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Mundialización y construcción de la opinión pública

Author: Montero Sánchez, Ma. Dolores
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2001
Source: https://ddd.uab.cat/pub/analisi/02112175n26/02112175n26p103.pdf
Resumen
En la ac ualidad, mundialización se ha consolidado como una exp esión que in en a ap e-
hende las o mas y los p ocesos de desa ollo de las sociedades mode nas. La Cumb e
del Milenio de Sea le, de la O ganización Mundial del Come cio, y la 55 Asamblea del
Banco Mundial y el Fondo Mone a io In e nacional de P aga han sido dos de los momen-
os en los que los medios de comunicación de masas han dado isibilidad a la mundiali-
zación.
Los medios han p esen ado un escena io plu al en el que con i en iejos ac o es ans-
nacionales, como el Banco Mundial, el Fondo Mone a io In e nacional o la O ganización
Mundial del Come cio, jun o a nue os ac o es eme gen es en la a ena in e nacional, como
las ONG o ganizadas ambién in e nacionalmen e.
Como as ondo de es e escena io, el deba e ideológico en o no a la mundialización
ha pola izado las posiciones a de echa e izquie da, pe o, en ambos casos, sus discu sos emi-
en a un hipo é ico des ina a io que ecibe los nomb es de opinión pública mundial, es e a
pública mundial o sociedad ci il mundial, según los casos.
El obje o de es a apo ación es la e lexión en o no a la cons ucción de la opinión
pública mundial como el des ina a io ideal que legi ima los discu sos y las acciones de las
o ganizaciones in e nacionales.
Palab as cla e: mundialización, opinión pública, es e a pública, sociedad ci il, comuni-
cación polí ica, medios de comunicación de masas, con lic o social, ep esen ación.
Abs ac . Globaliza ion and he cons uc ion o public opinion
Nowadays, he e m «globaliza ion» has come o e e o he o ms and p ocesses o de e-
lopmen o mode n socie ies. The Wo ld T ade O ganiza ion’s Millenium Summi in Sea le
and he 55 h Assembly o he Wo ld Bank and In e na ional Mone a y Fund in P ague
a e wo o he occasions on which globaliza ion has igu ed la ge in he mass media.
The media ha e b ough oge he on a plu al s age he olde ansna ional playe s such
as he Wo ld Bank, he In e na ional Mone a y Fund and he Wo ld T ade O ganiza ion, as
well as he new and upcoming playe s in he in e na ional a ena, such as NGOs, which
also ha e an in e na ional o ganiza ion.
As a backd op o his s age, he ideological deba e on globaliza ion has pola ized posi-
ions on he le and he igh , al hough in bo h cases hei discou se is add essed o a
Anàlisi 26, 2001 103-119
Mundialización y cons ucción
de la opinión pública
Ma ía Dolo es Mon e o Sánchez
Uni e si a Au ònoma de Ba celona
Depa amen de Pe iodisme i de Ciències de la Comunicació
08193 Bella e a (Ba celona). Spain
ma iadolo es.mon e [email protected]
Anàlisi 26 001-260 7/4/2001 11:34 Página 103
hypo he ical audience which a iously goes by he name o global public opinion, global
public sphe e o global ci il socie y, as he case may be.
The aim o he p esen con ibu ion is o o e a e lec ion on he cons uc ion o glo-
bal public opinion as he ideal audience legi ima ing he discou se and ac ions o in e na-
ional o ganiza ions.
Key wo ds: globaliza ion, pubic opinion, public sphe e, ci il socie y, poli ical communi-
ca ion, mass media, social con lic , ep esen a ion.
En la ac ualidad, mundialización se ha consolidado como un é mino que
in en a ap ehende las o mas y los p ocesos de desa ollo de las sociedades
mode nas. A mediados de los años ochen a, en Es ados Unidos, se empezó a usa
con ecuencia el é mino globaliza ion pa a e e i se a la expansión económi-
ca a escala mundial y, en pa icula , a la de la economía inancie a. Desde
en onces, el é mino ha hecho o una y se ha aplicado a di e sos enómenos
de di usión plane a ia, conside ados a imagen y semejanza de la economía.
Así, se habla de mundialización de la polí ica, de la sociedad, de la cul u a, de
la comunicación, e c.
