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Uso de tradiciones científicas en la novela " Vida y opiniones del caballero Tristan Shandy "

Abstract

El objeto de esta nota es mostrar el uso de ciertas tradiciones para producir una obra literaria de tono hiirnorístico. La acumulación de perspectivas distintas lleva al lector a sentirse algo escéptico respecto a las cuestiones científicas, no sólo por su uso atípico en la novela, dependiendo de las necesidades literarias, sino también porque las propuestas contenidas en ella no corresponden en todos los casos al contenido de la ciencia de su tiempo. Todo esto se produce en diferentes niveles narrativos; tanto el autor como el narrador y los personajes emplean la ciencia y sus interrelaciones hacen la novela divertida, no en vano fue escrita contra la melancolía, según su propio autor.

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Uso de tradiciones científicas en la novela " Vida y opiniones del caballero Tristan Shandy "

Author: Carrillo, María José
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1993
Source: https://ddd.uab.cat/pub/dynamis/02119536v13/02119536v13p265.pdf
Uso de adiciones cien í icas en la no ela
Vida
y
opiniones del caballe o Tns am Shandy
MARÍA
JOSÉ
CARRILLO (*)
RESUMEN
El obje o de es a no a es mos a el uso de cie as adiciones pa a p oduci una ob a
li e a ia de ono hii no ís ico. La acumulación de pe spec i as dis in as lle a al lec o a
sen i se algo escép ico espec o a las cues iones cien í icas, no sólo po su uso a ípico en
la no ela, dependiendo de las necesidades li e a ias, sino ambién po que las p opues as
con enidas en ella no co esponden en odos los casos al con enido de la ciencia de su
iempo. Todo es o se p oduce en di e en es ni eles na a i os; an o el au o como el
na ado y los pe sonajes emplean la ciencia y sus in e elaciones hacen la no ela di e -
ida, no en ano ue esc i a con a la melancolía, según su p opio au o .
Vida
y
Opiniones del Caballe o T is am Shandy
(1)
es una no ela esc i a en
el siglo
XVIII
po Lau ence S e ne, uno de los g andes au o es en la
his o ia de la li e a u a inglesa. Es a ob a se sale de lo común en muchos
aspec os, pe o lo que más llama la a ención a p ime a is a son los ecu sos
ipog á icos de los que se ale el au o , ales como el uso de as e iscos pa a
eemplaza palab as, le a gó ica en algunos pasajes, páginas en blanco que
Fecha de acep ación: 8 de mayo de 1992.
(*)
Depa amen o de Ciencias Socio-sani a ias de la Uni e sidad de Se illa. Facul ad de
Medicina. A da. Sánchez Pizjuán, s/n. 41009 Se illa.
(1) STERNE, L. (1985).
Li e and Opinions o Tns am Shandy Gen leman,
London, Penguin.
La no ela ue publicada po p ime a ez en e los a ios 1759 y 1767. U iliza é la
e sión inglesa en odas las ci as pues o que las e siones en cas ellano que he
consul ado no e lejan cla amen e los é minos cien í icos del o iginal. Las aduc-
ciones que apa ecen en las no as a pie de página son mías. He in en ado en ellas
que los concep os cien í icos se asemejen'a los u ilizados po S e ne y po lo an o
puede que es o haya ido en de imen o de la calidad li e a ia del ex o.
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque His onam Illus andam.
Vol. 13, 1993, pp. 265-278.
ISSN: 0211-9536
L
le dan la posibilidad al lec o de imagina capí ulos en e os, páginas en
neg o, e incon ables guiones a lo la go de oda la ob a. Apa e de es os
ecu sos o males, el au o ompe el esquema empo al es ablecido en la
mayo ía de las no elas de su iempo de o ma que los sucesos no ocu en
en un o den c onológico. En su luga S e ne ecu e a las eo ías de Locke
ace ca de la asociación de ideas y es ablece un o den men al. Las di e en-
es his o ias se suceden en la no ela del mismo modo que las ideas en la
men e humana. Es o p o oca un discu so apa en emen e dig esi o, una
especie de caos que el lec o iene que o ganiza en su ce eb o. A ni el
in e no ambién se puede ap ecia es e caos en el uso de dis in os concep
os. Es a no a a a á del uso de algunos de los concep os cien í icos que
apa ecen en la no ela. In en a é explica po qué apa ecen en cada con-
ex o
y
cuáles son los obje i os que se p opone el au o al usa los.
