Milton Santos : su legado teórico y existencial (1926-2001)
Abstract
Milton Santos (1926-2001) fue uno de los responsables de la renovación de la geografía en la década de 1970, tanto en el Brasil como a nivel internacional. Este geógrafo situó a la disciplina en el campo de las ciencias sociales, incentivando el diálogo entre las teorías sociales y las teorías geográficas, colaborando en la construcción de éstas últimas. Además, creyó en la necesidad de producir una teoría geográfica desde la periferia. Sus posturas críticas fueron complementadas con el reconocimiento de categorías de base existencialista que podrían contribuir a la construcción de un mundo mejor, basándose no sólo en la razón, sino también en la emoción.
Full text
Resumen Milton Santos (1926-2001) fue uno de los responsables de la renovación de la geografía en la década de 1970, tanto en el Brasil como a nivel internacional. Este geógrafo situó a la disciplina en el campo de las ciencias sociales, incentivando el diálogo entre las teorías sociales y las teorías geográficas, colaborando en la construcción de éstas últimas. Además, creyó en la necesidad de producir una teoría geográfica desde la periferia. Sus posturas críticas fueron complementadas con el reconocimiento de categorías de base existencialista que podrían contribuir a la construcción de un mundo mejor, basándose no sólo en la razón, sino también en la emoción. Palabras clave: Milton Santos, biografía, espacio social, espacio banal. Resum. Milton Santos. El seu llegat teòric i existencial (1926-2001) Milton Santos (1926-2001) ha estat un dels responsables de la renovació de la geografia en la dècada de 1970, tant al Brasil com a escala internacional. Aquest geògraf va situar la geografia en el camp de les ciències socials, incentivant el diàleg entre les teories socials i les teories geogràfiques, col·laborant en la construcció d’aquesta última. A més, va creure en la necessitat de produir una teoria geogràfica des de la perifèria. Les seves postures crítiques van ser complementades amb el reconeixement de categories de base existencialista que podrien contribuir a la construcció d’un món millor, basant-se no només en la raó, sinó també en l’emoció. Paraules clau: Milton Santos, biografia, espai social, espai banal. Résumé. Milton Santos. Son héritage théorique et existentiel (1926-2001) Milton Santos (1926-2001) fut l’un des responsables du renouvellement de la géographie pendant la décennie de 1970 aussi bien au Brésil qu’à l’échelle internationale. Ce géographe situa cette discipline dans le domaine des sciences sociales, en stimulant le dialogue entre les théories sociales et les théories géographiques et en collaborant à la construction de ces dernières. En outre, il croyait qu’il fallait élaborer une théorie géographique depuis la périphérie. Ses positions critiques furent complétées par la reconnaissance de catégories ayant une base existentialiste pouvant contribuer à la construction d’un monde meilleur, en se fondant non seulement sur la raison mais aussi sur l’émotion. Mots clé: Milton Santos, biographie, espace social, espace banal. Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 205-219 Milton Santos. Su legado teórico y existencial (1926-2001) Perla Zusman Universidad de Buenos Aires. Instituto de Geografía Universitat Autònoma de Barcelona. Departament de Geografia 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain [email protected] Data de recepció: febrer de 2002 Data d’acceptació definitiva: maig de 2002 DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 205
Abstract. Milton Santos. His theoretical and existential inheritance (1926-2001) Milton Santos (1926-2001) was one of the responsible for the renewal of the geography in the decade of 1970 at international level and in Brazil. This geographer situated the discipline in the field of social sciences, promoting the dialogue between social theory and the geographical ones, collaborating in the construction of this last one. Besides, he believed in the need to produce a geographical theory from the periphery. His critical positions were complemented with existentialistic categories that could contribute to the construction of a better world, based not only in the reason but also in the emotion. Key words: Milton Santos, biography, social space, banal space. Milton Santos: un intelectual ¿Qué