La circulación internacional de la información
Abstract
Mowlana, Hamid
Full text
ARTICLES Analisi 1011 1, 1986, 101-1 13 LA CIRCULACIÓN INTERNACIONAL DE LA INFORMACION Harnid Mowlana El objeto del presente estudio* ha sido sintetizar la investigación significativa que han llevado a cabo varias instituciones y organizaciones sobre todos los aspectos implicados en la circulación internacional de la información, con un interés especial en los temas relacionados con los medios de comunicación, con la circulación trasnacional de datos, con los satélites, y con la circulación de la información que permiten los actuales recursos mundiales. Una investigación minuciosa sobre los temas más notables puede ayudarnos a analizar las prácticas políticas, culturales, tecnológicas y profesionales que afectan a la circulación internacional de la información. Se ha argumentado que el análisis de las implicaciones funcionales de la comunicación internacional -tanto en términos humanos como tecnológicoses otra forma de estudiar el fenómeno complejo de las relaciones internacionales. Después de considerar el alcance y la definición del fenómeno se intentó establecer una base para la identificación y evaluación crítica de los métodos más importantes, teorías, conceptos y proposiciones cuyo principal foco de interés se centrase en los problemas relativos a la integración analítica dentro del campo de estudio y en la contribución y coherencia interdisciplinar. Con este fin se propuso un marco de análisis confiado en que constituyera una guía en cuanto a la metodología a seguir en futuras valoraciones de trabajos relacionados con el tema. * Este articulo es una versión condensada de un trabajo más amplio encargado al autor por la UNESCO. en diciembre de 1982. Se incluye aqui tan sólo el capítulo sexto del mismo. relacionado con la circulación internacional de la información.
102 Fases históricas de los estudios sobre la circulación La investigación sobre la circulación internacional de la información ha aumentado en gran número durante los últimos diez años, pero aún no conocemos el alcance de la expansión adquirida por la propia comunicación internacional. El argumento más importante de este análisis es que a causa de la tendencia a fijarse sólo en unos pocos actores o factores, y debido también a la ausencia de una investigación sistemática, el actual estado de conocimiento sobre la circulación internacional de la información se encuentra bastante fragmentado. Ninguna investigación ha sido lo suficientemente completa como para mostrar los posibles efectos de la información internacional sobre las políticas internacionales, la política y la economía. A pesar de estas deficiencias, en la actualidad nos encontramos en una mejor posición que hace unas décadas para trazar un esquema aproximado de la circulación mundial de la información. Resumiendo, al integrar y evaluar los amplios y múltiples estudios sobre la circulación internacional de la información sólo podemos aspirar a que tal ejercicio nos proporcione una relación concisa de lo que sabemos y de lo que todavía tenemos que aprender. La demanda de un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) es la base principal de disputa en el diálogo Norte-Sur, mantenido entre las naciones desarrolladas y las que todavía están en vías de desarrollo. Existe también la demanda similar de un Nuevo Orden Mundial de la Información y de la Comunicación (NOMIC), aunque en la mayoría de los países es menos conocido entre el público no especializado debido fundamentalmente a la creencia errónea de que es menos importante y en parte también porque los medios de comunicación han presentado la importancia de la circulación de la información internacional en un sentido excesivamente restringido. Generalmente se tiende a percibir los temas del debate económico -datos comerciales, producto nacional bruto, precios de la energía, etc.- como aspectos concretos que afectan a sus vidas directamente, mientras que, en comparación, la información es considerada como un producto abstracto, inmaterial y de bastante poca importancia por las prioridades del desarrollo. Sin embargo, durante los Últimos diez años las demandas de volver a estudiar la circulación internacional de la información y evaluar de nuevo las estructuras existentes en la comunicación mundial han aumentado rápidamente, primero por parte de los especialistas en información, en las reuniones del grupo de países no alineados, y más tarde por parte del Tercer Mundo, junto con una serie de demandas que incluyen la necesidad de instaurar órdenes mundiales. En consecuencia, el estudio de la circulación internacional de la información ha ocupado el lugar más
