Resumen
En la é ica a is o élica no apa ece la ca ego ía de esponsabilidad p opiamen e dicha. Sin
emba go, en el co pus a is o élico, y pa icula men e en la poé ica, se encuen an elemen-
os muy p oduc i os pa a pensa la na u aleza de es e concep o que acaso no sea educi-
ble a una eo ía consis en e, sino más bien se a e de un concep o « ago» que hay que
asumi como al.
Palab as cla e: é ica, A is ó eles, esponsabilidad, o una, ince idumb e, icio, i ud,
poé ica, mímesis.
Abs ac
The mo al philosophy o A is o le do no includes he ca ego y o esponsabili y as such.
Bu in he a is o elian wo k, and specially in he Poe ic, i is possible o ind e y p oduc-
i e elemen s in o he o hink he na u e o his concep ha may be i is i educible o
a consis en heo y, bu a he is a kind o « ague» concep ha one has o assume on i s con-
di ion.
Key wo ds: e hics, A is o le, esponsabili y, o une, unce ain y, ice, i ue, poe ics,
mimesis.
En las ob as de A is ó eles no apa ece é mino alguno que pueda aduci se
sa is ac o iamen e po « esponsabilidad». Es o no cons i uye, sin emba go,
un obs áculo g a e pa a quien es é in e esado en as ea lo que A is ó eles
c eía sob e el campo de p oblemas al que pe enece nues a noción (o nocio-
nes) de la esponsabilidad. No lo cons i uye, eso sí, con al de que desechen
dos supues os que no son azonables. El p ime o es el de que odo concep-
o no ma i o, pa a se admisible y digno de uso, ha de es a exen o de ambi-
güedad. Según es a ieja mane a de pensa , los concep os agos o que no se
dejan de e mina con p ecisión son huéspedes incómodos a los que con ie-
ne echa de casa cuan o an es si no adquie en una sana disciplina. El segun-
do es ablece que la econs ucción de una eo ía ilosó ica de épocas pasadas
En ahona 30, 1999 99-115
En e la É ica y la Poé ica
(Responsabilidad, o una e ince idumb e
según A is ó eles)
An onio Valdecan os
Uni e sidad Ca los III de Mad id. Depa amen o de Humanidades y Comunicación
c/ Mad id, 126. 28903 Ge a e (Mad id). Spain
[email p o ec ed]
es an o más aliosa cuan o mejo encaje en las expec a i as p esen es de lo
que se ía una eo ía ilosó ica aliosa. Si las iloso ías del pasado salen ai o-
sas de es a p ueba, pueden me ece nues a hospi alidad eó ica; en caso con-
a io, se án cedidas de buen g ado a los his o iado es de las ideas pa a que
las manejen como documen os. Lo que A is ó eles c eía sob e la esponsa-
bilidad no es del odo cla o ni pe mi e a ibui le, desde luego, un único con-
cep o no ma i o cons uido de o ma sis emá ica. Tampoco puede halla se
en A is ó eles una eo ía de la esponsabilidad que p opo cione el esquema
deseado de la eo ía que nos al a y que quisié amos ene . Pe o es as dos
ci cuns ancias po sí solas no dan mo i o pa a pe de odo in e és ilosó ico
en lo que dice A is ó eles. Al con a io. Muy bien pudie a ocu i que el
concep o de esponsabilidad enga que usa se como se usan los concep os
agos (de modo que ha íamos mal en busca una noción de esponsabilidad
lib e de ambigüedades). Y ambién pod ía sucede que nues as in uiciones
habi uales sob e la esponsabilidad es u ie an necesi adas de e isión más
bien que de una eo ía consis en e con ellas. Como a a é de mos a ,
A is ó eles da azones pa a alimen a es as dos sospechas, y ello lo con ie -
e en alguien más ú il de lo que se ía si encaja a ácilmen e con nues as
expec a i as.
Los é minos a is o élicos más pa ecidos a nues o ocabula io de la es-
ponsabilidad son hék-
on (o hekoúsion) y ák-
on (o akoúsion), que pueden a-
duci se espec i amen e como «(lo) olun a io» y «(lo) in olun a io». La
doc ina a is o élica de la esponsabilidad end ía que busca se, sob e odo,
al comienzo del lib o III de la É ica Nicomáquea. Pe o c eo que es a mane a
de e las cosas, que es la habi ual, despis a más que acla a. Es e dad que
de lo olun a io y lo in olun a io se habla sob e odo allí y que la olun a-
iedad o in olun a iedad de las acciones humanas impo an mucho al examen
de la conduc a esponsable (cualquie cosa que es o úl imo pueda se ), pe o
ambién lo es que los a gumen os de A is ó eles en esas páginas deben com-
ple a se con los o ecidos en o o ex o (la Poé ica), que no suele oma se en
conside ación pa a es os asun os. Al in y al cabo, el concep o de esponsa-
bilidad in e esa sob e odo a los especialis as en iloso ía mo al, que p e ia-
men e han aco ado unas cuan as ob as de A is ó eles como co espondien es
a sus in e eses, y en la Poé ica lo que cabe halla en odo caso es una in es i-
gación de eo ía li e a ia que muy poco puede con a en lo que la esponsa-
bilidad sea o deje de se 1.
