Full text
Resumen Este trabajo se orienta a la comprensión de las formas que está tomando la relación de la sociedad metropolitana con su espacio. Para ello, analizamos dos grupos sociales: las nuevas burguesías y los sectores populares más pauperizados de la periferia metropolitana de la ciudad de México, ambos involucrados, directa e indirectamente, en procesos globales y locales. El análisis de las burguesías se centra en las prácticas y estrategias de estos actores, fuertemente globalizados y aparentemente desprendidos de los territorios por los cuales transitan, y por eso fuertemente móviles en el territorio. El análisis de los sectores populares más pauperizados lo hacemos desde el territorio periférico (la forma de vivirlos, otorgarles significados, construir un imaginario sobre ellos), porque precisamente la globalización los ha confinado en territorio periférico: están casi fijos, aunque la falta de movilidad territorial no necesariamente implica sentido de pertenencia por el lugar. Palabras clave: desterritorialización, reterritorialización, nuevas burguesías gestionarias, sectores populares pauperizados, movilidad y anclaje territorial. Resum. Desterritorialització i reterritorialització: la ciutat de Mèxic Aquest treball s’orienta a la comprensió de les formes que adquireix la relació de la societat metropolitana amb el seu espai. Per això analitzem dos grups socials: les noves burgesies i els sectors populars més pobres de la perifèria metropolitana de la ciutat de Mèxic, tots dos implicats, directament i indirectament, en processos globals i locals. L’anàlisi de les burgesies se centra en les pràctiques i estratègies d’aquests actors, fortament globalitzats i aparentment despresos dels territoris pels quals transiten, i per això fortament mòbils en el territori. L’anàlisi dels sectors populars més pauperitzats el fem des del territori perifèric (la forma de viure’ls, atorgar-los significats, construir-ne un imaginari), ja que precisament la globalització els ha confinats en territori perifèric: estan gairebé fixos, encara que la manca de mobilitat territorial no implica necessàriament sentit de pertinença al lloc. Paraules clau: desterritorialització, reterritorialització, noves burgesies gestionadores, sectors populars pauperitzats, mobilitat i ancoratge territorial. Résumé. Déterritorialisation et reterritorialisation métropolitaine : la cité de Mexico Cet article vise la compréhension des formes que prend la relation de la société métropolitaine à son espace. Pour ce faire, nous analyserons deux groupes sociaux: les nouvelles bourgeoisies et les secteurs populaires les plus pauvres de la périphérie métropolitaine de Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 71-88 Desterritorialización y reterritorialización metropolitana: la ciudad de México Daniel Hiernaux Alicia Lindón Universidad Autónoma Metropolitana. Departamento de Sociología Iztapalapa, México D.F. [email protected] [email protected] Data de recepció: setembre del 2003 Data d’acceptació definitiva: juny del 2004 DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 71
Mexico, tous deux touchés, directement et indirectement, par les processus mondiaux et locaux. L’analyse des bourgeoisies se centre sur leurs pratiques et leurs stratégies; elles sont fortement mondialisées et apparement déliées des territoires le long desquels elles circulent, et de ce fait, fortement mobiles dans le territoire. Quant à l’analyse des secteurs les plus pauvres, nous la faisons depuis le territoire périphérique, la façon de le vivre, de lui octroyer du sens, de construire un imaginaire, parce que c’est précisement la mondialisation qui les a confiné dan ce territoire périphérique: ils demeurent quasi fixes, même si le manque de mobilité n’implique pas forcément un sens d’appartenance au territoire. Mots clé : déterritorialisation, reterritorialisation, nouvelles bourgeoisies gestionnaires, secteurs populaires appauvris, mobilité et ancrage territorial. Abstract. Metropolitan deterritorialization and reterritorialization: the city of Mexico This paper is oriented to understand the forms of the metropolitan society relation regarding its space. Therefore we are analyzing two social groups: The new bourgeoisies and the poorest popular sector of the metropolitan periphery, both directly and indirectly involved in local and global process. The bourgeoisie’s analysis is centered on the practices and strategies of those actors, strongly globalized and apparently mobile along the territory. On the other hand, the analysis of the poorest popular sectors is build from the peripherical territory, the way of living it, from the way of giving it a signification or to build an