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Epistemología de la pedagogía comparada

Quintana Cabanas, José María

Abstract

Se discuten los principales problemas de la Pedagogía Comparada como rama cientifíca, examinando si es una ciencia, qué clase de saber constituye, que nombre le conviene y qué relación tiene con otras ciencias, especialmente la Pedagogía y las Ciencias de la Educación. La oportunidad del presente estudio estriba en que se observa entre los teóricos de la Pedagogía Comparada una gran diversidad de opiniones sobre esos temas. En lo concerniente a la naturaleza y objeto de la Pedagogía Comparada se constatan dos grandes corrientes existentes: 1• los que afirman que la Pedagogía Comparada es una ciencia con objeto propio, a saber, el estudio de los sistemas educacionales de los distintos países, y 2•los que aseguran que es s6lo un método, aplicable a muy diversas cuestiones pedagógicas teóricas. El autor trata de conciliar ambas posturas afirmando que el primer "concepto restringido" de Pedagogía Comparada está contenido en el segundo "concepto amplio", llegándose así a una definición única que engloba los dos aspectos. Teóricamente debemos dar la razón a la segunda postura; pero prácticamente se impone la primera, que es la seguida por los grandes comparatistas mundiales. Aunque la actitud de estos últimos no sea totalmente lógica, se ve apoyada por la tradición y por el uso general de la comunidad científica, motivo suficiente para justificar su concepción de la Pedagogía Comparada. Hay autores para quienes esta disciplina es teórica, teniendo como finalidad explicar las diferencias existentes en la educación y descubrir las leyes que las rigen. Esto puede apoyar la pretensión de considerar la Pedagogía Comparada como una ciencia. Pero otros la consideran como un saber aplicado y práctico,"creyendo que su finalidad es la de servir de base para la política educacional y las reformas nacionales de la educación. Se considera que la Pedagogía Comparada no es una parte de la Pedagogía como lo son, por ejemplo, la Pedagogía Social o la Pedagogía Direferencial. Al ser un método, se sitúa al lado de la Pedagogía Experimental o de la Pedagogía Racional (que tampoco son partes de la Pedagogía). Seria mejor llamarla "Comparativismo pedagógico". En los países anglófonos se llama "Educación Comparada" porque en ellos no se utiliza la palabra "Pedagogía"; pero en los países que usan este término será mejor decir "Pedagogía Comparada", porque es una expresión más adecuada.

Full text

COMPARADA Josep Maria Quintana Cabanas Es conveniente que toda ciencia cuente con una reflexión epistemológica tendente a precisar su naturaleza científica, su posici6n dentro del sistema de las ciencias, su autonomia más o menos absoluta o relativa, y sus relaciones (de coordinación, de subordinación, de aplicación o de otro tipo) con respecto a las demás ciencias. Bueno ser6 no exagerar en esto, pues a veces el problema epistemológico es tan grande, que si uno empieza a obsesionarse con 61, se queda ya ahi atascado, cuando en realidad 10 que interesa es salir de ese estadio y seguir el desarrollo de la ciencia en su tarea de elaboración de su objeto de estudio. Pero esa reflexión se hace más necesaria en ciencias que, como la Pedagogia, no tienen nada claro su estatuto cientifico; y viene a ser indispensable en ámbitos científicos en 10s que, como es el caso del comparativismo, resulta problemático el poder hablar de auténticas ciencias. A este último respecto es tanto 10 que se ha dicho, y a veces tan contradictorio, que no podemos excusarnos de considerar10 con algún detenimiento. Se han afirmado, en efecto, cosas tan dispares como las siguientes: La Pedagogia Comparada - es una ciencia (H. J. Noah, M. A. Eckstein); - no es una ciencia (P. Rosselló); - es s610 un método u. Tusquets); - es una ciencia autónoma (I. L. Kandel); - no es una ciencia autónoma (E. J. King, J. A. Lauwerys); - es una ciencia interdisciplinaria (G. 2. F. Bereday); - tiene un objeto propio (F. Schneider); - no tiene un objeto propio (V. Garcia Hoz); - es una ciencia teórica U. L. Garcia Garrido, G. 2. F. Bereday); - es una ciencia pragmática (B. Holmes, L. Froese); - es una ciencia comparativa (M. A. Jullien de Paris; - no es una ciencia comparativa (A. H. Moehlman, J. S. Roucek); - es Historia comparativa de la educación (N. Hans); - es Geografia de la educación (M. Debesse, G. Mialaret). Ante semejante desconcierto no tiene uno más remedio que preocuparse un poco, y tratar de aclararse; s610 cuando haya llegado a una posición que le parece razonable y segura, podrá proseguir adelante. Pero el hecho de que se hayan tomado posturas tan distintas1 significa que hay ahi un problema arduo, una cuestión difícil de dilucidar (quizás también influya la circunstancia de tratarse de una disciplina joven, cuyo medio siglo de existencia no ha sido aún suficiente para que haya podido madurar y llegar a una situación e~table)~. No abrigamos nosotros la pretensión de resolver el enigma; pero sí que estamos dispuestos a recorrer ese laberint0 tratando de buscar la salida. Esta aventura es, cuando menos, estimulante. Tómese, pues, este trabajo como un mero ensayo, como una simple aportación a un debate que ha de quedar abierto. Uno de 10s resultados positivos que puede tener es el establecer, a través de las numerosas citas de autores, un poc0 de orden en las muchas cosas que éstos han dicho, seiíalando las principales líneas por las que discurre su pensamiento y denunciando a veces posturas incongruentes o afirmaciones insostenibles3. Nuestra copiosa aducción de textos ' Pedro Rosselló empieza con las siguientes palabras su conocido libro La teoria de las corrientes educatiuas (La Habana, Centro Regional de la UNESCO, 1960): ccLos comparatistas en educación se hallan en una situación especial. Saben que la educación comparada existe (...). Y, sin embargo, no saben exactamente cuál es la esencia y 10s limites de su especialidad. Los comparatistas más eminentes se han reunido varias veces, pero no han llegado todavía a ponerse de acuerdo para formular una definiciónn (p. 11). Como muestra del insuficiente desarrollo que todavía muestra la Pedagogia Comparada, citemos el hecho de que no se habla de ella para nada en la importante enciclopedia pedagógica italiana de catorce volúmenes dirigida por Luigi Volpicelli (La Pedagogia, Milano, Societa Editrice Libraria, 1970-1972). En cambio, se le dedicaba ya un articulo en la Enciclopedia dela Pedagogia e dela