scieee Science in your language
[en] (orig)

Lepra y sociedad en la España de la primera mitad del siglo XX : la Colonia-Sanatorio de Fontilles (1908-1932 ) y su proceso de intervención por la Segunda República

Abstract

La investigación analiza el proceso de intervención de la Leprosería de Fontilles llevado a cabo por la Segunda República en 1932. En una primera parte se exponen las bases institucionales y asistenciales que, caracterizaban a la Colonia Sanatorio de Fontilles en su primera etapa (1908-1932), para estudiar a continuación las razones que condujeron a las autoridades sanitarias del Nuevo Estado a decidir la incautación, y las consecuencias y reacciones científicas, sociales y políticas que aquella medida suscitó.

Read accessible full text

Lepra y sociedad en la España de la primera mitad del siglo XX : la Colonia-Sanatorio de Fontilles (1908-1932 ) y su proceso de intervención por la Segunda República

Author: Ballester Artigues, Teresa; Bernabeu Mestre, Josep
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1991
Source: https://ddd.uab.cat/pub/dynamis/02119536v11/02119536v11p287.pdf
Lep a-y sociedad en la España de la p ime a
mi ad del siglo
XX:
La Colonia Sana o io de
Fon illes
(1908-1932)
y
su p oceso de
in e ención po la segunda República
JOSEP BERNABEU MESTRE
(*)
TERESA BALLESTER ARTIGUES
SUMARIO
1.-In oducción. 2.-La lep a en Eu opa a inales del siglo >CIX
y
p ime as décadas del
XX:
la nue a isión de un iejo p oblema. 3.-La Colonia-Sana o io de San F ancisco de Bo ja
pa a lep osos, 1908-1 932. 3.1 .-E1 ma co ísico. 3.2.-El ma co ins i ucional. 3.3.-Aspec os
asis enciales
y
o ganización de la Colonia- sana o io. 3.4.-Aspec os económicos
y
adminis-
a i os de la Ins i ución. 4.-La in e ención de la Colonia- Sana o io de Fon illes po pa e
del Nue o Es ado. 4.1.-De e io o de las elaciones con las au o idades sani a ias. 4.2.-La
disolución de la Compañía de Jesús. 4.3.-Las medidas de in e ención. 4.4.-Las eacciones
an e la in e ención. 4.5.-La Lep ose ía en el momen o de la in e ención. 5.-A
modo de ecapi ulación.
RESUMEN
La in es igación analiza el p oceso de in e ención de la Lep ose ía de Fon illes lle ado a
cabo po la Segunda República en 1932.
En una p ime a pa e se exponen las bases ins i ucionales
y
asis enciales que,ca ac e iza-
ban a la Colonia Sana o io de Fon illes en su p ime a e apa (1908-1932), pa a es udia a con i-
nuación las azones que conduje on a las au o idades sani a ias del Nue o Es ado a decidi la
incau ación,
y
las consecuencias y eacciones cien í icas, sociales y polí icas que aquella medi-
da susci ó.
La
in es igación que p esen amos p e ende es udia el p oceso de
incau ación/in e enció i,
que sob e la Colonia Sana o io ((San F ancisco de
Fecha de acep ación: 25 de mayo de 1991.
(")
Depa amen de Salu Pública. Campus de San Joan. Uni e si a d'Alacan . Apa a de
Co eus 374. Alacan 03080.
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Scien iahmque His o iam Illus anda n.
Vol. 1 1, 1991, pp. 287-344.
ISSN:
021 1-9536
288 JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
Bo ja pa a lep osos de Fon illes (Alican e), lle ó a cabo el gobie no de la Se-
gunda República en
1932.
A lo la go del abajo in en a emos analiza los mo i os po los cuales se
decidió la pues a en ma cha de aquella medida, así como la polémica cien í-
ica, polí ico- eligiosa
y
social que se desencadenó.
De hecho, la decisión de incau a la Lep ose ía
y
las polémicas conse-
cuencias a que dio luga , no pueden desliga se de la conside ación de la
lep a como en e medad social. Aunque es un hecho, comúnmen e acep a-
do, que la en e medad en odas sus o mas a ec a in a iablemen e la ida
social del indi iduo, pocas en e medades han enido consecuencias an ho-
ibles pa a la ida social de los pacien es como la lep a
(1).
La sociedad ha eaccionado siemp e de mane a iolen a a la is a de la
desag adable apa iencia de un en e mo. Pe o mien as el cue po consumido
de un ube culoso ha inspi ado lás ima, las en e medades de la piel han e-
cibido la conside ación de epugnan es. Ci cuns ancia que se ha is o ag a-
ada cuando, como en el caso de la lep a, han enido el ca ác e de en e me-
dad incu able
(2).
La lep a ha apa ecido siemp e cla amen e di e enciada de odas las
demás en e medades. En el p oceso de es igma ización de la en e medad
han jugado un papel undamen al la asociación en e la lep a
y
las e e en-
cias a los pasajes bíblicos que se ocupan de la misma
(3);
la ci cuns ancia
his ó ica de que la lep a, como al en e medad, haya apa ecido mezclada
con una g an a iedad de en e medades de ma ológicas y ne iosas, a la ez
que de o man es
y
mu ilan es;
y
po úl imo, el habe pa icipado de la polé-
mica susci ada po su posible con agiosidad
(4).
(1) SIGERIST,
H.
E. (1987). En e medad y ida social. En
Ci ilizacidn
y
en e medad.
Méjico,
Biblio eca de la Salud, pp. 89-93.
(2)
SIGERIST, (1987),
op.
ci .
en no a 1, p. 90.
(3)
Si a como ejemplo el «Cuad o sinóp ico de la ley y conocimien o de la lep a según
Moisés)), que apa ece como apéndice a la publicación
CARIDAD HEROICA. Colonia-
Sana o io Nacional de San F ancisco de Bo ja pa a los pob es lep osos
(1904, Valencia, Tip. de
Miguel Gimeno, 187 pp. [pp. 67-70]) y que si ió de p esen ación al p oyec o de cons-
ucción de la lep ose ía de Fon illes en 1904.
(4) 'GUSSOW,
Z.;
TRACY, C. S. (1970). S igma and he lep osy phenomenon: he social
his o y o a disease in he nine een h and wen ie h cen unes.
Bull. Hi . Med.,
44,
425-
449 (pp. 425-426). KAUFMANN, A. E.; SOTORRIO ROMERO, M. C.; VIDAL
Y
XIFRE, R. (1985).
La lep a
y
sus imágenes. En e medad es igmá ica
y
mue e social.
Mad id,
Lep a
y
sociedad en la Espaila de la p ime a mi ad del siglo
XX
289
El'in e és de una in es igación como la que p esen amos adica, po un
lado, en la opo unidad de pode alo a las in lluencias en e salud/
en e medad y cambio polí ico,
y
más conc e amen e la impo ancia del
cambio social
y
de o ien aciones polí icas dominan es, consecuencia de la
llegada de la Segunda República, pa a explica un clcon ecimien o como el
que nos ocupa
(5).
Po o o lado, la opo unidad de conoce el p oceso de
deses igma ización de la lep a y del en e mo lep oso, esul ado de la colec i-
ización de la asis encia que se enía p es ando a los lep osos
y
de los p o-
pios p og esos de la ciencia médica
(6).
En e ce luga , el abajo con ibuye a ecupe a el pasado de una ins i-
ución como la Lep ose ía de Fon illes pa a el pe íodo comp endido en e
1908, momen o en que se ob enía la au o ización pa a la ape u a de la
Colonia-sana o io, y junio de 1932, momen o en que se p oduce la incau a-
ción po pa e de la Segunda República
(7).
Pa a lle a a cabo el es udio, además de las ac as de la Jun a de Gobie no
Ins i u o Nacional de Se icios Sociales, pp. 23-24, señalan que en las en e medades
g a es, como la lep a, «la unción social de la dimensión me a ó ica es la de eje ce un
con ol al acen ua los aspec os echazan es de la en e meda.d. Así en la lep a se alude
a los aspec os es igmá icos elacionados con la de o mación ísica
y
el con agio. La me-
á o a, pnme paso de la secuencia hacia la ma ginación, gene a cie as ideas usuales
que se inco po an al cúmulo de conocimien os de la medicina popula
y
se ep odu-
cen en la población a a és del umo
y
la iden i icación con es as p ime as ideas nega-
i as, de e mina una au oma ginación del en e mo
y
una uel a hacia sí mismo)).
(5)
DURAN, M.a Ángeles (1983).
Desigualdad social
y
en e medad.
Mad id, Tecnos, p. 32. MA-
ZUECOS
JIMÉNEZ,
A.
(1980). La polí ica social socialis a du an e el pnme bienio e-
publicano: abajo, p e isión
y
sanidad.
Es udios de His o ia Social,
1980, 141-43
y
153-
55. La República nacida el 14 de ab il de 193 1, supuso ade iás del cambio polí ico un
cambio social que se adujo en impo an es ans o macio ies sociales, jun o con ac-
ciones especí icas encaminadas a mejo a la si uación de bienes a de de e minados
g upos sociales, como ocu e con el caso que nos ocupa.
(6)
GUSSOW, TRACY (1970),
op. ci .
en no a 4, pp. 425-449.
(7) Ca en e has a el momen o p esen e del es udio his ó ico de conjun o que su impo an-
cia me ece, desde el pun o de is a his ó ico-sani a io del Sania o io puede consul a se:
DE
LAS AGUAS, Jose Te encio (1983). 75 años de lucha con a la lep a en Fon illes
(edi o ial).
Fon illes,
XIY
215-220. En el p esen e a iculo únicamen e nos hemos ocu-
pado de los an eceden es
y
ci cuns ancias que lle a on a la in e ención es a al de la
Lep ose ía en 1932, sin en a a analiza el nue o modelo asis encia1 pues o en ma cha
po las au o idades sani a ias de la Segunda República. En la ac ualidad, jun o a es e
úl imo aspec o, es amos es udiando el in e esan e,
y
no menos polémico, p oceso de
ep i a ización que u o luga en e 1940
y
1942.
290
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
del Pa ona o San F ancisco de Bo ja
(8),
p opie a io
y
p omo o del Sana o-
io, se han consul ado los di e en es ó ganos de exp esión con los que
con ó, en p ime luga , el p oyec o de c eación de la Lep ose ía (S),
y
más
a de, una ez c eado el Sana o io, con la e is a
Fon illes
(10).
También se ha u ilizado la his o ia o al, p ocu ando aba ca odos los
posibles aspec os elacionados con la emá ica de la in es igación,
y
con en-
e is as a en e mos que i ie on aquellos hechos, pe sonal adminis a i o,
ecinos de las poblaciones ce canas, e c. Así como, las colecciones legisla i-
as donde se ecogen los dec e os, ó denes
y
eales ó denes que se ocupan
de la Lep ose ía o de aspec os elacionados con la misma,
y
que ue on p o-
mulgadas en e 1904
y
1932 (1 1).
Po úl imo, pa a el análisis de las causas, consecuencias
y
polémica susci-
ada po la in e ención de la Lep ose ía ha esul ado de especial in e és la
u ilización de la p ensa pe iódica p o incial
y
coma cal (12).
2.
LA
LEPRA EN EUROPA A FINALES DEL SIGLO XIX
Y
PRIMERAS
DÉCADAS DEL XX:
LA
NUEVA VISIÓN DE UN VIEJO PROBLEMA
El mal de Hansen, p opio de las zonas opicales, in adió Eu opa occi-
den al al p incipio de la Edad Media; y llego a adqui i un ca ác e endémi-
(8)
Lib o de ac as de la Jun a de Gobie no del Pa ona o San F ancisco de Bo ja,
1914-1932
(cn ade-
lan e AAP). Se han consul ado las copias mecanog a iadas de las o iginales.
(9)
CARIDAD HEROICA
(1904),
op. ci .,
en no a 3, es aba des inada a di undi la idea de la
cons ucción de la Lep ose ía. Pos e io men e, apa ece ía con ca ác e pe iódico la e-
is a publicada en Valencia bajo el nomb e de
La
lep a
en e 1904 y 1909 con el sub í u-
lo de
Re is a Mensual. Ó gano de la Colonia-Sana o io Nacional San F ancisco de Bo ja pa a
lep osos.
(10) BERNABEU MESTRE, Josep (1991). Fon illes, en: Mo eno Sáez,
F.
(Di .)
La
p ensa en la
coma ca de la Ma ina ~l a.
~lican e, Ins i u Juan Gil-Albe , en p ensa. Publicada inin e-
umpidamen e desde 1909 has a junio de 1932 y eanudada en 1941, en ealidad se
a a de la con inuación de la e is a
La lep a,
que como se ha comen ado en la no a 9,
se publicó en e 1904 y 1909, año en que cambió su í ulo po el de
Fon illes.
(1 1)
SANIDAD NACIONAL. Disposiciones o iciales
(1904-1935). Mad id, Minis e io de la Gobe -
nación,
31
ols.
(12) Hay que des aca , po el papel que desempeña o í en las polémicas susci adas po la
lep a y el p opio Sana o io, pe iódicos como
El Luchado ,
dia io de mayo p es igio
en e el p og esismo alican ino, y ó gano de exp esión del Pa ido Republicano Radi-
cal socialis a, Ila acción más izquie dis a de los epublicanos;
El Co eo,
ep esen an e
de las posiciones más conse ado as del epublicanismo;
El Día,
paladín de la opinión
1
Lep a
y
sociedad en la Espalia de la p ime a mi ad del siglo
XX
291
co, sob e odo en e los sec o es socio-económicamen e más des a o e-
cidos
(13).
Se ía, sin emba go, en el siglo XIX, momen o en qlue se susci ó el deba e
cien í ico sob e su con agiosidad, cuando end ía luga el inicio de una la ga
y
complicada con o e sia
(l4),
la cual se io acen uad,a po las oces de ala -
ma, que de modo especial en la segunda mi ad del siglo XIX, llamaban la
a ención sob e la po encial amenaza pandémica que pa a Eu opa podía su-
pone la en e medad, y a pa i , sob e odo, del ecue do ecien e de an e-
io es epidemias de o igen o áneo (cóle a, ieb e ama illa, e c.) (15).
Po o a pa e, el iun o de la men alidad e iopa ológica en la medicina
eu opea del siglo XIX, la consolidación de una disciplina como la mic obio-
logía, jun o con el descub imien o del bacilo de la llep a en 1871 po
A.
Hansen, acili a on la conside ación mayo i a ia de la lep a como en e me-
dad con agiosa, en e a quienes de endían su ca ác e he edi a io
(16).
