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Los conocimientos técnicos de los campesinos : su papel en la elaboración de una teoría sobre el desarrollo tecnológico de la agricultura andina

Bebbington, Anthony

Abstract

En réponse aux limites des stratégies de développement basées sur le transfert de technologies agricoles modernes vers le Tiers-Monde, plusieurs organismes ont montré dans les dernières années un plus grand intérèt vers les connaissances agricoles de paysans indigènes. Cet intérèt reflète et nourrit un changement vers des méthodes participatives pour la production de technologies agricoles. Or, les deux approches ont manqué d'un approfondissement dans la théorie sociale.

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DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17. 1990. DD. 7-26 Los conocimientos técnicos de 10s campesinos: su papel en la elaboración de una teoria sobre el desarrollo tecnológico de la agricultura andina Anthony Bebbington" Résurné / Abstract / Resurnen / Resum En réponse aux limites des stratégies de développement basées sur le transfert de technologies agricoles modernes vers le Tiers-Monde, plusieurs organismes ont montré dans les dernibres années un plus grand intérCt vers les connaissances agricoles de paysans indigbnes. Cet intérCt refl2te et nourrit un changement vers des méthodes participatives pour la production de technologies agricoles. Or, les dem approches ont manqué d'un approfondissement dans la théorie sociale. Cet article offre un cadre théorique alternatif basé sur les concepts de atravaib et d'ccintéraction socialen tirés d'aprbs la théorie de l'herméneuthique critique de Jiirgen Habermas. Cette approche nous permet de concevoir dans le mCme cadre théorique l'utilisation de l'environnement par le paysan autant que la communication de connaissances et le ra~Dort entre Davsans et les institutions extérieures au développemeni ies change'mknts technologiques et sociaux sont analysés comme éléments inhérants aux m&mes vrocessus. Ce cadre suDDose aussi des implications pour la pratique d; changement social et &aire dans la campagne. La participation doit se baser sur les principes des cccommunautés de dialoguew o~ les paysans et les techniciens participeraient & niveau égalitaire dans les discussions qui définissent simultanément les buts socioculturels, technologiques et politiques de n'importe quelle stratégie agraire. * Center of Latin-American Studies, University of Cambridge, Cambridge CB3 9EF. DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17,1990 Responding to the shortcomings of development strategies focussing on the transfer of modern agricultural technologies to the Third World peasantry, development institutions have recently shown increasedinterestin the ag;icultural knowledge of indigenous farmers. This interest both reflects and has nourished the movement toward participatory methods for the generation of agricultural technologies. Both these foci have, however, been weak in social theory. This paper suggests an alternative thebretical framework based on the concepts of labour and interaction drawn from the critica1 hermeneutics of Jürgen Habermas. This perspective allows each of the peasant's practica1 engagement with the biophysical environment, the communication of knowledge within the rural community and the relationship between peasants and externa1 development institutions to be considered within the same theoretical framework. Technological and socio-cultural change are theorized as inextricable elements of the same processes. The framework also carries implications for the practice of rural change. ccParticipationn must be based on the principles of ccdialogical communitiesn where campesinos and technicians participate as equals in discussions which simultaneously define the socio-cultural, technological and political objectives of any agrarian strategy. Respondiendo a las limitaciones de las estrategias de desarrollo que tenian su enfoque en la transferencia de tecnologias modernas agricolas al campesinado del Tercer Mundo, las instituciones de desarrollo han mostrado durante 10s últimos años más interés en 10s conocimientos agricolas de 10s campesinos indigenas. Este interés tanto refleja como nutre el cambio hacia métodos participativos para la generación de tecnologias agricolas. Sin embargo, a ambos enfoques les ha faltado una profundización en la teoria social. Este