Scuola (Roma, A. Curcio, 1969). Procuraremos no abusar en la crítica de textos que se muestran incoherentes; como ejemplo podríamos mencionar el siguiente de George F. Kneller: ((En educación comparadw) debemos reconocer que no puede haber un método compa- tiene también la finalidad de permitir al lector comprender mejor el hi10 de nuestra investigación y ofrecerle material directo para que pueda juzgar por si mismo y llegar a sus propias conclusiones. Respecto al método utilizado, hemos introducido una pequeña novedad en relación con el modo habitual de tocar ese tema. Los manuales convencionales, en efecto, suelen discutir10 s610 desde 10s presupuestos de la Pedagogia Comparada; nosotros, en cambio, teniendo en cuenta que el método comparativo no es privativo de la Pedagogia sino que se da en muchas otras disciplind, tales como la Psicologia Comparada, la Historia Comparada de las Religiones, la Lingüística Comparada, etc., hemos hecho una incursión en obras de todas esas materias para ver cómo se enfoca allí la cuestión y poder sacar conclusiones válidas también para la Pedagogía Comparada5. rativo mientras no exista un método educativo, y éste todavía no se ha establecido. Es lógico esperar que la educación comparada contribuya con su propia experiencia a otros conocimientos mk amplios, de la misma manera que la educación 10 hace en la Filosofia). (((Las perspectivas de la educación comparada)) en MARQUEZ, A.D., Educacidn Comparada. Teorzá y metodologha, Buenos Aires, El Ateneo, 1972, p. 87), El método comparativo resulta muy apropiado en las ciencias de observación, no siéndolo, en cambio, en las de experimentación (que operan con aislamiento de factores y control de variables). Como dice LC Thhnh KhBi, (cel método conlparativo es un substitut0 de la experimentación social en la medida en que permite, en las condiciones dadas, separar las variables y las constantes y explicarlas)) (L'éd~~cation comparée, París, A. Colin, 1980, p. 15). Por esto se trata de un método característic0 de la Sociologia y demás ciencias sociales. La Pedagogía Comparada, en concreto, parte de situaciones plurales: en palabras de J. Tusquets, ((la Pedagogía Comparada podria definirse como la ciencia que recoge, plantea e intenta resolver 10s problemas teóricos y prácticos de la educación, inspirándose en un auténtico pluralismo y empleando, en consecuencia, una metodologia auténticamente comparativa)). (((Ayer, hoy y mañana de la Pedagogía Comparada)) en Perspectivas Pedagdgicas, 35-36, 1975, pp. 365). Las obras que a este respecto hemos consultado han sido las siguientes. PRZEWORSKI, A.; TENUE, H., The Logik of Comparative Social Inquiry, New York, WiIey Interscience, 1970. EIBESFELDT IRENBEUS, Etologz'a. Introduccidn al estudio comparado del comportamiento, Barcelona, Omega, 1974. RITTER, C. Introductidn h la géographie générale comparée, Paris, Les Belles Lettres, 1974. JAMES, E. O., Introduccidn a la Historia comparada de las religiones, Madrid, Cristiandad, 1973. BALAND, B., Lórdre et le temps. L'anatomie comparée et I'histoire des vivants au XIX sibcle, Paris, J. Vrin, 1979. FERNANDEZ L~PEZ P. Aprendizaje e imagen corporal: anilisis experimental en Pfi'cohgiá Comparada, Madrid, Universidad Complutense, 1980. RICHELLE, M.; RUWET, J.-Cl., Probl&mes de métbodes en psychlogie comparée, París, Masson, 197 3. DAVID, R. Tratado de Derecho Civil Comparado, Madrid, Editorial Revista de Derecho Comparado, 1953. DI PIETRO, R., J., Language structures in contrast, Rowley, Massachussetts, Entre 10s muchos problemas epistemológicos planteados en torno a la Pedagogia Comparada hay uno fundamental y otros - también importantesque podriamos llamar complementarios. En la serie de estos últimos están el de la indole científica de la Pedagogia Comparada (i es un saber ((explicativa)) o ((instrumental))?), el de su finalidad ( ¿es una ciencia teorética o pragmática?), el de su relación con la Pedagogia (¿es o no es una rama de la Pedagogia?), el de su nombre (¿((Pedagogia Comparada)), o ((Educación Comparada)), u otra denominación?) y el de su parentesc0 con otras Ciencias de la Educación (iserá parte de la Sociologia de la Educación, o de la Política Educacional, o ser6 Geografia de la Educación?). Sobre todos esos puntos daremos nuestra opinión razonada, pero ante todo sobre el problema primer0 y básico: ¿Es la Pedagogia Comparada una ciencia o s610 un método? iCuál es su verdadero objeto? ¿Qué concepto debemos formarnos de ella? iCuá1 es su definición? Aquí est% el nudo gordiano de la Pedagogia Comparada, que intentaremos deshacer poniendo las cosas en claro y dando a esta cuestión una salida original, que nos parece no s610 válida y ajustada tanto a 10s planteamientos teóricos como fácticos sobre 10s que se mueve el problema, sino también adecuada a 10 que es la Pedagogia Comparada, y capaz de reconciliar las dos soluciones clásicas y opuestas que, hasta el dia de hoy, vienen dividiendo a todos 10s comparatista~. Comenzaremos por el estudio de este tema decisivo. EL OBJETO DE LA PEDAGOGÍA COMPARADA Los dos grupos de opinión a que hacemos referencia pueden esquematizarse asi: A) Los que afirman que la Pedagogia Comparada es una ciencia autónoma porque posee un objeto propio y concreto, a saber, el estudio comparativo de los sistemas educatiuos (sobre todo actuales) de los distintospafies. B) Aquellos para quienes la Pedagogia Comparada representa únicamente la aplicacidn de un método, a saber, el método comparativo, a cuestiones de cualquier indole que se plantean dentro de la investigación pedagógica, siendo la Pedagogia la única ciencia de la que aquí puede Newburi, 1978. PALMER, L. R., Introduccidn critica a la lingühtica descriptiva y comparada, Madrid, Gredos, 197 5. SZEMERENYI, O. Introduccidn a la lingiiisica comparativa, Madrid, Gredos, 1978. BURGSCHMIDT, E. Kontrastive Linguistik Deutsch/English, München, Max Hueber Vlg., 1974. hablarse. Para estos últimos la Pedagogia Comparada no tiene objeto propio ni es, por consiguiente, una ciencia, sino 5610 tm método. (Sin duda este planteamiento dicotómico resulta, no s610 simplificado, sino incluso simplista teniendo en cuenta la complejidad real que ofrece el problema. Pero actuamos asi por razón de método; aparte de que las otras alternativas y 10s restantes matices ya irán apareciendo ocasionalmente a 10 largo de nuestro estudio). Procederemos a una exposición y a un análisis detallado y documentado de ambos puntos de vista. . A) Posicidn que atribuye a la Pedagogz'a Comparada un objeto restringida y propio Es muy común el sostener, con J. L. Garcia Garrido, que ((la Educación Comparada es el estudio comparado de 10s sistemas educativos operantes en el mundo de hoy~~. Es 10 que ya mucho antes habian pensado algunos fundadores modernos de esta disciplina, tales como I. L. Kandel, N. Hans, y F. Schneider, pero sobre todo el padre de la misma, M.