Al
inal del siglo XIX, la lep a e a conside ada una en e medad al amen e con-
agiosa, incu able
y
con al a p e alencia en e los asiá icos, neg os y habi an-
es del subcon inen e indio.
ca ólica; y el
Dia io de Alican e,
pe iódico conse ado que a inales de 193 1 se con i ió
en el ó gano de exp esión del Pa ido Republicano Radical de Le oux, ci . po MAR-
T~NEZ
LEAL, J. (1990). República y Gue a Ci il, en:
His o ia de la ciudad de Alican e.
Alican e, Pa ona o V.O Cen ena io, Vol. IV, p. 273; jun o con
El Eco de la Ma ina,
edi a-
do en Pego y po a oz de la De echa Regional Ag a ia ilial en la p o incia de Alican e
de la De echa Regional alenciana (BALLESTER ARTIGUES, T. (1991). El Eco de la
*
Ma ina, en: Mo eno Sáez,
F.
(Di .),
op. ci .
en no a lo), pe iódico que a pesa de se el
único que se publicaba en la coma ca de la Ma ina Al a, apenas ecoge no icias elacio-
nadas con la polémica susci ada po la in e ención.
. .
. .
--
-
(13)
SAN
MART~N
~BIOCA, 1. (1966):
La lep a en España en el siglo
XIX.
~alencia; cuade -
nos Valencianos de His o ia de la Medicina y de la Ciencia
(Núm.
3, se ie A [Monog a-
ías]), 164 pp. DE LAS AGUAS, José Te encio (1976-1979) La lep a en el Reino de Va-
lencia.
Fon illes,
X,
331-4;
X,
467-9;
X,
601-4;
XI,
5-7;
XI,
237-40;
XI,
347-50;
XI,
465-6;
XII,
5-10. REVERTE COMAS, José Manuel (1980). La lep a en la His o ia.
Fon illes,
XII,
565-592. MCC~REW, R. E.; McGREW, M.
P.
(1985). Lep osy, Hansen's disease, en:
Encyclopedia o Medical His o y,
New Yo k, McG aw-Hill, pp. 16 1
-
165.
(14) GUSSOW, TRACY (1970),
op. ci .
en no a 4, p. 434.
(15)
Ibidem,
p.
436.
(16) McGREW, McGREW (1985),
o). ci .
en no a 13, pp. 161-5. SÁNCHEZ GARCÍA, Rosa
(1988). Polémica en o no a la pa ogenia de la lep a en la p ime a mi ad de nues o
siglo en España. En: Vale a, M.; Egea, A,; Blázquez, D. (eds).
Ac as del
VIII
Cong eso Na-
cional de His o ia de la Medicina, Mu cia-Ca agena, 12-21 de diciemb e de 1986.
Mu cia, Ca e-
d a de His o ia de la Medicina, Vol.
1,
pp. 328-341.

292
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
En el caso español, son nume osos los es imonios que ponen de mani-
ies o el p o agonismo
y
la ac ualidad que la lep a había uel o a adqui i ,
como acabamos de comen a , en el siglo
XIX.
Ci cuns ancia acen uada po
la condición de ocos endémicos que enían algunas zonas de nues o
país (1
7).
Así mismo, en el úl imo cua o del siglo
XIX
y
p ime os decenios del
ein e u o luga una ans o mación de los pun os de is a occiden ales
sob e la lep a: de una en idad clínica emida se paso
al
((s a us)) de enómeno
es igma izado (1
8).
Desde una pe spec i a eu opea, los mé odos de seg egación
y
eclusión
de la población a ec ada
y
sob e odo el e i a la p esencia de a ec ados en
los paises eu opeos (inmig ación), esul aba su icien e pa a con ola la en-
e medad. En 1897 la P ime a Con e encia In e nacional sob e lep a, con-
cluía «que la mejo medida p e en i a pa a la lep a e a el aislamien o
[...]
sis emas de no i icación obliga o ia, obse ación
y
aislamien o
[...]
ecomen-
dados a odas las naciones)) (19).
(17)
MÉNDEZ ÁLVARO, F ancisco
(1860). La lep a en España a mediados del siglo
XIX.
Su
elio-
logia yp o ilaxia.
Mad id, Imp.
M.
Rojas, p.
48,
al expone las conclusiones de la memo-
ia p esen ada a la Real Academia de Medicina
Ci ugía de Mad id, señalaba:
((1.
No
sólo exis e lep a en España, sino que a omando cada día nue o inc emen o, has a el
pun o de in undi ya senos emo es pa a el po eni ;
2.
Necesidad de que el gobie no,
ilus ado po la ciencia médica, emplee de mane a ac i a y seguida, los medios adecua-
dos y pode osos que posee pa a con ene la)); ag egando que el aislamien o e a la más
pode osa de odas las disposiciones, pues log aba comba i , a un mismo iempo, el
p oblema de la he encia y del con agio. Po su pa e, Sánchez Co isa, oda ía en
1928
(P oblema social de la lep a en España.
Mad id, Es . Tipog á ico, p.
46),
señalaba como «al
co e el siglo
XVII
se conside ó casi ex inguida, es p eciso llega al segundo e cio del
siglo
XIX,
pa a oi habla de nue o de la lep a
[...]
aumen a, se p esen a no sólo en los
ocos econocidos o icialmen e, sino en si ios que se han conside ado siemp e lib es de
ella)).
(18)
GUSSOW,
TRACY
(1970), op. ci .
en no a
4,
p.
440.
Como es imonio de es a ac i ud
podemos ci a el ex o de F ancisco Tello Muñoz publicado en
1928. (Discu so de conles-
acidn a Sánchz Couisa
...
Mad id, Es . Tipog á ico, p.
66):
«la lucha con a las en e meda-
des con agiosas cons i uye un p oblema social con ma ices di e en es pa a cada una de
ellas
[...]
en el caso de la lep a, la ex ao dina ia du ación de la en e medad y el ho o
que los en e mos p o ocan en las gen es que los odean le dan ca ac e es especiales. La
du ación de la en e medad ans o ma el aislamien o en una p isión a pe pe uidad y la
a e sión del medio hace muy di icil la con i encia de los en e mos con los sanos
[...]
el
aislamien o undado en la con agiosidad cons i uye la base de la p o ilaxis lep osa en
an o que no conozcamos p ocedimien os que exal en la inmunidad, o ecu sos e a-
péu icos que cu en de mane a indudable)).
(19)
GUSSOW,
TRACY
(1970), op. ci .
en no a
4,
pp.
435-6.
Lep a
y
sociedad en la Espa ia de la p ime a mi ad del siglo
XX
293
En e las azones que pueden ayuda a explica la impo ancia que llega-
on a adqui i -la seg egación y el aislamien o como las medidas más ex en-
didas pa a comba i el p oblema de salud que suponía la lep a, podemos
ci a las siguien es
(20):
en p ime luga la p opia ac i ud de las amilias de
los lep osos, quienes an e la posibilidad de pe de lo op an po esconde lo;
en segundo luga azones de índole económica, pues dado que la mayo ía
de los pacien es eunían la condición de indigen es, esul aba más económi-
co y más e ec i o, ene los jun os en una lep ose ía que a a los indi idual-
men e en sus casas o pe mi i les i i de la ca idad pública en las calles; en
e ce luga , la posibilidad que la lep ose ía p opo ciona a los p opios en e -
mos de lep a pa a comba i su os acismo social, pues no en ano es allí
donde con i en y compa en su in o unio con o : os pacien es.
His ó icamen e han sido las ó denes e ins i u os eligiosos dependien es
de la Iglesia, quienes han dominado la asis encia y a ención a los lep osos.
Sólo desde la c eación en 1948 de la O ganización Mundial de la Salud
(OMS) ha habido un in e és po pa e de los p o esionales de la salud públi-
ca hacía aquella en e medad. Desde las modes as en e me ías c eadas en
1874, han sido nume osas las ins i uciones, asilos y es ablecimien os que o -
ganismos de na u aleza eligiosa han ido cons uyendo a lo la go de odo el
mundo. Al descub i la población indeseable de los lep osos, los eligiosos
descub ie on a un g upo de pe sonas obligadas a i i
al
ma gen de la socie-
dad, además de descub i en el p esen e un nomb e ligado a las más con-
mo edo as enseñanzas y p ác icas eligiosas. Tu ó luga el cambio de un es-
igma secula po un «s a us» mo al pa abolizado. Pe o la pa ábpla u o o a
consecuencia pa a los lep osos además de la a ención médica y el simple
cuidado. Poco a poco la en e medad ue adqui iendo una condición mo al,
y pasó a p ecisa de un diagnós ico mo al. Se a aba de una a lición, en
pa e, ca ego izada socialmen e de acue do con la condición de aquellos
que la padecen. El «s a us» del lep oso paso a es a condicionado po el «S a-
us» de los igilan es, los eligiosos, no de los médicos (21), al como se
puede comp oba al lee la dedica o ia en la que a modo de p ólogo expo-
nían los p omo o es del Sana o io de Fon illes sus ideas sob e el en e mo le-
p oso:
((lep osos oso os en el cue po, lo somos aún más noso os en el
alma,
po es o os amamos
y
nos encomendamos en ues as o aciones, pa a que
(20) SIGERIST (1987),
op.
ci .
en no a
1,
p.
93.
(21) GUSSOW,
TRACY
(1970),
op.
ci .
en no a
4,
pp.
444-446.
294
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
el Seño lib e a España de la doble lep a del e o
y
de
la
c ecien e co up-
ción de cos umb es que odo lo in ade
y
emponzoña. Dignaos acep a el
es imonio de nues a más pu a ca idad
y
que p on o os eamos eunidos
en el Sana o io Nacional de San F ancisco de Bo ja
(22).
Po o a pa e, los en e mos de lep a que llegan al sana o io es án ma ca-
dos an o po la mise ia como po la en e medad. La asis encia que se les
p es a iene una conno ación ep esi a, más que los cuidados que se le pue-
den p opo ciona en una ins i ución sani a ia especializada (23). En aquel
con ex o ni la cu ación ni la eadap ación social apa ecen como un ho izon-
e p obable, la es ancia en el sana o io no e is e el ca ác e de es ancia em-
po al o pasaje a, se a a más bien de un complicado cal a io con un inal
ágico
(24).
Las lep osenas, como o as múl iples ins i uciones, apa ecen con el in
de igila la des iación social (en el caso de la lep a condicionada po los
cambios biológicos
y
sociales que aca ea la en e medad),
y
eje ci a una
unción de con ol social que se islumb a, más cla amen e, en las p ime as
lep ose ías que exis ie on en Eu opa, donde la unción explíci a del in e na-
mien o e a la cus odia po que no exis ía ní medicina, ni a amien o adecua-
do pa a la en e medad (25).
Además exis e una es echa asociación en e los a ibu os que se con ie-
en a una pe sona que padece una en e medad g a e
y
la ins i ución que lo
albe ga. El es igma que se asocia con el en e mo, no malmen e, se hace ex-
ensi o a la ins i ución, al como suele ocu i en el caso de las lep osenas lo
que de e mina que el es o de la sociedad se desen ienda de lo que se hace
con los pacien es en an o les man enga ísicamen e seg egados (26).
Uno de los p incipios que guía la ac uación de la Iglesia es el de la
subsi-
dia iedad
(27). Los alo es eligiosos
y
humanos que lo in o man se mani es-
a án an o en el dominio de las elaciones emp esa iales como en el es ilo
(22)
CARIDAD HEROICA
...
(1904),
op. ci .
en no a 3,
p.
7.
(23) DESSERTINE,
D.;
FAURE,
0.
(1988). Malades e sana o iums dans I'en e-deux-
gue es, en:
Peu s e¿ eneu s ace a la con agion.
Pa is, Faya d,
p.
229.
(24)
Ibzdem,
p.
230.
(25) KAUFMANN, SOTORRIO ROMERO, VIDAL
Y
XIFRE (1985),
o). ci .
en no a 4,
pp.
104-105.
(26)
Ibidem,
p.
110.
(27) PERINAT, A.; SOLA, F. (1978). La Iglesia an e la e o ma sani a ia, en: De Miguel,
J.
(ed.).
Plan$cación sani a ia,
Mad id, C.I.S.,
p.
271.
Lep a
y
sociedad en la Espa ia de la p ime a mi ad del siglo
XK
295
de asis encia que lle a a cabo. El en e mo es un indi iduo ma ginal a la so-
ciedad
y
psicol6gicamen e en es ado de insegu idad
y
desampa o. Pe o el
hospi al de la Iglesia es una conc eción de un sis ema de alo es que com-
po a cie as no mas é icas especí icas
(28).
En aquel ambien e e a habi ual que se p oduje a una
giene
y
mo al. A la p ohibición de bebe
y
de uma , los eglamen os solían
añadi p ohibiciones eja o ias: sepa ación absolu a en e los sexos,
bición de juegos
y
de salidas, eglamen ación es ic a de las
Todas es as ci cuns ancias conducían a si uaciones con lic i as como huidas,
búsqueda desespe ada de alcohol o episodios de iolencia
lec i a. Tampoco e a in ecuen e que odas es as si uaciones de ida colec i-
a o zada conduje an al nacimien o de asociaciones que
o ma de coope a i as p opias de cada es ablecimien o.
nes de inidas po c i e ios polí icos, solían canaliza el
en e mos hacia una pe spec i a cons uc i a
(29).
Aquel p incipio de subsida iedad, aunque si ió pa a desa olla una
impo an e unción humani a ia du an e el exclusi open'odo de asilo, no ue an
e ec i o >pa a con el a amien o de la en e medad
(30).
Es a ci cuns ancia
mo i ana que una de las p ime as ei indicaciones de los en e mos uese la
de ecibi una asis encia médica en condiciones.
Po úl imo, señala como el p oceso de deses igma ización de la en e -
medad, lo que se ha enido en llama (( eo ía)) de la deses igma ización, en-
d ía un o igen ecien e. Conc e amen e hab ía enido luga en e
1920
y
(28)
Ibzdem,
p.
271-272.
(29)
DESSERTINE, D.; FAURE,
0.
(1988),
op. ci .
en no a
23,
p.
233-234.
(30)
GUSSOW, TRACY
(1970),
op. ci .
en no a
4,
p.
447.
Si a colmo ejemplo el es imonio
de Al edo Pé ez Dagnino, cuando emi ía sus opiniones sob ~e la lep ose ía de Fon illes
en
1915
(Concep o mode no de la lep a
y
su
es ado ac ual en la p o incia de Alican e.
Tesis de
doc o ado, Uni e sidad de Mad id, p.
132-136):
((1
...]
iene poco de médico, su ca ác e
es genuinamen e eligioso, mís ico
[...]
el bondadoso
P.