El na ado de la no ela es T is am Shandy, que a la ez es au o
y
pe sonaje. Debemos supone po el i ulo de la no ela, que T is am
esc ibe ace ca de su ida
y
de sus opiniones. Sin emba go, és as no son
an as como las de su pad e, Wal e Shandy, o las de su ío Toby. Sus
imp esiones se en cons an emen e mezcladas con las de los demás pe so-
najes, con lo que S e ne se uel e a sali de la no ma de lo que e an las
ca ac e ís icas del na ado de p ime a pe sona
(2).
En cualquie caso, el
p opio na ado nos deja cla o desde el p incipio de la ob a que no acep a
las eglas con encionales exis en es pa a esc ibi , ni cualquie o a egla:
MI
shall con ine mysel nei he o his ules [Ho ace's] no o any man's
ules ha e e li ed.
(3).
I
El no acep a las eglas pa ece un desa ío con a odos
y
con a odo,
sin emba go ambién a i ma que:
«I ' is w o e agains any hing,
-
' is w o e
...
agains he spleen»
(4).
-
(2)
STERNE, L. (1985).
Vida y Opiniones del Caballe o 'Ins am Shandy,
Mad id,
Ed.
Cá ed a, pp. 9-51. Fe nando Toda en la in oducción dedica unas páginas a Lau ence
S e ne
y
su época, donde nos acla a cuáles e an las con enciones li e a ias del siglo
XVIII.
(3) -No me ajus a é
ni
a sus eglas [las de Ho acio] ni a las eglas de cualquie o o
homb e
...
..
STERNE (1985),
op.
ci .,
no a
1,
p. 38.
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
267
La melancolía en el siglo
XVIII
se conside aba una en e medad men al
bas an e común, sob e odo en e pe sonas de ele ada posición social.
P obablemen e las clases menos a o ecidas no pudie an pe mi i se el lujo
de pe manece lhnguidas
y
pensa i as du an e la go iempo. En líneas
gene ales la melancolía puede de ini se como
.A
con inua1 ain o houg hs
ixed on one sad objec ~
(5).
La in ención de es a ob a es po lo an o,
llega a se un emedio con a es a en e medad. El au o p opone la isa
como el mejo an ído o con a la melancolía po que po medio de ella se
puede:
«By a mo e equen and mo e con ulsi e ele a ion and dep ession o
he diaph agm, and he succussa ions o he in e cos al and abdominal
muscles in laugh e , o d i e he
gall
and o he
bi e
juices
om he gall-
bladde , li e and swee -b ead o his majes y's subjec s, wi h al1 he
inimici ious passions which belong o hem, down in o hei duodenums.
(6).
S e ne achaca el o igen de la melancolía a p ocesos isiológicos
y
no
pu amen e psicológicos. Es a c eencia en la in luencia somá ica sob e las
en e medades men ales a en consonancia con el pensamien o gene al del
siglo
XVIII
cuando se c eía que «The mind canno be managed p ope ly
unless accoun is aken o he body o which i is joined»
(7).
La isa po
lo an o, apa ece como el mejo a amien o pues o que al desencadena se,
se ponen en mo imien o oda una se ie de ísce as que p oducen el e ec o
desc i o an e io men e. Po o o lado, la isa ambién es la ca a opues a a
la melancolía. Gene almen e cuando eímos nos encon amos en un es a-
do psicológico a o able o posi i o y en cualquie caso con a io al es ado
(4)
.Si es á esc i o con a algo, es á esc i o con a la melancolía..
Ibzdem,
p.
299.
(5)
De inición de Blackmo e en: DE PORTE,
M.
V.
(1974).
Nzgh ma es and Hobbyhu ses:
Swz , S e ne and Augus an zdeas o madness,
San Ma ino, Cali o nia, Hun ing on
Lib a y Publica ions,
160
pp.
(p.
115).
*Una con inua sucesión de pensamien os,
ijados en un obje o is e..
(6)
*Po
medio de una ecuen e
y
con ulsi a ele ación
y
dep esión del dia agma
y
de
las sacudidas de los músculos in e cos ales
y
abdominales du an e la isa, conduci
la bilis
y
o os jugos ama gos desde la esícula bilia , el hígado
y
el pánc eas de los
súbdi os de su majes ad. con odas sus pasiones hos iles, has a sus duodenos*.