características definen hoy a un intelectual? En un mundo en que también esta figura se ha tecnocratizado, engrosando las filas de lo que Said (1996, p. 28) llama «industria del conocimiento» resulta necesario resignificar el contenido crítico del término. En este sentido, Said (1996, p. 40) sostiene que el intelectual es alguien que se niega a aceptar fórmulas fáciles, o estereotipadas; y las confirmaciones tranquilizadoras o acomodaticias de lo que tiene que decir el poderoso, así como lo que éste hace. Estos rasgos sirven para caracterizar al geógrafo Milton Santos. Su fallecimiento el día 24 de junio del 2001, dejó entre los científicos sociales latinoamericanos el vacío de su amistad, sabiduría de vida, generosidad, ironía, humor y afecto. A nivel biográfico, político e intelectual su legado es amplio. De manera que es su trayectoria intelectual y académica la que nos ayuda a cubrir esta ausencia. Algunos aspectos de la misma pretendemos reflejar en el presente ensayo. En forma sintética y desde el punto de vista de la disciplina, Milton Santos fue uno de los responsables de la renovación de la geografía en la década de 1970, tanto a nivel internacional como en Brasil. En primer lugar, él situó a la geografía en el campo de las ciencias sociales, incentivando el diálogo entre las teorías sociales y las teorías geográficas, colaborando en la construcción de ésta última. En este sentido, los conceptos de espacio y modo técnico científicoinformacional han actuado de pilares en el proceso de la conformación de una teoría geográfica de la sociedad. En segundo lugar, Santos creyó en la necesi206 Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 Perla Zusman Sumario Milton Santos: un intelectual De Salvador de Bahía al mundo global La categoría de espacio social La geografía, una filosofía de las técnicas El Tercer Mundo y los circuitos superior e inferior de la economía Por una geografía existencial, el lugar de los pobres y el espacio banal A modo de conclusión: la comprensión del mundo desde la periferia Bibliografía DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 206
dad de producir una teoría geográfica desde la periferia. El denominado Tercer Mundo contaba con unas características específicas cuyo pensamiento buscó dar cuenta. En tercer lugar, sus posturas críticas fueron complementadas con el reconocimiento de categorías de base existencialista que podrían contribuir a la construcción de un mundo mejor, basándose no sólo en la razón, sino también en la emoción. De Salvador de Bahía al mundo global1 Milton Santos nació en el año 1926 en el Estado de Bahía. Es en este estado del nordeste de Brasil donde estudió derecho y se convirtió en profesor de geografía, primero en el liceo y luego en la Facultad Católica del Salvador (capital del Estado de Bahía). Mientras tanto, también actuaba como periodista del diario La Tarde, el periódico más conocido de El Salvador. Es el propio Milton Santos que sostiene que fue Josué de Castro, autor del libro Geografía del Hambre, quien estimuló su interés por los estudios geográficos, a partir de introducir las visiones de la geografía francesa y sus preocupaciones filosóficas y metodológicas (Hérodote, 1980, p. 90). En 1956, en ocasión del Congreso de la Unión Geográfica Internacional realizado en Río de Janeiro, llegaron a Brasil un conjunto de geógrafos franceses, con los cuales Santos mantuvo relaciones. Entre ellos caben destacar las figuras de Jean Tricart, a quien consideraba su maestro, y Michel Rochefort, ambos militantes del partido comunista francés (Rochefort, 1981, p. 12). Como resultado de dichos contactos, Santos se trasladó a Estrasburgo (Francia) para desarrollar su tesis doctoral sobre la ciudad de El Salvador. En esta investigación analizó los vínculos entre las formas diferenciadas de la ciudad y su relación con la inserción en la economía de dicho estado brasileño. De regreso a Bahía, entró como profesor de la universidad, no sin resistencias por parte del stablishment académico. En estos años también se hizo cargo de un instituto de estudios regionales. Hacia inicios de la década de 1960, primero el presidente de Brasil Jânio Quadros y luego Jean Goulart le concedieron Milton Santos. Su legado teórico y existencial (1926-2001) Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 207 1. El género biográfico ha merecido diferentes tipos de