Fe ns, ac edi ó nues o supues-
o de que la in e ención del médico es á educida, al p esen e, a su más mínima
exp esión
[...]
po lo an o en el sana o io se ecu e p incipalmen e a los medios higié-
nicos na u ales y a la con o mación del espí i u. Los iniciado es de la ob a, son me e-
cedo es de los mayo es encomios; es g andiosa, humani a ia, esponde a un in emi-
nen emen e piadoso
[...]
pe o econociendo lo bene icioso de es e es ablecimien o, hay
que con eni que, dado su ac ual modo de egimen a se, no conclui á con la lep a de
la p o incia de Alican e
[...]
muy bien la misión cumplida po la eligión
[...]
únicamen e
ella puede con a es a la desespe ación
[...]
pe o el médico debe aspi a ambién,
den o de esos es ablecimien os, a cumpli su come ido. es (deci , a palia
y
a sanan).
302
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
Recogida oda la in o mación
y
analizada la ex ensa memo ia p esen ada
a la comisión inspec o a po la Jun a del Pa ona o
(SO),
aquella esol ió
p onuncia se en los siguien es é minos:
((que el luga escogido pa a la ubicación del sana o io eunía po su si ua-
ción, al u a, aislamien o na u al
y
ac o es clima ológicos que le odean,
cuan as condiciones puedan exigi se pa a es a clase de es ablecimicn os;
que el pabellón edi icado e a de buena cons ucción y eunía condiciones
higiénicas, pudiendo se u ilizado en caso de u gencia, pe o que la comi-
sión conside aba más con enien e que las demás edi icaciones se ajus en a
un c i e io indi idualis a más bien que colec i o, huyendo de salas g an-
des, aunque es én limpias
y
en iladas; que la ape u a dcl sana o io debía
aplaza se a la e minación de las edi icaciones, con las necesa ias ob as de
saneamien o del e eno, e acuación de inmundicias, canalización de
aguas po ables, e ins alación del necesa io se icio de desin ección dc
opas
y
pe sonas, así como de la adopción de medidas de aislamien o con
los pueblos ecinos; y que e a necesa io es ablece , pa a el g an númc o de
lep osos que acusan las es adís icas demog á ico-sani a ias de las p o in-
cias de Alican e y Valencia, di e sas lep ose ías de ca ác e egional, o o -
gando al Sana o io-Lep ose ía de Fon illes,
en
cualquie caso el ca ác e de
p o incial o egional))
(5
1).
Una ez e minadas las ob as de saneamien o e higienización, el
3
de
sep iemb e de
1908
se p esen aba el in o me del Subdelegado de Medicina
de Denia, po «el que podían admi i se en e mos de lep a en aquel es able-
cimien o bené ico sin pelig o alguno pa a la salud pública)). Siendo la ci ada
R.O.
de
7
de sep iemb e de
1908
la que au o izaba, o icialmen e, la ape u-
a de la Colonia-Sana o io de San F ancisco de Bo ja en Fon illes. En con-
c e o, se au o izaba a la Jun a de Gobie no del Pa ona o de San F ancisco
(50)
Lamen ablemen e no nos ha sido posible localiza dicha memo ia, pues su consul a
hubie a esul ado undamen al pa a pode conoce con mayo de alle algunos de los
aspec os o ganiza i os de la Lep ose ía, como ocu e, po ejemplo, con el ema de la
dis ibución de plazas en e pob es y pensionis as a la que se alude en la
R.O.
de
7
de
sep iemb e de
1908.
(51)
Con es a úl ima conside ación, es muy p obable que la comisión buscase calma los
ánimos de los oposi o es a la ins alación del sana o io. Ya que una de las p incipales a-
zones que llega on a esg imi se e a que la ins alación de una g an lep ose ía de ámbi o
nacional suponía aspasa los lími es del p oyec o o iginal, que no e a o o que el de
p es a a ención a los lep osos de la p opia coma ca. Lo o o, sólo podía pe judica a
oda la Ma ina, dado el ca ác e con agioso de la en e medad
y
cons i ui un g an oco
de in ección po la llegada de lep osos p oceden es de o as egiones
(FONTILLES
(1907),
op.
ci .
en no a
48,
pp.
1-2).

Lep a
y
sociedad en la Espada de
la
p ime a mi ad del siglo
XX
303
de Bo ja pa a ab i al se icio público el Sana o io-Lep ose ía de Fon illes,
an p on o como se ins ala a con enien emen e el se icio de desin ección.
3.3.
Aspec os asis enciales
y
o ganización de la Colonia-Sana o io
La inaugu ación o icial de la Lep ose ía u o luga el
17
de ene o de
1909,
echa en la que ing esa on los p ime os cinco (en e mos. El Sana o io
.
se o ganizaba a modo de colonia ag ícola (52) y quedaba egen ado po una
Jun a de Pa onos, si bien la au o idad quedaba en manos, como ya se ha in-
dicado de una Jun a de Gobie no que se eno aba cada seis años. Dicha
Jun a, cuyo domicilio social quedaba ins alado en Gandía, enía en el Sana-
o io a su adminis ado . La di ección espi i ual quedaba a ca go de los pa-
d es de la Compañía de Jesús (53),
y
la pa e ma e ial y de cuidado de los
en e mos ecaía sob e las He manas Te cianas F anciscanas de la Inmacula-
da (54), ayudadas po jo enes olun a ias.
Desde un p ime momen o, los undado es se en~ca ga on de esal a el
ca ác e bené ico-social(55) y piadoso (56) de aquella ob a humani a ia.
(52)
c...
con iene an e odo ene en cuen a su o ganización, bien dis in a po cie o de los
an iguos laza e os. Fon illes se ha o ganizado a mane a de colonia ag ícola, a in de
que los en e mos que no es án del odo impedidos pa a el abajo, puedan ene ho-
nes a y ú il ocupación, des inando los p oduc os de sus cosechas a uso exclusi o de los
mismos en e mos)) GRUSTAN, Edua do (1924). Fon illes bajo su aspec o social.
Fon i-
lles,
239,
2.919-20.
(53) Ac a de la Jun a de Gobie no celeb ada en Gandía el 13 de mayo de 191
?
(AAP). Se se-
ñalan, «con el in de no maliza de ini i amen e la ma cha in e io del Sana o io)), las
a ibuciones de los que es án al en e del gobie no y adminis ación del Sana o io: a)
«a los P.P. de la Compañía de Jesús, compi e odo cuan o se: e ie e al se icio espi i ual
del Sana o io...)).
(54)
Ibidem,
b): «A las He manas F anciscanas co esponde el cuidado co po al de los en e -
mos, y po consiguien e queda a su ca go adqui i , de acue do con el Pad e Rec o y
p e io in o me del médico, en los que se elaciona con la hiigiene, cuan o sea necesa io
pa a el desempeño de su o icio)).
(55) «Ya no gimen como an es en aquellas chozas inmundas, en aquellos desman elados ca-
se íos, en aquellas cue as lób egas, sin ai e, sin luz, sin pan, ni medicinas, ni consue-
los; abandonados po una sociedad sin en añas; la ca idad c is iana es imulada po el
P. Fe ís
l...],
les ha cons uido y egalado un he moso palacio en el alle de Fon illes,
an esala del cielo)) (GRUSTAN,
op.
ci .,
en no a 52, pp. 2.919-20).
(56) «El alma de Fonulles ue
[...],
a quién Dios p o idencialmen e puso como ángel de los
lep osos, pa a que desde el p incipio me iese allí la ida, la e dade a ida, que es C is-
o
y
que había de limpia a aquellos in elices, si no de llagas del cue po, sí de las impu-
304
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
En elación con la asis encia médica, hay que indica que el Sana o io no
con ó con pe sonal especializado has a 19 1 7. En aquella echa se con a a-
on los se icios del de ma ólogo alenciano Mau o Guillén, p ime
di ec o -médico de la Lep ose ía. Con an e io idad, la asis encia médica e a
esponsabilidad de un médico-subdi ec o . Ca go eje cido po el médico de
la localidad de Val1 de Lagua , é mino municipal donde se encuen a ubi-
cado el Sana o io, a cambio de una g a i icación anual de 1.000 pese as, y
po un p ac ican e i ulado y un en e me o que se ían po amo a
Dios (57).
Aunque en 19 16 y 19
1
7
se había in en ado la con a ación de un médico
con esidencia ija en Fon illes (58), se ía, como ya se ha iqdicado, en di-
ciemb e de 19 17 cuando enía luga el nomb amien o de un de ma ólogo
como p ime di ec o -médico del Sana o io de Fon illes (59), con un sueldo
de es mil pese as anuales y con la obligación de desplaza se de Valencia,
luga de su esidencia, a Fon illes cada quince días (60), además de ealiza
ezas del espí i u
[...]
el P. Fe ís sabía que más que odos los ungüen os,
y
an isép icos,
y je ingas, dulci ica ían la ida del lep oso las dulzu as de la eligión.
Y
po eso puso
aquel o den)). VILARIÑO, Remigio (1924) Fon illes piadoso.
Fon illes,
239,
2.920-21.
(57) En la Jun a de Gobie no celeb ada en Gandía el 9 de diciemb e de 19 14 (AAP), se hace
mención del pe sonal que es aba al en e del Sana o io
y
los sueldos que enían
asignados.
(58) En la Jun a de Gobie no celeb ada en Gandia el
1
1
de diciemb e de 191 6 (AAP), se
acue da la con a ación de un médico con esidencia ija en Fon illes y un sueldo de
es mil pese as. Pe o como quie a que la asignación e a insu icien e, en mayo de 19 17
se e ocaba el acue do y se decidia subi la asignación a cinco mil pese as anuales
(Jun a de Gobie no celeb ada en Gandía el 13 de mayo de 191 7. AAP). El 13 de
,junio
de 1917 se llega a con a a a
D.
José Pé ez Pla como médico del Sana o io, con el
habe de 5.000 pese as; pe o con la obligación de esidi en Fon illes (Jun a de Gobie -
no celeb ada en Gandía el 13 de junio de 191 7, AAP). O bien no se llegó a o maliza
el con a o o el mencionado doc o decidió abandona el pues o, lo cie o es que unos
meses después se ol e ía a aco da la con a ación de un médico di ec o pe o sin la
condición de esidi en Fon illes.
(59) Mau o Guillén Comín se había Licenciado en medicina el año de 1897, especializado
en de ma ologia y cu sado es udios de pos g ado en Pa ís. Médico del Ins i u o P o in-
cial de Higiene de Valencia po oposición, la clinica de de ma ología, undada po él,
gozaba de un g an p es igio. Ocupó el ca go de di ec o médico has a su allecimien o,
po in a o de mioca dio, el día 6 de ab il de 1932 (In Memo iam.
Fon illes,
mayo de
1932, 87-88).
(60) En diciemb e de 191 8, se aco dó que además del habe que enia asignado se le abona-
sen a Guillén los gas os de iaje desde Valencia (Jun a de Gobie no de 18 de diciemb e
de 191 8, AAP). En 1922 se le aumen a on los habe es a cinco mil pese as anuales, pe o
Lep a
y
sociedad en la Espa ia de la p ime a mi ad del siglo
XX
305
las isi as ex ao dina ias que uesen necesa ias (61). El ca go de subdi ec o
médico, Con e ibución anual de 1
.O00
pese as, con inuo siendo desempe-
ñado po médicos de las localidades ce canas a Fon illes (62), has a que en
1922 se aumen ó la asignación a es mil pese as, con l,a obligación de isi a
el Sana o io odos los días además de las isi as ex ao dina ias que ue an
necesa ias
y
p es a oda clase de se icios médicos
y
qiui ú gicos a los en e -
mos
y
pe sonal que habi aba en Fon illes
(63).
En cuan o al p ac ican e, a pa i de 19 19 se egula izaba su si uación la-
bo al
y
apa ecía en la plan illa de pe sonal con sueldo (64), dejando po
an o de eje ce su abajo po amo de Dios. Con a ación de p ac ican es
que no es u o exen a de p oblemas, sob e odo po la di icul ad de encon-
a p o esionales que acep asen la o e a de abaja e i Fon illes con los en-
e mos lep osos. En elación con aquellas di icul ades así se exp esaba la e-
is a Fon illes en un a iculo i ulado «La Ciencia
y
la Ca idad)) (65):
«...la ciencia
y
el p og eso son impo en es po sí mismos pa a ecaba del
homb e ninguna clase de sac i icio, como no sea es imulando el egoísmo
y
el in e és p opio
[...l.
En cambio el espí i u eligioso, a mado con la i ud
de la ca idad, se a e e con odo, lo puede odo
y
no necesi a de ningún es-
ímulo pa a ob a
y
lle a a cabo las emp esas más g andes
y
he oicas
[...],
con la obligación de isi a el Sana o io odas las semanas, esc ibi un a iculo cien í i-
-
co odos los meses pa a inse a lo en la e is a Fon illes y una memo ia al inal de cada
año, con los abajos cien í icos que se hubie an ealizado y esul ados ob enidos
(Jun a de Gobie no, celeb ada en Gandia el
30
de ma zo de
1922, AAP).
(61)
Jun a de Gobie no celeb ada en Gandía el
9
de diciemb e de
191 7.' (AAP).
(62)
D.
Tomás Mu Mengual, médico de Sane , es u o desempeñando el ca go de subdi ec-
o médico desde el
15
de eb e o de
19 19
cuando lo dejó de eje ce don Sal ado Es-
pasa, has a el
3 1
de oc ub e del mismo año, y con un sueldo de
1.500
pese as. En di-
ciemb e de
1919
se nomb aba médico-subdi ec o a don José And és To en Moll
con
1.500
pese as al año
y
la obligación de hace es isi as semanales al sana o io, en
días al e nos
y
odas aquellas que ue an necesa ias (Jun a de Gobie no celeb ada en
Gandía el
23
de diciemb e de
1919. AAP).
(63)
En ma zo de
1922
se acue da con a a como médico subdi ec o del Sana o io de
Fon illes, con aquellas condiciones, a don Ped o Abal Ibáñez (Jun a de Gobie no cele-
b ada en Gandia el
30
de ma zo de
1922. AAP).
(64) En'1919
se nomb a p ac ican e a Mana Fuyasso con un sueldo de
40
pese as al mes y
la manu ención (Jun a de Gobie no celeb ada en Gandia el
29
de diciemb e de
1919.
AAP).
Y
en oc ub e de
1920
se nomb a p ac ican e a don Juan Fayos Ibáñez, con es
mil pese as anuales de sueldó y de echo de habi ación, luz y agua (Jun a de Gobie no
celeb ada en Gandía el
18
de oc ub e de
1920. AAP).
(65)
LA
CIENCIA
Y
LA
CARIDAD
(1919)
Fon illes,
eb e o de
1919, 1709-171 1.