destacado entre los estudiosos de la comunicación internacional, así como 103 entre los funcionarios que se dedican a los temas del desarrollo nacional e internacional. Esta proliferación de estudios, investigaciones y debates, surgió como resultado de la evidencia cada vez mayor de que los desequilibrio~ observados en el campo económico también se daban en el terreno de la información y de la comunicación, y de que ambos temas debían ser reestructurados. Algunos de estos desequilibrios son terriblemente evidentes, como se documenta en este estudio, y la investigación llevada a cabo durante estos años ha demostrado repetidas veces la existencia de un desequilibrio en los recursos de información y comunicación que en la actualidad es ampliamente aceptado por todos. Es precisamente en este punto que un análisis histórico más arriesgado sobre los procesos reales y sobre el desarrollo conceptual esbozado en este estudio facilitaría el entendimiento de cómo la circulación de la información se convirtió en uno de los temas más importantes de nuestro tiempo. Aunque este trabajo no pretende ser un análisis histórico de los procesos de la circulación internacional de la información, confío en que la presentación de los elementos sincrónicos y diacrónicos que haremos aquí sirvan para comprender el papel crucial desempeñado por la información y la comunicación en el entorno mundial. Así pues, el tema ya debatido en otras ocasiones de la información y la comunicación, concebido hace una década como una de las principales disputas entre los países industrializados y los menos industrializados, se ha transformado en un tema de importancia mundial. Al considerar los analisis de la circulación internacional de la información de forma histórica y global se puede apreciar que el estudio de la circulación de la información ha experimentado dos fases distintas, aunque interrelacionadas, además de una tercera que en la actualidad está comenzando. El primer período estuvo caracterizado por el análisis de la circulación de la información durante los años cincuenta y sesenta, subrayando el mensaje y los aspectos de la producción en los medios de comunicación. Durante esta fase se prestó poca o ninguna atención a . aspectos más amplios de la circulación internacional de la información que podían trascender los límites convencionales sobre los medios y las telecomunicaciones, y que podrían incluir otros canales de información basados en las relaciones humanas. Las principales características de este período, como pone de manifiesto el presente trabajo, descansan en la naturaleza fragmentaria del analisis del contenido, así como en el énfasis acentuado sobre los procesos de producción de los mensajes, tanto por lo que se refiere a las técnicas como a los factores socio-económicos. Los pocos estudios que intentaron estudiar los aspectos culturales, educativos, científicos, y otros aspectos afines en esta circulación de la información internacional, se llevaron a cabo al margen.
104 La segunda fase de la investigación sobre la circulación internacional de la información está caracterizada por los estudios realizados durante la década de los setenta, especialmente en los últimos años. Los análisis en este período se consideran críticos con respecto a la primera fase mencionada, y resaltando en particular los aspectos sobre la producción y distribución de los mensajes, así como los posibles o probables impactos de estos contenidos. En resumen, y de forma comparada, esta segunda fase adquiere un punto de vista más amplio sobre la circulación internacional de la información, extendiéndose mas allá de los criterios tradicionales del periodismo y de los estudios sobre los medios, hasta relacionar la circulación de la información con la economía política del proceso y la propia estructura del sistema. El desarrollo de la investigación durante estos dos períodos puede entenderse mejor si consideramos los procesos históricos ocurridos en las últimas décadas, tales como el nacimiento de nuevas naciones, la demanda cada vez mayor de los ciudadanos a participar en las decisiones políticas y económicas, el aumento en número y poder de los actores trasnacionales, la mayor movilidad y el crecimiento de los grupos humanos a través de las fronteras nacionales, el desarrollo mundial de las tecnologías de comunicación electrónica, los procesos infructuosos para el establecimiento de una red internacional para distribuir la televisión y demás programas e informaciones, la transferencia y el incremento de noticias e informaciones, antes esporádicas y ahora convertidas en una circulación de información y datos masiva, la desatención y el fracaso para hacer frente a las desigualdades y a los problemas crecientes ocasionados por el uso del espectro electromagnético y los sistemas de computación vía satélite, y por último, y no de menor importancia, la aparición del debate político sobre el Nuevo Orden Mundial de la Información y Comunicación. En la actualidad nos encontramos en el umbral de una tercera fase, la denominada «post-industrial)) o «era de la información)), estrechamente relacionada con las nuevas tecnologías de la telecomunicación, tales como el vídeo-text, las tecnologías de comunicación computarizadas, la telemática, además de un cúmulo de tecnologías auxiliares incluidas a menudo bajo el nombre de «informática», que implican sistemas complejos de información y comunicación y las interrelaciones de éstos con lo que denominamos «era de la información)). En esta fase la comunicación internacional y la circulación de la información se consideran no sólo un nuevo desarrollo del hardware y del software, sino también como un desarrollo social y del comportamiento al mismo tiempo. En resumen, es apremiante considerar el fenómeno de la circulación de la información en su dimensión humana y tecnológica, y en los contextos individual, nacional, internacional y mundial, y de las ramificaciones que implican.
