La clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico (I)
Abstract
Varona Codeso, Patricia
Full text
Resumen Los intentos de elaborar una clasificación de los adjetivos en griego se han visto obstaculizados por la heterogeneidad de los criterios manejados. La naturaleza semántica del adjetivo puede explicar algunas de sus peculiaridades sintácticas, por lo que cabe proponer una clasificación semántica basada en el criterio funcional de la alternancia entre coordinación y yuxtaposición, según el cual se coordinan las clases funcionalmente equivalentes y se yuxtaponen las que no lo son. El resultado es una clasificación abierta constituida por once clases funcionales a las que los adjetivos no se adscriben de forma unívoca, sino dependiendo de los contextos. Las clases centrales engloban los contenidos más objetivos (cualidad inherente y no inherente, color, materia, procedencia y ubicación), mientras que en los extremos de la escala se sitúan los más subjetivos (valoración, dimensión, propósito, característica típica…). Palabras clave: lingüística griega, adjetivos, clasificación. Abstract. The Semantic Classification of Adjectives in Classical Greek The attempts to set up a classification of Greek adjectives have been hindered by the confusion of different criteria. The syntactic behaviour of adjectives can be accounted for its semantic features, so it is possible to establish a semantic classification on the basis of the functional criterion of alternation between coordination and juxtaposition, according to which adjectives belonging to equivalent classes are coordinated and adjectives belonging to different classes are juxtaposed. We obtain in this way an open classification consisting of eleven functional classes not strictly separated to which adjectives are not attached in an univocal way, but depending of the context. The central classes include more objective contents (inherent / not inherent property, colour, substance, provenance and location), while in the extremes of the escale are located the more subjective ones (evaluation, size, age, purpose, typical characteristic…). Key words: Greek linguistics, adjectives, classification. Faventia 26/1, 2004 7-17 La clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico (I) Patricia Varona Codeso Universidad Autónoma de Madrid. Departamento de Filología Clásica Ciudad Universitaria de Cantoblanco Ctra. de Colmenar, km. 15. 28049 Madrid patricia.v[email protected] Data de recepció: 13/12/2002 Sumario 1. Introducción 2. Estado de la cuestión 3. Corpus y metodología Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 7
1. Introducción1 Los intentos de llevar a cabo una clasificación de los adjetivos, ya sea en griego o en cualquier otra lengua, se han visto influidos de forma decisiva por la indefinición semántica del adjetivo con respecto al nombre. Por otra parte, hay acuerdo en que el adjetivo no puede considerarse una categoría universal y compartida por todas las lenguas desde un punto de vista morfosintáctico, aunque sus propiedades de este tipo son claramente definibles en las lenguas indoeuropeas. De este modo, gran parte de dichos intentos pueden considerarse frustrados por haber desatendido la semántica o, en el peor y más habitual de los casos, haber endosado denominaciones semánticas de dudoso origen a clases definidas realmente en virtud de criterios morfosintácticos, generando con ello una gran confusión. Tal es así que, en el caso del griego clásico, contamos con abundantes inventarios descriptivos que no explican en absoluto importantes aspectos del comportamiento sintáctico de los adjetivos en el SN. Este trabajo se propone indagar en algunos de estos aspectos a la luz del contenido semántico de los adjetivos, a la vez que contribuir al estudio de los «contenidos adjetivales» desde el punto de vista de los universales semánticos. Este estudio se inspira en una propuesta de clasificación de los adjetivos en latín realizada por R. Risselada2según el modelo de la de R. Hetzron3para el inglés. En ambas propuestas, la relación sintáctica —de coordinación o yuxtaposición— existente entre los adjetivos dentro del SN se interpreta como la expresión formal de la relación jerárquica entre unas categorías semánticas establecidas apriorísticamente en virtud de criterios cognitivos y/o culturales. Aquí nos proponemos