La caída del mu o de Be lín y la desapa ición del bloque so ié ico ue-
on el inicio de un ápido p oceso de o mación de una economía única,
basada en los p incipios del neolibe alismo, que aspi aba a con e i se en
plane a ia. Se a a de un o den económico que g a i a en o no a la idea de
me cado como mecanismo au o egulado y que iende a hace supe lua la
in e ención del Es ado. Al mismo iempo, la e sión occiden al de la demo-
c acia se e igió en la única al e na i a as su iun o sob e el llamado «socia-
lismo eal».
La mundialización es un concep o ambiguo que hace e e encia a una g an
di e sidad de p ocesos en los dis in os ámbi os de la ida social y pe sonal, y que,
sob e odo, emi e al aumen o de la in e dependencia in e nacional. G. Dunkley
de ine de es a mane a la mundialización y la p oli e ación de es udios sob e la
misma:
La mundialización es un enómeno cada ez más analizado en el ámbi o aca-
démico; en sus desc ipciones se incluye: la in ensi icación de las in e elacio-
nes a ni el mundial; el aumen o de la in e dependencia in e nacional; la
in e pene ación de sis emas sociocul u ales; la con acción del iempo y del
espacio sociales; la ela i ización de alo es; la uni e salización de la mode -
nidad, o, de o ma más p osaica, la eme gencia de « o alidades» como unida-
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Suma io
Polí ica, medios y comunicación
El con lic o en o no a la mundialización:
los ac o es en Sea le y P aga
La cons ucción de la opinión pública
mundial
Conclusión
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des cla e de análisis. Yo la de ino simplemen e como un p oceso en el que los
ocos de las ue zas que a ec an a las idas de la gen e, an o de mane a o -
mal como in o mal, se desplazan de lo local y nacional a lo ansnacional.1
También en la in o mación, mundialización ya es un é mino amilia . Los
medios de comunicación han dado isibilidad a la globalización a pa i de las
con e encias o ganizadas po la ONU. Así ue en la Cumb e del Medio
Ambien e de Rio de Janei o de 1992, y, sob e odo, en la Cumb e sob e
Desa ollo Social, celeb ada en 1995 en Copenhague, donde se aco dó un p o-
g ama de acción con el obje i o de c ea un en o no económico, polí ico, cul-
u al y ju ídico que pe mi ie a el log o del desa ollo social. Las con e encias
pos e io es (como la IV Con e encia Mundial sob e las Muje es en Beijing, en
1995, o la de Asen amien os U banos-Habi a II en Es ambul, en 1996) des-
aca on ambién la necesidad de una p eocupación in e nacional po los aspec-
os sociales de la mundialización.
En o as ocasiones, los medios han e lejado la polí ica in e nacional ma -
cada po el deba e y la negociación en o no a la egulación de los p ocesos
económicos y sociales que se de i an de la mundialización económica. A modo
de ejemplo, bas a ci a la Cumb e del G8, eunida en Okinawa del 21 al 23 de
julio de 2000.
Además, la p ensa ha mos ado el amplio abanico de posiciones ideológi-
cas en las páginas de opinión. Académicos, expe os y p o esionales de di e -
sos ámbi os han e lexionado sob e las dis in as ca as de la mundialización y
la necesidad o no de es ablece una egulación ambién global.
Pe o, sob e odo, los medios han dado isibilidad a la globalización a p o-
pósi o de los con lic os en o no a las ins i uciones económicas in e nacionales.
És e ha sido el caso de las con oca o ias de los o ganismos in e gube na-
men ales in e nacionales y las p o es as p o agonizadas po las ONG, los
sindica os y las asociaciones de ca ác e di e so en Sea le y en P aga, po
ci a sólo los momen os en los que los medios les die on una a ención p e-
e en e.
En Sea le se eunía la e ce a con e encia in e minis e ial de la O ganización
Mundial del Come cio (OMC), del 30 de no iemb e al 3 de diciemb e de
1999. Es a con e encia, a la que se denominó Cumb e del Milenio, enía el
obje i o de inicia una onda de negociaciones en e los gobie nos de los paí-
ses miemb os sob e bienes, se icios y ag icul u a. En P aga, se celeb aba la
55 Asamblea del Fondo Mone a io In e nacional (FMI) y el Banco Mundial,
del 25 al 27 de sep iemb e de 2000. En su agenda igu aban, en e o os emas,
el alza del p ecio del pe óleo, la debilidad del eu o, el p oblema de la deuda de
los países pob es y la educción de la pob eza.
