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La condición de la Geografía : una introducción a la obra geográfica de David Harvey

Constenla Vega, Xosé

Abstract

La obra geográfica de David Harvey constituye un recorrido complejo y consciente en la búsqueda de las teorías y los modelos más adecuados para tratar de comprender las tendencias sociales, económicas y culturales de la sociedad en el siglo XX y su reflejo en la dinámica espacial. El binomio relaciones sociales versus procesos espaciales va a tomar un cariz central, ya que son las actividades producidas por la humanidad y su percepción de los objetos, los nuevos factores útiles para que la estructura territorial de las diferentes áreas geográficas resulte inteligible. David Harvey sigue a lo largo de su obra una paradójica trayectoria teórica que lo lleva a establecer los fundamentos epistemológicos del neopositivismo en geografía con una novedosa aportación conceptual para, con posterioridad, cambiar la línea investigadora por otra menos abstracta que lo sitúe en los postulados marxistas que lo llevarán a sugerir una nueva modalidad en este método científico bajo el nombre de «materialismo histórico-geográfico».

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Resumen La obra geográfica de David Harvey constituye un recorrido complejo y consciente en la búsqueda de las teorías y los modelos más adecuados para tratar de comprender las tendencias sociales, económicas y culturales de la sociedad en el siglo XX y su reflejo en la dinámica espacial. El binomio relaciones sociales versus procesos espaciales va a tomar un cariz central, ya que son las actividades producidas por la humanidad y su percepción de los objetos, los nuevos factores útiles para que la estructura territorial de las diferentes áreas geográficas resulte inteligible. David Harvey sigue a lo largo de su obra una paradójica trayectoria teórica que lo lleva a establecer los fundamentos epistemológicos del neopositivismo en geografía con una novedosa aportación conceptual para, con posterioridad, cambiar la línea investigadora por otra menos abstracta que lo sitúe en los postulados marxistas que lo llevarán a sugerir una nueva modalidad en este método científico bajo el nombre de «materialismo histórico-geográfico». Palabras clave: David Harvey, materialismo histórico-geográfico, geografía crítica, posmodernidad, capital ficticio. Resum. La condició de la geografia. Una introducció a l’obra geogràfica de David Harvey L’obra geogràfica de David Harvey esdevé un recorregut complex i conscient a la recerca de les teories i els models més adequats per tractar de comprendre les tendències socials, econòmiques i culturals de la societat del segle XX i el reflex que té en la dinàmica espacial. El binomi relacions socials versus processos espacials hi tindrà un lloc central, ja que són les activitats produïdes per la humanitat i la seva percepció dels objectes, els nous factors útils per tal que l’estructura territorial de les diferents àrees geogràfiques resulti intel·ligible. David Harvey segueix al llarg de la seva obra una paradoxal trajectòria teòrica que el porta a establir els fonaments epistemològics del neopositivisme en geografia com una nova aportació conceptual per, posteriorment, canviar la línia investigadora per una altra de menys *Este artículo fue presentado en forma de comunicación en el XVIII Congreso de la Asociación de Geógrafos Españoles «Geografías para una Sociedad global: diversidad, identidad y exclusión social», celebrado en la Universidad Autónoma de Barcelona entre el 24 y el 27 de septiembre de 2003. En concreto, dentro del área temática titulada «La geografía ante el siglo XXI: innovación y continuidad», coordinada por el Dr. Joan Nogué i Font. Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 131-148 La condición de la Geografía: una introducción a la obra geográfica de David Harvey* Xosé Constenla Vega Universidade de Santiago de Compostela [email protected] Data de recepció: febrer del 2004 Data d’acceptació definitiva: juny del 2004 DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 131 abstracta que el situï en els postulats marxistes que el portaran a suggerir una nova modalitat en aquest mètode científic sota el nom de «materialisme historicogeogràfic». Paraules clau: David Harvey, materialisme historicogeogràfic, geografia crítica, postmodernitat, capital fictici. Résumé. La condition de la géographie. Une introduction à l’œuvre géographique de David Harvey L’oeuvre géographique de David Harvey constitue un parcours complexe et conscient dans la recherche des théories et les modèles les plus adéquats pour essayer de comprendre les tendances sociales, économiques et culturelles de la société dans le siècle xx et son reflet dans la dynamique spatiale. Les relations sociales binômial contre des processus