verificar si este método es válido para interpretar el comportamiento sintáctico de los adjetivos en griego clásico, aplicándolo al análisis de unos quinientos adjetivos en función atributiva tomados de la obra de Platón y rastreados posteriormente en la épica, la tragedia, la comedia, Heródoto y Tucídides. Se trata de comprobar, en primer término, si se cumple el principio de que los adjetivos coordinados pertenecen a la misma clase semántica, en tanto que los yuxtapuestos pertenecen a clases distintas; en segundo lugar, si la concurrencia de parejas de adjetivos coordinados o yuxtapuestos puede explicarse en virtud del principio de prototipicidad, según el cual las clases léxicas no constituyen categorías discretas o cerradas, sino que encierran una gradación de valores definidos a su vez por una multiplicidad de rasgos más o menos característicos. Por último, nos proponemos elaborar una propuesta 8Faventia 26/1, 2004 Patricia Varona Codeso 1. Este trabajo se ha desarrollado en el marco del proyecto Sintaxis, semántica y pragmática de la complementación (PB97-0005-C04-01), financiado por la DGICYT y dirigido por la profesora M.ª E. Torrego Salcedo. La idea surgió en un curso de Doctorado sobre el sintagma nominal impartido por el Prof. Jesús de la Villa Polo en la Universidad Autónoma de Madrid y unas primeras conclusiones se avanzaron en la comunicación «Contribución a una clasificación de los adjetivos en griego», presentada en el XXIX Simposio de la Sociedad Española de Lingüística (Cáceres, 13-16 de diciembre de 1999). Quisiera agradecer aquí al Prof. Jesús de la Villa Polo su dedicación a este trabajo y a todos los miembros del proyecto sus valiosas sugerencias. 2. Risselada (1985). 3. Hetzron (1978). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 8
que, partiendo de estas premisas, ofrezca una clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico. La primera parte está concebida como un breve resumen del estado de la cuestión respecto al problema de la clasificación semántica de los adjetivos en general y, en particular, en lo que se refiere al griego clásico. Esto nos obligará a abordar de algún modo el problema de la categorización de los adjetivos en sí. El objetivo de esta parte es suministrar argumentos que justifiquen la necesidad de realizar un estudio semejante en el ámbito de la lengua griega, pasando revista a algunos intentos de clasificación. A continuación se describe brevemente el método empleado, así como el corpus de textos que ha servido como base para este estudio. En una segunda parte se incluye una estadística de los casos de coordinación y yuxtaposición registrados y se presenta una propuesta de clasificación ilustrada con ejemplos. En otra sección de esta segunda parte se someten a comparación los datos de la prosa con los de la poesía y en último lugar se exponen las conclusiones alcanzadas en forma de breve resumen. 2. Estado de la cuestión A. La categorización léxica del adjetivo Desde un punto de vista sintáctico, el adjetivo se caracteriza por ser el modificador por excelencia del núcleo del SN, tenga o no un carácter restrictivo. En las lenguas indoeuropeas tiene, además, una serie de características morfosintácticas como el grado, la intensificación, la moción genérica y la posibilidad de generar adverbios derivados, que permiten afirmar su existencia como clase independiente. Con todo, la investigación sobre la naturaleza del adjetivo desde el punto de vista tipológico ha seguido planteando problemas. En primer lugar, porque, desde hace siglos, la tradición gramatical occidental ha condicionado la categorización léxica a la identificación de aspectos formales, funcionales y semánticos4. Si las particularidades morfosintácticas del adjetivo son ya escurridizas en multitud de lenguas, mucho más difícil resulta unificar criterios cuando se trata de un aspecto tan subjetivo como la semántica. Por otra parte, dado que muchas lenguas carecen de una clase de adjetivos definible desde un punto de vista morfosintáctico, se ha profundizado mucho en el estudio del modo en que dichas lenguas categorizan los «contenidos típicamente adjetivales», para lo que ha sido necesario a su vez apoyarse en la investigación acerca de los universales semánticos. La posición del adjetivo como clase de palabras sigue siendo un tanto confusa, en gran medida, porque no ha habido forma de elaborar una definición canónica del mismo, es decir, que recoja aspectos formales, funcionales y semánticos. Lyons, por ejemplo, consideraba arbitrarias las distinciones semánticas entre nombre y adjetivo porque en una lengua pueden darse parejas de sinónimos que pertenezLa clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico (I) Faventia 26/1, 2004 9 4. Jespersen (1975). Ya Dionisio el Tracio advirtió que las categorías léxicas relevantes se asociaban a propiedades semánticas definibles (D. T., 634, 10ss.). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 9
