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Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII José Felipe de Olivé y el Correo de Gerona (1795)

García Hurtado, Manuel Reyes

Abstract

Presentamos una panorámica de la actividad intelectual de José Felipe de Olivé y un análisis del contenido del periódico que editó en Gerona durante la última fase de la guerra contra la Convención, poniéndolo en relación con los sucesos que se estaban produciendo. El Correo de Gerona nos permite acceder a una peculiar manera de propaganda «de baja intensidad», que viene marcada por las restricciones informativas impuestas por la Corona, lo que si cabe introduce un elemento de mayor diferenciación entre ambos beligerantes merced a su diverso empleo de los mecanismos de información.

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Resumen Presentamos una panorámica de la actividad intelectual de José Felipe de Olivé y un análisis del contenido del periódico que editó en Gerona durante la última fase de la guerra contra la Convención, poniéndolo en relación con los sucesos que se estaban produciendo. El Correo de Gerona nos permite acceder a una peculiar manera de propaganda «de baja intensidad», que viene marcada por las restricciones informativas impuestas por la Corona, lo que si cabe introduce un elemento de mayor diferenciación entre ambos beligerantes merced a su diverso empleo de los mecanismos de información. Palabras clave: Guerra de la Convención, periodismo militar, propaganda; siglo XVIII, José Felipe de Olivé. Resum. Guerra i propaganda a finals del segle XVIII. José Felipe de Olivé i el Correo de Gerona (1795) Oferim una panoràmica de l’activitat intel·lectual de José Felipe de Olivé i una anàlisi del contingut del periòdic que edità a Girona durant la darrera fase de la guerra contra la Convenció, d’acord amb els esdeveniments que es produïen a l’època. El Correo de Gerona ens permet accedir a una peculiar manera de propaganda «de baixa intensitat», marcada per les restriccions informatives imposades per la Corona, que introdueix un important element de diferenciació entre les diferents parts en conflicte, gràcies al seu divers ús dels mecanismes d’informació. Paraules clau: Guerra de la Convenció, periodisme militar, propaganda, segle XVIII, José Felipe de Olivé. Abstract. War and propaganda at the end of 18th century. José Felipe de Olivé and the Correo de Gerona (1795) We are showing a general view of José Felipe de Olivé’s intellectual activity and an analysis of the contents of the newspaper he edited in Gerona during the last year of the war against the Convention, connecting this to the events that were taking place. The Correo de Gerona allows us to study a peculiar «low intensity» propaganda that is ruled by several informative restrictions imposed by the Crown, which, therefore, introduces an element of distinction between both belligerents, due to the diverse uses of the different mechanisms of information. Key words: Convention War, military journalism, propaganda, 18th century, José Felipe de Olivé. Manuscrits 21, 2003 133-160 Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII José Felipe de Olivé y el Correo de Gerona (1795) Manuel-Reyes García Hurtado Universidad de A Coruña. Facultad de Humanidades 15403 - Ferrol [email protected] MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 133 Oid la voz de la justicia que os pide una generosa defensa. En una palabra: los Romanos nos quieren destruir. Rechazemos la fuerza con la fuerza, las armas con las armas; y no creáis que sean tan temibles y tan invencibles como lo parecen. Además, tenemos patria, familias, hogares que defender. Correo de Gerona, 35 (jueves 4 de junio), p. 111. La ciudad de Gerona y el año 1795 marcan un hito en la historia del periodismo español, porque en esa fecha y lugar surge el primer periódico con una expresa orientación militar: el Correo de Gerona. Dedicado únicamente a la Instrucción Militar. Su gestación en el marco de una guerra y en una ciudad situada a pocos kilómetros del frente explica su aparición, aunque un análisis del contenido del mismo pondrá de relieve que no sólo se enfrentaban en la Guerra del Rosellón dos ejércitos imbuidos de valores y objetivos bien diferentes, sino que también sus órganos de propaganda eran absolutamente dispares. El intervencionismo directo y el control absoluto de las informaciones desde el campo francés contrastan con el tono y los temas que encontramos en la publicación gerundense. Ciertamente Francia y España estaban en guerra, pero se trataba de una guerra nueva, de una guerra moderna en el sentido literal del término, donde la información, es decir, la propaganda, se llevaba a cabo de diversos modos en cada uno de los bandos, en función de esos propósitos mencionados, porque su fortaleza se sabía igual o mayor a la de las bayonetas. José Felipe de Olivé. El hombre y su obra Del editor del Correo de Gerona tenemos pocas noticias2—él mismo dirá que lo relativo a su vida se inscribe en «mi historia secreta»3—, y la mayor parte de ellas 134 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado Sumario José Felipe de Olivé. El hombre y su obra El Correo de Gerona Conclusión Bibliografía 1. «Mandonio e Indibil. Anécdota». Este periódico puede consultarse en: Madrid, Hemeroteca Municipal, F13(16/191); Madrid, Biblioteca Palacio Real, XIII/156 (encuadernado en dos volúmenes separados desde el número 9 al 51 todos los impares, que corresponden a los dedicados a los militares); Gerona, Biblioteca Pública del Estado, A-1704/1705 (2 vol.); Barcelona, Biblioteca de Catalunya, 07(46.71Gir) Cor 8º (números 1 a 25), 6-III-56 (1 a 52) y 11-VI-57-58 (1 a 52). Citaremos el Correo de Gerona como Correo… 2. «Parece catalán y muy dado a traducir del francés.» Palau, 1958: 361. 3. Correo…, 7 (jueves 26 de febrero), p. 8. Sólo dice de sí mismo que nació en la Península y que su patria «se halla a 18 grados 23 minutos de longitud, y 28 grados y 4 minutos de altura de Polo.» Idem, p. 9. La dificultad estriba en determinar los puntos sobre los que realiza el cálculo. Y en el MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 134 tienen relación con su labor literaria, ya como autor de discursos para las sociedades a las que perteneció ya por las que se deslizan en el propio periódico o las que podemos llegar a vislumbrar en una obra impresa que dio a luz en 1800. Fuera de estas fuentes, la documentación en archivos es la que nos va a ayudar a delimitar quién era y sus orígenes. Por un testamento fechado en Murcia el 6 de noviembre de 1801 averiguamos todo lo relativo a su ascendencia4. Tanto su madre —Teresa Gil de Albadalejo y Soto de Mendoza— como su padre eran vecinos de Murcia. En esta ciudad desempeñaba éste el cargo de secretario honorario del ayuntamiento y oficial primero de la secretaría del mismo. Su padre era hijo de un francés natural de Marsella —Pedro de Olivé—, que se había casado con una española de Mahón —Jerónima Zafra—. Por parte de su madre sus abuelos eran naturales de Murcia. Del matrimonio, además de José Felipe nació una niña —Josefa—, que cuando se redacta este documento profesaba como religiosa capuchina. Dejando a un lado las tradicionales disposiciones sobre misas, hábitos y mandas pías, lo más destacable es la circunstancia de que todos los bienes del matrimonio provenían de los heredados de su madre5, quien no sabía firmar y se hallaba casi privada de la vista6. El testamento concluye con la indicación de que «elegimos y nombramos por nuestro único y universal heredero de todo ello al referido D. José Felipe Olivé, nuestro hijo, para que los haya, goce, disfrute y herede libremente». Ya conocemos pues, aunque sea someramente, algunos datos biográficos de Olivé. Si nuestro editor, como quedará bien demostrado en estas páginas, deseaba desempeñar un papel activo en la vida cultural de la ciudad de Murcia, en esos años iniciales del XIX la mejor institución para lograrlo era la Real Sociedad Económica de Amigos del País local. Así pues, no es extraño que en la junta particular de la misma celebrada el 10 de febrero de 1802, informada de que Olivé «ansiaba incorporarse como socio», se le admita como numerario7. Y realmente su participación va a ser muy activa. Así, será el encargado en junio de 1804 de redactar un informe sobre la supresión de las aduanas interiores y la permanencia de las fronterizas en respuesta a la Real Orden de 7 de junio de 1804 comunicada por Miguel Cayetano Soler —secretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda—. Y en la explicación del motivo de la elección de Olivé para este informe no queda lugar a dudas de la consideración que merecía a sus compañeros, ya que se le elige por estar «tan instruido en la ciencia económica»8. Dos meses más Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 135 último número invita a un corresponsal a que se dirija a Gerona: «en la imprenta que se expresará al fin de este número, le darán razón de mi nombre, destino, y demás circunstancias que Vm. necesite saber». Idem, 52 (lunes 3 de agosto), p. 9. 