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Aspectos de la morfología de los formantes segundos de los compuestos de tipo onomástico en la lengua íbera

Abstract

Ésta es una primera aproximación a un nuevo método, fundamentado en la fonética estadística. Método que se presenta en este artículo, aplicado al análisis de los compuestos íberos de tipo onomástico. Compuestos que no son estudiados sólo como nombres propios, sino como una categoría gramatical de la lengua íbera. Se expone que estos compuestos presentan muchas irregularidades estadísticas, así como también se reevalúan algunas de las teorías previas sobre el sistema onomástico íbero. Entre otras muchas conclusiones, destaca el que los elementos de compuesto que sólo aparecen en posición final suelen ser elementos complejos: empezando únicamente por consonante oclusiva y presentando en algunos casos un prefijo t- o ti- y posiblemente también un prefijo be-.

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Aspectos de la morfología de los formantes segundos de los compuestos de tipo onomástico en la lengua íbera

Author: Rodriguez Ramos, Jesus
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2001
Source: https://ddd.uab.cat/pub/faventia/02107570v23n1/02107570v23n1p7.pdf
Resumen
És a es una p ime a ap oximación a un nue o mé odo, undamen ado en la oné ica es adís ica.
Mé odo que se p esen a en es e a ículo, aplicado al análisis de los compues os íbe os de ipo
onomás ico. Compues os que no son es udiados sólo como nomb es p opios, sino como una ca e-
go ía g ama ical de la lengua íbe a. Se expone que es os compues os p esen an muchas i egu-
la idades es adís icas, así como ambién se ee alúan algunas de las eo ías p e ias sob e el sis ema
onomás ico íbe o. En e o as muchas conclusiones, des aca el que los elemen os de compues o
que sólo apa ecen en posición inal suelen se elemen os complejos: empezando únicamen e po
consonan e oclusi a y p esen ando en algunos casos un p e ijo - o i- y posiblemen e ambién un
p e ijo be-.
Palab as cla e: epig a ía íbe a/ibé ica, onomás icos íbe os, mo ología de la lengua íbe a.
Abs ac
This is a i s app oach o a new me hod, based on s a is ical phone ics, which is in oduced in
his pape o analysing he onomas ical kind o Ibe ian language compounds. Compounds ha
a e conside ed as a g amma ical ca ego y, no exclusi ely as pe sonal names. Compounds a e
showed o ha e many s a is ical i egula i ies and some o he p e ious s a emen s abou he Ibe ian
onomas ical sys em a e also eexamined. Among many o he s, he main conclusion a e ha
hose compound elemen s ha only appea in inal posi ion a e usually complex ones: begin-
ning only wi h occlusi e consonan , p esen ing in some cases a p e ix - o i-, and maybe also
a p e ix be-.
Key wo ds: Ibe ian epig aphy, Ibe ian pe sonal names, Ibe ian language mo phology.
Pese a que es bien sabido que la lengua íbe a es a inin eligible en la ac ualidad,
sí que se posee un conocimien o ap eciable de los onomás icos íbe os. És os y
algunos udimen os de su uncionamien o e an conocidos incluso an es de la
decodi icación del semisilaba io ibé ico, g acias al es imonio de nomb es indí-
genas en las insc ipciones la inas, muy especialmen e el llamado b once de Ascoli,
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Aspec os de la mo ología de los o man es
segundos de los compues os de ipo onomás ico
en la lengua íbe a
Jesús Rod íguez Ramos
Uni e si a Au ònoma de Ba celona
Depa amen de Ciències de l’An igui a i de l’Eda Mi jana
08193 Bella e a (Ba celona). Spain
Da a de ecepció: 13/3/2000
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que enume a los miemb os de la Tu ma Sallui ana. Nues o conocimien o de es os
«onomás icos» ha mejo ado no ablemen e g acias a la igu osa in es igación de
J. Un e mann, culminada con la publicación de dos epe o ios (1987 y 1990, 1:
207-238).
A pa i de es os es udios se ha es ablecido que lo no mal es que el onomás ico
es é compues o po dos elemen os (que en adelan e llama é o man es) que, aun-
que mayo i a iamen e bisílabos, ambién pueden se monosilábicos (an, baś, sin,
e c.). Es poco ecuen e, aunque es á a es iguado con segu idad, el que un ono-
más ico es é cons i uido po un único o man e (empezando po el muy ci ado
BELES del b once de Ascoli) y esul ando di ícil asegu a que sean de al clase.
