scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La subjectividad oculta de la objetividad o la esquizofrenia académica

Moreno Sardà, Amparo

Abstract

Moreno Sardà, Amparo,

Full text

DUODA Revista d'Estudis Feministes núm 4-1993 AMPARO MORENO SARDA La subjetividad oculta de la objetividad o la esquizofrenia académica. Al pensar estos dias en lo que me propongo explicaros esta tarde y en que muchas de las asistentes seguramente os encontrais en plena batalla con vuestra Tesis Doctoral, he recordado una mañana luminosa y cálida, poc0 despues de haber leido yo la mia, hace ya ocho años, en la que me dirigia a 10s comedores de la Universidad en Bellaterra, y de pronto note las plantas de mis pies como no recordaba desde hacia tiempo. Aquel cosquilleo que subia por mis piernas en contacto con la tierra me hacia constatar en mi propio cuerpo la validez de la sospecha - o hipotesis - que habia des-cubierto y me habia propuesto explicar en mi Tesis, pero que, a medida que me habia sumergido en su elaboracion durante tres largos años, habia tenido que reducir a abstracciones pertinentes academicamente hasta hacerla irreconocible, hasta casi olvidar todo su alcance. Algo que 10s griegos expresaron simbólicamente, de forma clara, hace más de dos mil años, pero que hoy no re-conocemos con tanta nitidez: que a semejanza de Zeus, varon que engendra de su cerebro sin intervencion de mujer a una virgen que nace armada y es la madre de 10s ciudadanos de Atenas, asi el logos es alumbrado desde un cerebro que dice en contra de - o contra-dice - lo que la gente conocemos por nuestra experiencia vital: que la humanidad nace de mujer fruto de confusiones eroticas entre mujeres y hombres. De este primer decir en contra de una evidencia vital parecen derivar las restantes contradicciones en que nos atrapa esa racionalidad científica a la que atribuimos una capacidad para conocer y mejorar el mundo en que vivimos que no corresponde con 10s resulta- A. Moreno. La subjetjvjdad oculta de la objetividad dos que da. De cóm0 llegut2 a estas conclusiones, a partir de que problemas vividos, de qué pre-supuestos teoricos y de qué soluciones adoptadas, y de las repercusiones que puede tener en nuestras tareas academicas y en nuestras vidas, es de 10 que quiero hablar esta tarde para poder compartir todos esos matices que conectan las teorias con las vivencias y que a menudo he tenido que disimular en mi vida academica. Primeros sintomas de esquizofrenia y primeras pistas: Si entendemos por esquizofrenia no tanto lo que nos dicen las definiciones medicas en sentido estricto, sino esa otra acepción miis común que nos habla de disociaciones y escisiones entre lo que vivimos y nuestros pensamientos, mis primeros sintomas agudos se remontan a aquellos años, alla por la decada de 10s setenta, en 10s que, para poder introducirme en el mundo profesional y politico, tenia que comportarme como periodista primer0 y luego como profesora de la Universidad, hablar científicamente, politicamente, entrelazar racionalmente 10s argumentos feministas ... Al principio la experiencia resultaba atractiva y convincente, al fin y al cabo me estaba convirtiendo en la mujer emancipada que tanto tiempo habia sofiado, rechazando la feminidad que me habian impuesto. Pero a medida que transcurrió la decada, el incremento de las exigencias profesionales y politicas - en aquel ambiente en el que el compañerismo antifranquista fue reemplazado por la mas despiadada competitividad y, las actividades publicas se multiplicaron y empezaron a ofrecer las primeras compensaciones del ejercicio del poder - arrebataba cada vez mas tiempo a mi vida domestica, que habia cambiado decisivamente desde que habia nacido mi hija; y ambas facetas empezaron a entrar en conflicto: de tal a tal hora era la periodista que iba a esta rueda de prensa o aquella entrevista o la profesora que explicaba lo que tocaba en aquella clase o la feminista comprometida politicamente que acudia a una reunion o participaba en una mesa redonda o daba una conferencia o escribia un articulo, siempre con una agenda tan apretada que solventaba sus DUODA Revista d'Estudis Feministes núm 41993 necesidades cotidianas cuando podia, arrancando algún rato de aquí o allí, durmiendo rnenos, sin apenas un momento de descanso. De la mezcla de cansancio personal y estupor ante las ambiciones y conflictos en que degeneraban 10s mejores propositos que habiamos defendido desde la izquierda, y ante un feminismo que engrosaba sus filas con conversas que instauraban nuevas secciones femeninas en 10s partidos, las instituciones y 10s departamentos universitarios, surgio una profunda desazon que ahondaba cada vez mas el abismo entre aquella que ya no tenia tiempo de saber quien era y 10s diversos personajes que a lo largo del dia me tocaba representar. Porque no advertia solo en 