Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio (1700-1713)
Abstract
Estudio que define y analiza la tipología propagandística y publicística que configuró la imagen del conflicto bélico en España así como la de sus más destacados protagonistas: el Archiduque Carlos y Felipe V.
Full text
Resumen Estudio que define y analiza la tipología propagandística y publicística que configuró la imagen del conflicto bélico en España así como la de sus más destacados protagonistas: el Archiduque Carlos y Felipe V. Palabras clave: 1700-1713; Guerra de Sucesión española; propaganda de guerra; propaganda religiosa; Archiduque Carlos; Felipe V. Resum. Imatge i propaganda de guerra al conflicte successori (1700-1713) Estudi que defineix i analitza la tipologia propagandística i publicística que va configurar la imatge del conflicte bèl·lic a Espanya així com la dels seus protagonistes més destacats: l’arxiduc Carles i Felip V. Paraules clau: 1700-1713; Guerra de Successió espanyola; propaganda de guerra; propaganda religiosa; Arxiduc Carles; Felip V. Abstract. Appearance and war propaganda into the successory conflict (1700-1713) This study describes and analyses the propaganda and publicistic that gave form to the military conflict in Spain as to its more prominent leads: Archduke Charles and Philip V. Key words: 1700-1713; War of Spanish Succession; war propaganda; religious propaganda; Archduke Charles; Philip V. Manuscrits 21, 2003 95-132 Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio (1700-1713) Cristina Borreguero Beltrán Universidad de Burgos. Departamento de Ciencias Históricas y Geografía [email protected] Sumario 1. Propaganda dinástica 2. Propaganda bélica 3. La propaganda religiosa en la Guerra de Sucesión 4. Las consecuencias de la guerra: epílogo sobre los reinos Apéndices MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 95
Saben poco de razón de Estado los que no juzgan que la paz interna de que goza España se origina de las continuas guerras en Flandes, que siendo solamente defensivas, acarrean la quietud de estos reinos, pues el día que los españoles dejasen de tener armas en aquellas provincias, será forzoso que veamos en España las suyas1. Así escribía en 1624 Fernández de Navarrete, uno de los muchos memorialistas del siglo XVII, presagiando lo que habría de ser una realidad a principios del siglo XVIII en la Guerra de Sucesión española: la llegada de las armas al propio corazón de la monarquía hispánica. Por primera vez en la historia de España desde la invasión de los árabes, tropas extranjeras controlaron amplias zonas del territorio nacional y los tercios tuvieron que luchar a la defensiva en su propio suelo2. Por primera vez también, desde los tiempos de los Reyes Católicos, una guerra civil asoló la monarquía española dividiendo sus reinos entre los que prefirieron los designios de la dinastía Habsburgo y los partidarios de los Borbones. La Guerra de Sucesión española tuvo también una vertiente internacional, debido a los intereses territoriales y comerciales que despertaba el imperio español; pocas potencias europeas se sustrajeron a las posibles compensaciones que podían extraer de una monarquía debilitada y sin sucesor. En 1700, el testamento del monarca español Carlos II dejó establecida la posibilidad de un nuevo status quo para Europa, un nuevo orden europeo, que rompía la tradicional política de enfrentamiento entre España y Francia y facilitaba no sólo una política de entendimiento entre las dos casas borbónicas sino la posibilidad de que el joven rey de España, nieto de Luis XIV, accediera también a la corona francesa. A tenor de estos hechos, que daban un giro copernicano a las relaciones europeas, fue construyéndose una ofensiva propagandística dirigida a legitimar al nuevo rey de España: Felipe V y, por ende, al nuevo orden europeo establecido en el testamento de Carlos II. Pero sus oponentes, las potencias aliadas en su apoyo al candidato Habsburgo, no permanecieron inactivas en esta contienda propagandística. Para ello, utilizaron todos los frentes y canales de comunicación dirigidos a ganar las voluntades del mayor número de partidarios para la causa austríaca. Como precisamente escribió el arzobispo de Zaragoza: Esta guerra no la miran los pueblos como las que se hacen a fuego y sangre; pues no tocando en vidas ni haciendas a la que hacen los sediciosos, solamente se extiende a solicitar las voluntades para la mudanza de gobierno con sugestiones y persuasiones que introducen por varios medios especialmente por cartas, frailes y clérigos…3 Esta guerra propagandística de «sugestiones y persuasiones» fue paralela a la contienda bélica y se desarrolló a tenor de los hechos de armas. Las victorias en el campo de batalla desencadenaban una ofensiva propagandística dirigida a explotar el triunfo y ganar nuevos partidarios, las derrotas desembocaban en la búsqueda 96 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 1. FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Pedro (1626). Conservación de las Monarquías. Madrid. 2. KAMEN, H. (1974). La guerra de Sucesión en España. Barcelona, p. 19. 3. Arzobispo de Zaragoza a Grimaldo, 26 de septiembre de 1705. AHN, Estado, Leg. 264, f. 4. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 96
del apoyo del pueblo mediante la solicitud tanto de oraciones y rogativas como de hombres y dinero. Por primera vez, la monarquía española fue consciente de la necesidad de apoyar su causa y sus movimientos bélicos en un consenso del pueblo. Aquella guerra civil en el corazón mismo de la monarquía requería tanto del apoyo del mayor número de súbditos como del incremento de hombres, armas y municiones. De ahí la importancia de analizar la propaganda de guerra que desarrollaron los dos pretendientes al trono de España, los distintos canales de difusión que emplearon y el contexto en que se desarrollaron: sus promotores y destinatarios y, también, sus objetivos. Todo lo cual desemboca en un estudio de cómo se fue configurando la imagen del conflicto bélico y de sus más destacados protagonistas. Para ello es preciso analizar las causas por las que un hecho de armas y también sus principales protagonistas, independientemente de los hechos reales, desembocaron en una serie de representaciones las cuales perduraron en la memoria colectiva dando lugar a la pervivencia de una imagen. En definitiva, cuál fue el discurso que llevó a la forja de una representación concreta y cómo fue percibida ésta por sus contemporáneos y por las siguientes generaciones. 1. Propaganda dinástica4 A comienzos del siglo XVIII, y antes de la Guerra de Sucesión con su abundante literatura más o menos panfletaria, apareció ya una propaganda panegírica5dirigida a establecer a Felipe V en el trono de España. Fue ante todo una propaganda dinástica, de corte real, y promovida desde las altas esferas, cuyos objetivos se centraron en la consolidación y exaltación de la dinastía borbónica y cuyos canales de difusión fueron los cuadros y grabados, así como libros y atlas de batallas, crónicas, cartas y panegíricos, órdenes y providencias, etc. Revestida de argumentos religiosos, esta propaganda estuvo claramente dirigida a legitimar al nuevo rey de España, Felipe V, y a ganar la voluntad del mayor número de partidarios para la causa de la dinastía borbónica. Como ha escrito García Cárcel, la opinión sobre Felipe V se vio sometida a una serie de vaivenes. Desde su llegada a España y hasta el final de la guerra, su imagen pasó por una compleja secuencia: el perfil del rey legítimo pero francés, con las suspicacias que tal condición generaba; el perfil del rey animoso, capaz de sacar fuerzas de flaqueza en situaciones límite; y el perfil del rey despótico, obsesionado por la deslealtad sufrida6. Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 97 4. Como algo previo conviene señalar que el término propaganda es reciente en castellano, ya que no se encuentra documentado hasta mediados del siglo XIX. En su origen estuvo ligado al hecho religioso, concretamente a la «propagación de la fe», del cual se pasó al político y, posteriormente, al comercial, ya que, vulgarmente, se usa «propaganda» con el sentido de «publicidad» (comercial). Para el siglo XVIII, el término propaganda es un préstamo que puede ser utilizado en este caso para la difusión que alcanzó el hecho bélico. 5. Panegírico: Discurso hecho en alabanza a alguien o conjunto de alabanzas a una persona. 6. GARCÍA CÁRCEL, Ricardo (2002). Felipe V y los españoles. Una visión periférica del problema de España. Barcelona, p. 12. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 97
