scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La utilización de la figura y la obra de Felip Pedrell en el marco de la exaltación nacionalista de posguerra (1939-1945)

Pérez Zalduondo, Gemma

Abstract

Pérez Zalduondo, Gemma

Full text

Recerca Musicolbgica XI-XII, 1991-1992,467-4.87 La utilización de la figura y la obra de Felip Pedrell en el marco de la exaltación nacionalista de posguerra (1939-1945) En el trabajo que estamos llevando a cabo sobre la música en la legislación durante la primera parte del régimen franquista, hemos rastreado las referencias a Felip Pedrell en 10s textos legales en 10s que se esboza la política musical. Su figura no aparece citada en la legislación del periodo ni tampoc0 constituye una alusión frecuente en la bibliografia de la époc:a. Contrasta, de esta manera, con Manuel de Falla, tomado como punto (de referencia obligado para 10s legisladores, músicos y protagonistas de la actividad musical en la posguerra. Sin embargo, la obra y figura de Pedrell se hallan permanentemente implícitas en las líneas que definen la política musical del primer franquismo, cuya característica fundamental es la exaltación de 10 nacional. Esto 10 demuestra el hecho de que el músico catalán aparece como pro1.agonista del primer suceso destacado en el ámbito musicológico tras la gue~ra civil: la celebración, en 1941, de la Exposición que, bajo el titulo <<La música española desde la Edad Media hasta nuestros días>>, se realizó en la Diputación Provincial de Barcelona entre el 18 de mayo y el 25 de junio, en conmemoración del primer centenari0 del nacimiento del maestro Felip Pedrell. Su figura se suma así a 10s otros acontecimientos que marcan el comienzo de la política musical del nuevo régimen en su primera etapa: la importancia ccncedida al estreno del Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo (1940) y la formación de la Orquesta Nacional (1940). La organización de la Exposición en torno a Pedrell corri6 a cargo tlel Departamento de Música de la Biblioteca Central de la Diputación Provincial de Barcelona, con la colaboración de otras instituciones estatales (Biblioteca Nacional de Madrid, Archivo de la Corona de Aragón y Biblioteca Universitaris de Barcelona) y de entidades particulares (Monasterio de Montserral: y del Orfeó Catal2 de Barcelona). La Exposición se concibió como un tributo al músico catalán y una muestra de códices, ediciones y manuscritos. 468 GEMMA PEREZ ZALDUONDO El Catálogo de la Exposición, realizado por Higini Anglks, consiste en una breve historia de la música españolal. Ilustrado con reproducciones de antifonarios, himnarios, troparios, cancioneros y sus consiguientes descripciones, incluye bibliografia particular de cada ejemplar de la Exposición. Las secciones del libro abarcan toda la historia de nuestra música y finaliza con un Último apartado en que el redactor del Catálogo enumera cclo que debe España al maestro Pedrell)). Anglks, que ya habia recogido la obra de su maestro2, señala cuatro aportaciones de Pedrell a la música española: la creación de la musicologia española moderna; la edición de las obras maestras de nuestra música clásica; la revalorización de nuestra canción popular y, por Último, como precursor de la Ópera nacional española. Como creador de la musicologia moderna, Anglks destaca que Pedrell, sin formación universitaria y sin bibliotecas públicas especializadas en música, sin ayudas públicas ni privadas, dot6 a su país de libros didácticos, revistas e historia musical. Fue el primer musicólogo que internacionalizó el estudio de nuestra música antigua y, gracias a sus escritos, 10s musicólogos extranjeros se acordaron que España habia tenido también un pasado musical y que por el10 merecia un puesto de honor en la historia de la música. Con sus estudios históricos, Pedrell levantó el nivel científic0 de la musicologia, tan olvidada en nuestra Patria ccy 10s mismos españoles aprendieron a amar su música histórica, recogiendo, catalogando y salvando 10 que nos habia quedado de 10s antiguos)). En el mismo sentido valora Anglks la labor de Pedrell como editor. En una época en que España no disponia de imprenta musical, acudió a editores extranjeros, siendo 10s alemanes quienes comenzaron la edición de las obras más representativas de la música hispánica del siglo XVI. Los nombres de Morales, Cabezón, Guerrero Ceballos y Victoria quedaron definitivamente incorporados a la historia musical. Respecto al papel del maestro en el campo de la música popular, Anglks destaca que, Pedrell <<de palabra, de obra y por sus escritos, se convirtió en apóstol y paladin de nuestras melodias populares)> y que <<partiendo de la música popular hispánica conservada en el pueblo, trazó el camino de las obras de 10s antiguos maestros para la consecución de un teatro autóctono y de una Ópera nacional>>. En definitiva, con su Cancionero musical popular español ofreció una muestra de conjunt0 sobre el valor del canto tradicional de 10s paises hispánicos, al mismo tiempo que en su estudio La can~ópopular catalana (Barcelona, 