10s demas la distancia infinita entre teorias y practicas: tropezaba con ella en mi propia vida, cada vez que abria la agenda y me buscaba tras 10s distintos personajes que encarnaba, en sus apremios, sus acciones, sus exigencias, sus palabras tajantes, sus gestos rotundos.. . Sin embargo, alumna aplicada y respetuosa con las enseñanzas de mis profesores, aunque siempre reflexiva sobre cuanto aprendia, no puse en tela de juicio de forma decisiva el pensamiento racional y científic0 hasta que, estando encargada de impartir una Historia del Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Autonoma, me propuse ampliar el campo hasta explicar el proceso historico de implantacion de la cultura de masas, que es lo mismo que decir las transformaciones historicas contemporaneas desde la optica de la comunicacion social. El hecho de que una alumna me recriminara un dia que (<mi programa era tan machista como todos 10s de esta casa,, no pude desvincularlo, pues, de otras cuestiones, como el papel de lo que entonces definia como <<aparatos ideologicos~~ en la perpetuacion del orden social vigente, o la relacion existente entre las distintas divisiones sociales que afectan al sexo, la clase, la raza y la edad, con 10s estereotipos de comportamiento que reproducen 10s medios de comunicacion de masas, o las diferencias y semejanzas entre la racionalidad del discurso academico y la sentimentalidad alimentada por el sensacionalismo de 10s productos mas genuinos de la cultura de masas ... Y asi fui adentrándome en las raices de esas A. Moreno. La subjetjvidad oculta de la objetividad I contradicciones entre lo que decimos y 10 que hacemos segun donde y cuándo, mas alla y mas aca de las exigencias academicas, hasta poder comprender por quk me afectaban tanto. Mi preocupacion por un feminismo que no se redujera a la problematica de la mujer, sino abierto a las relaciones con la organizacion global de nuestra vida social, favorecio tambien que, en lugar de tratar de suplir mi olvido y mi ignorancia con estudios especificos sobre las mujeres, me preguntara por ese hombre del que hablan 10s textos academicos y del que habia estado hablando yo hasta entonces convencida de que me incluia: ese hombre que aparece como protagonista de la historia y constituye la noción de lo humano en torno a la que se articulan 10s textos acadkmicos y politicos. Y al leerlos atentamente tratando de aclararlo, empece a notar con cuanta frecuencia presentaban como consustancial a 10 humano una voluntad de ir mas allá en el espacio y el tiempo que en definitiva implica considerar natural el dominio de unos seres humanos sobre otros e incluso 10s conflictos fratricidas, aunque, eso si, siempre enmascarado y justificado como fines superiores a alcanzar. Constate tambien que ese era el sistema de valores que rige el comportamiento publico, que alimenta la competitividad y agresividad necesaria para situarse profesional y políticamente, y que yo ponia en practica mas de 10 que me confesaba. Pero, asi mismo, me dí cuenta de que mis relaciones interpersonales funcionaban mejor y eran mAs gratificantes cuando no respondian a ese sistema de valores, sino que se movian por la aspiracion al entendimiento armonico conmigo y con mi entorno natural y humano, actitud con frecuencia distorsionada precisamente porque las reglas de juego de la vida publica, agazapadas entre mis panicos afectivos y mis argumentos racionales, me orientaban a adoptar decisiones acordes con aquet sistema de valores. Asi fue como dí en realizar 10 que despues llame ejercicios de lectura critica no-androcentrica,2 con una expresion que afirma la opcion de valorar positivamente y considerar significativa todo aquell0 que habia aprendido a negar y silenciar. Porque fue la decision de introducir en mis reflexiones académicas el conocimiento obtenido gracias a esas DUODA Revista dlEstudis Feministes núm 4-1993 vivencias armonicas, y la experiencia de la maternidad como manifestacion explicita de esa erotica vital, 10 que me ayudo a constatar que la noción de 10 humano habitual en 10s textos mas diversos del discurso Iógico-científic0 - ese concepto de hombre a partir del cual articulamos nuestra racionalidad - implica valorar como superior todo cuanto se orienta hacia la voluntad de dominar el mundo; y que esta valoracion nos incita a menospreciar como inferior y caotico, a violentar y ahogar, nuestra aspiracion al entendimiento gratuito. Y cuanto mas apoyaba mis reflexiones en actitudes de entendimiento, cuanto más alimentaba en mi practica vital esta tendencia y la consideraba significativa para la explicacion de nuestra existencia humana, mas insistentemente encontraba esa voluntad de dominio como pre-supuesto que viciaba las reflexiones academicas, políticas e informativas, empezando por mis propias argumentaciones habituales, y mas me