En las dos ocasiones, en Sea le y P aga, las con oca o ias ue on cali ica-
das de acaso po pa e de los o ganizado es. En p ime luga , po la al a de
Mundialización y cons ucción de la opinión pública Anàlisi 26, 2001 105
1. G. DUNKLEY, G., The F ee T ade Ad en u e. The WTO, he U uguay Rond and Globalism.
A C i ique. Lond es-Nue a Yo k: Zed Books, 2000, p. 16.
Anàlisi 26 001-260 7/4/2001 11:35 Página 105
acue dos signi ica i os y, en segundo luga , po que las mo ilizaciones en con-
a de la mundialización, en es as ciudades, acapa a on p ác icamen e oda la
a ención de los medios de comunicación.
El en en amien o ideológico en o no a la globalización condujo a la pola-
ización de las posiciones a a o y en con a, pe o, en cualquie caso, ambas
coincidían en pe cibi la mundialización como ine i able. En es e con ex o,
las alusiones a la es e a pública mundial, a la opinión pública mundial y a la
sociedad ci il mundial se han hecho cada ez más ecuen es.
El obje o de es a apo ación es la e lexión en o no a la cons ucción sim-
bólica de la opinión pública mundial como el des ina a io ideal que legi ima
los discu sos y las acciones de las o ganizaciones in e nacionales, gube na-
men ales y no gube namen ales. Tan o en Sea le como en P aga, los ac o es en
con lic o compe ían po da a conoce su in e p e ación en o no a la mun-
dialización y sus posibles consecuencias. La lógica mediá ica de cobe u a de los
acon ecimien os, en cla e de con lic o, y el deba e sob e el signi icado de la
globalización, han c eado un ma co in o ma i o en el que se han p oblema i-
zado los p ocesos y el alcance de la mundialización en los é minos en que se
ha desa ollado has a aho a.
Polí ica, medios y comunicación
His ó icamen e, las ins i uciones de los medios de comunicación de masas han
ma cado p o undamen e los p ocesos de comunicación polí ica en los países
más desa ollados. Han sido un ins umen o pa a la democ a ización en las
sociedades de masas y, al mismo iempo, han c eado, pa a la sociedad, la ep e-
sen ación pública de la democ acia.
Las ins i uciones mediá icas de inen la impo ancia de los hechos, con i-
buyen a con e i los en acon ecimien os, señalan los emas de ac ualidad y
o ecen las opiniones que conside an más signi ica i as en cada si uación. Los
medios seleccionan los hechos no iciables y, en el seguimien o de la in o ma-
ción, pueden ma ca las p io idades en la esolución de p oblemas, el plan e-
amien o y el desenlace de los con lic os.
El discu so mediá ico polí ico, al que pod íamos de ini como el común
denominado de los discu sos de cada medio, es plu al. Re leja los di e en es
pun os de is a de los líde es de opinión y del es o de ins i uciones, y la con-
es ación social an e esas opiniones. Poco a poco, la comunicación polí ica se
ha cons uido a a és de un di ícil equilib io de in luencias mu uas en e los
polí icos, los medios y el es o de la sociedad.
La aspi ación de la clase polí ica po in lui en los p ocesos de in o mación
siemp e ha es ado p esen e. La in luencia en di ección in e sa, es deci , cómo
los medios pueden a ec a a las agendas polí icas, ha sido ambién una eali-
dad. La Gue a del Gol o Pé sico, la in e ención y e i ada del ejé ci o de
EE.UU. en Somalia, la in e ención de la OTAN en Koso o, y, aho a, el con-
lic o en e Is ael y Pales ina son mues as de esa di ícil elación en e los medios
y la polí ica.
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Igualmen e, los públicos consumido es de la in o mación eje cen su in luen-
cia sob e los medios y la clase polí ica. La uen e de legi imidad de los comu-
nicado es es á en el público o en los di e sos públicos, según la na u aleza de
cada ema de in o mación. Es deci , su legi imidad se basa en su c edibilidad.