100 En ahona 30, 1999 An onio Valdecan os
1. El peso ilosó ico que haya de da se a la Poé ica (y ambién a la Re ó ica) cuando ocan
asun os que apa ecen en o as ob as de A is ó eles es cues ión dispu adísima. Ello no au o-
iza, sin emba go, a oma es os dos ex os como algo de impo ancia sólo secunda ia.
En su po lo demás muy igu oso A is o le on Mo al Responsibili y. Cha ac e and Cause
(Ox o d: Blackwell, 1993), Susan Sau é Meye incu e en es e icio al e e i se a las «dis-
cusiones no ilosó icas de es as cues iones é icas en la Re ó ica» (p. 9). Sólo una concepción
muy es echa e injus i icable del canon ilosó ico puede exclui de él a la Re ó ica. Una i-
sión más ponde ada se encon a á en el a ículo de T. H. IRWIN, «E hics in he Rhe o icand
in he E hics», en A. O. Ro y, ed., Essays on A is o le’s Rhe o ic (Be keley/Los Ángeles:
Es in e esan e aplica aquí la máxima que Quen in Skinne ha hecho céle-
b e sob e el conocimien o his o iog á ico. «De ningún agen e», p oclama
Skinne , «puede deci se concluyen emen e que ha dicho o dado a en ende
algo que él nunca pudie a admi i como una desc ipción co ec a de lo que
había dicho o dado a en ende »2. Se a a ía de encon a a p opósi o de la
noción de esponsabilidad el ipo de conocimien o al que, con palab as de
Ro y, «puede llega se sólo si uno pone en e pa én esis el conocimien o más
adecuado que uno posee, po ejemplo, ace ca del mo imien o de los cielos o de
la exis encia de Dios»3. Lo que con iene pone en e pa én esis pa a en ende
con p o echo a A is ó eles es, sob e odo, un concep o muy amilia de es-
ponsabilidad undado en que el ipo de cosas de que a a la eo ía a is o éli-
ca de la agedia no ienen nada que e con aquéllas sob e las que e sa su
eo ía —p opiamen e «é ica»— de la olun a iedad.
Pe o empecemos po lo que habi ualmen e se c ee que es el p incipio. Como
ocu e cada ez que A is ó eles a a de expone un concep o no ma i o, lo
que hace en el lib o III de la EN (y ambién en el II de la Eudemia) es p opo-
ne una edesc ipción de nociones y c eencias habi uales. En es e caso se án
lo olun a io (hék-
on o hekoúsion) y lo in olun a io (ák-
on o akoúsion) y lo que
obedece a elección ( ò ka à p oaí esin). De al edesc ipción end ía que esul-
a , según sus p opósi os, una mejo a concep ual que si ie a al mismo iem-
po pa a de e mina cuándo un agen e es digno de elogio y censu a y cuándo
come e injus icia. A la i ud, dice A is ó eles, le co esponde el elogio (épai-
nos), pe o el elogio sólo puede se lo de acciones olun a ias, de modo que «es
necesa io a quienes examinan la i ud de ini lo olun a io y lo in olun a io
ò hekousion kaì ò akoúsion)». La acción in olun a ia no puede se obje o de elo-
gio ni de censu a, y es o pa ece exclui la de oda a ención en lo que aquí ocupa
a A is ó eles. El icio (kakía), se dice en el lib o II de la É ica Eudemia,
En e la É ica y la Poé ica En ahona 30, 1999 101
Uni e si y o Cali o nia P ess, 1996), p. 142-174 y en el de S. HALLIWELL, «The Challenge
o Rhe o ic o Poli ical and E hical Theo y in A is o le», p. 175-190 del mismo olumen.
Es lás ima que T. H. I win no comple e en el ci ado ensayo la esc upulosa econs ucción
de la eo ía a is o élica de la esponsabilidad que dio en «Reason and Responsibili y in
A is o le», en A. O. Ro y, ed., Essays on A is o le’s E hics (Be keley/Los Ángeles: Uni e si y
o Cali o nia P ess, 1980), p. 117-156, donde apenas se hace mención de la Re ó ica (ni,
desde luego, de la Poé ica).