articulo ofrece un marco teórico alternativo basado en 10s conceptos de cctrabajo,, y de ccinteracción sociab extraidos de la teoria de la hermenéutica critica de Jürgen Habermas. Tal perspectiva nos permite concebir en el mismo marco teórico tanto el manejo del medio ambiente vor el campesino. como la comunicación de conocimientos. y la relacihn entre 1;s campesinos y las instituciones externas al desa: rrollo. Los cambios tecnolóeicos v socioculturales se ven como elementos inextricables de losmis&os procesos. Este marco también conlleva implicaciones para la practica del cambio social y agrari0 en el campo. La ccparticipaciÓn>, debe de tener su base en 10s principios de las ccomunidades de diáloeo*. en donde 10s camvesinos v 10s técu, nicos participan de una manera igualitaria en las discusiones que definen simultáneamente 10s objetivos socioculturales, tecnológicos y politicos de cualquier estrategia agraria. CAMPESINOS ANDINOS Y DESARROLLO TECNOL~GICO En resposta a les limitacions de les estrategies de desenvolupament que tenien l'enfocament a transferir tecnologies agricoles modernes a la pagesia del Tercer Món, les institucions de desenvolupament han mostrat durant els darrers anys més interes en els coneixements agrícoles dels camperols indígenes. Aquest interbs tant reflecteix com nodreix el canvi cap a mbtodes participatius per generar tecnologies agricoles. Tanmateix, ambdós enfocaments han mancat d'aprofundiment en la teoria social. Aquest article ofereix un marc tebric alternatiu basat en els conceptes de cetreball,, i d'ccinteracció social,,, extrets de la teoria de l'hermenbutica crítica de Jiirgen Habermas. Aquesta perspectiva ens permet concebre en el mateix marc teoric tant el maneig del medi ambient pel camperol, com la comunicació de coneixements, i la relació entre els camperols i les institucions externes al desenvolupament. Els canvis tecnolbgics i socioculturals es veuen com a elements inextricables dels mateixos processos. Aquest marc també comporta implicacions per a la practica del canvi social i agrari al camp. La participació ha de tenir la seva base en els principis de les eccomunitats de dialeg,,, on els camperols i els tecnics participen d'una manera igualitaris en les discussions que defineixen simultkniament els objectius socioculturals, tecnolbgics i polítics de qualsevol estratbgia agrkria. Aunque 10s antropólogos, geógrafos y sociólogos vienen resaltando las aptitudes agronómicas de 10s indigenas desde hace tiempo, so10 recientemente las instituciones encargadas del desarrollo agrari0 han empezado a estimar estos conocimientos. Este <<descubrimiento>> genera varias cuestiones institucionales, teóricas y prácticas, que son importantes para contextualizar, historiar y, sobre todo, desarrollar el concepto de <<Conocimiento Tecnológico Indigenav (CTI) . La pregunta que cabe hacerse a nivel institucional es: jpor qué las instituciones están <<descubriendo>> el CTI ahora? En otras palabras, jcuáles han sido 10s dinamismos internos y externos que han hecho surgir la idea de que 10s campesinos saben bastante de 10 que se puede y se debe hacer en el proceso de desarrollo tecnológico en el campo? El problema teórico es simplemente el siguiente: jcómo deberíamos entender 10s orígenes y las funciones del CTI que tienen 10s indigenas andinos? Si tales campesinos dependen del ambiente biogeográfico, pero al mismo tiempo participan en sistemas socioculturales muy complejos que influyen en el uso de la tierra, iqué efecto tienen estos dos ejes de reproducción social y biológica sobre la función, 10s contenidos y la distribución del CTI? Además, si, como es cada vez más el caso en tiempos recientes, tales campesinos han sido DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17.1990 influidos por las instituciones y prácticas externas a la sociedad local, jqué efecto ha tenido este contacto sobre 10s contenidos de estos sistemas de CTI, y por qué ha tenido tal efecto? jCuál ha sido la naturaleza de la relación entre las articulaciones internas y externas en este proceso de formación del CTI? jCÓmo, y por que, se han asimilado, legitimado e institucionalizado tales cambios en la practica agrícola? El problema práctico, muy relacionado con el teórico, es: jcómo se deberian combinar 10s conocimientos indigenas y 10s modernos en el esfuerzo de desarrollar tecnologias adecuadas para la realidad del campesinado? Aunque normalmente esto se trata