spatiaux va prendre un aspect central, puisque les nouveaux facteurs utiles sont les activités produites par l’humanité et leur perception des objets, pour que la structure territoriale des différents secteurs géographiques s’avère intelligible. David Harvey suit le long de son oeuvre une trajectoire théorique paradoxale qui l’établit les fondements épistémologiques du neopositivisme en géographie avec une contribution conceptuelle nouvelle pour, postérieurement, changer la ligne investigatrice par une autre moins abstraite que lui sitúe dans les postulats marxistes qui le suggéreront une nouvelle modalité dans cette méthode scientifique sous le nom de materialisme historiquegéographique. Mots clé : David Harvey, matérialisme historique-géographique, géographie critique, postmodernité, capitale factice. Abstract. The nature of geography. An introduction to the geographical work of David Harvey David Harvey’s geographical work constitutes a complex and conscious tour in the search of the theories and the models most adapted to try to understand the social, economic and cultural trends of the society in the 20th century and its reflex in the spatial dynamics. The binomial social relations versus spatial processes is going to take a central appearance, since it are the activities produced by the humanity and his perception of the objects, the new useful factors in order that the territorial structure of the different geographical areas turns out to be intelligible. David Harvey follows along his work a paradoxical theoretical path that leads it to establishing the foundations epistemological of the new positivism in geography with a new conceptual contribution, for with posterior, to change the investigative line changing into other one less abstract that it places it in the Marxist postulates that will lead it to suggesting a new modality in this scientific method under the name of historical - geographical materialism. Key words: David Harvey, historical-geographical materialism, critical geography, postmodernity, fictitious capital. 132 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Xosé Constenla Vega Sumario El contexto científico y académico La New Left Review y la reinvención de la Geografía Una mirada al mundo a través de la lente harveyana Bibliografía DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 132 El contexto científico y académico En la segunda mitad del siglo XX, la geografía, consolidada como disciplina académica en el último tercio do siglo XIX, que había experimentado una primera fase de esplendor durante el período llamado «clásico» (1900-1960) en el contexto filosófico y científico del historicismo o idealismo, tiene que adaptarse a las transformaciones experimentadas por la sociedad contemporánea y por las otras ciencias sociales (economía, sociología, antropología e historia). Debe demostrar que constituye una ciencia como las demás, y aportar algo específico al conjunto de saberes que versan sobre las sociedades humanas y sus problemas. Esta aportación incidirá sobre la importancia fundamental del espacio para comprender los procesos sociales, las desigualdades entre los distintos territorios o la percepción del medio en el que se desarrolla la vida de los individuos. Aparecen distintos conceptos de espacio, diversos tipos de geografías1y se diversifican muy frecuentemente los temas de las investigaciones de los geógrafos y los métodos empleados. La geografía, como otras ciencias, quiere ser «socialmente relevante», ayudar a comprender y, en la medida de sus posibilidades, mejorar un mundo en constante transformación. En las décadas de 1960 y 1970, a causa de esta situación, la dialéctica y el materialismo histórico se encuentran en el centro del debate intelectual, muy vinculado a la acción política y social. Existe una fuerte sensibilidad por los conflictos sociales enmarcados en múltiples desigualdades. La ciudad se convierte en una de las temáticas centrales de los estudios de este tiempo. La sociología urbana y la economía del desarrollo aparecen como disciplinas muy recurridas por su capacidad de integración y resolución de conflictos. Nos encontramos ante el nacimiento del pensamiento radical moderno, que va a guardar mucha relación con el compromiso ético de las personas. Obviamente, la geografía y sus representantes no se mantienen ni ajenos ni impasibles a esta transformación. Destacan autores como W. Bunge, R. Peet o D. Harvey en el ámbito anglonorteamericano; P. George, Y. Lacoste o J. Tricart en Francia, donde también desarrolla su obra R. Guglielmo. De todos modos, como recuerda Ortega Valcárcel (2000), es en el ámbito norteamericano donde el enfoque neomarxista se integró con más fuerza constituyendo un nuevo marco teórico como alternativa crítica a los postulados anteriores en geografía. El papel controvertido que