Uso de adiciones cien í icas en la no ela
Vida
y
opiniones del caballe o Tns am Shandy
MARÍA
JOSÉ
CARRILLO (*)
RESUMEN
El obje o de es a no a es mos a el uso de cie as adiciones pa a p oduci una ob a
li e a ia de ono hii no ís ico. La acumulación de pe spec i as dis in as lle a al lec o a
sen i se algo escép ico espec o a las cues iones cien í icas, no sólo po su uso a ípico en
la no ela, dependiendo de las necesidades li e a ias, sino ambién po que las p opues as
con enidas en ella no co esponden en odos los casos al con enido de la ciencia de su
iempo. Todo es o se p oduce en di e en es ni eles na a i os; an o el au o como el
na ado y los pe sonajes emplean la ciencia y sus in e elaciones hacen la no ela di e -
ida, no en ano ue esc i a con a la melancolía, según su p opio au o .
Vida
y
Opiniones del Caballe o T is am Shandy
(1)
es una no ela esc i a en
el siglo
XVIII
po Lau ence S e ne, uno de los g andes au o es en la
his o ia de la li e a u a inglesa. Es a ob a se sale de lo común en muchos
aspec os, pe o lo que más llama la a ención a p ime a is a son los ecu sos
ipog á icos de los que se ale el au o , ales como el uso de as e iscos pa a
eemplaza palab as, le a gó ica en algunos pasajes, páginas en blanco que
Fecha de acep ación: 8 de mayo de 1992.
(*)
Depa amen o de Ciencias Socio-sani a ias de la Uni e sidad de Se illa. Facul ad de
Medicina. A da. Sánchez Pizjuán, s/n. 41009 Se illa.
(1) STERNE, L. (1985).
Li e and Opinions o Tns am Shandy Gen leman,
London, Penguin.
La no ela ue publicada po p ime a ez en e los a ios 1759 y 1767. U iliza é la
e sión inglesa en odas las ci as pues o que las e siones en cas ellano que he
consul ado no e lejan cla amen e los é minos cien í icos del o iginal. Las aduc-
ciones que apa ecen en las no as a pie de página son mías. He in en ado en ellas
que los concep os cien í icos se asemejen'a los u ilizados po S e ne y po lo an o
puede que es o haya ido en de imen o de la calidad li e a ia del ex o.
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque His onam Illus andam.
Vol. 13, 1993, pp. 265-278.
ISSN: 0211-9536
L
le dan la posibilidad al lec o de imagina capí ulos en e os, páginas en
neg o, e incon ables guiones a lo la go de oda la ob a. Apa e de es os
ecu sos o males, el au o ompe el esquema empo al es ablecido en la
mayo ía de las no elas de su iempo de o ma que los sucesos no ocu en
en un o den c onológico. En su luga S e ne ecu e a las eo ías de Locke
ace ca de la asociación de ideas y es ablece un o den men al. Las di e en-
es his o ias se suceden en la no ela del mismo modo que las ideas en la
men e humana. Es o p o oca un discu so apa en emen e dig esi o, una
especie de caos que el lec o iene que o ganiza en su ce eb o. A ni el
in e no ambién se puede ap ecia es e caos en el uso de dis in os concep
os. Es a no a a a á del uso de algunos de los concep os cien í icos que
apa ecen en la no ela. In en a é explica po qué apa ecen en cada con-
ex o
y
cuáles son los obje i os que se p opone el au o al usa los.
El na ado de la no ela es T is am Shandy, que a la ez es au o
y
pe sonaje. Debemos supone po el i ulo de la no ela, que T is am
esc ibe ace ca de su ida
y
de sus opiniones. Sin emba go, és as no son
an as como las de su pad e, Wal e Shandy, o las de su ío Toby. Sus
imp esiones se en cons an emen e mezcladas con las de los demás pe so-
najes, con lo que S e ne se uel e a sali de la no ma de lo que e an las
ca ac e ís icas del na ado de p ime a pe sona
(2).
En cualquie caso, el
p opio na ado nos deja cla o desde el p incipio de la ob a que no acep a
las eglas con encionales exis en es pa a esc ibi , ni cualquie o a egla:
MI
shall con ine mysel nei he o his ules [Ho ace's] no o any man's
ules ha e e li ed.