como si fuera un problema técnico, la realidad es que es un problema social y organizativo, y provoca cuestiones tales como: jcuál seria una meta apropiada para este proceso de adaptación tecnológica?, y jcómo deben ser controladas las instituciones que trabajan en la generación y extensión de la tecnologia agropecuaria? Es necesario considerar este tema práctico desde la base teórica, ya que es en el analisis teórico donde se van a esclarecer las reglas y las prácticas por medio de las cuales el CTI se legitima y se disemina entre 10s campesinos andinos. Eso no implica que las instituciones y las practicas del futuro deban reflejar exactamente las del pasado, porque, por ejemplo, podria ser que las practicas del pasado no sean adecuadas para las nuevas realidades, o que las formas organizativas del pasado no hayan sido siempre equitativas. Sin embargo, necesariamente habrá algo de continuidad con 10s factores que han influido en la construcción del CTI hasta ahora. Por el10 nuestros planteamientos para el futuro deben de tener su base en una comprensión teórica de 10s procesos de construcción y cambio que han creado el CTI en su forma actual. En la discusión que sigue quiero analizar con más profundidad algunos de estos temas teóricos y prácticos. Pero, para empezar, seria útil situar la idea del CTI en su contexto institucional, ya que hay dos momentos en el proceso de construcción del cua1 hablamos: la construcción del CTI entre 10s campesinos, y la construcción de la eidea)) del CTI en las instituciones que trabajan con 10s campesinos. PENSAMIENTO INSTITUCIONAL SOBRE CONOCIMIENTOS TRADICIONALES El concepto de <(conocimiento)> está de moda en las ciencias sociales. Muchas veces este concepto se vincula al concepto de ccpráctica>) en el sentido de que es el conocimiento que tiene un ser humano el que le permite seguir ac- CAMPESINOS ANDiNOS Y DESARROLLO TECNOL6GICO tuando en el mundo; y, además, el conocimiento sigue produciéndose por medio de la práctica (Bourdieu, 1977; Giddens, 1979). El creciente interés en esta idea refleja 10s esfuerzos teóricos que se estan haciendo para relacionar la vida diaria con la reproducción y cambio de las estructuras de la vida social que en muchos análisis se han presentado como autónomas. Paralelamente existe interés por vincular la vida local con la vida regional, y en sentar las bases para entender de qué manera 10s cambios a nivel de la práctica individual pueden entenderse como parte de procesos de cambio más amplios y estructurales. Sin embargo, no es esta linea de pensamiento intelectual la que ha conducido al desarrollo de la idea del CTI (aunque mas adelante voy a sostener que tal teoria social tiene que jugar un papel mucho más importante en nuestro acercamiento al concepto del CTI). Mucho mis significativo ha sido un argumento desarrollado por 10s cientificos sociales que trabajan en las instituciones de desarrollo agrari0 desde mediados de 10s años setenta. Este argumento ha sido: (1) una respuesta a 10s errores en el proceso de la generación y difusión de la tecnologia moderna agropecuaria; y (2) un resultado del creciente papel de 10s antropólogos en tales instituciones. Las dos tendencias no son independientes porque fue justamente la comprensión de las limitaciones de las tecnologias modernas 10 que promovió el interés de las instituciones por 10s antropólogos, en el sentido de identificar metodologias de investigación y extensión agrarias más efectivas (Rhoades, 1984). El desarrollo de la idea del CTI ha conocido distintas etapas. Al principio se admitió que el campesino sabe 10 que quiere y, por consiguiente, deberia participar en la evaluación de las tecnologias. De el10 surgió la idea de que el campesino conoce las opciones factibles para el desarrollo tecnológico. Más recientemente, ha aparecido el argumento (todavia embrionario) de que, de hecho, 10s campesinos son 10 suficientemente expertos como para hacer sus propias pruebas, y de que el papel de las instituciones deberia ser el de ayudar10s para que mejoren sus experiencias, asi como el de seguir en la estación experimental 10s temas de investigación que 10s campesinos ya han empezado (Chambers et al., 1989; Espinosa et al., 1985; Rhoades y Bebbington, 1988; Richards, 1985). De ahi que, estrechamente vinculado a la aparición del concepto del CTI, haya surgido el argumento de que 10s campesinos deberian participar mucho más en el proceso de investigación. ~un~u; éstos