can, respectivamente, a una y otra clase morfológica5. Ya los propios griegos lo encontraron, a su vez, un simple eîdos o aspecto del ónoma. Pero, con todo, el reconocimiento del adjetivo como categoría interlingüística ha venido dado precisamente por la semántica6. Últimamente, se tiende a cuestionar la validez tipológica de las propiedades morfosintácticas para distinguir los adjetivos de los sustantivos o verbos «adjetivales»7, en tanto que se trabaja sustancialmente en la línea inaugurada por Dixon8, adaptada a las particularidades metodológicas o terminológicas de los distintos enfoques. Es decir, se intenta definir el adjetivo como property concept word9e identificar los tipos de propiedades o cualidades que expresa. Así, la clase de palabras antes denominada «adjetivo» ha pasado a denominarse «palabra adjetival» y a definirse básicamente por su contenido semántico, en tanto que sus propiedades morfosintácticas pueden deslizarse, dependiendo de las lenguas, hacia el ámbito verbal o nominal10. El concepto de prototipicidad ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de esta teoría11 y, por otro lado, ha habido intentos para incorporar a la categorización un punto de vista pragmático12. B. Sintaxis del adjetivo en el SN. Coordinación y yuxtaposición Varios tipos de constituyentes que difieren en su comportamiento sintáctico pueden figurar como modificadores del núcleo del SN; adjetivos, elementos pronominales, genitivos posesivos, participios o estructuras más complejas como sintagmas preposicionales u oraciones de relativo. En este trabajo nos ocupamos sólo del adjetivo no sólo por tratarse del modificador típico, sino también porque nos proponemos contribuir de algún modo al problema de su definición como clase independiente y porque consideramos, en general, que la intervención de los factores pragmáticos que influyen en el orden de palabras y que abordaremos a continuación no permite sostener una comparación con otros modificadores realizada exclusivamente a par10 Faventia 26/1, 2004 Patricia Varona Codeso 5. Lyons (1977: 2. 447ss.). 6. Según Wierzbicka (1986), por ejemplo, la distinción entre ambas clases —innegable en tanto son observables algunos tipos de diferencias entre el comportamiento de nombres y de adjetivos prototípicos— sólo puede obedecer a motivos semánticos. Afirma, por ejemplo, que las características humanas tienden a codificarse como nombres cuando se consideran permanentes o conspicuas, ya que el sustantivo indica una categorización. 7. Cf. Wetzer (1996). 8. Dixon (1977). 9. Wetzer (1996). 10. Según Givón (1984-90: 51-2), las clases de palabras se disponen en una escala caracterizada semánticamente por el principio de la «estabilidad temporal». Como el adjetivo es, en este sentido, algo intermedio entre el nombre y el verbo, se explica así que se deslice desde un punto de vista morfosintáctico hacia la esfera del uno o del otro. En Thompson (1988) podemos encontrar una explicación de estas posibilidades de codificación de las «palabras adjetivales» desde el punto de vista de sus funciones en el discurso. 11. Ideas semejantes a las expuestas por Givón había desarrollado ya Ross (1972) por medio de su «hipótesis del continuum». Según esto, el adjetivo ocuparía una posición intermedia en el continuum léxico o category space entre nombre y verbo, lo que contradice la interpretación de las clases de palabras como categorías cerradas. 12. Cf., por ejemplo, Hopper, Thompson (1984); Thompson (1988). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 10