4. Archivo Histórico Provincial de Murcia, Protocolo 4555, fol. 300 r.-302 vto. 5. Ese mismo día Teresa Gil confiere un poder a Andrés Isnel —comerciante de Murcia— para que proceda a las operaciones necesarias de compra-venta de tierras para dar perfecto cumplimiento al testamento realizado por su madre —Juana María— el 10 de diciembre de 1788. Idem, fol. 297 r.-299 vto. 6. Idem, fol. 302 vto. 7. Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia, Segundo Libro de Actas, 10 de febrero de 1802, fol. 212 r.-212 vto. Su número de socio era el 261. 8. RSEAP de Murcia, Tercer Libro de Actas, 20 de junio de 1804, fol. 8 vto. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 135 136 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado tarde ya estaba concluida la memoria, que fue aprobada en todas sus partes por la Sociedad y que le mereció pasar a la clase de socio de mérito9. En el mismo, Olivé se mostraba partidario de la eliminación de las aduanas interiores, de lo cual se derivarían beneficios para el estado y para el común de los ciudadanos. Afortunadamente, podemos conocer el informe porque se incluyó su original en el libro de actas10. En él realiza un recorrido histórico sobre el asunto desde la llegada de los Borbones, denunciando la decadencia de las rentas reales que el actual sistema no lograba detener. Y es que, para Olivé, «que la libertad sea el alma del comercio es un axioma en economía»11. Además, la multiplicación de expedientes, de controles, lejos de incrementar los ingresos para las arcas de la Corona los reducía merced al fraude y al contrabando —recomienda que los empleados en las aduanas interiores pasen a las fronterizas—, al tiempo que complicaba los trámites administrativos y, lo que no es menos censurable, repercutía de manera nefasta sobre los intereses de los vasallos por los registros, por el tiempo perdido para otros negocios o, siendo sinceros, «por las vejaciones que so color de celo sabemos todos que se causan a personas rústicas e ignorantes de órdenes y reglamentos, pero habituadas a redimir sus males con donecillos y propinas.»12 Que a Olivé se le confiara la redacción del anterior informe se comprende fácilmente al comprobar que era el responsable de una cátedra de economía política en Murcia, que desempeñaba gratuitamente13. Sabemos que los días 6 y 26 de octubre de 1807 sus discípulos se examinaron utilizando una obra de Jean-Baptiste Say14, además de leer discursos sobre los asuntos que se les encomendaron. Esta cátedra todavía en 1814 seguía en funcionamiento, pues Olivé promete en junio de ese año que algunos alumnos se presentarán a examen15, aprovechando para solicitar que la Sociedad le expida un certificado haciendo constar sus trabajos, lo que se aprueba16. Pero Olivé no sólo participa en los trabajos de la Sociedad, sino que también desempeñará cargos en la administración de la misma. Así, el 20 de noviembre de 1807 será elegido secretario17. Cuatro años más tarde se ve obligado a dimitir, ya que «a pesar suyo le era imposible continuar despachando la secretaría, porque es notorio se halla nombrado y en posesión de la comisaría real, juzgado y administración de aguas y obras reales de la nueva población de Águilas, y que aprovechaba el accidente de hallarse en la junta para hacer dimisión formal de la expresada 9. Idem, 22 de agosto de 1804, fol. 18 r. Recibió el número 264. 10. Idem, fol. 10 r.-16 vto. El informe está fechado en Murcia el día 21 de agosto. 11. Idem, fol. 13 vto. 12. Idem, fol. 16 vto. 13. Idem, 4 de noviembre de 1807, fol. 104 vto. 14. SAY, Jean-Baptiste (1767-1832), Tratado de economía política…, Madrid: Imprenta de Pedro María Caballero, 1804-1807, 3 vol. in-8º. La primera edición en francés es de 1803. 15. RSEAP de Murcia, Libro Tercero de Actas, 15 de junio de 1814, fol. 179 r. 16. Idem, fol. 179 vto. El 29 de septiembre de 1814 Olivé informa sobre el estado de la cátedra, indicando que del total de alumnos que inició el curso lo habían completado tres, que podrían ser examinados el 14 de octubre, aprovechando de paso para festejar el cumpleaños de Fernando VII. Idem, fol. 189 vto. 17. Idem, 20 de noviembre de 1807, fol. 119 r. Los candidatos eran tres, que recibieron 12 (Olivé), 4 y 2 votos respectivamente. Velázquez, 1990: 210. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 136 secretaría, que es preciso la desempeñe un caballero socio de fija residencia en la capital»18. Esto no supuso su alejamiento de la Sociedad, puesto que seguirá al frente de la cátedra de economía, se le encargarán comisiones como, por ejemplo, la de resolver las disensiones entre los encargados de dirigir diferentes enseñanzas19, o será elegido contador «con todos los votos» en 181420. A finales de ese año y principios del siguiente se halla en Madrid, ciudad en la que sigue desarrollando cometidos para la Sociedad, como entregar al secretario de Estado y de Despacho un pliego que se le envió, o los estados de la Sociedad solicitando el auxilio de los fondos de beneficios vacantes21. Parece ser que en esta ciudad va a establecerse o, cuando menos, a permanecer algún tiempo, puesto que hay constancia de que en ella seguía en la segunda mitad de 1815, cuando por un poder que otorga el 6 de julio de ese año en Madrid tenemos noticia de que era comisario de Guerra de los Reales Ejércitos, distinción que pudo haber obtenido durante la Guerra de la Independencia22. Sobre las ocupaciones de las que obtendría sus ingresos sabemos que en 1807 era oficial de una de las dos escribanías de la ciudad de Murcia, así como censor de los teatros23, tema este último sobre el que escribió y publicó una carta24. El 14 de abril de ese año solicita un permiso «para pasar a Lorca por diez o doce días a fin de practicar varias diligencias que le son muy interesantes»25. Y la licencia que obtiene no será sino la antesala de su marcha del ayuntamiento, que se formaliza siete días más tarde, cuando averiguamos qué nueva labor iba a desempeñar: «Las ocupaciones anexas a mi empleo de secretario del excelentísimo señor Conde de Floridablanca, protector de las reales obras de Lorca y sus agregadas, no me permiten el tiempo necesario para continuar sirviendo la plaza de oficial que tuvo a bien conferirme el Supremo Consejo en la secretaría del ilustre ayuntamiento que vs. preside. Así pues, me veo obligado a hacer dimisión de ella, como efectivamente la dimito por este papel»26. El tiempo, una y otra vez, es el argumento de que se sirve para justificar la reorientación de su vida. Sobre el ejercicio de su actividad en el ayuntamiento, si creemos que siguió sus propios consejos, debió de olvidar siempre sus intereses personales, gobernado por la justicia y la rectitud, Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 137 18. RSEAP de Murcia, Libro Tercero de Actas, 2 de enero de 1811, fol. 152 r. 19. Idem, 29 de septiembre de 1814, fol. 189 r. 20. Idem, 21 de diciembre de 1814, fol. 197 vto. 21. Idem, 19 de enero de 1815, fol. 202 r. Idem, 28 de abril de 1815, fol. 209 vto.-210 r. 22. Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, Protocolo 22629, fol. 638 r.-639 r. Sobre los cargos y responsabilidades posteriores de Olivé ver Gil Novales, A. (1991). Diccionario biográfico del Trienio Liberal. Madrid: El Museo Universal; Roura, 2002: 194. 23. «Efemérides Murcianas. 18 de Abril de 1807», en El Diario de Murcia, 18 de abril de 1894, p. 2. 24. «Carta a mi amigo D… en elogio de la actriz R. L.», en Diversión de las personas de talento, 1800, p. 37-48. En esta carta alude, sin nombrarlos, a algunos de los mejores actores de Madrid en 1798. R. L. es, sin ninguna duda, la famosa actriz Rita Luna. Ver Cotarelo y Mori, E. (1899). Don Ramón de la Cruz y sus obras. Ensayo biográfico y bibliográfico. Madrid: Imp. José Perales y Martínez, p. 543-544. 25. Archivo Municipal de Murcia, Actas Capitulares, 14 de abril de 1807, fol. 121 vto. 26. Memorial fechado en Murcia el 20 de abril de 1807. Idem, 21 de abril de 1807, fol. 129 r. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 137 ignorando «otro imperio que el de la razón»27, despreciando la palabra «política», que no esconde sino el estudiado cálculo, y sabedor de que, aunque se granjeara incomprensión o sinsabores, a la larga sus esfuerzos serían reconocidos. Se trata pues de un socio activo de la RSEAP, que asiste a todas las reuniones —así se refleja en las actas—, a quien se le encomiendan actividades diversas y que desempeña cargos de responsabilidad en la institución. Vamos percibiendo pues el talante de un Olivé preocupado por el bienestar económico del pueblo28, pero no es sino un aspecto parcial de su personalidad, que calibraremos más si retrocedemos algunos años y nos desplazamos a la ciudad de Barcelona, donde ya se había dado a conocer. En la Ciudad Condal se había integrado en la Real Academia de Buenas Letras, donde su oración de ingreso fue leída el 20 de abril de 179629. La misma se puede dividir en dos partes. En la primera el objeto es remarcar la importancia que las letras tienen para la felicidad del Estado. En ella Olivé lamenta que muchas personas no se apliquen como deberían a la educación, de modo que «ultrajan la especie», puesto que el hombre sólo es tal cuando nutre «su reflexión con la lectura y el estudio, y cultivando las ciencias»30. Penetra en el viejo debate de la primacía de las armas y las letras, que para él se sanciona con la victoria de las segundas citando para ello el Traité de la gloire (1715) de Louis-Silvestre de Sacy (16541727). Y en la segunda, centrada en la historia de Cataluña, relata acciones donde brilló el valor de los catalanes, «manejando igualmente el compás que la lanza, y haciendo los ingenios hoy un viaje por el Parnaso, y mañana una cruda pero gloriosa campaña en los Pirineos más escarpados»31. En la Academia de Buenas Letras se conserva otro trabajo de Olivé sobre la historia de Cataluña. Concretamente se trata de un examen sobre la entrada en el Principado de Otger y los nueve barones, que para él es indudable, hasta el punto de afirmar que «es menester renunciar a la razón y a la docilidad para negarla»32. 138 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado 27. Diversión…, p. 65. Ya había escrito antes sobre las virtudes del empleado público. Ver Correo…, 38 (lunes 15 de junio), p. 11-12. 28. El 19 de diciembre de 1804 se le encarga, junto a otros dos miembros, que informe sobre un Fondo Pío de Labradores. 29. Sin embargo, en su obra Diversión de las personas de talento (1800), señala que fue leída el 20 de febrero, lo cual es del todo punto imposible, puesto que él mismo declara en una carta fechada en Madrid el 16 de marzo de 1796 que adjunta la oración gratulatoria (firmada ese mismo día) y que se da por enterado de que sería leída en el mes de abril. Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, Primer legajo, nº 17, Carta de Olivé al Barón de Serrahí (Félix de Prats i Santos). Se conserva el manuscrito con la oración, que tiene una extensión de ocho folios. Aparece como Joseph Oliver. Ver Anuari 2001-2002. Anys CCCI i CCCII de la seva creació. Barcelona: Reial Acadèmia de Bones Lletres, 2001, p. 87; Historia y labor de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona desde su fundación en el siglo XVIII. Barcelona: Real Academia de Buenas Letras, 1955, p. 235. 30. Su oración de ingreso se imprimió, con ligerísimas modificaciones, en Diversión de las personas de talento (p. 71-94). Las citas en las páginas 74 y 72. 31. Idem, p. 83-84. 32. Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, Segundo legajo, nº 25, fol. [1] r. El manuscrito consta de 4 folios, fechados en Madrid el 5 de agosto de 1796. A continuación se encuentran las opiniones sobre el mismo (en poco más de un folio) de Joaquim Esteve i de Subietlos, fechadas el 18 de enero de 1797. El informe de Olivé se leyó en esta última fecha. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 138 Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 139 Incluso señala que debió acontecer a finales del reinado de Don Pelayo o a principios del de su hijo Fáfila. Esta defensa tan férrea de un hecho controvertido le lleva a tener que confesar: «No crea V. E. que mi carácter es de una suma credulidad: por el contrario»33. Pero opina que los apoyos de esta idea en autores como Esteban de Corbera y otros no dejan lugar a dudas y, aunque historiadores de la talla de Zurita la nieguen, recuerda que no sirve la simple autoridad para convencer y que ésta no exime de errar. La respuesta a las palabras de Olivé son de naturaleza contrapuesta. Así, si bien se alaban su capacidad y luces, se le achaca que se pliegue sin más al dictamen de un autor, que también pudo equivocarse: «pero el respeto, justamente debido a la autoridad de Esteban de Corbera, ha podido tanto en el modesto modo de pensar de sí del señor de Olivé que le ha hecho estimar por sobrada cualquier reflexión propia, y nos ha privado de las que con su mucha erudición y luces hubiera podido hacer para evidenciar más y más el punto controvertido, que no puedo dudar hubieran sido las más oportunas».34 Más adelante volveremos a encontrarnos con la historia de Cataluña al examinar el Correo de Gerona y veremos la importancia que le concedió su editor a la misma, pero ahora es imprescindible señalar que la razón de que todos los trabajos que realiza Olivé para la Academia sean de la misma temática obedece a la propia esencia del establecimiento ya que, desde las primeras reuniones en 1729 de la que posteriormente sería la Real Academia de Buenas Letras, siempre ocupó un papel central la historia, y mucho más aún la de Cataluña, hasta el punto de que el primer artículo de los estatutos declara que el principal objetivo es formar una historia de Cataluña35. Por otra parte, el trabajo sobre Otger se explica claramente porque en mayo de 1796 se presenta un nuevo plan para redactar la tan deseada, y nunca ejecutada, historia36. Con relación a la actividad de Olivé en esta Academia carecemos de más datos que los ofrecidos, que en cualquier caso hay que explicar no tanto por desidia del citado cuanto porque la Academia se hallaba a finales del XVIII en franca decadencia, hasta el punto que entre julio de 1797 y marzo de 1799 no hubo reunión alguna y desde julio de 1807 a julio de 1815 se halló en silencio (Riquer, 1955: 17 y 19). El perfil intelectual de Olivé se completa con una obra que dio a la imprenta en 1800 y cuyo título no es, si alguna vez puede serlo, casual: Diversión de las personas de talento37. Apareció sin nombre de autor, pero en la dedicatoria, fechada en Murcia el 15 de octubre de 1799, firma José Felipe de Olivé. No es sino un conjunto variopinto de trabajos que se reparten en igual proporción entre los que son 33. Idem, fol. [2] vto. 34. Respuesta de Joaquim Esteve. Idem, fol. [1] vto.-[2] r. 35. Riquer, 1955: 5, 6, 10, 13-14 y 16. 36. Mariano de Sans presenta un nuevo plan en la reunión del 18 de mayo de 1796. Idem, p. 14. 37. OLIVÉ, J. F. de (1800). Diversión de las personas de talento. Por el autor del Correo Literario de Gerona. Murcia: En la Oficina de Juan Vicente Teruel, [2]-XXVI-147-[3] p. 15 cm. En la anteportada figura 1829. Debió imprimirse sobre los meses de marzo o abril de 1800, ya que en dos notas a una carta fechada en mayo de 1798 señala que han transcurrido hasta la publicación más de veintidós meses. Ver p. 46 nota 1 y 48 nota 5. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 139 fruto de su ingenio y aquellos que son traducción de textos franceses38. Los escritos están fechados en las ciudades de Madrid y Murcia, siendo de Madrid los de fecha más antigua —1796 y 1798— y de la segunda ciudad todos los de 1799. Elementos comunes en ellos son la exaltación del amigo39 —«una persona que es otra yo»40— y de la amistad —«don celestial»41— tanto con hombres como con mujeres. Él mismo se considera «el hombre destinado a predicar la amistad»42. El tema de la educación le preocupa sobremanera43 y a él dedica gran parte de sus lecturas44 —cita a Locke, Condillac, Rousseau, Berthier—, porque él se aferra a la idea de que «el hombre ninguna otra cosa más es que educación»45. En ella reside, no en las armas, la seguridad interior del Estado, pues sin la misma no hay costumbres, sin éstas son huérfanas las leyes y de este modo se acabó el orden. Son los autores del siglo quienes han de formar el espíritu46. Sin embargo, en lo que concierne a la moral juzga conveniente que los libros —que pueden ofrecer obstáculos— sean sustituidos por otros expedientes. Subraya que se confunden civilidad y cortesanía con educación moral, términos que no son equivalentes. Su radicalismo en pos de la educación —que tampoco hay que confundir con instrucción47— le lleva a exclamar: «Mil veces más vale yacer en la estupidez y en la ignorancia verdadera que poseer una falsa ciencia.»48 En cualquier caso, está muy lejos de querer establecer un paralelismo entre conocimientos y preceptos 140 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado 38. El libro incluye: Epístola dedicatoria «A mi verdadera amiga DTDSYB», p. I-XXVI; «Discurso sobre el hombre moral, y necesidad de la educación», p. 1-36; «Carta a mi amigo D… en elogio de la actriz R. L.», p. 37-48; «Carta I. a un Regidor, sobre la conducta que debe observar con su mujer», p. 49-61; «Carta II. al mismo, sobre la conducta que debe tener relativamente a su empleo», p. 63-69; «Oración gratulatoria a mi ingreso en la Real Academia de Bellas Letras de la ciudad de Barcelona, leída a la misma en Junta general de 20 de Febrero de 1796», p. 71-94. Y son traducciones: «Reflexiones sobre la reputación», p. 97-98; «Sobre el calumniador», p. 98-100; «Sobre los antiguos Romanos», p. 100-106; «Sobre los Italianos», p. 107-108; «Sobre los Ingleses», p. 108-109; «Sobre los Franceses», p. 109-111; «Discurso sobre el lujo», p. 113-125; «Noticias de Francisco de Basompierre», p. 127-132; «Discurso sobre el progreso de las ciencias y las artes; y si los antiguos fueron más ilustrados que los modernos en ellas», p. 133-145. 