imaginary, precisely because the globalization has confined them in a peripherical territory: Those social sectors are almost fixed, even if the lack of territorial mobility doesn’t imply a sense of being part of the place. Key words: deterritorialization, reterritorialization, new managerial bourgeoisies, poorest popular sector, spatial mobility and spatial fix. Introducción Dos procesos de base territorial emergen en este inicio de un nuevo siglo: por una parte, la globalización que parecería valorizar la movilidad y el desprendimiento de las sociedades con respecto al espacio; por otra, se asiste a un proceso de revalorización de los lugares que otorga nuevo sentido al espacio, incluso para la definición de identidades. Así, el espacio —transmutado en lugar— cobra una nueva centralidad antes que desvanecerse, contrariamente a lo que afirman algunos autores para quienes el espacio pierde peso crecientemente. Estos fenómenos pueden analizarse en varias escalas. En la escala metropolitana, se observan señales notorias del desprendimiento de la vida social 72 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Daniel Hiernaux; Alicia Lindón Sumario Introducción Burguesías, cosmopolitismo y espacialidad La periferia pauperizada: espacio de vida y espacio vivido Reflexiones finales Bibliografía DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 72
respecto al espacio, así como también signos de nuevas formas de apego al lugar, aun cuando se expresa de manera diferente de lo que conocimos por el pasado. Esto no es resultado de un proceso único: estamos frente a un haz de acciones convergentes, aparentemente contradictorias y sin que ninguna de ellas sea rectora. Las reflexiones que presentamos a continuación resultan de nuestra experiencia de investigación sobre la ciudad de México; no obstante, más que presentar casos detalladamente, intentamos construir algunas líneas generales de reflexión que puedan servir como hipótesis para interrogar otros contextos acerca de las formas en que se viene perfilando la relación de la sociedad metropolitana con su espacio, particularmente en el caso de las metrópolis latinoamericanas. Para ello, analizamos, en forma esquemática, dos grupos sociales: las nuevas burguesías y los sectores populares más pauperizados que habitan las periferias metropolitanas más recientes, es decir las áreas de expansión de la ciudad durante las dos últimas décadas1. Estos dos grupos sociales, que parecen definir los extremos del espectro social, están involucrados, directa e indirectamente, en procesos globales y locales. No es nuestra perspectiva encasillar a las burguesías en los procesos globales ni a los sectores populares en los de tipo local. La relación con lo global y lo local está presente en ambos grupos sociales, bajo diferentes formas. Subrayaremos también que se trata de dos grupos sociales con alta movilidad espacial, aunque de diferente naturaleza. Las nuevas burguesías desarrollan actividades —laborales, sociales, de ocio— que llevan consigo constantes desplazamientos. Por su parte, los sectores pauperizados de la periferia reciente de la ciudad siguen trayectorias de vida de alta movilidad espacial, pero desplazando reiteradamente su lugar de residencia en busca de mejores condiciones de vida o de una quimera. Nuestra estrategia analítica toma un ángulo de observación distinto para cada uno de estos grupos sociales, porque su relación con lo global es diametralmente diferente. Así, el análisis de las burguesías lo hacemos a partir de las prácticas y estrategias de estos actores globalizados y aparentemente desprendidos de los territorios por los cuales transitan, mientras que el análisis de los sectores populares lo emprendemos desde el territorio periférico, la forma de vivirlo y otorgarle significados, porque la globalización allí los ha confinado. La perspectiva seguida es sociogeográfica y trata de desplazarse entre escalas, entre lo global y lo local, entre la movilidad espacial y el anclaje al territorio, así como integrar los diversos modos de apropiación del espacio metropolitano. Exploramos estas dimensiones que están definidas a partir de las prácticas de los habitantes de la ciudad, junto a los significados que cobra el espacio para estos Desterritorialización y reterritorialización metropolitana Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 73 1. En nuestro caso, estas periferias metropolitanas corresponden al oriente de la ciudad de México, más concretamente, a la zona conocida como Valle de Chalco, que empezó a urbanizarse de manera irregular a fines de los años setenta (a través del fraccionamiento clandestino de tierras rurales) y actualmente alberga a medio millón de habitantes de escasos recursos, que, aun cuando muchos de ellos vivían anteriormente en áreas más centrales de la ciudad de México, en su mayor parte son de origen rural. DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 73