comenzaron a desempeñar los EE.UU. al inicio de la Guerra Fría, ya no sólo en la geopolítica mundial, sino como principal escenario de la aparición de desigualdades sociales derivadas de los procesos de rápida urbanización asociados a movimientos migratorios a gran escala, que provocan segregación, discriminación y explotación, además de la creación de guetos, hizo posible la aparición de tendencias muy vinculadas a la geografía radical, sobre todo de concepción marxista. Se enmarcan, en esta peculiar palestra, las conversiones a los postulados radicales i críticos de Bunge y Harvey, que hasta aquel momento eran significados geógrafos analíticos. La condición de la Geografía Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 133 1. Teórico-cuantitativa, radical, humanista o posmoderna. DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 133 Resulta paradójico que sea precisamente en los EE.UU. donde la corriente intelectual de la dialéctica marxiana encuentre un marco adecuado para su desarrollo, aunque sea de modo individual y desorganizado. El ejemplo más rotundo de la política económica del libre mercado acogía en sus entrañas al método de conocimiento materialista histórico. Debemos decir que el pensamiento intelectual marxista occidental difería mucho de la inconsistencia teórica y práctica de la fundamentación soviética de la geografía que se reducía a una «fraseología ideológica impuesta» (Ortega, 2000) desde la dirección política. Existen geógrafos como Baranskii o Amelin que constituyen los abanderados de la geografía soviética. Dirigían sus esfuerzos de cara a tendencias regionalistas, desarrollando en ellas una defensa del modo de producción socialista hasta las últimas consecuencias. El marxismo occidental, por el contrario, se presenta como una crítica al sistema capitalista e, incluso, en el ámbito europeo, en el que destacan intelectuales como Luckács, Benjamin, Adorno, Sartre, Gramsci o Lefevbre, constituía un «conjunto de investigaciones teóricas sobre la cultura del capitalismo desarrollado» (Anderson, 1998). En Francia, el empleo de la metodología científica marxista se reducía a un grupo de investigadores que se agrupaba entorno al Partido Comunista Francés (PCF). En geografía, la principal figura era Pierre George. La importancia de esta tendencia de pensamiento era notable, ya que gozaba de un cierto control en los ámbitos universitarios e, incluso, mantenía influencia en la decisión y atribución de puestos docentes. Estos geógrafos practicaban un tipo de geografía apoyada en la férrea creencia en la base terrestre sobre la que se erigen las sociedades humanas y sus transformaciones, a diferencia de la escuela norteamericana, que fundamentaba su geografía en las disfunciones del sistema urbano. «Los geógrafos marxistas franceses ignoraron la reflexión teórica sobre la disciplina desde los postulados de la dialéctica materialista-histórica» (Ortega, 2000). El mundo académico británico guarda gran relación con el norteamericano. Ya no sólo en la tradición marxista, sino que, por ejemplo, también encontramos ciertos puntos de unión entre la geografía histórica británica y la culturalista norteamericana2. Esta ligazón, más que metodológica, constituye el resultado de la obvia coincidencia idiomática que permitía la propagación de la literatura científico-intelectual a través de publicaciones geográficas periódicas. Por eso, no resulta extraño que los procesos que surgían en los EE.UU. aparecieran, de modo similar, pero con matices, en Gran Bretaña. A partir de 1970, proliferaron a ambos lados del Atlántico pequeños grupos de profesores y alumnos que emprendían de modo colectivo la lectura de Marx. Con esto, pretendían buscar alternativas al desarrollo de las prácticas geográficas que surgieron con fuerza en los dos decenios anteriores y que descuidaban con 134 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Xosé Constenla Vega 2. En este sentido, debemos recordar la práctica identidad en el desarrollo de la geografía cuantitativa. DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 134 demasiada frecuencia la realidad social de la dinámica espacial. Probablemente, estos grupos de lectura tuvieron mucha más importancia en su tiempo, ya que fueron los encargados de estudiar y recensionar numerosas obras de corte marxista, dando lugar a una aportación definitiva para la difusión del materialismo histórico. Existen, como es natural, algunas diferencias entre la tendencia de pensamiento marxista norteamericana y la británica en geografía. En la obra Teoría y método en la geografía humana anglosajona (1985), García Ramón señala que en Gran Bretaña apareció una nueva corriente que denomina «geografía crítica». En este sentido, la obra del geógrafo inglés D. Gregory, Ideology, Science and Human Geography (1978) recoge los esfuerzos de esta corriente muy