículos del Index Pascual denunció, como ya sabemos, el bajo número de obras acogidas, hasta el punto de que el número 6 postergó para uno . próximo el apartado de Libros. No obstante, en todos los fascículos se mantuvo la norma de indizar solamente aquellas obras aparecidas en el año correspondiente al de edición del mismo. En el número 1, Pascual se excusaba por no incluir la noticia de vanos libros y folletos que no cumplían este requisito. El total de referencias reproducidas en esta sección se elevó a 93, repartidas de la siguiente forma: fascículo 1, 1 1 referencias; fascículo 2, 18 referencias; fascículo 3, 6 referencias; fascículo IV, 20 referencias; fascículo V, 38 referencias. Si consideramos su distribución por años, referidos a los de edición del Index, el número de obras creció entre 1904 y 1905, pasando de 35 a 58. Sin embargo, esta tendencia no se consolidó, toda vez que el fascículo VI no reprodujo ninguna referencia ante la falta de envíos. \Una buena parte de las obras incluidas en esta sección podnan ser consideradas como folletos, si nos atenemos al criterio de paginación. Por su contenido, del total de textos, 57, es decir, algo más de las 315 partes, son monografía~, con un número medio de páginas en torno a 65. En segundo lugar se sitúan los folletos, 17 en total, principalmente discursos dictados en sociedades científicas y académicas, con 38 páginas por término medio. A continuación se encuentran las actas de congresos y de sociedades científicas, con 15 ejemplares. Tres tesis doctorales y una memoria oficial del Ministerio de Gobernación, completan las 93 obras. El conjunto de textos remitidos a esta sección del Index lo fueron por 56 autores y 9 instituciones, de los que damos cuenta en el Apéndice 1. En lo tocante a la respuesta de los médicos, parece evidente el escaso eco de la iriiciativa, máxime si tenemos en cuenta que un grupo formado por sólo doce autores remitió 40 textos, algo menos de la mitad del total. Entre los facultativos que mostraron mayor apoyo al proyecto destacan Durán y Desumvila (7 obras), José García del Moral (6), Rafael Ulecia y Cardona (5) y José Chabás (4). Más sorprendente resulta la escasa receptividad mostrada por los Colegios de Médicos provinciales. Sólo Madrid, Guipúzcoa y Baleares enviaron Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el Zndex Medicus Hispanus (1904-1906) 243 memorias y folletos de sus actos públicos. Otras instituciones que remitieron algún texto fueron la Real Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona, la Sociedad Médico-Farmaceútica de los Santos Cosme y Damián, también de esa ciudad, el Instituto Médico Valenciano y la Asociación Médica Hispano-Americana de Madrid, una escasa respuesta, pues, si tenemos en cuenta el origen de la propuesta del Colegio de Médicos de Gerona, y la distribución gratuita del Index Medicus Hispanus a todas las instituciones profesionales médicas, fórmula elegida por Pascual para llegar a los autores. En la Tabla 1 se ofrece la dismbución por ciudades de impresión de las obras incluidas en este repertorio. Los datos confirman la polarización de la actividad editorial española en las ciudades de Madrid y Barcelona, donde se imprimieron el 58% de los textos. El reducido número de obras y su concentración en un puñado de autores, junto al peso específico que en ese momento jugaban las dos ciudades citadas, impiden verificar la presencia de un patrón geográfico secular, entendido este como áreas de mayor receptividad al proyecto de Pascual en función de su proximidad física. Casi la mitad de la obras proceden de una amplia zona que incluye a Cataluña, y las provincias de Baleares, Valencia y Zaragoza. TABLA 1 Distribución por ciudades de impresión de los libros incluidos en el Index Medicus Hispanus (1904-1 906) -- Czudad No de lzbros ............................................................................................................................ Madrid ....................................................................................................................... Barcelona.. ........................................................................................................................... Valencia .............................................................................................................................. Mataró ......................................................................................................................... Santander Palma de Mallorca ......................................................................................................... San Sebastián ................................................................................................................... ............................................................................................................... Cartagena ....... .:. ............................................................................................................................ Palencia ............................................................................................................................... Sevilla ......................................................................................................................... Zaragoza.. ............................................................................................................................... Vitona ........................................................................................................................... Almería. ............................................................................................................................ Sabadell Jerez de la Frontera ...................................................... : ................................................. ....................................................................................................................... La Coruña ...................................................... ..................................................................... Gerona .: GUILLERMO OLAGm ALFREIM3 MENÉNDEZ y ROSA W PULGAR TA3LA 1 DistMn por ciudades de impresión de los libros incluidos en el Index Medicus Hispanus (1904-1 906). (Continuación) - -~ Ciudad N.o de lib70s Málaga .............................................................................................................................. 