-A. Jullien de Paris, cuyo testimonio ha de tener indudablemente un considerable peso especifico. He aquí sus palabras: Se trataría de organizar (...) una Comisión especial de educación, poc0 numerosa, compuesta de hombres encargados de recoger (...) 10s materiales de un trabajo general sobre 10s establecimientos y 10s métodos de educación y de instrucción de 10s diferentes estados de Europa, cotejados y comparados entre si bajo este aspecto7. Son muchos 10s autores contemporáneos U. Idemburg; G. 2. F. Bereday; E. J. King ...) que se sitúan en esta línea, y en particular Brian Holmes8 y 10s siguientes: Joseph A. Lauwerys: ((La Pedagogia Comparada es la parte de la teoria de la educación que concierne al análisis y a las interpretaGARCÍA GARRIDO, J. L., Educación Comparada. Fundamentos y Problemas, Madrid, Dykinson, 1982, p. 89. ' JULLIEN DE PARIS, M. A., Esquisse ditn ouvrage sur Z'éducation comparée, París, Sqcieté pour 1'Education élémentaire, 1817. Genhe, Bureau International de SEducation, 1962, p. 8. C' HOLMES, B. ((Comparative education)), en The Encyclopedia of Education, vol. 2, U.S. of A., MacMillan Co. & The Free Press, 1971, pp. 357-363. ciones de las diferentes prácticas y politicas en materia de educación en 10s diferentes paises y diferentes cultura^))^. H. J. Noah: ha. A. Eckstein: ((La Educación Comparada forma porte de un plan mh amplio para explicar 10s fenómenos, primero dentro de 10s sistemas e instituciones educacionales; y segundo, abrazando y vinculando la educacibn con su ambiente social))10. A. Vexliard- <(La Pedagogia Comparada es una disciplina que investiga y tiende a extraer conocimientos nuevos, de orden teórico y práctico, por medio de la confrontación de dos o mis sistemas de educación en uso en diversos paises, regiones o en distintas épocas históricas; la comparacidn consiste en descubrir y analizar las similitudes y diferencias entre distintos sistemas de educación, entendiendo por esto la organización, la estructura y la administración de la enseñanza, asi como también 10s programas, 10s métodos pedagógicos, didácticos y de control que se usan en 10s diversos niveles y especialidades de la enseñanza))". J. L. Garctá Garrido: <<Est& claro que la Educación Comparada necesita contar, además de con una metodologia propia, con un objeto especifico de estudio que, naturalmente, no puede ser la educación en general o todo 10 que de algún modo pertenece al ámbito de la educación. La mayor parte de 10s grandes comparatistas han visto que ese objeto especifico no puede ser otro que 10s sistemas educativos, 10s sistemas públicos de educa~ión))~~. A estas posiciones teóricas se suma la posición teórica y práctica de una ingente cantidad de profesionales de la Pedagogia Comparada que, en organismos internacionales como la UNESCO (con 10s Institutos de Hamburgo y Frankfurt), o en instituciones de reconocido prestigio como la Oficina Internacional de Educación (B.I.E.) de Ginebra o el Consejo de Europa, no hacen otra cosa que dedicarse al estudio comparativo de 10s sistemas educa- ' tivos del mundo actual. Constituyen una leg'ión operante que, a través de sus publicaciones, de 10s congresos y de su gremio LAUWERYS, J. A., ((La pedagogia comparada: su desarrollo, sus problemas)) en DEBESSE, M.; MIALARET, G., (ed.), Pedagogta Comparada, vol. I, Barcelona, OikosTau, 1974, p. 19. 'O NOAH, H. J.; ECKSTEIN, M. A., La ciencia de la educacidn comparada, Buenos Aires, Paid6s, 1970, p. 164 " VEXLIARD, A. Pedagogba Comparada, Métodos y Problemas, Buenos Aires, Kapeíusz, 1970, p. 18 IZ GARC~A GARRIDO, J. L., ((Presente y futuro de la Educación Comparada)), en Anuari I de la Secció de Ciencies de l'Educaci6, Universitat Autbnoma de Barce- cientifico, ha impuesto un concepto funcional y bien definido de l?edagogía Comparada (y, además, muy útil y oportuno dentro de ciencias de la Educación tales como la Política o la Planificación Educacionales). Es ésta una realidad que se impone por la fuerza de 10s hechos; será acertada o no (nosotros pensamos que no) desde las presupuestos epistemológicos de la Teoria de la Ciencia, pero llega un momento en que (como ocurre igualmente en el lenguaje, en que la práctica acaba por consagrar expresiones gramaticalmente incorrectas) es 10 universalmente aceptado y, de aquí, pasa a ser 10 oficial y 10 legitimo, 10 admitido por la comunidad cientifica (y tengamos presente que es éste uno de 10s requisitos que debe poseer una ciencia para ser reconocida como tal). Por si esto fuera poco, recordemos que muchas de las llamadas ciencias ((comparadas)) (y a las que nadie discute tal apelativo) se hallarl en este mismo plan (nos referimos a todos 10s libros mencionados en la nota 5): tienen un objeto de estudio, que consideran como propio y diferencial, y se constituyen asi como ciencias autónomas, como una rama más de la respectiva ciencia general. Creemos que este hecho autoriza, ya de por si, la actitud que en Pedagogia Comparada adoptan 10s tratadistas que hemos mencionado; o, cuando menos, la justifica o explica. No es posible, pues, descartarla por impropia -como hacen 10s del segundo grupo que ahora señalaremosy habrá que tenerla muy en cuenta a la hora de establecer el concepto de Pedagogia Comparada. Como apostilla a este apartado, recordemos que hay comparatistas auténticos, es decir, que tratan de hacer estudios efectivamente cccomparativos)), relativos a 10s sistemas educacionales; mientras que otros, por el contrario, pretenden hacer una Pedagogia Comparada que no compara nada, pues se limitan a una ((descripciónn de tales sistemas, yuxtaponiéndolos unos a otros sin más, como hacen por ejemplo A. H. Moehlman y J. S. Roucek13. Esto último, claro kstá, todavia se entiende menos; pero tengamos presente no s610 que es 10 que hacen asimismo otras ciencias ((comparadas))14, sino que también, por el propio criteri0 anterior, habrá que llamar a eso ciencias comparadas si asi se establece, por la fuerza de la tradición, en la comunidad cientifica. l3 Véase el libro de MOEHLMAN, A. H., ROUCEK, J. S., Comparative Education, Nueva York, The Dryden Press, 1957. l4 El libro de Car1 Ritter Introduction a la glographie génkrale