306
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
cuando la ciencia ha enido a eclama se icios más pe ec os
y
acabados
en sen ido écnico que los que aho a se p es an, exigiendo pa a cu a debi-
damen e las llagas pe sonal acul a i o, a los que se les paga á lo que al-
gan sus se icios
y
algo más, has a la echa no ha habido uno sólo que haya
dicho es a boca es mía
[...],
la ciencia
y
el p og eso ma e ialis a se aducen
p ác icamen e en egoísmo
y
sensualidad, nos despedimos ya de encon a
los p ac ican es i ulados que la Di ección del SanA o io nos eclama con
u gencia)).
De ás de odas aquellas mani es aciones subyace la polémica igen e en
aquellos años y que en en aba a en e me as p o esionales (( e sus)) eligio-
sas ocacionales (66).
Po su elación con los aspec os asis enciales que es amos comen ando, y
po las consecuencias que iba a ene en el de eni del Sana o io, me ece se
des acado el con lic o susci ado po la aplicación en 1920 del mé odo cu a i-
o ingeniado pa a comba i la lep a po pa e del sanado cubano de o igen
cana io Ángel Ga cía (67). Desde sep iemb e de 19 16, la e is a Fon illes,
enía ansc ibiendo las no icias de p ensa p oceden es de La Habana ( un-
damen almen e del
Dia io
de
la Ma ina
de aquella capi al), y que in o maban
de la cu ación de la lep a po medio del mé odo que había ideado el ((cu an-
de o» Ángel Ga cía, an iguo en e mo lep oso
(68),
y que consis ía básica-
men e en da a oma acei e de chaulmoog a mezclado con dis in os coci-
mien os y pode e i a así los e ec os secunda ios que aquel enía sob e la
mucosa gás ica (69).
(66) SALMÓN, Fe nando; GARCÍA BALLESTER, Luis; ARRIZABALAGA, Jon (1990). La
polémica en e me as p o esionales e sus eligiosas ocacionales, en:
La
casa de salud de
Valdecilla. O igen
y
an eceden es. La in oduccidn del hospi al con empo áneo en España.
San an-
de , Uni e sidad de Can ab ia-Asamblea Regional de Can ab ia, pp. 267-27 1. BER-
NABEU MESTRE, Josep; COTANDA SANCHO, Sonia (1991). An eceden es his ó i-
.
-
cos del p oceso de socialización de la en e me ía española. Desa ollo no ma i o
(1904-1935).
En e meda cien $ca,
11
1,
28-36.
(67) EL CRONISTA DE FONTILLES (1920). Lo que al a en Fon illes.
Fon illes,
diciemb e
de 1920, 2.076.
(68) Ángel Ga cia Ab an es, na u al de Cana ias, casado en La Habana, ing esana el 24 de
agos o de 1904 en el Hospi al de San Láza o de La Habana con el diagnós ico de
Lep a, en e medad que consegui ía supe a con la aplicación de su mé odo cu a i o
(ESPERANZAS BELLAS. La cu ación de la lep a, :se hab á descubie o?, expe iencias
de un en e mo, lo que dice el Doc o López del Valle en San Láza o, ! enga ese sec e-
o!
Fon illes,
ab il de 1917, 1.358-60).
(69) ESPERANZAS BELLAS 11
y
111. La cu a de la lep a (1917).
Fonlilles,
julio
y
agos o de
191 7, 1.408-9, 1.422-23. Empleado empí icamen e enía, sin emba go, su undamen o
Lep a
y
sociedad en la España de la p ime a mi ad del siglo
XX
307
Como acabamos de señala , el mé odo de Angel Ga cía se aplicó a algu-
nos en e mos de Fon illes en e 1920 y 192 1, y bajo la di ección pe sonal del
sanado , quién hab ía ecibido la co espondien e au o ización de la Di ec-
ción Gene al de Sanidad y benepláci o de la di ección médica del Cen o (se
le obligaba a no sali del Sana o io pa a e i a con lic os con el Delegado de
medicina, pues ca ecía de i ulo p o esional, y sólo es aba au o izado pa a
hace un ensayo den o del es ablecimien o). El núme o de en e mos a a-
dos ue de ochen a y algunos en a anzado es ado de su en e medad. T as
a ios meses de a amien o ninguno había empeo ado, cinco habían mejo-
ado y el es o aunque con inuaba más o menos igual había mejo ado el es-
ado de sus llagas, pues aunque no hubie an ce ado ((es aban educidas y
en ía de anca cica ización)). En odos los en e mos, sin excepción, había
desapa ecido la obs ucción de las osas nasales e incluso «han ecob ado las
cejas y en apa ece el ello en dis in as pa es del cue po)) (70).
En diciemb e de 1920 Angel Ga cía abandonaba Flon illes, a gumen an-
do, según se ecoge en la p opia e is a del Sana o io, no pode pe manece
más iempo y no se necesa ia su p esencia pe sonal pa a segui el a a-
mien o, si bien se comp ome ía a ol e en mayo de 1921
(7
1).
Pese a los esul ados ob enidos, una ez hubo abandonado el Sana o io
el al Ángel Ga cía, la Di ección del mismo se mos ó eacia a segui con la
con inuación del a amien o, pe o an e la p esión de los en e mos decidió
en eb e o de 192 1 solici a el dic amen impa cial de una comisión médica
ace ca del mencionado mé odo cu a i o y de sus esul ados (72). Dicha co-
misión es aba in eg ada po los ca alanes Jaime Pey í (p o eso de de ma o-
logía en la Uni e sidad de Ba celona), Luis Ci e a Salse e Isido o Pujado ,
jun o con los doc o es, José Da ás, médico o dina io del Sana o io y del
pueblo de Lagua , José
A.
To en , Alapon de Valencia, y Mau o Guillén,
di ec o médico del Sana o io. El esul ado del dic amen, emi ido po una-
nimidad, ecomendaba con inua el a amien o,
«has a e los esul ados de ini i os, ya que, aún cuaindo no se eía a ningu-
no de los en e mos e dade amen e cu ado, las mejo ías e an ales que
aconsejaban no abandona lo comenzado)).
cien í ico la adminis ación del acei e de Chaulmoog a.
El
sec e o consis ía en hace o-
le a g andes dosis de aquella sus ancia po medio de la inges a simul ánea de p epa a-
ciones de plan as medicinales.
(70)
LO QUE FALTA EN FONTILLES
(1921).
Fon zlles,
ma zo de 1921, 2.120-5.
(71)
2~6~0 SIGUEN LOS LEPROSOS?
(1922).
Fon illes,
eb e o de 1922, 2.295-2.296.
(72)
Ibidem.

308 JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
El 15 de eb e o de 192 1 se einiciaba el a amien o, si bien se ad e ía a
los en e mos que si alguno es aba cansado
y
que ía e i a se lo podía hace
lib emen e, ((pues iban a ensaya se en el Sana o io, o os a amien os mo-
de nos que, quizá, die an mejo es esul ados)) (73). A pesa de es a úl ima
o e a, odos los en e mos some idos al mé odo cu a i o de Ángel Ga cía
p e i ie on con inua
(7
4).
La polémica no queda ía, sin emba go, zanjada con el dic amen de la
comisión,
y
aunque se con inuó aplicando el a amien o a los en e mos que
lo solici aban, es os eclamaban la p esencia ísica de Angel Ga cía, quien a
pesa de anuncia epe idamen e su eg eso, siemp e según la e sión de la
e is a
Fon illes
(75), no ol ió al Sana o io. La ensión ue aumen ando; en
ma zo de 1922 la Jun a de Gobie no (76) au o izaba al adminis ado del
Sana o io pa a que pudie a i ma documen os a a o de cada uno de los
en e mos que quisie a sali del Sana o io pa a cu a se en su casa
y
po su
cuen a, con aquel a amien o,
«y
se le o ezcan diez mil pese as pa a cuando cs én o almcn c cu ados
dc
la lep a
y
dados de al a po dos acul a i os, uno dc cada pa c
y
po cl Ins-
i u o Médico Valenciano en caso de disco dia)).
Po in, en agos o de 1922, un g upo nume oso de en e mos, al conoce
la no icia de que el susodicho Angel Ga cía se encon aba en Valencia, op ó
po hui
y
desplaza se a aquella ciudad. De enidos po las ue zas del
o den, el Gobe nado Ci il de Valencia o denó su eing eso en Fon illes,
pe o la Jun a de Gobie no del Pa ona o se negó a eadmi i los al a gumen-
a que con la huida se había in ingido el eglamen o de la Ins i ución y que
esul aba de odo pun o imposible ol e los a admi i . Po o den gube na i-
a ol e ían a ing esa en Fon illes, aunque en égimen ca cela io
y
ocupan-
do las celdas que a al in se habili a on (77).
(73) LO QUE FALTA EN FONTILLES (1921),
op. ci .
en no a 70, 2.120-22.
(74)
Ibidem,
2.122.
(75) 1~6~0 SIGUEN LOS LEPROSOS? (1922),
op. ci .
en no a 71, p. 2.295-6.
(76) Jun a de Gobie no de 30 de ma zo de 1922 (AAP).
(77)
El
Luchado ,
3 de agos o de 1922, publica la no icia de que un g upo nume oso de en-
e mos había abandonado el Sana o io de Fon illes
y
se había di igido a pie has a Gan-
día con el obje o de desplaza se desde allí a Valencia, ciudad en la que enían no icia
de que se había ins alado el cu ande o Ángel Ga cía. En el ac a de la Jun a de Gobie -
no de 15 de oc ub e de 1931 (AAP) se hace mención a los só anos de la clínica, «no
pueden ol ida que aquello ha sido cá cel
y
aunque abie as las ejas lo ecue dan
1
Lep a
y
sociedad en la España de la p ime a mi ad del siglo
XY
309
En cuan o a la labo asis encial lle ada a cabo po el pe sonal acul a i o,
1
además de asis i con egula idad a las Con e encias In e nacionales sob e
lep a y a los Cong esos especializados, y de da no icia egula , a a és de
las secciones especializadas de la e is a
Fon illes
(Hoja clínica y No as clíni-
cas) (78) de las p incipales no edades que se p oducían sob e la lep a en el
aspec o cien í ico-médico, se ue on aplicando y ensayando di e sos a a-
mien os
y
ecu sos e apéu icos.
A
pa i de
1922
comenzó a unciona el labo a o io (79), y po las no i-
cias que el di ec o y subdi ec o médico ue on publicando en la p opia e-
is a del Sana o io (SO), conocemos los a amien os que en ma zo de 1923
se seguían con es g upos di e en es de en e mos a base de capsulas de és e-
es de acei e de chaulmoog a, inyecciones in amuscula es de és e es de los
ácidos g asos del acei e de chaulmoog a, y con ginoco da o sódico, a ins an-
cias es e úl imo de la p opia Di ección Gene al de Sanidad.
En años pos e io es se ue on aplicando y ensayand.0 o os a amien os,
como ocu ió, en eb e o de 1925, con las sales de cob e y bismu o o el mé-
odo au o e ápico del médico a gen ino D . Ca ide.
La p og esi a mejo a en la calidad de la asis encia médica p es ada a los
en e mos, sob e odo cuando a inales de la década de los años diez se con-
a an los se icios de pe sonal especializado, an o médico, como de en e -
me ía, unido a la ambién p og esi a in oducción de a amien os cada ez
más e icaces y la mejo a diagnós ica con la inco po ación de nue as écnicas
de labo a o io, con ibuye on, sin duda, a modi ica 1a.s expec a i as de los
en e mos ecluidos en Fon illes y a sen a las bases del p oceso'de deses ig-
siemp e como una ejación y un cas igo, cuando no es más que una exigencia de la
al a de espacio», y se ecue da que la eclusión obliga o ia de los lep osos en las celdas
se había hecho siguiendo las ó denes gube na i as.
(78) BERNAREU MESTRE (1991),
op. ci .
en no a 10.
(79) EL LABORATORIO en unciones (1922).
Fon zlles,
ma zo 1922, p. 2.320, des inado a
«los abajos p epa a o ios de impo an es es udios de in es igación que a a de eali-
za el Di ec o del mismo el D . Guillén con el concu so de o os sabios biólogos,
como el
P.
Gonzalo Palacios de la Compañía de Jesús). Además de es a no icia sabe-
mos po lo que se publicó en 1932 (MONTAÑÉS,
op. ci .
en no a 36, p. 278-279) que el
labo a o io debió de con a con una cie a do ación pues aunque se a i ma, al hace e-
e encia a las mejo as in oducidas as la in e ención, que «el labo a o io es á can
biado po comple o)), ambién se indica «algunas de cuyas cosas se encon aban ya en
el labo a o io».
(80) BERNABEU MESTRE (1991), Secciones: No as clínicas, en:
op. ci .,
en no a 10.
3
10
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
ma ización de la en e medad, que como end emos ocasión de comp oba
se consolida ía con el p oceso de colec i ización de la asis encia médica en
1932.
Con el paso de los años, ambién se comple ó el es o de la plan illa de
pe sonal que abajaba en el Sana o io. Además del núme o de Religiosas,
se aumen o el núme o de jo enes olun a ias
y
se con a ó a pe sonal espe-
cializado pa a a eas como panade ía, pin o es, b ace os, e c. (8 1).
3.4.
Aspec os económicos
y
adminis a i os de la Ins i ución
El Sana o io de Fon illes i ía de las limosnas
y
de la ca idad,
y
sólo
desde 19
17
empezó a ecibi una pequeña sub ención po pa e del Es a-
do (82).
En e ec o, en sep iemb e de 1917 u o luga la p omulgación de una
Real O den
(83)
des inada a eglamen a la dis ibución
y
uso que debía ha-
ce se de la can idad consignada en los p esupues os del Es ado (100.000 pe-
se as) pa a a ende a la lucha con a la lep a en España, aplicandola en la
p opo ción con enien e a la
Lep ose ía pa icula
de
Fon illes
y
a las p o inciales
de G anada, San iago de Galicia,
y
Las Palmas, conside adas como egiona-
les,
y
únicas que con aban con Ia ampli ud necesa ia pa a aumen a el nú-
me o de lep osos que a endían en aquel momen o, además de es a si uadas
en los ((cen os de los p incipales ocos que exis en de es a g a e endemia)).
Los c i e ios pa a la dis ibución
y
empleo de las can idades que se asig-
nasen es aban basados en los siguien es supues os. En p ime luga , las le-
p ose ías se comp ome ían a aumen a el núme o de plazas asignadas pa a
los lep osos de la egión, sin disminui po eso el núme o de las que en
aquel momen o es u ie an pagadas po las Dipu aciones.
En segundo luga , se indicaba que los lep osos de la egión que con
-
(81) Jun a de Gobie no de 10 de diciemb e de 1925 (AAP).