39. Entre estos se contaba «el sensible y erudito traductor de los Idilios de Gessner, DMARF», es decir, Don Manuel Antonio Rodríguez Fernández, que publicó su traducción en 1799. Diversión…, p. XXV, nota 6. 40. Idem, p. V. 41. Idem, p. XVIII. 42. Idem, p. XXIII nota 1. 43. Señala que está trabajando en una disertación para demostrar que todos los hombres tienen la misma aptitud para la educación. Ver Idem, p. 7 y 33, nota 3. 44. «Yo, que no presumo de haber leído sino una pequeña parte de lo que hay escrito en este punto, puedo citar, no obstante, más de treinta obras.» Idem, p. VII. 45. Idem, p. 8. 46. Idem, p. 13-14. 47. La educación «es la que forma el corazón, y la que pone a la persona que la recibe en aptitud para que sirva con acierto el destino que la quepa en la sociedad, y todavía en sentido más riguroso, la que le demuestra los deberes que tiene hacia Dios y hacia los hombres, al paso que la instrucción, siendo de sentido amplísimo, la vemos concretar a partes, ya pequeñas, ya poco interesantes, ya inoportunas, ya, en fin, perjudiciales». Idem, p. 23. 48. Idem, p. 14. La misma idea en p. 29. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 140 morales, y su propia época le sirve de ejemplo. Cree en el poder del hombre —que no está exento de debilidad49—, en su capacidad y, ante todo, en que su arma es el esfuerzo, sin el cual nada se logra: «Siempre que una laudable emulación no influya sobre los ejercicios y destinos de los hombres, y se contenten estos con llenar de cualquier modo los que llamen sus precisos deberes, se darán continuos pasos hacia la decadencia.»50 El hombre ha de ambicionar, ha de aspirar, porque está en su mano el éxito, ya que «no es la fortuna la que domina al mundo»51. En cuanto a los textos que traduce, aunque no sean de su pluma sí son de su mente, ya que al traducir ha realizado una selección de autores y de obras, por lo que comulga con sus ideas. De estos inferimos su preocupación por la reputación, su deseo de que su memoria perdure52, los calumniadores —quienes merecen todo su desprecio como víctimas del peor de los vicios—, su condena sin paliativos —en lo que sigue la estela de otros muchos— del lujo, aniquilador de la sociedad —celibato egoísta, matrimonio sin descendencia—, de la economía —modas, superfluidades— y de la virtud53, y su censura a la excesiva inclinación al sexo y la sátira, personificados en las desdichas del militar y diplomático François de Bassompierre (1573-1646). Su amor por la ciencia y su espíritu crítico le hacen seguir a pies juntillas las ideas de Palissot de Fontenoy en su defensa de que cada época realiza sus avances, y la siguiente en modo alguno puede volver la vista atrás con aires de suficiencia, porque a su vez las posteriores llegarán a logros que ella ni había imaginado. Más aún, la inconsciencia del hombre puede hacerle suponer que innova cuando simplemente llega a un punto igual al que generaciones anteriores pudieron haber arribado, pero que él ignora o la historia ha ocultado. Porque aunque se hallen en el Siglo de las Luces todavía quedan inmensas zonas de sombra: «¿Tenemos alguna idea más clara de los términos que nos son tan familiares, materia, espíritu, lugar, tiempo, espacio, infinito, voces que el pueblo pronuncia cada día sin echar de ver que no las entiende?»54 Desconocemos si se casó, pero por la idea que le merecen los célibes no es de descartar que lo hiciera. Manifiesta sin ambages que aquellos que no contraen matrimonio son «seres aislados», que practican «una especie de crueldad hacia la patria que les cupo, y un punible esfuerzo en dejar vanos los fines de la naturaleza»55. Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 141 49. Física: «hombre, a quien destruye un cabello esparcido en el agua que iba a saciar su sed». Idem, p. 59. Ver también p. 57. E intelectual: «¿Qué cosa podrá darse más a propósito para convencer al hombre de su debilidad, que el cuadro, por desgracia demasiado fiel, que acabo de presentarle?» Idem, p. 145. 50. Idem, p. 42-43. 51. Idem, p. 105. 52. Por la reputación «nos reproducimos, por decirlo así, después de concluida nuestra existencia, hablan de nosotros en aquellos lugares que no podemos ver, donde nada resta de nosotros sino la memoria». Idem, p. 98. 53. «Es en vano buscar costumbres virtuosas en una nación que está infectada del lujo». Idem, p. 121. Sin embargo, el lujo sí es causa de grandes progresos en las artes, aunque no por esto ha de incrementarse la felicidad de la sociedad. Idem, p. 122. 54. Idem, p. 144-145. En cursiva en el texto. 55. Idem, p. 50. Poco después suaviza sus críticas: «Todo cuanto se dice contra los célibes, debe entenderse de aquellos que aman este estado para entregarse en él mejor a sus vicios, y vivir sin carga alguna en la sociedad». Idem, p. 60, nota 1. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 141 Y el segundo mecanismo por el que la guerra, no esta guerra en concreto, sino el aire indefinido de un conflicto y la formación que precisan los contendientes, se introduce en el Correo será la aparición todos los jueves a partir del número 9 —jueves 5 de marzo— de un periódico que bajo la misma cabecera lleva el subtítulo Dedicado únicamente a la Instrucción Militar o Escuela Histórica y Moral del Soldado. Realmente lo que se convirtió en el número de los jueves iba a ser inicialmente una publicación diferente, pero se resolvió que se integrara en la que ya existía84. En el prospecto —que se anuncia para el domingo 1 de marzo— Olivé señala que el militar de finales del XVIII sabe que valor y ciencia no se excluyen, que el arte de la guerra posee unas reglas que hay que dominar para obtener la victoria, que las matemáticas, la historia, la filosofía, la poesía, etc., la lectura en fin, es habitual y precisa en su formación85. Y cubrir estas necesidades del soldado es lo que pretende lograr este periódico: Se escribe, para que el militar tenga al día donde hacer un rato de lectura útil, y divertida, con la que llene los ratos que su profesión le permita de ocio. Su título indica su objeto: es, la escuela de un Militar. En ella se hallarán máximas sabias, y preceptos excelentes, análisis, y extractos de las mejores obras que se han escrito 148 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado (Correo…, 5, jueves 19 de febrero, p. 2-5); reproducción íntegra de la Instrucción de 4 de febrero de 1795 para la constitución de los Tercios de Cataluña publicada por la Junta de Partido de Gerona (6, lunes 23 de febrero, p. 3-7); publicación íntegra de la Instrucción de la Junta del Partido de la ciudad de Gerona de 28 de febrero [gracias que el Rey concederá a los voluntarios y método de confección de las listas de estos] (12, lunes 16 de marzo, p. 3-8); «Formulario mandado guardar por la Junta del Partido de esta Ciudad en la Instrucción de 28 de Febrero» [confección de listas para la contribución al sostenimiento de los tercios de migueletes] (14, lunes 23 de marzo, p. 5-8); Orden expedida por la Junta del Partido de la ciudad de Gerona el 31 de marzo [sobre la movilización y su financiación] (20, lunes 13 de abril, p. 5-7). No deja de ser relevante que estos anuncios no se realicen en la Instrucción Militar, que se publicaba desde el mes de marzo. Aquí conviene recordar que la reunión de los representantes catalanes de los diferentes partidos, que se había celebrado en Barcelona desde el 24 de diciembre al 11 de enero de 1795, se trasladó a Gerona desde el 18 al 25 de enero. En esta asamblea se determinó establecer juntas de partido encargadas de recaudar una contribución para la guerra y de movilizar los voluntarios catalanes que se les asignaran. Ver Roura, 1990: 310-311. Los problemas para organizar los somatenes radicaban tanto en los sacrificios económicos —contribución—, como humanos —alistamiento— e ideológicos, ya que el hecho de que los capitanes y comandantes fueran elegidos por los alistados no pudo sino ser visto con prevención y rechazo por los conservadores, ya que este igualitarismo no era sino una influencia de todo aquello que se estaba combatiendo. «Nada de unión sagrada en torno a los somatenes a principios de 1795». Aymes, 1990: 150 y 154. Sobre formación, composición y financiamiento de los migueletes ver Fàbregas, 2000a. 84. «Habiéndose obtenido licencia para el establecimiento de otro papel periódico en esta ciudad, con el nombre de Instrucción Militar o Escuela Histórica y Moral del Soldado, se ha creído conveniente suprimir el número del jueves de cada semana de este Correo, y en su lugar colocar aquel.» Correo…, 7 (jueves 26 de febrero), p. 11. 