son cambios muy prometedores, el contexto de las ideas ha sido demasiado técnico y agroecológico, y desvinculado de un análisis de la relación entre 10 que un campesino sabe y las estructura~ sociales e históricas en las cuales esta viviendo (p.e. véase Ramón, 1987). Aquí se ve la necesidad de DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17, 1990 vincular 10s temas teóricos y prácticos con la profundidad ecológica del concepto de CTI que se ha generado en las instituciones. A el10 dedico mi atención en 10 que sigue. La profundidad y detalle del conocimiento agronómico de 10s campesinos se encuentran ya bien documentados, asi como su capacidad de crear, experimentar y responder al cambio (Brush, 1977; Brush et al, 1981; Field y Chiriboga, 1984; Gade, 1975; Rhoades y Bebbington, 1990; Sánchez-Parga, 1984 y 1988). De igual manera, como ya hemos dicho, existe la creciente aceptación de que esta aptitud tiene un papel valiosisimo en el proceso de investigación tecnológica: un papel que no se puede sustituir con las herramientas de la ciencia formal (Barker et al., 1977, Biggs, 1989; Biggs y Clay, 1981; Brokensha et al., 1980; Chambers, 1983; Chambers et al., 1989; Richards, 1985; Warren et al., '1990). Hasta ahora, la mayor parte de la investigación sobre el CTI se ha centrado en la recogida de datos y documentación sobre diferentes prácticas indigenas. En cambio, se ha visto poc0 análisis teórico y critico. La mayoria de las reflexiones teóricas que se han hecho han relacionado el CTI con el contexto ecológico o simbólico, tanto en la zona andina como en otras partes (Brush, 1977; Moya, 1984; Richards, 1985). En esta línea de análisis, y más concretamente en el contexto andino, no esta muy claro si la ccagricultura andina>> contiene algo específicamente andino en términos históricos y socioculturales, o si es simplemente la practica de agricultura ecológica en 10s Andes, donde su singularidad es mayormente una reflexión de sistemas de gestión adaptados a la fisiografia regional. Este concepto de ccadaptación)) juega un papel central en muchos análisis. El concepto de aadaptación)) tiene sus raices en el funcionalismo, un enfoque teórico en el cua1 un elemento de un sistema se explica por el papel que juega en este sistema; normalmente se supone también que el sistema esta avanzando hacia un equilibri0 (Giddens, 1979). 1. Aquí distingo entre conocimiento tecnológico indígena y conocimiento tecnol6gico tradicional. El primer0 es un cuerpo de conocimientos campesinos que ha asimilado algunas tecnologías modernas (semillas, fertilizantes, plaguicidas etc.), aunque no necesariamente según las recomendaciones de 10s institutos de investigación formal; el segundo es aquel cuerpo de conocimiento que se desarrolló antes de las influencias modernizantes de tales tecnologías. Este enfoque funcionalista ha recibido muchas criticas en las ciencias sociales. Como teoria positivista, propone, sin probarlo, que el objeto de análisis tiene una meta. Por ejemplo, existe una fuerte tendencia a suponer que el campesino actua con el deseo de mantener el equilibrio ecológico y de no correr riesgos, una suposición que se hace sin mostrar que el campesino piensa asi, o que ((solamente>> piensa asi. En otras palabras, el analista hace dos aseveraciones: supone que el sistema (el agroecosistema) esta buscando un equilibri~; y luego supone que 10s elementos del sistema (como 10s campesinos) también estan buscando tal meta. Como teoria normativa propone una meta para la acción social y política sin investigar necesariamente si tal meta seria la deseada por 10s actores humanos del sistema, analizado éste en un contexto de comunicación abierta (Bernstein, 1983). Por ejemplo y en referencia a nuestro caso, se nota que algunas organizaciones que trabajan en el desarrollo agrari0 se orientan hacia el objetivo del equilibrio agroecológico y, muchas veces, o no consideran muy bien 10 que quiere el campesino, o critican al campesino por ser irracional si ven que sus prácticas no son agroecológicamente adecuadas. Finalmente, como una forma de explicación, el funcionalismo tiende a ser ahistórico. Otra vez en nuestro contexto, existe una tendencia alarmante a desvincular la comprensión de las prácticas tecnológicas del campesino, de un análisis de la influencia sobre el CTI en la historia de la distribución de la tierra, de las relaciones de dominación y resistencia en la sociedad y de 10s