tir de este enfoque. Además ha quedado suficientemente demostrado que su comportamiento sintáctico difiere del de los elementos pronominales, hasta el punto de haber obstaculizado no poco la comprensión de la sintaxis y semántica del primero la intrusión de los segundos en múltiples estudios. En cuanto a otro tipo de modificadores que pueden considerarse equivalentes al adjetivo desde un punto de vista funcional, los hemos dejado a un lado por considerar que la extensión léxica de las unidades las convertía en no susceptibles de comparación con los adjetivos, en virtud de los factores que condicionan el orden de palabras en el SN y que es necesario tener en cuenta. El orden de palabras en el SN se rige por una serie de principios enunciados en el marco de la gramática funcional por J. Rijkhoff 13, recogiendo las ideas fundamentales ya expuestas por J.H. Greenberg14 y, sobre todo, por J.A. Hawkins15. El más básico de ellos determina que cada dominio semántico tiende a manifestarse como un dominio sintáctico. Otros factores que regulan el orden de palabras en el SN son el principio de la «pesadez» relativa de los constituyentes, en virtud del cual las estructuras dependientes de mayor extensión léxica tienden a situarse en último lugar, la pragmática16, la oposición entre especificativos y calificativos17, la oposición entre predicativos y atributivos18 y la oposición entre la subjetividad y la objetividad de los contenidos aportados por los modificadores19, todo lo cual puede reducirse al principio básico de la iconicidad. Hasta ahora el comportamiento sintáctico de los adjetivos se ha puesto sobre todo en relación con la especificidad aportada por sus contenidos y con la mayor o menor objetividad de los mismos, como veremos a continuación. Así, H. Fugier y J.M. Corbin20 establecieron para el latín una clasificación no de adjetivos, sino de «usos adjetivales» especificativos o determinativos (restrictivos) y calificativos (no restrictivos). Fugier observó poco despúes21 que los valores especificativo y calificativo estaban más de cerca de ser funciones sintácticas que semánticas y que ninguna clase de adjetivos, ni morfológica ni semántica, estaba destinada a priori La clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico (I) Faventia 26/1, 2004 11 13. Rijkhoff (1990). En este trabajo aparecen enunciados como principio de integridad del dominio, principio de proximidad al núcleo y principio de alcance. 14. Greenberg (1966). 15. Hawkins (1983). 16. De Jong (1982). Se trata de la anteposición de los elementos que de alguna manera son relevantes desde un punto de vista pragmático. En lo que respecta al griego, estudios como el de Dover (1960) sobre el orden de palabras han venido destacando la importancia de este tipo de factores. 17. En las lenguas en que los adjetivos pueden anteponerse o postponerse al núcleo, parece registrarse una tendencia general a que se postpongan los elementos restrictores, de forma que la anteposición de los calificativos se justifica a su vez por la necesidad de no ser confundidos con aquéllos. Cf. Fugier, Corbin (1977); Fugier (1983); Marouzeau (1922). La descripción del comportamiento sintáctico de los adjetivos en español en la gramática de Bello (1847) se basa en la distinción entre restrictivos y no restrictivos y éste es también el criterio que emplea Jespersen (1975: 117ss.) en su clasificación de los adjuntos. 18. Una descripción del caso del griego puede encontrarse en Ambrosini (1984b). 19. Quirk et al. (1972); Dixon (1977); Hetzron (1978); Risselada (1985). 20. Fugier, Corbin (1977). 21. Fugier (1983). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 11
a anteponerse o a postponerse22 ni, en resumen, a ser utilizada como especificativa o como calificativa, salvo quizás unos pocos. En pocas palabras, Fugier y Corbin ofrecen una descripción y análisis del comportamiento sintáctico de los adjetivos en latín que no tiene en cuenta para nada la semántica, como lo será en principio la de M. Biraud para el griego23. Como señala Risselada, el mérito del trabajo de Fugier y Corbin reside en haber abordado todos los tipos de modificadores del SN a partir de un mismo principio analítico: la distinción entre usos restrictivos y no restrictivos24. Pero dicho principio no basta para explicar totalmente el comportamiento sintáctico de los adjetivos desde un punto de vista funcional, puesto que se dan ejemplos de coordinación y yuxtaposición en el seno de cada una de las clases. Esto nos reafirma, como a Risselada, en la necesidad de analizar los adjetivos