(3).
I
El no acep a las eglas pa ece un desa ío con a odos
y
con a odo,
sin emba go ambién a i ma que:
«I ' is w o e agains any hing,
-
' is w o e
...
agains he spleen»
(4).
-
(2)
STERNE, L. (1985).
Vida y Opiniones del Caballe o 'Ins am Shandy,
Mad id,
Ed.
Cá ed a, pp. 9-51. Fe nando Toda en la in oducción dedica unas páginas a Lau ence
S e ne
y
su época, donde nos acla a cuáles e an las con enciones li e a ias del siglo
XVIII.
(3) -No me ajus a é
ni
a sus eglas [las de Ho acio] ni a las eglas de cualquie o o
homb e
...
..
STERNE (1985),
op.
ci .,
no a
1,
p. 38.
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
267
La melancolía en el siglo
XVIII
se conside aba una en e medad men al
bas an e común, sob e odo en e pe sonas de ele ada posición social.
P obablemen e las clases menos a o ecidas no pudie an pe mi i se el lujo
de pe manece lhnguidas
y
pensa i as du an e la go iempo. En líneas
gene ales la melancolía puede de ini se como
.A
con inua1 ain o houg hs
ixed on one sad objec ~
(5).
La in ención de es a ob a es po lo an o,
llega a se un emedio con a es a en e medad. El au o p opone la isa
como el mejo an ído o con a la melancolía po que po medio de ella se
puede:
«By a mo e equen and mo e con ulsi e ele a ion and dep ession o
he diaph agm, and he succussa ions o he in e cos al and abdominal
muscles in laugh e , o d i e he
gall
and o he
bi e
juices
om he gall-
bladde , li e and swee -b ead o his majes y's subjec s, wi h al1 he
inimici ious passions which belong o hem, down in o hei duodenums.
(6).
S e ne achaca el o igen de la melancolía a p ocesos isiológicos
y
no
pu amen e psicológicos. Es a c eencia en la in luencia somá ica sob e las
en e medades men ales a en consonancia con el pensamien o gene al del
siglo
XVIII
cuando se c eía que «The mind canno be managed p ope ly
unless accoun is aken o he body o which i is joined»
(7).
La isa po
lo an o, apa ece como el mejo a amien o pues o que al desencadena se,
se ponen en mo imien o oda una se ie de ísce as que p oducen el e ec o
desc i o an e io men e. Po o o lado, la isa ambién es la ca a opues a a
la melancolía. Gene almen e cuando eímos nos encon amos en un es a-
do psicológico a o able o posi i o y en cualquie caso con a io al es ado
(4)
.Si es á esc i o con a algo, es á esc i o con a la melancolía..
Ibzdem,
p.
299.
(5)
De inición de Blackmo e en: DE PORTE,
M.
V.
(1974).
Nzgh ma es and Hobbyhu ses:
Swz , S e ne and Augus an zdeas o madness,
San Ma ino, Cali o nia, Hun ing on
Lib a y Publica ions,
160
pp.
(p.
115).
*Una con inua sucesión de pensamien os,
ijados en un obje o is e..
(6)
*Po
medio de una ecuen e
y
con ulsi a ele ación
y
dep esión del dia agma
y
de
las sacudidas de los músculos in e cos ales
y
abdominales du an e la isa, conduci
la bilis
y
o os jugos ama gos desde la esícula bilia , el hígado
y
el pánc eas de los
súbdi os de su majes ad. con odas sus pasiones hos iles, has a sus duodenos*.
STERNE
(1985),
op.
cz .,
no a
1,
p.
299.
(7)
.La men e no puede a a se adecuadamen e a menos que engamos en cuen a el
cue po al que es á unida», RATHER,
L.
J.
(1965).
Mind and Body zn Ezgh een h
Cen uly Medzczne,
qondon, Wellcome His o ical Medical Lib a y,
275
pp. (p.
35).
268
MARÍA JOSÉ CARRILLO
en que se encuen a una pe sona que su e de melancolía. La isa se asocia
no malmen e con la aleg ía mien as que la melancolía solemos asocia la
con la is eza. Po eso, el ac o de eí se se p esen a en la ob a no sólo
como un p oceso isiológico sino ambién como la consecuencia de un
es ado men al que con ibuye a aleja del pensamien o la ijación sob e
algún suceso is e.