sujetos, ya sea que los llamemos «sentido del lugar», «identidad del lugar», «espacio vivido», «pertenencia respecto al territorio», «territorialidad»… Si bien la globalización ha sido estudiada con un fuerte énfasis económico, nuestra propuesta no toma ese ángulo, ni se limita a incorporar la espacialidad. Se incluye en ella la vida cotidiana de los habitantes de la metrópolis, la subjetividad y los imaginarios espaciales, en suma, el espacio vivido. Burguesías, cosmopolitismo y espacialidad Las burguesías globalizadas se identifican con modas y hábitos considerados innovadores dentro del sistema mundial. Asumen el papel de «innovadores» como su rasgo más destacado y que les otorga distinción. Sus estrategias de distinción social y competencia son formas de construir una identidad —o identificaciones sucesivas— distintas a las de las burguesías tradicionales. Parte de esas identificaciones resultan de las formas de relacionarse con el espacio. El proceso de internacionalización de las burguesías tiene profundas raíces históricas, por lo pronto por lo que a la modernidad se refiere. Las sociedades del siglo XIX de las grandes metrópolis industriales asistieron al ascenso de burguesías cosmopolitas, sustentadas no sólo por la base económica nacional —industrial— y la expansión económica en general, sino también por la difusión de modelos económicos e idearios vinculados a la colonización y a la expansión industrial. Las obras de Tonnies y Simmel reflejan este predominio de una nueva cultura burguesa, particularmente en la cultura material2. El cosmopolitismo de las burguesías de la fase decimonónica del crecimiento capitalista, puede definirse como una tendencia a la apertura respecto a las influencias económicas pero sobre todo culturales del mundo exterior, y a construir imaginarios transnacionales. La capacidad de liderazgo de las burguesías en las formas de internacionalización fue cuestionada con la crisis de 1929, por la tendencia de las economías y las sociedades nacionales a cerrarse respecto a lo externo. Esto sólo lo pudieron eludir los sectores más acomodados de las burguesías nacionales y cierto fragmento del mundo intelectual que nunca llegó a perder cierta movilidad territorial, incluso a escala internacional. No obstante, la movilidad territorial era aún incipiente incluso en la burguesía, pero nada despreciable, como lo testifica la expansión de cierto turismo de lujo que impulsó no pocas estaciones balnearias. Para estos sectores burgueses cosmopolitas, los espacios donde expresaban no sólo su cultura burguesa local, sino también su inserción en la «alta» cultura, eran reducidos y locales: teatros, clubes sociales, reuniones privadas. Desde hace menos de dos décadas, asistimos a un retorno al cosmopolitismo, pero ahora aparece como una expresión de la ideología de la nueva burguesía global (Robbins, 2001, p. 96). Así, el mundo entero aparece como la «aldea 74 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Daniel Hiernaux; Alicia Lindón 2. Un ejemplo es el análisis de Simmel respecto a lo que denominó la «tragedia de la cultura» (1988), que resulta de la disociación entre la vida interior del artista que produce la obra y la obra misma que se hace mercancía. DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 74
de la clase liberal empresarial» (the village of the liberal managerial class), según la expresión de Nussbaum (Robbins, 2001, p. 15). Este proceso está articulado con la expansión de la economía global y con la aparición de actividades de gestión de la misma. Así, el sector que se inserta en esas tareas se diferencia de los propietarios3y de los antiguos ejecutivos. Esta nueva burguesía se define a partir de los procesos de globalización. Por un lado, su conformación se da sobre el manejo de los procesos de gestión de la economía global. Por otro lado, los patrones culturales básicos que exhibe y promueve —y que sirven de cimiento a su identidad— están muy marcados por los avances tecnológicos y la cultura material, derivados no sólo del patrón de acumulación en general, sino también de la cultura estadounidense en particular, considerada como el referente máximo en la globalización actual. Sin embargo, no existe un patrón único del comportamiento de esta burguesía. En parte esto es así por el mantenimiento de grupos tradicionales en su interior, ligados a distintas actividades no globalizadas. Pero también porque, en la búsqueda de una identidad propia, estas burguesías recurren a estrategias