1 Murcia ........................................................................................................................ 1 ............................................................................................................... Tod de libros 93 3.3.2. La sección de Revistas y Periódicos A lo largo de los seis números del Index Medicus Hispanus se incluyeron 694 referencias de artículos, procedentes de un2 total de 61 revistas (8'78 arts./revista). Por números del repertorio, este montante se distribuyó de la siguiente forma: - Número 1 : 1 12 artículos. - Número 2: 107 artículos. - Número 3: 106 artículos. - Número IV: 104 artículos. - Número V: 153 artículos. - Número VI: 1 12 artículos. Con excepción del fascículo V del Index (25'50%), los restantes mantuvieron una tónica muy igualada en cuanto al número de referencias de artículos de periódicos y revistas médicas incluidas en cada fascículo. \ Señalábamos anteriormente que de los periódicos remitidos por ((Directores de revistas y de Boletines)), Pascual estableció en el fascículo primero del Index una triple categoría en función de su mayor o menor recepción: frecuente, intermitente y nulamente recibidos. En el siguiente número del Index Medicus, su editor aclaraba la situación de cinco de esas revistas, en el sentido de que por omisión algunas no habían sido incluídas en el segundo apartado (como por ejemplo La Medicina de los Niños), y otras, inicialmente englobadas en el grupo tercero, se recibieron números después (tales son los casos de Gaceta Médica de Granada, Medicina Militar Española, Higiene Práctica y la Región Médico-Famaceútica) . Analizadas detenidamente aquellas revistas que, según Pascual, se reci- bían regularmente, hemos observado que de algunas de ellas no se incluyó ningún artículo en el Index. Talesson los casos de: - Medicina Práctica - Medicina Contemporánea - Contra la Tisis - Revista Popular de Higiene - Boletín del Colegio de Médicos de Alaua - Boletín del Colegio de Médicos de Cuenca - Boletín del Colegio de Médicos de Murcia - Boletín del Colegzo de Médicos de Toledo - Boletín del Colegio de Médicos de Valladolid. Quizá, la falta de calidad de los artículos publicados en estas revistas fuera el motivo de su no inclusión en el repertorio. En el segundo grupo de publicaciones, es decir, aquellas que se recibían con intermitencia, encontramos también un numeroso grupo de revistas que carecieron de artículos recogidos en el Index a lo largo de su publicación. Sin embargo, otras primeramente no presentes en este listado inicial, o que pertenecían al tercer grupo, sí contaron con artículos en el repertorio. Resulta más fácilmente explicable esta última situación ya que era lógica una progresiva expansión del Index, por lo que la inclusión de nuevas publicaciones sería el resultado de este fenómeno. En el Apéndice 11 relacionamos las revistas que incluyó el Index a lo largo de su corta existencia. Ofrecemos el nombre completo de la publicación, la ciudad de edición, los fascículos del Index en los que figuraron artículos de dicha revista, y entre paréntesis su número. Finalmente, entre corchetes, anotamos la fecha más antigua de la que existen fondos en bibliotecas españolas según el Catálogo Colectivo de Publicacio~zes Periódicas (75). La presencia del guión indica la existencia de fondos para el periodo que nos ocupa (19041906). Es interesante destacar el hecho de que sólo 11 publicaciones de las 61 recogidas por el repertorio contaron con artículos en todos los fascículos del Index. Un total de 6 mantuvieron artículos en 5 de los 6 números, y 5 revistas (75) CATÁLOGO Colectivo de Publicaciones Periódicas en Bibliotecas Españolas. 2. Medicina (Primera Pude). Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia (Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural-Comisaria Nacional de Bibliotecas), 679 pp. (1975). 246 GUILLERMO OLAGÜE. ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M." PULGAR en cuatro . Esto significa que sólo un reducido núcleo (un tercio. aproximadamente) del total de revistas tuvieron una presencia continuada en el repertorio. mientras que la gran mayoría (39 de 6 1. el 64%). aparecieron de forma discontinua a lo largo del mismo . En relación con el Boletín del Colegzo de Médicos de Gerona nos llama la atención que sólo se recogieran dos fascículos en el primer número del Index . La Tabla 2 muestra la distribución geográfica. por ciudades de edición. de las revistas incluidas en el Index . Muestra claramente el enorme peso editorial de Madrid y Barcelona frente al resto de las ciudades españolas. prevaleciendo la segunda sobre la primera. quizás por la mayor influencia sobre los autores del Index . El resto de las revistas se reparten por todo el territorio nacional. sin que podamos confirmar una distribución geográfica concreta . TABLA 2 Distribución por ciudades de edición de las revistas incluidas en el Index Medicus Hispanus (1 904-1 906) Ciudad N.O de revistas Barcelona .......................................................................................................................... 