1906) y en su obra Lírica nacinalizada (Paris, SS.), ' ANGLES, H., La música española desde la Edad Media hasta nuestros días. Barcelona, Biblioteca Central de la Diputación Provincial de Barcelona, 1941. ANGLBS, H., Cathleg dels manuscrits musicals del Llegat Pedrell, 1921; Escritos Heortásticos, miscelánea a Pedrell en su septuagésimo natalicio. Tortosa, 191 1. aecogia sus ideas sobre este punto y señalaba el camino a la juventud española para llegar definitivamente a la creación de una ópera nacionals. Como parte de la Exposición, se realizaron visitas colectivas de profesorad0 y alumnos a 10s centros y academias de música (Conservatorio del Liceo, Escuela Municipal de Música, Academia Marshall, Deutsche Schule, Colegio Santa Elisabeth, etc.), acompañadas de conferencias prácticas en presencia de 10s libros expuestos. Además, se organizaron dos conciertos-conferencias con interpretaciones de música antigua a cago de Ars Musicae, formación especializada en la ejecución de este tip0 de música en Barcelona. Tuvieron lugar en la sala gótica, que sirvió como sala de lectura en la Biblioteca Central. I,o inapropiado del lugar se evidencia en algunas fotografias incluidas en el catálogo, en las que aparece el públic0 y las autoridades escuchando un concierto y conferencia en las sillas, puestas del revés, en 10s estrechos pasillos que dejan las larguisimas mesas de lectura que ocupan la sala. En la edición se reproducen 10s programas de conciertos, y nombres de 10s ejecutantes, dirigidos todos por don José M. Lamaña. La Primera Conferencia-Concierto tuvo lugar el 18 de mayo y vers6 sobre <<La música amorosa y la instrumental en las Cortes de 10s Reyes Católicos y Carlos VB, a cargo de Higini Anglks, quien también impartió la segunda, denominada <<La música de cámara en la Corte de Felipe I1 y de la España del siglo xvii y principios del XVIII>>. El autor del catálogo, al final de su prólogo, expresa su profundo agradecirniento al Excmo. Señor Marqués de Lozoya, Director General de Bellas Artes <<por haberse dignado venir de Madrid a Barcelona para inaugurar la Exposición, en nombre del Excmo. Señor Ministro de Educación Nacional,,, asi como al Excmo. Señor don Antonio Correa, Gobernador Civil de Barcelona, que asistió a la segunda conferencia, a don J. Bonet del Rio, Ponente tle Cultura de la Diputación de Barcelona, y a don Felipe Mateu y Llopis, Director de la Biblioteca Central. Significado de la exposición en torno a Felip Pedrell en el contexto cultural de la Cpoca El significado de la Exposición celebrada en conmemoración de Felip Pedrell en el contexto cultural de la época es doble. Por una parte, este acontecimiento musical 10 debemos encuadrar en el marco de la actividad cultural e investigadora de 10s primeros momentos del régimen franquista. La derrota de la República habia sido la de 10s intelectuales, la de 10s hombres de cultura que habian abandonado España en gran número. Tras la guerra civil, llenar este vacio y demostrar la existencia de una rica producción intelectual fue una de las primeras finalidades del régimen en el campo cultural. Las exposiciones de uno u otro signo constituyeron, en 10s primeros años de la posguerra, el escaparate de 10 conseguido en el reducido campo de la creación artística de la época. Asi, en 10s mismos años en 10s que se llevó a cabo la Exposición en torno a la figura de Felip Pedrell, encontramos otras relacionadas con las artes plásticas. La primera de ellas tuvo lugar en una fecha tan temprana como julio de 1939, en que se presentaba en el Museo del Arte Moderno una muestra conmemorativa del centenari0 del pintor Eduardo Rosales; posteriores a ella son: <<Exposición de Pintores y Escultores>> (primavera de 1940); KXXII Exposizione Biennale Internazionale do Arte de Venezian (mayo a octubre de 1940)~; c<ExposiciÓn de Esculturas de Ramón Mateu,> (julio de 1941); <<ExposiciÓn Ignacio Zuloagan (junio-julio de 1942); <<Antologia de Autorretratos Españoles 1800-1943~ (mayo de 1943); c<Exposición de Artistas Franceses Contemporáneos. Pintura, escultura e ilustración de librosn (1943); c<Exposición de Artistas de la provincia de Tenerife,, (1943), etc4. En 1941 se aprueba, mediante decreto, el Reglamento de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes que se celebraran cada dos años5. Como señala Rosario de Casso, el comdn denominador de exposiciones, concursos nacionales y representaciones oficiales españolas en el extranjero fue el culto por un <<clasicismo mal entendido>>, animado tanto por 10s medios oficiales como por dos más decididos entusiastas de la revitalización comercials6. ~fectivamente, incluso en época tan temprana como la inmediata posguerra, fracasó la ilusión de crear un estilo imperial, siendo sustituido por un academicisrno convencionalmente conservador. No se dio en nuestro país una lucha abierta entre modernidad y un presunto <<estilo plástico de la Cruzada>>, sino, una vez más, entre modernidad y tradicionalismo, entre creación y convención; en definitiva, entre 10 que Calvo Serraller define <<entre