tratamientos en el estudio de la historia de la geografía. A grandes rasgos, podemos identificar aquellas perspectivas de carácter internalista, que han puesto el énfasis en la trayectoria de vida de los sujetos analizados y sus obras publicadas o en sus contribuciones conceptuales. Muchos de los análisis realizados desde estos puntos de vista, en la medida que generalmente se trata de necrológicas u homenajes, adquieren un carácter apologético. En contraposición, los análisis externalistas buscan vincular la figura del autor objeto de análisis y su producción con los acontecimientos históricos y con las transformaciones que se producen en el interior de la disciplina. Este tipo de aproximación suele desembocar en un tratamiento crítico del geógrafo reseñado o de su producción. El análisis que realizamos aquí busca comprender la articulación del pensamiento de Milton Santos con su tiempo. A pesar de poder afirmar que esta perspectiva nos aproximaría a la segunda visión presentada, la relación entre autor y contexto no se acompaña de una valoración crítica. El objetivo de este texto es más que todo divulgar sus principales conceptualizaciones y las posturas filosóficas y políticas sobre las cuales se sustentan. DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 207
cargos de responsabilidad en la planificación del Estado de Bahía. Estaba desempeñando este tipo de funciones cuando se produjo el golpe de estado en Brasil en el año 1964 y fue detenido. La invitación de la Universidad de Toulouse para desempeñarse como profesor asociado le permitió dejar Brasil, con lo que se inició su período de exilio. Milton Santos residió tres años en Toulouse (19641967), luego en Burdeos (1967-1968) y tres años más en París (1968-1971). A este período corresponden dos de sus libros que muestran su reflexión sobre el Tercer Mundo desarrollada en Francia. Se trata de Le métier de géographe en pays sous-développés y Les villes du tiers monde. Las dificultades de obtener la renovación de su contrato en Francia, lo llevaron a América del Norte, primero a Estados Unidos, al Massachussets Institute of Technology (1971-1972), luego a Toronto (1972-1973) y, finalmente, a la Universidad de Columbia (1976-1977). Es en este tiempo que colaboró en la revista Antipode participando de la coordinación de dos números dedicados a temas del subdesarrollo (vol. IX, núms. 1 y 3). Santos vivió un tiempo en Venezuela, trabajando en actividades de planificación, y en Tanzania (1974-1976), en la Universidad de Dar es Salaam, en un momento en que dicho país estaba pasando por un proceso revolucionario. En 1979 fue contratado como profesor en la Universidad Federal de Río de Janeiro, incorporándose al grupo de intelectuales que participaron en la renovación de la geografía brasileña. Frente a su insatisfacción en relación con la geografía tradicional y el requerimiento de poner en juego nuevas ideas en el ámbito de la geografía brasileña escribe su libro Por uma geografia nova, descrito por el propio autor como una crítica sistemática a las tendencias que habían acabado por hacer aparecer a la geografía como un saber completamente descomprometido con el capitalismo y con el imperialismo. Por el contrario, Santos se planteaba la geografía como una herramienta útil, como el resto de las ciencias sociales, en la constitución de una nueva sociedad. En 1984 ingresó como profesor en la Universidad de San Pablo, ámbito donde desarrolló su trabajo sobre el medio técnico informacional y el papel de la red urbana brasileña en el marco de la globalización. Parte de esta producción fue recogida en dos de sus últimos libros: A natureza do espaço, obra que sintetiza su reflexión epistemológica desarrollada de Por uma geografia nova en adelante, y Por uma outra globalização. Milton Santos es considerado el geógrafo más destacado de América Latina a nivel internacional. Ello se refleja en los veinte doctorados honoris causa que ha recibido, tanto en universidades de dicho continente como europeas2 y en la formación académica y vital con la que contaron aquéllos que hicieron trabajos de maestría o tesis doctorales bajo su dirección o que participaron en sus proyectos de investigación. Sus cuarenta libros y más de trescientos artículos científicos publicados en inglés, francés, español y portugués exponen 208 Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 Perla Zusman 2. En el año 1994 recibió el Premio Internacional de Geografía Vautrin Lud, otorgado a partir de una votación que realizan geógrafos de distintas partes del mundo para elegir el especialista del área considerado más reconocido por su trayectoria en dicho año. DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 208