diferenciales de autodefinición. En esta ocasión sólo nos referimos a aquella burguesía que se define en la relación con el sistema global. El trabajo de campo que hemos realizado sobre la ciudad de México nos ha permitido esbozar por lo menos dos tipos de burguesía globalizada en los cuales la relación con el territorio y el sentido de lugar difieren. Sólo ofreceremos a continuación algunas reflexiones desprendidas de ese trabajo y algunos elementos de análisis susceptibles de ser retenidos como hipótesis en otros contextos. La constitución de una nueva burguesía local —gestionaria— en una metrópoli como la ciudad de México, puede entenderse a partir de la inserción en el nuevo contexto global. En el caso mexicano, la importancia de dicho contexto reside en la ruptura decisiva que se dio en el modelo económico a partir de 1982, que indujo a una reestructuración económica significativa. Para lo que nos ocupa en este trabajo, lo más relevante de esta ruptura es que las nuevas empresas ligadas a capitales o a mercados internacionalizados, han propiciado la aparición de este nuevo grupo social gestionario, ni propietario ni simple ejecutante, como era el tradicional «cuello blanco» del modelo de producción fordista. Este nuevo grupo social gestionario se está conformando y, por ende, está construyendo una trama de significados con relación a diversos aspectos de su vida profesional y social, que se orienta a elaborar una identidad o una identificación social propia. La identificación con la cultura estadounidense es una componente central en este proceso, por lo menos para una porción nada despreciable de este grupo emergente. Sin embargo, no puede afirmarse que ésta sea la vía seguida por todos los nuevos gestionarios. Desterritorialización y reterritorialización metropolitana Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 75 3. La propiedad del capital suele diluirse por medio de los sistemas de toma de acciones e inclusive por las propiedades «ocultas» de los negocios ilícitos, por lo que el grupo dominante es la burguesía gestionaria (managerial class). DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 75
En efecto, siguiendo a Nogué Font y Rufí (2000) planteamos que la competencia es una pieza decisiva del modelo actual, y que también se expresa en los comportamientos sociales de estos nuevos gestionarios. En este grupo también es notoria una búsqueda de acceso y concentración de bienes materiales. No obstante, esa concentración de bienes va asociada a su resignificación, con la cual construyen a diario nuevos rasgos de distinción en el sentido bourdiano. De tal suerte que la burguesía gestionaria construye colectivamente sus gustos y preferencias en el campo cultural, con los cuales demuestran la pertenencia a un grupo social distinguido y también expresan la exclusión con respecto a otros. En este proceso de conformación de la burguesía gestionaria como grupo emergente, el territorio es particularmente relevante. No es necesario argumentar que la constitución de cualquier grupo social siempre lleva consigo una articulación particular en el espacio. En sentido opuesto al discurso de ciertos economistas que analizan la globalización desde una perspectiva aespacial, para la mayoría de los geógrafos no es necesario insistir en que «[…] los procesos de globalización han desencadenado una interesante e inesperada tensión dialéctica entre lo global y lo local, que está en la base de este retorno al lugar […]» (Nogué Font y Rufí, 2001, p. 158). Esta tensión se vive de una manera particular en el caso de las nuevas burguesías gestionarias. A fin de comprender a las nuevas burguesías, distinguimos dos tipos emergentes en el sentido weberiano de los tipos ideales, es decir, como dos constructos teóricos útiles para contrastar con los fenómenos observados. Por el particular manejo del territorio, al primer tipo lo identificamos como la «burguesía foot-loose» («desprendida del espacio o desanclada») y al segundo, como la «burguesía glocal». En los párrafos que siguen a continuación, describimos ambos tipos, particularmente con relación al manejo del espacio. En efecto, es en torno a su relación con el espacio que se marca la diferencia principal entre ambos tipos. En términos generales, es posible observar que lo que permite diferenciar a ambos grupos es que el primero de ellos (footloose) se construye a partir de su inserción prioritaria en el espacio global, es decir, a partir de una construcción identitaria que enfatiza la relevancia de la participación económica y cultural en el espacio global, espacio que se ha definido a partir de la compresión espacio-temporal, de la movilización permanente de recursos, incluyendo el