Pues o que la ma ca de p opiedad de una ce ámica consis e a menudo en una ab e-
ia u a y, si lo que se esc ibe coincide con un o man e, es di ícil disce ni si es
que el onomás ico es á comple o o si es que la ab e iación ha ocul ado el segundo.
O a posibilidad es, según Un e mann, el de un onomás ico cons i uido po un ele-
men o seguido de un su ijo. Sin emba go, en mi opinión, si bien es posible que
exis a al ipo de composición onomás ica en íbe o (así como ocu e en asco con
los diminu i os), me pa ece que su es ablecimien o y clasi icación es a bi a ia.
Po más que los elemen os -ko, - o o -no ecue den a ípicos su ijos indoeu opeos,
no se e ningún mo i o de análisis in e no po el que no puedan se o man es ono-
más icos como los demás.
Un e mann señala ambién que alguno de es os o man es es, con oda p o-
babilidad, pa e del léxico común y que, cuando apa ecen aislados, pod ían se
an o un onomás ico como un subs an i o común. Tal se ía el caso especialmen e
de il i ´. Indica asimismo que no odo compues o con o man es ípicos ono-
más icos es un onomás ico, ya que dichos o man es pueden se empleados como
é minos del léxico común no especí icamen e onomás ico. Es as excepciones
a ec an a dos ca ego ías. En p ime luga la de opónimos, los cuales pueden
o ma se con elemen os ípicos de nomb es (il i ´, il un, biu ´) y ene es uc u-
as bimemb es; po lo que un apa en e onomás ico en un ex o íbe o pod ía es a
ocul ando una e e encia oponímica. En segundo luga es án é minos como
kel ibeleś, del que Un e mann conside a que su p esencia es excesi a en una
misma insc ipción, p oponiendo que pod ía se , en ealidad, un ca go o magis-
a u a.
Ambos c i e ios son co ec os, pe o me ecen un comen a io. En p ime luga ,
pa a la p epa ación de es e a ículo he es ado e isando los opónimos segu os que
pueden analiza se como onomás ico y la e dad es que su núme o es muy educi-
do, en e a una inmensa mayo ía que no lo pe mi e, y que suelen p esen a p o-
blemas pa a su análisis. Así, nomb es como il i ´ a, il u o o ba ´keno, man ienen
un pa ecido en su p ime o man e, pe o sus segundos o man es, si es que es eso
lo que son, esis en a una clasi icación p ecisa. En segundo luga es á el que cuando
Un e mann in en a dis ingui en e compues os de aspec o onomás ico que son
e ec i amen e onomás icos y los que no, sigue un c i e io pe ec amen e álido y
ú il, pe o limi ado. Mi pe spec i a al espec o es dis in a. Sí, es ú il dis ingui en
los ex os en e lo que es un nomb e p opio y lo que no, pe o en los compues os
de aspec o onomás ico lo que en ealidad enemos es una ca ego ía g ama ical de
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la lengua íbe a y ha de se es udiada como al, independien emen e de los usos
p ác icos que pueda asumi dicha ca ego ía. A mí no me impo a an o si bo o aś
o kel ibeleś e ie en a un indi iduo o a un ca go, sino que son compues os del ipo
que se usa pa a los onomás icos y que incluso eciben su ijación ípica de los
mismos. Pa a su es udio han de ene se en cuen a odos los compues os del mismo
ipo g ama ical, no del mismo ipo semán ico; y, si no he incluido compues os opo-
nímicos, es po los p oblemas que conlle an pa a su iden i icación y análisis, no
po conside a los ajenos.
Vol iendo a la desc ipción es ánda de los onomás icos, hay que indica que
en ocasiones se encuen an minielemen os jun o a los o man es. Muy a os, pe o
al pa ece indiscu ibles, son los elemen os p e ijados al p ime o man e que, al
y como de ine Un e mann, son o- o is-. Tenemos is- be a ´- ike (F.11.3), is-śale-
a (F.17.6), O-ASAI (H.3.4) y o iki ´ eke ´ (c.2.10) (F.11.10). Es di ícil sabe cómo
han de se conside ados ales «p e ijos». Si enemos en cuen a que be a ´ sólo apa-
ece ía como p ime o man e jus amen e sólo en es e caso (siendo ike ´ el segun-
do), pod íamos pensa que is hace de p ime o man e. Pe o esul a que, si śale es,
como pa ece, una a ian e de śalai, de es e o man e sólo se conoce su uso como
p ime o (en 3 o 4 casos documen ados), po lo que no debie a ale como p ime
o man e.