efectos de la relación negociada entre el campesinado y el mundo moderno. Trabajo e interaccion social en el proceso de construccion del conocimiento campesino Para establecer cómo pensar el CTI podria ser útil diferenciar dos ámbitos de la vida social que, si bien no estan de ninguna manera separados, puede considerárselos como dos ejes para organizar nuestras reflexiones: el trabajo y la interacción social (Giddens, 1982). El trabajo es la practica productiva; en el caso del campesino la relación directa e intima con el medio ambiente. Es aqui donde la tecnologia adquiere gran importancia, mediando entre el ser humano y la naturaleza, bien a corto plazo (p.e., el azadón) o a largo plazo (p.e., la rotación de cultivos). Es en el proceso de trabajo donde el campesino aprende, experimenta y crea la practica técnica, 10s conocimientos edáficos y climáticos, etc. Es aqui, experimentando la variabilidad de la naturaleza, donde el campesino se vuelve desconfiado ante 10s esfuerzos de 10s cientificos y técnicos porque éstos generalizan. En otras palabras, es aqui donde forma DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17,1990 su propia epistemologia (Sack, 1980). Ésta es una epistemologia que surge de un sentido de la especificidad locacional y temporal de las relaciones entre acontecimientos biofisicos, de un conocimiento agudo de la variabilidad y variación del medio ambiente (Sánchez-Parga, 1988), y de la comprensión de que hay contextos en 10s que se puede esperar mas regularidad (p.e. en el cultivo de la cebada) y otros en 10s que se puede esperar menos regularidad (p.e. en el cultivo de la patata). Si se quiere, se trata de una epistemologia mucho más realista, distinta del positivismo del científic0 que busca <<leyes>> (Sayer, 1984). El análisis de este ámbito de trabajo sobre la naturaleza es el que domina en la mayor parte de 10s estudios sobre el CTI, y es cierto que la naturaleza tiene ciertas cualidades absolutas que influyen en el CTI, ya que delimita ciertas posibilidades y limites de lo que se puede hacer, tanto en la parcela individual como en el conjunt0 regional andino. Pero el trabajo no se produce en ningún vacio social, y no se puede pensar en el trabajo sin necesariamente pensar en jtrabajo para qué, para quién, con quién, dónde, y ordenado con qué criterios? Todos estos elementos influyen necesariamente en 10s contenidos y la distribución social del CTI que se produce por medio del trabajo. Asi, entramos en el ámbito de la interacción social. En este ámbito se definen y se manejan las reglas de las relaciones sociales de producción, de la organización y legitimidad de la autoridad, de la comunicación, de la significación de la vida social y del ccporqué>> de la producción. Tal definición y manejo se derivan de las relaciones individuo-grupo que se viven dentro del campesinado, aunque muchas veces según criterios que no son solamente determinados dentro de la comunidad. Es muy importante notar que en estas relaciones diferentes 10s individuos aportan ideas y simbolos diferentes del grupo por haber tenido una variedad de experiencias personales muchas veces (y eso es cada vez más el caso) influidas por factores muy distantes de la comunidad agrícola. Así, debemos darnos cuenta de que el uso que una comunidad andina contemporánea hace de sus tierras, y de cómo piensan 10s miembros de la comunidad acerca de tal uso, se determinan por medio de la interrelación entre (1) 10s mecanismos de decisión y las estructuras que <<producen>> decisiones internas en la comunidad, y (2) las articulaciones entre la comunidad y el mundo exterior, articulaciones que no son solamente contextos de decisión sino que también influyen en 10s criterios que 10s campesinos usan en sus decisiones y que, en cierto modo, producen decisiones para 10s campesinos (Bourdieu, 1977). La practica del campesino en tal contexto depende tanto de las reglas de su acción social y de sus recursos económicos, culturales y sociales como de la ecologia de su chacra. CAMPESINOS ANDINOS Y DESARROLLO TECNOL6GICO Para elucidar estas influencias sobre la construcción del CTI, conviene considerar la relación entre tipos de CTI y ciertos intereses sociales y humanos (Habermas, 1971). En sentido mas amplio, conocimiento tradicional implica las metas siguientes: producción para el uso familiar, control del riesgo y man- ~ tenimiento de la unidad familiar y comunal. Necesariamente, tal conocimiento