Para el recibimiento del nuevo monarca se escribieron y dictaron gran número de panegíricos y se celebraron solemnísimas ceremonias en todas las grandes ciudades. La ciudad de Barcelona recibió con júbilo a Felipe V como lo atestigua la Oración Evangélica en la solemníssima Fiesta que hizo la Excelentísima Ciudad de Barcelona en su Iglesia Catedral, en acción de gracias, por el Feliz arribo del Rey Nuestro Señor Don Felipe IV en Aragón, V en Castilla, Conde de Barcelona (q. D. g.) a su Real Corte de Madrid7. La temporal falta de salud del nuevo monarca llevó al pueblo a una serie de rogativas que se transformaron en acciones de gracias tras su restablecimiento. El 15 de enero de 1702, la ciudad de Barcelona celebró unas fiestas solemnísimas por el feliz y perfecto recobro de la salud de Nuestro Rey y Señor Felipe IV de Aragón y V de Castilla8. El mejor ejemplo de exaltación de la figura de Felipe V en los primeros años de su reinado se encuentra en la obra titulada La sucesión de Felipe V, de Antonio de Ubilla9, secretario del Despacho Universal y uno de los hombres de confianza de Felipe V en la corte de España hasta su muerte en 1726. La obra, famosa sobre todo por sus grabados, fue escrita en 1704, fecha en la que todavía no se había puesto en tela de juicio la legitimidad del rey en España. Fue a partir de entonces, cuando el tema principal de toda la literatura política consistió en la legitimidad del nuevo monarca, asunto sobre el que se especuló y se escribió abundantemente. Uno de los ejemplos más singulares en defensa de la legitimidad de Felipe V fue la obra del Cardenal Belluga quien en un Manifiesto señaló que aun en el supuesto de un derecho dudoso «estando hoy en la posesión de su Reino, quién ha negado que la duda se convierte en certeza? Porque en la duda está el derecho por el que posee; y así vemos que la Iglesia le guarda a nuestro Monarca todos los derechos, como verdadero Rey». De ahí que la duda se convertía en certeza y el juramento de fidelidad a Felipe en un acto «lícito, mientras la Suprema Cabeza de la Iglesia no declarase lo contrario»10. En cuanto a su condición de rey Animoso, se forjó durante la Guerra de Sucesión y estuvo inseparablemente unida a su perfil de Rey Soldado, porque Felipe V fue 98 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 7. Día 11 de marzo, en que se celebraban las glorias de San Olaguer, Arzobispo de Tarragona, y Obispo de Barcelona. Barcelona, 1701. En: MARTÍNEZ ALBIACH, Alfredo. Religiosidad hispana y sociedad borbónica. Burgos, 1969. Apéndice bibliográfico, p. 647. 8. Sermón Panegírico Gratulatorio en las fiestas Solemníssimas, que a la Trinidad Beatíssima en Acción de Gracias […] dedicó la Excelentísima ciudad de Barcelona, a 15 de enero de 1702. Barcelona, 1702. Ibídem. 9. Svccessión de el rey D. Phelipe V nuestro señor en la corona de España: Diario de sus viajes desde Versalles a Madrid, …lo escribió de su real orden Don Antonio Ubilla y Medina, marqués de Ribas. Madrid por Juan García Infanzón, Año 1704. [La entrada del rey en Madrid, en p. 138170, la de Barcelona en p. 236-249, la de la reina en Zaragoza en p. 416 y la del rey en Milán en p. 545-546]. Vid. más actualizada la versión de UBILLA Y MEDINA, Antonio de. Succesión de el Rey D. Phelipe V en la Corona de España, diario de sus viajes desde Versalles a Madrid. Universidad de Valencia. Servicio de Publicaciones, 2000. 10. BELLUGA, Luis. Carta que escribe a los fieles de su Obispado, principalmente a la gente sencilla, previniéndolo del riesgo de dar crédito a una falsa doctrina y error. Murcia, 1705. En: PÉREZ PICAZO, Mª Teresa: La publicística española en la Guerra de Sucesión. Madrid, CSIC, 1966. p. 10 y 11. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 98
el único monarca Borbón que se puso al frente de sus tropas y dio pruebas efectivas de valor durante la Guerra de Sucesión. Pero su ardor guerrero se enfrió pronto y a partir de 1715, no volvió a aparecer ya más a la cabeza de sus tropas. Sin embargo, el adjetivo de Animoso no estuvo vinculado tanto a la valentía militar del rey cuanto a su capacidad para sobreponerse a las desgracias. El término se acuñó a partir de mayo de 1706 cuando Felipe fracasó ante el sitio de Barcelona. En esta fecha ante la propuesta de un nuevo Tratado de reparto, Felipe V se negó y esa firme postura le valió el título de Animoso, que fue aplicado por primera vez por parte del cronista Vicente Bacallar y Sanna, Marqués de San Felipe. En los primeros años de la Guerra de Sucesión, el entusiasmo hacia el nuevo rey se vertió en numerosos panegíricos por el éxito de sus empresas. En ellos se exaltaba su imagen como «El redentor de España y rey coronado de Dios en ella…». Con la terminología de redentor, los apologistas de Felipe V, entre los que hay que destacar a Francisco Enríquez y Luna, catedrático de Artes en Salamanca, trataron de perpetuar la leyenda de la decadencia española para dar realce al nuevo régimen francés. Entre todos los textos panegíricos de la época destacó el Laurel Histórico de España escrito en 1708 por Luis Enríquez de Navarra11 y titulado Laurel histórico y panegírico real de las gloriosas empresas del Rey Nuestro Señor Felipe V el Animoso, desde su feliz exaltación al trono con los empleos de su edad florida antes de ocupar el Solio; sucesos de Europa en el tiempo de su Reinado hasta el mes de noviembre de 1707. Y una breve descripción Geográfica de los Reinos, provincias, y ciudades que han sido y son el teatro de las guerras presentes12. La obra así titulada es una larga glosa al rey Felipe V que, en la práctica, puede considerarse la primera biografía que se conoce del monarca. Narra poéticamente su nacimiento, su perfil físico y aplicación a las letras, las peripecias de su reinado a partir de la muerte de Carlos II y la aceptación del testamento por Luis XIV, la aclamación en Versalles, su feliz recibimiento en Vizcaya, su entrada en Madrid, su matrimonio, las Cortes en Cataluña, las conjuras napolitanas y la Guerra de Sucesión13. Junto a la literatura panegírica de exaltación de la figura de Felipe V y en defensa de su legitimidad a la corona de España, apareció también una literatura popular consistente en coplas y letrillas en apoyo del monarca Borbón y en detrimento del Archiduque. De gran circulación fue la Carta que escribe desde Victoria Magdalena Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 99 11. El autor era caballero de la Orden de Montesa, presidente y juez privativo de los caballeros de su orden que residían en Cuenca y Cartagena, y regidor y alcaide de Almansa. Es desde la condición de alcaide de la ciudad que contempló la victoria de Felipe V en 1707, desde la que entonó su panegírico al rey. 12. Madrid, 1708. El propio autor había publicado un año antes, en 1707, con D. López de Haro otro panegírico titulado El ejemplar de los reyes y diseño breve de los ministros que debe elegir un monarca. 13. A partir de ese momento describe los éxitos de los aliados en Cádiz y Vigo, la nueva conjura en Sicilia, la aclamación del Archiduque Carlos, el protagonismo de Inglaterra en la alianza austracista; la conquista por el enemigo de Gibraltar, la rebelión de Cataluña y la entrada de los austracistas en Barcelona en septiembre de 1705, la rebelión de Valencia, el intento frustrado de recuperación de Barcelona, la proclamación en Madrid de Carlos como rey y la posterior recuperación de Madrid por el marqués de la Mejorada, la reocupación, etc. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 99
la Loca al Sr. Archiduque en que le da algunos Consejos como suyos para su feliz educación: Carlos, Archiduque de Austria Si es que en realidad lo eres, Que para dudarlo basta Saber que no lo pareces. O tu quien quiera, que seas, O seas Raymundo Geli, O Carlos, que un si es o no es No me toca reprenderte Solo quiero en esta Carta Darte unos consejos breves O los tomas o no los tomas Déjalos o no los dejes ¿Qué son tus Intentos Carlos? Los de entrome acá que llueve Es infalible, y sino En verdad, que lo parecen. Tu imaginas que nosotros gustamos de tus Ingleses? Es verdad, más nuestro gusto Fuera verlos en la Ene. Tu quieres ser Rey de España Haces bien si lo pretendes: Pero, si, conseguiraslo Quando lluevan Almireces. Que tienes Derecho, dices, No es razón, que te lo niegue: más mira, que del derecho les falta mucho a tus Gentes. Y sino, dime Señor, Aunque el derecho defiendes, Que importa que tu le tengas, Si los tuyos no le tienen? No conoces, que Philipo Rey es, y los será siempre? Pues si lo ves, para que Son tus Dimes y Diretes?14 100 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 14. Carta que escribe desde Victoria Magdalena la Loca al Sr. Archiduque en que le da algunos Consejos como suyos para su feliz educación, B.N. Mss 10907, f. 63v-65v. Vid. Apéndice I. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 100