S e ne, en boca del na ado (T is am), juega con es a doble in e p e-
ación
y
del mismo modo lo hace a lo la go de oda la ob a con o os
concep os. Él no se si úa en ninguna de las di e en es adiciones, pe o
u iliza m'uchas de ellas pa a hace nos e que odo pod ía se álido, o que
nada se puede conside~a aisladamen e sin ene en cuen a posiciones o
eo ías an e io es o pos e io es
y
en úl imo caso incluso pone en duda la
alidez de odo sis ema cien í ico.
Si como he dicho an e io men e, la isa es el mejo an ído o con a la
melancolía, no nos so p ende que S e ne c ease unos pe sonajes llenos de
con adicciones, manías, ingenio, elocuencia,
y
que de la mezcla de odos
es os elemen os esul asen pe sonajes que son an e odo cómicos.
A
p ime a is a el pe sonaje que esul a más con o e ido es Wal e
Shandy. El na ado lo desc ibe como una pe sona cul a, con g an capa-
cidad pa a la o a o ia, con deseos de ap ende ,
y
que u iliza pa a ob ene
sus conclusiones el mé odo acional ( o mula hipó esis
y
a a de demos-
a las); en de ini i a, con lo que debie an se las bases pa a un pe sonaje
ilus ado del siglo
XVIII.
Sin emba go, di icilmen e lo pod íamos enma ca
den o de es a adición debido al hecho de que aunque u iliza el mé odo
acional, abaja con elemen os que no pe enecen a es a adición. Fo mu-
la hipó esis a pa i de hechos que esul an absolu amen e i acionales y
que po lo an o no pueden se explicados lle ando a cabo es e p ocedi-
mien o. Sus obse aciones, deducciones
y
conclusiones se educen a he-
chos de la ida co idiana a los que p e ende imp imi el mayo igo
cien í ico. El p oblema esencial del pe sonaje es que la base en que se
undamen an sus eo ías iene o igen en
la
c eencia en elaciones mágicas,
más ce canas a la adición he mé ica que a cualquie eo ía cien í ica del
siglo
XVIII.
Es a ca ac e ís ica esencial del pe sonaje de Wal e ha lle ado a algunos
c í icos a pensa que an o Wal e como el ío Toby (que aunque no
compa e o almen e las ideas de Wal e , ampoco las desca a), «a e mad
in he speci ically lockean sense o easoning igh om w ongly connec ed
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
269
ideas,,
(8).
A
simple is a podemos admi i como álida es a a i mación
po que si pa a Locke la locu a consis e en azona co ec amen e a pa i
de ideas conec adas inco ec amen e, los pe sonajes de Wal e y Toby
pa ecen ace ca se bas an e a es e enómeno. Sin emba go, ambién cabe la
posibilidad de que es a ca ac e ís ica de los pe sonajes la enma quemos
den o de lo que pod íamos llama pensamien o mágico.
Si enemos es o en cuen a, Wal e
y
Toby no sólo se ían pe sonajes
locos, yo más bien di ía que son pe sonajes anac ónicos, sob e odo Wal e ,
ya que en el con ex o de su iempo no se adap an al pensamien o gene al
de la época. Vi en en la edad de la azón y aunque las elaciones mágicas
no dejan de es a p esen es en la sociedad del siglo
XVIII
(como ampoco
en la del siglo
XX),
no es común que un pe sonaje base la mayo ía de sus
c eencias
y
opiniones en la adición mágica. Si es o lo con ie e en loco
o no, no en a a o ma pa e de mi análisis, pe o en mi opinión es más
bien un pe sonaje que es á ue a de su iempo.
Las elaciones mágicas apa ecen nume osas eces a lo la go de la ob a
y
ienen en cada caso dis in as causas. P incipalmen e podemos señala las
de ipo simpá ico, ísico, isiológico, as ológico e incluso a mos é ico.
En e las causas de ipo simpá ico es impo an e señala la opinión de
Wal e Shandy ace ca de la imposición de nomb es p opios, que consis e
en que dhe e was a s ange kind o magic bias, which good o bad names,
i esis ibly imp essed upon ou cha ac e and conduc sn
(9).