afianzaba en la sospecha de que esa era la clave de todas nuestras contradicciones. No obstante, al tener que destinar horas y horas a elaborar estas reflexiones de forma que fueran aceptadas como Tesis Doctoral, y a buscar argumentos para afirmar mi sospecha y argumentarla frente a otros - para demostrarla y no simplemente para mostrarla -, no solo adaptaba mi discurso a las reglas del combate cientifico, sino que yo misma, alin consciente del juego contradictorio que hacia, dedicaba cada vez menos tiempo a las relaciones interpersonales mas gozosas y relegaba, asi, al olvido lo mas gratificante de mis indagaciones: esa vivencia de cuerpo entero enraizado en la tierra que recobre aquella mañana, recien terminada mi Tesis Doctoral. La subjetividad oculta de la objetividad Ciertamente, si leemos atentamente textos diversos que se usan en las aulas, llevando la critica hasta la autocrítica de nuestros propios hiibitos de pensamiento, y analizamos de que seres humanos y de que actuaciones nos hablan y como, a quienes y que se valora positiva o negativamente o se excluye mencionar, podemos notar que el repertorio que puebla estos textos es mucho mas restringido de 10 que hemos aprendido a creer. No hablan de 10s diversos seres humanos, ni A. Moreno. La subjetividad oculta de la objetividad tampoc0 de todos 10s hombres, sino de aquellos varones adultos de las clases y 10s paises dominantes que ocupan las cúspides de las instituciones públicas del poder o el saber, mientras que aquellas otras criaturas mujeres y hombres que no se ajustan a este patrón son valoradas negativamente, menospreciadas y hasta marginadas al I silencio. Este predominio viril esta relacionado con una atencion preferente hacia 10s personajes y actuaciones propios de 10s escenarios publicos, asi como con el grado de abstraccion de 10s textos. Porque, bajo la presuncion gramatical de que 10s masculinos pueden referirse al conjunto de mujeres y hombres, se identifica como concepto de 10 humano cuanto en sentido estricto s610 puede atribuirse al univers0 mental y al sistema de valores de esos actores públicos que actúan al ritmo de la voluntad de dominar el mundo. Es decir: se identifica como natural-superior lo que es propio de esos hombres y hoy tambibn mujeres que, tras el largo y doloroso ritual iniciatico escolar, hemos asumido hasta encarnar10 ese modelo de comportamiento viril para poder acceder a 10s escenarios publicos. Porque al identificar ese modelo viril como si del modelo humano se tratara, éste actua como un yo ideal, como patron de nuestro pensamiento racional que rige nuestros actos, como yo consciente al que atribuímos un conocimiento objetivo , que, sin embargo, bloquea todos aquellos otros pensarnientos nuestros que hemos aprendido a rechazar como irracionales. Esta valoracion positiva de este modelo humano particular que podemos definir como un arquetip0 viril 3, y su tratamiento como si de lo ' humano se tratara, se apoya en la utilizacion ambiga de otros conceptos fundamentales (civilizacion, política, economia, cultura, religion...), asi como en el orden valorativo-textual propio de la racionalidad, en ((el orden del disc ur so)^, en tbrminos de FOUCAULT 4. Y con estos ingredientes se construyen textos en 10s 'que se consideran superiores aquellas formas de comportamiento y aquellas actitudes orientadas por esa voluntad de dominar el mundo, a la vez que se menosprecian aquellas otras actuaciones y actitudes que no se ajustan a semejantes propositos. De modo que aprendemos a creer que solo si adecuamos DUODA Revista d'Estudis Feministes núm 4-1993 nuestro comportamiento personal y colectivo de acuerdo con este sistema de valores nos convertimos en agentes de la vida social y protagonistas de la Historia, de lo contrario diriase que simplemente la padecemos. He aquí la subjetividad que se oculta tras la mascara de la objetividad, de la racionalidad científica y política. Ei sustrato mitico de la racionalidad La realizacion de estas lecturas nos acerca, poc0 a poco, desde lo que 10s textos valoran positivamente hasta lo que valoran negativamente e incluso marginan al silencio. Y a medida que rastreamos esas negacipnes, ernpezamos .a ampliar nuestro campo comprensivo hasta des-cubrir que lo que hemos aprendido a valorar positivamente no es mas que una de las manifestaciones de la existencia humana: una manifestacion que - a pesar de lo que hemos aprendido a creer - cabe considerar anti-humana, ya que define como superior la voluntad de unos seres humanos de dominar a otros, para lo cual necesita calificar como inferiores aquellas actuaciones humanas que no responden a semejantes propositos. De este modo vamos pasando de una lectura lineal a otra de caracter simbolico, jugando con las relaciones que propone el texto y buscando las asociaciones y condensaciones de imgenes que suscita, hasta