el arte y su negación~~. Incluso entre 1940 y 1945, cuando se vive intensamente el fervor triunfalista y 10s más exaltados intelectuales falangistas tienen en sus manos todo el aparato de propaganda y difusión, fracasa la creación de un estilo, cuyos únicos atisbos apenas sobrepasan la acción puntual de algunos casos Convocada por Orden de 8 de marzo de 1940 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 30 de mano núm. 90, art. 537). Ver JIMENEZ-BLANCO CARRILLO DE ALBORNOZ, M.D., Arte y Estado en la España del siglo XX. Madrid, Alianza Ed., 1989, p. 47. Decreto 2 de septiembre de 1941 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 9 de septiembre núm. 252, art. 1566). CASSO, R. DE, Arte, en Equipo Reseña, La cultura durante el franquismo. Bilbao, Ediciones Mensajero, 1977, p. 258. CALVO SERRALLER, F., Esparia. Medio siglo de arte de vanguardia (1939-1985), 2 vol. Madrid, Fundación Santillana, Ministerio de Cultura, 1985, vol. I, p. 37. LA UTILIZACI~N DE LA FIGURA Y LA OBRA DE FELIPE PEDRELL 47 1 aislados. El hecho fundamental que encontramos tras estas exposiciones es el deseo de afirmar la existencia de una actividad cultural frente al vacio dejado por 10s exiliados. Esto es extensible a la Exposición realizada en torno a Felip Pedrell que Federico Sopeña define como un espléndido homenaje al gran músico de Tortosa y una gran parada o escaparate de algo de 10 mejor que en materia de códices, edicioner; y manuscritos modernos conservamos en España de nuestro glorioso pasado8. El carácter eminentemente católico del régimen también est6 presente en muchas de estas manifestaciones, como en la Primera Semana Bíblica Española, que se celebra en Zaragoza con motivo del XIX Centenari0 de la Virgen del pilar9 y, dentro del campo de la música, la convocatoria, en 1940, de un concurso para conmemorar el IV centenari0 de Tomb Luis de Vic1.0rial0. Su finalidad es estimular 10s trabajos referentes no solo a la obra y peronalidad del compositor, sino también de toda la polifonia sagrada española del siglo XVI, que determina nuestro pretlominio en este aspecto de la cultura y produce el gran acontecimiento de: la incorporación definitiva de la música polifónica al caudal de la Iglesia católica. Comparando las fechas de 10s actos conmemorativos en torno a Pedrell y Victoria con las del resto de exposiciones artisticas, hemos de concluir resaltando la temprana aparición de la música en la actividad cultural, cuya presencia se realiza en el campo de 10s estudios musicológicos con Felip Pedrell y Tomis Luis de Victoria como protagonistas. El segundo significado histórico de la Exposición en tomo a Pedrell est6 relacionado con la política que sobre patrimoni0 artistico y archivos, bibliotecas y museos se llevó a cabo en 10s primeros momentos del régimen. Si bien la característica general de las exposiciones y actos celebrados en esta época fue la de su pobreza, en el caso de la realizada en conmemoraci6n de Felip Pedrell se contó con 10s magnificos fondos de la Biblioteca Central de la Diputación de Barcelona. Asi aparece recogido en el prólogo al catálogo GERARDO, D.; RODRIGO, J.; SOPERA, F., Die~ años de misica en España. Madrid, Espasa Calpe, 1949, p. 26. Orden 14 de agosto de 1940 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 18 de agosto mim. 231, art. 1421). 'O Orden de 19 de febrero de 1940 (Ministerio de Educación Naciona1,BOE 24 de febrero, art. 323). 472 GEMMA PEREZ ZALDUONDO de dicha Exposición, en el que se enumeran 10s más importantes: 10s cedidos por Felip Pedrell, base del Departamento de Música de la Biblioteca, 10s fondos de música antigua de la Biblioteca Musical Carreras y Dagas, las posteriores adquisiciones de literatura musical, parte de las partituras autógrafas y libros de Isaac Albéniz, la biblioteca de Joaquín Pena, etc. La conservación de estos fondos documentales fue debida, al menos en parte, a la política de protección del patrimonio artistico y monumental desarrollada durante la Guerra Civil por la Generalitat, especialmente a partir de marzo de 1938 en que la ofensiva del ejército nacional dejó aislada Cataluña. Esta política se centró fundamentalmente en el traslado de 10s fondos a zonas alejadas de 10s escenarios bélicos. De esta forma, parte del archivo de la Corona de Aragón, el archivo de la Catedral de Barcelona, 10s fondos del Archivo Histórico de la Ciudad y otros varios archivos históricos municipales fueron trasladados a Viladrau, en el Montseny. Las medidas de evacuación al extranjero del patrimonio histórico dictadas por el Gobierno Republicano fueron tardias y puestas en práctica con gran dificultad, por 10 que la mayor parte de 10s fondos musicales permanecieron en territori0 nacionalll. La protección de gran parte del parimonio artistico es reconocida por 10s vencedores en el texto legal que, en 1939, da el primer paso en 10 que a la organización de museos, archivos y bibliotecas se refiere, creando una Dirección General de Archivos y Bibliotecas en el Departamento de Educación ~acionall~. Sin embargo, para el legislador, la