Algo más a es iguados es án los «in ijos», que se encuen an en e el p ime y
el segundo o man e. Tal y como ha iden i icado Un e mann, es os son -i- y -ke-,
que pod ían encon a se po sepa ado o jun os como -ike-. Así, en el plomo de
Engue a, que es una lis a de onomás icos, podemos compa a o o-il i ´ con o o-
ke-il i ´. O os ejemplos se ían bas-i-balka (F.14.1), ia -i-be ´ (E.13.1), uei -ike-
il un ( ambién analizable como uei i-ke, F.21.1) y, supues amen e, o ´ke-ike-lau
(D.12.1). En es e úl imo caso, al igual que en o ´keiaba ´ (F.9.6), la ipe mi e se
analizada an o como in ijo como como a ian e de la ocal inal de u ´ke/o ´ke,
lo que es posible según el ni el ac ual de los conocimien os. Dado que el e ce
b once de Bo o i a ha con i mado el que ka ´eśsea un o man e onomás ico ( al y
como hacía supone su elación con ekia en los ex os de Li ia), en mi opinión,
cabe conside a la posibilidad de la exis encia de un e ce «in ijo». És e se ía bo,
al y como apa ece en el ka ´eś-bo-biki / ekia de F.13.31, pues o que el o man e
biki es bien conocido. Siendo ambién posible su p esencia en kule-bo-be ´-ku
(C.2.3), si su p ime elemen o ep esen a a kuleś.
Finalmen e, a pa i de la epe ición de los o man es segundos -ETON y
-AUNIN en onomás icos indígenas de insc ipciones la inas en las cuales co es-
ponden a muje es, Un e mann ha p opues o la iden i icación de ma cas de géne-
o2. Cuen a con el que en insc ipciones la inas son muje es BASTOGAUNIN
Compues os de ipo onomás ico en la lengua íbe a Fa en ia 23/1, 2001 9
1. También Fa ia (1997: 107) p opone el onomás ico ka ´eś-bo-bigi , aunque sin en a a e alua el
in ijo bo.
2. P opiamen e Un e mann (1990, 1: 205) conside a un su ijo -in-, pe o ni siquie a el que asimi-
le el emenino CORSYANINAI al g upo pa ece ele an e espec o a la cohe encia de -AUNIN.
En odo caso, las o mas acabadas en -in son demasiadas como pa a supone que se a a de
emeninos.
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(CIL II 6144), GALDURIAUNIN (CIL II 5922) y SOCEDEIAUNIN (EE 8), a los
que puede añadi se un UNIAUNIN (H.6.1) de una insc ipción en ca ac e es la i-
nos pe o lengua indígena no iden i icada; y siendo ambién muje es BILESETON
(CIL II 3537) y SERGETON (CIL II 2114). Todos ellos, sal o SOCEDEIAUNIN,
ienen p ime os o man es equipa ables a o man es onomás icos íbe os conoci-
dos (bas o-3, kal u -, unin-, beleś-y selki-). Sin emba go, p esen an el g a e p o-
blema de no es a documen ados en las insc ipciones íbe as, lo cual implica
p udencia en su conside ación.
No puede acep a se la iden i icación de -AUNIN en la es ela de Ci i , donde
Velaza (1993) econs uye un «onomás ico» ankonaunin, pues o que incu e en
una jus i icación po cí culo icioso: as ankon hay una se ie de signos que se
leen mal; si aquí u iésemos un onomás ico pod ía in en a econs ui se la lec u-
a de los mismos; en la pa e bo ada pod ía lee se aunin; po lo an o enemos un
es imonio de aunin. Pe o esul a que el é mino ankon no iene ningún p ece-
den e como o man e onomás ico. La o ma que sigue a e i ana ´o a, al igual que
es e segmen o, no iene po qué se un onomás ico; sólo si ocupase posición p o-
pia de onomás ico o ankon uese un o man e onomás ico pod íamos supone que
lo que sigue es un segundo o man e y p ocede a su compa ación. Pe o con los
da os eales caben a ias o as lec u as posibles. Po ejemplo, pa a u, del que sólo
se conse a la esquina supe io , Velaza di ime en e ly u, pe o ¿po qué desca a
a u o a ka? La lec u a pod ía queda como ankona***n/ y ni siquie a pod ía ase-
gu a se el lími e de palab a as n.