por separado. Además de la coordinación/yuxtaposición, la anteposición o postposición y el carácter restrictivo o no de los modificadores, es necesario tener en cuenta a efectos pragmáticos el carácter «roto» o «no roto» de las construcciones de anteposición o postposición total. El primer tipo estaría representado por las construcciones en las que median pausas o conectores entre los adjetivos, mientras que el segundo lo estaría por aquellas construcciones en que se da la yuxtaposición entre clases funcionalmente distintas y la coordinación entre clases funcionalmente equivalentes25. El primer tipo genera las construcciones denominadas de «coordinación cero», muy abundantes en la poesía. Se trata de aquellos casos en que no hay conector explícito, pero en los que implícitamente está presente algún tipo de coordinación, puesto que los adjetivos se encuentran en el mismo nivel jerárquico. Por otra parte, de introducirse el conector, el SN no se convertiría en agramatical26. Tales casos están señalados por signos de puntuación en los textos escritos en lenguas modernas y, hasta donde hemos podido comprobar, en la mayoría de las ocasiones también en griego clásico, pero no así en latín, donde, como advierte Risselada, pueden y no deben confundirse con casos de yuxtaposición. Otro problema es el planteado por la llamada «coordinación explicativa», que se da entre adjetivos pertenecientes a distintas clases y no situados en el mismo nivel jerárquico27, fenómeno del que, salvo error u omisión, no hemos encontrado ningún ejemplo en la prosa. 12 Faventia 26/1, 2004 Patricia Varona Codeso 22. Esto mismo afirma Biraud (1991: 38) en su crítica de los trabajos de Bergson (1960) y Brunel (1964). Los numerosos ejemplos en sentido contrario no permiten postular que la posición está relacionada con la pertenencia de los adjetivos a una determinada clase léxica. 23. Asimismo, las clasificaciones de Bergson (1960) y Brunel (1964) están realizadas en función del orden de palabras, aunque con posterioridad se aplique a las clases una denominación de orden semántico, cosa que, dicho sea de paso, Biraud (1991) evita a propósito para resaltar tanto la unicidad de criterios como la objetividad de su propuesta. 24. Risselada (1985: 206). 25. Cf. Sussex (1974: 111-3). 26. Cf. Risselada (1985: 202-3, 212). 27. Cf. Risselada (1985: 212-3). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 12
C. La clasificación semántica de los adjetivos Como hemos visto, la preocupación por la categorización léxica y los universales tipológicos ha llevado a profundizar en el problema de los contenidos semánticos del adjetivo. Dixon, partiendo de un enfoque que concedía prioridad absoluta a la semántica, estableció una clasificación de los «componentes básicos» de la clase de los adjetivos en inglés en siete «tipos semánticos» universales28, sugiriendo así que la clasificación de los conceptos adjetivales respondía a criterios semánticos, tipos que luego ordenó, a su vez, en una escala de mayor a menor lejanía respecto del núcleo modificado por ellos. El propósito de su trabajo era investigar la codificación de dichos tipos semánticos en las lenguas deficitarias en adjetivos definibles desde un punto de vista morfosintáctico. Concluyó que, en las lenguas que poseen una auténtica clase de adjetivos, como las indoeuropeas, ésta incluye al menos miembros de los tipos semánticos correspondientes a la edad, el tamaño, la valoración y el color29, aunque no puede predecirse a qué clase de palabras pertenecerán estos tipos en una lengua carente de una clase de adjetivos propiamente dicha. En cuanto a los tipos correspondientes a la propiedad física, la propensión humana y la velocidad, se incluyen normalmente en la misma clase que los anteriores, sea cual fuere ésta, salvo en las lenguas que poseen una clase de adjetivos cerrada y muy reducida, en cuyo caso las propiedades físicas se codifican generalmente como verbos, las propensiones humanas como nombres y la velocidad en función de las primeras30. Esta relación entre semántica y sintaxis del adjetivo se encontraba ya en la gramática inglesa de Quirk31, que observó que los adjetivos de contenido «objetivo» se situaban más cerca del núcleo que los de contenido «subjetivo», pero alcanzaría aún un mayor desarrollo en el clásico trabajo de Hetzron sobre el orden relativo de los adjetivos en inglés, basado en las mencionadas observaciones de Quirk32. En dicho trabajo, la semántica cognitiva entra en relación con la sintaxis a través de la preocupación por la función. En efecto, Hetzron comprobó el «funcionamienLa clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico (I) Faventia 26/1, 2004 13 28. Dixon (1977). 