Es a elación
mágica en e el nomb e
y
la pe sona a la que le es impues o co e pa alela
a una idea que encon amos en los esc i os he mé icos: odas las acciones
de la na u aleza es án basadas en p ocesos de simpa ía
y
an ipa ía, incluso
en uno de los lib os supues amen e esc i os po He mes T imegis o se
a i ma que «I you do no make you sel equal o God, you canno app ehend
God; o like is known by like,,
(10).
Luego po un p oceso de simpa ía, o
sea, la búsqueda de elemen os simila es, al da a una pe sona un nomb e
(8) DE PORTE (1974),
op.
ci .,
no a
5,
p. 114. [(Es án locos en el sen ido lockiano de
azona co ec amen e a pa i de ideas conec adas inco ec amen e..
(9) <<Exis e un ipo ex año de elación mágica, que los nomb es buenos o malos
eje cen ine i ablemen e sob e nues o ca ác e
y
nues a conduc a*. STERNE (1985),
op.
ci .,
no a 1, p. 77.
(10) «Si no e asemejas a Dios, no puedes llega a Él; po que lo semejan e busca lo
semejan e.. SCOTT,
W.
(ed.) (1924). Discou se o Mind o He mes.
Zn:
Henne ica,
ol.
1,
p. 22.
270
MARÍA JOSÉ CARRILLO
de e minado, las cualidades «in ínsecas» de és e se aslada án au omá-
icamen e a es a pe sona.
Es in e esan e que sea p ecisamen e el nomb e de
T ismegzs us
el que
Wal e desee pai-a su hijo. Hay al menos es azones e iden es pa a ello.
En p ime luga Wal e piensa que T imegis o ue
~ he g ea es o al1 ea hly beings
-
he was he g ea es king
-
he
g ea es lawgi e , he g ea es philosophe
-
and he g cia es p ies *
(1
1).
El ío Toby, debido a su manía po las o i icaciones añade «and
engineem, pe o en cualquie caso ambién acep a el mismo p esupues o
que Wal e , aunque quizás dejándose lle a po las ideas de su he mano.
En segundo luga Wal e es un en usias a de las ideas he mé icas
y
en
e ce luga
y
como consecuencia de es as ideas, quie eque T is am sea
como se suponía que había sido T imegis o
(12).
Una segunda causa iene de e minada po ac o es isicos. Podemos
encon a un cla o ejemplo de es o en un g upo de capí ulos que a an
de la discusión del p oblema de las na ices, donde un simple acciden e se
con ie e en un elemen o modi icado de oda una ida.
A
lo la go del siglo
XVIII
se in oducen nue as écnicas, en eo ía,
encaminadas hacia la mejo a de la asis encia obs é ica que eque ían
algún ipo de habilidad po pa e de aquellos que las usaban. Su mal uso
ob iamen e p o ocaba acciden es. Es o es lo que ocu ió en el nacimien o
de T is am. El uso inco ec o de los ó ceps en el pa o u o como
consecuencia que le aplas asen la na iz. El hecho en sií no conlle a la
mayo ascendencia, sin emba go pa a Wal e supone una e dade a a-
gedia.
Al
igual que lo que ocu e con el asun o de los nomb es, pa a es e
,
pe sonaje exis e una elación en e el amaño
y
la cualidlad de la na iz
y
una se ie de ca ac e ís icas posi i as ales como la imaginación o la i ili-
dad. Pa a demos a es a eo ía, ecu e al mé odo cien í ico acional. En
p ime luga , eúne una g an bibliog ia ace ca del ema en cues ión, un
(11) .Fue el más g ande de odas las c ia u as e es es,
el
mejo ey, el mejo legislado ,
el mejo ilóso o,
y
el'mejo sace do e..
STERNE
(1985),
op.
ci .,
no a 1, p. 284.
(12) El he me ismo mágico y ilosó ico empezó a declina a pa i de 1614 cuando se
descub ió que los esc i os he mé icos se habían esc i o en la e a c is iana.
A
pa i
de es e momen o ue acep ado sólo po g upos mino i a ios. Es o e ue za mi idea
de que Wal e es un pe sonaje que es á ue a de su iempo.