2. Propaganda bélica Un importante instrumento de difusión de la grandeza y del poder de la monarquía en lid contra sus enemigos fueron los cuadros y grabados de batallas. Como varios historiadores han enfatizado, es conveniente destacar por su interés el papel que tienen las obras de arte como testimonio de una época, de una sociedad y de un hecho particular15. Faltan análisis e investigación de la imagen que se quiso dar de la batalla desde el poder. Faltan también estudios de cómo vieron y vivieron los coetáneos el conflicto y cómo padecieron la guerra los campesinos, ciudadanos y los propios soldados, la mayor parte de ellos extranjeros. Los cuadros de batallas permiten analizar los diferentes sectores sociales que intervenían en la contienda y la imagen que de ella pretendían dar los beligerantes. (Vid. grabado nº 1y 2) Por lo general, en el fondo de estos cuadros y grabados se ofrecía el escenario de la contienda, cuyas proporciones extensas y dilatadas venían a significar la importancia del espacio como objeto de conquista y de poder. En un primer plano eran retratados los artífices de la victoria, los grandes estrategas o generales que dirigían las maniobras del ejército desde un promontorio. Desde aquel observatorio dominaban el valle por donde se desplegaban los ejércitos. En un primerísimo plano, el protagonista principal, el general victorioso, era retratado a caballo girándose hacia el retratista, es decir, hacia los espectadores que alabarían, a pesar del paso del tiempo, sus acertadas disposiciones estratégicas que alcanzaron la victoria. Esta era la imagen ofrecida por el retratista del genial estratega que buscaba así la aprobación del rey y de la corte y la glorificación y exaltación por parte del pueblo como compensación a sus hazañas militares. En segundo plano, y en orden de importancia, inmediatamente detrás de los generales, era retratada la caballería, como símbolo de nobleza, accediendo así a la preeminencia que todavía mantenía. No hay que olvidar que una de las batallas más destacadas de la Guerra de Sucesión española, Almansa, fue una victoria de la caballería. Al fondo del cuadro o del grabado destacaba el ejército como poderoso instrumento del poder real y el artífice de la victoria. Los pintores retrataron ejércitos disciplinados, bien uniformados y desplegándose en formaciones extensas que revelaban poder y dominio en el campo de batalla. Allí aparecían la infantería y la artillería, el verdadero grueso de los ejércitos. Finalmente, los cuadros y grabados reproducían la línea de fortificaciones o barreras a las que tenían que hacer frente o defender el ejército de la monarquía. Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 101 15. Un ejemplo de la utilización de estas fuentes es el de los retratos que cuelgan de las paredes del Paraninfo de la Universidad de Valencia. Algunas de las personalidades que allí figuran tomaron partido en el conflicto sucesorio. Algunos de ellos que siguieron al Archiduque, al terminar la guerra ejercieron con gran prestigio diversos cargos en distintas localidades italianas. Vid. SÁEZ RICO, C. Los retratos del Paraninfo de la Universidad de Valencia. Memoria de Licenciatura, Universidad de Valencia, 1956. Vid. también PÉREZ GOYENA, A. «Teólogos antifranceses en la Guerra de Sucesión». En: Razón y Fe. Abril-Junio de 1930, vol. X, p. 501-502, donde se hace referencia a algunos de estos profesores teólogos. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 101
102 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán Grabado nº 2. Batalla de Schellenberg, 2 de julio de 1704. Detalle del tapiz de De Vos después De Hondt en Blenheim Palace. Marlborough a la derecha con uno de sus hombres, y los Dragones de Caballería corriendo hacia el fondo. Grabado nº 1. Marlborough con su ejército cruzando las Líneas de Non Plus Ultra en Arleux, con Bouchain al fondo. Detalle del tapiz de De Vos en en Palacio de Blenheim. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 102
Fortificaciones que tras los avances técnicos inaugurados por el ingeniero francés Vauban se habían mostrado inexpugnables. Su objetivo era precisamente desalentar al enemigo, pues los asedios podían durar meses y hasta años. Su aparición en los grabados de la época tenía como finalidad indicar claramente el poder de la monarquía tanto si eran fortificaciones propias y por lo tanto invulnerables, como si eran del enemigo y habían sido expugnadas por las fuerzas de la monarquía. Entre los cuadros y grabados más famosos hay que señalar: El óleo de La Batalla de Montjuich de Pandolfo Reschi en la Galería Corsini de Florencia. Muy conocido también es el grabado de la Defensa del baluarte de Santa Clara en Barcelona, episodio que tuvo lugar durante la Guerra de Sucesión, que conserva la Biblioteca Nacional de Madrid. Sin embargo, las pinturas más representativas de la Guerra de Sucesión son La Batalla de Almansa de Balaca, que se encuentra en el Congreso de los Diputados de Madrid, y La Batalla de Almansa de Bonaventura Ligli, que se conserva en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid. Otra pintura famosa es la del Duque de Vendôme, vencedor de la batalla de Villaviciosa, realizada por Jean Alaux y conservada en el Palacio de Versalles de París. Junto a los cuadros y grabados se difundieron por toda Europa los libros conmemorativos de batallas, con sus mapas y atlas geoestratégicos rememorando actos conmemorativos, partidas desde Madrid, mapas y croquis de batallas navales y terrestres, todos ellos magníficas fuentes testimoniales del conflicto. Un ejemplo singular fue el libro conmemorativo de las diez victorias alcanzadas por el Príncipe Eugenio de Saboya, una obra panegírica, de propaganda, en homenaje al valor de aquel príncipe que nunca perdió una contienda16. En la primera página quedó grabado el busto del Príncipe Eugenio dibujado al estilo Luis XIV y enmarcado por hojas de laurel, símbolo de la victoria. Un ángel corona su frente con una guirnalda que sostiene en la mano derecha, al mismo tiempo que pregona sus hazañas con una trompeta que sujeta con la mano izquierda. Otro ángel, asentado sobre dos cañones y su munición, sostiene el estandarte y el águila imperial. Una leyenda señala el nombre de la Serenísima Alteza, Príncipe Eugenio de Saboya. (Vid. grabados nº 3, 4 y 5). Este príncipe, sobrino de Mazzarino y nacido en París, estuvo sin embargo al servicio del ejército imperial. Tras su participación en la batalla de Mohacs (1687) fue elevado al rango de Mariscal en 1693 y nombrado comandante en jefe en 1696. En 1697 logró la famosa victoria de Zenta contra los turcos. Durante la Guerra de Sucesión española alcanzó las victoriosas batallas contra los franceses en la Alta Italia, Chiari (1701) y Luzzara (1702) tras las cuales fue designado Presidente del Ministerio de Guerra en 1703. Junto con el Duque de Marlborough ganó la batalla de Höchstadt (1704) en la guerra contra la Alemania del Sur. Sus victorias en Cassano (1705) y en Turín (1706) proveyeron fuerzas al Imperio Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 103 16. Batailles gagnées par le Serenissime Prince Fr. Eugene de Savoye sur les ennemis de la foi. Et sur ceux de L’empereur & de L’Empire, en Hongrie, en Italie, en Allemagne & aux Pais-Bas. Dépeintes & gravées en Taille-douce par le Sr. Jean Huchtenburg. Peintres très Cèlèbres à la Haye. Avec des Explications Historiques par Mr. J. Du Mont. Conseiller & Historiogr. De Sa Majestè Imperiale & Catholique. Chez Pierre Gosse & Rutgert Ch. Alberts. MDCCXXV. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 103
Las Relaciones sueltas podían estar llenas de erratas y errores y costaban poquísimo. En algunas ocasiones narraban sucesos inventados pero verosímiles. Se llamaban sueltas porque eran un pliego en folio. A veces trataban de batallas importantes, pero también de tratados o episodios bélicos de escasa relevancia. La vida de una Relación era normalmente efímera. Las sueltas se consumían y se tiraban, pues las noticias eran poco duraderas. Estas Relaciones llegaban a un público muy extenso que pululaba alrededor de los «mentideros» de Madrid, pero también se extendían a las provincias. Su función era la de hacer revivir un hecho a un lector intemporal —hubiera o no presenciado el suceso—, y transmitir una información, casi siempre subjetiva, y en algunos casos dirigida desde los sectores más altos de la sociedad. En cuanto a la estructura de estas Relaciones de batallas era similar. En primer lugar, se reseñaba el título, que muchas veces iba subrayado con los adjetivos verísima, o verdadera relación, pues como el redactor de Relaciones de batallas escribía desde su punto de vista, añadía, suprimía o inventaba lo que le parecía, pero de tal forma que siempre fuera verídico lo que contaba. El adjetivo de verdadera relación tenía el fin de impresionar al receptor e inclinarle a comprar, leer u oír la Relación. En el título también se incluía el lugar y la fecha del hecho de armas.En segundo lugar, el relator hacía mención de los protagonistas del hecho de armas, explicaba la evolución de las acciones militares y ofrecía el relato del propio combate: cómo se llevaba a cabo la aproximación de los combatientes y la estrategia adoptada. En tercer lugar, describía el enfrentamiento armado, las razones estratégicas de la victoria, la huida del enemigo, etc. Finalmente, se ofrecían los datos del número de muertos, y prisioneros y la calidad de estos, así como la cantidad de armas, municiones y banderas arrebatadas al enemigo por uno y otro bando, confirmando de este modo la aplastante victoria de las armas españolas sobre las del enemigo. Por lo general, las Relaciones no rememoraban derrotas, pero hubo excepciones que iban dirigidas a constatar cuánto había costado al enemigo aquella victoria. En estos casos, los españoles aparecían como los protagonistas del hecho de armas, pero desgraciadamente víctimas del engaño y la mala fe de los enemigos. Un caso singular es la Relación de la batalla naval entre las escuadras inglesa y Española delante del Cabo Passaro golfo de Arica y canal de Malta el 11 de agosto de 171826. Incluso en esta Relación de una derrota la finalidad es muy clara: resaltar el valor de las Armas españolas: La fragata Santa Rosa que mandaba el Capitán Don Antonio González puede creer del valor que han mostrado que si los hubieran unidos con el todo de ella hubiera sido quizás bien diferente el fin de su combate. 110 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 26. Relación de la batalla naval entre las escuadras inglesa y Española delante del Cabo Passaro golfo de Arica y canal de Malta el 11 de agosto de 1718. A.G.S., G.M. Suplemento, Leg. 234. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 110