La revolución de las comunicaciones ha supuesto la expansión de la 105 tecnología y la innovación de sistemas, así como un incremento en la cantidad y velocidad de los mensajes. Pero la verdadera revolución es la revolución de la comunicación -explicada en términos de una búsqueda de interacción humana satisfactoria-, más que como una revolución de las comunicaciones, contemplada a través del prisma del crecimiento y la expansión tecnológica e institucional. Una de las características de esta tercera fase es que la interpretación de los sistemas de comunicación ya no se encuentra restringida, abarca la mayor parte de la «informática». En este sentido merece la pena resaltar el esfuerzo de la UNESCO y su contribución significativa y notoria durante los últimos años. Si se compara la filosofía del documento de la UNESCO COMlMDl24 -en el cual se formulaban las primeras políticas de comunicación a nivel internacionaly el último documento de la UNESCO sobre su Plan a Medio Plazo (1 984-1989, 4X C/4), denominado «la comunicación al servicio del hombre))', resulta evidente la posibilidad y necesidad de integrar las hasta ahora diferentes esferas de la información y de las políticas de comunicación. Síntesis de los resultados de la investigación En otro lugar hemos trazado algunas conclusiones provisionales desprendidas del estudio de los datos y de la bibliografía de la investigación sobre aspectos específicos de la circulación internacional de la información. A continuación describiré las tendencias principales y la imagen que ofrece la circulación internacional de la información a nivel mundial cuando se contempla el panorama desde las evidencias empíricas conocidas y acumuladas. Direccionalidad de la circulación. En el término circulación existe una característica vectorial intrínseca. Se han supuesto tres pautas direccionales: la del centro-periferia, la de la circulación vertical Norte-Sur y la de la circulación triangular (una variante de la circulación Norte-Sur). En realidad la verticalidad de la circulación Norte-Sur, desde el Norte rico en información hacia el Sur pobre en información, se ha asumido completamente y se la ha considerado básica en cualquier investigación. Los estudiosos han comenzado por mostrar que la circulación ha fluido de Norte a Sur, y se ha demostrado muy frecuentemente que en relación con los medios seleccionados y a las comparaciones realizadas esta direccionalidad es real. 1 UNESCO. Drufi .Mediirrn-Torm Plan (1984-1989j, Conferencia General. Cuarta Sesión Extraordinaria. París 1982 (4XCl4). pp. 79-86.
106 Sin embargo, los investigadores no han definido el término ((desequilibrio» con suficiente claridad. Tanto para los estudiosos como para los funcionarios especializados existen diferentes significados tanto cuantitativa como cualitativamente. Cualquiera que sea su significado en información, circulación y estructuras de comunicación, el término ((desequilibrio» es considerado de manera aislada, en vez de como una manifestación de desequilibrios económicos y políticos mucho más profundos. Curiosamente, la naturaleza, estructura y dirección de la economía mundial son más o menos análogas y presentan la misma direccionalidad que la circulación de la información mundial. En casi todas las formas de información, tanto si se trata de noticias, datos o circulación educativa, científica o humana, la pauta es siempre la misma. Los ciclos son similares a los de otras áreas del comercio de los países menos industrializados, como cuando exportan materia prima a los países más desarrollados para después volver a comprar los productos terminados a un coste mucho más elevado. Sin embargo, apenas hay un intercambio de datos, noticias, información, productos y programas culturales y de personas, entre los propios países en vías de desarrollo. Por otra parte, existe un «equilibrio» mucho más razonable en términos cualitativos y cuantitativos entre los países industrializados. Con esto no quiero decir que la proximidad de los factores culturales no sea importante en la determinación de la dirección de la circulación, sino simplemente recalcar las innegables, estrechas e importantes relaciones entre el control económico y político de los recursos humanos y materiales, por un lado, y, por el otro, el control cultural de la comunicación de la información. Calidad versus cantidad. Aunque se han realizado algunas mejoras cuantitativas en la cantidad de información e intercambio de noticias a nivel internacional en los últimos años, la mejora cualitativa es incompleta o prácticamente inapreciable. Algunos indicios proporcionados por la investigación apoyan la hipótesis de que en el área de la circulación de noticias la distorsión y prejuicios culturales e ideológicos han sido importantes durante los Últimos años, particularmente en lo que se refiere a algunos acontecimientos regionales, nacionales e internacionales que han sido puestos al descubierto, así como a la evolución de los mismos. Las tecnologias de la comunicación y las politicas internacionales. Existe una amplia y compartida creencia de que la distancia que existe entre los países industrializados y los que están en vías de desarrollo se acentúa a medida que los últimos son capaces de crear, procesar y aplicar la información necesaria para el desarrollo económico, político y cultural. Mientras que existe un desarrollo convergente entre las telecomunicaciones y la informática que pone de manifiesto una orientación concreta en los países industrializados, las necesidades cada vez mayores y el propósito de los países en vías de desarrollo de adquirir sistemas de telecomunicaciones