STERNE
(1985),
op.
cz .,
no a
1,
p.
299.
(7)
.La men e no puede a a se adecuadamen e a menos que engamos en cuen a el
cue po al que es á unida», RATHER,
L.
J.
(1965).
Mind and Body zn Ezgh een h
Cen uly Medzczne,
qondon, Wellcome His o ical Medical Lib a y,
275
pp. (p.
35).
268
MARÍA JOSÉ CARRILLO
en que se encuen a una pe sona que su e de melancolía. La isa se asocia
no malmen e con la aleg ía mien as que la melancolía solemos asocia la
con la is eza. Po eso, el ac o de eí se se p esen a en la ob a no sólo
como un p oceso isiológico sino ambién como la consecuencia de un
es ado men al que con ibuye a aleja del pensamien o la ijación sob e
algún suceso is e.
S e ne, en boca del na ado (T is am), juega con es a doble in e p e-
ación
y
del mismo modo lo hace a lo la go de oda la ob a con o os
concep os. Él no se si úa en ninguna de las di e en es adiciones, pe o
u iliza m'uchas de ellas pa a hace nos e que odo pod ía se álido, o que
nada se puede conside~a aisladamen e sin ene en cuen a posiciones o
eo ías an e io es o pos e io es
y
en úl imo caso incluso pone en duda la
alidez de odo sis ema cien í ico.
Si como he dicho an e io men e, la isa es el mejo an ído o con a la
melancolía, no nos so p ende que S e ne c ease unos pe sonajes llenos de
con adicciones, manías, ingenio, elocuencia,
y
que de la mezcla de odos
es os elemen os esul asen pe sonajes que son an e odo cómicos.
A
p ime a is a el pe sonaje que esul a más con o e ido es Wal e
Shandy. El na ado lo desc ibe como una pe sona cul a, con g an capa-
cidad pa a la o a o ia, con deseos de ap ende ,
y
que u iliza pa a ob ene
sus conclusiones el mé odo acional ( o mula hipó esis
y
a a de demos-
a las); en de ini i a, con lo que debie an se las bases pa a un pe sonaje
ilus ado del siglo
XVIII.
Sin emba go, di icilmen e lo pod íamos enma ca
den o de es a adición debido al hecho de que aunque u iliza el mé odo
acional, abaja con elemen os que no pe enecen a es a adición. Fo mu-
la hipó esis a pa i de hechos que esul an absolu amen e i acionales y
que po lo an o no pueden se explicados lle ando a cabo es e p ocedi-
mien o. Sus obse aciones, deducciones
y
conclusiones se educen a he-
chos de la ida co idiana a los que p e ende imp imi el mayo igo
cien í ico. El p oblema esencial del pe sonaje es que la base en que se
undamen an sus eo ías iene o igen en
la
c eencia en elaciones mágicas,
más ce canas a la adición he mé ica que a cualquie eo ía cien í ica del
siglo
XVIII.
Es a ca ac e ís ica esencial del pe sonaje de Wal e ha lle ado a algunos
c í icos a pensa que an o Wal e como el ío Toby (que aunque no
compa e o almen e las ideas de Wal e , ampoco las desca a), «a e mad
in he speci ically lockean sense o easoning igh om w ongly connec ed
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
269
ideas,,
(8).
A
simple is a podemos admi i como álida es a a i mación
po que si pa a Locke la locu a consis e en azona co ec amen e a pa i
de ideas conec adas inco ec amen e, los pe sonajes de Wal e y Toby
pa ecen ace ca se bas an e a es e enómeno. Sin emba go, ambién cabe la
posibilidad de que es a ca ac e ís ica de los pe sonajes la enma quemos
den o de lo que pod íamos llama pensamien o mágico.
Si enemos es o en cuen a, Wal e
y
Toby no sólo se ían pe sonajes
locos, yo más bien di ía que son pe sonajes anac ónicos, sob e odo Wal e ,
ya que en el con ex o de su iempo no se adap an al pensamien o gene al
de la época. Vi en en la edad de la azón y aunque las elaciones mágicas
no dejan de es a p esen es en la sociedad del siglo
XVIII
(como ampoco
en la del siglo
XX),
no es común que un pe sonaje base la mayo ía de sus
c eencias
y
opiniones en la adición mágica. Si es o lo con ie e en loco
o no, no en a a o ma pa e de mi análisis, pe o en mi opinión es más
bien un pe sonaje que es á ue a de su iempo.