comparke (Paris, Les Belles Lettres, 1974) viene a ser, en realidad, una simple Geografia General. B) Posicidn que atribuye a la Pedagogt'a' Comparada un objeto amplio y no privativa de ella Son numerosos 10s autores que se niegan a admitir que en Pedagogia debamos limitarnos a usar el método comparativo s610 en investigaciones referentes a 10s sistemas educacionales de 10s paises cuando, en realidad, son muchísimas las cuestiones de otro tip0 que pueden y deben resolverse también con el empleo del comparativismo. Encuentra éste, en efecto, una amplia aplicación tanto en temas de Didáctica, de Sociologia de la Educación o de Filosofia de la Educación como en la Organización Escolar, la Educación Especial y demás Ciencias de la Educación. Como ejemplo curioso podriamos citar el de algún autor que niega tal posibilidad de la Pedagogia Comparada siendo asi que, inconscientemente, la está empleando, por ejemplo, para discutir y establecer el propio concepto de Pedagogia Comparada (que ha de partir, necesariamente, de una confrontación entre las diversas concepciones vigentes)15. El empleo del método comparativo en las Ciencias de la Educación est6 muy generalizado, y es éste el motivo de que se use tarnbién en el tema de 10s sistemas educacionales de 10s paises. Pero no exclusivamente. Sin embargo, 10s autores del grupo anterior se empeñan en que s610 ha de hablarse de Pedagogia Comparada en el primer caso. iY qué se está haciendo pues -preguntarnos nosotrosen el segundo? Naturalmente se está haciendo, quiérase o no, ((Pedagogia)), y ((comparada)). Ahora bien, si se decide que s610 a 10 primer0 se 10 llamará Pedagogia Comparada, eso es ya una solución voluntarista y convenczbnal (que es la que en realidad adoptan 10s autores del primer grupo), frente a la solución ldgica (que es la correspondiente a 10s representantes del segundo). Pero antes de proseguir este razonamiento y sacar sus consecuencias -que nos llevarán a la fórmpla ((complejaa de Pedagogia Comparada que pretendemos elaborar en el presente estudioser4 bueno que oigamos a 10s autores de este segundo grupo (a 10s que deberiamos añadir muchos otros, como por ej. F. Hilker): IS Leonard Froese: ((Las concepciones, diferentes en cada pais, sobre la tarea, el concepto y el método de la Pedagogia Comparada son un tema que debe dilucidar la propia Ciencia comparada de la educación. Debe ésta por tanto constituirse a si misma en objeto de comparaciÓn)> (((Vergleichende Erziehungswissenschaftn, en GROOTHOFF, H. H.; P&&agogz;k, Frankfurt arn Main, Fischer Bucherei, 1964, p. 334). K Garaá Hoz: ((Después de esta rápida visión sobre el campo de la Pedagogia Comparada podemos sacar la conclusión de que este tip0 de conocimientos no tiene una materia determinada dentro del campo de la educación, sino que se extiende a todas las manifestaciones del proceso educativo))16. B. Orizio: ((La Pedagogia Comparada estudia 10s hechos educativos y las teorías pedagógicas mediante su confrontación, revelando sus rasgos especificos y 10s elementos comunes)); es ((el discurso sobre la educación mediante la comparaciÓn))l7. l? Rossell6 utiliza ya el método comparati;o para resolver el problema pedagógico de establecer la definición de Pedagogia Comparada, y como resultado propone ésta: ((Es la aplicación de la técnica de la comparación al estudio de determinados aspectos de 10s problemas educativos))18. Recuerda que 10s estudios de Pedagogia Comparada se han aplicado a resolver cuestiones de teorías pedagógicas, planes y programas, métodos y estructuras de enseñanza. I;: Schneder: ((La Pedagogia Comparada aplica también el método comparativo a resultados estadísticos en el terreno pedagógico. Se comparan, por ejemplo, 10s gastos de construcción y mantenimiento de las escuelas, el costo de las escuelas por habitante, las cifras de frecuentamiento de las escuelas, el término medio de ausencias, la duración de las clases y de las vacaciones, el número total de estudiantes de cada materia en 10s diferentes países, etc))19. A. D. Márqaez: ((En tanto se trate de un problema pedagógico o educativo, estudiado en forma comparada, pertenece al campo de la Educación Comparada, sea cua1 fuere la disciplina o ciencia auxiliar cuya contribución se requiera: filosofia, historia, estadística, antropologia, psicologia, sociologia, política o E. J. King La Educación Comparada ((no está confinada al estudio de 10s sistemas escolares, o de cualquier otro tip0 de ((factores>> singulares, asi como no es una descripción inerte de prácticas e instituciones educativas extranjeras (...). La Ed~cación Comparada está interesada en las peculiaridades delproceso l6 GARC~A HOZ, V., Prin@~ de Pedagogzá sistetnáíica, Madrid, Rialp, 1960, p. 382. l7 ORIZIO, B., Pedagogia comparativa, Brescia, La Scuola, 1977, pp. 15 y 35. l8 OP. cit, p. 11. l9 SCHNEIDER, F., La Pedagogia de lo~pueblo~, Barcelona, Herder, 1964, pp. 25s. WRQUEZ, A. D., OP. cit., p. 17. esfuerzan en definir el Derecho Comparado y delimitar su esfera de acción. Unos intentan acaparar el Derecho Comparado (son 10s autores que hemos llamado del primer grupo) y empujados por sus pasiones o sus intereses, confundirlo con una o varias de las posibles aplicaciones del método comparativo. Otros (10s del segundo grupo), de un modo aparentemente más científico, distinguen del Derecho Comparado todo 10 que es propio de otra ciencia (de otra rama de la Pedagogia), y se ven llevados, asi, necesariamente a reducir el campo del Derecho Comparado hasta un punto en que acaba por desaparecer. Y sin embargo la conclusión a que este segundo grupo de autores no se atreve a llegar es la única correcta: el Derecho Comparado no existe, y tampoc0 existen ni pueden existir comparatistas que no sean más que tales (dado que una ciencia comparada no tiene un objeto propio). Lo que existe es la posibilidad, y a menudo el deber, de emplear el método comparativo en las ciencias juridicas". Si la Pedagogia Comparada no es una ciencia no es Pedagogia propiamente dicha, ni parece lógico, por consiguiente, que se le llame Pedagogia Comparada. Nosotros propondriamos que a esa disciplina científica se la llamara, más bien, ((Comparativismo pedagógico)). Pero de esto hablaremos ya más adelante. Aludamos ahora a una afirmación según la cua1 ((la Educación Comparada no es una disciplina, sino que se sitúa en la intersección de todas las Eso es tanto como decir que la Pedagogia Comparada ha de ser ((considerada como un dominio de estudio de carácter esencialmente interdi~ciplinario))~~. Son varios 10s autores que se expresan en estos términos, entre 10s que cabe mencionar a algún clásico, como G. 2. F. Bereday: Ninguna cuestión de la Pedagogia Comparada puede describirse en términos de una sola disciplina (...). Los pedagogos comparativos deben procurar utilizar 10s métodos de diversas disciplinas3'. Esto es explicado por el profesor A. Sanvisens mostrando cómo la Pedagogia Comparada tiene que ver con la Planificación Educacional, el internacionalismo educacional,' la Sociologia de la Educación, la Economia de la Educación, etk. Pero, a nuestro entender, estas relaciones de la Pedagogia Comparada con otras materias revelan no que ella es una ciencia interdisciplinaria, sino que es un pur0 método utilizado en todos 10s estudios educacioTratado de Derecho Civil Comparado, o). cit., pp. 7s. LB THANH KH~I, OP. cit, p. 40. 