O a p oclamada ocu encia de aunin se ía la lec u a o ´e aunin que Valladolid
(1998) hace en la es ela a ibuida a Li ia (F.13.1), co igiendo la bi ´e aunin de
Un e mann. Es a in es igado a hace pos e io men e la in e encia de que end ía-
mos la hipo é ica ma ca de emenino siguiendo a una e e encia é nica de o e a-
no, aduciendo dicho é mino como una indicación de o igo «o e ana». Aun de
se co ec a la lec u a cabe, desde luego, el p oblema de que ello no in alida la
segmen ación p opues a po Un e mann de e en e aunin un onomás ico com-
pues o po los elemen os e e y unin, po lo que p opiamen e la lec u a no ga an i-
za la p esencia de un o man e aunin. Po o a pa e, Valladolid no p opone que
se a e de un compues o onomás ico, sino de un uso su ijal pa a o ma un adje i-
o denomina i o, po lo que p opiamen e ampoco end íamos en es e caso un es-
imonio de o man e de compues o de ipo onomás ico en aunin. Sin emba go, su
p opues a no deja de ene un aspec o sospechosamen e demasiado la ino, pues o
que, al menos has a el momen o, sólo enemos a es iguados los e nónimos en
«-e anus» en la ín. Na u almen e, no es imposible que la ecuencia de uso de dicho
su ijo la ino a los ibónimos hispanos se basase en una o ma íbe a (incluso cab ía
analiza el su ijo «geni i o plu al» (?) -sken de las monedas como -e s-ken), pe o
dis a de se e iden e.
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3. Es di ícil el análisis de la G en e BASTO y AUNIN, dado que los pa alelos del p ime o -
man e no pe mi en asocia lo, pues en p incipio hay que di idi , con o me a los pa alelos, bas o-
baś(E.14.1, con algún p oblema en su su ijación), bas o-ki a (F.4.1) y BASTU-GITAS
(TSALL).
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Tampoco -ETON pa ece localizable en ninguna insc ipción íbe a4y en es e
caso la inde ensión en que nos deja es aún mayo . ¿Cómo debemos supone que
e a su equi alen e en íbe o? Tal ez e on, sí, pe o no podemos desca a po com-
ple o una adapa ación la ina de i on o incluso que la isea un in ijo y el o man e sea
on o un. Po o a pa e, si, como pa ece, AUNIN es un eminizado de nomb es,
ambién cabe la posibilidad de que no se a e en absolu o de ningún o man e de
composición onomás ico no mal, sino que, al ez po in luencia la ina, se haya
añadido pos e io men e a pa i de un subs an i o que señalaba la elación ami-
lia («esposa», «hija», «he mana»), lo que es simila a lo que sugie e Un e mann
sob e el signi icado de es os «su ijos»5pe o dis in o desde el pun o de is a de la
mo o-sin axis. Como e emos in a, es a discusión «bizan ina» iene más impli-
caciones de las que apa en a. Po o a pa e, dados los ejemplos, ¿puede ealmen-
e desca a se el que la o ma o iginal no uese IAUNIN en ez de AUNIN?
Hecho es e b e e es ado de la cues ión y las obse aciones adicionales, pasa-
emos a conside a un aspec o que, aunque impo an e y ácil de documen a , ha
llamado poco la a ención has a el momen o. Como he indicado, la impo ancia de
los compues os de ipo onomás ico y de sus o man es cons i u i os adica en que
co esponden a una ca ego ía g ama ical de e minada (o odo lo más a un pequeño
g upo de ellas) y, en consecuencia, suje a a un conjun o de eglas de e minado. De
es os aspec os el único que ha ecibido una mínima a ención es el de los o man-
es que apa ecen sólo en posición inicial o sólo en posición inal, c i e io auxilia
empleado po Un e mann pa a decidi si una lec u a poco cla a de un onomás ico
se pod ía econs ui de al o cual mane a. Un in en o un poco más lingüís ico de
ap o echa la in o mación ue el ealizado po Pa ison (1981), aunque se limi aba
a conside a si seguía una es uc u a simila a los compues os ascos espec o al
o den de elemen o de e minan e en e a de e minado y las conclusiones e an de
escaso in e és, al se más un in en o de ex apola la g amá ica asca que de aná-
lisis in eno.