2. Q. SKINNER, «Meaning and Unde s anding in he His o y o Ideas», en J. Tully, ed.,
Meaning and Con ex . Quen in Skinne and his C i ics, (P ince on, Nue a Je sey: P ince on
Uni e si y P ess, 1988), p. 48. Skinne ha de endido en nume osas ocasiones las i udes
de una me odología his o iog á ica consis en e en busca in s a u nascendi concep os que
se han osilizado con el iempo. «Quizá el único modo», dice en un abajo ecien e, «de
mejo a nues a comp ensión se á eg esa has a la coyun u a his ó ica en la que [cie a
mane a de pensa ] se a iculó y desa olló po p ime a ez. […] Es o puede pe mi i nos
adqui i una comp esión au oconscien e de conjun os de concep os que empleamos de
mane a no au oconscien e y, has a cie o pun o, sin comp ende los.» (Q. SKINNER, Libe y
be o e Libe alism. [Camb idge: Camb idge Uni e si y P ess, 1998], p. 110).
3. R. RORTY, «La his o iog a ía de la iloso ía: cua o géne os», en R. RORTY, J.B.
SCHNEEWIND, Q. SKINNER, eds., La iloso ía en la his o ia. Ensayos de his o iog a ía de
la iloso ía. T ad. E. Sinno (Ba celona/Buenos Ai es: Paidós, 1990), p. 70.
[…] es an olun a io como la i ud, ya que en el hace cosas pe e sas no hay
ninguna necesidad; po ello el icio es digno de censu a (psek ón) y la i ud de
elogio (epaine ón). En e ec o, los ac os e gonzosos y malos (aiskh à kaì kaká)
no son dignos de censu a cuando son in olun a ios, y ampoco son dignos de
elogio sin más los ac os buenos de ese ipo, sino an sólo los olun a ios4.
Que la i ud es digna de elogio y el icio lo es de censu a se oma como
una p emisa incues ionable omada del pa ece común. Aho a bien, pe enece
igualmen e al pa ece común la in uición de que la impu ación de la olun a iedad
es condición necesa ia an o del elogio como de la censu a (censu a o elogia
algo in olun a io se ía algo bien con ain ui i o, aunque es o hab á de ma i-
za se p on o). Una ez de inido adecuadamen e lo olun a io, se end ía ya aco-
ado el ámbi o de las acciones me ecedo as de in e és pa a la a ibución de i ud.
Sin emba go, la de inición de lo olun a io es, como se e á, de lo más i ube-
an e y és a es una buena azón pa a no pe de de is a las acciones que no caen
(o que caen dudosamen e) en esa clase. Además, A is ó eles es muy sensible a
los e ec os saludables del examen de las acciones in olun a ias; po lo p on o,
decla a que pueden p o oca «indulgencia (syngno
´-me
-s) y a eces compasión
(eléou)», dos asgos an ca ac e ís icos del indi iduo humano madu o como
pueda se lo la p ác ica del elogio. Sea como ue e, la opo unidad de a a de
lo que hace olun a ias a las acciones se debe a que es e asun o es pe inen e
pa a la explicación de la i ud, que es lo que A is ó eles quie e p osegui en el
lib o III. Pe o el ex o se ap esu a a econoce que el concep o de olun a iedad
no sólo in e esa al a gumen ado o dina io que elogia y censu a; su de inición
« ambién es p o echosa (kh e
´-simon) pa a los legislado es en elación con los
hono es ( imàs) y cas igos (koláseis)»5. An es de segui adelan e, con iene de e-
ne se en una implicación de es e ase o. A is ó eles pa ece c ee que la p ác ica
legisla i a puede se mejo ada con buenas de iniciones de concep os o, dicho
de un modo más na u al, con buenas acla aciones sob e el uso de palab as. Lo
que el p og ama a is o élico pa ece busca es cie o examen del uso de los con-
cep os en una p ác ica de e minada —la legisla i a en es e caso, aunque sus lími-
es sean di usos y es é conec ada con o as p ác icas— con is as a modi ica esa
p ác ica «desde den o». No se a a de some e los concep os de los legislado es
a una c í ica ex e na desde ningún luga , sino de p ocu a que el examen con-
cep ual que se lle a a cabo sea kh e
´
-simon—ú il o p o echoso— pa a el legisla-
do que quie a mejo a su p ác ica. A is ó eles iene p esen e que su análisis de
la olun a iedad mi a a dos ámbi os dis in os, aunque conec ados; su in e és es
de ini lo olun a io de al modo que sea ú il a a gumen ado es en con ex os
especiales, como los legislado es y desde luego los jueces y, al mismo iempo,
102 En ahona 30, 1999 An onio Valdecan os
4. É ica Eudemia (=EE), 1228a: 7 s.