razón del mantenimiento de nuestro tesoro documental y bibliográfico se debe a un favor especialísimo de la Divina Providencia. En el prólogo del texto legal también se cuestiona la necesidad de dictar reglamentaciones adecuadas para el más útil acceso y servicio de las ccreservas de investigación y cultura,,. La Ley plantea que es esencia1 realizar una política de ensancharniento de métodos, de revitalización de estímulos, de sistematización general de aprovechamiento de bibliotecas y archivos>> que abarque todos 10s niveles de la educación e investigación. Asimismo, sirve de resumen de 10s ejes sobre 10s que giró en esta época la vida intelectual, pues considera urgente impregnar a estudiantes e investigadores de un espíritu dinámico y vivaz que sepa huir de aquel marasmo, de aquella parálisis mortal de la metódica búsqueda en las auténticas y valiosísimas " Ver ÁLVAREZ LOPERA, J., <<La organización de la defensa de bienes culturales en Cataluña durante la Guerra Civil. 111: La evacuación del P.H.A. catalán,,, Cuadernos de Arte de la Universidad de Granada. Granada, Departamento de Historia del Arte y Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada, 1987, p. 11-24. l2 Ley 25 de agosto de 1939 (Jefatura del Estado, BOE 2 de septiembre núm 245, art. 1111. LA UTILIZACION DE LA FIGURA Y LA OBRA DE FELIPE PEDRELL fuentes históricas, de aquell0 que pudiera llamarse "el romanticismo de la investigación" del siglo XiX, de cuyo gravisimo pecado intelectual y patridtico, fustigado por la leccidn y ejemplo de Menéndez Pelayo se derivaron tan funestas consecuencias: el desconocimiento verídic0 de nuestra Historia, sobre todo en la fase imperial hispanoamericana, la pc:rsistencia de la mendaz y odiosa Leyenda Negra, la desfiguración de nuestras grandes personalidades, el pesimismo del 98, el europeisrno antiespañol consecuente[. . .I. Prosigue el legislador diciendo que cuando 10s sacrificios y heroismos de nuestras juventudes redimen a España y enlazan con las mis puras tradiciones y reviven nuestros imperiales antielos, la revalorización de nuestro patrimonio bibliográfico ha de servir de coronamiento a 10s amplios cauces hispánicos, clásicos y humanísticos que la reforma general de la enseñanza ha abierto a 10s jdvenes. Se continúa en esta linea en otro decreto13, en cuyo prólogo se acusa a la barbarie roja de la pérdida de una parte de nuestro patrimonio histórico, arti'stic0 y documental. El texto prosigue planteando que la parte conservada hay que cclegarla en herencia a 10s siglos como prenda de una victoria que aseguró la supervivencia del espíritu tradicional de nuestra Patria contra 10s que se propusieron vanamente aniquilarla>>. Para prevenir posibles acontecimient~ss que pongan en peligro este patrimonio (fuego, accidentes, etc.), se crea la Junta Central de Archivos, Bibliotecas y Museos de ~s~aña'~. Esta Junta, que tendra carácter de consultiva del Ministerio de Educacitin Nacional y cuyo informe será preceptivo en 10 referente a seguridad, conservación y fomento de la riqueza artística, bibliográfica y documental tle España, se ocupará, de acuerdo con la Junta Facultativa de Archivos y las pr'ovinciales de Cultura Histórica y del Tesoro Artistico, de la formación, instalación y apertura de nuevos establecimientos e inculcar6 el espiritu de vigilancia y cuidado de 10s depósitos de nuestra cultura tradicional e hist6rica15. l3 Decreto de 23 de septiembre de 1939 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 25 de septiembre núm. 268, art. 1269). l4 Entre sus componentes están, como vicepresidentes, 10s directores generales de Archivo:, y Bibliotecas y Bellas Artes. Los vocales son el presidente del Patronato de la Biblioteca Nacional, el del Museu del Prado, Museo Arqueológico, director de la Escuela Central de Ingenieros Industriales y director de la Escuela Superior de Arquitectura. El secretari0 ser6 el jefe de servicios de la Biblioteca Nacional. l5 Este decreto se repite literalmente con un cambio de fecha (en lugar de 23, 22 de septielnbre) y con el articulo 1327. Los anteriores textos legales marcan el comienzo de la activa labor legislativa en pro de la organización de archivos y biblitecas y su cuerpo técnico correspondiente16. Algunas de ellas se refieren precisamente a la Biblioteca de la Diputación Provincial de Barcelona, organizadora de la Exposición en torno a la figura de Felip Pedrell. De la importancia y actividad de la Biblioteca de Barcelona nos habla el hecho de que en dos ocasiones la iniciativa de la Diputación Provincial de esta ciudad, sobre cuestiones relacionadas con su Biblioteca, sirvió para llenar lagunas legales existentes. En la primera de ellas, la Diputación barcelonesa solicitó al Ministerio que la dirección y subdirección de la Biblioteca Central fueran desempeñados por facultativos del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado. Como respuesta, y en tanto se convocan oposiciones para la dirección y subdirección de la Biblioteca, se nombra director de la Biblioteca al facultativo Sr. Felipe Mateu ~lo~is'~, al