humano, y de la utilización del espacio como «localización» antes que como «lugar». En tanto que el segundo segmento, la «burguesía glocal», responde a una estrategia distinta: la revalorización del lugar, otorgarle nuevo sentido e incorporarlo en el capital cultural con el cual enfrenta la competencia global. La burguesía foot-loose y su espacialidad Esta burguesía está constituida, igual que la segunda, por gestionarios emergentes que compiten desigualmente dentro del sistema global. Dicho sistema opera bajo códigos de comportamiento derivados de la cultura material esta76 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Daniel Hiernaux; Alicia Lindón DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 76
dounidense, difícilmente asumibles por las burguesías nacionales. Por ende, inscribirse en este paradigma de comportamiento estadounidense, no es fácil para quien no proviene de esa cultura. Esto se observa en casos como el mexicano, pero no deja de ser relevante el caso europeo. Por ejemplo, la imposición del idioma inglés, la inclusión de las altas tecnologías en la vida cotidiana, sea doméstica o laboral, las modas arquitectónicas, las indumentarias o las tendencias culinarias, no corresponden a los modelos identitarios nacionales tradicionales construidos a lo largo de la anterior fase del capitalismo. De tal suerte que, para participar en el modelo global, es imprescindible adquirir ciertos comportamientos prototípicos de la cultura estadounidense. Esto implica cuestiones como la de funcionar en un modelo espacio-temporal ambiguo, donde la diferencia entre la noche y el día es poco nítida cuando la simultaneidad es un requerimiento esencial para el modelo global. Este modelo obliga también a adquirir una movilidad máxima (en distancias, modos de desplazamientos, lugares frecuentados, frecuencia de desplazamiento), que se expresa tanto en los desplazamientos mismos, como en la adquisición de espacios de referencia a lo largo del mapa mundial, donde estas burguesías tiran «anclas» efímeras en residencias de lujo. Las burguesías locales gestionarias recurren a la imitación, reproduciendo los modos de vida dominantes. Así lo hace la burguesía foot-loose, que restringe su anclaje espacial. En este proceso, se reproducen los patrones espaciales dominantes y de relación con el espacio. Sin embargo, los patrones espaciales de las ciudades de referencia —en las que esta burguesía pasa más tiempo y de las cuales procede— distan de ser los estadounidenses. La relación con el espacio no toma en cuenta las características propias del lugar, aquellas que solemos considerar como portadoras de identidad. Esta burguesía se caracteriza por un «mimetismo espacial», y por ello tiende a ajustarse a la homogeneización creciente de ciertos espacios desprovistos de historia, que no generan identidad y que no son susceptibles de crear identidades: Estas son las tres características esenciales de los lugares según Marc Augé (1992). Dicho de otra forma, los espacios en los que se mueve esta burguesía tienden a constituir «no lugares». La burguesía glocal y su espacialidad En nuestro análisis empírico hemos constatado otra estrategia de relación con el espacio por parte de las burguesías gestionarias, de tal suerte que permite identificar el segundo modelo de burguesía que llamamos «glocal». En la burguesía glocal difícilmente participan quienes padecen de «desventajas competitivas», como sería el conocimiento parcial del idioma «dominante», de los estilos de vida globales, así como de dificultades para asumir los requerimientos comportamentales exigidos por el modelo mimético de inserción global. Esta burguesía glocal cuenta con ventajas competitivas reales que le permiten introducirse en forma afortunada en el sistema social y económico mundial. Entre estas ventajas están las derivadas del «lugar». En países como México, Desterritorialización y reterritorialización metropolitana Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 77 DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 77