Así el honor quedaba incólume y la derrota había sobrevenido debido a la mala fe de los enemigos, a la falacia de sus movimientos y al disimulo de sus intenciones. En aquella Relación de cabo Passaro se insistía una y otra vez en «que no se comprendía con certidumbre la intención con que dicha escuadra inglesa se acercaba». Y al final de la Relación: Este ha sido el suceso del combate naval que sobre la altura de Abola o Golfo de Arica y Canal de Malta han tenido dichas dos escuadras habiendo logrado la inglesa con sus simulaciones y engaños además de su superior fuerza tantas ventajas y haber batido separados uno a uno los navíos de la de España27. Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 111 Grabado nº 6. Portada de una relación de batalla. 27. Ibídem. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 111
3. La propaganda religiosa en la Guerra de Sucesión La predicación eclesiástica como vía de información y propaganda alcanzó un momento álgido en la Guerra de Sucesión española, coyuntura que no volvería a repetirse hasta 1793, en la guerra contra la Convención francesa, y 1810 en la Guerra de Independencia española. Toda la contienda sucesoria, además de su carácter de conflicto dinástico, más estudiado por los historiadores, presentó una vertiente religiosa que se inició cuando en julio de 1702, una armada anglo-holandesa sitió Cádiz y el Puerto de Santa María. Las escenas de pillaje y sacrilegios disgustaron enormemente a los lugareños alejando del partido austríaco a muchos católicos, entre ellos al conocido príncipe George de Hesse-Darmstadt, antiguo virrey de Cataluña. Estos hechos iban a ser explotados por la propaganda borbónica alentando al clero a definirse y tomar postura. El cardenal Portocarrero28, principal autor del testamento de Carlos II, armó y mantuvo seis escuadrones de caballería; y Salazar, obispo de Córdoba, un regimiento de infantería, participando activamente para expulsar a la escuadra angloholandesa de tierras andaluzas. Por su parte, Valero, cura de Villanueva de la Jara y luego Arzobispo de Toledo, capitaneó en 1706 su feligresía en lucha contra el Archiduque29. Folch de Cardona, Arzobispo de Valencia, decepcionado por la cruel venganza de Felipe V en el incendio y destrucción de la ciudad de Játiva, tomó el partido austríaco en 171030. El carmelita Centella se hizo general; otro fraile italiano ascendió a coronel de migueletes y en unión de comunidades religiosas armadas —«hasta los padres capuchinos con lazos pajizos en las barba»— celebraron que el inglés conde de Petersburgo, comandante general de Valencia, les dijese que veía en ellos la iglesia militante. La mayor parte de los clérigos de la corona de Aragón, seculares y regulares, tomaron partido y fundieron la plata de las iglesias a favor del Archiduque31. Para algunos historiadores no fueron sólo gestos patrióticos, sino una auténtica guerra religiosa, alentada por muchos clérigos españoles32. Por su parte, el clero austracista impuso la obediencia «debajo de pecado mortal» y el cardenal Belluga respondió con la «predicación de la guerra santa.»33 112 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 28. Luis Manuel Fernández de Portocarrero ocupó un lugar preeminente en el Consejo de Estado y llegó a ser la figura más influyente de la corte de Carlos II. Propugnó la candidatura borbónica, y tras la muerte de Carlos II, intentó el traspaso de poderes de una dinastía a otra sin alteraciones ni dificultades. Ensalzado en un primer momento por Felipe V, su antagonismo con la princesa de los Ursinos fue enfriando su relación con el monarca, hasta que, desengañado se volvió a su sede eclesiástica. Su rencor contra el primer Borbón y las peripecias bélicas de la Guerra de Sucesión le llevaron al reconocimiento del Archiduque Carlos como rey legítimo, acto que le valdría, tras los éxitos militares de Felipe V, una fuerte pena monetaria y el recrudecimiento de la hostilidad regia. En tales circunstancias le sobrevino la muerte el 14 de septiembre de 1709. 29. REYES, Fray Antonio de los. Vida ejemplar del Ilmo. Y Rvdmo. Sr. D. Francisco Valero. Pamplona: Benito Cosculluela, 1792, p. 52-57, 63-77 y 137-157. 30. OLMOS, Elías (1949). Prelados Valentinos. Valencia: Semana Gráfica, p. 226-228. 31. MACANAZ, Melchor de (1813). Política eclesiástica. Palma: Miguel Domingo, p. 8. 32. MARTÍNEZ ALBIACH, Alfredo. Religiosidad hispana… Ob. cit. p. 69. 33. BAGUENA, Joaquín (1935). El cardenal Belluga, su vida y su obra. Murcia: Instituto de Estudios Históricos de la Universidad de Murcia, p. 39. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 112
En diciembre de 1705, Belluga publicó su Manifiesto en defensa de los derechos borbónicos: Como el enemigo común […] en estos días ha llegado a nuestra noticia cómo su astucia ha sido tanta, que ha procurado valerse de algunos Ministros de Dios para sembrar, no sólo en conversaciones privadas, sino hasta en el Confesonario mismo, así en esta Ciudad, como en algunos otros Lugares del Obispado, el sacrílego error, con que ha procurado turbar las inocentes conciencias de los más leales Vasallos de nuestro Gran Monarca Felipe V, nuestro Rey, y Señor natural, enseñándoles e imponiéndolos en que no tenían obligación a conservarle la debida obediencia, y que no sólo podían, sino debajo de pecado mortal debían rendirla al Archiduque Carlos, solicitar su entrada en estos Reinos, y ayudar a su entronización y que fuese depuesto nuestro Católico Felipe […]34 Y a los clérigos propaladores del «sacrílego error» les advertía que su posición era merecedora de «censura teológica» Por coincidir con el error de la Iglesia Anglicana, digna de castigo por el Santo Tribunal de la Inquisición, junto con la excomunión de la bula «In Coena Domini» promulgada contra los que ayudan a los herejes; además de la facultad regia, otorgada por la Bula de Clemente XI, en 11 de julio de 1705, de pena capital «sin nota de incurrir en irregularidad». Culminaba su Manifiesto con un interrogante que dejaba gravitando sobre la religiosidad de sus diocesanos: ¿Dónde está nuestra fe, que tal habíamos de permitir, aunque nos costase la vida, y derramásemos una y mil veces nuestra sangre, por el que la derramó toda para establecer la Religión Cristiana? En definitiva, el Manifiesto de Belluga elevaba la guerra civil a la dignidad de Guerra Santa o de Religión. El impacto en los españoles, especialmente entre el pueblo, por la emisión de censuras y conminaciones canónicas y regias y también por la deserción del Cardenal Portocarrero de la causa felipista, fue enorme. 3. A. El periodo de las rogativas borbónicas, 1704-1706 Todos estos acontecimientos podían ser seguidos paso a paso por la población gracias a las noticias que se emitían a través del púlpito, única oficina de información en la sociedad de la época. Durante la primera fase de la contienda, gracias a los enormes efectivos del ejército francés35, el curso de la guerra resultó netamente favorable al ejército de los Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 113 34. BELLUGA, Cardenal. Carta del Obispo de Cartagena a los Fieles de su Obispado. En: PÉREZ PICAZO, Mª Teresa. La publicística española en la Guerra de Sucesión. Madrid: CSIC, 1966, vol. II, p. 5. 35. Al iniciarse la guerra, Felipe V sólo disponía de un ejército de 20.000 hombres, cifra que en 1710 ascendió a 50.000. Su suerte, por lo tanto, dependió totalmente del ejército francés cuyos enormes MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 113
Borbones en los frentes alemán, Países Bajos y Norte de Italia. Sin embargo, a partir de 1704, la correlación de fuerzas entre austracismo y borbonismo cambió drásticamente a favor de los austracistas y se produjo su consolidación. El cambio se operó sobre todo a partir del verano de ese año, cuando el bloque militar de los aliados dirigido por el duque de Marlborough y el príncipe Eugenio de Saboya, derrotó a los franceses en Blenheim. Felipe V solicitó reiteradas veces a sus súbditos oraciones y plegarias buscando el apoyo para su causa. Fue el periodo que podría denominarse de las rogativas borbónicas y que se inició en 1704. A partir de entonces, una flota angloholandesa de 2.400 hombres se estableció frente a Barcelona con la intención de movilizar una revuelta que no llegó a prosperar. Las instituciones catalanas optaron momentáneamente por la fidelidad a Felipe V y el asalto a Barcelona fracasó. La razón la aportó el cronista Bacallar y Sanna: «Por no correr riesgo, porque las fuerzas angloholandesas eran menos que sus promesas nadie osó ser autor de tan arriesgada obra».36 Todavía en 1704 la perplejidad y la indecisión dominaban en el reino de Aragón y allí mismo se hacían rogativas por los felices sucesos de las armas de Felipe V. Este fue el caso del sermón y plegarias llevadas a cabo en Mallorca por el fraile trinitario Fray Juan Antonio Bello en apoyo de las armas de Felipe V37. Hasta octubre de 1706 Mallorca no caería bajo el dominio austracista. La toma de Gibraltar, objetivo de los ingleses, en agosto de 1704 por la escuadra angloholandesa del almirante Rooke, fue un importante punto de inflexión en el conflicto. En 1705, la presencia de flota aliada en Altea, Denia y Barcelona favoreció el alzamiento austracista. A partir de entonces, la sublevación de Cataluña, que arrastró a los reinos de la Corona de Aragón, trasladó el escenario principal de las operaciones a España, envuelta desde esta fecha en una larga y cruenta guerra civil. Al conflicto internacional se sobrepuso un conflicto civil. En junio un grupo de exiliados catalanes firmó el Pacto de Génova con el plenipotenciario de la reina 114 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán efectivos ascendieron a 220.000 hombres en 1705 y 255.0000 en 1710. WILSON, P. y BLACK, Jeremy (ed.). European Warfare, 1453-1815. Nueva York: St. Martin Press, p. 80. 