(82)
ENCICLOPEDIA UNIVERSAL Ilus ada Eu opeo-Ame icana
(1924). Mad id, Espasa Caipe,
Vol. 24 [Flemi/Fuh], pp. 360-362. Si bien con an e io idad y pa a cues iones muy
con-
c e as se hicie on ges iones pa a consegui sub enciones, como po ejemplo en ene o
de 1916. En aquella echa se aco daba ges iona del Es ado una sub ención pa a la
cons ucción dcl camino ecinal O ba-Val1 de Lagua (Ac a de la Jun a de Gobie no
celeb ada en Gandia el
7
de ene o de 19 16, AAP).
(83) Real O den de 23 de sep iemb e de 1917 (Gace a de 24 de sep iemb e).
Lep a
y
sociedad en la Espaiia de la p ime a mi ad del siglo
XX
311
ca go a las can idades que se asignasen debían se admi idos, se ían elegidos
y
designados po los inspec o es p o inciales o po los subdelegados de me-
dicina de los dis i os a que co espondie an, en e los en e mos de la egión
que padezcan las o mas más a anzadas del mal
(84).
En e ce luga , se señalaba que la can idad que se debía asigna a cada
lep ose ía, no pod ía ene o as aplicaciones que las de pago de es ancias de
en e mos, adquisición de ense es o ma e ial de cu as, adquisición
y
man e-
nimien o de un pequeño labo a o io que si ie a pa a las in es igaciones
cien í icas de la lep a en cada hospi al
y
la c eación de bolsas de abajo, una
pa a cada una de las lep ose ías, pa a la designación de médicos lep ólogos
que se dediquen a las in es igaciones de la lep a en cada egión.
Las bolsas de abajo debían saca se a concu so pal la Inspección Gene-.
al de Sanidad
y
una ez adjudicadas
y
anscu ido el plazo de un año los
bene icia ios debían p esen a una memo ia- esumen de los abajos de in-
es igación ealizados, en is a de la cual se aco da ía su con inuidad o cese
pa a el año siguien e.
Po o a pa e, ambién en la mencionada R.O., se indicaba que los go-
be nado es de las p o incias de Valencia, G anada, Co uña y Cana ias, en
unión con las Jun as P o inciales de Sanidad, negocia ían, el p ime o con el
Pa ona o
de
Fon illes
y los siguien es con las Dipu aciones, pa a odos aquellos
aspec os elacionados con las sub enciones que se de e minasen. Así
mismo, en el a iculado de la misma R.O. se enca gaba a los inspec o es
p o inciales de sanidad isi as de inspección a las lep osenas
y
elabo ación
de los co espondien es in o mes.
En 1925 el Es ado ya con ibuía a la manu ención de la Lep ose ía con
una sub ención anual de 75.000 pese as, ci a que enía a ep esen a casi el
30% de los ing esos del Sana o io (85).
Diez años después de la R.O. de 19 17, en ma zo de 1927, se publicaba
o a R.O. elacionada con la lucha con a la lep a
y
la~s lep osenas que de-
bían ecoge
y
a ende a quienes padecían la en e medad
(86).
En el ex o de la
R.O.
se señalaba que una ez conce ada la cons uc-
(84)
Ac a de la Jun a de Gobie no celeb ada en Gandia el
9
de diciemb e de 191
7
(AAP). Se
hace e e encia, po ez p ime a, al ámi e pa a la admisión de lep osos que debían
ecibi se po cuen a del Es ado.
(85)
Ac a de la Jun a de Gobie no celeb ada en Gandía
el
10 de diciemb e de 1925 (AAP).
(86)
Real O den de 22 de ma zo de 1927 (Gace a de 23 de ma zo).
318
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
iendo al con lic o susci ado po la con a ación de ((p o esionales e sus o-
cacionales». Lo que 'es aba solici ando Sánchez Co isa no e a mas que la
p esencia de p o esionales con enien emen e o mados en el campo de la
de ma ología y más conc e amen e de la lep ología.
La polémica de 1928 ue ea i ada en 193
1,
es a ez desde un escena io
eminen emen e polí ico como el del Cong eso de los Dipu ados donde el
p o eso José Sánchez Co isa, dipu ado cons i uyen e po Cuenca, in e e-
nía en oc ub e de aquel año pa a denuncia el es ado en el que se encon a-
ba la lucha con a la lep a en España y ol e a lamen a se de la si uación de
las lep ose ías, en e ellas la de Fon illes. El Dipu ado denunciaba,
«el mal a o a que e an some idos los en e mos de Fon illes
y
pedía la in-
e ención del Gobie no pa a pone é mino a aquel es ado de cosas)).
El Minis o de la Gobe nación con es ó, que según le cons aba,
«el égimen a que e an some idos los lep osos de Fon illes dejaba bas an e
que desea
y
que había dado las opo unas ó denes al Di ec o Gene al de
Sanidad pa a que se esol ie a la si uación
y
que el mismo pensaba gi a
una isi a».
Las palab as p onunciadas po Sánchez Co isa u ie on g an impac o en
los di e en es medios de comunicación y de modo muy especial en los a-
lencianos
(97).
En e ado el Pa ona o de las acusaciones o muladas po el P o . Sán-
chez Co isa y de las ó denes del Minis o de la Gobe nación pa a que se
p ocediese a e ec ua una inspección a la Lep ose ía, se aco dó solici a que
dicha inspección se lle a á a cabo cuan o an es y con la mayo ampli ud po-
sible, al como ezaba en el eleg ama en iado al S . Minis o: ((En e ados
in e pelación Pa lamen o sob e Fon illes, Jun a Gobie no pide V.E. inme-
dia a inspección, comp oba denuncias)) (98).
A
lo la go de los meses de oc ub e y no iemb e el Inspec o P o incial
de Sanidad de Alican e e ec uó a ias isi as al Sana o io, siguiendo las ó de-
nes emanadas po la Di ección Gene al de Sanidad. Una ez inalizadas las
(97) CONTRERAS DUENAS, MIQUEL
Y
SUÁREZ DE INCLÁN. (1973),
op.
ci .
en no a 48,
p.
135. Todos es os hechos queda on además e lejados en
la
e is a Fon illes ACTUA-
LIDAD (1931),
Fon illes,
313,
p.
189.
(98) Ac a de la Jun a de Gobie no celeb ada en Gandia el
2
de diciemb e de 1931
(AAP).

1
Lep a
y
sociedad en la Espana de la p ime a mi ad del siglo
XX
319
isi as el Inspec o P o incial emi ió al Adminis ado del Sana o io un es-
c i o en el que le hacía conside aciones ace ca de cómo in en a no maliza
la si uación del Sana o io
(99).
En elación con la queja mani es ada po los
en e mos de que les p ohibían ecibi pe iódicos polí icos, p ensa ilus ada
l
y
lib os de dis acción, asi como que las ca as que en íaban debían se e-
dac adas po los empleados del Sana o io, el Inspec o P o incial exp esaba
su opinión de que no había incon enien e pa a que ecibiesen oda clase de
co espondencia,
y
en cuan o al en io de ca as, si bien el a iculo
38
del Re-
glamen o del Sana o io indicaba que debían ale se del Adminis ado pa a
el en io de la co espondencia, como quie a que la inalidad e a higiénica,
lo mismo podía ob ene se con una es u a pa a desin ec a las ca as, o mas
sencillamen e con una simple caja de galle as
y
unas pas illas de o malina.
Los en e mos ambién se quejaban, seguía diciendo el mencionado Inspec-
o , del égimen de las comidas, ((abundan e en cuan o a ca ne, pe o al o de
pos e
y
algunos o os alimen os que pueden da a iedad a su alimen a-
ción)), po lo que no eía incon enien e en que se pe mi iese a sus amilia es
en ia les u as, quesos, dulces, e c,
y
que po an o podía au o iza se la en-
ada de odos aquellos alimen os que no uesen con aindicados pa a su
en e medad (na u almen e ni bebidas, ni salazones).
O o de los asun os e e en es a la comida, seguía diciendo el esc i o, e a
el mal aspec o de los pla os de po celana debido a su in enso uso. Aunque el
p opio Inspec o econocía que e a la si uación económica del Pa ona o la
que de e minaba una decisión de al na u aleza, suge ía la adquisición de
menaje de comedo
y
mejo aún de una máquina iega pla os «que pe mi a
su es e ilización pa a e i a el manoseo de la ajilla po las en e mas que
iegan)).
Los en e mos ambién se quejaban, según cons a en el esc i o, de la al a
de en e me os que cuida an a los que po en e medades in e ecu en es e-
nían que pe manece en la en e me ía,
«pues si bien las He manas p ocu an con su celo supli la poca ayuda que
se p es an los en e mos en e si, se ía con enien e emplea como en e me-
os a algunos de los que se encuen an en mejo es ado ísico, dándoles
nomb amien os
y
alguna pequeña g a i icación que les si a de es imulo)).
También se suge ía el aslado inmedia o de los en e mos que do mían
debajo de la clínica a cualquie o o pabellón, pues
(99)
Ibidem.
320
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
((aunque el égimen de que dis u an
y
las condiciones del do mi o io no
son pa a p o es a , como no pueden ol ida que aquello ha sido cá cel
[...]
se in e p e a como un cas igo
y
una ejación cuando en ealidad no es más
que una exigencia de la al a de espacio)).
Po úl imo, en el esc i o del Inspec o P o incial de Sanidad se hacía
mención ((a las maquinaciones del cu ande o, quizás la cues ión más di ícil
de esol e )) (1
OO), pe o que el p opio Inspec o espe aba pode esol e con
la colabo ación del pe sonal del Sana o io.
La espues a de la Jun a de Gobie no del Pa ona o a cada una de las su-
ge encias que había hecho el Inspec o p o incial, no se hizo espe a (101).
A a és del Adminis ado , acep a on la mayo ía de las suge encias. Sin em-
ba go, en el ema de la p ensa
y
la co espondencia mani es a on
se ias disc epancias,
«pues el ca ác e ne amen e ca ólico de la Fundación o ecía se ias di icul-
ades pa a pode au o iza a los en e mos a que pudie an sin limi ación al-
guna ecibi pe iódicos polí icos, p ensa ilus ada
y
lib os de dis acción
po el pelig o mani ies o de inmo alidad que es o lle a ía consigo)).
Idén icas e icencias mani es a on en lo e e en e a la o ganización de un
cue po de en e me os auxilia es o mados po los mismos en e mos, ((mien-
as no se disuel a la sociedad de esis encia undada po los en e mos)).
La sociedad a la que se hace e e encia había sido undada en julio de
1931 po los en e mos de Fon illes a a és de una asociación denominada
((Unión de En e mos de Fon illes)), y cuyo Reglamen o había sido p esen a-
do pa a su ap obación po el p opio Inspec o P o incial de Sanidad de Ali-
can e an e el Gobie no Ci il de la P o incia (102).
(100) Ya en 1922, como hemos enido ocasión de comen a , se había p oducido un inciden e
de cie a impo ancia en la Lep ose ía cuando los lep osos p o es a on an e la nega i a
de aplica les el plan cu a i o de Ángel Ga cía.
(101) Ac a del
2
de diciemb e de 1931
(AAP).
(102) Así lo ecoge el pe iódico conse ado alican ino
El Día,
en un a ículo publicado el 17
de junio de 1932,
y
donde se ep oducía el publicado po el
Dia io de Valencia
bajo el í-
ulo de ((El o igen de cie as ano inalidades)). En es a in o mación se acusaba a la men-
cionada Unión de so ié ica
y
de ((Sindica o Comunis a)). No nos ha sido posible locali-
za , has a el momen o p esen e, la documen ación
y
los es a u os de la mencionada
sociedad. Sin duda, su consul a comple a ía no ablemen e la in o mación disponible
sob e dicha asociación.
Lep a
y
sociedad en la Espaiia de la p ime a mi ad del siglo
XX
321
De hecho la exis encia de es a asociación de en e mos, había supues o
que se plan ease po ez p ime a, po pa e de los lep osos, la exigencia de
pa icipa en el gobie no de la ins i ución.
En la undación de la Unión de En e mos de Fon illes, pa ece que jugó
una papel impo an e, el médico mad ileño Pablo Mon añés, quien con
pos e io idad llega ía a ocupa el ca go de p ime di ec o de la Lep ose ia
as la in e ención en junio de 1932. Mon añés llegó a Fon illes en julio de
193 1 (1
03), pa a «hace unos expe imen os en el Sana o io)), pasando allí 16
días. La p ensa ca ólica
y
conse ado a, al analiza la inje encia del Es ado
en el Sana o io, dan po supues o que los hechos comienzan con la isi a de
Pablo Mon añés en iado po las au o idades sani a ias del momen o (104).
Du an e su es ancia en Fon illes, siemp e según es inlonio de aquellos me-
dios de comunicación, con e só dia iamen e con los lep osos, su giendo de
es e a o co dial en e médico
y
en e mos, nue as ac i udes po pa e de
es os úl imos,
y
más conc e amen e un in en o po ompe la si uación de
pasi idad en la que se hallaban bajo el con ol de los jesui as
y
las he manas
anciscanas, que e an los que ijaban las pau as de compo amien o a segui
den o del Sana o io que egen aban. En aquel ambien e no cabía ningún
ipo de mani es ación, únicamen e las de ca ác e eligioso. F en e a es o e a
lógica una pos u a pasi a del en e mo que no eía ninguna salida a su exis-
encia, si que ía sana de su lep a enia que aca a la disciplina que
se le imponía (105).
(103) El
Día,
17
de junio de
1932.
Po su pa e en la e is a
Fon zlles,
agos o
1931,
p.
136,
se
a i ma de la ac i idad desa ollada po Mon añés que: (( i iendo en Fon illes y aba-
jando in ensamen e, ha p ac icado más de cien eacciones de Bo elho, o as an as de
Rubino, y sob e odo, en i e in ade mo eacciones con emulsión de bacilos de Han-
sen, a ando los lep omas po especiales p ocede es)).
(104)
También
El
Día,
el
17
de junio de
1932
y en el mismo a iculo que hemos comen ado
en la no a
103,
daba cuen a de una con e sación en e uno de los edac o es y un con-
seje o de Fon illes, donde se ecogían las acusaciones a las que nos hemos e e ido.
(105)
Hay que señala , sin emba go, que la e is a
Fon zlles
en su núme o de ene o de
1931
(pp.
18-20),
con una edacción ambigua y sin que hayamos podido cons a a los he-
chos con o as uen es, hace e e encia a una huelga gene al plan eada po los en e -
mos. Podemos lee en la sección «Lo que al a en Fon illes))
(Fon zlles,
ene o
193 1,
p.