Pa a los polí icos, el des ino inal de ecepción de sus mensajes es el públi-
co, o, más conc e amen e, la opinión pública. En el ma co de la comunica-
ción polí ica ac ual, la opinión pública conse a las mismas unciones que le
o o ga a la eo ía clásica libe al. La opinión pública cons i uye la base de legi-
imación de la democ acia polí ica. Como explica G. Sa o i:
El nexo cons i uyen e en e la opinión pública y la democ acia es o almen e
e iden e: la p ime a es el undamen o esencial y ope a i o de la segunda... Pa a
se de algún modo sobe ano el pueblo debe, po lo an o, posee y exp esa un
«con enido»; y la opinión pública es p ecisamen e el con enido que p opo -
ciona sus ancia y ope a i idad a la sobe anía popula . De es a conside ación se
desp enden dos de iniciones clásicas de la democ acia: que la democ acia es un
«gobie no de la opinión», y que la democ acia es un «gobie no consen i-
do», un gobie no undado sob e el consenso. La inculación en e las dos de i-
niciones es ácil de e : un gobie no de la opinión es un gobie no que equie e,
p ecisamen e, el «consenso» de la opinión pública; y un gobie no consen ido
es, conc e amen e, un gobie no man enido po la «opinión pública»2.
El uni e so de acon ecimien os y opiniones que apa ecen en los medios de
comunicación delimi an con ecuencia el ho izon e de la es e a pública en las
sociedades mode nas, en endida como el espacio donde los ciudadanos dis-
cu en los asun os de in e és común. Los medios son el ma co de e e encia de
la ac ualidad conside ada socialmen e signi ica i a y, al mismo iempo, ac úan
como ca alizado de la memo ia colec i a a a és de la de inición de los acon-
ecimien os del pasado y las pe spec i as del u u o p óximo.
En eo ía, los medios suminis an a la sociedad pa e del conocimien o
necesa io pa a la o mación de opiniones. Sin emba go, los p ocesos de o -
mación de es as opiniones son di ícilmen e ap ehensibles. A pesa de los nume-
osos es udios sob e la elación en e medios de comunicación y opinión pública,
oda ía no exis e un acue do gene alizado en o no a las in luencias que dan
luga a los p ocesos de o mación de opiniones.
Los posibles cambios que los medios de comunicación hayan podido in o-
duci en los p ocesos de omas de decisiones polí icas, su mayo o meno c e-
dibilidad en momen os pun uales, así como los sondeos que in en an exp esa
la opinión en o no a cie os emas, o man pa e de esa ep esen ación públi-
ca de la democ acia que los medios p oponen y a la que se aludía an e io men e.
Es o quie e deci que los públicos de los medios de comunicación elabo an
y ac ualizan sus signi icados en o no a la democ acia, la polí ica, los pa idos,
los p oblemas sociales, los mo imien os y los g upos de p esión de la sociedad
Mundialización y cons ucción de la opinión pública Anàlisi 26, 2001 107
2. G. SARTORI, Elemen os de eo ía polí ica. Mad id: Alianza Uni e sidad, 1992, p. 151.
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ci il, los hechos e e idos a las pe sonas, e c., a pa i de los medios. Pe o, am-
bién, que la in o mación pe mi e a los públicos e se ep esen ados en los
medios, pensa en su sociedad de o ma gene al y ubica se a sí mismos den-
o de ella.
Aho a bien, los p ocesos de comunicación polí ica y el papel que juegan
los medios de comunicación se han desa ollado, undamen almen e, en el
ma co de los es ados o de las naciones y de una cul u a polí ica democ á ica
conc e a. La es e a pública, la sociedad ci il y la opinión pública es án en ai-
zados en la iden idad de los colec i os sociales y de las naciones, que compa -
en una misma his o ia colec i a, los acon ecimien os del p esen e y un sen ido
sob e el u u o de la comunidad.
En el con ex o ac ual de c ecien e in e dependencia económica, así como
de expansión del espacio polí ico in e nacional, los discu sos polí icos, eco-
nómicos y sociales in en an ep oduci los mismos esquemas de unciona-
mien o de las democ acias de los países más desa ollados. Así, los ac o es
polí icos y las ins i uciones in e nacionales se di igen a la opinión pública in e -
nacional; las o ganizaciones de la sociedad ci il de los dis in os países, coo di-
nadas a ni el in e nacional, in en an legi ima se como el núcleo de la u u a
sociedad ci il mundial, y, apa en emen e, los medios de comunicación, sob e
odo la ele isión, p e igu an el u u o espacio público mundial.
Las discusiones académicas sob e la exis encia o no de una comunicación
global impulsada po la ele isión, y de una es e a pública mundial, ya son
ex ensas3. Sin p e ende en a en el deba e ni ca ac e iza de o ma gene al la
si uación ac ual, eamos cuáles son los escena ios y las es a egias de los ac o-
es polí icos, económicos y comunica i os en los casos de Sea le y P aga.