sus reflexiones epistemológicas respecto de la geografía y su producción sustantiva sobre las ciudades del Tercer Mundo y la red urbana brasileña. Su lectura y amplia recepción por distintos contextos académicos internacionales han llevado a que muchos de sus colegas lo considerasen un ciudadano del mundo. Esta denominación ha sido utilizada como título de un libro colectivo de homenaje que se publicó en ocasión de su setenta aniversario. El apelativo «ciudadano del mundo», a su vez, hace alusión a uno de sus libros O espaço do cidadão, donde reflejó una de sus principales preocupaciones: hacer que el conocimiento producido desde la disciplina contribuya a la producción de un espacio que colabore en transformar en ciudadanos a todos los habitantes del planeta. En este contexto, y como afirma una necrológica escrita por Carles Carreras (2001), Santos luchó, a través de las ideas y de la acción, por el fin de la discriminación, por la igualdad y por el respeto a la identidad diferencial. La categoría de espacio social Como decíamos antes, en sus primeros años de actividad académica en Brasil, luego del exilio, Milton Santos participó en el proceso de renovación disciplinaria. Por tal motivo su producción buscó, en parte, demostrar las falencias epistemológicas que ha cargado la geografía a través de su historia y propuso algunos rumbos para superar tales debilidades disciplinarias. Santos denunció algunos problemas epistemológicos básicos que colocaban la geografía en cuestión. El primero se vinculó con el proceso de institucionalización disciplinaria y la elección de una estrategia epistemológica de legitimación científica (Escolar, 1996) basada en los cuadros conceptuales propios de las ciencias naturales. Esta estrategia aparecería para el autor como uno de los equívocos epistemológicos a los que se vieron sometidas las ciencias sociales, ya que esto significó la deshistorización y, por lo tanto, la deshumanización de las mismas (Santos, 1986a, p. 92). El segundo problema que rescatamos de su pensamiento es el del «empirismo abstracto». Con esta conceptualización Santos hace referencia a la cuestión de la sustitución de las relaciones sociales por relaciones entre objetos (Santos, 1986a, p. 87). Desde esta perspectiva el espacio no es considerado producción histórica y social. El espacio es reificado (Santos, 1986a, p. 88) en los análisis de la geografía cuantitativa y, particularmente, desde algunas perspectivas de la planificación que consideran la posibilidad de resolver mediante decisiones de localización algunos problemas de carácter social. El tercer problema se vinculaba al poco diálogo que la disciplina había tenido entre las décadas de 1950 y 1970 con otros saberes, su aislamiento y la posibilidad de superar esta dificultad por medio de una nueva interdisciplinariedad en que sean las propias necesidades de interpretar la realidad (específicamente del espacio) y no las potencialidades disciplinarias las que orientasen el «trabajo cooperativo» (Santos, 1986a, p. 97-111). Al considerar que a cada disciplina le correspondía el abordaje de una parcela de la realidad, Santos destacaba que el objeto de estudio de la geografía es el análisis del espacio. Desde esta perspectiva los problemas señalados han Milton Santos. Su legado teórico y existencial (1926-2001) Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 209 DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 209