5. É ica Nicomáquea [=EN], 1109b: 30 - 1110a. Los legislado es, se dice en EN, 1113b:
23-26, «cas igan y oman ep esalias con a los que han come ido malas acciones sin
habe sido a as ados po la ue za o po una igno ancia de las que ellos mismos no son
causan es, y, en cambio, hon an a los que hacen el bien, pa a es imula a és os e impedi
ob a a los o os».
a odo usua io no especializado de la lengua, en la medida en que el elogio y la
censu a son ac os de habla ubicuos en la ida social. El p og ama a is o élico
acasa ía —o eso es lo que aquí se da a en ende — si ue a incapaz de sa is a-
ce alguno de es os dos p opósi os, pe o ambién si esul asen de él dos nociones
de olun a iedad comple amen e independien es.
In olun a io «pa ece que es lo que se lle a a cabo a la ue za o po igno-
ancia»6. És a es la de inición a is o élica de la in olun a iedad, que lle a a
ene que de ini lo olun a io simplemen e como lo que no es in olun a io.
Lo que se hace a la ue za (bíaion) es aquello «cuyo inicio es á ue a de ello
(hoû he a khe
`
-éxo
- hem), siendo al que en al cosa no in e iene ni el que ac úa
ni el que padece, como cuando a uno lo a as a el ien o o hay se es humanos
que lo ienen en su pode »7. Téngase, pues, una acción no suje a a la ue za
ni a la igno ancia y se end á una acción olun a ia, ap a pa a el elogio o cen-
su a y pa a los usos legisla i os pe inen es. Pe o la conclusión no es an ácil,
po que A is ó eles se ap esu a a aduci casos con a ios a una dico omía cla a
de olun a iedad e in olun a iedad. El capi án de ba co que a oja el ca ga-
men o al ma en una empes ad pa a sal a a la ipulación o el pad e a quien
un i ano que iene bajo su pode a sus hijos manda hace algo e gonzoso
(aiskh ón)8, ¿ob a olun a ia o in olun a iamen e? La espues a de A is ó eles,
bien exp esi a de lo p eca io de su an e io de inición, es que ales acciones
«son mix as (mik aí), pe o se pa ecen más a las olun a ias, ya que cuando se
lle an a cabo son elegidas (hai e aì gá eisi ó e hó e p á on ai), aunque el cum-
plimien o de la acción sea debido a la opo unidad (ka à òn kai ón)»9. Una
so p enden e conclusión de lo an e io es que, cuando alguien ac úa, ha de
menciona se lo olun a io y lo in olun a io10. Toda acción, pa ece deci
A is ó eles, iene un componen e de olun a iedad y o o de in olun a iedad,
y es o mue e a pensa que oda acción puede desc ibi se en p incipio como
hekoúsiony como akoúsion. Pe o hay que no a que lo que in oduce sospecha
de olun a iedad en acciones p ima acie in olun a ias es el elemen o de «elec-
ción». Las acciones son en cie o modo olun a ias po que pueden desc ibi -
se como esul ado de una elección. «Se ob a olun a iamen e (hekón es)», dice
el lib o I de la Re ó ica, «cuando se ob a a sabiendas y sin es a o zado a ello
(eidó es kaì me
`
-anankazómenoi). Lo que se ob a olun a iamen e, no odo ello
se hace po elección (p oai oúmenoi), pe o odo lo que se hace po elección es
a sabiendas, pues nadie desconoce aquello que elige11». Los animales no huma-
nos y los niños ac úan con olun a iedad, aunque no con elección12. Pa a que
En e la É ica y la Poé ica En ahona 30, 1999 103
6. dokeî de
`
- akoúsia eînai à bíai e
`
-di’ágnoian ginómena (EN, 1109b: 35). Nó ese el uso de
«pa ece», ep esen a i o de la e e encia al pa ece común.
7. EN, 1109b: 35 - 1110a: 3.
8. EN, 1110a: 4-10.
9. EN, 1110a: 11-15. Es di ícil de in e p e a ò dè élos ês p áxe-
os ka à òn kai ón es in.
10. kaì ò hekoúsion de
`
- kaì ò akoúsion, hó e p á ei, lek éon (EN, 1110a: 12).
11. Rhe ., 1368b: 11 s.
12. EN, 1111a: 24-26. No sólo: ambién segu amen e quienes ienen disposiciones b u ales
(1148b: 19-31). C . T. H. IRWIN, «Reason and Responsibili y in A is o le», ci ., p. 125.
haya elogio o censu a iene da se, pues, la elección, pe o és a iene como equi-
si o la olun a iedad. «[A] odos los elogiamos o los censu amos», p osigue
el paso de la EE an es ci ado,
[…] a endiendo a su elección más que a sus ob as (e i pán as epainoûmen kaì
pségomen eis e
`
-n p oaí esin blépon es mâllon e
`-eis à é ga), y ello aunque el ac o
sea p e e ible a la i ud; el mal puede, en e ec o, hace se po coacción, mien-
as que nadie elige po coacción. Pe o además, como pe cibi la cualidad de la
elección no es cosa ácil (e i dià ò me
`
- háidion eînai ideîn e
`
-n p oaí esin hopoía
is), el juzga cómo es alguien a pa i de sus ac os es algo a lo que es amos o -
zados, ya que, aunque es p e e ible la ac i idad, la elección es más digna de
elogio13.