36. BACALLAR Y SANNA, Vicente, Marqués de San Felipe. Comentarios de la guerra de España e historia de su Rey Felipe V el Animoso. Madrid: B.A.E. vol. 99. El Marqués de San Felipe luchó a favor de Felipe V. Al terminar el conflicto llevó a cabo diversas misiones diplomáticas en Génova, Holanda, etc. El monarca le encomendó una crónica del reinado. Pese a su indudable actitud proborbónica, que se manifiesta a través de sus reflexiones y matizaciones personales de los acontecimientos, el Marqués se propuso relatar los hechos con objetividad. Esto se comprueba en el respeto con el que trató a ambos contendientes, en la censura de la actuación interesada tanto de franceses como de aliados, etc. La obra expone con criterio cronológico y de forma sistemática y clara los hechos que se produjeron tanto dentro como fuera de España durante el conflicto. Vid. LEÓN SANZ, Virginia. La Guerra de sucesión española a través de los Consejos de Estado y Guerra del Archiduque Carlos de Austria. Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 1989, p. 36. 37. Oración evangélica, célebre y devota rogativa a Cristo Sacramentado que por el feliz suceso de las Armas de N. Invictisimo Rey y Señor Don Felipe V Rey de las Españas y Emperador de la América (que Dios guarde) hizo el M. Ilustre y Rvdo. Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de Palma en el fidelísimo Reino de Mallorca. Dijola el R. P. Predicador General… Mallorca: Miguel Capó, 1704. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 114
Ana de Inglaterra. En el acuerdo los ingleses les prometieron ayuda militar y garantías constitucionales; por su parte, los catalanes se comprometieron a reconocer al Archiduque como rey y ofrecieron colaboración militar. En agosto de 1705, los austracistas progresaron notablemente entrando en Altea y Denia y desde allí consiguieron la sublevación del Reino de Valencia, que tuvo un marcado carácter antiseñorial. La figura del austracismo valenciano más trascendente fue la del general Basset, de brillante trayectoria militar. Su llegada a Valencia procedente de Denia logró fácilmente la adhesión de la sociedad valenciana especialmente de las clases populares. Las promesas de abolición del régimen señorial fueron banderín de enganche de la causa austracista en Valencia. El excesivo radicalismo de Basset provocó, sin embargo, su desgracia tras la llegada del general aliado Peterbourough. Muy interesantes fueron las Memorias que se escribieron sobre este oficial inglés y que han sido objeto de grandes controversias sobre su origen y veracidad38. Poco a poco, el austracismo, partiendo desde Vic, culminó con el nuevo asalto a Barcelona en agosto y septiembre de 1705, con el bombardeo terrible de la ciudad y el triunfo final y la capitulación del virrey el 9 de octubre de 1705. Todos los colaboradores borbónicos, en un total de 6.000 hombres, salieron de Barcelona. En diciembre de 1705 estalló en Zaragoza un motín popular contra los franceses. Y en junio de 1706, Zaragoza proclamó rey al Archiduque Carlos, con el título de Carlos III. El verano de 1706 fue el más triste de toda la Guerra de Sucesión para Felipe V, porque se vio obligado a abandonar por primera vez la capital en la que entró Carlos III como rey de España. El fracaso borbónico de aquel año se observó en «La relación de la guerra de Sucesión en Cataluña» y en «Genio de los naturales de Cataluña» donde se apelaba al ejemplo catalán para movilizar a toda España a favor de los intereses austracistas: Tomad ejemplo de Cataluña, en donde por la misericordia de Dios no estamos ciegos ni engañados, sino violentados y opresos, y sin derramamiento de sangre han retoñecido los Austríacos laureles39. En aquellos años de 1705 y 1706 la literatura a favor de Felipe V brilló por su escasez. Fueron años, en cambio, de intensas rogativas por las necesidades de la monarquía borbónica que se plasmaron incluso en novenas. En Sevilla, durante Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 115 38. Account of the Earl of Peterboro’s conduct in Spain. Este texto fue utilizado por Daniel Defoe para recrear las Memoirs of an English Officer. The Military Memoris of Captain George Carleton. En un principio se pensó que habían sido escritas por un capitán del ejército llamado George Carleton pero la crítica moderna ha adjudicado tales Memorias a Daniel Defoe, autor muy experto en esconderse bajo innumerables nombres. Vid. sobre ello LEÓN SANZ, Virginia. Memorias de guerra del capitán George Carleton: los españoles vistos por un oficial inglés durante la Guerra de Sucesión. Alicante: Universidad, 2003. Estas Memorias entran de lleno en la Guerra de Sucesión y relatan el sitio de Barcelona, la estrategia austracista y sus divisiones políticas, la financiación de la guerra, etc. 39. Vid. Relación de la guerra de Sucesión en Cataluña, f. 5 Biblioteca de Cataluña, Mss. 763 y la crónica borbónica «Genio de los naturales de Cataluña» Biblioteca de Cataluña, Mss. 119. En GARCÍA CÁRCEL,R. Ibídem, p. 299, notas 22, 24 y 30. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 115
nueve noches consecutivas se celebró en la parroquia de Santa María Magdalena una «devotísima Rogativa por el feliz suceso y victoria de las Armas Católicas de Nuestro Rey y Señor Don Felipe V.»40 En Cádiz se llevó a cabo otra «solemnísima Rogativa en 1706 por el feliz suceso de las Armas Católicas en la salida de Nuestro Gran Monarca Don Felipe V».41 La difícil situación de la monarquía borbónica llevó en este periodo al recurso del argumento de la ruina de España como en el Informe a la Reina Nuestra Señora del estado y condición de la guerra con que las armas enemigas de ambas Majestades Divina y Humana, intentan la ruina de España, por los países rebeldes de Cataluña y Valencia42. Todo lo contrario ocurrió en las filas del Archiduque. Durante aquellos años se incrementó considerablemente la literatura austracista, estudiada por Ricardo García Cárcel, Joaquim Albareda43, Rosa María Alabrús44, etc., en la cual, según estos autores, más que de argumentos hay que hablar de expresiones y reflejos emocionales en los que se pone de relieve el papel protagonista de los vigatans (de la plana de Vic); el rechazo a los botiflers, identificados con los gabachos y los catalanes agabachats o los partidarios de Felipe V; las exaltaciones del Archiduque Carlos en lógica contraposición a las críticas a Felipe V —rebajado siempre a la condición de duque de Anjou— y las glosas de los dos asedios de Barcelona, tanto el de 1705 de los aliados que permitió la entrada del Archiduque en Barcelona, como el de 1706 de los borbónicos, que no logró sus objetivos gracias a la firme defensa de la ciudad. Este glorioso hecho fue objeto de numerosos grabados que inmortalizaron aquella hazaña, como el Grabado sobre el «Ataque a Barcelona» por los franceses en 1706 que guarda el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona. También el clero que se adhirió a la causa austracista no dejó de utilizar el púlpito y el sermonario como plataforma para su propaganda. Algunos de estos sermones hicieron hincapié en la necesidad de librar a España de los infortunios 116 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 40. AGUILAR Y ARAGÓN, Fernando Pablo de. Oración panegírica. Cláusula de la devotísima Rogativa, que por nueve noches celebró la ilustrísima Confraternidad del Santísimo Sacramento en la Parroquia de Santa María Magdalena con el Rosario de María Santísima y Letanía de todos los Santos, manifestando N. Señor Sacramentado, con Comunión general, por el feliz suceso y victoria de las Armas Católicas de Nuestro Rey y Señor D. Felipe V. Díjola en Sevilla en el día último y fiesta mensual, principio de el Jubileo Circular de la Capilla del Santo Cristo, Domingo cuarto después de la Pascua de Resurrección, el Dr. Don… Sevilla: Francisco de Blas, 1704. Sevilla: Facultad de Letras, Caja 36 (21), Sevilla Universitaria, 112-122(7). 41. AGUILAR Y ARAGÓN, Fernando Pablo de. Oración panegírica en la solemnísima rogativa, que a Cristo Señor Nuestro Sacramentado y a María Stma. (En su imagen del Pilar) dedicaron sus dos muy Ilustres Hermandades en la parroquial del Sr. S Pedro de Cádiz, domingo 24 de Enero de 1706 […] por el feliz suceso de las Armas Católicas en la salida de N. Gran Monarca D. Felipe V. Díjola el Dr. Don… Cádiz: Cristóbal de Requena, 1706, Sevilla Universitaria, 112-74 (5) y 11329 (6). 42. BELVIS Y ESCRIBA, Fray Geronimo. (s.l. s.i.) 1706. Biblioteca de Catalunya, Foll. Bonsoms, 7535. 43. ALBAREDA, Joaquim. Felipe V y el triunfo del absolutismo. Cataluña en un conflicto europeo, 1700-1714. Barcelona: Generalitat de Cataluña, 2002. 44. ALABRÚS, R. M. Felip V i l’opinió dels catalans. Lleida: Pagès, 2001. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 116