36 MARQUEZ, A. D., ((El puesto de la Educación Comparada en las Ciencias de la Educación)), en Perspectiuas Pedagdgicas, 47-48 (1981), p. 146. '' BEREDAY, G. Z. F., El me'todo comparatiuo en Pedagogzá, Barcelona, Herder, 1968, p. 22. nales que haga falta. Por otro lado, esa pretendida interdisciplinariedad s610 podria atribuirse a la Pedagogia Comparada en su concepción restringida de estudio de 10s sistemas educacionales de 10s paises, pero no como metodologia comparativa en general. EL CA~CTER ((EXPLICATIVO)) DE LA PEDAGOGÍA COMPARADA Quienes pretenden que la Pedagogia Comparada es una ciencia no les basta, seguramente, que les señalen un objeto y un método. La ciencia clásica, la ciencia simpliciter, tiene como nota característica el ser una crexplicación)) de la realidad (por eso, por ejemplo, la Pedagogia ve discutido su estatuto cientifico, al ofrecérsenos más como una tecnologia que como una explicación). iY la Pedagogia Comparada? Si se limita a mostrarnos las diferencia~ entre hechos, es decir, se le compete una función s610 ((descriptiva)), en tal supuesto no queda nada claro que le convenga la categoria de ciencia. Por eso algunos autores, como F. Schneider, han puesto el acento en que la Pedagogia Comparada, más que mostrar las peculiaridades de 10s sistemas educacionales, ha de explicar el porqué de las mismas, y en particular su origen, su razón de ser, la ley por la cua1 han salido como son. Tras esta sugerencia, son numerosos 10s tratadistas que se han disparado a expresarse en parecidos conceptos: S. B. Robinsohn: ((La comparación, como método de ciencias sociales, tampoc0 en Pedagogia se detiene en la contemplación de estructuras, sino que avanza al examen y explicación de 10s procesos, es decir, de las formas y condiciones de la función de instituciones e instrumentos, referidos a fines funcionales. De ahi que la explicación obtenida con la comparación adopte una forma funcionali~ta~~. J. L. Garcia Garrido: ((La finalidad de la Educación Comparada no es la de ofrecer modelos para imitar o para rechazar, sino la de comprender a 10s pueblos y aprender de sus experiencias educacionales y culturale~))~~. J A. Lauwerys: La Pedagogia Comparada empieza por reunir y clasificar todas las informaciones; ((después, la Pedagogia Com38 Art. cit., p. 659. 39 GARCÍA GARRIDO, J. L., Educación Comparada, o). cit., p. 105. Precisa dicho autor que la Educación comparada, aun siendo ciencia pura, admite ccaplicaciories)) pragmáticas, como todas las ciencias puras. parada intenta explicar elporquéde las cosas, analizando 10s datos reunidos)); no es ciencia normativa, no prescribe reglas para la buena marcha de 10s sistemas educacionales, sino que ((intenta únicamente comprender 10 que se hace y por qué es a~i))~O. P. RosseZZd Se trata ((de invitar al comparatista a estudiar no s610 las sz'tuaciones, sino el movitlaiento)), es decir, 10s principios determinantes de estos cambios incesantes y cada vez más acelerado~))~~. F. Schneidec ((La cuestión de 10s factores que determinan la Pedagogia de un país ha llegado a ser hasta tal punto el problema central de la Pedagogia Comparada, que para introducirse en ésta 10 miis conveniente es comenzar por investigar y exponer aquéllo~))~~. Lawrence A. Stenhouse distingue la pura descripción de 10s sistemas educacionales de la Ciencia comparativa de la Educación. Asimismo P. Rosselló establece una diferencia entre Pedagogia Comparada descr@tiva (que en gran parte es el resultado de la contribución hecha por algunas i~istituciones internacionales) y Pedagogia Comparada explicativa, añadiendo que estas dos ramas de la Educación Comparada son cccomplementarias, a pesar de que exijan dcnicas, conocimientos e incluso aptitudes diferent es^^^. Pese a todo cuanto acabamos de leer no vemos nada claro que la Pedagogia Comparada haya de ser ciencia ((explicativa)). Naturalmente que el comparativismo da lugar al descubrimiento de leyes y a la com.prensión de 10s fenómenos: por eso se 10 utiliza como método cientifico. Pero la comprensión y explicación la hace la ciencia que 10 está usando, y no el método mismo. Se dice, verbigracia, que la Pedagogia Comparada ha de explicar las diferencias educacionales; yo creo que no, porque en cuanto se explican ya no se est6 haciendo comparativismo sino Pedagogia normal y corriente, que está iluminando o resolviendo una cuestión pedagógica con 10s datos que le habia dado la Pedagogia Comparada (o ((comparativismo pedagógicoi)) ... Quizá esto quede mis claro con un ejernplo que, por cierto, arremete directamente contra la tesis defendida por 10s anterisres autores. En este caso son H. J. Noah y M. A. Eckstein quienes, en su intento de mostrar que el comparativismo es expli~ativo~~, 0). cit., p. 19 41 OP. cit., p. 7. 4Z La Pedagogha de ¿ospueb¿os, 01. cit., p. 34. ROS ELL^, P., ((La estructura de la educación comparada)), en Revista Espirola de Pedagogtá, 8 1 (196 3), p. 1 3. 