La elección es cie amen e el undamen o del elogio, pe o la elección es en
cie o modo opaca, po que «pe cibi su cualidad es di ícil». Es amos encade-
nados, pues, a ene que in e i la calidad de la elección a pa i de la ac i i-
dad y de la ob a.
A is ó eles pa ece es a algo pe plejo en e a las acciones «mix as». Tales
acciones «son olun a ias, pe o en é minos absolu os acaso son in olun a ias,
pues nadie elegi ía po sí mismo ninguna de ellas»14. La di icul ad es aho a
que la p esencia de elección es insu icien e pa a la impu ación de olun a ie-
dad, po que cabe una elección que no sea ka h’hau ó, que enga su p incipio
en o o indi iduo o en un es ado de cosas ex e io , de modo que sean ci -
cuns ancias ex e nas quienes lo lle en a uno de mane a o zada a ene que lle-
a a cabo cie a elección. Pe o la di icul ad c ece po que en ci cuns ancias así
puede cabe el elogio an o como la censu a15; que se dé uno u o a depende
de la ocasión y en onces ambién depende de la ocasión el que una acción
enga que oma se como p oduc o o no de la elección y, po an o, como olun-
a ia o no. El componen e in olun a io de las acciones exci a, desde luego, las
emociones ligadas a lo in olun a io16. Pa ece que quien se en en a a la esi-
u a de ene que elogia o censu a , y ambién el juez que es á en es os an-
ces, iene an e sí dos desc ipciones posibles de las acciones, ambas con mo i os
impo an es a su a o , y que «no es ácil decidi cuál ha de elegi se y cuál no,
pues en los casos pa icula es se dan muchas di e encias»17.
104 En ahona 30, 1999 An onio Valdecan os
13. EE, 1228a: 7 s.
14. hekoúsia de
`
- à oiaû a, haplôs d’íso
-s akoúsia. oudeîs gà héloi o ka h’hau ò ôn oioú o
-n oudén
(EN, 1110a: 21).
15. «Además, a eces se hacen elogios de las acciones de ese ipo, cuando algo e gonzoso o pe-
noso se sob elle a po causas g andes o aliosas (an ì megálo
-n kaì kalôn); pe o o as eces
se las censu a, pues sob elle a lo que es muy e gonzoso po algo que no sea alioso o que
lo sea muy poco es de mise ables.» (EN, 1110a: 18-26).
16. «Hay eces, sin emba go, en que no se p oduce el elogio, pe o sí la indulgencia (syngno
´
-me-):
cuando alguien hace lo que no es debido po mo i os ales que excedan a la na u aleza hu-
mana y que nadie se ía capaz de sob elle a .» (EN, 1110a: 18-26).
17. poîa d’an ì poío
-n hai e éon, ou háidion apodoûnai. pollaì gà diapho aí eisin en oîs ka h’hé-
kas a.(EN, 1110b: 7-9).
Hemos is o que, aunque no odo ac o olun a io es p oduc o de elección,
sí ocu e a la in e sa. De aquí se ex ae una consecuencia impo an e. Allí
donde una acción puede desc ibi se como elegida, ello inclina la balanza en
p o de su desc ipción como olun a ia (con la es icción que an es se io).
Hay o o c i e io, que pe mi e a A is ó eles dis ingui en e lo in olun a io
(akoúsion)y lo que es me amen e «no olun a io» (oukh’hekoúsion). Si alguien
ac úa con dolo y «cambio de opinión» o «a epen imien o» (me améleia), ello
es indicio de que la acción es cabalmen e in olun a ia. La igno ancia es an
sólo señal de ausencia de olun a iedad, pe o si lo que se quie e es p oba la
condición in olun a ia de la acción, en onces es ú il acudi al indicio del dolo .
Quien ob a po igno ancia (di’ágnoian)sin sen i nada malo po su acción no
ha ob ado olun a iamen e, pues o que no ob aba a sabiendas, pe o ampo-
co in olun a iamen e, al no dole se de nada. De quienes ob an po igno an-
cia, pues, el que lo hace con a epen imien o (en me ameleíai) pa ece que ob a
in olun a iamen e, pe o del que no se a epien e dígase que ob a no olun a-
iamen e (oukh’ heko
´
-n), ya que es dis in o y, como di ie e del o o, mejo que
enga un nomb e p opio18.