85. «Para vosotros se escribe directamente este papel… leedlo, estudiadlo, y aprovecharos de las máximas que contiene, de las lecciones que se os dan en él. […] Militares sabios que unís la instrucción al valor, que sois a un mismo tiempo discípulos de Minerva, dignos hijos de Marte, leed, leed, mi obra». Idem, 9 (jueves 5 de marzo), p. 1-2. Sobre la importancia del libro y la lectura en los militares del XVIII ver GARCÍA HURTADO, M.-R. (2002). El arma de la palabra. Los militares españoles y su producción escrita en el siglo XVIII (1700-1808). A Coruña: Universidade da Coruña. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 148 sobre su arte; oraciones, y arengas de los mejores Generales: reflexiones útiles, y pedazos de los más escogidos poemas y versos, donde se pinten las batallas y combates: discursos importantes sobre su obligación, y sus deberes86. La prensa precisa de lectores para subsistir, y en el caso del Correo podemos reconstruir la nómina completa de sus suscriptores, que nos dan, claro está, sólo el suelo, el mínimo de personas que lo recibían de manera habitual. Los suscriptores sumaban 120, de los cuales eran de Cataluña 102 (85%). No era un número muy elevado, pero tampoco desestimable87. De ese total eran militares 25 (20,8%), que se muestran puntillosos en extremo para que se indiquen en el Correo sus datos con extensión88, pero si incluimos capellanes y otros miembros de la administración militar el número asciende a 29 (24,1%). Junto a oficiales de la relevancia de Luis Urbina —capitán general del Ejército y reinos de Valencia y Murcia—, los gobernadores de Vic o Alicante, o autoridades locales como el secretario del ayuntamiento de Gerona, encontramos a eclesiásticos de la talla de Pedro Díaz Valdés —inquisidor de Barcelona— y Eustaquio de Azara —obispo de Barcelona. El elevado número de militares se explica en primer lugar porque su presencia en la ciudad también lo era, y en segundo lugar porque Olivé declara expresamente que la Instrucción Militar la escribe para ellos, aunque la recomienda a todos: «Esta obra ha sido escrita principalmente para los militares, pero contendrá mucha utilidad y diversión, por lo que puede convenir a toda clase de personas».89 Se trata por tanto de un periódico catalán, de temática como veremos en gran medida catalana y cuyo radio de acción e influencia se va a circunscribir a su propia ciudad de edición, ya que Gerona concentra el 41,7% de los abonados (50), ubicándose el otro gran núcleo de suscriptores en la ciudad de Barcelona con 32,5% (39). Tras estos dos polos aparecen las localidades de Vic, Seu d’Urgell, Manresa y Reus, que suponen el 10,8% (13). Y ya fuera del Principado completan la geografía de la suscripción Valencia, Alcoy, Alicante, Madrid y Reinosa90. Evidentemente el Correo de Gerona llegó a otros lugares y personas de las que no podemos tener sino constancia indirecta: Escribí a un amigo mío, que con motivo de la guerra reside en ese pueblo [Gerona]. Por su medio he podido lograr leer los 26 números que hasta ahora van publicados, y pienso continuar en los siguientes, si mi amigo no muere, o su Correo de Vm. no se extingue pronto y desgraciadamente91. Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 149 86. Prospecto de la Instrucción Militar o Escuela Histórica y Moral del Soldado, s.f., p. 7-8. 87. El Diario de Valencia (1790-1835) contó con 449 suscripciones, el Correo de Madrid (1786-1791) con unas cuatrocientas en sus mejores tiempos. Gómez, 1967: 46 y 52. 88. Con motivo de las quejas de algunos suscriptores por el hecho de que en las listas de estos no se hiciera constar «ciertas particularidades de sus destinos, cuya expresión les hubiera sido agradable», se recuerda que los datos que aparecen son los que el interesado comunica, al tiempo que se señala que la premura que caracteriza esta impresión no permite alcanzar la corrección que el editor desearía. Correo…, 11 (jueves 12 de marzo), p. 12. 89. Idem, 7 (jueves 26 de febrero), p. 11. 90. Cuentan respectivamente con 11, 1, 1, 4 y 1 suscriptores. Como curiosidad indicaremos que entre todos los suscriptores sólo aparecen 5 mujeres (3 de Barcelona y 2 de Madrid). 91. Correo…, 36 (lunes 8 de junio), p. 10. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 149 Llenar las páginas de una publicación periódica es una labor muy exigente92 y para la cual —en la línea marcada por Olivé— es preciso o poseer una gran capacidad creativa o amplios conocimientos literarios de los que echar mano mediante reproducciones íntegras de textos. Sin embargo, había otros dos expedientes para obtener materia prima que eran recurrir a la colaboración de los lectores o imprimir los sempiternos anuncios. Olivé muestra cuál va a ser su política desde el primer día: «En el despacho de este periódico se admitirán todos los papeles que se dirijan a él para que se publiquen, y esto se verificará siempre que se hallen dignos de darse a la prensa. En inteligencia de que los de las clases de compras, ventas, pérdidas o hallazgos, y demás que se insertan en los diarios, como no correspondientes a este correo, no se incluirán aunque se presenten.»93 La rigidez de Olivé es más de alabar si cabe por el tono que imprimiría a su publicación, ya que era habitual esta retahíla de avisos sobre pérdidas de objetos o animales y ofertas variopintas de trabajo en casi todos los periódicos, siendo lo más característico de los mismos (Gómez, 1967: 47-49). El número total de páginas del Correo fue de 626. Del Correo a secas se publicaron 30 números (362 páginas), mientras que de la Instrucción Militar aparecieron un total de 22 números (264 páginas) todos los jueves desde el 5 de marzo al 30 de julio. Intentar resumir el contenido de un periódico en unas páginas es tarea harto difícil, pero vamos a intentar esbozar las principales líneas temáticas. De acuerdo con lo que Olivé ya confesaba en el Prospecto del Correo la historia de Cataluña ocupa un lugar primordial94 y es el único tema que está presente en todos los números y que abre siempre la edición. Junto a esta cuestión destaca de manera importante una sección llamada «Viaje de Don Ordoño», que no es sino un pretexto, un artificio, para poner en escena a tres personas de diferentes edades y formación para que diserten sobre los más variados asuntos consiguiendo cierta estructura narrativa95. No faltan la reprobación de ciertas costumbres y colectivos —el baile, la juventud ignorante, los petimetres, el peinado, la comida, las tertulias96— y ya en un campo 150 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado 92. Y que no siempre se solventaba fácilmente. El Diario de Madrid ofrecía en 1790 diez reales «a quien comunicase un artículo o discurso sobre temas eruditos o curiosos.» Gómez, 1967: 41. 93. Correo…, 1 (jueves 5 de febrero), p. 10. 94. «El Principado, pues, de Cataluña, que tan famoso lo miran ya en Europa, exige de justicia emplear en él una parte de este periódico: No ha sido este asunto tan tratado como merece; cuya razón, y la de darse a luz en el seno de él este Correo, lo recomiendan en gran manera.» Prospecto del Correo de Gerona, h. [1] r. y vto. Se adelanta así Olivé a la idea de la Academia de Buenas Letras de Barcelona, que también abrigó la posibilidad de publicar un Semanario de unas ocho páginas todos los jueves donde la historia, principalmente catalana, tendría gran espacio. Ver Riquer, 1955: 14-15. Aunque se le concedió el permiso no llegó a publicarse. 95. Para que veamos lo que suponen en el conjunto de páginas diremos que la historia de Cataluña representa el 30,3% del Correo (el 17,5% si incluimos la Instrucción Militar), mientras que «Viaje de Don Ordoño» alcanza el 24,1% (o el 13,9%). El viaje se realiza de Barcelona a Madrid en coche, medio de transporte sobre el que Olivé no tenía muy buena opinión: «invento del lujo, muy perjudicial sin duda a la sociedad, mirado por la moral, no lo es poco mirado por la física, como capaz de entorpecer a cuantos se encajonan en él con frecuencia». Diversión…, p. 56. 96. Ver Correo…, 1 (jueves 5 de febrero), p. 5-9; 2 (lunes 9 de febrero), p. 7-10; 2 (lunes 9 de febrero), p. 10-12 y 3 (jueves 12 de febrero), p. 8-10; 8 (lunes 2 de marzo), p. 3-9; 26 (lunes 4 de mayo), p. 5-10. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 150 más indefinido las anécdotas históricas, dichos famosos, noticias curiosas, o artículos sobre la naturaleza que le permiten tratar asuntos científicos, donde da pruebas de un gran espíritu crítico97. Finalmente encontramos las cartas dirigidas al editor, ya sean ficticias o reales. Las del Correo son seis y están firmadas por iniciales —D.A.L. y A.L.—, por «Un Catalán honrado» y por «El Catalán en Madrid». Las del «Catalán honrado» son una evaluación de los cuatro primeros números del Correo, especialmente de las memorias de Cataluña, que «no son tan escogidas que no estuviésemos instruidos de ellas, unos más otros menos», por lo que se pregunta si el motivo es que Olivé por su juventud «acaso no habrá tenido tiempo bastante para leer lo mucho que hay escrito sobre Cataluña»98. Las firmadas por D. A. L. alaban el buen gusto del editor «en un tiempo que parece señalado para la decadencia de las letras», manifiestan su esperanza en que sea España el refugio de las ciencias cuando éstas abandonen Francia «por el estrago de la guerra»99 y muestra el estado detestable de la oratoria100. «El Catalán en Madrid», cuyas cartas se indica que son reales101, se erige en censor del Correo: «Vm. escribe un mal francés, medio traducido en un peor castellano»102. Será una respuesta a él la que casi cierra el último número del periódico, y por su tono se aprecia el disgusto de Olivé ante las valoraciones frívolas y poco meditadas, porque considera que para dar a la imprenta cualquier papel hay que escribir y borrar infinidad de veces, y al final de la jornada puede que sólo una página sea digna de estamparse. Ya en el Correo descubrimos su pasión por la Antigüedad Clásica, pues griegos y romanos —a quienes dedica sendos artículos sobre su arte militar103— y una serie de personajes de esos mundos aparecen en numerosas ocasiones104, pero Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 151 97. Idem, 28 (lunes 11 de mayo), p. 5-8; 46 (lunes 13 de julio), p. 6-12; 50 (lunes 27 de julio), p. 10-12. «Nada hay de cierto; y lo más cierto a mi entender será dudar, creer sólo lo evidentemente demostrado, y detenerse donde faltan los medios de conocer. […] La experiencia y la observación son las únicas reglas que nos guían en el estudio de la naturaleza.» Número 28, p. 6-7. «Es menester, pues, contentarnos con solo ver los objetos que el microscopio nos hace sensibles, y no querer adelantar más.» Idem, 46, p. 12. «La crítica es el farol de todas las ciencias.» Idem, 50, p. 10. Declara haber leído a Feijoo y a Buffon, pero en ambos casos manifiesta no creer todo lo que ellos dicen en materia de fenómenos extraños, que califica de «sueños». Idem, p. 11. 98. Idem, 5 (jueves 19 de febrero), p. 6-7. Realmente en muchos casos estamos ante una enumeración de nombres, fechas y datos, siendo escaso el relato, muy inconexo y de lectura poco grata. Responde Olivé en el 7 (jueves 26 de febrero), p. 7-10. 99. Idem, 10 (lunes 9 de marzo), p. 7 y 11. 100. Idem, 18 (lunes 6 de abril), p. 7-12. En esta carta se prometen otras —que no llegaron a publicarse— donde se analizarían los estilos y el significado de palabras que a juicio del corresponsal se utilizaban sin tener una idea exacta de las mismas: «genio, espíritu, gusto, imaginación, entendimiento». Ver idem, p. 12. 101. «Esta carta, que verdaderamente ha venido de Madrid, salió de aquella corte el 13 de mayo pasado». Idem, 36 (lunes 8 de junio), p. 10 nota. 102. Idem, 50 (lunes 27 de julio), p. 6-7. 103. «Consideraciones sobre los romanos», idem, 9 (jueves 5 de marzo), p. 8-11; «Pintura militar de los griegos», idem, 21 (jueves 16 de abril), p. 1-9. Pero no se trata de una admiración ciega y exenta de crítica, ya que señala que los griegos cometieron errores: licenciaban a sus tropas tras las guerras, disponían de pocos efectivos y su caballería era escasa. 104. «Los griegos… merecen con razón un lugar muy distinguido en nuestro periódico.» Idem, 41 (jueves 25 de junio), p. 9. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 151 adquieren aún mayor relevancia en la Instrucción Militar. Los eventos militares más significativos de los citados pueblos gozan de amplia audiencia en sus páginas. Así, las batallas de las Termópilas105 y de Salamina106, los más célebres militares griegos —Leónidas107, Cabrias108, Epaminondas109, etc.110— y romanos —Fabricio111, Julio César112— son objeto de interés. Los soldados españoles no han de ser sino el trasunto de todos ellos, y el espíritu de esos hombres debe inundar las tropas de la Corona, que debe tenerles por modelo en los trabajos y adversidades113, pues ha llegado «el tiempo de las grandes cosas»114. Y así como los griegos supieron hacer hincar la rodilla a Jerjes en inferioridad de fuerzas cuando les acometía en su propio territorio o los romanos imponerse a vecinos hostiles, sus compatriotas han de sobreponerse a las difíciles circunstancias y ser el freno de las tropas que asolan Cataluña. De la Edad Media destaca a Alarico y Clodoveo115, y de la Moderna hay notas del Gran Capitán, Carlos V y de los soldados de las Guerras de Flandes. Del siglo XVIII merecen su atención algunos de los intervinientes en la Guerra de los Siete Años, concretamente Federico II116 y, de manera muy reseñable, Ernesto Gedeón117. La escasa presencia española se puede explicar por el fin repentino del periódico, ya que en diversas ocasiones Olivé indica que la historia de España tendrá un lugar privilegiado118. 152 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado 105. Idem, 41 (jueves 25 de junio), p. 9-12 y 43 (jueves 2 de julio), p. 4-12. La batalla tuvo lugar el 480 a. de C. Utiliza extractos sacados de BARTHÉLEMY, Jean-Jacques (1716-1795), Voyage de jeune Anacharsis en Grèce dans le milieu du quatrième siècle avant l’ère vulgaire. Tome premier, A Paris, chez de Bure l’aîné, 1788, XXIV-382-[1] p. in-8º. Estima que esta obra es «la más excelente y grande de cuantas ha producido la república literaria». Correo…, 41, p. 10. De la participación de los catalanes en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) escribe: «No me atreveré a decir que esta acción fue más gloriosa que la de las Termópilas, pero sí diré que las circunstancias son bastante iguales». Diversión…, p. 86-87. 106. Correo…, 51 (jueves 30 de julio), p. 1-7. Aconteció el 480 a. de C. 107. Idem, 9 (jueves 5 de marzo), p. 12. 108. Idem, 15 (jueves 26 de marzo), p. 7-10. Abatió a los espartanos en Egina. 109. Idem, 45 (jueves 9 de julio), p. 6-12; 47 (jueves 16 de julio), p. 1-3; 51 (jueves 30 de julio), p. 8-9. Vencedor de los espartanos en Leuctra (371 a. de C.) y de una alianza griega en Mantinea (362 a. de C.). 110. Nicias (siglo Va. de C.), Phocion (siglo IV a. de C.), Jenócrates (394-314 a. de C.) y Alejandro Magno (siglo IV a. de C.) aparecen en las páginas del periódico. 111. Idem, 25 (jueves 30 de abril), p. 2-3; 39 (jueves 18 de junio), p. 7. General romano del siglo III a. de C. 112. Idem, 31 (jueves 21 de mayo), p. 11-12; 33 (jueves 28 de mayo), p. 5-9. Olivé considera que aunque César y Pompeyo aparecen también en las memorias de Cataluña «el diferente estilo y objeto a que esto se dirige hace que se duplique sin nota ni fastidio.» Idem, 31, p. 12 nota. 113. Quizá los oficiales descontentos deban recordar a Epaminondas: «Sirvió en varias ocasiones como simple soldado bajo el mando de generales sin experiencia que la intriga había hecho preferir a él». Idem, 45 (jueves 9 de julio), p. 12. 114. Idem, 43 (jueves 2 de julio), p. 12. 115. Idem, 43 (jueves 2 de julio), p. 1-3. 116. Idem, 15 (jueves 26 de marzo), p. 10; 51 (jueves 30 de julio), p. 9-12. 117. Idem, 49 (jueves 23 de julio), p. 3-12. Se trata de las memorias más detalladas. Emplea Vida y hechos de Ernesto Gedeón, Varón de Laudon…, Madrid, por don Josef de Urrutia, 1790, 271 p. in-8º. 118. Correo…, 9 (jueves 5 de marzo), p. 4; 15 (jueves 26 de marzo), p. 1. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 152 Pero aunque el vehículo de expresión de las ideas se ubique muchos siglos atrás en el tiempo, lo que Olivé hace es buscar en ese pasado respuestas a los problemas de la guerra en curso. Así entendemos que ofrezca la sangrienta y heroica resistencia de Sagunto119, o que traiga a colación la defensa de la ciudadela de Milán realizada por el marqués de la Florida en 1706, como ejemplo de que aunque todo parezca indicar que se acerca inevitable la toma de la ciudad, el valor puede evitarlo, salvando «una plaza que las circunstancias todas parecían obligar a rendirla»120. Este extremo podía ser mal apreciado por los lectores, conocedores todos de la infamia que cubrió a los defensores del castillo de San Fernando de Figueras, o incluso hacer temer por el honor de los que entregaron Rosas, de modo que salva la imagen de todos señalando que en ocasiones mantener las plazas vencidas suele ser perjudicial al conquistador, puesto que ha de destinar tropas y pertrechos a la misma que ha de distraer de otros objetivos quizá más rentables a la larga121. La guerra de sitios todavía encuentra espacio a través de extractos de la obra de Eneas el Táctico122, donde trata de la defensa de las plazas. Enlaza el tema de las plazas con el envío al periódico de una carta —real— por cuatro oficiales de artillería e ingenieros, que nos puede servir para calibrar cómo fue aceptada entre las tropas la Instrucción Militar. En primer lugar ponen en duda que Olivé esté capacitado para llevar a cabo la empresa que se ha propuesto, indican que lo que menos aprecian de la publicación son las memorias de Cataluña y piden explicaciones teóricas de en qué se basa para inclinarse por el ataque frente a la fortificación —por otra parte encaja perfectamente con la doctrina pasiva oficial del mando español en 1795 (Roura, 1993: 126)— y aunque le ponen un problema de balística que ciertamente no entraría en las competencias del editor, terminan su carta con una confesión que elimina cualquier idea de corporativismo: «estamos muy libres de la preocupación de que el órgano por donde nos llegue la ilustración y el gusto fino ha de tener carácter determinado.»123 Rápidamente responde Olivé señalando que su publicación cumple con lo que se indicó en el prospecto, sin tratar nada relativo a los cuerpos facultativos, pero que dado que se le coloca en la necesidad de dar una respuesta —sabedor de que es una prueba— la va a ofrecer, empleando para esto la obra del ingeniero Mut124. Concluida su labor no puede despedirse sin decir a los militares que estas cuestiones no son para estos papeles, «y los que necesiten de ellos pueden muy bien Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 153 119. Idem, 33 (jueves 28 de mayo), p. 1-4. Se vale de Ciro Valls i Geli. Los sucesos de Numancia aparecen citados someramente. Idem, 20 (lunes 13 de abril), p. 4. 120. Idem, 25 (jueves 30 de abril), p. 2. 121. Idem, 17 (jueves 2 de abril), p. 9-11. 122. Utiliza BEAUSOBRE, J.-Jacques de Beaux de (conde, mariscal de campo y de los ejércitos del rey), Commentaires sur la défense des places d’Aeneas le Tacticien…, Amsterdam et se vend à Paris, chez Pissot, 1757, 2 tomos en 1 vol. in-4º. Eneas el Táctico vivió en el siglo IV a. de C. Correo…, 19 (jueves 9 de abril), p. 7-12; 21 (jueves 16 de abril), p. 10. 123. Correo…, 37 (jueves 11 de junio), p. 3. 124. MUT, Vicente, Arquitectura militar. Primera parte de las fortificaciones regulares y irregulares por Don…, Mallorca: Imp. de Francisco Oliuer, 1664, [4]-158 [i.e. 160] p.-[3] h. de planos pleg. in-4º. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 153 encontrarlos, sin que cause fastidio al público, a quien aun esta contestación quizá parecerá impertinente»125. Y continuando con las cartas hay una ficticia firmada por «La Militara incógnita» que sirve a Olivé para dar un repaso a los vicios más usuales en la milicia: juego, cólera, mujeres, etc.126. La respuesta de Olivé principia dejando sentado que todos y cada uno de los vicios que encontramos en el ejército existen también en la vida civil, por lo que no hay relación causa-efecto, pero sí que se les ha de exigir mucho más que al común de la sociedad, porque el soldado tiene deberes como tal y como ciudadano: Como soldado puede llenarlos teniendo subordinación, coraje, serenidad, compasión hacia el vencido y todo el valor y espíritu que su profesión exige. Como ciudadano es preciso que se presente veraz, honesto, sencillo, y con todos los demás requisitos que forman un sujeto apreciable127. Pero las mujeres no son sólo un simple pretexto para introducir un discurso sobre las obligaciones de los militares, sino que las encontramos en varios números bajo una idea singular: las mujeres soldado históricas128 y las amazonas129. Este apartado, además de como muestra de los conocimientos histórico-literarios de Olivé130, hemos de contemplarlo como una exposición, ante la alarmada población catalana, de que las mujeres también tienen un papel que jugar en esta guerra —como se había demostrado en Castellar de N’Huc131—, y en esto no harán sino seguir una estela que se remonta a la Antigüedad, máxime cuando a Gerona llegan informaciones de que Francia se sirve de ellas en sus ejércitos132. 154 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado 125. Correo…, 37 (jueves 11 de junio), p. 8. 126. Idem, 47 (jueves 16 de julio), p. 4-8. 127. Idem, 47 (jueves 16 de julio), p. 10. Cita a continuación un extracto de La Véritable politique des personnes de qualité (París, J. Boudot, 1692). Atribuida tanto a Nicolas Remond des Cours como a Charbonnières. 128. Correo…, 25 (jueves 30 de abril), p. 4-12. Sobre las mujeres soldado ver también idem, 23 (jueves 23 de abril), p. 7-11. 129. Idem, 31 (jueves 21 de mayo), p. 1-9; 39 (jueves 18 de junio), p. 10-11. 130. Esta explicación literaria es también la única que permite justificar un relato ambientado en la Edad Media sobre el amor entre un cristiano prisionero en Granada y la hija del rey moro, y que es poco edificante militarmente hablando, ya que renuncia a volver a Castilla cuando le dejan libre y termina con el suicidio de ambos, olvidando religión, lealtades y compromisos. «La Peña de los Enamorados. Anécdota Militar», idem, 15 (jueves 26 de marzo), p. 2-6; 19 (jueves 9 de abril), p. 4-7; 23 (jueves 23 de abril), p. 11-12; 27 (jueves 7 de mayo), p. 3-12. La Peña se encuentra en el municipio de Antequera (Granada). 131. «El día 6 de junio de 1794 en el Principado de Cataluña, en el lugar llamado Castellar de Nuc, corregimiento de Berga, 200 paisanos, ayudados de las mujeres, que a más de animar a sus maridos, padres, hermanos e hijos, les estaban suministrando municiones y cargando armas para la más viva defensa, en que no tenían más murallas que las de sus pechos, obligaron a los franceses a desalojar los puestos que tenían ocupados, después de dos días de un vivísimo fuego de fusilería, de cañones de carga y de granadas.» Laudatoria a las heroínas mugeres del pueblo de Castellar de Nuc, Barcelona: Oficina de Carlos Gibert y Tutó, 1794, h. [2] r. 132. Una joven de 15 años que llega del castillo de San Fernando de Figueras informa de que «todos los generales tienen mujeres por ordenanzas», «y que son muchas las mujeres que sirven en el MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 154 Las obras que declara emplear para escribir la Instrucción Militar tienen por autores a Julio César, Tucídides, Jenofonte, Montecuccoli, Turenne, el Marqués de Santa Cruz de Marcenado, el Marqués de la Mina133, y también utiliza a Saxe134. Tiene unos conocimientos más que estimables sobre la ciencia de la guerra, aunque él declara «no haber dedicado mis estudios con profundidad a la fortificación ni a la artillería»135. Evidentemente, se revela conocedor de los clásicos y no tanto de los autores facultativos, aunque también recurre a ellos sin ningún temor. La formación ilustrada de Olivé queda bien patente en los diferentes análisis que expone sobre la guerra —mirada por la filosofía y por la prudencia136—, o por los textos que extrae de la Encyclopédie de Diderot y D’Alembert, de la cual traduce las entradas guerra137 —la finalidad del enfrentamiento es obtener la paz lo antes posible, «porque la guerra es un estado violento que no puede durar»138— y guerrero139 —que se ha de ejercitar físicamente140. En diversos artículos se van mostrando las cualidades que han de adornar al soldado141: estudio y aplicación al arte de la guerra142, subordinación143, talento —que valora sumamente Olivé144—-, clemencia frente a crueldad145, incorruptible, honor, valor —la única disyuntiva es vencer o morir146— regido por la razón Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 155 ejército, en la caballería e infantería, y que en todo hacen el mismo servicio que los hombres.» Noticia fechada en Gerona el 26 de marzo de 1795. Noticias de la guerra…, hs. 368 r.-368 vto. 133. Correo…, 9 (jueves 5 de marzo), p. 2. 134. La única batalla del XVIII que merece atención por extenso es Fontenoy (11 de mayo de 1745), donde Saxe —que dirigía el ejército francés— derrotó a las tropas anglo-holandesas. Idem, 13 (jueves 19 de marzo), p. 7-12. 135. Idem, 37 (jueves 11 de junio), p. 9. 136. Idem, 13 (jueves 19 de marzo), p. 1-6. «La guerra, en fin, no es otra cosa que la resistencia que se opone a la opresión.» Idem, p. 6. 137. Idem, 21 (jueves 16 de abril), p. 11-12; 23 (jueves 23 de abril), p. 1-7. Quedó inconcluso. 138. Idem, 23 (jueves 23 de abril), p. 4. 139. Idem, 45 (jueves 9 de julio), p. 1-5. 140. Olivé observa que los ejércitos actuales, a diferencia de los romanos, no se preparan en la paz con el ejercicio continuado, sino que alternan el esfuerzo con el ocio, de lo que resulta un gran perjuicio. Ver Diversión…, p. 101-102. 141. Correo…, 11 (jueves 12 de marzo), p. 1-12. Es el único número monográfico. 