que Anglbs le da las gracias <<por su orientación y por sus valiosos consejos,, asi como a todo el personal de la biblioteca18. En la segunda, el texto legal incluye la Biblioteca Provincial de Barcelona entre las que puedan recibir 10s beneficios del <<Servicio de Préstamo de Libros)) a petición del secretari0 de la Junta de Museos de Barcelona, D. Xavier de Salas Bosch, que eleva la soli~itud'~. Los trabajos relativos a la organización de archivos en el Departamento de l6 La Orden del 27 de junio de 1940 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 11 de julio núm. 193, art. 1203). crea en cada provincia el cargo de jefe provincial del Cuerpo Facultativa de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, que 10 será también del Cuerpo Auxiliar de Archivos, Bibliotecas y Museos. La Orden de 24 de enero de 1941 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 3 de febrero, núm., 34 , art. 200) aprueba las instmcciones para la redacción de 10s catálogos de las bibliotecas y autoriza a la Junta Técnica de Archivos, Bibliotecas y Museos a hacer una nueva edición de las aInstmcciones para la redacción de 10s catálogos de las bibliotecas públicas del Estadon, aprobado por real orden de 31 de julio de 1902. l7 Orden 29 de enero de 1940 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 7 de febrero núm. 38, art., 226) sobre el régimen de la Biblioteca Central de Barcelona. l8 ANGLES, H., La música española desde la edad media hasta nuestros días. Barcelona, Diputación Provincial de Barcelona, Biblioteca Central, 1941, p. 9. l9 Orden de 8 de febrero de 1941 (BOE 11 de febrero núm. 42, art. 266). En 1939 la orden de 13 de diciembre (Ministerio de Educación Nacional, BOE 17 de diciembre núm. 351, art. 1915) derogó el art. 949139, que restablecia el funcionarniento de la Junta de Intercambio y Adquisión de Libros para Bibliotecas Públicas creada por Decreto el 21 de noviembre de 1931 (art. 1535). Su denominación a partir de este momento será <(Junta de Intercambio y Adquisición de Libros y Revistas por Bibliotecas Wblicase. Tendrá a su cargo la inversión y administración de las cantidades que el Ministerio de Educación consigne con destino a 10s fondos de las bibliotecas públicas del Estado, asi como la adquisición de revistas nacionales y extranjeras y la organización de su servicio circulante. La Orden de 12 de febrero de 1941 (BOE 19 de febrero núm. 50, art. 307) ratifica la anterior. LA UTILIZACI~N DE LA FIGURA Y LA OBRA DE FELIPE PEDRELL Música de la Biblioteca Central de la Diputación de Barcelona fueron, pues, intensos. El mismo Angl&s habla de el10 cuando expresa que dicho departamen1;o procuró salvar, desde el primer momento, 10 poc0 que nos queda de 10s antiguos, y perpetuar la memoria de nuestros compositores y artistas, como 10 ha hecho también el Orfeó Catali, con su biblioteca musica120. Esta actividad de catalogación y vaciado de archivos musicales es paralela a diversos trabajos llevados a cabo en otros fondos del Estado, en su mayo~ía promovidos por el Instituto Español de Musicologia, durante la primera etapa del régimen franquista21. Anglts no exagera la importancia de esta labor de catalogación cuando considera que, con ella, España expia en parte su culpa pretérita, salva para siempre 10 que ha conservado de su patrimonio artístic0 y se incorpora en este punto al trabíljo de las naciones cultas que supieron hacer esto ya en tiempos anteriore~~~. Aún a riesgo de desviarnos del tema principal de la presente comunicaciC~n, debemos de mencionar que, debido a esta intensa actividad en el campo musicológico, hemos vaciado la legislación en busca de la presencia de 10s fondos musicales en 10s temas referentes a archivos y bibliotecas y a patrimonio artístico. El resultado ha sido la constatación de su ausencia, por 10 que nos ha parecido de gran importancia el reglamento de oposiciones para ingreso en el Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. La función de 10s nuevos funcionarios ser6 la de ordenar, clasificar y catalogar <<el rico material bibliográfico que ha carnbiado de lugar por las incautaciones y despojos ocurridos durante la dominación marxista o por otros motivos~~~ y terminar con la devolución de 10s libros guardados en 10s depósitos de recuperación. 20~~~~~s, H., La música espaiiola desde la edad media hasta nuestros días, op. cit., p. 74. 21 De esta época data la publicación del primer volumen de una serie de Catálogos de la música antigua conservada en Espaiia, realizado por José Subirá en colaboración con Higiio Angles editada desde 1943, a cargo del Instituto Español de Musicología. En la misma línea, Victor Espinós publicó el Catálogo de la Biblioteca Musical del Ayuntamiento de Madrid, editi~do por la Sección de Cultura e Información del Concejo de Madrid. No hemos de olvidar que la cz talogación de la Biblioteca Nacional de Madrid, cuya reapertura tuvo lugar el 18 de septiembre de 1939, tras la Guerra Civil, fue comenzada por Anglts en 1946. 