Ob a «po igno ancia» (di’ágnoian) es ambién dis in o de ob a «igno-
ando» (agnooûn a). Quien, po ejemplo, es á eb io o encole izando no ob a po
igno ancia19. Puede se que alguien igno e lo que es debido hace (hà deî p á -
ein)o lo que es con enien e ( à symphé on a), pe o eso es p ecisamen e la señal
del icio y cons i uye obje o de censu a, y ambién cabe la igno ancia uni e -
sal (he ka hólou) igualmen e censu able. Pe o puede ocu i que alguien enga
una igno ancia «pa icula de espec o a qué cosas y en o no a qué es la acción
(he ka h’hékas a, en hoîs kaì pe ì hà he p âxis)»20 y en onces ya no se á obje o
de censu a sino de indulgencia y se di á que ha ob ado in olun a iamen e.
Hay in olun a iedad, sob e odo, si se igno an las ci cuns ancias «más pode osas»
(ky io
´
- a a) de la acción, y és as son lo que odea a la acción y su p opósi o21.
Aho a bien, hay una ligazón p o unda en e es a igno ancia pa icula y el
dolo y a epen imien o. Aunque A is ó eles no es explíci o, podemos conje-
u a que se es á e i iendo al dolo que causa no la acción misma sino el des-
cub imien o de que uno ha ob ado con igno ancia de ci cuns ancias pode osas,
donde ky io
´- a ano sólo quie e deci «muy des acadas», sino, sob e odo, «que
lo ienen a uno bajo su pode ».
Me pa ece que el p incipal p oblema de A is ó eles en su discusión de la
olun a iedad es el de cómo elegi en e desc ipciones i ales de una acción
como olun a ia y como in olun a ia. Pa a pode de e mina que una acción es
olun a ia, el mejo expedien e es p oba que ha sido elegida, pe o es o lle a
En e la É ica y la Poé ica En ahona 30, 1999 105
18. EN, 1110b: 18 - 1111a: 6.
19. ou dokeî di’ágnoian p á ein allà diá ôn ei e
-méno
-n, ouk eido
`
-s dè all’agnoôn. (EN, 1110b:
18 - 1111a: 6). Nó ese el dokeî.
20. EN, 1111a: 2-3.
21. ky io
`
- a a d’eînai dokeî en hoîs he p âxis kaì hoû héneka. EN, 1111a: 16.
a di icul ades muy no ables po la na u aleza opaca de la elección y po el
hecho de que hay elecciones o zadas ex e io men e. La de inición de lo olun-
a io y lo in olun a io no si e de mucha ayuda, como el p opio A is ó eles
econoce, pues o que sólo pe mi e ca ac e iza una acción como no olun a ia
cuando lo que in e esa es mos a la in olun a iedad. La p incipal espues a
de A is ó eles es á en que se posee un buen medio de a ibui in olun a iedad;
és e iene que e con el dolo que causa al agen e el come e un ac o debido
a igno acia de «ci cuns ancias pode osas». Pe o es o iene un p oblema de in e -
p e ación. Puede ocu i que alguien come a un ac o en esas ci cuns ancias y
que pe manezca igno an e de ellas; en ese caso no end ía po qué expe imen a
dolo ni a epen imien o alguno, y alla ía el único c i e io que poseemos. Pe o
A is ó eles segu amen e se e ie e —o al menos eso c eo que hay que supone
pa a en ende lo con cohe encia— al dolo que causa el descub imien o o eco-
nocimien o de la p opia igno ancia. El c i e io de a ibución de in olun a ie-
dad iene o ma con a ác ica; una acción lle ada a cabo en condiciones de
igno ancia es in olun a ia si y sólo si el agen e se a epien e de ella una ez
des elada la igno ancia o si cabe espe a que se a epen i ía en caso de que se
des elase. Pa a que es e c i e io enga alidez, es p eciso apela a la emoción
de la syngno
´-me
-o indulgencia. Uno iene en ci cuns ancias no males sen i-
mien o de indulgencia espec o de aquél de quien iene la expec a i a de que,
si cob ase conocimien o de su p opia igno ancia, en a ía en es ado de dolo y
a epen imien o. Pod ía sucede que alguien que ob a po igno ancia del ipo
debido a la ausencia de i ud igno ase ambién ci cuns ancias pa icula es del
caso, pe o con un indi iduo así no se end ía la expec a i a de que se a epin-
ie a al conoce su igno ancia ci cuns ancial. Respec o de él no se susci a la
emoción de la syngno
´-me
-, y ello bas a pa a no impu a le in olun a iedad.