que apoyen sus políticas nacionales e internacionales continúan siendo 107 una carencia básica. La investigación demuestra que el desarrollo de la tecnología no implica necesariamente un aumento en el acceso de los pueblos a la información, sea ésta nacional o internacional. Por el contrario, existe una desigualdad entre pobres y ricos. Al mismo tiempo, la competencia en y entre los países industrializados en la consecución de dicha tecnología y de los servicios aumenta. Sin embargo, durante los Últimos cinco años ha habido consenso mundial generalizado en cuanto a las necesidades y valoración del cambio estructural y del desarrollo del sistema mundial de comunicaciones. Cada vez hay mayor conciencia de la necesidad de consecución de un proceso de reglamentación internacional y de la modificación institucional del sistema de comunicación internacional actual. La necesidad futura de mayores esfuerzos y responsabilidades del actual, sistema no podrá llevarse a cabo a menos que se tomen ahora equitativas medidas jurídicas, estructurales e internacionales. Si no es así, la continuación del actual modelo de comunicación no sólo acentuará el dominio de ciertos países industrializados, sino que el desafío de otros países industrializados al dominio norteamericano provocará una ruptura en la nueva y frágil economía de la información. Tendencias en las políticas nacionales. El debate y los trabajos sobre los temas de comunicación e información durante los Últimos diez años ha estimulado a los gobiernos, tanto de los países industrializados como de los países en desarrollo, a adoptar políticas nacionales al respecto, y en algunos casos planes globales, para responder a los problemas originados por los avances en las tecnologías informáticas y en las telecomunicaciones y para proteger los intereses nacionales vitales. En particular, los países en vías de desarrollo consideran su dependencia con respecto a las empresas extranjeras y los demás actores trasnacionales como la evidencia de que la base fundamental de las decisiones nacionales se encuentra de momento fuera de sus fronteras nacionales. Las políticas nacionales se están estructurando de forma que permitan preservar la soberanía nacional, asegurar el acceso a la información de los bancos de datos, garantizar la seguridad nacional, preservar la identidad cultural, diseñar las políticas educativas, científicas y artísticas apropiadas, y, en algunos casos, proteger la intimidad individual. Mientras se toman medidas de esta naturaleza en algunas áreas en favor de intereses públicos, se dan también casos en los que las políticas nacionales y locales están orientadas hacia una mayor restricción de los derechos individuales y colectivos, en el sentido de un mayor control político y económico. Por otra parte, existe también una tendencia en los países industrializados hacia una mayor comercialización y privatización del sector público de la comunicación.
Desigualdades en la investigación de la comunicación. La investigación sobre la circulación internacional de la información se ha ampliado durante los Últimos diez años, con un punto álgido a comienzos de la década de los ochenta; este crecimiento ha venido acompañado por nuevas áreas de investigación. En realidad, puede decirse que los últimos cinco años son el período más activo de la historia de la investigación sobre la comunicación internacional. No hay duda de que el debate sobre el Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación en varios foros internacionales, y también las declaraciones y actividades de la UNESCO, han sido principales responsables de este desarrollo. El gran número de conferencias, simposios y grupos de trabajos reunidos en las diferentes partes del mundo, el creciente número de publicaciones y revistas dedicadas a los diferentes aspectos de la información y la comunicación, y la gran cantidad de libros sobre este tema, reflejan este fenómeno2. Una de las aportaciones de nuestro estudio es que un número importante de estas investigaciones han sido realizadas por estudiosos del Tercer Mundo, lo que no ocurría en los primeros años de la investigación de la comunicación. Sin embargo, existe todavía un desequilibrio entre el campo delimitado y los sujetos analizados, entre los grandes temas y las diferentes áreas geográficas, y