22~~~~~~, H.; SUBIRA, .T., Catálogo Musical de la Biblioteca Nacional de Madrid. Barzelona, Consejo Superior de Investigacioness Cientificas. Instituto Español de Musicologia, 1951, p. xx11-xx111. 23 Orden 3 de febrero de 1940 (Ministerio de Educación Nacional, BOE 10 de febrero núm. 41, art. 237). Días después, la Orden 23 de febrero de 1940 (Ministerio de Educación Nacional, B13E 19 de marzo núm. 79, art. 490) convoca oposiciones para cincuenta y dos plazas del Cuerpo Auxiliar de Archivos, Bibliotecas y Museos, con una dotación de 4.000 ptas. de sueldo anual cada una. La labor y utilización de la música popular corrió, no obstante, a cargo de la Sección Femenina, ayudada por el Instituto Español de Musicologia. Desde su reorganización, a finales de 1939~O, se le encomendó la misión de la formación política y social de la mujefll. Si bien la nueva estructura de la organización incluía numerosos ser vicio^^^, sus funciones mis destacadas estaban en el ámbito de la formación, la cultura, la prensa y la propaganda. En este sentido, a partir de 1940 se realizaron cursos a nivel nacional, reproducidos luego a nivel provincial y local de 10s distintos niveles jerárquicos que incluían materias generales obligatorias, además de las correspondientes a cada especialidad: religión y moral, nacionalsindicalismo, puericultura, hogar, canto y musica y educación. física43. La presencia de la música en esta época est6 ligada constantemente a la Sección Femenina, y la base de la larga y extendida labor de esta organización en el ámbito del folklore, en sus vertientes de recogida y práctica, es el Cancionero de 1943, para cuya realización se utilizó como fuente de primera importancia el Cancionero de Pedrell. El Departamento de Música y Canto de la Sección Femenina, a través de su labor de recogida de la música popular, se proponía difundir entre las mujeres de España esta parte importante de la tradición oral, logrando, al mismo tiempo, apartarlas de 10s cantos y bailes modernos, considerados como nocivos desde el punto de vista moral. La finalidad era, asi, educativa. Los villancicos y las canciones regionales ales irá educand0 el gusto y aficionándoles a la música, para que desechen de sus casas 10s horribles cuplés de moda,>44. Gerardo Diego, Joaquín Rodrigo y Federico Sopeña, en su obra conjunta Diez años de música en España, se extienden ampliamente sobre la labor de la Sección Femenina, a la que definen como ccla obra más importante que en estos años se ha reali~ado>>~~. Estos tres personajes clave en la vida musical 40 Decreto de 28 de diciembre de 1939 (Jefatura del Estado). 41 El articulo 2 les encarga de ala formación política y educación profesional de las mujeres encuadradas en las restantes secciones del Movimienton y de gla disciplina en la formación para el hogar de las mujeres pertenecientes a 10s centros de educación, de trabajo, etc., dependientes del Estadon, llevada a cabo de acuerdo con 10s respectivos ministerios. El articulo 3, al adscribir el Servicio Social de la Mujer a la Sección Femenina, le otorgaba el control sobre todas las mujeres entre diecisiete y treinta y cinco Gos. 42 Servicio de Educación, Hermandad de la ciudad y el campo, Asistencia a 10s caballeros mutilados de guerra y Familiares de 10s caidos por España, y el de Administración e intervención. 43 GALLEGO MENDEZ, M.T., Mujec Falangismo y Franquisme. Madrid, Taurus, 1983, p. 78. 44 PRIMO DE RIVERA, P., cit. en GALLEGO MBNDEZ, OP. cit., p. 80. 45 DIEGO, G.; SOPERA, F.; RODRIGO, J., Die~ años de música en España. Madrid, Espasa Calpe, 1949, p. 82. LA UTILIZACION DE LA FIGURA Y LA OBRA DE FELIPE PEDRELL española de posguerra opinan que la Sección Femenina ha sabido organizar, gracias a una red de regidoras e instructoras de Cultura y de Música, la vida femenina provinciana en orden a las actividades del espiritu y difundir entre las muchachas de toda España tan viva ansia de revitalización del tesoro tradicional de nuestros cantos y bailes, que hoy puede decirse que, gracias a esos millares y millares de doncellas, España ha renacido a un nuevo siglo de oro en que se superponen las mis hermosas maravillas de muchos siglos de Historia, de gracia y de poesia46. No cabe duda de que entre la frondosidad del lenguaje altisonante y triunfalista y las referencias al siglo de oro, el redactor de este párrafo transmite el centro de la filosofia musical de la época. La identificación de nacionalisme, tradición y conservadurismo también aparecen entre estas páginas al decir que la canción, el romance, el villancico, la copla popular ccvenian olvidándose y bastardeándose al contagio insufrible de la plebeyez ambiente y al ataque monstruosa de toda la altavoceria, cacofonia cinematográfica y mecanización coaligadas para raer hasta el último aroma de la tradición venerable^'^. Dejando, una vez más, de lado el lenguaje y la sintaxis, en esta frase se ccadena el cine, 10s nuevos aparatos mecánicos de reproducción musical y el ambiente chavacano de la república. Efectivamente, el departamento de Música y Canto pretendia <<salvar por medio de nuestras delegadas locales, las maravillosas