Nos encon amos, pues, con que la dis inción pe inen e no es la de accio-
nes olun a ias e in olun a ias, sino la de acciones que han de desc ibi se como
in olun a ias y odas las demás (comp endidas en és as las que pueden des-
c ibi se como olun a ias y como me amen e no olun a ias). Lo esencial del
a gumen o de A is ó eles es que la a ibución de in olun a iedad es segu a en
un caso pa icula : en el que se despie e la emoción de la indulgencia (y quizá
de la compasión) po acciones lle adas a cabo con igno ancia de ci cuns an-
cias pe inen es. La conclusión que has a aquí puede ex ae se es que la in o-
lun a iedad es muy ubicua (además de é icamen e in e esan e), pe o es o quizá
sea muy poca cosa pa a los p opósi os del comienzo del lib o III de la EN.
Como se eco da á, A is ó eles iba en busca de una de inición de lo olun a-
io que, al acla a una condición necesa ia de la a ibución de i ud, delimi-
a a las ci cuns ancias en que és a puede a ibui se. Vis a la conclusión desde
ese pun o de mi a, el esul ado no puede se muy sa is ac o io, po que esa de i-
nición es insu icien e. No sólo abundan los casos «mix os» de olun a iedad
e in olun a iedad (quizá odos lo son de algún modo), sino que el único c i e io
cla o de dis inción lo que mues a son los casos en que no puede habe elogio
ni censu a, sino una ac i ud de indulgencia que pa ece imp escindible pa a
da cuen a de la desc ipción de muchas acciones humanas. El concep o de i -
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ud e a el obje i o úl imo al que apun aba A is ó eles, pe o el análisis de la
olun a iedad mues a casos en donde la a ibución de i ud iene que se
sus i uida po cie a emoción simpa é ica. La posibilidad de a ibución de i -
ud no es á siemp e abie a, y es esencial no equi oca se pensando que lo es á
más eces de las que e ec i amen e lo es á. Pa ecía na u al c ee que las accio-
nes humanas son en p incipio olun a ias y que lo in olun a io es una sue e
de de iciencia o excepción; es o lle a ía a cie a o ma de p incipio de ca idad
g acias al cual las acciones humanas apa ece ían como mayo i a iamen e olun-
a ias. Un p incipio así pod ía se i pa a a o ece la desc ipción de una acción
como olun a ia con espec o a su desc ipción i al como in olun a ia. Pe o
la conclusión que c eo hay que ex ae del a gumen o de A is ó eles es que ese
p incipio se ía g a emen e incon enien e, po que impedi ía pe cibi que la
igno ancia de ci cuns ancias ele an es de la acción es un asgo muy ecuen-
e de las acciones humanas. Si se oma en se io lo dicho sob e la igno ancia y
la indulgencia, pa ece dibuja se jus o lo con a io de lo que al comienzo pa e-
cía na u al. Es ácil pensa aho a que la igno ancia pa cial —o, po mejo deci ,
cie o g ado de ince idumb e sob e el signi icado de la p opia acción— es cons-
i u i a de las acciones humanas, y que el caso de eliminación de la ince i-
dumb e es p ecisamen e el excepcional. Pe o es o se ía un no able acaso de los
planes de A is ó eles, que con e i ía a la i ud en algo excepcional y a la a i-
bución de elogio y censu a en una p ác ica injus i icada. Además, las conse-
cuencias se ían penosas pa a la p ác ica legisla i a y judicial. La busca de un
concep o de « esponsabilidad» sol en e acasa ía del odo y en su luga se
halla ía la i esponsabilidad gene alizada.