El con lic o en o no a la mundialización: los ac o es en Sea le y P aga
Sea le y P aga han sido dos de los momen os en los que la globalización se ha
ma e ializado, en los medios, en o ma de con lic o. En ambos casos se con-
igu ó un escena io in o ma i o o mado po iejos ac o es ansnacionales
como la OMC, el Banco Mundial, el FMI y las emp esas mul inacionales, y
o os ac o es eme gen es en la a ena in e nacional, como las o ganizaciones
no gube namen ales in e nacionales, sindica os y una amplia ep esen ación
de asociaciones con obje i os di e sos.
Esquemá icamen e, la posición de ambas pa es pod ía esumi se de la
siguien e mane a: po el lado de las ins i uciones económicas in e nacionales,
se de endía una mundialización basada en la libe alización de los in e cambios
108 Anàlisi 26, 2001 Ma ía Dolo es Mon e o Sánchez
3. Consul a las siguien es ob as, que ecogen la di e sidad de opiniones al espec o: R. WILSON,
W. DISSANAYAKE (eds.), Global//Local: Cul u al P oduc ion and he T ansna ional Imagina y.
Lond es: Duke Uni e si y P ess, 1996. D. KISHAN THUSSSU (ed.), Elec onic Empi es. Global
Media and Local Resis ance. Lond es-Nue a Yo k-Sydney: A nold, 1998. G. WANG, J. SERVAES,
A. GOONASEKERA (eds.), The New Communica ions Landscape. Demys i ying Media Globa-
liza ion. Lond es-Nue a Yo k: Rou ledge, 2000.
Anàlisi 26 001-260 7/4/2001 11:35 Página 108
económicos, una mundialización neolibe al, que de iende a ul anza la libe -
ad de me cado, la emp esa p i ada, la compe i i idad y la democ acia como
ehículos pa a la p ospe idad y la e adicación de la pob eza. Po el lado c í i-
co, la egulación, la desme can ilización, la sos enibilidad y la solida idad,
como soluciones al e na i as a lo que se conside an los aspec os nega i os de la
mundialización neolibe al (aumen o de la desigualdad y la pob eza, expolia-
ción del Te ce Mundo, e c.)4.
La impo ancia de Sea le eside en que, po p ime a ez, se asis e a un
con lic o abie o, y con g andes esonancias mediá icas, en e la OMC y una
nue a e imp e is a oposición. Cons i uye un momen o decisi o, un hi o que
ab e un nue o espacio polí ico in e nacional de negociación.
An es de Sea le, el con lic o en e esas ins i uciones y las o ganizaciones
no gube namen ales espondía a la adicional di isión No e-Su . El GATT
(an eceso de la OMC) apenas había susci ado a ención. La p ime a mani es-
ación an i GATT se p odujo en B uselas en diciemb e de 1990, con 30.000
mani es an es en lo que se c eía e a la úl ima eunión de la Ronda U uguay.
Después, el con lic o se ema izó en o no a la mundialización.
El acaso de la Cumb e de Sea le, es deci , la imposibilidad de ab i la
nue a onda de negociaciones, se debió al echazo po pa e de los países en
desa ollo de las condiciones impues as po los p incipales países desa olla-
dos. Se a aba del enésimo episodio en e los dos g upos de países. El con-
lic o se ep odujo en La Habana, en ab il de 2000, donde se eunie on los
ep esen an es de 133 países pob es, en su o igen e an los denominados «G upo
de los 77», aunque sin mucha epe cusión mediá ica.
No se a aba de una con on ación de in e eses pa icula es en e algunos
países conc e os, sino de opciones globales, pues o que la OMC e a la ejecu-
o a de las decisiones de los gobie nos de los países que la in eg an. Sin emba -
go, los au én icos agen es impulso es y bene icia ios de la mundialización e an
las g andes emp esas mul inacionales, cada ez más in isibles e incon olables.
De hecho, en la elección de Sea le como sede del encuen o in luyó el hecho
que es a ciudad es la sede de BOEING y de MICROSOFT.
La con oca o ia del Banco Mundial y el FMI en P aga y la con es ación
po pa e de las ONG ep esen ó, sob e odo, la consolidación de un mo i-
mien o capaz de hace oí su oz en la polí ica in e nacional.
Aunque sean bien conocidos, pa ece necesa io eco da los p incipales
asgos de los p incipales ac o es de la mundialización económica y de las
o ganizaciones no gube namen ales que lide an la p o es a. No se a a de
desc ibi en p o undidad sus causas y sus posibles consecuencias, sino, úni-
camen e, de apo a los elemen os necesa ios pa a la comp ensión del ema
que nos ocupa.