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
27
1
cmpls
de da os su icien emen e amplio pa a pode p oba su hipó esis no
sólo con su in uición, sino ambién con la opinión de g andes au o es. En
segundo luga , a i ma que es e hecho queda demos ado po expe iencias
en su p opia amilia que ha dis u ado de p ospe idad
y
elicidad du an e
gene aciones en las cuales odos los homb es han enido g andes na ices.
En es e con ex o Wal e man iene la espe anza de que su hijo nazca con
es a peculia idad ísica. El acciden e su ido en el pa o p o oca en él una
eacción que a desde la cóle a a la angus ia o la desespe ación
y
como
consecuencia in en a busca una solución pa a con a es a el e ec o
nega i o que pueda causa . Pa a es o decide da le al niño un nomb e que
le p o ea de las ca ac e ís icas que ha pe dido o de o as que puedan se
igualmen e posi i as. Pa a su desg acia, un nue o acciden e iene a echa
po ie a odas sus espe anzas, cuando Sussanah no puede eco da el
nomb e
y
el niño es bau izado con uno que esul a se aquel po el que
Wal e su e mayo a e sión: T is am
(13).
No
es Wal e el único pe sonaje que acep a odas es as elaciones
mágicas en e las cosas, aunque los demás lo hacen de una mane a menos
e iden e. Un ejemplo cla o lo enemos en la igu a del ío Toby.
A
simple
is a no pa ece que acep e las eo ías de Wal e . Sin emba go, si obse a-
mos cuidadosamen e su discu so nos da emos cuen a de que en cie a
medida ambién c ee que las cosas pueden ocu i de es e modo. Cuando
Wal e decide bau iza al niño con el nomb e de
T imegis us
pa a con a-
es a el e ec o causado po el acciden e de la na iz, la espues a del ío
Toby es:
NI
wish i may answe *
(14).
Con es a espues a Toby pone en
duda el alo de la eo ía de los nomb es pa a a egla la si uación, pe o
po o o lado acep a que hay algo que a egla , luego acep a la eo ía de
las na ices, que en de ini i a iene el mismo o igen que la eo ía de los
nomb es.
En e las causas de ipo isiológico cabe des aca el plan eamien o que
se hace del concep o galénico de espí i us animales. T adicionalmen e se
ha conside ado que és os de e minan los mo imien os de la men e, sus
inclinaciones
y
sus pensamien os
(15).
Wal e , al igual que T is am, asigna
(13)
T is am p o iene del la ín « is is., en cas ellano is e. Resul a i ónico que uno
de los obje i os p imo diales del lib o sea acaba con la melancolía
y
que el
pe sonaje p incipal se llame « is e.. És a es una de las muchas ca gas de humo
inme sas en la ob a.
.
(14)
.Ojalá si ie a*.
STERNE,(1985),
op.
ci .,
no a
1,
p.
281.
272
MARÍA JOSÉ CARRILLO
a es e concep o un alo desmesu ado; en su in e p e ación acional no se
puede deci que habla de espí i us animales sea pa e de la adición
mágica, sin emba go en el con ex o de la ob a, g an pa e de las desg acias
de T is am son consecuencia de una dispe sibn de és os en el momen o
de la concepción. T is am opina que:
~Nine pa s in en o a man's sense
o
his nonsense, his successes and
misca iages in his wo ld depend upon hei mo ions and ac i í y, and
he di e en acks and ains you pu hem in o, so ha when hey a e
once se a-going, whe he dg h o w ong,
' is
no a hal penny ma e ,
. .
.
away hey go clu e ing like hey-gomad
...
)>
(16).
Tomando como base es a concepción de los espí i us animales, T is am
conside a que su ida hab ía sido o almen e di e en e de habe se p odu-
cido o a ci cuns ancia. En es e mismo con ex o el na ado menciona la
eo ía emb iológica p opues a igualmen e en un en o no acionalis a que
de endía el llamado p e o macionismo, o sea, que el homb e es á o mado
an es de la concepción de mane a que sólo iene que c ece . El
«homúnculo~~
(1
7)
u
homb ecillo^
iene odas las ca ac e ís icas ísicas
y
psíquicas que ca ac e iza án a la pe sona en la edad adul a. E iden emen e
es a eo ía al
y
como nos la p esen a S e ne no debe ía se complemen-
a ia con la an e io men e p opues a de los espí i us animales que ienen
la capacidad de cambia las ca ac e ís icas de una pe sona según sea su
disposición, aunque ambién de e mina an en uno u o o sen ido. De es e
modo ambas eo ías son de e minis as
y
pa ece se que debe ían se
excluyen es. Sin emba go, el au o las combina, de mane a que los espí i-
us animales acompañan al homúnculo en su ayec o ia y lo lle an po
caminos adecuados o inadecuados, hecho que además end á de e minado
(15) TEMKIM,
0.