que experimentaba, denunciando las intenciones de Luis XIV y señalando favorablemente la causa del emperador Leopoldo I y la necesidad de su protección y asistencia45. La propaganda austracista no dejó de fustigar a Francia. Una de sus críticas más mordaces recordaba a la opinión pública el modo de actuar de aquella monarquía que mientras pretendía una cosa estaba ya buscando otra: Ni es católica, ni protestante ni mahometana ni de secta alguna conocida, es una nueva hydra universal, compuesta de tantas cabezas que se acomoda a todo lo que toca a su interés […] Francia imita al gallo, siguiendo su denominador que es tener un ojo mirando al cielo y otro a la tierra, así cuando urde una, ya trama otra […] pretendiendo no dar rey a España sino tomarla en lugar de provincia de Francia46. 3. B. La época de las acciones de gracias, 1707-1710. A partir de 1707, la extrema debilidad de la posición de Felipe V experimentó un cambio espectacular. El 25 de abril de 1707, el ejército borbónico logró la victoria de Almansa sobre las tropas austracistas (grabado nº 7)47. Almansa aseguró el trono a Felipe V y significó para los felipistas el renacimiento de la ilusión por el triunfo final. La victoria alcanzó una enorme repercusión en la opinión pública. El mismo Felipe V se encargó de ello pues envió su propia relación de los acontecimientos al Claustro de la Universidad de Salamanca. Venerables Rector, Maestre de Escuela y Claustro de la Universidad de Salamanca. En el singular beneficio, con que la divina misericordia se ha servido de favorecer la justa causa de mis Armas y las del Rey mi Abuelo y atenderla con continuada Protección, concediéndolas completa y feliz victoria sobre los enemigos en los campos de Almansa el día 25 de abril próximo pasado, deshaciendo enteramente sus Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 117 45. BENITO DE LA SOLEDAD, Fray. Memorial historial y política cristiana que descubre las ideas y máximas del cristianisimo Luis XIV. Para librar a España de los infortunios que experimenta, por medio de su legítimo rey Don Carlos III asistido de la Cesárea y Real Majestad del señor Emperador para la Paz de Europa y útil de la Religión. Puesto a las plantas de la Sacra Emperador Leopoldo I. Por Fray Benito de la Soledad, Franciscano descalzo. Predicador Apostólico, hijo de Nuestro Padre San Francisco Reforma de San Pedro de Alcántara. Viena: Juan Van Chelen, 1703, Biblioteca Menéndez Pelayo, 27387. 46. En El Clarín de la Europa, hipocresía descifrada, España advertida, verdad declarada. Barcelona: F. Guasch, 1706. Biblioteca Universidad de Valencia. Vid. también el Escudo de Fidias, mordaza de Némesis y luz para el desengaño desengañado. Respuesta a dos papeles: el uno Mojiganga de mojigangos y papelón de papelones y sarta de otros muchos disparates, que unidos son una taravilla de taravillas, de la malcontenta gatomaquia, ideada en Etiopía, donde todos los gatos son pardos. El otro, mandado sacar a luz por el Arzobispo de Zaragoza. Barcelona: R. Figueró, 1706. Archivo Municipal de Barcelona. 47. La batalla de Almansa se libró el 25 de abril de 1707 en la ciudad que lleva su nombre, situada en la provincia de Albacete, a 80 km de la capital. Los ejércitos contendientes estuvieron dirigidos por el duque de Berwick y las tropas del archiduque Carlos por los condes de las Minas y de Galloway. El ejército de Felipe V se componía de 34.000 hombres y el del archiduque Carlos con sus aliados ingleses y portugueses en su mayoría, de 25.000. Fue un triunfo de la caballería del duque de Berwick. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 117
cuerpos con ruina total de su Infantería, muerte de 6.000 hombres, pérdida de toda su Artillería y bagaje, número grande de banderas, estandartes y timbales y excedente el de los prisioneros al de 10.000 sin incluir en él el de 800 oficiales, cinco Generales y muchos Coroneles y otros oficiales de mayor grado: reconociendo de la mano misericordiosa de Dios este singular favor de tanta ventaja y gloria para mis valerosos y fieles vasallos y deseando manifestar con las más vivas y ardientes demostraciones mi reconocimiento a su Divina Bondad, he venido en que a este fin se den a Dios públicas gracias por tan cabal e importante victoria y se hagan públicas rogativas para que por medio de María Santísima Protectora de España consigamos la continuación de sus Piedades hasta la entera exterminación de los enemigos, restablecimiento de la Paz y seguridad de la pureza de nuestra Religión, esperando con gran satisfacción mía de vuestra lealtad, amor y celo al mayor servicio de ambas Majestades, le aplicareis en esta ocasión con el afecto y veras y me aseguran vuestras grandes obligaciones. De Buen Retiro, a 15 de Mayo de 1707. Yo el Rey por mandado del Rey Nuestro Señor48. El rey apelaba a la valentía, fidelidad, amor y celo de sus súbditos, elemento primordial de la propaganda borbónica, y recurría al expediente del restablecimiento de la paz, algo que sin duda sus vasallos esperaban con impaciencia. Pero, sobre todo, se acogía a los sentimientos religiosos del pueblo utilizando el argumento providencialista de que el favor divino estaba de su parte al darle la victoria sobre sus enemigos. Un triunfo aplastante que el monarca no dejó de explotar ofreciendo los resultados en cifras. Es interesante la apelación del monarca a María Santísima como Protectora de España49, en este caso de una España borbónica, para implorar su ayuda en la consecución de sus designios: la exterminación de los enemigos, el fin de la guerra y la seguridad de la pureza de la religión. 118 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 48. Carta del Rey Nuestro Señor Don Felipe V, escrita al Claustro de la Universidad de Salamanca. B.N. Mss. 10928 f. 157r-158v. 49. Vid. nota supra 18. Grabado nº 7: Batalla de Almansa, 25 de abril de 1707. Palacio de Benicarló. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 118
La batalla de Almansa se convirtió en el acontecimiento militar más determinante de la causa borbónica; por ello fue narrada una y otra vez, ocupó a numerosos grabadores y pintores y nutrió la predicación religiosa en los templos y catedrales. Aquella primera victoria borbónica supuso un hito en la publicística de la Guerra de Sucesión. Entre las numerosas Relaciones de la Batalla de Almansa, hay que destacar la Relación de la batalla de José Bastida, en cuyo título señalaba los artífices de la victoria y también de la derrota, nombres que permanecerían en la memoria colectiva50. Inmediatamente después de la batalla, el Mariscal Duque de Berwick envió al rey una Relación breve ofreciendo las primeras informaciones fidedignas de la victoria de Almansa: Por noticia que en carta especial ha traído a S. M. del Mariscal Duque de Wervik Don Pedro Ronquillo Brigadier de los ejércitos y coronel del Regimiento de Asturias se ha sabido como el día 23 del presente se hallaban los enemigos acampados en Villena atacando el Castillo y el día 24 levantaron su campo y le pusieron en Caudete lugar que distaba 3 leguas de nuestro ejército que se hallaba en Almansa. El día 25 marcharon a atacarnos y llegaron a nuestra presencia a las 10 del día y se pusieron en batalla cuya disposición duró hasta las 4 de la tarde y a esta hora empezó la Batalla atacándonos su izquierda en que fueron desde luego rechazados con pérdida. Continuó el fuego en el centro y derecha de su línea y después de algún rato se vieron precisados a ceder a nuestras tropas que fueron siguiendo 2 leguas la derrota y aunque no se sabe con certeza el número de los muertos enemigos se supone sean de 6 a 8 mil hombres con un gran número de prisioneros que llegarán hasta 5.000. Veinte coroneles prisioneros, 2 mariscales de campo, 10 Batallones Portugueses enteramente arruinados y 6 de Ingleses prisioneros de Guerra, 15 piezas de artillería tomadas y Mi Lord Gallubait se retiró herido de peligro. Y finalmente una Victoria completa en todo por haber enteramente derrotado al Ejército enemigo. Los Nuestros van siempre en seguimiento de las tropas que se han podido retirar del combate, cuyo suceso no puede saberse con individualidad por haber salido inmediatamente que se concluyó la función del Sr. Don Pedro Ronquillo a quien S.M. ha hecho merced de Mariscal de Campo en atención a sus muchos méritos, pero se darán al público con brevedad todas las circunstancias que por horas se esperan51. La batalla de Almansa generó en todas las ciudades de la monarquía borbónica gran número de sermones panegíricos y de acciones de gracias por la aplaudida como «feliz victoria» conseguida por las «invictas y católicas armas» de Felipe V52. Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 119 50. BASTIDA, José. Relación de la Batalla que dieron las armas del Rey N. Señor y las de su Majestad Cristianísima, mandadas por el Señor Mariscal de Bervik, en el campo de Almansa, el día de San Marcos 25 de abril de 1707. Al Ejército de los Aliados, mandado por el Marqués de las Minas y (Galloway) Molirt Galoe. Valencia: Antonio Bordazar s a. B.N., V.E. 692 (3). 51. Relación breve de la Feliz Victoria que han conseguido las Armas de SM mandadas por el Mariscal Duque de Werbik contra el ejercito de los Aliados en los campos de Almansa el día 25 de abril de este presente año de 1707. B.N., Mss 11021 (f. 213v-215r). 52. SAN JERÓNIMO, Fray Manuel de. Sermón de la Expiración de Cristo en la cruz en día de la aparición del Archangel S. Miguel y en aplauso de la feliz victoria que consiguieron las invictas y católicas armas de N. Rey y Señor Don Felipe V (que Dios guarde) en los campos de Almansa el día MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 119