des-velar las articulaciones profundas de su sistema de valoraciones positivas que niegan y de negaciones que permiten afirmar. Y es así como advertimos que, bajo la linealidad argumental de esta racionalidad que exalta la prepotencia viril (racista, clasista, adulta y sexista), subyace una estructura simbolica profunda que articula negacionesl afirmaciones, un univers0 simbolico complejo y coherente en el que una valoracion positiva sugiere su inversa valoracion negativa y viceversa: un sistema de valoraciones no explicitado que nos conduce a relacionar in-conscientemente lo que argumentamos con lo que sentimos y cómo lo sentimos ... A. Moreno. La subjetividad oculta de la objetividad Nos encontramos, pues, ante un sustrato de pensamiento que podemos considerar de caracter sirnbolico-religioso, sacral, ya que nos incita a que adecuemos lo que sentimos segun su dictamen de lo que no debello que debe ser; ese sustrato simbolico que linda con profundos panicos y conecta con esa angustia que retumba en nuestro cuerpo hasta persuadirnos de que debemos ajustar nuestro comportamiento de acuerdo con 10 definido como superior; en consecuencia nos disuade de que podamos vivir de otras formas so pena de incurrir en el amenazante caos, e incluso nos convence de que cuanto hacemos en el tratar de vivir humano de cada dia que no se orienta a proyectos superiores, solo es digno de ser valorado negativamente o silenciado por pudor. En definitiva, las lecturas criticas no-androcentricas nos permiten percibir las argumentaciones racionales como un sistema simbolico que al justificar pormenorizadamente donde, cuando, como, por que y para que debe ser ... lo que hemos aprendido a creer que debe ser, se engarzan con ese otro sistema mítico-religioso de acuerdo con el cual hemos aprendido a ajustar lo que sentimos a la medida de lo que 'define simbólicamente que no debe serldebe ser. Y es asi como estas argumentaciones racionales, al forzarnos a menospreciar y acallar todo aquell0 que no nos permiten nombrar, refuerzan 10s panicos sagrados que bloquean inconscientemente nuestro cuerpo hasta impedirnos reconsiderar si cuanto hemos aprendido a creer que no debe ser, a valorar negativamente y excluir de nuestros pensamientos, contiene posibilidades de existencia humana mas humanas de las que hoy vivimos y valoramos ... Por eso, cuando intentamos encontrar alternativas a esta racionalidad sin salirnos de su propia Iogica, o reemplazar el rigor de la razon por el no menor rigor del pensamiento religioso, a menudo naufragamos en 10s mismos dogmas. Porque es inútil hacer ver que lo irracional no existe o no nos afecta y ahogar nuestros pánicos: solo perdemos el miedo a algo cuando percibimos al fin la desproporcion entre sus dimensiones tangibles y las que imaginariamente le otorgábamos. Por tanto, si el aprendizaje de esta mito-logía consigue escindirnos entre lo DUODA Revista d'Estudis Feministes núm 41993 que sentimos y lo que hemos aprendido a argumentar que debe ser, y bloquear nuestros gestos hasta restringir nuestra capacidad de sentir e imaginar otras posibilidades de existencia ..., su desaprendizaje requiere nuevas practicas que re-vitalicen nuestros cuerpos hasta poder al fin re-conocer la vida y re-conocernos a flor de piel. La humanidad nace de mujer Esta es la falacia que vicia muchos textos que propugnan transformaciones sociales, incluidos 10s de caracter feminista. Una relectura critica no-androcentrica de El Segundo Sexo de Simone De Beauvoir5 - esa obra que un dia me habia ayudado a reconocerme igual que 10s hombres, es decir, no inferior a ellos - me permitió comprender hasta que punto aquellas mujeres que hemos pasado el ritual iniciatico escolar hemos asumido tambien ese arquetip0 viril como yo consciente, y como nos afecta, que repercusiones tiene en nuestra conciencia de mujeres: <<La peor maldicion que pesa sobre la mujer - concluye la autora - es estar excluida de esas expediciones guerreras: el hombre se eleva sobre el animal al arriesgar la vida, no al darla; por eso la humanidad acuerda superioridad al sexo que mata y no, al que engendra),. 'De que hombre, de que mujer, de que humanidad habla la filosofa? De la mujer con la que rechaza identificarse y de ese hombre con el que aun siendo mujer se identifica, de esa (<humanidad), que <<atorga superioridad al sexo que mata, y no al que engendra),, expresion que no desmereceria en cualquier discurso del mas pur0 belicismo viril. Y es que reivindica <<ser reconocida como existente al mismo titulo que 10s hombres, y no someter la existencia a la vida, el hombre a la animalidad),, porque deplora que <<en la maternidad la mujer permanezca adherida a su cuerpo como el animal),. Lo que asume y propugna Simone de Beauvoir es, pues, esta valoracion negativa del potencial reproductor de la mujer y hasta la propia 23