Mi es udio ac ual de es a ca ego ía g ama ical íbe a, del que el p esen e a ículo
es una ap oximación muy limi ada, se cen a en es udia si los da os mo o-sin-
ác icos mues an alguna asociación especial con la mo o- oné ica in e na de los
elemen os. Pa a ello he di idido el o al de los o man es en di e sos subconjun-
os (no siemp e excluyen es en e sí), en e los que des acan: el conjun o GLOBAL
(in eg ado po la o alidad de los o man es iden i icables con segu idad), el con-
jun o A (in eg ado po aquellos elemen os que sólo se encuen an en posición ini-
cial), el conjun o B (in eg ado po los que sólo ocupan posición inal) y el conjun o
AB (pa a los que es á documen ada su uso en ambas posiciones). Incluso limi án-
donos a es os pocos conjun os del o al que empleo, sal an a la is a algunos p o-
blemas de de inición. Así, po ejemplo, hace al a un mínimo de apa iciones pa a
Compues os de ipo onomás ico en la lengua íbe a Fa en ia 23/1, 2001 11
4. No es imposible co egi la lec u a que da Panosa (kaileśke in) pa a un g a i o de Can Modolell
(Panosa, 1993, 7.1) en *leśke on(en odo caso no me pa ece admisible la lec u a inicial kai), pe o
es ealmen e poco p obable.
5. Un e mann ep oduce la opinión de Schmoll de que «unin ‘F au’ ode ‘Toch e ’ bedeu e ha und
zu einem ‘ emininbildenden Elemen e s a ’ is ».
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a iesga se a conside a que un elemen o pe enece a A o a B. En cambio, pa a el
conjun o AB bas a con dos apa iciones, una en cada posición; pe o ampoco en
es e caso las cosas son an cla as. En ocasiones hay p oblemas de lec u a, en o as
de segmen ación. Po ejemplo, en la es ela C.1.2 enemos ] iki saka ´/[.
Na u almen e, lo más p obable es que se a e de un compues o iki (s)-saka ´, y
como al lo conside o. Pe o si enemos en cuen a que el o man e saka ´ se docu-
men a en 13 ocasiones como p ime elemen o, pe o sólo en és a en segunda posi-
ción, no pod emos e i a el plan ea nos al e na i as. Como el que iki pudie a se
el inal de un compues o y saka ´ el inicio de o o (posible pe o dudoso) o que en
una época a día como la de es a insc ipción, o en cualquie época en con ex os
ma ginales o dialec ales, los o man es pudie an ecombina se de o ma di e en e
a la no ma ( ambién posible pe o me amen e especula i o). El qué hace con esos
o man es que son p opiamen e AB pe o que son mucho más ecuen es en una
posición es algo di ícil de decidi . En los análisis pa a los que engo en cuen a es e
c i e io u ilizo unos subconjun os con la denominación Ab y aB, es ando ambién
suje os a la decisión de qué ipo de po cen aje dispa ejo es el de e minan e pa a su
iden i icación.
Así, los conjun os A y B cuyos elemen os se es imonian al menos en cinco
ocasiones queda ían de inidos de la siguien e mane a:
A ( x>4) : { alo ´, an, bekon, e e, ka ´eś,kuleś, lake ´, nei in, selki, au in, ui u,
ul i, u ´ke, us an, śalai}
B ( x>4) : {belau ´, be an, be in, ke ´e, ki a , a ´, aś, eke ´, ibaś, ike ´}
Pocas son las obse aciones que hay que hace espec o al conjun o B. Sin
emba go, engo dudas sob e si a ´ y aśson el mismo o dos elemen os, po más
que p o isionalmen e pa ece que lo más p uden e es conside a los dos.