Mundialización y cons ucción de la opinión pública Anàlisi 26, 2001 109
4. TASK FORCE OF THE INTERNATIONAL FORUM ON GLOBALIZATION, Beyond he WTO.
Al e na i es o Economic Globaliza ion. A p elimina y Repo , 26 de no iemb e de 1999.
Anàlisi 26 001-260 7/4/2001 11:35 Página 109
Las ins i uciones económicas impulso as de la mundialización
Los o ígenes de la mundialización, como apun an un buen núme o de au o es,
se emon an a inales del siglo XV y p incipios del XVI, con el c ecimien o del
come cio desde Eu opa has a o os luga es del mundo5. El p oceso de globa-
lización iene, pues, cinco siglos, y se ha co espondido con las e apas de desa-
ollo del capi alismo en sus ases de in e nacionalización de los lujos de
expo ación y la ansnacionalización de la in e sión.
Pe o, sob e odo, la mode na mundialización económica no puede en en-
de se sin hace e e encia al en amado ins i ucional pues o en ma cha pa a
hace lo posible. Se a a de los acue dos, su gidos de la con e encia de B e on
Woods, de 1944, que es ablecie on las bases ins i ucionales del nue o o den
su gido as la Segunda Gue a Mundial.
El p oblema que se plan eó e a cómo consegui una expansión del come -
cio mundial y, en gene al, del conjun o de la economía, as el pe íodo de la gue-
a. Pa a la expansión del come cio e a necesa ia la capacidad de c eación de un
medio in e nacional de pagos, una moneda mundial, que ue el dóla ame i-
cano, consag ándose así la sup emacía polí ica y económica de los Es ados
Unidos. A pa i del dóla , en onces con e ible en o o, se ins i uyó un sis e-
ma de pa idades ijas, es deci , de equi alencias en e las di e en es monedas
que en p incipio no podían modi ica se. Ello mo i ó la necesidad de c ea una
ins i ución, el FMI, enca gado de ayuda a los países con di icul ades en sus
balanzas de pagos.
Po o o lado, y con el obje i o de a o ece el c ecimien o económico a
la go plazo, se ins i uyó el Banco In e nacional de Recons ucción y Fomen o,
aho a Banco Mundial. En e o as, su misión e a la de concede p és amos a
la go plazo pa a in e siones des inadas, en p ime luga , a la econs ucción
de las economías de los países que habían in e enido en la gue a.
Ambas ins i uciones in e nacionales es aban cons i uidas po la apo ación
de ondos de los di e en es países y, como en el caso de las sociedades anónimas,
el pode de decisión se elacionaba di ec amen e con la apo ación económica.
Es o signi icaba, y oda ía hoy es así, que son los gobie nos de los p incipales
países occiden ales, con EEUU a la cabeza, quienes con olan dichas ins i u-
ciones. De ahí la jus i icada pe cepción de que ac úan básicamen e en de en-
sa de los in e eses de las p incipales po encias.
La e ce a ins i ución que hubie a debido pone se en ma cha, la
O ganización In e nacional del Come cio, no ue a i icada po los países pa -
icipan es en la con e encia de B e on Woods (en e ellos EEUU) y en su luga
su gió, con una p e ensión más modes a, el GATT (Acue do Gene al de Ta i as
y Come cio), c eado en 1947, cuya suceso a desde 1995 es la ac ual OMC.
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5. Pa a un análisis en p o undidad de las dis in as e apas de la globalización, consul a
R. ROBERTSON, «Mapping he Global Condi ion: Globaliza ion as he Cen al Concep »,
en M. FEATHERSTONE (ed.), Global Cul u e. Na ionalism, Globaliza ion and Mode ni y,
Lond es-Newbu y Pa k-Nue a Delhi: Sage Publica ions, 1991, p. 15-30.
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Es a o ganización eúne en la ac ualidad unos 150 países, y su unción esencial
es la de a o ece la expansión del lib e come cio median e la educción de los
obs áculos exis en es (a ancela ios y no a ancela ios).
Es e en amado ins i ucional consiguió, no sin c isis y e ocesos, p omo-
e el aumen o de los in e cambios come ciales, de in e siones y inancie os,
aunque la expansión de ini i a, la mundialización acele ada, se es á p odu-
ciendo desde mediados de los años ochen a.
