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Resumen La existencia de la aparcería se puede ubicar en muy disímiles sistemas agrarios que abarcan un abanico espacio-temporal amplio. En la actualidad, este sistema productivo es un elemento clave para comprender las relaciones establecidas entre diferentes actores sociales frente a las transformaciones productivas provocadas por la modernización agrícola a nivel mundial y específicamente en América Latina. Este trabajo tiene por objetivo presentar un estudio de caso donde la aparcería aparece como un sistema de producción que vincula a dos tipos de racionalidades económicas, llevadas a cabo por algunos agricultores, dentro de las transformaciones generadas por la modernización agrícola en América Latina. Se hace una referencia general a las líneas teóricas de investigación que se han ocupado de esta problemática, principalmente en nuestra región, y posteriormente se presentan los resultados obtenidos en el estudio llevado a cabo en un área de margen del Oasis Norte de Mendoza (Argentina). Palabras clave: aparcería, modernización agrícola, América Latina, estrategias productivas, mercado de trabajo. Resum. Globalització econòmica i modernització agrícola conservadora. Vigència de la parceria en un àrea marginal de l’Oasi Nord de Mendoza (Argentina) L’existència de la parceria es pot trobar en molt diferents sistemes agraris que abasten un ventall temporal i espacial extens. Actualment, aquest sistema productiu és un element clau per tal de comprendre les relacions establertes entre diferents actors socials enfront de les transformacions productives provocades per la modernització agrícola a nivell mundial i específicament a l’Amèrica Llatina. Aquest treball té per objectiu presentar un estudi de cas on la parceria es presenta com un sistema de producció que vincula dos tipus de racionalitats econòmiques, dutes a terme per alguns agricultors, en el marc de les transformacions generades per la modernització agrícola a l’Amèrica Llatina. Es fa una referència general a les línies teòriques d’investigació que s’han ocupat d’aquesta problemàtica, principalment a la nostra regió, i posteriorment es presenten els resultats obtinguts en l’estudi dut a terme en un àrea marginal de l’Oasi Nord de Mendoza (Argentina). Paraules clau: parceria, modernització agrícola, Amèrica Llatina, estratègies productives, mercat de treball. Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 47-62 Globalización económica y modernización agrícola conservadora. Vigencia de la aparcería en un área de margen del Oasis Norte de Mendoza (Argentina) Claudia Pedone Universitat Autònoma de Barcelona. Departament de Geografia 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain [email protected] Data de recepció: abril 1999 Data d’acceptació: març 2000 DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 47
Résumé. Globalisation économique et modernisation agricole conservatrice. Vigueur du métayage dans une aire au bord du Oasis Nord de Mendoza (Argentine) L’existence du métayage peut être établie dans des systèmes agraires très différents qui embrassent un éventail spatio-temporel large. Aujourd’hui, ce système productif est un élément clé pour comprendre les relations établies entre les différents acteurs sociaux devant les transformations de la production provoquées par la modernisation agricole au niveau mondial et spécialement en Amérique Latine. Ce travail a comme objectif de présenter une étude de cas où le métayage apparaît comme un système de production qui relie deux types de rationalités économiques, menées à bien par des agriculteurs, dans le cadre des transformations générées par la modernisation agricole en Amérique Latine. L’article fait référence aux lignes théoriques de la recherche qui s’est occupée de cette problématique, principalement dans notre région, et présente ensuite les résultats obtenus dans l’étude menée à bien dans une aire du bord de l’Oasis Nord de Mendoza (Argentine). Mots clé:Métayage, modernisation agricole, Amérique Latine, stratégies productives, marché du travail. Abstract. Economic globalization and conservative agrarian modernization. Current of sharecropping in marginal area of North Oasis of Mendoza (Argentina) Sharecropping existence could be situated in a wide range of different agrarians systems through space and time. Nowadays, this productive system is a key element to understand social relations established among different social actors in front of productive transformations provoked by agrarian modernization at world level and specifically in Latinamerica. This paper wants to present a case study were sharecropping appears as a production system that links two types of economic rationalities put in practice by some farmers within transformations generated in Latinamerica agrarian modernization. After a general reference to theoretical streams of research that have dealt with this problematic, specially in this region, results obtained in a study carry out in an area of the margin of Mendoza’s North Oasis (Argentina) are presented. Key words:sharecropping, agrarian modernization, Latinamerica, productive strategies, workmarket. 48 Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 Claudia Pedone Sumario DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 48 Introducción Contextualización teórica La contextualización en la Argentina: la aparcería, una estrategia productiva frente a la modernización agrícola en Mendoza La horticultura en Tupungato. La aparcería como elemento clave en la organización social Conclusiones Bibliografía