aunque no exclusivamente, la fuerte carga histórica y de identidad que llevan consigo muchos espacios —a pesar de los embates de la modernidad o de su deterioro, como en los centros históricos— es aprovechable por ciertos grupos sociales con fines identitarios. Se asiste así a la construcción de nuevas identidades sociales a partir del retorno al lugar, de su valorización como elemento de distinción, susceptible de ser aprovechado como una ventaja local en la competencia global. Tal vez ésta sea la razón por la cual, en diversas partes del mundo, se observa un creciente interés de las burguesías y algunas corporaciones en la preservación de la cultura material y la revalorización de espacios con calidad patrimonial, susceptibles de ser aprovechados como «distintivos culturales». Los procesos que se pueden entender con el neologismo de gentrificación, muestran la reapropiación de los centros por parte de las burguesías medias y altas, que asignan a los espacios centrales un alto valor simbólico. En efecto, la vida urbana, que aún sobrevive en ciertos espacios tradicionales, aparece como una ventaja competitiva, que incluso intentan recrear las ciudades con escaso patrimonio a través de inversiones en sitios de ocio y cultura urbana reconstruida (Bidou, 2003; Hiernaux, 2003). Este proceso de revalorización y retorno al lugar —siguiendo a Neil Smith (1996)— forma parte de una lucha por adquirir, controlar y apropiarse de ciertos espacios, que conduce a una ciudad «revanchista». Por otra parte, esto requiere modos de gobernabilidad distintos, con la participación de estas burguesías en la gestión del espacio y, por ende, de nuevos regímenes urbanos. También puede resultar necesario constituir a estos espacios en lugares defendibles para evitar conflictos sociales que se pudieran derivar de una cohabitación social no deseada. Por otra parte, este retorno al lugar requiere adaptaciones (más allá de la evicción de los grupos populares) y acondicionamientos espaciales para el estatuto y distinción del grupo social que recupera el espacio. Estamos, entonces, frente a espacios resignificados por otros sectores sociales, y sobre todo a lugares que ya no pertenecen a la escala local tradicional, ya que su resignificación y apropiación por parte de la burguesía globalizada los ha introducido en la escala global o en escalas intermedias. Así, observamos —en una metrópoli como la mexicana— un retorno al lugar que corresponde a nuevas estrategias de distinción de parte de las burguesías gestionarias, mientras que otra parte de las mismas ponen en juego estrategias de mimetismo, que implican la desaparición del lugar y la homogeneización del espacio entendido como localizaciones efímeras antes que como fuente de identidades e identificaciones. La periferia pauperizada: espacio de vida y espacio vivido Para los sectores populares más pauperizados, la globalización les ha traído la profundización de la exclusión, el empobrecimiento y el despojo relacionados con varias cuestiones. Por ejemplo, su conocimiento de los procesos de traba78 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Daniel Hiernaux; Alicia Lindón DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 78
jo ha entrado en la lógica de la obsolescencia; de igual forma, las nuevas lógicas de la competitividad les son totalmente ajenas y también ha contribuido a su exclusión social el haber quedado afuera de las instituciones formales y no formales que en otro tiempo les implicaron un marco de referencia y de pertenencia social. En esas condiciones, la periferia es el espacio de vida en el cual los sectores populares más pauperizados del oriente de la ciudad de México han quedado confinados, en donde buscan un sentido de existencia entre lo racional y lo no racional y recrear así condiciones de vida aceptables; en otras palabras, la periferia deviene en un lugar en el cual intentan reapropiarse de «algo», tanto en el sentido material como en el cultural. Entonces, en un contexto globalizado y marcado por la alta movilidad en el espacio, emerge una paradoja: un tipo de sujeto social totalmente fijo en un territorio, que no es su lugar de origen, ya que su trayectoria de vida está marcada por una alta movilidad territorial, y a pesar de ese anclaje actual, no siente ningún tipo de apego por el lugar (Lindón, 1999). Cuando los estudiosos de la ciudad se interrogan sobre los grupos sociales más pauperizados de las grandes urbes latinoamericanas en términos espaciales, casi siempre la clave analítica es la segregación espacial, la demarcación de las áreas de pobreza urbana, los costos sociales que esos patrones de segregación les representan a estos actores y a la ciudad. En ocasiones, parecería que el analista resuelve sus interrogantes cuando marca —localiza— estas periferias pauperizadas en un mapa. Nuestra postura es que las visiones de la segregación urbana, la dualización y la exclusión han aportado cierto conocimiento sobre la problemática, pero que al mismo tiempo éste resulta insuficiente. Por eso, una mirada alternativa —la que estamos adoptando— puede ser aquélla que analiza a estos sectores sociales como artífices de la construcción de la periferia pauperizada en «lugares» y «espacios de vida». Evidentemente, esto no niega los patrones de segregación urbana ni su importancia. Más bien tomamos estos ámbitos segregados de la ciudad como el