dirigidos a renovar «las ciencias sociales después de las crisis postpositivista y postbehaviorista» (García Ramón, 1985). La geografía radical de corte marxista se estableció con cierta importancia en el ámbito norteamericano, recogida en pequeños grupos de intelectuales aislados, como una alternativa directa a la organización espacial que estaba tomando, especialmente en el contexto urbano, el país a finales del siglo XX. Esta dinámica territorial respondía a procesos de índole social y económica y parecía que sólo a través de una crítica a la coyuntura existente podían surgir propuestas alternativas para equilibrar el espacio. Las nuevas preocupaciones suponían un profundo cambio conceptual; el espacio ya no era considerado euclidiano y abstracto, sino que era un producto social y, por lo tanto, podía adquirir numerosas formas en función del comportamiento y de las actividades humanas. Sin embargo, las técnicas que habían empezado a aplicarse en las tendencias de corte neopositivista —estadística y cartografía digital (sólo por citar algunas)— seguían teniendo plena vigencia para el desarrollo de las investigaciones científicas en geografía, a pesar de que, en aquel momento, esta nueva instrumentación de la que se dotaba el geógrafo era empleada, bajo máximas de compromiso, para encontrar propuestas alternativas que redujesen las desigualdades y los desequilibrios. Estas propuestas de transformación, necesarias para paliar las crecientes desigualdades, se sostenían únicamente en la modificación del comportamiento y del pensamiento social. El capital, tal y como dice Marx, constituye una producción social e, independientemente de los factores de producción, las condiciones suficientes para que exista acumulación de capital, se encuentran en la propia dialéctica del pensamiento y del comportamiento humano. En esta tendencia de pensamiento radical en la geografía anglonorteamericana destacan numerosos autores e importantes obras que trataban los grandes conflictos de las sociedades capitalistas avanzadas. No constituye tarea de este artículo recordar a todos, ni analizar la obra de cada uno, pero sí consideramos importante citar a aquéllos que nos parecen más sobresalientes, con el fin de entender cual es el contexto geográfico en el que se inscribe la producción científica de David Harvey. Entre ellos, destacan las conclusiones aportadas por Richard Peet en su obra Radical Geography: Alternative Viewpoints on Contemporary Social Issues (1977) y dentro de ellas las ideas básicas de uno La condición de la Geografía Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 135 DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 135 de los artículos que componen esta obra, suscritas por el geógrafo norteamericano William Bunge3, con el título «The first years of the Detroit Geographical Expedition»4. La New Left Review y la reinvención de la Geografía Personalmente, tomé contacto con la figura y con la obra geográfica de David Harvey a través de las lecturas de la publicación periódica New Left Review. Concretamente, con el número 25de su reedición a partir del año 2000, tras un tiempo de reestructuración, en un artículo suscrito por Perry Anderson6 bajo el título «Renovaciones» (p. 5-20). En el mismo, se presentan los cambios más sobresalientes de la nueva línea a seguir por la revista, en una evaluación de la escena política y cultural de la década de 1990. Anderson hace un repaso a través de las diferentes tendencias de pensamiento, deteniéndose en el marxismo occidental y poniendo especial interés en el marxismo anglonorteamericano. El nombre de David Harvey en relación con la reconstrucción de la geografía aparecía citado junto a otros tan relevantes como Fredric Jameson en materia de tendencias culturales y la teoría de la posmodernidad; Robert Brenner y Giovanni Arrighi en materia de ciencia económica; Tom Nairn y Benedict Anderson en contacto con la ciencia política y los conflictos que presenta el nacionalismo moderno, y Terry Eagleton y T. J. Clark en los ámbitos literario y visual7. Este descubrimiento supuso el inicio de un camino que corroboraba, de algún modo, la importancia que desempeñaba la ciencia geográfica en relación con otras disciplinas y la confirmación de las esperanzas que había puesto en mi intención de estudiar esta ciencia y tratar de dinamizar y dignificar, en el futuro, sus estudios. 136 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Xosé Constenla Vega 3. La historia de este geógrafo es controvertida. En el ámbito académico, se caracterizó por su claro compromiso con la disidencia científica como mecanismo para combatir al orden imperante. Este comportamiento insurgente y convulsivo fue detonante para el inicio de su veto por parte de las autoridades federales y académicas que lo llevaron a convertirse en taxista. A lo largo de sus trayectos diarios por los suburbios, primero en Detroit, en el barrio «negro» llamado Fitzgerald, y más tarde en Toronto, que él consideraba expediciones geográficas, pudo sumergirse en la fuente de los conflictos sociales sacando conclusiones a partir de un riguroso trabajo de campo y siempre desde una visión crítica y radical. 