142. Idem, 9 (jueves 5 de marzo), p. 4-7. Afirma que «la guerra es un cálculo matemático». Idem, p. 7. 143. Idem, 39 (jueves 18 de junio), p. 1-4. Ni en beneficio de la humanidad se puede desobedecer una orden, y el castigo será siempre la muerte. «Cualquiera que sea el origen de la guerra un soldado fiel debe a costa de la vida defender la causa de su rey.» Idem, 11 (jueves 12 de marzo), p. 9. 144. Idem, 9 (jueves 5 de marzo), p. 11. Hablando de las mujeres escribió: «cuando se reúnen para halagarnos el amor y el talento, no puede apetecer más un mortal.» Diversión…, p. 52. 145. Un acto cruel empaña la gloria: «será siempre una negra mancha para la gloria de Aquiles el grosero trato que dio a su enemigo [Héctor], y la ferocidad con que hizo arrastrar su cadáver atado por los pies a su carro, alrededor de los muros de Troya.» Correo…, 16 (lunes 30 de marzo), p. 7. En otro lugar escribe: «la suerte desgraciada de los Saguntinos será siempre una mancha indeleble en las memorias de un General [Aníbal, 219 a. de C.] más feliz que lo que merecía.» Idem, 33 (jueves 28 de mayo), p. 2. Ver también «La crueldad», en idem, 19 (jueves 9 de abril), p. 1-4 146. Idem, 29 (jueves 14 de mayo), p. 1-2. «El valor es perjudicial cuando la experiencia no lo contiene y lo guía.» Diversión…, p. 119. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 155 —no temeridad—, fortaleza147, coraje gobernado por el temperamento —el soldado— o la razón —el oficial—, serenidad, firmeza, frugalidad148. Y a todo lo dicho se ha de incluir como colofón el estar poseído de celo por la religión, es decir, ser un soldado católico, un instrumento de Dios149. El pueblo español —penetrado por la fe— es el escogido para la misión de vencer a Francia: El Ente supremo, cuyos templos destruyen unas manos sacrílegas, nos escogió para instrumentos de su venganza. Una infeliz nación desconoce cuanto tiene de sagrado la religión y la justicia, y cual tigre furioso está amenazando la libertad de los pueblos que abominan su bárbaro sistema. ¿Existirá entre nosotros un individuo para quien no sea un deber indispensable sostener el culto de Dios, mantener el Trono de nuestros augustos Soberanos, y atacar los criminales procederes de nuestros enemigos?150 Y el premio a todos los desvelos del soldado por su patria es la gloria, pero que no ha de ser su estímulo: «el objeto exclusivo de adquirir gloria es vicioso»151. Poco importa si sobrevive o perece en el combate, porque su muerte no es el fin de nada, sino el principio de su vida eterna y de su renombre terrenal152. Olivé ofrece un modelo de soldado en positivo, teórico, alejado de lo que acontece a pocos kilómetros de distancia153. En ocasiones saltan a sus páginas actuaciones atroces, terribles, pero son siempre para que se huya de las mismas, lo que explica su silencio ante el principal problema tanto en las tropas españolas como 156 Manuscrits 21, 2003 Manuel-Reyes García Hurtado 147. Correo…, 29 (jueves 14 de mayo), p. 3-12. Señala que analiza la obra sobre la fortaleza que escribió el conde Tesauro. Así pues, se refiere a TESAURO, Emanuele (conde de Salmora, 1592-1675), Filosofia moral deriuada de la alta fuente del grande Aristoteles…, Impreso en Barcelona, por Ioseph Llopis y a su costa, 1692, [24]-455 p. in-4º. El Libro IV (p. 58-74) se titula «De la Fortaleza y de sus extremos». 148. «¿Se podrán encontrar virtudes guerreras en un pueblo enervado por la abundancia y entorpecido por el lujo, cuya única pasión es el dinero?» «Insensiblemente pierden la costumbre de pensar y de obrar con vigor, así el hombre de estado como el literato y el guerrero.» Diversión…, p. 119 y 120. 149. «Un soldado español, cuando corta con su espada el cuello del infiel, es un conducto de Dios ante quien se prosterna, que mueve su brazo y facilita su ejecución.» Correo…, 17 (jueves 2 de abril), p. 1-2. Es interesante en extremo la anécdota que presenta del soldado portugués Felicio, ya que conjuga la importancia de la religión y de los libros en la milicia. Idem, p. 2-9. 150. Idem, 27 (jueves 7 de mayo), p. 2-3. El morir por la fe no le es una idea ajena: «Nada hay Divino sino el Ser Supremo. Y esta es una verdad por cuya defensa estamos prontos a perder la vida cuantos nos preciamos de ortodoxos.» Diversión…, p. XXV nota 9. 151. Diversión…, p. 29. 152. Correo…, 49 (jueves 23 de julio), p. 1-2. «Y si la opinión del mundo ha edificado muchas veces altares a los guerreros que no hicieron otra cosa que desolarlo, ¿qué deberá hacer en obsequio de los verdaderos Héroes que sacrifican generosamente sus vidas, para la defensa del Estado?» Idem, 17 (jueves 2 de abril), p. 12. 153. «En algunos pueblos han forzado a las mujeres y muerto a otras, y en el monte se halló un soldado español pasado a bayonetazos y acuchillado después. Bien es verdad que el día que los rechazamos nosotros, ni la caballería ni los voluntarios quisieron dar cuartel a nadie, y estaban tan encolerizados que por más llamadas que se les tocaron para que se retirasen, porque ya iba entrando la noche, no se pudo conseguir hasta que no saciaron bien su apetito.» Noticia fechada en Besalú el 8 de marzo de 1795. Noticias de la guerra…, hs. 356 vto.-357 r. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 156 francesas: la deserción154. Para él la guerra, aunque despiadada y feroz, debe estar gobernada por la humanidad y la compasión. Ya quedan lejos aquellos tiempos en que la guerra era a muerte y «rara vez quedaban prisioneros»155. El Siglo de las Luces no sólo ha transformado la guerra en su preparación, sino también en su ejecución. Y Olivé no contribuye a través de su periódico a enardecer a sus lectores con el odio al invasor. En modo alguno se aprecia en ningún lugar el más mínimo término despectivo, peyorativo o insultante dirigido a los franceses, y eso que se hallan a las puertas de la ciudad de Gerona; pero sí que aprovecha de vez en cuando para dejar caer una nota sobre el depravado estado de aquella república156. Y aquí quizá su tibieza se deba explicar por su confesada admiración a Francia, sus autores y la ideología ilustrada —las ideas de libertad, los efectos de la guerra, las leyes de la humanidad157— y, ¿por qué no?, por su propia ascendencia, ya que, pasados unos años, cuando Inglaterra sea la enemiga de España, no dudará en escribir refiriéndose a los ingleses: ¿De qué les sirve a los orgullosos tiranos de los mares reunir las ciencias de Egipto, Grecia y Roma, y además todos los adelantamientos modernos? ¿Por ventura, sus conocimientos impiden que se forme en su gabinete insidioso toda suerte de intrigas, que pongan en fermentación a la Europa… que esparzan, en fin, el horror y la angustia por todo el Universo, haciendo correr arroyos de sangre…?158 Conocemos su propia opinión sobre el Correo, que era bastante dura, ya que consideraba que pertenecían al género de «cosas casi adocenadas, por las cuales ni merecemos ni desmerecemos… sobre veinte números, por lo menos, de los cincuenta y uno que comprende mi correo literario, y aun he añadido a algunos amigos, que han querido saber mi dictamen sobre él, que repito lo que dijo Ovidio, de que cuando repaso lo que he escrito, me avergüenzo al ver muchas que merecer ser borradas»159. Aunque era más benevolente con la Instrucción Militar: «¿…los números correspondientes a la instrucción militar pueden haberse proporcionado mejor al intento… se le puede inspirar con más viveza al soldado, virtud, coraje y Guerra y propaganda a finales del siglo XVIII Manuscrits 21, 2003 157 154. La deserción era un grave problema entre las tropas de ambos contendientes, y desde el lado español se le dedica un amplio espacio a las cuestiones de índole disciplinaria en sus reglamentos. Bandos de abril y mayo de 1795 del capitán general de Cataluña José de Urrutia y de las Casas (1728-1803). Ver Fàbregas, 2000b: 94-97. Sobre este problema —endémico en los ejércitos del Antiguo Régimen— ver también Roura, 1990: 306-307. 155. Correo…, 39 (jueves 18 de junio), p. 6. 156. «La Francia (que en el día es teatro del vicio y de la atrocidad) tomó siempre la defensa de los reyes desconocidos de sus pueblos, o perseguidos de los demás soberanos.» Idem, 13 (jueves 19 de marzo), p. 7. Al brillo de Francia le «puso término el monstruoso y detestable estado del día.» Idem, 18 (lunes 6 de abril), p. 9. 157. La libertad aparece como el alimento de las letras, pero no el libertinaje francés, sino una libertad moderada, que «de ningún modo debe confundirse con la desordenada y detestable de que hoy nos ofrece ejemplos monstruosos uno de los más brillantes Estados que tuvo el Mundo.» Idem, 10 (lunes 9 de marzo), p. 9 nota. Para los límites de la actuación militar ver idem, 19 (jueves 9 de abril), p. 3. 158. Diversión…, p. 26. Repite esta misma idea en la p. 31. 159. Idem, p. IX-X. MANUSCRITS-21 31/5/05 13:37 Página 157