leales a la monarquía borbónica, como por ejemplo Burgos, se celebraron con magnificencia cultos y sermones de gracias por los triunfos borbónicos67. También en aquella ciudad se aplaudieron las victorias con representaciones civiles, alegorías y máscaras. El propio regidor de Burgos, Francisco Antonio de Castro, escribió un Romance dedicando al rey «Este corto obsequio: Máscara de pareja. Representación para el Carro triunfal que cerró la máscara de pareja68. También en Pamplona se rememoraron las felices victorias con solemnes acciones de gracias y se predicaron sermones de exaltación de la causa borbónica69. En Sevilla se festejó con gran solemnidad y Deo gratias la victoria de Brihuega70. Muchos otros sermones de acción de gracias se escucharon en todo el territorio peninsular y como forjadores de la opinión pública aquellos sermones sirvieron para alimentar la esperanza del final de la guerra y el establecimiento definitivo de la nueva monarquía71. Además de la predicación eclesiástica, se imprimieron muchas y diversas Relaciones de batallas que no dejaron de correr de mano y de ser narradas con todo lujo de detalles, como por ejemplo: Relación diaria desde que el Rey N. S. Felipe V salió de esta Corte hasta la feliz victoria que consiguieron sus armas en el campo de Brihuega72. Y también: Relación de los progresos del ejército del Rey N. S. desde el día 6 de diciembre de 1710 y de la feliz victoria, conseguida en el campo de Villaviciosa73. 126 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán a Toledo. Dijo el día de la Expectación 18 de diciembre de 1710 el Rmo. P. M. …Toledo: Agustina de Salas Zaco, 1710. 67. CUBERO TIRADO, José y RAMÍREZ DE ARELLANO, de la Orden de la Merced y Vicario general de Nueva España predicó en la Parroquia de San Lesmes: Triunfos del Sacramento y María conseguidos en la feliz victoria que obtuvieron las Católicas Armas de nuestro Animoso Rey Felipe V (que Dios guarde) sobre el campo de Villaviciosa. Celebrados por la Real Congregación de María Stma. De Belén, sita en la parroquia de S. Lesmes, asistida del noble amor y excesiva lealtad de la nobilísima ciudad de Burgos, Cabeza dignísima de Castilla, Burgos, s. i. 1711. 68. CASTRO, Don Francisco Antonio de. «Alcides alegórico. Idea con que celebró la Escuela de Estudiantes del Colegio de San Pablo de esta Ciudad de Burgos la feliz victoria que consiguieron las Armas de nuestro glorioso Monarca Don Felipe V el Animoso (que Dios guarde) de las Armas de los Aliados en los Campos de Villaviciosa en el día 10 de diciembre de el año de 1710. Escribióle […] Caballero de la Orden de Alcántara y Regidor de Burgos y Gentilhombre de la Boca de SM. Burgos: Juan de Bihar, 1711? 6 h. (Romance en que se dedica a SM este corto obsequio Máscara de pareja. Representación para el Carro triunfal que cerró la máscara de pareja. B.N., V. E. 502 (41) 69. LAGUNO, Fray Francisco de: Oración panegírica en la solemne acción de gracias que celebró en el convento de San Agustín de Pamplona a Nuestra Señora del Pilar, su Ilustrísima Cofradía, sita en dicho Convento el día 19 de diciembre de 1710, por las felices victorias que en los días 9 y 10 de dicho mes consiguió N. Católico y amado Rey el Señor Don Felipe V que Dios guarde. Díjola el R. P. M.[…] Pamplona: Francisco de Neyra, 1710, Catedral de Pamplona, 44-6-9912. 70. ARROYO, Fray Simón de: Prodigio philipico y Deo gratias mercedario que en la solemne fiesta de acción de gracias que hizo el Real Convento Casa Grande de Nra. Sra. De la Merced Redención de cautivos de la Ciudad de Sevilla, en desagravios del Santísimo Sacramento y por la feliz victoria que consiguieron las armas católicas de N. Rey y Señor Don Felipe V (que Dios guarde) en el campo de Brihuega, predicó el P. M. […] Regente de los estudios de dicho Real Convento, el día 11 de enero de 1711 […] Sevilla: Francisco de Garay, 1711. 71. BUSTO, Juan Antonio de. Sermón de acción de gracias por la victoria que consiguieron las católicas armas del Rey Católico (s. i. s. a. 1711). 72. Madrid, (s.i.) 1711. B.N. Mss. 10907. 73. ( s. l.) (s.i.) 1711, B.N. Mss. 10907. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 126
Al mismo tiempo se imprimieron Demostraciones festivas que los leales afectos a S. M. hicieron el día de los Reyes del presente año 1711 en la procesión solemne que se hizo en gracias del feliz triunfo que pagó nuestro católico monarca D. Felipe el Animoso en la afortunada expedición de Brihuega y batalla de Villaviciosa74. También despertaron una literatura varia como la Carta de Staremberg a Estanhope hecho prisionero en Brihuega. Romance zumbático75. Y no hay que olvidar la ya citada Carta que escribió Magdalena la Loca desde Vitoria al Señor Don Diego Estanhope, habiendo sabido la feliz victoria que han conseguido las gloriosas armas de nuestro muy amado Don Felipe V que Dios guarde, dándole un consejo para su aprovechamiento76. Yo Magdalena la Loca, Una Dama Matasiete Hermosa como yo misma Como ninguna valiente En método jocoserio Y en estilo reverente, A Vos el Sr. Don Carlos dice los ochos y nueves 4. Las consecuencias de la guerra: epílogo sobre los Reinos La Guerra de Sucesión en su vertiente peninsular, un conflicto que se había desarrollado sobre los mismos territorios a lo largo de una década, con batallas importantes, innumerables asedios y extensas ocupaciones de territorio, debió tener sin duda un tremendo impacto sobre la población. La inevitable suma de miserias humanas causadas por la guerra y descritas por Ignacio de Asso77, no fue precisamente objeto de controversias en los escritos finales de la guerra. El balance de la conflagración generó una intensa publicística que no se centró precisamente en las consecuencias negativas de la contienda —las llamadas miserias de la guerra: heridos, muertos, enfermos, devastaciones, etc.—. En general, las víctimas directas de las batallas fueron en su mayoría extranjeras y en cuanto a las bajas civiles, ambos bandos trataron en general de evitarlas. El Archiduque se preImagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 127 74. Valencia. A. Bordázar, 1711, B.U.V. 75. (s.l.) (s.i.) 1711. B. N. Mss. 10907. 76. (s.l.) s. XVIII (1710) B. N. Mss. 1090. Vid. Apéndice I. 77. «Es golpe más fatal, que lastimó en extremo nuestra industria y población provino de la tenacidad de la guerra de sucesión, no siendo posible representar el conjunto de miserias, que ocasionaron las hostilidades y licencia de las tropas, los agravios hechos al país por los Comisarios y Asentistas destinados para el abasto del Ejército, los gastos de utensilios, trabajos de plazas, la pérdida de bagajes, que disminuyó el cultivo, y posibilidad de los naturales, las persecuciones excitadas por los bandos, las confiscaciones subseguidas de la ruina de familias bien arraigadas y finalmente los nuevos impuestos tan excesivos, como mal consultados, que precisaron a muchos vecinos útiles a abandonar sus domicilios y modo de vivir.» Vid. ASSO, Ignacio de. Historia de la Economía Política de Aragón. Zaragoza, 1798, p. 207. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 127