actuado como verdaderos obstáculos epistemológicos (Bachelard, 1973) para producir un discurso de diese cuenta de sus especificidades. Según el propio autor, extraer de la geografía «la viudez del espacio» (Santos, 1986a: 91) era uno de los objetivos de su propuesta de geografía crítica. Esto quiere decir que una de las preocupaciones básicas de Milton Santos en esta coyuntura sería legitimar el saber geográfico con base en un cuerpo teórico particular en torno a la cuestión del espacio. Cabe destacar que el espacio aparecía para los geógrafos brasileños de este período como la categoría básica de reflexión y de operacionalización. Para aquéllos que se inscribían en la línea de pensamiento marxista, el espacio era entendido como condición para la producción y reproducción del capitalismo (Moreira, 1982) a partir de su valorización (valor contenido y valor creado) (Moraes y da Costa, 1982). Desde una perspectiva más política, él era, simultáneamente, ámbito de ejercicio del poder y de acumulación del capital. En el pensamiento de Santos el espacio también era funcional a la forma en que, en un período histórico determinado, se establecía el vínculo entre fuerzas productivas y relaciones de producción. A diferencia de los autores mencionados, en esta coyuntura, Santos coloca el énfasis de su conceptualización en el proceso de producción del espacio en el momento en que la sociedad se apropia de la naturaleza, proceso que, según su punto de vista, adquiere un carácter global y diferenciado, a la vez, en diferentes puntos del planeta. Así, en su proceso de construcción de la categoría espacio, Santos entrelaza algunas discusiones de la tradición disciplinaria con otras traídas de la reciente incorporación del marxismo al pensamiento geográfico en la década de 1970. Así, él supera la polémica en torno de la consideración del espacio como un factor, una instancia de la sociedad o un reflejo de ésta presentándolo como un hecho social que, siguiendo la propuesta de Henri Lefebvre, cabría ser analizada desde el punto de vista tanto formal como estructural y funcional. Esto quiere decir que sólo es posible describir sus particularidades en relación con su papel en la sociedad. De esta manera, una teoría del espacio estaría necesariamente referenciada en una teoría social. Sin embargo, la visión del espacio como una construcción social no pone en duda su carácter material y evidente: el espacio existe, él es «la materia trabajada por excelencia» (Santos, 1986a, p. 137). Es supuesto ontológico de su materialidad; la base a partir de la cual Santos construye su reflexión en relación con las formas y la influencia de ésta en las acciones sociales. «La casa, el lugar, el trabajo, los puntos de encuentro, los caminos que unen entre sí estos puntos, son elementos pasivos que condicionan la actividad de los hombres y comandan su práctica social» (Santos, 1986a, p. 137). Formas pasadas condicionan las acciones, las representaciones y la producción de formas presentes y futuras. Esta «inercia dinámica» es la que permite entonces que «el pasado esté presente». En este cuadro del análisis aparece, en su cuerpo teórico, la metáfora de la «rugosidad» adoptada de la perspectiva geomorfológica de Jean Tricart. De esta manera, las rugosidades serían herencias morfológicas de carácter sociogeográfico de tiempos pasados (Santos, 1996, p. 36). Por un lado, ellas 210 Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 Perla Zusman DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 210
resumen la convivencia de testimonios de diferentes momentos históricos, que resisten o se adaptan a nuevas funciones. Ello nos hablaría de una disociación entre forma y contenido. Nuevos contenidos llevan a una resignificación de las formas. Éstas también pueden ser sustituidas parcial o totalmente por otras nuevas. En segundo lugar, la idea de rugosidad contribuye a comprender la íntima relación entre el espacio y el tiempo3. El espacio incorpora en su constitución otra dimensión de la cual fue escindida por el discurso ilustrado: la dimensión temporal. Para Santos, en cada sistema temporal, el espacio muda sus características (Santos, 1996, p. 42). A lo largo de su trayectoria de investigación, Santos ha optado por diferentes maneras de definir el espacio. Así, por ejemplo, en sus textos de la década de 1970 sostenía que el mismo estaba constituido por un conjunto de fijos, elementos arraigados en un lugar, y de flujos, movimientos resultado directo o indirecto de las acciones que se instalan o atraviesan los fijos, modificando su significación, su valor, al mismo tiempo que éstos se modifican. Posteriormente, manteniendo el contenido marxista de su caracterización, prefirió priorizar la interacción entre sociedad y naturaleza (configuración territorial). En este sentido, la sociedad era analizada a partir de las relaciones sociales y de producción. En los últimos años, Santos pasó a comprender al espacio como la interacción entre un sistema de