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El profesor Wolf

Lacalle Zalduendo, María Rosario

Abstract

Lacalle Zalduendo, María Rosario

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A la estudiante recien llegada de Barcelona le sorprende que los despachos de la licenciatura de Comunicación estén en una villa de dos pisos con jardín, en la parte sur de las murallas de Bolonia. Entre las mesas metálicas y los centenares de videocasets apiladas en las estanterías, la casa de Via Toffano 2 aún conserva vestigios de la vetusta mansión que, sin duda, fue un tiempo. Signos de antiguo esplendor que se manifiestan en los rosetones de escayola del techo y en las chimeneas de mármol de las habitaciones más grandes. En el pasillo del primer piso, habilitado como sala de espera de los profesores de Comunicación, la silueta del profesor Wolf se recorta a contraluz en el quicio de la puerta, desde donde va llamando a los estudiantes que vienen para hablar con él de sus tesinas cada miércoles por la tarde. Las entrevistas son largas y la satisfacción que los alumnos muestran al salir contrasta con su evidente preocupación y su ensimismamiento antes de entrar. «E’ molto esigente» —nos explica un chico de Milán que lleva una camiseta de Armani— «pero ti aiuta davvero con la ricerca». La mirada azul de Mauro Wolf (que en aquella primera entrevista le pareció tan glacial a la doctoranda de Barcelona), sólo abandona el proyecto de tesis para decirle que actualice la bibliografía y que matice más; que iba a resultar difícil obtener el permiso de la RAI para consultar los archivos de Eurovisión; ¡que... en fin... que ya hablarían... cuando hubiese escrito un resumen de cuatrocientas palabras sobre lo que pensaba hacer! ¡Qué lejos de la cordialidad y el entusiasmo de los otros profesores con quienes la doctoranda había hablado por la mañana! «Ricordati che io sono trentino e poi è da tanto che abito nella Svizzera», le diría mucho más tarde, cuando la calculada distancia y la fría circunspección del principio se hubieran disuelto en la justa acidez de la fina ironía que destilaban todas sus observaciones. En el bar de enfrente, el del cruce de la Vía Toffano con la Strada Maggiore, una joven con los cabellos verdes vocifera, encendida, entre un entusiasta auditorio de neosituacionistas, que «l’imperialista Wolf, pensa un po che faccia tosta», ha rechazado la dirección de su «tesi di laurea» sobre el poder de los medios porque ella «non legge l’inglese e perchè l’argomento e’ troppo generale». En la universidad italiana, la «tesi di laurea» [tesina] es obligatoria para obteAnàlisi 20, 1997 247-248 El profesor Wolf Charo Lacalle Zalduendo Anˆlisi 20 241-267 21/7/97 11:07 P‡gina 247 ner la licenciatura y quienes deseen realizar su investigación con el profesor Wolf, en la cátedra de Comunicazioni di Massa, tienen que saber de antemano que no les aceptará sus propuestas si antes no han determinado bien el objetivo y la metodología del trabajo. «Odio le menti senza strutturare», solía repetir. El profesor Wolf da clases en la Vía Guerrazi, en la parte más sombría del viejo edificio del DAMS1. Su asignatura es obligatoria para los estudiantes de la licenciatura de Comunicación, a quienes Mauro Wolf definía en una ocasión como «un perfetto incrocio tra fans di David Lynch, aspiranti a leader de l’opinione pubblica, lettori di Michael Crichton e cultori del tarot». Su estilo docente, magistral y esencial, pero en las antípodas de la seducción que ejercen en las aulas algunos de los grandes intelectuales de la Universidad de Bolonia (los semiólogos Eco y Fabbri, el italianista Raimondi, el historiador Ginzburg...), no siempre suscitaba el entusiasmo que hubiera merecido entre los jóvenes estudiantes de segundo, intimidados por la sobriedad de sus gestos y la seguridad de su dicción pausada. En revancha, y como si de una epidemia contagiosa se tratara, ellos se apresuraban a traducir en timidez la actitud distante y altiva que le atribuíamos al otro lado de la mesa del despacho o de la tarima de la clase desde donde lo observábamos. «Non sono timido, ma concreto», nos explicaba en un restaurante de Bellaterra un caluroso día de junio de 1993, la última vez que vino a Barcelona. Eras concreto y, sobre todo, entrañable, Mauro. Por eso, y porque siempre nos has ayudado, somos tantos los que te echamos en falta. 248 Anàlisi 20, 1997 Charo Lacalle Zalduendo 1. Siglas de la licenciatura en Discipline delle Arti, della Musica y dello Spettacolo, una rama de la Facultad de Letras. Anˆlisi 20 241-267 21/7/97 11:07 P‡gina 248