entre las diversas orientaciones filosóficas y epistemológicas. Si hay que paliar este desequilibrio se necesita al menos un nuevo orden para el estudio de la comunicación3. Por ejemplo, un informe realizado para este estudio demostró que no hay un solo libro de texto importante en el campo de las relaciones internacionales en Norteamérica ni en Europa que haya dedicado un capítulo a la comunicación internacional y a la circulación internacional de la información. Se han realizado pocos esfuerzos para incorporar las implicaciones internacionales de la tecnología de la información y la comunicación al campo más amplio de las relaciones internacionales. De igual manera los autores de libros de texto de comunicación no han incluido los descubrimientos del estudio de la comunicacion en el contexto de las relaciones internacionales. Además, la mayoría de los estudios sobre la circulación de la información se han centrado tan sólo en unas pocas regiones, a saber, Norteamérica, el Oeste de Europa y en menor grado América Latina y Asia. Así pues, las contribuciones sobre el estudio de la circulación de la comunicación en África, Oriente Medio y los países del Este, son poco representativas. Cuando hay investigación, cuestiones Citar aquí los diversos simposios celebrados sobre la comunicación internacional Ilenaría muchas paginas. Para obtener una lista de publicaciones sobre la comunicacion de masas consúltese Sylvester DZIKI. World Direcrorv of Mu.\s Commirnicolion Pcriodic,ul.v. Bibliographical Section of IAMCR and Press Research Centre, Cracovia 1980. 3 Este tema ha sido también tratado a fondo por K.E. EAPON. ((Reshaping Training and Research for the NIIO)), ~Mediu Dcvelopmcnr. vol. XXVII. núm. 4 ( 1980).
como el idioma, la traducción y la distribución se convierten en factores que dificultan la circulación de la información. Habría que añadir también que el estudio de la comunicación internacional en general y de la circulación de la información en particular se ha centrado en el Norte. Se ha prestado poca atención a las relaciones NorteSur como un fenómeno de la comunicación internacional y de las relaciones internacionales. El estudio de la circulación internacional de la información, en lo que se refiere a la mitad sur del Globo, es generalmente considerado en términos de ((desarrollo del Tercer Mundo)), y en el campo de la política internacional como casos de ((orientación de zonas conflictivas)). Entre los muchos autores que se han dedicado al tema del desarrollo del Tercer Mundo y al de la comunicación existe no sólo una profunda conciencia sobre la naturaleza del cambio social independiente de los grandes poderes políticos, sino que además hay poco consenso sobre el carácter y la dirección de las revoluciones culturales autónomas que tienen lugar en la actualidad, de modo que la bibliografía sobre estos temas no consigue explicar ni predecir las características del proceso social. Esto es singularmente cierto cuando los estudios y la investigación se rigen por una determinada orientación epistemológica. Desafortunadamente, en gran parte este campo ha sido víctima o bien de un positivismo estricto o bien de orientaciones y prejuicios ideológicos vulgares. El fracaso de muchos estudiosos de las relaciones internacionales y de la comunicación internacional reside en que han tomado una de estas rígidas orientaciones, tanto en el Oeste como en el Este, para predecir el desarrollo socio-cultural y político de muchas partes del mundo durante los últimos diez años. De entrada existe, por tanto, una debilidad en las generalizaciones de conjunto finales que aparecen en muchos aportes del pasado. Afortunadamente el resultado positivo de la actual y continuada discusión/controversia sobre la estructura del mundo de la información es que ha estimulado debates sobre la naturaleza y la dirección de la investigación de la comunicación4. Cabe esperar que estos debates tengan una profunda incidencia en la calidad de la investigación y sobre el tan necesario pluralismo. "0nSÚlteSe. por ejemplo. ~~NTERNAT~ONAL ASSOCIATIOK FOR MASS COMMUNICATION RESEARCH. Nelt Strirctirre o/ lnternational Comniirnication?: The Role of Research (principales ponencias de la Conferencia de Caracas. 1980). Leicester, lnternational Association for Mass Communication Research. 1982: UNESCO and International Association for Mass Communication Research Consultation Meeting Report de julio de 1982, Commltnication in the Eigliricc: Ttir Nutirrc uf [he Problem und Some Proposals for un International Research Srrutcgj~. preparado por Annabelle Screberny-Mohammadi, Centre for Mass Communication Research. Universidad de Leicester. enero de 1983: E. M. ROGERS y F. BALLE (eds.). Mass C'oininiinic,ution Rc~srurck in thc Cnitrd Siute>s und Eirrope. Nowood. N.J.. Ablex 1983: James D. HALLORAN. Wurning Schools or Complrmentarj* Perspectii'es?. A Case of Critica1 E~,lcric.i.\in. Leicester. Centre for Mass Comrnunication Research. 1983: Hamid MOWLANA.