La ealización e ec i a de una economía de ámbi o plane a io eque ía dos
ipos de condiciones. Po un lado, las de ca ác e écnico, es deci , la capaci-
dad de ansmisión de in o mación ápida, segu a y a bajo cos e. La expan-
sión de la in o má ica, la digi alización de las elecomunicaciones y, inalmen e,
su in eg ación y popula ización de la mano de In e ne , hicie on posible, como
es de sob as conocido, la in e conexión a escala mundial.
Po o o lado, las de ca ác e polí ico. E a necesa io que odos los países
acep a an la necesidad de ab i sus on e as a los mo imien os económicos
(me cancías, in e siones y inanzas), es deci , que consin ie an en in eg a sus
economías a los me cados mundiales. Es a segunda condición se iba a cum-
pli a pa i de la década de los ochen a en dos e apas.
La p ime a de ellas consis ió en que una buena pa e de los países en ías
de desa ollo, cedie an inalmen e a los eque imien os pa a que libe aliza an
sus economías. Finalmen e se consiguió g acias a la obligada acep ación, po
pa e de es os países, de los denominados P og amas de Ajus e Es uc u al,
diseñados po el FMI. És a ue la condición que hubie on de acep a pa a
pode ecibi la ayuda necesa ia como consecuencia de la c isis de la deuda
ex e na. E ec i amen e, como consecuencia de dichos p og amas, los gobie -
nos implicados libe aliza on la economía, ab iéndola a la en ada de me can-
cías e in e siones ex anje as.
La segunda e apa co espondió a la eliminación del úl imo obs áculo: la
Unión So ié ica. La nue a Rusia ab azó con en usiasmo la doc ina libe al y
se in eg ó con apidez en la economía de me cado.
Como consecuencia, desde mediados de los ochen a se ha podido habla
con p opiedad de una mundialización económica, en endiendo po al la ci -
culación casi sin obs áculos, po odo el plane a, de lujos económicos.
En el aspec o ins i ucional ha supues o un impulso a las negociaciones del
GATT y a la c eación, en 1995, de su suceso a, la OMC. El impulso come cial
se ha aducido en un ue e aumen o del come cio in e nacional. En e 1986
y 1996, el come cio mundial aumen ó a un i mo anual del 6%, mien as que la
p oducción mundial lo hacía únicamen e al 2,5%. Debe señala se, además, que
en e el 35 y el 40% de es e come cio se ealiza en e emp esas mul inacionales.
Po lo que se e ie e a las in e siones ex anje as, su c ecimien o ha sido
ambién muy ue e en la década de los no en a, g acias a la eliminación de
las es icciones cambia ias, la des eglamen ación de los sec o es y las p i a i-
zaciones.
Po úl imo, el ámbi o inancie o es el que ha enido un c ecimien o más
espec acula , pues o que las es icciones han sido p ác icamen e eliminadas.
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Desde la óp ica c í ica, cabe menciona la apo ación de Edga Mo in, en
El País, i ulado «El siglo XXI empezó en Sea le». El au o se e ie e al su gi-
mien o de una nue a conciencia mundial:
Había emb iones de ciudadanía e es e […] Había una con ao ensi a, ya
mundializado a, a iculada en o no al impues o Tobin, lle ada a cabo po g u-
pos ATTAC. Había esis encias locales y dispe sas […] Había una conciencia cada
ez mayo de que el me cado mundial necesi aba con oles y egulaciones y de
que su p opagación se debía a un nue o desemba co del capi alismo en el
mundo. Había ambién […] un espí i u uni e salis a y humanis a que empe-
zaba a conc e a se en una conciencia p opiamen e plane a ia o e es e24.
En Sea le, con inúa el au o : «Y, odo es o, que es aba dispe so, de epen-
e se encon ó eunido». El a ículo con inúa con e e encias como «la een-
ca nación de As é ix», pa a emacha la idea de que en Sea le se ha p oducido
un acon ecimien o de ámbi o mundial, lo que Mo in llama «la segunda mun-
dialización, como exp esión de un pa io ismo e es e […] que que á y quizá
pod á domes ica la ie a».
En es a misma línea, Susan Geo ge, icep esiden a del Obse a oi e de la
Mondialisa ion y icep esiden a de la Associa ion pou la Taxa ion des
T ansac ions Financiè es pou l’Aide aux Ci oyens (ATTAC), i ula su a ículo
en Le Monde Diploma ique: «Como la OMC ue pues a en jaque en Sea le»25,
e in e p e a el acon ecimien o como «un iun o del mo imien o cí ico».