18-
20):
«que exis e un p oblema plan eado en Fon illes
[...],
po una pa e no que íamos
habla de ello en la e is a, pa a no p opo ciona un mal a o a nues os lec o es; con
odo, al in nos hemos decidido a hace lo
[...]
la no icia de los sucesos ocu idos en
nues a amada Pa ia a mediados del pasado mes de Diciennb e, ambién llegó a es e
o o mundo
[...]
la
Huelga gene al
ha es allado en la Lep ose ia el día
18
de diciemb e de
1930,
es absolu amen e gene al po pa e de los en e mos)). Las ei indicaciones e an
322
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
.
.
Todas aquellas ci cuns ancias, p obablemen e las p opias in o maciones
que pudie a ansmi i les Pablo Mon añés, les o ecie on ,nue as pe spec i-
as, di e en es a las que has a ese momen o exis ían en el in e io de los
mu os de Fon illes: ((la unión de di e en es sec o es sociales en o ganizacio-
nes de ipo sindical
y
polí ico, po las que se podía pa icipa con oz
y
o o
en una nue a o ganización social,
y
pode expone los p oblemas exis en es
con la inalidad úl ima de esol e los)) (106). De hecho los con ac os en e
Mon añés
y
los en e mos con inua ían po medio de la co espondencia que
llega on a man ene as la ma cha de Fon illes po pa e del médico mad i-
leño (107).
En los meses siguien es
a
agos o de 193
1
coexis ie on
y
con i ie on en la
Lep ose ía «La Unión de En e mos)) con sus ei indicaciones (108)
y
los je-
sui as con su égimen disciplina io, imponiendo po base de oda con i en-
cia la p edicada po la mo al ca ólica.
Pe sis ía la sepa ación en e homb es
y
muje es, no sólo en pabellones
di e en es, sino ambién con una p ohibición o al de cualquie conexión ni
siquie a de palab a. Resul a ob io que pa a unas pe sonas en las que su pe-
queño mundo se educía al espacio in e io de los mu os del Sana o io, e-
sul aba poco sopo able es a sepa ación de sexos sólo
y
exclusi amen e po
la condición de lep osos, es ando condenados de po ida a no pode ene
ningún con ac o con el sexo con a io
y
dando po supues o, que e a im-
undamen almen e sob e lo que al aba en la ope ía, la cocina, el pabellón de San a
Isabel, la G anja, e c. En eb e o oda ía con inuaba plan eada la huelga en un sec o
de en e mos los que i ían en la g anja a ícola, y aunque los demás simpa izaban con
la ac i ud de sus compañe os, inalmen e odo acabó sin ene que lamen a deso den
alguno digno de especial mención
(Fon illes,
eb e o
1931,
p.
39))).
(106)
SANZ CAMPOS,
1.
(1990).
«El mo imen ob en), en:
His o ia del País Valencia. Epoca Con-
empo ania.
Ba celona, Edicions
62,
Vol.
V,
pp.
292-295.
(107)
El
Dáa, op.
ci .,
en no a
103.
(108)
A
con inuación anscnbimos algunas de es as ei indicaciones con el lenguaje p opio
de
El
Día,
publicadas el
17
de junio de
1932:
«Las jó enes lep osas hablaban de que les
habían dicho que a pesa de es a en e mas podían casa se, que eso no es aba p ohibi-
do, y que si enían amilia el Es ado las man end ía. Los a ones ya decían que no que-
ían Sana o io de limosnas, que e an ciudadanos españoles y el Es ado enia obligación
de a ende les. Los lep osos sol e os ambién decían que el se icio de monjas en es os
si ios ya es una cosa an icuada, no es p opio de es os iempos. Si el Es ado se incau a a
del Sana o io, desapa ece ían las he manas y sus ajes de hábi os, y end ían unas ca-
ma e as y unas en e me as segla es, con pe os y delan ales blancos, que es i ían a la
moda, y aquí end íamos una is a más ag adable y o o modo de i in).
Lep a
y
sociedad en la Espaila de la p ime a mi ad del siglo
)(X
323
pensable que muchachos
y
muchachas jó enes llega an a casa se.
La
en e -
medad de la lep a les imponía según sus ec o es, es a disc iminación.
Los componen es de la ((Unión de En e mos)) c eían que la in e ención
del Es ado cambia ía la si uación que has a aquel momen o habían sopo a-
do. Hablaban de es a in e ención
y
conocían sus consecuencias. Es po
an o lógico pensa que Mon añés les in o ma a de ello en su es ancia
y
les
ma ca a la in e ención es a al como me a a consegui
y
aquello po lo que
enían que lucha .
Y
así le acusa di ec amen e el P esiden e de la Jun a de
Gobie no
(109)
al explica que exis ía:
«una sociedad de esis encia undada po los en e mos, guiados sin duda
alguna po pe sona que eside ue a del Sana o io,
y
que hace poco pasó
a ios días en Fon illes p ocu ando cap a se la simpa ía de los en e mos
[...],
que las ca as de Pablo Mon añés exci an no alblemen e los ánimos de
los en e mos a los cuales había encon ado muy albo o ados el día an e-
io )).
Desde la undación del sindica o ((Unión de En e mos)), los miemb os de
la Jun a in en a on po odos los medios que los en e mos que o maban
pa e del sindica o salie an del Sana o io
y
que és e se disol ie a, exp esan-
dolo explíci amen e:
«no se podía accede ni a la lib e en ada de oda clase de p ensa en el Sa-
na o io po es a opues a a la mo al ca ólica
y
consiguien emen e a los
ines p imo diales de la undación del Sana o io, ni a consen i uncionase
den o del mismo sociedad de ninguna clase de aspec o polí ico o sindica-
lis a))
(1 10).
Ya an e io men e habían in en ado que a ios lep osos ingobe nables sa-
lie an del Sana o io, es lógico pensa que e an los que es aban al en e del
sindica o,
y
pedían:
«que p ocediendo de las p o incias de Valencia
y
Alican e y a ca go de sus
espec i as Dipu aciones, solici an de es as en íen un Delegado pa a que se
en e en de la ealidad con el
in
de pode les expulsa po causa jus i i-
cada
(1
1
1).
(109) Ac a de
la
Jun a de Gobie no, sesión del
2
de diciemb e de 1931
(AAP).
(1 10)
Ibidem.
(1 11) Ac a de
la
Jun a de Gobie no, sesión del 15 de oc ub e de 193 1
(AAP).

324
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
En la en e is a que u o luga el 23 de no iemb e de 193 1, en e el P e-
siden e de la Jun a de Gobie no
y
el Inspec o P o incial de Sanidad, és e ú1-
imo mani es aba su pa ece de que:
((a los en e mos se les había de pe mi i la lib e ecepción de oda clase de
p ensa polí ica
y
e is as ilus adas. Respec o a la disolución de la sociedad
de esis encia o Sindica o o mado po los en e mos, con lib o de ac as
y
ecaudación de cuo as en e los asociados, mani es ó que no debía de se
conside ado clandes ino sino público
y
o icial como co espondía a una
asociación con eglamen o ap obado po el Gobie no Ci il)).
A
aíz de odos es os acon ecimien os di e en es au o idades' polí icas
y
sani a ias isi a on Fon illes y man u ie on i a la idea de la in e ención a
a és de su ac uación (1 12). En e las isi as des acan, la del Inspec o de
Ins i uciones sani a ias Sadi de Buen, en oc ub e de 193 1. Pos e io men e
a ias del Inspec o P o incial de Sanidad, S . Fe agu , como Delegado del
Gobie no.
F en e a es a si uación de inje encia p og esi a po pa e de di e en es
es amen os es a ales,
y
po el emo , de lo que en ealidad ya debía de se un
ecelo undado, de que el Sana o io pasa a a manos del Es ado, una comi-
sión cons i uida po pe sonas que o maban pa e de la Jun a de Gobie no,
se desplazó el 17 de diciemb e de 193
1
a Mad id pa a mani es a a la Di ec-
ción Gene al de Sanidad, que la Jun a de Pa onos eunida a ins ancias de la
Jun a de Gobie no de la Lep ose ía, había aco dado enuncia a las 100.000
p s. con las que el Es ado sub encionaba a la Colonia Sana o io. El obje o
de la enuncia mone a ia e a ecaba la au o idad e independencia, según
decían po que:
((un g an g upo de en e mos in eg ados po los que cons i uyen la Unión
de En e mos, no que ían espe a la au o idad de la Jun a)).
Y
así la Jun a se quejaba de que po el hecho de sub enciona el Es ado,
su ep esen an e en la p o incia, o sea el Inspec o P o incial de Sanidad de
(1
12)
Podemos e un ejemplo en lo que decía
El
Día
espec o a las isi as: «pudo obse a se
que el ep esen an e del Gobie no epe ía las isi as con mayo ecuencia, has a el ex-
emo de que en
8
días isi ó Fon illes es eces el Inspec o P o incial de Sanidad de
Alican e. Los consabidos en e mos, de día en día, espe aban menos a la Jun a de GO-
bie no
y
al médico di ec o al es a en a o an ecuen e con la au o idad sani a ia, la
cual, al en a en la Colonia Sana o io, solía siemp e ma cha di ec amen e a saluda a
los en e mos)).
Lep a
y
sociedad en la Espai a de la p ime a mi ad del siglo
M(
325
Alican e, e a el que en ealidad mandaba y disponía en Fon illes, y así lo
c eían ambién los en e mos a endiendo más a lo que és e decía en cuan o a
conduc a a segui , que a la disciplina que imponía la Jun a de Gobie no de
la Lep ose ía.
Como emos las ecuen es isi as de las di e en e:; au o idades, ponían
en en edicho algunas de las medidas u ilizadas po pa e de los que egen-
aban el Sana o io, algunas de ellas de ca ác e ep esi o. En e és as es aban
las celdas de cas igo donde se ecluía a los en e mos que incumplian algunas
de las no mas es ablecidas po los esponsables del Sana o io.
Los ep esen an es es a ales ecomendaban un nue o a o pa a los le-
p osos lo que les pe mi ió gana se ápidamen e las simpa ías de aquellos. El
día
30
de no iemb e de
1931
isi aba la Lep ose ía de Fon illes, como ya
hemos indicado, el Inspec o Gene al de Ins i uciones Sani a ias. Una ez
i-
nalizada la isi a de inspección aquel mani es o a la Jun a de Gobie no que:
((había de da libe ad a los en e mos en o den a ecibi la p ensa dia ia y
pe iódica; y que si había algún deso den o hubiese (quienes pe u basen la
paz del Sana o io no se había de ecu i a la eclusión, sino da cuen a
al
Juez co espondien e y es a a lo que él dispusie a.
En elación con la exis encia de pun os de eclusión en la Lep ose ía la
Jun a de Gobie no mani es ó al D . Sadi de Buen, ((y :;e hizo no a con la
p esen ación de documen os públicos que se le p esen a on)), que jamás
en ó es a medida ni en el plan de los undado es ni en el de los con inuado-
es de la Ob a
y
que:
«si llegó la eclusión ue po o den de la au o idad; pues habiéndose uga-
do umul uosamen e el
5
de mayo de
1922
ein iún llep osos como p o es-
a po que no se les pe mi ía segui el plan de cu ación de un seño cuba-
no, ulga men e llamado el cu ande o
[...];
y no que iéndoles albe ga en
pa e alguna po se lep osos; ni pudiendo, según el Reglamen o del Sana-
o io se eadmi idos, la au o idad o denó que se les ence a á en Fon illes,
ope ación que. lle ó a cabo la Gua dia Ci il que
ailí
les condujo)).
Así mismo, en nomb e de la p opia Jun a de Gobie no y del p opio Pa-
ona o sugi ie on al Inspec o de Ins i uciones sani a ias pa a esol e el
p oblema plan eado,
«la acul ad de admi i lib emen e a los que quie an acoge se a la ca idad
del Sana o io y asimis io la de pode despedi a los e ol osos sin que en-
326
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
gan de echo
a
se eadmi idos.
Y
más
en conc e o, como en idad de ca ác-
e P i ado econocida o icialmen e po el Gobie no de España, pode e-
gi se
y
gobe na se po su eglamen o p opio, como se ha gobe nado has a
aho a con elicísimos esul ados)).
Semejan e p opues a no encon ó espues a po pa e del D . Sadi de
Buen, quien según cons a en el lib o de ac as de la Jun a de Gobie no, se li-
mi ó a indica :
«que el Gobie no se p oponía a ende al p oblema de
la
lep a
y
a egla-
men a su cu ación
y
las ins i uciones a ella dedicadas)).
4.2.
La disolución de la Compañía de Jesús
En medio de oda es a si uación hay que conside a o o ac o que se
p odujo el 23 de ene o de 1932, con el dec e o de disolución de la Compa-
ñía de Jesús, y que con ibui ía a aumen a la ensión den o de la Lep ose-
ía. Analiza emos es e hecho como un mo i o más den o de la complejidad
del p oceso de incau ación.
Los jesui as con aban con una amplia gama de ob as bené ico-sociales
y
en e ellas la de Fon illes. En una publicacihn que ellos mismos edi a on en
oc ub e de 193
1
(1 13), pa a da a conoce sus ob as y su labo social en Es-
paña, leemos en el apa ado dedicado a los lep osos:
«En las ciudades españolas que
ienen
sus
lep ose ías más o menos udi-
men a iamen e o ganizadas, acuden
a
ellas los jesui as pa a consola a los
lep osos
y
p es a les a ención espi i ual
[...]
pe o a odas supe a la labo
ealizada
en
Fo i illes.))
U ilizaban di e en es a gumen os pa a loa las g andezas de la ob a de
Fon illes, odos en boca de espe ables au o idades que a él acudie on. Po
supues o que compa ándola con las es an es lep ose ias que exis ían en Es-
paña, (( odas ellas en muy malas condiciones higiénicas)), pues no e an en
ealidad mas que pequeños almacenes que solían albe ga en e
15
y
20
en-
e mos, Fon illes e a la mejo .
El es imonio más p óximo al pe íodo que es amos es udiando es el del
(113)
LOS JESUITAS en España. Sus ob as ac uales.
(1931)
2.a
ed.,
Mad id,
s.e
Lep a
y
sociedad en la Espada de la p ime a mi ad del siglo
XX
327
Di ec o Gene al de Sanidad, An onio Ho cada, que isi ó la lep ose ía en
1929,
a i mando que:
«lo más no able del Sana o io de Fon illes no es pi ecisamen e la pa e ma-
e ial, sino el ca ác e que la ob a iene. No sólo se ha a endido a la salud
co po al; se ha a endido ambién, con no menos solici ud, al consuelo es-
pi i ual de los en e mos
y
sus amilias)).