17 ............................................................................................................................. Madrid 13 Sevilla ............................................................................................................................... 2 Teruel ............................................................................................................................... 2 Valencia .......................................................................................................................... 2 Zaragoza ........................................................................................................................... 2 Alicante .......................................................................................................................... 1 Almería ............................................................................................................................. 1 ......................................................................................................... Berlanga del Duero 1 Bilbao ............................................................................................................................... 1 Cáceres .......................................................................................................................... 1 Cartagena ......................................................................................................................... 1 Castellón .......................................................................................................................... 1 La Coruña ....................................................................................................................... 1 Ferro1 ................................................................................................................................ 1 Gerona ............................................................................................................................. 1 Granada ............................................................................................................................ 1 Huelva .............................................................................................................................. 1 Huesca ............................................................................................................................. 1 Jaén ................................................................................................................................ 1 Lérida ............................................................................................................................. 1 Murcia .............................................................................................................................. 1 ............................................................................................................................ Palencia 1 Palma de Mallorca .......................................................................................................... 1 Josep Pascual i Prats (1854-1931) y el Inda Medias Hispanus (1904-1906) TABLA 2 Distribución por ciudades de edición de las rmistas incluidas en el Index Medias Hispanus (1904-1 906). (Continuación) Cizldad X.0 de reuzstas Reus ................................................................................................................................. 1 Salamanca ......................................................................................................................... 1 SanFernando ................................................................................................................ 1 San Sebastián ............................................................................................................. 1 Total de revistas .............................................................................................................. 61 Del conjunto de publicaciones, algo más de una quinta parte (un total de 13), podrían ser consideradas revistas profesionales, en tanto en cuanto eran órganos de expresión de Colegios médicos provinciales. De ellas se incluyeron 82 artículos en el repertorio, es decir, un 12% del total, lo que supone una media de seis por revista. Las 48 publicaciones restantes aportaron 6 17 artículos, con una media de 13 trabajos por revista. Quédanos por comentar el grado de cumplimiento de los criterios que Pascual expuso como condición para la inclusión de los artículos en los fascículos del repertorio. Hemos realizado un seguimiento en la revista aragonesa La Clínica Moderna durante el período 1904 a 1906. Los resultados no dejan de ser paradójicos y muestran un cierto grado de inobservancia de esos criterios. Por ejemplo, el Zndex incluyó lecciones de aperturas de cursos académicos y resúmenes de Tesis Doctorales, pero no todas; no se indizaron algunos trabajos originales de autores españoles; de aquellos artículos editados en dos o más entregas, sólo se consignaba la primera y no las restantes, etc. Todo ello es indicativo, a nuestro entender, de la falta de recursos humanos y técnicos por parte de Pascual i Prats, lo que le impidió actuar con mayor rigurosidad a la hora de confeccionar su repertorio. 