canciones y dannas populares, que se están perdiendo en ~s~aña>,~~. Esta Última idea se recoge en otros lugares de la bibliografia en la que, aunque se habla poc0 de Sección Femenina, siempre se reconoce su labor. Hay que tener en cuenta, que ésta se realizó a través de 10s años hasta casi finalizado el período franquista. Mientras el resto de las organizaciones de Falange pedían poder, presencia y prestigio, la organización femenina, a través de estas prácticas musicales, logró apiñar en tomo a si a todas las mujeres del país, especialmente en el metlio rural. La necesidad de abolir las canciones cemodernas>> junto a la idea de unidad son las que aparecen en las palabras de Pilar Primo de Rivera que an teceden al Cancionero de 1944: [...I cuando 10s catalanes sepan cantar las canciones de Castilla; cuando en Castilla se conozcan también las sardanas y se toque el "chistu"; cuando del cante andaluz se entienda toda la profundidad y toda 46 Ibidem. 47 Ibidem. 48 GALLEGO MENDEZ, OP. cit., p. 80-81 la filosofia que tiene, en vez de conocerlo a través de 10s tabladillos zarzueleros; cuando las canciones de Galicia se canten en Levante; cuando se unan cincuenta o sesenta mil voces para cantar una misma canción, entonces si que habremos conseguido la unidad entre 10s hombres y entre las tierras de ~s~afia~~. En definitiva, la Sección Femenina tuvo una finalidad proselitista y la música popular fue un medio idóneo para ello. Transmitir la ideologia de José Antonio y 10s dogmas católicos, asi como la adhesión al régimen franquista como única posibilidad de supervivencia, fueron 10s principios que guiaron esta organización hasta el 1 de abril de 1977, en que fue disuelta. La utilización del repertori0 de música popular con fines políticos la encontramos en el Frente de Juventudes, también fuera del ámbito estrictamente femenino. Ejemplo de el10 es la institución del dia de la Canción <<como manifestación de la alegria juvenil en el cumplimiento del deber y coincidiendo con la Fiesta de la ~ictoria~~~. Pero, al mismo tiempo que expresión de júbilo por la vitoria, el Dia de la Canción celebrar2 10s valores nacionales recordando 10s cantares populares, síntesis del sentimiento y de la unidad de 10s pueblos de España. Asimismo, el folklore estuvo presente en el fimbito de la enseñanza mediante la inclusión de cursos de bailes folklóricos en el Conservatorio de Música y Declamación de ~adrid~l. En el texto legal se justifica este hecho debido a que la variedad y riqueza de 10s bailes populares de España, han sido siempre una de las muestras del arte netamente español más interesantes y apreciadas en el extranjero. Para el legislador algunas de esas danzas ofrecen hoy dia el peligro de desaparecer, perdiéndose asi una coreografia tradicional y arraigada en la propia esencia de nuestro folklore. Si bien no aparece Felip Pedrell mencionado explícitamente, si estápresente de forma implícita al decir que s610 la iniciativa de una selectisima minoria de artistas nacionales logró, no s610 mantener la tradición de nuestros bailes, sino estilizándolos y 49 Cancionero de la Sección Femenina del Frente de Juventudes de FET y de las JONS. Madrid, Departamento de Publicaciones de la Delegación Nacional del Frente de Juventudes, 1943. 50 Instrucción de 20 de febrero de 1942 (Delegación Nacional del Frente de Juventudes, BOE 30 de marzo, art. 549). Orden de 27 de diciembre de 1939 (Ministeri0 de Edncaci6n Nacional, BOE 27 de enero núm. 27, art. 165). LA UTILIZACI~N DE LA FiGURA Y LA OBRA DE FELIPE PEDRELL 485 acrecentando sus atractivos, llevar por el mundo esa magnifica propaganda de nuestra Patria, que siempre y en todas partes fue acogida con el más entusiasta éxito y con la mis viva admiración. Al querer que resurjan en la España Nacional todas nuestras tratlicionales actividades, no se puede pasar por alto el baile folklórico de todas las regiones, que, después de tamizado por una orientación nelamente artística, ha de cultivarse por la juventud para que asi perdurer. y se perpetden, desde las danzas de Andalucía, en todos sus delicados matices, hasta las no menos bellas del Norte, Levante, Castilla, Aragón y Cataluña. Esta en~eñanza~~, en un principio programada para tres cursos, se prolongó después a cinco y est6 dirigida exclusivamente a mujeres. En la actividad de promoción musical realizada por la Vicesecretaria de Educación Popular, tarnbién aparece el folklore como objetivo prioritario. EIn el texto legal que crea 10s premios anuales de v ús ica^^ se señala que la misi¿in de este organismo es la de <<fomentar y acrecentar el progreso de la música t:n Espafia>> y que 10s premios están destinados <<a estimular la labor artística de nuestros músicos y musicÓfilos~>. En esta edición se premiar6 al compositor o escritor que acredite <<haber realizado el trabajo más eficiente, hondo y fecundo en pro de nuestra música desde la terminación de nuestra Guerra de Liberación hasta la publicación de la presente Orden, dentr? de cada una (fe las especialidades [...]D. Estas son: Sinfónica y de Cámara, Opera