Las elaciones mágicas apa ecen nume osas eces a lo la go de la ob a
y
ienen en cada caso dis in as causas. P incipalmen e podemos señala las
de ipo simpá ico, ísico, isiológico, as ológico e incluso a mos é ico.
En e las causas de ipo simpá ico es impo an e señala la opinión de
Wal e Shandy ace ca de la imposición de nomb es p opios, que consis e
en que dhe e was a s ange kind o magic bias, which good o bad names,
i esis ibly imp essed upon ou cha ac e and conduc sn
(9).
Es a elación
mágica en e el nomb e
y
la pe sona a la que le es impues o co e pa alela
a una idea que encon amos en los esc i os he mé icos: odas las acciones
de la na u aleza es án basadas en p ocesos de simpa ía
y
an ipa ía, incluso
en uno de los lib os supues amen e esc i os po He mes T imegis o se
a i ma que «I you do no make you sel equal o God, you canno app ehend
God; o like is known by like,,
(10).
Luego po un p oceso de simpa ía, o
sea, la búsqueda de elemen os simila es, al da a una pe sona un nomb e
(8) DE PORTE (1974),
op.
ci .,
no a
5,
p. 114. [(Es án locos en el sen ido lockiano de
azona co ec amen e a pa i de ideas conec adas inco ec amen e..
(9) <<Exis e un ipo ex año de elación mágica, que los nomb es buenos o malos
eje cen ine i ablemen e sob e nues o ca ác e
y
nues a conduc a*. STERNE (1985),
op.
ci .,
no a 1, p. 77.
(10) «Si no e asemejas a Dios, no puedes llega a Él; po que lo semejan e busca lo
semejan e.. SCOTT,
W.
(ed.) (1924). Discou se o Mind o He mes.
Zn:
Henne ica,
ol.
1,
p. 22.

270
MARÍA JOSÉ CARRILLO
de e minado, las cualidades «in ínsecas» de és e se aslada án au omá-
icamen e a es a pe sona.
Es in e esan e que sea p ecisamen e el nomb e de
T ismegzs us
el que
Wal e desee pai-a su hijo. Hay al menos es azones e iden es pa a ello.
En p ime luga Wal e piensa que T imegis o ue
~ he g ea es o al1 ea hly beings
-
he was he g ea es king
-
he
g ea es lawgi e , he g ea es philosophe
-
and he g cia es p ies *
(1
1).
El ío Toby, debido a su manía po las o i icaciones añade «and
engineem, pe o en cualquie caso ambién acep a el mismo p esupues o
que Wal e , aunque quizás dejándose lle a po las ideas de su he mano.
En segundo luga Wal e es un en usias a de las ideas he mé icas
y
en
e ce luga
y
como consecuencia de es as ideas, quie eque T is am sea
como se suponía que había sido T imegis o
(12).
Una segunda causa iene de e minada po ac o es isicos. Podemos
encon a un cla o ejemplo de es o en un g upo de capí ulos que a an
de la discusión del p oblema de las na ices, donde un simple acciden e se
con ie e en un elemen o modi icado de oda una ida.
A
lo la go del siglo
XVIII
se in oducen nue as écnicas, en eo ía,
encaminadas hacia la mejo a de la asis encia obs é ica que eque ían
algún ipo de habilidad po pa e de aquellos que las usaban. Su mal uso
ob iamen e p o ocaba acciden es. Es o es lo que ocu ió en el nacimien o
de T is am. El uso inco ec o de los ó ceps en el pa o u o como
consecuencia que le aplas asen la na iz. El hecho en sií no conlle a la
mayo ascendencia, sin emba go pa a Wal e supone una e dade a a-
gedia.
Al
igual que lo que ocu e con el asun o de los nomb es, pa a es e
,
pe sonaje exis e una elación en e el amaño
y
la cualidlad de la na iz
y
una se ie de ca ac e ís icas posi i as ales como la imaginación o la i ili-
dad. Pa a demos a es a eo ía, ecu e al mé odo cien í ico acional. En
p ime luga , eúne una g an bibliog ia ace ca del ema en cues ión, un
(11) .Fue el más g ande de odas las c ia u as e es es,
el
mejo ey, el mejo legislado ,
el mejo ilóso o,
y
el'mejo sace do e..
STERNE
(1985),
op.
ci .,
no a 1, p. 284.