4. EL FRACASADO INTENTO DE JOSEP PASCUAL I PRATS DE REVITALIZAR EL INDEX MEDICUS HISPANUS EN 1919 Como ya adelantamos en su momento, en el otoño de 191 8 debía tener lugar un Congreso Nacional de Medicina. La reunión no se celebró debido a las restricciones en la capacidad de desplazamiento de los médicos, impuestas por la grave epidemia de gripe que se padecía en aqueiios momen- 248 GUILLERMO OLAG-, ALFREDO MENÉNDEZ y ROSA M" PULGAR tos (76). Para la misma, Pascual había preparado dos trabajos, uno de los cuales, por razones de oportunidad, hizo imprimir como folleto el mismo año. Se trata de su estudio sobre la conveniencia de reformar la prueba pericid en medicina, del cual ya dimos cuenta anteriormente. La segunda comunicación, en colaboración con Gregorio Marañón y Augusto Pi i Suñer, la inscribió en la sección XIV de dicho simposio (Enseñanza Médica, Literatura, Bibliografía, Deontología e Intereses Profesionales), con el título «Creación de un index metódico de las publicaciones médicas españolas)) (7 7), fue leída en la primavera del siguiente año, al celebrarse, por fin, dicha reunión. En síntesis, sus autores proponían la creación de un repertorio, el Zndex Medicus Hispanus, que permitiera difundir internacionalmente la producción original de los médicos españoles, a través de la inclusión de sus referencias en la Bzblzographze Uniuersel. El Zndex recogería tanto libros como artículos de revista. Para su catalogación temática se utilizaría la creada por Mevil ; Dewey. Los editores de dicho Zndex serían la ~eal Academia Nacional de Medicina, la Junta de Ampliación de Estudios y el Znstitut d'Estudis Catalans (78). Está claro que Pascual intentó resucitar su repertorio asociándose a tres notables instituciones de la medicina, la ciencia y la cultura española, y a dos señalados médicos de ese momento. Sin embargo, que nosotros sepamos, el proyecto no cuajó por razones que ignoramos, que bien podrían achacarse a una falta de sensibilidad de la sociedad médica española de ese momento hacia el proyecto y a una dificultad de financiación del mismo. Sin embargo, a principios de la década de los veinte esa sociedad médica comenzó a mostrar una gran preocupación por los problemas informativos de la ciencia médica. Valgan como muestra varias noticias sobre este asunto que aparecieron en la madrileña revista Los Progresos de la Clínica. En 1921 daba cuenta de la creación en Madrid, por Fred Reber, colaborador de esta (76) APLAZAMIENTO del Primer Congreso Nacional de Medicina. Carta del Comité Organizador a 26 de septiembre. BIOS, 3 (31), 159 (1918). (77) En la Real Academia Nacional de Medicina (Madrid), se conserva un folleto, donativo del Dr. Pulido, que contiene un adelanto del programa del fallido congreso. La noticia de la comunicación citada en la p. 59 del mismo [Congreso Nacional de Medicina. 13 de octubre al 10 de noviembre. Palacio de Bellas Aries. Madrid, si., (1918)l. (78) PRIMER Congreso Nacional de Medicina. Madrid, 20-26 abril 1919. Programa y conclusiones de los trabajos presentados. Madrid, Imprenta Gráfica Excelsior, p. 294 (1919). La prestigiosa revista, La Medicina Ibera, dedicó un número extraordinario de 1919 a tal evento. En el mismo se recogían los resúmenes de las comunicaciones presentadas en el congreso. La de Pascual i Prats, Marañón y Pi i Suñer en p. 118. Josep Pascua1 i Prats (1854-1931) y el úzda Medicw Hi.spanus (1904-1906) 249 publicación, de una Oficina de Información Científica encargada de proporcionar copia de los trabajos originales al médico que «( ...) tiene que dedicar todo su tiempo a la clientela, [y] no puede, materialmente, estar al comente de todo lo que se publica en la literatura mundial)) (79). Dos años después, se notificaba a los lectores la fundación en %ena de un Instituto de Colaboración Científica, ofreciéndose la redacción de dicha revista para actuar de intermediaria entre el citado instituto y sus lectores en lo tocante a la adquisición de documentos primarios (80). Finalmente, la puesta en marcha de un Instituto de Bibliografía Médica, en Berna, también era objeto de recordatorio por Los Progresos de la Clínzca (81). Por otro lado, los editores españoles de revistas médicas se reunieron en 1924 para fundar una nueva sociedad, la Asociación Nacional de la Prensa Médica. La iniciativa la tomaron F. Coca, director de La Medicina Ibera, y Horno Alcorta, responsable de Clínzca y Laboratono. De la misma formaron parte los directores de 25 publicaciones periódicas, siendo su misión «el mejoramiento físico y material de la Prensa médica española)) (82). Dentro de este movimiento documental español hemos de encuadrar, como ya señalamos, al Índzce que Vicente Peset editó a partir de 1928, como apéndice de la revista valenciana La Crónzca Médzca. El estallido de la Guerra Civil supuso la pérdida de esta publicación periódica y, por tanto, de su suplemento bibliográfico. En marzo de 1965 se editaba el primer fascículo del Índzce Médzco Español, repertorio de referencias de artículos de revista, que venía a llenar un vacío informativo y que entroncaba con lo mejor de nuestra pasada tradición documental médica. Bien es verdad que previo a la publicación del Índice Médz- (79) OFICINA de Información (Una). Los Progresos de la Cllnzca, 19, XVII (1921). (80) INSTITUTO de Colaboración Científica en Viena. Los Progresos de la Cllnzca, 25, V (1923). I (81) INSTITUTO de Bibliografía Médica Los Progresos de la Cltnzca, 31, XXII (1925) (82) ASOCIACIÓN Nacional de la Prensa Médica Los Progresos de la Cltnzca, 27, IX (1924), ASOCIACION Nacional de la Prensa Médica La Medzczna Ibera, 18, n O 332, CCXII (1924) La Junta Directiva de esta sociedad estaba formada por Carlos Mana Cortezo (Presidente), José de Eleizegui (Vicepresidente), Fernando Coca (Secretano) Florestán Aguilar (Tesorero), y Horno Alcorta, Marín Sánchez y Tapia (Vocales)