En lo conce nien e a la clasi icación del conjun o A hay que obse a que he con-
side ado como p ime elemen o ambién aquellos que apa ecen como «onomás i-
cos» unimemb es, an o po lo habi ual que es la ab e iación elidiendo el segundo
o man e e ec i amen e exis en e, como po que de un es udio p elimina pa ece
deduci se que los o man es que pe mi en su uso unimemb e no son nunca B, sino
que pa ecen asociables a A. Es o puede aplica se a lake ´ y a nei in, aunque es e
segundo p esen a di icul ades especiales. De hecho, sólo es oy segu o de su p e-
sencia en el onomás ico en insc ipción la ina NEITINBELES (CIL II 6144).
Con o me a lo a es iguado po el e ce b once de Bo o i a de que iuns i , apa e
de su uso no mal, puede emplea se como o man e onomás ico, es posible que el
epe idísimo nei iniuns i o nei in : iuns i sea un onomás ico, pe o su segmen-
ación, ubicación inicial y ei e ación pa ecen desca a lo. También es casi segu-
o que en el nei inke de la es ela de Guissona el ke sea el a es iguado su ijo ke
(c . kuleś-ke ´e+ke en el plomo de Pech-Maho B.7.35) y no un segundo o man-
e6. Po lo an o, hab á que e isa en el u u o el papel de es e nei in pues o que su
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6. Maye y Velaza (Gui a e alii, 1996) p oponen como segundo o man e *ke o ko la inizado. Pe o
ninguna de las dos opciones es acep able. La p ime a *ke desdeña el que el signo m´ es silábico
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uso en compues o pa ece asimilable en la ca ego ía de asgos bien ep esen ados en
onomás icos na i os en ansc ipción la ina pe o sin pa alelo en las insc ipciones íbe-
as, casos como AUNIN o ETON.
Cie o es que la mayo ía de los o man es p esen an a ian es en su inal, pe o
que en su inicio suelen se bas an e es ables. Si analizamos y compa amos los ini-
cios de es os conjun os, una obse ación supe icial ya deno a no ables di e encias,
pe o quedan más cla as si ealizamos una compa ación más amplia y po cen ual.
Así en cuan o a los inicios absolu os enemos que:
conjun o a b e i k l n o s ś u
mues a.1 11 17’1 10’3 7’9 12’3 5’5 3’8 2’7 7’5 3’4 11’3 5’5
A( x>4) 13’3 6’7 6’7 0 13’3 6’7 6’7 0 6’7 6’7 13’3 20
GLOBAL 14’5 18’8 3’6 7’2 10’1 4’3 5’8 0’7 8’7 1’4 20’3 3’6
AB.1 15’4 28’8 0 11’5 7’7 3’8 3’8 1’9 15’4 0 7’7 1’9
AB( x>3) 20 20 0 16’7 6’7 3’3 0 3’3 10 0 13’3 3’3
B( x>4) 0 30 0020 0000050 0
B( x>3).1 0 26’7 0 0 20 0 0 0 6’7 046’7 0
B( x>3).2 6’25 25 0 0 18’7 0 0 0 6’25 0 43’7 0
En es a abla he sup imido, po i ele an es, los inicios en m´, que segu amen-
e ienen odos un o igen secunda io7. Mues a.1 se e ie e a un o al de 292 ele-
men os segmen ables con uso no onomás ico en insc ipciones íbe as. A és e se le
ha e ec uado una co ección ponde ación a ando de ag upa los segmen os de un
inicio común como una única o ma. Es segu o que en es a ponde ación se hab án
come ido e o es pe o, en el es ado ac ual de los conocimien os, es el mé odo menos
malo pa a c ea un conjun o equipa able. A( x>4) y B( x>4) son los an e io men-
e desc i os, así como global se e ie e al o al de los o man es iden i icables. AB.1
es un subconjun o de AB, excluyendo los Ab y los aB, en es e caso se in en a il-
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(una ocal nasal o nasalizada) po lo que es di ícil que se asimile a una /n/, pe o desdeña además
que las dos a es iguaciones del o man e (nm´keil i ´ C.9.1, con apa en e unión de ambas /i/, y
ikonm´keiE.8.1, con caída no mal de la / / de iko ´ an e /n/) indican que el o man e es nm´kei, no
*ke. La segunda pa e de la idea de que un o man e íbe o ko uese la inizado como ‘cus’ y luego
eibe izado como ke con la documen ada adap ación de los emas ‘us’/’os’ indoeu opeos a -e en
íbe o. Pe o, dejando apa e lo ocambolesco que esul a es e p oceso pa a una insc ipción hecha
po íbe os en íbe o, es ele an e el hecho de que es un ema en nasal. El o man e ko es p opia-
men e ko(n), como lo demues a kon-il i ´ (G.16.5) y au in-kon (E.4.4) y como consecuen e-
men e es adap ado en el b once de Ascoli AUSTINCO y en Polibio Eδεκν, siendo la única
excepción el Allo cus de la Segunda Gue a Púnica que ci a Li io, una uen e muy indi ec a y a -
día.