4. Podemos encontrar parte de este artículo traducido al castellano bajo el título; «Notas de campo. El comienzo de la Expedición Geográfica de Detroit. Un informe personal» (p. 161-162), en la obra dirigida por J. Bosque Maurel i F. Ortega Alba, con el título Comentario de textos geográficos, Barcelona, Oikos-Tau, 1995. 5. New Left Review: Socializar el bienestar, socializar la economía, n.º 2, mayo/junio de 2000, Akal Ediciones. 6. Perry Anderson constituye uno de los mayores pensadores marxistas de nuestro tiempo y fue durante muchos años la columna vertebral de la New Left Review (actualmente es su editor), considerada por muchos autores como una publicación indispensable para el pensamiento actual de izquierdas. 7. En este grupo de pensadores e intelectuales habría que incluir también al propio autor del artículo. DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 136 Más tarde, en el número 58de la misma publicación, aparecía recogida una entrevista a este geógrafo británico que se presentaba bajo el título de «Reinventar la geografía» (p. 107-126). En esta entrevista, David Harvey repasa su trayectoria intelectual y política y reflexiona sobre la importancia de los procesos de producción social del espacio en las sociedades capitalistas avanzadas. El autor vuelve a reivindicar con fuerza la construcción de una geografía histórico-materialista como una herramienta fundamental para comprender las dinámicas sociales de explotación y dominación. A lo largo de la totalidad de las páginas, se observa la profundidad de las reflexiones y de las inquietudes geográficas frecuentes en la obra del autor. Harvey es indagado con destreza por un entrevistador que no aparece reconocido (pero que bien pudiera ser de nuevo el editor de la publicación, Perry Anderson), empleando un lenguaje y un conocimiento de la obra, ya no sólo de Harvey, sino de todo el pensamiento marxista occidental, que desembocan en unas cuestiones construidas con brillantez y que en ocasiones constituyen parte de la respuesta. Sin duda, este material bibliográfico supuso el inicio y, a posteriori, la base fundamental de la tensión investigadora de mis reflexiones futuras sobre el autor. La obra de David Harvey constituye una importante contribución para el enriquecimiento de la ciencia geográfica. Pero no es sólo eso, constituye un ejemplo de toma de conciencia de las desigualdades sociales y su papel en la configuración del espacio, del compromiso social de un geógrafo, en la transformación de la sociedad. De ahí su trascendencia y su interés. El conocimiento, geográfico o no, sólo supone un «arma» eficaz y eficiente para modificar y transformar el caos humano, en la medida en que exista un compromiso social o moral que lo dirija, así como el compromiso ético o moral de nada sirve si no se alimenta constantemente de las diversas fuentes de conocimiento científico que existen, por lo tanto, en continua relación dialéctica con la realidad. La geografía de Harvey se comprometió, desde la crítica al funcionamiento del capital financiero en los procesos sociales con incidencia en la dinámica espacial, a establecer propuestas alternativas de actuación. Para eso, realizó una profunda reflexión asistiéndose del materialismo histórico de Marx, que le facilitó, por lo menos, un contexto metodológico conciso y un marco dialéctico concreto. Además, le confirió una preocupación constante por el funcionamiento del modo de producción capitalista y una tensión continua que lo llevaba a profundas reflexiones en el plano teórico y a una militancia comprometida donde desarrollar la praxis en un ámbito más cercano y local. A día de hoy, las principales obras del legado bibliográfico de Harvey se pueden reducir a siete9. Explanation in Geography (1969), Social Justice and La condición de la Geografía Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 137 8. New Left Review: Globalización, políticas de bienenstar e incremento de la desigualdad, n.º 5, noviembre/diciembre de 2000, Akal Ediciones. 