objetos y un sistema de acciones. De esta manera, su postura se inscribe en el marco del debate de la teoría de la estructuración, donde la realidad social no está constituida sólo por la estructura, sino también por la acción de los sujetos (agency). Mónica Arroyo (1996, p. 56) ha buscado caracterizar esta forma de entendimiento del espacio. En primer lugar, ella distingue, en el sistema de objetos, tanto aquéllos naturales como fabricados, los técnicos y los informatizados. Entre las acciones identifica las económicas, las políticas o las culturales, deliberadas o no, racionales o no, flexibles o no, hegemónicas o no. En segundo lugar, destaca el carácter histórico de ambos sistemas en continua transformación. En tercer lugar, sostiene el carácter no autónomo e interactivo de cada uno de los sistemas, ya que, en tanto parte de una totalidad, forman parte de un movimiento que, lejos de ser lineal o mecánico, es complejo, lleno de contradicciones, conflictos, contingencias e incertidumbres. Más allá de estas variaciones en su concepción de espacio, existen características que son constantes en la geografía de Milton Santos, tales como su visión materialista del espacio, su íntima vinculación con la categoría del tiemMilton Santos. Su legado teórico y existencial (1926-2001) Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 211 3. Cabe destacar la diferencia que Santos realiza entre espacio y paisaje. Mientras que el paisaje es la materialización de un instante de la sociedad, el espacio contiene movimiento. El paisaje sería el conjunto de elementos que se daría a nuestros sentidos. De esta manera, son las formas las que adquieren preeminencia en el análisis y la operacionalización de esta categoría. Por el contrario, el espacio se presenta como una totalidad que incluye las formas. «[…] las formas pueden, durante mucho tiempo, permanecer las mismas, pero como la sociedad está siempre en movimiento, el mismo paisaje […] nos ofrece en el transcurso histórico, espacios diferentes» (Santos, 1988, p. 77). DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 211
po y su articulación con una perspectiva de la sociedad, donde la teoría geográfica sólo se entiende como subsidiaria de la teoría social. La geografía, una filosofía de las técnicas Muchas veces, Milton Santos ha definido a la geografía como una filosofía de las técnicas. De esta manera él recupera la tradición francesa en la que se insertan desde Jean Brunhes hasta Bruno Latour, para quienes las técnicas actuarían de mediación entre la sociedad y la naturaleza. En tanto que expresión del trabajo, ellas reúnen el espacio y el tiempo (Santos, 1996, p. 44). Así, a cada lugar corresponde, en cada momento, un conjunto de técnicas e instrumentos de trabajo (Santos, 1996, p. 46). Santos sostiene que el desarrollo de las técnicas permite periodizar la historia de la modernización. De esta manera, se define cada período histórico a partir de la generalización de una innovación proveniente de un período anterior o de una fase inmediatamente precedente (Elias, 1996, p. 211-213). A partir de este criterio, Santos identifica un período de comercio a gran escala (a partir de los finales del siglo XV hasta 1620), una época manufacturera (1620-1750), la de la revolución industrial (1750-1870), el período industrial (1870-1945) y el tecnológico. Tales períodos están marcados por tres grandes revoluciones: la de los transportes marítimos, la industrial (antes de 1870) y la tecnológica. Siguiendo esta línea de pensamiento, Santos considera que en la actualidad estamos viviendo el período técnico-científico-informacional. Para el geógrafo en cuestión, aún cuando el hombre ya dependiese de la ciencia y la tecnología en períodos anteriores, en el período actual se verifica la interdependencia de la ciencia y de la técnica en todos los aspectos de la vida social, en todas las partes del mundo y en todos los países en un movimiento incesante de acumulación capitalista (Elias, 1996, p. 213). Las tecnologías se difunden de forma más rápida, colonizan más áreas y envuelven mucha más gente que en otros períodos (Santos, 1996, p. 143). De esta manera, el respectivo sistema técnico se torna común a todas las civilizaciones, todas las culturas, todos los sistemas políticos, todos los continentes y todos los lugares (Santos, 1996, p. 153). Son estas características del período en cuestión que llevan a que en la actualidad se pueda hablar de un proceso mundial de producción y de todo aquello que lo sustenta: mundialización del mercado, del capital, de las firmas, del consumo de los gustos, de la plusvalía y del modelo de vida social (Elias, 1996: 213). Esta caracterización de lo que hoy conocemos como globalización, Santos la elabora en la década de 1980, casi diez años antes que el término se difundiera en los ámbitos políticos y los medios de comunicación para caracterizar al período posterior al fin de la Guerra Fría4. 