tiene un interés instrumental (control de la naturaleza), pero también tiene un interés hermenéutico/reflexivo -la reproducción de un sentido de identidad étnica e histórica2. Incorporar tecnologias modernas en las prácticas tradicionales implica un cambio en el efecto reflexivo de tal conocimiento tecnológico hacia la modernidad y una exteriorización de ciertos elementos de la identidad social. Cuanto más se usa tal o cua1 tecnologia con el fin de acumular capital, mis implica este cambio: un cambio en el que se van dejando de lado las metas de mantener la integridad de la familia y de la comuna, y de producir para el autoconsumo; para reemplazarlas por el objectivo de producir excedentes para mercaI dos urbanos y para poder avanzar económicamente como individuo, dentro de la comunidad. (Sin embargo vale la pena notar que habra esfuerzos para mantener aspectos de la organización social tradicional cuando el uso calculado de tal tradición puede ayudar a 10s intereses de una familia durante el proceso de acumulación; p.e. véase 10s estudios de Mallon (1983) y Long y Roberts (1978). Visto asi, el CTI se desarrolla no solamente por medio de una relación con el medio ambiente, sino también como parte de un proceso de cambio sociocultural (incorporando 10s cambios de comportamiento que forman parte del cambio económico). Sin embargo, tal cambio hacia la modernidad no es ni unilineal, ni una tendencia inalterable. Es un cambio en el que 10s actores humanos que 10 practican están al mismo tiempo interpretándolo mediante la óptica de sus herencias culturales. No es un proceso fácil, y su trayectoria se ver5 influida por las tensiones psicológicas y por 10s conflictos sociales involucrados. Eso nos lleva a considerar cómo surge el cambio tecnológico, se comunica y se institucionaliza en la comunidad. El contexto de generacion y comunicacion de cambios tecnologicos En términos muy sencillos, un cambio tecnológico puede proceder de las propias experiencias y pruebas del campesino en la comunidad, o puede ser traido de fuera y adaptado luego a las condiciones locales. 2. Por supuesto tal orientaci6n puede servir a 10s intereses de ciertos mayores de la comuna (Meillassoux, 1975). DOCUMENTS D'ANALISI GEOGRAFICA 17,1990 tales tendencias cuando las instituciones escogen el fin de su actividad rural según criterios técnicos o de <ceficiencia>> (por ejemplo, incremento de productividad, o equilibri0 agroecológico) y luego buscan maneras eficientes para lograr esta meta sin dialogar realmente con 10s campesinos sobre 10 que ellos mismos desean de su sociedad. Y, rnuchas veces, parece que es la misma racionalidad de la ciencia la que escoge tal meta, sea la ciencia moderna (Comité para la Ciencia y Tecnologia Agropecuaria, 1987), sea la ciencia ecológica (Zuquilandia, 1988). Esto no es un argumento anticientifico: el mismo Habermas cree que la ciencia moderna tiene mucho que ofrecer a la liberación del ser humano; se trata so10 de que Habermas desconfia de la aplicación de una racionalidad científica para solucionar las preguntas y problemas sumamente humanos del ccporqué)> de la vida. Quiero enfatizar que apoyo 10s esfuerzos de estas instituciones para identificar estrategias eficientes y efectivas, y mis considerando su interés por promover la participación de 10s campesinos en el proceso investigativo (CAAP, 1981; Fundagro, 1988). Pero las implicaciones de 10s argumentos de filósofos como Habermas (y se podrian incluir también aquí filósofos como Gadamer y Rorty) son que la participación debe ir mucho más all6 que asignar un simple papel al carnpesino en la implementación de estrategias; debe incluir su participación en cccomunidades de diálogo>> donde <c.. . 10s individuos se enfrentan como iguales y participantes.. .s, y que <c. . . se materializan en la vida cotidiana>> (Bernstein, 1983:223). Los contextos en 10s cuales se han empezado a realizar esfuerzos para fomentar la investigación participativa forman una de las bases que se podrian aprovechar para construir esta próxima fase de participación que realmente promoviera la comunicación entre las instituciones y 10s campesinos sobre el ccdónde,,, ccpor que>> y cccómo)) del cambio agrario. Ademis, habria que asegurar el poder sociopolitico y económico necesario para que estas cccomunidades de diálogo>> tengan 10s recursos para conseguir 10s objetivos definidos en este proceso de reflexión y argumentación. Eso implica la necesidad