44 0). cit., pg. 256. dicen que es mediante el mismo como se llega a confirmar o rechazar la hipótesis de la cua1 una investigación habia partido. Y ponen como ejemplo la hipótesis siguiente: (CLOS países donde el nivel de desarrollo educacional es elevado respecto del nivel de desarrollo económico, experimentarán posteriormente un crecimiento económico rápido, y a la inver~a))~'. Lo que aquí opinamos es que una proposición de ese tip0 no pertenece a ninguna ciencia cccompaiativa)) sino, simplemente, a la Economia o a la Sociologia: y si el modo de demostrar esta ley es con el rnétodo comparativo (como proponen Noah y Eckstein), esto s610 es cuestión de método, pero no de ciencia propiamente dicha (o sea, se deduce que se ha hecho método comparativo, pero no precisamente Pedagogia Comparada). Queremos insinuar que si bien la ccexplicación)) hace ciencia, no equivale esto a decir que por el10 la Pedagogia Comparada haya ya de ser una ciencia autónoma. Pues el comparativismo no es ya de por si explicación. Y, por el contrario, si por ejemplo tal como propone F. Schneider se trata de explicar el porqué de 10s sistemas educacionales de 10s paises, esto no hay por qué hacerlo con el método comparativo, ya que igualmente sirve el simple análisis de 10s ((factores)) que 61 propone. En definitiva, tampoc0 desde la instancia explicativa hallamos base suficiente para que pueda atribuirse a la Pedagogia Comparada la categoria de una auténtica ciencia. LA PEDAGOG^ COMPARADA, ¿UN ÁMBITO CIENTÍFICO TEORETICO O PRAGMÁTICO? La ciencia se divide en teórica y aplicada. Una ciencia teorética es la que estudia su objeto desinteresadamente, con el Único objetivo noético de conocer la realidad. La ciencia aplicada, en cambio, es interesada: su finalidad es resolver algún problema humano práctico, mediante la adecuada aplicación de 10s conocimientos teóricos. La Pedagogia Comparada, por ejemplo, ser6 un saber teorético si 10 que se propone es ccexplicar)) -como deciamoslas relaciones entre hechos educacionales y 10s rasgos diferenciales propios de 10s mismos; y ser6 una disciplina aplicada si est6 como mero auxiliar para posibilitar, en último término, un mejor ordenamiento de la educación y una acción 4' Ibiü., p. 187. educativa más eficaz. iQué clase de saber es, de hecho, la Pedagogia Comparada? También aquí encontramos divididas las opiniones de 10s tratadistas. Aparte de algunos, como P. Rosselló y J. A. Lauwerys, que distinguen una Pedagogia Comparada pura de otra aplicada, la mayoria se pronuncian por una u otra alternativa, y más en general por la segunda. Entre 10s que entienden esta disciplina como teorética, podemos mencionar a: J. L. García Garrido: ((La finalidad de la Educación Comparada no es la de ofrecer modelos para imitar o para rechazar, sino la de comprender a 10s pueblos y aprender de sus experiencias educacionales y culturales. No es, en definitiva, la de mejorar un sistema educativo aisladamente considerado, sino la de mejorar la educación en el mundo entero mediante la mejora de concretos sistemas educativos (atención: no sistemas escola re^)))^^. A. M. Kazamias; B. Massialas: ((Aunque el estudio de la educación comparada puede contribuir a la aplicación y a la planificación, no necesita regirse por tales consideraci~nes))~~. Por el contrario otros autores, como H. J. Noah y M. A. Eckstein, creen que el estudio de 10s sistemas educacionales de 10s paises se hace para sacar conclusiones Mes en política educacional: es la modalidad que R. Cowen llama ((intervencionista)), a saber, ((la educación comparada entendida intelectualmente como el esfuerzo para influir por medio de escritos en la política de elección educat iva^^^. Es la actitud representada en Alemania por F. Schneider, en Londres por J. A. Lau~erys~~ y en 10s Estados Unidos por King Hall. También el actual interés de la Pedagogia soviética por la Pedagogia Comparada (la sravnitel'naja pedagogika) se debe a motivos políticos. Veamos otros autores que se sitúan igualmente en esta línea, encabezados por el iniciador del comparativismo pedagógico: I M. A. Jullien de Paris: ((Esta empresa pedagógica, destinada a procurar medios prontos y seguros de regenerar y mejorar la educación pública y privada, en todas las condiciones de la sociedad (...) seria favorable a un tiempo al progreso de la moral y de la 46 ((Presente y futuro de la Educación Comparada)), art. cit., p. 184. 47 OP. cit., p. '28. COWEN, R., ((El lugar de la Educación Comparada en las Ciencias de la Educación)), en Perspectivas Pedag6gicas, 47-48 (198 I), p. 38. 49 C' aLa Pedagogia Comparada: su desarrollo, sus problemas)), art. cit., p. 184. enseñanza; vendria a ser una fuente abundante de lecciones, una ocasión de experiencias y de observaciones para 10s hombres encargados de su ejecución (...). Independientemente de la parte teórica y razonada, convendria hacer al propio tiempo ensayos prácticos y aplicar las observaciones que se habrian recogido)). Refiriéndose a Suiza, dice que ((el cotejo y la comparación reciproca de 10s cantones bajo unas mismas referencias les hará nacer la idea de poder tomar 10s unos de 10s stros 10 que puedan tener de bueno y útil en sus institucione~))~~. B. Orizio: ((La Pedagogia Comparada no se limita a un nivel puramente relativo-interpretativo, sino que realiza una valoración y propuesta de innovaciones con cautelas y justificaciones que ella sola est% en situación de ofrecer~~l. Brian Holmes: ((La Educación Comparada puede y desea aportar una modesta aunque importante contribución al futuro desarrollo del hombre y de su estilo de vida))52. L. Froese: La Pedagogia Comparada ((en tanto que facilita una comprensión comparativa, fomenta una cooperación internacional (por encima de las fronteras eur~peas)))~~. En conclusión, vemos que domina la concepción utilitaria de la Pedagogia Comparada, 10 cual, sin embargo, nada decide respecto al problemático carácter científic0 de esta disciplina ya que son ciencias, tanto las teóricas como las aplicadas. Por otra parte, las opiniones de quienes consideran la Pedagogia Comparada como un saber pur0 no carecen de justificación; también nosotros nos inclinamos por calificar a la Pedagogia Comparada de saber teorético, pues creemos que la mueve una finalidad de mera investigación: otra cosa -por 10 dem& frecuentees que esta investigación pueda aprovecharse en la práctica, o incluso que nuestra motivacidn de hacerla sea un interés utilitario. PEDAGOGÍA COMPARADA Y PEDAGOGÍA Siguiendo en la íínea en que venimos desarrollando el tema añadiremos ahora que la Pedagogia Comparada, tomada en su concepto ((restringida)), no es ((Pedagogia)) sino que es, en todo Esquisse ..., OP. cit., pp. 10 y 18. O). cit, p. 42. 