punto de partida para preguntarnos cómo se está reconstruyendo la vida social en estos territorios que devienen en lugares. En otras palabras, nuestro objetivo es indagar el significado que los sujetos le otorgan al espacio, cómo lo constituyen en un espacio vivido o en un lugar4. A fin de descifrar el significado que le otorgan al territorio estos sectores sociales pauperizados, para construirlo socioculturalmente en un lugar, abordamos tres dimensiones. La primera de ellas se ubica en el nivel de las «aspiraciones territorializadas», la segunda se refiere al tipo de «anclaje» en el territorio y la tercera constituye la forma peculiar de «habitar» la periferia de estos sujetos. Desterritorialización y reterritorialización metropolitana Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 79 4. Estamos ubicándonos en un campo que se mueve entre lo que se conoce como «humanismo geográfico» y «las sociologías de la vida cotidiana de corte fenomenológico» (Bailly, 1990; Buttimer y otros, 1980; Di Meo, 1990). DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 79
nentes «sensibles» o definidas desde racionalidades no instrumentales, tanto «voluntarias» como «no deseadas». La dimensión sensible y al mismo tiempo voluntaria de este confinamiento periférico agrega una componente azarosa a la vida cotidiana: es posible sostener la ilusión de que se vive en la gran ciudad, aunque sea en sus confines y sin el acceso a lo que es la vida metropolitana propiamente dicha. También se entremezcla como parte de lo sensible y deseado, una noción difusa que es la de vivirse como pionero de una nueva avanzada en la expansión urbana de la ciudad. En tanto que la componente «sensible pero no deseada» de esta forma de habitar es el sentido del desamparo. Se es pionero, se es propietario, pero todo esto está impregnado de un sentido de desamparo, de falta de acompañamiento institucional. Las palabras siguientes de Simmel sirven para dibujar la imagen del habitante de la periferia pauperizada que la ocupa (usualmente de manera ilegal o «irregular»), que se hace habitante de ella y luego se aleja para volver a iniciar ese proceso en otra periferia más lejana e inhóspita: «La aventura conlleva el gesto del conquistador, el aprovechamiento rápido de la oportunidad […]. Pero, por otro lado, en la aventura nos encontramos más desamparados […]. La mezcla de acción y sufrimiento por la que discurre nuestra vida, tensa aquí sus elementos hasta una simultaneidad de conquista que todo lo debe a las propias fuerzas y al propio presente del espíritu y de entrega total a los poderes y las oportunidades del mundo, que nos favorece, pero que también nos pueden destruir» (1988, p. 17). Reflexiones finales El análisis de las nuevas burguesías generadas a la luz de los procesos globales y de las masas pauperizadas afectadas por los mismos, muestra que las primeras tienen una capacidad estratégica para manejar el espacio de acuerdo con sus intereses, que difícilmente pueden adquirir las segundas. Las nuevas burguesías pueden desterritorializarse en espacios que son parte de una red global y al mismo tiempo reterritorializarse en espacios portadores de identidad cultural. Ese movimiento entre la desterritorialización y la reterritorialización es posible por su actuar de manera estratégica y por su alta plasticidad. La articulación entre ambas estrategias espaciales depende de sus pretensiones y metas estratégicas en el contexto global. Los extensos grupos pauperizados de las metrópolis han sido forzados indirectamente a habitar las periferias, donde, desde una perspectiva unidimensional, emprenden la aventura de habitar estos confines metropolitanos. En este proceso se desterritorializan al concebir su espacio de vida como un plano homogéneo y vacío de significados. En ciertas ocasiones, se reterritorializan y llegan así a darle a su entorno periférico el sentido de un sitio de «competitividad relativa» y por ende lo viven como espacio relativo, en el mejor sentido en el que una empresa evalúa una localización. Todo lo anterior nos lleva a insistir en que la complejidad de los procesos metropolitanos actuales requiere aproximaciones que no operen por simple 86 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Daniel Hiernaux; Alicia Lindón DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 86