9. Recientemente, a principios de 2004, ha salido publicado en la colección «Cuestiones de Antagonismo», de la editorial Akal, el libro El nuevo imperialismo. En esta obra, Harevy se muestra muy crítico con la hegemonía imperialista desarrollada por la gran superpotencia mundial: los Estados Unidos. En su opinión, la gran necesidad por controlar el mercado DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 137 the City (1973), The Limits to Capital (1982), The Condition of postmodernity: an enquire into the origins of cultural change (1989), Justice, nature and the Geography of Difference (1996), Spaces of Hope (2000) y Spaces of Capital (2001)10. La primera de las señaladas publicada y traducida al castellano en 1983 como Teorías, leyes y modelos en geografía, fue editada por Alianza Editorial y actualmente está agotada. Social Justice and the City (1973) fue traducida de la original en 1977 —Urbanismo y desigualdad social— por Siglo XXI; hoy en día está también agotada. Con el título de The limits to capital, fue publicada la tercera obra señalada en 1982 que fue traducida —Los límites del capitalismo y la teoría marxista— por el Fondo de Cultura Económica de México en 1990; como las anteriores, también se encuentra agotada. La condición de la posmodernidad, que apareció en inglés en 1990, The condition of postmodernity, es una de las que no está agotada, pero está publicada por Amorrortu Editores (1998), editorial argentina, y no se encuentra a disposición en las librerías11. Los tres títulos que aparecen en inglés, salvo Espacios de Esperanza, que acaba de ser publicada en castellano por Akal (2003), constituyen monografías aún por traducir12 y, cada una en su caso, sólo se encuentran disponibles en alguna librería especializada o mediante el contacto por Internet con alguna librería del Reino Unido o de los EE.UU. Este artículo, como pequeña aportación en materia de historia del pensamiento geográfico, pretende paliar de algún modo las evidentes dificultades que tiene la obra de David Harvey para ser difundida en castellano, entre las nuevas promociones de geógrafos y geógrafas que se están formando. Explanation in Geography (1969) incorpora al pensamiento geográfico los instrumentos metodológicos y las pautas de argumentación lógica de la moderna filosofía de la ciencia. Se trata de una obra que se centra en la búsqueda de los instrumentos propios de la geografía, así como de su objeto. Constituye un importante manual en cuanto a la geografía analítica, basada en los postulados filosóficos del neopositivismo y en la concepción de un espacio abstracto, caracterizado por la ausencia de subjetividad. Social Justice and the City (1973) resulta de la preocupación por formular una teoría del urbanismo capaz de dar cuenta de como la forma de la ciudad refleja ciertas desigualdades sociales y contribuye a reproducirlas o, incluso, a reforzarlas y a profundizarlas. Constituye una aportación que supone un cambio de sentido del autor en relación con la corriente de pensamiento elegida para 138 Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 Xosé Constenla Vega del petróleo, lleva a Norteamérica a resolver los conflictos empleando técnicas bélicas neocoloniales. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Bush encontró la posibilidad de extender su política del miedo al Extremo Oriente. De este modo, se puede justificar una expansión geográfica del capital. 10. No pudimos consultar en conjunto las obras Conciousness and urban expierence y The Urbanization of capital (ambas de 1985) e, tampoco The Urban Expierence (1989). Sólo cococemos algunos capítulos de las mismas incluíidos en distintas antologías. 11. El envío postal tiene una duración de unos cuatro meses. 12. Spaces of Capital está previsto que salga publicado en castellano próximamente en la colección «Cuestiones de Antagonismo», de Akal. DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 138 llevar a cabo su investigación. El materialismo histórico marxista le sirve a Harvey para tratar de analizar la formación de áreas en la ciudad que son producto directo del modo de producción. A partir de esta obra, el autor pasa a ser considerado como uno de los más relevantes geógrafos marxianos, iniciando una línea teórica y metodológica que le proporcionará una serie de elementos válidos para la continuación de sus investigaciones sobre el espacio y los procesos sociales de la asimilación del pensamiento marxista. The Limitis to Capital (1982) supone la culminación del marxismo en la producción científica e investigadora de Harvey. Constituye un extenso manual de teoría económica que gira en torno a las inquietudes que Marx depositó en su crítica al capitalismo. Establece una original teoría de la crisis fundamentada en tres cortes: uno de base material situado en las propias relaciones internas del capitalismo; otro de base temporal enmarcado en los propios mecanismos que el capitalismo despliega a lo largo del tiempo para equilibrar su naturaleza, y un tercero de base espacial caracterizado por la nueva configuración geográfica poco uniforme que el capitalismo genera. The Condition of Postmodernity (1990) gira en torno a los cambios culturales que se producen durante el capitalismo tardío y que están principalmente ligados a la impunidad con la que se desplaza el capital financiero, que Harvey llama «ficticio», a