(12) El he me ismo mágico y ilosó ico empezó a declina a pa i de 1614 cuando se
descub ió que los esc i os he mé icos se habían esc i o en la e a c is iana.
A
pa i
de es e momen o ue acep ado sólo po g upos mino i a ios. Es o e ue za mi idea
de que Wal e es un pe sonaje que es á ue a de su iempo.
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
27
1
cmpls
de da os su icien emen e amplio pa a pode p oba su hipó esis no
sólo con su in uición, sino ambién con la opinión de g andes au o es. En
segundo luga , a i ma que es e hecho queda demos ado po expe iencias
en su p opia amilia que ha dis u ado de p ospe idad
y
elicidad du an e
gene aciones en las cuales odos los homb es han enido g andes na ices.
En es e con ex o Wal e man iene la espe anza de que su hijo nazca con
es a peculia idad ísica. El acciden e su ido en el pa o p o oca en él una
eacción que a desde la cóle a a la angus ia o la desespe ación
y
como
consecuencia in en a busca una solución pa a con a es a el e ec o
nega i o que pueda causa . Pa a es o decide da le al niño un nomb e que
le p o ea de las ca ac e ís icas que ha pe dido o de o as que puedan se
igualmen e posi i as. Pa a su desg acia, un nue o acciden e iene a echa
po ie a odas sus espe anzas, cuando Sussanah no puede eco da el
nomb e
y
el niño es bau izado con uno que esul a se aquel po el que
Wal e su e mayo a e sión: T is am
(13).
No
es Wal e el único pe sonaje que acep a odas es as elaciones
mágicas en e las cosas, aunque los demás lo hacen de una mane a menos
e iden e. Un ejemplo cla o lo enemos en la igu a del ío Toby.
A
simple
is a no pa ece que acep e las eo ías de Wal e . Sin emba go, si obse a-
mos cuidadosamen e su discu so nos da emos cuen a de que en cie a
medida ambién c ee que las cosas pueden ocu i de es e modo. Cuando
Wal e decide bau iza al niño con el nomb e de
T imegis us
pa a con a-
es a el e ec o causado po el acciden e de la na iz, la espues a del ío
Toby es:
NI
wish i may answe *
(14).
Con es a espues a Toby pone en
duda el alo de la eo ía de los nomb es pa a a egla la si uación, pe o
po o o lado acep a que hay algo que a egla , luego acep a la eo ía de
las na ices, que en de ini i a iene el mismo o igen que la eo ía de los
nomb es.
En e las causas de ipo isiológico cabe des aca el plan eamien o que
se hace del concep o galénico de espí i us animales. T adicionalmen e se
ha conside ado que és os de e minan los mo imien os de la men e, sus
inclinaciones
y
sus pensamien os
(15).
Wal e , al igual que T is am, asigna
(13)
T is am p o iene del la ín « is is., en cas ellano is e. Resul a i ónico que uno
de los obje i os p imo diales del lib o sea acaba con la melancolía
y
que el
pe sonaje p incipal se llame « is e.. És a es una de las muchas ca gas de humo
inme sas en la ob a.
.
(14)
.Ojalá si ie a*.
STERNE,(1985),
op.
ci .,
no a
1,
p.
281.
272
MARÍA JOSÉ CARRILLO
a es e concep o un alo desmesu ado; en su in e p e ación acional no se
puede deci que habla de espí i us animales sea pa e de la adición
mágica, sin emba go en el con ex o de la ob a, g an pa e de las desg acias
de T is am son consecuencia de una dispe sibn de és os en el momen o
de la concepción. T is am opina que:
~Nine pa s in en o a man's sense
o
his nonsense, his successes and
misca iages in his wo ld depend upon hei mo ions and ac i í y, and
he di e en acks and ains you pu hem in o, so ha when hey a e
once se a-going, whe he dg h o w ong,
' is
no a hal penny ma e ,
. .
.
away hey go clu e ing like hey-gomad
...
)>
(16).