7. En mi opinión ac ual es e « onema» p o iene casi siemp e de /a/ nasalizada y sólo en algún caso
especial p ocede ía de /i/ nasalizada. Así anm´be ´ai (F.9.7) pod ía explica se como an-i-be ´ con
in ijo i.
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a los que ienen una apa ición muy disimé ica. AB( x>3) es el conjun o de los
AB que es á a es iguado al menos cua o eces, il ándose en es e caso los mal
documen ados. En los dos B( x>3) se añaden los o man es de clase B a es iguados
en cua o ocasiones; en es e caso, el meno núme o de es imonios hace más p o-
bable que se in il e algún elemen o que de hecho sea AB, pe o que po aza sólo
lo engamos a es iguado como segundo elemen o.
B( x>3) : { AUNIN, belau ´, be an, be in, boneś, ke ´e, kine, ki a , si , ake ´,
a ´, aś, eke ´, eba ´, ibaś, ike ´}
En B( x>3).1 excluyo el o man e AUNIN, que sólo se encuen a en al abe o la i-
no y que es sospechoso po ello; elemen o que no il o en B( x>3).2.
Los esul ados de la abla compa a i a da ían pa a un muy ex enso comen a-
io. Pe o, en el p esen e a ículo me limi a é a los asgos del conjun o que mues a
unos esul ados más dis in i os, el de los o man es segundos y, cola e almen e,
en las co ecciones que se han de aplica a los es an es pa a su mejo compa a-
ción con ellos.
Una di e encia mayo hay que e ec ua la en e lo que son elemen os léxicos
no usados como compues os de ipo onomás ico (mues a.1) y los conjun os p o-
ceden es de compues os de ipo onomás ico. El p ime o con end á más mo olo-
gía «o acional» (po llama la de alguna mane a) mien as que en su mayo ía el
segundo esponde á a mo ología nominal; odo ello, cla o es á, con la sal edad
de no indica elemen os su ijales, sino cen a se en los p e ijales. En el conjun o
mues a.1 des aca la mayo ecuencia de inicios en e-. También se obse a que
los inicios en b- son más ecuen es que los demás. Pe o és a es una p opiedad
que compa e con los inicios de o man es onomás icos: 17’1% en e a 18’8% de
GLOBAL, y si bien es in e io a los AB.1 (28’8%) y B (27’3-23’5%), es cla a-
men e supe io a los A (6’7%). Pe o esul a in e esan e señala que en mues a.1
el inicio ba- ep esen a el 8’9% y que, mien as los es an es conjun os ienen sus
picos es adís icos en be- y bi-, en mues a.1 és os no ep esen an más que un 2’1%
cada uno. Pa ece p obable pues que b- inicial es menos ecuen e en los segmen-
os o acionales que en los onomás icos, así como que se iden i ican los p e ijos
«o acionales» ba- y e-8.
Pasando a los conjun os de ipo B hay dos hechos que llaman especialmen e
la a ención. El p ime o es el que, sal o la posible y p oblemá ica excepción de
-AUNIN, los o man es B nunca se inician con ocal, es más, en B( x>4) sólo acep-
14 Fa en ia 23/1, 2001 Jesús Rod íguez Ramos
8. El p e ijo ba- apa ece con cie a cla idad en el plomo de Alcoy (G.1.1). Respec o a e-, pa ece un
apoyo a mi hipó esis de abajo p o isional de que un p e ijo e- pe enezca a la mo ología e bal
(Rod íguez Ramos, 2000 y en p ensa). El inicio en e- solo se iden i ica con segu idad en los o -
man es de la clase A y, en es e sen ido, puede se opo uno indica que cuando iuns i (uno de los
é minos de mi hipó esis de abajo) o ma pa e de un compues o de ipo onomás ico lo hace como
inicial (iuns ia[ B.8.11, iuns i laku F.9.5, iuns ibas Bo o i a 3 y posiblemen e iun ibilos F.17.1).