La p esencia de los jesui as en la Lep ose ía es aba encaminada, como ya
hemos enido ocasión de comen a , a busca , sob e odo, el econ o amien-
o espi i ual de los lep osos. El es imonio del p opia1 Di ec o Gene al no
dejaba luga a dudas, así como el papel ele an e que jugaba la ace a espí i-
ual de la ins i ución en e a la me amen e asis encial.
Con el ad enimien o de la República, an o a ni el de p ensa, como de
-
pa idos polí icos
y
a ni el social se inicia una campaña con a las ó denes
eligiosas,
y
con especial encono con a la Compañía de Jesús. Se pedía la
expulsión o disolución de las ó denes eligiosas, es a discusión llegó al Pa -
lamen o al edac a los a ículos de la Cons i ución ela i os a la cues ión
eligiosa, siendo la pa e más du a la que a añe a la Compañía de Jesús, di-
ec amen e exp esada en la Cons i ución en el a iculo
26.
La misma Ley
Cons i ucional imponía la disolución y la con iscación de
sus
bienes
(1
14).
El an icle icalismo que se deja asluci en algunas de law ac i udes de los en-
e mos de Fon illes se ía, en cie o modo, e lejo de lo que es aba ocu ien-
do a ni el de país, y pa a el conjun o de oda la sociedad.
Al
disol e se en ene o de
1932
la Compañía de Jesús, los jesui as ma -
cha on eó icamen e de Fon illes, abandonando los ca gos que alli eje cían.
Pe o con inua on con su in luencia espi i ual
a
a és de las ac uaciones
y
pos u as que ace ca de la di ección del es ablecimien o man enían la Jun a
de Pa onos y la Jun a de Gobie no del Sana o io. El P esiden e de la Jun a
de Gobie no se exp esaba en es os é minos:
«con la honda pena que es ácil comp ende , enía que comunica
y
expli-
ca que desde el mes
de
eb e o se había in e umpido la sucesión de los
he manos en eligión de la Compañía de Jesús, como di ec o es espi i ua-
(1
14)
ARBELOA,
V.
M.
(1976).
La semana ágica de la Iglesia en Esbaña
(1931).
Ba celona, Ed.
Galba. La ob a analiza lo ocu ido en oc ub e de
1931,
así como el an icle icalismo
que imp egno la edacción de pa e del a iculado cons i ucional
y
que condujo al e-
chazo de las ó denes eligiosas
y
conc e amen e de la Compañía de Jesús.
334
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA. BALLESTER ARTIGUES
de ipo bené ico)), sino undamen almen e de lucha con a una en e medad
in ecciosa de e dade a impo ancia nacional, e a al Es ado a quien compe-
ía, po su inexcusable ((debe de p o ección de la salud pública)), dic a las
medidas y igila el igu oso cumplimien o de las disposiciones a al in en-
caminadas.
Apenas anscu ido un mes desde la p omulgación de la O.M. que a-
cul aba a la Di ección Gene al de Sanidad pa a in e eni , un Dec e o Mi-
nis e ial p omulgado el
23
de junio de
1932 (127)
disponía el pase de la Le-
p ose ía de Fon illes a una si uación de dependencia di ec a del Es ado, con
el nomb e de Sana o io Lep ose ía Nacional de Fon illes, y bajo la conside ación
de Ins i ución Sani a ia de ca ác e público y nacional que pasaba a depen-
de inmedia amen e de la Di ección Gene al de Sanidad.
El Es ado asumía el sos enimien o inancie o y ma e ial de la ins i ución
y el comp omiso de consigna en sus P esupues os Gene ales las can idades
p ecisas pa a ello, si bien se indicaba que en an o no se es ableciesen las
ó mulas po las que habían de con ibui las Dipu aciones p o inciales y
Ayun amien os, se con inua ía pe cibiendo las mismas cuo as que se es a-
ban sa is aciendo po es ancia de los en e mos o las que se ijasen en lo
sucesi o.
La Di ección Gene al de Sanidad se hacía ca go inmedia amen e del Es-
ablecimien o, así como de cuan os e ec os, bienes y alo es pe eneciesen o
co espondiesen al mismo, p oduciendose el cese inmedia o de las Jun as
de Pa onos y de Gobie no. La misma Di ección Gene al debía de p opone
la conduc a a segui espec o a dichos alo es y es ablece , en un plazo de
es meses, las no mas y eglamen os que se es imasen con enien es pa a el
uncionamien o del Cen o.
También en es e caso, al como había ocu ido con la an e io O.M. del
mes de mayo, el Dec e o con enía odo un p eámbulo des inado a expone
las azones que habían conducido al Gobie no de la República a la in e en-
ción e incau ación de la Lep ose ía. Se ol ía a insis i en los a gumen os
que ya hemos enido ocasión de comen a .
(127) Dec e o Minis e ial de 23 de Junio de 1932. (Gace a de 25 de junio).

Lep a
y
sociedad en la Espaiia de la p ime a mi ad del siglo XX
4.4.
Las eacciones an e la in e ención
A
pa i de aquel momen o las eacciones de la p ensa pueden conc e-
a se en dos posiciones opues as, ep esen adas en las pos u as que man u-
ie on dos pe iódicos:
El
Luchado ,
colabo ando en la explicación o icial
y
El
Día,
opues o a la in e ención.
En
el p ime o
(128)
se ep oduce un esc i o del doc o José Sánchez Co-
isa, después de su isi a, diciendo:
«que en el Sana o io se habían come ido ascenden ales e o es de o gani-
zación. Un es echo concep o eligioso
y
una idea de la lep a que co es-
ponde al concep o bíblico
y
al c i e io medie al, han con e ido una ins i-
ución que debie a se emanso de paz
y
de sosiego, en oco de indisciplina
y
de deso den. Los pob es lep osos desa endidos como ciudadanos, eclui-
dos
y
apa ados como e ible oco de con agio, han exigido asis encia mé-
dica, libe ad compa ible con su dolencia, expansión pa a su espí i u mal-
echo
y
dolo ido
y
sob e odo un poco de amo
y
de jus icia.
En nues a isi a hemos enido ocasión de conip oba lo jus i icado de
sus quejas, la limi ación de sus aspi aciones, la bondad de sus sen imien-
os.
El lep oso es po egla gene al un en e mo esignado
y
humilde, po la
adición secula que le acompaña, po las maldiciones his ó icas
[...]
po
el ho o que siemp e ha inspi ado
y
que desg aciadamen e inspi a oda-
ía, el pob e en e mo se sien e abandonado de p o ección
y
necesi a, como
ningún o o se a endido con ca iño
y
cuidado, con solici ud.
La idea eliz de c ea la lep ose ía de F'on illes no ha enido plena
y
e-
cunda ealización. No se ha c eado un es ablecimien o al se icio de los le-
p osos, una colonia pa a espa cimien o de los en e mos, un se icio médi-
co pa a cuida
y
ali ia sus dolencias, un pe sonal adminis a i o pa a
a ende con celo
y
sob e odo con ca iño las necesidades de los asilados.
El c i e io equi ocado de sus o ganizado es guiados po un celo eli-
gioso que llega a los lími es del ana ismo ha c eado un es ablecimien o en
el que los en e mos obje o de su c eación, i en ecluidos en la e ce a
pa e de la o al ex ensión de la colonia, el es o die es a, indica su des ino
con nume osos ca eles que dicen caminos pa a sanos
y
que ep esen an el
eco de las implicaciones bíblicas que su gen en el siglo
XX,
pa a asomb o
de los espí i us comp ensi os
y
conocedo es del p oblema de la lep a.
(128)
El
Luchado ,
27
de
mayo
de
1932.
336
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
La ins i ución eligiosa que ha di igido la lep ose ía ha c eado con a e
p opio un es ablecimien o espec acula al que si e de en ada un esplén-
dida hospede ía pa a sanos. En ella han i ido nume osas pe sonas que
desde los balcones mi ado es han con emplado las bellezas del paisaje
[...l.
Con asomb o hemos is o en una lep ose ía de mode na ins alación e da-
de os calabozos pa a los pob es en e mos que en muchas ocasiones han
sido habi ados.
Las au o idades sani a ias an a modi ica o almen e la o ganización
del sana o io y a cambia el égimen cien í ico y sani a io eniendo en
cuen a, en p ime e mino el bien de los en e mos.
Que nadie ea en es as medidas del Gobie no un c i e io sec a io quc
no exis e, sino un deseo de es ablece el o den
y
la disciplina al e ados
po una di ección equi ocada y po encima de odo un sen imicn o dc hu-
manidad y de amo
al
pob e en e mo.))
Las in e p e aciones de
El
Día, sob e aquellos acon ecimien os, apa ecen
más a de, a inales de mayo de 1932 y gene almen e ep oduciendo lo que
publicaba el Dia io de Valencia. El 3 1 de mayo con es aban a la e sión o icial
dada po el doc o Sánchez Co isa, después de su isi a al sana o io, lo cali-
ican de ela o endencioso, y sigue añadiendo «que si exis ía descon en o
e a po la desapa ición de la ins i ución eligiosa)). Señalan los edac o es de
El
Día que
((habían isi ado el sana o io sin pe juicio y sin ines polí icos, como el doc-
o Co isa, cuyo sec a ismo e a sob adamen e no o io.))
La de ensa explíci a del an e io sis ema de los jesui as, la podemos ob-
se a en las páginas de
El
Día, con di e en es a ículos como el del doc o
Royo Villano a, i ulado ¿(He mano lep oso)) (129). El publicado el ein a
de junio de 1932 po Leopoldo T eno bajo el í ulo de «La incau ación de
Fon illes)), a iculo en el que además de da su e sión sob e la incau ación,
acaba diciendo
((que odo el dec e o es el mayo elogio de la lep ose ía, lo que el Es ado
no supo hace lo hicie on esas Jun as)).
(1
29)
El
Día,
11
de junio de
1932,
se a i ma: ((en iempos anciscanos, los iandan es se eían
so p endidos po añidos ajados, con manos mu iladas que za andeaban g andes cen-
ce os
[...l.
También hoy como en el medie o andan po ahí espa cidos los lep osos
[...l.
Acabo de encon a me uno de ellos apoyado en uno de esos mas iles que
ezan
CNFE
...D.
Lep a
y
sociedad
en
la Espaila de la p ime a mi ad del siglo
XX
337
Al mismo iempo alababa la alencianidad de odos los que has a aque-
llos momen os habían log ado cesa ob a an alenciaina, que edimió Espa-
ña de la e güenza nacional de la lep a, en e a lo que cali ica de ((abso -
ción po el cen alismo del seño Di ec o Gene al de Sanidad, don Ma celi-
no Pascum.
4.5.
La Lep ose ía en el momen o de la in eniención
La si uación en la que encon a on la Lep ose ía los nue os esponsables
queda e lejada en el esc i o que el 13 de no iemb e (de 1932, el p ime di-
ec o de la misma as el dec e o de in e ención y buen conocedo de la si-
uación de Fon illes po sus an e io es con ac os y es ancias en el Sana o io,
Pablo Mon añés, en iaba a1 en onces Di ec o Gene al de Sanidad, Ma celi-
no Pascua Ma ínez. Se a aba de un in o me, de ca ác e con idencial,
sob e el es ado en el que se encon aba el Es ablecimien o en la echa de la
in e ención po el Es ado
(130).
El ci ado di ec o se había hecho ca go de la Lep ose ía, po o den del
Minis o de la Gobe nación, el
4
de junio de 1932, semanas an es de que u-
ie a luga la incau ación de ini i a. La p ime a medida que u o que pone
en ma cha la nue a di ección ue esol e el p oblema plan eado po la p e-
sencia de la Gua dia Ci il,
((enca gada de man ene el o den
e
impone el emo en el
ecin o)),
así como po la p esencia de una ein ena de homb es pagados, que
sin e-je ce unción legal alguna imponían el espe o e i el in e io (((lle aban
una cin a ama illa como dis in i o y se les llamaba gua dia ama illa o a ica-
na). La Gua dia Ci il ue e i ada y disuel a y despedida de inmedia o la
gua dia ama illa.
El ambien e que se espi aba, indica el in o me, e a de miedo, descon-
ianza e in anquilidad. Si uación p o ocada, undamen almen e, en opi-
nión del di ec o en unciones, po el odio que enían 110s en e mos a los an-
iguos pa onos que di igían el Sana o io, y cuyos mo i os había que busca ,
al como se había denunciado en el Cong eso y la p ensa, en los cas igos, y
el abandono y de es able ma cha del Es ablecimien o.
(1 30)
INFORME o z iden al
ob e
el es ado de la lep osena de Fon zlles en el momen o de la zn e oenczón
po el Es ado
(1932), Fon illes, Mss, 26 págs mecanog a iadas Documen ación p oce-
den e del A chi o Pe sonal de
D
Ma celino Pascua Ma ínez, cedida muy amablemen-
e po don José Guillén
338
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
O a de las medidas de aplicación inmedia a pues a en ma cha po la
nue a di ección ue la de sup imi las alamb adas que sepa aban el si io
des inado a los en e mos de los sanos, así como sup imi las pue as de hie-
o que ce aban luga es aco ados pa a uso exclusi o de los sanos. De hecho
en el in o me, se denuncia que los en e mos sólo ocupaban la docea a pa e
del e eno del Sana o io (no cie amen e el mejo ) y que el es o, lo mejo y
más espléndido, es aba des inado a:
«uso
y
abuso exclusi o de los
sanos,
pad es Jesui as, monjas, isi an es
y
u is as amigos, unos en plan de eje ci an es, o os a aídos pa a las consa-
bidas limosnas)).
En elación con las pe iciones o muladas po los en e mos, el in o me
señala que la p io i a ia e a el despido inmedia o de odo el pe sonal que
con an e io idad a la in e ención del Es ado enía p es ando se icios en el
Es ablecimien o. Aunque la pe ición de los en e mos e es ía ca ác e de u -
gencia, la nue a di ección se en en ó a es os y se negó a pone en ma cha
una medida de ales ca ac e ís icas, po más que, al como se indica en el in-
o me, el p o eso Sánchez Co isa, miemb o de la comisión que bajo la p e-
sidencia del doc o Sadi de Buen había isi ado días an es el Sana o io, hu-
biese a i mado an e la p ensa la con eniencia de al medida.
Las azones a gumen adas po el doc o Mon añés pa a nega se a lle a
a cabo el despido de odo el pe sonal, e an de dos ipos. En p ime luga , la
injus icia que se podía come e con aquellas pe sonas que podían se me e-
cedo as de con inua en el ca go. En segundo luga , la necesidad de que el
Sana o io siguie a uncionando y p es ando se icio, ya que de p oduci se
un despido an masi o
y
b usco no se disponía de soluciones al e na i as.
El blanco p incipal de las p o es as, ecoge ex ualmen e el in o me, lo
cons i uían las He manas F anciscanas enca gadas de la asis encia a los en-
e mos. El di ec o en unciones ealiza un epaso de las ac i idades y se i-
cios que e an esponsabilidad de las He manas.