y Zarzuela, Obras de Musicologia y Colecciones folklóricas. Todas ellas constan de un primer premio, dotado con 5.000 ptas.; segundo, con 2.500, y tercero, con 1 .O00 ptas. En definitiva, el puesto relevante que Felip Pedrell asume en la actividad musical del país al comienzo de la década de 10s cuarenta, proviene de la ul:ilización de su Cancionero en las actividades que, en el campo del folklore, se realizaron desde diversas instancias oficiales. La importancia conferida a la música popular y a la nacionalista, aparece claramente delineada en la obra del músico oficial del período: Joaquin Turina. Este compositor condena 1,as influencias musicales europeas (se refiere a 10s años veinte y treinta: neoclaricismo, politonalidad, empleo de cuartos de tono) y resume la situacitin planteada por ellas como si de una lucha se tratara, cuya victoria se decantó de lado de la música nacionalista o, como él la define, Cita, como ejemplo edificante, a Ernesto Halffter identificado <<en su primera juventud 52Ampliada posteriormente por la Orden de 20 de agosto de 1940 (Ministerio de Educacibn Nacional, BOE 5 de septiembre, art. 1502) y Orden 21 de julio de 1941 (Ministerio de Educacibn Nacional, BOE 3 de agosto, art. 1353). 53 Orden de 15 de diciembre de 1944 (Vicesecretaria de Educación Popular). 486 GEMMA PEREZ ZALDUONDO con el grupo internacional de intelectuales>>, y felizmente reconducido con posterioridad por Manuel de Falla. El momento musical vivido en 1943 es contemplado con optimismo por Turina, puesto que <cel intelectualismo musical no da señales de vida>>. Los maestros veteranos prosiguen su labor con mis entusiasmo que nunca ccprendidos con cadenas de oro a su tierra, verdadero surtidor, fuente inagotable de inspiración>>. Se refiere elogiosamente al trabajo de la Sección Femenina, a 10s estudios folklóricos y a 10s concursos de cantos y bailes populares, y propone a 10s músicos jóvenes que se inspiren en estos Últimos, ccmateria prima de la música racial>>. Turina señala el prestigio universal de la música del momento y concluye haciendo votos porque 10s nuevos compositores sigan el camino trazado por sus mayoress5. Conclusiones 1. La figura y obra de Felip Pedrell se hallan subyacentes en las lineas que definen la política musical de la época. Implicitamente las encontramos en numerosas ocasiones, tanto en la legislación como en la bibliografia del período. Sin embargo, a diferencia de 10 ocurrido en torno a Manuel de Falla, cuya obra es referencia obligada en 10s textos, no hemos encontrado citas explícitas a la obra de Pedrell en la legislación y s610 escasas en la bibliografia. Esta ausencia de alusiones a uno de 10s promotores del nacionalismo musical resulta sorprendente en un momento en que la identificación de 10 nacional es elevada a rango de primera magnitud en la estética artística y musical. La profunda catalanidad de Pedrell y su ausencia pueden justificar, entre otros motivos, este <colvido>> relativo de su obra que, no obstante, es utilizada en un doble sentido: como centro de uno de 10s primeros acontecimientos en la reanudación de la vida musical española (Exposición de 1941), y en la recopilación de canciones realizada por la Sección Femenina, en la que el Cancionero de Pedrell aparece como primera fuente. 2. En ambos casos la figura de Felip Pedrell, como la de Manuel de Falla en otras ocasiones, es tomada como punto de partida y nexo de unión con una tradición musical de raiz histórico-nacionalista, en concordancia con la filosofia que presidia el pensarniento y la cultura de la primera etapa del 54 TURINA, J., desenvo vol vim ien to de la música espaiíola en estos últimos tiempos,,. Discurso pronunciado en la Universitad de Oviedo con ocasión del IV. Curso de Verano en 1943, en IGLESIAS, A., Escritos de Joaquín Turina. Madrid, Alpuerto, 1982, p. 221. 55T~~~~~, J., OP. cit., p. 224. LA UTILIZACION DE LA FiGURA Y LA OBRA DE FELIPE PEDRELL franquismo. Así, su obra se alza como legitimadora de una estética musical, en la que la vuelta a la música antigua y a la música popular se identificó con las raices nacionales y se propuso como base de la creacih musical. 3. Los acontecimientos de indole musicológica, concebidos en torno a la figura de Pedrell y a otras figuras importantes de la música española, son anteriores o corren en paralelo al resto de manifestaciones culturales organizadas en 10s primeros años de la posguerra. Esto nos habla, por nn lado, de la importancia objetiva de 10s estudios musicológicos y, por otro, del interés del Estado por 10s mismos, debido al prestigio que dichos trabajos aportarían al conjunt0 de la producción intelectual. Sirvieron así de <<escaparate>> de la vida cultural de la época. 4. Este apoyo decidido del Estado se debe, asimismo, a que la linea de investigación seguida por 10s estudios musicológicos (recuperación de la música histórica y atención a la música popular) coincidia en parte con la estética oficial, según la cual, el rescate del glorioso pasado artístic0 español justificaria la situación histórica presente.