1. Dimensión; 2. Propiedad física; 3. Color; 4. Propensión humana; 5. Edad; 6. Valoración; 7. Velocidad. La propuesta de Dixon ha sido enormemente influyente. Cf., por ejemplo, Demonte (1999). 29. Wetzer (1996) considera que el color no es un contenido tan prototípico como la edad, la dimensión o la valoración, puesto que no siempre aparece en la misma clase léxica en que se incluyen los otros tres tipos «básicos». En su trabajo, se ocupa sólo de estos tres últimos, que considera los «conceptos prototípicos de cualidad». Según Wierzbicka (1986), conceptos como la forma o la edad son más fácilmente «nominalizables» que el color o el tamaño, en el primer caso porque delimitan segmentos de la realidad hasta convertirlos en entidades contables; en el segundo, porque tienden a tratarse como una determinación categorial fundamental. 30. Según Wetzer (1996), el carácter periférico de estos tres últimos tipos se verifica también en las lenguas que poseen una clase abierta de adjetivos, ya que dichos contenidos se lexicalizan normalmente de forma diferente. No obstante, discute la adscripción de las propiedades humanas al grupo de los nombres. Para él, es necesario distinguir entre propiedades inherentes y no inherentes, las primeras de las cuales podría afirmarse que tienden a codificarse como nombres, en tanto que las segundas tienden a hacerlo como verbos. 31. Quirk (1972). 32. Hetzron (1978). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 13
to» de una serie de categorías semánticas reconocidas previamente de manera intuitiva (cognitiva), empleando como criterio su comportamiento sintáctico —en este caso, la ausencia de coordinación— categorías que situaba en un continuum cuyos extremos eran la objetividad y la subjetividad33. La clasificación semántica de los adjetivos en latín establecida por R. Risselada sigue la línea de Hetzron34, aunque empleando como criterio también la coordinación35. Al igual que Hetzron, reconoce el «funcionamiento» de una serie de clases semánticas previamente identificadas a partir de criterios cognitivos y, del mismo modo que Dixon o el propio Hetzron, no establece una clasificación sensu stricto, sino una gradación o, más bien, una escala de valores basada en el principio de la prototipicidad (grado de subjetividad)36. Comprueba que, en los casos de yuxtaposición, existe una relación entre la posición relativa del adjetivo y la clase semántica a que pertenece, aunque esto no puede afirmarse para el latín, como ella advierte, con la misma seguridad con que puede hacerlo Hetzron para el inglés, donde sólo se dan las anteposiciones totales. Risselada advierte que un adjetivo puede pertenecer a más de una clase dependiendo del contexto y también de la diferencia entre usos concretos y metafóricos. Puede decirse que la incorporación a este ámbito de estudio del concepto de prototipicidad ha permitido superar, como en otros casos, los innumerables problemas generados por la concepción de las clases léxicas como clases cerradas. En lo que se refiere al adjetivo, este problema adquiría si cabe proporciones más graves, pues se trata de una clase de palabras carente, como hemos visto, de entidad morfosintáctica interlingüística, a la vez que, desde un punto de vista semántico, nos encontramos con toda seguridad ante una clase singularmente afectada por la polisemia. D. La clasificación semántica de los adjetivos en griego Contamos con muy pocas propuestas de clasificación de los adjetivos en griego. Una es la de E. Crespo37, según la cual pueden distinguirse cuatro clases; calificativos, cuantificadores, determinativos38 e identificadores, que, aunque agrupadas bajo 14 Faventia 26/1, 2004 Patricia Varona Codeso 33. 1. Propósito; 2. Materia; 3. Origen; 4. Color; 5. Defecto físico; 6. Forma; 7. Edad; 8. Cualidad social; 9. Calificación utilitaria; 10. Velocidad; 11. Cualidad física; 12. Valoración; 13. Cualidad epistémica; 14. Cualidad afectiva. En el ámbito de la lingüística española, cf. la distinción entre una clase de adjetivos calificativos «apreciativa (subjetiva)» y otra «absoluta (objetiva)» en Bartoš (1978), así como la distinción entre un campo de adjetivos «físicos» y otro de adjetivos «psíquicos» en Calvo (1986). 