Mi imp esión es que ambién se ía un p e ijo se- (de ecuencia ele ada), como pa ece p oba el
plomo Ma sal, dado que en ambas e siones del ex o la palab a que sigue a nei in iuns i , pese a
se dis in a, comienza po se-; así como pa ece cla o en G.1.1.
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an consonan e oclusi a (b, o k), hecho muy signi ica i o. Cabe p egun a se si el
elemen o si , con cua o ocu encias, es ealmen e un B o bien si esponde a o o
c i e io mo ológico, ya que la mayo ía de inicios en oclusi a es más cohe en e9. Es o
no se debe a su posición segunda, dado que los AB en dicha posición sí pueden
p esen a inicio ocálico o en consonan e no oclusi a. El conjun o B ambién pod ía
p esen a mayo es limi aciones en su es uc u a silábica, además de eludi es uc-
u as VCV(C) y VCCV(C), pues o que sigue esquemas CVC(VC), sin pa ece
acep a g upos complejos CVCCV, como sí se documen a en o man es como
ba aś, balke, o sin, kal u o nalbe, dejando apa e los g upos en es uc u as
VCCV(C) como il i ´ u o ´ in10.
El segundo hecho es la al ísima ecuencia de los inicios en - (50-43’75%),
más del doble que el conjun o GLOBAL que le sigue con un 20’3% y mucho más
que AB.1, que os en a el mínimo con 7’7%; siendo in e esan e indica que inclu-
so el opues o a B, el conjun o A, iene más que las o mas «mix as» no ma cadas
AB.Es e iden e que es e hecho no puede ene más que una explicación mo oló-
gica. La ca ego ía mo o-sin ác ica que en su u ilización den o de los compues-
os de ipo onomás ico sólo admi e una posición inal incluye un p ocedimien o
mo ológico que implica una cons ucción con / / inicial. Es más, pienso que el
que la / / (con o sin una ocal as ella) ep esen a un p e ijo mo ológico es algo
que puede demos a se sin p oblemas. Pongamos la se ie comple a:
a ´, aś, ake ´, eke ´, ike ´, ibaś, eba ´
con los que con iene co eja los é minos cuyas escasas apa iciones se hacen siem-
p e en segunda posición:
ikan (1 o 2 eces), ilau ´ (1 ), ileis (2) y olo (2)
Resul a in e esan e el ex emo pa ecido de las o mas ake ´, eke ´ y ike ´,
como si se o masen sob e una base ke ´ que, aunque con p oblemas impo an es,
ecue da al o man e ke ´e(además de que la p ime a al ez pudie a es a o ma-
da sob e ake /aki ). Tampoco es á cla a la posible elación en e a ´ y el o man e
a ´, pues ambos son muy b e es. Sin emba go, la se ie de equipa aciones ibaś
- baś, eba ´ - ba ´, ikan - kan/kani, ilau ´ - lau ´ y ileis - leis, esul a demasia-
do e iden e. Es como si se añadiese una / / seguida e en ualmen e de una ocal
epen é ica o de un p e ijo i- con e en uales cambios del ocalismo.
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9. Po o a pa e, dado que la síbe a pa ece se una a icada den al (/ s/) es lógico supone que aun p e-
ijándole una / / segui ía no ándose s.
10. Es o, y de nue o con la incómoda excepción de AUNIN, pod ía se i pa a el análisis de los g u-
pos ocálicos en íbe o, dado que ambién es án ausen es los ípicos dip ongos dec ecien es ai, au
y ei. Ello pa ece un indicio, muy p o isional, de que el posible dip ongo no es conside ado den o
de la es uc u a silábica como una ocal y que esul a equi alen e a un g upo consonán ico. Po
o a pa e, em´ba ´, que al e na con uba ´, DUMAR, es la no ación compleja de una única ocal
nasalizada con es uc u a CVCVC.
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