ocupó especialmente de ganarse a la población oriunda, particularmente a las clases inferiores, y habría sido impolítico sancionar saqueos y brutalidades innecesarias. Los Borbones fueron menos diligentes y atentos de las vidas al recuperar los reinos de Aragón, como se desprende de la reputación de cruel general que D’Asfeld se ganó en Valencia, tras su toma de Játiva y Alicante. No se trató de una guerra de desgaste. Ni los austracistas ni los Borbones buscaron riquezas o tierras, sino ganarse la adhesión del pueblo. No es absurdo suponer que en esas circunstancias las pérdidas de vidas fueron mínimas78. Así lo confirma la opinión del arzobispo de Zaragoza en 1705: «la población no mira esta guerra como una llevada a sangre y fuego. Las acciones de los rebeldes no tocan sus vidas ni haciendas…»79. Los escritos finales de la guerra se centraron en las consecuencias que la contienda trajo a cada uno de los reinos. La terminología de la publicística se llenó de vocablos como fidelidad, lealtad, rebeldía, gratitud e ingratitud, padecimientos, desengaños, etc. Despertador político y cristiano. Epístola laudatoria, y lamentable en que la escarmentada rebeldía de Cataluña y Valencia exclama para su libertad las nuevas armas que el muy leal Reino de Sevilla, como metrópoli de Andalucía, alista en servicio, y honor gloria de su nunca bien aplaudido Monarca el Señor D. Felipe V (que Dios guarde) contraponiendo los elogios que merece esta fidelidad a los daños que experimenta aquella ingratitud. Por Alonso Carrillo Aguilar80. Enciclopedia. Decantación breve, en la padecida invasión de las Castillas por las Imperiales Armas y Victorias que de ellas consiguió SM (que Dios guarde) los días 9 y 10 de diciembre de 1710. Por el Doctor D. Pedro de la Cueva, Impresor…81. Discursos conjeturales y precisas consecuencias que funda la lealtad y razón sobre la poca que adquiere el Señor Archiduque de la prosecución de la guerra e intereses de los aliados en su manutención y horrores cometidos en este año de 1710 por su Ejército en las Castillas: Piedra de toque y descubre sus ideas y desengaños de su tenaz pretensión. Le escribe D. J. A.G.S.C.D. Guerra Sandoval, Juan Alfonso, s.a. 39 h82. En definitiva, los resultados de la guerra —el establecimiento definitivo de los Borbones y la pérdida de los territorios europeos de la corona española— fueron percibidos con dolor y al mismo tiempo con alegría: Déjame pues, Italia, enhorabuena, y déjame Europa enhoramala que yo contenida en mis términos estoy contenta con mis Reyes Don Felipe V y Doña María Luisa Gabriela de Saboya que son los que he menester, porque el dicho señor es muy buen soldado y la dicha Señora muy cristiana vieja. Estoy además de esto contentísima con mi Príncipe de Asturias, y tanto, que con esta felicidad no extraño los infortunios…83 128 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán 78. KAMEN, H. Ob. cit. p. 393. 79. Arzobispo de Zaragoza a Grimaldo, 26 de septiembre de 1705. A.H.N., Estado, Leg. 264, f. 4. Cit. en KAMEN: Ob. cit. p. 292. Nota 30. 80. CARRILLO AGUILAR, Alonso. S. l. S. a. 12 p. Dedicado al Excmo. Sr. D. Juan Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, Duque de Medina Sidonia y de las Torres. B.N. V. Caja 1117 (15). 81. s. l. S. i. 1711, B.N. Caja 121 (43) 82. PÉREZ PICAZO, Mª Teresa. La publicística española en la Guerra de Sucesión. Madrid, CSIC, 2 vol. 1966. Vol. II, p. 249-270. B.N., Mss. 5999 (152-191). 83. Carta de la monarquía española a los reinos, provincias y territorios de Italia. B.N. Mss. 20250 s. XVIII, (s. a.) (s. e.). En: PÉREZ PICAZO, Mª Teresa. Ob. cit. Vol. II, p. 156. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 128
APÉNDICE I Carta que escribe desde Victoria Magdalena la Loca al Sr. Archiduque en que le da algunos Consejos como suyos para su feliz educación. Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 129 Yo Magdalena la Loca, Una Dama Matasiete Hermosa como yo misma Como ninguna valiente En método jocoserio Y en estilo reverente, A Vos el Sr. Don Carlos dice los ochos y nueves Carlos, Archiduque de Austria Si es que en realidad lo eres, Que para dudarlo basta Saber que no lo pareces. O tu quien quiera, que seas, O seas Raymundo Geli, O Carlos, que un si es o no es No me toca reprenderte Solo quiero en esta Carta Darte unos consejos breves O los tomas o no los tomas Déjalos o no los dejes ¿Qué son tus Intentos Carlos? Los de entrome acá que llueve Es infalible, y sino En verdad, que lo parecen. Tu imaginas que nosotros gustamos de tus Ingleses? Es verdad, más nuestro gusto Fuera verlos en la Ene. Tu quieres ser Rey de España Haces bien si lo pretendes: Pero, si, conseguiraslo Cuando lluevan Almireces. Que tienes Derecho, dices, No es razón, que te lo niegue: más mira, que del derecho les falta mucho a tus Gentes. Y sino, dime Señor, Aunque el derecho defiendes, Que importa que tu le tengas, Si los tuyos no le tienen? No conoces, que Philipo Rey es, y los será siempre? Pues si lo ves, para que Son tus Dimes y Diretes? Toma el ejemplo en ti mismo, Mira, mira cuantas veces Te has visto ya como dueño, Quedándote como siempre Yo, hasta dos veces lo he visto aquestas son evidentes. Y si otras veinte vinieras, Te volverías otras veinte. La primera Año de Seis: O quien vio a los Portugueses Dadivosos con las Damas, Los creerá sin intereses? Pues no que en Dios y en conciencia, Que aunque liberales fuesen, No han de negar, que las Damas Pagaron sus Alquileres Nuestro Rey Philipo entonces tuvo soldados valientes en campaña: más la Corte hizo sí bastantemente. La razón fue que aunque Minas Trajo Artillería fuerte Para clavarlos las Piezas, Le bastaron las Mujeres. En fin Carlos, tus soldados, O tus Armas neciamente Aunque entraron en la Corte No entraron en nuestros dientes. Fueronse, mas como fueron? En dos palabritas breves: Con el rabo entre las Piernas, Por no decir de otra suerte. Llegaron, los que llegaron a Cataluña, allí emprenden lo de Almansa: con que fueron descalabrados dos veces. B. N. Mss. 10907 (h. 62-82) MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 129
APÉNDICE II Carta que le escribe Geromillo de Parla a su Amigo Bartolillo Cabrera, dándole cuenta de lo que ha pasado en Castilla desde Agosto hasta Noviembre de 1710. BN. Mss 10907 (h. 148v-166) 130 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán A Bartolillo Cabrera Escribe Geromo Parla Esta Carta verdadera Con cuatro cuartos le espera El que quisiera llevarla Bartolillo, quien lo creyera Sino lo hubiera tocado, Lo que en Castilla ha pasado Después que te fuiste fuera Tu te fuiste por San Juan y luego por la Asunción nos dieron en Aragón un coscorrón catalán: el Rey salió con afán, y a fé, que fue contingente, desbaratada la gente Bartolillo, quién lo creyera? Quien creyera que quedando El ejército perdido, Nuestro Felipe haya ido Sin saber como ni Cuando, Poquito a poco juntando Otro ejército mayor que puede causar temor a Estaremberg y a cualquiera Bartolillo, quién lo creyera? Cuándo en España se ha visto Por Cristo Sacramentado Por los campos arrojado Rodando el Cuerpo de Cristo? De pensarlo me contristo Y que haya lengua, que siga Este Partido, y que diga Que es la senda verdadera! Fuese el Archiduque, pues Con Stanhope, y con Guydo El ejército perdido, y la casaca al revés lo cierto del caso es, que van muy aprovechados sin Corona y sin soldados y con lo que les espera Bartholillo, quién lo creyera? MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 130
APÉNDICE III Hablan los Aliados con el Señor Archiduque desengañándole. Carlos, dejemos la empresa Y valgamos esta vez El Indulto de los Pies Para guardar la Cabeza Glosa Si ganando una victoria Por ocasión oportuna No da tiempo la fortuna De poder cantar la Gloria Si la lealtad es notoria Y en España se profesa Entre la Plebe y Nobleza sin que puedas conquistarlos que tienes que aguardar, Carlos? Carlos, dejemos la empresa. Si Philipo está a dos manos Recibiendo cada día Refuerzos de Andalucía, Y bríos de Castellanos: Si nuestros intentos vanos Nos salen siempre al revés, Esto es que el Cielo Juez Castiga así nuestro error Retíremonos Señor Y válganos esta vez. Mas si la desgracia es tal que estén los pasos cortados, sin poder ser amparados de Alemania o Portugal, Si Cataluña este mal Llorando está, mejor es, Que cada uno esta vez Salga por donde pudiere, Y valga lo que valiere El indulto de los pies. BN. Mss 10907 (h. 192-193) Imagen y propaganda de guerra en el conflicto sucesorio Manuscrits 21, 2003 131 MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 131
APÉNDICE IV Relación breve de la Feliz Victoria que han conseguido las Armas de SM mandadas por el Mariscal Duque de Werbik contra el ejercito de los Aliados en los campos de Almansa el día 25 de abril de este presente año de 1707. Por noticia que en carta especial ha traído a SM del Mariscal Duque de W. Don Pedro Ronquillo Brigadier de los ejércitos y coronel del Regimiento de Asturias se ha sabido como el día 23 del presente se hallaban los enemigos acampados en Villena atacando el Castillo y el día 24 levantaron su campo y le pusieron en Caudete lugar que distaba 3 leguas de nuestro ejército que se hallaba en Almansa. El día 25 marcharon a atacarnos y llegaron a nuestra presencia a las 10 del día y se pusieron en batalla cuya disposición duró hasta las 4 de la tarde y a esta hora empezó la Batalla atacándonos su izquierda en que fueron desde luego rechazados con pérdida. Continuó el fuego en el centro y derecha de su línea y después de algún rato se vieron precisados a ceder a nuestras tropas que fueron siguiendo 2 leguas la derrota y aunque no se sabe con certeza el número de los muertos enemigos se supone sean de 6 a 8 mil hombres con un gran número de prisioneros que llegarán hasta 5.000. Veinte coroneles prisioneros, 2 mariscales de campo, 10 Batallones Portugueses enteramente arruinados y 6 de Ingleses prisioneros de Guerra, 15 piezas de artillería tomadas y Mi Lord Gallubait se retiró herido de peligro. Y finalmente una Victoria completa en todo por haber enteramente derrotado al Ejército enemigo. Los Nuestros van siempre en seguimiento de las tropas que se han podido retirar del combate, cuyo suceso no puede saberse con individualidad por haber salido inmediatamente que se concluyó la función del Sr. Don Pedro Ronquillo a quien SM ha hecho merced de Mariscal de Campo en atención a sus muchos méritos, pero se darán al público con brevedad todas las circunstancias que por horas se esperan. B.N., Mss. 11021 (h. 213v215 r) 132 Manuscrits 21, 2003 Cristina Borreguero Beltrán MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 132