52 HOLMES, B., ((Comparative education)), art. cit., p. 363. $Q(Vergleichende Erziehungswissenschafts, art. cit., p. 332. caso, una de las Ciencias de la EducaciÓd4, por cuanto no estudia la educación de un modo normativo sino únicamente descriptivo, considerándola como ((hecho)) (tal como hacen también la Economia de la Educación, la Sociologia de la Educación, la Historia de la Educación, etc.) y no como ((acción)). Y tomada en su sentido ((amplio)) no es ni siquiera Pedagogia; 10 que exactamente queremos decir es que no es una rama de la Pedagogia, y la conclusión lógica ser6 que no debe llamarse ((Pedagogia Comparada)). No es asi como 10 veia F. Hilker, el cual, siguiendo un esquema que también podria aplicarse a otras ciencias, considera tres ramas fundamentales en la división de la Pedagogia, a saber": 1." Ciencia de la educación (que es la Pedagogia sistemática o teórica, análoga a la Filosofia); 2." Pedagogia histórica (ciencia análoga a la Historia); 3." Pedagogia Comparada (análoga a la Sociologia). El fallo fundamental de esta clasificación es que no se funda en un criteri0 lógico unitari0 de división, exigido por el clPsico procedimiento de pasar del todo genérico a sus partes potenciales, al añadirse al género cada una de las diferencias especificas. Esto último es 10 que tiene en cuenta otro tip0 de clasificación mucho mejor y que se aplica con provecho a gran número de ciencias, y que en el caso de Pedagogia divide a ésta en Pedagogia General y Pedagogia Especial, y ésta a su vez en otras ramas: Pedagogia Social, Pedagogia Didáctica, Pedagogia Familiar, Pedagogia Sexual, Pedagogia Religiosa, Pedagogia ((Especial)) strictu sensu (que se ocupa de la educación <(especial)), en el caso de niños anómalos), etc. Entre estas últimas es donde muchos colocaa la Pedagogia Comparada, y aquí está el error. En efecto. Estas últimas divisiones son ramas auténticas surgidas del tronco común del árbol de la Pedagogia, pues se constituyen por respectivas divisiones especifica~ del objeto general de la Pedagogia (la educación), de modo que cada una se ocupa de una clase especial de educación. Pero no es esto 10 que le ocurre a la Pedagogia Comparada, la cual, según ya hemos dicho, carece de objeto propio (no se ocupa de una clase especial de educación), siendo su objeto el objeto Para la distinción entre ambos tipos de ciencias concernientes a la educación, véase nuestro trabajo ((Pedagogia, Ciencias de la Educación, Ciencia de la Educación),, en ESCOLANO, A. (Comp.), Epistemologia y Pedagogia, Salamanca, Publicaciones del I.C.E., 1983. HILKER, F., La PBdagogie Comparée, Paris, Institut Pédagogique National, 1964, p. 94. general de la Pedagogia, al cua1 estudia en cualquier caso (es decir, en 10s casos tratables por el método comparativo). Esto hace que -como aclararemos en seguidapara nosotros la Pedagogia Comparada forma parte de la Pedagogia General. Cuando se incluye esa disciplina entre las ramas de la Pedagogia Especial el error cometido es el ya señalado, a saber: el cambiar de criteri0 lógico de división; pues se estaba dividiendo la Pedagogia por su ccobjeto)) y, al hablar de Pedagogia Comparada, se est% considerando la Pedagogia por su (cmétodo)). Ya hemos dicho reiteradamente que 10 que distingue a la Pedagogia Comparada no es un objeto propio sino un método propio. Es, pues, un ámbito pedagógico que no puede ser considerado al establecer divisiones de la Pedagogia en razón de su objeto. Según esto la Pedagogia Comparada no es Pedagogia ni puede, por consiguiente, llamarse Pedagogia. Teniendo en cuenta esto, nosotros proponemos que se llame Comparativismo pedagdgico: esta expresión es propia y congruente, pues designa un método empleado en Pedagogia. Lo chocante de estas afirmaciones nuestras puede ser todavia más estrepitoso si las referimos a otro ámbito pedag6gico donde ocurre exactamente 10 mismo: a la llamada Pedagogia Experimental. Por más que esta disciplina esté rnás reconocida académicamente y goce de mucha tradición, debemos afirmar -según todo 10 que estábamos diciendo de la Pedagogia Comparada, y por 10s mismos motivosque tampoc0 es una rama de la Pedagogia Especial, que es un simple método, que carece de objeto propio, que queda englobada dentro de la Pedagogia General, que no puede llamarse Pedagogia, y que su nornbre apropiado seria c(Experimenta1ismo pedagógic~))~~. Todo ese modo de ver 10 hallamos también en el repetidamente citado R. David, quien discurre asi sobre la naturaleza cientifica del Derecho Comparado: El Derecho Comparado no es una rama de la ciencia jurídica análoga a esas otras ramas que antes hemos citado, civil, penal, etc. (...). La expresión Derecbo Comparado, por evocar una analogia entre diversas ramas del Derecho positivo que constituyen otras tantas ramas de la ciencia jurídica, es una expresión desafortunada que habria sido mejor y valdria la pena evitar. Muchas discusiones ociosas se habrian evitado si en lugar de emplearla se " No hemos sido nosotros 10s primeros en trazar este paralelo epistemológico entre Pedagogia Comparada y Pedagogia Experimental, pues ya 10 huo P. Rosse116 en su citada obra La teoria de las corrientes educatiuas, p. ll. hubiera hablado, con ciertos autores, bien de comparación de Derechos, bien de método comparativo. El Derecho Comparado no es otra cosa en realidad que la comparación de Derechos diferentes, el método comparativo aplicado a las ciencias juridicasS7. A muchos les parecerá abusivo que hayamos incluido la Pedagogia Comparada dentro de la Pedagogia General y, sin embargo, hace ya algunos años que varios tratadistas vienen insinuando 10 mismo, de un modo más o menos explicito. A. J. Colom, por ejemplo, hablando de 10s enfoques metodol6gicos que codifican el fenómeno educativoS8 (que constituye el objeto de la Ped~gogía General), menciona la metodologia analógica (que da lugar a la Pedagogia Comparada y a la Pedagogia Cibernética), junto a las metodologias histórica, experimentalista y lógico-metodológica (que dan lugar, respectivamente, a la Historia de la Educación, a la Pedagogia Experimental y a la Investigación Pedagógica). Con esto la Pedagogia Comparada se sitúa al lado de 10s otros métodos en la investigación pedagógica, 10s cuales dan lugar a disciplinas pedagógicas que no sonpartes de la Pedagogia, sino modalidades de la Pedagogia General. Asi pues tendremos que, por ejemplo, también la Pedagogia Histórica (o Historia de la Pedagogia, distinta, desde luego, de la Historia de la Educación) queda incluida en la Pedagogia General. No est% en esa linea de pensamiento A. D. Márquez c~ando~~, para poder afirmar que la Pedagogia Comparada es una ciencia autónoma, argumenta que si no 10 es por referirse a todas las clásicas cuestiones pedagógicas (10 cua1 la hace, según nosotros, parte de la Pedagogia General), tampoco 10 seria por ejemplo la Historia de la Pedagogia, que se refiere a 10 mismo; eso es 10 que cabalmente creemos nosotros (y por el motivo aludido): que tampoco la Historia de la Pedagogia es una ((rama de la Pedagogia Especial)). Cuando se habla al estilo de A. Vexliard: Estas cuestiones, según nuestro criterio, no son candentes (...). Sin embargo, se puede también sostener que la Pedagogia Comparada tiende hacia una cierta autonomia, que se justifica por el número creciente de estudios y obras que se le consagran, etc.60. S7 Tratado de Derecho Civil Comparado, 01. cit., p. S. COLOM, ANTONIO J., ((El proceso unificador y diferenciador de la ciencia. El caso concreto de la Educación y de la Pedagogia Comparada)), en Perspectiuas Pedag@cas, 41-42 (1978), p. 80. 