212 Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 Perla Zusman 4. Así, Denise Elias destaca el hecho que el término medio técnico e informacional y sus caracterizaciones fueron utilizados por Milton Santos en su comunicación en el Encuentro de Geógrafos de Porto Alegre en 1980. Ella señala algunas otras obras donde el autor profundiza en este concepto. Entre ellas cita Espaço e Método. São Paulo: Nobel, 1985 (en espeDAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 212
Ahora bien, según Santos, el impacto de la difusión de las técnicas es diferencial, y este impacto crea el vínculo entre el mundo y el lugar. Se trata de comprender cómo los lugares internalizan los elementos externos. De esta manera, Santos cree que cuanto más se globalizan los lugares, más se convierten en singulares, en el sentido que los componentes que un territorio tiene en un determinado lugar no será encontrado en ningún otro. El Tercer Mundo y los circuitos superior e inferior de la economía La trayectoria de Milton Santos estuvo signada por su interés de hacer uso del instrumental teórico suministrado por el marxismo, la tradición geográfica francesa y las reflexiones desarrolladas por otras disciplinas, como la filosofía, la sociología o la economía, para elaborar categorías que permitiesen comprender las especificidades de los procesos espaciales en el Tercer Mundo, particularmente en las áreas urbanas. Inscribiéndose en las posturas tercermundistas de la década de 1960, Santos busca romper con la visión evolucionista del desarrollo de Rostow. En este sentido, desarrollo y subdesarrollo no deberían ser entendidos como etapas en el crecimiento económico de los países, sino como dos caras del proceso de acumulación capitalista: el desarrollo en ciertos países requeriría la explotación de recursos, tanto naturales como humanos, en otras áreas del planeta. Dentro de este marco, Santos analiza las redes urbanas de países latinoamericanos y africanos. Una primera aproximación a la misma le permite caracterizar el fenómeno denominado de «macrocefalia». Esto quiere decir que una ciudad, generalmente la que cuenta con mayor número de habitantes, concentra la mayor parte de las actividades industriales y de servicios. Así, no existirían escalones jerárquicos intermedios entre la ciudad más importante dentro de la red urbana y la que le sigue en importancia. Este tipo de análisis se acompaña del estudio de la pobreza, de los déficits de vivienda y de infraestructuras básicas que se observan en estos centros, generalmente creados respondiendo a los requerimientos de la división del trabajo a nivel mundial, como exportadores de materias primas. De aquí que, desde la perspectiva del libro Las villes du Tiers Monde (1971), la ciudad en los países subdesarrollados cumpliría una función de intermediación entre los países dominantes y el campo doblemente dominado (por la forma del establecimiento de las relaciones internacionales y por las imperantes dentro de la organización estatal nacional), un lugar más de pasaje que de producción (Almeida de Vasconcellos, 1996, p. 114)5. Milton Santos. Su legado teórico y existencial (1926-2001) Doc. Anàl. Geogr. 40, 2002 213 cial el capítulo 3), «O meio técnico-científico e a urbanizaçao no Brasil», Espaço e Debates, 25: 58-62, 1988 y A urbanização brasileira, São Paulo: Hucitec, 1993 (en especial el capitulo 4) y Técnica espaço tempo-globalização e meio técnico-científico informacional. São Paulo: Hucitec, 1994 (en particular los capítulos 12 y 13). 5. Además, de la ciudad como unidad de análisis para pensar el proceso de construcción de los espacios del Tercer Mundo, Santos también se interesa por el tipo de paisajes que se producen en estos ámbitos políticos. Así, en la década de 1970 acuña el término de paisaje DAG 40 001-256 2/1/03 16:23 Página 213