Introducción La existencia de la aparcería1, como sistema de producción, se puede ubicar en muy disímiles sistemas agrarios que abarcan un abanico espacio-temporal amplio. Por ello, es lógico que adquiera una extensa gama de especificaciones en cada caso en particular. Es notoria la vigencia de este sistema de producción ante las transformaciones producidas por los procesos de modernización agrícola a nivel mundial y específicamente en América Latina, como un elemento clave de las relaciones sociales entabladas entre diferentes actores sociales. En los albores del siglo XXI asistimos a un proceso de globalización financiera, tecnológica y comunicacional que tiende a homogeneizar la economía a nivel mundial. Frente a esta aparente homogeneidad persisten particularidades regionales y coexisten, reafirmando la heterogeneidad estructural, áreas modernizadas con otras profundamente deprimidas donde se agravan, día tras día, las condiciones de vida de millones de habitantes. América Latina no está ajena a los impactos que producen estas transformaciones. La economía de los países de la región históricamente ha girado en torno al sistema agroalimentario, y si bien la industria se ha mostrado más permeable a la incorporación de tecnología, en la agricultura el proceso ha sido más lento. Los pequeños productores, en su gran mayoría, han quedado excluidos de los mercados altamente competitivos y la precarización de las relaciones laborales en el mundo rural son cada vez más patentes. Es así como las relaciones entre los actores rurales, caracterizadas y definidas en el marco de las economías campesinas, se han revalorizado, incorporándose como elementos clave en los sistemas productivos agrícolas latinoamericanos. La modernización está agudizando los problemas que genera la concentración de la tierra en manos de grandes empresarios, quienes, cuando es posible, reemplazan la fuerza de trabajo por la introducción de maquinaria. El principal interrogante se centra, entonces, en establecer cuáles son y serán las estrategias de defensa y resistencia de las economías agrícolas de pequeña escala que tienen un acceso limitado a los cambios tecnológicos y cuyo único capital es la explotación de la mano de obra familiar. La mayoría de las tierras disponibles, y sobre todo las mejores tierras, aún están en manos de los grupos sociales dominantes. Los pequeños agricultores, Globalización económica y modernización agrícola conservadora Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 49 1. La aparcería, en el sentido jurídico de tenencia indirecta de la tierra, consiste en un contrato entre las partes para la utilización de los factores de producción (tierra, trabajo y capital), según un aporte proporcional de cada una de ellas y la repartición de utilidades o productos finales. Es frecuente que numerosos autores utilicen el término aparcería como sinónimo de mediería; sin embargo en este trabajo preferimos el uso del primero, debido a la variedad de acuerdos que se encontraron en el estudio de caso, donde la mediería propiamente dicha, es decir la proporción del 50%, es inexistente. Uno de los objetivos de este trabajo es no restringir el término aparcería únicamente a su significación jurídica, sino otorgarle las connotaciones económicas y sociales que este sistema de producción genera. DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 49
debido a su escasa capacidad de acumulación de capital y, en algunos casos, por las estructuras sociales establecidas desde épocas coloniales, tienen un acceso limitado a la tierra, y los trabajadores rurales que no la poseen sólo pueden acceder a este recurso por medio de formas de tenencia indirectas, la mayoría de las veces, en condiciones totalmente desventajosas. Este trabajo tiene por objetivo presentar un estudio de caso, llevado a cabo en un área de margen del Oasis Norte de Mendoza (Argentina), donde la aparcería aparece como un sistema de producción que vincula a dos tipos de racionalidades económicas, la empresarial y la resistencial, llevadas a cabo por algunos agricultores, dentro de las transformaciones generadas por la modernización agrícola en América Latina. Sin embargo, no nos limitaremos sólo a los resultados