59 Cf: su obra ya citada Educacidn Comparada. Teoria y Metodologia, p. 28. 60 OP. cit., p. 19. se da muestras, a nuestro parecer, de superficialidad y frivolidad frente al problema que nos ocupa. Preferimos este texto de un autor, L. Froese, que 10 ha visto como nosotros: Dentro de las Ciencias de la Educación, a la Pedagogía Comparada le corresponde una funcidn complementaria. Igual que la Pedagogia Histhrica, est6 claramente subordinada a la Pedagogia General. El objeto común es la realidad educativa y formativa. Lo que la Historia de la Pedagogia viene a representar como desarrollo vertical, intenta conocerlo la Pedagogia Comparada con una mirada horizontal: el origen de la realidad pedagógica y de la concepción pedagógica, el contexto significativq y efectivo de 10 puramente educativo tal como se ofrece en la teoria y en la práctica6'. Concluiremos ese tema discutiendo el tratamiento que le da B. Orizio en su obra ya citada (en la nota 17). Incurre en una flagrante contradicción, pues: 1.0 Considera que la Pedogogia Comparada es Pedagogia y, como ésta, es ciencia y ciencia práctico-poética, orientada a la acción y con una finalidad práctica: La Pedagogia Comparada no se limita a un nivel puramente relativo-interpretativo, sino que realiza una valoración y propuesta de innovaciones con cautelas y justificaciones que ella sóla est6 en situación de ofrecer (P. 4219 siendo una parte de la Pedagogia, una rama de Pedagogia Especial, puesto que se relaciona con la Pedagogia (General) del mismo modo que la Ingenieria Civil, la Ingenieria Naval y la Ingenieria Militar se relacionan con la Ingenieria: La Pedagogía Comparada surge y se desarrolla dentro de la Pedagogia cuyas caracteristicas epistemológicas asume: todo 10 que pertenece al concepto de Pedagogía, pertenece también al concepto de Pedagogia Comparada; su relación es la misma que entre el género y la especie (p. 108). En términos lógicos, es la relación de la parte al todo, de la especie al género, teniendo en cuenta que la especie es una determinación del género, rnediante un elemento de especificación (p. 35). 2.0 Más, por otro lado, afirma que la Pedagogia Comparada, más que una parte, (ces una modalidad del desarrollo interno de la Pedagogia)) (p. 34), es decir, un desarrollo metodológico carente de objeto propio y que se confunde con la Pedagogía en general: 6' ((Vergleichende Erziehungswissenschaft)), art. c& p. 332. prácticamente se impone la primera, que es la seguida por 10s grandes comparatistas mundiales. Aunque la actitud de estos últimos no sea totalmente lógica, se ve apoyada por la tradición y por el uso general de la comunidad científica, motivo suficiente para justificar su concepción de la Pedagogia Comparada. Hay autores para quienes esta disciplina es teórica, teniendo como finalidad explicar las diferencias existentes en la educación y descubrir las leyes que las rigen. Esto puede apoyar la pretensión de considerar la Pedagogia Comparada como una ciencia. Pero otros la consideran como un saber aplicadoypráctico,~creyendo que su finalidad es la de servir de base para la política educacional y las reformas nacionales de la educación. Se considera que la Pedagogia Comparada no es una parte de la Pedagogia como 10 son, por ejemplo, la Pedagogia Social o la Pedagogia Direferencial. Al ser un método, se sitúa al lado de la Pedagogia Experimental o de la Pedagogia Racional (que tampoco son partes de la Pedagogia). Seria mejor llamarla ((Comparativismo pedagógico)). En 10s paises anglófonos se llama ((Educación Comparada)) porque en ellos no se utiliza la palabra ((Pedagogia)); pero en 10s paises que usan este termino será mejor decir ((Pedagogia Comparada)), porque es una expresión más adecuada. ABSTRACT The principal problems of Comparative Education as a branch of science are discussed, examining whether it is a science, what class of knowledge it consists of, what name is suitable and what relation it has to other sciences, especially Pedagogy and the Educational Sciences. The opportuneness of the present study depends on a great diversity of opinions among the theories of Comparative Education being observed. With regard to the nature and object of Comparative Education two main currents are shown to exist: 1st. that which states that Comparative Education is a science with its own object, namely the study of the educational systems of different countries, and 2nd. that which affirms that it is only a method, applicable to very diverse pedagogical theories. The author discusses the bringing into line of both attitudes affirming that the first ccrestricted concept)) of Comparative Pedagogy is contained in the second ((wide concept)); thus arriving at a unique definition which embraces both aspects. 5 9 Theoretically we have to agree with the second attitude, but practically the first prevails as the normal one followed by the great world comparativists. Although the attitude of the latter is not totally logical it is supported by the tradition and general usage of the scientific community, wich is sufficient reason to justify its conception of Comparative Pedagogy. There are authors for whom this discipline is theoretical, having as its object the explanation of the differences existing in education and discovering the laws which govern them. This is able to support the claim to consider Comparative Pedagogy as a science. But others consider it as a knowledge appliedandpractical, believing that its purpose is to serve as a base for educational policy and national educational reforms. It is considered that Comparative Education is not a part of Pedagogy as are, for example, Social Pedagogy or Differencial Pedagogy. As a method it is placed beside Experimental Pedagogy or Differential Pedagogy (neither are part of Pedagogy). It wald be better to call it pedagogic Comparativism because they do not use the word ((Pedagogy)), but in the countries which use this term it would be better to say ((Comparative Pedagogyn, because it is a more adequate expression. ' -