34. Risselada (1985). 35. Cf. Dik (1968). 36. Un intento de aplicar la clasificación de Risselada al estudio de los adjetivos griegos desarrollado al mismo tiempo que éste es el de Puebla (2001). No obstante, no tiene en cuenta el orden de las clases ofrecido por Risselada con vistas a constituir esta gradación. Cf. también el empleo de la coordinación como criterio de caracterización funcional para una clasificación de los adjetivos en español en Rojo (1975). 37. Crespo (1983). 38. Que se subdivide a su vez en siete clases: a) pertenencia a un grupo natural; b) pertenencia a un grupo étnico; c) pertenencia a un grupo social o profesional; d) localización espacial; e) localizaFaventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 14
denominaciones semánticas, se definen por sus peculiaridades morfosintácticas. A este respecto, maneja múltiples criterios; la posibilidad de gradación, la formación de adverbios derivados, la modificación mediante un adverbio, la equivalencia funcional con genitivo posesivo, la posibilidad de regir un genitivo, el orden de palabras ante el nombre, las restricciones en la sustantivación, las posibilidades de coordinación, la posibilidad de ser modificado por otro adjetivo y la sustantivación en sintagmas de dos adjetivos. Esta clasificación presenta numerosos problemas, entre los que cabe citar que no está realizada sobre la base de un único criterio —sintáctico o semántico—39, y que analiza conjuntamente los adjetivos y los «elementos pronominales», cuantificadores y demostrativos40. No obstante, el autor considera la posibilidad de que no existan distinciones rígidas entre las clases. La clasificación propuesta por E. Crespo se asemeja mucho, como él mismo declara, a la empleada en la gramática de Schwyzer y Debrunner y en los trabajos clásicos de L. Bergson41 y J. Brunel42. La clasificación propuesta por ambos se basa en el orden de palabras, ya que emplean como criterio la posición de los adjetivos con respecto al núcleo. Bergson distingue dos grandes grupos: determinativos, de contenidos más bien objetivos, y calificativos y cuantitativos, de contenidos más bien subjetivos. Los primeros se postponen salvo cuando se establece un contraste explícito o implícito con otro determinativo y los segundos se anteponen salvo cuando se establece este tipo de contraste con otro sustantivo. Siguiendo a Marouzeau43, considera que los adjetivos están predispuestos por naturaleza a adscribirse a un grupo u otro, lo que le obliga a referirse constantemente a adjetivos «determinativos» empleados como «calificativos» y viceversa, poniendo así de manifiesto la importancia de la dimensión funcional en la sintaxis del adjetivo y la imposibilidad de obtener una clasificación cerrada de los mismos. Brunel, sin embargo, considera que la distinción entre calificativos y determinativos no es significativa en griego y que, en todo caso, debe de ser una cuestión de comportamiento más que de naturaleza intrínseca. La clasificación que propone agrupa tanto adjetivos como pronombres y distingue, en el caso de los SN definidos, entre grupos unitarios y analíticos o «progresivos» según se dé la anteposición o la postposición de los adjetivos con respecto al núcleo y, en el caso de los SN indefinidos, entre un valor clasificativo, descriptivo o aumentativo para los postpuestos y un valor complexivo o impresivo para los antepuestos. La clasificación semántica de los adjetivos en griego clásico (I) Faventia 26/1, 2004 15 ción temporal; f) propiedad física; g) propiedad material. No queda claro en virtud de qué criterio se ha llevado a cabo esta subclasificación de los determinativos. 39. Un ejemplo de este tipo de clasificación mixta tan habitual en el ámbito de la lingüística española es la de Navas (1962), que distingue entre adjetivos clasificadores, cualitativos, de estado, verbales y situacionales. 40. En contra de la inclusión de los «elementos pronominales», cf. Navas (1962), Bartoš(1978) y Rojo (1975) para el español. 41. Bergson (1960), que, a su vez, la toma de Marouzeau (1922). 42. Brunel (1964). 43. Marouzeau (1922). Faventia 26/1 001-136 10/1/05 17:14 Página 15