(1973).
Galenism. Rise and decline o medical philosophy,
London, Co nell
Uni e si y P ess, 240 pp. (p. 180).
(16) «Nue e de cada diez pa es de la in eligencia o de la idio ez de: un homb e, de su
éxi o
y
de su acaso en es e mundo depende de sus mo imien os y ac i idad y de
los di e en es caminos y adies amien os a los que los some as de mane a que una
ez que es án en ma cha, ya sea pa a bien
o
pa a mal, pues poco impo a ya, allá
an a opelladamen e
y
como locos.. STERNE (1985),
op. ci .,
no a 1, p. 35.
(17) Pa a un es udio en p o undidad ace ca del ema del homúnculo en la ob a de
S e ne consul a :
LANDA,
L.
A.
(1980). The Shandean Homunculus: The backg ound
o S e ne's Li le Gen leman.
Zn: Essays in Eigh een h Cen u y Lile a u e,
New Je sey,
P incen on Uni e si y P ess, pp. 140-159.
Uso de adiciones cien í icas en
T is am
Shandy
273
po ac o es ex e nos. De nue o nos encon amos en es e caso con que el
au o hace uso de di e en es adiciones pa a explica un solo hecho.
La as ología juega ambién un papel impo an e den o de la ob a.
Aunque sus undamen os no sean pu amen e mágicos, el uso que S e ne
hace de ellos se asemeja bas an e a es e enómeno.
Al
igual que ocu e
cuando u iliza o os concep os o adiciones, el alo que le da a las
elaciones as ológicas esul a desmesu ado. Po medio de la hipé bole
consigue i oniza
y
en es e sen ido hace pe de c edibilidad al enómeno
al cual se es á e i iendo. Del mismo modo que o as adiciones, la as o-
logía a a ep esen a un papel de e minis a den o de la ida de los
pe sonajes.
T is a n se encomienda a la luna a la ho a de esc ibi el lib o po se
ella la que iene el mayo pode pa a consegui que enga éxi o. De es a
o ma la luna adquie e un ca ác e de diosa o musa que le había sido
p opio du an e la go iempo
(18).
Es la luna ambién la que ige su
empe amen o
y
en cie a medida las idas de los pe sonajes. Wal e Shandy,
que según el na ado enía bas an e e en la as ología nos dice:
~Had
1
ai h in as ology
...
1
would ha e swo n some e og ade plane
was hanging o e his un o una e house o mine, and u ning e e y
indi idual hing ou o i s place.
(19).
También los elemen os as ológicos en an a o ma pa e de las des-
g acias de T is am, ya que después de alguno de sus acciden es Wal e
a i ma:
a he ine and sex il aspec s ha e jumped aw y,
-
o he opposi e o
hei ascendan s ha e no hi i
,
as hey should
...
N
(20).
La mayo ía de las elaciones mágicas o pseudo-mágicas que apa ecen
en la ob a y que ienen como causas odas las desc i as an e io men e,
ienen a su ez un e ec o que en la no ela es siemp e el con a io al
(18)
GIL,
L.
(1969).
The apeia. La medicina popula en el mundo clásico,
Mad id,
Ed.
Guada ama, 558 pp.
(19) «Si yo u iese e en la as ología
...
ju a ía que algún plane a descenden e se había
de enido sob e mi desdichada casa y es aba cambiando odas las cosas de luga ..
STERNE (1985),
op.
ci .,
no a
1,
p.
214.
(20)
-Los aspec os ino y sex o han pasado a una posición e ónea
...
o los opues os de
sus ascenden e no la han alcanzado como debían*.
Ibidem,
p. 378.