O ece, además, una exposición de allada de los g upos y colec i os cuyo obje-
i o úl imo es «cons ui una au én ica democ acia in e nacional». En el mismo
sen ido se exp esa Rica do Pe ella cuando a i ma que es la p esión de una opi-
nión pública «mundializada» la que ha dado cuen a del ciclo del milenio de
la OMC en 199926.
Desde una óp ica simila , José Vidal-Beney o plan eaba que «no se a a
de nega la mundialización, sino de asumi la, decons uyéndola pa a pode
econs ui la desde una opción de p og eso». Más adelan e, se e ie e a:
[…] es a in e nacional ci il y cí ica, de componen es dispa es y en pa e con-
adic o ios, sale a la luz pública en Sea le y se cons i uye en pun a de lanza de
la oposición de los g upos de base a los cua o ges o es —FMI, Banco Mundial,
OMC OCDE— de la mundialización ul alibe al27.
P aga no ha susci ado, po sí misma, eacciones an apasionadas. Pe o su
impo ancia eside en que ha sido o a ba alla ganada a pesa , jus amen e, del
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24. E. MORIN, «El siglo XXI empezó en Sea le», El País, 10-12-99, p. 19.
25. S. GEORGE, «Commen l’OMC u mise en échec», Le Monde Diploma ique, ene o de 2000,
p. 4-5.
26. Ve : R. PETRELLA, «E main enan , aux Pa lemen s de joue ...», Le Monde Diploma ique,
ene o de 2000, p. 5; «El echazo de los excluidos», El Pais (ci .).
27. J. VIDAL-BENEYTO: «Me cosu y la o a mundialización», El Pais, 5-10-00, p. 15.
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p eceden e de Sea le. Incluso el esul ado ue más espec acula , pues o que la
eunión acabó un día an es de lo p e is o.
Conclusión
El impulso de la mundialización económica y polí ica ha ampliado el ho i-
zon e de la comunicación in e nacional. La década de los no en a ha sido un
pe íodo signi ica i o en la con on ación de ideas sob e los p ocesos de mun-
dialización, sus obje i os y limi aciones.
Po un lado, las o ganizaciones económicas in e nacionales, como la OMC
y el Banco Mundial, han di igido sus discu sos a las opiniones públicas nacio-
nales pa a legi ima sus p opues as de desa ollo global y libe alización de los
me cados. Dado que los in e locu o es de es os o ganismos son los gobie nos
de los países que o man pa e de ellos, las medidas económicas y sociales o -
man pa e ambién de las polí icas nacionales espec i as.
Po o o lado, los nue os mo imien os sociales, a iculados undamen al-
men e a a és de las ONG y o ganizados a escala in e nacional, han elabo a-
do sus discu sos como ep esen an es de la sociedad ci il de la u u a comunidad
mundial. Sus epe idas llamadas a la opinión pública mundial ienen el obje-
i o de legi ima su discu so y ambién su posición como un nue o ac o eme -
gen e en la es e a in e nacional.
Los en en amien os que han enido luga en Sea le y P aga han sido dos
momen os signi ica i os en los que las ensiones en e los pa ida ios de la glo-
balización sin es icciones y los pa ida ios de la egulación han ocupado la
a ención pública. En los dos casos, la cobe u a mediá ica de los con lic os ha
pe mi ido, undamen almen e, el econocimien o del mo imien o de las ONG
como uno de los ac o es in e nacionales a conside a y a ene en cuen a en el
p oceso de mundialización.
Desde es a pe spec i a se puede habla de la exis encia de un espacio mediá-
ico que simula la es e a pública mundial de una supues a sociedad democ á ica
global que es á oda ía po cons ui . La opinión pública mundial sigue enien-
do la unción legi imado a de la democ acia que se le a ibuye en los países
desa ollados. Pe o, de la misma mane a que sucede en las democ acias de los
países desa ollados, no pasa de se un ecu so e ó ico, una igu a simbólica cuya
ealidad es di ícil de ap ehende .
Ma ía Dolo es Mon e o Sánchez es doc o a en Ciencias de la Comunicación po la
Uni e si a Au ònoma de Ba celona. P o eso a en la Facul a de Ciències de la Comunicació
(UAB). Au o a de La in o mación pe iodís ica y su in luencia social (1993).
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