obtenidos en el estudio; es imprescindible, además, hacer una referencia general a las líneas teóricas de investigación que se han ocupado de esta problemática, principalmente en nuestra región. Contextualización teórica Existe una vasta literatura sobre el tema de la aparcería. En este artículo no pretendemos realizar un análisis teórico exhaustivo del tema; por ello, nos parece oportuno focalizar los lineamientos conceptuales en los planteos de algunos autores que han guiado, con sus estudios, las líneas de investigación sobre este fenómeno en América Latina2. Nuestra lectura teórica se basará en los trabajos realizados por Lehman (1986) y Posada (1996). El primero analiza los diversos enfoques para estudiar este sistema de producción y los resultados obtenidos en contextos territoriales muy distintos, en las décadas de 1960, 1970 y 1980. El segundo realiza una revisión histórica del tratamiento del tema distinguiendo tres enfoques: el neoclásico, el marxista y un tercero que deriva de la teoría de la economía campesina. Posada (1996), con la presentación de seis estudios de caso, expone, de una forma clara y representativa, cómo la aparcería, en diferentes momentos históricos, ha cumplido y cumple un papel preponderante, sin que se haya tornado un obstáculo para el desarrollo del capitalismo agrario. Según Lehman (1980), en las décadas de 1960 y 1970 se publicaron estudios con un perfil marcadamente economicista sobre la aparcería. La mayoría de estos trabajos fueron teóricos y se centraron en el efecto de la aparcería con respecto al nivel productivo y su comparación con otras formas indirectas de tenencia de la tierra, dejando de lado los procesos que originaban; además, focalizaron el análisis en las alternativas que ofrecía para el propietario de la 50 Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 Claudia Pedone 2. Sin desconocer el aporte teórico que realizaron Lenin (1981), Chayanov (1985) y Kautsky (1970) sobre el tema del campesinado, no corresponde hacer una extrapolación directa de sus esquematizaciones a fenómenos latinoamericanos, por ello nos basaremos en las reinterpretaciones realizadas por los autores que investigan esta problemática en América Latina: Rivera, 1982; Lehman, 1986; Rodríguez Borray, 1991; Bernal, 1991; Benencia, 1994; Posada, 1996. DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 50
tierra. Estas investigaciones transmitían una visión estática del fenómeno estudiado3. En la década de 1980, trabajos que provienen especialmente de la antropología social, introducen en el análisis la dimensión temporal, es decir, la explicación sobre cómo cambian los contratos o cómo la práctica se torna más o menos difundida en una estructura social agraria4. Lehman (1986), mediante su estudio de caso sobre la agricultura y la aparcería en la provincia de Carchi, Ecuador, rechaza completamente la idea a priori de una contradicción necesaria entre el modo capitalista de producción y esta modalidad de producción, y también abandona la idea de que los actores sociales intervinientes en esta forma contractual pertenezcan a clases sociales diferentes. De este modo, afirma que la mediería no es «flexible», sino que, al igual que cualquier otro tipo de contratos, cumple distintas funciones en diversos contextos (Lehmann, 1986: 7). Por una parte, Posada (1996) realiza una contribución fundamental al analizar las teorías clásicas a la luz del carácter que toma este fenómeno en América Latina. Este autor reconoce tres grandes corrientes: el enfoque económico neoclásico con Adam Smith y Alfred Marshall como dos de sus máximos exponentes, la teoría marxista y la teoría populista-campesinista formulada por Alexander Chayanov. Para los primeros la aparcería tenía como una de sus características principales la ineficiencia en la asignación de los recursos; esta característica se manifestaba en que la renta por hectárea percibida por el propietario sería menor que si daba la tierra en arrendamiento, sistema por el cual los pagos se efectuaban en dinero y no en producción. Para Smith y Marshall, la ineficiencia económica de este sistema de producción llevaría supuestamente a la desaparición de la aparcería como instrumento de las relaciones socioproductivas. En otro sentido, Marx considera a la aparcería como una forma de transición de la forma primitiva de la renta a la renta capitalista. A medida que se avanzara hacia el capitalismo, este sistema entre partes tendería a desaparecer, puesto que intervendrían los procesos de movilidad vertical ascendente y descendente; algunos aparceros se capitalizarían y otros, al no tener posibilidades de acumulación, se proletarizarían. Ambos procesos fueron estudiados por Lenin en la Rusia prerrevolucionaria. Dicho estudio, sin embargo, permitió concluir que el pasaje, sea a la capitalización o a la proletarización, sería lento y gradual (Posada, 1996: 193). Globalización económica y modernización agrícola conservadora Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 51 3. Lehman, en su trabajo sobre la mediería en la sierra ecuatoriana, menciona como investigaciones con una visión estática a Cheung, Newbery y Stiglitz (1969), con variaciones en los estudios de Bell (1976) y Bardhan (1980) (Lehman, 1986: 5). 