Tomando como base es a concepción de los espí i us animales, T is am
conside a que su ida hab ía sido o almen e di e en e de habe se p odu-
cido o a ci cuns ancia. En es e mismo con ex o el na ado menciona la
eo ía emb iológica p opues a igualmen e en un en o no acionalis a que
de endía el llamado p e o macionismo, o sea, que el homb e es á o mado
an es de la concepción de mane a que sólo iene que c ece . El
«homúnculo~~
(1
7)
u
homb ecillo^
iene odas las ca ac e ís icas ísicas
y
psíquicas que ca ac e iza án a la pe sona en la edad adul a. E iden emen e
es a eo ía al
y
como nos la p esen a S e ne no debe ía se complemen-
a ia con la an e io men e p opues a de los espí i us animales que ienen
la capacidad de cambia las ca ac e ís icas de una pe sona según sea su
disposición, aunque ambién de e mina an en uno u o o sen ido. De es e
modo ambas eo ías son de e minis as
y
pa ece se que debe ían se
excluyen es. Sin emba go, el au o las combina, de mane a que los espí i-
us animales acompañan al homúnculo en su ayec o ia y lo lle an po
caminos adecuados o inadecuados, hecho que además end á de e minado
(15) TEMKIM,
0.
(1973).
Galenism. Rise and decline o medical philosophy,
London, Co nell
Uni e si y P ess, 240 pp. (p. 180).
(16) «Nue e de cada diez pa es de la in eligencia o de la idio ez de: un homb e, de su
éxi o
y
de su acaso en es e mundo depende de sus mo imien os y ac i idad y de
los di e en es caminos y adies amien os a los que los some as de mane a que una
ez que es án en ma cha, ya sea pa a bien
o
pa a mal, pues poco impo a ya, allá
an a opelladamen e
y
como locos.. STERNE (1985),
op. ci .,
no a 1, p. 35.
(17) Pa a un es udio en p o undidad ace ca del ema del homúnculo en la ob a de
S e ne consul a :
LANDA,
L.
A.
(1980). The Shandean Homunculus: The backg ound
o S e ne's Li le Gen leman.
Zn: Essays in Eigh een h Cen u y Lile a u e,
New Je sey,
P incen on Uni e si y P ess, pp. 140-159.
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
273
po ac o es ex e nos. De nue o nos encon amos en es e caso con que el
au o hace uso de di e en es adiciones pa a explica un solo hecho.
La as ología juega ambién un papel impo an e den o de la ob a.
Aunque sus undamen os no sean pu amen e mágicos, el uso que S e ne
hace de ellos se asemeja bas an e a es e enómeno.
Al
igual que ocu e
cuando u iliza o os concep os o adiciones, el alo que le da a las
elaciones as ológicas esul a desmesu ado. Po medio de la hipé bole
consigue i oniza
y
en es e sen ido hace pe de c edibilidad al enómeno
al cual se es á e i iendo. Del mismo modo que o as adiciones, la as o-
logía a a ep esen a un papel de e minis a den o de la ida de los
pe sonajes.
T is a n se encomienda a la luna a la ho a de esc ibi el lib o po se
ella la que iene el mayo pode pa a consegui que enga éxi o. De es a
o ma la luna adquie e un ca ác e de diosa o musa que le había sido
p opio du an e la go iempo
(18).
Es la luna ambién la que ige su
empe amen o
y
en cie a medida las idas de los pe sonajes. Wal e Shandy,
que según el na ado enía bas an e e en la as ología nos dice:
~Had
1
ai h in as ology
...
1
would ha e swo n some e og ade plane
was hanging o e his un o una e house o mine, and u ning e e y
indi idual hing ou o i s place.
(19).
También los elemen os as ológicos en an a o ma pa e de las des-
g acias de T is am, ya que después de alguno de sus acciden es Wal e
a i ma:
a he ine and sex il aspec s ha e jumped aw y,
-
o he opposi e o
hei ascendan s ha e no hi i
,
as hey should
...
N
(20).
La mayo ía de las elaciones mágicas o pseudo-mágicas que apa ecen
en la ob a y que ienen como causas odas las desc i as an e io men e,
ienen a su ez un e ec o que en la no ela es siemp e el con a io al
(18)
GIL,
L.
(1969).
The apeia. La medicina popula en el mundo clásico,
Mad id,
Ed.
Guada ama, 558 pp.
(19) «Si yo u iese e en la as ología
...
ju a ía que algún plane a descenden e se había
de enido sob e mi desdichada casa y es aba cambiando odas las cosas de luga ..
STERNE (1985),
op.
ci .,
no a
1,
p.
214.
(20)
-Los aspec os ino y sex o han pasado a una posición e ónea
...
o los opues os de
sus ascenden e no la han alcanzado como debían*.
Ibidem,
p. 378.