Al desc ibi la en e me ía habla de chinches abundan es que llenaban las
camas de los en e mos, ((quienes impasibles y encidos se habían acos um-
b ado
y
no daban demasiada impo ancia a an a suciedad
y
moles ia)).
Se hacía caso omiso de los ece a ios de cocina y epa ian la comida a
cap icho de las He manas (((bene iciando a indi iduos conocidos y des aca-
dos po su asis encia a p ác icas eligiosas))). O o an o ocu ía con la a ma-
1
Lep a
y
sociedad en la Espa ia de la p ime a mi ad del siglo
XK
cia, donde los pu gan es ece ados no hacían e ec o y :las medicinas e an e-
pa idas a bi a iamen e.
En elación con el ope o, o o de los se icios a ca go de las He manas,
se indica que la única opa que epa ían, a quienes no la aían de casa, e a
la p oceden e de dona i os de opas que habían ((pe enecido a en e mos u-
be culosos o de o as en e medades)) y que los amilia es de es os solían
manda al Sana o io.
Las He manas F anciscanas abandona on el Sana o io el 24 de junio de
1932 (131), despues de habe sido eque ido el A zobispo de Valencia ((Je e
sup emo de ellas))), y habe isi ado el Sana o io la Supe io a Gene al y el
Consejo de las He manas F anciscanas a quienes se les expuso odo cuan o
quedaba e e ido en el in o me.
Una ez despedidas las He manas, sos iene el in o me p esen ado po la
nue a di ección, «la anquilidad se a ianzó de mane a ex ao dina ia».
En el in o me se hace una mención po meno izada de algunas de las
medidas que con ca ác e de u gencia hubie on de pone se en ma cha. No
sólo se in en ó co egi la plaga de chinches y demás suciedad asladando a
los en e mos a locales limpios y adqui iendo nue as camas de hie o que
supliesen a las de made a que aún quedaban, sino que con la ayuda de en-
e mos ú iles se o ganizó una b igada de limpieza q.ue a lo la go de dos
meses es u ie on e i ando una ein ena dia ia de ca e adas de basu a
apa e de la limpieza co idiana.
Los se icios de epa o de comidas en el comedo y en e me ías, lim-
pieza de salas, camas, pabellones, paseos, opas, la a.de o, e c, pasa on a
manos de en e mos ú iles que ecibían una pequeña compensación
po sus ac i idades.
Fue pues a en ma cha la g anja y se habili a on y ue on pues as en p o-
ducción unas es hec á eas de e eno con el obje i o (de p opo ciona e -
du as, ho alizas, o ajes, e c.
En lo ocan e a la alimen ación de los en e mos, el in o me señala lo
siguien e:'
«la que an es enían los en e mos e a escasa
y
mal condimen ada, suplida
pe sonalmen e po el mismo en e mo con í e es que comp aba o le su
minis aba la amilia».
(131)
INFORME
(1932),
op.
ci .
en
no a
130,
p.
10.

340 JOSEP
BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
En el aspec o médico y asis encial, el in o me p esen ado pone de mani-
ies o que a amien o y asis encia e an nulos,
((Los
en e mos
[...]
decla an que el médico di ec o en los muchos años
que es u o no isi ó las en e me ías mas que dos eces. Hacía una isi a se-
manal de unos ein a minu os
(132)
[...]
no había una his o ia clínica bien
hecha, no exis ía onendoscopio ni conocían un apa a o pa a medi la en-
sión a e ia1
[...]
No exis ía ninguna clase de e apéu ica, ni había o os me-
dicamen os que las ece as case as
y
los empi ismos de las monji as, como
po ejemplo un líquido que llamaban
ampa ado
pa a lesiones de la piel
[...]
y
po
si
ue a poco odo lo expues o, el único mic oscopio que exis ía no
uncionaba
y
no lo sabían)).
El aspec o de la asis encia médica ue uno de los p ime os en co egi se.
Además de a a a los en e mos con és e es de los ácidos g asos de acei e de
chaulmoog a en capsulas e inyec ables, se con aba con la ayuda de cinco
p ac ican es y con la p esencia de dos médicos, además del a macéu ico e-
siden e que se hizo ca go de la a macia.
En ealidad el a amien o que se aplicó e a el mismo que se enía apli-
cando desde la década de los ein e y del que eníamos no icias a a és de la
e is a Fon illes, al como hemos enido ocasión de comen a . Desconoce-
mos las azones po las que se abandono el a amien o
y
se llegó a las la-
men ables condiciones denunciadas po Mon añés.
En lo ocan e al égimen in e io del Es ablecimien o y la ida social de
los en e mos, la nue a di ección omen ó la Sociedad que los en e mos e-
nían cons i uida, de modo que ue on los p opios lep osos quienes nomb a-
on delegados de los se icios de comedo , cocina, pabellones, limpieza,
en e me ías, ope ía, abajos de campo, e c. También y con el obje o de co-
egi el anal abe ismo se puso en ma cha una escuela de adul os, además
de o as inicia i as como la encaminada a do a al Sana o io de una bien nu-
ida biblio eca.
Po úl imo, el in o me hace e e encia, po un lado, a la siemp e polémi-
(132)
Es e úl imo ex emo nos ue con i mado a a és de la his o ia o al con pe sonas que
habían enido elación con el Cen o. Don Mau o Guillén, an iguo di ec o del Sana o-
io, se desplazaba una ez po semana desde Valencia. Llegaba en en has a la es a-
ción de Ve gel, luga donde e a ecogido po el ca uaje del Sana o io. El mísmo día de
su llegada emp endía el camino de eg eso.
1
Lep a
y
sociedad en
la
Espalia de la p ime a mi ad del
siglo
XX
341
1
ca cues ión de la p ác ica eligiosa y, po o o, a los cambios ope ados en las
ac i udes de los p opios en e mos.
1
An es en ma e ia eligiosa, a i ma el In o me,
((exis ía una absolu a y ce il in ansigencia has a e1 pun o de que cuando
alguno al aba a la iglesia se le adminis aba un pu gan e, po que no podía
al a a las p ác icas eligiosas
más
que es ando en e mo,
y
si p o es aba e a
ence ado en la cá cel))
(1
33).
En la nue a si uación se imponía,
y
así lo ecogía el in o me, una neu a-
lidad
y
libe ad absolu as en la ma e ia (134).
En opinión del nue o di ec o , los en e mos no d'ejaban de mos a su
sa is acción an e la nue a si uación. Ac i ud que quedaba e lejada en la
ausencia de ugas:
((an es es aban en e alamb adas, enían las pue as ce adas, po e os
y
i-
gilan es
[...]
se escapaban po docenas. Hoy sin alamb adas, con las pue as
abie as, sin po e o, ni igilan es, no se ma cha ni iguno, más bien sucede
que ing esan sin a isa
y
sin documen ación a aídlos po las no icias que
unos y o os se ansmi en))
(135).
Una ez in e enida la Lep ose ía po pa e del Es ado se p ocedió a cu-
b i la plan illa que debía p es a se icio en la ins i ución. Po una O den
Minis e ial de 4 de ene o de 1933 (136), se con ocaba concu so de mé i os,
en e los unciona ios de la Di ección Gene al de Sanidad, pa a cub i la
plaza de Di ec o del Sana o io Lep ose ía Nacional de ~on illes.
Aquel mismo mes de ene o, en o a
O
.M.
del día 26
(1
37), se con oca-
ban concu sos pa a la p o isión de las plazas que debían comple a la plan-
illa del Cen o: un subdi ec o (médico je e del labo a o io); es médicos
consul o es (o almología, o o inola ingología
y
odon ología); dos médicos-
esiden es (po un pe íodo de cinco años, p o ogables a o os cinco); un
a macéu ico; un sec e a io, auxilia de la di ección; un mozo écnico de la-
(133)
INFORME
(1932),
op.
cz .
en no a 130, p. 25.
(134) Po el es imonio o al de
M.
S.,
en e ma ing esada en Fon illes desde el 24 de junio de
1933, sabemos que du an e el pe íodo epublicano los niños
y
niñas que así lo desea-
ban pudie on oma la p ime a comunión, al como ocu ió con ella misma.
(135)
INFORME
(1932),
op.
cz .
en no a 130, p. 25.
(136) O den minis e ial de
4
de ene o de 1933 (Gace a de
8
de ene o).
(137) O den Minis e ial de 26 de ene o de 1933 (Gace a de 29 de ene o).
342
JOSEP BERNABEU MESTRE
y
TERESA BALLESTER ARTIGUES
bo a o io, je e del pe sonal subal e no; un p ac ican e je e, y es p ac ican-
es.
Plazas que ue on cub iéndose sucesi amen e a lo la go del año
1933
y
p ime os meses de
1934.
Como ya hemos indicado el p ime Di ec o de la
Lep ose ía as la in e ención ue don Pablo Mon añés, has a que en sep-
iemb e de
1934
ue sus i uido po don Pablo Ga cía Be asa egui.
5.
A
MODO
DE RECAPITULACIÓN
Los esul ados de la in es igación que acabamos de p esen a ponen de
mani ies o que la colec i ización de la asis encia p es ada a los en e mos le-
p osos con ibuyó a deses igma iza la en e medad. De hecho las nue as au-
o idades eponsables del Sana o io, no le econoce án mas que una inali-
dad cien í ica, médica, sani a ia
y
social
(1
38).
La in e ención del Sana o io po pa e del Es ado no se puede abo da
sin elaciona lo con la apa ición del égimen epublicano, que desde ab il
de
193
1,
se había ins au ado en España. La in es igación pone de mani ies o
cómo un cambio a ni el his ó ico-polí ico gene al puede a ec a a una ins i-
ución como la de Fon illes.
El papel desempeñado po la Compañía de Jesús en el Sana o io de Fon-
illes, hizo que en el p oceso de in e ención de la lep ose ía y en la polémi-
ca que se susci ó, jugase un papel undamen al la eacción an icle ical que se
i ía en la España del momen o. Ci cuns ancia que acele ó el p oceso de lai-
cización de la ins i ución, acili ando el ca ác e exclusi amen e sani a io de
la misma,
y
su p oceso de secula ización
(139).
(138) MONTAÑÉS, Pablo (1934). P ólogo, en:
op.
ci .
en no a 36, pp. 9-13.
(139) En un a iculo publicado en la e is a
Fonlilles
en diciemb e de 1942, comen ando la e-
p i a ización que se había p oducido como consecuencia del Dec e o de 24 de oc ub e
de aquel mismo año, se hacia e e encia al p oceso de incau ación de la Lep ose ía que
había enido luga en 1932. Se a i maba que las luchas
y
ibulaciones de Fon illes ha-
bían empezado cuando se inició la pe secución sec a ia con a la Compañia de Jesús
«y
no es de ex aña , ya que Fon illes es una de sus hijas p edilec as, que enía que esul-
a mal he ida cuando ue mal a ada la mad e. Incau ación, despojos, des ucción de
oda la ida de paz
y
de sosiego c is iano, a la somb a de la C uz, que ambien se i6
a ancada
y
des uida, culminando odo en el in en o de p o anación de la umba del
P.
Fe is
y
demolición
y
deguello de su es a ua
l...]
como consecuencia de odo ello, de-
so den, con usión y po qué no deci lo, un ec udecimien o de la e ible dolencia en
los en e mos...».
Lep a
y
sociedad en la España de la p ime a mi ad del siglo
XX
343
Cabe des aca la posición de los di e en es medios de comunicación en
odo el p océso de in e ención. La apa ición de a ículos pe iodís icos
sob e el mundo ol idado de los lep osos, ecluidos en e los mu os que o-
deaban el Sana o io, y que son el símbolo isible de la necesidad de la socie-
dad de ence a a los llamados laza illos, si ió pa a desencadena las nu-
me osas isi as e inspecciones lle adas a cabo po las au o idades polí ico-
sani a ias. De hecho las isi as coincidie on con la publicación de no icias
( ala mis as)) e e idas a Fon illes y a los en e mos lep osos.
Po úl imo,. hace mención a la cues ión que subyace en el ans ondo de
la polémica
y
las opiniones encon adas que susci ó la in e ención es a al.
Nos es amos e i iendo a la in e upción que aquella medida supusó en el
((modus i endi)) de la lep ose ía de Fon illes,
y
del espí i u que desde su
undación, y bajo la in luencia de los jesui as, la había signi icado: el man e-
nimien o de una ins i ución sólo
y
exclusi amen e de la ca idad, egen ada
po el Pa ona o c eado con el exclusi o in de di igi la,
y
ajena a cualquie
inje encia ex e io
(1
40).
AGRADECIMIENTOS
Los au o es del abajo quie en ag adece
al
D .
D.
José Te encio de las
Aguas (Di ec o -médico de Fon illes)
y
a don An onio Guillén Ma í (P esi-
(1
40)
En el mismo nume o de la e is a
Fon illes,
co espondien e a diciemb e de
1942,
y ci a-
do en la no a
139,
se hace el siguien e comen a io ((Fon illes ecupe a su plena pe so-
nalidad y su ca ac e ís ica, aquella ca ac e ís ica singula y especí ica de nues a Lep o-
se ía que hizo que uno de los mayo es bienhecho es de Fon illes
[...]
bau iza á es e in-
cón de España con aquella singula palab a «El O o Mundo)).
Y
es que Fon illes es un
mundo en el que odas las cosas se en de di e en e mane a (que el mundo de allá, un
mundo exclusi o pa a los en e mos, que aquel mundo de allá a oja de sí, y en el que
solamen e pueden con i i con ellos los que les aman po amo de Dios
[...l.
En Fon i-
Iles, una especie de solemne silencio de mue e se ex iende, dando a odo un un e es-
pecial; pe o en donde lo p eside odo y lo i i ica odo Jesuc is o Nues o Seiio que
ampa a a sus hijos
y
cuan o más en e mos, desp eciados y ol idados, más
y
más; que
i e en medio de la Colonia-Sana o io pa a cobija a los que en él mo an;
y
que desde
su ono de Fon illes i guiéndose po encima de los mon es que lo odean dice a cuan-
os i en el mundo de allá, como un saludo de sal ación: cualquie cosa que hiciéseis
po uno de es os pequeñuelos, desg adaciados, abandonados, a mi me lo haceis)). Pues
bien es a es la ca ac e ís ica que hoy ecob a Fon illes, que empieza a i i de nue o
con iando exclusi ainen e en la CARIDAD. Así nació Fon illes y así c eció y se desa o-
lló; és a debe se , pues, su ida. Po que la ca idad cuen a c~on el mayo eso o, con
Dios Nues o Seño : Fon ilies es su OBRA)).