4. Los estudios de Roberston (1980; 1982) y de Bray y Roberston (1980) contribuyen a cambiar los términos del debate instaurado entre 1960 y 1970, por Cheung. Además, Roberston obliga a considerar la mediería no sólo como un contrato entre dos personas con intereses invariables, sino como un contrato que puede variar con el tiempo según los intereses de las partes, o como parte de una relación cambiante regulada por procesos domésticos invariables y cíclicos (Lehmann, 1986: 6). DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 51
El carácter transitorio que le conferían los marxistas y los neoclásicos, y el supuesto freno que ejercía frente al desarrollo del capitalismo agrario, contrasta con su significatividad actual. En efecto, en la actualidad se observa no sólo su vigencia, sino también la revitalización de las relaciones sociales que genera este sistema de producción, como veremos más adelante. Posada, en esta revisión sistemática de los autores clásicos, afirma que desde la postura campesinista representada por Chayanov no se hace referencia explícita en los trabajos a los acuerdos de mediería; en cambio, sí lo hacen algunos de sus seguidores como Schejtman (1979) para quien la aparcería es un sistema eficiente desde el punto de vista de los terratenientes. En lo que se refiere al alcance de nuestro artículo, nos parece oportuno rescatar la postura de Schejtman, puesto que en numerosos estudios de la Argentina, y en particular en el que nos ocupa, se puede observar cómo el empresario agrícola, que a su vez es un gran propietario, utiliza la aparcería como una estrategia productiva para evitar riesgos y solucionar el problema que le supone relacionarse con el mercado de trabajo rural temporario. Las posturas neoclásica y marxista focalizaron el análisis de la aparcería en su carácter de transitoriedad. Sin embargo, los aportes de innumerables estudios de casos, situados tanto en los países desarrollados como en países subdesarrollados, permiten invalidar estas argumentaciones y remarcar su vigencia; puesto que, en ocasiones, la aparcería se revitaliza empleada como estrategia productiva, sea empresarial o resistencial, en el seno de las relaciones sociales entre agricultores que responden a diferentes racionalidades económicas. De esta manera, la aparcería no constituye un obstáculo para el desarrollo del capitalismo agrario y permite a ciertos agricultores acumular capital y acceder a la propiedad de la tierra, cuando actúan con una lógica empresarial. Sin embargo, es también una estrategia productiva que favorece, en numerosos casos, al empresariado a desligarse de la contratación de la mano de obra y se constituye en un instrumento que lleva a la precarización de las relaciones laborales. Numerosos autores (Rivera, 1987; Rodríguez Borray, 1991; Benencia, 1994; Posada, 1996) coinciden en que la aparcería ha sido y es el medio más adecuado para incentivar la maximización del esfuerzo del trabajo. No pocos estudios de caso en América Latina corroboran que este sistema se ha convertido en una opción viable para los pequeños productores y trabajadores agrícolas sin tierra, cuando se generaliza la producción hacia el mercado. La disponibilidad de mano de obra familiar es casi el único recurso que poseen, por lo que hacen uso intensivo del mismo. Este rasgo, característica principal de las economías campesinas, refuerza su revitalización en torno a las transformaciones actuales. Además, echa por tierra los pronósticos derivados tanto de los análisis neoclásicos y marxistas, que compartían la visión de transitoriedad y anticipaban la virtual desaparición de este sistema de producción agrícola, como los de la teoría populista campesinista, que veía la imposibilidad de que la economía campesina fuera penetrada por la economía capitalista. Los propietarios de la tierra que establecen relaciones de aparcería con campesinos contribuyen, a su vez, a formar una red recíproca de necesidades e 52 Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 Claudia Pedone DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 52