reducción lógica, como la que contrapone espacios de exclusión y espacios globales. Las reflexiones anteriores invitan a introducir la desterritorialización y la reterritorialización desde visiones que tomen en cuenta el punto de vista de los diversos sujetos sociales, sus prácticas y lógicas propias, así como la subjetividad social dentro de la cual se orientan y actúan, construyendo y reconstruyendo el espacio en cada experiencia cotidiana. Indudablemente, para que la geografía pueda introducir estas perspectivas, es necesario avanzar en el sentido del «giro geográfico» (Lévy, 1999), es decir, en la construcción de un nuevo edificio teórico de base plural y que incorpore los avances y las reflexiones sobre el espacio que se han producido en las distintas ciencias sociales. La geografía necesita comprometerse de lleno con las visiones humanistas, con el lenguaje y la cultura, reconocer que es muy limitado seguir pensando la relación entre espacio y sociedad «sin sujetos», ni el espacio exclusivamente en términos de homogeneidad o relaciones. Es necesario otorgarle centralidad al sujeto y su subjetividad, al espacio vivido. Y todo ello no es posible sin una profundización del paradigma interpretativo (Buttimer, 2001) dentro de nuestra disciplina, sin incorporar en nuestras estrategias metodológicas la hermenéutica, el análisis del lenguaje, regresar al trabajo de campo de tipo experiencial, como alguna vez lo llamó Rowles (1978). Bibliografía AUGÉ, Marc (1993). Los «no lugares»: Espacios del anonimato. Barcelona: Gedisa, 125 p. BAILLY, Antoine; SCARIATI, Renato (1990). L’Humanisme en Géographie. París: Anthropos. BUTTIMER, Anne (2001). «Geography for the Third Millenium: Inventory and prospect». En PALACIO-PRIETO, José Luis; SÁNCHEZ SALAZAR, M. Teresa (eds.). Geografía para el tercer milenio. México: Instituto de Geografía, UNAM, p. 9-16. DIMEO, Guy (2000). Géographie sociale et territoires. París: Nathan, 317 p. FROMM, Erich (1991). Del tener al ser. Barcelona: Paidós, 168 p. GARCÍA BALLESTEROS, Aurora (ed.) (1992). Geografía y humanismo. Barcelona: OikosTau, 114 p. GUMUCHIAN, Hervé (1991). Répresentations et aménagement du territoir. París: Economica, 143 p. HIERNAUX-NICOLAS, Daniel (2003). «La réappropriation des quartiers de Mexico par les classes moyennes: vers une gentrification?». En BIDOU, Catherine; HIERNAUX, Daniel; RIVIERE D’ARC, Hélène (eds.). Retour en villes. París: Descartes & Cie, p. 205-239. HIERNAUX, Daniel; LINDÓN, Alicia (2002). «Modos de vida y utopías urbanas». Ciudades, n.º 53. México: Red Nacional de Investigación Urbana, enero-marzo, p. 26-32. HIERNAUX, Daniel; LINDÓN, Alicia; LOYOLA, Jaime (coord.) (2000). La construcción social de un territorio emergente: el Valle de Chalco. México: El Colegio Mexiquense, 436 p. HIRSCHHORN, Monique; BERTHELOT, Jean-Michel (1996). Mobilités et ancrages. Vers un nouveau mode de spatialisation. París: L’Harmattan, Col. Villes et entreprises, 157 p. Desterritorialización y reterritorialización metropolitana Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 87 DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 87
LEFEBVRE, Henri (1972). La vida cotidiana en el mundo moderno. Madrid: Alianza, 256 p. LEVY, Jacques (1999). Le tournant géographique. Penser l’espace pour lire le monde. París: Belin, col. Mappemonde, 400 p. LINDÓN, Alicia (1999). De la trama de la vida cotidiana a los modos de vida urbanos. El Valle de Chalco. México: El Colegio de México-El Colegio Mexiquense, 488 p. — (coord.) (2000a). La vida cotidiana y su espacio-temporalidad, n.º 24. Barcelona: Anthropos. — (2000b). «La espacialidad del trabajo, la socialidad familiar y el ideario del progreso. Hacia nuevos modos de vida urbanos en el Valle de Chalco». En La construcción social de un territorio emergente: El Valle de Chalco. México: El Colegio Mexiquense, p. 289-313. — (2002). «El significado de la “casa” en la periferia metropolitana de la ciudad de México». Séptimas Jornadas de Sociología: Ciencias Sociales e Interdisciplina: Espacio, Sociedad y Cultura. México: UAM-Iztapalapa. NOGUÉ FONT, Joan; VICENTE RUFÍ, Joan (2001). Geopolítica, identidad y globalización. Barcelona: Ariel Geografía, 247 p. ROBBINS, Bruce (2001). «The village of the managerial Liberal Class». En DHARWAKDER, Vinay (ed.). Cosmopolitan Geographies. New Locations in Literature and Culture. Londres y Nueva York: Routledge, p. 15-32. ROWLES, G.D. (1978). «Reflections on experiencial fieldwork». En LEY, D.; SAMUELS, M. (ed.). Humanistic geography: Prospects and problems. Londres: Croom-Helm. SIMMEL, Georg (1988). «El concepto y la tragedia de la cultura». En Sobre la aventura. Ensayos Filosóficos, n.º 45. Barcelona: Ediciones Península, p. 204-231. — «Para una psicología filosófica: La aventura». En Sobre la aventura. Ensayos Filosóficos, n.º 45. Barcelona: Ediciones Península, p. 11-26. SMITH, Neil (1996). The New Urban Frontier (gentrification and the revanchist city). Londres: Routledge. 88 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Daniel Hiernaux; Alicia Lindón DAG 44 001-216 23/11/05 17:26 Página 88