Las acciones que A is ó eles llama «mix as» en el lib o III de la EN pue-
den, según se ha is o, desc ibi se como olun a ias y como in olun a ias. En
caso de que se haga lo segundo, se susci a á la emoción de la syngo
´
-me
-y quizá
ambién del éleos, aunque quizá haya que expone jus amen e al e és lo que ocu-
e: que es la apa ición de esas emociones lo que lle a a elegi la desc ipción
de la acción como in olun a ia. El p oblema de las acciones «mix as» gua da una
semejanza ex ao dina ia con las acciones que se imi an en las agedias, al
como se exponen en la Poé ica. Según un iejo p ejuicio, el a amien o de la
acción humana en la Poé ica no hab ía de gua da ninguna elación signi ica-
i a con lo que se decla a en los esc i os de «é ica»; se ía sólo en és os donde
cupie a encon a la exposición p opiamen e ilosó ica de lo que la acción
humana es en e dad, mien as que en aquélla sólo hay que busca una des-
c ipción de lo que hacen (o no mas sob e lo que han de hace ) los poe as á-
gicos. Pa ece muy di ícil a ibui a A is ó eles una dis inción en e la iloso ía
mo al y la eo ía li e a ia al gus o de palada es académicos mode nos. Pe o la
idea misma de míme
-sis o «imi ación» (« ep esen ación» di íamos más mode -
na y ca esianamen e) di ime sa is ac o iamen e las dispu as sob e lo que debe
en a o no en el canon ilosó ico. El p oblema es si lo que A is ó eles dice de
las acciones imi adas o ep esen adas en la escena es alede o pa a las accio-
nes humnas que son obje o de míme
-siso ep esen ación, o sea, pa a las acciones
humanas en gene al. La espues a adicional, que a Pla ón le hubie a ag ada-
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Pe o lo que no mues a A is ó eles —ni segu amen e pod ía hace lo— es
cómo elegi cuándo hemos de elogia y cuándo es opo uno que exculpemos,
cuándo hay que op a po el p incipio de ca idad que con ie e a las acciones
en delibe adas cohe en emen e con o as y cuándo hay que de ene se en los
de ec os de conocimien o que los agen es ienen sob e las ci cuns ancias de
sus acciones. Lo que sugie e sob e es e asun o es, además, ancamen e desco-
azonado : el mencionado p incipio de ca idad demanda se aplicado sin es-
icciones, pues o que pa ece se necesa io pa a le an a el elo de opacidad
que sin él end ían las acciones humanas (pa a hace las in eligibles, en suma),
mien as que el dilema en e olun a iedad e in olun a iedad a ec a ambién
sin es icción a odas las acciones, que pueden se en endidas como «mix as»
en cuan o quien las in e p e a las examine con la debida a ención. La mane a
de esol e el con lic o es sencilla cuando es án dados los p opósi os de la in e -
p e ación (en los géne os judicial y epidíc ico de la e ó ica, po ejemplo, es án
dados de mane a di e enciada, y es o esuel e odo con lic o), pe o no lo es en
absolu o cuando uno iene que elegi los p opósi os mismos de la in e p e a-
ción. ¿Cómo sabemos si hacemos bien siguiendo el p incipio de ca idad o
poniéndolo en suspenso? ¿Cómo sabemos si hemos ace ado en descub i una
acción mix a como in olun a ia?
Es cie o que quizá odas las acciones puedan e se como «mix as» y, po
an o, como candida s a se desc i as an o olun a ia como in olun a iamen e,
pe o una egla de buen juicio aconseja no mul iplica sin necesidad las des-
c ipciones de acciones como in olun a ias. El p incipio de ca idad puede quizá
usa se de mane a i es ic a, pe o si nos excedié amos en el núme o de accio-
nes que desc ibimos como in olun a ias, pond íamos en pelig o la in eligibi-
lidad gene al de las acciones. Desde luego, una no ma que lle a a a desc ibi
odas las acciones como in olun a ias no sólo se des ui ía a sí misma al ene
que econoce ambién como in olun a ia la acción de segui esa no ma sino
que p i a ía a la in olun a iedad misma de odo signi icado dis in i o: si odo
es in olun a io, en onces no se dice nada cuando se dice que algo lo es. Pe o no
es p eciso llega a un mons uoso es ado de cosas en donde nada acon ece
olun a iamen e pa a que su jan p oblemas muy desapacibles. Bas a ía pa a
ello con que ue a plausible a ibui in olun a iedad a la mayo pa e de las
acciones humanas o, si se p e ie e, con que, pa a cualquie desc ipción de una
acción, ue a al amen e p obable que la buena desc ipción de ella ue a la que
la con ie e en in olun a ia. El supues o de que la in olun a iedad es á masi-
amen e p esen e en las acciones obliga ía a en ende de mane a dis in a la
idea misma de la acción y la au o ía humanas. Compo a se a ibuyendo a
la conduc a p opia un signi icado ap opiado (ac ua en el sen ido pleno del
é mino) se ía en episodio excepcional que encaja ía mal en un mundo u dido
a base de conduc as g a ui as. Acos umb ados a e las acciones como in olun-
a ias, se nos a o ia ía la capacidad de econoce las que no lo son. Un mundo
humano p edominan emen e in olun a io se ía demasiado inhóspi o pa a
ob a en él y pa a desc ibi lo. Es a in uición acla a un an o el aspec o que
hab ía de ene una solución sa is ac o ia del p oblema. Sin el p incipio de
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ca idad no pod íamos aspi a a in e p e a las acciones humanas, pe o sólo
con el p incipio de ca idad pe manece íamos igno an es del hecho incon o-
e ible de que a eces las acciones humanas es án some idas a d ás icas con-
diciones de ince idumb e. Se a a de co egi el p incipio de ca idad con
cie o p incipio — es ic i o y no uni e salizable— de ince idumb e, pe o
se a a simplemen e de co egi lo pa a e i a sus excesos, no de sus i ui lo
como al p incipio gene al.
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