intercambios que no se limita a la cuestión de la tierra, ya que también incluye la circulación de información, mano de obra, insumos. La participación de los aparceros en las formas de producción capitalistas, lejos está de la aparente inmunidad campesina que anunciaba en sus estudios Chayanov. Una de las premisas ideológicas en que se basa el régimen neoliberal aplicado actualmente en la mayoría de los países latinoamericanos, es la flexibilización de las condiciones de contratación de la fuerza de trabajo. Con esta justificación, los estados nacionales llevan a cabo procesos de desregulación que apuntan a afianzar un orden conservador con distribución del ingreso altamente regresiva. La pregonada liberalización de los mercados es sólo aparente en el ámbito laboral (Beccaria y otros, 1996). Allí permanecen intactos los mecanismos de regulación para mantener los salarios bajos, puesto que se trata de reducir preferentemente los costos de este factor con el fin de poder competir en segmentos más amplios de los mercados, sin afectar la alta rentabilidad. Para el trabajador campesino5 o para el pequeño productor, estas nuevas condiciones de trabajo implican formas más precarias de asalarización en la mayoría de los países del continente. La situación los obliga a poner en práctica otras estrategias que los conducen a una movilidad espacial mayor en busca de mejores oportunidades y se incentivan los movimientos de trabajadores entre regiones agrícolas o dentro de la misma región. En este contexto, la aparcería desempeña, entonces, un rol estratégico en el sistema productivo agrícola. Si bien involucra la tenencia indirecta de la tierra, como forma jurídica, esta visión simplista y estática ha ido evolucionando a medida que la producción se ha integrado a mercados cada vez más complejos. En la actualidad, el término aparcería implica fundamentalmente relaciones sociales, económicas y administrativas (Rodríguez Borray, 1991). Por ello, entendemos la aparcería, en primer lugar, como una modalidad de producción que genera entre los agentes intervinientes relaciones sociales según la posesión de los recursos de producción (trabajo, tierra y capital); en segundo lugar, relaciones económicas referidas a la forma de distribución de los costes de producción y el modo de reparto de la cosecha. Por último, relaciones de tipo técnico-administrativo que involucran a los actores sociales y la toma de decisiones con respecto al sistema de cultivo, época de siembras y cosechas, y en algunas ocasiones el destino de la producción en los procesos de comercialización. Globalización económica y modernización agrícola conservadora Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 53 5. Nos adscribimos a las conceptualizaciones complementarias de «campesino» manejadas por Wolf y por Warman. Para Wolf (1970) la familia campesina no contrata la fuerza de trabajo exterior, tiene una cierta extensión de la tierra disponible, sus propios medios de producción y a veces se ve obligada a emplear parte de su fuerza de trabajo en oficios rurales no agrícolas. Para Warman (1972): el campesino es el segmento social que a través de una relación productiva con la tierra logra subsistir sin acumular. Esto se traduce en relaciones que le son características y que pueden analizarse a dos niveles: uno horizontal, entre iguales, en que se realizan acciones de cooperación y de redistribución en el marco de la comunidad, y uno vertical y asimétrico, desigual, con un conjunto social más grande y poderoso a través del cual se despoja al campesino de su excedente productivo. DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 53
Esta caracterización del sistema de aparcería intenta superar el esquema de definición que sólo hace referencia a la contratación del trabajo y la división de los beneficios de la producción, dejando de lado el análisis de los procesos sociales más amplios que ha originado (Bernal, 1991). Estas posturas teóricas constituyen el marco de análisis para estudiar las relaciones sociales que genera la aparcería, como modalidad de producción, entre los actores de la estructura agraria de un área de margen del oasis norte de Mendoza (Argentina). La contextualización en la Argentina: la aparcería, una estrategia productiva frente a la modernización agrícola en Mendoza En las últimas décadas, Argentina no ha escapado a las transformaciones vinculadas con el proceso de modernización que se ha llevado a cabo en la agricultura en general y en la horticultura en particular (Benencia, 1994). Esta actividad en nuestro país se lleva adelante en diferentes ámbitos geográficos, por lo que algunos autores distinguen tres áreas principales: cinturones verdes, zonas hortícolas especializadas y áreas de horticultura extensiva (Mundt, 1986). Estos procesos han acentuado el carácter conservador y excluyente de la modernización agrícola, favoreciendo el crecimiento económico de algunas regiones y profundizando la marginalidad agraria en otras. Benencia (1994), en un estudio realizado en el cinturón bonaerense, analiza las diferentes racionalidades económicas de los productores. A partir de dicho estudio diferenciamos dos lógicas productivas: los productores con lógica empresarial y los productores con lógica resistencial. Esta diferenciación toma en cuenta el uso intensivo que éstos realizan de los recursos capital y trabajo, y la forma en que esta relación