no s610 de cambios locales sino también de cambios en la estructura del estado. Al principio de este análisis esbocé unas cuestiones prácticas: jcómo se deberia combinar el CTI con la ciencia moderna?; jcuál seria la meta apropiada para el desarrollo tecnológico?; jcómo habria que controlar las instituciones para que 10s campesinos tengan acceso al poder sociopolitico y económico necesari0 para lograr sus fines? y, en 10s esfuerzos para reorientar estas instituciones, je qué manera podemos aprovechar 10s procesos de generación y comunicacion de ideas que ya existen en la comunidad? Pero si nuestra conclusión de que el concepto de cccomunidades de diálogon tiene bastante CAMPESINOS ANDINOS Y DESARROLLO TECNOL~GICO importancia para estas preguntas es correcta, realmente un autor no puede ofrecer respuestas a tales problemas de estrategia. Las respuestas deberian surgir de diálogos abiertos entre campesinos, instituciones y cientificos. Existen algunas reflexiones que pueden extraerse de este trabajo. La primera es que no podemos reflexionar sobre el CTI solamente en términos tecnológicos. Se trata también de un elemento de identidad y dirección sociocultural de la comunidad. Cambios en la practica tecnológica de la comunidad van a influir (y ya estan influyendo) en su naturaleza sociocultural; entonces, cualquier decisión sobre la generación y difusión de tecnologia debe hacerse en el contexto de una reflexión simultánea sobre el futuro sociocultural que la comunidad desea. Tales decisiones deben contar con la participación de 10s campesinos. Es allí donde se identificarán las metas globales para proyectos tecnológicos, y no cabe entrar en suposiciones previas. Otra reflexión es que, aunque las formas tradicionales de tomar decisiones y de comunicarse en la comunidad no son perfectas y no se va a encontrar una cccomunidad de diálogo>> ya existente en la comunidad indigena contemporánea, el proceso de comunicación se facilita sumamente cuando 10s interlocutores participan en una tradición y relaciones sociales que permiten sanciones mutuas. Las instituciones que quieran trabajar con y para tales campesinos deberán formar parte mucho más de estas formas y relaciones tradicionales para poder establecer una comunicación abierta con 10s campesinos. Además, tendrán que desear una libre comunicación; deseo muchas veces ausente, dado que implica la aceptación del campesino indigena como un igual que, de repente, podria convencer al técnico para que cambiara de creencias y prácticas. Probablemente esto tiene implicaciones para 10s profesionales que se escogen para trabajar en las instituciones, y para su lugar de residencia, para su idioma, etc. Una última reflexión es que, necesariamente, el concepto de cccomunidad de diálogo>> implica una reestructuración de las relaciones de poder entre campesino y campesino, entre campesino y técnico, y entre campesino e institución. S610 asi podrán comunicarse realmente, y s610 asi se podrán asentar las bases sobre las cuales puedan trabajar juntos, con una sola mente, en el esfuerzo de crear un agro que refleje 10s intereses comunes y no las ideologias particulares del modernismo, tradicionalismo, ecologismo o cienticismo. DOCUMENTS PANALISI GEOGRAFICA 17,1990 AGRADECIMIENTO Algunas de estas reflexiones se han desarrollado durante un proyecto de investigación apoyado vor una beca de la Fundación Inter-Americana. Quiero agradecer a la Fundación este apoyo. También agradezco a David Saurí y a Rebecca Tolen sus comentarios sobre un manuscrit0 anterior. ASHBY, J. (1982), ((Technology and Ecology: Implications for Innovation Research in Peasant Agriculture),, Rural Sociology, 47: 234-250. BARKER et al. (1977), The Utility of the Nigerian Peasant Farmer's Knowledge in the Monitoring of Agricultural Practices, MARC Report # 4, Chelsea College, London. BERNSTEIN, R., (1983), Beyond Objectivism and Relativism, Oxford, Basi1 Blackwell. BIGGS, S. (1989), A Multiple Source of Innovation Model of Agricultural Research and Technology Generation, ODI Agricultural Administration (Research and Extension) Network Paper 6, London, Overseas Development Institute. BIGGS, S. & CLAY, E. (1980), (<Sources of Innovation in Agricultural Technology*, World Development, 9(4): 321-336. BLAIKIE, P. (1978), (<The Theory of Spatial Diffusion: a Spacious Cul-de-sac*, Progress in Human Geography, 2:268-295. BOURDIEU, P. 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