través de las fronteras nacionales. La posmodernidad como tendencia estético-cultural se enmarca en la nueva fase socioeconómica reconocida como la globalización neoliberal. Esta posmodernidad, que se caracteriza por la supremacía de la forma sobre el contenido, produce una nueva compresión espacio-temporal. El tiempo desaparece y el espacio cambia su naturaleza. En la última parte del libro, Harvey sienta las bases de una nueva modalidad de dialéctica marxista que denomina «materialismo histórico-geográfico». Justice, Nature and the Geography of Difference (1996) constituye un intento por retomar los conceptos fundamentales de la ciencia geográfica como punto de partida para sentar las bases del materialismo geográfico-histórico. Surge como una necesidad de abordar las cuestiones geográficas desde la perspectiva materialista, de un modo sistemático. Supone una respuesta reflexiva a las nuevas tendencias sociales que sirven para iniciar o para profundizar el debate sobre temas como el ecologismo, la justicia social o la diferencia de clase, de género o incluso de raza. Spaces of Hope (2000) y Spaces of Capital (2001) constituyen las aportaciones más recientes del autor. Centran las bases de los procesos económico-espaciales que surgen con el cambio de milenio. Inciden directamente en el fenómeno de la globalización proyectando ciertas expectativas para los próximos años que van a estar dispuestas en torno al omnipresente capital. Para Harvey, es tiempo de establecer conciencia y esperanza entre la intelectualidad marxista pero abandonando el tradicionalismo ortodoxo y estableciendo las pautas para un optimismo de la razón. Ambos constituyen intentos de repulsa a los procesos de transformación que se manifiestan en la posmodernidad como marco estético de los perversos fenómenos socioecoLa condición de la Geografía Doc. Anàl. Geogr. 44, 2004 139 DAG 44 001-216 23/11/05 17:28 Página 139 grandes teorías que podrían dar lugar a una transformación global. Se trata de lo local como génesis de un nuevo internacionalismo. Hoy en día, en la globalización, el único medio de oposición directa al poder de los mercados son, por un lado, los grandes procesos colectivos que convocan a las multitudes en Seatle o en Génova, o incluso en Portoalegre, para protestar delante de las reuniones del BM (Banco Mundial), de la OMC (Organización Mundial del Comercio) o del FMI (Fondo Monetario Internacional), y, por otro, las identidades y comunidades nacionales. Éstas últimas por dotar a la población de mayor conciencia y cultura, por estar más vertebradas y constituirse más homogéneamente y con mayor fuerza ideológica constituyen el gran enemigo a neutralizar. Harvey pretende sentar las bases para iniciar un camino de reflexión crítica por parte de la sociedad, a través del cual se concluyan una serie de propuestas alternativas contrapuestas al proceso de globalización capitalista, dirigido por las grandes corporaciones multinacionales y por los gobiernos e instituciones al servicio de sus intereses. Estas propuestas pretenden comenzar el recorrido de una nueva etapa de la historia del mundo, luchando por una globalización solidaria que respete los derechos humanos universales. Su obra debe ser considerada como un movimiento de ideas que estimula a reflexionar sobre los mecanismos e instrumentos de la dominación del capital financiero, sobre los medios y las acciones de resistencia y superación de esa dominación y sobre las alternativas que pueden ser propuestas para resolver los conflictos de exclusión y desigualdad que el proceso de globalización neoliberal hegemónico está creando o agrandando a lo largo del planeta. Por lo tanto, nos encontramos ante una valiosa obra geográfica. Una contribución que debe ser considerada como una trayectoria intelectual en continuo proceso dialéctico. Su profundidad científica constituye el resultado de muchos años de estudio pausado de la obra de Karl Marx, a través de la formación de grupos de lectura integrados por docentes y discentes, además de una correcta preparación en las diferentes subdisciplinas de la ciencia geográfica, sobre todo en aquéllas que entroncan más directamente con la geografía humana. Por eso, con este artículo, sólo se pretende presentar una aproximación a los aspectos más importantes de la aportación geográfica de David Harvey. Bibliografía ANDERSON, P. (2000). Los orígenes de la postmodernidad. Barcelona: Anagrama. — (2000). «Renovaciones». New Left Review, n.º 2, mayo/junio, p. 5-20. Madrid: Akal. BAUMAN, Z. (2003). Comunidad, en busca de seguridad en un mundo hostil. Madrid: Siglo XXI. BERMAN, M. (2002). Aventuras marxistas. Madrid: Siglo XXI. BORON, A.A. (2003). Imperio & imperialismo: una lectura crítica de Michael Hardt y Antonio Negri. Madrid: El Viejo Topo. 146 Doc. Anàl. 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