repercute en la puesta en valor del otro recurso de producción: la tierra, considerada no sólo en su vinculación con la tenencia, como forma jurídica, sino fundamentalmente asociada a las modalidades de explotación. En los productores con lógica empresarial prevalece el uso intensivo del capital; su acumulación y disponibilidad les permite no sólo expandirse espacialmente, sino que asegura la incorporación de tecnología, tanto en el proceso productivo como en el de la fase comercial. Una de las estrategias que utiliza éste es el arrendamiento, sistema de explotación al que recurre para expandirse o retraerse según los vaivenes del mercado y ante las posibles pérdidas por flagelos climáticos. Otra es el sistema de aparcería vinculado con las pautas de contratación de trabajadores fijos y temporarios. El productor con lógica resistencial hace un uso intensivo del recurso trabajo, aportando mano de obra familiar como elemento fundamental al sistema productivo y al afianzamiento de las relaciones de trabajo recíproco (Herrán, 1979). Además, la acumulación de capital es un proceso difícil en los productores con lógica resistencial, pues, con acceso limitado al crédito, se restringen sus posibilidades de incorporar tecnología y mejorar su rentabilidad. La diversificación de la producción a la que apela responde, entonces, a una estra54 Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 Claudia Pedone DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 54
tegia de sobrevivencia, para hacer frente a las fluctuaciones del mercado, y no tiene relación con una agricultura sustentable. El productor con lógica resistencial recurre al sistema de aparcería para subsistir dentro de la actividad agrícola. Frente a las frecuentes fluctuaciones violentas de los precios a los que está sometido el mercado de producción agrícola en general, y hortícola en particular, los propietarios adoptan preferentemente la aparcería. Esta modalidad de producción les permite compartir los riesgos con el aparcero, reducir la cantidad necesaria del capital circulante y facilitar la distribución de las pérdidas hacia abajo, y, además, obviar el reclutamiento de mano de obra (Benencia, 1994). En este contexto, la aparcería se ha convertido en un enlace clave en la organización laboral, debido a la función articuladora que desempeña entre los productores que responden a las dos racionalidades descritas anteriormente. En la horticultura, los productores con lógica empresarial adoptan la aparcería preferentemente, pues en el ámbito laboral les permite obviar el reclutamiento de mano de obra y las obligaciones que su contratación exige, como aportes familiares, jubilatorios, aguinaldo y vacaciones. Además, evitan tener un plantel de trabajadores fijos; por ello, en las zonas de cultivos hortícolas este sistema está reemplazando la mano de obra asalariada fija. Este hecho origina el paso de un mercado formal de trabajo a la cristalización de una estructura de empleo precaria (Benencia, 1994). La provincia de Mendoza constituye un ejemplo de agricultura bajo riego, representa un 70% de la superficie cultivada y el 65% de la producción de uva y vino en el contexto nacional (Furlani de Civit y otros, 1996). Sin embargo, en los últimos veinte años esta actividad ha sufrido un retroceso sostenido por diversas causas; entre ellas inadecuadas políticas estatales, crisis por desajustes entre la oferta y la demanda, el fantasma permanente de la sobreproducción y un acelerado proceso de urbanización, que en numerosas ocasiones ha ocupado suelos aptos para la actividad agrícola. Gutiérrez de Manchón (1996), en su trabajo «Retroceso y reconversión de cultivos en los oasis de Mendoza», analiza la dinámica de la superficie cultivada en los oasis de la provincia. Puntualiza que entre 1971 y 1988 el total de dicha extensión disminuye en los oasis en un 14%. Para el conjunto de cultivos principales, a nivel provincial, se registran tres situaciones: retrocede el viñedo, se estancan los frutales y se expande la horticultura. Esta última actividad presenta un comportamiento oscilante y complejo, domina el tomate, le siguen el ajo, que ha triplicado su superficie desde 1971, y la papa y la cebolla, cuyas superficies se han duplicado. Los datos evidencian que Mendoza no está ajena a las transformaciones que se han producido en la agricultura en los últimos años. Aunque la vitivinicultura haya sufrido un retroceso, sigue siendo el eje económico de la provincia. Sin embargo, la actividad hortícola ha cobrado relevancia a partir de la década de 1980, no sólo por extenderse sobre tierras anteriormente dedicadas al cultivo de la vid, sino también por la inserción de la producción en diferentes segmentos del mercado. Globalización económica y modernización agrícola conservadora Doc. Anàl. Geogr. 36, 2000 55 DAG 36 047-062 9/10/2000 15:38 Página 55
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